sábado, marzo 29, 2014

Madame Sade con Rajatabla

Aleccionador montaje para festejar los 43 años de Rajatabla
 Aquel domingo 28 de febrero, después de las 8PM, subió al escenario del Ateneo de Caracas (en la quinta Ramia, ya derribada por la piqueta del progreso) una anónima agrupación con su espectáculo Tu país está feliz, creado por el director argentino-venezolano Carlos Giménez (1946/1993) a partir del poemario de Antonio Miranda y la música de Xulio Formoso. Se creyó que tal brioso show, con desnudos masculinos y femeninos, sería otra locura de una juventud envenenada por el revolucionario mayo francés de 1969 y expectante ante el pacto político “puntofijista”.
Pero no fue así. Aquel grupo se convirtió en combativa y trabajadora fundación cultural que dividió la historia de la escena en “un antes y un después de Rajatabla”, por todos los 120 espectáculos mostrados y eventos  organizados, además de la vigorización que dio al movimiento escénico nacional.
Ahora Rajatabla –huérfana de sus fundadores Carlos Giménez y Francisco Alfaro, entre otros-celebra su 43 aniversario con la temporada de Madame de Sade  y prepara el nuevo montaje de El coronel no tiene quien le escriba, de Gabriel García Márquez, con el cual inauguran el Festival de Teatro de Caracas, organizado por  Fundarte, desde el próximo 11 de abril, en el caraqueño teatro Simón Bolívar.
 Este Madame de Sade, versión escénica de Vladimir Vera sobre el texto de Yukio Mishima (Tokio, 1925-1970), hace temporada en su sede -entre las edificaciones de Unearte y el Teatro Teresa Carreño- con las valiosas actrices Francis Rueda, Fedora Freites, Eliana Terán, Adriana Bustamante, Tatiana Mabo y Graziella Mazzone; la musicalización y la iluminación son de Eduardo Bolívar y David Blanco, mientras la producción va de la mano de William López, presidente de la institución.
Para Mishima, su Madame de Sade son las pulsiones de seis mujeres asechando a Donatien Alphonse Francois de Sade, el Marqués de Sade (París, 1740/ Charenton, 1814), justo en medio de la Revolución Francesa, cuando el pueblo  hambreado  vocifera contra la monarquía; pero no moraliza y busca enseñar   que el sexo y la comida son los caballos desenfrenados del insaciable género humano, al tiempo que la racionalidad y las bajas pasiones, lo espiritual y lo material, la moral y el pecado son como complementos de la incomprensible conducta social. La patina erótica del montaje es un divertimento más,  es una densa salsa para digerir todo aquello que estremece al más duro espectador. Por algo el legendario noble francés con todas sus prácticas investigaciones sobre el sexo y la vida  misma  apuntala el desarrollo de la psicología y la psiquiatría en los siglos XIX y XX.
El montaje anacrónico tiene una estética industrial, como admite Vera, quien juega con códigos visuales y espacios sonoros  contemporáneos  y una iluminación viva y directa. Imposible dormirse ante la danza erótica de tres semidesnudas artistas y el incesante parloteo de seis mujeres arruinadas por las habilidades eróticas de un caballero francés que se escapó de la guillotina, perseguido además por una suegra que lo amaba. Y a quien él rechazó.
¡Muy vigentes Sade y Mishima!

Máxima felicidad en Argentina

Tres actores argentinos con el drama universal propuesto por el venezolano Chocrón
A escasos tres años de la ausencia de Isaac Chocrón Serfati, sus piezas aún están en los escenarios porque hay suficientes miembros de su familia elegida quienes insisten en producirlas y hacer temporadas para difundir así su sabiduría, la cual ahora hace más falta que nunca. Es por eso que en España montaron, para llevarla después a Estados Unidos y otros países americanos, su obra  Animales feroces  (1963); aquí en Caracas hacen temporada con  Los navegaos  (2006) y desde el 4 de abril se exhibirá  La máxima felicidad (1975) en la argentina Córdoba. Se espera que durante el próximo semestre otros textos célebres, como  La revolución  (1971) y  Mesopotamia  (1980) salten a la escena. ¡Está vivo porque se le evoca y puede predicar su sapiencia!
ARGENTINA
El montaje sureño de  La máxima felicidad, adaptada por Analisa Grande, será estrenado el viernes 4 de abril, 8 PM,  en la sala María Castaña, en la calle Tucumán 260, Córdoba, bajo la dirección de Diego Balaguer, quien también actúa junto a  Francisco Bruzzone y Paula Gonzáles. Usarán escenografía y vestuario creados por  Alejandra Boaglio, la iluminación es responsabilidad de Rafael Reyeros y Cristina Morini. La producción es de María Eugenia Domínguez y  Nucci Tomatis. La temporada será hasta el 22 de mayo y  es apoyada por el INADI (Instituto Nacional contra la Xenofobia y la Discriminación) de la tierra del general San Martín.
EL MONTAJE
En cuanto a la dramaturgia, puntualiza Balaguer que se respetan los momentos y textos esenciales del original, con toques de actualización de acciones y de lenguaje. “Por otro lado, se utilizó el “vos” de los argentinos en lugar del “tú” venezolano, para permitir una identificación mayor del espectador argentino. Con respecto a la puesta, busqué un espacio que es más verosímil (lo que se puede creer) que estrictamente una reproducción de la realidad en escena”.
“Trabajamos con un criterio que podría llamarlo naturalista, que varios autores latinoamericanos adoptaron en la década del 70. En esta ocasión, con el equipo hacemos una propuesta que vira en parte, sugiriendo un marco creíble, pero no fotográfico, inclusive en las actuaciones. Y como del texto se desprende un trasfondo simbólico en los juegos que realizan los tres personajes, decidimos respetar este aspecto, que universaliza la cuestión del planteo conceptual del trío como nueva “formula” de base de las relaciones familiares”.
“Creo que lo visual es muy hermoso, también  he trabajado con Rafael Reyeros que en este caso se sale de la escenografía y se mete con la iluminación. La sala es muy bella, diseñada por Reyeros hace unos pocos años”.
PREOCUPACION IMPORTANTE
Diego Balaguer vivió y fue feliz en Caracas, como el mismo lo afirma,  durante las  cruciales décadas venezolanas de Carlos Giménez (1946/1993) y su agrupación Rajatabla (1971). De esos años quedó una relación fraternal y es eso que nos cuenta que el montaje de  La máxima felicidad surgió cuando fue a visitarlo, a Córdoba, la actriz María Eugenia Domínguez, “¿te acuerdas de ella?, estaba casada con Jorge Blutrach (él falleció hace unos años). Vino con la obra bajo el brazo en enero para  que la hiciera con la respectiva autorización de los derechos de la Fundación Isaac Chocrón, que dirige Javier Vidal. Y me  largué. Hemos hecho una fuerte adaptación para esta época y ha quedado muy interesante. ¡Cómo me gustaría que estuvieras aquí conmigo y la vieras!  Mi intención es llevarla a Caracas en algún momento. Espero por supuesto tu asesoramiento para tal posibilidad. Viste que esta obra fue estrenada en 1975. Yo la vi en unos de los festivales también. A pesar del tiempo transcurrido desde su composición y estreno, tomé este texto por considerar actual el planteo de la crisis de pareja, preocupación importante para esta modernidad líquida que naufraga en un mar de escepticismos, que flotan en una soledad que se cierne fantasmalmente sobre innumerables seres que no encuentran formas satisfactorias para acceder al amor, vehículo para la plenitud y la alegría. Creo que la obra no da una receta universal acerca de cómo plantear la familia, pero pone en boca de los personajes una fuerte apuesta al experimento de este trío. También pienso que la pieza no es de grandes proporciones desde lo social, sino que muestra un recorte que apela más al microcosmos que al macro, sugiere salidas individuales, en base a una crítica del entorno y sus tradiciones. Pero no olvido que esta pieza se titula La máxima felicidad y no La felicidad. Es en esa inflexión entre lo mínimo y lo máximo es donde puede plantearse un conflicto que ponga en marcha las tensiones y distenciones, el transcurrir dramático en la escena que Chocrón plantea. No es una felicidad llana, sino que se resuelven conflictos que se muestran con alianzas alternadas en este triángulo constituido por  un hombre maduro (Pablo, ese soy yo), el joven Leo (Francisco Bruzzone un joven y talentoso actor Cordobés) y una joven (Paula González, otro talento joven de esta ciudad)  En un triángulo hay tres puntos, entre los cuales dos, dejan siempre un frente. También pienso que no hay un desarrollo espectacular de hechos, sino que son vueltas de tuerca a las cosas que se dan en la relación entre tres, que no escapa tampoco al universal de “Todas las relaciones son difíciles”.
EL AMOR ESTODO
 El director y actor Diego Balaguer afirma que La máxima felicidad  es una indagatoria de los vínculos amorosos. “Se abordan inquietudes sobre las contexturas que el grupo familiar ha ido adquiriendo a través del tiempo. Pablo, Perla y Leo forman un triángulo que comparte el amor y la convivencia. No se trata del clásico triángulo donde interfiere un tercero, es una formación de tres ansiosos seres  que busca “la máxima felicidad”. En boca de uno de sus personajes, dice el autor: “La familia es la gente que nos fue legada automáticamente, uno escoge gente extraña para crearse otra familia: la que se elige”, la familia elegida, que por razones inexplicables es la que te acompaña hasta la tumba, y perdonen lo prosaico. Los personajes de esta pieza construyen una partitura para un trío, en la que los instrumentos marchan al unísono, se apartan y regresan de formas diferentes. En esas tensiones y distensiones se crea una música que canta al amor, a intentar maneras de vivirlo cuando zozobra el sistema tradicional. Dice Chocrón que el amor es todo, que lo demás son contingencias, avatares que se convierten en noticias de unos hacia otros. Esto es lo que el autor quiere mostrar: no existe amor sin compromiso, no importa la fórmula que se use. Las alternativas de este trío son un camino que si bien no lleva a “la” felicidad, sí lleva a la “máxima felicidad” posible”, puntualiza.


"El coronel" de Carlos Giménez

Su trabajo artístico escindió el antes y el después de las artes escénicas criollas 
Se conmemoran 21 años del mutis del director Carlos Giménez y es por eso que se le dedica el Tercer Festival de Teatro de Caracas, importante evento organizado por Fundarte, con más de 200 agrupaciones para mostrar multisápidas creaciones escénicas, además de foros, conversatorios, exposiciones fotográficas y especialmente una versión de su espectáculo   El coronel no tiene quien le escriba, el cual se convirtió en el emblema de la agrupación Rajatabla (fundada en 1971) tras de su exitoso estreno en el Festival de Spoletto, hace 25 años
Sobre como fue aquello, el mismo Giménez contó que con su montaje “trata de interpretar la historia desde una perspectiva política y artística cuya unidad para nosotros es indivisible. El original es un texto narrativo y su traslación al lenguaje dramático es obviamente difícil, hasta traumático. El cambio de lenguaje determina sus limitaciones pero también ofrece nuevas posibilidades. La interpretación de un hecho artístico no puede ser definida por el concepto unilateral de una supuesta fidelidad al texto. Los caminos del arte son infinitos; infinitos, son, por ejemplo, las interpretaciones de un teatro shakesperiano”.
MENSAJE DE DESESPERANZA
Niega que al texto original de García Márquez le hayan añadido algo. Es una versión dialogada, bajo sus indicaciones, por Aníbal Grunn y Daniel López. “Nada ha sido agregado. Se ha interpretado, es decir, no hay una lectura literal  del texto, sino una recreación del mismo. Tanto la obra como nuestra puesta en escena se centran en el hombre latinoamericano y su tragedia. Dentro de la misma caben todos los tipos sociales posibles. La dignidad no es un estereotipo; miles de personas mueren por ella en El Salvador o en Guatemala. La violencia y la corrupción son los pilares fundamentales sobre los cuales se asienta y desarrolla nuestro drama”.
Enfatiza que la belleza de la producción y el humor del espectáculo no destruyen nunca el mensaje de desesperanza que se desprende del espectáculo mismo., “porque el humor y la belleza son parte de la desesperanza .Un rosto triste es bello, un niño que llora de hambre es bello. Porque la belleza es la conmoción de lo esencial. La tragedia en sus altos niveles es la perfección de la belleza. La misión del arte, y del teatro en especial, es asociar la belleza con el drama del hombre”.
Subraya que Gabriel García Márquez vio su espectáculo en el teatro Hidalgo de la capital mexicana hizo una importante declaración para el diario La Jornada, del 24 de agosto de 1989, declaró así, ante el interrogatorio periodístico: “¿Reconoce usted a los personajes? No, los reconozco. Los conozco. No los había conocido, los conocí ahora. Yo me imaginaba cómo eran, pero nunca los había visto. Ahora los vi. De veras. He descubierto que mis personajes tienen voz y me he dado cuenta que es exactamente la voz que siempre me había imaginado”.
DESILUSIÓN Y FRACASO
Carlos Giménez explica que su montaje es una superposición de tiempos para  la demostración palpable de la desilusión y el fracaso. Pasado y presente conviven, reiterando la esperanza fallida. El futuro no llega y el coronel ve pasar la historia como una traición permanente a lo que una vez fue la fe en una causa. El dispositivo escénico es parte del centro de este microcosmos: la habitación donde el coronel y su mujer dormitan sus pesadillas. Ella en una cama cubierta con un mosquitero que es a la vez coraza y reducto. Él, en su hamaca, como un barco en el desierto. Los rodea la ciénaga. Todo el país es una ciénaga donde se hunden las esperanzas, los proyectos de vida, las causas nobles. En medio de la lluvia, las paredes y los muebles se desplazan, desaparecen, crece el vacío, la inutilidad del esfuerzo material. El  coronel perderá su casa hipotecada así como perdió a su hijo, como entregó los fondos de la revolución. Al final los muros de su casa serán un paredón para morir, un lugar para ver pasar a la muerte. Su puesta en escena, intenta recuperar fragmentos de la realidad: Una puerta, una ventana como una moneda de dos caras, una atomización del espacio, trozos de una vieja fotografía que el tiempo transformó en olvido. “Habrá que ponerle nombre a las cosas para no olvidarse lo que son”, dice la esposa  del coronel, quien pregunta: “Mientras tanto, ¿qué comemos? ¡Dime!, ¿qué comemos?”, el coronel contesta: “¡Mierda!”. Las paredes del rancho se han hecho una interminable fila de láminas oxidadas que atrapan al coronel, al gallo, a su mujer y a sus ilusiones. En la puerta el hijo de ambos, Agustín, los mira sin entender. Entre sombras y luces pasan sus vidas. Es un trágico relato de  nuestra América Latina.
VERSION 2014
Juan Carlos Giménez Gallardo (más conocido como Carlos Giménez) nació en Rosario, Argentina el 13 de abril de 1946 y murió en Caracas el 27 de marzo de 1993, a consecuencia del Sida, tras vivir en Venezuela desde 1971 y asumir la nacionalidad por lo cual  usaba la cedula No.6.287.454. Larga es la lista de eventos y de instituciones que creo, de la cual solo sobrevive Rajatabla. Dirigió no menos de 60 espectáculos y ahora hacen una versión de su glorioso montaje  El coronel no tiene le escriba, a cargo del director Pepe Domínguez y con la participación de los actores. Francisco Salazar, Aura Rivas, Gonzalo Velutini, Marco Alcalá, José Sánchez, Loly Sánchez, Rafael Ortiz, Vicente Lezama y Johnny Torres. Usan el original diseño escenográfico de Rafael Reyeros. Este espectáculo abre el FTC, este viernes 11 de abril e inaugura el teatro Bolívar, en el centro de Caracas.


jueves, marzo 27, 2014

Luis Fernández ahora es Bette Davis

A rey muerto, rey puesto, que en este caso sería actriz que abandona, actriz que es reemplazada porque la función debe continuar o la temporada tiene que proseguir. Luis Fernández asumió el rol que ensayó y estrenó Carlota Sosa, bajo su dirección,  en el teatro Trasnocho, el pasado 7 de febrero. Ella era la protagonista de Todo sobre Bette, complejo monólogo de la dramaturga estadounidense Camilla Carr sobre la historia de Bette Davis, espectáculo que ya había sido sacado de la programación de esa sala  porque no cumplía con los mínimos de espectadores o sea que tenía muy bajo el ingreso por taquilla. Solo hicieron dos funciones con buen público, porque despues del 12 de febrero vino el sunami de las guarimbas (las físicas y las mentales) y la audiencia mermó sensiblemente. Ella, la comedianta, renunció a continuar actuando y alegó razones personales.
Ahora, Luis Fernández, director y coproductor del espectáculo junto a Mimi Lazo, decidió  encarnar a Bette Davis y cumplir así con la agenda  preexistente, como son sus funciones en el Festival de Teatro de Caracas (15 y 16 de abril) , pero  antes el Festival Iberoamericano de Bogotá. ¡El show debe continuar!
-¿A usted te gusta meterse en trabajos complejos?, preguntamos a Luis:
-Por supuesto. Si no supone un riesgo, el trabajo del actor es igual al de un funcionario promedio. Por fortuna me formé en una época donde celebrábamos la diversidad como bandera, y eso desintegró los prejuicios de la clase media conservadora y religiosa en la que crecí (o como diría mi abuela, me echó a perder). Por eso creo que realmente nací en el escenario y es el riesgo mi zona de comodidad. Los prejuicios de todo tipo son siempre un atentado contra el hecho artístico y una limitación de ignorantes. Un actor que, por ejemplo, se niegue a interpretar un papel porque debe besar a otro, dice mucho de él. Uno de inmediato se pregunta ¿a qué le tiene tanto miedo? Igual que una actriz que no haga desnudos por cuestión de "principios". Siempre me pregunto ¿cuáles principios? ¿Los de la imbecilidad? No me interesa interpretar esos papeles blandengues ni trabajar con esos actores, me dan sueño, e intuyo que al público también.
-¿Primero encarnó a  Tamara Adrian, el rol de un transexual venezolano llevado al cine por Elia Schneider, y ahora Bette Davis, de quien también se dicen cosas que no quiero repetir aquí?
-Me gusta interpretar a individuos complejos con algo qué decir. Me alimento de sus contradicciones, de sus ansias de amor y aprobación, de su determinación de cambiar la historia, de sus fragilidades ocultas tras sus fortalezas. Son grandes personajes y no son muy comunes. A estas alturas de mi carrera considero un privilegio poder optar por representarlos, incluso independientemente de su género o su conducta sexual. 
-¿Cómo hará  con ese personaje de Bette Davis? ¿Quién le ayudará en la dirección? ¿Qué pasará con tus otros roles y proyectos?
-El trabajo está hecho. Mimi me dirigirá una vez que yo me quite el sombrero del director para ponerme el vestido de Margo Channing. Nada del otro mundo... en nuestro mundo. Planes hay muchos pero esta todo en el aire. Hablamos a medida que vayan concretándose.
-¿Qué fue lo que le pasó a Carlota Sosa?
-Carlota tomó una serie de decisiones de acuerdo a sus posturas personales en una coyuntura de país sumamente polarizada. Somos amigos desde hace mucho, admiro mucho su trabajo y respeto sus decisiones. Los detalles creo que debes preguntárselos directamente a ella. Sin embargo, por mi parte creo que toda convocatoria a propiciar el hecho cultural es motivo de celebración. Yo creo que lo importante de un festival de teatro, de cine, de libros, es la posibilidad que ofrece de conectar masivamente la obra del artista con el público. No son importantes para mí las ideas personales de quienes lo convocan ni las posturas individuales del artista o del público. Los protagonistas son la obra y sus espectadores. Mimi y yo somos veteranos de festivales muy diversos, y sabemos por experiencia que lo importante es que el organizador convoque efectivamente, que el artista se exprese a través de su obra sin censuras y que el público libremente debata, disfrute y digiera lo que ve como mejor decida. Si esas condiciones están dadas, lo que resta es hacer el trabajo en el escenario con todo el compromiso que eso requiere. 
-Esta es la tercera vez que participamos en el Festival de Teatro de Caracas y hemos comprobado que es diverso, respetuoso del hecho artístico y sin censuras. Al menos esa es nuestra experiencia, no estaríamos allí si no fuera así. De hecho si ves la grilla verás programadas obras de grupos de todas las tendencias artísticas y políticas. Además nos ofrece la ocasión de encontrarnos con espectadores no habituales y presentarnos en los grandes teatros del oeste, como el Municipal, el Nacional y el Principal, que han sido magníficamente rehabilitados. En estos días en los que hacer teatro me parece crucial, no vamos a perder la ocasión de atender la invitación de este y todos los festivales a los que nos convoquen.
CARLOTA SOSA DECLARÓ
El diario El Universal, del día 27 de marzo de 2014, publicó estas declaraciones de Carlota Sosa, las cuales transcribimos:
"Hago pública mí no participación en el Festival de Teatro de Caracas. Fin del comunicado", tuiteó ayer en la tarde la actriz venezolana Carlota Sosa, quien da vida al monólogo Todo sobre Bette de la dramaturga estadounidense Camilla Carr. Un seguidor le preguntó sus razones y la experimentada actriz respondió: "Coherencia con lo que defiendo y adverso".
La obra de Mimí Lazo Producciones, que lleva a la ficción aspectos de la vida de la actriz Bette Davis, tendría funciones el 15 y 16 de abril en el Teatro Municipal de Caracas”.
“Carlota Sosa es una férrea opositora a la actual gestión gubernamental y, como se sabe, el Festival lo organiza Fundarte, ente cultural de la Alcaldía de Libertador, conducida por Jorge Rodríguez. "No podía dormir en paz si participaba en un evento financiado por un alcalde que apoya a un gobierno que adverso por reprimir y matar venezolanos", dijo la actriz.
“Carlota Sosa tampoco se presentará, como estaba previsto, en el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, donde tenía funciones del 9 al 12 de abril en el Teatro Gilberto Alzate Avendaño de la capital colombiana. La actriz argumentó razones personales”.
“La decimocuarta edición del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá se celebrará del 4 al 20 de abril próximo con 11 obras de Brasil, México, Noruega, República Checa y Colombia. Por Venezuela también va Stop kiss de la también estadounidense Diana Son, protagonizada por Sheila Monterola y Karina Velásquez”.
BETTE DAVIS
Todo sobre Bette  fue escrita por Camilla Carr (Texas, USA, 1942), autora además de otra obra llamada El último verano en la bahía del pez azul, en la cual se basa el guión de la película Liz en Septiembre de Fina Torres. Cuenta Luis que  “Mimi Lazo trabajó en ese largometraje  y  por eso conocimos el texto que dirigí y a su dramaturga durante el rodaje. Ella vio nuestro montaje de  A 2.50 la Cubalibre, pieza original de Ibrahim Guerra, y quedó impresionada con Mimi y con lo que hacemos en Venezuela y por eso nos puso a la orden su pieza All About Bette: An Interlude With Bette Davis,  el cual fue estrenado durante  la temporada teatral londinense de 2012. Lo traducimos y ahora lo haremos conocer del público venezolano. Será nuestro homenaje a Bette Davis, la mujer que cambió la historia del cine”.
Fernández recuerda que  la actriz Bette Davis, nació en Estados Unidos hacia 1908 y murió en Francia durante el 1989,  es un ícono, pero más allá de eso, la mujer, es una figura fascinante. “Rompió paradigmas y cambió la historia del mundo cinematográfico por sus luchas por la profesión. Me interesa siempre mucho la historia de los que no se conforman, los que cambian las reglas y redefinen el futuro de la humanidad. Ella lo hizo de la manera difícil, y siempre con gracia e ingenio. Nunca he soportado a las mosquitas muertas que andan por la vida con caretas de víctimas, las mujeres como Bette Davis son las que son y con eso modifican el mundo y cambian destinos y gobiernan un mundo naturalmente regido por hombres. Eso es digno de admirar y explorar en escena, siempre, claro está, desde sus fallas humanas”.

Carlos Giménez evoca reserva moral del teatro

Nació en Argentina  y murió como el venezolano No-6.287.454
Este oficio de hacer necrologías o efemérides no es nado grato. No tememos a la muerte, pero no nos gusta recordar así los amigos que se fueron de gira, porque los evocamos cotidianamente ya que son nuestro inolvidable bagaje existencial. Y cuando lo hacemos, como ahora, juramos no repetirlo jamás. Y en eso estamos con ese  director y productor de teatro venezolano. Nació en Rosario, Argentina, el 13 de abril de 1946, y murió en Caracas, a consecuencia del SIDA, el 27 demarzo de 1993.
Es posible que la mala memoria, otra verdadera epidemia nacional, no lo identifique ahora por su nombre de batalla, Carlos Giménez, pero algunos sí  recordaran que fue él, junto a María Teresa Castillo, quien puso en marcha -precisamente durante el negro septiembre de 1973 - esa empresa fantástica de promoción cultural como fue el Festival Internacional de Teatro de Caracas (FITC), el cual, un tanto maltrecho, ha sobrevivido gracias a los ovarios de Carmen Ramia, quien lo ha llevado hasta la edición XVII, el año pasado.
Giménez también fundó al grupo Rajatabla, el Taller Nacional de Teatro, el Centro de Directores para el Nuevo Teatro y el Teatro Nacional Juvenil de Venezuela. Instituciones vanguardistas y originales, fábricas de controversiales contenidos estéticos, de las cuales solo sobreviven, maltrechamente, dos.
Tiene en su haber más de 60 montajes en este país y en el extranjero. Desarrolló una de las actividades más sobresalientes del teatro latinoamericano. Entre sus trabajos de mayor proyección internacional están: Señor Presidente (versión de la novela homónima de Miguel Ángel Asturias), Bolívar y La muerte de García Lorca de José Antonio Rial y El coronel no tiene quien le escriba, adaptación de la noveleta de Gabriel García Márquez, que le supervisó a Aníbal Grunn y Daniel López. Montó obras de Shakespeare, Calderón de la Barca, Lope de Vega, Valle-Inclán, García Lorca, Beckett, Durrenmatt, Brecht, Tolstoi, Chejov, entre otras.
Nosotros  lo conocimos cuando él era un enamorado feliz, un indocumentado ciudadano argentino y además un desconocido artista, en la redacción del diario La verdad, a mediados de 1970 y nos correspondió reseñar toda su carrera profesional en esta Tierra de Gracia, a la cual escogió para trabajar hasta su deceso. Sobre ese periplo hicimos el libro Carlos Giménez/ Tiempo y Espacio (1993), al cual reeditamos, le hicimos algunos agregados y lo retitulamos Carlos Giménez/Antes y Después (2003).
A 21 años de su mutis, reproducimos fragmentos de una serie de entrevistas compiladas en mis publicaciones, las cuales consideramos de  gran actualidad por la vigencia e importancia de las mismas.
-¿Qué atenta contra el teatro criollo?
-Atenta la falta de creatividad y la ausencia de rigor profesional. Creo que hay teatro comercial y teatro de arte. Se diferencian en que el primero es fundamentalmente un medio de vida y el otro es un modo de vida; uno tiene como objetivo el éxito económico, el otro busca el triunfo artístico. Ambos los une el deseo común de atraer a mayor cantidad posible de público. El comercial se sostiene por una minoría de la clase media que no es superior a las 50 mil personas…Es un teatro de consumo con el objeto de hacer pasar el rato, como dice García Lorca: para hacer esa cosa horrible que es matar  el tiempo. El comercial es fuente de trabajo, pero es necesario contribuir a su desarrollo cualitativo, mejorando su calidad artística y temática. El público del comercial solo parece estar interesado en los aspectos anecdóticos y  superficiales de la realidad que lo rodea. Lo importante entonces, es que  sobre la  base de estos elementos se intente elevar la calidad profesional del espectáculo comercial. Ojalá que tengan éxito y llenen sus salas, porque los espectadores son los más afectados cuando van a un montaje y ven poco público, ya que ellos necesitan de la masa para perder la identidad y gozar.
-¿Le interesa el éxito comercial?
-Me interesa que mis espectáculos sean vistos siempre por mayor cantidad de público, pero pienso que no hay que hacer un teatro para el público, hay que formar un público para el teatro. El teatro es una reserva moral, por eso tiene que cumplir una misión.
-¿Qué criticaría a los críticos?
-La crítica es la cátedra en donde debe discutirse el camino del teatro en su más alto nivel. Es la crónica que hará la historia de nuestro trabajo, por eso exijo rigor. Ellos determinan el nivel para la discusión y el estudio. En Venezuela hemos llegado a una situación delicada: la crítica no está definida como un cuerpo social que integra un movimiento creador.
-¿De la crisis del teatro que puede decirnos?
-Se habla de crisis en el teatro, pero el teatro ha sido siempre una crisis permanente, es una expresión verdaderamente creativa que no está sujeta a ninguna ley, es imprevisible. En Venezuela hay crisis de creatividad…hay un marcado descenso cualitativo, como una especie de modorra. Hay como una falta de audacia en los planteamientos teatrales.
-¿Qué saldrá de los festivales internacionales para el teatro venezolano?
-Una revolución química entre los creadores y el público. No habrá frutos inmediatos, pero, como decía García Lorca, el teatro es un barómetro. Yo creo que hace falta una violencia creadora. El teatro no debe ser pensado en función comercial porque es lo deficitario.
-¿Qué será del teatro venezolano sin Carlos Giménez?
-En ningún movimiento cultural nadie es imprescindible. Seguiría trabajando, tal vez en algunos aspectos un pelo más aburrido. Siempre en un polo cultural hay espacio para la polémica, la discusión. Pienso que nosotros conformamos un polo polémico por la permanente capacidad, un poco beligerante, que tenemos de promover eventos.
-¿Qué relación tiene para usted el teatro y el subdesarrollo?

-Federico García Lorca decía que le teatro es el barómetro que marca la grandeza o el descenso de un país. Todas las manifestaciones culturales son la expresión de esas contradicciones, la lucha entre una situación económica y social y políticas subdesarrolladas y una evolución creadora que a veces logra salirse de los parámetros del subdesarrollo, pero que finalmente está encerrada en el mismo. En última instancia, nosotros somos parte del subdesarrollo. 

domingo, marzo 23, 2014

América Alonso viva en Miami

América Alonso ha escrito más de medio siglo de historia de las artes escénicas  
Las malas noticias vuelan y más si las difunden las redes sociales. Pero  no era cierto. Todavía la  primera actriz América Alonso vive y desde Miami, al lado de uno de sus hijos, nos recuerda que la verdadera vida de María Golajovski (su nombre en el pasaporte) no es la vivida sino la que recuerda para contarla, como enseña Gabriel García Márquez.
NADA AUTOBIOGRAFICA
Escribe de a poquito sus memorias, para estar activa y escaparse hacia ese pasado donde siempre estuvo rodeada de gente, aunque ahora no está sola, porque tiene muchos recuerdos. Para ese trabajo cuenta con centenares de recortes de prensa, además de su memoria que esta nítida cuando transita hacia los 78 años.
 “No será autobiografía, con detalles de meses y días. Son momentos que vivimos en la Segunda Guerra Mundial y otras cosas más, entrelazadas con mis remembranzas de niña. No será un diario, jamás”.
Advierte que llegó a Caracas con su mamá Natacha, procedente de Europa, dejando atrás los horrores de una conflagración y las sórdidas pasantías por los campos de concentración, el 18 de septiembre de 1948.
Aquí se quedó para hacer una impresionante carrera en todos los rubros de las artes escénicas, por lo cual mereció el Premio Nacional de Teatro de 1991, y sigue vigente. Ni la retiran ni se retira, a pesar que desde 1984 sufre de torticolis cervical severa, dolencia de origen genético que la hace consumir fármacos prescritos con récipes morados y usar un collarín, especie de gorguera de acero, permanente.
Sin embargo, cuando está en Caracas sale a la calle, maneja su carro y colabora con el director Daniel Uribe Osío en los interminables ensayos de algunas de sus espectáculos. "El monta y yo atiendo a los actores y actrices. Es una maravilla este trabajo, precisamente cuando el teatro venezolano perdió la guerra o tocó fondo en los años 90 por la muerte de un grupo valioso de teatreros. Ahora empieza a resurgir porque hay una nueva generación con gente como Héctor Manrique, que nos mantiene al día con las obras importantes que se muestran en Europa o el resto de América. Y también hay artistas creativos como Natalia Martínez, nieta de Lily Álvarez Sierra que hace estupendos espectáculos para niños”.
Por ahora no reaparece en escena. No quiere incrementar “la monologuitis”, que ella empezó en 1977 cuando exhibió  Adiós, pues, Caracas, recopilación de textos costumbristas que hizo José Gabriel Núñez, y se paseó por Estados Unidos, México y Europa.
TEATRO VITAL
Su debut teatral (1952) fue con la pieza  Nuestra Natacha   de Alejandro Casona, tras un largo curso con Juana Sujo, su madrina que le enseñó a pronunciar el castellano y le dio las bases para destacar en la actuación. La llamaron de la naciente Televisora Nacional de Venezuela, pero antes trabajó en el Teatro del Pueblo, que dirigía Eduardo Calcaño, y actuó en  El árbol que anda , de Juan Pablo Sojo, donde firmó su primer contrato por 800 bolívares mensuales. Participó en el lanzamiento de Radio Caracas Televisión (1953) con la zarzuela  Los gavilanes , “era un papelito de extra”, puntualiza
Ahí le recomendaron trocar su María por América, continente donde renació, y su apellido yugoslavo por el de la bailarina Alicia Alonso. Desde entonces su nombre es marca de calidad en todo lo hizo, desde producciones cómicas hasta publicitarias, pero sin descuidar el teatro y el cine. El asombroso récord de sus trabajos los tiene en su archivo y será un indispensable documento de consulta.
Sólo recuerda lo último que hizo en los años 80, cuando su enfermedad la obligó a disminuir la marcha. ”En Bogotá, cuando hacia la comedia   Yo me bajo en la próxima y ¿usted?  de Adolfo Marsillach, comenzaron mis dolores infernales, pero en Caracas logré actuar en la obra  Lo que dejo la tempestad  de César Rengifo, dirigida por Carlos Giménez, y me despedí con la ópera prima del cineasta Miguel Curiel, Una noche oriental. En los 90, durante un breve mejoría, pude trabajar en la miniserie  Sara  de Venevisión”.
DOS MATRIMONIOS
De su vida privada no revela nada que no se conozca. De su primer matrimonio (1959), con Mario Bertoul, procrearon a Roberto y Alejandro. “Hoy en día son profesionales, uno vive en Miami y el otro en Santiago de Chile. Ya me hicieron cuatro veces abuela y eso me estimula a seguir viviendo porque son unas niñas adorables y entregadas a sus estudios”.
Vino el divorcio y se casó con Daniel Farias, con quien se dedicó a fondo al arte teatral, contando además con el apoyo de Carlos Giménez, “mi gran amigo, en las buenas y en las malas”.
Divorciada dos veces, María Golajovski, venezolana con cédula 1.862.948, confiesa que no es millonaria. “Recibo sendas pensiones del Estado: la del Premio Nacional de Teatro 1991 y la del IVSS, y cuento con el apoyo de mis hijos”.
AUN LA RECUERDAN
El público que la vio en televisión la recuerda por el programa Casos y cosas de casa  con el actor Jorge Félix, quien recientemente murió. Para Mario Monti, “América Alonso, fue la Dama de la actuación en Venezuela. Yo era un niño apenas, cuando de casualidad vi uno minutos de novela, que nunca olvidaré, América interpretando a una novia que si iba a casarse y el novio (Jorge Félix) nunca apareció, ya que fue pagado por su padre (Orangel Delfín) para que se fuera, ella en su desespero cree ver por detrás a alguien del público, que es su novio y corre por toda la sala, gritando su nombre, cuando el voltea se da cuenta su error. Le hacen un acercamiento a su rostro, de impresión, de desilusión, mientras el público ríe. Nunca olvidaré esa imagen, esa cara...que gran actriz, y así todas sus actuaciones han sido siempre insuperables”. Mientras que Ramón Varela González comenta que al igual que muchos la vio por primera vez en  Casos y cosas de casa , pero  “personalmente la vi en el teatro Juárez de Barquisimeto declamando un poema de Aquiles Nazoa, El Último Pan de Hornero. Fue impresionante. Que Dios la cuide”.


sábado, marzo 22, 2014

Amalivaca en Caracas

Edilsa Montilla,actriz esmerada 
La Muestra de Monólogos Femeninos de Grupos Mancomunados se realizará hasta el 17 de mayo, los fines de semana a las 5 PM, en el penthouse del edificio El Tejar de Parque Central. Comenzó con Picaras confesiones de una fea (8 de marzo) y culminará con Se le pasó el tren. Este evento, compuesto de  16 funciones, coordinado por Alberto Ravara y su organización IIAVE, es una valiosa alterativa para artistas y pretende que las comunidades del populoso sector reflexionen sobre la grandeza de la misión de la mujer en todos los tiempos. Y hasta es posible que después se organice otra muestra con varones monologantes, para que la pareja primigenia, la que pobló al mundo, esté completa.
Vi Amalivaca, maravillosamente actuada por Edilsa Montilla  y producida por la Compañía Regional de Teatro de Portuguesa, bajo la dirección de Carlos Arroyo, y puedo reiterar que desde entonces no solo comprendo más  al pueblo venezolano, sino  que lo amo más, porque esa fabula muestra cuales son las raíces de los pueblos originarios que están ahí, no solo en la escena, sino que todavía corren por las venas de los que aquí nacieron o se formaron.
En Amalivaca se recuerda la hermosa leyenda de Tamanacos, Parenques y Maipures, pueblos indígenas cuya historia fue recopilada por el jesuita Felipe Salvatore  Gillij y dramaturgizada  por Tomás Jurado Zavala, Pedro Pablo Linares  y Juan Perdomo Boza. Amalivaca es la saga sobre los humanos que habitaron las tierras de la actual Venezuela, la  maravillosa creación de los ríos Negro Orinoco, Amazonas y de cómo se organizó la estructura social, religiosa y las maneras de vida de los aborígenes hasta que llegó la primera colonización de allende los mares.
Por supuesto que Amalivaca es monumentalmente didáctica, es su objetivo, porque busca que el público vaya más allá de las palabras y la fábula de la representación y deguste la metáfora que se le propone  sobre razones  o sinrazones de su comportamiento  actual. Ahí se nos recuerda que los primitivos insatisfechos y rebeldes aborígenes lanzaron sus flechas a la Luna y agraviaron a los dioses, causando así todas las desgracias posteriores y la redención final.
Se puede creer que Amalivaca es un espectáculo para niños y adolescentes, pero no es así. Es apropiado para adultos, esos que todavía creen que la Luna es de queso y que los seres humanos son muñecos animados que no piensan, ni sueñan. Por supuesto que hay más interpretaciones posibles, en función del estado de ánimo o la sensibilidad del espectador y el contexto que  en que se encuentre.

Toda esa hermosura teatral, la cual nos llevó a la lejana infancia, se ha logrado con los trabajos meticulosos  del director y la actriz, laboriosa tarea en la cual llevan 12 años echando ese cuento y jugando con sus muñecos para visualizar las etapas de la leyenda aborigen sobre los primitivos habitantes de esta  Venezuela que Dios nos dio, el Amalivaca, padre de los padres y salvador de las estirpes orinoquenses.

Isaac Chocrón está en Madrid

Dos venezolanos participan en  espectáculo español con  texto de Isaac Chocrón
Isaac Chocrón Serfati se marchó el 6 de noviembre de 2011, tras legar importantes obras de teatro, novelas y  ensayos. Actualmente, mientras aquí en Caracas hace temporada su última pieza, Los navegaos  (2006), en el Teatro Trasnocho, en Madrid se le representa  Animales feroces  (1963), una adaptación firmada por Raúl Iniesta y producida por el Colectivo Fisión Escénica.  
 Desde Madrid, el venezolano Alejandro Arroyo cuenta que después de su estreno, en Sevilla, ahora llegan  al Kubik Fabrik,  un espacio de creación escénica situado en el popular barrio Usera de Madrid, con el espectáculo sobre la pieza chocroniana, dirigido por el también venezolano Rennier Piñero, afincado en la península ibérica desde el 2007.
SUICIDIO
 Subraya Arroyo que el suicidio es, hoy en día, uno de los pocos tabúes que todavía persisten en la sociedad occidental. “Sin embargo, es la primera causa de muerte violenta en el mundo, por encima de los asesinatos, las guerras o los accidentes de tráfico. En España comienzan a conocerse casos de  personas que se quitan la vida a causa de la crisis económica, un ruido de fondo hasta ahora silenciado, del que ya es imposible apartar la mirada. ¿Qué sucede cuando una persona decide acabar con su vida? ¿Cómo lo viven sus familiares o sus amigos? ¿Cómo debe enfrentarse a este problema la sociedad?”, puntualiza Arroyo.
LA FAMILIA ORENSE
Y agrega que el suicidio es el punto de partida de  Animales Feroces, texto que  gira en torno a las relaciones de la familia Orense, instalada en Venezuela, un clan hebreo de clase media alta, costumbrista y de profundo arraigo a su tierra y a los cánones de lo cívico y moralmente aceptable en la sociedad. El disparador de esta singular pieza es el suicidio de Ismael; esta acción consumada y la alteración de las vidas de cada uno de los miembros de la familia son el marco para revelar las dinámicas familiares insanas que marcan el devenir de los Orense”.
El montaje, comenta Arroyo, nos planta de frente al tabú, demostrándonos que el suicidio sigue siendo algo maldito e innombrable, que convierte a las familias en víctimas y nos recuerda que cada 40 segundos se suicida una persona en el mundo, y que diariamente se quitan la vida 10 personas en España. “En esta obra, sin duda, lo que más conecta no es el hecho suicida en sí, sino la búsqueda de respuestas por parte de los familiares, que deben lidiar con el enigma y el estigma”.
Revela Arrollo que el manejo naturalista del texto contrasta escénicamente con un tratamiento que se aleja del realismo e incorpora lo simbólico. “Para ello, la propuesta se enriquece con una importante apuesta narrativa de la luz, que resaltan las 17 fotografías o cuadros que componen transversalmente la obra”.
Agrega que el  universo sonoro del espectáculo  se genera gracias a la pausa, el silencio frente a sonidos fuertes y la palabra, elementos esenciales que se enmarcan por una notable apuesta musical, con una adaptación firmada por el director musical Juan Pablo de Juan, que nos acerca a la música sefardí, interpretada en escena por el cantante Imanol Laura y el propio Juan Pablo de Juan.
EL HOMBRE COMO SER SOCIAL
"Judío, homosexual y escritor" así se definía el propio Isaac Chocrón Serfati (Maracay, 25 de septiembre, 1930/Caracas, 6 de noviembre, 2011), uno de los dramaturgos venezolanos  más representativos del panorama latinoamericano del siglo XX. Además de ser un prolífico y reconocido autor, fue un reconocido director-gerente con la creación y conducción de la Compañía Nacional de Teatro. Fundó, junto con José Ignacio Cabrujas y Román Chalbaud, a la institución El Nuevo Grupo, referencia clave en el panorama teatral latinoamericano. Su forma de escritura se aproxima al existencialismo, reflexionando continuamente sobre el individuo y la condición humana, teniendo especial importancia en su obra el hombre como ser social en el marco familiar, ya sea en la familia natural o en la familia adquirida, y cómo en éste marco, trata de superar las frustraciones y perversiones impuestas a un personaje por el entramado familiar y la sociedad.
DOS VENEZOLANOS
Alejandro Arroyo revela que Kubik Fabrik es un proyecto que se identifica con las nuevas propuestas escénicas y el cual  pretende, como fábrica de creación, ayudar a los profesionales, artistas, compañías, a cerrar sus procesos de trabajo. Kubik es más que una sala de teatro de exhibición. Es una comunidad de creadores, artistas y profesionales de las artes escénicas. “Muchas gracias por su interés en nuestro trabajo. Tengo un grato recuerdo suyo porque hizo una bonita mención de uno de mis últimos trabajos en Caracas en el 82, La manzana podrida, de Orlando Arocha. Fue una buena crítica, pero, aunque no lo hubiera sido, lo considero experto analista del teatro de nuestro país. En la obra interpreto a Daniel, el tío ocultamente homosexual que tiene una atracción, no completamente definida, por su sobrino. Todo un reto por las implicaciones, y un asunto que asombra haya sido tratado en la Venezuela de los 60 ya que incluso en la Europa de hoy tan aparentemente abierta y liberal el planteamiento es cuando menos peculiar. En todo caso el tema de la sexualidad no es el primer plano de esta obra. La trascendencia de la misma radica en las relaciones entre las personas, en este caso miembros de una misma familia que sacrifican sus necesidades más justas en favor de los deseos e imposiciones de otros. Como dice Daniel "...lo único que hago es bailar al compás de la música que otros me tocan...".Este montaje está dirigido por Rennier,  novel y avanzado talento venezolano que se está construyendo un lugar importante en este país. Somos los dos únicos venezolanos en la obra”.
FICHA TÉCNICA
El equipo de Animales feroces está compuesto por Pilar Massa, Belén de Santiago, Manuel Ollero "Piñata", Makarena Ruiz, Luisa Benito, Pilar Barranco, Sergio Jaraiz,  Antonio Ventura y Alejandro Arroyo. Hay dos músicos: Juan Pablo de Juan e Imanol Laura. El director escénico Rennier Piñero, los  ayudantes de dirección: Darío Sigco y Raquel Alarcón. La  iluminación es de Jesús Antón la director musical es responsabilidad de Juan Pablo de Juan. El espectáculo se estrenó en la sala TNT, Atalaya, Sevilla, en diciembre de 2012.

miércoles, marzo 19, 2014

8 teatros contra la violencia venezolana

Un pais está vivo cuando sus jovenes alzan sus voces y reclaman sus derechos a ser oídos y vistos, además de ser tomados en cuenta, porque ellos construyen su  futuro desde el presente que viven. Y mucho más si esa juventud está dedicada de lleno al arte teatral, ese que aún no está comercializado ni es vendido en las mesas de los poderosos mecenas o gestores, o se negocia en las camas de los que imitan a Macbeth o al siniestro y libinidoso marqués de Sade.
Es por eso que este sábado a partir de las 4 pm realizan el evento teatral  Ocho miradas contra la violencia, desde los espacios del Ateneo de Caracas. Se trata de una interesante propuesta experimental en la que ocho directores nos dicen que ya llegó la hora de reflexionar en la escena. “La violencia está a la orden del día en Venezuela, y la gente del medio teatral nos dice que ya llegó a la hora de reflexionar sobre la escena”.
Esta es la invitación que nos formulan ocho jóvenes pero experimentados directores teatrales con su  evento experimental Ocho miradas contra la violencia Se trata de un vitral teatral constituido con una serie de novedosas propuestas teatrales, en las que cada director ha asumido este tema desde diversas perspectivas, desde sus orígenes, hasta sus relaciones con la política, la impunidad, la muerte o la anarquía. Ellos son Oswaldo Maccio, Elvis Chaveinte, Rossana Hernández, Jennifer Gásperi, Jesús Delgado, Morris Merentes, Abilio Torres–Gabriel Agüero y Jennifer Morales.
Chaveinte trabaja la violencia en las cárceles en 7º poder. Maccio toca el problema de la violencia contemporánea; Torres y Agüero plantean la violencia política contemporánea en Status Quo y Delgado nos enfrenta a la muerte en Experimento escénico, inspirado en el poema Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías  de García Lorca. Morales  en Sala 666  apunta hacia la violencia urbana y en Trece rosas, Hernández ve la situación de la mujer en la guerra civil española. Circo Santiago de León, de Merentes, se aproxima al aspecto de la anarquía y Gásperi, en Primario, se plantea el origen de la violencia.
Se trata de trabajos inéditos, concebidos especialmente para este evento, en el cual participarán actores invitados de las agrupaciones teatrales Teatro La Bacante, Grupo Teatral Emergente de Caracas, Teatro K Producciones, Teatro Nueva Era, Teatro Deux Ex Machina y Sobre Tablas de Venezuela, entre otros.
¿Qué puede salir de ahí? Todo lo que pueda manar de la gente joven ansiosa de tallar su futuro y el de su país, por supuesto.
La invitación a participar en esta interesante propuesta teatral es para este sábado, a partir de las 4 de la tarde, en la nueva sede del Ateneo de Caracas, prolongación Av. La Salle, Quinta. La Colina, urbanización Colinas de Los Caobos, subida a Venevisión. La inversión es de Bs. 100 por persona.



sábado, marzo 15, 2014

Una Lírica para la paz venezolana

Las primeras actrices Carolina Torres, María Brito y Verónica Arellano
Por esos avatares o vicisitudes de la vida, ese periodista debutó como dramaturgo con  Evangélicas, divorciadas y vegetarianas (1989) y ahora tiene en su webside (http://www.gustavoott.com.ar) nada menos que 35 obras disponibles en español y 54 en 14 idiomas diferentes, varias exhibidas en escenarios foráneos, con éxito además.
Aludimos a Gustavo Ott Ramírez (Caracas,1963) porque hemos llorado, de tristeza y felicidad, al volver a ver en el  Teatro San Martin de Caracas (TSMC), su estremecedora y utópica obra Lírica (2011), plasmada magistralmente gracias al conmovedor despliegue histriónico de María Brito, Verónica Arellano y Carolina Torres, con la cómplice conducción magistral de Luis Domingo González y la cuidadosa producción  de David Villegas.
 Lírica, en segunda temporada, recrea hechos ocurridos durante el 2006 en una escuela de la zona de San Martín, apenas a unos pasos del TSMC en al suroeste caraqueño, entre dos niños de nueve años. Ahí aborda las relaciones de los temas del odio, la venganza y el perdón  y las imbrica  con la poesía, la música y el amor. Las armas nobles de la utopía humanista contra la irracionalidad del poder y los extremismos ideológicos, como algunas religiones. Utopía que predica el cultivo de la sensibilidad humana a partir de las artes e incluso el amor o la amistad para lograr ese mundo mejor en el cual soñamos todos los seres humanos sensatos.
Ott Ramírez poetiza la situación en la que se vieron involucradas esas dos familias y la propone como una metáfora del país y sueña en la capacidad  de nuestra sociedad si de una vez termina por confiar en la fuerza poderosa de su sensibilidad.
Es la obra más hiperrealista que hayamos visto jamás en el TSMC. Una escenografía compuesta por un vetusto piano y el banco del intérprete, un escritorio con unas carpetas, tres sillas y el tricolor venezolano y una litografía con el Libertador en un rincón, reciben a tres mujeres empeñadas en resolver sus problemas y salir victoriosas, mientras que los verdaderos protagonistas están afuera, en el patio de una escuela. Ellos son los alumnos David López y Lennon González, empeñados en conocer y comerse al mundo, divertirse, estudiar y enamorar con sus poemas a la niña más linda de su clase, Francesca. Mientras en la oficina de la directora del plantel, Abril López y Norway González insisten en retirar a sus hijos del claustro, porque el papá de Lennon mató al padre de David… y ninguna de ellas puede aceptar tal tragedia, no les parece sano ni correcto que sigan juntos y además fraternicen. Mientras que la utopista educadora lucha para convencerlas de que si hay una sana convivencia entre los muchachitos, quienes se ayudan mutuamente en sus estudios y además poetizan la realidad para enamorar a la damita que los tiene locos. 
El final es abierto: las conflictuadas madres se conmueven ante la interpretación de la pieza Gnossienne No. 5 de Erik Satie, e intentan romper el hielo de sus tragedias familiares y hacer felices a sus vástagos.
Rara didascalia
Desde hace 21 años, en la avenida San Martín, donde antes funcionaba la sala de sorteos de la Lotería de Caracas, vive el Teatro San Martín de Caracas, planificado y dirigido por Gustavo Ott Ramírez  y un puñado de artistas quienes habitan en ese sector suroeste de la capital venezolana.Ahí hemos visto de todo. Y en especial el crecimiento de una comunidad en torno a un proyecto sociocultural que es eminentemente popular.
Hemos discrepado del acabado de varios de sus espectáculos, es lógico, pero con respecto a Lirica, que consideramos la obra más perfecta de Ott Ramírez , debemos subrayar que el montaje se realiza con una cortina sonora o soundtrakc de temblores sísmicos de diversa  intensidad. ¿Por qué? El autor no ha precisado esa  didascalia, pero es presumible que debe ser  para  aludir al terreno sísmico que es Venezuela y porque además pretende dar una lectura sociopolítica al espacio donde se desarrolla la saga. Nosotros no estamos de acuerdo con ese efecto sonoro, el cual provoca lo mismo que cuando al buen vino se le echa agua. Más nada. Sobra y crea un ruido innecesario al público.




El fantasma de Sade en Rajatabla

Una gran muestra del  versátil talento histriónico femenino
El grupo teatral Rajatabla celebra sus 43 años de vida útil para la cultura venezolana con el espectáculo  Madame de Sade , versión escénica de Vladimir Vera sobre el texto original de Yukio Mishima (Tokio,1925-1970), el cual hace temporada en su sede -entre los espacios de Unearte y el Teatro Teresa Carreño- con las actrices Francis Rueda, Fedora Freites, Eliana Terán, Adriana Bustamante, Tatiana Mabo y Graziella Mazzone; la musicalización está a cargo de Eduardo Bolívar, el diseño de iluminación de David Blanco y la producción general va de la mano de William López, actual presidente de la institución.
Vladimir Vera, actual director artístico de la institución, explica que representan  Madame de Sade  porque Mishima es uno de los dramaturgos más importante del territorio japonés. “Y el porqué de mi respuesta está enmarcada en el tema de la obra, que es un reflejo de la vida del autor. Mishima fue un dramaturgo plagado de contradicciones: era militar, homosexual y un hombre de letras. Y esas contradicciones se sienten en la obra; una obra difícil, violenta, pero sobretodo humana.  Sentimos las pulsiones de seis mujeres rondando alrededor del Marqués de Sade, justo en el medio de la Revolución Francesa, donde el pueblo con hambre, vocifera contra la monarquía. Pero Mishima, como gran dramaturgo que fue, no cierra, no moraliza. A través de una fuerte contención, se pasea por esas pulsiones para invitarnos a aceptar que quizás seamos el resultado de todas estas contradicciones”. 
-¿Cuál es su importancia o valor?
-En una sociedad que pareciera dividida entre la racionalidad y las bajas pasiones, entre lo espiritual y lo material, entre la moral y el pecado, esta  Madame de Sade  levanta su voz para ayudarnos a asumir nuestras dicotomías. He allí el valor de esta dramaturgia clásica. Por eso la escenificamos.
-¿Cuáles son los ejes conceptuales del montaje?
-Es un montaje anacrónico que sale del teatro antropológico de época. Tiene una estética muy industrial, que se pasea por códigos visuales contemporáneos. La musicalización nos lleva por espacios sonoros muy actuales; y las luces nos muestran a un Sade lumínico, vivo. La obra tiene códigos muy sexuales, que comulgan con la noción de Sade. Nos ha unido el amor por el proyecto, esa pasión que se desprende por las letras de Mishima. Una vez con ese norte, he unido diferentes formaciones actorales, en un código común, homogéneo. Desde Francis (con su talento y experiencia) hasta las más jóvenes, quienes  están dejando su alma en la escena, que es la meta de todo director.
-¿Cómo se seleccionó al elenco?
-Esta es el montaje  que conmemora los 43 años de vida de la Fundación Rajatabla. En concordancia con William López, decidimos que sólo una figura con la fuerza de Francis Rueda, podía encabezar este elenco; Francis, que hace 43 años fundó este grupo, junto con Carlos Giménez. Fedora Freites es mi musa, pienso en ella para cada proyecto. Invite a Graziella Mazzone (con quien ya había trabajado) y tuve la suerte de contar con tres de las mejores actrices de este nuevo Rajatabla: Eliana Terán, Adriana Bustamante y Tatiana Mabo. Tres estudiantes del TNT (Candice Wilcox, Deborah de Freitas y Rosángela Ingallina) representan las pulsiones del Marques de Sade  y cuento además con Natalia Katrina Serra en la danza aérea. 
Seis mujeres
Tras una vida de lealtad y entrega, Madame de Sade (Renné de Sade) decide abandonar a su marido cuando éste consigue definitivamente su libertad. Este interrogante, que ha permanecido irresoluto, sirve de pretexto para que Yukio Mishima escriba su pieza Madame de Sade  hacia 1965, donde refleja la convulsión de una sociedad que transita radicales cambios políticos y sociales, por lo cual fue ambientada en la Francia de la Revolución. Es, en su más profundo sentido, un canto a la heterodoxia, una oda al “espíritu más libre del mundo, según diría Apollinaire, en su momento del Marques de Sade. Ahí el dramaturgo trata de responder a un enigma histórico: por qué tras largos años de espera y fidelidad, Madame de Sade se encierra en un convento. Ahí el Marqués de Sade es mostrado a través de la mirada de seis mujeres: su esposa, la hermana de esta y la madre, además de tres señoras más. Son mujeres que expresan su propio mundo de contradicciones: el feudal que ve cómo se derrumba su escala de valores, el místico que busca la luz, el apegado de la tierra, el amoral que rompe la norma como conducta de vida, el populista demagogo, el revolucionario individual que persigue un ideal de belleza, y al final, la inmolación como meta final de todos ellos.
Estreno en Caracas
Yukio Mishima,  cuyo verdadero nombre era Kimitake Hiraoka,  es considerado como uno de los más grandes escritores de la historia del Japón. Escribió 40 novelas, 18 obras de teatro, 20 libros de relatos, y, al menos, 20 libros de ensayos, así como un guión fílmico.  Una gran porción de su obra se compone de libros escritos rápidamente sólo por los beneficios monetarios. Su Madame de Sade fue estrenada hacia el 2009 en Londres, dirigida por  Michael Grandage y tuvo en su elenco a figuras como  Rosamund Pike, Judi Bench, Frances Barber, Deborah Findlay, Jenny Galloway y Fiona Button, entre otras. Pero mucho antes, en 1995, se montó  en Nueva York, bajo la dirección de Ingmar Bergman. Ahora, por primera vez se representa en Caracas.
Sadismo
Gracias a Horacio Peterson, en el siglo XX, e Ibrahim Guerra, durante la temporada de 2008, el teatro venezolano ha disfrutado  sendos montajes  de la pieza Persecución y asesinato de Jean Paul Marat, tal y como fue representada en el sanatorio de Charenton por el Marqués de Sade, de Peter Weiss. Así se ha conocido teatralmente a  Donatien Alphonse Francois de Sade, el Marqués de Sade (París, 1740/ Charenton, 1814), un legendario escritor francés perseguido y encarcelado no solo por la revolución francesa, sino también por el viejo régimen y finalmente el Imperio de Bonaparte. Su nombre ha pasado a la historia convertido en sustantivo y desde 1843 la palabra “sadismo” aparece en los diccionarios para describir la propia excitación sexual  producida al cometer actos de crueldad, físicos o psicológicos, sobre otra persona: mujer, varón, niños o animales.