sábado, octubre 11, 2014

Vuela alto Víctor Vegas

Casa  nueva para  Víctor Vegas
El ingeniero informático Víctor Vegas cambió a Caracas  y su natal Barquisimeto (1967) por Madrid, hace más de 10 años. Allá vive con su esposa, trabaja y además escribe teatro, que es su gran pasión
Aquí en su país muy pocos exhiben sus piezas teatrales, lo cual no es extraño con los nativos, pero en otros escenarios  sí lo toman en cuenta. Este año se han producido cuatro montajes de sus obras. Explica que se  trata de sus textos más representados, “los más emblemáticas hasta el día de hoy como  Mientras amanece,  Pieza para dos actores  y  La cigüeña. Dos de ellos cumplieron ya sus respectivas temporadas de 2014.  La cigüeña  fue estrenada en mayo y  Pieza para dos actores  en julio. La primera fue producida por una compañía amateur de Honduras y la segunda por una compañía profesional de Colombia. Hay otros dos montajes profesionales de  Mientras amanece  lo hará en Guayaquil, Ecuador, el próximo 17 y Pieza para dos actores  se mostrará el 10 de octubre en La Plata, Argentina. No me puedo quejar”.
ESPACIO AMBIGUO
Comenta que   La cigüeña  es una pieza breve que reúne a tres personajes en un espacio ambiguo en el cual esperan el turno para nacer.  Se trata de una de las primeras. La escribió en 1991 y, si bien ya no comparte algunas de las ideas que allí se desarrollan, cree que estéticamente le sigue pareciendo atractiva.  Pieza para dos actores  se inscribe en el teatro del absurdo. También es de sus primeras piezas. La escribió en 1989. En ella, dos hermanos, en un lugar que bien pudiera ser el escenario de un teatro, matan el tiempo jugando a ser actores y reflexionando sobre sus vidas. No cree ocioso destacar que en la obra no hay una única historia, sino más bien una sucesión de pequeñas historias, intercambio de roles, juegos malabares, en fin, teatro dentro del teatro o teatro por puro placer de hacer teatro, características esenciales del teatro del absurdo.
Recuerda que   Mientras amanece cuenta la historia de dos hombres diametralmente opuestos a quienes el destino, una noche de excesos, hace que sus caminos coincidan, se crucen. A partir de esa noche sus vidas no vuelven a ser lo que eran. Es una obra que habla sobre la tolerancia, sobre ese “deber ser” al que estamos obligados todos en la convivencia, de aceptar y respetar a aquellos que son diferentes, por más que no entendamos o compartamos sus gustos, ideas, creencias o modos de vida, sin que ello signifique que renunciamos a opinar o criticar esos mismos gustos, ideas, creencias o modos de vida. Tolerancia no es de ninguna manera indiferencia. Creo que de eso se trata el funcionamiento de una sociedad moderna y democrática”.
 PIEZA PARA DOS ACTORES
El montaje de  Pieza para dos actores  que está a punto de estrenarse en La Plata ha sido producido por Solfa Compañía Teatral, dirigido por Solange Rybak, y actuado por ella misma y su hermano Juan Rybak.
A propósito de  Pieza para dos actores, dice su directora que “en enero de 2014 comencé a buscar una obra que pudiese ser interpretada por un hombre y una mujer, quienes no podrían ser pareja de ficción a causa del lazo sanguíneo de los actores, ya que la obra quería interpretarla con mi hermano, además de dirigirla. Al llegar a la web del autor, hubo un título que llamó mi atención,  Pieza para dos actores, justo lo que podría haber puesto en Google. Éramos dos actores con ganas de jugar en una pieza de autor. Al leerla, estos personajes actores eran hermanos, como nosotros, por lo cual convierte la situación positiva en doblemente positiva, buena y maravillosa. ¡Algo así como si alguien hubiese escrito para nosotros!”.
Subraya la teatrera argentina que “vivimos en una sociedad, sin importar ciudades ni países, descomunicada, llena de egos, donde cada uno está tan centrado en sí mismo que nos olvidamos de reconocer a quienes nos rodean. Y no quiere decir que no amemos, porque el amor y el odio pertenecen a una misma cosa, el límite de uno hacia otro es muy finito. Cuando me preguntan, ‘¿de qué trata la obra?’, suelo decir: ‘dos actores hermanos que toman un texto de autor para decir lo que él mismo no se atreve a decir, al igual que ustedes, ‘cachetazo’ simbólico a la vida de las relaciones humanas ya que vivimos en una sociedad de queja constante pero en la que no hacemos nada para modificarla, porque la comodidad es más simple y fácil, valga la redundancia, más cómoda; amor y odio porque odiamos con la misma intensidad con la que amamos: si estás arriba mío no te soporto, pero si tenemos una distancia de 5 centímetros me ahogo porque sos mi oxígeno… ¿Vivir o sobrevivir? La ficción y la realidad, teatro dentro del teatro, laberinto, baúl o vida misma. ¡¿Es que acaso estamos despiertos o soñando?!“.
MIENTRAS AMANECE
El montaje de  Mientras amanece  que se estrenará el 17 de octubre en Guayaquil ha sido producido  y producido por Enrique Valle y Fabricio Mantilla e interpretado por Enrique Valle y Alex Plúas. A propósito de  esta obra, dice su productor y actor: “Me atrajo mucho la idea de montar una obra con temas tan controversiales pero tan reales y tan constantes en mi sociedad. Como actor, la oportunidad de representar un personaje tan intolerante”.
PÁGINA WEB
Puntualiza que hasta el momento lleva escritas 16 obras, de las cuales, 14 están disponibles para la descarga desde su página  web:  http://victorvegas.com.  “Por regla general, no suelo subir a mi web piezas que no hayan reposado al menos un año en mi escritorio. Además, tampoco suelo subir piezas que no hayan pasado al menos la tercera revisión exhaustiva que les hago. Así soy de riguroso con lo que escribo. De estas 16, nueve han sido llevadas a los escenarios. Algunas de ellas en varias oportunidades, como es el caso de las tres ya mencionadas, más  Montaña rusa, que suele gustar y montar con frecuencia los grupos o compañías de teatro amateur.
CASA NUEVA

“Empecemos por lo personal. Mi mujer y yo acabamos de mudarnos a un piso más grande en el cual tengo por fin un espacio exclusivo para trabajar, como era en Caracas. En el apartamento donde vivíamos antes, aquí en Madrid, escribía en nuestra habitación. Allí me las había ingeniado para, en un rinconcito, meter una pequeña mesa sobre la cual sólo cabía mi portátil. Ahora, cuando nos hemos mudado, tengo con una mesa de trabajo más amplia y una biblioteca en la que podré disponer de mis libros. Creo que esto es lo que más me entusiasma del cambio, que podré traerme finalmente los libros y la música que por falta de espacio dejé en Caracas. Mis libros y CDs de música son mis objetos más preciados”.

La escalera del festival interclubes de teatro

"La escalera de Jacob" en el Club Hebraica.
Hasta el domingo 19 de  octubre se  prolonga el XXII Festival de Teatro Interclubes Bejayd (Unidos) en homenaje a la promotora cultural Dita Cohen. No menos de 500 personas, con optimismo y alegría, hacen posible los montajes de los 11 elencos participantes; han planificado y producido sus variopintos espectáculos en varios escenarios caraqueños, empeñados en demostrar que mientras soñemos viviremos y podremos además construir  un futuro.  
Este evento, único en el medio teatral venezolano porque se realiza sin cesar desde hace 22 años, busca estimular el trabajo cultural en los clubes, así como promover los intercambios entre las agrupaciones, fomentar las relaciones con todo el medio teatral y finalmente premiar el trabajo artístico mostrado.
El montaje inaugural, La escalera de Jacob, producido por el Nuevo Grupo de  Hebraica, exhibido el pasado 5 de octubre, bajo la dirección de Johnny Gavlovski, fue aleccionadora cátedra con las sagas de la comunidad judía y sus peculiares enseñanzas para continuar la vida y así subir, paso a paso, la bíblica escalera  que Dios le ofreció a Jacob, para ascender al cielo  (Génesis,28,11-19/Juan 1:51).
Es por supuesto una prédica religiosa sobre el devenir del hombre y su  inevitable destino final para salvarse o condenarse. Ahí, una vez más, el pueblo de Dios asume su destino y lucha para no dejarse vencer jamás y ascender la escalera.
Un derroche de buen teatro de texto, por la correctísima comunión del director y autor escénico con sus actores discípulos, dentro de un sobrio ritual como pocas veces se percibe en otros escenarios capitalinos. Todos trabajaron, con finas maneras profesionales (buen ritmo, movimientos precisos y hermosas dicciones), además de las precisas caracterizaciones de Morella Biaggini de Lustgarden, Nissim Cojocaru, Irene Russo, Etty Mizrahi de Mattout, Jacques Biggio, Abraham Jalfón, Alegría Benzaquén de Rodríguez, Sasha Bograd Lamberti, Emma Schwarz, George Rotker y Anita Katz de Seeman.
 Todos hicieron posible la estrujante metáfora escénica  que se inicia con la visita de Rebeca (Morella) al  abandonado viejo bar de su abuelo (Nissim), para enfrentarse con los fantasmas de las historias familiares y tomando de ahí las enseñanzas de éstas para seguir adelante con su  vida hasta la etapa postrera.
Magnifico teatro didáctico como  varias veces le hemos visto a Gavlovski, infatigable y versátil teatrero que interpreta textos de Elie Wiesel (Hombres de Dios) sobre la escalera de Jacob y los cruza con fragmentos de No puedo imaginar el mañana, Háblame como la lluvia y déjame escuchar y La marquesa de Lankspur Lotion, obras de  Tennessee Williams. Ahí, los horrores del Holocausto, como Treblinka, y los valientes del bund recordaron a los venezolanos que la maldad humana persiste, como se materializó con los totalitarismos de la Segunda Guerra Mundial.
Y por supuesto que hay todo un equipo de productores y directores, como son Morella Biaggini de Lustgarden, Andrés Vásquez y Oscar Briceño Curiel, básicos y creativos para la calidad de este producto artístico  del Club Hebraica.

viernes, octubre 10, 2014

Nueva novela del venezolano Edgar Borges en España

Portada de la publicación del caraqueño Edgar Borges
La ciclista de las soluciones imaginarias, la nueva novela del venezolano Edgar Borges sale a las librerías españolas este lunes 13. El 17 la  presentan en el Festival Getafe Negro, el 27 en la Casa del Libro de La Gran Vía, y el 19 de noviembre en la librería Rafael Alberti.
La publica Ediciones Carena, una importante editorial con más de 20 años, ubicada en Barcelona que se mercadea a nivel nacional e internacional. Saldrá primero en España, Argentina y México.
Será presentada por el autor en la Casa del Libro de La Gran Vía de Madrid el próximo 27 de octubre. Luego, el 19 de noviembre, tendrá un encuentro con los lectores en la librería Rafael Alberti, de la capital española.
Informa Borges que durante el mes de noviembre, la revista estadounidense Review: Literature and Arts of the Americas (una de las más importantes de literatura en USA, donde  escribe, entre otros, Vargas Llosa) publicará en inglés “la conversación que sostuvimos Blades y yo en el Cervantes de Nueva York.
LA NOVELA
La ciclista de las soluciones imaginarias (Ediciones Carena, 2014), narrada desde la voz del funcionario permite conocer que el señor Silva es un contador público mermado por su realidad. En su vida el matrimonio, el barrio y el trabajo parecieran formar parte de una misma burocracia. La vida del funcionario, y la del barrio, cambiará ante la llegada de una ciclista acróbata y fotógrafa
“Un día, después de muchas mañanas de asomarme en el balcón de mi piso, vi la nada”. Con esa frase se inicia La ciclista de las soluciones imaginarias y el testimonio del Sr. Silva, un funcionario público que se siente prisionero de algo. Su trabajo en el ayuntamiento, su barrio, su matrimonio o su mente, algo o todo forma parte de la prisión de este hombre. El Sr. Silva padece una extraña enfermedad denominada “El mal de la mirada trastocada”. A pesar de las crisis ocasionales que le hacen ver el pasado y escuchar el presente, él se siente un sujeto normal atrapado entre la ilusión de lo que fue cuando estudió en México para contador público, y lo que terminó siendo desde que regresó a España para ejercer de contable ejecutor de burocracias.
El Sr. Silva descubrirá que su carcelera es Laura, su esposa; una arquitecta convertida en profesora que le ha diseñado una vida a imagen y semejanza de su enfermedad. La mujer de Silva comienza llamándole Sr. y termina cambiándole el lugar, los días y las fechas. El hombre dudará de la historia de sus padres, del paradero de sus tres hijos, si su etapa mexicana es un invento de su fantasía o el recuerdo de un tiempo mejor,  si vive en Gijón o en Madrid, o si en un sueño o en la realidad pretendió comprar un veneno para asesinar a su esposa. Las callejuelas del barrio serán un laberinto que se multiplicará en su vida para impedirle escapar del mapa existencial que le ha inventado Laura en complicidad con el Sr. Burgos, un contratista que mueve los hilos del Ayuntamiento para crear una realidad ajustada a sus intereses. El objetivo del Sr. Silva será encontrar un bosque cercano en donde jugaba de niño. En ese bosque ocurrió algo que guarda en su memoria. Pero de un tiempo a esta parte ningún vecino admite la existencia del bosque.
La vida del barrio cambiará ante la llegada de una ciclista acróbata. Se trata de una mujer que “lleva la bicicleta a donde otros lanzan cohetes y con su cámara de fotos capta los por qué de nuestras amarguras”.
La ciclista de las soluciones imaginarias retará la rutina del barrio con las figuras que dibuja sobre su bicicleta. La mujer crea un punto de comunicación entre la mirada desgastada de los adultos y la fantasía de la infancia. Ella se establecerá en un edificio donde dará refugio a los vecinos que renuncian a la amargura para crear inventos incomprensibles a la racionalidad social. Un día el Sr. Silva descubre el sentido ciclístico de la salvación. La ciclista se convierte en un peligro para los planes de Laura y el Sr. Burgos. La acusarán de patafísica y de hechicera.
AUTOR
 Edgar Borges (Caracas, 1966), escritor de novelas como ¿Quién mató a mi madre? (2008); La contemplación (2010) y El hombre no mediático que leía a Peter Handke (2012), ha creado su obra más ambiciosa. En esta historia lo imaginado se convierte en un espejo que transforma lo real. El autor ofrece una obra capaz de mantener al lector cautivado hasta la última página. Los personajes parecen surgidos de la mente de un adulto (el Sr. Silva) que extraña los juegos de su infancia. La ciclista de las soluciones imaginarias es una fábula sobre el condicionamiento de la imaginación de los adultos. 

martes, octubre 07, 2014

Murió el escritor Alejandro Lasser

Un intelectual  útil  a la  patria: Alejandro Lasser
Hernán Colmenares
 Alejandro Lasser, (Agua Larga, Falcón, 16 de agosto de 1916 / Caracas, 3  de octubre de 2014),  falleció a los  98 años de edad, convertido en  un escritor prácticamente olvidado en nuestro país, casi no se le nombra, y se tiene la impresión de que sencillamente, no se le ha leído.  Su vida y su obra, así como sus aportes a la literatura venezolana,  son desconocidos para la gran mayoría. 
  La voz ahogada  es una de las obras que dan singularidad a la novelística venezolana de los años cincuenta del siglo XX, junto con  Ana Isabel una niña decente  de Antonia Palacios;  Cumboto  de Ramón Díaz Sánchez;  El falso cuaderno de Narciso Espejo  de Guillermo Meneses;   La leyenda del Conde Luna  de Pedro Berroeta; y  Casas Muertas  de Miguel Otero Silva.
 Alejandro Lasser, estimado por el premio Nobel de Literatura, Vicente Aleixandre, como “un noble exponente de la novelística venezolana”, formó parte, entre 1941 y 1950, de los grupos literarios “Centro de Estudios del Presente”, y “Suma”, fundados por Juan Liscano, al que asistían Pedro Beroes,  Juan Beroes,  José Salazar Meneses, Carlos Augusto León, César Rengifo, Aquiles Nazoa,  Francisco José Monroy, Rafael Clemente Arráiz, y Guillermo Meneses, entre otros;  además,  estuvo vinculado a la revista “Contrapunto”, (1948-1950), dirigida por Héctor Mujica y Rafael Pineda, de la que fue colaborador y donde publicó un esbozo de sus  Apuntes para un retrato de Rufino Blanco Bombona Articulista de  El Nacional, desde los días de su fundación;  durante 25 años, entre 1964 y 1989, entregó una columna semanal a sus lectores. 
 MAESTRO DE LA ESCRITURA RENOVADORA
 Alejandro Lasser, con su arquitectura verbal logró, en  La voz ahogada, hurgar en los conflictos íntimos del ser humano, y desarrollarlos con admirable tino y precisión.   Un valioso aporte de creación sicológica, en donde lo onírico desempeñó un papel muy significativo.  Hasta ese momento, la novela venezolana era extrovertida, volcada hacia el mundo exterior, hacia el paisaje, las costumbres, lo social.  A partir de  La voz ahogada, se vuelca hacia las visiones, experiencias, vivencias, sobrevivencias que asedian y rondan la intimidad del ser humano, y que no es otra cosa que la afloración de nuestro ser.
 Y qué decir de   La Espiral y el Círculo (1992, Editorial Fundamentos, Madrid) Premio de Narrativa Guillermo Meneses, otorgado por el Círculo de Escritores de Venezuela; donde pone de manifiesto su condición creadora, gracias a la construcción de estructuras complejas y el uso expresivo de los tiempos verbales que marcan cambios anímicos y desplazamientos de perspectivas, que no son otra cosa que las  características de un escritor que ha sido lector atento de  Joice,  Flaubert,  Faulkner,  pero también de Dostoievski,  Alejandro Dumas,  Julio Verne, Emilio Salgari,  Víctor Hugo,  y Cervantes, por quien siente especial admiración.
 PROFETA,  ALLENDE LOS MARES   
 Alejandro Lasser, doctorado, en 1941, en Ciencias Políticas por la Universidad Central de Venezuela, ha navegado, con soltura, a lo largo de su vida, en las aguas de las ciencias jurídicas, y  de la literatura, valga decir, la novela, el ensayo, y la dramaturgia.   Pese al inexplicable silencio, en todas estas décadas, de la crítica nacional, su contribución a la literatura venezolana, y, por ende, iberoamericana, aparece registrada en una extensa bibliografía especializada sobre el tema.    
 Al escritor Alejandro Lasser, el reconocimiento siempre  le ha venido de fuera, en 1960, representó a Venezuela, junto a Juan Oropesa, y Mariano Picón Salas,  en  las Jornadas de Teatro Hispano de la Sorbona, de París, donde se proyectó el cortometraje Reverón de Margot Benacerraf.  En mayo de 2004, se le distinguió como Invitado Especial, por el Instituto Cervantino de México, la Universidad de Guanajuato,  el gobernador de esa entidad, Juan Carlos Romero, y el Museo Iconográfico de Guanajuato, para que  disertara, en El Coloquio Internacional Cervantino, sobre su último ensayo “Comparación de Don Quijote  con  Los Hermanos Karamazov, de Fedor  Dostoievsky.    Una honrosa excepción la tenemos en  2006, cuando fue objeto de reconocimientos por el Círculo de Escritores de Venezuela; y las Academias Venezolanas  de la Lengua y Ciencias Políticas y Sociales, por sus aportes a las Letras y al Derecho.   Y el 14 de diciembre  de 2011, la Fundación  Casa  del Artista le  hizo un reconocimiento  por sus aportes a la literatura  y  dramaturgia  venezolana.
 ABOGADO, NOVELISTA,  DRAMATURGO Y ENSAYISTA
 Alejandro Lasser supo combinar el estudio y la práctica del derecho con el quehacer literario.  En el ámbito jurídico ha publicado  Temas de derecho de familia y menores;   Marginalidad social y justicia y otros ensayos.   En narrativa tiene en su haber: Sin rumbo  (1944);   La voz ahogada, 1952;   La muchacha de los cerros1958;  y  La espiral y el círculo, 1992.
 Sus principales obras dramáticas son: El general Piar (1946, Editorial Patria, Caracas), montada, en 1960,  por el grupo de teatro Compás, dirigida por Romeo Costea, en el primer festival de teatro venezolano; donde se permite abordar la imperfección de la justicia aplicada por los hombres.
 Luego sigue con  Catón y Pilato, (1966, en “13 autores del nuevo teatro venezolano”, compilador Carlos Miguel Suárez Radillo, Monte Ávila Editores).     La Cueva  (1967, Ediciones Zodíaco, Caracas),  puesta en escena en dos ocasiones por el grupo Compás, pone de manifiesto su preocupación por la estructura teatral  y un muy cuidado lenguaje.  Una lección aprendida de su maestro Julio Planchart: “escribir con precisión, claridad, sin excluir la belleza”.
 Catón en Utica,  La entrega de Miranda  o el maestro y el discípulo   (1990, Editorial Lisbona, Caracas);  El tiro que derribó la montaña, (1994, Círculo de Escritores de Venezuela) con   prólogo de Rodolfo Santana; y  El evangelio de Nataniel, entre otras.  En todas sus obras (14 teatrales, 5 novelas, ensayos, un sinnúmero de artículos periodísticos, y un libreto de ópera: El Caballero de Ledesma  estreno mundial en el Teatro Municipal, el 18 de mayo de 1979),  está presente  la reflexión ética en un mundo complejo, riesgoso, que, sin embargo, nos permite vislumbrar lo positivo, la opción salvadora en medio del caos, muy propio de nuestros días.   ¡Descanse en  paz, maestro Alejandro Lasser !


domingo, octubre 05, 2014

Hamlet con zancos

Hay  una  generación  novedosa  y  trabajadora agrupada en Ciane
¿Cuántas representaciones se han realizado de  Hamlet   en Venezuela? Difícil responder con exactitud, ya que la historiografía teatral carece de los  folios básicos para una información veráz. Lo único que atestiguamos es que el  Hamlet   mostrado por Ciane, durante cinco noches del pasado septiembre en el teatro Bolívar de Caracas,  es único; ningún grupo de teatreros venezolanos se había atrevido a tanto en un escenario convencional con una obra tan monumental.
 Hamlet, extensa pieza sobre la venganza y todas las desgracias que sufre su protagonista, un príncipe que descubre de manera fantástica el adulterio de su madre y el asesinato de su padre, todo orquestado por su tío (algunos dicen que es el verdadero progenitor del angustiado vengador) para quedarse con el reino. Este montaje  merece  que se le represente de nuevo y se le haga una especie de foro con el público para ahondar en la saga y enseñar las características de tal teatro “físico”, donde hay apretada simbiosis de teatro, danza y prácticas  circenses
Con este  Hamlet , a la venezolana,  la fuerza dramática se manifiesta  por el deseo de  venganza, la locura, la muerte, el incesto, el sexo,  la lealtad  y la  deslealtad, que de por sí, a través  de los siglos, encienden y desbordan las pasiones humanas.
También,  en última instancia, es importante que en Caracas no menos de tres mil personas hayan visto así un espectáculo arrollador, alucinante y digno de continuar siendo mostrando por toda la creatividad ahí compilada y porque ahora más nunca ese texto escrito por William Shakespeare hacia 1601 tiene total validez, al tiempo que se comprueba que existe  una artista, como Soraya Orta, capaz de crear un discurso teatral apuntalado en los juegos circenses donde la habilidad física de sus integrantes es impactante y aleccionadora por todo ese discurso del arte del movimiento imbricado con el arte de la palabra.
Simbiosis total
Circo, música, danza y teatro,  simbiosis  de lenguajes  entre  luces cenitales  y  estructuras  metálicas, donde participan motocicletas,  los  zancos  y el fuego,  que muestra este   Hamlet  en su disyuntiva  de  ser  o  no ser. La sólida y creativa preparación física y la  dirección general  es  de Soraya Orta, y  el trabajo vocal de Cristóbal Mendoza y Yurahy Castro; los músicos   y cantos,  responsabilidad de Cristóbal Mendoza.  Los diseños de iluminación de vestuarios son de Peggy Bruzual y  Rufino Dorta. Realización de máscaras de  Crisbel Guzmán,  Devinson Ferrer Y Carlos Valiente.   Montaje y manejo de aéreos, pirotecnia de  Ciane y producción general de Peggy Bruzual. Los interpretes son: Martín Astudillo, Oliver Jaramillo, Scarlett Jaimes, David Abad, Ramón Goliz, Yurahy Castro, Jota Leal, Rufino Dorta, Pedro Pineda, José Sánchez, Devinson Ferrer, Marcos Díaz, Yehisson García, Carlos Valiente, Badyr Paracuto, Cristóbal Mendoza, Crisbel Guzmán, Jhonny Torres, Antony Moreta, Alba Barazarte, Carlos Valiente, Luigi Lobig, Yehisson Garcia, Alba Barazarte, Ivamary Lozada, Badyr Paracuto, Cristóbal Mendoza, Oliver Jaramillo, Marcos Díaz, Yehisson García y Kathy Colina.
Orígenes de Ciane
El Centro de Investigación  Artística Nueva Escena (Ciane) es creado a finales del año 2002 para fusionar la experiencia artística y pedagógica que tenían Peggy Bruzual y  Soraya Orta y convertirlo así en proyecto creativo orientado hacia el trabajo transdisciplinario y experimental, donde se  fusionaran diversas disciplinas relacionadas con la escena y que adicionalmente pudiera impulsar el desarrollo social a través del arte, de la investigación y formación de todas las posibilidades de las artes escénicas en general; potenciando especialmente actividades enfocadas al desarrollo de espectáculos para lugares no convencionales, teatralizando los espacios públicos, convirtiéndolos en escenarios, involucrando al colectivo e impulsando la asistencia masiva a estas actividades. Soraya Orta puntualiza que  comenzó  con una investigación individual que ya “venía gestando  desde años atrás, estudiando e investigando a partir de mi propio cuerpo como instrumento, profundizando en el teatro físico, la biomecánica, la danza contemporánea, el trabajo con los zancos, la acrobacia y disciplinas deportivas de alta exigencia psico física, etcétera”. Quería además darle vida a los zancos, “hecho que surgió tratando de entenderme como cuerpo extensivo en movimiento, quería convertir el metal en carne, en hueso, en piel, y solo podía hacerlo investigando, entendiendo que el aprendizaje responsable debía ser el camino para encontrar una técnica de enseñanza que me permitiera masificar ese conocimiento técnico que encontraba cada día”. 
Fue como aprender a tocar un instrumento musical, y luego aprender a enseñarlo, reitera Soraya, que para ello hay que estudiar, entender y dedicarse con pasión, “debía profundizar en anatomía, matemática, física, biomecánica, era como amalgamarme al arte a través de la ciencia por una necesidad de expresar a otra altura, separada del suelo pero a la vez unida a él”. Y puntualiza que lejos del suelo indudablemente se genera a través de la óptica visual sensaciones y estados que detonan un mecanismo de sensibilización perceptiva  frecuente, en ningún momento el cuerpo  deja de estar activo pues el cerebro constantemente envía ráfagas de alerta a través de los sentidos, esto hace que nuestro cuerpo se  exprese desde la ingenuidad y desde una bondadosa honestidad física. El intérprete que decide ejecutar una herramienta extrema o riesgosa en escena debe prepararse muy bien y saber manejar su mente-cuerpo. Hablamos de un equilibrio no solo físico sino también un equilibrio interior. La investigación para “Hamlet” partió de las sensaciones generadas desde los zancos conjugadas con la acrobacia, la danza y el teatro físico, movilizadas por la poesía y los estados vivos y luego trasladadas hacia un teatro de múltiples dimensiones, un teatro que abordaba los diferentes niveles espaciales, que desafiaba la gravedad estimulando los sensores de los intérpretes con múltiples “pisos” o sin ellos, en el aire,  sobre zancos, o sobre otro interprete estando éste a su vez sobre unos zancos, y así, comenzaron a surgir ideas, necesidades, alternativas espaciales y sensoriales". 

sábado, octubre 04, 2014

El grupo Theja recuerda que la rumba sigue

Con Rumberas lafiesta sigue dentro y  fuera del Trasnocho Cultural
Venezuela  veta las discriminaciones y fobias sociales, según  la Carta Magna de 1999, aunque en  el país teatral pululan desatinos fascistoides y hasta pretenden  desechar a los artistas mayores de 30 años. Pero el autor-director José Simón Escalona (Ciudad Bolívar, 1954), siempre contra la corriente y burlándose de los necios, trabaja  y muestra  su talento para los venezolanos, desde hace cuatro décadas; es por eso  que durante los tres últimos meses  ha exhibido la alucinante performance La culomántica –reivindicación del esfínter más  comprometido del ser humano- considerado lo mejor del Festival de Teatro ¼ y ahora hace temporada en Trasnocho Cultural con la desopilante comedia musicobailable Rumberas, demoledora sátira contra la homofobia vernácula, donde actúan, desgarradoramente, Nacho Huett, Kelvis Martínez, Juan José Guzmán, Gerardo Lugo, Omar Salas y Carlos Enrique Pérez. ¡Bravo!
Rumberas, pieza 15  de las 34 escritas por Escalona, transcurre en la Caracas de los años 80; una especie de bar gay de mala muerte, oculto en una taguara  de Sabana Grande. Pieza  irreverente que muestra a seis jóvenes  marginados por su condición sexual, pero empeñados en montar un show sobre las legendarias rumberas del Caribe, como María Antonieta Pons, Meche Barba, Ninón Sevilla, Amalia Aguilar, Rosa Carmina y rememorando también a Carmen Miranda y la Tongolele. Todos  hacen travestismo y encarnan y doblan las voces de esas míticas mujeres. Ensayan su espectáculo para entretener a la audiencia  variopinta y al mismo tiempo drenan sus angustias existenciales, especialmente las de Juancri,  peluquero cubano que se asume como la Tongele y coreografía el evento. Todos  empeñados en revivir el brillo de la época de las rumberas caribeñas, como homenaje, con pretensiones culturales, pero que al mismo tiempo les sirve para inaugurar un Cabaret Teatro. Quieren competir con otros bares similares y por eso los persiguen o los asedian las autoridades, desafiando a una sociedad que los tilda de homófilos  perversos, porque pretenden descubrirle al público una cara menos divertida de la vida gay, pero lo que hacen  es transgresor porque subrayan la homosexualidad y sus consecuencias para los años 80.
La música disco de inicios de los 80 como  Fame  de Irene Cara, los boleros de Los Panchos y los Mambos de Pérez Prado  completan la banda musical del espectáculo, preñado de multisápidas nostalgias, porque en esa fenecida Caracas habían más de 15 show parecidos, diezmados por “la plaga rosa” o el SIDA en los años 90.
A buena hora, Escalona y su grupo Theja traen a la escena tales facetas de las noches inolvidables de esa Caracas. Creen que los tiempos han cambiado, aunque admiten que algunos espectadores del siglo XXI se incomodaran…¡pero la realidad es superior a la ficción teatral! ¡La rumba sigue!



Román Chalbaud vivo por el arte escénico

Nació  hace 83 años en Mérida y es un artista ejemplar
Los cumpleaños no alteran su rutina existencial, quizás si llega a 100 podría ser que realice  algo inusitado. Por ahora, el merideño Román Chalbaud Quintero celebrará sus 83 en Porlamar como jurado del VII Festival de Cine Latinoamericano y Caribeño de Margarita, del 5 al 12 de octubre.
-¿Le picaran una torta?
-Es posible, quizás me den esa sorpresa el  viernes 10 de octubre; yo no paralizo mi agenda de trabajo. Mi cine, mi teatro y mi literatura son algunas de las cosas que me mantienen vivo.
-¿Pero no hay ninguna canita al aire?
-Lo normal, pero no ahora que tengo tantas cosas por hacer. Estamos finiquitando el montaje de mi película La planta insolente, la número 24 de mi filmografía; en enero voy a Buenos Aires para culminar los efectos digitales, los traemos y viene la sincronización de la música, lograda por Federico Ruiz. Creo que en marzo o abril de 2015 será su estreno. Es la saga, escrita por Luis Britto Garcia, sobre el general Cipriano Castro y su enfrentamiento con las potencias imperiales que pretendían invadir a Venezuela, entre diciembre de 1902 y febrero de 1903.  
-¿Tenía un proyecto sobre la tragedia del Orfeón Universitario en las Azores, el 3 de septiembre de 1976?
-Se está trabajando en la preproducción y en febrero de 2015 habremos concluido el casting y nos lanzaremos al rodaje, de  ocho semanas. Se llamará Los pájaros de las boinas azules. Tengo otro proyecto que es convertir en serie de televisión, de unos 40 capítulos, a El pez que fuma; en esa empresa me acompaña Elba Escobar; ya tenemos ofertas de compras desde el exterior; la dirigiría Tony Rodríguez.  El primer semestre del 2015 está prácticamente cubierto.
-¿Y el teatro?
-Ahí marcha. Ya entregue el texto de Oveja negra a su productor Oswaldo Estrada  para estrenarla y llevo más de 30 páginas de Espíritus animales, con lo cual habré  completado  mis primeras 20 piezas teatrales. Creo que mi obra Bingo, sobre el drama de la vejez y sus apetitos carnales, hará otras temporadas dentro y fuera de Caracas.
-¿Cómo encuentra la gestión cultural del gobierno bolivariano?
-Muy bien, hay libros, hay teatro, hay cine y ahora se hace un congreso sobre la cultura como tal. Aunque yo le recomendaría al ministro Reinaldo Iturriza que  restablezca la Compañía Nacional de Teatro, como era antes la agrupación, en los tiempos de Isaac Chocrón,  para que haga temporadas de uno o dos meses en alguno  de los teatros caraqueños; se harían cuatro o seis montajes al año, pero sin descuidar las  agrupaciones en el interior de la república, como lo hace actualmente. Tenemos que exhibir un elenco emblemático   del mejor teatro nacional. Es un clamor de los artistas y del público.
El office boy que creció
Chalbaud comenta que el abecé del teatro lo aprendió en el Liceo Fermín Toro, gracias al inmigrante español Alberto de Paz y Mateos, durante los años 40. “Yo no quise realizar ninguna actividad deportiva y elegí  al teatro, sin saber lo que pasaría o haría después, como autor y director. Al cine llegué porque me fastidiaba como oficceboy de la Creole, trabajo que me consiguió mi madre, Alicia Quintero,  y todas las  tardes iba a los estudios de Bolívar Films para ver los rodajes de sus películas. Ahí conocí, al   afamado director mexicano Víctor Urruchúa, quien rodó en Venezuela durante los años 50 los  filmes  Seis meses de vida y Luz en el páramo. Yo fui su asistente de dirección. Yo aprendí el  cine con  la práctica, nada de planteamientos teóricos. Y me quede en el cine porque era muy malo con las matemáticas, la química y la física. También, durante varios años, ejercí el periodismo en Últimas Noticias y El Nacional, como columnista de cine y articulista. Tengo, pues, mi historia como periodista.

sábado, septiembre 27, 2014

Venden Asia y el lejano oriente

 Jan Vidal, Julie Restifo y Javier Vidal
Un grupo de actores se   citan en un escenario para contar y cantar una fábula sobre un país llamado  Asia y el lejano oriente , cuyos habitantes han decido venderlo y luego repartirse la ganancia entre todos ellos.  Ese espectáculo, escrito por Isaac Chocrón (Maracay, 1930/Caracas, 2011) se estrenó el pasado 26 de septiembre en el Teatro Trasnocho, bajo la dirección de Javier Vidal.
Vidal explica que la idea de representar ese texto partió de Carlos Scoffio (Image Producciones), “cuando nos pidió a la Fundación Isaac Chocrón  los derechos de autor para su montaje. Me propuso que la dirigiera, acepté y contrapuse la realización de una versión para teatro musical que la obra asomó en su tiempo tímidamente. Su vigencia y compromiso político son más comprometidos y el vigor juvenil no cesa. He asumido el reto de montar un clásico del teatro criollo”.
-¿Tiene vigencia?
-En una entrevista con la periodista  Miyó Vestrini, Chocrón confesaba que sus obras quizás se entenderán pasados los años. No sé si tenía razón, pero medio siglo después de haberla escrito  Asia y el lejano oriente  se convierte en un arma cultural que moverá algo más que las consciencias y  donde “tirios y troyanos” se verán retratados. La pieza es una fábula contada por unos actores que dramatizan cómo un pueblo vende a su país para después repartirse la paga. El desamor, la reacción de una guerrilla urbana, la burguesía nostálgica de que todo pasará para volver a lo mismo, la inutilidad de la inteligentzia, la paquidérmica burocracia… y todos felices porque van a vender la patria para tener unos churupitos y ¿marcharse? ¿exiliarse? ¿A quién se le vende el país? ¿Quién lo compra? ¿Quién lo quiere? ¿Dónde va a parar la Patria? ¿Se convierte el pueblo en un apátrida? Claro, advierte el autor, es una fábula que ocurre en un país lejano ¿Tiene vigencia? Pregunto yo ahora.
-¿Chocrón visionario o como economista quiso hacer una tormenta de cerebros?
-Chocrón era economista y sefardita. Escribió una obra que causó sorpresa en el 1966 cuando se adelantó a los movimientos juveniles como el del Rajatabla con su  Tu país está feliz  y en su montaje del 1985 fue más nostálgico que político. Ahora, en este 2014, es la concreción de una visión. Chocrón activó, como buen artista, sus antenas parabólicas y podía leer el futuro mejor que un cartomántico. Llegó a decir que Venezuela era un “clima” pero más adelante afirmó que era un supermercado. Todo se vende, se compra… un país o un hombre (como en  OK). Posiblemente en estos momentos nuestros gobernantes (con la vista gorda de la oposición) estén vendiendo el alma, y parte del cuerpo, de nuestro país sin pasar por un plebiscito y sin siquiera repartírnoslo entre todos. Reitero que  Asia y el lejano oriente  es una fábula y eso no pasa ni está pasando en Venezuela.
- ¿Qué hizo con el texto?
-Visitarlo. Lo traté a como a un clásico. Con respeto. No quise darle una lectura simple (como las de 1966 y 1985 que hizo Román Chalbaud) ni alterativa. Busqué una lectura “alternativa” que convoque al contexto y a un público que desconoce a sus clásicos. Absorbí el espíritu de la obra y elaboré algunos líricos que terminaron reconstruyéndose en las manos de los compositores Federico Ruiz y Santos Palazzi. Ya en el montaje del 1985 hubo bailes firmados por Vicente Nebrada, en esta oportunidad hay 16 números musicales bajo la coreografía de Luz Urdaneta. No hay localismos ni giros urbanos. Apenas se apunta el término “mototaxi” como guiño del caos urbano de las megalópolis. Abrimos con un oppening de sandunga balcánica… siguen impertérritos los burgueses que añoran un tiempo pasado que se les fue cantando un vals andino; una pareja de enamorados se despide de sus nubes, sus rocas y su bucólico amor en una balada romántica; gente de a pie que ríe a barriga llena y sufre al ritmo de bolero; asaltantes de parque que dejan de robar en cha cha cha; oficinistas que dejan de trabajar por un país que desaparecerá a ritmo de jazz/Fosse; intelectuales que redactan manifiestos de inútil protesta en salsa casino bajo el slogan muy de los sesenta: “¡El cambio va!” (¿se acuerdan cuando ganó Caldera I en 1968?); estudiantes que se orientan por el No (a la venta) dinamitando puentes que explotan en sus caras en reguee con algo de ska; el tango sureño de la resistencia bélica; los gritos del Aleluya de un godspell al único Ser Supremo que ahora los regirá como ciudadanos sin patria o el son de los taxis y mototaxis que invaden la oriental ciudad de Asia hasta la bachata final de un saludo coral: “¿Cuánto vale tu país?” que es el único lírico compuesto fuera del texto pero con el espíritu de la totalidad de la obra escrita del maestro Chocrón. 
-¿Satisfecho?
-Completamente. Ha sido un trabajo duro y precioso como un diamante. Un equipo muy trabajador que en las actuales condiciones que vive el teatro privado e independiente se hacen cuesta arriba. Pero todo el equipo, los diez actores y asistentes han realizado un esfuerzo titánico impagable. Son unos artistas que aman su profesión y su patria. Mi agradecimiento a Image Producciones por rastrearse con tamaña aventura en las personas de Chepita Gómez Sigala, Marbella Molina y Carlos Scoffio. Y mi incondicionalidad a mis adorados, mis románticos, mis amados actores.
Ficha técnica
En  Asia y el lejano oriente  hay actores de primera línea que comparten con jóvenes talentosos que se inician en la aventura de teatralizar un país. El veterano Gonzalo Velutini (lo estrenó Enrique Benshimol) es Pepe; la actriz y directora Julie Restifo como Mati (en su estreno Hilda Breer, actriz y cantante lírica residenciada en Alemania); el brillante y privilegiado Gerardo Soto es Goyo; la dulce Gladys Seco, la preciosa Bella; el joven actor, director y actor Oswaldo Maccio es Ángel; la portentosa Natalia Román es Titi (la estrenó Doris Wells); el recién premiado como dramaturgo Fernando Azpúrua es Bobo, la más joven del equipo Fabiola Arace es Ana; el energizante Jan Vidal-Restifo, Rudy, y la novata Marla Flores interpreta a Beba. Asistentes de escena: Sergio Malpica y Stephanie Bor. Federico Ruiz & Santos Palazzi compositores. Luz Urdaneta, coreografía. Vestuario de Silvia Vidal; ambientación Carlos Medina y luces de Martin Flores. Producción de María Eugenia Romero y Carlos Scoffio para Image Producciones.

Público audaz para La culomántica

La culomántica en  funciones durante el  Festival de Teatro1/4
Terminó el Segundo Festival de Teatro1/4  con no menos de 160 mil espectadores quienes acudieron durante  29 días al Urban Cuplé para presenciar 23 espectáculos por jornada. Fantástico y aleccionador experimento artístico, y  gran rebusque económico en tiempos de crisis, de los cuales se pueden sacar  variopintas enseñanzas.
Vimos todos los montajes para  buscar las fórmulas estéticas de tal teatro breve venezolano del siglo XXI, cuya característica eran sus 15 minutos de duración. Detectamos no más de cinco auténticos aportes, pero, en especial, evaluamos y exaltamos la performance  La culomántica, de Nacarid Escalona, escrita y dirigida por José Simón Escalona. La actriz además contó con la participación espontánea de 55 hombres y 11 mujeres (una embarazada), espectadores audaces e interesados en saber qué les depara el mañana o cómo los marcó el pasado, atraídos por tan exótico personaje  capaz de revelar las huellas  ocultas al sur de sus humanidades. Eso hizo que la ecuación del arte performántico se lograra con la acción voluntaria del  público. ¡Esto no es frecuente!
La culomántica es la saga de una  bruja o cultora de la nigromancia, encarnada magistralmente por   Nacarid ,  capaz de leer  pasado,  presente y   futuro de los humanos en ámbitos amatorios y mercantiles,   al revisarles voluntariamente su ano; sí, en tan importante y oculto rincón de la fisiología humana.  Ella fue sometida a un macho caribeño  que la explotó hasta la saciedad en el pueblo donde vivían. Lo abandona y monta en Caracas un consultorio para poner inyecciones y además ejercer las artes de la adivinación en tan singular esfínter de los humanos, oficio que le permite sobrevivir.
Fue la sensación del Festival por los espectadores que pidieron que ella se los revisara y leyera, quizás en serio, quizás en broma o porque les fascina la farándula. Se bajaron  sus pantalones sin ningún rubor, como lo vimos. Se semidesnudaron, espontáneamente, actuaron como les correspondía y fueron aplaudidos por el público.  
 Escalona elaboró un texto que hace equilibrio  entre lo mágico religioso,  lo esperpéntico y lo escatológico, además de revisar   la prosa castellana  de   Quevedo, entre otros.
Escalona cree  que  esta sociedad actual, donde se vive en  confusión,   anarquía y  delirio por  no saber qué sucederá en los próximos minutos si sales de  tu casa, los humanos   recurrimos a la magia o la religión, al esoterismo en general, para darnos valor y continuar. Asume   que nada más tentador que suponer que existe una relación entre nuestras vidas y el culo. No es una idea original, la literatura latinoamericana está llena de tal expresión. Suponer que existe un poder para predecir la vida a través de la observación del  recto  de las personas es una idea tan desordenada como la sociedad en la que vivimos actualmente.

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sábado, septiembre 20, 2014

Llegan las rumberas

La presencia pública, notoria y profesional del grupo Theja comenzó con el espectáculo Fulgor y muerte de Joaquín Murrieta, basado en la pieza homónima de Pablo Neruda, en el teatro del Ateneo de Caracas (cuando existía la quinta Ramia) en mayo de 1974. Para festejar los 40 años de ese rumboso y exitoso viaje teatral, su director-fundador José Simón Escalona Acosta ha escrito y montado su pieza Rumberas, la cual será estrenada el 26 de septiembre en el Espacio Plural del Trasnocho Cultural.
CONTRA EL EMBUSTE
Escalona subraya que “somos nuestra historia, nuestras vivencias, y como dramaturgo, parafraseando a García Márquez, nos hace escritor la forma como las contamos, no la realidad de las experiencias. Pienso que cuando nos revisamos, en la historia particular, nacional y/o universal, nos reencontramos con nosotros mismos, descubrimos mucho de lo que somos, como individuo, como sociedad, como parte de una minoría o mayoría social. Nos visitamos como pueblo y como gente. Hablar de la juventud del inicio de los 80, en este país, es apostar a no olvidar, a que nadie nos cambie nuestra propia historia. Adverso esa “cultura” del embuste, de la mentira repetida muchas veces para inventar nuevas verdades que encubren una burla a los que tenemos memoria. Mi historia es la que yo viví y vivo, la que sentí y siento, la que me hice en la lectura y el estudio metódico, en el ejercicio de vivir. No me quedaré callado avalando una historia falseada”.
VISTA AL PASADO CERCANO
Puntualiza Escalona que los personajes de su  Rumberas  son jóvenes marginados por su condición, no solo sexual sino por la diáspora de la inmigración que conformó nuestra cultura, recordando a José Ignacio Cabrujas, “nuestra identidad consiste en no tener identidad”, el maestro nos recordaba que somos, al menos en ese tiempo, una mezcla de identidades. “La democracia venezolana fue generosa con todos los pueblos pobres de Latinoamérica, y antes acogió la inmigración europea que buscaba esperanza después de las guerras mundiales del siglo pasado. Aquí se asentaron, aquí tuvieron oportunidades de desarrollarse y en compensación colaboraron con engrandecer al país. Por supuesto que no me olvido de los pobres y desplazados que vinieron a Venezuela en la deslumbrante democracia ejemplo para el continente que se inició en los 60, colapsando la estructura sanitaria, educativa, de vivienda y trabajo del país. Tuvimos que cargar con la pobreza circunvecina. La democracia no podía cerrar las fronteras a esa inmigración depauperada y tampoco tuvo la destreza política y económica para incluirlos en el desarrollo nacional, no tenían educación ni oficio y acrecentaron la miseria social. También fuimos refugio de los perseguidos políticos por dictaduras de la región. Recuerdo como recibimos en el teatro a artistas chilenos, argentinos, uruguayos. Ellos encontraron en el teatro, en los periódicos, en la cultura, una manera de ganarse la vida.  Rumberas  no es una tesis sobre esa realidad social, pero respira el país a inicio de la década de los 80. Jóvenes con sueños, algunos sin el talento ni la preparación para alcanzar la realización profesional, pero el espíritu, el impulso de ser mejores, aspiracional, es algo que tenía la juventud de ese entonces de una manera más “inocente”. Creo que hoy día hay un materialismo y ambición de riquezas que superan las barreras éticas. Creo que  Rumberas  intenta repasar algo de eso que fuimos en contraste con lo que somos hoy día”.
TEATRO IRREVERENTE
Escalona pretende que la gente presente en  Rumberas  se entretenga y que al mismo tiempo pueda discutir una posible lectura de la obra. “Vivimos una rumba, ilusoria, y en ese sentido creo que ambas épocas tienen un signo que necesita de reflexiones y acciones.
Comenta   que “al inicio de los años 80 cierta crítica nos tildo de homófilos  perversos, porque le descubrimos al público una cara menos divertida de la vida gay. Lo sorprendimos revelándole un aspecto amargo, transgresor para las miradas superficiales sobre la homosexualidad y sus consecuencias. Hoy día soy más benigno con el público, quizás, y por supuesto con los personajes. Son entrañables y creo que conmoverán al público pero al mismo tiempo lo incomodaran. Nuestro teatro siempre es irreverente y  Rumberas  lo es”.
NACHO HUETT
El elenco de  Rumberas  lo encabeza Nacho Huett,  un actor emblema del Theja, no solo por su brillo y reconocida calidad, sino porque es un ejemplo del actor-performista Theja. “Iniciamos los ensayos sin su presencia, con un grupo de actores seleccionados entre los nuevos profesionales, todos egresados de talleres y con alto nivel de estudios teatrales, algunos con más experiencia que otros. Fue una manera de introducirlos en un taller-montaje a nuestro estilo. Lo hicimos de un modo distinto al de los Talleres de Jóvenes Artistas, pero bajo los mismos lineamientos artísticos. Cerca del estreno, integramos a Nacho, que ha sido una luz, una guía, un ejemplo del trabajo del actor de nuestra agrupación. Me siento agradecido de tenerlo en este espectáculo, y también a cada uno de los jóvenes talentos que nos acompañan como son  Kelvis Martínez, Juan Guzmán, Gerardo Lugo, Omar Salas y Carlos H. Pérez”,  puntualiza Escalona.
15 de 34  
 Rumberas, reconoce Escalona, es su  pieza original número 15 llevada a escena, pero tiene obras sin estrenar como  Alzao, Ejecutivas,  Burdel  y  Marineros; además de los monólogos  La Jefa  y  La Viuda , que conforman el espectáculo  Tipo Tipas . Tampoco cuenta sus versiones, algunas muy libres, sobre autores clásicos que suman 12. Siempre esa escribiendo, en este momento también desarrolla otra obra, la numero 34. Cree que por primera vez saca la cuenta. “Siempre me obligas a hacer tareas y memoria. Es posible que me olvide de algunas”, comenta.
CABARET
 Rumberas es un espectáculo de cabaret, con canciones de las grandes divas o rumberas tropicales de los años 40 del cine mexicano. Son seis personajes, todos masculinos, a inicios de los años 80 y en un bar de Sabana Grande, quienes se empeñan en revivir el brillo de la época de las rumberas, como un homenaje, con pretensiones culturales, pero que al mismo tiempo les sirva para inaugurar un Cabaret Teatro. Los personajes se travisten en María Antonieta Pons, Meche Barba, Ninón Sevilla, Amalia Aguilar y Rosa Carmina, rememorando también a Carmen Miranda y Tongolele. La música disco de inicios de los 80 como  Fame  de Irene Cara, los boleros de Los Panchos y los Mambos de Pérez Prados completan la banda musical del espectáculo. 





Cuba en una cocina

 Un reto para los actores criollos
 Las obras  La cocinera de Eduardo Machado, Hurly Burly de David Rabe  y La casa limpia  de Sarah  Ruhl, finalizarán el Primer Festival de Teatro Contemporáneo Estadounidense, el próximo 12 de octubre. Histórico evento - cuenta con el apoyo financiero de la embajada de United States of America- coordinado y exhibido  por Diana Volpe y Orlando Arocha en las dos salitas del backstage de la Concha Acústica de Bello Monte,  desde el pasado 12 de julio.
Hemos reseñado los primeros cinco espectáculos de ese derroche de buen teatro, logrado con exitosas puestas en escena y un innegable despliegue de talento histriónico que han permitido conocer  diversas  visiones críticas de la familia gringa y la definitiva pérdida del American Dream. Y ahora hemos sido impactados con algunos aspectos del complejo drama de la revolución en Cuba, gracias a la desgarrada pieza del cubanoestadounidense Machado (La Habana, 1953).
La cocina (The cook,2003), que transcurre en la mansión habanera de la familia Santana, entre la llegada  de Fidel Castro y el “período especial”,  permite, según la óptica del dramaturgo, conocer y evaluar  la vida de los isleños por lo menos  durante 40 años del proceso revolucionario, así  como también el transcurrir de los que se exiliaron. Además es posible  ponderar el valor de la amistad y la fe en los postulados políticos, a pesar de múltiples inconvenientes y el inevitable resentimiento de los que se marcharon, gracias a la saga de la cocinera Gladys, tres de sus familiares, y la señora Adria y su hija Lourdes.
Fidel  Castro y sus guerrilleros, el dictador Fulgencio Batista, la poderosa familia Santana y los eficaces y fieles  empleados de dicha  mansión crean un singular contexto intimista que impacta al público caraqueño y le permiten ponderar los pro y contra de  dicha historia teatral, donde la señora Adria le dice a su fiel cocinera Gladys, que nunca podrán ser amigas, porque ella es su ama, su jefa, mientras que la otra le promete cuidarle su casa hasta cuando regrese del exilio, algo que no sucede pero sí le envía a su hija Lourdes para que atestigüe el estado de la residencia.

Es un espectáculo conmovedor gracias al despliegue actoral de Layla Vargas, Rubén León, Josmary González, Ernesto Campos y Valeria Castillo, finamente conducidos por Rossana Hernández. Los espectadores sacaran sus variopintas conclusiones ideológicas, pero lo más importante, y se los garantizamos, se regocijarán con el virtuosismo actoral de Layla como Gladys, la fiel empleada  doméstica; Rubén   y Josmary   en sus comprometidos roles cubanos, y muy especialmente ante la fina performance de Ernesto, el  ambiguo Julio que es perseguido y castigado por su “desviada conducta”.  Mención especial  merece Valeria por su roles de Adria y Lourdes.