domingo, junio 27, 2010

Kaufman quiere reinventar al teatro

Moisés Kaufman vino a Caracas para supervisar el montaje de su pieza teatral Actos indecentes. Los tres juicios de Oscar Wilde, que adelanta el director Michel Hausman para Palo de Agua Producciones, y cuya fecha de estreno sería el 16 de julio en el Teatro Escena 8.
Kaufman, que se instaló desde 1987 en Nueva York para estudiar e iniciar un autentica carrera creativa y profesional con las artes escénicas, durante sus encuentros con periodistas culturales venezolanos, recordó que esa obra, la primera que escribió y que el mismo dirigió durante las temporadas de 1997 y 1998, fue consecuencia de una exhaustiva investigación documental sobre los procesos que le siguieron a ese poeta irlandés en el Londres de 1895, más por ser un artista subversivo que por su conducta homosexual.
Escrita en 1997, la pieza se basa en los tres procesos contra Oscar Wilde con respecto a su relación con Lord Alfred Douglas, donde lo acusan de cometer actos indecentes con hombres. El primer juicio es la demanda por difamación que Wilde hace al Marqués de Queensberry, el padre de Alfred, cuando este lo acusa de “sodomita”. Los juicios se desarrollan hasta llevar a Wilde a la ruina y a la cárcel, pero pasó a la historia como un hombre que luchó contra las injusticias sociales de su tiempo.
Kaufman convirtió los tres juicios de Oscar Wilde en un drama humano e intelectual en donde entrelaza los testimonios reales dados en la corte londinense con extractos de los escritos de Wilde, formando así un novedoso estilo teatral que marcaría al teatro moderno y catapultaría su carrera profesional, como lo advirtieron los críticos estadounidenses.
Artista subversivo
Puntualiza Kaufman, como lo reveló al periodista Juan Antonio González, que los juicios contra Wilde no fueron por su conducta homosexual, como tal, sino por ser un artista subversivo, cuyas ideas artísticas eran muy peligrosas. Por eso, en buena parte de los juicios, las pregunta que le hacen son sobre su literatura y no sobre su vida sexual. Y subraya que el sistema judicial victoriano, ese que lo encarceló durante dos años, sigue vigente, con otras características. “A diario se censuran obras de arte. Wilde creyó en la individualidad de espíritu de cada ser humano. Desdichadamente no pudo ser libre en la sociedad en la que vivió”.
Kaufman, como lo registra el periodista Ángel Ricardo Gómez, insistió en que Wilde no solamente fue un genio que reinventó cierto tipo de arte, sino que realmente dentro de sus comedias se esconde una critica bien profunda a la sociedad victoriana. “Esa crítica fue la que lo llevó a que lo juzgaran. La sociedad tenia que silenciarlo. Una cosa que me pareció superimportante de lo que le ocurrió a Wilde es que cuando enjuiciaron a un artista de su calibre, a pesar de ello, le otorgaron una plataforma desde la cual podía hablar a toda la sociedad europea, porque todo lo que sucedió en el juicio está en los periódicos. Entonces, de repente, Wilde le estaba hablando a toda Europa. Ocurrió exactamente todo lo contrario de lo que los ingleses querían”.
-Esta obra lo lanza a usted dentro de la comunidad estadounidense y ahora se le conocerá en su país. ¿Qué reacción espera?
-Como yo no vivo en Venezuela no puedo hablar de su contexto ni de una reacción de su público, porque no lo tengo claro. Pero aunque no viva aquí, como se lo dije a otro periodista, si pienso que la labor del artista en cualquier sociedad en la que viva es engendrar un dialogo entre lo que está ocurriendo en la calle y lo que pasa en el escenario. El trabajo de censurar a un artista origina que este exprese lo que quiere decir más libre, fina y específicamente. Cuando colocan a Oscar Wilde en el escenario lo fuerzan a ser más elocuente de lo que era antes.
“Me emociona, pues, si que sea mi obra y que se monte por primera vez aquí y me emociona además que sea Javier Vidal su protagonista, porque me cuesta pensar en otro actor venezolano tan bien dotado como él para encarnar al poeta Wilde; es un actor brillante, tan educado y tan conocedor del teatro, y además me gusta que mi primer maestro del teatro, Fernando Yvosky esté actuando en mi obra. Además me siento satisfecho de la participación de profesionales como Juan Carlos Alarcón, Karl Hoffmann, Rolando Padilla, Ebén Renan, Elvis Chaveinte, Christian McGaffney y Delbis Cardona.
Método
-¿Existe ya el Método Moisés Kaufman para escribir y montar teatro?
-Poco a poco se genera un método. Sí, mi grupo Tectonic Theater Project da clases a cientos de estudiantes al año, es porque esa gente sí está interesada en seguir nuestra investigación teatral. Dictamos talleres en Estados Unidos para enseñar los métodos que hemos usado para crear nuestras obras. Muchos de nuestros cuestionamientos del teatro son válidos para diferentes tipos de trabajos escénicos. Nuestro trabajo se basa en una indagación profunda de lenguajes teatrales, porque queremos saber cómo seguir avanzando, aún cuando el cine y la televisión se han convertido en importantes creadores de narrativas audiovisuales, nos preguntamos todavía: ¿Qué le queda al teatro? ¿Para qué hacemos teatro? O, quizás más importante: ¿para qué vamos al teatro? Todo mi trabajo de los últimos 20 años se ha basado en esas preguntas. 33 Variations, nuestro más reciente espectáculo, continúa ese cuestionamiento. Así lo hicimos con The Laramie Project, mi pieza teatral que después llevé al cine y que ahora recorre al mundo para denunciar la homofóbia asesina. Y es por eso que hemos desarrollado técnicas que ahora enseñamos en las más importantes universidades estadounidenses, desde Columbia, hasta Harvard. Lo interesante de estas técnicas es que están todas basadas en ese profundo cuestionamiento del arte escénico. El año pasado entrenamos a más de mil artistas de teatro en nuestras técnicas. Hay, pues, un Método Kaufman.
-¿Puede ampliar eso de los cuestionamientos que le permiten a usted y su grupo hacer lo que hacen?
- Partimos de preguntarnos cómo hacemos un teatro diferente al cine y la televisión e incluso a la Internet de los actuales momentos y qué puede hacer el teatro que no puedan hacer ni el cine. ni la televisión. ni la Internet? ¿Podemos otorgarle al teatro la posición de vanguardia que tiene o que ha tenido? ¿Cómo hacer para que el teatro vuelva a participar enérgicamente en un diálogo en la sociedad en que se desarrolla?
Kaufman asevera que uno de los graves problemas del actual teatro es que se desarrolla en lenguajes realistas o naturalistas, que son géneros que el cine o la televisión hacen mucho mejor que el mismo teatro. ¿Cuales son los lenguajes o vocabularios teatrales que tenemos que investigar o que tenemos que inventar para seguir manteniendo el teatro con nivel en el siglo XXI?
-¿Cómo se puede lograr que el teatro siga siendo vigente, a pesar de la competencia del cine y la televisión?
-Yo pienso que todo depende de la técnica de trabajo y, por supuesto, los conceptos que se aplican. Generalmente, en Estados Unidos, se agarra un texto teatral y se entra a una sala y después de cuatro semanas de ensayos se ha montado un espectáculo, Eso hace que la mayor parte del teatro que se representa sea un teatro basado en textos, pero qué pasaría si ingreso en un sala de ensayo sin ese texto pero sí con un plan claro para una auténtica creación teatral. Así hicimos con el proceso para el espectáculo 33 Variations, del cual solo teníamos la música de Beethoven, las Variaciones Diabelli.
Precisa que gracias al método que él y su equipo aplican, buscan cuales son las formas realmente teatrales o cómo construir lenguajes teatrales. “Todas las técnicas que usamos es para descubrir cómo se escribe teatro y no cómo se escribe un texto. Todas las técnicas que hemos desarrollado son para explorar profundamente cómo escribir teatro y no cómo escribir textos teatrales .Mi anhelo mas importante es reinventar lo que es el teatro y como se puede lograr que el teatro sea vigente y mágico y que sea un lugar donde podamos tener la conversación mas importante de nuestra sociedad”.
-Usted tiene ya más de 20 años en Estados Unidos, haciendo teatro, ¿está satisfecho?
No, no estoy satisfecho y el día que lo llegue a estar dejaré de trabajar, por ahora, pues, no estoy satisfecho y sigo trabajando.

sábado, junio 26, 2010

La Ley Fanny Mickey

Fue la Reina del Teatro o la Reina de las Tablas de Colombia. Nació en el Buenos Aires de 1930 y murió el 16 de agosto de 2008 en Cali. Era actriz, directora y empresaria de las artes escénicas. Desde 1988, en llave con el argentinovenezolano Carlos Giménez, puso en marcha el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá. Y para que su nombre nunca se olvide, los intérpretes colombianos lograron que el Congreso de la República aprobara la Ley Fanny Mickey, porque ella protegió y dio trabajo a los artistas. Ahora ese acto legislativo será promulgado por el presidente Álvaro Uribe Vélez, antes del próximo 7 de agosto.
¿Y por qué hacemos noticia sobre esa ley colombiana?
Porque actores y actrices venezolanos deben seguir ese ejemplo y luchar en la Asamblea Nacional para que sea aprobada una disposición similar, ya que aquí, como al lado, el negocio de la televisión y el cine rompió fronteras y produce pingües ganancias que no favorecen a los que dan sus caras y algo más para que se iluminen las pantallas con sus historias, con sus trabajos.
¿Serán capaces los artistas venezolanos en luchar, una vez más por sus derechos?
Cuando se de ese dia, que amanecerá por supuesto, las empresas criollas que usen telenovelas y peliculas colombianas tendrán que pagar lo que les corresponde. Y alla también pagarán los derechos de sus colegas.
La Ley Fanny Mickey reconoce a los artistas o ejecutantes de las obras audiovisuales, el derecho a recibir una remuneración equitativa por la emisión pública o el alquiler de obras audiovisuales de las que hacen parte. Se trata de un reconocimiento patrimonial a los derechos de autor, porque los actores dejan más que su memoria en el papel, ponen su espíritu, su preparación y su vida.
El derecho de remuneración se hará efectivo a través de sociedades de gestión colectiva de derechos de autor, que deberán crear los artistas, para que los represente y cobre los derechos de comunicación pública.
La ley busca entonces proteger los derechos patrimoniales de los actores de telenovelas y películas, que después de ser transmitidas en el país, son vendidas y retransmitidas sea en Colombia o en el exterior.
La ley aclara que no se tienen en cuenta las emisiones públicas, por tanto no habrá remuneración cuando se hace con fines educativos. Dentro de las restricciones también está que los artistas no pueden suspender, prohibir o alterar la normal explotación comercial de la obra por su productor, utilizador o causahabiente.
Durante las sesiones de discusión de la ley, la mayoría de productoras y comercializadoras de televisión se opusieron a la norma, argumentando que tendrán que pagar más a los artistas.
Hay que señalar que Colombia es uno de los principales países exportadores de América Latina, de producciones de televisión, como telenovelas, dramatizados y otras series, además de películas.
"Es un acto de justicia, porque los artistas le han dado mucho al país, no solamente los actores. También están los escritores, productores, en fin, toda la gama del arte colombiano", dijo el ministro de Interior y Justicia, Fabio Valencia Cossio.
Sobre el nombre de la ley, dice Anamarta de Pizarro, directora del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá: "Era como una manera de hacerle un homenaje a una persona que representa lo importante del trabajo cultural de este país y la dignificación del trabajo del actor".
Y nosotros, nos sentimos felices que despues de su mutis terrenal esta señora del teatro siga ayudando a sus colegas,abriendo teatros y repartiendo cultural,como la vimos,por primera vez en los años 60 de aquel Cali de nuestra adolescencia.

Transexualidad al cine criollo

Elio Palencia vive para las artes escénicas. A sus 47 años-los cumple el 13 de diciembre- este maracayero, tiene razones más que suficientes para estar feliz y anhelar vivir muchas décadas más. “En 2008 hice un taller de guiones y la Villa del Cine me premió llevándolo a la pantalla. Se trata de Cheila, una casa pa’ maíta, versión de mi obra teatral La quinta de Dayana, protagonizada por el transexual colombiano Endry Cardeño, bajo la dirección de Eduardo Barbera. No me puedo quejar: trabajo para el teatro, la televisión y ahora llego al cine. Vivo, pues, para y de las artes escénicas”, puntualiza.
La memoria
Desde niño, la vocación de Elio fue definida por una especie de encantamiento hacia todo lo que fuera “representación”. En la escuela reunía a sus compañeritos y rayaba algunas líneas para ser montadas. Igual en el liceo y al entrar la universidad, fue la gran definición vocacional, el descubrimiento de un camino y el principio de una visión hacia lo creativo en el teatro en paralelo con su propio crecimiento vital. Terminó sus estudios en Turismo, empezó Sociología, que no terminó, porque la mayor parte de su tiempo estaba ganada por el intento de profesionalizarme. Rajatabla había aparecido en su camino.
Es decir, comenzó a escribir desde el hecho teatral en sí, por necesidades expresivas dentro de la escena, donde se inició como actor y luego fue interesándose por otros campos y posibilidades de contenido y forma, tanto en la dramaturgia como en la puesta en escena y la producción, a cuyos círculos casi siempre he estado ligado. De hecho, varias de sus piezas han sido escritas para colectivos de actores, en dialéctica creativa con ellos y también con directores. Porque para él la pieza termina de escribirse sobre el escenario. Los demás géneros literarios le han dado cierto pudor, aunque se atrevió con la prosa y tiene una serie de relatos que, bajo el título de Re-sentir, abordan un tema recurrente: el de la memoria, pero desde la perspectiva de un niño.
Letargo teatral
Aunque sus obras teatrales mantienen demanda de público y los artistas las buscan para escenificarlas, Elio comenta el peligroso letargo que vive el teatro venezolano, después que durante los años 70 y 80 vivió un fenómeno inédito. En esta primera década del siglo XXI ha detectado una indefinición o aturdimiento respecto a la escena, una medianía que parece haber sido definida por el mercantilismo de la década de la centuria anterior. “Pero hay gente como Xiomara Moreno, y agrupaciones como Teatrela, TET, Textoteatro, La Bacante y Contrajuego, además de los festivales de Occidente y de Oriente y unos cuantos creadores emergentes. Creo que en ellos está en conexión con riguroso nivel de compromiso con el arte teatral, que en la medida de su coherencia es compromiso con la sociedad. Creo que es importante destacar la edición de la dramaturgia y vaya mi reconocimiento a la iniciativa de la editorial “El perro y la rana”, pero gran parte de la construcción de un teatro nacional pasa también por montar lo que escriben sus dramaturgos, y además montar bien sus piezas y llevarlas a todos los rincones del país. Pero sobre todo es necesario revisar a la política teatral gubernamental como inversión social y eso pasa por darle a los creadores una vida digna, propiciando su perfeccionamiento para que puedan dar lo mejor de si a los demás. La reivindicación del creador teatral sigue siendo una deuda histórica”.
Pasión por el cine
Elio Palencia subraya que siempre le interesó el cine y que fue en 1990, de la mano de Román Chalbaud y David Suárez, cuando escribió su primer guión, basado en su obra Detrás de la avenida.Pero ese proyecto se quedó frío y es ahora que, tras hacer un taller de guiones, puede ver, por vez primera uno de sus textos teatrales llevado a la pantalla.
-¿Cómo quedò la trama de Cheila, una casa pa’ maíta?
-Igual que en mi obra de teatro,La quinta de Dayana. Se le cambió el titulo a la producción cinematográfica para acercarla más a la protagonista, que primero se llamaba José o Cheíto y después Cheila, por eso su titulo definitivo es Cheila, una casa pa’ maíta. Yo puedo resumir aquí, que el filme plasma como Cheila regresa de un largo viaje por tierras canadienses, donde ha luchado para realizar su sueño: convertirse en una mujer total. Para su sorpresa al llegar a la casa que le compró a su “maíta” con tanto esfuerzo, se encuentra con un ambiente de desidia y la ocupación de un caótico sequito de hermanos, cuñados y sobrinos; una difícil situación que le revelará duras verdades acerca de la relación con ella misma y sus seres queridos.
-¿Qué ha reacciones del público conoce ante las primeras exhibiciones de “Cheila…”?
-El público llano la ha aplaudido y los especialistas la han premiado. Ahora espero su lanzamiento comercial y sus exhibiciones en las cinematecas y otros espacios. Su temática, que es la transexualidad, impacta pero no asusta al pueblo venezolano, es lo que puedo deducir.
Desde 1990
Su teatro toca temas que van desde el Sida hasta la transexualidad, la homosexualidad y otros más. Defiende lo que escribe porque el teatro es un espacio posible para lo que no existe y puede ser. Y también para que “precisamente salga a la luz la diversidad que somos. Las minorías son parte de nuestra sociedad, la enriquecen y deben ser respetadas”. Su debut como dramaturgo fue durante la temporada caraqueña de 1990, cuando el Centro de Directores para el Nuevo Teatro le montó Detrás de la avenida. Desde entonces ha presentado: Penitentes, La quinta de Dayana, Arráncame la vida,Un patio, dos islas, De bodas, Carmiña, una yegua de otra tierra, Pasajeros, Doña Bárbara, la perfecta ama de casa, ¿Niña o hembra?, Anorexia, rapsodia náutica, Del alma querida, Mi hermano José Rosario, La reina del soufflé, Fronteras, Campeones, Escindida, Sintonía o... ¿hay un extraño en casa?, Habitación independiente para hombre solo, Secuestro rosa, Camino a Kabaskén y Oasis Pub. Además de Promoción honor a mis padres, que no ha sido estrenada en el proyecto de producciones del grupo Rajatabla.

sábado, junio 19, 2010

Tres lustros de teatro joven

El grupo teatral Séptimo Piso mostró el espectáculo Credit Bill, briosa versión de Los intereses creados de Jacinto Benavente, y comenzó su lucha para hacer el mejor teatro venezolano con interpretes jóvenes verdaderamente interesados en propuestas críticas y descarnadas sobre la sociedad, pero al mismo tiempo proponiendo una reflexión sobre el sentido o el sin sentido de la vida misma. Se transformó así en lo más destacado de una “guerrilla teatral” que no aplica concesiones politiqueras ni genuflexiones para ganarse el subsidio o la subvención que les resuelva tal o cual montaje, como lo ha demostrado desde 1995.
Gracias a su incesante trabajo escénico, al cual hemos ponderado durante sus tres primeros lustros, es para nosotros una versión criolla, aplomada y menos huracanada de aquel latinoamericano Rajatabla de los años 70 y 80, gracias a su líder, Dairo Piñeres; un liceísta que a los 15 años disfrutó del fantástico Peer Gynt que inventó Carlos Giménez, con la existencial pieza de Henrik Ibsen, y eso lo obligó a sacrificar su anhelo de ser medico y dejarlo todo, con el apoyo solidario de su mamá Teresita Chamorro, para aprehender el teatro en el Iudet y crear una agrupación juvenil que le permitió probar e imponer su estética.
Ahora Séptimo Piso ha organizado unas “fiestas patronales” para celebrar con puro teatro sus primeros 15 años. Inició sus festejos, el pasado 11 de junio, en la Sala Experimental del Celarg, con El arquitecto y el emperador de Asiria de Fernando Arrabal, proseguirá con La sangre de Sergi Belbel y ha de culminar endulzando los paladares del crítico de las mil cabezas con el humor irónico y muy lógico de la farsa Cuatro corazones sin freno y salto atrás de Enrique Jardiel Poncela. Son autores españoles de diferentes generaciones, con piezas muy conocidas, que se podrán disfrutar a lo largo de nueve semanas, hasta el 8 de agosto.
Emperador y arquitecto
Fernando Arrabal (1932), uno de los creadores del brutal, sorprendente y gozosamente provocador “teatro pánico”, abrió la “fiesta patronal” con una “agresión dramatúrgica donde la chatarra de nuestras sociedades avanzadas se carboniza en la pista festiva de una revolución permanente”. Su pieza, originalmente muy larga, pero recortada por el director Piñeres para hacerla soportable, presenta al cultísimo emperador de Asiria (Luis Vicente González) desembarcando en una isla, tras salvarse de un accidente aéreo, para toparse con el salvaje arquitecto (Moisés Berroterán) e iniciar así un juego de alta teatralidad, cual versión moderna de Robinson Crusoe y el negrito Viernes, jugando con sus historias para matar el tedio y éste es de tal proporción que al final uno devora al otro.
Es teatro surrealista y puede divertir a unos o aburrir a otros. Su estructura y su discurso están envejecidos y manoseados hasta la saciedad por autores posteriores, a los años 60 cuando se le estrenó, y especialmente en la televisión. Aunque Piñeres trató de hacerlo digestivo, no se puede ignorar que las modas teatrales se imponen por la ignorancia de la audiencia o como consecuencia del explicable escapismo de las comunidades.
El espectáculo se salva o se soporta por el virtuosismo actoral de Berroterán y González a lo largo de 90 minutos y, especialmente, gracias a sus impactantes acciones físicas, cercanas al virtuosismo circense, y sus prodigiosas memorias.
Minihistoria
Y para los que no lo saben, el célebre teatrero cubano Miguel Ponce (ahora residente en Miami) estrenó ante el público venezolano, en agosto de 1973, esta pieza del tremendo Arrabal -quien además vino para presenciar su montaje- en el Ateneo de Caracas y después la mostró en el teatro Alberto de Paz y Mateos. Armando Carias y el comediante cubano Dume acompañaron, respectivamente, a Ponce en su histórico montaje.
Desafíos
Revela Dairo Piñeres (Caracas, 1975) como para los años venideros tiene proyectado continuar utilizando textos contemporáneos, más exigentes, y, además, rescatar obras clásicas para ubicarlas en la contemporaneidad, siempre con su agrupación. “Queremos seguir siendo un grupo-plataforma para los que egresan de las escuelas y academias del país. Tenemos que reforzar el carácter cultural del teatro en nuestras comunidades. Debemos fortalecer un movimiento que desafíe a los nuevos tiempos y retome la escena criolla y la lleve al lugar que se merece. Seguimos creciendo poco a poco en este sueño que hace 15 años se hizo realidad y hoy es adolescente. En tres lustros hemos producido 38 espectáculos y estamos muy satisfechos con ese trabajo, pues cada día somos una auténtica fuerza teatral, crecemos, reaprendemos y fabricamos el futuro que queremos. Hemos realizado alrededor de 15 talleres montajes para capacitar a muchos jóvenes que están haciendo del teatro su manera de vivir”.
Sangre con humor
Del 02 al 18 de julio, presentará La Sangrede Sergi Belbel (1963), que aborda la temática del secuestro, para lo cual hay un ingenioso traslado entre los personajes que rodean la situación al mismo tiempo que sucede el plagio, demostrando los temperamentos y comportamientos humanos ante este escenario de angustia. Ahí se reflexiona sobre temas como el poder político, vínculos familiares entre padres e hijos, las autoridades con una responsabilidad que se escapa de sus manos, el protagonismo déspota de un grupo delictivo que atenta de manera salvaje contra el individuo y la versatilidad de la mujer en nuestra sociedad.
Y del 23 de julio al 08 de agosto será el turno para Cuatro corazones con freno y marcha atrás de Enrique Jardiel Poncela (1901/1952), uno de los creadores del teatro humorístico español. Es importante entender su trama desde una perspectiva completamente irreal y puramente humorística, a pesar de la intensidad ideológica sobre el sentido de la vida que contiene. Su secuencia de situaciones inverosímiles, unida al excelente uso del diálogo, la convierten en una obra entretenida y llena de situaciones cómicas, personajes originales, diálogos desconcertantes, otros personajes muy pintorescos y situaciones humorísticas, dejando finalmente, una pequeña sombra de duda: ¿Realmente, seríamos felices si lográramos ser inmortales para siempre?

Otro triángulo erótico

Otra obra de autor venezolano está en el escenario, gracias al trabajo tesonero de un puñado de artistas que crearon al grupo Quintaescena, el cual pretende dar vida a nuevos y esperanzadores proyectos multidisciplinarios en varias ramas del quehacer artístico, como son el teatro, el cine y la televisión. Y todos sus integrantes saben, muy bien, que cada vez que un texto criollo se confronta con la comunidad de donde ha emergido, se habrán incrementado los imperecederos lazos de comunicación que deben existir entre artista y pueblo. Y, muy especialmente, cuando se trata de dramaturgos nuevos o emergentes, porque pobre del país que solamente cuenta con figuras del pasado y carece de voces contemporáneas. Hechos, como este, serán siempre plausibles, porque el teatro habrá avanzado más kilómetros hacia la cúspide del desarrollo deseado, siempre que haya empresa pulcra y buena literatura dramática para hacerla espectáculo. ¡A pesar de todas las rémoras que afectan a la nao teatral creemos en el futuro que se construye ahora y no precisamente en el que se sueña o se inventa al calor del café con leche!
Sagrada familia
Y por eso recordamos como el 31 de octubre de 2006 se estrenó la comedia Sagrada familia en la Sala Horacio Peterson. Su autora Mayling Peña Mejías (Caracas, 30 de diciembre de 1976) mostró en la escena, bajo la dirección de Luis Alberto Rosas, algunas aristas de la descomposición social venezolana, consecuencia de la crisis económica y la pérdida de valores morales, una mezcla explosiva que engendró la espectacular oleada de violencia que anonada a sus habitantes.
Esa Sagrada… es la saga de un trío familiar -José, María y la hija- empeñado en no perder su status de clase media; pero ese terceto en vez de buscar un trabajo o una actividad “legal” que le permita un ingreso para cubrir sus gastos, opta por la discreta mendicidad, los inverosímiles secuestros de un muerto y de una enferma anciana para robar sus supuestas fortunas, y llega, incluso, hasta coquetear con la prostitución y el proxenetismo de las féminas, además de juegos ilícitos y el narcotráfico.
En fin, Sagrada… cuenta y recuenta las cotidianas peripecias de los vivianes empeñados en sobrevivir a costillas de los demás. Sorprende la agudeza de su crítica, bien hilvanada y con delicioso humor, además de su propuesta didáctica ante los difíciles tiempos que acorralan a la clase media, cuyos integrantes luchan para vivir primero y nunca descender, aunque tienen que asumir conductas maquiavélicas: primero el estómago y después la moral.
Mi cama tiene tres lados
A cuatro años de tan prometedor debut, irrumpe Quintaescena y Mayling vuelve con Mi cama tiene tres lados, divertida comedia integrada con seis micro obras centradas en las diversas conductas sexuales de hombres y mujeres y, para que nadie se queje, hasta hay un patético travesti criminal y además rocambolesco ladrón de órganos de seres humanos, y, por si fuera poco, el espectáculo tiene colofón reflexivo con cinco actores-personajes angustiados porque la soledad los acosa y no han conseguido el amor.
Mi cama tiene tres lados es un conjunto de situaciones ambientadas en un contexto de clase media, que debe entretener a la audiencia con las situaciones triangulares de amantes descubiertos en aventuras eróticas, o por el bisexual que sale del closet porque su esposa así lo provoca. De todos los seis cuadros u obras, la saga del travesti delincuente no está “redonda”, es un cuento escénico abrupto, sin verosimilitud y luce afectado por la truculencia de su situación. La autora debería detenerse en esta micropieza, estudiarla y entregar, en otro montaje, un excelente policial, tema que también gusta al público. La prueba de fuego de todo texto teatral es el escenario y su interrelación con los comediantes, tal como lo enseñaron Shakespeare, Moliere y otros señores del teatro. Eso, hasta ahora, no ha cambiado, o sea que todo aquello que el estomago de la escena no macera, no llega a las butacas, no alimenta el espíritu y no sirve.
Mi cama tiene tres lados es un grato espectáculo gracias al talento del director y versionista Aníbal Grunn, quien trabajó, muy profesionalmente, o sea que le hizo dramaturgia escénica al texto de Mayling, para que esos cuentos recibieran una fina producción general en el espacio escénico creado, por Héctor Becerra, para tal fin: dos minihabitaciones de hotel, donde ocurre todo, sin que sus ocupantes se enteren de lo que sucede al lado.
Francis Romero y Pedro Pablo Porras, los más lucidos con sus personajes, trabajan codo a codo con Marco Antonio Alcalá, Alba Vallvé y Alexander Montilla, en la sala Teatrex, en El Hatillo.


miércoles, junio 16, 2010

CICA, palanca para el teatro

Ante los tiempos difíciles solamente queda trabajar, trabajar y trabajar. Así piensa y procede el primer actor Karl Hoffman (Caracas, 13 de enero de 1965) y por eso lo hemos entrevistado, ya que es mucho lo que tiene para decir.
-¿Qué hace un actor como usted, en el pleno ejercicio de sus capacidades y condiciones físicas, metido en los avatares de la educación teatral?
- La misma vida me ha llevado allí. Todo comienza cuando mi hermano, dueño de una compañía de capacitación gerencial nacional e internacional, me invita a preparar algunos talleres de voz y dicción para empresas. “Voz y Dicción” fue una materia que estudie, con Humberto Duvachelle y el difunto maestro Esteban Herrera, en la que considero que siempre será mi segunda casa, la Escuela Juana Sujo. Ahí me enamoré de esa cátedra y la he cultivado desde siempre. Me dí cuenta de la efectividad que tiene en la vida personal y profesional y aunado al feed back de los participantes cuando terminaba los talleres, fueron factores importantes para tomar en serio el tema de la docencia. Entonces así fue como comencé a dictar talleres puntuales. Hasta que comencé a dar clases y cursos de actuación –sobre la base de la experiencia- en varias escuelas. Fueron dos años de análisis profundo, de observar que necesitaban los alumnos, que pedían, de que se quejaban, y detallar en que se podían mejorar las clásicas estructuras de enseñanza. Ahí hice hincapié y diseñé mi propio sistema de educación y metodología, implementando nuevas tendencias y tecnicismos. Los alumnos de esas escuelas pedían que les dedicara más tiempo. Así, impulsado por mi esposa, nos independizamos y abrimos CICA, Centro Integral de Capacitación Artística y Actoral, que en cuatro años se ha posicionado en el mercado ofreciendo a todas aquellas personas que desean incursionar en el mundo del arte y en el mundo del desarrollo personal una alternativa decente, viable, efectiva, profesional, amable y segura.
“La gente piensa que tener una escuela de actuación es juntar a un grupo de jóvenes y decirles: muévete para aquí o muévete para allá. O improvisar un taller y lanzarlo al mercado sin planificación alguna. O unir a un poco de panas y decir: tengo una escuela. CICA va más allá de eso. Como dice mi compadre Rolando Padilla, en CICA, no se tigrea, Aquí nos caracterizamos por la seriedad, el compromiso, el cumplimiento, el diseño, la organización y el profesionalismo. Pero créeme que si hubiese sabido que era tan complicado lidiar con todo esto, no la hubiese abierto. Pero ahora estoy enamorado de lo que hago y mi mejor tarjeta de presentación son mis alumnos. A pesar de todo lo anterior, esto no me ha prohibido ejercer mi carrera de actor. Desde hace cuatro años que existe CICA y he hecho dos telenovelas, cuatro obras de teatro y hasta una película. Me gradué de Licenciado en Gerencia y Producción y ahora estoy haciendo una especialización en Mercadeo para empresas en la UCV. Y ensayando dos piezas teatrales más que se estrenan en julio y noviembre. He tenido tiempo para eso y para atender a mi familia”.
-Se lo pregunto por que el teatro, como disciplina artística, es muy complejo para su docencia, la cual va desde la actuación y llega a la dramaturgia, pasando por la dirección y los aspectos técnicos como iluminación y estenografía, sin dejar por fuera la producción y la promoción del mismo.
- Excelente pregunta y le felicito por ella. Usted mismo ha dado la pregunta y la respuesta prácticamente. Y ojalá los lectores así lo entiendan. Es justo lo que hacemos aquí en CICA. Los actores salen preparados integralmente. Y de eso pueden dar fe quienes han pasado y aún permanecen en las líneas de la docencia de CICA: Moisés Guevara, Diana Volpe, Markel Méndez, Enzo de Paola, Manuel Salazar, Iraida Tapias, Otto Rodríguez, Amado Dehesa, Mario Sudano, Carlos Montilla, Mónica Pascualotto, Robert Castro, María López, y yo mismo, entre otros tantos......Justo es lo que dice sobre el complejo mundo del arte. Un actor para mí debe saber no solo a actuar. Está obligado a saber de todas las disciplinas que enmarcan la carrera; y al aprenderlas a entender y a manejarlas, desde el punto de vista actoral, será un profesional plenamente más capacitado. Todo va desde las vivencias, pasando por la cultura general, sin olvidar la disciplina, el compromiso y todo lo que tu has dicho en la formulación de la pregunta. Hay un factor que es nuevo en el mundo de la disciplina artística y que ahora cobra vital protagonismo: la publicidad y la promoción. De eso también CICA se encarga.
-¿Cómo son sus talleres, durante qué tiempo se realizan y qué le enseña a sus alumnos?
-CICA es un centro multidisciplinar. Por ejemplo, tenemos un taller única y exclusivamente para adolescentes, entre 12 a 17 años, que no se hayan graduado aún de bachilleres. Se dicta los sábados de 8 AM á 12 M. Esos talleres para adolescentes tienen dos niveles, cada uno de 6 meses y ambos niveles terminan con un montaje teatral. Básicamente, es la unión entre un taller montaje y la enseñanza de lo que son las técnicas básicas para adolescentes a nivel actoral, entre otras materias propias de la edad a la cual está diseñado la capacitación.
“Luego está el taller para adultos. Dictado los jueves y/o los sábados. Destinado a aquellas personas que quieren estudiar para ser actores y/o crecer a nivel personal. Esta fase está diseñada en tres niveles. Un nivel básico, donde se ve: Voz y Dicción, Iniciación a la actuación (método Stanislavsky), Interpretación y juegos escénicos y Psicodrama. Luego un nivel Intermedio, allí hay: Actuación y construcción del personaje (Método Stanislavsky), Análisis del texto dramático, Psicología aplicada a la actuación y Expresión corporal". Cabe destacar que ambos niveles terminan con un taller montaje. Y el último nivel, el avanzado, dedicado única y exclusivamente al manejo actoral en cine y televisión. Terminando con la grabación de un cortometraje y otras herramientas en pro del desempeño profesional del egresado”.
“ A groso modo es un tema muy completo con materias que sólo en CICA se dictan porque han sido diseñadas observando el nuevo comportamiento y las nuevas tendencias actorales. Las clases siempre comienzan en enero y en julio de cada año y las inscripciones están abiertas durante todo el año. Aprovecho esta oportunidad que me brindas para invitar a todos aquellos que quieran estar con nosotros en CICA que las inscripciones para el período Julio-Diciembre ya están abiertas y nos pueden contactar por los telfs: 0212-815-6966 / 915-3550. O también por la página web: www.cicakh.com.ve.
-¿Qué le ha llevado a esa tarea tan compleja y tan completa, como es la educación artística?
-Bueno, como le respondí en la primera pregunta, la misma vida. En algún momento, al inicio, me paso la idea de retirarme de la educación, por lo complejo de la responsabilidad, pero veo a mis amados alumnos tan emocionados y motivados que lo que me dan ganas es de tener un canal de televisión o una compañía cinematográfica para que cada uno de ellos tenga mas trabajo a penas salgan egresados. En el mejor sentido de la expresión: uno se enamora de sus alumnos, los ve crecer, mejorar, escalar posiciones, y cuando los vez trabajando es la mejor recompensa. Creo que eso es de lo que ahora no me puedo desprender, de sus alegrías, sus emociones y de sus triunfos. Ya algunos han trabajado en novelas, obras de teatro, series de televisión, propagandas, lecturas dramatizadas, asistencias de dirección, producción, entre otras oportunidades que han llegado a CICA y nosotros se las brindamos.
-¿Cuáles son sus balances en esta etapa como docente y empresario?
-Descubrir que Dios me dio esa capacidad de enseñar, de transmitir conocimientos; y que si el me puso en este camino debo continuar hasta que el mismo lo decida. Que he encontrado en CICA la posibilidad de brindar alegrías, satisfacciones, oportunidades y triunfos a muchos. Que tengo entre mis alumnos a gerentes, médicos, ingenieros, abogados, publicistas, ejecutivos adolescentes, adultos, gente de la tercera edad, y esa combinación ha sido perfecta y están felices de mis enseñanzas. Como ellos mismos dicen: "Quiero que llegue el día de clases porque me siento en casa". Darme cuenta que tener un centro de formación artística exitoso genera mucha envidia. Que mientras más temprano me levanto y organizo mi vida y mis actividades, mejores cosas consigo. Que la honestidad siempre será mi norte como persona, como empresario, como docente y como profesional. Y que la ambición, la mentira, la intransigencia y la prepotencia, es para los desasistidos. Saber que los amigos van y vienen y aparecen otros. Y que algunos de los que decían ser tus amigos.... más nunca aparecieron, ni llamaron. Esos fueron tus enemigos siempre. Entender y agradecer que gracias a que grandes empresas, los medios y los amigos periodistas, han creído en mi trayectoria y en el proyecto de CICA como eje motivador de las nuevas generaciones y de los que quieren crecer profesional y personalmente, en esa misma medida nos han ayudado a darnos a conocer y a crecer como una institución sería y reconocida. Creo que CICA es otra palanca importante para el desarrollo teatral contemporáneo.

sábado, junio 12, 2010

Muerte en directo

Los unipersonales pululan desde que existe el teatro griego. Y en la historia del arte escénico criollo, particularmente durante la última década del siglo XX, el monólogo más destacado fue creado por la autora Mónica Montañés, el director Gerardo Blanco López y la cómica Mimi Lazo. Exhibido en Europa y en casi toda América, tras estrenarlo durante la temporada 1996 del Ateneo de Caracas, El aplauso va por dentro ahora espera su versión cinematográfica, para lo cual sólo falta decidir qué actriz dará carne, sangre y temperamento a la histérica cuarentona Valeria, empeñada en casarse por segunda vez o pasarla muy bien con un caballero que la pretende, pues ella se niega a llevar su soledad en solitario e insiste en la utopia del amor.
El histórico espectáculo Montañés-Blanco-Lazo, el cual aún se exhibe, suscitó una necia revuelta entre periodistas, críticos y teatreros de todos los plumajes. Nadie quería explicarse el éxito de “ese monólogo de mono rojo”, solamente el público acudía, y aún así ocurre cuando lo presentan, para divertirse con los patéticos enredos de una divorciada empeñada en ponerse buena o sexy para conquistar a un caballero, quien lleva una vida íntima complicada.
Ese teatro “ligero” o “comercial” se convirtió en monumental diván de Freud al cual mujeres y hombres iban, o van, para disfrutar del dolor ajeno, a sabiendas que también es el de ellos o ellas .Y brotó, cual verdolaga, la monologüitis. Todos y todas saltaron a la escena con sus soliloquios. Hubo ganancias, perdidas y hasta liquidaciones por desalojos, pero los espectadores hicieron sus cojonudas catarsis, porque únicamente para ellos se trabaja, desde que Tespis inventó el ritual teatral para su comunidad.
Teatro como pretexto
Pero mientras en Buenos Aires, donde puede faltar la carne y el vino pero nunca el teatro, cinco mujeres monologan simultáneamente y conmueven al público con sus sagas, aqui en la Sala Horacio Peterson de Unearte, la consagrada actriz Alma Blanco pierde cada noche su vida, mejor dicho encarna a una comedianta que se pasea, durante unos 55 minutos, por lo que ha sido su existencia, repleta de metas o de anhelos factibles de escenificar, porque se suicidará al culminar su discurso, ya que así lo ha determinado, porque es una decisión propia y no inducida.
Pero antes de ejecutar su mutis final, comparte sus reflexiones y preguntas con los espectadores. A su vez, diserta enfáticamente sobre el arte teatral, sus técnicas, métodos, personajes y el lugar que ocupa en el ámbito social; alude al lugar del actor, sus fantasías y fantasmas, y remata con una analogía que al mismo tiempo es una paradoja: teatro-vida-muerte. Todo en un tono irreverente, mordaz, sombrío y en momentos hasta luminoso. El autor utiliza a ese asqueado personaje para arremeter contra los medios de comunicación masivos del arte y propalar su alegato a favor del teatro de arte, de la toma de posiciones necesarias de los artistas y hasta opina o evalúa el mítico libre albedrío, ese que volvió loco, dicen algunos, al mismo príncipe Constante.
Se trata del monólogo Muerte en directo, de Guillermo Heras (Madrid, 1952), quien lo trajo a Caracas durante una de sus teatrales y quijotescas visitas y se lo dio a la actriz Alma Blanco y la directora Gladys Prince para lo hicieran espectáculo vivo. Ellas lo adaptaron y desde la temporada 2006, en el Teatro Luis Peraza, ha estado en escena y ahora busca nuevos espacios y espectadores, a sabiendas que su temática puede ser críptica por momentos pero que puede disfrutarse cual un bálsamo para los malos tiempos.
Es, pues, un texto culto, donde no hay desperdicio, donde todo está justificado. Todo es plausible, menos el suicidio fuera de escena, de un pistoletazo, de la actriz- personaje, que vive y hasta apasiona al auditorio gracias al trabajo profesional de Alma Blanco, una veterana y estudiosa integrante del Centro de Creación Artística TET, institución que comenzó a caminar desde 1972, de la mano de Eduardo Gil y que después ha comandado Guillermo Díaz Yuma.
Amor y soledad
La periodista Carolina Prieto, del diario bonaerense Pagina 12, publicó, el pasado 4 de junio, un extenso reportaje sobre la proliferación de los unipersonales creados y encarnados por actrices, obras de cámara con centímetros de distancia entre escenario y platea, de mucha intimidad y una comunicación casi directa con el público argentino. Entrevistó a Ximena Banús, María Merlino, Deby Wachtel, Irene Sexer y Leticia Torres Ximena Banús, quienes hablaron del público, el amor y la soledad:
–Todo lo que suceda va a depender de tu ritmo, de tu actuación, de tu percepción del público. Un público más risueño hace que yo me vuelva más risueña aún, y un público menos expresivo me lleva por otro lado, hace que no me acelere para causarle simpatía o risa. Termino más arriba después de actuar con un público festivo, pero un público que no se manifiesta tanto me ayuda a actuar mejor. Aprendí que al espectador hay que darle aire, no hay que darle material todo el tiempo sin respiro
-¡La mujer es el amor! Es atávico e inherente a su naturaleza, dentro del cuerpo femenino se forman los bebés. Creo que todo el mundo emotivo de las mujeres ve en el sufrir, en la falta y en la búsqueda del amor un territorio vastísimo donde saciarse.
-Todos sentimos amor, alegría, tristeza, soledad. Pero las mujeres tenemos una manera de contarlo más cruda, más desnuda y explosiva. Como si no pudiéramos callar todo lo que nos pasa y, en muchos casos, como si tuviéramos la necesidad de hacer algo y transformarlo en un hecho poético.
–Sufrimos la soledad y la falta de amor por igual, sólo que los hombres lo manifiestan de otra manera porque pesan diferentes mandatos que incorporamos y asimilamos. Sobre nosotras pesa distinto el estar sola y a medida que pasa el tiempo, pesa cada vez más. Hablamos porque nos gusta hablar de lo que nos pasa, nos gusta que nos escuchen. Qué mejor para eso que plantarse solita en un escenario.
-A mí no me interesó hablar de la soledad sino meterme con la obsesión y cómo la obsesión hace que desarrolle un poder de observación tremendo y conozca los vericuetos del ritual, hasta los pies hinchados de la novia apretados en sus zapatos nuevos o el ruido de las medias con el roce de las piernas. Es como si percibiera todo con lupa, con un zoom.


In Memóriam Ricardo García

Apareció muerto en su apartamento el 16 de diciembre de 2005. Este barquisimetano, de 46 años, dejó un valioso legado como guionista de cine y televisión, pero especialmente era dramaturgo. Y para que su memoria no desaparezca, un grupo de artistas, con los venezolanos Oscar Mendoza (director) y Gabriel Comrie Pepin (diseñador) a la cabeza, están exhibiendo en el downtown de Nueva York su pieza Manhattan Project, traducida por Adolfo Pérez Álvarez, dentro de la programación del Green Festival Planet Connections Theatre Festivity, el cual se realiza durante este mes de junio.
Ricardo García inició su carrera como autor teatral y posteriormente trabajó en los guiones de las películas Ifigenia y Tosca de Iván Feo y Reflexiones de César Bolívar. Intervino como libretista en diversas telenovelas, como Quirpa para tres mujeres, Caína y Amor mío. Viajó a México, en 1996, donde tuvo una parte activa en el equipo de escritores Argos que laboraba para TV Azteca. Su labor en el teatro fue extensa y tiene obras importantes como Niño lobo, Harry Dickson y Lobo Rojo, entre otras.
El director Mendoza, vía email, comenta que cuando se instaló en Nueva York, hacia 2001, se llevó casi todas las obras de Ricardo García. “Nunca pude entender como un escritor con su inteligencia y su solidez jamás fuera publicado. En 2003 tuve mi primera comunicación con él, quien se había instalado en la capital mexicana. Mi intención era hacerle saber que tenía sus textos y quería traducirlos al inglés y montarlos. Comenzó a revisar sus escritos y vino a hablar conmigo. Yo estaba trabajando en un montaje de dos comedias de John Guare en el Gene Frankel Theater aquí en Manhattan. Nos vimos en la Pequeña Italia y allí le mostré lo que teníamos. Se contentó muchísimo y estaba, muy entusiasmado. De aquí viajó a Caracas donde fue, dos días después, asesinado cobardemente. Mi interés por su dramaturgia trasciende al mensaje, al argumento. Mi interés por Manhattan Project es estético. Él podría ser leído en cualquier idioma y la estructura estética quedaría intacta. Por mi parte, ésta es mi segunda invitación a este evento que se desarrolla en tres salas con más de 50 producciones independientes”.
Sobre Manhattan Project comenta que el autor la tuvo guardada durante diez años, porque creía que era confusa, pero finalmente la dejó conocer. Tomó el titulo y elementos para su creación literaria a partir del nombre de un plan científico-militar, desarrollado, especialmente durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), para obtener las primeras bombas atómicas antes que Adolfo Hitler y sus secuaces lo lograran. Estados Unidos, el Reino Unido y Canada lo liderizaron y lo ejecutaron. El general Leslie R. Groves y el físico J. Robert Oppenheimer fueron sus líderes. Empleó a más de 130 mil personas y costó cerca de 22 mil millones de dólares del valor actual.
La pieza teatral se centra en una entrevista por televisión a la científica Margaret que ha participado en un proyecto destinado a la fabricación de los artefactos que después explotarían sobre Hiroshima y Nagasaki, para imponer la capitulación a Japón e iniciar así una espeluznante carrera nuclear que puede destruir al planeta Tierra en cualquier momento.
Ricardo García -estudió en la Escuela de Artes de la UCV, pero nunca presentó la tesis, contó Xiomara Moreno- escribió que su pieza es un declarado ejercicio de literatura, donde el entrevistador Charles al insistir en mostrar el lado humano de la madura mujer, termina tejiendo una historia de amor y de traición tan explosiva como ese preámbulo que inauguró la amenaza del holocausto atómico para la humanidad. “Quizás no sea más que un melodrama que el autor y el entrevistador disfrazan de disertación científica por cuestiones de pudor”.
¿Y se podrá ver alguna vez esa pieza aquí en Caracas? Ojalá que Oscar Mendoza y su gente lo consigan, para así exaltar la memoria de un artista criollo malogrado en la mejor etapa de su carrera profesional.

domingo, junio 06, 2010

Pareja con 18 huecos

Si quiere aprender mecánica automotriz puede intentarlo de inmediato. Abundan escuelas que enseñan los rudimentos y hasta unas cuantas especialidades. Pero si pretende dominar el abecé de la escritura teatral encontrará complejos obstáculos. No hay institutos con sólidos programas dedicados a esa labor, salvo algunos avezados dramaturgos que reparten sus conocimientos a quienes acepten sus métodos. ¿Y ellos donde aprendieron? Lo que si pululan son cursillos sobre escrituras de telenovelas o guiones de cine, por lo que los interesados en la dramaturgia terminan sumergidos en otras complejidades y al final el teatro sale perdiendo, como tal.
Pero el teatro criollo avanza a pesar de su larga lista de problemas y el inexplicable desinterés de grupos, productores y directores para mostrar textos de sus compatriotas, salvo cuando los interesados financian sus montajes o ganan premios internacionales. Algunos exhiben sólo obras de sus amigos y gerentes y hasta una que otra pieza foránea para guardar apariencias. Son versiones, al revés, de El Nuevo Grupo, el “portaaviones” más importante del teatro criollo durante el siglo XX.
Esta introducción busca ambientar y festejar el estreno y la temporada, por ahora en el Celarg, de Nueve huecos, de Javier Moreno (Caracas, 12 de diciembre de 1960), dirigido y producido por su hermana Xiomara Moreno, con el profesional respaldo de Frank Silva y Mayte Parias. El autor, con 21 obras estrenadas, y el espectáculo demuestran como cuando hay talento, se quiere y además se cuenta con un poco de ayuda de sus amigos y de la familia, sí se puede exhibir una útil comedia dramática sobre la contemporaneidad venezolana y hasta permitir que un dueto de interpretes demuestren que tienen condiciones y puedan avanzar en el difícil camino de las actuaciones convincentes.
Nueve huecos es una inesperada comedia contemporánea que pendula entre la jocosidad erótica y la intensidad de una eventual rivalidad sexual. Es una saga, como lo precisa la directora Moreno, sobre la convivencia entre una mujer depredadora y un hombre manipulador. Una oportuna obra sobre el exacerbado materialismo y el interés individual que se combinan para hacer naufragar la necesaria o terapéutica relación de la pareja, más allá de las conductas sexuales.
Esa es la lectura escénica que hemos hecho del enfrentamiento entre Dalia (Mayte Parias) y Raúl (Frank Silva). Ella es una arribista que en ciertas circunstancias debe pedir alojamiento a él, un escritor de medio pelo y empleado de ministerio, en su alquilado apartamento. La forzada relación de pareja que surge va acrecentando las respectivas capacidades y las ambiciones de salirse cada uno con lo suyo: Dalia pretende asegurarse un medio material de supervivencia a costillas del otro. Raúl busca granjearse la satisfacción sexual y la comodidad de una relación abierta aunque jerárquica. Como sería lógico esperar la acción se desenvuelve hacia el terreno de las fricciones, de los malestares y la antipatía. La obra está armada en nueve cuadros que representan respectivamente cada una de las cavidades del cuerpo humano y a la vez los escalones que desciende la relación de pareja, en medio de un enfrentamiento de diálogos y acciones de fino humor y alta comedia, hasta el plano de la vergüenza o la mutilación.
A pesar que no creemos que las obras de arte dtengan que ser explicadas por sus creadores, destacamos el hecho de que el programa de mano revelan que el titulo Nueve huecos está inspirado en una frase de Johannes Von Tepl que aparece en su obra Labrador de Bohemia: “Cada hombre perfectamente creado posee nueve huecos por donde corren las inmundicias mas repulsivas”. Y, por si fuera poco, además agregan que “con esta premisa preséntanos las dificultades de la convivencia, la aceptación del otro y de uno mismo como ser diverso, y el materialismo exacerbado como temas de siempre”.
La verdad es que esas instrucciones o guías para degustar a Nueve huecos están de más, porque el producto artístico es bastante explícito y hasta un tanto didáctico. El espectador podrá concluir, entre otras cosas, que hoy por hoy Nueve huecos es un conflicto de heterosexuales, pero también es de homosexuales o lesbianas, porque lo que ahí se advierte es la gravedad de una relación disfuncional, del nefasto acoplamiento por intereses materiales, del animal acompañamiento para matar el tiempo, de la ausencia de amor que se transforma en una agresión diaria como arma de lucha y que no se sacia hasta la aniquilación total del contrario. Es aceptar dormir con el enemigo para acompañar la soledad. Ya el dramaturgo Moreno denunciaba esa terrible situación en el unipersonal La golpista.
Es buen teatro comprometido con la actualidad y corre como agua fría por la garganta del sediento, gracias a la pulcra dirección, las placenteras y conmovedoras actuaciones y la minimalista producción. Y reiteramos que ha servido de gran manera para relanzar a esa pareja de histriones valiosos, Frank Silva y Mayte Parias, porque son los cuerpos y las almas de esos contemporáneos Dalia y Raúl, modelos de angustiados seres destruidos por una sociedad que no permite la utopia del amor y que sí exige el pingüe negocio con las más elementales relaciones humanas.
Y no podíamos olvidarnos de la tenacidad de Xiomara Moreno con su paciente trabajo de directora general y en especial por la conducción de los actores. Un trabajo perfecto, donde está además el gran soporte de la música creada por Laden Horvat.

sábado, junio 05, 2010

Wilde juzgado en Caracas

Lo que más ambicionan o desean los artistas e intelectuales venezolanos es ser exaltados en su propio terruño. Pero, en ocasiones, ese anhelado reconocimiento no llega sino cuando se triunfa en el exterior. El más reciente caso de tan “curioso fenómeno cultural” es precisamente protagonizado por un caraqueño que a los 24 años se instaló en Estados Unidos de América para estudiar dirección teatral. Sus profesores de la Universidad de Nueva York le aconsejaron que formara una agrupación con estudiantes o jóvenes comediantes, por supuesto, para que así la teoría y la práctica fuesen de la mano. ¡Sabia recomendación!
Así lo hizo y con su Tectonic Theater Project, fundado en 1992, comenzó una producción “silenciosa” de espectáculos hasta cuando, tras escribir y exhibir, su primer texto Actos Indecentes. Los tres juicios de Oscar Wilde (1997), la exigente critica teatral ponderó su trabajo y el todopoderoso periódico The New York Times, lo catalogó como uno de los 10 personajes que había logrado transformar el ámbito cultural de Estados Unidos de América, en aquella última década del siglo XX.
Pero es ahora cuando en Caracas se podrá ponderar esa pieza que lanzó a Moisés Kaufman (21 de noviembre de 1963), gracias al montaje que dirige Michel Hausman y protagonizan Javier Vida, Alejo Felipe, Juan Carlos Alarcón, Rolando Padilla, Christian McGaffney, Fernando Yvosky, Elvis Chaveinte y Eben Renan.
El estreno de este montaje, gerenciado por Yair Rosemberg para Producciones Palo de Agua , seríal próximo 15 de julio en el teatro Escena 8 , en Las Mercedes. De esta manera, se conocerá en Venezuela la “ópera prima”, que lo hizo famoso, hasta colocarlo entre los más importantes artistas del medio teatral estadounidense. Hay que reconocer, que su prominente sensibilidad e inteligencia le han permitido además elaborar un discurso estético propio y poner en práctica una metodología de trabajo que apunta hacia las más hondas interrogantes de la condición humana. ¡Su patria ya no lo ignorará jamás!
110 años después
Actos indecentes. Los tres juicios de Oscar Wilde tiene como eje la tripleta de procesos a los que se enfrentó Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde (Dublín, 1854/París, 1900), pero no es una interpretación de su vida. A escasos meses de cumplirse 110 años de su muerte, gracias a la pieza de Kaufman el poeta irlandés “vuelve” al banquillo de los acusados, por haberse enamorado del joven lord Alfred Douglas, ya que en la sociedad victoriana, de finales del siglo XIX, sostener relaciones homosexuales era un grave delito. El castigo fue impuesto y la mala reputación marcó la vida del escritor para siempre. Años después, fue reivindicado, cuando la sociedad británica ya no castigaba tal delito.
En el texto no se maneja la dimensión de un ser revolucionario o de un Wilde arquetipo del gay, sino de un ser humano que tiene las mismas contradicciones que tienen todos. Plasma a un ser humano que se encuentra de repente inmerso en una realidad ante la que toda creación choca contra las estructuras sociales, la ley, la moralidad, las ideas convencionales y el puritanismo.
Esta obra, que se ha presentado en más de 40 ciudades en Estados Unidos de América y en otras tantas urbes americanas y europeas, exhibe a Wilde en pleno romance con el tercer hijo del marqués de Queensbery. Este, John Sholto Douglas, arrogante, malhumorado, excéntrico y quizás incluso desequilibrado mental, noble escocés cuyo mayor logro había sido desarrollar y promover reglas para el boxeo amateur (Normas Queensberry), hace todos los esfuerzos posibles para romper la relación.
El marqués deja una nota a Wilde en el club social al que este concurría, acusándolo de “sodomita”, Wilde comete el error de seguir los consejos de su amante e inicia un juicio contra su “suegro”. Cuando Queensberry intenta probar que Wilde es homosexual, éste decide abandonar el juicio pero con ello no consigue impedir su propio arresto por el cargo de “Actos indecentes”. Durante el nuevo juicio, varios jóvenes testifican haber tenido relaciones con él. El bardo se defiende utilizando argumentos estéticos pero en el tercer y último juicio las consideraciones políticas juegan en su contra y sus intentos por impresionar al jurado no logran evitar que fuese declarado culpable de “Actos indecentes”.
Pasaporte
Moisés Kaufman ha manifestado, en repetidas ocasiones, sus deseos de regresar al terruño -vino con I Am My Own Wife, otro de sus más exitosos espectáculos, al caraqueño Festival Internacional de Teatro del 2006- para dictar algunos talleres sobre dramaturgia y dirección y hasta eventualmente hacer un montaje. Por ahora no piensa en otra cosa que en su apretada agenda de trabajo para 2010 y 2011 con Tectonic Theater Project, su "máquina de hacer teatro", con la cual ha creado, entre otros, tres espectáculos que lo colocaron en la órbita de la nueva estética teatral estadounidense. Gross Indencency: The Tree Trials of Oscar Wilde, The Laramie Project y I Am May Own Wife, le dieron premios, nominaciones, dólares y prestigio, materiales con los cuales ha elaborado un impactante “pasaporte artístico” que le abre las puertas de las instituciones públicas o particulares para apuntalar sus ambiciosos proyectos creativos, como su más reciente 33 Variations, donde el gran personaje de fondo es nada menos que Ludwig van Beethoven.
Epigramas
''El pasado es lo que el hombre no debía haber sido. El presente es lo que el hombre no debe ser. El futuro es lo que los artistas son'', decía Oscar Wilde. Ese pensamiento, y otros más del legendario vate, lo leyó Kaufman en Los epigramas de Oscar Wilde, una antología de Alvin Redman, con introducción de Vyvyan Holland. A partir de ahí, revisando biografías, periódicos de la época, transcripciones de los juicios y hasta los propios escritos de Wilde, le permitieron construir su monumental reportaje teatral con un fascinante mosaico de perspectivas, como lo ponderarán ahora los venezolanos. Esa técnica o metodología la ha aplicado también, con éxito, en El proceso Laramie y en 33 variaciones. Él escribe o hace una exhaustiva dramaturgia al texto que escenifica. Esa es una parte del método Kaufman.

jueves, junio 03, 2010

La contemplación desafía a la estupidez

El caraqueño Edgar Borges (44 años), tras escribir y lograr la publicación de su texto literario La contemplación, el cual a su vez conquistó el Primer Premio Internacional de Novela Albert Camus, se puso al frente de la indispensable promoción para llegar al mercado español, por ahora. Semejante tarea de ayudar en la “venta” o “distribución” de la obra de arte no es nada fácil y menos dentro de una comunidad culta y ducha en el placer de la lectura, pero he aquí lo que nos responde, desde Madrid.
-¿Cual es el balance de esa primera temporada de promoción con su novela?
-La primera temporada de La contemplación ha caminado según el ritmo que se le debe pedir a una novela que pretende ser obra literaria: de menos a más, en pequeño, lento pero seguro; incluso, si pienso en el tiempo de prisa absurda que estamos viviendo, cuando se le pide a un libro que dé resultados inmediatos (cuando lo norma es que una obra se mida en el tiempo), debo decir que La contemplación, al no ser una novela desechable, ha dado excelentes resultados. En las primeras presentaciones no vendió ni un sólo ejemplar, pero ya en la más reciente terminó vendiendo todos los libros que mandó la editorial. Ese balance te lo hago desde la lógica del mercado, pues a mí, como lector, que es el inicio y el final de mi pasión hacia las letras, me parecen sospechosos muchos de los libros que más se venden.
“No estamos en tiempos de gustos exigentes; atravesamos, en el mundo, una profunda crisis de pensamiento. No me canso de repetir que la próxima gran crisis que enfrentará la humanidad, ya como un auténtico apocalípsis, será el imperio de la estupidez. Creo que en el mediano plazo la estupidez ocupará todos los espacios de poder que aún le faltan por ocupar. Veremos a los estúpidos invadirlo todo, absolutamente todo; es hasta posible que quienes nos resistamos a ser estúpidos tengamos que escondernos en las bibliotecas, si es que aún existen para entonces. De lo contrario, el mejor escondite, o trinchera, podrían ser los subterráneos o fingirnos estúpidos. Desde el punto de vista literario, que es el que me importa, la novela ha tenido múltiples logros e interpretaciones. Es más, creo que marcha rápido para lo que yo esperaba. Igual, lo mejor será dejársela al tiempo para que se determine su espacio o su vacío. Las dos cosas, como paradoja, me sirven”.
- ¿Cómo están las ventas y las otras operaciones comerciales, como contratos y reediciones?
-Lo de las ventas bien, como dije antes, según la lógica del mercado va bien, de menos a más, es lo menos que se le puede pedir a una novela que no cuenta historias ni de vampiros, ni de catedrales, ni de zombies (aunque sí de vivos que lo parecen), ni de nada que esté de moda por estos días. Además, tomando en cuenta que no soy un autor nórdico, que ahora se publican a 30 por día, me va bien. Si algún día se ponen de moda los autores venezolanos, es posible que, para evitar la moda, me ponga a escribir en francés o en chino, nunca se sabe de lo que uno es capaz para escapar de las modas. Aunque pensándolo bien lo mejor será ponerme a escribir en una lengua originaria de las tantas que tenemos en América.
“Nunca he descartado la idea de irme a estudiar con los grupos que fundaron nuestro continente, seguro que ellos son quienes me pueden contar las historias que no están escritas en los libros oficiales, lo que sería la historia interrumpida. Eso me haría sentir muy bien con mi conciencia y con el futuro”.
-¿Qué hay de compromisos o contratos ?
-El mejor contrato que he firmado, respecto a La contemplación y mi carrera en general, lo acabo de firmar con la agencia literaria Bookbank. Con la agente Alicia González Sterling el camino se presenta interesante; ella viene a representar algo así como un centro de energía que requería mi idea literaria para seguir escribiendo cosas. La representación cubre tanto el espacio literario como de de las conferencias, que es algo que me interesa mucho. Y en este sentido se vienen ofreciendo conferencias que se distancian mucho del estilo clásico, pues hay que introducir cambios para no quedar atrapado en el charco global. Sobre las reediciones y sorpresas de La contemplación aún no puedo hablar, dale tiempo al libro y lo verás. Su tiempo ya no es el mío.
-¿Qué han dicho los críticos o los especialistas?
- La contemplación (salió el 31 de marzo de 2010), a dos meses de su lanzamiento (muy discreto por lo demás a nivel de distribución), ha originado más de 15 artículos con importantes análisis. Desde Enrique Vila-Matas que la define como una novela sobre las identidades olvidadas; pasando por Salvador Moreno Valencia quien la ve como una obra que invita al enfrentamiento de las identidades del yo; hasta la tuya que la asume como la metamorfosis de un transexual y la del antropólogo Ariel José James quien (además de recordarle a Pedro Páramo de Juan Rulfo, por los personajes que parecen estar muertos) la analiza desde muchos perspectivas que giran en torno al estudio del yo en tiempos de uniformidad de las masas. Tampoco puedo dejar por fuera la interpretación del amigo Luis Britto García que la toma como una novela que muestra la violencia que la globalización ejerce contra el individuo y la lectura del poeta Francisco Vélez Nieto que sintió la presencia de César Vallejo y de Robert Walser. Por otra parte, Antonio Gómez Rufo dice que La contemplación es el paseo por la existencia de una persona y Pedro Antonio Curto centra su estudio en los enigmas de un calle que devora personas, en este caso la calle 11, que es la calle emblemática de la novela. Pero también están los lectores que me escriben y me dicen sus lecturas. Cada una ha sido diferente, eso es lo que más me satisface de la novela, pues en el diseño de su estructura esa fue mi intención; generar, desde la influencia que ejerce en mí Julio Cortázar, un juego donde el lector pudiera participar con su inventiva. Algunos escritores y hasta lectores me manifestaron su asombro por la existencia y la vida del transexual venezolano Esdras Parra, que es uno de los personajes de mi novela, por así decirlo.
- ¿Cómo es que en España no sabían de la existencia del transexual Esdras Parra, precisamente un escritor venezolano con obra?
-Es un problema más común y paradójico de lo que a veces imaginamos; el gran mercado editorial, al igual que las grandes plataformas informativas, no nos comunican como se suele decir. Ya no es como antes, un libro, por muy importante que sea, no sale al mismo tiempo en un país y en otro. Incluso, esto ocurre hasta en países vecinos. Poco sabemos los venezolanos de la nueva literatura colombiana y viceversa; pero mucho de esto pasa en todas partes. Los únicos libros que hoy se editan, al mismo tiempo, en todo el planeta, son los libros de entretenimiento barato; hay excepciones, claro, no puedo generalizar, pero es una regla. Con Esdras Parra ocurre el gran drama de la literatura venezolana; como no tuvimos un bendito representante en el famoso boom, se piensa que la literatura venezolana no vende, por ello hay un prejuicio. Pero eso hay que derribarlo, pues Venezuela ha contado y cuenta con excelentes escritores, no voy a citar a ninguno porque me molestan las listas, pero Venezuela tiene muchos Esdras Parra y de cualquier sexo, pensamiento y color. Hay que pasarle por encima a todos los paradigmas.
- ¿Y ahora qué escribes y para cuándo lo anuncia?
- Estoy escribiendo una novela sobre la estupidez; no puedo decir más pero ese será el tema que centrará, creo, mis próximas novelas y relatos, pues, lo más probable es que el gran tema del arte de los próximos tiempos sea parodiar la estupidez. Claro, este será mi tema mientras yo no forme parte de la estupidez. Si eso pasa es posible que sean los lectores quienes se den cuenta cuando publique un libro titulado Cómo amar en tiempos de crisis. Yo para entonces estaré disfrutando en alguna isla viendo a los intelectuales de lejos, muy de lejos. Y me uniré a los foros virtuales que andan diciendo, como loros, que Umberto Eco es un dinosaurio y que los libros son un problema para la tranquilidad. Positivo y positivo, hermano, más nada. Bien lejos los pesimistas ilustrados que tanto daño le hacen al mundo. Pero tampoco te creas esto al pie de la letra, Tocayo, es posible que algún día, debajo del sol, me venga a la mente alguna mala palabra de Arthur Rimbaud, por ejemplo, y me devuelva a la ciudad cargado de ideas peligrosas.
- ¿Cuándo traen a Caracas su novela La contemplación?
- Cuando alguien quiera que así sea; yo lo quiero, por los lectores venezolanos que necesitan enfrentarse a la literatura de la gente que nace ahí, y por los escritores que también necesitamos lectores de nuestro suelo, no por exclusividad geográfica, que no creo en eso, sino por necesidad de interpretación existencial, que es un punto importante para saber dónde estamos parados, nacional, internacional y universalmente, porque, aunque ya pocos lo recuerden, el universo existe.

viernes, mayo 28, 2010

Las mamás cuentan lo suyo

Papá José fue primero y ahora llega mamá María. No es una competencia erótica, pero sí tiene que ver, y mucho, con los perfiles existenciales de los y las que aman y procrean, rompen y se abandonan, y de quienes insisten en vivir e incrementar la población del planeta que los alberga. Es un proyecto monumental sobre producciones de indagación socioartística de la familia iberoamericana, el cual se realiza en el Teatro San Martín de Caracas, desde la temporada 2007, con la curaduría de Gustavo Ott.
18 para tres
Ahora sube a escena el Proyecto Madre: Obras María con 18 piezas de nueve países en tres espectáculos. Las obras tienen como eje central a “María”, que comparte datos comunes en todas las obras, los cuales toma en los contextos y situaciones de cada país y sus relaciones con el tema de la maternidad. Es la virgen madre o madre de la iglesia, pero también es madre/padre, madre sacrificio, niña madre, madre soltera, madre de la patria, puta madre, malinche, madre abusada y hasta madre de todas las guerras. No sólo mantiene los datos comunes en todas las propuestas sino que en algunas de las piezas se refieren también a “José, el padre”, como si el personaje llevado a escena en las temporadas de 2007, 2008 y 2009 regresará al escenario como ente secundario, para concretar este estudio dramático sobre la célula familiar.
El primer montaje lo integran los textos de Gianni Clementi (Italia) y de Pilar G. Almansa, Diana I. Luque, Alejandro Rodríguez, Antonio Lafuente y José Manuel Lechado (España). Costa Palamides lo dirige y es actuado por María Brito, Nirma Prieto, Juliana Cuervo, Susana López e Ysandra González. La iluminación es de Gerónimo Reyes, la asistencia de dirección de Maritza Briceño y producción general de María Brito y David Villegas.
Bernarda Alba
Palamides escogió el proyecto dramático a cinco manos, proveniente de España, con el título La madre que te parió y el monólogo La sirvienta de Clementi. La propuesta de los hispanos abarca todas las madres posibles partiendo de una nueva visita a La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca y expandiéndose a las madres de alquiler, las adoptivas, las que no quieren envejecer, las que han matado a sus hijos, las madres de algunos dictadores o la madre de la comiquita Marco o el arquetipo totalizador de la Madre del Cordero.
“Me pareció una visión nada benigna hacia la maternidad, pero son una decantación profunda sobre el papel de la madre en nuestra sociedad. El monólogo me impresionó por la creación de la típica criada latinoamericana en el Primer Mundo y por dar a través de esa madre que no pudo ser, un certero acercamiento hacia la realidad política y social de la latinoamericana. Agregué canciones y acentos de nuestros países y un énfasis en la violencia de género y la creación del machismo proveniente de las mismas madres, producto de una maternidad problemática de adolescentes precoces o con ganas de retener al hombre a través de los hijos. También el concepto escenográfico viene de una metáfora producida por la lluvia, donde en la escena comparten una plataforma que es a la vez sexo femenino y cárcel”, explica Palamides.
Este montaje es “una demoledora y satírica visión sobre la Madre, pero además es un acercamiento poético y emotivo, como la que propone Clementi. Mi madre, cada vez que llovía torrencialmente en Caracas, decía que el cielo lanzaba patas de silla”, acota Palamides. “Esa agua violenta era una bendición a la cual no estaba acostumbrada en su Grecia natal. Hoy relaciono este Proyecto Madre con esa imagen, con la necesidad del líquido que a veces nos ama y nos violenta como la vida misma, como la madre misma. El agua es placenta y placer, pero también tsunamis y destrucción. Cuando leo sobre maltrato de género, tortura y totalitarismo descubro la masculinidad del mundo. Pero detrás de cada hombre hay una mujer, está lo femenino, esa que mentamos en la peor blasfemia”.
Como lo hizo antes en el tercer montaje del Proyecto Padre, Palamides creó una dramaturgia para este montaje que le permitió atar y desatar estas dos obras, de manera consecuente, para que el público armara el rompecabezas de estas visiones fragmentadas sobre la maternidad. Como director evitó que el espectador tuviese un acercamiento lineal a las historias y así contribuyó, enormemente, a la acción dramática puesto que así el público teje y desteje, como lo hacen las actrices-personajes.
Quinteto de oro
Pocas veces un proceso tan delicado en lo conceptual ha sido abordado por un puñado de actrices como este que hizo posible la primera entrega del Proyecto Madre, con sagas de maternidad muy particulares dentro del universo mismo de la pieza. Por supuesto contó con la actriz María Brito, bastión del arte dramático de la capital. Destaca la invalorable presencia histriónica de Juliana Cuervos que bordó con excelencia sus diversos personajes del montaje. Nirma Prieto, actriz de gran carrera en Teatrela, brilla en este montaje al ofrecer toda su veteranía y vena artística integral. Susana López e Ysandra González, pichoncitas de comediantas, que tienen bastante garra y provienen de las huestes del San Martín, defendieron ardientemente la propuesta de Palamides.
Este espectáculo es efervescente, ritual, verídico y certero documento sobre la maternidad, la violencia y explotación de la mujer, así como también su triste aporte al mismo machismo que la reprime. Desparpajo total y a veces totalitario en esta primera jornada del Proyecto Madre: Obras María.
13 papás
Primero fue el Proyecto Padre: Obras José , donde participaron Ignacio del Moral y Santiago Martín Bermúdez (España), Benjamín Galemiri (Chile), Ricardo Halac, Patricia Suárez y Mónica Ogando (Argentina), Bernard Lagier (Francia-Martinica), Luis Mario Moncada y Ángel Norzagaray (México), Gustavo Ott y Elio Palencia (Venezuela), Roberto Ramos Perea (Puerto Rico), y Víctor Viviescas (Colombia). Entregaron 13 originales obras, que recibieron montajes crispados y educativos.












¿Cuántos Kombit quedan?

Nos acompaña la negritud desde la prolongada infancia en la ciudadela campamento de un trapiche de caña de azúcar. Nos premió con varias turgentes madres de leche, además de las comidas típicas con las familias de sus trabajadores, todos negros como la noche pero de fantásticas sonrisas blancas y rosadas. La escuela nos apartó de nuestros negritos compañeros de juegos, pero ellos y sus padres nunca se fueron. Están ahí, reiterándonos sus mágicas y milenarias tradiciones y su pasión inconmensurable por la libertad para decidir por ellos mismos, la cual les ha sido negada durante los últimos 500 años en este continente. Nada, pues, de esa variopinta comunidad africana transplantada a las Indias occidentales nos es ajena.

Gracias a la Compañía Nacional de Teatro (CNT), la negritud de nuestra infancia ha regresado al toparnos con otra generación de afrodescendientes, al verlos y disfrutarlos en el espectáculo Kombit, lúcido montaje colectivo, iniciado en el 2009, con actores venezolanos y miembros de la comunidad haitiana, en Caracas, dirigidos por Gregorio Milano y Jorge Cogollo, para dar voz y rostro a una comunidad que mantiene vinculación con Venezuela desde los tiempos de la colonia.
Kombit –se escenifica en la Galería de Arte Nacional-en lengua creole es el espacio o lugar donde los esclavos eran libres dentro de su propia comunidad independiente. Lugar para la libertad de la negritud, que ahora en Caracas es un espacio teatral, donde la historia haitiana, sus paisajes humanos y sus luchas tienen una presencia viva, un aquí y un ahora. Y todo eso entra por la piel y los otros sentidos, gracias a la voz y los gestos de sus hijos, con su trabajo escénico de formas sencillas, canto y memoria sensibles y con palabras esenciales, como lo han indicado Milano y Cogollo. Kombit viene a ser como los guetos de los judíos o los gitanos en la Europa Central de la Segunda Guerra Mundial, donde se protegían parcialmente del rampante fascismo, añadimos nosotros. El fascismo no tiene color, ni tiempo, ni país definido, porque esta ahí, agazapado y esperando dar su zarpazo mortal, casi siempre.
El montaje es una correcta instalación escénica y un recorrido básico para que el espectador pueda desplazarse por diversas “estaciones”, descubriendo los elementos que componen la idiosincrasia del haitiano: el vudú como religión, el mercado como centro de intercambio humano, las historias cotidianas, anécdotas de vida, la venta de frutas, la esclavitud, la travesía por el mar, su riqueza pictórica, su música, sus elementos de percusión, la nostalgia por su país, sus procesos políticos, historias de independencia, entre otros. A este mágico espacio se le suma la colaboración de bailarines y percusionistas del Teatro Negro de Barlovento que completan con su fuerza expresiva la esencia del mensaje estético e ideológico.
El evento es parte de un modelo de producción que adelanta la CNT para que las comunidades sean centro y protagonistas del hecho teatral, el cual plantea la participación creativa de los ciudadanos, otorgando así a los espectadores más que una oferta escénica, formas alternativas de relación y reflexión en torno a la actividad teatral.
Pero Kombit, además, es un evento cultural que en su metamensaje invita a revisar la historia de la nación haitiana, desde que la invasión española liquidó a los indígenas y los sustituyó con esclavos negros. Difícil ha sido la vida para esa comunidad descendiente de los primeros africanos, pero, a pesar de todo, incluso de la misma naturaleza, han sobrevivido y ahí están, en un verdadero vía crucis, precisamente Kombit culmina con un Nazareno negro arrastrando la cruz y el publico atrás, como parte de la comparsa teatral.
No queda duda que se trata de un teatro experimental, que no está culminado y el cual todavía merece ajustes con la música, con los bailes y hasta con el mismo vestuario que está muy limpio y cuidado. Pero, uno critica lo que se hizo y no precisamente lo que no se hizo.
¿Cuántos Kombit hay en América Latina y en el Caribe?
Ficha artística
Obra: Kombit. Dirección: Gregorio Milano, Jorge Cogollo y Alfredo Caldera. Diseño y ambientación: Rafael Sequera. Musicalización: Emile Nervil y Alfredo Caldera. Percusionistas del Teatro Negro de Barlovento: Pedro Key, Yeralfre Bolívar, Pedro Duarte, Juan Sojo y Raúl Urbina. Elenco: Fritz Saint Louis, Inmacula Nervil, Fritz Saint Louis Nervil, Ullyses Wincenson, Jacob Louis Jeune, Emile Nervil, Peterson Samedi, Gyna Allience, Jenifer Registro, Dieufete Joseph, Jeferson Antoine, Richardson Zephir, Tatiana Saint Louis, Jorge Martínez, Demis Gutiérrez, Jesús Gómez, Argenis Ciriaco, Ángel Pájaro, Alexandra Yambo, Tuneixi Villalba, Fernando Ferrera, Jiniva Irazabal, María Téllez, María de los Ángeles Pérez, José Lugo y Derwin Campos.

domingo, mayo 23, 2010

Ionesco revolucionario en Caracas

Guillermo Díaz Yuma es uno de los más jóvenes de la generación de los años 70 y 80 del teatro venezolano del siglo XX y además es uno de los pocos que ha sobrevivido a todas las vicisitudes de la profesión de teatrero y, especialmente, de la vida del intelectual o el artista criollo. Este varón, de bajo perfil, que es una especie de catecúmeno porque trabaja sin cesar en los sótanos de la caraqueña Iglesia de San Pedro, en la urbanización Los Chaguaramos, dio magistral lección de como se versiona y dirige un texto del mejor teatro contemporáneo: El porvenir está en los huevos, de Eugene Ionesco. Hizo una temporada en la sala Anna Julia Rojas, apuntalado por los jóvenes comediantes Alí Rondón, Jariana Armas, Claudio Laya, Yazel Parra, Louani Rivero, Areani Rondón, Manuel Chourio, Sara Valero y Vera Linares. Grupo emergente de comprobado talento histriónico, ya capacitado para seguir en la lucha teatral, porque eso exige el teatro que se hace en Caracas o en Venezuela entera, donde los emergentes tienen que combinar la pasión, el talento y la práctica con cierta conducta de paciencia para avanzar y romper los obstáculos.
Autor del absurdo
Ionesco (Slatina, Rumania, 26 de noviembre de 1912/ París, Francia, 28 de marzo de 1994) demostró que el lenguaje es instrumento de exclusión y alineación, para lo cual escribió y montó La cantante calva, hace 60 años, donde nadie canta ópera, pero reitera su alerta sobre la sórdida soledad que acompaña a los seres humanos y lo insignificante de su existencias. A sus planteamientos filosóficos desde la escena les rotularon “teatro del absurdo” y la paternidad de tales discursos se la atribuyen además a Becket, Adamov, Arrabal, Genet, Tardiued y, por supuesto, Camus, quien afirmaba que la humanidad tenia que resignarse a reconocer que era imposible conseguir una explicación racional del universo y que, por lo tanto, al mundo había que verlo como un absurdo.
Sólo huevos
El porvenir está en los huevos
es una obra para cuestionar la producción en masa como objetivo principal de la civilización. Plasma el encuentro de las familias burguesas: los Jacobos y los Robertos, blanco constante de la crítica del dramaturgo. Según la crítica, que lleva más de 50 años analizando este texto, es para reflexionar cómo se comportan las sociedades, más allá de los paradigmas de nuevos o ancianos sistemas políticos o económicos. Pretende generar entre la audiencia una reflexión sobre la condición humana, desde la perspectiva del núcleo familiar. El humor se expresa en situaciones hilarantes y aparentemente absurdas con aguda y punzante visión crítica de la realidad.
Es una historia absurda sobre una pareja de jóvenes que se aman y practican sus gimnásticos encuentros cuerpo a cuerpo, pero no tienen el sexo convencional, ni nada que se les parezca, por lo que sus familias están preocupadas ya que necesitan que se casen y tengan hijos. Tanto insisten en que se desposen y consumen las nupcias, hasta que finalmente la esposa termina entregándose a la fantástica postura de decenas de huevos de gallina, los cuales de inmediato son empollados por su marido. Las familias felices festejan que sus vástagos se hayan entregado a la reproducción tan necesaria para su sistema social.
La obra muestra a una sociedad sumida en una serie de esquemas y modos de actuar cercanas a lo inhumano, inverosímiles, donde sólo puede accederse por la vía del absurdo, de la risa, del grotesco. Esta forma de escribir y concebir el teatro, de manera "cruel, humorística, destructiva y creadora a la vez", es para Ionesco la búsqueda de una nueva fórmula dramática presidida por el irracionalismo que caracteriza la vida del hombre contemporáneo. Así, a través del arte, se brinda un espacio a la reflexión, al debate, a la risa colectiva sobre uno mismo y los otros.
El trabajo actoral del conjunto de comediantes es valioso. Ahí ya hay valores individuales, como es el caso de Alí Rondón Y Sara Valero, específicamente. ¡La lucha continúa y Guillermo Díaz Yuma los cuida o los vigila como el Gran Hermano!


sábado, mayo 22, 2010

Alicia y Pirita hacen historia venezolana

Gracias al accionar cultural de la promotora María Teresa Castillo y el actor Luis Pardi, en 1978, el Poder Ejecutivo instituyó al 28 de junio como el Día Nacional del Teatro para exaltar así la decisión del Consejo de Caracas al autorizar sendos espectáculos teatrales en honor del apóstol Santiago, en la plaza mayor, de aquel 1600.
Ahora se espera que el actual gobierno revolucionario bolivariano haga un reconocimiento similar para subrayar así la importancia de los primeros montajes teatrales destinados a los niños y las niñas venezolanos, los cuales, gracias a su continuidad en el tiempo y en el espacio, desde la segunda mitad del siglo XX, han servido para educar los párvulos y sus padres en la degustación del arte escénico, además de la capacitación de nuevas generaciones de artistas.
Pioneros
Mientras llega ese reconocimiento, que los pacientes teatreros se merecen, hay que recordar como los comediantes chilenos Lily Álvarez Sierra y Gabriel Martínez llegan en 1948 y se quedan con su compañía para exhibir espectáculos infantiles, especialmente su Alicia en el país de las maravillas, en el Teatro Nacional. Viajan a Maracaibo y al Caribe, pero vuelven en 1952 para inaugurar la Televisora Nacional con un teleteatro infantil, de lunes a viernes, hasta 1956. En 1958 fundan su escuela y surge la Compañía Juvenil Venezolana, dirigida ahora por sus nietos César Sierra, Fernando, Natalia y Gabriela Martínez. ¡No hay otra familia venezolana en tales avatares!
Recordamos a Lily y Gabriel, quienes ya hicieron sus mutis finales, porque enseñaron, suficientemente, que el teatro se aprende en la escena y por eso sus clases pasaron de la teoría a la práctica. Predicaron que el teatro infantil no es suficiente para formar actores, porque exige tener más sólida capacitación, pero sí es adecuado para enseñar al público. Formaron a comediantes como Ibrahim Guerra y Carlos Omobono, entre otros.
Evocamos a tan legendaria pareja de pioneros porque culmina la primera década del siglo XXI y su semilla continúa dando frutos. El teatro infantil, o para niños y niñas, es ejemplo por la capacidad de trabajo de sus artistas, quienes desbordan imaginación para crear y producir a pesar de tantos obstáculos que estorban su desarrollo. ¡Todo comenzó con esa teatralización de la obra de Lewis Carroll!
Mortal amenaza
Y como muestra del ambicioso y siempre pujante teatro infantil, recomendamos el espectáculo La lección de Pirita, escrito por Roblan Piñero, el cual, bajo la creativa dirección de Rafael Monsalve (Juan Corazón), hace temporada en el Teatro Trasnocho.
Estrenada en el Teatro Tilingo (1993), y muy oportunamente remontada en este siglo XXI, La lección de Pirita subraya el peligro que emana de la basura o los desperdicios que generan los humanos, y para eso plasma la historia de una niña que le encanta o disfruta tener su cuarto desordenado y sucio, y quien además tiene amigos como el cómico ratón Rocco y la divertida cucaracha Cuqui.
Estos personajes la llevan al Mundo de la Basura, gobernado por la glamorosa reina Desperdicio. En el recorrido, Pirita conoce a diferentes personajes que trabajan incansablemente para mantener el caos en tan asombroso reino. En esa marcha, eso personajes interpretan diferentes momentos musicales para acompañar así los encuentros de Pirita con el fantástico Chatarra, que alimenta a las plantas carnívoras y cuida del jardín de la reina; éste le hace comprender a Pirita que llegó a esa comarca con una misión: eliminar a la temible Desperdicio.
Pirita, con la ayuda de los demás habitantes de tan extraño país, se enfrenta a la poderosa soberana, dándole así un cambio favorable a su ambiente, transformándolo en un lugar más bello y reforzando la experiencia con una moraleja: la importancia de cuidar al planeta Tierra y prevenir la contaminación ambiental, reforzar el aseo personal y luchar para vivir en un mundo mejor, lleno de armonía y paz. ¡Maravillosa y oportuna lección para estos tiempos!
Montaje contemporáneo
Hay que reconocer que las actuaciones observadas demuestran no solo talento y práctica ahí presentes, sino una cierta magia, o sentimiento, de todos ellos por jugar a mostrar lo mejor de si mismos ante un auditorio tan especial, como son los infantes, a quienes no se convence fácilmente de lo que se le exhibe, sino hay verdad, sino hay comunicación. Kelvis Martínez y Verónica Arellano logran las mejores performances con sus personajes, sin que esto demerite a los demás. Todo eso se logra también con las recomendaciones del veterano director Monsalve y por la hiperkinética puesta en escena que logra, para lo cual es vital el preciso juego del mecanismo escenográfico y sus elementos, diseñados por Rosa Helena Arcaya.
La lección de Pirita, desde su estreno el 16 de Enero del presente año, ha cumplido 40 funciones con éxito y casi diez mil espectadores han disfrutado del espectáculo. Atrapa al público infantil y al adulto, por el humanismo de su cuento, su preciso despliegue teatral y la música que crearon Nacho NET y Luis La Rosa. Es una depurada muestra cultural de KJCP Producciones. ¡La historia continúa!
Hija de actores
Últimamente, Josette Vidal Restifo, hija de los reconocidos comediantes Javier Vidal y Julie Restifo, ingresó al elenco para interpretar el rol de "Pirita" y compartir así el personaje con la actriz Estefanía López. La jovencita se ajustó con facilidad y mucha entrega a la propuesta, demostrando tener talento y ganas para superar el gran reto de ser la protagonista de tan singular historia teatral. ¡Hay carne y sangre de cómica en esta mujercita!
Ficha Artística
Obra: La lección de Pirita. Autor: Roblan Piñero. Dirección general: Rafael Monsalve. Asistencia a la dirección general: Ramón Casanova. Productores: Kelvis Martínez y Juan Carlos Pabón para KJC Producciones.Elenco: Josette Vidal Restifo y Estefanía López, Kelvis Martínez, Kellyns Herrera, Verónica Arellano, Sergio Pinto, Juliano Mujica, Juan Ernesto Pabón, Juan Carlos Pabón, Erick Soto y Ericson Soto.