lunes, mayo 16, 2011

Gustó café-teatro gay en Dublín

Terminó el Festival de Teatro Gay en Dublín, Irlanda y Venezuela estuvo representada por Julio Bouley y su espectáculo Let's Pretend We're Having Coffee Together Thirty Years Later (Theater Testimonial in 7 Times), que en español es Vamos a imaginar que nos estamos tomando un café 30 años después.Del 2 al 8 de mayo participo en ese evento que le ha permitido revelar sus experiencias.
-¿Sabía que durante los últimos 40 años ningún teatrero venezolano, habia participado en un festival dedicado exclusivamente al teatro de temática gay?
-Bueno, saber, saber, no; pero lo imaginé. Imaginé, más bien, que nunca. Quizá, decir los últimos 40 años es decir nunca. No sé si en los años 60' o 70' durante la época de búsquedas de libertades civiles o con los movimientos hippies del mundo se haya organizado un festival de teatro gay. Sí hubo eventos y obras de teatro particulares dedicados al tema, por supuesto, pero festival de teatro gay, la verdad creo que no se hizo. Y si se hizo, dudo mucho que algún venezolano haya participado. La verdad es que creo que poca gente se hubiera atrevido, además de Marco Antonio Eteddgui. Y ahora, pues menos. Si la moda es más bien casarse y hacer un show tipo 15 años. Creo que eso tiene que ver con que los actores se ven a sí mismos como producto a vender. Lo que importa es el mercadeo. El matrimonio pasó a formar parte de esa campaña de mercadeo para vender el producto actor. Entonces, como en Venezuela no hay, ni habrá en un futuro cercano, matrimonio homosexual, creo que veremos muchos matrimonios comerciales por un rato. Hablo, por supuesto de la TV, pero ese es el contexto que veo.
-¿Usted cree que se puede organizar un evento similar aquí en Caracas, teniendo en cuenta que hay mas de un docena de piezas escritas por autores venezolanos sobre esa temática?
-La verdad dudo mucho que se pueda. No lo digo por la parte artística, que hay cosas súper interesantes y maravillosas. Pienso, por ejemplo, en la obra de Elio Palencia, en teatro y en Armando Díaz en danza, entre muchas otras propuestas. Creo que los problemas van más bien por el lado organizativo. Hace poco tuve una corta (menos mal que corta) temporada de burócrata cultural. ¡Qué difícil hacer algo! Y un festival: ¡Una pesadilla! ¡Imagínate con esa temática! Al Estado, por un lado, no le interesa para nada el tema. Cuando digo que no le interesa para nada, digo poco. En este caso hablo del Estado central. Después si buscas en gobernaciones o alcaldías, si encuentras alguien a quien le pueda interesar el tema, hay que agregar las dificultades políticas. Ninguna alcaldía roja o azul va a organizar un festival de teatro gay sin tratar de sacar ganancia política. Cosa que es evidente en cualquier actividad artística que organiza cualquier organismo en Venezuela. Y eso, para el teatro es simplemente mortal. Y si se trata de un festival de teatro gay, con todas las implicaciones reivindicativas que ello implica, sería desastroso. Estado imposible, pues. Eso deja sola a la iniciativa privada. Difícil, difícil. Yo mismo estuve fantaseando con organizar un festival de este tipo después de ver las cosas maravillosas y serias que se están haciendo. Antes de escribir una línea de proyecto, tiré la toalla. Por un lado, como ya dije conseguir ayuda estatal es imposible. Por otro lado patrocinio privado también imposible.
-Hace tiempo que no existe en Venezuela para el teatro el patrocinio privado. Y dejo claro que digo TEATRO, no televisión en escenario, que es lo único a lo que la empresa privada le podría interesar para garantizar que va a promocionar su producto ante un público amplio. Y eso nos trae la tercera dificultad para organizar un festival de teatro gay en Venezuela: el público. Hace tiempo que percibo que el público de teatro en Venezuela va desapareciendo. Cada vez se van quedando en las salas de teatro el público que viene a ver a sus estrellas de tele en carne y hueso. A nadie le interesa ir al teatro. A la gente le interesa es ir a ver tal o cual estrella. La obra, ah sí, además es bien chévere porque te ríes. Y el Estado promociona, por otro lado, la entrada gratuita a todos los espectáculos teatrales, lo que inconcientemente va creando en el público una desvalorización de trabajo artístico de la gente que trabaja en el arte y sueña vivir de su trabajo. Si el Estado se desentiende de promover el teatro (sobre todo si los artistas teatrales no son chavistas) y, por otro lado, promueve la desvalorización del trabajo de los artistas con las entradas gratuitas, estamos en un verdadero infierno artístico. Claro, lo primero que piensas al tener entrada libre es que ayuda a la inclusión de todos al producto artístico. Eso está muy bien y, de hecho, durante mi (digo otra vez afortunadamente corta) temporada de burócrata cultural defendí la gratuidad de los espectáculos. Pero, eso sólo funciona si el Estado le garantiza al artista un salario digno. Si no, es como pedirles a los médicos o maestros que trabajen gratis porque hay que ser inclusivo. A nadie se le ocurre eso, ¿no? ¿Por qué se lo pedimos a los artistas? Bueno, me estoy saliendo del tema. Disculpa.
-Volviendo: No, no creo que sea posible organizar un festival de teatro gay en Venezuela. Por lo menos no como se ha organizado hasta ahora un festival. Pero sí, me encantaría trabajar en su organización. Como ves, la contradicción, es decir, el conflicto, es la base para todo creador. Eso sí ha sabido promocionarlo el Estado. ¡Algo habrá que agradecerle! Propongo desde ya, entonces, que nos organicemos los artistas a quienes nos interesaría trabajar en un festival de este tipo y que nos unamos para hacerlo. Como ves, la esperanza es lo último que se pierde. Supongo que si alguien lee esto y le interesa en lanzarse en esa aventura sin buscar ayuda del estado o de la empresa privada, querrá ponerse en contacto conmigo: juliobouley@yahoo.com o que me mande un mensaje por Facebook o Twitter. Quien sabe qué pudiera salir de aquí. Desde ya propongo Margarita como sede.
-¿Cual es su balance personal y su reflexión artística sobre el evento irlandés en general?
-Bueno, en realidad estoy un poco decepcionado de la organización del festival. No se llenaron mis expectativas, que creo que fueron muy grandes. Se trataba más de un evento gay que de un evento artístico. Pero la experiencia fue muy importante. Para mí fue una gran lección artística y humana. Se unieron simultáneamente todas las pesadillas de un actor con todos sus sueños celestiales: Una pésima sala, ruido, frío (te recuerdo que mi vestuario es inexistente), poco público, otro idioma, desconcentración, en fin, una pesadilla. Pero al mismo tiempo, una conexión humana extrema con el público, la emoción absolutamente verdadera, sinceridad de la palabra, una maravilla. Una gran lección actoral para mí. No hay dificultades que un actor no sea capaz de superar. Además vinieron grandes amigos artistas que viven en Europa a verme. ¡Un verdadero honor! En todo caso, lección actoral y lección gerencial. Si se hace finalmente el festival en Venezuela, sacaremos esas lecciones a relucir.
-¿Hay público suficiente para un evento de esas características en Dublín y también lo habría aquí en Caracas?
-En este momento en Irlanda hay una tremenda crisis económica y, de golpe, eso afectó mucho la cantidad de público del festival. El ganador del año 2009 vino a ver mi espectáculo y después nos quedamos conversando. Yo le contaba que estaba preocupado porque tenía poco público. Y me dijo que él había hecho funciones con dos personas el día anterior. Y me contó que en 2009 se quedaba gente afuera. Un cambio radical. Los organizadores estaban conscientes de esas dificultades, pero decidieron no parar el festival justamente por no entrar en el juego de la crisis y para interrumpir su continuidad. En todo caso, la ayuda del Estado nunca estuvo en riesgo y gracias a eso se pudo hacer. Yo tuve poco público durante las primeras tres funciones. Después fue subiendo hasta las dos últimas que se agotaron las entradas. En todo caso, siempre hubo una extraordinaria conexión con el público. Un público muy raro. Frío, inexpresivo, durante la función. Y después muy elocuente en los aplausos. Y la gente se acerca a darte sus impresiones. También tuve una entrevista en el programa de radio más escuchado de Irlanda. Los dos entrevistadores fueron a ver la pieza antes de hacer cualquier pregunta. Por lo tanto, todas las preguntas eran interesantes e inteligentes. Eso es imposible que pase en Venezuela. Si vas a un programa de radio o televisión, el entrevistador recibe una hojita con dos o tres líneas sobre quien eres y sobre la obra dos minutos antes de salir al aire. Por supuesto, preguntan estupideces. Y pedir que hayan ido a ver la obra y que sepan de lo que están hablando: ¡pensarán que uno está loco! Por otro lado, siempre está el balance personal a nivel de contactos y experiencia. Salió por allá una invitación para Virginia en EE.UU. Vamos a ver si eso tiene continuidad.
-¿Piensa seguir exhibiendo su unipersonal?
-¡Sí, claro! Después del trabajón que representó aprenderme el texto en inglés. Fueron tres meses de trabajo. Aprenderme el texto, después trabajo de pronunciación, para lo cual me ayudo Loló Blaumann en París. Trabajo de nueva puesta en escena, para lo cual me ayudó Ricardo Mendoza. Trabajo musical con música original de Alejandro Escalona. Excelente músico venezolano que vive en París. En fin, mucho trabajo para dejarlo de hacer. Como te decía hay posibilidades de llevarlo a EE.UU. Pero igual seguiré buscando para hacerlo en festivales en países hispanohablantes y anglohablantes. Después vendrá la parte francohablante. El año que viene lo aprenderé en francés y a honrar a José Luis Pérez en el mundo. Él fue el coescritor conmigo de la obra e inspiración absoluta por su talento nato.
-¿Lo invitaron para el próximo evento?
-No. Pero tampoco creo que iría.

domingo, mayo 15, 2011

Guantánamo y Goya en Caracas

El pintor español Francisco de Goya nunca visitó la provincia cubana de Guantánamo, donde, desde inicios del siglo XX, Estados Unidos de América mantiene una base militar que ha transformado en cárcel para sus enemigos políticos. Pero gracias a la locura creativa del venezolano Vladimir Vera en Caracas se podrán ver sendos espectáculos centrados en una interpretación de la vida del ilustre artista hispano y en lo ocurrido recientemente en ese presidio. Se trata de Goya y Guantánamo.
-¿Cómo llegan Guantánamo y Goya a sus manos?
-Guantánamo esta en mis manos gracias a una invitación por parte del grupo teatral Jeff Levy. Este texto captó mi atención porque abarca la temática de la violación flagrante de los derechos humanos por parte de las grandes potencias internacionales. Todo lo que el público escuchará en escena proviene de las transcripciones de las cartas y declaraciones de los presos que fueron torturados en la cárcel de Guantánamo. Con Goya pasó algo muy distinto, ya que el año pasado tuve oportunidad de producir un montaje de Juan Navarro, uno de los actores de la compañía española “Carnicería Teatro”, de Rodrigo García. Una vez contactados, nos cedió a Teatro Forte los derechos de la obra; se trata de un texto que habla contra de la sociedad de consumo, del cual me enamoré inmediatamente, por lo que decidí montarlo. Así de sencillo fue la cosa.
-¿Por qué monta esas obras?
-En el caso de Guantánamo, creo que corresponde a una realidad que obviamos. Hace unos días se liberaron documentos en Wikileaks en los cuales se revelan atropellos que vivieron muchos detenidos por el solo hecho de practicar la religión musulmana. En este sentido aspiro a una necesaria denuncia para sanar, señalar, o tal vez, reflexionar sobre estos asuntos tan delicados. Con respecto a Goya admito un gran placer. Es una comedia negra deliciosa donde se atacan los ídolos post-modernistas. Además, adoro la dramaturgia de Rodrigo García, creo que es uno de los pocos rebeldes iconoclastas que quedan en el teatro contemporáneo y tener de nuevo la oportunidad de trabajar con Fedora Freites y recibir la ayuda de grandes artistas nacionales e internacionales que cooperaron en el montaje, el fotógrafo Nelson Garrido ó la actriz Arlette Torres, para nombrar algunos, quienes colaboraron de manera desinteresada en los testimoniales de la obra y creyeron en este proyecto que en cierta forma hace homenaje a una referencia pictórica universal como Francisco de Goya. Se trata de una comedia que se ensaña de manera visceral contra de la sociedad consumista, tema -en demasía - vigente en un país como Venezuela.
-¿Cuál premisa o qué concepto une ambas obras?
- Guantánamo es la impunidad. En ella, o gracias a ella, somos testigos silentes de crímenes contra los derechos fundamentales de todo ser humano, observamos asimismo cómo varía el concepto de justicia según convenga a la sociedad regente o con más poder. Goya es la lucha en contra de la sociedad de consumo, en este caso a través de los placeres y de la acción sobre la retórica. Creo que no es casualidad que estas obras llegaran a mis manos. Las injusticias, la impunidad, el consumismo y el qué dirán como eje de vida, son una constante en nuestras sociedades, por lo tanto, ambas obras constituyen denuncias en contra del sistema social contemporáneo.
-¿Cómo abordó cada montaje?
-Guantánamo es teatro documental. Es un montaje desnudo, desprovisto, en el que la palabra lleva el montaje. El público es un receptor de informaciones que empeoran según adelanta la trama. Por ello, los actores confrontan a los espectadores directamente desde el escenario, sin artilugios o efectismos, permitiendo que sea el texto el que movilice al espectador. Goya es lo contrario: el texto, el arte, la interpretación, la forma de abordar el montaje, todos los elementos escénicos involucrados, nos llevan al espacio de la mente alterada de una mujer fanática de los deportes y amante de la obra de Goya, que haría cualquier cosa por ver las pinturas negras. En el ínterin, otros artistas van dando sus visiones del trabajo de este pintor. Es una comedia con música en escena, con imágenes constantes, un maravilloso festín plástico casi barroco.
-¿Satisfecho de tales elecciones?
-Sí. Escojo los textos desde el placer y por la necesidad de decir, de comunicar. A través de la puesta en escena, reinterpreto, indago, divago sobre las ideas del autor. Siempre es un placer volver a trabajar con mi grupo Teatro Forte y conocer a la gente del Jeff Levy, gente que ama el teatro y realiza cantidad de sacrificios para insertar el teatro dentro de su vida. Ha sido maravilloso. Son dos experiencias teatrales y de vida que atesoro.
Grito de libertad
“Hay que hacer algo. Sin preocuparse por las consecuencias”. Esta frase, pronunciada por el personaje del unipersonal Goya, resume las pretensiones de la obra de español Rodrigo García: un grito de libertad, una carcajada, un espuelazo delirante que reclama atención inmediata. Y es también el motor que mueve el montaje del director Vera en una propuesta arriesgada y dura que se podrá verse desde el viernes 20 de mayo, a las 8 PM, en la sala Cabrujas, con las video-intervenciones de Salomón Eidelman, la musicalización de Valeria García, ex vocalista de Sur Carabela, y la presencia de la actriz Fedora Freites, encargados de dar vida a la pieza teatral. Además, es una versión libre e intimista que incorpora la colaboración de figuras artísticas nacionales e internacionales. El monólogo transcurre en medio de un salón de conferencias y nos trae a una loca maravillosa que relata su proyecto de vida: gastarse todos sus ahorros en una sola noche de farra, consumiendo arte, unos cuantos gramos de cocaína, whisky, acompañada de un filósofo alemán y de unos emparedados de tortilla para pasárselo en grande. Y es que este es el otro gran tema que abarca la obra: la cultura pop, el consumismo, y la caída de los grandes axiomas que sostienen a la sociedad moderna. En suma, una comedia inteligente que no se puede dejar pasar por alto.
¿Cuáles derechos humanos?
Entre el 19 y 29 de mayo se presenta en la sala Luisela Díaz del Caracas Theater Club la obra Guantánamo, con producción a cargo del grupo de teatro Jeff Levy Caracas Playhouse y puesta en escena por Vladimir Vera. Es una pieza que ha impactado en Europa y Estados Unidos por su muy actual alegato a favor de la libertad. Fue escrita en 2004 por las inglesas Victoria Brittain y Gillian Slovo, con base en los testimonios reales de cinco detenidos británicos en la base estadounidense, así como sus familiares y abogados. “Guantánamo hace reflexionar sobre cosas tan esenciales como la libertad, el poder, la religión, la guerra, los derechos humanos, la democracia, temas todos de especial actualidad en estos primeros meses de 2011”, dice Vera al explicar las razones que lo llevaron a seleccionar este texto para presentar en el Theater Club. Se trata de una muestra del teatro político y social. Además, la puesta en escena es tan efectiva como simple, para enmarcar con contundencia lo que 11 actores y actrices van contando en escena dentro de un espacio circular, opresivo, que hace pensar en una gran jaula. En la obra también se incluyen opiniones de familiares, abogados y organizaciones defensoras de los derechos humanos, así como testimonios de familiares de víctimas del atentado, en septiembre de 2001, de las Torres Gemelas de Nueva York por terroristas suicidas de Al Qaeda.

Judas 2011

Cayó abatido un malandro infiltrado en la Policía Municipal de Caracas, durante un asalto a una entidad bancaria. Esta información, publicada en “las páginas rojas” de Últimas Noticias, permitió que el dramaturgo y cineasta Román Chalbaud escribiera y mostrara, hacia 1964, su pieza teatral La quema de Judas, la cual después llevó al cine.
Desde la temporada teatral venezolana del 2006, el director José Jesús González y su agrupación Teatro del Encuentro han estado exhibiendo, en Maracay y Caracas, diversas versiones escénicas de tan original obra, hasta ahora no superada, nacida de las entretelas sociales criollas.
Adaptada para este 2011, La quema de Judas, que se mostró en los espacios de Banco Central de Venezuela y la Casa del Artista, reitera su denuncia sobre la corrupción en los cuerpos policiales, pero va más allá de subrayar tal o cual episodio social y se adentra en los orígenes de la descomposición de los núcleos familiares donde los hijos se crían sin Dios y sin ley alguna.
Su anécdota es simple: una madre desconsolada vela el cadáver de su hijo, un agente policial muerto por los atracadores de un banco, mientras un periodista la bombardea con preguntas precisas sobre el pasado de su muchacho. Ahí van desfilando todos los antecedentes de esa familia y sus amigos o compinches, en especial lo que hacía el occiso antes de ingresar al cuerpo de seguridad. Era un delincuente de poca monta que aceptó ponerse el uniforme y portar el revólver y un rolo para facilitar una serie de atracos posteriores, especialmente a las entidades bancarias, planificados por unos asaltantes adiestrados para tales fines, pero a esa delincuencia organizada le salió un rival inesperado: un grupo de guerrilleros decidió dar el golpe primero, porque necesitaban urgentes recursos económicos para su lucha reivindicativa, y por eso eliminan al hijo de la desconsolada mujer, sin saber lo que había detrás.
Precisamente, el director González ha dicho que La quema de Judas es la obra de Chalbaud que mejor expone la gran problemática latinoamericana sobre la violencia, la traición y la corrupción. Un teatro donde el tiempo es vital por esa conexión entre pasado y presente, lo cual para un puestista es un reto; hay que establecer esa diferencia y llegar así a la piel del público. Es una obra dramatúrgicamente perfecta y con todos sus personajes afinadamente delineados.
El espectáculo, que se realizó en un espacio a la italiana, transcurrió con excelente ritmo y estremecedoras imágenes, entre atmósferas de brutal realismo y refinada fantasía onírica. Fue una depurada muestra del mejor teatro contemporáneo, que hizo énfasis en los contenidos, gracias a las actuaciones de Iliana Hernández, Anthony Gómez, Ingrid Muñoz e Ivor Muñoz, además de los roles que desempeñaron José Torres (Ganzúa) y Augusto Galíndez (el periodista).

También se lució un grupo de jóvenes artistas, como José Gregorio Becerra, Theylor Plaza, Ulises Gudiño, Delvin Barrios, José Barrera y Alexander Vicuña. Son jóvenes con evidente talento histriónico, quienes ahora buscan más y mejores oportunidades para exhibirse y alcanzar sus metas artisticas y profesionales.

¿Lo conseguirán? Ellos solos no, por supuesto, con otros como ellos y con la comunidad, además del Estado. De todos modos tienen futuro y están construyéndolo.

martes, mayo 10, 2011

Luis Fernández actúa en Nueva York

El actor y director venezolano Luis Fernández no se duerme en los laureles y es por eso que durante este domingo, a las 6 y 30 de la tarde, se estará presentando en el teatro del grupo Repertorio Español de Nueva York con su unipersonal ¡No eres tu!, ¡soy yo!, el cual lleva casi un lustro en escena.
-¿Qué pasa?¿Está haciendo el crossover de una vez?

-Nuestra idea, lo sabes, siempre ha sido expandirnos más allá de las fronteras del país. Ya lo logramos hacia Colombia y con Nueva York hemos venido trabajando para que nuestros espectáculos sean vistos en estos escenarios.

-¿No es el primero espectáculo que presenta que en Repertorio Español?

-Sí, es la primera vez que presento ¡
No eres tú!, ¡soy yo¡ en Nueva York. Ya lo hice durante varias semanas de temporada muy exitosas en Miami y ahora lo estreno en el escenario de Repertorio Español que siempre nos ha abierto las puertas del público de la Gran Manzana. La idea es comenzar en español y pronto presentarlo en inglés.
-¿Cómo es el espectáculo? ¿Igual al de Caracas?

-Habiéndolo hecho ya en Miami y en el festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, he podido probar el espectáculo en públicos foráneos. Mi intención es siempre mantenerlo fiel a nuestra "venezolanidad". Cuando vemos un espectáculo de Astrid Hadad, la mexicana, de la Andaluza Antonia Sanjuan o del colombiano Andrés López, esperamos verlos en sus respectivos acentos y los disfrutamos aunque haya alguna palabra que se nos escape. los venezolanos, en nuestro afán de querer complacer al mundo y de que nos quieran, a veces perdemos nuestra esencia traduciendo nuestro léxico a esa infamia llamada "español neutro". Yo no pienso perder mi tonito caraqueño aunque siempre hay un par de palabras que se cambian por aquí y por allá. Creo en mi espectáculo y siento que aborda temas universales con los que se pueden sentir identificados todos los públicos.

-¿Cómo es la pieza que dirigirá para Repertorio,quiénes trabajan y para cuándo sería su estreno?

- Repertorio nos invitó hace un par de años a la celebración de su gala anual con nuestra producción de
Las quiero a las dos de Ricardo Talesnik, la cual tuve la ocasión de dirigir, mientras era producida y protagonizada por Mimi Lazo. La obra gustó mucho y de hecho ganamos varios premios por la actuación y dirección del espectáculo. Ahora me han honrado con la invitación para este año.. Se trata de la comedia romántica Wild in Wichita (Locuras en Wichita) de Lina Gallegos, quien ganó el concurso de dramaturgia que convoca la MetLife Foundation. Es una obra hermosa no sólo porque trata el tema universal de la búsqueda del amor, sino además porque tiene la particularidad maravillosa de que sus protagonistas tienen cerca de 80 años. Trabajo con dos veteranos de las tablas, Miriam Cruz y Frank Robles. El estreno está pautado para la primera semana de Junio.
Sexo sentido
¡No eres tú! Soy yo!
dura unos 65 o 70 minutos sin intervalos. Su origen está en el programa radiofónico Sexo sentido que Luis Fernández hace desde hace varios años. De esas entrevistas a mujeres y hombres con problemas, sentimentales y eróticos salió la idea del montaje, cuyo guión básico lo hizo a partir de sus libros Sexo Sentido, donde ha compilado tales entrevistas. "Es un teatro que se hace sobre la marcha, como lo hacen los humoristas, que siempre son unos maravillosos actores", reitera Luis Fernández. "Lo mío es una especie de recorrido sobre las diversas maneras de vincularnos afectivamente, cómo llegamos a las relaciones y de ahí al matrimonio, que se supone que es para toda la vida, pero con unas infidelidades de por medio y al final un divorcio, un despecho y una vuelta a empezar. En ese ciclo hay una serie de cosas que suceden y no es bueno ni malo que uno pase por todas las etapas. Esa es la vida. Y lo importante es que cada vez que se pase por ese ciclo, pues que se vayan cometiendo errores diferentes a los cometidos anteriormente", dice Luis Fernández, caraqueño de 42 años.




















sábado, mayo 07, 2011

Lírica de la utopía

Gustavo Ott es periodista de profesión) y por esos avatares o vicisitudes de la vida debutó como dramaturgo (Evangélicas, divorciadas y vegetarianas, 1989), una exigente y nada fácil actividad artística en la cual ha persistido hasta completar por ahora una treintena de piezas, algunas ya traducidas y exhibidas en escenarios foráneos, con éxito además.
Recientemente, estrenó la estremecedora y utópica obra Lírica, en la sala San Martín, plasmada por el conmovedor despliegue histriónico de María Brito, Verónica Arellano y Carolina Torres, con la conducción precisa de Luis Domingo González y una pulcra producción a cargo de David Villegas para el Teatro San Martín de Caracas (TSMC) y el grupo Textoteatro.
Con Lírica, el TSMC celebra sus 18 años de funcionamiento y además comienza al Proyecto Burgueses, el cual tiene como objetivo crear vínculos tanto participativos, teatrales y literarios con la comunidad que rodea al Teatro San Martín.
La saga de Lírica recrea hechos ocurridos durante el 2006 en una escuela de la zona de San Martín, apenas a unos pasos del mismo teatro en al suroeste caraqueño, entre dos niños de nueve años. Ahí se abordan las relaciones de los temas del odio, la venganza y el perdón con la poesía, la música y el amor. Las armas nobles de la utopía humanista contra la irracionalidad del poder y los extremismos ideológicos, como algunas religiones. Una utopía que predica el cultivo de la sensibilidad humana a partir de la poesía, la música e incluso el amor o la amistad para lograr ese mundo mejor.
Para Ott, la situación en la que se vieron involucradas estas dos familias de la comunidad de San Martín “es también una metáfora del país y de la distancia que es capaz de alcanzar nuestra sociedad si de una vez termina por confiar en la fuerza poderosa de su sensibilidad”.
El espectáculo
Es lo más hiperrealista que hayamos visto jamás en el TSMC. Una escenografía compuesta por un vetusto piano y el banco para el intérprete, un escritorio con unas carpetas, tres sillas y el tricolor nacional venezolano en un rincón, reciben a tres mujeres empeñadas en resolver sus problemas y salir victoriosas, mientras que los verdaderos protagonistas están afuera, en el patio de una escuela. Ellos son los alumnos David López y Lennon González, de nueve años, empeñados en conocer y comerse al mundo, divertirse, estudiar y enamorar con sus poemas a la niña más linda de su clase, Francesca. Mientras en la oficina de la directora del plantel (María Brito), Abril López y Norway González (Verónica Arellano y Carolina Torres) insisten en retirar a sus hijos del claustro, porque el padre de Lennon mató al progenitor de David… y ninguna de ellas puede aceptar tal tragedia, no les parece sano ni correcto que sigan juntos y además fraternicen. Mientras que la utopista educadora lucha para convencerlas de que si hay una sana convivencia entre los muchachitos, que se ayudan mutuamente en sus estudios y que además poetizan la realidad para enamorar a la damita que los tiene locos. El final es abierto: las conflictuadas madres se conmueven ante la interpretación de la pieza Gnossienne No. 5 de Erik Satie, e intentan romper el hielo de sus tragedias familiares y hacer felices a sus vástagos
En síntesis, Carolina Torres, Verónica Arellano y María Brito son las maravillosas actrices que dan vida a esta utópica Lírica. Lo de utópica es una condición innata del teatro de Gustavo Ott, quien reitera con este texto que la poesía, la música y el amor pueden aún salvar al mundo, en este caso a la juventud que se levanta en una sociedad que vive y desafía a una cotidiana microguerra civil. Y por supuesto que yo también soy un utopista, a quien se le revuelve el estomago y llora cuando la escena reconstruye aquellas sangrientas facetas de la vida que salen precisamente reseñadas en los periódicos o en los noticieros de la TV. ¡Es una obligación para los utopistas verla y sufrirla, más no podemos hacer…por ahora!
Proyecto Burgueses
Una propuesta de participación multidisciplinaria y de creación política y poética con la comunidad obrera que rodea al TSMC es el Proyecto Burgueses. En esta oportunidad, presenta una pieza creada luego de un trabajo de investigación sobre las historias que han impactado a la zona. Es un experimento escénico y comunitario que nos remite a una mezcla de la teoría del Teatro del Oprimido con la poesía comunitaria y política de Cai Guo-Qiang, y la práctica diaria comunitaria del TSMC. Son espectáculos que colocarán las historias de la comunidad como centro de todo el esfuerzo literario y teatral, sobre el concepto creador más importante del siglo XXI: las versiones de la realidad. Y en especial, sobre el efecto que tiene en la comunidad la relación entre la fantasía que vemos y la utopía que nos esconden, ha dicho Gustavo Ott. Este Proyecto debe su nombre a uno de los temas más recurrentes en las entrevistas realizadas en la comunidad y el cual se convirtió en la columna vertebral del programa: la idea del sueño, la naturaleza de la utopía y su relación con la división de las clases sociales.

Lírica, basada en una historia real de la comunidad, es resultado además de “mi entrenamiento como reportero (se graduó como periodista en UCAB, 1991). Creo que con esta pieza he regresado a lo que siempre he hecho: periodismo. Pero un periodismo con alma. Desde que incorporamos los Proyectos anuales a San Martín (Festival de Talleres, 2007; Proyecto Padre: Obras José, 2007; Proyecto Madre; Obras María, 2009; Shakespeare 4x4, 2010) y ahora Burgueses y Crimen y Castigo) hemos visto una evolución notable en la programación del TSMC y en nosotros mismos como artistas, no sólo en lo interno, sino también en el perfil internacional”, puntualiza el autor, nacido en Caracas hacia 1963.

Concierto en Rajatabla

¡Por ahora los rebullones se quedaron con el pico cerrado...pero siguen revoloteando! Estaban encendidas las alarmas en el sector cultural ante un eventual desalojo del grupo Rajatabla de la sede que ocupa desde hace 37 años.
Ese incomodo diferendo surgió tras el vencimiento del contrato de comodato entre el Estado venezolano con el Ateneo de Caracas, el cual no afectaba ni protegía a la agrupación que ocupa la edificación ubicada detrás de Unearte y al lado del Teatro Teresa Carreño.
Pero se impuso la gerencia humanista y política de la rectora de la Universidad Nacional Experimental de las Artes, Emma Elinor Cesín, y la institución teatral se queda por ahora en ese edificio de ladrillos rojos, compartiendo su espacio físico con los universitarios. La diligente funcionaria ha prometido un documento que formalizará la presencia rajatablina y fijará además unas pautas de estricto cumplimiento.
Y como el teatro no se detiene y menos en lo referente a la formación y la capacitación de las nuevas generaciones actorales y artísticas para Venezuela, Rajatabla -en el marco de las celebraciones por sus 40 años de actividades- ha producido y presentado el espectáculo Señoritas en concierto, comedia musical de la dramaturga argentina Cristina Escofet, en versión y dirección de José Domínguez, para graduar así a otra promoción de alumnos del Taller Nacional de Teatro (TNT).
Hay que recordar como Carlos Giménez –creador de Rajatabla en 1971- optó por fundar al Taller Nacional de Teatro (1984) para apuntalar el desarrollo de recursos humanos en el área cultural y específicamente del teatro. Un total de 20 promociones y cerca de trescientos artistas han salido del TNT en estos 27 años, muchos de ellos han ganado el reconocimiento del público y de la crítica, tanto en Venezuela como en el extranjero.
La pieza escogida en esta oportunidad para graduar la promoción 20 del TNT es un espectáculo pletórico de humor o una fiesta compartida, donde se plasman varias historias atravesadas por una mirada femenina a veces irónica, cruel, compasiva, humorística y desenfadada. En Señoritas en Concierto participan: María Tellis, Sahara Álvarez, Andrea Padrón, Daniela García, Daniela Micucci, Karla Micucci, Rona Olivares y Vicente Bermúdez, acompañados por los cantantes Saraí Pérez, Antonio Ruiz Coello y Ernesto Campos, y los músicos Roger Ramírez, Jean Paul Bozo y Abilio Torres. Las coreografías son de Yuri Pita y Emilshen Acevedo, las canciones originales de Daniela Micucci y la dirección musical y arreglos son de Roger Ramírez. La iluminación es de David Blanco.
El espectáculo en lo interpretativo y teniendo en cuenta que son debutantes, artistas que comienzan, resultó delicioso por su frescura y por ende luce esperanzador. El tiempo y la práctica los hará más versátiles porque sí tienen condiciones para crear, como lo demostró Vicente Bermúdez con sus roles travestidos.¡El crítico de las mil cabezas los espera a tod@s!

sábado, abril 30, 2011

Tranvía Tennessee Williams

Si sabemos y asumimos que hace más de un siglo Estados Unidos de América compra el crudo venezolano y desde entonces ha ejercido un persistente influencia en todas las facetas de la vida nacional, no debe ahora llamar la atención, ni generar suspicacia alguna, que la representación diplomática de dicha nación auspicie el evento cultural Centenario Tennessee Williams (1911-2011), el cual, con una amplia programación, se ejecuta desde el pasado 8 abril y ha de concluir el venidero 24 de julio, en el Espacio Plural del Trasnocho Cultural, de acuerdo al proyecto conjunto de las agrupaciones Hebu Teatro y Teatro del Contrajuego.
En anteriores oportunidades, la embajada estadounidense ha dado su respaldo a otras actividades teatrales, como ocurrió durante el año pasado con el montaje y la temporada del excelente espectáculo Actos indecentes. Los tres juicios de Oscar Wilde, del autor y director venezolano Moisés Kaufman, producción de la empresa caraqueña Palo de Agua, dirigido por Michel Hausmann, la cual se mostró en el teatro Escena 8.
Hago estas reiteraciones porque los tremedales de la geopolítica latinoamericana, y más teniendo en cuenta los crispados momentos que se viven en esta Tierra de Gracia, no pueden conspirar contra el valioso trabajo artístico presente en este peculiar Centenario Tennessee Williams, porque el teatro bien hecho está por encima de las diferencias ideológicas y mucho más cuando se trata de un intelectual contracorriente que sí luchó hasta sus últimos días contra la monstruosa fantasía del American Dream, a la cual denunció con sus piezas teatrales, como también lo hizo Arthur Miller, precisamente durante las oscuras décadas de los 40, 50 y 60.Un dramaturgo que sí rompió las reglas del teatro de su época y asumió riesgos. Hablar de la condición homosexual, el exacerbado machismo, el sexo en todas sus manifestaciones y la persecución del hombre negro son algunos de los temas de las obras que se verán en este homenaje.
Que Estados Unidos haya aupado el montaje de algunos textos de Tennessee Williams en Venezuela, demuestra una amplitud de criterio, cosa rara, en estos tiempos crispados. Y tal como se ha desarrollado la programación, los artistas no solo están a la altura del compromiso profesional, sino que han realizado importantes aportes creativos para las puestas en escena, con lo cual demuestran que no solo entendieron al polémico escritor sino que lograron resucitarlo en la cotidianidad caraqueña. Quizás -es una fantasía nuestra - habría bailado reguetón y salsa cabillera, jugado cartas y regalado unos cuantos pellizcos a más de un comediante del entusiasta elenco de Un tranvía llamado deseo, el plato fuerte del homenaje al legendario dramaturgo.
Obra venezolanizada
Orlando Arocha, un director que tiene ideas propias, no se dejó amilanar por la historiografía de los montajes realizados con Un tranvía llamado deseo. Venezolanizó el argumento de la pieza, respetando los nombres gringos de los personajes y hasta creó un ente travestido. Lo obtenido, dentro de un mínimo espacio escénico, con dos niveles escenográficos, realizados con policromos guacales plásticos de cerveza, transcurre en una barriada caraqueña, del suroeste o sureste, y detona la crudeza de un conjunto humano que solo vive para el juego, el licor y el sexo. Impacta la trepidante y ultrasonora, además de cálida, atmósfera donde Blanche Dubois (Diana Volpe, en hermosa composición) es violada por el salvaje Stanley Kowalski, que aquí es un odioso garimpeiro (muy bien caracterizado por el brasileño Ricardo Nortier). Es, pues, un estrujante contexto actual. No se trata de una tragedia de violencia de género en un barrio de Nueva Orleans, sino otra conectada con lo que es cotidiano para el caraqueño o el venezolano en general. ¡Tennessee Williams continúa con sus denuncias!
Un largo festival


Tennessee Williams, o Thomas Lanier Williams III, nacido el 26 de marzo de 1911 en Estados Unidos, Columbus (Misisipi) y muerto el 25 de febrero de 1983, en Nueva York, es el escritor escogido por Diana Volpe y Orlando Arocha, lideres de Hebu Teatro y Teatro del Contrajuego, para este festival, el cual contempla no sólo la temporada de sus obras más emblemáticas, sino también la presentación de un ciclo de siete textos cortos y tres espectáculos más, inspirados en sus cuentos. Adicionalmente habrá diez cine-foros que abarcarán su dramaturgia y documentales sobre su vida. La serie de espectáculos comenzó con la puesta en escena de Un tranvía llamado deseo, ganadora del Pulitzer en 1958 y llevada al cine en 1951. Ahí se plasma la historia de Blanche Dubois, de más de 40 años de edad, con delirios de grandeza, refugiada en un mundo inventado, altanera y desequilibrada. Tras haber rematado una historia de varias generaciones de deudores con la pérdida de la hacienda familiar y haber sufrido en la juventud el trauma del suicidio de su marido, se presenta en la modesta casa de un barrio obrero de Nueva Orleans donde vive su hermana Stella (creada por la joven actriz Rossana Hernández), quien se ha adaptado perfectamente a la vida urbana y casado con el polaco Stanley Kowalski, un obrero desconsiderado y grosero, pero que la adora. El temperamento remilgado y los delirios de grandeza de Blanche chocan con el pragmatismo a ultranza de su cuñado, que la acorrala desde el primer momento hasta conseguir dar a conocer a todos que hace tiempo que dejó de ser la remilgada que pretende, que fue expulsada de su trabajo por seducir a menores, que en su pueblo es conocida por su promiscuidad sexual y que no tiene un centavo ni amigos millonarios como pretende. Es una mitómana y además ninfómana.


Háblame como la lluvia: Siete obras cortas de Tennessee Williams, dirigida por Diana Volpe, compendio de textos sobre la soledad, la decadencia de la sociedad y las trampas del amor, es la segunda parte del evento y consiste en la escenificación de un universo de personajes intrínsecamente humanos, dañados, valientes, falibles y esperanzados. La tercera parte es la presentación de Mala conducta, trilogía de montajes basados en los cuentos: “Mujeres poseídas”, que explora la sexualidad femenina como pocos autores en su época a través de cuentos cargados y chirriantes. “Tenn/Tom”, visión autobiográfica del estadounidense, que entrelazan en historias el núcleo familiar como lugar de armonía y nostalgia, pero también como espacio de soledad. Y “Q & Q”, el lado homosexual del autor, que se desvela insolentemente en estos cuentos rudos y despiadados.

Teatro San Martín de 18 años

Hace 18 años eran muy pocos los que creían en la posibilidad de ver prosperar una especie de ateneo en el suroeste de caracas. Un grupo de teatreros, liderizados por Gustavo Ott, avalados por las respectivas autoridades culturales y políticas, inauguraron y pusieron en marcha, bajo la figura del comodato, en las antiguas instalaciones de la lotería caraqueña, al Teatro San Martín de Caracas, en la frontera con Artigas, desde el 19 de mayo de 1993.
Todo un ambicioso proyecto destinado al desarrollo de la vida cultural en esa zona capitalina, con no menos de 4.010 metros cuadrados de infraestructura, el cual además ha servido de cantera para una generación de teatreros que han engrosado las filas de las artes escénicas y ahora brillan dentro y fuera del país.
No vamos a recordar aquí los éxitos del TSMC ni tampoco sus desconciertos ante la apatía de algunos sectores de la comunidad y el peculiar batiburrillo de los teatristas, pero si hay que resaltar que durante este crucial año 2011, cuando festejan sus primeros 18 años, han dispuesto una agenda que tiene un claro acento político. Las producciones propias abarcarán una docena de obras, pero la temporada puede entenderse en su conjunto como si fuera una sola pieza sobre el tema del Poder. Quisieron este año darle a la programación una personalidad distinta. Afianzar la indagación sobre temas nacionales y regionales, aunque llevemos a escena obras universales. Desde las ideas del macabro latinoamericano a una ambiciosa exploración sobre la justicia, el crimen y la manipulación política, así se puede resumir la programación con la cual inician esta segunda década del siglo XXI
Para festejar estos primeros 18, el viernes 29 de abril, a las 8:00PM, el TSMC inició su Proyecto Burgueses con Lírica. Esta pieza, de Gustavo Ott, es el primer resultado, en este programa multianual que tiene como objetivo crear vínculos tanto participativos, teatrales y literarios con la comunidad que rodea al Teatro San Martín; puesta en escena por Luis Domingo González, recrea hechos ocurridos durante el 2006 en una escuela de la zona de San Martín, apenas a unos pasos del TSMC, entre dos niños de 9 años. Su saga aborda la relación del tema del odio, la venganza y el perdón con la poesía. Para su autor, la situación en la que se vieron involucradas estas dos familias es también una metáfora del país y de la distancia que es capaz de alcanzar nuestra sociedad si de una vez termina por confiar en la fuerza poderosa de su sensibilidad.
Lírica es protagonizada por María Brito, Verónica Arellano y Carolina Torres. Una producción de David Villegas que además está invitada durante el 2011 a representar a Venezuela en distintos eventos internacionales, además de Chile, Bolivia, España y Francia.
Las cuentas más conservadoras del TSMC dan por ahora no menos de 260 espectáculos exhibidos a lo largo de esos 216 meses. Actividad que comprueba la respuesta de la comunidad artística y del público, además.

domingo, abril 24, 2011

Ott estrena "Lírica" en TSMC

Desde hace 18 años, en la avenida San Martín, donde antes funcionaba la sala de sorteos de la Lotería de Caracas, vive el Teatro San Martín de Caracas, planificado y dirigido por Gustavo Ott (48 años) y un puñado de artistas que habitan en ese sector suroeste de la capital venezolana.
Este viernes 29 de abril, a partir de las ocho de la noche, el TSMC convoca a la comunidad, para que presencien el estreno de Lírica, otro texto de Ott, que hunde sus garras en el inconsciente colectivo de los habitantes de esta Tierra de Gracia.
Ott, desde Washington donde presenció el montaje de su pieza Divorciadas, evangélicas y vegetarianas, habló de Lírica y de otras cosas más.
-¿Lírica es su pieza número XXX?:
-Hay muchas obras que uno tiene terminadas pero engavetadas. No porque no te gusten, que también pasa, sino porque muchas veces no las entiendes. Eso lo sabes bien, Edgard, porque además eres dramaturgo: a veces no comprendemos muy bien lo que hacemos y decidimos guardarlo. Hace poco rescaté una pieza de 1983 que tenía entre las encerradas por incomprendidas (que, irónicamente se llama Ella no merece ninguna piedad). Recuerdo que Rodolfo Santana las mataba –y hasta inventó el “Obricidio”, que consistía en el acto de asesinar tu propia obra antes que ella te mate a ti. Mi carácter no me permite realizar ese tipo de crímenes tan sanos para el alma, así que ando por ahí de lo más sospechoso con un montón de obras que no cuento pero que existen, como piezas zombies, encerradas en el closet. Pero he podido estrenar 38 piezas, aunque muchas de ellas también fueron zombies en su mejor memento. Es probable que en el futuro la producción ya no sea tan intensa porque ahora estoy muy seducido por la novela. Acabo de publicar mi primera en Monte Ávila: Yo no sé matar pero voy a aprender. No dejo de escribir, eso sí y de pronto el tiempo me alcanza para mantener la producción en ambas. Ese es mi reto actual: domar el tiempo y en especial a sus fuerzas disuasorias que son tan peligrosas, por entretenidas.
-¿Cuál es su origen?
-Lírica
forma parte del Proyecto Burgueses, un programa que hemos desarrollado para acercar al Teatro San Martín a la comunidad que lo rodea, en lo participativo y en especial, literario. Lírica, como está basada en una historia real de la comunidad, es resultado además de mi entrenamiento como reportero. Creo que con esta pieza he regresado a lo que siempre he hecho: periodismo. Pero un periodismo con alma. Desde que incorporamos los Proyectos anuales a San Martín (Festival de Talleres, 2007; Proyecto Padre: Obras José, 2007; Proyecto Madre; Obras María, 2009; Shakespeare 4x4, 2010; y ahora Burgueses y Crimen y Castigo) hemos visto una evolución notable en la programación del teatro y en nosotros mismos como artistas, no sólo en lo interno, sino también en el perfil internacional.
-No puedo resumirte la sinopsis de la obra. Poco te puedo decir porque es ese tipo de historias que si el espectador sabe algo, la echas a perder. Sólo que es una historia real de la zona de San Martín y que fue protagonizada por dos niños de nueve años. Todo ocurrió además en una Escuela cercana a nosotros. Autor, personajes, historia, tema, grupo y teatro reunidos todos en una misma comunidad, separados apenas por unos metros de distancia. Y todos dentro del “Principio de los Pasos Cortos”, inspirados en las teorías comunitarias del arquitecto Felipe Delmont, otro amigo y fanático perdido del Teatro San Martín de Caracas.
-¿Qué planes hay con esa pieza?
- Tenemos nuestra primera temporada en San Martín y luego iremos a Chile y Bolivia. En la segunda parte del año atenderemos invitaciones a España y Francia –la obra fue escrita gracias al aporte de dos instituciones francesas. Pero creemos que su eficacia está sobre nuestro escenario de San Martín. Queremos además sistematizar el método de creación de esta obra, y también la teatralización del Principio de los Pasos Cortos y muy especialmente el del Proyecto Burgueses, que además tiene una versión participativa. También nuestra técnica de Velocidad en Escena, creada con mi Pavlov en 1997. Creo además que con Lírica sorprenderemos a nuestros propios vecinos con una historia que tiene que ver con ellos de manera muy íntima pero que muchos desconocen sus implicaciones filosóficas y políticas.
-¿Cómo anda el circuito de las giras internacionales y los beneficios para el grupo Textoteatro cuales son?
-La agenda del TSMC y de su grupo Textoteatro es una de las más intensas del país y ha afianzado gran parte de nuestro estilo de trabajo actual. No sólo influye en la gente con la que hemos establecido vínculos creadores, tanto en Venezuela como fuera, sino que además envía un mensaje contundente y raro a todos los creadores establecidos y hasta los que vienen detrás. Y ese mensaje es; dese el suroeste de Caracas, llegamos al mundo. Desde nuestra esquina de clase obrera y sin hacer concesiones comerciales, ni siquiera a las nociones tradicionales del éxito de la cartelera nacional, podemos llegar no sólo a nuestro público natural, sino a esos otros públicos alrededor del planeta. No hay que buscar el reconocimiento del espectador acostumbrado al entretenimiento, no hay que someterse a su diversión, no tenemos que suplicarle que venga para que endose lo que nosotros hacemos porque, sucede que a veces lo que aquí no gusta, impacta fuera. Como sabes, muchos creadores de San Martín son de la zona o vienen de hogares de clase trabajadora que nunca podrían hacer los viajes y conocer el arte que a través de las giras de San Martín sí pueden hacer. Los beneficios son incalculables: pensamos que somos mejores artistas no solo porque nos calibramos fuera, sino porque además podemos ver y participar de la discusión que sobre la escena actual se realiza en todo el mundo. El año pasado San Martín fue el centro de discusión en el Encuentro Teórico de Teatro de España, en el Festival Mirada de Brasil y en el Festival de Limoges en Francia. Nuestra perspectiva comunitaria impacta y nuestro discurso es aplaudido, incluso cuando en Caracas a veces es pasado por alto. Cuando San Martín se va de gira no solo presenta una obra, sino que es invitada también a los seminarios, damos talleres, entrevistas, discutimos lo que pensamos sobre el arte actual, hablamos de nuestra técnica, sobre cómo hacemos las cosas. La Gira 2011 será una de las más grandes que hayamos realizado y eso en pleno período de crisis. Y no sólo incluye a Lírica, sino que viajaremos además con Momia en el Closet y Señorita y Madame.
-¿Qué ha pasado con sus otras obras y en especial con Divorciadas, evangélicas y vegetarianas?
-A las obras en español me parece que les va bien y a las piezas traducidas les va mejor. Me dicen algunos traductores que mis piezas suenan mejor traducidas que en el original, lo que debe ser un insulto, pero que yo igual les agradezco. Al traductor ni con el pétalo de una mala prosa. He tenido la suerte de contar con traductores que además funcionan como Agentes y que, en algunos casos agresivos, modifican mi obra a placer, como mi traductora francesa Francoise Thanas. Divorciadas… es la hija a la que todo le sale bien, esa que nunca tiene problemas y que en vez de pedirle dinero al padre, más bien se lo da. Te doy un dato curioso: SGAE sacó la cuenta y me enviaron un mensaje interesante: desde el 2004, por 294 meses corridos, Divorciadas… siempre ha tenido una producción, en algún lugar del mundo, de manera consecutiva.
-¿No le preocupa que sus piezas tengan más éxito en el exterior que en su terruño venezolano?
- Tengo la impresión de que a mí me va bien en mi terruño. No tengo quejas ni tengo que acusar a nadie sobre nada. Un autor de hoy tiene la obligación de pensar que tanto su tierra como el extranjero –y los idiomas, traductores, las ciudades, los grupos, los directores, los teatros y las distintas lecturas que de tu obra se hacen- son todos partes de tu terruño. Y esto no es un decir: todo eso es tuyo, te pertenece, son tu nación que no tiene un nombre abstracto pero que sí posee símbolos concretos. Cuando dedicas tu vida a escribir no eres el autor de una pieza, sino de una obra completa. Si te gustó una de mis piezas, realmente te gustan todas, hasta la que más detestas. Voy mucho a mis estrenos en otros países y te confieso que me siento igual que en San Martín; la misma expectativa, el mismo apoyo y hasta el mismo rechazo, cuando toca, que por lo demás también es parte del terruño. Eso es; el fracaso es la base del terruño y de eso sé mucho también. Y lo agradezco, porque éxito y fracaso son también parte de la obra completa y por eso siempre significan lo mismo.
-¿Cree obligatorio un balance del TSMC a sus 18 años?


-Creo que en el Teatro San Martín de Caracas, a sus 18 años, estamos viviendo nuestra mejor coyuntura, no sólo como institución y como proyecto artístico, sino muy especialmente como artistas. Luis Domingo González está en su mejor momento como director, muy reconocido fuera del país. María Brito vive su hora estelar como creadora y gerente. David Villegas es un titán, todo lo hace bien y es uno de los talentos más completos del teatro venezolano. Verónica Arellano está deslumbrante, me gusta más ahora que nunca, esa actriz no tiene límites y lo mejor es que ahora lo sabe; Carolina Torres está en el techo de su carrera, no sólo en el teatro sino también en el cine. Rubén León es sin duda el director más versátil del teatro nacional; escribe, actúa, monta, maneja su propio grupo, y todo lo hace bien, ese tipo se sale del planeta y regresa sin esfuerzo. José Gregorio Martínez está a punto de explotar como creador total y su madurez será como uno de esos meteoritos que regularmente chocan contra la tierra eliminando a todos los dinosaurios. Y nuestro Bartolo ha inventado los días de 45 horas para realizar todo lo que hay que hacer en esas dos salas que tanto queremos. Y los que vienen detrás están trabajando en San Martín como si el mundo se fuera a acabar mañana; Jennifer Morales, es un tractor creativo (dirige, actúa, gerencia y todo con un talento que da miedo) fácilmente la veo al mando de este teatro en algunos años; Mariana Alviárez, tiene el ángel sobre el escenario más luminoso que yo haya visto jamás; Valeria Castillo derrocha talento hasta sin querer, todavía recordamos su impacto como Elizabeth Arden en Señorita y Madame. Con esta gente tan ilimitada, están los directores invitados como Costa Palamides (Momia en el Closet, Proyecto Padre, Proyecto Madre) y ahora Consuelo Trump que estará a cargo del programa Crimen y Castigo a estrenar en septiembre. Y ellos junto a autores invitados como Lupe Gherenbeck, tu también E.A. Moreno Uribe y ahora Luis Enrique Gómez Ortiz, además de esos otros artistas monumentales que trabajan regularmente con nosotros: Irabé Seguías, Gonzalo Cubero, William Escalante, Ludwig Pineda…¿Qué quieres que te diga? Me da la impresión de que este TSMC luce muy bien a sus 18 años y tiene que ser así porque está joven, crecido y tomando impulso. Y todo desde su comunidad, desde su esquina caliente, pulverizando los complejos y moliendo la necesidad del reconocimiento superficial; actuando en este siglo XXI como si fuéramos una compañía con la ética y el compromiso del heroico teatro de los años 60. No suplicamos que nos miren; los obligamos a hacerlo. Y el que no quiera, se lo ha perdido.

sábado, abril 23, 2011

Egon Wolff en Caracas

Gracias a la pasión y el trabajo de Virginia Aponte y su organización AGOTeatro, el célebre dramaturgo chileno Egon Wolff recibe un homenaje teatral en Caracas con el montaje de sus piezas Flores de papel y Tras una puerta cerrada, desconocida esta en Venezuela. Sendos espectáculos que serán estrenados en la sala Escena 8, el sábado 30 de abril y el jueves 5 de mayo, respectivamente, a beneficia de la Fundación Medatia.
Virginia Aponte, venezolana nacida en La Habana y fundadora del Teatro de la Universidad Católica Andrés Bello en 1975, junto al periodista Marco Reyes Andrade, explica que para AGOTeatro montar y llevar al público estas obras en conjunto, “representa la creencia en el diálogo, sobre todo si éste inaugura en el teatro un cruce entre dos épocas con una respuesta a la vida”.
En Flores de papel, detalla Virginia, a través de los personajes de Eva y El Merluza, el autor hace ver las consecuencias de la incomunicación entre esos seres que subsisten sin conseguir escucharse, generando una explosión de violencia de la cual los espectadores serán testigos.
En cuanto a la pieza, comenta que “la maestría de Wolff radica precisamente en que no da respuestas y más bien nos obliga a ‘ver’ las consecuencias de la incomunicación a través de dos seres que no consiguen escucharse”.
Pero la esperanza no se pierde, y por eso Virginia montó también Tras una puerta cerrada, la obra más reciente de Wolff, en la que se abre una puerta al porvenir. Ahí están: Jorge, un enfermo terminal que vive solo en su departamento, y un joven Rodrigo, que lava autos, quien es tentado con los regalos que Jorge le ofrece
Temporada
Las funciones de Flores de papel -actúan Wilfredo García y Soraya Siverio, con la intervención especial de Lerryns Hernández- que arrancan el 30 de abril, serán los sábados, a las 7:30 PM y los domingos, a las 5:30 PM. La obra estará en cartelera hasta el domingo 19 de junio.
Mientras Tras una puerta cerrada -interpretada por Unai Amenábar y Marcos Salazar, con la participación de Rebeca Pan-Dávila- comienza el jueves 5 de mayo, a las 8:00 PM, y se estará presentando jueves y viernes, a la misma hora. La última función es el viernes 17 de junio.
Mucha imaginación
Virginia Aponte invitó a Egon Wolff (Santiago de Chile, 13 de abril de 1926) para los estrenos de sus piezas, pero los médicos no le recomendaron esos largos vuelos. Ella lo visitó y tuvo una larga conversación centrada en los montajes. De esa reunión, realizada en la capital chilena, cuenta:
“Le expliqué las dos puestas y quedo sumamente satisfecho con las ideas que estamos manejando en ambos trabajos. El final de Flores de papel le resultó de mucha imaginación y es lo que el siempre le hubiese gustado conseguir...llenar el teatro de las flores de papel deformes. Le resulta interesante la idea de que existan flores artificiales primero y flores de papel después. Y de acuerdo totalmente conque Eva y El Merluza son dos tipos universales. Con relación a lo que escribió Soraya, él siente que Eva no se siente ni gorda ni sola...considera que lo interesante de Eva es que siendo una mujer atractiva se permita una situación como la que vive con el Merluza. No quiere fracaso aparente en Eva, sino una mujer de clase burguesa que tiene una buena vida. Así la caída es más estrepitosa porque una mujer dejada y sin un sentimiento de estar bien seria presa fácil para El Merluza...lo interesante es que siendo una mujer de bien caiga en las manos del Merluza. Tras una puerta cerrada tiene mucho que ver con el Egon de hoy y no con el que escribió Flores de papel, porque cree en el amor. Para Egon, en Tras una puerta cerrada, Rodrigo es Jorge y Jorge es Rodrigo. Decía que muy poca gente había captado esto y que Jorge fue tentado igual por los pasteles en su juventud. La historia esta basada en un amigo de él que ya murió y que no podía perdonarse la vida que había tenido. Le pareció adecuada la imagen física de Unai para Jorge, porque pude mostrarle el video de Mientras te olvido..., al igual que Soraya le resultó muy adecuada físicamente para su Eva, en Flores de papel. Estuvimos hablando desde la 1:20 hasta las 6 de la tarde y quedamos en vernos de nuevo, realmente es una lastima que no podamos traerlo a Venezuela”.
Aprender haciendo
Movidos por la fuerza del querer, como reza la enseñanza de un mito yekuana, la Fundación Medatia toma su nombre de la figura de un héroe indígena venezolano que ilustra la necesidad de un colectivo de estudiantes y profesionales por llevar su arte más allá de las paredes de los recintos universitarios y dar respuesta, sin otra justificación que el amor, a las necesidades más inmediatas de su entorno. Con el objetivo de facilitar experiencias de educación no-formal a través de las artes escénicas nació esta iniciativa, en 1995, de la mano de profesores de la UCAB, UCV, Virginia Aponte y el artista plástico Juan Félix Sánchez, quien donó en San Rafael de Mucuchíes, estado Mérida, un terreno sobre el cual se edificó la actual sede principal de la organización, gracias a un esfuerzo grupal de capacitación en albañilería, electricidad, carpintería y plomería ofrecido a jóvenes desertores de la educación formal de dicha comunidad. Bajo esta filosofía de “aprender haciendo”, el sueño fue expandiéndose hacia poblaciones aledañas y barriadas cercanas a los núcleos base de la agrupación, como lo han constituido el Municipio Rangel del estado Mérida, Antímano, La Vega y Carapita del Distrito Capital; El Guapo, El Cristo, Río Chico, San Fernando, Barlovento y Santa Bárbara en Miranda; así como acciones puntuales en sectores de Vargas, Falcón, Zulia y el oriente del país. Tal apertura ha dado lugar a la diversificación de las áreas de trabajo, enfatizando el objetivo principal de Medatia al facilitar procesos de aprendizaje en niños, jóvenes y personas de la tercera edad a través de la creación de espacios para el encuentro artístico, la consolidación de motores alternativos de convivencia y reflexión social. El trabajo de Medatia está orientado a generar proceso individual y grupal hacia una mejor calidad de vida, centrado en la dimensión humana del desarrollo, en la dignidad y la conciencia de los sujetos y de sus comunidades.

Café venezolano gay en Dublín

Ahora que hay una disimulada persecución contra el teatro de contenidos sexuales en Caracas, la agrupación venezolana Circulo Vertical participa en el International Dublín Gay Theatre Festival 2011, del 2 al 15 de mayo, con el espectáculo Let's Pretend We're Having Coffee Together Thirty Years Later (Theater Testimonial in 7 Times), que en español es Vamos a imaginar que nos estamos tomando un café 30 años después. Es un unipersonal, escrito por José Luis Pérez (ya fallecido) y Julio Bouley, quien lo actúa y lo dirige.
Bouley, quien está en París, porque sus exhibiciones en Dublín van del 2 al 7 de mayo, comenta que el proceso de traducción al inglés es duro, difícil y delicado. “Tiene muchas aristas. Por un lado, tratar que la versión sea lo más cercana posible a lo que le llega a los venezolanos cuando la oyen en español. Cosa difícil porque la traductora Heather McKay es estadounidense y el festival es en Dublín. Además, el lenguaje coloquial venezolano y más aún el argot del mundillo gay es muy rico y particular. Afortunadamente, ella es excelente traductora. Luego, memorizar el texto en otro idioma, no es nada fácil. Sobre todo porque en español, si hay una laguna o algo se te olvida, es mucho más fácil improvisar, buscar la palabra que falta, pero decir lo mismo en inglés, puede ser catastrófico si hay un hueco en el texto. Después, las dificultades intrínsecas del inglés, que para mí son sobre todo las preposiciones. Y por último, lo más duro: la pronunciación. Y este texto es un monólogo de más de una hora. Menos mal que en este proceso me ha ayudado la actriz venezolana Marysol Blaumann. A menos de dos semanas del estreno, los nervios suben, pero el trabajo también y creo que, por lo menos, los dublineses van a entender el texto”.
La traducción lo ha obligado a cambiar la puesta en escena. “Ya no voy a tener el pianista en vivo como en la versión caraqueña, en la que me acompañaba Fernando Roa. Junto con Ricardo Mendoza, quien es mi asistente de dirección y que dirige conmigo el grupo Cercle Vertical, versión francesa de Círculo Vertical acá en París, decidimos experimentar con música grabada y bajo eléctrico en vivo, que tocaré yo mismo. Creo que tocaré lo mínimo indispensable. Sin embargo, la puesta sigue siendo esencialmente la misma. Muy simple y ¡sin vestuario! Utilización de micrófono, agua y una silla. Proyección de algunas de las letras de las canciones y eso es todo”.

La obra que lleva Bouley transcurre en Porlamar y el no cree en que haya historias universales y locales. “Yo no creo mucho en la idea de que hay dos tipos de las historias: las universales y las locales. Yo creo que lo que le pasa a cualquier ser humano en cualquier parte del mundo es susceptible de pasarle a cualquier otro en cualquier otra parte del mundo; por tanto, todas las historias son universales. Si no fuera así no leeríamos todavía hoy a Esquilo sin haber estado en Grecia, a Moliere sin conocer París, a Shakespeare sin haber pisado Londres, etcétera. Paradójicamente, este último, por cierto, lo que hacía era localizar sus historias en otras ciudades. Venecia, Padua, Elsinor, etcétera. Creo que el efecto es justamente acentuar que lo que pasa allá, pasa aquí. O puede pasar. Porque todos somos humanos. En todo caso, en el texto sigo nombrando Porlamar, Margarita, Venezuela. ¡Hasta al presidente Chávez nombro! Yo, a lo que aspiro, en todo caso, es que los irlandeses, habitantes de una isla también, se conecten con el ser humano que sufre, ríe, llora, se emociona, se enamora, se enferma, etcétera.
-¿Que plan B tiene con esa obra, como exhibirla en otros escenarios ingleses o hispanos?
-Bueno, más que planes, lo que tengo son muchas ganas. Evidentemente, después de este esfuerzo de titanes de aprenderse el texto en inglés y hacer una nueva versión de la puesta en escena con música grabada y bajo en vivo, lo lógico es ponerse a buscar contactos hacerla en otros festivales o independientemente. Me gustaría hacerla particularmente en Londres, Nueva York, San Francisco, Toronto, Auckland y Sydney. ¡Sencillito pues! Lo digo porque esas ciudades están en los países que participarán en el festival y son anglohablantes, así que habrá posibilidades de establecer algún contacto. Después, me encantaría ir a Berlín, Bruselas y Ámsterdam, donde puedo hacer la obra en inglés también y a cualquier otra ciudad hispanohablante de Latinoamérica o España. Más adelante, ¿por que no?, pensar en la versión francesa para hacerla aquí, en el país que me acoge ahora.
-¿Entre la programación irlandesa hay alguno foro o conferencia o rueda de prensa?
-Sí, hay varias actividades de este tipo y seminarios, pero yo no podré participar porque en seis días tengo ¡ocho funciones! Hay doble función dos días. No voy a tener tiempo. Y terminaré estropeadito porque además no me pienso perder la vida nocturna de Dublín y menos en el contexto de este festival.
-¿Cuándo regresa a la patria?
-Muy pronto en realidad. En junio de este mismo año voy para trabajar en dos proyectos del Teatro del Contrajuego y Hebú Teatro a cargo de Orlando Arocha y Diana Volpe. Se trata de dos de las tres piezas basadas en los cuentos de Tennessee Williams. En una estaré como actor y la dirigirá Juan José Martín. Será Ten Tom y estrena el 1 de julio en Trasnocho. La otra la dirigiré yo y estrenará en el mismo teatro el 15 de julio. Se llama Queens and Queers. Adivina el tema de los cuentos que utilizaremos para la versión.

Creado Sistema de Cultura Popular

En el blog Confarruco.blogspot.com, del actual ministro del Poder Popular para la Cultura, Francisco de Asís Sesto Novás, con fecha lunes 18 de abril, aparece publicado este documento que juzgamos importante que sea conocido por todas las comunidades venezolanas.
El documento es este:
PRIMER DOCUMENTO DEL SISTEMA NACIONAL DE LAS CULTURAS POPULARES / 18.04.11

La pasada semana convocamos a Caracas a los directores generales de los 24 gabinetes estadales. Durante dos días nos reunimos para conversar sobre los lineamientos generales del Sistema Nacional de las Culturas Populares, aprobado recientemente por el Presidente Chávez.
Fue una buena reunión.
Hablamos en ella sobre el objetivo del Sistema, la responsabilidad de su rectoría, la naturaleza de sus componentes, sus programas, su estructura básica de funcionamiento y los recursos presupuestarios.
Analizamos un documento básico que nos sirvió de punto de partida para la conversación. Por considerarlo de mucha importancia para nuestros creadores, lo publico hoy en este blog personal, a fin de que quien esté interesado pueda conocerlo de una vez sin esperar a su publicación en la página del Ministerio.
SISTEMA NACIONAL DE LAS CULTURAS POPULARES
1
DEFINICIÓN Y OBJETIVOS
Definición:
El Sistema Nacional de las Culturas Populares es el espacio estratégico que organiza el trabajo en común entre aquellas instituciones públicas del Gobierno Bolivariano relacionadas con la gestión cultural y las instituciones, agrupaciones, colectivos y figuras individuales que activan profesionalmente en los ámbitos de creación de las culturas populares y tradicionales.
Naturaleza:
El Sistema Nacional de las Culturas Populares adquiere la forma de un proyecto permanente del Gobierno Nacional, que se desarrolla bajo la rectoría del Ministerio del Poder Popular para la Cultura.
Objetivos:
El proyecto Sistema Nacional de las Culturas Populares, busca promover, difundir y proyectar intensamente a través de sus cultores y artistas, el conjunto de las manifestaciones culturales tradicionales y populares, a fin de que cada una de ellas y todas en colectivo, contribuyan con su carga de identidad y con sus valores a la construcción de la Venezuela socialista contenida en el Proyecto Nacional Simón Bolívar
ESTRUCTURA DEL SISTEMA
Las instituciones como miembros del Sistema:
Son miembros del Sistema Nacional de las Culturas Populares todas las instituciones públicas y privadas relacionadas con gestión cultural que manifiesten ante el órgano rector su voluntad de pertenecer al Sistema y que acepten como suyas las líneas estratégicas del Proyecto Nacional Simón Bolívar.
Las agrupaciones como Miembros del Sistema:
Son miembros del Sistema Nacional de las Culturas Populares, todas las agrupaciones, asociaciones, cofradías y otras formas de organización del colectivo que tengan actividad permanente y de reconocido rigor y autenticidad en los ámbitos de creación de las manifestaciones culturales tradicionales y populares, siempre y cuando manifiesten su voluntad de pertenecer al Sistema, y sean debidamente registradas y calificadas como tales por el órgano rector. Se entiende que las agrupaciones inscritas en el Sistema son expresiones del Poder Popular en su área de creación y así debe ser considerado.
Las personalidades de mérito como miembros del Sistema: Son miembros del Sistema Nacional de las Culturas Populares los intelectuales, escritores, artistas o cultores de amplia trayectoria y vocación popular, reconocidos públicamente como figuras de excepcional mérito, que sean invitados por el órgano rector a formar parte del Sistema y manifiesten su voluntad de aceptar.
Los comités voluntarios del Poder Popular por la Cultura, como miembros del Sistema.
Son miembros del Sistema Nacional de las Culturas Populares, aquellos Comités Voluntarios que desde los Consejos Comunales, Comunas u otras instancias de la organización social y el Poder Popular, sin esperar ningún tipo de beneficio económico, se constituyan en el seno de las comunidades como expresión del Poder Popular, con el objetivo de impulsar, promover y proyectar las manifestaciones culturales y tradicionales de nuestro pueblo, en el marco del Proyecto Nacional Simón Bolívar.
Del registro y valoración de los miembros del Sistema:
El registro y valoración positiva de las Instituciones, Agrupaciones, Personalidades y Comités Voluntarios para que puedan formar parte del Sistema, será efectuado directamente por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, quien podrá delegar la formación de los obligatorios expedientes de respaldo, según la naturaleza de la actividad de los aspirantes, tanto en los Gabinetes Estadales como en las distintas instituciones adscritas al Ministerio.
PROGRAMAS ESTRATÉGICOS DEL SISTEMA
Los programas:
El Sistema agrupará el desarrollo de sus actividades en seis grandes programas estratégicos, concebidos para apoyar estructuralmente el trabajo de los creadores y su encuentro con el pueblo. Son los siguientes:
a) Facilitar la transmisión y multiplicación de artes y saberes por parte de los artistas a toda la población, especialmente a niños y jóvenes.
b) Ampliar el registro y visibilización de las expresiones de las culturas populares y tradicionales encarnadas en sus artistas y cultores.
c) Promover y difundir las culturas populares y tradicionales, organizando eventos, muestras, encuentros, presentaciones, contribuyendo a la proyección de las artes, tanto en el país, como fuera de él, mediante el impulso del diálogo intercultural.
d) Contribuir a sentar desde el Estado la base eficaz de una economía cultural productiva que sostenga y retribuya el esfuerzo de los artistas y cultores, a fin de que puedan tener una vida digna.
e) Dar apoyo puntual a los creadores que tengan ocasionalmente una dificultad por razones de salud, de edad o por cualquier otra causa accidental.
f) De acuerdo con el Poder Popular, facilitar la concreción práctica de los proyectos de mayor impacto cultural que realizaron los activadores de la Misión Cultura en el seno de las comunidades.
EL FONDO DE FUNCIONAMIENTO DEL PROYECTO
Asignación del Fondo:
El Proyecto del Sistema Nacional de las Culturas Populares contará para su sostenimiento con un fondo de carácter permanente con recursos financieros asignados por vía ordinaria o extraordinaria
Manejo del Fondo:
El Fondo será manejado directamente por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura quien para su ejecución podrá transferirlo total o parcialmente a una o varias de sus instituciones adscritas. En el caso de los recursos extraordinarios aprobados por el Presidente para 2011, se ha decidido trasladarlo a la Fundación Misión Cultura, que lo manejará a través de un fideicomiso con el aval del Ministerio. El Ministro del Poder Popular para la Cultura velará especialmente por el uso de este Fondo y será responsable de la orientación de su manejo.
Destino del Fondo:
Los recursos del Fondo se destinarán absoluta e íntegramente a los seis programas estratégicos del Sistema para favorecer directamente las actividades culturales. No está previsto ni permitido que se utilicen recursos de este Fondo para cancelar sueldos de funcionarios u otro tipo de gastos administrativos por parte de las instituciones. Pues dichos gastos, de ser necesarios, deberán correr a cuenta de sus presupuestos ordinarios. A tal efecto el Fondo debe ser manejado en cuentas aparte de otros programas y tendrá contabilidades específicas, de tal modo que no se pueda mezclar con otros proyectos y programas del Ministerio y de sus instituciones.
FUNCIONAMIENTO DEL SISTEMA
La coordinación:
El proyecto Sistema Nacional de las Culturas es un proyecto del Ministerio del Poder Popular para la Cultura quien lo coordinará a través del Viceministro o Viceministra de Cultura para el Desarrollo Humano y una secretaría ejecutiva del Proyecto.
La programación nacional:
El Gabinete del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, desarrollará conceptualmente cada uno de los ejes programáticos para convertirlos en conjuntos de acciones y, desde una visión que abarque el nivel nacional, y de acuerdo a las disponibilidades del Fondo, establecerá las orientaciones presupuestarias por Estado.
La programación estadal y local:
Los gabinetes estadales del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, bajo la supervisión de la Secretaría Ejecutiva, adaptarán en cada caso los criterios y orientaciones programáticas a la realidad geográfica, demográfica, política y cultural del Estado correspondiente, con propuestas de acciones específicas que serán ejecutadas en el ámbito de la confluencia de los distintos miembros del Sistema.
C.14.4.11

jueves, abril 21, 2011

Ganó "Bolívar doméstico"

Bolívar doméstico, texto teatral de Roberto Azuaje, sobre la saga íntima del Libertador con su primera y única esposa María Teresa Rodríguez del Toro, ganó el Premio Nacional de Dramaturgia Cesar Rengifo 2011, de la Alcaldía de Caracas, según el veredicto unánime del jurado que integraron el veterano dramaturgo Rodolfo Santana, el historiador Pedro E. Calzadilla y el critico Carlos Herrera.
Roberto Azuaje (Caracas, 1965), abogado de profesión y escritor con varias obras teatrales, algunas galardonadas, explica que le proceso de investigación y redacción de la pieza premiada lo inició en 2006. “Desde aquellos días comencé las lecturas de todo el material disponible acerca de la historia conyugal de Simón y María Teresa, que no era poco. Conseguí trabajos muy interesantes de escritores venezolanos como Teresa de la Parra, Vinicio Romero, Francisco Herrera Luque, José Rosario Araujo y Luis Beltrán Reyes; diversos autores colombianos, muy acuciosos todos, especialmente el historiador Juan Guillermo Restrepo Restrepo, donde encontré la anécdota acerca del faldellín de bautizo del Libertador, muy importante para el desenlace de esta obra; así como repasar los textos tradicionales bolivarianos como El Diario de Bucaramanga de Perú de la Croix y Augusto Mijares, toda la correspondencia de Bolívar (mi padre me regaló la Biblioteca Simón Bolívar que publicó la Editorial Cumbre en los 70's), los documentos legales referentes al matrimonio, la útil Internet y mis propios conocimientos acerca del héroe, pues desde muy niño soy bolivariano irredento. Fue una experiencia extraordinaria, pues lo que se escribe sobre Bolívar crece con el pasar de los años en progresión geométrica y es difícil seguirle el paso. Luego de eso, me metí de lleno con la recreación de la cotidianidad de la época, asunto para lo que me ayudó mucho los cuentos de mi bisabuela y el tío de mi abuela, a quienes afortunadamente conocí. Visitar la casa del tío Ricardo en Nirgua, Yaracuy, era como viajar en el tiempo al siglo XIX. Después, establecí la acción dramática, dejé que la información cuajara en mi mente y luego escribí la obra, de un tirón, en sólo un mes”.
-¿Por qué abordar un teatro sobre una faceta tan poco conocida de Bolívar?
-Tal como se lo dije a usted, en otra oportunidad, uno de mis mayores intereses como escritor es levantar las lozas de mármol que aprisionan a nuestros personajes históricos, especialmente a los más importantes, como Bolívar. Al examinar todo el material, yo mismo me sorprendí la escasez de obras de ficción acerca de ese período tan importante de la vida del Libertador. Apenas una novela (que por cierto no pude conseguir) escrita por Gladys Revilla. Más sorprendente aún es que la adolescencia es parte importante de nuestra formación como individuos y peor que nadie se interesase por recrear esa etapa de la vida de Bolívar. La adolescencia nos marca, en ella adquirimos nuestros hábitos futuros, los rasgos más importantes de nuestra personalidad, y más aún una adolescencia como la de Bolívar, que fue muy colorida, fuera de lo común, con matices verdaderamente interesantes. Lo que el Libertador vivió en su adolescencia, especialmente su matrimonio, lo preparó para sus futuras gestas. También quise dar a conocer mi visión del personaje de María Teresa, que no era una "muñequita de salón" como pretenden algunos, sino que hay la certeza histórica que era una mujer digna de la avasallante personalidad de Bolívar, culta, inteligente y capaz. Fue la mano derecha de don Bernardo, su padre, en la administración de los negocios familiares, y mientras estuvo en San Mateo acompañó a Bolívar en la dirección de su mayorazgo en forma muy activa. Pienso que el vasallaje familiar que vivió María Teresa inspiró a Bolívar a cambiar el estado de cosas de nuestro continente. En fin, quise hacer un retrato bastante fiel de los personajes para que el espectador disfrutase su dimensión humana y se identificara con ellos.
-Al leer el texto hay pasajes históricos y otros que son historias noveladas, ¿cómo trabajo o combino esos procesos con la historia y con la ficción?
-Todas las situaciones que aparecen en la obra son perfectamente comprobables en los textos históricos. La anécdota, ambientada en la ciudad neogranadina de Popayán, es totalmente cierta, sólo que algunos autores señalan que ocurrió en casa de José Rafael Arboleda y otros en la hacienda del general Joaquín Posada Gutiérrez, a quien yo preferí por su nombre tan evocador. El cortejo en la casa del Marqués de Ustáriz y la petición de mano se acercan bastante a la realidad, especialmente el acto de petición de mano, según deduje de los documentos legales de la época. Lo sucedido en San Mateo fue referido por el propio Libertador, recogido por Luis Beltrán Reyes, y la revelación final acerca de María Teresa la deduje de lo aportado por el historiador colombiano Restrepo Restrepo. El 90 por ciento de lo que se dice y hace en la obra es invención mía, y el arte de la pieza se encuentra en que hice creíble todo lo que yo imaginé en el marco de esa realidad histórica, permitiendo al espectador vivir un hecho ficticio como si éste hubiese ocurrido de verdad
-¿Cómo hacer para que Bolívar domestico suba a las tablas?
-Pese a que el veredicto fue emitido en plena Semana Santa de 2011, ya hay varias personas que me han llamado porque están interesadas en representarla. Pienso que la mejor oportunidad de hacerlo es ahora, que se cumplen 130 años del natalicio de María Teresa y 200 años del 5 de julio y no esperar cuatro años como ha sucedido con mis otras obras estrenadas en Venezuela. Mi obra sobre Fernández Morán, representada en Inglaterra e inédita en Venezuela, es la única que se ha estrenado el mismo año de su publicación.
-¿Cuántas obras de corte histórico lleva hasta ahora?
-Tal como dije antes, uno de mis intereses principales es levantar la loza de mármol que ahoga a nuestros principales personajes históricos. Cuando mi obra José Amindra fue premiada en 2004, fui al Panteón Nacional y prometí escribir una obra sobre cada uno de los personajes a quienes considero "la Santa Trinidad de la Patria". Ya cumplí con Miranda y Bolívar, me falta Sucre, para quien tengo un hermoso proyecto para cine, pues ya existe una muy buena obra teatral sobre el Mariscal de Ayacucho. Si consideramos que mis obras teatrales versan sobre personajes de la vida real, todas serían históricas: José Amindra (Miranda), El más mejor (Vicente Paúl Rondón), Siete grados de entropía tropical (Humberto Fernández Morán) y ahora Bolívar doméstico, Hay otra pieza que está esperando veredicto en un concurso internacional que se aleja un poco de lo histórico (sin abandonarlo del todo) y mis proyectos de cine y televisión que son totalmente de ficción. Sin embargo, mi sueño sería que en nuestro país se representasen en teatro, cine y TV los hechos más importantes de nuestra historia, tal como sucede en países como Francia, Alemania o Brasil. Hay mucho por hacer. Me gusta escribir sobre lo que nadie ha escrito antes. El signo de los tiempos me dirá cuando cambiar los temas que suelo abordar. Tengo 15 proyectos en espera, entre ellos mi primera novela, por lo que espero que Dios me dé la fuerza para terminarlos, pues las ganas siguen como el día que escribí mi primera obra a los 10 años de edad.

sábado, abril 16, 2011

Regresa Eudomar Santos

La telenovela Por estas calles, creación de Ibsen Martínez, producida y transmitida por Radio Caracas Televisiòn entre el 25 de junio de 1992 al 30 de agosto de 1994, escindió la historia de los seriados venezolanos. Para algunos analistas de los "Mass media", esa “teleculebra” tuvo tanta repercusión entre el público que éste tomó una decisión definitiva contra los lideres de los partidos políticos tradicionales, quienes no quedaron bien parados en la trama de la teleserie, como lo demostraron los resultados de las elecciones generales de 1998.

Más allá de los evaluaciones sociopolíticas derivadas de esa telenovela, sus personajes dejaron otras huellas entre la audiencia y en especial Eudomar Santos, encarnado por Franklin Virgüez, quien impuso una frase o sentencia que utilizaba cuando afrontaba una decisión o asumía un compromiso de cualquier tamaño o importancia: “Como vaya viniendo, vamos viendo”.

A 17 años de haber salido de pantalla, Eudomar Santos ha sido invocado por el escritor Ibsen Martínez y el mismísimo actor Franklin Virgüez para mostrarlo, a partir del próximo mes de junio en los escenarios de Corpbanca, con el espectáculo teatral Como vaya viniendo, vamos viendo, dirigido por Daniel Uribe.

Virgüez niega intenciones ocultas en la resurrección de Eudomar Santos. ”No hay nada, se trata de un personaje recordado por lo que significó Por estas calles y todo lo que de ahí se desprendió. Él solamente contará y reflexionará sobre lo que pasó en Venezuela desde cuando se despidió de su audiencia hasta ahora, algo así como 17 años. Y lo que le ha pasado a él, además”.

Asegura que, la famosa frase de Eudomar está vigente, porque “Como vaya viniendo, vamos viendo” no es otra cosa que “vamos a improvisar". Lamentablemente, desde el río Bravo hasta el estrecho de Magallanes, en todos los países de habla hispana, sus habitantes desechan la planificación, no hacen agenda para sus vidas en particular, ni tanpoco en lo general, todo se improvisa. "No somos como los europeos que planifican todo, que organizan todo lo inherente a sus vidas personales y procesos comunitarios. Para ellos la improvisación cuesta dinero y tiempo. Para los latinoamericanos la improvisación puede ser una ventaja o una maldición, así lo utilizaba Eudomar”.

Reconoce que cuando se deja de improvisar y se planifica es casi seguro que las cosas van a mejorar o cambiar. “Pero una golondrina no hace verano y con un Eudomar que cambie no cambia este subcontinente. Eudomar sigue vivo y por eso regresa”.

Aclara que ya no es como su personaje. “Planifico y es gracias a eso que he vivido diez años en Estados Unidos y puedo trabajar allá y venir a Venezuela para hacer telenovelas o teatro, como es el caso”. “Estamos ensayando y aunque el texto es de 60 páginas, la dinámica del trabajo cambiará muchas cosas. No debo contar nada, por ahora. Solo que en escena estará el autor Martínez, entrevistando a Eudomar Santos”.

-¿Problemas por esa temática?

-No creo, la estrenaremos y la llevaremos al resto del país.

Cabaret venezolano

Negados, cuestionados, perseguidos y hasta humillados por columnistas ignorantes e insensibles o esquilmados por funcionarios medievales, quienes incluso hasta cobran peaje exigiendo boletos de cortesía. Pero ahí están: no menos de 30 espectáculos muestran semanalmente en Caracas de viernes a domingo, sin contar los que hacen de lunes a jueves en salas improvisadas. Son la vanguardia del teatro venezolano de la capital, la que se negado a morir o rendirse y ahora hace lo que siempre hicieron, como cómicos de la legua, vivir del aplauso y el cariño del público materializado en monedas o en papeles de banco. No estamos escribiendo fisión, no por ahora. Reseñamos una verdad que los espectadores agradecen, pues los cómicos sí trabajan en situaciones complejas y muestran sus obras con dignidad y con las estéticas que ellos consideran justas y adecuadas para ese crítico de las mil cabezas que aplaude o promete no regresar más a esa salsa si no le satisface lo mostrado.

Y dentro de ese variedad de producciones está el montaje venezolano de la comedia Cabaret -debutaron el 4 de noviembre de 2010- el cual ha regresado al Teatro Teresa Carreño para completar su primer ciclo de 30 funciones en Caracas, Barquisimeto y Valencia con un selecto elenco de artistas venezolanos. Y seguirán para Maracaibo, Puerto Ordaz, nuevamente a Valencia y cierran en Caracas, a finales de año, para completar las 50 funciones programadas.

Cabaret es un espectáculo con coreografías, canciones y actuaciones ceñidas a un texto que crearon John Kander, Fred Ebb y el libretista Joe Masterhoff para transformarlo en un musical, estrenado en 1967, el cual acaparó todos los premios en Broadway y Londres y abarrotó las salas en que se presentó. En 1972, Bob Fosse dirigió la versión cinematográfica por la que Liza Minnelli y Joel Grey ganaron los Premios Oscar y convirtieron sus personajes en íconos universales. Desde entonces la obra ha permanecido en los escenarios del mundo, hasta que en los años 90 el director inglés Sam Mendes la modernizó y revitalizó para ponerla al alcance de nuevas generaciones de espectadores.

Más de 40 años

Ahora Cabaret es la prueba de fuego para César Sierra, el dilecto nieto de Lily Álvarez y Gabriel Martínez, legendarios personajes del teatro para niños y formadores de actores y actrices en Venezuela. Es uno de los clásicos del teatro musical. Tiene más de 40 años recorriendo los escenarios del mundo y ha permitido múltiples lecturas. Y como los verdaderos “clásicos” lo es porque su mensaje es universal. Habla de la moral, de la libertad, de la búsqueda de la felicidad, del amor en su sentido más universal. Es un espectáculo optimista, a pesar del ambiente sórdido y oscuro en que se desarrolla. No olvidemos que tiene lugar en uno de los momentos más terribles de la historia contemporánea, nada menos que cuando el nazismo iniciaba su siniestro periplo de 12 años. Uno de los personajes dice una frase que resume el espíritu de la obra: “era como si se acercara el fin del mundo”...pero después de esa reflexión los personajes de la obra se atreven a cantar de nuevo y pasando por encima de prohibiciones, amenazas y miserias aprenden a sacar lo mejor de la vida. La perfecta dirección que impuso César Sierra superó escollos y lo mismo se puede señalar de algunos actores, como Luis Fernández, protagonista con su andrógino personaje de animador cabaretero, creado desde adentro y sin concesiones, secundado por la versátil Naty Martínez y el sobrio Adrián Delgado, y muy bien apuntalados por las performances de Francis Rueda y Cayito Aponte, la pareja separada por el nacionalsocialismo hitleriano. Un correcto cuerpo de baile y una precisa orquesta, comandada por Armando Lovera, completan el elenco profesional de este fino y aleccionador montaje antifascista.

Siniestro colofón

Y como colofón, debemos resaltar que difícilmente la última escena de este Cabaret venezolano se podrá olvidar. Ahí estaba el amanerado animador del antro berlinés, Emcee, encarnado por Luis Fernández, mostrándose ante el público para despedirse, cubierto por una batola de rayas blancas y grises, adornada con la amarilla estrella de cinco puntas, para después dar la vuelta y avanzar, sin titubear y convencido de su destino, hacia los enceguecedores reflectores del campo de concentración donde los nazis se disponían a exterminar a los judíos.

Aquello fue un puñetazo en el plexo solar, como para no olvidar jamás que la realidad siempre será más amarga que la ficción de ese espectáculo exhibido en Caracas y de su memorable factura artística venezolana. Y para que nadie del talento de sus artistas, este colofón fue creado por César Sierra y su gente,porque asi sintieron el espectaculo y asi quisieron dejarlo con su sello de creatividad.

Elenco

Cabaret tiene dos historias de amor: la de los dos protagonistas Sally Bowles (Naty Martínez) y Cliff (Adrián Delgado) y la de la casera Fräulein Schneider (Francis Rueda) y el comerciante judío Herr Schultz (Cayito Aponte). Todos ellos destacan junto a Karl Hoffman en el papel de Ernst Ludwing y Mena Napolitano como Fraulen Kost. Completan el elenco: Andrés Acuña, Armando Acuña, María Esther Alonso, Mariana Alviárez, Domingo Balducci, Yelitza González, Anthony Lo Russo, Melissa Marín, José Vicente Pinto, Catherine Pintos y Sabrina Salvador; junto a un numeroso ensamble de baile y una banda de nueve músicos de primera línea en vivo, bajo la batuta de Armando Lovera.

50 funciones

Producir comedias musicales en Broadway o West End exige calidad profesional y riesgo comercial. Ese género teatral genera millones de dólares y necesita diestros artistas y además empresarios, conocedores del negocio y de todo lo que pasa en la escena, porque saben tanto como los directores y los autores. Y casi siempre les va bien. Pero al mejor cazador se le va la liebre y en ocasiones todo falla. Las obras no atrapan al público y los medios de comunicación tienen críticos, guías para la audiencia, a quienes consultan para no malbaratar el dinero. Son momentos catastróficos en lo artístico y para el show business. La piedra filosofal que convierte en oro a los eventos escénicos no se ha descubierto todavía. No hay formulas mágicas. Y cuando el negocio con los musicales no se hace en Nueva York o Londres el riesgo es mayor porque los equipos artísticos no se improvisan en una madrugada y la inversión para tales fines tampoco abunda. Pero en Caracas la horrible, como la llamara Simón Bolívar, el director Michel Hausmann y su productora Palo de Agua se arriesgaron, a lo largo de este siglo, y les fue bien con sus tres musicales, los cuales además mostraron en la provincia. Lograron consolidar elencos diestros que cumplieron, como Luigi Sciamanna y Armando Cabrera, entre otros.

Y para proseguir la huella de Hausmann y su empresa, el director César Sierra se alió con el productor Carlos Audrines, de Magno Producciones, para realizar un total de 50 funciones de Cabaret en Caracas, Valencia, Barquisimeto, Maracaibo y Puerto Ordaz. Esperan contabilizar, por lo menos, 40 mil espectadores.