jueves, enero 19, 2017

Brundibár llega al Aula Magna de la UCV

Ésta será la segunda vez que el Maestro Alfredo Rugeles asume la dirección orquestal de la ópera infantil Brundibár. “Es un canto de libertad y búsqueda de paz –especialmente en estos tiempos, con lo que acontece en Siria y Alepo–, por haber sido compuesta por Hans Krása en 1938 (esto es, en el preludio de la Segunda Guerra Mundial y del exterminio perpetrado por los nazis), para un concurso de ópera infantil, a partir de un texto de Adolf Hoffmeister”.
Brundibár se presenta como parte de la programación In Memoriam 2017,  de Espacio Anna Frank, el domingo 29 de enero, en el Aula Magna de la UCV a las 11 am. La entrada es gratuita. La obra se estrenó secretamente en el orfanato judío de Praga en 1941, y luego, en el gueto de Terezín, donde fue interpretada por los niños allí confinados. La propaganda nazi presentaba este lugar como un campo de intelectuales, “lo cual era una fachada y una hábil mentira”, relata Rugeles. En Terezín, Krása tuvo que reconstruir la partitura de la ópera de memoria; eventualmente, sería deportado a Auschwitz.
La ópera es interpretada por la Orquesta Sinfónica Juvenil de Chacao, que tengo el honor de dirigir como Maestro invitado, lo cual me contenta y emociona. Tiene melodías sencillas, pegajosas, muy bonitas, y al final, un mensaje de libertad,  para honrar lo dispuesto por la resolución 60/7 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que designó al 27 de enero como Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto,  pues en esa fecha en 1945, el ejército soviético liberó Auschwitz, el mayor campo de exterminio nazi.
El Maestro Rugeles, afirma que “es un reto dirigir una ópera en un espacio tan grande como el Aula Magna, con una excelente acústica, donde la orquesta y yo estaremos ubicados en el foso, y hay que conciliar la música, calcular los tiempos y la velocidad con que se interpreta, con los cantantes solistas y los textos hablados. La interpretación del acordeón es del Maestro Federico Ruíz, Jonathan El Barouki estará en la guitarra y Ricardo Gómez al piano”.
 En Brundibár también participan el Coro Infantil y Juvenil de la UCV e integrantes de Producciones “A Voces”. La dirección vocal corre por cuenta de la maestra Sara Catarine, Magda Albarracín tiene a su cargo la dirección coral; Carmen Navarro funge de profesora de canto y vocalización. La dirección de escena es labor de Diana Volpe.
Un mejor destino para nuestros niños
Para Sara Catarine,  Brundibár significa, como preparadora musical, un trabajo que en los ámbitos técnico e interpretativo, supera al de la Maestra de canto: el de preparar para el público venezolano un mensaje tan poderoso como el de esta obra en cuanto a lo humano, pero dicho con sencillez. Tenemos a un organillero que embelesa a un poblado con su música para que no se den cuenta de la realidad, y a dos hermanitos, Luisín y Anita, que no tienen dinero ni para comprarle leche a su mamá enferma. Brundibár, el organillero, tiene un policía que no les permite a los pequeños acercarse al lechero. Hans Krása escribe esta obra en un gueto para transmitir un mensaje oculto e intencional, pero acorde con la realidad actual mundial. Para mí, esta es una maravillosa oportunidad para despertar conciencias y abrir oídos”.
―Como mi último trabajo en Venezuela antes de partir para dedicarme a la docencia en la Universidad Central de Bogotá, esta preparación está cargada de mucha nostalgia. Me reconecta con el país. Trabajar un coro de cuarenta niños y adolescentes, de seis a diecisiete años, me revitaliza. Me permite entrar cada día de ensayo en una burbuja de tres horas y media, donde parece que los problemas del mundo exterior no existen.
“Los relatos de Marianne Kohn Becker –directora académica del Espacio Anna Frank y miembro fundadora– el primer día del ensayo, en los que le explicaba a los niños las circunstancias en las que fue escrita la obra y lo que representó en el gueto de Terezín, abrieron la conciencia de los niños y solistas, quienes entendieron que esta es una oportunidad especial para expresar con la música y el arte lo que allí sucedió”, relata Catarine.
―El mayor reto es que se está produciendo con gente muy joven, quienes trabajan con una madurez que no se corresponde para sus edades, con la inocencia escondida detrás del drama, lo cual se ha convertido a su vez, en nuestra mayor oportunidad. La experiencia de Terezín, en este mundo actual tan incierto, nos obliga a los adultos a hacer algo para darle un mejor destino a nuestros niños.
In Memoriam 2017 de Espacio Anna Frank es posible gracias al patrocinio de las Embajadas de Alemania, Argentina e Italia, ésta última a través del Instituto Italiano de Cultura de Caracas. Cuenta con el aval del Comité Venezolano de Yad Vashem Sobrevivientes del Holocausto y la colaboración de la Universidad Central de Venezuela, a través de su Dirección de Cultura.
En el momento más difícil, enfrentando la maldad y la perversidad, la ópera nos enseña que con esperanza y lealtad el espíritu humano puede vencer hasta al más poderoso enemigo. Se trata de una demostración de unidad, así como del cumplimiento del compromiso de nunca olvidar y de divulgar a nuestros pueblos un mensaje de humanismo, solidaridad y esperanza.
Desde el miércoles 25 de enero se podrán retirar las entradas gratuitas –hasta 4 por persona– en las taquillas del Aula Magna de la UCV, en el horario corrido de 8:00 a.m. a 6:00 p.m.  El domingo 29, también se pueden recoger antes de la función. Los asistentes contarán con seguridad para estacionar sus vehículos.
Espacio Anna Frank es una organización sin fines de lucro, cuyo objeto es concienciar a la sociedad venezolana sobre la necesidad de cultivar valores como la coexistencia, el respeto al diferente y la valentía moral,  condiciones que considera imprescindibles para la convivencia entre los seres humanos.

Homofobia, cenizas y sangre

La juventud teatral trabaja por su crecimiento artístico.
 El teatro venezolano tiene varias décadas en guerra contra la homofobia, enfermad psicosocial que afecta a numerosas personas que sienten rechazo y discriminan a hombres y mujeres definidos como homosexuales y además manifiestan públicamente su aversión irracional hacia los gays. Durante la segunda  mitad del siglo XX, y especialmente al calor de algunas empresas culturales como  El Nuevo Grupo, Rajatabla y Grupo Theja (Isaac Chocrón, José Ignacio Cabrujas, Román Chalbaud, José Simón Escalona, Carlos Giménez, Marco Antonio Ettedgui y Javier Vidal, entre otros) se mostraron piezas de autoría venezolana o foránea que plasmaron historias reales ficcionadas, cuyos protagonistas eran homosexuales, para enseñar así que los enfermos no eran ellos sino quienes les adversaban, seres afectados de psicotismo, un rasgo de la personalidad que padecen algunas personas con conductas impulsivas, hostiles, agresivas, iracundas o que tienen “la misma empatía que una botella de plástico”.
Esa guerra anti homofóbica, con muertos de carne y hueso, ha permitido conocer aleccionadores espectáculos creados a partir de  textos como El pez que fuma, Los ángeles terribles, Reina pepeada, La revolución, La máxima felicidad ,Escrito y sellado, La muerte de García Lorca, entre otros. Han combatido a través del arte teatral el desconocimiento y los prejuicios que están en la base de esa discriminación que sufren los gays y al mismo tiempo recalca que los homófobos son frecuentemente homosexuales ocultos, alterados por las religiones y desajustados mentalmente por la hipermasculinidad y la misoginia, entre otros excesos, además  de la  ignorancia sobre las conductas sexuales y, por si fuera poco, con brutal desigualdad socioeconómica y la siniestra violencia institucionalizada, que son agravantes.
FESTIVAL DE JOVENES DIRECTORES
El siglo XXI ha estado muy activo teatralmente en Venezuela en su lucha contra la homofobia y por eso irrumpen varios autores, como Fernando Azpúrua con Niños lindos (un joven gay engañado por su enamorado se suicida) y ahora el veterano José Gabriel Núñez (cumple 80 años en octubre próximo) con Casa de sangre y cenizas (padre homófobo mata a su joven hijo, por ser gay), bajo la dirección de Johnny Romero, la cual precisamente inauguró el Tercer Festival de Jóvenes Directores Trasnocho.
Este evento, organizado y presentado por la Fundación  Trasnocho Cultural en su sala Espacio Plural, comenzó el 13 de enero y culminará el 12 de marzo, tras presentar ocho montajes, puestos en escena por igual número de directores. La institución asume costos de sala, publicidad y promoción.  Los gerentes y empleados de Trasnocho prestan así un servicio al público y en este festival son coproductores. Van a riesgo con los productores de las obras seleccionadas. “Quisiéramos tener un pulso económico más fuerte para poderles dar un dinero inicial, pero hoy es muy difícil conseguir patrocinio”, expresó Solveig Hoogesteijn. Por su parte, los concursantes que abordan económicamente sus proyectos, han recurrido a sus amistades y recibido apoyo de grupos teatrales, como el GA80, que ofreció el préstamo de utilería y otros. Los dos mejores directores tendrán sendas temporadas, de tres semanas, en el Espacio Plural y en la Sala La Viga del Centro Cultural Chacao (CCCH). La mitad de las taquillas es para las agrupaciones. Cada boleto cuesta 2 mil bolívares.
Además del montaje de Johnny Romero, completan la lista del Tercer Festival: Greymar Hernández, quien presentará Adiós a todos, del español Luis García-Araus; Pedro Indriago dirigirá Recordando con ira, del británico John Osborne; Carlos Fabián Medina llevará a las tablas Tom en la granja, del canadiense Michel Bouchard; Axel Valdivieso hará lo propio con El triciclo, del español Fernando Arrabal; Rafael Barazarte, Juan Bautista y Jesús Navas montarán piezas de los dramaturgos venezolanos Gustavo Ott (Comegato), Elio Palencia (De alta) y Karin Valecillos (Cría de canguros), respectivamente. Son comedias y dramas que tocan temas como la familia, la emigración, el amor o la intolerancia sexual (hay tres piezas de temática gay), las cuales subirán a escena con talentos emergentes, de edades comprendidas entre los 24 y 28 años, aunque el límite para participar es 30 años; algunos tienen experiencia en dirección teatral (profesional o universitaria); la mayoría en actuación o asistencia de producción. Es, sin lugar a dudas, otra generación emergente y comprometida.
POLITICA Y SEXO
La lectura política, siempre de denuncia contra el opresor y a favor de los oprimidos, que José Gabriel Núñez propone en sus obras de teatro (no menos de 40 textos, la mayoría escenificados) ha sido un tema de gran interés para el novel director y actor Jhonny Romero, cuya tesis de grado se encauzó en la tarea de desentrañar los elementos políticos y sociales que yacían en cinco   piezas estudiadas. Cuando leyó Casa de sangre y cenizas se emocionó porque entrevió lo complicado del trabajo de dirección que exige esa obra que se realiza en dos tiempos, quedando la posibilidad de representar la casa con una propuesta hiperrealista, contó Romero, de 24 años. Pero la puesta en escena que propone el director va más allá.  La casa del texto es “una casa de verdad” (un livingroom que se transforma en burdel), trasladada al escenario, lo cual se convirtió en el asunto “más escabroso” de la producción, como ha contado Romero.
El autor Núñez usa una criada para narrar, alternadamente ante un periodista, las historias  pasadas de una casona, ubicada en un pueblo de alguna provincia venezolana, en los tiempos de una dictadura (desde Castro hasta Perez Jiménez), de la cual no quedan sino recuerdos del antiguo esplendor de aquel hogar, los cuales se corporizan y revelan lo ocurrido, años atrás. Es un monumental flashback, como en el cine, pero que ahí está resuelto con un elenco carente de experiencia, salvo el caso de esos dos auténticos profesionales, quienes encarnan a la prostituta y el papá homófobo. Son tres historias de amor: la madre y el padre, la hija y su novio universitario y el varoncito de la familia enredado con el sirviente. Un trio romántico en medio de complejas relaciones sociales, de dominación total, hasta que todo se rompe y el muchacho muere tiroteado en la habitación de un burdel, porque su papá se entera que no pudo hacer nada con la ramera, ya que es homosexual, como lo presume su progenitor o se enteró de sus picardías homoeróticas. Este desenlace no es totalmente convincente escénicamente, pero eso fue lo que vimos y pudimos ponderar, a lo largo de 90 minutos de duración global del montaje.
Juan Carlos Lira, Naír Borges, Sandra Yajure, Flor Colmenares, Giancarlo Ferrini, Darlin Durán, Carlos Enrique Pérez, Alfredo Timaure y Maiker Pereira conforman el aguerrido elenco de este dramón, donde se entrecruzan esas sagas románticas, desarrolladas en medio de las luchas estudiantiles y la nefasta intolerancia de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Creemos que el texto merece saltar al cine, pero ese es otro cantar. Johnny Romero, pues, se propuso materializar su reto y lo logró, satisfactoriamente. Con un elenco profesional habría tenido mayor fuerza su trabajo, pero eso era lo que tenía.
¡La lucha contra la homofobia continua, por supuesto, y con sangre nueva, porque esa enfermedad sigue matando día a día y en ocasiones con sumo descaro

martes, enero 17, 2017

"Reina pepeada" en temporada 2017

"Reina pepeada" en la versión 2017
Con un ensayo general para la prensa y una función privada  ante los ejecutivos del Centro Cultural BOD e invitados especiales, comenzó  la temporada 2017 del gran sainete venezolano Reina pepeada de Román Chalbaud, dirigido con precisión por  Jorge Souki y utilizando un equilibrado elenco integrado por Caridad Canelón, Norkys Batista, Aroldo Betancourt, Oswaldo Maccio,  Eulices Alvarado, Djamil Jassir, Carlos Sánchez Torrealba y Homero Díaz, dentro de una pulcra escenografía corpórea, creación de  Ricardo Morales, y con la producción general de  Douglas Palumbo.
 Este segundo montaje de Reina pepeada (el primero fue en agosto de 1996), el cual se mostrará hasta el próximo 23 de febrero en el BOD, reitera una vez más la calidad dramatúrgica y la visión sociológica de Chalbaud, plasmada en un sencillo argumento y sus arquetípicos personajes, francamente delineados, para plasmar escénicamen a una Venezuela, sin caer en compromisos politiqueros y sociales. Ahí está su mapa personal sobre este país, el cual ahora, más que nunca, tiene gran vigencia, particularmente, porque muestra la descomposición humana surgida en sus ciudades y desmitifica  a la sociedad venezolana a partir de sus personajes marginales y marginados, vistos con compasión e ironía, como solamente lo  pueden hacer aquellos auténticos escritores que retratan a sus pueblos. No es un discurso político sino una oportuna y descarnada arenga social para un pais que difícilmente quiere cambiar.
Reina pepeada, con  acto único de 90 minutos y un solo ambiente, transcurre en el año 1996, dentro de la modesta arepera caraqueña “Reina pepeada”, ubicada frente al Congreso Nacional. Cuando empieza la obra, se realiza una manifestación en las inmediaciones del Capitolio Federal, que es reprimida con disparos y gases lacrimógenos, por lo que el establecimiento no puede abrir para recibir a su clientela tradicional. A través de sus dueñas, Casilda y Reina quienes llegaron del interior del pais a finales de los años 50, Chalbaud hace una revisión de los acontecimientos políticos de todas esas décadas de la democracia nacida después de Pérez Jiménez. Ellas, la hiperadeca Casilda (Caridad), que funge de cocinera, y su hija Reina (Norkys) la cajera, han luchado mucho para mejorar económica y socialmente. Reina ha tenido muchos amantes que la chulearon y el último es Benito (Aroldo). Estas dos mujeres tiene como empleado a Juan de Mata (Oswaldo), un homosexual amadamado que para redondearse la quincena trabaja como travesti en un centro nocturno y quien sueña ser un afamado escritor porque pergeña una novela testimonial sobre todas sus vicisitudes existenciales. Durante la mañana de un lunes, Reina vuelve a recibir a Benito, el marido del que se había separado después de descubrir que la engañaba, así mismo Juan de Mata le confiesa a Casilda que vive un tórrido romance con un agente de policía y sin que lo esperaran reaparece Alberto (Eulices), el hijo malandro de Reina, quien muy a su manera defenderá a su madre de las intenciones nada honestas de Benito y su amigo Jeremías (Carlos), para despojarlas de tres mil dólares que tienen ahorrados.
El final llega y las mujeres vuelven a quedar abandonadas por todos los hombres que por ahí pasaron, ya que siguieron sus destinos. Hay mucho humor, pero queda una desazón porque   Casilda y Reina, tendrán que proseguir, y ahora sin más ayuda que la que reciban de los nuevos clientes, porque han sido siempre usadas por los hombres a quienes dieron sus almas y cuerpos,con auténtico amor. Es, para nosotros, una oda al amor verdadero, sin compromisos, pero que exige lealtad, todo el tiempo, a la pareja.
Reina pepeada es, es pues, un gran sainete sobre la sociedad venezolana donde el amor es la mayor carencia de sus habitantes, al mismo tiempo que compite con el afán de conseguir dinero por parte de su gente, por lo que están dispuestos a todo, incluso a prostituir sentimientos y cuerpos y asumir mascaradas o engaños. El autor para balancear la situación melodramática y/o cursi de la madre Casilda, quien ha visto el derrumbe de sus ideales de "una sociedad justa" como la predicó Rómulo Betancourt, y la hija Reina que ha palpado y saboreado como se erigió una democracia que se corrompió y ahora devora a sus  mismos creadores, presenta a un singular  homosexual old fashion o loca, estereotipado ser entre cómico y patético como parodia de lo que pueda llegar a ser  una libertad mal entendida. pero que al mismo tiempo es honesto y enamorado  de la vida y del amor, al cual  toca fugazmente a riesgo  de quemarse  con él. Es, quiérase o no, el único personaje masculino digno de la obra, ya que los otros hombres son villanos de poca monta y con diversos niveles de degradación. 
Imposible olvidarnos de las actuaciones porque sin esos profesionales no hay espectáculo posible. Caridad Canelón y Norkys Batista tienen los roles protagónicos y lo demuestran con su histrionismo a diferentes niveles, además de que dan a sus personajes un gracia poco frecuente en la escena criolla cuando encarnan a personajes populares venezolanos. El otro personaje convincente es Juan de Mata, un gay old fashion, cuyo historia escabrosa atrapa la audiencia y además realiza una performance vocal que cosecha aplausos porque atipla la voz e impacta por su grato desenfado escénico.Bien por Oswaldo Maccio. Aroldo Betancourt, Eulices Alvarado, Djamil Jassir, Carlos Sánchez Torrealba y Homero Díaz están precisos en sus composiciones. En términos generales el elenco puede rendir muchísimo más, pues los vimos en un ensayo general con público y era obvio que estaban cuidando las voces y guardando sus energías para la segunda función, la del estreno. A nosotros no nos gusta ver ensayos generales por eso, pero la pauta de trabajo lo exigía y además sabemos que alcanzaran óptimos niveles. Y con respecto al director Souki es notable su crecimiento profesional.
DATOS
 Hacer teatro en Caracas es costoso y para subir el telón de Reina pepeada se invirtieron 8 millones de bolívares. Esperan hacer 20 funciones en una sala de 241 puestos y cuyos boletos cuestan 7000 bolivares,más otros 218 en impuestos, cada uno. Si les va bien podrían recaudar no menos de 33 millones de bolívares. La mitad de la taquilla es para el BOD y lo restante entre la producción y los sueldos del elenco. Piensan  y quieren ganar un poco más de dinero con giras por el interior del pais y si esposible cruzar las fronteras.
 ¡ ¡Ah,se nos olvidaba! Los puristas dividen al  teatro entre comercial y de arte, fuera de esos estratos no hay salvación. Esta Reina pepeada es arte y es comercial, que es lo que todos quieren hacer, pero muy pocos lo alcanzan.¡Ladran...Sancho!





lunes, enero 16, 2017

Avanza internacionalización de cine venezolano

"El malquerido" logró su internacionalización.
 Desde el cineasta venezolano más aclamado en el Festival de Cannes (Diego Rízquez) hasta uno de los productores más prolíficos en épocas recientes (Carlos Daniel Malavé), pasando por la película nacional más taquillera de todos los tiempos y el más exitoso aporte criollo al género del terror. Ahora, gracias a Spanglish Movies, estas cintas hechas en casa tendrán alcance mundial.
Spanglish Movies, la distribuidora internacional de películas latinoamericanas más grande del Caribe, aseguró la representación a nivel mundial de todos los títulos de los directores venezolanos Diego Rísquez y Carlos Daniel Malavé; así como las óperas primas de Alfredo Hueck, Luis Carlos Hueck, Alejandro Hidalgo, Héctor Puche, y los próximos estrenos de los debutantes Christian Márquez y Thomas Piedra.
La empresa, radicada en Puerto Rico, en solo dos años se ha convertido en un referente internacional, al especializarse en películas latinoamericanas y llevarlas  a mercados de Estados Unidos, Latinoamérica y Europa, cerrando negociaciones con canales de TV y streaming a ambos lados del continente.
El malquerido, la más reciente realización de Diego Rísquez se convierte en una de las principales apuestas de Spanglish Movies para su presentación formal en Ventana Sur, mercado cinematográfico que se realiza en Buenos aires a fines de noviembre. Junto a ella, la distribuidora presentará películas como Manuela Sáenz, Francisco de Miranda y Reverón, del multipremiado director nacido en Juan Griego.
Por su parte, Solteras indisponibles, la próxima comedia romántica del prolífico director y productor Carlos Daniel Malavé, será uno de los principales ofrecimientos de Spanglish Movies a principio de 2017, coincidiendo con su estreno en salas comerciales criollas. La empresa además ofrecerá a canales de TV de todo el mundo las anteriores producciones de este caraqueño, incluyendo cintas como El último cuerpo, Por un polvo, Las caras del diablo y Azotes de  barrio.
Pero esos no son los únicos cineastas criollos que pasan a engrosar el catálogo de la única distribuidora especializada en cine latinoamericano. Paquete #3 de Alfredo Hueck, Todo Por La Taquilla de Héctor Puche y La casa del fin de los tiempos de Alejandro Hidalgo se unen a Papita, maní, tostón, película que ya Spanglish Movies vendió el año pasado a canales de cable de todo el mundo como HBO Latino, Cinelatino y CaribbeanTV.
Además, Spanglish Movies asume el compromiso de acompañar a los productores criollos en sus comienzos, por lo que desde ya aseguró la distribución internacional de Caribean Drim de Christian Márquez y Los 8-6 de Thomas Piedra, cintas que verán la luz durante el 2017.
El objetivo, señala Gustavo Rodríguez-Aparicio, managing director de Spanglish Movies, es apoyar a los cineastas venezolanos a obtener nuevas rutas de distribución, garantizándoles el mayor retorno posible de la inversión, llevando el cine nacional a nuevas latitudes y creando nuevos públicos para nuestra filmografía. “Estamos interesados en conocer y apoyar nuevas propuestas e historias con nuestro sistema de distribución”, complementa.

Si desea contactar a Spanglish Movies, ingresa en www.spanglishmovies.com

jueves, enero 12, 2017

Venezuela como una arepera

 El elenco del 2017 para "Reina pepeada"
 Este 2017 oferta para su primer mes teatral una obra de Román Chalbaud, ya estrenada hace 21 años en el Ateneo de Caracas. Se trata de Reina pepeada, que hará temporada desde el 18 de enero en el Centro Cultural BOD, con la cual demostró, una vez más, que es el gran dramaturgo de proyección verdaderamente nacional. Logró, como lo escribimos para ese entonces, a través de su argumento y sus personajes, francamente delineados, una visión amplia y objetiva de Venezuela, sin caer en compromisos ideológicos y sociales. Con esta pieza, como lo hizo en su textos anteriores y posteriores, exhibió su mapa personal sobre este país, el cual ahora, más que nunca, muestra su gran vigencia, particularmente, porque plasma la descomposición humana surgida en sus ciudades y su insistencia en desmitificar a la sociedad venezolana a partir de sus personajes marginales y marginados, vistos con compasión e ironía.
Reina pepeada nace de una visita que Chalbaud hizo durante 1995 al centro de Caracas para registrar el guión de su película Pandemónium. Como era de mañana y no habían abierto la oficina del Registro Civil, se metió en una arepera, ubicada al lado del Cine Ayacucho, frente a la sede del Congreso de la República, para comerse un arepa de “Reina pepeada” (mucha mayonesa, pollo y aguacate);estando ahí vio y detalló mucho más  al histórico edificio del Capitolio Federal y se le ocurrió hacer, precisamente, una pieza teatral que trascurriera en un local tan singularmente ubicado, como la arepera de marras; los detalles de los personajes y sus conflictos los creó y pergeñó después.
EL PASADO SE HACE PRESENTE
Todo eso es lo que el público de esta Caracas del 2017 podrá apreciar en este nuevo montaje de Reina pepeada, comedia de un acto único de 100 minutos y un solo ambiente, la cual transcurre en el año 1996, dentro de una arepera caraqueña, ubicada frente al Congreso Nacional. Cuando empieza la obra, se realiza una manifestación en las inmediaciones del Capitolio Federal, que es reprimida con disparos y gases lacrimógenos, por lo que la arepera no puede abrir para recibir a su clientela.
A través de sus dueñas, quienes llegaron del interior del pais a finales de los años 50, el autor plantea una revisión de los acontecimientos políticos de todas esas décadas. Ellas, la hiperadeca Casilda, que funge de cocinera, y su hija Reina (engendrada por un sargento del ejército, enemigo de Rómulo Betancourt) la cajera, han luchado mucho para mejorar económica y socialmente. Reina ha tenido muchos amantes que la chulearon y el último es Benito; algunos congresantes que se acercaron antes a esa arepera quisieron tener relaciones con Reina, las cuales nunca aceptó, pero en el momento que empieza la obra, esta arrepentida, porque su vida habría cambiado si hubiera aceptado convertirse en secretaria de algunos de esos diputados o senadores. Estas dos mujeres tiene como empleado a Juan de Mata, un homosexual que para redondearse la quincena trabaja como travesti en un centro nocturno y quien sueña ser un afamado escritor porque pergeña una novela testimonial sobre todas sus vicisitudes existenciales.
Durante la mañana de un lunes, Reina vuelve a recibir a Benito, el marido del que se había separado después de descubrir que la engañaba, así mismo Juan de Mata le confiesa a Casilda (fanática de Betancourt) que vive un tórrido romance con un agente de policía y sin que lo esperaran aparece Alberto, el hijo malandro de Reina, quien muy a su manera defenderá a su madre de las intenciones nada honestas de Benito y su amigo Jeremías, para despojarla de tres mil dólares que tiene ahorrados.
GRAN SAINETE
Reina pepeada es un gran sainete sobre esa sociedad venezolana de fin de siglo XX donde el amor es la mayor carencia de sus habitantes, al mismo tiempo que compite con el afán de conseguir dinero por parte de su gente, por lo que están dispuestos a todo, incluso a prostituir sentimientos y cuerpos y asumir mascaradas o engaños. El autor para balancear la situación melodramática y/o cursi de la madre Casilda, quien ha visto el derrumbe de sus ideales de una sociedad justa como la predicó Betancourt, y la hija Reina que ha palpado y saboreado como se erigió una democracia que se corrompió y ahora devora a sus  mismos creadores, presenta a un singular  homosexual old fashion o loca, estereotipado ser entre cómico y patético como parodia de lo que pueda llegar a ser  una libertad mal entendida pero que al mismo tiempo es honesto y enamorado  de la vida y del amor, al cual  toca fugazmente a riesgo  de quemarse  con él. Es, quiérase o no, el único personaje masculino digno de la obra, ya que los otros hombres son villanos de poca monta y con diversos niveles de degradación.
Con Reina pepeada, nuevamente, Chalbaud desarrolló sus temas predilectos: la marginalidad social, la relación madre-hija, la prostitución, la homosexualidad, la chulería y la corrupción social y política, todo eso dentro de una poética de búsqueda, y donde se manifiesta su afán de denuncia sobre la confusión de valores y las injusticias que brotan de una división maniquea de nuestra sociedad de buenos y malos, o sagrados y obscenos. Si el pais era el burdel de El pez que fuma, ahora es la arepera de Reina pepeada, donde moradores y visitantes se lastiman a incluso se arriesgan por la falta de amor y el dinero, en este caso los temidos dólares.
Chalbaud ha proseguido con su teatro popular porque siempre le gustó crear personajes que se puedan ver en la calle, tocar y palpar, ya que ellos son un poco la vida del pais, el latido, el entorno de lo que está sucediendo en estos momentos. Lo único que busca es lo que ha perseguido siempre: hacer buen teatro, hacer reír, llorar y reflexionar a la gente que lo pondere. Su teatro lo explica el mismo público, porque escribe para ese crítico de las mil cabezas. Eso debe suceder ahora con Reina pepeada, donde la arepa de la vida es solicitada con un relleno de amor en sus diversas manifestaciones y de dólares.
21 AÑOS DESPUÉS 
Este segundo montaje de Reina pepeada se mostrará desde el proximo18 de enero en el BOD, bajo la dirección de Jorge Souki.El elenco está integrado por Norkys Batista, Caridad Canelón, Aroldo Betancourt, Oswaldo Maccio, Carlos Sánchez Torrealba, Homero Díaz, Djamil Jassir y Eulices Alvarado. La ficha técnica está integrada por Douglas Palumbo en la producción ejecutiva, Carlos Díaz en la producción general, Ignacio Gorrochategui en la producción administrativa, Ricardo Morales en la escenografía, José Jiménez en iluminación. Lo que respecta a la música y diseño sonoro están a cargo de José Andrés Souki, Fernando Bosch y Richard Perciante y el diseño de vestuario es de Angélica Gómez-Castro.




ELLOS VINIERON...POR USTEDES

El filme venezolano El amparo es un punto referencial oportuno para este poema.


 Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.
Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.
Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.
Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.
Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada

por Friedrich Gustav Emil Martin Niemöller (1892-1984)
 La historia de este famoso poema esta atravesada por el error frecuente, la contradicción existencial, el cambio permanente de sus formas, la aprobación post mortem de su versión escrita y la desfachatada falacia de ciertos “demócratas”. No pertenece a quien con frecuencia se le ha atribuido; nunca fue escrito exactamente como lo conocemos por su verdadero creador; sufrió numerosas modificaciones en su construcción; la versión finalmente aprobada es la que dio la segunda esposa del autor, Sibylle Sarah Niemoeller-von Sell, cuando éste ya había fallecido; y, además, fue vaciado de un fragmente de su contenido real por aquellos que se autoproclaman asiduamente los máximos exponentes de la democracia y el pensamiento libre.
Desmenucemos entonces cuál es la historia de un poema sin título pero que suele ser presentado como “Ellos vinieron”. Lo primero que hay que decir es que el error lo ha acompañado por años, ya que ha sido atribuido en reiteradas ocasiones al dramaturgo y poeta alemán Bertold Brecht (1898-1956) sin que el mismo tuviese ninguna responsabilidad al respecto; error que se ha multiplicado hasta el hartazgo desde que existe Internet. Este medio maravilloso que ha revolucionado la historia de las comunicaciones, transmitiendo a gran velocidad y a una enorme cantidad de seres humanos distribuidos en todo el mundo información y conocimientos verdaderos, también es el responsable de amplificar errores y falacias como ninguno.
Ocurre que el verdadero gestor de lo que hoy se conoce como el poema “Ellos vinieron” fue el alemán Friedrich Gustav Emil Martin Niemöller (1892-1984), quien a lo largo de su curiosísima historia de vida recorrió el largo camino que va desde la condición de comandante de un submarino alemán durante la Primera Guerra a pastor, y de su inicial apoyo como pastor al nazismo hasta la lucha contra las guerras desatadas por el imperialismo, al punto de visitar en 1965 Vietnam del Norte para reunirse con Ho Chi Minh.
Niemöller tenía una visión prejuiciosa del movimiento obrero y manifestaba serias simpatías por el antisemitismo, todo lo cual lo condujo casi con naturalidad en la Alemania de los años treinta hacia el apoyo a Hitler. Sin embargo, sus diferencias con el régimen se fueron desarrollando poco a poco, pasando a la indiferencia y luego a oponerse a que su iglesia fuese funcional a las imposiciones nazis, pues consideraba que su único referente sólo podía ser Dios. Esta nueva situación lo condujo, como era de esperar en una coyuntura política dominada por la expresión más bárbara que ha gestado el capitalismo, en un primer momento a prisión y luego a los tenebrosos campos de concentración del nazismo, siendo recluido tanto en Sachsenhausen como en Dachau.
Recién cuando en 1945 termina la Segunda Guerra recuperó la libertad regresando a su actividad como pastor protestante. Y fue precisamente durante sus sermones cuando comenzó a gestar paulatinamente, con modificaciones introducidas en cada uno de ellos, el poema que estoy considerando. Pero la que finalmente se convertiría en la versión escrita aprobada es la que dio su esposa Sibylle Sarah Niemoeller-von Sell, quien había escuchado por primera vez al que muchos años más tarde sería su compañero cuando era apenas una niña. Esta mujer, que provenía de una aristócrata familia prusiana, siendo ya una adolescente llegó a enfrentar a los nazis con un arma en sus manos.
En Argentina uno de los mejores recitados del poema considerado es el de la talentosa actriz Cipe Lincovsky. En 2006, al cumplirse 50 años de la desaparición física de Bertold Brecht ella realizó el unipersonal “Cipe dice a Brecht”.
La historia del poema no es ajena a la propia historia de vida del Martin Niemöller, quien en un giro de 180º pasó de su inicial complicidad con el régimen nazi hacia el compromiso militante por la paz. Su increíble metamorfosis ideológica lo condujo en el final de su vida, cuando ya había alcanzado los 90 años y se autodefinía como un revolucionario, a expresar irónicamente que si viviera hasta los 100 quizás acabaría siendo anarquista. Este hombre pues ha sido el verdadero responsable de un poema famoso que recorrió el mundo rodeado de equívocos.
Como dato nada menor, para culminar el sintético relato de esta apasionante historia, cabe acotar que allí donde el capitalismo occidental intenta definir lo que sería su paradigmático estilo de vida, Estados Unidos de Norteamérica, y en un espacio reservado a la muy necesaria memoria del horror, como es el Museo del Holocausto en Washington, la presentación del poema tiene una curiosa e inquietante particularidad (otra más), se le ha amputado nada menos que su primera frase, aquella con la que Niemöller invariablemente iniciaba su exposición:
"Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.”
Publicado en La Plata , Argentina, julio de 2011
Ver: Cuaderno de la Izquierda Nacional | Cuaderno de la Ciencia Social