miércoles, abril 19, 2017

Un chamaco bisexual en Caracas

Ocho actores para un evento teatral venezolano.
Alguien preguntó, con sana curiosidad, cómo elaboro mis reseñas teatrales. Y ahora respondo que mediante la lectura del texto tomo contacto con la obra que después veré representada, parafraseando así el método de trabajo de la actriz y directora Bibí Andersson.  Me informo sobre lo que se mostrará. Aplico la imaginación y la experiencia profesional o vital, además analizo las circunstancias espacio-temporales, donde fue escrita la pieza. Ese contexto es fundamental porque marca no solo los personajes sino sus movimientos, además de su léxico y las relaciones interpersonales. Hago, pues, mi “primer montaje” entre mis neuronas para estar alerta y prepararme a disfrutar y evaluar, después, las tareas de los actores y del director, además del autor. Pocas veces lamento los montajes vistos, sin que eso conlleve benevolencia. De lo maltrecho saco enseñanzas.
Eso lo aprehendí hace varias décadas al navegar en los meandros del periodismo, mi oficio principal, pero lo hice alimento de mis entretelas hacia 1986, cuando me impactó un artículo de la mencionada actriz sueca, publicado en el número 216 de la revista española Primer Acto, obsequio de Carlos Giménez  a instancias de José Monleón. Desde entonces, ver un montaje teatral me implica consultar primero el texto y desarrollar todo ese proceso para que nuestro trabajo nos satisfaga, fundamentalmente. No es fácil el apostolado de la reseña o la crítica, la cual en ocasiones satisface o nos hunde en un tedio que supero lentamente. Porque mi trabajo es humano y nunca mecánico. Está sometido a los undívagos vaivenes de la cotidianidad que vivo. El hombre es el único animal crítico que existe, decía Aristóteles, gran padre de todo el teatro occidental.
CUANDO CARACAS ES LA HABANA
Reitero esto, porque cuando supe del estreno de la cubana Chamaco (2005) del dramaturgo Abel González Melo (La Habana, 1980), recordé todo lo leído sobre “tan maravilloso texto”, como nos lo reveló, años ha, el artista Alberto Sarraín.  Salí a devorar y disfrutar, precisamente ese Viernes Santo de 2017, aquel espectáculo ambientado y realizado en una teatral Caracas, entre el lunes 23 y el jueves 26 de diciembre de un año de esta década, protagonizado por el joven Kárel Darín que debe venderse a otros hombres para sobrevivir, pero quien no olvida que deberá superar tan desagradables circunstancias y trabajar de otra manera para casarse o amar sin obstáculos a Silvia Dépaz.
Esperaba ver no solo una montaje sobre unos líos de gays, bisexuales y travestidos (toda la quincalla LGTBI), con un policía corrupto y un transexual que vende flores y otras cosas más, una hermosa vieja que filosofa, un muchacho que no sabe como combinar trabajo, estudio y sus impulsos hormonales, un tío borracho y abiertamente homosexual y un papá acosado por sus instintos. Confié en que la temática de las conductas sexuales fuese solo un pretexto para proponer una reflexión sobre la descomposición moral y ética   de la tradicional familia burguesa, agravada por la crisis económica que agobia a los sectores menos favorecidos de esa urbe que escénicamente era Caracas con una teatralización de la conocida guerra económica. Toda una inteligente descarga sobre la desvalorización de una sociedad, donde el poder, la autoridad y las relaciones familiares son los estratos gravemente afectados por un asesinato. Confié en que no me dormiría ni estaría tranquilo de principio a fin.
Y eso fue lo que pasó. Chamaco es una bofetada más a una comunidad que está de espaldas a los problemas más urgentes de sus habitantes, donde escasea la seguridad y es patética la carencia de comida para cuerpos y almas (o sea el amor y la amistad). Es otro alerta para estas naciones americanas donde las conductas sexuales están normadas por anacrónicos conceptos religiosos, donde se quiere imponer una segunda Edad Media.
Ese texto es tan compacto, como los 64 escaques –negros y blancos -de un tablero de ajedrez, donde todo fue calculado y llevado a una síntesis. Nada sobra, todo es preciso. Parece más bien un guión para un filme contemporáneo. Hay, pues, depurada calidad idiomática y los mecanismos tradicionales del teatro están logrados en su plenitud. Tienen razón los otros espectadores y los críticos al exaltarla y consagrarla como un clásico del buen teatro cubano, o sea americano. ¡Venezuela tenía que verla!
La puesta en escena es austera y sin pretensiones de espectacularidad, ceñida a las acotaciones del autor. Se   inicia en plena celebración de una Nochebuena, momento en el cual dos muchachos se juegan el destino sobre un tablero de ajedrez, materializando la prostitución homosexual, con navajas y  huellas de sangre  hasta desencadenar la rocambolesca trama, cuyo final dejará sin aliento al público, después de 90 minutos de intenso trabajo escénico.
 Y todo ese espacio escénico, con una escenografía minimalista y limitado por un foro con la silueta del Guaraira Repano o monte Ávila y su Cruz de Navidad, para recordarle al público que eso pasa o puede pasar o está ocurriendo en esa Caracas navideña. Casi se podría decir que es un panfleto visual, pero ante la calidad de su texto y los desempeños actorales se le “perdonan” esos excesos al director Mario Crespo, un artista que hasta ahora era más conocido en el cine y la televisión locales. Un respetuoso puestista y preciso conductor. ¡Bravo por todos ellos!
Estructuralmente hablando, Chamaco es comparable con piezas como La muerte de un viajante de Miller, El cuento del zoológico de Albee, Un tranvía llamado deseo de Williams y la trilogía de Edipo. Ahí los seres humanos son marionetas de un gran titiritero que castiga con la muerte a quienes se exceden. Quizás sea una pieza moralmente conservadora, pero propone el amor como única moneda que se puede usar para vivir hasta que llegue el final natural, como lo cantó Shakespeare.
Se ha dicho, con toda razón, que Chamaco retrata a la realidad latinoamericana y por ende caraqueña. Ahí una familia disfuncional está enferma hasta los tuétanos por la corrupción moral y ética, pero aún así sueña con un amor posible. Esa Caracas es espejo de una comunidad acorralada por la violencia y el vacío existencial, que rumia sus días y sus noches a sabiendas que a cada segundo el peligro aplasta proyectos y quita vidas. Una urbe donde tres niños de la calle desafiaron y mataron a dos policías adultos en una noche loca, un tema para otro teatro.
El elenco lo integran cuatro profesionales de primera línea como Caridad Canelón, Antonio Delli, Gonzalo Velutini (quien se la jugó con su sórdido personaje y como productor) y Gerardo Soto, dándoles la alternativa a gente nueva y talentosa como Julián Izquierdo (especie de ángel asesino que se suicida por sus pecados), Greisy Mena, Raul Gutiérrez (el más inocente de todos) y Christopher Hernández. Dos generaciones luchando para que el teatro no sea solo diversión sino cultura cónsona con los duros tiempos que todos los venezolanos desafiamos.
Caracas la que plasma Chamaco, está en el escenario del Teatro Trasnocho, porque son muchos los chamacos o los muchachos que viven o esperan sufrir esos dramas, lamentablemente para ellos y todos los que estaremos presenciándolos, porque la realidad es superior a la ficción teatral.
Sin los técnicos no habría sido posible este montaje de lujo. Y ahí están: Samuel Hurtado en la producción. Vladimir Sánchez en el diseño de espectáculo, Juan Carlos Ogando con la iluminación, Leonardo Maldonado en la música, Gustavo González en los efectos sonoros y Daniel Dannery en la asistencia de dirección. El diseño gráfico está a cargo de Carlos González.





martes, abril 18, 2017

Sexto Festival de Teatro de Caracas

Esta pieza de Elio Palencia,dirigida por Costa Palamides, estará en el festival caraqueño.
El Festival de Teatro de Caracas muestra la diversidad y la pluralidad de los diferentes géneros y tendencias de las artes escénicas, confrontando las diversas expresiones de las culturas. Éste incluye diferentes tipos de obras, en distintos puntos de la ciudad capital, como el teatro callejero, teatro de sala, danza clásica, teatro infantil y juvenil, conciertos internacionales, entre otros. Desde el 2011, la Alcaldía del Municipio Bolivariano Libertador, gracias a la gestión del Alcalde Jorge Rodríguez, y a través de la Fundación para la Cultura y las Artes, Fundarte -con la gerencia activa de Freddy Ñáñez- ha organizado cinco exitosas ediciones y se espera que ahora, durante este 2017, se realice nuevamente este tipo de actividades para el disfrute del público que visita y vive en la capital.
A raíz de continuar impulsando los espacios teatrales del Municipio Bolivariano Libertador, se creó el circuito permanente de teatro, cuyas salas ofrecerán continuamente la mejor programación de piezas nacionales para toda la comunidad a un costo accesible. El Festival de Teatro de Caracas está dirigido a todo el público que desee conocer esta manifestación artística y se realiza en los espacios históricos de la capital: Teatro Municipal, Teatro Principal, Teatro Nacional, Teatro Bolívar, Teatro Catia, Teatro Cristo Rey, Teatro Alí Gómez García, Teatro Alameda, Teatro Simón Rodríguez y Teatro San Martín.
Adicionalmente, en el Festival  se usan otros Teatros que pertenecen al Ministerio del Poder Popular para la Cultura como: Salas Juana Sujo y Doris Wells , pertenecientes a la Casa del Artista, Teatro Teresa Carreño, las salas Ana Julia Rojas y Horacio Peterson perteneciente a la Universidad Nacional Experimental para las Artes (Unearte); Alberto de Paz y Mateos y La Colmenita ubicada en la Avenida Andrés Bello, perteneciente al Movimiento del Teatro César Rengifo y el espacio del bar lounge del Hotel Alba Caracas.
Finalmente, otros espacios independientes son utilizados para llevar a cabo el programa teatral del festival, tales como: Rajatabla, Sala Antonieta Colón del Centro Cultural Parque Central, la Sala de Teatro Cantaclaro ubicada en Capuchinos y el Teatro Luis Peraza (TET).Y, por si fuera poco. Se utilizan las Casas Culturales: Casa de la Juventud Robert Serra y Casa de la Cultura Simón Rodríguez. Además de cinco espacios públicos claves, como la Plaza Diego Ibarra, el Bulevar César Rengifo, la Plaza de Los Museos, el Parque Los Caobos y el Paseo La Nacionalidad.
 La cuenta regresiva comienza y, a tan sólo pocos días para la inauguración de la 6° edición del Festival de Teatro de Caracas 2017 “Vernos el sur”, donde todos los amantes de las artes escénicas podrán continuar adquiriendo sus boletos, mediante las diversas modalidades dispuestas especialmente para ello, a fin de facilitar y hacer de esta una experiencia grata de principio a fin.Así pues, del 21 al 30 de abril, 24 salas de teatro, 120 agrupaciones nacionales junto a 23 compañías internacionales, provenientes de nueve países, se juntarán para ofrecer un total de 180 funciones de sala a toda la comunidad caraqueña.
Como un adelanto de las sorpresas preparadas para la fiesta que conmemora las artes escénicas, las primeras personas que adquieran sus entradas en las taquillas de los teatros, se les estarán obsequiando dos pases, totalmente gratis, para la obra inaugural Labio de liebre (Venganza o perdón) de Colombia, la cual se estará presentando el día viernes 21 de abril en el Teatro Municipal.  Los organizadores del festival han dispuesto la información general y la compra de entradas vía online, a través de la página web: www.festivaldeteatrodecaracas.org.ve. Los usuarios disponen de un apartado que les permite filtrar la búsqueda de las obras, bien sea por el nombre, espacio, categoría o día. De tal forma, no queda más que seleccionar las butacas y elegir el método de pago más conveniente.
Más de 120 espectaculos
En el marco de la celebración del Festival de Teatro de Caracas se tendrá la oportunidad de contar con la participación de agrupaciones teatrales del exterior con el fin de consolidar la unión de las artes escénicas entre Europa y Latinoamérica; pero a su vez Venezuela continua jugando un papel fundamental dentro del mismo y es que diferentes estados del país pisaran las tablas de 24 salas de teatros y locaciones no convencionales  de la capital con el fin de llevar a los amantes del teatro 10 días de escenas de calidad. Agrupaciones teatrales de 24 estados del país hicieron propuestas de 120 obras para el Festival de Teatro de Caracas 2017, funciones de calidad, diversión y hasta de reflexión trae esta sexta edición del festival. Con la participación de grandes obras como: El pez que fuma del dramaturgo Román Chalbaud, dirigida por Ibrahim Guerra, Aquí les va del autor Aquiles Nazoa dirigida por Deiby Fonseca, Tacones seguros de Rubén Darío Rojas interpretada por la agrupación “Asotea”, El motor de Rómulo Gallegos mostrada por la compañía Proyectos de Ebullición, el talento nacional dice presente este año. Además, habrán musicales como Lavoe contra Lavoe “la tragedia del cantante”, espectáculos de circo, funciones infantiles como la de El principito, comedias como 3 balas para 2, Entre picaros y retablos y otras piezas que llenaran de variedad artística las salas, plazas y comunidades de Caracas.





La vejez no es para llorar

Tres veteranas actrices revelan sus secretos.
Para  brindarle un tributo a la ancianidad, a los recuerdos y a la esencia de la vida misma, Gerardo Blanco  López escribió y produjo la comedia Nos vemos el miércoles, la cual, dirigida por Carolina Rodríguez Gómez, se presenta desde el  22 abril en el Centro Cultural BOD, únicamente sábados y domingos, a las 5 de la tarde.
 En Nos vemos el miércoles se plasma, de manera jocosa, la historia de tres mujeres mayores: Dorila (Chelo Rodríguez), Luisa (Marisol Matheus) y Josefa (Aurelia De Freitas). Ellas viven en un ancianato y se reúnen cada miércoles para tomar el té y sumergirse en esos recuerdos que diariamente se repiten.
 El productor,  autor  de la obra y  además director del Grupo Bagazos, Blanco López, asegura que una de sus motivaciones para crear esta pieza fue la preocupación por la vejez. “Ese final terrible y devastador que puede ser la ancianidad. Por eso, quería rendirle homenaje a todas esas mujeres mayores que han tenido una vida intensa y tienen la dicha de encontrarse para recordarla”.
 Explica que su obra también es un llamado a la amistad y ofrece la oportunidad de disfrutar un rato agradable con historias y anécdotas de mujeres que tuvieron una vida llena de retos, dificultades y amores que son contadas en estos encuentros, en donde el espectador podrá reír y reflexionar sobre la vida. "Son tres mujeres hermosas que no tienen más que la compañía de ellas mismas". Dorila es la líder del grupo un tanto "regañona" y como tiene mayor poder adquisitivo paga la estadía de todas en ancianato. Luisa es espontánea, innovadora, humorista y excéntrica, mientras que Josefa es quien brinda equilibrio al grupo por ser tranquila y mediadora”.
 "Muchas veces la ancianidad puede estar ligada al abandono de la misma familia que no sabe qué hacer con ellos. El mismo país puede tender a irrespetarlos e ignorarlos. Sin embargo, es sumamente importante. Los grandes países miden su desarrollo dependiendo del trato que le dan a los ancianos, niños y animales", expresó el productor.
 ¿Cuantas obras escritas y representadas?, preguntamos a Blanco López
Son 19 obras escritas, 18 representadas y  siete de ellas publicadas. 
¿Cuáles han tenido más repercusión?
Creo que Un ciudadano llamado maestro, El último juego, El encuentro, La cuadrilla, La dama y el carnicero  y  Los náufragos.
¿Por que escribir teatro existiendo tan buenos textos?
Por dos razones, el texto dramático es mi forma, mi manera de decir, como veo el mundo y como me veo yo en él y es una manera de mostrar lo que somos, de motivar e inducir  a colocar  un espejo sobre esa vitrina maravillosa que es el escenario y que nos veamos tal como somos .Eso es excitante. Y tú lo sabes porque has escrito no menos de cinco piezas.
¿Cuál es el origen y el destino de "Nos vemos el miércoles ?
Es una recopilación producto de vivencias y observaciones cercanas a mi madre, sus amigas y mi vida, que se materializó durante la enfermedad de ella y que me impulsó a ofrecer un  tributo  a la amistad y presentar al mismo tiempo un reclamo doloroso a lo que es la vejez y su poder devastador según mi óptica. Tres ancianas que hablan sin tapujos de su vida, de su juventud, sin maquillaje. Ellas, como en casi todos mis textos, están atrapadas, esta vez en un espacio ineludible, la vejez. Es una pieza para reír, reflexionar y recordar que somos finitos 
¿Una invitación a reflexionar sobre los valores y la necesidad de la amistad como compañía hasta que llega la muerte?
Si, definitivamente es un mensaje que valora y reconoce la amistad como uno de los vínculos más hermosos que podemos cultivar, un soporte de vida , y en la vejez cobra una importancia capital. Nadie muere con otro, ese es un trance en soliloquio, pero la compañía del amigo es un bálsamo insustituible y estas tres mujeres que se reúnen todos los miércoles para tomar el té lo saben y hacen de cada encuentro un ritual de evocación que las une y fortalece 
¿El amor sustituye la amistad?
La amistad verdadera es un torrente inmenso de amor. El amor tiene mil caras, es vida en todas sus manifestaciones y para poder construir una hermosa y profunda amistad debe existir amor. No puede haber una sin la otra 
¿Por qué le dio la alternativa a otra persona del grupo?
Nuestro norte en el grupo  Bagazos es abrir ventanas para poder volar, dar oportunidades para crecer  como ha sucedido con muchos de los que han pasado por la agrupación y Carolina Rodríguez Gómez ha transitado en nuestro grupo todos los caminos del teatro con disciplina, ética, responsabilidad, profundo conocimiento de las artes escénicas  y excelente desempeño.  Nadie mejor que ella para abordar este texto que además ha amado e impulsado para que sea montado. Y creo que no hay nada más emocionante que ver otra lectura de tu obra. Es un privilegio, y siempre repito las palabras del recordado y admirado maestro y amigo Rodolfo Santana, quien, cuando puso en mis manos su exitosa obra Baño de damas, me dijo: "Gerardo, irrespétame", refiriéndose a su texto. No me cabe la menor duda que Carolina estará a la altura , y que ella dirija esta obra es un honor y una deuda pendiente. 


domingo, abril 16, 2017

¡Lesbianas sin donde caerse vivas!

El elenco y su director.
Una pareja de amantes lesbianas, una colombiana y otra venezolana, después de 15 años de vida en común, les toca sufrir el trágico desenlace de su romántica relación, porque en una sórdida noche caraqueña hieren mortalmente de un disparo a la criolla y su amiga no puede cobrar el seguro de vida ni la pensión y, por si fuera poco, tampoco es dueña del apartamento que han estado pagando. 
En Colombia, los miembros de la comunidad LGTBI pueden adoptar menores, sean o no hijos biológicos de uno de los miembros de la pareja; también están legalizadas las uniones de hecho y tienen derecho de afiliación al sistema de salud; además está autorizada la pensión para los miembros de las parejas y, por si fuera poco, garantizados los derechos patrimoniales. El matrimonio no está legalizado y por ahora depende de las negociaciones de fracciones del Congreso de la República, ya que también la clase política colombiana es variopinta en lo que a conductas sexuales se refiere. Mientras que aquí en Venezuela no existe ley que reconozca las uniones para las parejas homosexuales. Aunque el Tribunal Supremo de Justicia, tan de moda ahora por sus interpretaciones políticas de la CRB99, ha tenido una serie de sentencias sobre la comunidad gay venezolana verdaderamente revolucionarias.
Informamos sobre los actuales estatutos legales de las comunidades LGTBI en Colombia y en Venezuela, porque se presenta en el Centro Cultural BOD el espectáculo teatral Donde caerme viva, producido por la agrupación Teatrela, cuya temática y argumentación son del ámbito LGTBI.
COLOMBIANA Y VENEZOLANA
En un teatral  contexto venezolano, donde obviamente no hay respeto a los derechos humanos, porque coexisten  homofobia y  nefandos crímenes de odio,  irrumpe el montaje Donde caerme viva, con el cual,  el autor Elio Palencia y el director Costa Palamides, revelan la sobrecogedora historia de la criolla  Maigualida (DaifraBlanco-Marisol Matheus) y la colombiana Raquel (Juliana Cuervos), quienes, durante una feliz noche, cuando festejaban sus 15 años de amores y convivencias,  se ven  tronchadas para su siempre sus vidas en común, por los tiros de unos malandros en la madrugada caraqueña y la mefistofélica irrupción de  la sobrina Yariza Josefina (Norma Monasterios) quien, cual bruja maléfica, procedente de Tinaquillo,  aparece para llevárselo todo y dejar en la calle a la sobreviviente, precisamente a la cachaca Raquel.
En dicho montaje, estrenado el año pasado y ahora en segunda temporada, la colombiana se queda sin su pareja, una venezolana, porque se la mataron, después de 15 años de relación; debe seguir viviendo hasta que un Dios o la naturaleza le quite  el peso de tal vida y la lance  a otra dimensión. Mientras tanto debe buscar donde caerse viva y proseguir avanzando y buscando como cambiar o mejorar. No es fácil.
Este el colofón que se nos ocurre después de haber visto y reflexionado sobre la humanísima y actualísima obra teatral Donde caerme viva, precisamente en Venezuela, donde todavía la homofobia es rechazo, aversión, odio, prejuicio o discriminación hacia hombres o mujeres homosexuales, lo cual además involucra a bisexuales, transexuales y travestis.
CRIMENES DE ODIO

Donde caerme viva es la pieza donde Palencia rompe fuegos contra una sociedad que discrimina y suscita crímenes de odio. No es frecuente que los dramaturgos criollos aborden la temática de las lesbianas y logren además que sus textos lleguen a escena. Fue en 1970 cuando Caracas se escandalizó ante la pieza La buhardilla, de Gilberto Pinto, donde dos cachaperas son sometidas y finalmente muertas por unos tramposos caballeros. Bertha Moncayo, Martha Mijares, Giampero Micucci, Martin Lantigua y Blanquita Pereira fueron los solventes intérpretes de ese texto inolvidable, el cual se mostró en el Teatro Triangulo, frente a la plaza Tiuna.  Desde entonces, salvo dos o tres obras más, esos valientes personajes de venezolanas no se lucen ante la audiencia, están invisibilizadas, porque hay una curiosa misoginia – endohomofobia- de los mismos gays con capacidad de mostrarlas en el teatro. Como la agrupación artística Teatrela cumple 31 positivos años teatrales, ahora hacen su segunda temporada Donde caerme viva, espléndido y oportuno espectáculo que vimos en estremecedor y degustar también los talentos de Nirma Prieto, María Alejandra Tellis y Ruth Cabeza, para exhibir su valiente y artística denuncia sobre un sórdido estado de cosas, cuya realidad es superior a lo materializado. El plantel de creadores en Donde caerme viva continúa con un envolvente dispositivo escenográfico creado por Oscar Salomón para un cuadrado espacio central; el diseño de luces es de Darío Perdomo; la música original de Pantelis Palamides y la producción general de Juan Carlos Azuaje, actor fundador, director y productor general de la agrupación cumpleañera. Donde caerme viva se exhibe, de viernes a domingo a las 7.00 pm. a partir del 21 de abril y hasta el 14 de mayo en la Sala Experimental del BOD, incluyendo dos funciones dentro del marco del Festival de Teatro de Caracas: el 25 y el 26 de abril cuando volverá a la Sala Horacio Peterson, donde fue estrenada el año pasado.  

miércoles, abril 12, 2017

El banquero anarquista

El espectáculo teatral deber ser un cuento bien echado. Así lo enseñaron los griegos hace varios miles de años, pero los artistas y los públicos han evolucionado y hoy por hoy lo que se muestra en la escena es algo más que un relato correctamente estructurado y unas actuaciones servidas para hacer digerible lo que quiso contar el autor, quien es la verdadera gran estrella o el poeta. El hecho teatral contemporáneo ya ha desbordado incluso a sus exegetas y está siempre en una revisión en pos de hacerlo más cercano a la audiencia, al tiempo que sus contenidos son mayores. Si el hombre contemporáneo reventó los átomos, también hizo lo mismo con su teatro.
En síntesis, hay una notable evolución, en bien, de todo lo calificable como teatro global o espectáculo teatral, además, gracias al internet y la televisión de alta resolución, se pueden disfrutar montajes europeos en la comodidad del hogar y la oficina, aquí en Caracas, para concretar. Todo esto mejora el gusto, de los artistas y de su auditorio, y por ende los niveles de exigencia son mayores.
Siempre repetimos esta introducción cuando hemos sido testigos de un evento escénico no tradicional ni convencional, eso que, despectivamente, algunos llaman “experimentación”, o sea una honesta búsqueda artística en pos de un nuevo lenguaje escénico, diferente, como es natural. Nos referimos al espectáculo del caraqueño colectivo teatral ART-O:   El banquero anarquista, el cual hizo una temporada en la sala Rajatabla.
Para decirlo, con las palabras de su directora Marisol Martínez, de larga trayectoria en teatro de calle y experimental, es un hibrido escénico con música punk, variopintas proyecciones o videos de guerras y otras tragedias humanas que sirven para generar una puesta en escena la cual, con tono agresivo, confronta los sistemas socioeconómicos establecidos, además de cuestionar su vigencia en la actualidad, todo, por supuesto, dentro de una atmósfera auditiva estridente y visualmente depresiva y sórdida.
Y debo reconocer la audacia para trabajar ese texto y la propuesta que hace la directora dentro del  espacio escénico – de estética futurista-  diseñado por Arnoldo Maal, también director del colectivo, junto a una “asistemática” iluminación, ideada y realizada por Ángel Pájaro.
Tanto Marisol como Arnoldo asumieron este proyecto artístico como “fórmula de cuestionamiento y reconocimiento de lo humano”. Son artistas sumamente convencidos de su trabajo y de lo que pueden transmitir con eso, una confesión pública no muy frecuente en estos tiempos tan acomodaticios. Para decirlo, coloquialmente, son gente seria y nunca un matrimonio de pantalleros .Sí se puede estar de acuerdo con su trabajo, el cual, como es obvio, está en construcción, subiendo la cuesta de la creatividad.
Su lenguaje escénico, sin lugar a dudas, es una correcta propuesta sensorial que busca integrar al espectador en el espectáculo, con intención de involucrarlo en situaciones extremas que lo envuelvan o lo sumerjan en “un territorio poético efervescente”. Nada de “cuarta pared”. Esto, como es obvio, no es medible o contabilizable, por ahora.
Ricardo Nortier y Giovanny García, actores de reconocida trayectoria, sin miedo alguno ante la audacia del proyecto, son los protagonistas, apuntalados en Armando Andrés González, joven comediante que avanza hacia su profesionalización.  
Todo eso conceptualmente es válido, pero otra cosa sería si se hubiese realizado más festivamente, más en la búsqueda de un show de circo, pero uno como crítico evalúa lo logrado y no lo que no se hizo.
EL CUENTO DE PESOA
Inicialmente, el texto de El banquero anarquista es un cuento corto del poeta portugués Fernando Pessoa (Lisboa, 13.06.1888-Lisboa, 30.11.1935) publicado hacia 1922, y el cual ahora ha sido intervenido, para esta teatralización, por el director Daniel Dannery.
Gracias a Wikipedia (moderna biblioteca de Alejandría) pudimos disfrutar esta pieza literaria que roza planteamientos básicos de la anarquía como utopía posible, donde un periodista (Karym, el periodista), irrumpe en la cotidianidad del funcionamiento de una máquina para entrevistar al banquero, y ahí, muy dentro de las técnicas teatrales griegas, deliberaran sobre el trabajo, el esfuerzo humano, la riqueza y la miseria, la felicidad y la libertad. Temas muy contemporáneos, además, que merecen unas preguntas: ¿Acaso son ficciones sociales? ¿El anarquismo a quién ayudó o puede catapultar más   adelante?
Y como esta experimentación del grupo ART-O es densa, pero no por eso carente de importancia y sabiduría, transcribimos este fragmento para que el lector, eventual espectador, si quiere disfrutarlo más ampliamente, lo cual aquí recomendamos:
El grado de inteligencia o de voluntad de un individuo es entre él y la Naturaleza; las mismas ficciones sociales no tienen allí ninguna responsabilidad. Hay cualidades naturales, como ya le dije, que se puede presumir que sean pervertidas por la larga permanencia de la humanidad entre ficciones sociales; pero la perversión no está en el grado de la cualidad, que es absolutamente dado por la Naturaleza, sino en la aplicación de la cualidad. Pero una cuestión de estupidez o de falta de voluntad no tiene que ver con la aplicación de esas cualidades, sino sólo con el grado de ellas. Por eso le digo: ésas son ya absolutamente las desigualdades naturales, y sobre ésas nadie tiene ningún poder, ni hay modificación social que las modifique, como no puede volverme a mí alto o a ud. bajo...
"A no ser... A no ser que, en el caso de esos hombres, la perversión hereditaria de las cualidades naturales llega tan lejos que alcanza el mismo fondo del temperamento... Sí, que un tipo nazca para esclavo, nazca naturalmente esclavo, y por lo tanto incapaz de algún esfuerzo en el sentido de liberarse... Pero en ese caso..., en ese caso... ¿qué tiene él que ver con la sociedad libre o con la libertad?... Si un hombre nació para esclavo, la libertad, siendo contraria a su índole, será para él una tiranía. Hubo una pequeña pausa. De repente me eché a reír.
-Realmente -dije yo- ud. es anarquista. En todo caso, da ganas de reír, incluso después de haberlo oído, comparar lo que ud. es con lo que son los anarquistas que andan por ahí...

-Mi amigo, yo ya se lo dije, ya se lo demostré, y ahora se lo repito... La diferencia es sólo ésta: ellos son anarquistas sólo teóricos, yo soy teórico y práctico; ellos son anarquistas místicos y yo, científico; ellos son anarquistas que se agachan, yo soy un anarquista que combate y libera... En una palabra: ellos son pseudoanarquistas y yo soy anarquista”.

sábado, abril 08, 2017

Llegó el turno para "La planta insolente"

No se ha realizado aún el estreno oficial de La planta insolente, las más reciente película de Román Chalbaud, la cual ya está Invitada  al Festival de Mérida 2017, y este artista se alista para la dirección de dos largometrajes sobre el comandante Hugo Chàvez.
Chalbaud no puede suministrar más información sobre esa pareja de  películas centradas en la historia del ex presidente, salvo que serán producidas por la Villa del Cine, pero si aceptó unas preguntas  sobre La planta insolente, que será presentada durante el mes pròximo. ”Por ahora estamos alistando los respectivos casting, o sea que estamos en la etapa de posproducciòn”, enfatiza.
-¿Cuál es el origen de La planta insolente, donde se dice que intervino el comandante Hugo Chávez?
El día del estreno, creo que fue el 18 de septiembre de 2009, de mi película Zamora, tierra y hombres libres, estábamos sentados en el palco presidencial del Teatro Teresa Carreño, cuando Chávez se volvió hacia Luis Britto García, quien fue el guionista de ese largometraje, y le pregunto: "¡¿A usted le gustaría escribir un guión sobre la vida de Cipriano Castro?! “ Y Luis respondió afirmativamente. Entonces el comandante se volvió hacia mi y me pregunto: “¡Y  usted , Chalbaud, estaría dispuesto a dirigirla?” Y yo respondí: Sí, mi Comandante.  Tres meses después Britto me envía el guión de La planta insolente.
Así surgió el proyecto de La planta insolente, que ha sido producido por la Villa del Cine.
Comenta Chalbaud que el guión recorre parte de la historia del mandato de Cipriano Castro (Capacho,Táchira,12 de octubre de 1858/Santurce, Puerto Rico, 4 de diciembre de 1924) y su lucha contra las presiones de los caudillos regionales, banqueros, transnacionales y acreedores de la deuda externa. “Desde que leí el guión me encantó pues no es una película solamente biográfica, sino que Britto la recrea con realismo mágico. Es un guión muy bello y hermoso que tiene escenas que te pueden recordar cosas que suceden hoy en día, y es muy importante para la gente que conozca su historia, para que conozca mejor a su país y a nosotros mismos”, contó el director.
-¿Por qué ese titulo, La planta insolente, para el proyecto?
Hay que recordar, lamentablemente, que  Inglaterra, Francia y Alemania invadieron a Venezuela en 1902 alegando el pago de una deuda para ocultar sus verdaderos intereses: dividir el país y tomar para sí el territorio, la Amazonía y el petróleo del suelo nacional. El presidente Cipriano Castro, los enfrentó con la fuerza patriota y nacionalista, pero el 9 de diciembre de 1902 llegan, sin declaratoria previa de guerra, una serie de  acorazados ingleses y alemanes a las costas de Puerto Cabello y la Guaira. Venezuela los enfrenta con la pequeña y vieja flota de entonces y Castro lanza su proclama: "La planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la patria" e inicia una carrera diplomática para poner fin al bloqueo, al tiempo que prepara el alistamiento de cien mil voluntarios para enfrentar a los imperios. De ahí tomamos el titulo de mi pelicula, a instancias del mismo Luis. Lo  prometido es deuda:
¿Cómo vivió todo el proceso del casting, el rodaje y la posproducción ?  
Es la película más difícil que hemos realizado. No sólo por las exigencias técnicas y artísticas de reconstruir la época, sino que tropezamos varias veces con problemas que hicieron detener el rodaje. La enfermedad de Roberto Moll, que estuvo a un paso de la muerte, hizo de estuviéramos varios meses sin filmar, esperando no solo su restablecimiento, sino que adquiriera los pesos perdidos durante su grave dolencia. Había adelgazado mucho y para volver a estar frente a la cámara tenía que tener la misma consistencia física de las escenas anteriores. 
¿Cómo fue la enfermedad del protagonista?
Roberto Moll se enfermó a raíz de filmar la escena final de la película, cuando Cipriano se mete en el mar profundo. Recuerden que en  las películas las escenas no se filman en orden y cuando filmamos esta escena apenas habíamos filmado un tercio del guion.
¿Satisfecho de lo logrado?
Estoy realmente satisfecho con la película. El guión, los actores, la calidad técnica y artística de la fotografía, del sonido, de los efectos especiales digitales, el vestuario, las escenografías, de la música. Y lo más importante: La historia.
¿Como analiza el estreno de esta película en medio del actual contexto internacional?
Esperamos la respuesta del público. En mayo será su estreno oficial y su lanzamiento a las salas de cine de nuestro país.
¿Que viene ahora ?
Estamos preparando dos largometrajes sobre la vida de Chávez. ¡Un verdadero reto!
Villa del cine
La producción de La planta insolente contó con la participación de aproximadamente 70 técnicos, 90 actores y más de 500 extras, de los cuales más del 50% son de Guarenas y Guatire y sin experiencia previa en la actuación, grabando en diferentes escenarios, tales como La Casa Amarilla, la Escuela de enfermería de Sebucán, la Casa Anauco en Hoyo de La Puerta, en Sanare, capital del Municipio Andrés Eloy Blanco, Estado. Lara, y en los estudios de la Villa del Cine, instituciòn que, bajo la presidencia de Jorge Antonio Gómez, continúa su labor de fortalecer la memoria histórica del país y apuntalar asì el redescubrimiento de la Historia de Venezuela.



jueves, abril 06, 2017

Un chamaco gay en Caracas

Al pan se le dice pan y al vino, aunque se le eche agua, seguirá siendo vino. No se pueden maquillar los mecanismos de una pieza teatral como Chamaco, una tragedia cubana, porque allá se escribió y allá se estrenó (2005). Es la sencilla historia de un chulo que se acuesta con hombres y mujeres y que en una noche mata a un muchacho, hijo de un juez homosexual y sobrino de otro amadamado. ¿Se acuerdan del muchacho Edipo que mata a su padre, ya que este fue maldecido por los dioses por haber abusado del hijo del rey que le dio protección? No hay nuevo bajo el sol, enseña Salomón, pero vamos a los que vamos, porque la desvalorización de la sociedad occidental, sea de tendencia burguesa o con matices socialistas, es el trasfondo de esta pieza del dramaturgo cubano Abel González Melo (1980), que se estrena en Caracas bajo la dirección de Mario Crespo (@marioariguanabo) , el 14 de abril,nada menos que un Viernes Santo, una novedad en un país católico,como Venezuela.
El Teatro Trasnocho le da,pues,  la bienvenida a la premiada pieza Chamaco,  la cual representa el complejo drama que se desarrolla en cualquier sociedad que ha empezado a perder sus valores. El poder, la autoridad y la familia son los estratos que se ven afectados por un asesinato, punto de partida de un complejo entramado que da forma a esta pieza que estará en cartelera hasta el domingo 2 de julio. La historia de una familia disfuncional y de unos personajes solitarios que tienen que enfrentarse al peligro de vivir en una ciudad de furias y demonios, es el hilo que va tejiéndose en Chamaco. La puesta en escena inicia en plena celebración de la Nochebuena, momento en el que dos muchachos se juegan el destino sobre un tablero de ajedrez. Prostitución homosexual, tácita u oculta, una cuchilla o una navaja y una huella de sangre arman la trama, que no es nada extraña en las calles venezolanas.
El público que asista a ver Chamaco sabrá que el texto resuena en la realidad venezolana, pues se adentra en una familia que es tocada en lo profundo por la corrupción, la muerte, pero también por el amor. Caracas en ruinas se convierte en el espejo de una sociedad acorralada por la violencia y el vacío moral; sus habitantes viven sus días sabiendo que a cada segundo le acecha el peligro.
Aunque la obra asoma las vivencias de una familia descompuesta en una sociedad podrida, revela un submundo urbano que acorrala con el lastre de la desmoralización y la violencia. Chamaco es también una historia de amor y bravura. Es una tragedia moderna, con el permiso de los autores griegos
Para los analistas españoles, Chamaco corresponde al género del realismo y toma como estructura la tragedia clásica, donde el héroe trágico atraviesa la desesperante experiencia de mirar de frente a las consecuencias de su irremediable error. La elección de la obra fue determinante cuando el relato periodístico hizo eco sobre las tragedias cotidianas que forman parte de la idiosincrasia de nuestras urbes. La muerte de jóvenes menores de 20 años por diferentes razones, impunes o no, se condensó en el último tiempo. Las sociedades han crecido cuantitativamente, pero, sabemos, que convivimos con grupos marginados, para quienes no ha habido más remedio que entrar a   los circuitos sociales con fórceps, de manera violenta. Encontrado formas de supervivencia que hacen equilibrio entre la vida y la muerte, como es el caso de os chulos, de hombres o mujeres.
La pieza ha sido acreedora de varios premios internacionales, entre los que resaltan el Primer Premio de Dramaturgia de la AECI y de la Embajada de España en Cuba en el 2005, y el Premio Villanueva de la Crítica Teatral de Cuba al estreno de Argos Teatro en el 2006.
El elenco de Chamaco lo integran comediantes de primera línea como los primeros actores Gonzalo Velutini (@gonzalovelutini)  y Caridad Canelón (@caricari7). En la escena también estarán Antonio Delli (AntonioDelli) Julián Izquierdo, Gerardo Soto, Greisy Mena, Raul Gutiérrez y Christopher Hernández. La ficha técnica la completa Vladimir Sánchez en el diseño de espectáculo, Juan Carlos Ogando en la iluminación y Daniel Dannery en la adaptación y asistencia de dirección. 
Chamaco estará en el Teatro Trasnocho desde el 14 de abril hasta el domingo 2 de julio; los viernes a las 8:30 pm y sábados y domingos a las 7:30 pm. Las entradas tienen un valor de 4.500 bolívares y pueden adquirirse en la página web de Ticketmundo o en taquillas del teatro.


Donde caerme viva o el mundo gay en Caracas y Bogotá

Desde el 2016 se exhibe este  aleccionador espectáculo.
En Colombia, los miembros de la comunidad LGTB pueden adoptar menores, sean o no hijos biológicos de uno de los miembros de la pareja; también están legalizadas las uniones de hecho y tienen derecho de afiliación al sistema de salud; además está autorizado el derecho a la pensión para los miembros de las parejas y, por si fuera poco, garantizados los derechos patrimoniales. El matrimonio no está autorizado y por ahora depende de las negociaciones de fracciones del Congreso de la República, ya que también la clase política colombiana es variopinta en lo que a conductas sexuales se refiere. Mientras que aquí en Venezuela no existe por el momento ninguna ley que reconozca las uniones para las parejas homosexuales. Aunque el Tribunal Supremo de Justicia, tan   de moda ahora por unas interpretaciones políticas de la CRB99, ha tenido una serie de sentencias sobre la comunidad gay venezolana verdaderamente revolucionarias.
Informamos sobre cuáles son los actuales estatutos legales de las comunidades LGTB en Colombia y en Venezuela, porque se presenta en la sala Horacio Peterson, de Unearte, el espectáculo teatral Donde caerme viva, producido por la agrupación Teatrela, cuya temática y argumentación son del ámbito LGTB.
COLOMBIANA Y VENEZOLANA
En dicho montaje, estrenado el año pasado y ahora en segunda temporada, una colombiana se queda sin su pareja, una venezolana, porque se la mataron, después de 15 años de relación; también es quedó sin apartamento y sin cama porque todo se lo espoliaron y con pocas amistades sinceras, no puede dejarse morir así no más; debe seguir viviendo hasta que un Dios o la naturaleza le quiten el peso de tal vida y la lancen a otra dimensión. Mientras tanto debe buscar donde caerse viva y proseguir avanzando y buscando como cambiar o mejorar. No es fácil.
Este el colofón que se nos ocurre después de haber visto y reflexionado sobre la humanísima y actualísima obra teatral Donde caerme viva, precisamente en Venezuela, donde todavía la homofobia es rechazo, aversión, odio, prejuicio o discriminación hacia hombres o mujeres homosexuales, lo cual además involucra a bisexuales, transexuales y travestis.
No es invento periodístico ni vagabundería de teatreros ni de reporteros buscando escándalo para hacerse famosos. Tristemente, la homofobia, a caballo sobre los crímenes de odio, mata a quienes se atreven a practicar tales conductas y por supuesto ha eliminado venezolanos y venezolanas, entre otros. Es una letal realidad, incluso prohibida por la Carta Magna, porque no hay leyes que prohíban y sancionen esos asesinatos de odio y discriminaciones, ni tampoco están autorizadas las uniones libres o matrimonios para hacerles la vida más llevadera a esos “raros” o “raras” que deciden vivir amorosamente juntos o arrejuntares o en concubinato, sin dañar al vecindario. Se necesita una verdadera y auténtica revolución cultural, desde los hogares, además.
En un teatral  contexto venezolano, donde obviamente no hay respeto a los derechos humanos, porque coexisten  homofobia y  nefandos crímenes de odio,  irrumpe el montaje Donde caerme viva, con el cual,  el autor Elio Palencia y el director Costa Palamides, rompen brillantes lanzas para revelar la sobrecogedora historia de la criolla  Maigualida (DaifraBlanco -Marisol Matheus) y la colombiana Raquel (Juliana Cuervos), quienes, durante una feliz noche, cuando festejaban sus 15 años de amores y convivencias,  se ven  tronchadas para su siempre sus vidas en común, por los tiros de unos malandros en la madrugada caraqueña y la mefistofélica irrupción de  la sobrina Yariza Josefina (Norma Monasterios) quien, cual bruja maléfica, procedente de Tinaquillo,  aparece para llevárselo todo y dejar en la calle a la sobreviviente, precisamente a la cachaca Raquel.
CRIMENES DE ODIO
Donde caerme viva es la pieza con la cual Palencia rompe fuegos contra una sociedad que discrimina y suscita crímenes de odio. No es frecuente que los criollos aborden la singular temática de las lesbianas y logren además que sus textos lleguen a escena. Si la memoria no nos falla, fue en 1970, cuando Caracas se escandalizó ante la pieza La buhardilla, de Gilberto Pinto, donde dos cachaperas son sometidas y finalmente muertas por unos tramposos caballeros. Bertha Moncayo, Martha Mijares, Giampero Micucci, Martin Lantigua y Blanquita Pereira fueron los solventes intérpretes de ese texto imborrable e inolvidable, el cual se mostró en el Teatro Triangulo, frente a la plaza Tiuna.  Desde entonces, salvo dos o tres obras más, esos valientes personajes de mujeres venezolanas no se lucen ante la audiencia, están invisibilizadas, porque hay una curiosa misoginia – endohomofobia- de los mismos gays con capacidad de mostrarlas en el teatro.
Como la agrupación artística Teatrela cumple 31 positivos años teatrales, ahora en la sala Horacio Peterson, de Unearte, hace su segunda temporada Donde caerme viva, espléndido y oportuno espectáculo que vimos en estremecedor y degustar también los talentos de Nirma Prieto, María Alejandra Tellis y Ruth Cabeza, para exhibir su valiente y artística denuncia sobre un sórdido estado de cosas, cuya realidad es superior a lo materializado.  
El plantel de creadores en Donde caerme viva continúa con un envolvente dispositivo escenográfico creado por Oscar Salomón para un cuadrado espacio central; el diseño de luces es de Darío Perdomo; la música original de Pantelis Palamides y la producción general de Juan Carlos Azuaje, actor fundador, director y productor general de la agrupación cumpleañera. ¡Creemos que Donde caerme viva hará historia cultural!
Donde  caerme viva  se exhibe hasta el 9 de abril en la Sala Horacio Peterson de la Unearte (Plaza Morelos) en funciones de miercoles a viernes a las 5.00 p.m. y los sábados y  domingos a las 4.00 pm. Y más adelante, en abril/mayo continúa con una temporada de fines de semana, de viernes a domingo a las 7.00 pm. a partir del 21 de abril y hasta el 14 de mayo en la Sala Experimental del BOD, incluyendo dos funciones dentro del marco del Festival de Teatro de Caracas: el 25 y el 26 de abril donde volverá a la Sala Horacio Peterson.   
Se trata, pues, de una explosiva pieza de Elio Palencia que enfrenta magistralmente la relación amorosa de dos mujeres, una venezolana y una colombiana, que no deja de ser también el reflejo de toda la sociedad de ambos países hermanos. Diversos pliegues y vertientes se abren paso a través de cinco caracteres que cubren la diversidad del mundo femenino. 

 De alguna manera, Donde caerme viva refleja la tolerancia, la inclusión y la repulsión de la sociedad venezolana. Ahí la comunidad puede verse y reconocerse en sus actitudes y ver lo que puede suceder cuando no baja el escudo de los prejuicios y se puede apreciar la falta de las necesarias leyes para las nuevas familias que buscan la felicidad.

domingo, abril 02, 2017

Zamora pasó por Los Teques

Ezequiel Zamora.
 En el Bicentenario del general Ezequiel Zamora no podía faltar un espectáculo teatral de jerarquía y es por eso el dramaturgo Anibal Grunn y el director Carlos Arroyo, la llave mágica del occidente venezolano, alistan el estreno de Zamora pasó por aquí, el cual será exhibido desde el sábado 8 de abril, a las 5 PM, en el auditorio de la Alcaldía Guaicaipuro de Los Teques y llegará posteriormente hasta Caracas y después en otras ciudades para una serie de presentaciones, como una producción de la Compañía Nacional de Teatro, que comanda Alfredo Caldera.
Naty La Cruz, Livia Méndez, Kala Fuenmayor y Keudy López, en los arreglos musicales, integran el elenco de Zamora pasó por aquí, un texto que obligó a que Grunn leyera más de una docena de libros, investigara, se asesorara y tratara de ser lo más objetivo posible. “No es fácil lograr esto, ya que uno también es humano, tiene sus ideas y sus propios pensamientos. Pero entendiendo que el público es quien deberá escuchar y juzgar los hechos, intenté contar parte de la vida de ese extraordinario hombre, haciendo énfasis fundamental en el momento de su muerte, la cual es contada en varios momentos y desde que se fragua la traición. Me tocó además, cosa que poco he hecho, escribir la letra de varias canciones, eso me llena de satisfacción, porque me confirma que cuando uno quiere, puede”, enfatiza el escritor.
Grunn recuerda que Zamora, como tantos personajes de la historia latinoamericana, es tratado bien o mal, dependiendo del gobierno de turno. “Y como tantos héroes que lucharon por una Independencia, una Libertad y unas reivindicaciones sociales, humanas y políticas, muere violentamente y desaparece para la Historia, dejando una huella imborrable, en la gente del pueblo. De ese pueblo que defendió. Su vida, desde hace mucho tiempo me resultó muy atractiva. Tuvo demasiados detractores e incluso en nuestro mundo contemporáneo se lo intentó borrar o disminuir en su lucha. Pero, como dice Fernando de Rojas en su inmortal obra La Celestina: Cada uno habla de la feria, según le va en ella. Es importante contar la historia de este hombre, un hombre que en solo 11 meses se transforma en un verdadero héroe nacional. Porque, si bien el Valiente Ciudadano había comenzado desde muy joven, una lucha por las reivindicaciones sociales en Cúa, su tierra natal, es recién, en febrero de 1859, cuando regresa del exilio en Curazao, que se pone al frente de la Guerra Federal. Y 11 meses después, el 10 enero de 1860, muere traicionado por una bala que, aunque la historia lo niegue, tiene nombre y apellido, y viene signada por las ansias del poder. Zamora es traicionado y enterrado en el mismo sitio donde muere. Muchos años después, sus restos son trasladados al Panteón nacional, pero dice la leyenda que esos no son los verdaderos. Que su cuerpo reposa en el estado Miranda.
¿También lo actúa, y quienes lo hacen o interpretan?
Esta es una producción de la Compañía Nacional de Teatro, con parte de su elenco estable, ese de donde salió el actual elenco de El pez que fuma, La dirección es de Carlos Arroyo, quien me indujo realmente a escribir el texto. En esta oportunidad, no actúo, solo escribo y podré disfrutarlo el día de su estreno.
¿Cuántas obras escritas y cuál ha sido la más satisfactoria?
Recuerdo con mucha precisión que siendo muy joven, no tendría más de 15 años, cuando llegó a mis manos una novela romántica, sobre la tiranía de Rosas y la historia argentina y me apasionó de tal manera, que yo, que aún estaba empezando en el teatro, me propuse versionarla y lo logré. Desde ese momento hasta hoy no he dejado de hacerlo. Del mismo modo que escribo textos originales o hago adaptaciones de otras obras teatrales a nuestra geografía, a nuestro entorno o a nuestra época. Son muchas las obras adaptadas, versionadas y originales que tengo. Algunas montadas ya, otras en proceso, en fin, la dramaturgia me gusta y es uno de mis fuertes. Quizá la más rica experiencia la tuve con Mi planta de naranja lima, sobre la novela de José Mauro de Vasconcelos, que estrenáramos en el año de 1997, con la Compañía Regional de Teatro de Portuguesa. Y que por cierto en julio de este año se estará montando en Buenos Aires, bajo la dirección de Jesús Gómez.  Versionar Mi planta… fue una solicitud que me hizo Carlos Giménez. Para Rajatabla también escribí mucho: El coronel no tiene quien le escriba, Peer Gynt y Fuenteovejuna, entre otras. Una de mis grandes experiencias fue escribir La tregua, de Mario Benedetti. Una novela que es un diario, la transformé en una obra con más de nueve personajes. Y ahora, Carlos Arroyo está dirigiendo una versión de mi versión, también hecha por mí, solo para dos personajes. Es decir ya me versiono a mí mismo. Tengo textos para adultos, comedias, infantiles, en fin, todo lo que pase por el teclado de mi computadora es bienvenido. Yo estoy escribiendo todo el tiempo, no paro, soy una maquinita y eso a mis 69 años -tenía un poco más de 30 cuando me vine desde Argentina- me mantiene con mucha energía y vitalidad.


sábado, abril 01, 2017

El divorcio hace monologar a Carlos Cruz

Un actor de calidad  monologa.
El primer actor Carlos Alberto Cruz Castillo, el popular Carlos Cruz, es como el rayo del Catatumbo. No cesa de trabajar para la televisión, el cine local o el mismísimo teatro, y, por eso, ahora se exhibe, de manera mucho más que convincente, en la sala 1 del Celarg con el monólogo ¡¿Divorciarme yo?! de Orlando Urdaneta, una correcta y bien cuidada puesta en escena adelantada por Dairo Piñeres y la precisa y sencilla producción de Carlos Chacón.
DRAMA MATRIMONIAL
¡¿Divorciarme yo?! es un   novedoso unipersonal estrenado, hacia la temporada 1996 por su autor, Orlando Urdaneta (Maracaibo, 1946), reconocido actor,animador,dramaturgo, humorista, artista plástico y político, aquí en Caracas, y exhibido en Estados Unidos de América, donde ahora reside.
Habría que recordar que ¡Divorciarme yo! ha sido   mostrado por Orlando en Miami, en Puerto Rico, en República Dominicana en 2014 (protagonizado por Daniel Sarcos) y hasta la fecha se ha paseado por Nueva York, Weston, Philadelphia, Chicago, Houston, Punta Cana, Madrid, Cancún, México DF. En 2015 fue nombrada como obra icónica de la ciudad de Miami y del “Teatro Trail”, presentándola en una gala mensual durante todo ese año. Es el primer texto en español al cual se abre el Miracle Theater, con gran éxito de taquilla y público.
El éxito de ¡¿Divorciarme yo?!   no es otro que su temática y la estructura misma del monólogo: una verdadera prueba de fuerza física y derroche de talento histriónico para quien lo asuma. Teatros sobre divorcios hay muchos, pero este tiene, además de una innegable patina venezolana, esa saga criolla sobre la idiosincrasia masculina en esta Tierra de Gracia, especialmente en los sectores medios de su población, donde el machismo tiene sus características muy típicas, para no decir que es muy español, por aquello del código del código de honor castellano, etcétera, como lo cantara Federico García Lorca.  Es la historia de Manuel, ya sobre los 50, que tiene en su haber cinco matrimonios y cuatro divorcios, cuando, al parecer, hace un alto en el camino y decide salvar su última relación.
¿Pero por qué Manuel ha acumulado tantos divorcios? El autor dice que su pieza relata la historia recurrente de un varón jovial y simpático, muy estable económicamente, representando en sí la esencia del hombre que va desde lo vulnerable hasta lo “súper macho”. Este personaje cuenta su historia a modo de catarsis para que todos sepan las aterradoras implicaciones del divorcio, porque eso que logra transmitir por la veracidad de sus palabras y la convincente actuación de Cruz, quien plasma a un hombre en la edad madura, jovial, simpático y estable económicamente
Orlando lo define como un “tipo derecho”, sin mayores aspiraciones en su vida. Que saca adelante a sus muchachos, se toma unos tragos cada fin de semana y tiene donde pasar la Semana Santa. Manuel es una persona divertida y un personaje en sí que representa la esencia del hombre que va desde lo vulnerable hasta lo "supermacho”. De ahí que él decida contarnos su historia a modo de catarsis para que sepamos, además, las aterradoras implicaciones del divorcio; es como si la víctima, el hombre por supuesto, viviera acosado a tiempo completo. Por eso Manuel decide no deshacer la maleta jamás para partir de inmediato si fuera necesario a pesar de que acude a los matrimonios realmente enamorado, rememorándonos la frase de García Márquez en El amor en los tiempos del cólera: “El corazón es una casa de putas, le caben todos los amores posibles”.
CATARSIS
Para Cruz (Caracas el 21 de diciembre de 1960), quien construye su personaje de cara al público y con mucha verdad, sin flaquezas, el divorcio jamás perderá vigencia, porque, en todas las generaciones han ocurrido, ocurren y ocurrirán. “El amor y el desamor son un cuento de nunca acabar, y casi nadie escapa de eso”. De ahí que él decida contar su historia a modo de catarsis para que sepa, además, las aterradoras implicaciones del divorcio; es como si la víctima, el hombre Manuel, símbolo de millones como él, por supuesto, viviera acosado a tiempo completo. El espectáculo, por encima de los 60 minutos, es placentero, no hay agotamiento ni del espectador ni del comediante y avanza con la complicidad de la audiencia que quiere que Manuel no se divorcie de nuevo, porque ya la  edad le exige calma y le recomienda proseguir hacia arriba la escalera de  Jacobo sin menos exigencias, porque las relaciones de pareja son por su estructura muy complejas y no siempre tienen razones las parte involucradas, por aquello de que los seres humanos somos egoístas por naturaleza, aunque no se asuma. Ahora nos toca esperar ver a Carlos Cruz asumiendo al legendario Daniel Santos, otro personaje extraordinario de la farándula americana, que es su próxima meta. Talento tiene y ha cultivado la voz, que será muy importante en ese caso.