lunes, mayo 04, 2015

Mayo es para el teatro de César Rengifo

"Lo que dejó la tempestad" sube a escena
En mayo, Caracas subirá el telón para dar inicio al Circuito de Teatro Nacional en homenaje al centenario de nuestro insigne artista César Rengifo. Nueve salas en todo el Distrito Capital, 07 parroquias, 14 espectáculos, 37 funciones teatrales y 05 acciones de calle conformarán esta primera etapa del circuito, cuyo objetivo es llevar la obra dramatúrgica de Rengifo a todo el territorio nacional en los próximos meses.
Durante todo el mes , el Teatro Bolívar, Teatro Principal, el Teatro Nacional, Sala Anna Julia Rojas de UNEARTE, espacios del Teatro Teresa Carreño, Alberto de Paz y Mateos, Sala Juana Sujo de la Casa del Artista, Sala 1 del CELARG, sala Juan Bautista Plaza de la Biblioteca Nacional y el espacio independiente ArteNativo en San Martín serán los escenarios para darle vida a la obra dramática de Rengifo, caracterizada por temáticas sociales y humanistas como la opresión de los marginados, la emancipación de los pueblos, el indigenismo y los cambios sociales y políticos de nuestro país.
Este circuito es una acción articulada con la Red Nacional de Teatro y Circo y los Gabinetes de Cultura de todos los estados para llevar el pensamiento de Rengifo a todos los rincones del país. El Circuito Nacional se realizará por etapas. En esta primera parte el mismo abarcará el Distrito Capital y el estado Yaracuy entidad en la que también se realizará una muestra de 10 espectáculos en espacios comunitarios de los distintos municipios. En el mes de Junio el circuito continuará en los estados Bolívar y Lara, en Julio en Miranda, Sucre, Aragua y Monagas y así sucesivamente hasta cubrir todo el territorio nacional.
Programación Caracas
La programación de Caracas tendrá, entre otras obras, del 08 al 10 de mayo, el Teatro Bolívar albergará a la pieza Volcanes sobre el Mapocho  bajo la dirección del maestro Alberto Ravara. Una coproducción del Centro Nacional de Teatro y la agrupación IAVE en la que se rememora el golpe dado al gobierno de Salvador Allende. Funciones sábado y domingo a las 6:00 pm. Entradas Bs. 30,00Otro de los grandes clásicos de Rengifo, que conmemora en la guerra la guerra federal y enarbola los ideales de nuestro prócer independentista Ezequiel Zamora, es la pieza  Lo que dejó la tempestad  que será llevada a escena del 15 al 24 de mayo en el Teatro Principal de Caracas bajo la dirección de Henry Manganiello y la producción de la Fundación Amansa en conjunto con el CNT, y con la actuación protagónica de la primera actriz Dilia Waikarán. Funciones viernes, sábados y domingos a las 6:00 pm. Entradas Bs. 30,00
Toda la programación del Circuito Nacional de Teatro Centenario César Rengifo en Caracas podrá ser consultada por la página web www.cnt.gob.ve; por el Facebook: Centro Nacional de Teatro y por el Twiitter @CNT_Venezuela


sábado, mayo 02, 2015

El otro Leonardo Favio

Un gran artista argentino ahora en una producción fílmica venezolana


Los cineastas Luis y Andrés Rodríguez (Caracas, 29, 08,1974) crearon una hermosa y sensible película, de 96 minutos, para hacerle conocer a sus compatriotas por qué el legendario cantautor  argentino Leonardo Favio (28, 05,1938/05,11, 2012) es también uno de los más importantes directores del cine latinoamericano. Y es por ello que ya alistan el estreno de su documental de ficción  Favio, la estética de la ternura, una exquisita producción de la Villa del Cine, desde este jueves en varias salas de Caracas.

FILMOGRAFIA

Este documental sobre Leonardo Favio utiliza, de manera enternecedora, valiosos fragmentos de su filmografía realizada entre 1962 y 2008, como son:  Crónica de un niño solo; Este es elromance del Aniceto y doña Francisca, de cómo quedo trunco, comenzo la tristeza y unas pocas cosas más y  El dependiente , consideradas como unas  de las mejores películas en  la historia del cine argentino; además de  Juan Moreira;Nazareno Cruz y el lobo; Soñar,soñar; Gatica el mono; Perón, sinfonía del sentimiento y Aniceto

Son nueve testimonios de un polifacético artista, criado en orfelinatos, que luchó contra las desigualdades sociales y logró finalmente el reconocimiento total de su comunidad, al tiempo que rompía lanzas por Perón y todo lo que el significó y  aún  significa. Quien quiera refocilarse  con lo que el artista mostró en sus películas y degustar cada una de sus metáforas deberá dirigirse a la Cinemateca Nacional de Venezuela y pedir que se las exhiban o que hagan otro ciclo con ellas, porque fue precisamente así que  Luis y Andrés, más conocidos como “Los Morochos”, descubrieron al cineasta en la década de los años 90, y a quien ahora homenajean con  Favio, la estética de la ternura.

CINEASTA DE GRAN TERNURA

Pero “Los Morochos” no hicieron precisamente una “colcha  de retazos” con las nueve creaciones de Leonardo Favio. Tras volverlas a ver en La Habana se atrevieron, pues,  a construir un ambicioso documental para demostrar que se trataba de un  director con gran ternura por su patria y su gente, capaz de decir muchas cosas, como los más grandes maestros europeos. No trabajaron con un guión convencional sino a partir de las líneas temáticas y de las situaciones que brotaban de cada de unas de las películas. Crearon personajes como el niño que rapan en un orfelinato  y se entrega a su mágico deambular a lo largo de los fotogramas de esos nunca agotadores  96 minutos del filme, al tiempo que plasmaron atmosferas donde los paisajes y el agua eran otros seres acompañantes de ese largo viaje cinematográfico, hacia la mítica Ítaca que persiguen todos los grandes artistas latinoamericanos. Su cine, por lo que hemos visto y degustado, es de descubrimiento, a lo Joaquín Cortez.

Si Leonardo Favio no tiene parangón como cantautor por sus pegajosas canciones de amor, podemos decir que como cineasta también logra plasmar su música melodramática en una peculiar realidad latinoamericana, como la que describe Gabriel García Márquez, pero que el argentino construyó para cada una de sus creaciones fílmicas. Quedamos impresionados por los fragmentos de  Juan Moreira  y el fantástico ballet  en Aniceto, para señalar a esos impactantes fotogramas que bien acompañan a sus otros siete hermanos, para decirlo coloquialmente.

Creemos que al exhibir Favio, la estética de la ternura   en las salas venezolanas, también sería recomendable que la Cinemateca Nacional de Venezuela, o alguno de los canales de la televisión del Estado,  programara un ciclo de las películas de Leonardo Flavio, quien fue un legendario luchador  por la independencia latinoamericana y un admirador de Hugo Chávez, a quien quería conocer  personalmente, como se los dijo el cineasta a “Los Morochos”, mientras ellos culminaban  el acopio de material para su documental, por allá en los días de  octubre de 2012. Él, por supuesto, también es uno de los personajes claves en “Favio, la estética de la ternura”, por las glosas y los análisis que les dijo a los cineastas venezolanos.

El tiempo es un verdugo

Cuando murió Leonardo Favio, el diario argentino La Nación publicó que él  era considerado uno de los directores de cine más importantes del país, quien supo dejar su sello propio en el séptimo arte nacional y generó un fenómeno de culto en torno a sus películas. "Definir a Favio sería maniatarlo y él quería ser libre", dijo Alfredo Alcón, protagonista de una de sus películas,  Nazareno Cruz y el lobo. Reflexivo y verborrágico, decía que no le gustaba mirar sus trabajos una vez estrenados. "Uno tiene que hacer las cosas y dejarlas volar. No hay que quedarse pegado. Eso te empequeñece. Siento envidia por los realizadores que tienen en su casa los afiches de sus películas. Pero, para mí, guardarlas sería como quedar prisionero de algo...", dijo una vez. Durante la realización de su película  Perón, sinfonía del sentimiento, fue diagnosticado con una rara enfermedad que lo llevó a replantearse muchas cosas sobre el paso del tiempo, tema al que se refirió en varias ocasiones: "Le tengo terror. El tiempo es un verdugo que te espera, inapelable. Por eso, la lucha estéril de la gente que tiene que salir en la televisión me da pena. Me gusta, en cambio, la vida en los pueblos: cómo todos van envejeciendo al unísono, no lo perciben, y como no salen en la TV, no necesitan de esa lucha desigual contra la naturaleza”. Leonardo Favio nació el 28 de mayo de 1938, en Luján de Cuyo, Mendoza, y recibió el nombre de Fuad Jorge Jury, que luego cambió para dedicarse al arte. Sus primeros pasos los dio en el radioteatro, como joven actor. Desde el momento en que comenzó a formarse en este rubro supo que seguiría por ese camino y comenzó a buscar la manera de destacarse en varias artes. Fue cantante y compositor, uno de los grandes precursores de la balada romántica argentina que hacía furor en las décadas del 60 y 70. Grandes hits como  Fuiste mía un verano  y Ella ya me olvidó, nacieron con su voz. A lo largo de su vida, lanzó 25 discos. El último, en 2011, una colección de sus máximos hits.


Ximena Borges se impone en Nueva York y Berlín

Otra venezolana que conquista escenarios foráneos


¿Llegará la hija del célebre artista plástico  a ser tan importante como su progenitor?
Difícil respuesta podemos dar ahora. De  lo que si estamos seguros es que ella, la nieta de Neftalí Borges y Teolinda Morales, ya ha logrado destacar con la fuerza de su propio talento y que el camino que le queda por recorrer para alcanzar el éxito, no  le será tan difícil.
Nos referimos a la talentosa artista experimental Ximena Borges, hija del reconocido pintor Jacobo Borges, quien se ha estado apoderando de los espacios musicales de ciudades cosmopolitas como  Berlín y Nueva York. En los últimos meses ha tenido múltiples presentaciones y ha sido parte de exitosas colaboraciones con diversas instituciones de danza en la ciudad.
Los collages sónicos de Ximena Borges se han convertido en su marca, una combinación de sonidos producidos únicamente con su voz y su cuerpo, mezclados en vivo con un looper; una propuesta musical que transforma el proceso de creación en un show que la audiencia puede disfrutar de forma íntima y exclusiva en sus presentaciones, la misma Ximena lo cataloga como “estar dentro de la mente del compositor”.
En lo que va de este 2015,  Ximena Borges ha recibido aplausos en Berlín, reconocimientos en Polonia por su primer cortometraje, WannaBe, con la compañía de danza DamageDance, ha debutado como directora musical de la reconocida compañía de danza Heidi Latsky Dance, y se dispone a seguir apoderándose de varios de los locales musicales más icónicos de Nueva York.
El próximo viernes  8 de mayo, Ximena se estará presentando como invitada musical en las instalaciones en Brooklyn, del Hot Wood Arts Collective, a las 8:00pm, y el domingo 10 de mayo, a las 10pm, vuelve al legendario local The Bitter End, lugar considerado como sede del nacimiento del famoso tour de Bob Dylan “Rolling Thunder Revue” con artistas como Joni Mitchell, Roger McGuinn y Mick Ronson.
El sábado 23 de mayo tomará el escenario de Pete’s Candy Store, en Brooklyn, a las 11pm, y durante el mes de Julio se convertirá en la artista residente en el reconocido lugar, presentándose todos los miércoles del mes a las 10pm.
A parte de todos estos shows, Ximena será parte de la serie de conciertos venezolanos llamada “Guataca Nights” en el mes de junio, representando a la movida musical venezolana en la ciudad de Nueva York.

Los gauchos Caín y Abel en Caracas

Argentina demostró en el IV FTC la calidad de su teatro


Optimo balance estético dejó el IV Festival de Teatro de Caracas, además de la entusiasta participación de casi  un millón de espectadores. En lo artístico destacaron los cinco elencos argentinos invitados ya que el evento estaba dedicado a la patria de Carlos Giménez y Juan Carlos Gené, entre otros creadores notables de esa nación donde la teatralidad es el pan cotidiano de sus habitantes. Y por eso reseñamos con placer el   espectáculo escrito y  dirigido por Mauricio Kartun, Terrenal, pequeño misterio ácrata, con las magistrales actuaciones de Claudio Da Passano, Claudio Martínez Bel y Claudio Rissi.
Kartun (San Martin,1946) tomó el pasaje sobre el primer fratricidio en la historia de la humanidad, como la relata la Biblia, y apuntalado en el libro Los mitos  hebreos  de Robert Graves, elaboró una atrevida y humorística  tragicomedia sobre Caín y Abel, los primeros hijos de Adán y Eva; uno morronero (cultivador de pimentones rojos y grandes) y otro  pastor, una pareja de campesinos que tanto discuten hasta que el mayor mata al menor, pero durante un domingo Tatita (Dios) aparece, pregunta por el ausente y al enterarse de lo ocurrido castiga al criminal, como precisa la saga bíblica.
Por supuesto que Kartun utiliza personajes, contemporizados y  usando atuendos y con el léxico de los gauchos, propone una entretenida disertación ideológica izquierdista sobre el origen de la propiedad privada y las luchas que se desatan entre sus defensores y opositores, donde la violencia, y no precisamente la dialéctica,  es la solución definitiva ante los enconos de los hermanos. Todo eso con  alusiones a la historia argentina.
No queda duda alguna que a partir de un trabajo ejemplar con la palabra y sus significados,  brota un teatro político, poético y de ideas. Kartun explora en las raíces de la historia y la cultura argentinas a partir de su asombrosa lectura del mito de Caín y Abel. Para la crítica Denise Pascuzzo, el dramaturgo retoma el mito y se lo apropia para crear –o re-crear– y a la vez leer el drama argentino. “Allí puede pensarse en la Argentina facciosa desde el comienzo de nuestra historia, en esa figura de opuestos excluyentes y en disputa que han estado desde nuestros orígenes y que se presentan como irreconciliables. Negros o blancos, sombra o luz, bárbaros que aman y bailan la música desde la tierra o civilizados que construyen ´ciudades, la paz y el porvenir´, términos que en su duplicidad se vuelven elementos de la dialéctica que estructura el drama argentino y que lo perpetúan. Si uno es vencido, queda como germen que renacerá en el cuerpo del otro y se perpetuará”.
De verdad que asombra el desarrollo contemporáneo del teatro argentino y debemos en Venezuela averiguar las razones o las sinrazones de su avance, porque todavía nos falta es audacia. Y eso se palpó a lo largo del IV Festival de Teatro de Caracas.