martes, octubre 25, 2016

José Yovane Monetta regresó a Caracas

LOS PÁJAROS MOJADOS
Los dictadores como los amores no son eternos. Sí son inolvidables y mucho más cuando dejan víctimas o vidas destruidas en el camino. Decimos esto porque el dramaturgo chileno José Yovane Monetta (11.05.1948 /16.08.2016) fue afectado por Pinochet y tuvo que rehacer su camino aquí en Venezuela. Por eso ahora en Caracas, gracias a la profesora y teatrera Virginia Aponte, en los espacios de la Universidad Católica Andrés Bello y con la hermosa gente de las agrupaciones Teatro UCAB y Agoteatro, se le rindió un espléndido homenaje como fue la teatralización de los cinco textos que se le conocen.
Entre el 17 y el 20 de octubre de este crucial 2016, en el teatro del módulo 4 de la UCAB se mostraron, pues: Luna, tú eres mi sol, Los pájaros mojados, Ladrón de orillas, El Quijote de Los Andes, y Los colores mudos, dirigidas por Virginia Aponte, Duilia Díaz, Jesús Navas y Nicolas Boada y con las actuaciones servidas por Agustín García, Wilfredo García, Carlos Domínguez, Jesús Navas y Natalia Sua, Ignacio Serrano y Miguel Abreu,  Nicolas Barreto y Daniel Santolo, respectivamente. Nunca tan pocos hicieron tanto por la cultura teatral y por la amistad que trasciende fronteras y otras diferencias arbitrariamente creadas por los humanos.
Virginia Aponte, artífice de la actividad teatral “ucabista”, conoció a José Yovane Monetta por intermedio de David Musa, importante promotor cultural cuyo trabajo teatral está enfocado hacia las clases populares de Chile, como también lo fue este autor homenajeado. Fue un escritor recio, jamás dejó que sus ideas fueran manipuladas por otros que no pudiesen leer la humanidad que destilaban sus textos. Un poeta de la luz que hizo de su palabra un camino por recorrer si podías tener su misma reciedumbre que emanaba de su trabajo. Vivió el Chile del presidente Allende y sufrió la dictadura del general Pinochet como tantos jóvenes de los años 70 y 80. Fue amigo de Víctor Jara cuando estudiaba teatro en la Universidad de Chile. Y supo de persecuciones y cárcel en momentos tan difíciles que vivieron nuestros hermanos chilenos durante muchos años. Vino a Venezuela, hizo teatro en Cumaná, se enamoró y engendró a Patricia, quien ahora vive en Barcelona, España. Regresó a Chile en los años 80 y continuó en sus luchas reivindicativas desde la trinchera del arte escénico.
Su obra –y Virginia Aponte la analiza muy bien- es profundamente humana, fácil de digerir para todos aquellos que apuesten por el otro y por aquellos que han sido olvidados y traicionados. A si son todas las cinco piezas que se reúnen y se visten de dignidad en este homenaje tan merecido. “Son piezas extraordinarias, profundamente humanizadoras, yo diría que geniales”, dice.
Nadie es profeta en su tierra y desgraciadamente su teatro no ha sido mayormente promocionado en su Patria, porque en la tierra de Neruda son muchas las heridas que no han cicatrizado, pero sus obras se han visto en España, Colombia, Argentina, Alemania, Bélgica, Brasil y Suiza, además de Venezuela. Se relacionó de manera cercana con Darío Fo en sus talleres en Italia. Fue un hombre que llevó su voz fuera de Chile y ahora hemos podido escucharla en Caracas. “Su reciente fallecimiento nos tomó de sorpresa y sólo pudimos pensar en hacer esta semana dedicada a él. Desde nuestra más profunda admiración y respeto hemos caminado de su mano y nos ha hecho mejores actores, directores y sobre todo mejores seres humanos. Gracias maestro y hasta siempre”, subraya Virginia Aponte.
DOS PIEZAS DE CINCO
Vimos Luna tu eres mi sol y Los pájaros mojados, piezas amargas que se centran en los marginados y desposeídos, personajes prototipos de las sociedades capitalistas. Ahora solo esperamos que Virginia Aponte –cuyo epónimo identifica al teatro de la UCAB- haga una temporada con algunos o todos esos textos, porque los venezolanos debemos verlos, digerirlos y aprehender.
Luna tu eres mi sol aborda la discriminación por la conductas sexuales y plasma la historia de dos homosexuales envejecidos, travestis además, quienes se desplazan por estados emocionales que las llevan de la risa al llanto, mostrando el lado humano de quienes por lo general, son mirad@s en forma despectiva por la sociedad. Ana y Lola, sus nombres de guerra, comparten no sólo la casa que habitan, sino también sus vidas, que esconden tras la risa y la ironía con que enfrentan la cotidianidad. Texto ácido por frustraciones familiares y sociales que los arrinconaron, pero al mismo revela su condición de lucha para no dejarse manosear de una sociedad clasista. Dejan su pasado al descubierto en la puesta en escena: un amor arrebatado y jamás olvidado, el deseo de ser madre, la angustia de sentirse en un cuerpo equivocado, las ganas de ser mujer, y lo difícil de enfrentar la mirada prejuiciosa de la sociedad, que muchas veces las enjuicia sólo por ser diferentes.
Si Luna tu eres mi sol genera risas por su discurso truculento y sus actuaciones, con Los pájaros mojados se recibe un puñetazo en la boca del estómago, porque su historia se centra en un ermitaño que ha vivido en un descampado en el desierto chileno; sus amigos han sido hormigas, abejas, polillas, mariposas y hasta gaviotas. De improvisto, su soledad es cambiada para siempre, porque irrumpe un vagabundo en ese mundo de silencios y fantasmas y así comienzan esos diálogos y confrontaciones donde la amistad es el lenguaje necesario que necesitamos establecer para vivir como lo que somos: hermanos. Es una pieza para la esperanza y el porvenir, asevera Virginia Aponte, quien dice: “Con esta pieza no sólo me siento acompañada, sino que celebro 40 años de estar haciendo teatro. Ha sido ver a la oruga transformarse en mariposa”.
Memorables son las actuaciones de Wilfredo García con Carlos Domínguez y Agustín García en las dos piezas reseñadas.

sábado, octubre 22, 2016

Vuelve "Escrito y sellado"

Vuelve a la vida el ftografo Luis Salmerón.
Jean Paul Sartre predicó que el buen teatro de cada época debe hacer énfasis en la condición humana y en todos los enigmas y conflictos propuestos a su libertad. Afirmaba el autor de El ser y la nada que el dramaturgo contemporáneo tiene que escoger, entre sus situaciones límites, precisamente aquella que pueda expresar mejor sus preocupaciones y presentarlas de tal manera al público como “amenazas” a algunas de sus libertades, porque “solamente así el teatro reencontrará la resonancia que ha perdido, solo así se podrá unificar a los públicos diversos que hoy en día lo frecuentan”.
 Dicho en palabras coloquiales, el teatro debe estar conectado con lo que ocurre o sucede en el país donde se le produce y representa, su actualidad debe ser el norte de sus creadores.
Hemos recordado tan sabio análisis sartreano sobre lo que debe ser el teatro en los tiempos modernos o sobre lo que deben hacer sus escritores al pergeñar sus obras, precisamente ahora cuando el peligro que se cierne sobre la libertad de los seres humanos para amar en toda su intensidad posible no ha menguado y ha terminado por ser una pandemia mundial, como es el caso del Sida, que ha dejado sus mortíferas secuelas desde mediados de los años 80 del siglo pasado.
SIDA EN VENEZUELA
Aquí en Venezuela, a lo largo de los años 90 de la centuria pasada, Elio Palencia, Marco Purroy, Johnny Gavlovski, David Osorio Lovera e Isaac Chocrón se fijaron en ese tema del Sida, lo amaron y optaron por escribir sus textos: Anatomía de un viajeHabitación independiente para un hombre soloHombre, El último brunch de la década y Escrito y sellado. Añadieron, pues, a la larga lista de personajes del prototipo venezolano, a seres nunca antes vistos en la escena o morando en los libros, como son: Gabriel, Héctor, Bruno, Esteban, Marco, Nico, Santy, Luis y Saúl, entre otros individuos de conductas homosexuales o bisexuales infectados por el retrovirus del Sida, el cual puso en peligro a la humanidad entera, sin distingos de costumbres amatorias y/o sexuales. Y eso era y sigue siendo una novedad en el teatro venezolano, para no citar al de otros países, el que sus dramaturgos escriban sobre el temible VIH. Ellos son, además de Amado Naspe, los pioneros de una dramaturgia criolla sobre problemas tan inherentes a la vida y la libertad humanas, como los provocados por el Sida, los cuales pueden afectar a todos los humanos, sin que incluso haya mediado cualquier tipo de relación sexual.
 Con la pieza Escrito y sellado (1993), que dirigió Ugo Ulive y protagonizaron Fausto Verdial y Luigi Sciamanna, Isaac Chocrón dejó atrás a sus predecesores en el teatro del Sida. Su texto sí levanta el espíritu y arrincona sentimentalismos y lloriqueos. No es un panfleto sobre el VIH ni tampoco muestra aspectos de la enfermedad. Exhibe y hace énfasis en cómo se puede manejar tal flagelo de manera positiva. Contribuye a disminuir el tabú hacia el Síndrome y enfrenta a la pandemia como una enfermedad más, como fue el cáncer en su momento. Recomienda asumir actitudes honestas y sinceras, para que los seropositivos, o portadores sanos del VIH, y los que han vivido alrededor de familiares o amigos infectados, puedan manejar mejor su situación. Busca reflejar como la muerte de un ser humano no significa su desaparición, significa algo más allá; es el alma que queda, su ánima en la memoria de los seres queridos.
“No hay que morir a causa de ella, si no vivir con ella”, ha escrito Chocrón al tiempo que reconoció que Escrito y sellado es quizás una de sus piezas más autobiográficas, “ya que ahí el personajes Luis es Luis Salmerón que fue mi gran amigo, y es un homenaje que yo le hago al escribir esa pieza, y el personaje Saúl soy yo”.
CHOCRÓN EN ESCENA
Desde el 28 de octubre, en el espacio Alterno del Trasnocho Cultural, se podrá ponderar el montaje que Javier Vidal ha logrado con Escrito y sellado, a 23 años del estreno que comandó Ugo.  Ahora los intérpretes son Gonzalo Velutini, Juan Carlos Ogando, Theylor Plaza, Gladys Seco y Diana Díaz. Ellos harán posible que Isaac, un profesor judío viaja a Albuquerque para dar un curso sobre Shakespeare. En el transcurso se encuentra con Miguel, un viejo amigo que se hizo sacerdote católico para poder superar la muerte de Luis, un joven de quien estaba profundamente enamorado y que sale entre escenas deambulando y penando su muerte. En la soledad penetrante que exhala Nuevo México el profesor encontrará algo importante para vivir: el sentimiento de otredad. Esta obra es un fiel reflejo de la vida de Chocrón, cuenta muchas incertidumbres, dudas e inconsistencias de esas que se tienen en la vida.  Vidal, presidente de la Fundación Isaac Chocrón, que es la productora de Escrito y sellado, reitera que es su texto más autobiográfico, donde se muestra y se demuestra que el la amistad y el amor son los únicos sentimientos nobles del ser humano, el principio y el fin, , además de la razón para vivir.

Kafka y Einstein también se trasnochan

Delli y Sciamanna en su camerino.
Gracias al dramaturgo Mario Diament (Buenos Aires, 1942) y la productora Queiroz Publicidad, en el Trasnocho Cultural presentan el espectáculo Franz y Albert, bien dirigido por Luis Sciamanna, quien actúa al lado de Antonio Delli; memorables cómicos que dan verosímil vida a sus personajes históricos.
La obra se desarrolla en el elegante salón de Berta Fanta, en Praga, donde el científico alemán Albert Einstein (33) y el abogado y escritor checo Franz Kafka (22), a lo largo de 90 minutos, mantienen una aguda charla sobre sus oficios y culminan con una clase de baile que el autor de la alucinante teoría de la relatividad da al creador del relato La metamorfosis.
 Ese encuentro y el baile como colofón, entre Einstein y Kafka, nunca ocurrieron. Diament asegura que puede haber ocurrido, porque era abril del 1911 y los judíos estaban alarmados con los rumores de una guerra, como sucedió, tres años después. Recomendamos al público, que pretenda digerir aquellos diálogos, nada frívolos, una revisión en la web de las biografías de los personajes y degustar así   la interesantísima charla sobre la proximidad bélica, el judaísmo, el sionismo, el avasallante desarrollo tecnológico y la posible destrucción del mundo con la irrupción de artefactos de destrucción masiva. También se puede disfrutar sin ser experto en ninguno de esos dos genios, por el talento que puso Diament  a su texto.
Sciamanna y Delli crean sendos personajes: el obscuro y genial, además de receloso   y paranoico escritor, y el exitoso y optimista,   además de distendido y bonachón, otro crédulo en las bondades socialismo, el gran científico que cambió para siempre los conceptos de tiempo, espacio y movimiento, además de contribuir a la desintegración del atomo y su posterior aplicación bélica. ¡Un pecado que él nunca se perdonó! 
El espectáculo es placentero por sus diálogos y el maravilloso histrionismo de Sciamanna y Delli, quienes hacen digerible tal cumulo de situaciones, sacadas de la sórdida literatura de Kafka y de los complejos planteamientos de la física moderna. ¡Enhorabuena!


viernes, octubre 21, 2016

Venezuela participó exitosamente en mercado cultural de Bogotá

Diez países ofrecieron sus productos culturales en Bogotá.
Venezuela ofreció un catálogo con 300 ofertas de bienes y servicios en el Mercado de Industrias Culturales del Sur (Micsur), cuyo foro culminó en Bogotá, Colombia,y  el cual cerró con más de 3.800 citas de negocios, 3.000 asistentes y más de 280 compradores de Estados Unidos y países de Asia y Europa, informaron los organizadores.
La delegación venezolana participó en las jornadas de las ruedas de negocios para mostrar a los países participantes y los compradores de otras latitudes, su variada oferta cultural.
Voceros venezolanos  destacaron la importancia de la gestión de los representantes del país en esta plataforma, cuyo objetivo principal es el aporte para el conocimiento, difusión, promoción, circulación, comercio de servicios y valores generados por las industrias culturales y creativas sudamericanas., además del intercambio real de acciones que potenciaron la circulación de bienes y servicios culturales al interior de los países, entre la región y con otros territorios del mundo.
Micsur es una iniciativa de los Ministerios de Cultura de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. La feria cultural, que abrió sus puertas desde el lunes con un acto inaugural en el Teatro Colón, recibió a más de 500 artistas de 10 países del sur y celebrará su tercera edición en Brasil.
 “Estamos contentos con los resultados, pues superamos todo lo previsto. En total participaron más de 280 compradores que han permitido que circule la actividad de industrias culturales en nuestro país y la región”, dijo la ministra de Cultura de Colombia, Mariana Garcés.
La funcionaria agregó que se rompieron “todos los récords de expectativas, pues logramos un cumplimiento del 82% de las citas previstas para nuestra rueda de negocios”.
Por su parte, el secretario de Economía del Ministerio de Cultura de Brasil, Claudio Lins, señaló que Micsur “se consolida como clave para el desarrollo de nuestra región, pues por vocación somos un continente diverso que respira cultura con ventajas competitivas en la producción y difusión de los bienes culturales”.
Las presentaciones artísticas que se desarrollaron en Micsur incluyeron 37 shows de música, danza y teatro con propuestas de delegados de los países invitados.
Durante cuatro días la capital colombiana fue escenario de un mercado organizado por los Estados de Sudamérica para fortalecer y poner en circulación las industrias culturales de la región, a través de una plataforma que reunió a gestores, productores y empresarios de los sectores de artes escénicas, videojuegos, audiovisual, editorial, diseño y música.
Cada uno de ellos participó con la intención de hacer negocios en la región. Algunos cerraron acuerdos como Miss Bolivia, que vendió shows a Chile y Perú, la Universidad del Litoral, que compró programación del Festival de la Tierra de Uruguay, la diseñadora Catalina Rautenberg que vendió workshops o el sector de audiovisual que cerró la proyección de sus contenidos. Para otros, en cambio, fue la oportunidad de conocerse y empezar a conectarse entre sí. 
“Contra todos los pronósticos de un mercado que prevé que los acuerdos se cierran a mediano plazo porque las relaciones se construyen y no se resuelven en dos días, los productores argentinos cerraron acuerdos concretos, se van con órdenes de compra y acuerdos preestablecidos”, aseguró Andrés Gribnicow, al frente de la Subsecretaria de Economía Creativa del Ministerio de Cultura de Argentina, que además de traer a la delegación argentina programó una agenda paralela de eventos culturales.
“El resultado general de todo esto que logras una cultura latinoamericana bien diversa pero al mismo tiempo bien integrada, donde todos aprovechan las oportunidades que le brinda el otro”, agregó Gribnicow y en ese sentido destacó que “la necesidad de Micsur surge porque no accedemos a los productores de nuestra propia industria cultural”.
Por su parte, la ministra de Cultura del país anfitrión, Mariana Garcés Córdoba, aseguró que “Colombia deja un balance muy positivo y muchas citas cuyos negocios se concretarán en el corto y mediano plazo”, al tiempo que se refirió a “las dinámicas propias de las industrias culturales que hacen que en este evento ocurran más conexiones que acuerdos" porque, por ejemplo, “varios festivales ya tienen cerrada su programación 2017, entonces los negocios se concretarán para 2018”.
De cara a la tercera edición en Brasilia, el funcionario brasileño en representación del Ministerio de Cultura señaló que el Mercado de Industrias Culturales del Sur, cuya primera edición tuvo lugar en Mar del Plata tras una iniciativa argentina, “se consolida como evento clave para el desarrollo de este sector económico en nuestra región”.
“Es una industria limpia que emplea a mucha gente, que depende del cerebro humano y que no está tan sujeta al desempleo estructural y a la sustitución del hombre por la máquina. Es una industria que siempre necesita de la actividad humana. Debemos, entonces, invertir en este tipo de sector económico”, enfatizó.
En este punto, el ministro de Cultura Pablo Avelluto coincidió en que se trata de un sector con mucho potencial de proyección y destacó que una de las “ventajas” de las industrias culturales en relación a otros sectores de la economía es que “es un crecimiento que no va en detrimento de otro. No es soja o trigo, es crecimiento en sí mismo”.
“Yo creo que mercado y cultura son muy complementarios -definió Avelluto- y que es una relación que genera tensiones porque el mercado impone exigencias. El Estado puede contribuir, dar herramientas y recursos pero no puede construir talento. Por eso, desde el Estado sólo podés impulsar y promover, después va en cada uno de los emprendedores”.

Cuatro años sin Santana y sin festival nacional de teatro

Sacrifico su vida por el teatro y el cine nacionales .
El fantasma del caraqueño dramaturgo y guionista de cine Rodolfo Santana Salas  recorre escenarios y también oficinas públicas y privadas de productores y empresarios teatrales. No descansará  todavía, a pesar de haber muerto el 21 de octubre de 2012, porque se marchó sin culminar uno de sus más ambiciosos proyectos: la institucionalización del Festival Nacional de Teatro Venezolano. Sí, institucionalizarlo, o sea dotado de un presupuesto proveniente del Estado y adecuado para  lo que ese ambicioso proyecto cultural exige  y, por si fuera poco, libre de rémoras y alcabalas que suelen casi siempre ahogar proyectos semejantes.
Santana luchaba para que, cada dos años, las salas teatrales de Caracas y otras ciudades albergaran los montajes de los dramaturgos nacionales y  de esa manera hacer conocer al público la existencia del pensamiento, el sentimiento, la historia y los mitos de los hijos e hijas de esta Tierra de Gracia, poetizados y convertidos en espectáculos.
Logró la promesa de recursos económicos y físicos, además de logísticos, para ese gran evento teatral, y solo falta que fijaran la fecha y las respectivas convocatorias destinadas a los teatreros y la organización de sus agendas de trabajo. Inicialmente el Estado avaló el proyecto y algunas  progresistas instituciones se iban a sumar a tan magna empresa impresionadas ante esa “hemorragia teatral” que se avecinaba y de la cual la televisión y el cine sacarían obvios beneficios, contando además con el apoyo del Centro Nacional de Teatro, y la Compañía Nacional de Teatro, entes del Ministerio del Poder Popular para la Cultura.
Por eso ahora su fantasma esta por ahí merodeando y maquinando para que no lo echen al olvido, lo encarpeten o lo pospongan para la próxima semana. En Venezuela es larga la historia de instituciones culturales que se hundieron tras la desaparición de sus gestores, dañando así a nuevas generaciones y echando cenizas sobre esas memorias positivas para la identidad nacional.
DRAMATURGUIA
Rodolfo Santana (Caracas, 24 de octubre de 1944/Guarenas, 21 de octubre de 2012) aclaraba que el teatro fue, es y será intrincado, tanto que su acceso se vuelve misterioso por lo que abarca. Él, que pergeñó no menos de 100 textos, además de 13 guiones cinematográficos, afirmaba que “ante las complicaciones que ofrece el arte teatral, lo más habitual es ubicar sus aportes a nivel de maricones exhibicionistas u orgias post estreno. Me perdonaran los poetas y narradores venezolanos, pero Cabrujas Chocrón, Chalbaud, Rengifo, Ott, Viloria, Agüero y otros más, constituyen una parte sustancial de la cultura venezolana”.
Lo que pasa, insistía, “también es que el dramaturgo latinoamericano posee una minusvalía extraordinaria. Por lo general se le considera un extraviado entre la literatura y el mal decir. Una excrecencia al pie de una columna dórica. He visto dramaturgos extraordinarios como Tito Cossa -estrenado en todo el mundo-confesando atributos de galeote y peón de arte. Y no es raro. Los dramaturgos latinoamericanos, con buenas obras, debemos enfrentarnos a la estulticia de los directores, a los planos del  lenguaje convencional de las instituciones, al terrible hermetismo de las editoriales. El crítico Rubén Monasterios, a los autores de los años 70 nos denominó dramaturgos de gaveta, un término que, personalmente, he utilizado para saltar sobre la humillación de crear sin ningún sustento”.
FESTIVALES CARAQUEÑOS
Mientras tanto, la Alcaldía de Caracas y su brazo cultural, Fundarte -donde destacó Freddy Ñáñez, ahora diligente ministro de Cultura-  se han entregado a la tarea de tantear “el terreno” de lo que sería  esa gran muestra teatral  y optaron por evaluar “la musculatura” disponible.
Para eso ejecutaron durante los cuatro últimos años  el Festival de Teatro de Caracas, el cual ha servido además para reinaugurar una serie de teatros del casco central capitalino, magno proyecto para salvar el patrimonio nacional afectado o abandonado. No menos de 25 salas están ahí a la espera de artistas y espectadores para vencer a las sombras y declarar la fiesta cultural.
Y como los resultados de la asistencia de los espectadores fueron tan positivos, optaron por planificar y ejecutar cuatro Festival de Teatro de Caracas, -un evento que arroja unos cómputos cercanos a los 70 mil espectadores. Un festival caraqueño con abundante representación de agrupaciones regionales.
Hay obras suficientes, de nuevos y consagrados autores, hay diversos espacios teatrales, y los necesarios recursos financieros están disponibles. Nunca antes hubo tanto interés para echar a caminar esa sana ambición que tenía Santana: tun evento teatral dedicado a mostrar a esta Venezuela desde la escena, algo nunca  jamás visto.
Creemos, pues, que el Festival de Teatro Venezolano deberá llevar el epónimo de Rodolfo Santana, como reconocimiento a la calidad y la cantidad de sus obras comprometidas profundamente con esta nación que lo parió y le permitió mostrar los mejores frutos de su talento.




Llanerias para todos los venezolanos

El documental venezolano Llanerías, dirigido por el cineasta Carlos Gómez de la Espriella, llega a las salas de cine comercial desde este viernes 21 de octubre, y es distribuido por el Circuito Gran Cine.  El film será proyectado en Caracas en Cines Unidos Galerías Paraíso; en Valle de la Pascua, Estado Guárico, en Cine Center y en Araure, Estado Portuguesa, en Cinex Buenaventura.
Llanerías está conformado por tres relatos enlazados por su contexto cultural y natural: Lo llanos del Orinoco Medio. De esta manera, el film muestra varias faenas típicas que se desarrollan en esa extensa región del país, como por ejemplo el traslado de miles de reses durante semanas enteras que puede verse en el primer segmento titulado Trashumancia; la actividad de una niña becerrera y sus hermanos, pescando y jugando, en Koridel; mientras que una familia vive consagrada a sus doscientos gladiadores emplumados, como se muestra en Galleros. En fin, se trata de la llanura inmensa y profunda, observada con detenimiento y frescura.
Oriundo del estado Guárico, el autor Carlos Gómez de la Espriella es licenciado en Medios Audiovisuales, con Maestría en Etnología de la Universidad de Los Andes de Mérida. Sus trabajos documentales se centran en contextos rurales y han obtenido diversos reconocimientos en festivales tanto nacionales como internacionales.
Con Llanerías Carlos Gómez de la Espriella busca mostrar las faenas del llano y acercar al público al mundo del llanero más allá de los estereotipos que se manejan. Actualmente Gómez de la Espriella trabaja en su próximo proyecto cinematográfico que será un largometraje en el género docu-ficción también enmarcado en la temática del llano.
 Ficha Técnica
Dirección, guion, fotografía y montaje: Carlos Gómez de la Espriella.Producción: Marlen Leal, Carlos Gómez de la Espriella. Música: Freddy Pantoja y Julio Pantoja (“Trashumancia”).  Distribución:Gran Cine.
Premios y festivales: Koridel (2011):Mejor Documental en el Festival de Cine Infantil de Ciudad Guayan. Mejor Documental Festival Cine Infantil y Juvenil de Mérida. Mejor Documental Festival de Cortometrajes de Barquisimeto. Trashumancia (2012) ha participado en Festival de Cortometrajes de Barquisimeto. Festival Iberoamericano SURealidades de Bogotá. Festival de Cine Margarita. Muestra del Documental Antropológico y Social de Buenos Aires y Salta. Muestra Internacional del Cine Documental Caracas DOC.