sábado, octubre 06, 2012

Pelícano misógino



Será durante el próximo noviembre cuando en el Celarg se realice la segunda temporada de El pelicano, creativo y trasgresor montaje de José Jesús González con esa controversial pieza de August Strindberg. Ahí  participan exhibiendo mucho solvencia los comediantes Marcos Alcalá, Rafael Nieves, Mariana Calderón y Lucila Davanzo; Franklin Bonilla y Alfredo Campos son responsables del vestuario y la producción general está cubierta por Carlos Torres, Emilia Rojas y Wulliams Castellano para la agrupación Teatro del Encuentro y CT Producciones.
El director González (Coro, 1978), quien realizó sus intensos procesos  formativos y su carrera profesional entre Trujillo, Maracay y Caracas, explica que Strindberg (Estocolmo,  22.01.1849 / 14.05.1912), es un dramaturgo al que estudió  y releyó en la Escuela de Artes de la UCV y la Escuela Juana Sujo, “de eso hace ya más de 15 años”. Es un escritor apasionante porque “es el padre del teatro psicológico, del drama moderno y del expresionismo abstracto. Me interesaba hablar sobre el poder, las mentiras, la injusticia y la corrupción, y en este texto él los agrupa perfectamente dentro de una institución tan importante como es la familia, sumado al hecho que durante este 2012 se conmemoran los 100 años de su muerte”.
Subraya que quiso hacerle un homenaje  decodificando, los símbolos, los textos y subtextos de El pelicano, uno de los más representativo de su dramaturgia. “Reuní a los actores, quienes poco a poco fueron llegando como espectros, como duendes.  Lucila , Mariana, Rafael y Marco así como el gran apoyo del equipo de producción y los vestuaristas y  el productor general Carlos Torres, quien debutó como productor cuando dirigí en  el 2010 el espectáculo Bodas de sangre con Flor Núñez. Este equipo  ha sido un pilar fundamental porque cree en mí. Para que un espectáculo funcione hay que trabajar con personas que crean en tus ideas, en tu trabajo, en tu estética”.
-¿Esta pieza es extrañamente misógina?
-Indudablemente que es una pieza que tiene mucho de misoginia u odio exacerbado hacia la mujer. Su autor es catalogado como misógino, esquizofrénico y paranoide;  eso lo reafirmo como director, pues  en la puesta en escena, entremezclando códigos en el personaje de Axel que lo interpreta Marco Alcalá, un militar que, así como el personaje de Frederick, tiene mucho de Strindberg. En su época, Strindberg fue perseguido por los movimientos feministas, estuvo casado tres veces con muy malas experiencias en la convivencia, tal vez reflejo de la historia de su propia familia; de padre comerciante, autoritario y cerrado, y madre extremadamente religiosa que trabajó como criada. De allí la importancia de todo el trabajo dramatúrgico del autor. 
-¿Introduce una nevera roja (la puerta, solamente) en el espectáculo, teniendo en cuenta su anacronismo, pues la pieza está ambientada entre finales del siglo XIX y principios del XX? ¿No teme que tal detalle “ensucie” el trabajo global del espectáculo?
-La nevera como elemento escenográfico fue deliberadamente pensada, es un símbolo, un elemento integrador. Me gusta trabajar con el minimalismo en la escena, con la escena pulcra;  aquí la nevera  se transforma es escaparate, es puerta, es chimenea, es ventana, es purgatorio para quemar los pecados y pasiones de estos personajes tan complejos; la nevera encarna la conservación, la diversidad y el hecho de que este elemento escenográfico esté vacío por dentro, representa la carencia de los alimentos en ese hogar. No es un montaje ajustado a la época,  es atemporal;  se percibe en el espacio vacío,  blanco y frio como la parte interna de esa nevera y en la fusión del vestuario (que entremezcla lo clásico con lo contemporáneo). Lo apasionante que tiene el teatro es que se reinventa, que tiene códigos que el público poco a poco en el espectáculo tiene que descubrir; la puesta está enmarcada en un simbolismo con toques expresionistas. No soy muy amante de puestas en escena realistas ni naturalistas; no me interesa el realismo en escena, para mi el teatro es reinventar el texto, poetizarlo. En este sentido no es un elemento anacrónico, pues la nevera es un elemento cercano a las personas, que diariamente utilizamos, y el cual ya es parte de la cotidianidad. Es tanto así que el público de la esquina de Cipreses, donde iniciamos la temporada 2012, lo deduce perfectamente reaccionando de una forma sorprendente, atentos, a la expectativa, llenando la platea y con muchísimos aplausos de pie. Estoy agradecido de esa audiencia maravillosa, lo me hizo recordar lo que me decía mi maestro Isaac Chocrón: “el público del Teatro Nacional es un gran termómetro para el futuro de un espectáculo”.
-¿Cómo trabajó los actores y qué pasará con el montaje?
-Fue un trabajo arduo de casi tres meses, investigando al autor, entremezclando la biografía del autor del Hijo de la sirvienta, su gran novela, con los personajes de El pelicano. Fue tarea enriquecedora, basada en  fortalecer el trabajo actoral, con la fuerza de los textos y subtextos sujetos al polimorfismo propio de cada uno de sus personajes. Así  ahondamos  en las míseras bajezas de las que el ser humano es capaz como: el erotismo, la misoginia, la corrupción, el poder.  El equipo del Festival Nacional de Teatro de Caracas vio el espectáculo y nos invito a participar en dicho festival; estamos en espera de otra sala para una nueva temporada y ya hemos introducido peticiones para eventos internacionales en Ecuador, Argentina  y Colombia  y estamos esperando las respuestas.
Controversial obra
Para el director González, El pelicano es la saga de  una madre consagrada a sus  hijos.  El titulo es un  sarcasmo, porque se dice que esa ave alimenta a  sus crías  con la comida almacenada en su estómago, les proporciona  de alimento la sangre de su pecho y  se sacrifica por ellos. Reitera que  nosotros  los seres humanos somos frágiles, de allí la importancia de la figura materna ya que sin ella  tenemos una muerte segura. Pero si esta figura  existe y nos alimenta  indebidamente, toma nuestra sangre, nuestros sueños, nuestros derechos, nuestros deseos, nuestra confianza, nuestra historia  y además abusa de un poder que como hijos nos pertenece, el deterioro es irreparable. El montaje es  intimista, basado en el trabajo actoral, en la fuerza de los textos y subtextos sujetos al polimorfismo propio de cada uno de sus personajes, que ahondan en las míseras bajezas del ser humano, pues así somos: ni buenos ni malos; las situaciones definen lo que seremos, utilizando la escena con toques expresionistas y atemporal, como son las grandes pasiones.
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Elio Palencia cuenta todo y algo más


La Revista OLLANTAY Theater Maganize, en su edición no. 38, para festejar su 19 años de lucha por  el arte teatral latinoamericano, incluye esta entrevista con el dramaturgo Elio Palencia (Maracay,1963), la cual “no tiene desperdicio” y por eso hemos decidido republicarla.
-¿Cómo fue su acercamiento al teatro?
-Al ser un muchacho de provincias, fue a través de la televisión: en los años 70’s, los medios comerciales en Venezuela aún disponían de algunos espacios comprometidos con la evolución socio-cultural de sus usuarios y, entre ellos, había teleteatros con títulos del repertorio universal. Tenía nueve años cuando vi La Casa de Bernarda Alba y me impactó, pues a pesar de incluir a intérpretes de las telenovelas, las actuaciones eran distintas, así como las propuestas formales y de contenido. Años después, supe que la había dirigido Carlos Giménez, el fundador de la prestigiosa Rajatabla. Como hacedor, fue en la escuela primaria. Allí, juntaba a mis compañeros para montar dramatizaciones de cuentos, poemas o textos cortos escritos por mí. La primera representación propiamente teatral que presencié fue La Valija de Julio Mauricio, por una compañía caraqueña que vino a la ciudad. Una experiencia muy reveladora: “¡la gente grande también hace teatro!”.
-¿Cuál ha sido su trayectoria como dramaturgo? ¿Cómo ha evolucionado su teatro?
-Comencé como actor y pasé del teatro universitario al profesional. Luego empecé a sentir que deseaba ver y escuchar cosas en el escenario, además de ampliar mis posibilidades expresivas. De modo que incursioné en la dirección y en la escritura, a través de talleres de formación. Con mi primera pieza, tuve la fortuna de ganar un premio prestigioso en Venezuela. El texto fue llevado a escena y fui solicitado para dialogar en la TV. Desde entonces, he alternado ambos medios, con algún acercamiento al cine. Me he mantenido cerca de grupos, centros de producción y público, intento escribir desde esa visión con algunos ejes temáticos más o menos recurrentes, como una sostenida indagación en la venezolaneidad y el tratamiento de “el otro”, “el diferente”, deseando más compartir preguntas que dar respuestas. Formalmente, he tenido escarceos con distintos estilos y géneros, no obstante es el drama en el que me expreso con mayor frecuencia, indagando mucho en “el personaje” en tanto premisa que potencia la  cualidad presencial del teatro, ese aquí y ahora, sea en el rito y/o la fiesta, para entrar en comunión con el espectador.
-¿Cuáles han sido sus logros como dramaturgo/teatrista?
-Poder escribir teatro con voluntad artística en una sociedad en la que constituye una actividad casi al margen o fronteriza -que no atiende a los valores mercantilistas de la época y, encima, en un país de la llamada “periferia”, donde no supone ni seguridad social ni un prestigio garante de algo- el propio ejercicio sostenido es ya un logro. Para mí, el principal. Desde hace mucho he entendido que escribir teatro, sin la premisa de lo comercial, es un lujo. Al llevar más de dos décadas dándome ese lujo, puedo considerarme privilegiado. Más aún, cuando directores, actores y demás estetas, tanto veteranos  como  coetáneos y jóvenes, sintiendo empatía por mis propuestas, proceden a ponerlas en escena, en ámbitos tanto profesionales como aficionados. Algunos premios han sido sin duda afirmaciones e incentivos, a la par que responsabilidad añadida a un quehacer que  intento resguardar como  espacio de libertad expresiva, rigor técnico, riesgo y diálogo con mi entorno, cualidades que considero necesarias –no siempre alcanzadas-  para tener algún hallazgo artístico. Para mí, además, escribir teatro es una fuente de autoconocimiento. De modo que mientras pueda hacerlo bajo estas premisas, lo tendré como un gran éxito.
-¿Cómo ha evolucionado el teatro de su país, desde el momento en que usted comenzó a participar en él hasta hoy?
-Tuve la fortuna de comenzar en el teatro en los primeros 80’s, tiempo en el cual la escena artística en Iberoamérica, involucrada con las ideas de progreso y justicia social, de evolución a través de la cultura y sus propuestas estéticas, vio la consolidación de los discursos  de grandes creadores y compañías. Había cierto compromiso del Estado de auspiciar la creación artística en el teatro como parte de una inversión social. En Venezuela, había un potente festival internacional que nos permitía ver lo mejor del mundo y nutrir la creación local. Por diversas razones, en los años 90’s todo esto decayó y el mercantilismo fue ganando espacios. Como en otros países –incluso europeos- muchos discursos escénicos importantes, patrimonio de cualquier sociedad que aprecie el hecho artístico,  fueron sofocados. Aunque tímidamente, en los últimos años en mi país se está intentando retomar, desde las instituciones públicas, el apoyo a un teatro de arte como patrimonio que merecen los ciudadanos. Afortunadamente, no todos los que vivieron el arrase del mercantilismo, optaron por un teatro banal  ni a la tiranía de la  taquilla; aún hay unos cuantos –a mi juicio, no pocos en relación a la proporción total- que, insisten en un teatro de riesgo y comprometido con la libertad creadora. Este es el teatro en el que me formé y en el que he intentado inscribirme. No obstante,  reconozco y respeto los otros muchos teatros (de entretenimiento, pedagógico,  terapéutico, comercial, etc) que también tienen sus funciones y continúan dando vigencia a este oficio milenario, generando afición, cuando no amor o pasión revitalizadora. De modo que no soy pesimista.
-¿Cómo evalúa la relación del público y el teatro que se le ofrece?
En el caso de Venezuela, un país de joven tradición teatral, actualmente –en la modestia de nuestras proporciones- hay un cierto entusiasmo por asistir a las salas. Por un lado, el auge de productores de teatro comercial   con figuras de cartel televisivo, ha ido creando un hábito en una clase media –con poder adquisitivo, aunque no precisamente con el mejor criterio de apreciación artística-  que demanda, más que arte, entretenimiento,  y a la que no pocas veces, algunos productores éticos, intentan forzar la barra para elevar el  nivel. Por otro lado, los esfuerzos de aquellos que profesan la fe en un teatro artístico, de riesgo, continúan -con las uñas-  en su empecinamiento por  trabajar y presentar propuestas. Algunos de ellos, últimamente,  han encontrado en ciertas  iniciativas oficiales el acceso a teatros públicos,  donde, a bajo precio, muestran sus trabajos a una población  que de otra manera jamás accedería a un producto de tal calidad artística. De modo que, poco a poco, se va constituyendo un público más sensibilizado.  No obstante, una política más clara desde el Estado, el apoyo de la empresa privada y los medios de comunicación respecto a este teatro artístico, así como la protección social a creaciones y creadores del teatro, siguen siendo asignaturas pendientes.
-¿Qué opina del teatro universal que se produce en la actualidad? (Reflexión sobre los cambios, tendencias, autores y cualquier otro análisis que haya observado sobre el comportamiento y rumbo del teatro en nuestros días.)
-Con el auge de medios como el cine, la televisión e internet, el teatro de arte, desde sus diversas disciplinas ha ido acotando y defendiendo su vigencia. Básicamente, a partir  de su carácter de conector casi místico con el pensamiento y la historia de la humanidad.  Se ha hecho a un espacios más o menos modesto,  funcionando como un lujo de los tiempos, prodigando alternativas al avasallamiento y a la cosificación. Desde lo formal y lo ético,  sigue, en pequeñas catacumbas o trincheras, formulando, para quienes puedan y deseen disfrutarlo, discursos que potencian  un arte efímero y ancestral, portador de la hondura revulsiva de la poesía,  del rito y de la fiesta,  de la presencia contundente del ser humano en la figura del actor y el encuentro con “el otro”, resguardando las más sutiles esencias del devenir,  del juego y de la libertad como ejercicios inherentes a la condición humana. Por fortuna, hay seres - teatristas y espectadores- que ante la afirmación de que el teatro ha muerto, se alzan proactiva y apasionadamente a gritar: “¡Entonces… que, viva el teatro!”.
Relación de textos escritos:
Que veinte años son nada (2011).Promoción honor a mis padres (2010).Tierra Santa (2008).Penitentes (2007). La quinta Dayana (2006). Caribean Freud (teatro breve) (2006).Como dios manda (teatro breve) (2005).El Tesoro del gallego (teatro breve) (2005).El que te cogió y se fue (teatro breve) (2004). Remota, amiga remota,inspirada en Sobre la misma tierra de R. Gallegos,  (2004). El mundo en tu mano (2003). Mi niña, una yegua de otra tierra (para niñ@s) (2004). Pasajeros (2001).Doña Bárbara, la perfecta ama de casa. Inspirada en novela de R. Gallegos, (1999). ¿Niña o hembra? (para niñ@s) (1999). Anorexia, rapsodia náutica (1997).La reina del soufflé (1996).Mi hermano José Rosario (1996).Del alma querida (1996).Fronteras (1995).Campeones,sobre la novela de Guillermo Meneses (1994). Escindida (1993). Arráncame la vida (1993). Sintonía o…¡hay un extraño en casa! (para niñ@s) (1991).Habitación Independiente para hombre solo (1990).Oasis Pub (Teatro breve) Co-escrita con Pablo García-Gámez, (1989). Camino a Kabaskén (1989).Secuestro Rosa (1989).Detrás de la avenida (1988).



 




viernes, octubre 05, 2012

44 dramaturgos americanos hablan


Nuevamente la revista OLLANTAY Theater Magazine, editada en Nueva York,  ofrece un número especial a sus lectores interesados en el teatro latino-estadounidense y el latinoamericano. Este texto monográfico de entrevistas a dramaturgos es un primer intento de oír las voces de escritores de distintos países, generaciones y corrientes teatrales.
 El numero  38 de OLLANTAY Theater Magazine.-publicación fundada y mantenida viva desde hace 19 años por el teatrista y periodista Pedro Monge Rafuls (Central Zaza, Villa Clara, Cuba, 13 de noviembre de 1943), muy conocido por los teatreros venezolanossirve para reiterar que “uno de los grandes problemas del teatro latinoamericano es que no nos conocemos, peor aún, que no nos interesa conocernos. Otra traba, execrable, es que no nos valoramos”, como lo afirma su editor en su extenso editorial, el cual utilizamos para esta reseña.
RICO Y VARIADO
Esta edición de  OLLANTAY Theater Magazine, la cual reúne a 44 dramaturgos, entre los cuales están los venezolanos Néstor Caballero, Elio Palencia, Xiomara Moreno y Edilio Peña, recuerda, una vez más que  “el teatro latinoamericano es rico y variado desde su principio hasta hoy. Su historia -aunque desconocida por la mayoría de los teatristas de las Américas-comienza en épocas pre-hispánicas, incluso con espacios dedicados a la representación”.
Afirma Monge Rafuls que en el infinito teatral quechua había dos géneros diferenciados, el wanka, que trataba la temática histórica y el araguay, cuya temática era más amplia. Ambos se diferencian en algunas cosas de la tragedia y comedia griega, a la que les gusta compararlos. “Mucho fue destruido, pero ahí queda, por ejemplo, Ollantay, una bellísima historia de amor. Y el teatro nahuatl que comenzando con el Tulanianhululae ofrece muchos aportes al teatro. Claro que es un teatro sui generis, que no explica la mutación de las escenas, ¿pero y qué? si tampoco el teatro griego lo hacía.  Algunas veces las secuencias rápidas de los cuadros de estas obras nos recuerdan las del cine moderno. Pedro de Garibay les atribuye un carácter melodramático, y considera que en el manuscrito de Cantares mexicanos se pueden enumerar 29 obras, que clasifica como de carácter religioso, épico-histórico y cómico-costumbrista. Hay mucho más que conocer”.
Nuestros -también desconocidos-primeros dramaturgos después del encubrimiento o descubrimiento impulsaron diferencias al teatro español, que imponían los colonizadores laicos y religiosos. “Rine Leal (La selva oscura, Tomo I. La Habana: Editorial Arte y Literatura, 1975) encontró pruebas de que en Cuba, mientras los blancos del siglo XV hacían teatro español, los negros esclavos en sus barracones, hacían teatro africano, adaptado a su nueva vida. Por otro lado, si vemos en la procesión del Corpus el origen del teatro español, tenemos que aceptar que también lo fue en el Nuevo Mundo colonial y entenderemos que en la Lima Virreinal, según Aida Balta Campbell (Historia General del Teatro en el Perú. Lima: Universidad de San Martín de Porres, 2001)  “se inicia el teatro  occidental entre fiestas y procesiones, como las del Corpus o Cuasimodo, donde aparecían pandillas de diablos compuestas por indios que, cubriéndose con máscaras de encrespados cuernos, se permitían liberar por unas horas su cautiva creatividad para burlarse de las costumbres españolas”. Esto sucedió en toda la América Hispana”.
 En México en la capilla de San José de los Naturales, los domingos hacían representaciones que parece que eran de carácter mímico. Y para que continuemos viendo la influencia del mundo de los indios en el teatro de la época de la colonia, pensemos en el tema de El Juicio Final, cuyo original existe en la biblioteca del Congreso de Washington, que se representó en el siglo XVI en Tlaltelolco, de la cual habla Fray Bernardino de Sahún, el asunto, completamente moralizante, trata de una mujer que no quiere casarse porque prefiere la vida libre. Pero lo interesante es que solo la mujer, Lucía, y el sacerdote son seres vivos; el resto de los personajes, o van a morir, o están muertos o son demonios. Hay personajes de carácter abstracto, como la Penitencia, la Muerte y el Tiempo. Otra vez nos encontramos con una obra que tiene una secuencia rápida, como en el cine, un cuadro se precipita sobre el otro y no faltan los momentos cómicos.
En El baile de los negritos, en la Colombia colonial,  también se mezcla lo profano y lo religioso, dos actores bailan y piden de comer, otro actor se caracteriza de Tata-abuelo y los regaña y los azota. En la segunda parte aparece el alcalde presidiendo un juicio y en la tercera, según lo que dice el cronista: “Comienzan a representar la pasión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo, mas o menos como ellos se la imaginan, o lo han visto hacer en la Iglesia. En esta parte es donde lloran de verdad y terminan por comerse una porción de gallina”. Otra de las escenas que representan trata la muerte: “Fingen que la madre de uno de los actores ha muerto y comienzan con la costumbre de repartir licor y lloran sobre la difunta, que es un petate en que se envuelven trapos para simular el cuerpo de la recién fallecida madre y luego la relación que hacen, recomendaciones, lamentos y tristezas por la desaparición y que su alma estará en el cielo; luego ponen el cuerpo simulado en una parihuela y la cargan, para llevarla a enterrar. Todos lloran, especialmente los actores y el Tata-abuelo que también los acompaña todo lleno de compunción y cabizbajo”
Y eso que todavía no existía el postmodernismo, ni siquiera se conocía  la palabra. Tan fantástico es a los europeos, que el cronista –tengamos presente que la historia americana la conocemos siempre por la prejuiciada mirada de los europeos- afirma: “Cosas raras, parte de creencia a su manera, que solo ellos, los indígenas, saben sus significados y que el espectador profano no entiende”.
PRIMITIVA CRÍTICA SOCIAL
En Santo Domingo surge el primer dramaturgo americano que conozcamos, el canónigo Cristóbal de Llerena de Rueda (¿1540-1550? o ¿1610-1635?), que con su famoso entremés inicia el teatro de critica social con una pieza que despedaza la sociedad colonial, acusándola de ridícula y falsa. Ni hablemos de la influencia del mexicano Ruiz de Alarcón en el Siglo de Oro y para que mencionar a la que nadie conoce, la cubana Gertrudis Gómez de Avellaneda, que estrenando con éxito en Madrid, introdujo peculiaridades en el romanticismo, que ni los autores hombres lograban. ¿Se hubieran atrevido Ruiz de Alarcón y Gómez de Avellaneda tener ciertas libertades al escribir si no hubiesen nacido en mundos mágicos?
¿DÓNDE ESTAMOS?
  La historia es larga y muy rica. ¿Dónde estamos actualmente?
 Reitera Monge Rafuls que uno de los principales propósito de este monográfico es unir las voces de dramaturgos, jóvenes y menos jóvenes, de varios países, para darnos una perspectiva de lo que ellos escriben y de lo que sucede en sus contornos y en el mundo, de acuerdo, claro, a como ellos enfrentan al teatro. Así estamos dando a conocer la riqueza y variedad del teatro latino-estadounidense y latinoamericano de hoy.      
 “No se han editado las entrevistas. Si falta algún dramaturgo es porque no todos contestaron a nuestra invitación, y en otros casos, porque lamentablemente, quizás no les llegó el cuestionario. En ese caso, la culpa es del Internet”.
Es difícil definir al teatro latinoamericano. Quizás sería objetivo averiguar si los más jóvenes se acercan al hecho teatral de una forma distinta a como lo hacen los que ya son de la pasada generación, los que cuando fueron de la nueva concepción también lo veían distinto a los que le precedieron. El reto está en dar una mirada dentro de veinte años y ver si los jóvenes dejaron una huella mejor que la de los viejos y si todos comprendimos que somos parte de una historia que comenzó hace siglos.
 Es interesante ver en este monográfico, que incluye la respuesta de 44 autores, como existen coincidencias y como es de suponerse, hay divergencias. Ahora queda en manos del lector buscar las obras de los autores y juzgar lo que sucede en nuestro teatro del siglo XXI.
Pedro Monge Rafuls invita a los teatreros interesados para que lo contacten por los emails OLLANTAYtm@aol.comOLLANTAYpm@aol.com y concertar así la forma o manera adecuada para hacerles conocer esta publicación que es histórica.



sábado, septiembre 29, 2012

Neurosis sexuales


Venezuela tiene escuelas caninas para las mascotas, pero carece de una escuela que capacite a jóvenes directores de teatro. Como la culpa no es de Unearte (2009)  esperamos que ahí se programen, más temprano que nunca, talleres exhaustivos u organicen cátedras magistrales, incluso con especialistas foráneos, sobre ese aspecto tan crucial para el desarrollo  de las artes escénicas.
Mientras la hierba crece, los interesados en creativas puestas en escena se lanzan en pos de propuestas para ubicarse en el reducido mundillo de los verdaderos creadores escénicos. Con el acierto o el error, apoyándose unos a otros y de vez en cuando aspirando luces de alguna película culta e ilustrativa, son algunas de las escasas viandas con las cuales se nutren para asomarse a los magros escenarios que les prestan.
Luis Alfredo Ramírez (Caracas, 20 de mayo de 1985) persiste en crear sesudos montajes que atormenten las ánimas de los espectadores o para golpearlos emocionalmente y se cuestionen así mismos hasta desafiar a la sociedad donde moran. Aunque es egresado como actor de Unearte (2010) ya cuenta siete direcciones en su haber, las cuales no han pasado jamás desapercibidas como la que muestra ahora en la sala Rajatabla: Las neurosis sexuales de nuestros padres, de Lukas  Bärfuss (Thun, Suiza, 30 de diciembre de 1971); valiosa, depurada y artística producción del Teatro de la Baraja, donde participan: Jenifer Urriola, Citlally  Godoy, Orlando Paredes, Rafael Gil, Adolfo Nitolli, Karla Fermín y Daniella Corredor.
No es nada fácil la obra ni el espectáculo con los cuales  el director Ramírez  convoca al público. Es una pieza  muy bien construida (ecléctica carpintería teatral germana) sobre  la feminidad y las relaciones familiares que agudizan  las crisis del personaje Dora. El autor se inspiró en la fémina que apuntaló las legendarias investigaciones de Sigmund Freud sobre la  histeria y recreó a una muchacha de 16 años que es dopada con psicofármacos, hasta que sus padres piden al psiquiatra que se los suspenda para vivir normalmente.
Pero la libertad para Dora explota al enamorarse de un desconocido que la aborda en su trabajo y de ahí salta a las simas de una sexualidad estimulada por el refinamiento erótico de ese novio. La naturaleza hace lo suyo y Dora es obligada a un aborto, lo cual exacerba el sentido libertario  aprisionado en la muchacha hasta ubicarla en un proceloso camino de trampas y  desamores de su burguesa familia y el fugaz novio hacen lo suyo.
Esta versión escénica,  lograda por el fino el pulso estético del   director Ramírez, deja sin aliento al público durante sus trepidantes  90 minutos de duración, porque el grotowskiano performance de Jenifer (con desnudo total incluido) conmueve y reitera como las mujeres son el sexo fuerte, quienes viven la parte más densa y compleja de la vida humana. El resto del elenco cumple profesionalmente con su acompañamiento al aleccionador drama de Dora y sus padres en la corrupta e insensible sociedad mundial.
¿Qué pasará con este joven y osado director? Solo Dios sabrá, como dice la canción, pero si estamos seguros que no se quedará esperando a ver crecer la hierba, y menos cuando ya tiene los derroteros de su plan de vida profesional, donde la temática femenina es muy importante.

¡Clap!,musical a la venezolana


Las mejores historias de los pueblos las escriben sus artistas. Y como es tiempo de balances hay que reconocer que producir y exhibir teatro y comedias musicales, en Nueva York o  Londres, requiere altos niveles de rigor profesional y exige siempre un riesgo económico y/o comercial. Esos géneros -conlleva teatro depurado, bailes, música y especial tecnología luminotécnica- genera millones de dólares y necesita diestros artistas y además empresarios conocedores del negocio y de lo que transcurre  en la escena, porque saben tanto como los directores y los autores. Y casi siempre les va bien.
Pero al mejor cazador se le va la liebre y en ocasiones todo falla. Los espectáculos no atrapan al público y los medios de comunicación tienen críticos, guías para la audiencia, a quienes consultan para no malbaratar su dinero. Son momentos catastróficos en lo artístico y para el show business. La piedra filosofal que convierte en oro a los eventos escénicos no se ha descubierto todavía. No hay formulas mágicas. Y cuando el negocio con los musicales no se hace en Broadway  o West End el riesgo es mayor porque los equipos artísticos no se improvisan en una madrugada y la inversión para tales fines tampoco abunda.
ALIANZAS
Pero en  esta Caracas la horrible, como la llamara Simón Bolívar, Michel Hausmann y su productora Palo de Agua se arriesgaron, a lo largo de la primera década de este siglo, y les fue bien con sus tres musicales, los cuales mostraron en la provincia.
Y para proseguir la huella de Hausmann y su empresa, el director César Sierra (César Martínez Torres, nieto de los pioneros Lily Álvarez Sierra y Gabriel Martínez) se alió con Carlos Audrines, de Magno Producciones, para realizar varias  funciones de Cabaret en el Teatro Teresa Carreño y  además en Valencia y Barquisimeto, durante las temporadas 2010 y 2011.
César reconoce que se ha avanzado mucho en el desarrollo teatral nacional pero todavía “nos faltan más autores comprometidos con los momentos que se viven y capaces de crear metáforas escénicas como mi montaje cabaretero: un salón para estimular todos los sentidos donde además se advierte que el amor y la libertad no se negocian ni se venden…pero por ellos hasta la vida se puede sacrificar con plena satisfacción”.
Y es por eso que César, en alianza con Magno Producciones, puso en marcha una Escuela de Teatro Musical para formar talentos para la disciplina del teatro musical, que si bien existen no son suficientes en cuanto a la integralidad que se requiere para tales fines, desarrollados en un espacio que les permita prepararse a través de un método que incluya los aspectos teóricos en combinación con la presencia práctica en las tablas.
Es así que luego de un año de formación y preparación en las instalaciones del Teatro Don Bosco de Altamira, 40 jóvenes, con edades comprendidas entre 15 y 30 años y con un talento impresionante, tuvieron la oportunidad de presentarse al público en un espectáculo de teatro musical diseñado y producido por ese colectivo. Así fue que pudieron presentar ¡Clap! en el teatro Chacao durante una primera temporada del 21 al 23 de septiembre de 2012.
MUSICAL JUVENIL
César  nos recuerda que, como los teatros venezolanos se olvidaron del público joven, se las ingenio para elaborar un libreto, para dos actos (90 minutos), con música, coreografías y fragmentos de exitosos musicales neoyorquinos, tales como Rent, Hairspray, Avenida Q, Despertar de primavera, Fiebre del sábado por la noche, Footloose y Hair.
 Lo obtenido, y hemos visto la mayoría de esos plays, en teatro o en cine, es un buen espectáculo especialmente dirigido a los jóvenes y adultos de todas las épocas, con una exquisita y nostálgica selección de temas de algunas de las obras más exitosas del teatro musical. Canciones que tratan sobre las vivencias de la adolescencia y la juventud, que exaltan la libertad, recomiendan la rebeldía y la amistad, pronostican el  futuro, maceran los sueños, rescatan el primer amor y evocan el maravilloso descubrimiento del sexo y sus respectivas conductas o comportamientos.
Las canciones, casi todas en español y sobre pistas, van desde “Tiempos de amor” “Algún lugar” y “La vie boheme”; “¿Qué voy  a hacer con mi licenciatura?”, “Te diría Ok”, “La tecnología ideal” y “Por hoy”; “Aquarius”, “Buen día estrella”, ”Hair” y “Llena el alma”; ”Madre”, “Tócame” y “Jodido estas”; “Ven a los sesenta”, ”Sin tu amor” y “No nos detendrán”; y un segmento de discomusic que el público lo baila si alguien lo incita: “Clap”,” Footlosse”, “You shoukld be dancing” y “It´s rainning me” (con una extraordinaria y desconocida intérprete Marisela Lovera o Sela)
Las canciones se van enlazando de manera ágil, en un original espectáculo mezcla de teatro y concierto, que no veíamos hacia años en esta Caracas. Pocas veces, un espectáculo teatral nos ha producido tanta catarsis, quizás porque logramos evocar aquellas décadas cuando éramos felices y no nos dábamos cuenta.
ELENCO Y  TECNICOS
 Los actores, bailarines y cantantes son: Armando Acuña, Orlando Alfonso, Carlo Felice y Franco Audrines, Andrés Camacho, Sac Delgado, María Alejandra Flores, Rutshy Fuentes, Rossana Gómez, Tinia Goncalves, Marielena González, Jorge Gordillo, Silvia Gouverneur, Rebeca Herrera, Anthony Lo Russo, Andrea Lovera Rada, Sela Lovera, Gerardo Lugo, Shakti Maal, Lesbia Muñoz, Wilfredo Parra, Rafael Perdomo, Angie Prieto, Andrea Brito, Francisco Camargo, Johanna Centeno, Ángel Díaz, Edith Doubront, Bárbara González, Moisés González, José Guedes, Laura Itriago, Adrián Matos, Sandra Moncada,  Adriana Peña, Patricia Ramírez, Doménico Russo, Dayana Santana, Adriana Silva,  Ana Karina Terrero. Los técnicos son Altragracia Torres de Martínez (vestuario), Héctor Becerra (escenografía), Ernesto Pinto (iluminación), Wilfredo Parra y Diego Galiano (videos), Noelia Rojas (títeres), Jorge Salazar y Domingo Balducci (preparación vocal), Marisol Martínez (preparación actoral), Armando Lovera y Harold Vargas (arreglos musicales y dirección),Carlos Audines (producción general) y César Sierra (dirección general).

domingo, septiembre 23, 2012

El testamento de Isaac Chocrón Serfaty


El actor y periodista Javier  Vidal Prada nos recuerda  que el martes, 25 de septiembre, el sector teatral celebró el 82 aniversario del natalicio del dramaturgo venezolano Isaac Chocrón Serfaty, fallecido el pasado 6 de noviembre en Caracas.
Nacido en Maracay en 1930 se convirtió en el más conspicuo referente de la dramaturgia nacional contemporánea y creó su propia estilística chocroniana de la cual se ufanaba en vida. Pero para referirnos de Chocrón no podemos dejar a un lado al animador de la cultura venezolana y al fundador de instituciones teatrales como fueron: El Nuevo Grupo, cuyas bases cimentó al lado de Cabrujas y Chalbaud; profesor y director de la Escuela de Arte; coordinador de la colección teatro de Monte Ávila; director fundador de la Compañía Nacional de Teatro; director del Teatro Teresa Carreño; primer Presidente del Consejo Nacional de Teatro; de la Asociación Profesional de Teatro y Primer ganador del Premio Nacional de Teatro (1979).
En vida, Chocrón, ,junto a su albacea Isaías Barnola, elaboró su testamento cuando fue dándose cuenta que ya su enfermedad avanzaba sin freno. En el testamento, Isaac habla de sus hijos elegidos, término que desarrolló en su dramaturgia. A esos hijos les encomendó la tarea de administrar sus bienes y los beneficios por autoría que devengan de sus obras teatrales y novelas que se siguen montando y editando tanto en el país como internacionalmente.
-¿Quiénes son esos hijos, esos herederos?
-Los que así eligió en vida y en vida nos educó legando su ética y deontología, su sabiduría, su ímpetu gerencial y su capacidad para trabajar y congeniar con todos en sana paz. En febrero de este año se juramentó como albacea el abogado. Isaías Barnola, su sobrino político y él nos reunió hace unos meses y allí nos vimos los que en vida compartíamos a un padre espiritual, un padre que nos bendijo con su elección. Ellos son Luis Enrique Pérez Oramas, Boris Izaguirre, Garan Mattar, Luis Parada, Michel Hausman, Martin Hahn, el padre Rafael Bakedano s.j. y yo.
-¿Pero al  padre Bakedano también lo consideró un hijo?
-Quizá por la edad, Rafael pueda pasar por el hermano católico de confidencias o confesiones. Pero si hablan con el Padre se darán cuenta que él mismo trataba a Isaac como su padre. Rafael e Isaac eran entrañables y creo que su presencia en la “Fundación Isaac Chocrón” no sólo la bendice, sino que la ilumina de bondad.
-¿Cómo nace entonces la Fundación?
-En la cláusula decimotercera. Isaac especifica que se constituya una Fundación cuyo patrimonio esté constituido por el legado recibido, de manera que coordinados por el albacea se distribuya de la siguiente manera: “cincuenta por ciento para la divulgación de mi producción literaria mediante ediciones de las obras; veinticinco por ciento para la promoción de la dramaturgia venezolana y veinticinco por ciento para establecer una beca o premio anual según lo decidan los señalados”.
-¿Ya está legalizada la Fundación?
-“Las cosas de palacio van despacio”. Todo el proceso es algo lento en materia de papeleo, notarías, redacción y firmas, pero antes de cumplirse el año de su desaparición estará todo en regla. De todos modos la Fundación ya está trabajando de facto, haciendo contactos, relacionándose ya directamente con Sacven quien nos ayuda al control de sus montajes en el exterior e igualmente ya se han acercado teatristas para la petición de derechos de autor como es el caso de Gustavo Rodríguez quien, en homenaje a Isaac, montará La Revolución el primero de noviembre.
-¿Quién lo proclamó presidente?
-Mis hermanos me señalaron con el dedo… ahora en serio, nos reunimos y decidimos que Luis Parada fuera el Secretario, Garan Mattar, tesorero, Martin Hahn, vocal y yo Presidente. Inmediatamente me puse a trabajar y para el 6 de noviembre tendremos el desglose de las primeras actividades que realizará en el transcurso del primer año.  La presencia de Isaac con su obra y su espíritu seguirá viva entre nosotros.
-¿Cómo hacen con los miembros internacionales?
-Afortunadamente con los medios audiovisuales de telecomunicación ninguna distancia es lejana. Nos comunicamos por diferentes vías continuamente y cuando tenemos las reuniones extraordinarias abrimos nuestras tabletas y listo. Sin embargo nos reunimos hace nada con el escritor Boris Izaguirre en su más reciente visita y pronto estará con nosotros Michel Hausman quien hace un alto en sus estudios de postgrado en New York para presentar nuevas propuestas que ya están en gestación.
-Habría algunas ausencias de nombres ligados a Chocrón, en esta Fundación ¿no cree usted?
-Reitero que Isaac hizo hincapié en legar a sus hijos sus derechos y bienes. Pero Isaac no olvidó a su compañera de vida Sara Delgadillo, ni a Miriam Dembo a quien legó bienhechurías y la biblioteca a la escritora Victoria De Stefano. Como anécdota debo confesar que Isaac trataba a mis hijos Jan y Josette como sus nietos y así los llamaba cada vez que lo visitábamos y siempre tenía un legado verbal, un hermoso consejo para ellos, en especial mis hijos que se han dedicado a la carrera de la actuación y el teatro.
En la dedicación al libro El Vergel que J.V. tiene en su biblioteca, de su puño y letra se lee claramente: “Para mis hijos Julie y Javier, y mis dos nietos, con mis bendiciones, besos y abrazos, Isaac”.
Javier Vidal señala que poner a funcionar una Fundación es nada envidiable. Todos estamos en calidad ad honorem y todos lo hacen con gusto y placer. “Es un trabajo de dedicación –señala JV- porque al ser Fundación tenemos, a la vez, que buscar recursos extras para poner en funcionamiento lo que pronto anunciaremos en el campo de la dramaturgia, edición, promoción, edición y formación de la cual Isaac Chocrón fue maestro.
¿Cuándo serían esos anuncios?
El 6 de noviembre se cumple el año del deceso… unos días antes. 

sábado, septiembre 22, 2012

Volvió el tirano Lope de Aguirre


Ni muerto ni de parranda. El primer actor Aníbal Grunn lleva 26 largos meses de autoexilio en Guanare y ahora es noticia por su rol protagónico en el espectáculo La colección del peregrino, escrito por Daniel Di Mauro, coproducción del grupo Tempo y la Compañía Nacional de Teatro, el cual plasma parte de la vida del legendario tirano Lope de Aguirre, quien diera el primer grito de libertad contra la corona española en el año 1561.
Aníbal Grunn (Argentina, Bahía Blanca, 1947), como otros inmigrantes que llegaron a Venezuela en los años 70, trajo únicamente dos mudas de ropa, cuatro libros y montones de proyectos. A 37 años de su desembarco, Aníbal García Belardinelli (su nombre legal) tiene más libros, mucha ropa y además una notable saga de labores en pro del desarrollo cultural del país, realizadas desde escenarios, estudios de televisión y platós cinematográficos.
 No es la primera vez que huye de Caracas para refugiarse en la provincia. “Soy del campo, no soy citadino. Las urbes me agobian. Y puedo afirmar que Caracas es agobiante. Fueron muchas cosas las que me hicieron refugiarme en Guanare. Por ejemplo, la última obra de teatro que dirigí en Caracas, necesité un 20 meses para estrenarla, porque no se conseguía sala, porque no teníamos estrellas televisivas en el elenco, porque debíamos ensayar en mi casa y sólo hasta las ocho de la noche, porque el estacionamiento lo cerraban y los actores tenían que sacar el carro, sino se los dejaban adentro. Me vine a Guanare, porque en Caracas amanecía con los frenos de aire de los camiones, las bocinas de los motorizados, las cornetas de las colas, los insultos de la gente. Y aquí, escucho a los pajaritos, al silencio, a la paz y el afecto de seres que me quieren y que son mi familia. Como comprenderás, llega una edad en el ser humano, que todo esto no tiene precio, lo demás, lo consigues con una tarjeta de crédito”.
-¿Qué hizo en todos estos años?
-He vuelto a la vida. He dictado tres talleres de dirección con más de 25 alumnos, dos talleres de actuación en la Compañía Regional de Teatro de Portuguesa, he dirigido dos obras para niños y otras tantas para adultos. Soy asistente de artes escénicas en Portuguesa, lo cual me ha hecho contactar con todo el movimiento de teatro, danza, títeres y circo del estado, que no es poco. El Ministerio del Poder Popular para la Cultura me ha nombrado Referente teatral del estado. He recibido dos premios como director y musicalizador. He trabajado en la organización de varios festivales de teatro y de danza a nivel regional, a nivel nacional e internacional. He escrito siete obras de teatro. Pero sobre todo me he sentido y me siento en paz, conmigo y con mi profesión. Y tan sólo llevo 26 meses trabajando aquí. Dejé de ser un número, una estadística, volví a encontrarme conmigo, con mi fe escénica, con el medio perfecto para vivir y respirar. No hablo de afectos, porque gracias a Dios, tengo grandes amigos en todas las regiones de este maravilloso país.
¿Ahora encarna al tirano Aguirre?
-Es el nuevo trabajo que realizo bajo la dirección de Carlos Arroyo. El tirano Aguirre se transformó en leyenda y dicen que aún corretea por los campos del Tocuyo como un fuego fatuo. Un personaje delirante, loco, titánico. Un superhéroe de la época. Un vasco que llegó a América, desheredado y expulsado del hogar paterno y se transformó en un torrente, lleno de fuerza y de ímpetu salvaje. Muchas leyendas se han tejido a su alrededor. Sobre él han escrito algunos españoles como Sanchís Sinisterra ó Javier Marías. También lo han hecho algunos venezolanos como Miguel Otero Silva, Arturo Uslar Pietri y Luis Brito García. Cada uno tejió una leyenda; para los españoles es un tirano y un traidor, para los americanos un loco irreverente. A mí me tiene desde hace casi cuatro meses prácticamente sin dormir, agotado, estudiándolo, investigándolo, leyendo y averiguando todo, lo que se cree es la verdad y lo que se cuenta es la leyenda. Se dice que partió del Perú en una expedición en busca de El Dorado, que subió por el río Marañón, afluente principal del Amazonas y llegó a través del Orinoco a la isla de Margarita, hasta entrar por Borburata a tierras venezolanas y morir en El Tocuyo, de dos tiros de arcabuz. Su cabeza expuesta en plaza pública, sus manos: una en Mérida y la otra en Barquisimeto, el resto del cuerpo, despedazado y arrojado a los perros. Asesino, loco, hereje, peregrino, coleccionista de cabezas humanas y parricida.
-¿En qué consiste el espectáculo?
-El concepto dramático del director Arroyo es la salida de Lope de Aguirre del Hades y su regreso al infierno, luego de recordar y revivir sus muertes, sus aventuras, sus luchas. Una balsa que se transforma en fortaleza, en teatrino, en el sitio de representación de todas y cada una de las ocho escenas. Un montaje maravilloso, con escenografía y vestuario de Rafael Sequera. Es una increíble producción del teatro Tempo, donde se mezclan actores, actrices, muñecos y títeres, bajo la conducción de Maritza Peña. Un gran homenaje a ese otro titán del teatro venezolano que es Eduardo Di Mauro, fundador de varias agrupaciones de títeres. Está planificado para mostrarlo tanto en espacios cerrados como en sitios públicos, plazas, etcétera. Aquí comenzamos el viernes 28 de septiembre.
-¿Cuándo lo traen a Caracas?
-En principio debe ir al Festival Nacional de Teatro, en noviembre. Luego no lo sé. El Tempo es una compañía que viaja mucho y tiene permanentes compromisos nacionales e internacionales. Ojalá esta vez sea igual, aunque no es nada fácil viajar con esta obra, su dispositivo escénico, el elenco. Pero en fin, confiemos en Dios y en la buena suerte.
CINE Y FESTIVAL
Aníbal Grunn tiene varios planes artísticos que dependen de su tiempo, el cual no es muy holgado, realmente. “Tengo un proyecto para diciembre que también me tiene de cabeza, voy a dirigir mi primera película, un cortometraje, con un guión mío, basado en un cuento de Rómulo Gallegos y realizado con talentos guanareños. Eso en este momento es el proyecto que más me tiene atrapado, después del Tirano. Y por supuesto la XXX Edición del Festival de Teatro de Occidente, que, como ya es tradición, se realizará entre el 15 y el 25 de Noviembre. Se sueña y se trabaja”.
  

Batallas en Venezuela


Cuando la batalla cesa y el silencio es pesada lápida, las mujeres buscan a sus muertos: maridos, hijos, progenitores, familiares o desconocidos. Se entregan a la desgarrada faena  de limpiarlos, vestirlos y darles cristiana sepultura; además de materializar los momentos inolvidables que vivieron y despedirlos para siempre. No lloran porque sus lágrimas están hacia adentro para alimentarse y después reiniciar la marcha hacia un horizonte de auténtica libertad.
Eso lo plasma, en perfecto y estrujante lenguaje realista, el espectáculo teatral Después de la batalla, de Ángel Rafael Rondón. Conmovedor drama histórico con un elenco de “condiciones especiales”, el cual  hace temporada en Maracay, gracias a la alianza estratégica de la agrupación Garabato Motita  y la Compañía Nacional de Teatro.
 En el marco de las luchas independentistas criollas, entre los enfrentamientos  de realistas y patriotas, se desarrolla Después de la batalla y por eso las féminas de los combatientes caídos en la contienda, al grito de “Libertad, igualdad, propiedad y seguridad”, recuperan los restos de su gente y se alistan para proseguir las luchas por la defensa de sus derechos y la libertad para su pueblo. Entre ellas está la heroína Josefa Camejo, tenaz defensora de la provincia de Coro, quien junto a otras féminas  firmaron el documento “Representación que hace el bello sexo al gobierno de Barinas”, se ponían a sus órdenes para la defensa de Barinas sin ningún temor ante los horrores de la guerra.
Su autor y director Rondón lleva largos 21 años dedicados al trabajo artístico con niñ@s y jóvenes con  “condiciones especiales” (discapacidades o diversidades visuales, auditivas, etcétera) porque anhela que sus producciones vayan más allá de la preciosista exhibición estética y sirvan para integrar a los asumidos “actantes” al circuito social y no ser    nunca jamás discriminados.
Después de la batalla tiene, más allá de la obvia lectura política-histórica, una honesta propuesta reflexiva o metáfora sobre la incesante violencia cotidiana, siempre por asuntos baladíes, esa que deja decenas de muertos semanales, esa micro guerra entre civiles la cual no deja que la paz y el progreso impere en estas ensangrentadas tierras. El grupo Garabato Motita cumplió al subrayar el doloroso drama de las venezolanas  en su  desafío a la violencia misma, la cual será derrotada más temprano que nunca.
Kristal Tesorero, Chiquinquira Núñez, Génesis Navarro, Josué Álamo, Jesús Rodríguez  Tovar, Rubén Maican y Roger Martínez son jóvenes que desafían y superan las limitaciones de sus condiciones físicas. Ellos  optan por aprehender y convencer a todos que querer sí es poder y ellos lo demuestran con su arte. Trabajaron para la creación y producción de Después de la batalla durante no menos de 11 meses, hicieron varios ensayos con público y ahora tienen la temporada inaugural en su cálida salita del edificio Barlovento, en cruce de las calles Carabobo y Cooperativa. ¡Bravo pueblo!

miércoles, septiembre 19, 2012

¡Clap! sí paga derechos de autor


Algunos teatreros no pagan los derechos de autor de las obras que escenifican. Llegan incluso a eliminar el nombre del dramaturgo o cambiarlo,al tiempo que reescriben o pervierten los textos originales. Pero tales maldades tienen patas cortas y cuando los descubren se sienten y se comportan como “putas ofendidas”. Ese es uno de los problemas del teatro venezolano, especialmente del que se autodenomina “comercial”.
Pero hay excepciones y es el caso del director y escritor César Sierra, quien estrena durante este fin de semana su espectáculo musical, ¡Clap!, donde utiliza apreciables “insumos foráneos”. Él aclara, para evitar sospechas o acusaciones infundadas, que sí paga los derechos de autor.
-Los derechos de autor de ¡Clap! se han manejado por las vías adecuadas y todo está en absoluto orden, reitera 
-¿Cómo es su espectáculo ¡Clap!
-Nuestro ¡Clap! es un collage de varios musicales que tienen en común el hecho de tratar la problemática juvenil. El público caraqueño amante del teatro musical, podrá disfrutar las funciones de ¡Clap! los días 21, 22 y 23 de Septiembre en el Teatro de Chacao.
-Es un espectáculo especialmente dirigido al público juvenil, compuesto sobre una selección de temas de algunas de las obras más exitosas del teatro musical. Canciones que tratan sobre las vivencias de la adolescencia y la juventud, que hablan de la libertad, de la rebeldía, de la amistad, del futuro, de los sueños, del primer amor y hasta del descubrimiento del sexo.
-Es el resultado del primer año del trabajo de formación de un grupo de más de 45 jóvenes entre los 15 y los 30 años alumnos de la Escuela de Teatro Musical de Magno Producciones. Tiene fragmentos y canciones de musicales como: Rent que impactó al mundo en los 90 al versionar La Boheme al East Village de New York y cantar sobre temas como la homosexualidad y el sida. Avenida Q, que parodia los programas infantiles educativos como "Plaza Sésamo" para tratar temas como la inestabilidad laboral, la falta de claridad de los jóvenes al iniciar su vida profesional y la inestabilidad de las primeras relaciones sentimentales. Hair, que pinta la rebelión hippie de los sesenta, y canta a la vida, al amor libre y al derecho a negarse a la guerra. Despertar de primavera , que habla del descubrimiento del sexo en el universo adolescente... y muchos otros como Hairspray, Fiebre del sábado por la noche y Footloose.
-En cada uno de los segmentos hemos tratado de conservar la esencia del montaje de cada uno de los espectáculos en lo actoral, lo estético y lo coreográfico. Los 45 chicos cantan en vivo después de un arduo trabajo de formación con profesionales de la talla de Armando Lovera, Harold Vargas y Jorge Salazar.
-Las canciones se van enlazando de manera ágil, en un original espectáculo mezcla de teatro y concierto. Una revisión de los temas que marcan la vida juvenil es el motivo de la primera parte. Las escenas y canciones revisan conflictos como: el momento de la graduación y las decisiones sobre el futuro: (“¿Qué voy a hacer con mi licenciatura?”); la necesidad de enfrentarse a los problemas trascendentales e incluso a la amenaza de la muerte (“Tiempos de Amor”); el despertar de la sexualidad (“Tócame”); la rebeldía frente a las normas impuestas (“Jodido Estás”); el primer amor y la primera desilusión (“Sin Tu Amor”).
-En la segunda parte los chicos del elenco hacen una revisión de la manera en que los musicales han entendido a los “jóvenes” de antes, con una muestra retrospectiva que comprende los ochenta, los setenta , los sesenta y para cerrar el espectáculo con el tema que da nombre al show y el cual refleja la urbanidad y la modernidad en su composición destacando el valor de luchar y trabajar para vivir los sueños: ¡Clap!.
-¡Clap! es el inicio del camino profesional de estos jóvenes que están enamorados del teatro musical y empeñados en formarse para enfrentarlo con verdadero profesionalismo.
-¿Por qué algunos teatreros no pagan los derechos de autor en Venezuela ?
-Pues no lo sé... supongo que en cada caso habrá distintas razones, tendrías que hacerle estas preguntas a quienes no lo hacen. Yo no me incluyo en ese grupo. Un autor es un creador que vive de su trabajo y merece cobrarlo adecuadamente. Aparte de director soy autor. Mi obra La lechuga está en cartelera en España desde hace casi un año y a punto de estrenarse en México y en ambos casos el tema de los derechos de autor se ha tratado con absoluta claridad. No veo por qué en Venezuela tendríamos que portarnos de otra manera con los autores extranjeros... y obviamente, mucho menos con los autores nacionales. En todo caso tenemos Sacven, una asociación que vela por nuestros derechos y vigila que se cumplan las leyes y tratados de derecho internacional.

sábado, septiembre 15, 2012

Bonnie y Ribas embajadores


El teatro venezolano no es únicamente el que se gesta y exhibe en las salas de Caracas. También hay otras manifestaciones teatrales allende las fronteras de la capital, las cuales con muchas dificultades también se producen y animan a los compatriotas de todas las regiones. Recordamos esto porque nuestra agrupación Veneteatro, de Los Teques, Estado Miranda, inicia una gira por Colombia, Perú, Chile y España, este 20 de septiembre, con sus espectáculos  El fantasma de Bonnie y Ribas, el vencedor y ha de culminarla a mediados del venidero noviembre, informa su director y actor Dante Gil.
La ruta internacional arranca en Bogotá, con la pieza El fantasma de Bonnie, contando con las actuaciones de Ulises Acosta, Henry Pantoja, James Prada y Dante Gil,  y el soporte coreográfico de Rayito Zamudio, bailarina y maestra mexicana.
Luego la agrupación proseguirá su recorrido en la capital peruana en donde participará en el marco del X Festival Internacional de Artes Escénicas Lima-Norte del Perú, con el espectáculo unipersonal Ribas, el vencedor, escrito, dirigido y protagonizado por Dante Gil, y continuará en otras ciudades del país inca como Cusco, Puno y Tacna. El referido evento es organizado por Asociación Cultural Laboratorio de Investigación Teatral Cultural, que dirige el reconocido artista peruano Ángelo Sandoval.
Durante la realización del Festival peruano los integrantes de Veneteatro participarán en diversas actividades culturales y dictarán talleres para los artistas invitados y comunidad en general.
El itinerario latinoamericano de la agrupación finalizará el 14 de octubre en Chile donde participarán por segunda oportunidad en el Festival Internacional de Teatro y Danza FINTDAZ 2012, uno de los eventos teatrales más importantes y multitudinarios de ese país austral, cuya producción general está a cargo de  Abraham Sanhueza López, y el cual este año cuenta con el apoyo de Iberescena. El fantasma de Bonnie estará realizando funciones en la sede principal del Festival en el emblemático Hemiciclo Municipal de Iquique, así como en las norteñas ciudades de Arica, Pozo Almonte y Antofagasta, concluyendo el recorrido en la capital Santiago.
VENEZUELA EN ESPAÑA
Gracias al apoyo del Gobierno Bolivariano Nacional, por intermedio del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, a cargo del historiador Pedro Calzadilla, y otros entes oficiales, el teatro venezolano tendrá su representante en la escena europea,  a finales de octubre, con  Veneteatro en el Festival Internacional de Teatro y Discapacidad en Segovia, España. Siendo la primera agrupación criolla en ser invitada al importante evento, cuya organización la realiza Marta Cantero Díaz, directora de Asociación Paladio Arte, una institución de significativo aporte social y con redes en todo el continente europeo, dando  cabida a la inserción social  de artistas con discapacidades de todo el mundo.
BUHONERO VS. ESCRITOR
Explica el director Dante Gil que El fantasma de Bonnie, es la segunda obra de E.A.Moreno Uribe, la cual plasma  el encuentro no programado entre dos personajes -Abdón (30), buhonero parapléjico, y el escritor Antonio (40)- el cual termina por cambiarles el rumbo a sus vidas y llevarlos por un camino diferente al que ambos traían. El discapacitado llega, sin que haber sido invitado, al apartamento del intelectual, quien lo recibe de manera nada amigable. Se presentan una serie de conflictos por la nada común curiosidad que surgen entre esas dos personas. El inválido, estudiante universitario, quiere entrevistarlo para una  investigación, pero además cuenta su rocambolesca saga de cuando era estríper en bares “de mala muerte”, en Caracas y Nueva York, y hace una mínima representación de una escena del monólogo que está escribiendo. Toda la acción transcurre en medio de la vigilante y extraña presencia de la doberman Bonnie, la mascota fantasma del dueño del apartamento, una especie de ángel de la guarda pero con ladridos, gruñidos, cuatro patas y muchos lengüetazos. Al final, hay una tregua, porque la personalidad  y los proyectos de Abdón logran convencer a Antonio de que sí pueden probar trabajar y hasta soñar juntos. Subraya que esta obra es una clara muestra de la superación ante la adversidad, porque nos enseña que una discapacidad física más que un obstáculo es una motivación para cumplir nuestros sueños y metas en la vida. Dos personajes, dos realidades sociales, físicas, espirituales e intelectuales muy diferentes que en un encuentro fortuito descubren lazos comunes para la superación personal. Tiene un emotivo mensaje de superación ante la adversidad y su premisa promueve la inserción social de artistas con discapacidad. 
EL HEROE
Dante Gil  comenta que su unipersonal Ribas, el vencedor rinde homenaje al general José Félix Ribas  y  a  todos los estudiantes y seminaristas caídos en la  Guerra   de  Independencia. El argumento plasma la vida del prócer, quién abandonara su distinguida vida pudiente para dedicarse a la lucha patriótica; es capturado por soldados realistas y momentos previos a su ejecución, rememora en segundos los sucesos más gloriosos de su vida, derrotas, sueños, frustraciones y victorias. Una de sus máss grandes hazañas se dio en la Batalla de la Victoria, donde heroicamente perdieron la vida cientos de estudiantes y seminaristas, por lo cual se rememora cada 12 de febrero en Venezuela el Día de la Juventud. La obra fue seleccionada entre las diez mejores pizas del Concurso Nacional de Dramaturgia Contemporánea e Innovadora 2008, del Ministerio del Poder Popular para la Cultura.