sábado, mayo 30, 2009

Incidentes en Vichy y Caracas

El secuestro extorsivo de un joven actor paralizó durante una semana al excelente espectáculo teatral Incidente en Vichy, creado por Dairo Piñeres sobre el texto de Arthur Miller. La temporada fue reiniciada en la Sala Experimental del Celarg, tras ser liberado el aguerrido y meritorio comediante Javier de Vita, quien, precisamente, tiene un personaje clave en esa pieza, escrita para denunciar la singular persecución y los secuestros contra los judíos, en medio de la guerra de exterminio que libraban Adolfo Hitler y sus secuaces contra la URSS y el resto de la humanidad. ¡Desde 1945, la humanidad sensata trabaja, a veces infructuosamente, en varios frentes para que nunca más ocurra algo similar!
Aquí en Caracas conocimos personalmente al intelectual Arthur Miller (Nueva York, 1915/2005), cuando ya era el más importante de los dramaturgos estadounidenses, no solo por sus puntuales textos —La muerte de un viajante, exhibida en Broadway, hacia 1949, pronosticó el fin del american dream y la ruina de las políticas neoliberales— si no también por sus aportes teóricos, como explican los exégetas de su vasto legado, que le permitieron clarificar conceptos básicos del arte escénico, entendiéndolo como instrumento útil para disminuir el grado de angustia de nuestras mentes. Predicó que el arte, la literatura y la creatividad no han de ser solo vivencias, pues pueden y debe ser herramientas de concienciación. Nunca creyó en el arte puro para el disfrute de unos pocos. Era hombre del pueblo y entendió al teatro como “arte popular”. Creía que el escenario era arma poderosa y el dramaturgo debía utilizarla sin complejos para cambiar la sociedad. Murió creyendo que la estética y la propaganda no son compatibles, pero que una militancia razonable sí puede ayudar en la defensa de una causa justa, por lo que el poeta, al contrario que el sacerdote, habrá de ir a la búsqueda de la verdad, y nunca creerse en posesión de la misma.
Incidente en Vichy, estrenada hacia 1964, es una instructiva creación sobre hechos históricos que no deben repetirse jamás, pues ahí se reconstruye aquel siniestro pasaje de la ocupación nazi en Francia, cuando pusieron en marcha múltiples secuestros para la detención y posterior ejecución, en campos de concentración, de no menos de 70 mil hombres, mujeres y niños de origen judío, pero después también lo hicieron con los que no eran alemanes puros o arios. Fue una canallada perpetuada, entre 1940 y 1944, por detectives franceses y germanos, quienes se entregaron a la tarea de medir las narices y averiguar si los varones estaban circuncidados, tras detenerlos y hacer las severas pesquisas para someterlos a un proceso militar y deportarlos en trenes de carga.
Esta depurada y artística producción, con la cual el grupo Séptimo Piso (llevan 14 años de labores verdaderamente creativas), abrió su temporada de estrenos para 2009, bajo el patrocinio de PDVSA y del Centro de Arte La Estancia, permite ponderar, como nunca, los conflictos de los seres humanos ante las discriminaciones y las exclusiones por el color de la piel y las razas, además de las religiones. Su argumento se desarrolla entre los múltiples rumores que los hombres detenidos en una vieja estación de trenes comentan a lo largo de su espera. Ellos descubren que lo que parecía ser una simple revisión de documentos, es la ratificación de uno de los más grandes crímenes raciales cometidos en la historia de Europa a espaldas de la humanidad: el genocidio a escala de más de seis millones de judíos por parte de la Alemania Nazi.
Hay que subrayar el especial trabajo del director Piñeres para darle a su montaje realista el ritmo y la intriga cónsonos con los puntos críticos del texto, superando con su férreo control de los actores aquellos problemas normales que se presentan al utilizar intérpretes jóvenes en caracterizaciones de personajes adultos.
En ese histórico montaje venezolano —por las circunstancias en que ha sido creado, además de la calidad artística presente y el inesperado incidente del secuestro— participan, además del ex raptado Javier de Vita, Carlos Díaz, Jesús Miguel Das Merces, Alexander Rivera, Federico Moleiro, Najun Guillen, Neiron Medina, José Manuel García, José Manuel Peña, Gleinson Medina, Juan Pablo García, Julio Riobo, Sokrates Papadopoulos, Yorvis De Los Santos y Pablo Andrade. ¡Elenco de lujo por la condición humana y la condición artística que ahí se han reunido!

viernes, mayo 29, 2009

Salvato hace "La guerra" en Bogotá

Nació en la siciliana Santa Ninfa el 1 de enero de 1960 y fue aventado por un terremoto hacia Caracas en 1968. Estudió y comenzó a trabajar en ese “nido de aguiluchos” que fomentó Carlos Giménez en el grupo Rajatabla de los años 80. El paso del tiempo ha sido positivo para el artista Sebastiano Salvato, ya vuela solo y ahora está al frente del espectáculo La guerra de Carlo Goldoni, el cual es un proyecto curricular de la Universidad de Artes Escénicas ASAB, de Bogotá, que será estrenado el próximo 17 de junio en el Teatro Camarín del Carmen.
Salvato explica que La guerra es una vivaz y satírica representación de la vida militar, es única dentro de la producción goldoniana, no solo por su estructura dramática modernista, sino también por la trama y el tema de la guerra que son tratados de una forma “actual” y donde se vislumbran esas razones del espíritu humano. “El espectáculo presupone distintos niveles de lectura dentro del clima brechtiano, con un tono expresionista. El habla se desarrolla sobre un hilo de la tensión irónica, con una pizca de crueldad, donde todos los personajes parecen tener su propia razón; pero es una excusa: aquí los conflictos viven acentuados para refugiarse en pretextos”.
-¿Por qué monta La guerra en Bogota?
-Uno presenta La guerra en Bogota y es natural pensar que el montaje esta dirigido a hacer critica socio-política a la guerrilla colombiana. Por eso aclaro que soy un director que ha tratado de dar múltiples lecturas a sus espectáculos, precisamente porque trato los temas desde un punto de vista amplio y universal, nunca nacionalistas, ni regionalistas. Mi montaje no pretende ser una interpretación histórico-política de una guerra, aunque es posible que sea la de Colombia, o como las de Irak o Kosovo, o alguna otra de las actuales, incluso de esas que los medios de comunicación no hablan. La guerra goldoniana es una apocalíptica metáfora estético- moral del mundo occidental con su extrema degradación, con un capitalismo fracasado, con su cinismo y donde compiten el orden y el caos.
Agrega que su propuesta de La guerra está lejana de una tradición estereotipada que pretenda hacer, ver a todas costas, un Golgoni edulcorado o como si Goldoni fuese solo el Arlequín o la Posadera. “No, Goldoni fue un gran reformista, de la época de la ilustración. Hombre de teatro y políticamente dentro de la historia de su tiempo. La guerra es una obra maestra que influenció la dramaturgia alemana, desde Lessing hasta Brecht. Goldoni anticipa lo que sucesivamente Brecht llamará, después, distanciamiento brechtiano”.
-¿Por qué se alejó de Caracas?
-En 1991 tenia previsto viajar a Europa para experiencias laborales y después regresar a Venezuela para seguir trabajando en el teatro, en la ópera y desarrollar las tareas que nos incumbe a los directores de teatro. En Italia trabajé, durante dos años, en la Arena de Verona como asistente de dirección de Vittorio Rossi; pasé a París y participé en talleres para directores en la escuela de Jaques Copeau. Mientras tanto, pude viajar por Alemania, Holanda, España, Italia e Inglaterra, viendo teatro para compararlo con el de Venezuela y, francamente, por lo menos en esa época, nosotros no teníamos nada a que envidiar al resto del mundo. Cuando estaba al punto de regresar a Caracas, en 1993, se nos fue nuestro maestro Carlos Giménez. Pase por momentos de crisis, no sabia que hacer. A todas estas, Venezuela entró en una prolongada crisis social y económica que involucró la estabilidad de mi familia, la cual, después de muchas peripecias decidió, con pena en el corazón, regresar a Italia, aunque una parte de mis familiares sigue viviendo en Puerto Ordaz.
-¿Qué hizo durante los últimos años?
- Hice en el mundo lo que tenía que hacer en Venezuela, o sea trabajar para el desarrollo de las artes escénicas, según un planteamiento estético, una idea de teatro, un rigor, un estilo. En ese sentido, no he cambiado ni una sola coma con respeto a la idea que tengo del teatro.Las enseñanzas de Giménez me quedaron fijas tal cual como antes. Es decir no hay teatro comercial, con sus apetitosos cachés, que me pueda corromper. Creo en un teatro de arte para los pueblos, en un teatro como instrumento pedagógico y educativo y, aunque se perfectamente que el teatro nunca podrá cambiar la sociedad, estoy conforme con que logre modificar un milímetro la consciencia de 100 personas por función, para si detener, un poco, la oleada de vulgaridad que atañe este nuevo siglo. Los montajes que he realizado son muchos, superan los 40 y especialmente Los gigantes de la montaña de Luigi Pirandello, exhibido en el teatro Gorki de Tashkent, Uzbekistán, es el espectáculo que marcó un hito dentro de mi trayectoria como director, desde el punto de vista estético y actoral.
Subraya que hizo cuatro montajes, en países de habla rusa, del mítico Arlequín, “el cual me persigue desde hace 12 años, y ha sido mi caballito de batalla no solo desde el punto de vista del éxito de taquilla, sino también porque es una pieza fundamental para la formación del actor y del director también. Ese trabajo mío es una síntesis práctica de las teorías de Jaques Copeau y de la escuela francesa del mimo corporal. Y tengo previsto un ulterior montaje de Arlequín en Córdoba, Argentina, para el próximo año, el cual, justamente, será en una sala de teatro dedicada a mi maestro Giménez”.
-¿Satisfecho por lo logrado?
-No es pura vanagloria, usted me conoce bien, pero me puedo considerar un hombre de teatro de éxitos, respetado en los ambientes culturales internacionales, justamente por la coherencia de mi carrera. Hay que creer, ser coherente con lo que se hace y se dice. Sabemos perfectamente que la historia del teatro es una historia de crisis y el verdadero director nunca podrá echar escarchas al mundo de la cultura. El teatro puede hasta deseducar, si está mal hecho. Siempre he sido definido en lo que he creído y he logrado montar todos los títulos que he considerado necesarios para mi desarrollo artístico y el desarrollo de un país que siempre es distinto al de otros países. Asumo que es grande la responsabilidad de un director que dice ciertas cosas con un cierto estilo y ante un determinado pueblo..
-¿Por qué no ha podido presentarse en Caracas?
-Si he tenido proyectos para mostrar mi trabajo en Caracas, pero se han caído todos, por razones burocráticas y por pereza intelectual de algunas personas claves. A partir de esos repetidos episodios, de proyectos que se hunden, he venido trabajando desde haces años con mi Asociación Cultural Centro Euro Latinoamericano de Cultura, con sede a Roma, para hacer conocer la dramaturgia y el teatro venezolanos en Italia. He tratado de llevar adelante proyectos con las instituciones italianas y venezolanas, las cuales siguen sordas ante cualquier evento cultural que no sea, por parte de los venezolanos, pura música. No hay más que decir.
-¿Qué obras podría montar en Caracas?
- ¡Ah, vamos a intentarlo otra vez! Me gustaría, hacer el mismo trabajo que estoy haciendo en Bogota’ para la Universidad de Artes Escénicas. O sea montar un espectáculo para un proyecto curricular para la Universidad Nacional Experimental de las Artes, con los actores que van a egresar de la facultad de teatro. Por ejemplo, quisiera montar La guerra de Goldoni.
-¿Qué recuerda de la Caracas de los 80?
- Yo nací para las artes en Caracas y mi padre fue Carlos Giménez. La Caracas de los ochenta era una Caracas realmente internacional, para nada provinciana, donde pasó’ el mejor teatro del mundo. Para mi fueron los años del descubrimiento, de la primera madurez, de las amistades que aun guardo en mi corazón y no hay un solo día de olvido o de esperanza en volver. Mi formación cultural es mestiza. Soy el perfecto euro –latinoamericano. No me siento totalmente italiano, no me siento totalmente venezolano, peso me siento europeo y latinoamericano en el sentido mas amplio del termino que va desde Mozart hasta gallegos, de Leonardo a García Márquez, Ginastera a Rivera,a Rossini, Thomas Mann, Visconti, Fellini, Strehler, Gimenez.



lunes, mayo 25, 2009

¿Quién mató al doble de Edgar Allan Poe?

Ya no es Estados Unidos el único país que absorbe intelectuales venezolanos. Las raíces con la Unión Europea son quizás más fuertes y atractivas, especialmente con España, por sus editoriales y su pujante movimiento cultural integracionista hacia las que fueron, hace 200 años, sus colonias. Y uno de los escritores criollos que se radicó en la vieja Numancia es el periodista Edgar Borges (Caracas, 24 de abril de 1966).
En estos momentos, Borges está trabajando mucho, porque son varias las cosas buenas que le han ocurrido en los últimos meses. “Me acaban de llamar desde Francia para informarme que están haciendo la traducción, al francés, de mi anterior novela, ¿Quién mató a mi madre? La obra es el trabajo de master de una traductora de la Universidad de Lyon. Y para 2010 saldrá publicada en Francia. Por otra parte, me dedico a dar clases en la Escuela de Letras de Madrid, y en otros centros de donde me llaman. He terminado una nueva novela que espero publicar el próximo año. Asimismo, escribo artículos para distintas publicaciones tanto de España como de América Latina. Sólo espero que mis nuevos libros, algún día, salgan en Venezuela. Me parece absurdo que salgan primero en Francia y en Estados Unidos, como efectivamente está ocurriendo. Por lo demás, si bien para hacer ficción no pienso en geografías reales, como ser humano, mi compromiso está con América Latina. Y hacia allá apuntan mis planes”.
Borges no lo cuenta, pero su más reciente libro es un relato bilingüe (español-inglés) de ficción sobre Edgar Allan Poe, en el bicentenario de su nacimiento. La producción sale tanto en formato impreso como en libro electrónico. La escritora inglesa Lindsey Cordery se encargó de realizar una cuidada traducción basada en el inglés de la época. En el prólogo, el español Vicente Luis Mora, director del Instituto Cervantes de Albuquerque (Nuevo México), asegura que con este relato Edgar Borges crea una nueva vía de profundización en la subjetividad.
Sobre su nuevo libro, ¿Quién mató al doble de Edgar Allan Poe?, Borges no duda en afirmar que nació de su inquietud por el personaje como maestro literario, pero también como una oportunidad para profundizar en el camino de la subjetividad del personaje enfrentado a un doble imaginario, que es ahora mismo un planteamiento literario que me apasiona. “Es decir, hacer ficción desde la perspectiva individual de cada personaje, intentando, un poco, pensar desde la lógica de cada personaje ubicado ante la trama. Ese es ahora mismo el objetivo de mi trabajo de ficción: la respuesta de cada sujeto ante el acontecimiento. Considero que no hay nada más revolucionario que hacer ficción; la sola posibilidad de imaginar nuevas realidades sociales es un atentado contra la realidad social que nos imponen. El contacto que se establece entre escritor y lector, con ese puente por donde transita la imaginación, es un juego profundamente revolucionario”.
El proyecto de ¿Quién mató al doble de Edgar Allan Poe?, salió adelante, puntualiza Borges, en realidad, muy rápido, no hubo mayores problemas si tomamos en cuenta lo complejo que puede resultar el mundo editorial. “Es un trabajo, en muchos sentidos, orientado hacia la dualidad. Sale tanto en formato electrónico como en impreso; lo editan las editoriales Letralia, de Venezuela, que se encarga del formato virtual, y Grup Lobher, de Barcelona, España, asume la publicación impresa. Por otra parte, del prólogo se encargan los escritores españoles Ricardo Menéndez Salmón y Vicente Luis Mora. Asimismo, la traducción fue una tarea de Lindsey Cordery y Raquel de León de Uruguay. Es decir, toda una mezcla de culturas y de apuestas literarias. El trabajo es bilingüe por un interés, compartido, entre editoriales y mi persona, en expandir el campo de acción. Creemos que es el momento, porque hay en Estados Unidos un interés hacia vía literatura escrita por latinoamericanos. Lo mismo se está despertando en Europa. Por igual, estoy abierto a todos los idiomas, lo importante es comunicar una idea que nos invite a abrir otras puertas”.
“La circulación del libro será, en un comienzo, en España y en Estados Unidos. Luego, esperamos ampliar la ruta. El formato electrónico, por su característica, no tiene fronteras. Sin embargo, me cuento entre quienes pensamos que el libro impreso siempre existirá; con el electrónico se abre un nuevo medio y seguirá en paralelo. Si somos conscientes ganará la lectura”.
La cantidad de ejemplares, en su primera edición, serán cinco mil, luego, por un acuerdo que la editorial está estableciendo en Estados Unidos, la cosa promete crecer, porque hay muchos más lectores en lengua inglesa.”Ahí puede ser que alcancemos un rotundo éxito editorial”,dijo Borges. Mientras que la distribución virtual la hace Letralia por unas excelentes vías de alcance internacional, como son redes sociales y sus lectores normales que son muchos en todo el mundo.
¿Quién mató al doble de Edgar Allan Poe? es, pues, un relato largo, encerrado de 77 páginas, con algunas ilustraciones del dibujante asturiano Paulino Ángel Martín, sobre el cual, el prologuista Vicente Luis Mora, escribe:
“Imagine que William Wilson, el famoso personaje de Poe, se girase bruscamente ante el espejo y descubriese una nueva versión de sí, otro Wilson: Wilson² (o Wilson 2.0). Y ahora imagine que este segundo Wilson cruzase el azogue y fuera apuñalado por una tercera versión del mismo, Wilson³ o Wilson al cubo. Mientras la copia de Wilson muere, Wilson³ se quita su máscara, y su rostro real es el de Edgar Allan Poe. ¿O sería Poe², una nueva versión del genio? Esa dramaturgia de duplicidades, máscaras, caras irreales y personalidades verdaderas late bajo el relato breve de Edgar Borges (también conocido como Borges¹). “Nunca estamos seguros de la realidad de las cosas, pero el otro Borges, Jorge Luis, escribió que lo importante no es la realidad de los hechos, sino lo terribles que son. Y el argumento del cuento de Borges¹ es similar al de un relato de Borges², El otro y el mismo, o quizá tiende lazos a Dos imágenes en un estanque; ambos (los dos cuentos, no los dos Borges) están marcados con las letras escarlatas de la incertidumbre”.

“Poe fundó la Modernidad; Borges² inventó la Tardomodernidad (no estoy de acuerdo con los críticos que mantienen que Borges² creó la Posmodernidad Hispanoamericana), y Borges¹, el autor de Quién mató…, recibe todas estas influencias para crear una nueva vía de profundización en la subjetividad. Escrito en un excelente estilo, respetuoso con el magno trabajo y el legado de Edgar Allan Poe, este relato de Edgar Borges es una buena muestra de la última narrativa española tardomoderna”.

Canario y caraqueño en el bicentenario

Todos los países iberoamericanos iniciaron las conmemoraciones del bicentenario de sus independencias políticas, que han de celebrar, a lo grande y con multisápidos programas, durante los años 2010 y 2011. Venezuela alista una variopinta panoplia de eventos, donde abundan encuentros de especialistas y, como es obvio, las artes tambien tendrán lo suyo en ese sano jolgorio para evaluar lo que se hizo, cómo se logró, cuáles son los avances significativos y cómo amaga el futuro en el horizonte.
En Caracas hemos sido testigos de sendos espectáculos teatrales, no oficiales, que muestran personajes y situaciones claves de ese proceso, para recordar, otra vez más, los desatinos de los gobiernos hispanos de la provincia de Venezuela y además exaltar al máximo líder del proceso revolucionario clave en esa ruptura con la Madre Patria, pero centrado en su amarga y dolorosa etapa final. Uno es Chirimoya Flat, de Eduardo Casanova, divertida saga de un loco gobernador y capitán general, mientras que el otro desnuda, nada más y nada menos, que al Libertador en Bolívar…la gloria de un general, de Jean Carlos Du Boulay.
Farsa erudita
La trágica comicidad del mandatario canario que sacrificó el poder y su vida porque no pudo controlar sus apetitos sexuales, es lo que enseña Casanova. Un venezolano raizal y poeta, con obra propia, que utilizó una anécdota, históricamente padecida por los caraqueños del siglo XVIII, para erigir una farsa, en códigos criollos contemporáneos, a la cual José Tomás Angola y un puñado de comediantes convirtieron en espectáculo placentero y aleccionador, escenificado en el Colegio Emil Friedman. Ahí, el entusiasmado público aplaudió, a rabiar, las desacralizadoras ocurrencias de Cayito Aponte, Laureano Márquez, Levy Rossell, Crisol Carabal, José Manuel Vieira, Liliana Meléndez, Luis Carreño, José Roberto Díaz, Ramón Góliz y el mago Sandro.
La saga teatral, que será repetida en la Aula Magna de la UCV durante el venidero octubre, plasma a Don Nicolás Eugenio de Ponte y Hoyo que se volvió loco. Era un desalmado funcionario de la corona española que, en vez de gobernar para el bien de su pueblo y las arcas de su soberano, se dedicó a darse la gran vida, no solo en la mesa si no también en la cama, pero abusando de la mujer del prójimo. Cunde el escándalo y el marido cornudo urde venganza ejemplar y siniestra: lo hace hechizar y, como por arte de birlibirloque, pierde la razón y el gobierno de la provincia cae en manos de los avivatos. Lo que pasa después y los vericuetos de la legalidad para que no desaparezca el gobierno, son las divertidas jugarretas del autor que predica como la historia no es únicamente el espejo del pasado si no el crucigrama del presente y hasta el kino premiado del futuro.
Lució precisa la puesta en escena adelantada por Angola, así como todos los talentos actorales desplegados para que el público disfrutara de esa parafernalia que desquició a los caraqueños del ayer y del presente, como pocas veces se ha visto, pero quienes aprendieron que los gobernantes pueden hacer horrores y destruirlo casi todo, pueden tener las peores intenciones, pero hay algo formidable que nunca pueden derrumbar y ni siquiera dañar: el talento y el humor de los indomables pueblos.
Gloria de un general
Asombra, gratamente, que Jean Carlos Du Boulay (Caracas, 25 de agosto de 1979), conocido por diversas participaciones en la farándula y el teatro criollos, se haya atrevido a escribir y producir la pieza Bolívar… la gloria de un general, de textura didáctica, algo que no criticable, sobre los días finales del Padre de la patria, para proponer al público una oportuna reflexión sobre lo efímero que son el poder y la gloria, además de plantear una revisión exhaustiva sobre la condición humana de ese militar y pensador fuera de serie, quien tras saborear la sensación de la inmortalidad y recibir todos los honores fue abandonado a su suerte, hasta morir.
Bolívar… la gloria de un general, bien cuidada por la puesta en escena que le dio Dairo Piñeres, se centra en los días finales del Libertador enfermo y en casa ajena, acompañado de su servidor José Palacios, mientras evoca los momentos más rutilantes de su periplo libertario y enfrenta las traiciones que lo acosaron hasta su defunción.
Hay que destacar el conjunto actoral, encabezado por Roberto Moll -en la temporada de 1982, del grupo Rajatabla, protagonizo el espectáculo Bolívar de José Antonio Rial, dirigido por Carlos Giménez-, apuntalado por Antonio Cuevas como José Palacios, Janset Rojas, Emiliano Molina y Ernesto Ceballos. Karla Martínez, Melissa Inojosa, Franklin Álvarez y Omar Vegas cumplen en el indispensable reparto.
Este es un espectáculo, bien creado escénicamente, que bien podría recorrer el país.

viernes, mayo 22, 2009

Uneartes no graduará desempleados

La Universidad Nacional Experimental de las Artes (Uneartes) es democrática e incluyente. Y ahora desde su nueva sede en Los Caobos —ocupa el edificio del Estado que uso el Ateneo de Caracas— agudizará los procesos de socialización y democratización de esos espacios, buscando así la mayor participación del pueblo en los procesos culturales de toda la nación venezolana. Esta nueva etapa surge por la necesidad de un crecimiento territorial y expansión de sus cuatro facultades o escuelas.
Esos son algunos de los sensatos criterios que ha manifestado la rectora Emma Elinor Cesín desde que asumió el control absoluto de la nueva sede, al tiempo que ha reiterado como, con esa apertura, se están ampliando las posibilidades para muchos venezolanos que desean formar parte del talento artístico de la nación, para lo cual se profundizarán las actividades que allí antes se realizaban.
Matrícula y talleres
Acompañada por selecto personal de su despacho, la rectora Cesín afirmó que las actividades docentes en la sede de Los Caobos comienzan el próximo 1 de junio con unos talleres de iniciación o sensibilización, que tendrán una duración de cuatro semanas y serán para 1.200 estudiantes interesados en cursar teatro, música, danza o artes plásticas. “Y se hace aquí, porque no tenemos otros espacios para recibir a tantos alumnos. Estos cursos tienen en su programación varias charlas magistrales, para lo cual utilizaremos los teatros de esta edificación, sobre la cual ya ejercemos un control físico y legal”, reiteró.
Con esta actividad, que vinculará a nuevas generaciones de venezolanos y venezolanas con las artes, comienza la actividad universitaria como tal, porque antes teníamos una matricula de unos 1.400 estudiantes distribuidos en los cuatro respectivos institutos universitarios, que ahora serán escuelas o facultades de la Uneartes. La primera cohorte como universidad será esta.
Puntualizó que en Uneartes los alumnos que ya están adentro prosiguen con los pénsum que estaban desarrollando, los cuales por ahora no van a ser modificados, pero los nuevos estudiantes sí van a tener otro diseño para sus respectivos programas de estudio; ahí habrá cambios apreciables porque no entrarán directamente a las especializaciones, como tal, porque antes van rotar por todas las disciplinas, a saber, teatro, música, danzas y artes plásticas. De esa manera, nuestros licenciados de Teatro, para dar un ejemplo, tendrán conocimientos básicos de las otras disciplinas, porque así un teatrero podrá musicalizar uno de sus espectáculos teniendo conocimientos de música, y así será con todas las otras disciplinas.
Profesores y sedes
Remarcó que Uneartes no es únicamente una edificación, si no que los profesores también son y serán muy importantes porque imparten conocimientos en las diferentes escuelas. “Tenemos también un amplio grupo de egresados a quienes hemos censado, ya que están llamados a reforzar a los actuales profesores. Y aquí quiero recordarle a toda la comunidad venezolana que Uneartes es nacional y no solo caraqueña, por lo cual tiene que estar presente en el resto de la geografía nacional. Es por eso que los primeros cinco años de Uneartes están pensados y serán ejecutados para su crecimiento en varias regiones. Nosotros vamos a usar todas las fórmulas posibles para que nuestros egresados se retroalimenten y que no abandonen el claustro. Y lo más importantes es que nosotros no sacaremos desempleados a la calle, ni tampoco gente que se vaya a frustrar. Nuestra meta fundamental es hacer de las artes un oficio digno y que ayude a construir nuestro país. Esa es una de las grandes metas de Uneartes”.
Función rectora
“La otra actividad de la Uneartes, porque así lo dispone su reglamento, es ejercer una importante función rectora en todo el Sistema Nacional de Formación Artística. Ese es uno de los retos de Uneartes. El otro reto es que tenemos que formar a los docentes en artes, porque se trata de un tipo especial de educadores, quienes además deben estar dotados de una especial sensibilidad. Y para eso está funcionando una comisión integrada por especialistas de los ministerios del Poder Popular para la Educación, la Educación Superior, la Cultura y Uneartes, en la que abordamos el estudio y diseño del programa del Sistema Nacional de Formación Artística. De ahí la importancia de Uneartes, ya que aquí tendremos que formar a los licenciados en Educación Artística, además de los licenciados en Arte, Danza, Música y Teatro. Todos esos estudios serán de cuatro años”.
Universidad tutelada
Dijo que nosotros somos la primera universidad especializada en artes de la Misión Alma Mater. “Somos una universidad tutelada por los ministerios de Educación Superior y de Cultura. Tenemos todo el apoyo técnico y pedagógico de Educación Superior y los contenidos nos vienen de Cultura. Y es porque debemos funcionar con las instituciones ministeriales y además tenemos que formar a los funcionarios que tengan que atender las instituciones culturales, porque deben tener una capacitación muy clara, además de poseer condiciones sensibles para estar al frente de esos cargos. Pero con la peculiaridad de que esos gerentes culturales tienen que ser especialmente instruidos y no para trabajar, por ejemplo, en el Teatro Trasnocho; tenemos que formar gerentes capaces de trabajar en Guasdualito y al llegar ahí, hacer que las comunidades despierten y que tengan una visión social. Tenemos que formar productores con visión social y no como para trabajar en el Teatro Chacaíto, si es que los está capacitando el Estado”.
Territorio virgen
“Estamos creando en artes plásticas una carrera de Diseño que no será para orientar al artista hacia el mercado, porque aquí no hay una escuela de Diseño donde no se oriente a los estudiantes hacia el vulgar comercio o para hacer ganar plata a otros. También en artes plásticas vamos a crear la especialización en museografía, la cual solo se estudia en las universidades privadas y hago énfasis en museografía porque los museos nacionales son del Estado y por lo tanto hay dos discursos estéticos. En síntesis, el área de formación en las artes está completamente virgen. Hacen falta sus contenidos sociales”.
— ¿Qué pasará con el teatro?
—Sobre esa disciplina que es tan cara para ti, hay que reconocer que los venezolanos comunes y corrientes no tienen mayores contactos con el teatro, si no con la televisión porque la reciben en sus hogares. Y aquí hago hincapié en que no se puede humanizar a una sociedad si el humanismo no está entrando en ninguna etapa de su educación formal, si a los niños y los adolescentes no se les pone en contacto con todas las disciplinas artísticas. Si eso no ocurre, si no se les suministra una educación humanista todos esos ciudadanos no tendrán nunca desarrollada sus emociones y para eso tiene que existir una educación para las artes y esa es la gran tarea de Uneartes.
— ¿Cuándo comienza esa gran batalla por las artes?
—Las labores académicas de Uneartes comienzan en enero de 2010, porque se quiere que el año fiscal coincida con el lapso universitario, mientras tanto nos ceñiremos a lo existente.
Alma Máter
La Universidad Nacional Experimental de las Artes (Uneartes) nace gracias al decreto presidencial N° 6.050, a propósito de la Misión Alma Máter, publicado en la Gaceta Oficial, N° 38.924, del martes 6 de mayo de 2008. Es una institución de educación superior especializada, que se crea con la fusión del Instituto Universitario de Música (Iudem), el Instituto Universitario de Danza (Iudanza), el Instituto Universitario de Teatro (Iudet) y el Instituto Universitario de Estudios Superiores en Artes Plásticas Armando Reverón (Iuesapar). La sede que ocupa en Los Caobos le fue asignada por el decreto presidencial N° 6.695, publicado en la Gaceta Oficial, N° 39.173, del jueves 7 de mayo de 2009.

miércoles, mayo 20, 2009

Terrorismo y Dios en cine venezolano

Hijo de gato también caza ratones. Y casi siempre los vástagos de los cineastas por lo general quieren emular a sus padres. Tal es el caso de Joel, primogénito del uruguayo José Ramón y la venezolana Elia Schneider de Novoa, reconocidos artistas del cine criollo, quien con solo 23 años ya tiene en su haber media docena de cortos y alista su primer largometraje. !La vida no siempre da sorpresas, si no que también confirma los horóscopos!
Pero antes de afrontar lo que será su primera gran película, Joel prepara el estreno en Venezuela de su corto Zona cero, el cual tiene una duración de escasos 11 minutos y sus protagonistas son Erich Wildpret y Michelle Ruth. “Este es mi sexto trabajo y es el segundo que estreno en Venezuela. El otro se llamaba Cadena reversible y lo hice a los 18 años. El primero lo hice para la UCLA en Los Ángeles, a los 16 años.
-¿Cuál es el argumento de Zona Cero?
-Es la consecuencia de tres cerebros y seis manos: Fernando Butazzoni, Elías Yánez y yo, Joel. A Román, quien forma parte de un grupo terrorista, le encargan colocar una de las cuatro bombas en un tren que va hacia el oeste, como parte de un atentado múltiple contra el sistema ferroviario de una ciudad. Verónica, una madre soltera, pretende encontrarse con su hijo Javi para llevarlo al colegio y se han citado en la misma estación de trenes y a la misma hora en que los atentados múltiples tendrán lugar. Román y Verónica viven en el mismo edificio pero nunca se han visto las caras y el destino interviene cuando ambos van en camino a la estación, coincidiendo en el mismo ascensor, el cual se accidenta, dejándolos encerrados juntos.
-¿Cuál el costo de producción y quien lo financia?
-Hemos gastado lo necesario para poder hacerlo sin que sobre un centavo y poniendo algo del bolsillo de nosotros, de Arlequín Films y otra buena gente.
-¿Cuándo llega su primer largometraje?
-El largometraje se está terminando de armar, planeo filmarlo a finales de este año. Se titula Esclavo de dios y es una idea mía y un guión de Fernando Butazzoni, finalista del Premio Planeta el año pasado. Argentina (Aleph Media) y Uruguay (Grupocine) ya entraron a coproducir con parte del financiamiento y se está terminando de concretar una venta anticipada en España que no puedo revelar aun. Gastón Pauls, actor argentino de renombre, aceptó coprotagonizar el proyecto junto a al venezolano Paul Gamez. Mi padre es el productor general de este proyecto. El guión trata acerca del extremismo religioso en un contexto real que ocurrió en 1994 y será filmado en Venezuela, Argentina, Líbano e Israel. Es un thriller de acción. Solo estamos a la espera que el CNAC nos apoye en esta convocatoria en la cual competimos con otros 25 proyectos de ópera prima.
-¿Qué otros proyectos cocina?
- Este largometraje me ocupa toda la concentración en este momento. Adicionalmente, preparo otras cosas: en teatro planeo realizar La maña de Damián Dreizik, protagonizada por Manuel Trotta. Sin embargo, mi largometraje es por lo que lucho todos los días.
-¿Y sus padres, qué participación tienen en sus producciones?
-Ellos nunca habían participado en mis proyectos hasta ahora, pues siempre quise mantenerme independiente y darme mis propios golpes. Aunque yo trabajé asistiendo a Elia y José Ramón en la dirección. Ya en cuatro ocasiones, nunca los involucré en mis trabajos. Sin embargo, no veo otro productor general para mi largometraje mejor que mi papá debido a la magnitud del mismo.




lunes, mayo 18, 2009

Gran noche árabe para el este caraqueño

No es frecuente que el pudiente sector privado venezolano haga inversiones en la construcción o erección de salas para espectáculos teatrales. Las razones o las sinrazones de dicho comportamiento no son el tema de este artículo, ya que ahora queremos anunciar el inminente estreno o la inauguración de un nuevo espacio para las artes escénicas en general, creado por un grupo de inversionistas que se convierten en una ejemplar y patriótica excepción, por ahora.
Se trata de Teatrex Teatro Piso 5, el cual, según lo declara Marialejandra Martín, es un nuevo concepto de entretenimiento cultural que abre sus puertas de lunes a domingo en el Piso 5 del Centro Comercial Paseo el Hatillo. En sus espacios estarán diversas expresiones de las artes escénicas y musicales de altísima calidad para toda la familia. Diseñado con los más novedosos equipos de sonido e iluminación de última generación, en Teatrex Teatro Piso 5 se podrá disfrutar de la más amplia y variada programación, con el máximo de confort.
Los orígenes de Teatrex, según la bella e inteligente actriz Marialejandra Martín, se remontan más o menos a tres años atrás, cuando Coco, uno de sus alumnos de Teatro Ensayo Lagunita, le habló de su idea de conseguir un espacio para construir un teatro y me pidió que me encargara de la dirección artística. Perdió la cuenta de las veces que el proyecto quedaba en vilo, que se paralizaba, que estaba estancado, que retomaban y volvían a parar­. Luego comenzaron las reuniones con el equipo que para ese entonces ya se había conformado y continúa todavía hoy. “Nos hemos reunido miles de veces para idear una propuesta diferente donde el espectador pudiera recibir un trato realmente amable en esta ciudad que suele ser tan inhóspita. Ya lo hemos logrado y ahora nos disponemos a estrenarlo. Los habitantes de esta urbe tendrán otra alternativa para sus momentos de ocio cultural”.
A Marialejandra la conocimos tomando café en una terraza de Nueva York, hace unos seis años, y es por eso que ella piensa ahora o quiere reproducir algo parecido a lo que vio en esa metrópoli. Dice que “tenemos un teatro muy cómodo y acogedor, donde el espectador dispondrá de una cantidad de servicios que le harán mas grata su velada; podrá comprar sus entradas con anticipación por Internet, por teléfono o en la taquilla del teatro; podrá escoger entre una variedad de restaurantes para comer o tomarse un trago­: podrá disfrutar de su bebida en el lobby lo unge del teatro y entrar con ella a la sala mientras disfruta de una programación para todo tipo de publico y para todos los gustos, de lunes a lunes. La sala cuenta con 206 butacas de cuero, altamente confortables, hay asientos para minusválidos y caramelería-bar”.
Pero como una sala teatral no solo es confort y lujo, sino lo que hay para ver, Marialejandra explica que la estructura de la programación está en función de los siete días de la semana. El lunes es amateur, para abrirle espacio a los grupos que comienzan. El martes es de humor. El miércoles es para volver a ver aquellas obras que fueron estrenadas, pero que muchos no pudieron ver o desean repetir. El jueves es para los musicales o teatro musical como tal, o conciertos. Los viernes y sábados a la media noche será para mostrar aquello que los espectadores quieren ver de manera muy especial. Viernes, sábados y domingos serán para teatro de texto, con obras contemporáneas de autores que le hablan al espectador de hoy, o clásicos de todas las épocas. Habrá dos obras diferentes en temporada, en horario de 8pm y 10pm, y domingos a las 6.30 pm y 8.30 pm. Sábados y domingo serán para espectáculos infantiles que pueden verse juntos o por separado, en horario de 3:00 pm y 4.30 pm. Y los domingos al mediodía se abre un espacio para música clásica, académica y virtuosa, y un espacio para la danza.
“Este nuevo espacio ha sido viable gracias al esfuerzo de un grupo de personas que aman el teatro, el arte y la cultura y que entienden la importancia que todo esto tiene para mejorar, crecer y enriquecernos como ciudadanos, para convertirnos en mejores personas. Siempre me viene la imagen de la gente que llegó a estudiar a Caracas del interior, por allá por los años 70, que no habían tenido la posibilidad de pisar una sala de teatro, y comenzaron a ver obras que les fueron desarrollando la sensibilidad hacia el arte y enriqueciendo espiritual e intelectualmente. Porque, aparte de la pura diversión, que tambien es importante, el teatro tiene esa importante labor. Se abre este nuevo espacio para toda la ciudad, pero particularmente para la gente del Hatillo, La Boyera, Lagunita, Cafetal, Los Naranjos, Prados del Este y todas las urbanizaciones de los alrededores, una población enorme que no ha tenido suficientes espacios para el teatro”.
Los grupos que deseen ingresar a la programación de Teatrex deben mandarle a Marialejandra Martín los proyectos a la dirección artística del teatro. Se les responde, se les envían las especificaciones y una vez que esta programado el grupo se establece el convenio. Toda la parte contractual se maneja a través de la gerencia general, encabezada por Laura Dasilva. Los porcentajes son del 50% para ambas partes, grupo y teatro, luego de los descuentos que correspondan (derechos de autor, impuestos, etcétera). Todo esta especificado con mucha claridad en los lineamientos que se entregan a los grupos.
“Tal como sabes, los teatros no son los productores de las obras que presentan, al menos ninguno que yo conozca. De la producción de las obras se encargan las agrupaciones. Sin embargo se ha armado un equipo de comercialización, propio del teatro, y la plataforma se pondrá al servicio de los grupos, lo cual no significa que el teatro asuma la producción. Hay posibilidades de alquilar la sala fuera del horario de la programación regular. De lunes a jueves la programación dentro de la sala comienza desde las 9:00 pm, jueves con posibilidad en caso de pertinencia de doble horario, 7:00pm y 9:00pm. El fin de semana es prácticamente imposible alquilar la sala por la estructura de la programación, aunque por los momentos tendremos disponibles los sábados en la mañana para este fin. En unos meses estará habilitando tambien el horario del sábado en la mañana y ya no se podrá alquilar”.
Y el estreno de Teatrex, esta fijado para el jueves 28 de mayo con La noche árabe, de RolandSchimmelpfennig, dirigida por Orlando Arocha y con la participación de Ludwing Pineda, Carolina Torres, Alexander Leterni, Patricia Pacheco y Rafael Marrero.
Otra historia del teatro caraqueño comienza en Teatrex.

domingo, mayo 17, 2009

El loco Geranio en el ateneo del siglo XXI

El Centro Cultural Trasnocho se transformó en el ateneo del siglo XXI gracias a la visión empresarial sumada a la eficaz gerencia artística de directivos y empleados. Vasta disfrutar sus incesantes programaciones, sin desechar su tienda de arte y su librería, para admitir que los caraqueños disponen ya de un elegante y “blindado” espacio con múltiples ofertas culturales. Y ahí, precisamente, en la Sala Alterna, exhiben Geranio, espectáculo escrito por Xiomara Moreno (Caracas, 1959), con cuatro comediantes dirigidos por Javier Vidal, quien conoce muy bien su oficio y así lo demuestra con la estrujante puesta en escena de esa pieza, estrenada hace 20 años en el Ateneo de Caracas, durante uno de aquellos inolvidables festivales internacionales, que coordinaba Carlos Giménez, el mismo que fundo Rajatabla el 27 de febrero de 1971 con Tu país está feliz, espectáculo que sumó la poesia de Antonio Pereira y la música de Xulio Formoso.
Xiomara, una de las pocas criollas que escribe teatro y en eso lleva 17 obras originales y muchas versiones y adaptaciones de textos clásicos, reconoce que la creación de una pieza es un proceso complejo y su acto de escritura es un trabajo continúo de observación, de reflexión y también de angustias. Otro elemento fuerte para sus inspiraciones es la música y las imágenes fotográficas. En el caso de su Geranio, fue el vals Geranio, de Pedro Elías Gutiérrez, y una foto, en blanco y negro, de un grupo de pacientes de un inaugurado sanatorio mental en la Venezuela de mediados del siglo XX. Pasado el tiempo, la obra que ha tenido su existencia en manos de distintos directores y en otras latitudes, volvió a la escena caraqueña porque el intérprete Nacho Huett consiguió animar a los pujantes amigos del show bussines Juan Carlos Pavón y Kelvis Martínez para que produjeran esta oportuna reposición con su organización KJCP Producciones, tras convocar además a los sólidos cómicos Gerardo Soto, Antonio Delli y Raúl Hernández.
Geranio es una comedia dramática sobre cuatro dementes encerrados en un asilo, quienes obligan, en códigos sartreanos, a reflexionar sobre lo que es la locura y el destino de los seres humanos que nos atrevemos a cruzar esa raya amarilla que separa la normalidad y la insania mental, y como todos la cruzamos, sin darnos cuenta, cuando se presentan conflictos amorosos o de trabajo o simplemente porque se manifiesta una alteración química en nuestro organismo…y eso conduce a un abismo depresivo o al reventón de ira que solo la controla un baño helado o la inyección de un calmante.
Si el enredo de lo que pasa con Geranio y sus compañeros de cautiverio, Nicolás, Guy y Guillermo, exige por parte del público asumir que son seres que cruzaron la raya amarilla y nunca se dieron cuenta, les advertimos a esos espectadores que es posible que lleguen envidiar tal mundo de fantasía donde transcurren esas existencias, porque al salir del teatro donde estaban retornan a un mundo que tienen trampas más peligrosas que las vistas gracias a ese cuarteto de histriones, donde el gran triunfador es Nacho por su Geranio.
Ver Geranio es evocar el encierro de los personajes de A puerta cerrada de Jean Paul Sartre y reconocer la incapacidad que tenemos los humanos para explicarnos la existencia y la imposibilidad que hay para encontrar una ruta que permita seguir viviendo sin tener que tomar una infusión de hojas de geranio que matice los nervios o el estrés.
Geranio tiene por supuesto una lectura política...pero dejemos que sean los espectadores quienes la descruban.!No es tan difícil!

jueves, mayo 14, 2009

La cotufa no baila más

Nada de lo que se hace en el teatro venezolano es producto de la generación espontánea o del acaso o brotó del cubilete de un mago. Todo lo que se exhibe es la consecuencia de aportes, de sacrificios, de sueños materializados y trabajos positivos de un conjunto de artistas en décadas anteriores. Y, fundamentalmente, por un público que se ha ido acrecentando y culturizando para así exigir siempre más productos y de la mejor calidad. Reiteramos esto, precisamente en tiempos de revolución, para que nadie se llame a engaño, para que piense siempre en función del colectivo o de la comunidad, y así se pueda trabajar mejor o se logre apreciar con mayor conocimiento e interés lo que consume o en lo que se participa.
Y por eso recordamos, que, cuando expulsaron o retiraron al chileno Horacio Peterson del Ateneo de Caracas, lo cual permitió el ingresó del argentino Carlos Giménez a esa institución, aquel maestro luchó tesoneramente hasta poner en marcha al Laboratorio Teatral Anna Julia Rojas y lograr ubicarlo en la salida Sureste del Metro de Bellas Artes, gracias al apoyo del Centro Simón Bolívar y el Conac, desde 1994.
Por eso existe ese espacio para la formación, capacitación y exhibición de las generaciones de teatreros; permanece abierto gracias al apoyo del Estado venezolano y por la paciencia y el amor de Carmen Jiménez, quien está siempre de guardia para atender a la muchachada que urge un horario para ensayar o mostrarse o intervenir en un taller sobre alguna disciplina creativa. Ahí se capacitan con práctica y teoría a los nuevos teatreros, como lo soñaba el maestro Peterson (22 de abril de 1922/25 de noviembre de 2002), quien aquí formó a miles de actores y actrices, montó más de 120 piezas y además desarrolló un especial método de capacitación, el cual se aplica en su Laboratorio, ese que ahora necesita crecer para continuar siendo más útil. ¿Quién le pone al cascabel al gato? ¿Quién ayuda al futuro en gestación?
Y actualmente en ese Laboratorio se presenta, para 30 espectadores por función, durante dos semanas más, el plausible y conmovedor espectáculo La cotufa no baila más del dramaturgo y actor José Antonio Barrios Valle, inspirado en una siniestra leyenda urbana caraqueña, según la cual una bailarina clásica, apodada “La cotufa”, que después terminó exhibiéndose en siniestros cabarets, desaparece y luego es descuartizada en un edificio del Conjunto Residencial Parque Central, donde alquilaba una habitación en el apartamento de unos caballeros de “conductas desordenadas”, a quienes las autoridades imputaron el crimen posteriormente.
Este melodrama, donde además el fantasma de “La cotufa” ronda por los pasillos de la multifamiliar edificación, es contado desde la perspectiva de la esfera íntima de familiares y conocidos de la bailarina, con quienes el público se identifica por la contemporaneidad del texto y la ambiciosa puesta escénica, la cual se desarrolla dentro de un ascensor, tal como lo propone el dramaturgo.
Partiendo de la cruda realidad, Barrios Valle retomó esa saga macabra, la poetizó y llevó a una pieza teatral, donde todos los habitantes del edificio son sospechosos, víctimas y victimarios, pero al mismo tiempo aborda tópicos como el amor, la desesperanza, los sueños inconclusos, la infidelidad, la solidaridad, el odio y los problemas sociales de la vida urbana, todos inteligentemente mezclados hasta crear una fantástica bola de nieve de intrigas.
Asombra el artístico trabajo global presente en La cotufa no baila más, gracias el esfuerzo del grupo Emergente de Caracas, bajo la sólida dirección general de Orlando Chirinos, quien con solo 21 años de vida ya da atisbos de creatividad escénica, como lo demuestra con este montaje, y con las precisas participaciones actorales de Wendy Bermejo (la que más tablas tiene y ahí lo demuestra), Jesús Delgado, Betsabé Clavell, Geraldin Ascanio, Catherine Tadger, Yuruby Soto, Rafael Calleja y Dailyn Valdivieso, además del apoyo de los “locutores” Luis Loreto y Luis Gerardo Galdona.
Hay que advertir que el grupo teatral Emergente de Caracas fue registrado formalmente como asociación civil sin fines de lucro en febrero de 2009, pero ya venía trabajando desde hacía dos años en montajes de corte minimalista y usando textos escritos por algunos de sus miembros, hasta que debutó con el montaje de la pieza Destello en noche cerrada de Jesús Delgado, dirigida por Orlando Chirinos, la cual hizo temporada en el Laboratorio Teatral Anna Julia Rojas y participó en el marco del Festival Creajoven 2007. En este año 2009, emprendió la producción de La cotufa no baila más sorteando cientos de obstáculos y dificultades para encontrar espacio, patrocinantes, apoyo de instituciones públicas y/o privadas. Llenos de energía, de conocimientos y con mucho tiempo y trabajo invertido, como lo demuestra este montaje, inician definitivamente un recorrido, que esperamos sea largo y provechoso, en las tablas venezolanas. ¡Otra generación pide su derecho a ser vista y escuchada desde el escenario!

miércoles, mayo 13, 2009

Rajatabla en el limbo

El limbo fue, hasta que el papa Benedicto XVI lo eliminó, un lugar donde iban las almas de los niños que morían sin recibir el bautismo. Era, a diferencia del paraíso v el infierno, un espacio creado por la Iglesia Apostólica Católica y Romana. Pero el vulgo o el pueblo, que tampoco creía en ese lugar para los fallecidos sin ser cristianizados, optaron, metafóricamente por enviar al limbo a todas aquellas cosas que no les gustaba o que pretendían hacer desaparecer por alguna razón que tenían o no le encontraban justificación para su existencia. Pero los cultos, como deben serlo los lingüistas y los académicos, redefinieron, el concepto de “estar en el limbo” para aludir a la actitud ausente y lejana que adopta el que “inocentemente” no se entera de lo que ocurre a su alrededor o que parece estar en otro mundo.
El término limbo, en latín significa borde o filo, o sea que estar en el limbo era vivir al borde de una desgracia sin caer en ella o en el filo de una tragedia pero sin perecer.
Hacemos esta introducción para anunciar que en este momento el grupo Rajatabla permanece en el limbo. Sí, después de 37 años de ocupar y utilizar, en el patio trasero de la sede del Ateneo de Caracas, un edificio de tres pisos y no menos de 744 metros cuadrados de construcción, no tiene titulo ninguno de propiedad, porque el terreno es del Estado venezolano y pertenece al patrimonio del Teatro Teresa Carreño, y la construcción de ese galpón de ladrillo rojo fue adelantada por el Ministerio de Obras Públicas.
¿Por qué ha sucedido esto? ¿Por qué nadie dijo nada antes?
Cuenta la leyenda, que hace 32 años, cuando el Ateneo aún ocupaba, en comodato, la Quinta Ramia, la presidenta Maria Teresa Castillo de Otero Silva –“la señora Otero”, como siempre se le conoció y como ingresó a la historia- y Carlos Giménez bregaron para que les erigieran esa provisional construcción, pues, además, ya en los corrillos del Palacio de Miraflores, se anunciaba que el gobierno de Rafael Caldera proyectaba construir una monumental edificación, más moderna y adecuada para la pujante institución ateneísta, y por lo tanto era indispensable un espacio o sede provisional, el cual seria un galpón, en el patio trasero. Lo cual se hizo de inmediato. Fue así que Rajatabla y el Ateneo estuvieron bajo el mismo techo y en compleja coexistencia.
Hacia 1983, el Jefe de Estado, Luis Herrera Campins, inauguró la nueva sede ateneísta, cuyo primero y único comodato se otorgó seis años después y por un lapso de dos décadas. Lo que paso ya es parte de la historia de este país.
Pero durante el largo jolgorio por la nueva sede ateneísta a todos se les olvidó el galpón aquel, pero ellos continuaban allí, y han continuado trabajando en positivo para el teatro por la práctica a rajatabla -cueste lo que cueste, a toda costa, a todo trance, sin remisión-, pero en manos de Francisco Alfaro, porque Carlos Giménez falleció en 1993 y María Teresa inició su largo ocaso
Con la salida del Ateneo de Caracas, se queda Rajatabla sin el pararrayos del frente o sin el vecino todopoderoso y, lo más grave, sin un documento de alquiler o de comodato, los cuales deben ser expedidos o negados por el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, sí considera que el solicitante es digno o indigno de recibir ese apoyo.
Pero ese no es el único motivo que tiene Rajatabla para estar penando en el limbo, tiene otro conflicto, muy urgente, que puede ser superado en cuestión de horas, para que el próximo 20 de mayo puedan estrenar, en la sala Anna Julia Rojas, su espectáculo ¿Cuando quiero llorar no lloro?, basado en la novela homónima de Miguel Otero Silva, en ocasión del centenario de su nacimiento. Como el Ateneo de Caracas ya no tiene el control legal del edificio donde estuvo durante los últimos 26 años, le corresponde a la Universidad Nacional Experimental de la Artes autorizar o rechazar la exhibición de ese montaje.
Es posible que Uneartes autorice la representación de ese montaje creado sobre el texto de un autor revolucionario como lo fue MOS, pero el mismo tendría que ser de entrada libre o como lo dispongan las autoridades universitarias.
Conseguir el comodato para estar un tiempo más en ese legendario galpón rojo y recibir la autorización que les permita exhibir su artístico homenaje al autor de La piedra que era Cristo, son los mayores anhelos de la institución que creó Carlos Giménez y lo único que lo sobrevive.
¿Necesitamos otro Benedicto XVI para que saque a Rajatabla del limbo en que ha caído?

domingo, mayo 10, 2009

Evita Perón resucita en Washington

No cesa de crear y trabajar para que sus obras teatrales sean carne, sangre y movimiento en la escena, porque no escribe teatro solamente para que sea impreso o subido a las especiales páginas web. Pergeña piezas para que sean representadas y el público reciba así la propuesta intelectual de este intelectual dramaturgo, quien a su vez corresponde al colectivo de un país o de un continente. Eso sucede con el venezolano Gustavo Ott (Caracas, 1963), cuya más reciente pieza Momia en el closet: The Return of Eva Perón se presenta desde el 4 hasta el 28 de junio del 2009 en el Teatro Gala de Washington, DC, USA.
Es la legendaria actriz y política argentina María Eva Duarte de Perón (1919-1952), más conocida como Evita, el personaje que ahora Ott ha poetizado y llevado al escenario. Se trata de un musical, producido por el Teatro Gala para festejar sus 33 años de labores culturales en la capital de Estados Unidos de América, cuyo concepto de producción artística y la música pertenecen a Mariano Vales, el libreto es del venezolano, quien además escribió una parte de las canciones, hay una coreografía resuelta por Carina Losano y la dirección general es de Mariano Caligaris.
Esta comedia musical sigue las vicisitudes de Eva Perón en su intrincada vida después de la muerte, pues su cadáver, perfectamente conservado o momificado, fue llevado de ciudad a ciudad alrededor del mundo y escondido en lugares secretos, generando intrigas políticas, levantamientos populares, pasiones amorosas y hasta homicidios misteriosos. Con canciones de gran poesía y ritmos sensuales como el tango, el vals y la salsa, la obra revela el intenso amor de Evita por la clase obrera y su irresistible poder espiritual como el icono nacional más venerado de Argentina.
"La idea era hablar sobre lo macabro en América latina; sobre esa relación que tenemos con el poder, que tiene, entre nosotros, una idea macabra sobre lo trascendente. En nuestro continente queremos sobrevivir a la muerte, física y política, y ser recordados, aunque sea a través de lo perverso”, reveló el autor al periodista Rodolfo Colángelo, durante una reciente entrevista realizada en Buenos Aires.
Ott, con no menos de 30 piezas escritas y la mayor parte de ellas representadas, explicó que después de una rigurosa investigación sobre el destino del cadáver de Evita y su periplo, optó por escribir un musical sobre Evita muerta, ya que, hay muchos musicales sobre Eva viva, pero no una historia teatral sobre la influencia que ejerció una vez fallecida a lo largo de la historia política argentina.
Reconoció que su proyecto partió de la idea de hablar sobre lo macabro en América latina. “Cómo la relación que tenemos con el poder tiene una idea perversa de lo trascendente. Cómo sobrevivir a la muerte, física y política, y ser recordado. Ese acercamiento a sobrevivir casi siempre en América latina va hacia lo macabro”.
Puntualiza que siempre fue un enamorado de Eva y de sus convicciones. “Ella sabía lo que había que hacer para enfrentar a la aristocracia, era muy valiente. Como ya hay muchos musicales sobre Evita viva, decidimos utilizar la historia de su muerte, el periplo del cadáver, hasta su entierro. Pasan muchas cosas en el transcurso de esa historia. Varios golpes de Estado, la guerra sucia, América latina de pronto vive a la Argentina como un espejo en el que se quiere mirar. Cuando Argentina mete la pata y busca lo peor de si misma, América latina la quiere imitar”.
- ¿Y en ese transcurso histórico qué simboliza el cadáver de Evita?
- En la obra se configura como la gran redentora de las víctimas. Es la búsqueda de lo macabro, pero hay un área crítica revolucionaria que tiene la voz de los pueblos, y esa voz, para verla en su pureza, está en las víctimas. Cuando las víctimas hablan, lo hacen con poesía, y esa poesía es la que intentamos rescatar en esta obra. La visión más pura del pueblo está en las víctimas. El pueblo habla, pero a veces dice algunas tonterías, pero cuando las víctimas hablan lo hacen con poesía. Y es la influencia de Evita, aun muerta, influyendo en la historia como una voz siempre presente. Por ejemplo en la obra se mezclan tiempos como las primeras épocas de Evita, su muerte, los montoneros, Videla, la idea de algunos golpistas de destruir el cadáver y no hacerlo. Claro, es siempre la voz de las víctimas que hablan y reclaman.
- ¿Por qué se estrena en Washington?
- Se estrena en el Teatro Gala de Washington porque es una obra por encargo de la dirección artística del teatro. Estoy entusiasmado con el proyecto y al mismo tiempo preocupado por que sé que es un tema delicado, sobre todo para los argentinos. Pero visto desde la óptica latinoamericana, tiene una redención y una profundidad mayor. Mi idea es montarla también en Venezuela y más adelante en Buenos Aires.

sábado, mayo 09, 2009

Una venezolana con suerte e histrionismo

Le gusta Superman, ama a Tin Tín, venera a Juana Inés de la Cruz, respeta a Juana de Arco y disfruta a Catwoman. No hay, pues, dos como ella en Venezuela. Desde los 17 lucha incesantemente para ser útil y diferente a todas las demás y al parecer lo ha logrado. Aprendió el abecé teatral en los talleres que dictó el artista argentino Carlos Giménez con su Rajatabla en la década de los ochenta y desde entonces no se ha bajado de los escenarios, no ha salido de los plató ni de los set televisivos. Ya es una consumada y afamada actriz internacional, pero, lo más importante, es que trata de ser un ser humano sumamente comprometido en las luchas contra las marginaciones ideológicas, económicas y sociales, pero, especialmente, ha combatido contra la discriminación sexual que cunde en el mundo entero contra las nacieron como ella. Y su guerrita ideológica y liberadora la hace desde y con sus personajes artísticos y no con desplantes histéricos que no ganan ni adeptos ni adeptas.
Así es Ruddy Rodríguez, bella caraqueña que a sus 42 años pretende morir en un escenario y bien viejita, morirse muy mayor. Esta mujer, que es tan sincera, que a veces comete "honesticidio", está de paso por Venezuela, tras de haberse instalado en Bogotá, desde hace varios años, donde trabaja todo el tiempo y además ama y es amada por el rejoneador colombiano Juan Rafael Restrepo. Y como siempre tiene que estar haciendo algo creativo y de interés, escogió el centro cultural de Corpbanca para mostrar, una vez más, la reposición de su unipersonal Una mujer con suerte, escrito por su hermano Romano Rodríguez y estrenado a mediados de los años 90, en la sala de conciertos del Ateneo de Caracas.
Ese espectáculo era una singular y hasta novedosa exaltación para la viuda Joanel, quien usa el semen congelado de su esposo, fallecido en un accidente aéreo, para preñarse y concebir al hijo que tanto desearon. La esencia, el tema y la argumentación de la pieza de Romano Rodríguez fueron impactantes y mucho más cuando se mostraban ante una audiencia venezolana, donde la mojigatería, para no hablar de otras cosas, era ostensible.
Pero el tiempo es despiadado con todo lo que hacen los seres humanos. Han pasado varios años y la fecundación asistida, tal como la practica la teatral y desesperada Joanel, ya no es noticia ni tiene novedad alguna, es muy común y se utiliza para resolver tortuosos tramites de enamoramiento y matrimonio, entre otras cosas, especialmente por aquellas que anhelan un descendiente, seleccionando incluso, como autor de esos espermatozoides, al mejor padrote, según lo pronosticó el controversial escritor italiano Giovanni Papini (Florencia,9 de enero de 1881/8 de julio de 1956) en su libro Gog (1931). También lo practican algunos matrimonios o parejas donde la infertilidad del marido tiene que ser suplida. Podría decirse, sin embargo, que Una mujer con suerte fue un buen teatro criollo, precursor para los nuevos tiempos. ¡Y eso es válido! En síntesis, el supuestamente escandaloso monólogo de los hermanos Rodríguez, ha envejecido notablemente .Ya nadie se sorprende por la decisión de la fiel viuda, pero lo que si deja inmensamente feliz al público es la terapéutica performance actoral de Ruddy, quien canta, baila, actúa y conmueve con su personaje. Se apodera de los espectadores, cual si fuese un conjunto de párvulos escolares, con su interactuaciòn y los hace inmensamente felices. Ella sí tiene suerte, porque la audiencia se lo agradece, aunque lo del semen congelado ya no preocupa tanto.

miércoles, mayo 06, 2009

Uneartes en edificio que usó el Ateneo

El edificio que durante 26 años ocupó el Ateneo de Caracas, gracias a un comodato de uso con el Estado venezolano, fue cedido a la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Uneartes), cuyas autoridades pasaron hoy mismo a ocupar, progresivamente, sus instalaciones, según lo dispuso un decreto del Poder Ejecutivo.
El ministro del Poder Popular para la Cultura, Héctor Soto, recordó, ante los medios de comunicación, que el comodato se venció el pasado 4 de mayo, y la directora de la institución ateneísta, Carmen Ramia, fue informada hace cinco meses de la desocupación de las instalaciones, ubicadas en el centro de Caracas. “Las notificaciones se hicieron en tiempo justo, hace 5 meses se le informó a la directora para su salida”, reitero el funcionario.
Dijo que el Ministerio para la Cultura respetará la presentación de los elencos culturales que se han desempeñado en el Ateneo por muchos años y reiteró que “todos esos grupos que antes se exhibieron en las salas que controló la institución privada, tienen las puertas abiertas para que hagan sus temporadas, con la diferencia que no se le cobrarán entradas a los espectadores. Estamos dispuestos a pagar los honorarios de los actores y grupos que se presenten allí”. Recordó que este miércoles 6 de mayo cumple un año de fundada la Uneartes, “y estamos muy contentos, porque es un esfuerzo del Gobierno que se ha hecho visible”.
Unearte nació gracias a una resolución del Ejecutivo Nacional, publicada en la Gaceta Oficial, número 38.924 del 6 de mayo de 2008, como lo estipula el decreto presidencial número 6.050, a propósito de la misión Alma Máter.
El Instituto Universitario de Música (Iudem), el Instituto Universitario de Danza (Iudanza), el Instituto Universitario de Teatro (Iudet) y el Instituto Universitario de Estudios Superiores en Artes Plásticas Armando Reverón (Iusapar) se convirtieron en facultades de esta universidad, la cual tiene "como objetivo democratizar y ampliar las oportunidades de estudios superiores de las artes por medio de un sistema de educación incluyente y con gran compromiso social".
Por ahora, el rectorado y las escuelas de teatro y danza funcionarán en las instalaciones que antes controló el Ateneo, cuya mudanza culminará el próximo 4 de agosto , según lo acordado.
El pasado miércoles se llevó a cabo una reunión entre la rectora la Universidad Nacional de la Artes (Uneartes), Emma Elinor Cesín, el viceministro de la Cultura para el Desarrollo Humano, Iván Padilla, y una parte de la directiva del Ateneo de Caracas, con motivo de la instalación de esta institución en la edificación antes mencionada. Por aproximadamente tres horas dichas autoridades sostuvieron una conversación a puerta cerrada, contando con la presencia en los alrededores de los trabajadores de la institución, los estudiantes de la Uneartes y algunos artistas del mundo del espectáculo.
A la salida de la reunión, Cesín expresó que iniciaron las conversaciones, de forma cordial, para el traspaso de las instalaciones a la universidad, luego de que se venciera la figura de comodato en la que se encontraba el Ateneo de Caracas.
“Sabemos que la gente de la Cultura tenemos la posibilidad de hacer las cosas bien, tenemos la creatividad y sabemos respetar las formas. A partir del día de hoy la universidad comienza a ocupar un espacio en esta institución, dentro de este edificio y desde este momento se inicia una mesa permanente, que va a chequear la transición de forma pacífica”, resaltó la rectora.
Recalcó, que en estas mesas de conversaciones analizarán cada uno de los casos de los trabajadores, para decidir quiénes se quedarán laborando para esta casa de estudios y quiénes continuarán con el Ateneo. La universidad será la responsable del edificio, una vez que salga publicado en Gaceta Oficial, así lo enfatizó la máxima autoridad de la institución.
Con esta transferencia se beneficiarán más de 3.000 estudiantes de esta alma máter de las artes, así como los 1.300 que ya están preinscritos.
Por su parte, José Rojas, representante del sindicato de los trabajadores del Ateneo de Caracas, expresó estar de acuerdo con la medida tomada por el Gobierno. De igual forma, manifestó que las autoridades de dicha institución, además de mantenerlos bajo una situación laboral deplorable, saltando las cláusulas del contrato colectivo, los han excluido de las conversaciones durante este proceso de transición.
Representantes de los estudiantes de Uneartes manifestaron estar muy contentos por la adjudicación de esta nueva sede, pues requerían de estos espacios para su formación, e invitaron a los grupos culturales que hacían vida en este centro cultural a que convivan con ellos para aprender haciendo y para multiplicar los valores artísticos del país.


martes, mayo 05, 2009

Buenos Aires aplaude al "Minetti" de Gené

El estudio exhaustivo de la historia transcurrida es clave para explicarse y además disfrutar el presente e incluso ayuda para diseñar el futuro. En el caso del teatro venezolano, es justo recordar las pasantías de tres artistas argentinos quienes, durante la segunda mitad del siglo XX, dieron sus ostensibles y cuantificables aportes para el desarrollo de las artes escénicas criollas, como fueron Juana Sujo (1949-1961), Carlos Giménez (1971-1993) y Juan Carlos Gené (1977-1993).
De esos tres latinoamericanos, el único que sobrevive es Juan Carlos Gené (Buenos Aires, 6 de noviembre de 1929), actor, director, maestro y luchador insigne. El regresó a su patria y desde entonces ha continuado en la trinchera teatral con su pueblo, culta comunidad que ama, como nadie, al teatro en general y en especial a sus artistas; aunque en 2005 retornó a Caracas para montar El día que me quieras y conmemorar así el décimo aniversario del mutis de José Ignacio Cabrujas y exaltar además los primeros 25 años del Grupo Actoral 80, al cual él fundó con importantes trabajadores culturales criollos, una institución se mantiene en la brega, sin desfallecer.
Gené no se ha enchinchorrado ni empantuflado, como diríamos aquí en Venezuela, y es por eso que para festejar sus 80 años de vida útil al arte y a su patria, retornó a la actuación con el espectáculo Minetti, basado en la obra teatral del autor alemán Thomas Bernhard, una producción del Celcit, dirigida por Carlos Ianni, junto a un equipo que completan: Maria Francia como actriz, Carlos Di Pasquo en la escenografía y el vestuario, Osvaldo Aguilar en la música y Juan Lepore en la asistencia.
Minetti está basada en la vida del legendario actor alemán Bernhard Minetti (1905-1998) y ahí se habla del teatro en su más pura esencia, se habla de toda la gente que hace posible esa magia escénica, de los actores, los directores, de los dramaturgos y, fundamentalmente, del artista y sus naturales y humanos miedos frente a la creación escénica.La acción está ceñida a su protagonista y una única antagonista: ella es los otros, es el mundo, es quien pide entretención y ve extinguirse a sus convocados, es, también, la muerte. Y es, al mismo tiempo, quien comprende y contempla, con ironía, el devenir de lo que desde siempre se sabe que va a ocurrir. Para ella, no "es monstruoso que nieve en Ostende". Simplemente, puede ocurrir.
Gené, vía email, cuenta que Minetti estará en cartelera hasta el 31 de mayo, en la sala bonaerense del Celcit, en la Calle Moreno, y revela que “con Carlos Ianni pretendimos hacer realidad este proyecto hace 14 años, pero hace 12, alguien se adelantó con los derechos y la hicieron, pero nosotros no vimos ese trabajo; claro, había que olvidar el proyecto. En noviembre de 2008 decidimos reflotarlo; yo hice la dramaturgia que nos permitiera producirla y decidimos abrir nuestra temporada 2009 con esta realización. De acuerdo con Ianni convocamos a una actriz uruguaya vinculada a nuestro Celcit desde hace tres años y... aquí estamos”.
Comenta que el formidable personaje de Bernhard Minetti es gigantesco, ambiguo, delirante y conmovedor. “Un ser de esas características no puede ser comprendido racionalmente; sólo el corazón puede recibirlo. Yo sólo puedo hablar de la solidaridad, respeto y ternura que desde el primer ensayo me invadió por ese Minetti de la ficción que tiene poco en común con el Bernhardt Minetti real. No obstante uno sabe que los actores somos en todas partes del mundo esos seres paradójicos y errados, como es la opinión del Minetti, el de la ficción, dedicados a un arte que hace transcurrir nuestras vidas, arando en el mar, para decirlo bolivarianamente...Cuando ya no estamos, sólo queda de nosotros lo que escribieron los críticos. Como también dice Minetti,el de la obra: esos cientos de miles de esfuerzos y de fatigas, aniquilados".
-¿Satisfecho de lo logrado?
- Como se dice que dice Barak Obama de sus primeros 100 días de gobierno, estoy feliz con lo logrado, por una temporada de trabajo fluida y gratificante, por la respuesta del público y de la crítica; pero satisfecho no; siempre uno espera la función siguiente para superar lo que hoy quedó al nivel de ayer. Carlos Ianni es un director que sabe ver, escuchar y amar a los actores. Fue muy estimulante trabajar con él. En cuanto a mí, ha aceptado que yo entre a escena cada día sabiendo con precisión qué voy a hacer, pero no cómo se hará. Es una aventura diaria.
La temporada de Minetti, añade, no termina el 31 de mayo, “sólo se interrumpe porque, tradicionalmente, el Celcit de Argentina realiza en junio su temporada internacional. Entre los espectáculos y grupos que presentaremos esta el venezolano GA 80. ¿Cómo no dejarles lugar? Después seguiremos”.
-¿Tiene planes para traer a Caracas su Minetti?
-Deseos muchos, pero los viajes, giras y presentaciones en el exterior, dependen de las invitaciones de quienes en tiempos de crisis global, puedan hacerse cargo de las cuentas correspondientes.

domingo, mayo 03, 2009

Llevan teatro venezolano a USA

Otros dos importantes actores venezolanos van de “vacaciones de trabajo” a Estados Unidos, pero regresarán para proseguir sus personales combates por la cultura teatral criolla. Se trata de la pareja que, desde hace 10 años, integran Luis Fernández y Mimi Lazo, la cual ahora se presentará en Miami y después en Nueva York con sendos espectáculos. Se trata de una pacifica y culturosa invasión a The United States of America.
Fernández, vía email, informa que desde el próximo 14 de mayo estará en una temporada con su espectáculo No eres tú, soy yo, en el MacBuilding de Miami. Se trata de una producciónconjunta de Lazo Producciones y el Cisneros-Fontanal Group. “Asimismo te doy la primicia que desde el Repertorio Español, la más importante agrupación latina de Nueva York, nos invitan con la versión que dirigiera en Caracas de Las quiero a las dos de Ricardo Talesnik, protagonizadapor Mimi, María Antonieta Duque y en esta ocasión yo en el personaje masculino, que antes hiciera Carlos Mata, para presentarla en el marco de su Gala Anual, como espectáculo invitado”.
-¿Esta especie de exilio dorado es por cuanto tiempo?
-Cada cierto tiempo, desde hace ya muchos años, nos tomamos una pausa de nuestras actividades en Venezuela y viajamos, por un lado, para ver teatro y lo que se hace en el mundo a modo de inspiración, por otro, para continuar trabajando y llevar nuestras propuestas más allá de las fronteras del país. Mimi ha recorrido medio mundo con El aplauso va por dentro, que le escribiera Mónica Montañés y le montara Gerardo Blanco López, en aquel inolvidable año 1996. Ahora, con mi unipersonal No eres tú... y Las quiero a las dos queremos hacer lo mismo. Hemos contado con el apoyo del grupo Cisneros-Fontanal y su centro de arte para esta iniciativa de montar nuestros espectáculos en Miami y con la valiosa invitación que nos hace Repertorio Español, con quien Mimi lleva ya varios años de colaboración, para visitar Nueva York con otra de nuestras producciones, así que de “exilio” tiene esto muy poco y si mucho de trabajo continuado. Algunos quieren que nos vayamos definitivamente, pero eso no será. En Caracas seguiremos trabajando para nuestro público,
- ¿Cuánto tiempo lleva presentando su monólogo y qué cambios ha sufrido o qué reformas le prepara?
-Estoy cerca de la función 700 de No eres tú, soy yo, y desde luego que a lo largo de casi tres años ha sufrido cambios y evolucionado. Ahora es un producto más firme, compacto y contundente, además de más efectivo, tanto para provocar la risa como para la reflexión, porque es mucho lo que me permite explorar y corregir el contacto con el público durante tanto tiempo. Es un privilegio que agradezco a diario el haber podido rebasar las 600 funciones. Para todos los actores que nacimos en el teatro y que hemos actuado para 10 espectadores alguna vez en la vida, tener tres años de salas llenas con un mismo espectáculo no tiene precio.
-¿Qué ha pasado con el público femenino y con los machos cuando ven su espectáculo?
-Al igual de lo que sucede en El aplauso va por dentro, la catarsis que puede hacer la pareja y los individuos con este espectáculo como pretexto, resulta para muchos terapéutica, especialmente para mí. Ver nuestros defectos con agudeza y sentido del humor, y sobre todo con valentía y honestidad, es un vehículo muy valioso para enmendar errores y comenzar a cometer otros, además de permitirnos la risa con propósito. Sonará a lugar común, pero me ha sorprendido la conexión con estos casi 300 mil espectadores a los que he podido llegar con No eres tú..., no es algo que me haya propuesto de entrada; esto, que evolucionó de mi programa de radio y mis libros, se convirtió en algo con vida propia que siento de algún modo necesario y ante lo cual no puedo sino ser un vehículo y hacerlo llegar a la mayor cantidad de gente posible.
-¿Le está gustando el trabajo de director? ¿Qué propuestas estéticas alimenta o prepara?
- En 2003, Mimí me preguntó qué era lo que yo quería hacer como artista y por qué no lo estaba haciendo. Durante años estuve supeditado a las decisiones artísticas de otros, así que definí precisamente lo que quería hacer y comencé a hacerlo. Desde entonces siento que di con un camino que estuve buscando muchos años y que no tengo otra alternativa que recorrer con responsabilidad. Dirigir fue un paso lógico a dar en mi evolución, así como escribir y producir. En este momento tengo entre manos dirigir una nueva versión de A 2,50 la cuba libre de Ibrahim Guerra en teatro e introduje un proyecto de cine en el CNAC sobre el que he venido trabajando desde hace cinco años y que espero poder rodar como director muy pronto. Creo que soy afortunado de poder decir que como artista estoy haciendo lo que quiero hacer y voy en vías de realizar mis sueños, aunque no es algo nacido de la "suerte" sino de la toma de decisiones y riesgos necesarios.
-¿Qué planes hay para el regreso, si es pronto?
-Estamos en constante ida y venida de Caracas a Miami y Nueva York. No hay regreso porque no nos hemos ido, sólo estamos de recorrida por varios sitios, es todo. La temporada de No eres tú, se inicia el 14 de mayo por varias semanas y en Nueva York hemos sido invitados a las Galas anuales que realiza Repertorio Español en calidad de "espectáculo invitado".
-¿Tienen proyectos para construir una sala teatral, como es lo que se dice por acá?
-.Creo que todos lo teatreros sueñan con lo mismo, especialmente en estos tiempos de escasez de espacios, tener sala propia. Nos encantaría poder tener nuestro espacio y que fuera cómodo para el espectador con todas las facilidades y seguridad. Creo que los que hacemos teatro no podemos cometer el error de perder de vista al espectador y sus necesidades. No estamos construyendo una sala para nosotros, ojalá fuera así, sin embargo, es, como en el caso de todos los trabajadores del teatro, una de nuestras metas.

sábado, mayo 02, 2009

Los geranios de Xiomara Moreno

La mujer, salvo en los roles femeninos que exigen las obras, está casi excluida de la mayoría de los actos creativos de los espectáculos escénicos, o sea que participa poco en ese extraordinario gesto ritualista que es el teatro, mágica o extraña comunión que se materializa en las salas por la participación de autores, interpretes y, el indispensable, público, que es en última instancia para quien se hace toda esa parafernalia.
Preguntas
Pero es entre la audiencia teatral donde sí destaca la gran presencia de las féminas ya que, al menos en Caracas, siete de cada diez espectadores son esos singulares seres sin cuya existencia no se concibe a la especie humana, son las Evas que cada vez más reclaman e imponen su participación en casi todas las actividades sociales.
¿Por que hay más público femenino que masculino? ¿Tienen las mujeres unos niveles mayores de sensibilidad y eso las hace más aptas para la apreciación y degustación de las artes escénicas y cinematográficas? ¿Será acaso porque el teatro es la única vía de escape y de reflexión? ¿Será porque el teatro siempre ha sido el hacedor más directo y efectivo de la condición humana y porque sus imágenes permiten que los colectivos se proyecten, se reconozcan y se preparen para los cambios?
Son preguntas que deberían ser respondidas no solo por los creadores y creadoras teatrales, sino también por esos invalorables científicos sociales que toda comunidad tiene con orgullo…porque son como los milenarios brujos que advertían lo que estaba oculto tras los hechos o las cosas para ilustrar a los asombrados miembros de la comunidad.
Hemos reiterado este ángulo de la presencia mujeril en el teatro, porque actualmente hace temporada en el Teatro Trasnocho un espectáculo escrito por Xiomara Moreno (Caracas,1959), el cual es actuado por cuatro respetables comediantes y dirigido por el teatrero Javier Vidal, quien si conoce muy bien su oficio y así lo demuestra con su puesta en escena de Geranio, una pieza exhibida hace 20 años en el Ateneo de Caracas, durante la programación de uno de esos inolvidables festivales internacionales, que coordinaba Carlos Giménez.
Mujer vestida de teatro
Xiomara es, pues, una de las pocas mujeres criollas que escribe teatro. Tiene 17 obras originales y muchas versiones y adaptaciones de obras clásicas. Su debut fue con Un Bolívar para el PAO. Cuando estudiaba en la Universidad, trabajaba como profesora de teatro en las actividades complementarias de un liceo y allí comenzó a experimentar como dramaturga y como directora. El PAO era el Liceo Pablo Acosta Ortiz. Luego vinieron: Gárgolas y Obituario bajo la supervisión de José Ignacio Cabrujas. En el Grupo Theja escribió y montó Perlita Blanca como sortija de señorita, Geranio, Manivela, Cyrano y Último piso en Babilonia. Con su agrupación ha escenificado los textos La mujer de espaldas, Mínimas y De especies; también ha pergeñado y exhibido espectáculos para niños como El caballero verde y El Popol Vuh. Tiene un monólogo para un trabajo colectivo de dramaturgos que ella coordinó: Hay que mantener el fuego; y otro que aún no se ha estrenado: Una mujer vestida de arena. Y dos obras sin estrenar en Venezuela: Arrecife y El encargo.
Ella reconoce que la creación de una obra teatral es un proceso tan complejo que es difícil que tenga un momento específico o una razón única y mucho menos una sola idea que lo genere. Su acto de escritura es un trabajo continúo de observación, de reflexión y también de angustias. Asevera que no es un asunto de certezas ni puede hablar de él con seguridades. Piensa que una obra trae la otra y que es consecuencia del proceso de trabajo anterior. Para escribir una nueva obra, parte del punto donde quedó en la anterior y así sucesivamente. Todas sus obras están ligadas en un solo camino aunque con distintas direcciones. Sabe que en su proceso dramatúrgico hay una fuerte influencia de los actores con quienes trabaja y con lo que quiere trabajar. Son su principal motor, aunque no necesariamente sean esos actores los que motivan su escritura los que terminen representando la obra, pero capta de ellos la esencia de lo que les va a escribir. Siempre ha sido así. Otro elemento fuerte para sus inspiraciones es la música y las imágenes de fotografías. En el caso de Geranio, la música fue el vals Geranio de Pedro Elías Gutiérrez, y una foto, en blanco y negro, de un grupo de pacientes de un inaugurado sanatorio mental en la Venezuela de mediados de siglo XX. Eso le generó la pieza, que estrenó, producida por el grupo Theja, bajo su dirección y con un elenco integrado por Javier Vidal, Germán Mendieta, Enrique Marcano y mi hermano Javier Moreno. Estrenaron el 17 de marzo en la Sala Horacio Peterson del Ateneo de Caracas, y fue allí con el público que se dio cuenta que la obra era una comedia. “Las risas del público nos sorprendieron tanto o más que el éxito que tuvo la pieza”, ha dicho.
Pasado el tiempo, la obra que ha vivido su propia existencia en manos de distintos directores y en otras latitudes, volvió a la escena caraqueña para una lectura dramatizada del Teatro Trasnocho, en su ciclos de Haciendo publico lo privado, hace dos años. Entonces Nacho Huett consiguió animar a Juan Carlos Pavón y Kelvis Martínez para que produjeran la reposición con su organización KJCP Producciones, con la dirección de Javier Vidal y el elenco conformado por Antonio Delli, Gerardo Soto y Raúl Hernández.
Entre Palmira y Caracas
Cuando vimos Geranio, que resultó ser una estremecedora comedia dramática sobre cuatro dementes encerrados en un asilo, precisamente evocamos a nuestra casa familiar, en la lejana Palmira colombiana, donde pululaban las ornamentales macetas de geranios rojos y blancos, cuyas hojas servían como maravilloso emplasto para las heridas abiertas o para elaborar infusiones o tizanas capaces de calmar “los nervios tensos”, algo parecido al estrés de esta Caracas del siglo XXI, de una tía solterona abandonada al pie del altar o los desvaríos de un caballero execrado por sus familiares y convertido en guiñapo, periódicamente, cuando lo asaltaban los fantasmas que nunca se marcharon desde que su esposa huyó con el boticario del pueblo.
El Geranio de Xiomara Moreno es una respetable invitación, en códigos sartreanos, a reflexionar sobre lo que puede ser la locura y el destino de los seres humanos que se atreven a pasar esa raya amarilla que divide la normalidad y la insania mental, y como todos los seres humanos la cruzamos, sin darnos cuenta, cuando se presentan conflictos amorosos o de trabajo o simplemente porque se manifiesta una alteración química en nuestro organismo…y eso conduce a un abismo depresivo o al reventón de ira que no la controla si no un baño helado o la inyección de una droga calmante. En síntesis, la locura es la sombra que acompaña a esa razón o sensatez que nos diferencia de los animales y sus supuestas conductas irracionales.
Ver Geranio es evocar, de inmediato, el encierro de los personajes de A puerta cerrada de Jean Paul Sartre y la incapacidad que tenemos todos los seres humanos para explicarnos la razón de la existencia y la imposibilidad que hay para encontrar una ruta que permita seguir viviendo sin tener que tomar una infusión de hojas de geranio que matice los nervios o el estrés.
No es Geranio una versión de El elogio de la locura, de Erasmo de Rotterdan, sino un modesto aporte para que el angustiado público caraqueño se ponga los zapatos de un pobre hombre, a quien llaman Geranio, que trata de explicarle a tres locos lo que hizo y lo que les puede pasar a ellos si no lo comprenden o lo auxilian. Es como aquella historia, narrada por la prensa, de una mujer que en una desolada carretera colombiana se subió a un autobús donde iban los pacientes de un psiquiátrico y de todos los problemas que se le presentaron después, cuando llegaron al destino final, porque nadie creía que ella no estaba loca y que sí era una enferma más en ese vehiculo…que había utilizado sin saberlo.
Si el enredo de lo que pasa con Geranio y sus compañeros de cautiverio, Nicolás, Guy y Guillermo, exige por parte del público asumir que son seres que cruzaron la raya amarilla y nunca se dieron cuenta, les advertimos a esos entretenidos espectadores que es posible que lleguen envidiar tal mundo de fantasía donde transcurren esas, existencias, porque al salir del teatro donde estaban retornan a un mundo que tienen trampas más peligrosas que las vistas gracias a ese cuarteto de histriones, donde el gran adalid es Nacho, quien además de ser compositor y musicalizador de la obra, es el protagonista, es el Geranio que soñó Xiomara Moreno y quien ahora ha revivido gracias al talento del director Vidal y al soporte profesional de sus locos colegas.

viernes, mayo 01, 2009

El 4 de agosto se muda el Ateneo de Caracas

Tres meses, a partir del 4 de mayo de 2009, tiene la junta directiva del Ateneo de Caracas, cuya representante o vocera actual es Carmen Ramia, para desalojar el edificio del Estado venezolano que ocupa en las inmediaciones de la Plaza de los Museos..
A 26 años de funcionar en esa moderna edificación, bajo la figura de un comodato con el Ministerio Popular para las Finanzas, el Ateneo de Caracas tiene que entregar esos espacios al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, según disposición del Ejecutivo Nacional.
Para cerrar este ciclo histórico, las autoridades ateneístas preparan una programación teatral de tres meses, la cual comienza con el espectáculo Cuando quiero llorar no lloro, basado en la novela homónima de Miguel Otero Silva, producida por el grupo Rajatabla, que desde el 28 de marzo de 1993 es comandado por el actor Francisco Alfaro, tras la lamentada muerte de Carlos Giménez.
Otra historia del teatro y las artes venezolanas, en general, se comenzará a contar o escribir desde el 4 de agosto de 2009.
Breve saga ateneísta
Esta institución cultural, fundada el 30 de abril de 1931 por Maria Luisa Escobar, quien instaló la primera junta directiva el 8 de agosto de 1931 -en la planta alta de la casa N0. 43, ubicada entre las esquinas de Marrón a Cují, en la avenida Este de casco central de Caracas- se convirtió a lo largo de su intenso y complejo desarrollo durante los últimos 78 años en el más poderoso y monumental “portaaviones” o un impresionante “nido de aguiluchos” para las artes escénicas no solo de Venezuela si no de America Latina e incluso para el resto del continente y parte de Europa, especialmente por los Festivales Internacionales de Teatro, creados y dirigidos, desde 1973 hasta 1992, por el director argentino Carlos Giménez.
El Ateneo de Caracas, que además fue un bastión político contra los gobiernos fuertes, después de haber llevado su sede a la Esquina de las Mercedes, el 14 de febrero de 1942, donde estaba la casa natal de Andrés Bello, se mudó finalmente a la quinta de Farsen Ramia, en la entrada del Parque Los Caobos, la cual había sido adquirida por el Estado venezolano durante el régimen del general Marcos Pérez Jiménez, para la ampliación de la que iba a ser la avenida Libertador.
El gobierno provisional de Venezuela, que presidía el vice almirante Wolfgang Larrazabal, cedió en comodato la Quinta Ramia a la junta ateneísta, que desde el 18 de enero de 1958 presidía Maria Teresa Castillo de Otero Silva, la cual sesionó ahí, por primera vez, el 28 de octubre de 1958.
En la Quinta Ramia, como se le conocía popularmente, Maria Teresa y su gente provocaron el relanzamiento definitivo del ateneo caraqueño y hacia finales de 1963, en el patio de esa vieja mansión que había erigido el inmigrante Farsen Ramia, el generoso empresario de la mercería El gallo de oro, se inauguró una moderna sala de teatro, diseñada por el arquitecto Carlos Raúl Villanueva, con el montaje de Hamlet, de William Shakespeare, dirigida por Horacio Peterson.
Pero la actividad teatral y cultural ateneísta creció de tal manera, que por iniciativa de los presidentes Rafael Caldera, Carlos Andrés Pérez y Luis Herrera Campings, el Centro Simón Bolívar construyó, en la parcela donde estaba la Quinta Ramia, una moderna edificación, según el diseño del arquitecto Gustavo Legúrburu, la cual fue inaugurada el 4 de marzo de 1983.
Fue entonces, cuando el Ateneo de Caracas se mudó al edificio que aún ocupa, dejando atrás el galpón de ladrillo que el Ministerio de Obras Publicas le había erigido provisionalmente, en un terreno aledaño al Teatro Teresa Carreño, espacio que ocupa la Fundación Rajatabla, desde entonces.
Una historia, especialmente de las artes escénicas, y la cual aún no está escrita, pero si tiene muchos protagonistas vivos, se hizo magia y sueños, con risas, llantos y hasta sangre, en ese gris edificio, en pleno corazón de la zona cultural caraqueña.