domingo, julio 09, 2017

Chimiro al Panteón Nacional

Una cantata adecuada y oportuna que viene desde la provincia.
Se dice que la historia la redactan los vencedores y es por eso que nadie se acuerda de los derrotados. Pero hay una segunda historia que es pergeñada por tozudos periodistas, intelectuales y hasta algunos artistas, quienes se dedican a rescatar aquellos valores de quienes no lograron anheladas victorias y están ahí cual fantasmas esperando que los invoquen y escuchen nuevamente sus cuitas. 
Eso lo recordamos porque en Venezuela sobran loas para quienes llegaron o coronaron sus proyectos, bien políticos, sociales, económicos o simplemente culturales. Nadie evoca, para citar un caso, a quienes perecieron por sus ideas políticas revolucionarias, salvo el caso de un grupo de testarudos teatreros del estado Portuguesa quienes se propusieron rescatar una faceta histórica de las guerrillas de los años 60 y mostrarla ante su público, porque quienes no conocen su pasado no pueden proyectar su futuro ni menos aún evaluar su presente.
Eso ha sucedido con la Compañía Regional de Teatro de Portuguesa, que, bajo la creativa dirección de Carlos Arroyo, la estrenó en Guanare, el 15 de julio de 2012, como la cantata popular Argimiro Gabaldón…por los caminos de la libertad , con decantados y poéticos textos y desgarradas líricas de Tomas Jurado Zabala (ahora vive y trabaja en México y las precisas partituras de Javier Medina, con la cual realizaron más de 50 funciones en escenarios de Portuguesa, Lara, Trujillo y ahora será representada  de nuevo en Caracas porque los restos  de Chimiro serán llevados al Panteón Nacional este 15 de julio.  
UN LUCHADOR
Gracias a Carlos Arroyo y su fogoso equipo de artistas y técnicos está en la escena venezolana una de esas raras cantatas de raigambre popular, espectacular montaje que reconstruye poéticamente aspectos del periplo vital de uno de los grandes luchadores por la libertad en Venezuela: Argimiro Gabaldón Márquez. Él, en 1958, planteó la idea de otras formas de lucha; explicaba que las revoluciones no eran un cambio de líderes políticos sino una transformación de sistemas, y se entregó a una guerra de guerrillas, donde pereció.
¿Qué podemos decir de esta cantata sobre sucesos venezolanos? Que cuando la vimos ( 2 agosto de 2014, en el teatro Nacional de Caracas) nos remitió a la  Cantata de Santa María de Iquique del chileno Luis Advis -basada en sórdida  masacre, ejecutada por militares, en una escuela en una escuela al norte de Chile-  interpretada y actuada (desde 1969) por el grupo Quilapayún y Héctor Duvachelle; pero la nuestra, Argimiro Gabaldón….caminos de libertad , tiene una musicalización  más viva, porque son sones de negros, además de sobrias coreografías (creaciones de Yorman Mejías y Alberto Ravara), actuaciones y polifacéticas tareas escénicas de sus diez intérpretes, por lo que se muestra en el escenario resulta espectacular; no solo por el trepidante ritmo popular venezolano, de principio a fin, sino por  la fuerza de su relato y la desgarrada poesía de sus textos, todo dentro de una iluminación que estremece los sentidos.
De verdad, que ningún venezolano puede presenciar aquello sin que le estremezca el corazón, para decirlo coloquialmente, porque es una poética aproximación a la historia comprimida del Comandante Carache, quien predicaba y luchaba por conceptos como: “Somos la vida y la alegría en tremenda lucha contra la tristeza y la muerte”. Todo un auténtico poeta y hombre de pensamiento elevado, líder fundamental del movimiento revolucionario de los años 60.
CONTRA LA TRISTEZA Y LA MUERTE
Argimiro Gabaldón, reconocido Comandante Carache o Chimiro (Biscucuy, 15 de julio de 1919/ El Tocuyo, 13 de diciembre de 1964), fue un intelectual y político revolucionario que se alzó en armas contra el gobierno de Rómulo Betancourt (1959-1964), presidente famoso, entre otras cosas, por su lema “disparar primero y averiguar después”, quien dejó un impresionante saldo de muertos, presos políticos y torturados, lo cual sirvió para la radicalización del movimiento de izquierda en Venezuela. 
Cuentan que Chimiro era integro, fogoso y valiente como guerrillero, estratega y de encendido discurso revolucionario. Militante desde muy temprana edad del Partido Comunista de Venezuela, fue fundador de la primera célula del PCV en El Tocuyo (1934) y además un público luchador social, defensor de los derechos humanos, agricultor, alfabetizador, poeta, artista plástico, profesor de artes plásticas, matemáticas, historia, dirigente campesino. Entendió que había que conocer la historia de su país para poder actuar sobre ella, y se dedicó a formular preguntas y encontrar respuestas. Chimiro sumó su pasión por el periodismo, la novelística, el cuento y la poesía. Las circunstancias lo hicieron guerrillero y a comienzo de los años 60 sube a las montañas, siendo fundador, junto con otros camaradas, y conductor del Frente Guerrillero de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN). 
Se atribuyó su muerte a un accidente, debido al escape de una bala venida del arma de otro compañero de lucha, el Comandante Zapata, aquel 13 de diciembre de 1964. Los poetas dicen que a Chimiro le dolió morir de bala amiga, morir a destiempo, cuando apenas se iniciaba el camino duro del que tanto había hablado y para el cual tanto se había preparado. Dejó viuda y cuatro hijos, pero además ejemplo y leyenda de guerrero en “tremenda lucha contra la tristeza y la muerte”.
POEMA
No permitas que tu dolor se esconda
Oblígalo a salir desnudo a que combata
Que empuñe el fusil y la granada
Que anime la marcha
Que estalle en un grito en el asalto 
Que ría y que cante en la emboscada
Tu pena y mi pena y la de todos 
Es una sola pena militante 
Armada es el fuego que arde en la alborada 
La revolución que avanza desbordada
Hacia el milagro de las cadenas rotas
Y el gran sufrimiento se tornará alegría
Emergerá del fuego un mundo diferente
Será el llanto detenido
Y dejará la sangre de correr asesinada 
Se esparcirá la risa
Y los niños puros como pájaros
En vuelo llenarán los parques con sus gritos 
Y nosotros estaremos allí, ¡seguro que estaremos!
Como una llama ardiendo eternamente
Somos la vida y la alegría 
En tremenda lucha contra la tristeza y la muerte

¡Venceremos camaradas! ¡Unidos venceremos! A.G.M.

sábado, julio 08, 2017

La posverdad permite La Catira de MPJ

Un teatro no solo para pensar en lo que somos los venezolanos.
La asainetada comedia La Catira del general  es un desopilante espectáculo que exhibe el teatro Trasnocho Cultural, gracias a la valentía y la inteligencia del periodista (UCAB, 1975), actor y dramaturgo Javier Vidal Pradas, venezolano nacido en Barcelona, el 23 de abril de 1953, a quien conocimos desde la década de los 70, cuando integramos el jurado del Premio de Teatro Juana Sujo, a instancias del negrazo Porfirio Rodriguez, cocreador del Escuela Juana Sujo.
La catira del general, otra produccion ejecutiva de Gonzalo Velutini,  es una ficcionalidad o una posverdad –una mentira sobre hechos reales- inspirada en el encuentro de un encargo entre un novelista, un dictador, su culto y civil ministro del “interior” y un migrante gallego albañil, que el mismo día que llega a La Guaira comienza a trabajar en el Palacio de Miraflores.  Ahí están, a partir de entrevistas, la investigación, la documentación hemerográfica, unas cuantas obras literarias, memorias, biografías y el gran aporte editorial del premiado ensayo de Gustavo GuerreroHistoria de un encargo. 
“Mi pieza teatraliza los momentos del encuentro entre el gendarme necesario de Marcos Pérez Jiménez y el escritor Camilo José Cela a instancias del ministro Laureano Vallenilla-Lanz Planchart para encargarle la escritura de una novela que se inserta  en el Nuevo Ideal Nacional y trata  de enterrar a Doña Bárbara del novelista y defenestrado presidente Rómulo Gallegos”
El cuento teatral está bien he echado y excelentemente actuado por el cuarteto de intérpretes: Sócrates Serrano como Camilo José Cela; Juan Carlos Ogando es el presidente Marcos Pérez Jiménez; Jan Vidal-Restifo da carne a Francisco Ogando y Gonzalo Velutini construye al ministro Laureano Vallenilla-Lanz Planchart; pero el que  se lleva los aplausos es Jan por su “frescura gallega” y por ser el más humano de los personajes, quien le hace un gratísimo homenaje a esos miles de gallegos, italianos y portugueses que, en las década de los 40, 50 y 60 se convirtieron en los constructores del país, una realidad que nadie puede negar, además “mejoraron la raza”, según el perezjimenismo.
 Vidal Pradas no se gana el Nobel de Literatura por esta pieza pero si le echa más agua a su molino teatral, donde lo más impactante es su técnica y la naturalidad de sus personajes, desprovistos de poses, además repletos de humor, con esa comicidad que nos hace reír, sin darnos explicación alguna sobre las razones de esa risa, razones que puede ser muy diversas, como puntualiza Domenach. Ya eso lo había mostrado en Diógenes…y Los Compadres. Además para este montaje usa unos nostálgicos y precisos videos sobre los años 50, la época dorada del perezjimenismo, que lucen didácticos e ilustrativos.
GOCHOS AL PODER

Han sido, pues, no menos de 45 años de relación profesional amistosa con  Javier. Y podemos decir ahora, que por sus obras o sus actos existenciales lo conoceréis, todo un primer actor, además dramaturgo con obra propia. La catira del general es la tercera de su primera trilogía sobre el poder político a la venezolana, enmarcada en la región andina del Táchira, cuyo gentilicio, entre cariñoso y despectivo, es gocho. Cipriano Castro, Juan Vicente Gómez, Eleazar López Contreras, Isaías Medina Angarita, Diógenes Escalante, Ramón J. Velázquez y Marcos Pérez Jiménez, todos protagonistas de su saga andina, son personajes gochos de carne y hueso en Compadres, Diógenes y las camisas voladoras y La Catira del general. Desde niño escuchó mucho el nombre de Camilo José Cela y los cuentos de sus cuentos eran relatados cada tanto junto al nombre de La Catira, toda una afrenta al nacionalismo como en su tiempo lo fue Salvador de Madariaga con su Bolívar. Al tener conciencia literaria en su adolescencia y a través de un maestro claretiano el sacerdote Eduardo Blanco descubrió La Colmena, fascinante novela plural con sus decenas de personajes; La muerte de Pascual Duarte, tan violenta como fascinante y un photobooks intitulado Izas, rabizas y colipoterras. “La Catira es una novela que llegó a mis manos tardíamente, influenciado, quizá, por la leyenda negra que mi familia me había construido en mi imaginario infantil. Cela es un gran escritor, no voy a decir lo contrario. Su Nobel me llevó a leer definitivamente La Catira y más que molestarme me resultó, a la distancia, un libro de humor con un sarcasmo proyectivo sólo entendible a estas alturas de este nuevo renacer de ramplonería chauvinista y castro-comunista.  Cuando inicié mi travesía iniciada con Diógenes Escalante ya tenía en claro que Pérez Jiménez sería el cierre de esta nueva trilogía”.

viernes, julio 07, 2017

Música para la paz en Venezuela

José Agustín Sánchez,el artista.
Los Ministerios del Poder Popular para la Cultura y de Educación, Ciencia y Tecnología, se unen para organizar la gala Discursos de paz para Venezuela, evento que cierra artísticamente el convenio de dotación tecnológica entre la Fundación Compañía Nacional de Música (FCNM) e Industria Canaima, C.A.La cita es para este domingo 9 de julio de 2017, en el Teatro Municipal de Caracas, a las 11:00 de la mañana, con entrada libre.
El concierto celebrará la entrega a la FCNM de un total de 100 tabletas 10.1, como parte del proyecto Canaima va al concierto, plan de trabajo que pretende dotar a los músicos de un equipo funcional para la visualización de partituras, evitando así su impresión, lo que impacta positivamente en el ámbito ecológico.De igual forma la gala servirá para que la Orquesta Filarmónica Nacional (OFN) estrene las computadoras y llamar a la concordia en el país a través de la mejor herramienta que tiene la, la música.
Bajo la batuta del músico y compositor José Agustín Sánchez, la OFN ejecutará tres obras de la autoría del joven director.
Se comenzará el repertorio con 5 Discursos de Paz, obra que trata de transmitir, como su nombre lo indica en cinco movimientos y sin orden específico, los sentimientos que puede experimentar el ser humano, al entrar en contacto con otras culturas.
Sigue Salsa en tiempos de Guerra, expresión en notas de la batalla que se puede generar en el interior de un individuo, cuando se intenta asimilar otras culturas sin querer perder la esencia que lo caracteriza; pugna a presentarse en seis movimientos o “guerras”, que se desarrollan bajo un pronombre; el cual es el principio básico para cada conflicto que se desarrolla en la sociedad.
Finalizará el programa con la versión sinfónica de uno de los mitos más representativos del llano venezolano, La leyenda de El Silbón, narración de mediados del siglo XIX de Guanarito (Portuguesa); obra ganadora del primer concurso de composición Simón Bolívar 2013, basada en el encuentro de uno de los llaneros más reconocidos dentro de la leyenda, de quien se dice, peleó con El Silbón y sobrevivió para contarlo, su nombre: Juan Hilario.
Sobre el autor  

José Agustín Sánchez, es un músico nacido en San Cristóbal, sus primeros estudios musicales los realizó en el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles. Realizó estudios en el Atlantic College of the United World College (Gales) y en Bard College en Nueva York, donde realizó una maestría en composición y dirección orquestal, graduándose con menciones especiales como “The Clair Leonard Scholarship”.  Ha realizado composición de obras orquestales como son Amazónica, La leyenda del Silbón (ganadora del segundo lugar en el concurso nacional de composición Simón Bolívar) y Manía. Ha participado en distintos proyectos musicales, clases magistrales, programas de verano, festivales y conciertos tanto en América, Europa y África.     

jueves, julio 06, 2017

Nuestras troyanas en Caracas

El elenco y sus maestros y directores.
Eurípides, Esquilo y Sófocles, además de Franz Kafka y  César Rojas  son los autores de los textos que darán vida a tres espectáculos producidos por la Compañia Nacional de Teatro (CNT), que dirige Alfredo Caldera, los cuales se presentaran a partir de los dias 14, 15 y 22 de julio.
GRIEGOS
Troyanas nuestras es la novedosa y trasgresora propuesta del director, autor y actor Costa Palamides para el segundo montaje de la CNTcon su elenco estable 2017. Se trata, pues, de una adaptación dramatúrgica de cuatro piezas fundamentales del teatro trágico griego, a saber, Troyanas y Hécuba de Eurípides, Agamenón de Esquilo y Electra de Sófocles.
Costa Palamides apunta que la metáfora de Troyanas nuestras con esas mujeres conquistadas, esclavizadas, desplazadas, martirizadas y explotadas en tierra extranjera, calza sin duda alguna, en una visión “nuestramericana” que contará, además, con fragmentos de dramaturgos latinoamericanos, como Florencio Sánchez, Virgilio Piñera, Marco Antonio de la Parra, Arístides Vargas y Nelson Rodrigues, quienes redimensionaron el mito griego como también la palabra de grandes poetas de nuestro continente que se extiende desde Nehualcoyotl (México) hasta Cintio Vitier (Cuba) pasando por Sor Juana Inés de la Cruz (México), Pablo Neruda (Chile), Aimé Cesaire (Martinica), Ramón Palomares (Venezuela), José Manuel Roca (Colombia), Pedro Mir (República Dominicana) y Otto René Castillo (Guatemala), todos musicalizados por su hermano  el compositor Pantelis Palamides.
También es importante apuntar que es la primera vez que la CNT encara la tragedia griega antigua, génesis del teatro, y lo hará a través de una tetralogía que aspira trascender a las limitaciones del tiempo y el espacio. En este esfuerzo creativo de Costa y Pantelis Palamides estarán acompañados por los aportes de Carmen Ortiz (coreografía), Lina Olmos (vestuario), Julia Carolina Ojeda (montaje vocal), Oscar Salomón (elementos escenográficos) e iluminación (Gerónimo Reyes). 
Con  un valioso elenco donde participan veteranos y jovenes profesionales como Aura Rivas (Hécuba), Francis Rueda (Clitemnestra), Ludwig Pineda y Luis Domingo González (Agamenón y Taltibio), Livia Méndez y Maria Alejandra Tellis (Casandra), Juliana Cuervos (Electra), Marcela Lunar (Helena, Polixena e Ifigenia), Citlaly Godoy (Andrómaca y Crisótemis), Rosanna Marín (Andrómaca), Edilsa Montilla (Polixena y Crisótemis), Varinia Arráiz (Polixena y Crisótemis), Zair Mora (Helena e Ifigenia) ,Jesús Hernández y Jean Manuel Pérez (Egisto y Polinéstor), Arturo Santoyo (Odiseo, Menelao, Orestes, Polidoro y Pilades), Francisco Aguana (Orestes y Polidoro), Keudy Lopez (Odiseo, Menelao y Pedagogo), Alejandro Restrepo (Pedagogo) y Julio García (Pilades). 
Troyanas nuestras  inicia su temporada  el viernes 14 de julio, en el teatro Nacional, sede artística de la CNT,a las 5PM.
CINCO KAFKIANOS    
Hotel Kafka es el espectáculo de la Compañía Nacional de Teatro (CNT) que será exhibido desde el 22 de julio en el teatro Nacional de Caracas, bajo la dirección de Marisol Martínez, actuado por Angel Pelay, Sandra Moncada, Randimar Guevara, Dayana Cadenas y Wahari Meléndez, contando además con el dispositivo escenográfico creado por Carolina Raga.
La directora Martínez, conocida por sus montajes de circo y algunas experimentaciones escénicas, se ha destacado gracias a sus audaces propuestas sensoriales que buscan integrar al público con sus espectaculos hasta integrarlo o vincularlo con la obra en situaciones extremas y llevarlo incluso a un territorio poético efervescente, como han comentado algunos analistas. Es  artista con perfil propio, algo que es necesario siempre, pero hay muy pocas como ella.
 Este espectáculo, que estará no menos de cuatro semanas, durante una primera temporada en el centenario teatro de la esquina de Cipreses, desde el sabado 22 de julio, es una adaptación libre de cinco relatos de Franz Kafka, los cuales han sido transformados en textos teatrales por la misma puestita, quien además es licenciada en Letras y egresada de la UCV. Ella tomó relatos como Un informe para la academiaUn artista del hambreUn artista del  trapecio,  Metamorfosis y La ley para elaborar así el libreto de trabajo. “Es la consecuencia de una investigación que se hizo a partir de la biografía y la obra en general de Kafka, hasta que pudimos generar un creativo texto para el montaje, de carácter experimental y basado íntegramente la literatura kafkiana”, ha dicho, tras comentar que siempre ha disfrutado con la producción del afamado escritor, quien murió a los 41 años, tras haber nacido en Praga hacia 1883.
  Hotel Kafka es, pues, una adaptación libérrima, basada en los argumentos de cada uno de esos textos, con sus personajes y sus contenidos. “Lo que hicimos fue ponerlos dentro de un espacio teatral y por eso lo hemos titulado Hotel Kafka, por una natural analogía. Se trata de un espectáculo itinerante y adecuado para hacerlo o mostrarlo en espacios alternativos. Nuestra propuesta para el estreno se inicia en el foyer del primer piso del teatro Nacional y se mueve por todos sus espacios, adecuadamente intervenidos por la escenógrafa Carolina Raga. El público llega a un hotel, donde su dueña invita a los espectadores-huéspedes para que visiten los espacios de dicho local. Pretendemos generar un espacio teatral propicio para la representación de esos cinco textos, con sus cinco espacios y sus cinco atmosferas. El público deambulara por ese hotel y podrá ver así la Metamorfosis”, apunta Marisol, quien aclara que “llego a Kafka porque lo estudie muchísimo, desde cuando incursionaba en la UCV. Me gustan mucho los mal llamados poetas malditos”.
COLÓN EN MARGARITA
Para el sábado 15 de julio, a las 11 AM, en el teatro Nacional está fijado el estreno de ¿Dónde está enterrado Colón, escrito y dirigido por César Rojas, contando con las actuaciones de Trino Rojas, Nitaly La Cruz, Kala Fuenmayor, Ana de Sousa  y Kelvin Zapata.
 Revela Rojas que ¿Dónde está enterrado Colón?  es la historia de “un par de hermanitos que han quedado huérfanos y deambulan en las playas de El Tirano, en Porlamar, quienes venden frutas del mar para sobrevivir, mientras siguen juntos. Entonces conocen a una pareja caraqueña, Teresa y Miguel, que llegaron a la isla para solucionar sus asuntos maritales, y quienes se dan cuenta que pudieran ser la solución para el hambre y la ausencia de sus padres a la pareja de muchachos, pero los caraqueños descubren la tumba donde está enterrado Cristóbal Colón, y el pueblo decide que hay que matarlos para que nadie se entere de ese secreto. Los encierran en la casa del Tirano Aguirre para aniquilarlos con fuego, pero la niña los ayuda a huir y se escapa con la pareja en pos de una vida mejor; de una oportunidad… y el varón se queda, se convierte en activista de hotelería y sale adelante mientras espera el reencuentro con su hermanita. Y diez años después, van a encontrarse como se prometieron cuando se separaron, pero antes de que ella aparezca, el joven tiene que contar la historia ocurrida”.

Apunta Rojas que durante el año 2004, Fundarte hizo un concurso de teatro sobre la temática adolescente y “yo tuve la oportunidad de presentar dos piezas de teatro: Los pantalones al revés¿Dónde está enterrado Colón?  Con la primera me gané el primer premio del concurso y la segunda conquistó la mención de honor. Estos textos ya fueron publicados por Fundarte y ahora la CNT me invita a dirigir”.

miércoles, julio 05, 2017

80 años de Núñez en el teatro de la vida

A los 30 años  y desde 1967 anda en los escenarios de su patria.
Medio siglo tiene José Gabriel Núñez en los avatares del teatro.Y es por eso que este jueves 6 de julio su familia elegida le festeja sus 80 años de vida y han elegido para ello a una obra que se mostró durante el Tercer Festival de Directores del Trasnocho: Casa de sombras y cenizas, la cual ahora se exhibirá en la sala Rajatabla, bajo la dirección de Johnny Romero.
"Celebro estos días con la presencia de esos seres que le dieron y le siguen dando afectos sin sombras a mi vida profesional como el más preciado regalo. Uno de ellos, el más reciente de estos obsequios, fue ver en escena el último de mis trabajos escritos,  Casa de sangre y cenizas, impecablemente llevada al escenario, con una maravillosa y acertada dirección y un emotivo equipo actoral que de manera contundente transmitieron al espectador de forma notoria, todo cuanto quise expresar en ella y provocó su categórica respuesta".
 Y aquí debemos retirar que la lectura política, siempre de denuncia contra el opresor y a favor de los oprimidos, que José Gabriel Núñez propone en sus obras de teatro (no menos de 40 textos, la mayoría escenificados) ha sido un tema de gran interés para el novel director y actor Jhonny Romero, cuya tesis de grado se encauzó en la tarea de desentrañar los elementos políticos y sociales que yacían en cinco piezas estudiadas. 
Cuando leyó Casa de sangre y cenizas se emocionó porque entrevió lo complicado del trabajo de dirección que exige esa obra que se realiza en dos tiempos, quedando la posibilidad de representar la casa con una propuesta hiperrealista, contó Romero, de 24 años. Pero la puesta en escena que propone el director va más allá.  La casa del texto es “una casa de verdad” (un livingroom que se transforma en burdel), trasladada al escenario, lo cual se convirtió en el asunto “más escabroso” de la producción, como ha contado Romero.
LOS PECES DEL ACUARIO
Hace, pues, 50 años, José Gabriel Núñez (Cumaná, 29 de octubre de 1937) estrenó su primera obra teatral Los peces del acuario. “Fue en Puerto la Cruz, aquel 27 de Abril de 1967. Al día siguiente nos presentamos en Cumaná. Nos había invitado la Dirección de Cultura de la Universidad de Oriente. Nos recibió un público entusiasta que se adelantó a la buena acogida que tuvo la obra en Caracas el mes siguiente en la desaparecida sala Leoncio Martínez de la plaza Tiuna". Ahí actuaron: Carmen Messuti, Napoleón Bravo, Martha y Jesús Mijares, Beatriz y Santiago Definís. El dispositivo escenográfico lo diseñó Sixto Massieu.
Los peces del acuario marcó el rumbo definitivo que le dio a su vida. "Decidí levantar el telón y comenzar a caminar por distintos senderos de los que había transitado hasta ese momento. Me hechizaron las candilejas, me deslumbraron las luces que brillaban como trozos de cristal o de diamantes y decidí quedarme escribiendo. Más tarde entraría a las aulas de clase para hablar de teatro y de sus rigores con los estudiantes que buscaban formarse en las academias existentes".
Así han pasado 50 años. "Y cincuenta años son muchos años. Toda mi vida. Decidí asumir la humanística condición y el reto que todo dramaturgo debe enfrentar, la de ser un lúcido testigo de su época, de su entorno, pero no solo limitándose al testimonio, sino enjuiciando,, abriendo heridas, señalando contradicciones y los conflictos del hombre con sus circunstancias sociales sin anclarse en una señal referencial".
"Cincuenta años de fructíferas hermandades con los grandes maestros, con las mejores actrices y actores de nuestro teatro. Directores, escenógrafos, vestuaristas, técnicos. Con la influencia de sus   ideas, de su disciplina, de su trabajo. Cincuenta años de afectos, de cercanías irremplazables y de honestidad intelectual que me mostraban el camino que tenía que seguir y que he procurado continuar transitando en esas direcciones".
"La aceptación y los aplausos que mi trabajo ha recibido, se debe a la solidaridad y a la complicidad que me han dado, no solo como artistas, sino como seres humanos maravillosos. Por esa unión, he sido objeto de reconocimientos, homenajes, he recibido premios importantes, entre ellos el Premio Nacional de Teatro, sin haberlos buscado ni negociado".
"Hubiese querido celebrar esta fecha, estas Bodas de Oro con todos ellos, pero algunos se han ido y las circunstancias del país no son propicias para pensar en celebraciones estruendosas. Un país lamentablemente dividido y un teatro que comienzo a visualizar fracturado, segmentado en parcelas que lejos de unificarnos nos separan.  Y señalo esto, porque en este transitar también he conocido algunas miserias humanas, mezquindades, insidias, envidias, traiciones, luchas de poder que no se corresponden con la función del artista, arrebatos cuya existencia ni siquiera imaginaba y que se agotaron en sí mismos sin que me obstaculizaran para seguir adelante".
"Cincuenta años escribiendo teatro. Confidencialmente, llego a cincuenta obras escritas. Hago memoria de estos años serenamente, con la presencia de todos cuantos se han ocupado de mis textos y me han aportado enseñanzas y experiencias pero sobre todo ética y honestidad intelectual. Igualmente aplaudo al espectador que ha atendido a mis Inquietudes, mi supuesto humor y a mis voces de alerta. Comparto con todos ustedes y por ustedes me decidí a escribir estas líneas como excusa, en solitario, para decirles una sola palabra: Gracias porque he tenido la suerte, mucha suerte, de haberlos encontrado en mi vida".

"Quedan pendientes dos proyectos por escribir. Dos obras que hablen sobre el país, que le hablen al país que hoy tenemos. Y desde las aulas, mi permanente preocupación porque nuestra dramaturgia sea conocida, estudiada en escuelas y universidades, y no relegada al olvido y a veces descalificada, vilipendiada despectivamente por algunos de nuestros creadores, cuando es y ha sido una de las más sólidas de Latinoamérica y de las que con mayor valentía ha perfilado la problemática social de nuestros pueblos.Sigue latente en mí la responsabilidad que emana del vínculo entre el dramaturgo y la palabra. De mantenerla viva, vigente, reveladora, para que pueda iluminar los senderos que conducen hacia la libertad y al logro de los más altos ideales para el espíritu".

Desastre en el Mediterráneo

La mente se queda corta ante la cruel realidad que revelan las fotos
Las potencias neoimperiales del siglo XXI, comúnmente denominadas por la jerga dominante como “Occidente” (o más bien accidente o catástrofe histórica), tienen impregnado en todo su metabolismo los genes guerreristas de la muerte, heredados de las actuaciones coloniales de sus antepasados que privilegiaban el gusto por el cañoneo disuasivo más que por la diplomacia y la paz. Increíblemente ligeras e irresponsables a la hora de declarar guerras, bombardear e invadir países, luego se esconden cabizbajos ante la magnitud de la tragedia social y humana que sus acciones injerencistas generan. Por cierto, que luego del desastre, de las matanzas, no asumen en lo absoluto ninguna responsabilidad y mucho menos demuestran arrepentimiento o compasión ante las muertes causadas.
La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), con el amo guerrerista al mando, Estados Unidos, ha demostrado que, con o sin el “permiso” de la ONU (¿acaso les importarán las formalidades?) carecen de todo escrúpulo o empacho a la hora de tomar por asalto un país soberano y llevarlo hasta la aniquilación y el acabose. Han destruido completamente a países como Afganistán, Irak, Libia y gran parte de Siria.
El modus operandi se repite milimétricamente: socavan la gobernabilidad, atacando a las instituciones de gobierno y toda la organización política existente; agobian inclementemente el aparato económico, financiero, productivo y comercial; e intervienen militar y paramilitarmente, incluso financiando abiertamente a grupos terroristas. El resultado invariable es la inestabilidad política, el caos, la muerte y la destrucción.
La fórmula genera alegría de tísico para los “liberados”. La prometida “salvación occidental” se convierte en sentencia de muerte, en la desaparición de la paz, de la convivencia social, religiosa y cultural, en pueblos cuyos acervos y aportes culturales a la humanidad se remontan a casi 3.000 años de antigüedad.
El resultado de la intervención Occidental (la mano maldita que todo lo que toca lo corrompe y destruye), es la persistencia de múltiples frentes de batalla en escenarios de guerras civiles e intervenciones extranjeras. Es la destrucción total de los países, de su gobernabilidad. Es la ruptura del poder del Estado, de todo su funcionamiento orgánico. Es la muerte de millones de personas.
Los sobrevivientes huyen despavoridos. En grandes oleadas. Este es un grave fenómeno que tiene bajo presión a los propios causantes de la tragedia: a los guerreristas de la OTAN. Son flujos migratorios de millones de personas, cientos de miles de familias enteras que huyen de estas guerras fratricidas generadas por Occidente. También huyen de las precariedades económicas generadas por la destrucción de toda la infraestructura productiva y de servicios en sus países de origen.
Nada más hay que leer el informe de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), denominado “Direcciones Estratégicas del ACNUR 2017-2021”, y que abre con el inquietante y muy elocuente título “Un mundo en caos”. En este informe se señala que “Para finales de 2015, más de 65 millones de personas en el mundo fueron desplazadas de sus hogares debido a conflictos y persecución, frente a los 37 millones de hace diez años, y siendo esta la cifra más alta vista en décadas”. Del análisis realizado por la Agencia se destaca que “las causas inmediatas de los flujos de refugiados y los desplazamientos internos son los conflictos armados, la violencia, la inseguridad y las violaciones de los derechos humanos”, constituyendo los niños más de la mitad de la población en condición de vulnerabilidad.
La impronta de este desastre humanitario se centra en Oriente Medio y todo el Norte de África, donde la intervención Occidental ha sido descaradamente criminal y nefasta. Los principales desplazados provienen de zonas de prolongados conflictos armados como Afganistán, Irak, Nigeria, Pakistán, Siria, Somalia, Sudán del Sur y Yemen. Nótese que en la mayoría de estos países tanto Estados Unidos como la OTAN han dejado caer sus bombas “liberadoras” y han impuesto su modelo occidental de democracia. Hoy en día, en ninguno hay paz, gobernabilidad o un Estado nacional fuerte. Dividir para dominar es la consigna destructora de los rapiñeros invasores.
Las personas que han perdido sus hogares, huyen de la guerra en masa, iniciando un incierto periplo en la busqueda de salvaguardar su integridad física. Más de 1.000.000 han arribado a Europa pidiendo asilo, tropezando con las crecientes restricciones migratorias de la hipócrita Comunidad Europea, que hasta se reparten cuotas como si la vida humana fuera un algoritmo. Ante las fuertes medidas de contención por las fronteras terrestres (con deportaciones masivas transmitidas en directo), los desesperados migrantes recurren a modernos “piratas” que en precarios y destartalados barcos (pateras) cruzan temerariamente el Mar Mediterráneo. Solo por esta vía, los traficantes de miseria ocasionaron la muerte en altamar de más de 5.000 personas durante el año 2016 y llevan más de 1.800 en lo que va de 2017.
Nadie propone correctivos para acabar las guerras y las confrontaciones. Para la lógica del metarrelato Occidental estos muertos son de segunda, un daño colateral de sus guerras por el petróleo y la riqueza del mundo. No merecen la condena e investigación de la ONU, la propia OTAN o los organismos de Derechos Humanos. Los muertos del Mar Mediterráneo tienen poco espacio en las primeras planas de los medios, y ya no generan estupor o escozor en la insensible y deshumanizada opinión pública Occidental.
Veámonos bien en ese espejo. No permitamos que nadie nos meta en la senda de la guerra civil. No permitamos que los agentes del odio destruyan nuestro país.
Richard Canan/Sociólogo/@richardcanan

La posverdad de La Catira

Los personajes de  la posverdad:dictador y secretario .
El hombre no es lo que oculta, sino lo que hace o produce, lo que consume. Y parafraseamos esta cita de Jean-Marie Domenach, presente en su libro El retorno de lo trágico, cuando analiza, entre otros, el pensamiento del filósofo francés André Malraux, precisamente ahora que tenemos que conceptualizar a la asainetada comedia La Catira del general. Desopilante espectáculo que exhibe el teatro Trasnocho Cultural, gracias a la valentía y la inteligencia del periodista (UCAB, 1975), actor y dramaturgo Javier Vidal Pradas, venezolano nacido en Barcelona, el 23 de abril de 1953, a quien conocimos desde la década de los 70, cuando integramos el jurado del Premio de Teatro Juana Sujo, a instancias del negrazo Porfirio Rodriguez, cocreador del Escuela Juana Sujo.
AUTODIDACTA
Han sido, pues, no menos de 45 años de relación profesional amistosa con  Javier, el primogénito de Jaime y Rocío Pradas de Vidal, a quien trajeron en el barco de carga mixta “Monte Altuve”, en enero de 1955. Y podemos decir ahora, que por sus obras o sus actos existenciales lo conoceréis, todo un primer actor, además dramaturgo con obra propia. Él reconoce que su vida pública comenzó escribiendo en la revista Suma. “Yo era casi un niño y tú ya estabas ahí. Después el ‘grup escenic’ del Centro Catalán me contrató como director. En el ‘círculo de críticos’ conocí a Ibrahim Guerra y este me propuso actuar en Los peces del acuario. Al principio me negué. No soy actor -le dije - ‘pero estás en personaje’-me ripostó Donata Andreutti, mi novia de entonces, me terminó de convencer -‘a ti te gusta el teatro, acepta y déjate de zoquetadas’-. Acepté y así empecé mi carrera teatral profesional. Mi profesor de teatro fue Marcos Reyes Andrade. Era una materia y pura teoría. Soy completamente autodidacta. Nadie me enseñó a actuar, mucho menos a dirigir o escribir. Aprendí a ser un hombre de teatro pateando las tablas, con mucha pasión...con mucha pureza, aunque no lo crean. Desde el 75 hasta el 80 estuve en el diarismo. La calidad se impuso. Yo era mejor en los escenarios que en el diarismo. Abrí la sección de cultura en el Observador Venezolano en el año 81 y no he dejado de hacer radio... es decir, si bien no he seguido con el diarismo, jamás he abandonado mi cualidad periodística. Sigo siendo un cómico, sigo siendo un periodista y la televisión fue la que se impuso en mi última decisión. Pagaban muy bien, pero exigía un tiempo que no podía compartir. La TV te impone un reto diario de improvisar frente al rigor exigente de la perfección del teatro. Nuestra televisión espeja a su pueblo y cuando el pueblo es quien decide no es una democracia, es la peor de las dictaduras. A las pruebas me remito. He actuado en más de medio centenar de piezas teatrales y perdí la cuenta de lo hecho   en la televisión. En cine hice, por ahora, una docena y como director he montado otras 50 obras, donde una veintena son mías”.
GOCHOS AL PODER
La catira del general es la tercera de su primera trilogía sobre el poder político a la venezolana, la cual está enmarcada en la región andina del Táchira, cuyo gentilicio, entre cariñoso y despectivo, es gocho. Cipriano Castro, Juan Vicente Gómez, Eleazar López Contreras, Isaías Medina Angarita, Diógenes Escalante, Ramón J. Velázquez y Marcos Pérez Jiménez, todos protagonistas de su saga andina, son personajes gochos de carne y hueso en Compadres, Diógenes y las camisas voladoras y La Catira del general.  Queda pendiente Carlos Andrés Pérez, pero por ahora no le interesa llegar a una tetralogía. Cree que vivirá más años y podrá escribir otras obras, porque además “el tema del poder es muy atractivo”.
 Explica que desde niño escuchó mucho el nombre de Camilo José Cela y los cuentos de sus cuentos eran relatados cada tanto junto al nombre de La Catira, toda una afrenta al nacionalismo como en su tiempo lo fue Salvador de Madariaga con su Bolívar. Al tener conciencia literaria en su adolescencia y a través de un maestro claretiano el sacerdote Eduardo Blanco descubrió La Colmena, fascinante novela plural con sus decenas de personajes; La muerte de Pascual Duarte, tan violenta como fascinante -ambas rabiosamente carpetovetónicas- y un photobooks intitulado Izas, rabizas y colipoterras. “La Catira es una novela que llegó a mis manos tardíamente, influenciado, quizá, por la leyenda negra que mi familia me había construido en mi imaginario infantil. Cela es un gran escritor, no voy a decir lo contrario. Era un magnífico novelista, homófobo y españolista. Alejado de la izquierda caviar y muy incómodo para la derecha católicanacionalista. Su Nobel me llevó a leer definitivamente La Catira y más que molestarme me resultó, a la distancia, un libro de humor con un sarcasmo proyectivo sólo entendible a estas alturas de este nuevo renacer de ramplonería chauvinista y castro-comunista.  Cuando inicié mi travesía iniciada con Diógenes Escalante ya tenía en claro que Pérez Jiménez sería el cierre de esta nueva trilogía. Cela me ayudó a incluir a la intelectualidad y el arte frente al Ogro filantrópico, como menta Octavio Paz. Las dictaduras siempre se han valido de las muletas de los intelectuales para justificar su gendarmería. La intelligentsia al servicio de lo más abyecto e infecto de nuestra sociedad: el poder corrupto autocrático”.
 Advierte que con Pérez Jiménez “vivimos ese tipo de contradicciones tanto con artistas como Carlos Raúl Villanueva, de comunistas convictos y confesos del realismo socialista a saber César Rengifo, como de igual manera y sin remordimientos estéticos Pedro Centeno Vallenilla, primo de Laureano Vallenilla-Lanz Planchart”.
POSVERDAD TEATRAL
La catira del general es una ficcionalidad o una posverdad –una mentira sobre hechos reales- inspirada en el encuentro de un encargo entre un novelista, un dictador, su culto y civil ministro del “interior” y un migrante gallego albañil, que el mismo día que llega a La Guaira comienza a trabajar en el Palacio de Miraflores.  Ahí están, a partir de entrevistas, la investigación, la documentación hemerográfica, unas cuantas obras literarias, memorias, biografías y el gran aporte editorial del premiado ensayo de Gustavo GuerreroHistoria de un encargo. 
“Mi pieza teatraliza los momentos del encuentro entre el gendarme necesario de Marcos Pérez Jiménez y el escritor Camilo José Cela a instancias del ministro Laureano Vallenilla-Lanz Planchart para encargarle la escritura de una novela que se inserta  en el Nuevo Ideal Nacional y trata  de enterrar a Doña Bárbara del novelista y defenestrado presidente Rómulo Gallegos”
El cuento teatral está bien he echado y excelentemente actuado por el cuarteto de intérpretes: Sócrates Serrano como Camilo José Cela; Juan Carlos Ogando es el presidente Marcos Pérez Jiménez; Jan Vidal-Restifo da carne a Francisco Ogando y Gonzalo Velutini construye al ministro Laureano Vallenilla-Lanz Planchart; pero el que  se lleva los aplausos es Jan por su “frescura gallega” y por ser el más humano de los personajes, quien le hace un gratísimo homenaje a esos miles de gallegos, italianos y portugueses que, en las década de los 40, 50 y 60 se convirtieron en los constructores del país, una realidad que nadie puede negar, además “mejoraron la raza”, según el perezjimenismo.
 Vidal Pradas no se gana el Nobel de Literatura por esta pieza pero si le echa más agua a su molino teatral, donde lo más impactante es su técnica y la naturalidad de sus personajes, desprovistos de poses, además repletos de humor, con esa comicidad que nos hace reír, sin darnos explicación alguna sobre las razones de esa risa, razones que puede ser muy diversas, como puntualiza Domenach. Ya eso lo había mostrado en Diógenes…y Los Compadres. Además para este montaje usa unos nostálgicos y precisos videos sobre los años 50, la época dorada del perezjimenismo, que lucen didácticos e ilustrativos.
El autor-director propone como espacio escénico polivalente un salón del Palacio de Miraflores donde los cuatro personajes, cual si estuviesen encerrados sartrianamente, juegan un interminable dominó. Buena idea, además para que sea otra metáfora de la venezolanidad.

 Malraux no conoció a Pérez Jiménez ni menos a Vidal, ni estaba enterado de la posverdad como sustantivo o adjetivo, pero si los definió, muy cristianamente: por sus obras los conoceréis. Ahora Venezuela revisa su historia.

martes, julio 04, 2017

"El Inca" por ahora no puede pelear

El complejo rodaje de "El Inca" merece otro largometraje.
Por ahora “El Inca”, como le se conoció al venezolano boxeador profesional Edwin Antonio Valero Vivas (Mérida, 03.12.1981/Valencia,19.19,04.2010) no puede pelear en las pantallas de su pais. El filme de Ignacio Castillo Cotín, que tambien se tituló  El Inca , tiene que resolver su futuro, como obra de arte, en los estrados judiciales nacionales.
 Sobre la situación legal de este largometraje criolo, el director Castillo Cotín declaro así sobre diversos aspectos:
¿Cómo nació el proyecto de El Inca? ¿Cómo se planificó la producción?
La idea de hacer la película nació después de tres años de investigación sobre la vida de Edwin Valero. Al principio, estaba más motivado a escribir un libro sin embargo durante la investigación descubrí que había una extraordinaria historia de amor, digna de ser llevada a la pantalla.  La producción fue muy ambiciosa desde el principio. Queríamos recrear el mundo del boxeo de la forma más creíble posible así como la transformación de Edwin a lo largo de su carrera. Para esto trabajamos con un gran grupo de profesionales del cine venezolano e importantes marcas deportivas que nos apoyaron desde un principio.  

¿Se estudiaron los problemas legales?
Tuvimos asesoramiento legal desde el inicio.El Inca es todo menos una película improvisada y esto incluye su marco jurídico. Siempre hemos estado apegados a la ley y a la Constitución. Conocemos nuestros derechos y nuestras limitaciones legales. 
¿Cómo fueron o han sido las conversaciones con la familia? ¿Qué es lo que ellos piden: dinero o sociedad?
La relación con la familia se rompe cuando Edward Valero, hermano de Edwin, nos dice que él quiere ser el protagonista de la película. Él quería representar a su hermano. Nosotros no estábamos de acuerdo con esto y de ahí en adelante lo demás ha sido ampliamente reseñado. De alguna forma ellos querían tener control sobre la historia, supongo yo.   
¿Por qué se llegó a los tribunales y todo ese lio jurídico armado?
Dos de sus hermanos y la mamá de Edwin, alegaron que la película tenía escenas dantescas que dañaban el honor, privacidad y reputación de los hijos, menores de edad, de Edwin Valero. Por eso es que introducen éste amparo en la LOPNA. Sin embargo, hasta el sol de hoy no han podido mencionar al menos una escena de la película. Al principio no la habían visto y una vez que la vieron y ante la pregunta del juez Salvador Mata García, tampoco pudieron nombrar una escena.  
¿Cuál es la situación actual?
Una vez que la película fue liberada de la censura el pasado mes de mayo en el tribunal de apelación de la LOPNA, la Sala Constitucional del TSJ tomó una medida cautelar en la que saca la película nuevamente de cartelera hasta que ocurra una audiencia donde tenemos que exponer el caso nuevamente. La sala actúa motivada a un amparo constitucional que introduce la mamá de Edwin en contra de la decisión del tribunal de apelación. 
Se comenta, en medios periodísticos, que un grupo financiero quiere hacer otra película sobre El Inca a lo grande, con estrellas o actores destacados, y que por eso han puesto todos los obstáculos, para sacarlos a ustedes del negocio, un grupo por supuesto que estaría en contacto con la familia y con otros sectores. ¿Qué sabe usted de eso?
No sé nada al respecto. En todo caso, estoy a favor de que existan más historias, películas, documentales o libros sobre Edwin Valero. Justamente nuestra lucha es para que no se limite las libertades de expresión y de creación de nadie
https://ssl.gstatic.com/ui/v1/icons/mail/images/cleardot.gif