sábado, diciembre 29, 2012

Azul y no tan rosa

Ignacio Montes y Guillermo García en la película de Miguel Ferrari

Teatro y cine son usados por los venezolanos para luchar por los derechos humanos, aunque las industrias culturales foráneas roban audiencia al adueñarse de salas, cinematógrafos y banalizar la televisión local. Sus hacedores resisten para no ser borrados y presentan sus creaciones en obvia desventaja promocional ante lo que viene de afuera. Revisar esas sagas suele ser una ácida tarea para estudiosos de avances y/o desarrollos de ambas disciplinas en los últimos  años.
El pez que fuma (1968 y 1977), melodrama y película de Román Chalbaud, y La revolución (1971), comedia de Isaac Chocrón, son estandartes de una guerra contra la homofobia, mal psicosocial que se caracteriza por su odio contra homosexuales, lesbianas y transexuales. Enfermedad que, con racismo, xenofobia y misoginia, constituye el mascarón de proa del fascismo, ideología que el capitalismo aupó y mantiene para frenar a sus adversarios;aunque hay otras tendencias, totalitarias ,apuntaladas en creencias religiosas, que arremeten contra los diferentes.
El teatro sigue la ruta antihomofóbica de Chalbaud y Chocrón y durante las temporadas 2011 y 2012 deja un récord de nueve montajes: Novia en rojo, nuestro monólogo sobre el transexual Esdras Parra. El fantasma de Bonnie de nuestra autoría. Amén del catalán Carlos Be. Vino la reina de Karin Valecillos. Hombre casado busca de Martin Hahn. La disculpa de César Rojas Márquez. Detrás de la avenida y Mátame, mamá de Elio Palencia y De todas, todas de José Simón Escalona.
Tras las películas de Mauricio Walerstein -La máxima felicidad (1982) y Macho y hembra (1984)- el cine quedó rezagado, pero durante los años 2010 y 2012 exhibió Cheila, una casa para maíta de Eduardo Barberena y Azul y no tan  rosa de Miguel Ferrari, gritos solitarios en las pantallas contra la asesina homofobia.
Que la homofobia mata se reitera, una vez más, de manera estrujante, gracias la ópera prima de Miguel Ferrari, protagonizada por Guillermo García (Diego, fotógrafo gay), Sócrates Serrano (Fabrizio, ginecólogo gay), Ignacio Montes  (Armando, hijo adolescente de Diego) e Hilda Abrahamz (Delirio, transexual femenino), entre otros comediantes como Carolina Torres, Elba Escobar, Juan Jesús Valverde, Beatriz Valdés, Aroldo Betancourt, Daniela Alvarado, Alexander Da Silva, Arlette Torres y Juan Carlos Lares, quienes ahí se la jugaron para crear un buen largo sobre “el sexo de las hormigas”, como alguien calificó a la homosexualidad en la pantalla.
Guión coherente y respetuoso de la verdad de los personajes y servido para los actores, quienes, sin excepción, se lo tomaron en serio. Fotografía preciosa y producción cuidada. Dirección general muy profesional.
¿Qué es Azul y no tan rosa? El público sensible puede rotular: cine gay, telenovela homosexual o teatro filmado. Cualquier adjetivo demuestra que está choqueado con la violencia materializada en la pantalla, odio que destruye la felicidad de dos seres humanos que tenían derecho a amar y ser amados, seres productivos y además artistas. Tragedia que estalla porque un joven se irrita ante el beso que Diego y Fabrizio se dan en un restaurante. Historia de amor abortado, pero la ficción es superada por la realidad, que además toca las relaciones de un papá gay con su hijo heterosexual. Más no se puede pedir, sino aplausos y éxito en la taquilla.





Skena cumplió 33 años de positivas labores

Escena del moderno "Hamlet" con el cual  Skena cerró sus 33 años 

El enemigo del pueblo de Henrik Ibsen y  una versión de Peter Pan, son algunos de los espectáculos que durante el año 2013 presentará la caraqueña agrupación teatral Skena para sus públicos adultos y juveniles.
La información la suministra el actor y director de Skena, Basilio Álvarez, quien puntualiza como todavía están en la búsqueda de las salas para las respectivas temporadas. La obra de Ibsen la quieren  trabajar con una versión de Ugo Ulive, como hicieron con Hamlet, y sería dirigida por Armando Álvarez. “Los cuatro talleres de formación juvenil ya están trabajando y cada uno elegirá su obra de montaje en enero, porque primero adiestramos a los grupos y luego decidimos cuál sería la obra más conveniente para cada uno de ellos, así es nuestra metología”, apunta Basilio Álvarez.
-¿Han soñado con sala propia?
-Hemos soñado, soñamos y no dejaremos de soñar con una sala propia. ¿Quién no? A veces nos sentimos gitanos, saltamos para ensayar del sótano que el colegio a veces nos concede en horarios específicos, usamos nuestras propias casas o utilizamos espacios alternativos que nos prestan, a veces hasta auditorios abandonados. Pero no somos los únicos. Estoy consciente que hay un gran número de grupos que trabaja igual y todos sueñan con lo mismo.
-¿Satisfecho por lo logrado?
-Muy satisfecho y contento. Este año la felicidad ha sido muy grande y eso que la felicidad en este oficio es algo que por lo menos a mí me cuesta mucho manosearla. Siempre uno puede intentar un hecho artístico pero está lo económico torturándote; montas una obra, haces el estreno y dura poco la alegría porque cuando amanece y sacas las cuentas de las deudas que tienes que cancelar, pues no puedes quedarte celebrando y debes seguir adelante; buscar patrocinio privado, empresas privadas que te apoyen, disponer del dinero propio para luego recuperarlo, un préstamo  aquí, otro allá. Al final, un verdadero grupo de teatro termina siendo un grupo de aliados, de cómplices, de "hermanos" dispuestos a aportar todo lo que tienen para recibir lo que venga sea lo que sea, lo que nos depare el destino de cada obra. 
Basilio Álvarez acota que Skena llega a agrupar y trabajar en un año con unos 50 profesionales y 200 alumnos (cuatro talleres de 50 cada uno). ”Todo eso engloba una diversidad de pensamientos, de visiones de la vida, de edades, de intereses diferentes y podamos estar todos juntos en función de un mismo objetivo que es crecer y poder compartir ese crecimiento con un público en función de conmoverlo, de compartir unas horas de país, de espacio, de convivencia y pensamiento, es lo máximo. Ser tan diferentes todos y seguir teniendo la osadía de estar juntos. El teatro es un encuentro humano entre creadores y espectadores que terminan viviendo una realidad común y verdadera. Esto no es nada fácil de encontrar en otras artes”.
-¿Qué futuro le vislumbra o para qué futuro trabajan en Skena?
-A pesar de los trabajos profesionales infantiles, juveniles y de adultos que hacemos ya de siempre, hicimos un juramento de honor cuando decidimos realizar lo que sería nuestros primeros espectáculos profesionales y era que jamás dejaríamos de trabajar en nuestro talleres y así sigo viendo su futuro. Anualmente proponemos un nuevo estreno infantil y unos dos trabajos profesionales de adultos, pero paralelo a ellos siempre cada año remontamos obras de nuestro repertorio y hacemos los montajes de los talleres de formación que tienen una exigencia y calidad de producción igual que si fuera un trabajo totalmente profesional.
-¿Cómo diseñan una temporada?
-El diseño de las temporadas pues se hace comenzando con el teatro. Conseguir una sala y un tiempo que se pueda organizar. Eso es lo más importante, que un teatro te de fechas y espacio. Luego buscar ayuda privada  y los creadores en general se ponen a trabajar en función de una fecha planificada.
-¿Por qué Basilio Álvarez no dirige todos los montajes de Skena?
-Porque Skena es un semillero de jóvenes que se están formando y por lo tanto buscamos que todos aquellos que tenga inquietudes de dirección experimenten con los talleres durante mucho tiempo para luego dar el paso profesional. De allí salió Armando Álvarez uno de los directores de los últimos años más prolífico: ¡Ay Carmela!, La Ola, La pareja dispareja, Robin Hood, El príncipe feliz y ahora Hamlet. Y le siguen todavía en plano de formación y dirigiendo talleres: Daniel Dannery (Director de Popeye), Sara López, Victoria Salomón, etcétera.
Hay algo muy importante en esto también, yo durante muchos años no actué en mi grupo porque tenía que asumir la dirección. Desde ¡Ay Carmela! actúo en mi grupo y por supuesto, necesito un director conmigo, si hubiera decidido dirigir los montajes que actúo, lo más seguro es que como actor no hubiera crecido y estaría haciendo todos los personajes iguales, o por lo menos creo que esa es mi limitación, no puedo actuar y dirigir un espectáculo al mismo tiempo. Para eso debes ser realmente genial como creador, pero conozco mis limitaciones.
HAMLET 2012
Basilio afirma que Hamlet surge como propuesta para tentar al maestro Ulive a volver a involucrarse con un trabajo teatral después de tantos años retirado. “Con Skena siempre tratamos de buscar retos diferentes a los que ya asumimos y Hamlet pues significaba el reto de los retos, como siempre para cualquier grupo. Sin embargo más que "Hamlet" como obra, queríamos adentrarnos en un trabajo creativo diferentes, casi cuatro meses haciendo propuestas de improvisación, que fuera una creación de propuesta actoral fundamentalmente, que tuviéramos creadores de altura por su experiencia al lado de nosotros como: Ugo Ulive (asesoría/adaptación), Eva Ivanyi (vestuario), Jack Broquet (trabajo corporal), Gaudi Esté (artista plástico),Víctor Villavicencio y Valentina Sánchez (iluminación), Luis Alberto Vila, Gabriel Figuerira, Rubén Gutiérrez (música original), Oscar Salomón (artista realizador) y tantos otros en busca de conformar un equipo del que nosotros mismos como grupo pudiéramos alimentarnos y crecer. La segunda temporada tenemos que ver cómo la hacemos. Ya que el dispositivo escénico depende mucho de Trasnocho, pero estamos hablando a ver”.
-¿Cómo fue su preparación física e intelectual para abordar al príncipe Hamlet?
-Fue un trabajo arduo y rico, yo siempre quise hacer un Hamlet dinámico, nada bucólico, nada reflexivo, y con la adaptación de Ugo Ulive la exigencia va para el lado de las transiciones rápidas, fuertes y al mismo tiempo mantener el cuento, contar la historia. Físicamente desde principios de año me puse una disciplina de ejercicios, entrenamiento y demás; e intelectualmente pues, las ideas vienen de acuerdo a lo que el trabajo físico en los ensayos te va dando... Al final, son cosas que te pueden ayudar, pero no necesariamente hacen tu trabajo, el trabajo siempre corresponde a la "creatividad" del actor y cómo logra su conexión con el público. La verdad es que uno "intenta", "intenta", "intenta otra vez" y "sigue intentando". Pero siempre está la duda, la inconformidad, el miedo a no hacerlo bien, a equivocarte, pero en todo caso... De eso se trata siempre, seas marino mercante o artista, de querer recorrer la vida con más aciertos que fracasos... Claro, para mí un "acierto" es conseguir que alguien salga de la sala conmovido, que lo hayamos podido tocar a pesar de la distancia entre escenario y butacas, y que ese espectador se vaya a su casa con un pequeño deseo, un simple impulso, una mínima necesidad, de querer ser mejor. 
NACIO EN UN SÓTANO
Skena nace el 13 de octubre de 1979, como muchos grupos estudiantiles de teatro, en el Colegio Champagnat de Caracas. Juan Carlos Ogando y Basilio Álvarez  eran alumnos de cuarto año de bachillerato y la convocatoria fue hecha por dos ex alumnos, Roberto Gutiérrez y Antonio Martínez. A los tres años de fundado, como la mayoría de los elencos estudiantiles, sus directores buscaron otros rumbos y entonces Juan y Basilio, decidieron continuar el proyecto como líderes, pero enfocándolo como un taller de formación para jóvenes. Ya que sus pasiones dentro del teatro, más que el desarrollo de espectáculos, era, y así persisten, entender que las artes escénicas pueden ser, bien utilizadas, un medio profundamente formativo para desarrollar lo mejor del ser humano. Durante sus primeros 13 años Skena trabajó en el sótano del colegio con sus talleres y propuestas profesionales dentro de una institución educativa y es hacia 1993 cuando comienza con trabajos profesionales continuos, fuera de su sala de trabajo, y desde entonces no se ha detenido
TEMPORADA 2012
Skena arrancó con La Ola y Robin Hood en Teatrex por dos meses cada una. Luego fueron con La Ola al Festival Internacional de Caracas y tuvieron que agregar otra función a las planificadas. Presentaron sus obras de talleres: En el bosque, escrita y dirigida por Basilio, para 50 adolescentes en el Champagnat. Spams escrita por Karin Valecillos y dirigida por Armando Álvarez con 40 adolescentes en el Trasnocho. El caso de la mujer asesinadita de Miguel Mihura, dirigida por Daniel Dannery en el Champagnat y Mujercitas versionada y dirigida por Victoria Salomón con 30 adolescentes en el teatro de la Concepción. Remontaron La princesa y el dragón por tres meses en Teatrex. Y estrenaron Popeye y lo mostraron durante tres meses en el Trasnocho y cerraron con Hamlet, después de tres meses y medio en el Trasnocho y unos tres mil espectadores. “Y ese cierre nos tiene muy contento ya que es un clásico, una versión de Ugo Ulive y un montaje nada complaciente ni comercial”, apunta Basilio Álvarez.




sábado, diciembre 22, 2012

Hamlet y los mejores teatros del 2012


Treinta espectáculos teatrales vistos en esta Caracas a lo largo del electorero 2012  dan pauta de calidad, tal es el caso de High, estremecedora producción de Mimi Lazo, dirigida por Luis Fernández, que lanza a Christian McGaffney. Nos rendimos ante Señoras de Maracaibo, montaje travestido que exalta a la zulianidad. Sólo sé de mí, una rareza del más sólido teatro filosófico, creado por Virginia Aponte. El robo de la @rrobita es un dulce escénico, creado por Rajatabla y la autora Carmen García Vilar.
Gran perla del mejor teatro gay de José  Simón Escalona es De todas, todas  gracias a Gonzalo Velutini y Nacho Huett. Yo soy Carlos Marx revela el oficio de Gennys Pérez y el talento de Karl Hoffman. Muñequita linda es leyenda hecha teatro por Luis Britto García y Román Chalbaud. Acto Cultural recuerda lo vigencia de Cabrujas, gracias a Héctor Manrique. Un hombre, 4 estaciones de Luis Carlos Boffill es una grata sorpresa estética. Iakere y los espíritus demuestra el óptimo semillero de la UCAB. Las amargas lágrimas de Petra von Kant relanza al director Orlando Arocha.
La tempestad shakespereana sale de Los Teques para hacer conocer, una vez más, al grupo Veneteatro que comanda Dante Gil. La maleta demuestra el talento del director Moisés Guevara y los actores Javier Vidal, Beba Rojas, Julie Restifo y Elvis Chaveinte. Casting Express, positivo trabajo de Marcos Purroy y Daniel Uribe, con la performance histórica de Josette Vidal Restifo. Sexo es excitante experimento  de Francisco Denis  y Marcel Rasquin. Mesa reservada reitera el talento del director Gerardo Blanco López.
Asia y el Lejano Oriente subraya la sabiduría de Isaac Chocrón Serfaty y presenta a jóvenes talentos dirigidos por Federico Pacanins. Cajita de Arrayanes anuncia la reaparición del trabajador director Armando Carias. Las neurosis sexuales de nuestros padres enseña como Luis Alfredo Ramírez es un director de lujo. La ratonera  es el mejor teatro comercial en muchas  temporadas, gracias al director Vladimir Vera. El  pelícano demuestra que otro creativo director José Jesús González viene en pos de su consagración. Un hermoso Simón vino de Buenos Aires y Chocrón Serfaty no pudo disfrutarlo.
La Lupe canta que Mariaca Semprún es gran actriz y como Gabriel Díaz resulta director y autor solido.  La esquina del miedo reitera la vigencia de César Rengifo y el talento de José Salas Verde. Mátame, mamá machaca que el Sida sirve como metáfora artística gracias al trabajo de su director y autor Elio Palencia y la primera actriz Aura Rivas.
Hamlet ubica al grupo Skena en el primer lugar del teatro vernáculo y exalta al primer actor Basilio Álvarez y la primera actriz invitada Fedora Freites. El más mejol demuestra que Rajatabla persiste a 20 años de la muerte de su capo. La colección del peregrino es otro gran montaje de Carlos Arroyo y su primer actor Aníbal Grunn. Y el año cierra con el montaje cabrujiano de Profundo, en manos del artista plástico Freddy Pereira, y la ceremonial Las bacantes de Eurípides, según la creativa Diana Peñalver Denis.



¡Amarren a esas locas actrices !


Las dificultades o rémoras administrativas para realizar una mínima temporada dentro de los teatros oficiales -al cerrar el año 2012 hay más de 10 salas del Estado en Caracas- o las inesperadas y perversas horcas caudinas que imponen las roscas o mafias, las cuales que ya pululan en los mal llamados teatros comerciales, han obligado a que muchas agrupaciones y/o productores se presenten en bares, discotecas o pianos-bares de algunos hoteles de la Gran Caracas; convertidos así o transformados en espacios alternativos para un arte escénico que desafía  y supera las trampas que perversos rivales colocan en el camino, abusando ante la falta de controles legales o por la ausencia de los agremiaciones de profesionales de la actuación y la producción.
Tales anomalías, que lastran el desarrollo de un verdaderamente poderoso movimiento teatral, no han impedido, hasta ahora, que los café-concert, monólogos o unipersonales lleguen hasta los habitantes de la capital venezolana y como prueba están los espectáculos que exhiben El Teatro Bar, el Li Bar o el piano bar del hotel Meliá de Caracas, para citar solo tres de una docena de esos establecimientos que albergan cada fin de semana a los teatreros en general con sus variopintos shows.
Temporada 2013
Y para cerrar  este electorero año 2012 y abrir el bisagra 2013, en el piano bar del hotel Meliá Caracas se estrenó el espectáculo de café-concert Locas de atar, dirigido y producido por Alexxey Córdova, con la profesional participación de las actrices Violeta Alemán, Mayra Africano, Catherina Cardozo, Liliana Meléndez y  la muñeca Doña Griselda que conduce Juan Carlos Vásquez, dilecto hijo de la inimitable cómica Romelia Agüero.
Esas cinco féminas plasman sus distintas perspectivas del mundo, de sus cotidianidades, de sus amores y desamores; con insólitas ocurrencias, la espontaneidad y el desparpajo que las caracteriza y las hace únicas al reírse de sí mismas. Y, hay que decirlo, sin caer en planteamientos feministas, sino simplemente humanos. Más allá de cualquier valoración estética queda claro y de manera contundente que son unas auténticas actrices que se lucen donde las pongan, pues ahí está la voz de Violeta Alemán con un repertorio de primera, deleitando a más de uno con sus canciones, para convertirse en el hilo conductor de situaciones bochornosas y chismes de todos los presentes; están los chismes y las improvisaciones con el publico sobre variados aspectos de la vida en pareja de un personaje sin igual, como es  Doña Griselda; estremecen y desencadenas risas  las desventuras de Catherina Cardozo como actriz y madre, lidiando con su carrera y sus hijos adolescentes; vuelven los nostálgicos años 80 en medio en plena guerra de minitecas en el Poliedro de Caracas como lo recrea Mayra Africano y cierra el show la patética búsqueda del hombre ideal para casarse que materializa Liliana Meléndez. Son, pues, cinco damas que con mucho humor subrayan que la mejor medicina para los dolores del alma es el humor…y mucho mejor si es picante.
Actoralmente, Violeta, Catherina, Mayra y Liliana reiteran, una vez más, con sus desenfadados roles que uno de los grandes sostenes, o soportes, del teatro venezolano está, precisamente, en sus actrices y que ningún productor inteligente puede desechar a una fémina en sus elencos, pues, un  espectáculo con solo machos se tornaría aburrido, por lo que la única salida, no tan novedosa, es travestirlos o desnudarlos -y ya sospechamos para dónde van los tiros- o simplemente convocar a esas maestras del buen humor y de la mejor actuación que  son, por lo general, las mujeres actrices, como lo demuestran con esas Locas de atar.
Una exhibición impecable de que el café-concert es una alternativa válida y con contenidos respetables. Un espectáculo que además reivindica la utilización de los muñecos o títeres, como efecto mágico para atrapar y engolosinar al público, que en este  café-concert lo hace muy bien el maestro Vásquez y su muñeca Doña  Griselda.
Cinco para entretener
El productor Alexxey Córdova presentará a lo largo del primer semestre del 2013, en los espacios del hotel Meliá Caracas,  los espectáculos, en formatos de café-concert y Stand Up Comedy: Cata de hombres, con Andreína Álvarez; Como acabar con su marido, con Alfonso Medina; dos nuevos textos del reputado dramaturgo venezolano José Gabriel Núñez, en uno de los cuales intervendrá Ivette Domínguez, y la mencionada Locas de atar. También organiza más montajes para mostrar en otros espacios escénicos.
Café-concert
Caracas siempre tuvo espectáculos de café-concert, café-chantant o caf'conc de todos los calibres o tamaños,     que no es otra cosa que conciertos y comedias en un café o un bar donde el público acude a beber y, simultáneamente, presenciar espectáculos musicales o teatrales. En los tiempos del general Marcos Pérez Jiménez, los empresarios traían figuras internacionales, que además de cantar y desnudarse ante el público, le daban a la capital un ambiente más mundano. Durante la época democrática de “la cuarta republica”, los shows eran servidos por un puñado de  gais o drag queens que imitaban a las “estrellas” de la canción popular  venezolana o mundial; desde  Mirla Castellanos hasta  Gloria Gaynor eran frecuentes en los antros de Sabana Grande o espacios refinados como Le Baron, La Cotorra y la popular Guajirita, desaparecida durante  misterioso incendio del 2 de diciembre de 2002. Ahora, el café-concert vuelve con otros temas y una tropa de curtidos artistas.


sábado, diciembre 15, 2012

El teatro no es frívolo ni servil


Culminó temporada 2012 con no menos de 125 espectáculos y aún no hemos publicado las reseñas de algunos de ellos, y, como hay almas descreídas, les recordamos que el teatro venezolano ha sido, es y será revolucionario. Artistas, dramaturgos y su oceánico público así lo han demostrado a lo largo de 412 años, aunque en ocasiones surgen detractores y enemigos encubiertos que tratan de asfixiarlo, de quitarle espacios, de desviarle recursos del Tesoro Nacional que le pertenecen por ser una manifestación cultural y hasta han pretendido matar por hambre a sus hacedores.
Hasta ahora nadie ha podido hacerlo claudicar ni desaparecer de los escenarios y el boom del mal llamado teatro comercial es muestra de como sus creadores si pueden sobrevivir gracias a su imaginación pero sin claudicar en su filosofía de denuncia contra  injusticias, contra desatinos gubernamentales y  exclusiones. La comedia aparentemente sosa o banal tiene su veneno dirigido contra el poder, porque el teatro es arma revolucionaria y por eso le temen o pretenden ignorarlos los poderosos. El teatro siempre ha estado en la acera del frente pero sin poner en tela de juicio su amor patrio.
Nuestro teatro  no es complaciente, ni frívolo, ni tampoco tarifado, ni servil; prefiere comerse las migajas del banquete antes que deshonrarse.
El teatro no feneció ni siquiera ante el plomo de las pistolas adecas y copeyanas. Hay que recordar como el régimen de Rómulo Betancourt liquidó a tres teatreros- el actor, además de periodista  y educador, César Burguillos; Oswaldo Orsini, estudiante de arquitectura de la UCV; y el estudiante Reinaldo García, hijo de la actriz María García- quienes participaron en revoltosos alzamientos contra su régimen.
En medio de ese sórdido panorama de incertidumbres y contradicciones para la sobrevivencia del arte escénico, a finales del año 2011, en Fundarte se planificó y materializó una muestra del teatro contemporáneo, ese que estaba en  cartelera o en despensas de los teatreros, y fue así que se puso en marcha, del 11 al 25 de noviembre, el Festival de Teatro Caracas 2011 (FTC 2011) con la intervención de 80 agrupaciones y sus 600 actores para realizar más de 160 funciones en 13 salas, ocho espacios públicos recuperados y 30 espacios comunitarios. Esas salas no cerraron durante la temporada 2012 y sirvieron para que nuevas generaciones y algunas veteranas se exhibieran, gratis o con módica entrada. Ha sido pan de los ciudadanos y alegría para sus artistas, al tiempo que el teatro comercial roba fuego al cielo para incendiar sus escenarios y convencer a sus clientes, quienes tienen que pagar sin chistar lo que consumen.
 Durante el 2012 se intensificó la acción de la generación del relevo, capacitada en Unearte y los talleres de Rajatabla, entre otros, con lo cual las artes escénicas siguen vigorosas. Y para cerrar esta visión a vuelo de pájaro de lo ocurrido, no podemos ignorar la reaparición del Festival Internacional de Teatro de Caracas.
 Llega el 2013 y el teatro por supuesto no desaparecerá.

Miami y su teatro para tod@s


¿Emigran más hombres que mujeres? Sí, porque la sociedad es más liberal y exigente  con ellos, pero cuando son  las féminas las que se van cunde la preocupación y la paz familiar se altera y todo pende de una carta o un email o una llamada telefónica a cualquier hora. Pero cuando a ellas les va bien, y eso para las hembras tiene significados absolutos o casi mágicos, la alegría regresa  y todos, sin excepción, se felicitan. “”Nuestra muchacha picó adelante”.
 Eso ocurrió cuando la escritora Indira Páez Delgado (Puerto Cabello, 19 de febrero de 1968) agarró sus maletas y se instaló en Miami, Florida, en enero de 2008, con muchos sueños, ensueños y un montón de planes como solo las mujeres pueden orquestar. Ahora cuando inicia el que será su quinto año, ella acepta hablar un tanto de sus cosas.
-¿Cual es su balance profesional de este 2012?
-Este ha sido un año maravilloso y bendito, de gran crecimiento personal y profesional. Estoy feliz, agradecida con Papa Dios a más no poder. Creo que, después de muchos tumbos, naufragios, tormentas y remolinos, este año llegué a puerto... ¡Al menos por ahora!, lo digo así, porque en esta vida, todo es movedizo o inestable.
-¿Cuantas obras de teatro llevadas a la escena?
-La lista ya es larga pero tengo un total de ocho remontajes, en distintas partes: Caracas, Miami, Nueva York, Sevilla, México, Panamá... Y un estreno (mi primero en cinco años) aquí en Miami: Hombres de bar en bar ¡Sabroso! No me puedo quejar.
¿Qué pasó con Hombres de bar en bar o Machos de bar en bar como lo retitulamos desde esta envidiosa Caracas?
-Esa pieza es un divertimento, la conoces porque la has leído. Es totalmente autobiográfica y en la cual desnudo mis experiencias después del divorcio, y me enfrento al hecho de ser soltera después de los cuarenta y pico y con dos muchachos a cuestas... o sea, soltera "en combo". En Miami ha sido un gran éxito, gracias a Dios. En la primera temporada fueron 14 semanas en cartelera con la sala llena y una crítica excelente. El elenco era privilegiado: Laura Termini (Venezuela), Juan David Ferrer (Cuba), Gabriel Porras (México), Karlos Anzalotta (Puerto Rico), Mauricio Rentería (Cuba) y Ariel Texidó (Cuba). La dirección fue brillante, a cargo de un maestro maravilloso que conocí aquí en Miami y a quien no pienso soltar, todo un colombiano que maneja muy bien el tempo de la comedia: Leandro Fernández. Su esposa, Ángela María Osorio, la produjo. Ellos son los líderes de “Teatro para todos”, una agrupación que ha despertado el interés de mucha gente hacia el teatro en esta ciudad multicultural, su sede está en Coral Way y su página web, para todos los interesados, es http://www.TeatroParaTodos.net
-¿Cómo estuvo esa taquilla y dónde seguirán mostrándolo?
-A Dios gracias le ha ido bien, es una comedia ligera, en la que por primera vez me meto en los zapatos de los hombres y escribo especialmente pensando en ellos, y (digo yo) como ellos. Volverá a Miami el año próximo, y a Manhattan si Dios quiere para el Festival de Venezolanos en Nueva York, dirigida por Alfonso Reyes (Premio ACE).
¿Hay posibilidades en Venezuela?
-Claro que si, por supuesto, en Venezuela la dirigirá mi gran amor teatral, Dairo Piñeres, si Dios quiere. Amén y Amén. El Dairo está siempre ocupado, pero espero que haga un hueco en su agenda para montar este juguete teatral.
¿Qué otros textos tiene en camino?
-Estoy trabajando en una comedia, la cual  espero que dirija otro de mis amores teatrales, Roberto Stopello, y en otra pieza "portátil" para EL BAR. Dos proyectos por ahora.
¿Y con la televisión que pasó?
-Este año tuve la dicha de dialogar dos telenovelas para Telemundo: Relaciones Peligrosas, de la mano de Roberto Stopello, y Rosa Diamante, escrita por Sandra Velasco... un año ocupadíto, pues.
-¿Y en su vida personal como están las noticias, después de dos hijos y sendos divorcios?
-Excelente, a Dios gracias. Estoy enamorada, otra vez, porque yo insisto. Mi hija mayor, Oriana Zerillo Páez-Delgado, se graduó de bachiller y se fue a estudiar a una excelente universidad en la capital del estado. Y mi piojo Nicolás Quintero Paz-Delgado, que ya está en primer grado, es la energía que me hace despertarme cada mañana contenta, aunque haya dormido sólo cuatro horas. Así que, en definitiva, ¡gracias papito Dios por este 2012!
Cinco hombres y una mujer
Una mujer en sus treinta. Cinco hombres. Un sólo objetivo: conseguir el amor. Sencillo, pero complicado. Este es el tema de la nueva obra de la dramaturga venezolana Indira Páez Delgado, la comedia Hombres de bar en bar, la cual plasma el recorrido de una mujer recién divorciada que decide salir nuevamente al ruedo e ir en la búsqueda de su “príncipe azul”, besando uno que otro sapo en el camino. Esta  mujer  descubre a cinco hombres diferentes, cada uno con sus defectos y virtudes. En este recorrido, ella deberá aprender, que antes de amar a otro, es fundamental amarse a sí misma. “Hombres de bar en bar” es un juguete teatral en un sólo acto, escrita para una actriz y cinco actores. Es la primera comedia de Páez Delgado en la que la autora, conocida por sus textos feministas, decide abordar el universo masculino y ponerse en los zapatos de los hombres. Con toques autobiográficos y tono de humor, describe a través de diferentes cuadros y monólogos, la complejidad de volver a la soltería después de un divorcio. No faltan las canciones de amor, dolor y despecho. Una mezcla teatral  de amor, humor… y mucha testosterona.
Escrito y estrenado
Indira Páez Delgado está escribiendo y contabilizando sus textos teatrales, algunos coescritos con amigos, muy vinculados con las vicisitudes existenciales de las hembras, desde 1996. Ahora en Miami saca sus cuentas: La princesa triste (1996), Había una vez un teatro (1997), Primero muerta que bañada en sangre (1998), Esperanza Inútil (1998), Fabricantes de sueños (1999), Oriana en la luna (2001). Crónicas desquiciadas (2002), Amanecí como con ganas de morirme (2003), Locas, trasnochadas y melancólicas (2003), De velo y corona (2007), Angustias de la mediana edad (2007), Mujeres de par en par (Miami, 2009), Sonrisa Vertical (Miami, 2010) y Hombres de bar en bar (2012).


viernes, diciembre 14, 2012

Festival de Teatro 2013 en Caracas


El Segundo Festival de Teatro de Caracas ya esta en camino. Tendrá más de 20 salas y serán, por lo menos,17 días con las mejores expresiones escénicas de la capital y del país.
Tan buena noticia se desprende de una extensa entrevista que publicó, recientemente, el diario socialista Ciudad Caracas, con el presidente de la Fundación para la Cultura y Las Artes (Fundarte), el poeta y titiritero Freddy Ñáñez, quien lleva mas de un año en ese despacho adscrito a la Alcaldía de Caracas
Para Ñañez, la programación de teatro en Caracas durante 2012 no tuvo descanso, porque más de 160 mil caraqueñas y caraqueños presenciaron 660 presentaciones teatrales que fueron exhibidas en el circuito de salas rehabilitadas por el Gobierno Bolivariano. Esta masiva actividad escénica involucró a 250 colectivos teatrales de todo el país, cuyas obras formaron parte de la programación permanente que se exhibió en los remozados espacios.
Ñáñez explicó que el circuito, que contempla más de 15 salas en todo el municipio Libertador, cuenta con 8 mil 500 butacas para el disfrute del pueblo caraqueño. “Estas representan 128% de incremento, con relación a las que existían en el año 2008”.
Consideró que estas cifras positivas se deben al esfuerzo que vienen emprendiendo el alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, y la jefa de Gobierno del Distrito Capital, Jacqueline Faria.
El presidente de Fundarte explicó que las autoridades locales desarrollan un plan de trabajo en conjunto con el Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC), a cargo de Pedro Calzadilla, para la rehabilitación, recuperación y construcción de nuevas salas para el desarrollo de actividades musicales y dramáticas.
Al respecto, refirió que hasta la fecha se han rehabilitado los teatros Nacional, Municipal, Principal, San Martín, Teresa Carreño, Alberto de Paz Mateos, Simón Rodríguez, Catia, Cristo Rey y La Colmenita (antes Tilingo) .“Hemos aumentado seis veces la capacidad de aforo de los recintos”, acotó.
EL CIRCUITO
El circuito de teatros de Caracas es una red de salas aliadas y funciona como un sistema de cooperación interinstitucional para apoyar a la escena nacional, que contempla coproducción, soporte logístico y técnico, préstamos de espacios para el ensayo, la formación y estímulo a la economía cultural de las agrupaciones teatrales, mediante el cobro de una taquilla solidaria.
Ñáñez refirió que, antes de la llegada de la Revolución, la gran mayoría de las salas de teatros y de cines emblemáticos fueron víctimas de la industria de entretenimiento, que desplazó los escenarios a los centros comerciales, imponiendo un modelo único de recreación asociado al consumo. “Esta situación generó el empobrecimiento del cine y teatro nacional”, apuntó.
El presidente de Fundarte explicó que parte de la estrategia para mantener el circuito activo consiste en el despliegue de actividades permanentes en las salas. “Este fue el saldo organizativo del Festival Nacional de Teatro realizado en noviembre de 2011. A partir de esa experiencia comenzó un proceso de trabajo en conjunto con los entes involucrados y los colectivos teatrales que se integran al circuito, a los fines de garantizar una programación permanente, dirigida a niños, riñas, adolescentes y adultos”, expresó.
NUEVA DIALÉCTICA
Ñáñez dijo que a partir de la relación entre el Estado, los colectivos culturales organizados y el pueblo caraqueño “surgió una nueva manera de contacto e integración”.
Estamos creando las condiciones necesarias para el desarrollo de las artes escénicas en la ciudad capital”, refirió Ñáñez, al tiempo que detalló que actualmente un colectivo teatral podrá trabajar una temporada completa dentro del circuito de salas.
Explicó que esta situación no sucedía antes, debido a que las organizaciones teatrales sólo tenían la opción de presentarse en los circuitos comerciales y eran liquidados con el 40% de la venta de la taquilla. Esto, sin incluir situaciones en las cuales una obra fuera desplazada por otra más taquillera y rentable para los organizadores.
En ese sentido, destacó que a través de la recuperación de los teatros se ha levantado la moral de las agrupaciones del país, quienes trabajan un contenido plural con tendencias que van desde lo clasicista hasta el teatro de vanguardia, contemporáneo y experimental.
El presidente de Fundarte, Freddy Ñáñez, refirió que, luego de una primera edición exitosa del Festival de Teatro de Caracas en 2011, el próximo año se repetirá la experiencia para dar continuidad al proyecto de rescate integral del vínculo ciudad-identidad que adelanta el Gobierno Nacional como política dirigida a mejorar la calidad de vida de los caraqueños y las caraqueñas. Acotó que esta iniciativa tendrá curso al inicio del segundo trimestre del próximo año.
El referido festival tendrá una duración de 17 días y servirá como punto de encuentro para las agrupaciones de teatro nacional en los escenarios del municipio Libertador, garantizando una programación variada en los escenarios emblemáticos y espacios públicos recuperados.

sábado, diciembre 08, 2012

Profundidades con Cabrujas


Gracias a Tespis, nada mejor que Profundo, la pieza emblemática de José Ignacio Cabrujas, para clausurar  la Muestra de 24 Coproducciones de Teatro 2012, organizada y realizada en 10 salas caraqueñas, del 10 al 25 de noviembre, por el Centro Nacional de Teatro (CNT). Otro original trabajo artístico del director Freddy Pereyra con la agrupación tachirense Salamandro Teatro, vitoreado por el público  en el coso de la esquina de Cipreses.
Cabrujas en Profundo demuestra, como lo hace a través de todas sus obras, su intención para armar un original diálogo sociológico-teatral con la comunidad, utilizando mitos y leyendas populares, bien sean rurales o urbanos, bordeando incluso por los caminos del sainete criollo, derivado de los entremeses castellanos. 
Este montaje, como todos los de la Muestra, hace parte del  proyecto “Teatro para todos los venezolanos 2012”. Es un modelo de ensayo creativo, abierto y artístico para acercar cada vez más el hecho escénico a las comunidades y fortalecer así un lenguaje de creación y expresión de valores colectivos e incrementar el intercambio de saberes y experiencias entre  teatreros y públicos de todas las regiones.
 El argumento se centra en las vicisitudes tragicómicas de una familia humilde en la búsqueda del tesoro enterrado por el sacerdote Olegario, de quien no se sabe cuántos años tiene, ni cuando murió, pero se trata de la anima de un santo que quiere recompensar a quien saque de lo profundo de la tierra el baúl donde guardó sus valiosas pertenencias y le construya una capilla  para perpetuar su memoria. Su fantasma se aparece en las proximidades de su cumpleaños, durante las cristianas festividades decembrinas. Algunos aseguran haberlo visto y a otros les ha hablado y hasta ha indicado el sitio exacto donde él enterró su dinero y sus crucifijos de oro. Todos quieren verlo, anhelan ser tocados por sus manos y escuchar su voz imposible y oxidada, pues tras esa presencia fantástica está la fortuna, la solución para los infortunios económicos cotidianos.
 Es un hibrido con esa mitología de entierros y guacas que llegó de España y procreó la conciencia colectiva americana alimentada por el sincretismo con las culturas indígenas y las agregadas por los pueblos esclavizados del África.
Cabrujas plantea una metáfora sobre un país entregado a la incansable búsqueda de las cosas fáciles y sin mucho trabajo. “Construcción de cosas ilusorias para alimentar las esperanzas”,  como indica Freddy Pereyra.
Profundo cuenta con las  precisas actuaciones de Freddy  Pereyra, Ileana Sánchez, Josefina Pérez, Nilka Vélez, Jorge Luís Dávila, Génesis Malaguera y Leidy M’Cormick. Apuntalados por los técnicos Luis Muñiz, John Toro y Blanca Albarracín.
Este montaje tachirense es lento, ceremonial y profundo para incitar a la reflexión de la audiencia, muy diferente a los montajes caraqueños  con ritmo más ágil y desacralizador. Pero la argumentación está bien llevada y actuada para entretener y enseñar.
¡Esfuerzos y angustias que Tespis agradece!


Guerra en Florida


El caraqueño Ibrahim Guerra, destacado dramaturgo, director, cineasta y ahora también artista plástico, vive y trabaja en Florida, Estados Unidos. No pierde los contactos con Venezuela y amasa un proyecto teatral muy importante para el primer semestre de 2013.
- ¿Qué  hace?
- En la actualidad  vivo en Doral Gables City, urbe importantísima del Sur de Florida,  enorme en dimensiones, hermosa en diseño urbanístico y arquitectónico. Está llena de venezolanos y hay arepas y arepazos por todos lados. Su recién electo alcalde es Luigi Boria, de origen venezolano.   Viví en un principio en Miami Beach. Ahí desarrollé una labor extensa como pintor. Luego  me mudé para Doral Gables, donde  trabajo como proyectista y asesor de empresas culturales, curador de arte. También participo en varios proyectos teatrales propios y de la Fundación Artistas Unidos, que preside la pintora venezolana Aguasanta Erminy, y a la cual pertenezco como director artístico. Estamos organizando tres centros teatrales, uno lo pensamos gerenciar nosotros en la Fundación e inaugurarlo con textos míos.  El primero, para una actriz, ¿Será que soy una cuaima?  Ese venezolanismo será un punto de atracción dramática Y el otro, Memorias del miembro útil, trabajo dramático expositivo sobre un tema en el que poco a poco sin interesarme del todo, me he ido  introduciendo, la masculinidad, sobre todo a partir de la extraordinaria serie de TV Mad Men. Esto, aparte del montaje de mi pieza Wilde. El Teatro 8 de la Calle 8  ya comenzó a estructurar su producción, muy difícil, por cierto; los  personajes son numerosos y muy complejos.
-¿Qué planes hay para el 2013?
- Para el 2013 pienso continuar con todo lo que hay en el horno y seguir inventado recetas y emprender todo lo que se pueda hacer. Mucha gente viene no solo a repetirse, a volver a hacer lo que han hecho hasta la saciedad, a inventar la locha, sino también, en  el peor de los casos, a hablar de lo que han hecho en su vida. Me niego a entregar currículos en dónde me convocan. Por todos lados me preguntan ¿quién eres  tú? Lejos de despecharme por tal desconocimiento de mí, de mi obra o de mi vida pasada,  me alegra saber que la veo ratificada con todo lo que  puedo proponerme, y puedo hacer. Para mí la vida, y esto no lo digo como un lugar común ni deseos de sentar cátedra, estoy muy lejos de esas dos pendejísimas actitudes, y tampoco por filosofar gratuitamente, sino por inquietud, no es más que  formular, diseñar y ejecutar proyectos nuevos. Los viejos tuvieron su momento, su cabida y sus resultados dentro de las circunstancias que los produjeron, los nuevos tienen otras. Lo difícil a mi edad (nací en 1944) es asumir que lo que tienes atrás es pasado, pero hay que hacerlo, si no, los años pesan e impiden nuevos crecimientos. A mi edad, te repito, los cambios son difíciles, y las renuncias, más, pero yo a esas cosas estoy acostumbrado, tal vez por eso  las sigo sobrellevando, pero es la única opción que tienes de que tu organismo no sólo físico, para el que ya es difícil, también el espiritual y anímico sientan que vives.
-¿Se enteró de la muerte de Rodolfo Santana?
-Sí y la muerte de Santana me pegó muchísimo, era mi amigo. Él y yo somos los únicos que integrábamos una generación de autores-directores. Los más cercanos a nosotros o aparecieron  un poquito antes, como Núñez, Agüero, Martínez, el Chino Barrera, entre otros, o un poquito después, como Caballero, entre otros, claro. Estábamos juntos cuando él leyó por primera vez La muerte de Alfredo Gris, una de sus obras más montadas. Luego lo estuvimos de nuevo en el 87 en el estreno de Baño de damas, cuando reventamos la sala Anna Julia del Ateneo de Caracas. Él y yo recorrimos el camino de la dramaturgia, él, y yo el de la dirección. No hubo una sola oportunidad en las muchísimas que nos vimos que no me hablara de un nuevo proyecto, de una nueva idea, de un congreso, de una película, de un montaje, un guión, un taller. Creo que esa actitud lo  ayudó a sobrellevar sus dolencias.
Cátedra Santana
Ibrahim cree que la Universidad Nacional Experimental de las Artes, en primer lugar, pero también todas las universidades latinoamericanas, “deberían abrir una cátedra permanente que estudie el legado de Santana. Me encajaría diseñarla y hasta tener la oportunidad de dirigirla y dictar y desarrollar talleres en ella. Santana siempre me invitaba a los que dictaba él para que yo desarrollara algún tema de interés. Pero eso va a ser difícil, en la actual Unearte interesa más Grotowsky. Esto me parece hoy en día absolutamente innecesario. Este maravilloso laboratorista del teatro tiene ya poco que aportar a la dinámica social de nuestra época. No creo que esté mal que lo sigan haciendo museísticamente esos centros oscuros, algo sórdidos, de experimentación teatral que todavía andan por ahí, pero en una universidad que se pensó y nació sin paredes, es una aberración académica. Esos son mis planes no sólo para el 2013, sino a partir de este mismo momento  en el que te respondo. En una palabra, ¡continuar! Veo hacia atrás y de verdad, me convenzo de que la vida es corta, ¿para qué, entonces repetir lo vivido? O, peor, ¿para qué vivir del recuerdo? O, en definitiva, ¿para qué suponerlo bueno y único? Lo único bueno inmejorable está por hacerse, y fiel al principio de la evolución, estoy convecino de que no se hará nunca. Pero hay que averiguar, hasta el agotamiento total, la razón.
Cubalibre en Miami
Ibrahim comenta que su A 2, 50 la cubalibre sigue ratificando el premio otorgando en México de ser “la pieza venezolana más montada en el exterior”. En la actualidad se representa en el Teatro  Bar de Coral Way, en Miami, y preparan una producción en Los Ángeles, con formato grande, como se hizo en Puerto Rico, en el Gran Salón del Hotel la Concha, para  más 500 personas. “Yo pensé que alucinaba viendo el gentío en una  pieza que cuando la escribí, a finales de los 70s, la supuse, por lo experimental y arriesgada de concepto dramático y concepción del espacio, para una audiencia no mayor de 40 personas. Siento gran admiración y profundo respeto y agradecimiento por todos los que la tratan, porque que sé que siempre lo hacen considerándola una obra especial. Mimi Lazo decía que soñaba con ella antes de montarla y luego de que Luis Fernández  la dirigió, la siente excepcional. Él y todos los directores que la han tratado lo han hecho a partir de ópticas y posibilidades particulares, aunque a partir de él, el formato de los personajes ha adquirido otro carácter y configuración. En mi obra son mesoneras, en el montaje de Luis comenzaron a ser putas.  Esto le ha abierto nuevas opciones al texto. Las mujeres pasaron de ser humildes trabajadoras, relegadas de botiquines de barrio, a acróbatas burdeleras de un Streeper Bar de Miami. Esta modalidad de carácter iniciada por  Luis en Caracas, repetida por él mismo en Colombia, se ha copiado en Panamá, Brasil y el último montaje de Miami. Te comento que aquí se ha montado cuatro veces”.
-En Caracas se respeta poco el derecho de autor, o, mejor dicho, lo ignoran, ¿qué ha hecho ante ese fenómeno?
-Lamentablemente tengo que responsabilizar precisamente a la institución que debería cuidar por nuestros intereses, la susodicha sociedad de Autores y Compositores de Venezuela. A ellos pareciera que sólo les interesara “Caballo Viejo” y “Moliendo Café. Se olvidan de que aparte de las glorias de Simón Díaz  y Hugo Blanco hay muchos otros autores que merecemos que  protejan nuestra producción intelectual y nuestros intereses. El robo de piezas es otra cosa, pudiera a la larga resultar un beneficio para ellas mismas, y, desde luego, para la humanidad. Es una forma de promover tus ideas, sobre todo, si se usan como objeto de estudio, como ocurre con los montajes estudiantiles, o los grupos experimentales que no tienen fines de lucro, sino de desarrollarse dentro del arte teatral, aunque hay algunos clubes por ahí que a cuenta de amateurs, dicen, se roban los textos, pero cobran  taquilla, y, en mis obras, al  menos, también consumo de bebidas y comida. Eso, cuando es para sacarle partido comercial a la obra y el robo intenta evitar gastos, es aberrante.
-¿Cómo funciona en Estados Unidos el derecho de autor? ¿Existe un organismo ante el cual se pueda solicitar el respeto a ese derecho?
-De esto me  he ido enterando poco a poco. En Miami, al menos, la cosa es distinta, no existe la obligatoriedad del pago del porcentaje de taquilla como en otros sitios. Para los productores esas cifras resultan escandalosas, porque suponen que el trabajo del autor es lo último que deben pagar. Antes están los que cobran para hacer posible el espectáculo, en primer lugar, los actores. Con  ellos escatiman, pero terminan pagándoles, poco, pero puntualmente, porque si no, no les hacen la función. Con los autores, la obra ya la tienen en su poder. Se limitan  a comprar la pieza por un tiempo determinado de explotación por un precio que calculan en un 3 o un  5 %, en el mejor de los casos, del ingreso de taquilla.  Eso, igual, varía de caso en caso. Porque además ocurre que aquí cobra hasta el gato que maúlla en el tejado, y, como te digo, el autor entrega su trabajo le paguen o no, a pesar de que, paradójicamente, de su  trabajo depende el de todos los demás. Los mecanismos para registrar las piezas son muchos, yo recomiendo en primer lugar, y es lo que hago, en el caso de que la pieza sea en efecto original, publicarla en Internet. Esta es  la mejor prueba de que la pieza se publica por primera vez, suficiente para probar la autoría. Además es inmediato. Igual, te la pueden robar en el mundo entero, pero eso, en definitiva, es la primera señal de que la pieza comienza a funcionar.
- ¿A usted le respetan sus obras en Venezuela? ¿Cómo hace?
-Partiendo del  hecho de que en Venezuela no se respeta nada, ¿qué te puedo decir con respecto a los autores? pero, si, los productores serios tipo Mimí Lazo o Anthony Gómez,  no sólo lo hacen, sino que te persiguen para pagártelos. El caso de Mimi es  insólito, por eso la respetan tanto los que la conocen,  y de allí su éxito. Otros casos, pongo por caso uno del interior de Venezuela, ni lo nombro, no hubo manera de que pagara los derechos de  A 2,50 la cubalibre, la cual montó sin autorización, además. Por último, le cambió el nombre, le puso “Juana la cubana” y la firmó como propia. Esto me molestó más que la falta de pago. Desde entonces, impuse la prohibición legal de que se monten mis piezas sin autorización expresa mía. Pueden leerse gratis en formato electrónico, incluso exijo que las ediciones en físico de mis obras tengan distribución gratuita, pero el montaje de ella, sobre todo, si es con intención comercial, es otra cosa.
-¿Por qué no la monta usted?
-Yo me he resistido a remontar piezas. Nunca lo hago. Me he me negado rigurosamente a hacerlo, pero con A 2,50... si lo hago. Intento rescatar el formato original. No es que los demás montajes me dejen de gustar, pero me gusta más como el monto yo. La veo revivir cada vez que los hago desde su estreno en el 79. Yo voy a hacer mi  quinto montaje, que espero llevar a Venezuela, dónde nació la obra, pero eso no será sino hasta que Mimi la deje de hacer. Espero que siga con ella por mucho tiempo. El público de sus montajes es inagotable.
- ¿Se puede vivir con los derechos de autor?
- Claro que se puede vivir del Derecho de Autor, porque no es cuestión de cuantificar el intelecto, es de darle una razón a la vida cuando se escribe. Yo vigilo el montaje de mis piezas que hacen los demás directores, como vigilo lo que me pagan por ellas, aunque a veces, como es el caso del Pedagógico de Caracas, cuando estuvo a cargo de Edgar Mejías, uno de los grandes de mi generación, que la montaba cada vez que se necesitaba fondos para el teatro del Instituto. Eso me permitió ver que la obra podía penetrar claustros universitarios. Hoy en día es considerada objeto de estudio en todas las universidades que investigan el teatro latinoamericano. Si, si se puede comer con las obras, ahora, hacerlo sibaríticamente, ni lo sueñes, o a menos que hayas escrito  Monólogos de la vagina. Esa si tiene repercusión mundial, y por supuesto, ingresos en todas las divisas.
-¿El salto al cine de sus obras cómo va?
-Hice el guión precisamente de esa obra. Ha sido seleccionado por el Laboratorio del cine para ser analizado en dos oportunidades  y me lo han pedido cuatro productores. Mi deseo es que lo haga Fina Torres, quien también me lo pidió. Román y otras personas  me han preguntado que por qué  no lo hago yo, y a todos les he dicho lo mismo, porque  no quiero hacer cine. Me encantaría, pero no quiero. Supongo que no tengo ni el tiempo para dedicarme a un proyecto de esa naturaleza que me llevaría  un tiempo de por lo menos un año, y no lo tengo disponible, ni la paciencia. El cine en Venezuela, al menos, antes, era lento de hacer. Ahora desde la plataforma de la Villa, es más industrial, más organizado. Me interesa que sea el Estado el que emprenda ese proyecto porque es una obra emblemática de nuestra cultura, idiosincrasia y condición social. Es venezolana por derecho propio, aunque en el resto de Latinoamérica se repitan ciertos esquemas temáticos presentes en la obra de atropello e injusticia que históricamente han ocurrido en nuestro país. Creo que terminaré haciéndola yo. De resto, ninguna de mis otras obras las he pretendido para el cine. Mis guiones de cine están pensados para la estructura cinematográfica, las de teatro para espacios específicos. Me muevo en el teatro dentro del realismo y el expresionismo frontal y del hiperrealismo ambiental, de acuerdo a la modalidad. Pueden tratarse, desde luego, pero no es lo que me he propuesto.

sábado, diciembre 01, 2012

Mátame, mamá


Otra vez más, el teatro venezolano toma al VIH-SIDA como elemento dramático y lo convierte en metáfora artística para exhibirlo en la Sala Julia Rojas, de Unearte, con el espectáculo Mátame, mamá, escrito y dirigido por Elio Palencia. Las funciones de pre-estreno serán los días 8 y 9 de diciembre, a las 7 pm y a las 6 pm.
ARGUMENTO
Elio Palencia explica que la obra se desarrolla en  Venezuela y corre el año de 1993, sin tantos celulares ni uso de internet y  Por estas calles es la telenovela del momento, cuando Nubia Linares, maestra jubilada del Grupo Escolar El Progreso de Puerto Cambur, se entera de que su hijo Andrés ha sido infectado del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) o SIDA. Ambos deben enfrentarse no sólo a los fantasmas y temores que rodean la enfermedad, sino a la ignorancia y los prejuicios del pueblo donde vive Nubia.
Este es el argumento de ¡Mátame, mamá!, adaptación hecha por Palencia de su texto Arráncame la vida, el cual  en 1997 y en 2010 fue llevado a escena por Román Chalbaud y ahora, en ocasión del Día Mundial del SIDA, se presenta en nueva propuesta, producido por El Galpón del Arte, con  la dirección del propio autor, junto a Citlalli Godoy y el impulso de la actriz Aura Rivas. Ella da vida a esa particular madre venezolana, esta vez acompañada por el actor Salvador Pérez Castro, la  voz de la actriz Beatriz Valdés y con las complicidades de Alfonso Rivas (Ambientación), Jonás Romero (Banda Sonora), Gerónimo Reyes (Iluminación), Jonathan Rodríguez (Vestuario) y Naghieli Godoy (Asistente de Producción).
ARRÁNCAME LA VIDA
 -¿Por qué cambió el titulo y el texto? preguntamos a Palencia.
-Cuando Aura Rivas me propuso retomar ese texto escrito en los 90, me pregunté por el sentido y la vigencia que podía tener, tanto en forma como en contenido. Me dispuse a revisar el texto y consideré pertinente intervenirlo en función de los tiempos, los cambios respecto al tema y la visión de quien va a participar en su puesta en escena. De modo que Arráncame la vida sigue llamándose así, pero con voluntad de acercarnos a un nuevo público nuevo y no poco desparpajo, gracias al juego que nos permite el teatro, decidimos retitular la versión como  ¡Mátame, mamá!.
-¿Hace lo mismo que Rodolfo Santana:obricidio?
-¡Para nada! O, al menos eso espero. Con todo el respeto y la admiración hacia el gran maestro que seguirá siendo Santana, muy por el contrario, intento, al igual que en la vida, revitalizar, renovar el discurso. El teatro como espejo revelador de la vida que puede llegar a ser es el reino de la persona y sus conflictos en el aquí y el ahora, por tanto, el riesgo de los cambios le es consustancial, precisamente para que siga vivo para quienes lo hacemos y para quienes lo ven.
-¿Cuáles son los cambios en el texto?
-No muchos. La esencia es la misma: el VIH-SIDA desde la visión de dos afectados, una madre y un hijo. Se han contraído escenas y hecho algunos añadidos para precisar la época en la que transcurre: el año 93, cuando la alarma por los caídos era tan acuciante. También hemos querido potenciar la diferencia entre los dos discursos que propone la pieza: las fantasías que genera la enfermedad a los ojos del personaje del hijo y la realidad cotidiana de él con su madre durante una semana en el pueblo donde vive ella.
-¿Cómo se plantea el montaje?
-Este texto, inicialmente, fue escrito pensando en los registros de esa gran actriz que es Aura Rivas, por tanto lo fundamental ha sido potenciar eso y la presencia de los actores, sobre un espacio ambientado de manera muy minimalista. La idea ha sido jugar con los planos y texturas de fantasía y realidad. Parafraseando a lo que decía un científico hace años, antes se encontraría la respuesta médica a la pandemia, que la superación del trauma social con sus estigmas y fantasmas. En principio se tiene previsto un pre-estreno en la sala Ana Julia Rojas de Uneartes, los días 7 y 8 de diciembre, en ocasión al Día Internacional del VIH-SIDA, también la participación al Festival Nacional el próximo año, una posible temporada, quizás en Rajatabla, y el intento de mostrar el montaje en el interior, esto último ha influido en los pocos elementos y en su plantearnos no intimista, sino susceptible de ser presentado en salas de gran aforo.
-¿Qué ha pasado con el Teatro del SIDA, ese que desde los años 80 viene denunciando esa crisis en la salud y en el amor de los seres humanos?
-Desconozco acerca de textos y montajes creados últimamente respecto al tema. Pero, si bien gracias a los tratamientos retrovirales, la situación ha cambiado para mejor, el estigma hacia los afectados, al igual que los fantasmas de enfermedad y muerte. Aún muchos ignoran que VIH no es necesariamente sinónimo de muerte y, lo que es más grave, la desinformación y los prejuicios, siguen presentes. Hace poco me enteré por un paramédico que trabaja en VIH-SIDA que, en nuestro país, la mayoría de los nuevos seropositivos son menores de 25 años. ¿No indica esto que  aún hay mucho por decir y hacer respecto al tema? El teatro sigue siendo un espacio para ello.
TEATRO DEL SIDA
Elio Palencia, Marco Purroy y Johnny Gavlovski, en 1990, y David Osorio Lovera, en 1991, coincidieron, sin previo acuerdo entre sí, llevar al teatro como elementos dramáticos de sus piezas a personajes afectados por “el mal del siglo” o sea infectados por un virus extraño que vino de lejos, el tristemente famoso Síndrome de la Inmunodeficiencia. En síntesis, esos cuatro venezolanos, preocupados ante el peligro que se cierne sobre la libertad de los seres humanos para amar en toda intensidad posible, se fijaron en ese tema del SIDA, lo amaron y optaron por escribir sus textos: Anatomía de un viaje, Habitación independiente para un hombre solo, Hombre y El último brunch de la década. Añadieron, pues, a la larga de personajes del prototipo venezolano, a seres nunca antes vistos en la escena, homosexuales, bisexuales o heterosexuales infectados por virus del SIDA, el cual pone en peligro a la humanidad entera, sin distingos de costumbres amatorias, y/o sexuales. Y eso es precisamente una novedad en el teatro de Venezuela, para no citar al de otros países, el que sus dramaturgos escriban sobre el temible SIDA. Esas piezas teatrales, junto a las del precursor Amado Naspe, son las primeras que se mostraron en Venezuela. Esa respetable lista prosiguió aumentando: Palencia estrenó en 1997 a Arráncame la vida y en 2010 se agregó el trabajo de Julio Bouley y José Luis Pérez: Vamos a imaginar que nos estamos tomando un café treinta años después/ Testimonio teatral en 7 tiempos. ¡El SIDA está ahí, agazapado, esperando a sus víctimas, tratando de impedir que los seres humanos se amen!