sábado, mayo 04, 2013

El amor prohibido por el SIDA


El Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida prosigue enfermando y matando. Y es por eso que en  Venezuela hasta mediados de abril de 2013 había ya 167 mil infectados de SIDA, según declaraciones de Edgar Carrasco, vocero de Onusida, para la agencia Efe. El SIDA está ahí, agazapado, esperando  víctimas, tratando de impedir que los seres humanos se amen.
 Y ante tales  noticias, el teatro venezolano, otra vez más, ha salido al frente con el espectáculo Habitante del fin de los tiempos, el cual hace temporada en el teatro Escena 8, gracias a la entrega del dramaturgo y director Johnny Gavloski aliado con el productor y actor José Manuel Ascensao, apoyados además por los comediantes  Xavier Muñoz y  Marilyn Ascensao. ¡Otra vez regresan a la batalla por la vida y el amor!
Hay que recordar, que los creadores de las artes escénicas del mundo, desde 1982, cuando se dio el reventón del SIDA en Estados Unidos  y se regó en los cinco continentes, se pusieron de acuerdo para utilizarlo en sus metáforas artísticas  y mostrar así obras o espectáculos para difundir sagas sobre  infectados y diversas formas o métodos  para afrontar el síndrome. Emergió así un teatro, un cine y una televisión con fuerte carga didáctica y consejos filosóficos. También los poetas y los escritores, además de los medios de comunicación, aportaron lo suyo: dando instrucciones para prevenir las infecciones y reiterando recomendaciones para tener más cuidado en las relaciones sexuales. Al tiempo que la medicina enfiló todas sus herramientas para controlar al retrovirus causante de tanta mortandad, pero todavía no existe una terapia capaz de erradicar al SIDA de la faz de la Tierra y por eso las cifras rojas de las estadísticas alarman a todas las sociedades.
18 AÑOS DESPUES
Habitante del fin de los tiempos,  texto que evoca el humano miedo a la muerte como una encrucijada de una tragedia, avivada con inteligente humor, el mismo que  conquistó el Premio Municipal de Teatro 1997 entre otros galardones, vuelve en este crucial 2013 con su historia sobre tres venezolanos -David, Erasmo y Janice-para demostrar, una vez más,  que el amor y la amistad pueden ser cómplices y darle un verdadero significado a la vida.
Sin importar las preferencias o conductas sexuales- David, heterosexual, y Erasmo, gay- aprenderán y enseñarán a sobrevivir entre sus diferencias  ideológicas, culturales, espirituales y emocionales, gracias a una inquebrantable amistad, soportando los avances de una enfermedad que los hace valorar la vida; mientras Janice se mantiene latente en esa saga hasta  aparecer en un dramático final.
El público de este siglo XXI entra fácilmente en un torbellino de las emociones de los personajes, enfrentados sus propias dudas y expectantes ante una sociedad homófoba y falsamente religiosa, quienes deben luchar contra sí mismas para lograr salir adelante, esperando encontrar la cura antes de la muerte imprevista.
No es una pieza grata para nadie, sino todo lo contrario. Es una tragedia contemporánea que atrapa al espectador por ese hibrido del amor y la amistad, el cual no tiene parangón con ninguna otra experiencia y solo los que hemos vivido las peripecias de nuestros amigos enfermos y aferrados la vida, podemos comprenderlo y sentir como se nos arrugan nuevamente los intestinos o como se nos desbordan las lágrimas al recordar sus agonías.
El texto como tal ha envejecido y requiere de una poda precisa para bajar el tiempo de representación y permitir incluso que el público digiera las básicas líneas de información, poéticas algunas, y deguste  más las transiciones de los personajes y las peculiaridades de la trama.
Las actuaciones son un reto de verdades, como la de Ascensao, quien lleva el peso de la obra, y el positivo debut de Muñoz. Sin sus entregas no habría espectáculo.
EL MAL DEL SIGLO
Los venezolanos Elio Palencia, Marco Purroy, Johnny Gavlovski, y David Osorio Lovera, durante la última década del siglo XX, coincidieron al llevar al teatro como elementos dramáticos de sus piezas a personajes afectados por “El mal del siglo” o sea infectados por ese virus extraño que vino de lejos, el tristemente famoso Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida. En síntesis, estos autores, preocupados ante el peligro que se cierne sobre la libertad de los seres humanos para amar en toda intensidad posible, se fijaron en el tema del SIDA, lo amaron y optaron por escribir sus textos: Habitación independiente para un hombre solo,  Anatomía de un viaje, Habitante del fin de los tiempos y El último brunch de la década. Añadieron a la larga de personajes del prototipo venezolano, a seres nunca antes vistos en la escena, homosexuales, bisexuales o heterosexuales infectados por el SIDA, el cual pone en peligro a la humanidad entera, sin distingos de costumbres amatorias, y/o sexuales. Y es precisamente una novedad en el teatro de Venezuela, para no citar al de otros países, el que sus dramaturgos escriban sobre el temible SIDA. Esas piezas teatrales, junto a las del precursor Amado Naspe, fueron  las primeras que se mostraron en Venezuela. Esa respetable lista prosiguió aumentando: Palencia estrenó en 1997 a Arráncame la vida, a la cual versionó y le cambió el titulo para así publicar y montar  ¡Mátame mamá!, en 2011, pero antes, en 2010, se agregó el trabajo de Julio Bouley y José Luis Pérez: Vamos a imaginar que nos estamos tomando un café treinta años después/ Testimonio teatral en 7 tiempos”.
EPIDEMIA
La epidemia de Sida en Venezuela sigue concentrada en hombres homosexuales y transgéneros, dijo a Efe vocero de Onusida, Edgar Carrasco, quien aclaró que esto no indica que la infección no afecte a otras personas. “Estas estimaciones se realizan con base al comportamiento de la epidemia en cada paí­s. Para Venezuela, se hace este cálculo con base a que 20 por ciento de las personas con VIH necesita terapia antirretroviral". Carrasco echó mano del último informe venezolano relativo a los avances en la lucha contra el SIDA, que él exaltó como de “gran credibilidad”, donde se señala que la edad de los hombres infectados se ubica entre 30 a 39 años, y en las mujeres entre 25 a 34 años. Según estas referencias, el 5 por ciento de la población de “hombres que tienen sexo con hombres” podrí­an estar infectados en la actualidad, aunque también agregó que “un tercio de los casos notificados pertenece a mujeres”. Según Carrasco, la epidemia se hallarí­a concentrada en ese grupo debido a la falta de campañas “desprejuiciadas” dirigidas especialmente a los homosexuales hombres

Caricias 2013


   En nuestro ecléctico y pragmático deambular por las  salas  teatrales nos acompañamos, desde hace dos largos años,  con mi amiga Mariu Favaro, actriz y además conocedora de la gerencia cultural. Ella, inteligente y sensible, abandonó los escenarios desde los años 90, tras encarnar roles importantes en espectáculos de  Carlos Giménez y Gustavo Ott, y ahora ha regresado, después de  escuchar mis consejos y hacer un fino taller de voz y dicción con la profesora Felicia Canetti, para integrarse al espectáculo Caricias. Ahí comparte  escena con Virginia Urdaneta, Loly Sánchez, José Romero, Ana María Paredes, Alexander Solórzano, Marco Alcalá,  Arlette Torres, Alexander Rivera, Grouber Materán y el primer actor José Torres.
 Este lúdico montaje, auténtica competencia de convincentes performances, es una respetuosa versión escénica y  precisa  dirección que José Jesús  González ha logrado del texto original de Sergi Belbel, estrenado en 1990 y llevado después al cine por Vigas Luna. Aquí en Caracas fue exhibido por el director Dairo Piñeres y su agrupación Séptimo Piso.
Este Caricias del 2013, producción de Alexxey Córdova para la agrupación Teatro  del Encuentro, la cual muestra el Espacio Plural de Trasnocho Cultural, nos recuerda que sin amor o sin afectos, o sin caricias para expresarlo en lenguaje físico, la vida no merece llamarse vida y lo único que queda es la muerte física o una espantosa soledad que es muerte en vida. Es existencialismo  combinado con un tanto de vitalismo, por aquello de que el sexo, cuando está resuelta la alimentación y el techo, es lo único que mueve al ser humano, no solo ahora en este confuso siglo XXI sino siempre, desde que salió de las cavernas y  comenzó  a crear una civilización polisémica.
El espectáculo de Caricias –otra feliz muestra del minimalismo  escenográfico desplegado en un espacio escénico de tres lados- se consigue por intermedio de sus 11  profesionales actores quienes crean a sus complejos personajes y los hacen interactuar para dar lecciones vitales, las cuales van desde al matrimonio heterosexual conflictuado y tragicómico, que se mantiene a todo trance, hasta el drama de la madre solitaria cuyo hijo homosexual vive una compleja relación con un hombre mayor, sin dejar de lado los otros sinsabores de conductas sexuales con perversiones, etcétera.
En Caricias no hay compasión con nadie. Va desde la denuncia de la vejez solitaria  hasta la adolescencia perversa y manipuladora, pero recordando siempre que  todos nos necesitamos y debemos buscar como conciliar intereses y angustias  hasta que llegue el final con la huida hacia un anhelado Nirvana que nadie conoce, aunque los poetas se han esforzado en relatarlo.
Las actuaciones, el verdadero meollo del montaje, son deliciosamente convincentes e incluso hasta el joven Grouber Materán saca provecho de su personaje trasgresor, al lado del derroche actoral de José Torres en su rol de viejo empeñado en vivir en medio de una sociedad que lo ignora. Y no puedo dejar de felicitar a la relanzada Favaro, quien se ha superado a sí misma y ahora reemprende su camino teatral, con la madurez de todo lo vivido como importante bagaje.

miércoles, mayo 01, 2013

Avencrit premia al teatro del 2012


La Asociación Venezolana de Críticos de Teatro eligió a los artistas nominados para el Premio de la Critica AVENCRIT 2012, el cual entregarán, por primera vez,  durante el Día Nacional del Teatro, el próximo 28 de junio, a las 11 AM en el Teatro Nacional.
AVENCRIT también decidió otorgar un Premio Especial para una institución o una personalidad, el cual fue adjudicado al Laboratorio Teatral Anna Julia Rojas, fundado por Horacio Peterson y dirigido actualmente por Carmen Jiménez.
 TEATRO PARA ADULTOS.
ACTRIZ PRINCIPAL: María Teresa Haiek (El acompañante),  Jénifer Urriola (Neurosis sexuales de nuestros padres) y Yuri Pita (Señorita Julia).
ACTOR PRINCIPAL: Anibal Grunn (La colección del peregrino), Vicente Peña (Pedro y el capitán) y Antonio Delli (La novia del gigante  y Palabras encadenadas).
ACTRIZ DE REPARTO: Rossana Hernández (Señorita Julia),Cittlaly Godoy (Neurosis sexuales de nuestros padres) y Rosalía Blanco (Tinto de verano).
ACTOR DE REPARTO: William Escalante (Tres  noches para cinco perros), Gabriel Agüero (Séptico) y Adolfo Nitolli (Neurosis sexuales de nuestros padres).
DIRECTOR:Carlos Arroyo (La colección del peregrino), Consuelo Trum (Pedro y el capitán), Hernán Vargas (Séptico) y Luis Fernández (High).
PRODUCTOR:Lazo Producciones (High), Caterina Cardozo y Nohely Arteaga (La ratonera), Diana Volpe (Ciclo Strindberg) y CNT/Portuguesa (La colección del peregrino).
DRAMATURGIA VENEZOLANA: Daniel Di Mauro (La colección del peregrino), Rubén León (Tinto de verano) y  José Simón Escalona (De todas todas).
VESTUARIO:Joaquín Nández (Las amargas lágrimas de Petra Von Kant), Raquel Ríos y Efrén Rojas (Las bacantes) y Orlando Arocha (Ciclo Strindberg)
ILUMINACIÓN:Lina Olmos (Pedro y el capitán), Luis Fernández (High) y Kenlyssom Brrios (La colección del peregrino).
ESCENOGRAFÍA:Rafael Sequera (La colección del peregrino), Emily Jolie (Pedro y el capitán) y Guillermo Díaz Yuma (Las criadas).
 TEATRO PARA NIÑOS (AS)
ACTRIZ:Mercedes Barrios (Ratón y vampiro), Saima Rada (La luna y el niño juegan un juego que nadie ve) y Jénnifer Urriola (Miguel Vicente pata caliente)
ACTOR:Slavko Sorman (Miguel Vicente pata caliente), Héctor Castro (Ratón y vampiro) y Diego Mora (Miguel Vicente pata caliente).
DIRECTOR:Oswaldo Maccio (La luna y el niño juegan un juego que nadie ve), Juan José Martín (Arlequin enamorado) y Vyana Crocce (Ratón y vampiro).
DRAMATURGIA INFANTIL: Carmen García Vilar (El robo de la arrobita) y José Luis León (El último dragón).
PRODUCTOR:Karla Fermín (La luna y el niño juegan un juego que nadie ve), Coco Seijas (Ratón y vampiro) y El último dragón (Cnt/Centro de actividades alternas).
MÚSICA:Pantelis Palamides (Odisimbad)  y Jonathan Angarita (Miguel Vicente pata caliente).
MAQUILLAJE: Samyra Recondo (Arlequín enamorado)  y Luis Alfredo Ramirez (Miguel Vicente pata caliente).
ILUMINACIÓN:Carolina Puig (Ratón y vampiro) y Orihely Brizuela (Miguel Vicente pata caliente).
VESTUARIO
Samyra Recondo (Arlequín enamorado), Luis Alfredo Ramirez y Franklin Zambrano (Miguel Vicente pata caliente) y  José Luis León (El último dragón).

sábado, abril 27, 2013

Posdatados llega para atrapar público


 Cuando creíamos que el teatro estaba en sus frecuentes  callejones sin salida, momentos nefastos cuando la creatividad desaparece y lo que hacen es importar talentos de allende las fronteras, nos hemos topado con un elemental espectáculo, simple en su forma, pero de grandes proporciones por lo que dice y cómo se hizo, el cual ha sido muy bien logrado gracias a un valioso grupo artístico, capaz de materializar una sorpresa escénica, la cual exhiben, por ahora, en la sala Experimental del Celarg.
Nos referimos a Posdatados, de Naya Jiménez, puesto en escena por Nattalie Cortez y con las pulcras actuaciones de Matilda Corral, Teo Gutiérrez y Alexandra Vivas y el afinado músico Eduardo Sanmartín, dentro  de creativa escenografía que crearon Jefferson Quintana y otros.
La obra consta de siete escenas que se desarrollan en una cafetería donde convergen personajes ajenos a los otros, con sus angustias y albergando esperanzas. Cada uno espera algo, recibe mensajes o quiere algo que cree inalcanzable. Son seres que no entienden lo que sucede a su alrededor, encerrados como están en sus cápsulas particulares de aislamiento, a las cuales pretenden romper pero nunca se atreven
ODA
Porque eso es Posdatados: una oda teatral a tres mujeres y dos hombres quienes viven, aman y también sufren. Es un espectáculo existencial, como tal,  que enseña y deja que el público ponga el condimento o aliño a lo que les muestra la escena. Dos veces lo vimos para descifrar preguntas y evaluar las emociones que nos produjo…y es ahora que podamos recordar una experiencia similar: Tu país está feliz, el show músico teatral que lanzó a Carlos Giménez y su Rajatabla, hace 43 años, por su sencillez para plasmar a un puñado de humanos tratando de encontrarle sentido a sus vidas utilizando lenguajes físicos y poéticos que gritan lo que consumen e inquietan sus existencias.
Por supuesto que los personajes de la dramaturga Jiménez son más de este siglo XXI, pero clones de aquellos de los años 70, ya que repiten ¿qué somos?, ¿de dónde venimos?, ¿qué hacemos?, etcétera.
En esa extraña cafetería, una mujer se viste para el show que presentarán sus clientes y canta temas románticos y de abandono, como La nave del olvido, entre otros. Una clienta trata de saciar su hambre pero no consigue  nada que le guste, un hombre joven se siente embarazado porque su mujer gesta un bebe; una ama de casa quiere ser actriz y urde toda una tramoya doméstica para acudir a una audición, pero no puede escapar al deber de ser madre de tres muchachos y esposa fiel de un gordito; una ama de casa cuenta sus peripecias tras ir a la playa con su familia y un fanático del amor recibe una carta donde le dicen adiós… y  más nada…obligándole a buscar protección debajo de una mesa. Y todo culmina con una pareja en angustioso beso para insuflarse vida que les permita  continuar no se sabe hasta cuándo.
VIDAS ANGUSTIADAS
Pero si Posdatados ha permitido conocer a una nueva autora teatral, también lanza a Nattalie Cortez, como directora, tras 26 años como reconocida actriz, quien demuestra su talento hasta obtener un espectáculo que reitera lo verosímil del mundo de las mujeres y de la importancia que tienen los hombres para la felicidad de las parejas. ¡Todo es un soplo de vidas angustiadas por un amor o una compañía!
Las actuaciones son conmovedoras por su verismo. Matilde Corral enseña lo que aprendió en Nueva York, mientras que Teo Gutiérrez destaca con sus personajes y entra en duelo artístico con Alexandra Vivas. Si la obra estremece por lo que dice, las interpretaciones son cual trampa caza ratones con queso francés envenenado. ¡Imposible de evadir...y con digestión directa!
Ojala que estos artistas armen una cooperativa teatral y sigan trabajando. Los tiempos que se viven así lo exigen
ORÍGENES
Desde el año 2008, Naya Jiménez inicio su proceso para aprehender los secretos de la dramaturgia. Se puso en las manos y los conocimientos de Mónica Montañés Chalbaud. “Me rencontré con algo que siempre ha rondando amenazante mi vida, acechando, pero subestimado: contar cuentos. Durante esos tres meses que duró el taller con Mónica me rendí ante mi propia evidencia. Me confesé a mí misma: esto es lo que eres… ¡una cuentera! ¡Viva Sherazade! Pasé a probar con la actuación bajo la batuta de Gerardo Blanco, quien me enseñó a valorar el más bello y divertido de los oficios: actuar. Lo siguiente fue que toqué  la puerta del “Gimnasio de actores” y pregunté por Matilda Corral, quien  me enseñó a leer buscando símbolos y para escribir primero hay que aprender a leer. De todo eso aprehendí: adicción a ver vivos mis personajes en escena. La primera vez que vi un personaje pasar de mi texto a la vida gracias al cuerpo de un actor; no pude dormir en toda la noche. Era un monólogo femenino y yo pasé la noche con los ojos pelaos diciéndome: era ella, la vi y estaba viva. Descubrí: una cosa que los griegos inventaron hace siglos pero yo no sabía que existía: el teatro. Rescato la maravilla que es la conjugación de elementos tan simples que producen al unirse, resultados tan complejos: Un texto, un actor, una luz y alguien que tenga la amabilidad de regalar un poco de su tiempo para ver y escuchar. Lo audiovisual es esa cadena de imposibles: Cables, máquinas, peroles, gente y más gente sin lo cual no se termina el producto. El teatro magia del instante y de la verdad”.
FUTURO VENEZOLANO
Naya Jiménez seguirá con Posdatados  y lo próximo se llama Alrededor de la cocina: cuatro escenas, independientes, que se desarrollan en una cocina. “Parejas con edades diferentes, que  viven momentos distintos de su vida amorosa. No digo más. Ya Nattalie lo leyó y se entusiasmó para dirigir. ¡Ha nacido una directora! Y como mi tema es lo femenino, pues debe ser una directora como ella, atenta, sabia, detallista y sobre todo femenina, muy femenina. Así pues del monólogo acabo de pasar a las escenas. Ahí voy emocionada y feliz, pasito a pasito. Con confianza y humildad como dice Matilda Corral. Quiero escribir con palabras venezolanas y con acento venezolano. Me encanta el acento de lo propio y me gustan nuestras palabras maravillosas, brillando en el escenario. Posdatados está lleno de eso”.







High prosigue en la escena caraqueña


Fundarte asumió gran tarea compleja y delicada. Ser conserje y gerente de una docena de  recuperadas salas teatrales del municipio Libertador y además  educar, entretener y sensibilizar al público, porque exhibe, de enero a diciembre, numerosos espectáculos variopintos los cuales se ofrecen a precios módicos (comenzaron a 5 y van por 20 bolívares). Poco a poco adiestra al básico personal de tan importante infraestructura  y hace entender a los artistas la necesaria calidad estética de todas sus producciones.
Tras la exitosa experiencia de sendos festivales teatrales (2011 y 2013), Fundarte se atreve a crear un Circuito Teatral de Caracas. Y por eso presenta High, uno de los mejores montajes de la temporada comercial 2012, con 150 funciones, para más de 40 mil espectadores  en 40 semanas. ¡Valioso aporte artístico de Lazo Producciones al teatro criollo!
High, del estadounidense  Matthew Lombardo, es singular terapia con rezos y encierros católicos a los cuales someten al prostituto gay y drogadicto Andy (Christian McGaffney), en una ONG a cargo del sacerdote Miguel (Luis Fernández) y la monja Helena (Carlota Sosa).El tratamiento  para sacarlo de las drogas y su adicción al sexo mercantilizado fracasa y el muchacho, tras desnudarse en varias ocasiones como consecuencia de sus crisis, se despide con una sobredosis. El espectáculo tiene ritmo trepidante, logrado por la música y los violentos ritmos  de las actuaciones de Christian y Carlota, ángel caído que se resiste a que lo rescaten y la enfermera de su alma y su vituperado cuerpo, quien no está segura de su fe y ni de sus métodos.
Conceptualmente, High  transcurre en un sótano al cual el público logra espiar. Se crean momentos privados, con música de Caramelos de Cianuro, en los cuales sus personajes se muestran sin filtro. Eso permite que el espectador en los primeros segundos de la obra se haga un juicio inmediato de lo que son estos tres individuos. A la hora de transcurrido el espectáculo, descubre que esta errado. Ya al final, no le queda más que reconocer que el juicio lo hacía el mismo con prejuicios y que estos personajes están más cerca de lo que se quisiera admitir. ¡Drogas, prostitución y rezos hay a montones todos los días en este balcanizado continente!
Carlota Sosa y Christian McGaffney son extraordinarios intérpretes. Se expusieron sin miedo a recorrer el duro camino que propuso el director, confiaron y se dejaron guiar de tal manera que pocos histriones se arriesgan. High no sería nada sin sus desgarrados trabajos superlativos.
High apela a la esencia básica de las fallas humanas. Y el director y actor Luis Fernández  se aproxima a la obra  desde la más absoluta vulnerabilidad. Montarla fue contarle al mundo un secreto muy privado sobre una falla muy grande que ha pretendido ocultar una sociedad timorata.
El teatro bien hecho es texto, actor y público, y especialmente este High vernáculo que toca temas cotidianos quizás. Durante años muchos intelectuales despreciaron al público y lo sobreestimaron con espectáculos aburridos y sin sentido, High nunca será eso.
¡Hay que esperar más y mejores espectáculos de Producciones Lazo destinados a un público venezolano nada complaciente!


martes, abril 23, 2013

Venezuela gesta su teatro socialista



Con la puesta en marcha del Centro Nacional de Teatro (CNT), tras la creación del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, el Gobierno Bolivariano formuló las primeras políticas socialistas para el sector de las artes escénicas venezolanas. 
Alfredo Caldera, presidente del  CNT, puntualiza que desde la administración del ministro Farruco Sesto (2006), se inició un lento y preciso proceso administrativo y conceptual para convertir a la Compañía Nacional de Teatro -creada durante el año 1984 por el presidente Jaime Lusinchi y con Isaac Chocrón en la dirección general- en el actual Centro, una institución más nacional y comprometida ante los procesos de cambio que vive la sociedad venezolana y con una participación más activa en las diversas manifestaciones de la actividad teatral que se desarrollan en las distintas latitudes del país.

El CNT, además de la investigación, la capacitación, la documentación, la conservación, el trabajo con las comunidades y el rescate de la memoria del teatro, se ha entregado a la organización de una programación diseñada en función de la diversidad y la inclusión. Eso ha permitido, durante la temporada 2012, la  realización de 26 coproducciones y talleres montajes con selectas agrupaciones regionales, otras nueve coproducciones comunitarias, además de 34 acciones de formación o talleres puntuales con los elencos involucrados y, durante este 2013, tres montajes propios del CNT.

Caldera reveló que para la gestión del 2012, dentro del programa “Teatro para todos los venezolanos”, se realizaron 296 funciones para un universo de 53.216 espectadores, con una inversión de Bs. 17.102.830.

Para lo que resta del año 2013, el CNT convocará y ejecutará coproducciones en 14 estados, además de diez talleres montajes, cuyas temáticas será serán dedicadas por los colectivos participantes. Se calcula que se ejecutarán 250 funciones. El presupuesto pautado alcanza los Bs.22.000.000.

Actualmente, el CNT y la Red Nacional de Teatro y Circo Nacional (fundada en 2008), organizan el Congreso Nacional de Teatro y Circo, para “así construir un cuerpo de políticas culturales y teatrales que profundicen el desarrollo y consolidación del teatro en  beneficio de nuestro pueblo”.

Se calcula que participan tres mil artistas de teatro y circo, quienes designaran a 200 delegados para la  plenaria final nacional, la cual se realizará durante los días 07, 08 y 09 de Junio  en el estado Anzoátegui.

FESTIVALES

El teatro ha tenido siempre presencia en las agendas gubernamentales. Desde 1959 hasta 1983, el Estado financió seis festivales nacionales, donde fueron estrenados 82 textos de autores venezolanos. También apoyó 18 eventos internacionales en Caracas, 37 en Barcelona y 30 en Guanare, desde 1973 hasta los tiempos actuales. Y durante los años 2011 y 2013 colaboró para los espectaculares Festivales de Teatro de Caracas y el Festival Internacional de Teatro de Caracas.

El Estado, por intermedio  del Conac y  después el Ministerio del Poder Popular para la Cultura (desde el 2006), dio aportes a los 37 Festivales Internacionales de Oriente y  los 30 de Occidente, eventos creados en Barcelona (1975) y Guanare (1982), gracias a los artistas Kiddio España y Carlos Arroyo, respectivamente.

Estos festivales regionales y los nacionales, los cuales sirvieron para descentralizar el hecho teatral y mostrar diversas agrupaciones caraqueñas y del interior, han sido excelentes vitrinas del arte nacional, y especiales escuelas para nuevas generaciones de artistas y espectadores.

La Alcaldía de Caracas, el Gobierno del Distrito Capital y el Ministerio del Poder Popular para la Cultura tras recuperar y repotenciar los teatros Cristo Rey, Catia, Municipal, Nacional, Principal, Simón Rodríguez y Aquiles Nazoa, realizaron sendos Festivales de Teatro de Caracas, durante los meses de noviembre y diciembre de 2011 y febrero y marzo de 2013, incluso con una “ñapa teatral” en Semana Santa.

Los festivales caraqueños del 2011 y 2013 han superado las 300 funciones con  sus espectáculos, los cuales  llegaron a unos 150 mil espectadores, quienes pagaron entre 5 y 10 bolívares.




sábado, abril 20, 2013

Nostalgia con Rajatabla


 El grupo Rajatabla prosigue con su lucha contra la muerte y el tiempo. Tras 43 años de haber emprendido su camino artístico -el argentino Carlos Giménez lo fundó con el teatro musical Tu país está feliz de Antonio Miranda y Xulio Formoso- sus directivos no se rinden, pese a normales y múltiples problemas internos y externos que, cual  rémoras, tratan de impedir su avance.
Y es por eso que, para exorcizar las dificultades, siempre han respondido con nuevos y ambiciosos proyectos artísticos, como el actual homenaje al dramaturgo Néstor Caballero (Caracas, 1951) con el montaje de su texto Con una pequeña ayuda de mis amigos, singular y eclética versión escénica bien dirigida por José Domínguez-Bueno y con el preciso aporte escenográfico de Silvia Inés Vallejo.
REVISIÓN
Con una pequeña ayuda de mis amigos fue estrenada en la temporada de 1983 durante el  VI Festival Nacional de Teatro, organizado por la Comisión Bicentenario del Natalicio del Libertador Simon Bolívar. La dirigió el mismo Caballero y la mostró en el teatro Nacional, contando con actores como Franklin Virgüez, Chela Alterio, Roberto Lamarca, José Francisco Silva y Víctor Ortiz, entre otros intérpretes, no menos de 60, como lo cuenta el mismo dramaturgo, quien recientemente recibió el Premio Nacional de Teatro 2012.
Para esta siglo XXI,  Con una pequeña ayuda de mis amigos, de acuerdo a la versión contemporánea y al rumboso montaje de Domínguez-Bueno, es una poética invitaciòn a revisar la vida vivida y por ende a evaluar lo perdido y lo logrado, además de un paseo, a vuelo de pájaro, sobre el estallido de la música pop  que cambió los gustos de una nación e incluso al mundo, como fueron todas las agrupaciones musicales, con los Beatles a la cabeza, quienes desafiaron incluso al poder bélico de la mayor potencia del planeta, The United States of America.
Es la saga, ambientada en la Venezuela de los 60, 70 y 80, de Gilberto, guerrillero de joven que devino en jefe de policía y  quien  trata de resolver sus conflictos existenciales durante una extensa e intensa sesión con el psicólogo, donde lo acompañan, como personajes fantásticos o remembranzas: Álvaro, pintor transformado en gris profesor acosón de menores; Saturno, otrora espiritual y vegetariano transformado en “La Loly”, sórdido travestido; La Chata, artista fracasada que ahoga en alcohol sus soledades; El Tigre, irreductible comeflor, y Zulay, la esposa que ha acompañado al fracasado guerrillero toda una vida y ahora no sabe qué hacer o cómo recuperar las ilusiones y las horas perdidas. Son décadas de cambios radicales, de rebeldías contra los esquemas establecidos, de destape, de revolución social y espiritual. De traiciones o auto traiciones.
SUEÑOS Y DESENCANTOS
El montaje, y lo vimos en su función de estreno, es avasallante por la música y las coreografías que acompañan a las actuaciones correctas. Un poco más de intensos ensayos con los bailarines (alumnos del Taller Nacional de Teatro, en su mayoría) y unos cortes a las escenas repetidas, permitirá que el espectáculo sea más fluido y de mayor contundencia.
Este montaje, junto a Cuando quiero llorar no lloro, son  valiosas muestras de la madurez profesional de Domínguez,  artista todo terreno que ha dado una gran  ayuda estética a Rajatabla, institución en abierto desafío a la muerte de sus líderes (Paco Alfaro se marchó hace dos años y Giménez los abandonó en 1993) e irreductible ante la deserción de sus mejores comediantes, consecuencia de las temidas e indetenibles “crisis de crecimiento”.
Por ahora, Rajatabla cuenta con buenos y profesionales actores como Gerardo Luongo y Dora Farías, además de los jóvenes Vicente Bermúdez, Jean Franco De Marchis y Ángel Pájaro, quienes  redondean  el rol dramático de este montaje.
Murió una época
Según la sensata reflexión de Domínguez -Bueno, este espectáculo es un proceso de cómo los sueños se fueron agotando por los desencantos y la frustración de toda una generación traicionada por sus mismos compatriotas, que lo hicieron sin darse cuenta que se estaban “auto suicidando”. Esta pieza no plantea la tesis de que todo pasado fue mejor: volvamos a la época de la flor en el fusil y las canciones de los Beatles. No. Bien se afirma al final de la obra: ha muerto una época. Caballero ha tomado como pretexto ese sueño colectivo de los 60 para negar una utopía propia de los años 80: el gran abismo que hay entre las esperanzas de una juventud y el fracaso en que puede convertirse la vida. Utopía de creer en un mundo imposible. Imposible porque el tiempo (la rutina, la subsistencia, el miedo) cambia a los hombres y sus ideas. El tiempo cambia al tiempo mismo. En fin, Con una pequeña ayuda de mis amigos es la historia de unos seres que en su intento de reinventarse  sólo les queda la esperanza de un futuro que les abra las puertas a sus sueños juveniles.
Ficha técnica
 Bajo la dirección de Domínguez-Bueno actúan, en Con una pequeña ayuda de mis amigos: Gerardo Luongo, Dora Farías, Vicente Bermúdez, Jean Franco Di Marchi, Ángel Pájaro, Eliana Terán, Weidry Meléndez, José Luis Bolívar, Mixy Oñate y Jhonny Torres, acompañados de los  prometedores alumnos del Taller Nacional de Teatro. La banda sonora es de Eduardo Bolívar, la Iluminación de David Blanco, las coreografías de José Lugo, la asistencia de dirección de Tatiana Mabo, el vestuario de Rufino Dorta y la escenografía de Silvia Inés Vallejo. La producción general es de William López, quien siempre ha dicho: “Rajatabla es una idea y por lo tanto no se puede rendir”.
Economía de recursos
La arquitecta Silvia Inés Vallejo, gran escenógrafa de las décadas doradas de Rajatabla, cuando vivía Carlos Giménez, prosigue con la institución. Y en esta ocasión, con economía de recursos, resolvió el básico espacio escénico del montaje con cuatro  persianas que reproducen, con las técnicas de Andy Warhol, sendos retratos de Dora Farías o Zulay, y una tarima rectangular engazada por  un cuadrado en forma de diamante. Son elementos básicos para el desarrollo del espectáculo. Todo esto sobre una alfombra verde brillante. ¿Los prados de la traicionada generación hippie?





Mimí Lazo prosigue monologando


Mimí Lazo inauguró su era de exitosos monólogos feministas al encarnar El aplauso va por dentro, escrito y dirigido por Mónica Montañés y Gerardo Blanco López , aquel 7 de junio de 1996, en la Sala de Conciertos del Ateneo de Caracas (ahora es la sede de Unearte).
Ahí plasma la saga de Valeria, 40 años, divorciada, madre de dos hijos y con una carrera profesional en ascenso. Espera la llamada del varón, con quien compartió algo más que una noche. Mientras transcurre su rutina de aeróbicos, y entre un ejercicio y otro, el espejo le ratifica la pérdida de la juventud, su miedo a la soledad, a darse cuenta que desde hace mucho tiempo solo vive para los demás. Lleva adentro...un silencioso aplauso por todo que lo hace, como es luchar denodadamente para sacar adelante a su familia y conquistar un espacio decente dentro de la sociedad en que se desempeña. Duerme sola y con frustraciones hasta conseguir que un verdadero hombre la haga feliz. No pierde las esperanzas de amar recíprocamente.
Mimí y Mónica  sueñan celebrar la función  5 mil de tan enternecedor unipersonal que trascendió fronteras. Mientras tanto la exitosa actriz estrenó su segundo monólogo, A mi gordo no me lo quita nadie,  el 29 de marzo de 2013, en el caraqueño teatro Municipal. Lo escribió Luis Fernández,  Elba Escobar lo escenificó  y está destinado a suscitar controversias públicas con algunas feministas, porque presenta a una hembra sumisa y totalmente entregada a los cirujanos plásticos para que la transformen y la mantengan joven y bella para su macho.
Nacida en Caracas el 23 de noviembre de 1954, Mimí Lazo (Ana María Lazo) es una trabajadora incansable y lo demuestra su empresa familiar donde emplea a varias connotadas actrices y actores, pues presenta espectáculos como A  2,50 la cuba libre, El último amante, Las quiero a las dos y Golpes a mi puerta, entre otros. Montajes que lleva a salas convencionales, bares, discotecas o salones de hoteles, bien en Caracas o en el interior del país. Hasta al exterior mercadea sus productos. Por tal incesante actividad se ha ganado la verde envidia de una parte del sector artístico, pero ella lo ignora y sigue con su trabajo, ejemplar además, y siempre convocando al público de todos los niveles y edades.
A mi gordo no me lo quita nadie  son más de 70 minutos de una tierna sátira sobre la sumisión  femenina. Es la vida de María, o Mariíta, con hijos, y empeñada en preservar a su marido, por lo cual calla sus reclamos ante la cadena de infidelidades que él ha celebrado a lo largo de sus décadas matrimoniales. Ella se transforma físicamente para mantener la unidad del hogar y así ha logrado, aparentemente, atarlo al tálamo, pero sabe que cualquier día desaparecerá o le pedirá el divorcio, mientras tanto espera tenerlo un tiempo más a su lado. ¡Lo ama!
Este espectáculo, finamente conducido por su amiga Elba y que le escribió su esposo de los últimos 18 años, como el pergeñado por  Mónica, impactan por la crueldad verdad de sus historias  y el singular verismo actoral que despliega  Mimí,  aunque sabemos que la realidad siempre supera la imaginación de los autores.
¿Por qué en esta Tierra de Gracia donde las mujeres han desempeñado siempre roles históricos, no hay más féminas como Mimi Lazo o al menos asoman por ahí entreveradas en los meandros de la farándula vernácula?

sábado, abril 13, 2013

Roberto Moll es El Cabito


 Roberto Moll regresó a Caracas para protagonizar La planta insolente, película que desde el 1 de abril  rueda Román Chalbaud y un selecto equipo de profesionales y técnicos en la Villa del Cine. De esa manera, colabora con el más célebre cineasta para materializar el deseo del presidente Hugo Chávez de que Venezuela contemple una superproducción donde se rescate y exalte la memoria del general Cipriano Castro, también conocido como “El Cabito”, y especialmente su lucha contra el imperialismo.
 Moll, nacido en Lima y próximo a cumplir 65 años, vino por vez primera Venezuela el 10 de agosto de 1976, tras abandonar la universidad. Acudió al llamado de Carlos Giménez y se integró a las filas del grupo Rajatabla. Y ahí estuvo, hasta mediados de 1985, para encarnar roles vitales en los espectáculos Señor presidente, Divinas palabras, Bolívar, La muerte de García Lorca, El héroe nacional, El canario de la mala noche, La Charité de Vallejo y Macbeth, entre otros.
Se vinculó durante 14 años a Radio Caracas Televisión y participó en  teleseries memorables como  Cristal, Casandra, Abigail, etcétera. Antes de reinstalarse en Lima, trabajó en otros montajes importantes como Hamlet, Príncipe azul y La muerte de un presidente. Además impartió diversos talleres de actuación y práctica escénica a una populosa generación de  chicas y chicos de la región aragüeña, lo cual él considera muy importante “porque está en función del futuro inmediato de la Patria”.
 No quiso revelar detalles de La planta insolente, cuyo rodaje   deberá concluir a finales de julio, ni  tampoco de  su Cipriano Castro. Recalcó que lleva más de un año leyendo libros e investigando a fondo. Aclaro, eso sí, que el guión es de Luis Britto García y está centrado en  la vida del polémico general y en especial el desafío de ese venezolano a las potencia imperiales de principios de siglo XX, cuando amenazaron invadir a Venezuela y pusieron sus barcos de guerra frente a nuestras costas. El guión “es maravilloso y la saga de Castro es contada con detalles, pues es bueno que todo el mundo la conozca. Se remonta a 1899, cuando El Cabito sale de los estados andinos y llega a los pocos meses al Palacio de  Miraflores, para tomar el poder desde octubre de 1899 hasta el 19 de noviembre de 1908, cuando su vicepresidente, Juan Vicente Gómez implanta una dictadura mientras él se encontraba fuera del país, para  someterse a un delicado tratamiento médico”.
El texto de Britto García destaca la actitud nacionalista de Cipriano y su famoso discurso: ¡Venezolanos! ¡La planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la patria! Fueron esas palabras, expresadas en su proclama, las cuales trascendieron como una denuncia antiimperialista; además de ser un llamado a la conciencia nacional para el resguardo de la patria.
 Moll, casado tres veces y con una nieta, de su única hija Natasha, regresa a Lima durante el venidero agosto, donde estuvo en cartelera protagonizando a Drácula, en 2012. Lo espera el montaje de Marat- Sade y le dará vida al célebre marqués de Sade.
53 AÑOS DE CINE     
Román Chalbaud comenzó su  carrera como director de cine a los 28 años y ahora al acercarse a sus 82 estará rodando su película 21: La insolente plata. Antes entregó: Días de poder (2011), Zamora, tierra y hombres libres (2009),  El Caracazo (2005),  Pandemónium, la capital del infierno (1997),  El corazón de las tinieblas (1990), Cuchillos de fuego (1989), La oveja negra (1987), Manon (1986), Ratón de ferretería (1985), Cangrejo II (1984), La gata borracha (1983), Cangrejo (1982), Bodas de papel (1979), El rebaño de los ángeles (1979),Carmen, la que contaba 16 años (1978), El pez que fuma (1977), Sagrado y obsceno (1975), La quema de Judas (1974), Cuentos para mayores (1963) y Caín adolescente (1959).
ELENCO DE PELÍCULA 21
Los personajes y los actores asignados son: Cipriano Castro: Roberto Moll.  Doña Zoila de Castro: Juliana Cuervo. Manuel V. Romero García: Alexander Solórzano. Manuel Matos: Leónidas Urbina. Tello Mendoza: Hans Christopher. Mocho Hernández: Félix Landaeta. Preso Eterno: Julio Mota. José Marroquín: Costa Palamides. Oficial Martínez: Marcos Alcalá. Beata: Aura Rivas. La Ruperta: Antonieta Colón. Antonio Paredes: Alfredo Medina. López Baralt: Vito Lonardo. Jorge Bello: José Luis Montero. Gumersindo Rivas: Luis Pérez Pons. Doctor Revenga: Antonio Cuevas. Miguel Guerrero: Dimas González. Carcelero: José Luis Márquez.  Barbero: Armando Volcanes. Telegrafista: Alberto González. Mr. Russell: Erik Evall. Ministros de Cipriano Castro: Frank Silva, José León, Carlos Delgado, Jorge Canelón y Emiliano Molina. El jefe de casting es Jorge Canelón. Música original: Federico Ruiz. Edición y Dirección de Efectos Especiales; Julio García. Dirección de Fotografía: Tony Valera. Productor: Manuel Pérez. Asistentes de dirección: Kellys Navas y Alejandro Paredes. Dirección de Arte: Rita Abreu.