lunes, septiembre 25, 2017

"La foto" de los escándalos prefabricados

Juan Carlos Gardié, Martha Estrada, Patty Oliveros, Angélica Arteaga, Pedro Borgo y Claudia Rojas son los actores de La foto, la nueva producción del Grupo Actoral 80, que, bajo la dirección de Héctor Manrique y con producción de Carolina Rincón, se presentará desde el 13 de octubre en el Teatro Trasnocho Cultural.
La foto, de Gustavo Ott (Caracas, 1963), es una pieza melodramática que ganó el concurso del Centro Cultural Trasnocho Cultural para la promoción de los autores venezolanos. Hasta  ahora se puede adelantar  para los lectores, eventuales espectadores del montaje,  una sinopsis, bien comprimida, de  esta nueva pieza de Ott, quien reside actualmente en Estados Unidos y trabaja como docente en una universidad de Washington, la cual lo ubica como el autor criollo más representado en los escenarios venezolanos durante los  últimos años.
En La foto, sucede que Laura, madre de la adolescente, Kelly, está a punto de cumplir los 50 años y se ha reencontrado a través de las redes sociales con un viejo amor de cuando ella estudiaba bachillerato. Se trata de Denis. Y aunque todo ocurre a través de mensajes de texto y privados vía Facebook, sin encuentro físico, la emoción de esta nueva posibilidad es experimentada por ambos con una intensidad incontenible. 
Pero Denis está casado y también tiene un hijo adolescente, Fran, si bien le ha hecho saber a Laura que su matrimonio no marcha bien. Por su parte Laura, esperando que Denis tome una decisión y para animarlo se toma una foto desnuda y, de manera privada, se la envía a su teléfono. Este hecho desencadena una serie de acontecimientos que sacudirá no solo la vida de los directamente implicados sino también la de sus familiares más cercanos y hasta de las instituciones en las que ellos se desenvuelven.
 La foto  es un viaje íntimo por los precipicios afectivos de la mediana edad colocando en juicio la dinámica de dos generaciones enfrentadas dentro del fenómeno viral, y el efecto devastador de los escándalos prefabricados.



domingo, septiembre 24, 2017

Entregados Premios Isaac Chocrón

José Gabriel Núñez.
La Fundación Isaac Chocrón (FICH), presidida por Javier Vidal, que desde 2012 reconoce el trabajo de dramaturgos y creadores teatrales exclusivamente venezolanos, entregó el domingo 24 de septiembre  los respectivos galardones  a los merecedores de la quinta edición de este novedoso premio. El jurado seleccionador, integrado por hombres de teatro como E.A. Moreno-Uribe, Douglas Palumbo, José Pisano, Elio Palencia y Luis Parada eligió a los ganadores del premio en cinco categorías: mejor producción, mejor actriz, mejor actor, mejor autoría escénica y mejor dramaturgia, siendo éste último el galardón principal.
CLAS Producciones se llevó el premio a la Mejor Producción por Piaf, voz y delirio. El jurado tomó esta decisión en base al alto nivel de calidad en cada uno de los elementos del espectáculo: vestuario, musicalización original y orquesta en escena que entregan una producción colosal, la más grande de las tablas venezolanas en el año.
Haydée Faverola fue ganadora en el renglón de Mejor Actriz por su trabajo en El cuarto de atrás, pieza escrita y dirigida por Ricardo Nortier. "Hablar de Faverola es hablar de una artista integral en cuyo trabajo es posible observar la capacidad que debe desarrollar cualquier profesional de la actuación para crear un personaje", afirmó Douglas Palumbo, miembro del jurado seleccionador. El cuarto de atrás también le valió a Ricardo Nortier el premio a la Mejor Autoría Escénica por demostrar su capacidad para crear una doble dimensionalidad en un espacio tan reducido como es La Caja de Fósforos, habilidad que lo consagró como el mejor director teatral de este año 2017.
La caracterización de Gonzalo Velutini en el papel de Miguel en la obra Escrito y Sellado de Isaac Chocrón le valió al veterano comediante el reconocimiento como Mejor Actor. Para Palumbo, su trabajo actoral puede describirse "casi como una filigrana, comparable al trabajo de bordar un encaje fino y perfecto. El cúmulo de sentimientos que es capaz de transmitir, su capacidad para hacer nos reír y llorar en la misma escena, son cualidades que debe poseer cualquier intérprete que se ufane de merecer este premio".
Finalmente, el premio a la Mejor Dramaturgia fue para Casa de sangre y cenizas, de José Gabriel Núñez. Si bien se trata de un texto con una estructura dramática tradicional y utiliza la telenovela como recurso, el jurado reconoció el trabajo de Núñez sobre otros por contener un profundo análisis del contexto social venezolano que no deja incógnitas sin resolver.  La entrega del premio se realizó  en el Espacio Plural de Trasnocho Cultural.


sábado, septiembre 23, 2017

El turismo apuntala desarrollo nacional

La valiosa rueda de prensa de Sulbaran  Miliani.
Luego de que el presidente del Grupo Sulbaran Miliani, Héctor Sulbaran Miliani, expusiera sus puntos de vistas de lo que debería hacer el Gobierno sobre la exploración del sector turismo como fuente generadora de ingreso, el primer mandatario nacional Nicolás Maduro en cadena nacional adoptó un conjunto de medidas que apunta por lo expuesto por Sulbaran días antes en el programa de economía que lleva el canal de noticias Globovisión.
Héctor Sulbaran, empresario y abogado aclaró que no con esto se está diciendo que el Gobierno Nacional copio lo que expresamos, simplemente es una lógica y les contenta que así lo vieron desde su perspectiva. “El sector turismo puede generar tanto capital como el sector petróleo, aplicando políticas de amplitud, y además invitando al capital privado que es especialista en el manejo proactivo para el desarrollo, apuntó.
Destacó además que lo anunciado por el Presidente Maduro complementa lo necesario y espera que ese llamado sea realidad para así poder generar confianza. “Una demostración clara es los hecho con Hotel Marriot en Maracay dando muestras de acierto y esperan que ese entendimiento sea permanente”.
El empresario del sector turismo reiteró el llamado a que las partes en conflicto construyan puentes de comunicación para darle así el empuje necesario a la nación y así colocar a Venezuela en un sitial de respeto y seguridad jurídica. “Así el capital extranjero tengan las señales necesarias y vengan al país a invertir para así generar fuente de empleos y colocar a la nación como un atractivo turístico mundial. Sobre todo porque estas tierras tiene con qué”,  concluyó.

Encuentro con Francis Rueda

Francis y su esposo Gilberto Pinto.
Gracias a la moralista comedia española El sí de las niñas, de Leandro Fernández de Moratín, conocimos a Francis Rueda (Caracas, 17 de abril de 1949) encarnando a “Doña Francisca” durante la temporada teatral de 1970, en la sala Alberto de Paz y Mateos de El Nuevo Grupo, bajo la dirección de Antonio Briceño.
Desde entonces seguimos su ascendente carrera profesional y ahora hemos vuelto a degustarla al conocer que le han otorgado el Premio Nacional de Teatro 2017, un galardón que le había sido esquivo por razones que no diremos aquí. Todo eso quedó atrás y hay que exaltarla por todo lo hecho en las últimas décadas, especialmente por el último espectáculo que le escribió y le dirigió su único esposo, Gilberto Pinto, fallecido a finales de 2011, con quien procrearon a Máximo, único hijo del matrimonio.
Nos referimos a Encuentro con Francis Rueda, el cual desde el año 2008 está en escena y se ha convertido en su tarjeta de presentación para los que no la conozcan. Recorrió el país y le queda muchos escenarios más donde mostrarlo. Ahí da vida a siete mujeres y un hombre pertenecientes a la mejor historia del teatro venezolano y universal, quienes se hacen hueso y carne gracias a su depurado talento histriónico, al esmero dramaturgista y la minimalista puesta en escena adelantadas por el veterano teatrero.Y como la memoria es traidora nada mejor que recordar aquí ese montaje,histórico además.
Encuentro con Francis Rueda, el cual hizo una temporada en la Sala Experimental del Celarg, presentado por la Compañía Nacional de Teatro. No hay que olvidar que nunca, gracias al temperamento actoral, dos representaciones escénicas son iguales. Esta producción del grupo Teatro del Duende, le permite a Francis lucir sus capacidades interpretativas, cultivadas durante los últimos 50 años, por intermedio de algunos de los personajes que ha interpretado, y que, de especial manera, contribuyeron a su desarrollo profesional.
Pero este montaje es un pretexto para que revele las razones por las que desde los 16 años (estudió en La Escuela Juana Sujo) decidió formar parte del mundo del teatro y en especial del venezolano. Y para ello se apoya en la encarnación de personajes como “Lucrecia” de Lucrecia de Gilberto Pinto; “Greta Garbo” de Oficina Nro. 1 de Miguel Otero Silva; “Laurencia” de Fuenteovejuna de Lope de Vega; “Ramona” de El rompimiento de Rafael Guinand; “Medea” de Medea de Jean Anouilh-Eurípides; “Clitemnestra”, canción de Carlos Moreán para la Cátedra del Humor; “Clov” de Final de partida de Samuel Beckett; y “Brusca la rompe fuego” de Lo que dejó la tempestad de César Rengifo.
Encuentro con Francis Rueda tiene dos niveles de lectura: uno político y aleccionador sobre el rol de la mujer, y otro centrado en las intimidades y las características de la profesión, “esa irrefrenable inclinación a jugar a ser el otro, al placer y a la angustia de la transfiguración, hasta llegar a la complementación del ser humano a través del arte de la actuación”, como dice la actriz.
Su espectáculo está integrado, por ocho segmentos del más puro teatro y otros ocho apasionados momentos de conversación, donde revela las intimidades de cada uno de esos personajes, para reiterar finalmente su inquebrantable decisión de no abandonar jamás su profesión, mientras le queden fuerzas para cumplir con sus agotadoras exigencias, que además son bastantes.
La mantuana Lucrecia que sueña con el triunfo de Bolívar y la consolidación de la independencia de la provincia de Venezuela; la desesperada prostituta Greta Garbo que no quiere consumirse en la asqueante explotación de un campamento petrolero; la vigorosa Laurencia que le exige a los varones más masculinidad para que defiendan a sus mujeres y sus hogares; la chismosa Ramona, una caraqueña que se aterra ante el indetenible avance de la modernidad; la tragedia de la enamorada Medea que sacrifica a sus hijos para vengarse de Jasón por el abandono a que la somete; la hetaira Clitemnestra que se burla de la sociedad que la usa y la desecha; el misteriosa Clov que presencia el final de la humanidad, y la loca guerrillera Brusca que habla del regreso de Zamora, son los entes que desde la escena lanzan sus mensajes de amor, de rabia, de desesperación y porque no hasta de conmiseración hacia un mundo que todavía se niega a aceptar la presencia de las mujeres en todos los roles de la sociedad. Es un grito de advertencia para todos aquellos y aquellas (porque también las hay) que no se han dado cuenta de que los pueblos crecen y demandan más justicia e igualdad, entre otras cosas.
Cabe resaltar que cada uno de los ocho personajes recibe un especial y aleccionador tratamiento artístico, teniendo en cuenta la historia, el contexto y las características de cada una de ellos. Ahí es donde se aprecia no sólo el profesionalismo de la actriz, sino el especial cuidado del director Pinto (79 años), con quien estuvo casada más de 30 años, además de haber sido su profesor. El ritmo y la brevedad, menor de una hora, son golosinas para los espectadores.

Tras ponderar cada una de sus caracterizaciones, lamentamos que Francis Rueda no haya tenido más roles de importancia, no sólo en el teatro sino también en el cine y la televisión. Ojalá que esta cátedra de teatro que ella ha llevado al escenario sirva para que los cazadores de talento se den cuenta de lo que ella encierra y de lo que puede ser capaz. Está en su mejor momento. Creemos incluso que debe "ampliar" este unipersonal, que además se realiza con el concepto del conversatorio, una especie de clase magistral actuada.
Encuentro con Francis Rueda le ha permitido a la actriz reflexionar y disertar sobre su profesión, porque apoyándose en algunos de sus más notables trabajos teatrales (su lista pasa de 100, entre los exhibidos y los que ensayó y no pudo mostrar), aspira ahora que el público se adentre en el misterio de la creación actoral, “que para muchos se trata de un terreno desconocido”, como ella misma lo ha dicho.
Actualmente, Francis Rueda es primera actriz del elenco oficial de la Compañía Nacional de Teatro.

miércoles, septiembre 20, 2017

Teatro del exilio

Los protagonistas de la pieza de Gustavo Ott en su teatro TSM.
Escribir sobre el exilio cuando eres exiliado no es nada fácil y menos cuando se hace por primera vez, aunque todavía la predica del   profesor de filosofía me retumba en la cabeza, por aquello de que toda la humanidad esta exiliada en este planeta y aún sigue sin encontrar su origen y su destino.
Hay exilios, como se aprehende en la marcha, por convicciones políticas, violencia, persecución política, represión, depresiones existenciales y la curiosidad por conocer cosas nuevas, etcétera, tras asumir esa decisión del exilio o destierro. En síntesis, las razones que empujan a los intelectuales, o a los seres humanos en general, al exilio resultan diversas. Tan diversas como las historias que son frutos de esas experiencias.
Pero, ¿en qué consiste exactamente el exilio?, como lo advierte la página web IberLibros en una extensa nota sobre exilio cultural para referirse al exilio impuesto, en particular, por la situación en que se encuentra la producción del libro y la acogida por el público lector o, en este caso que nos interesa, las piezas teatrales venezolanas y la respuesta de la audiencia de la comarca. “La literatura en el exilio conlleva un doble sentido: en sentido estricto, es la literatura de los autores que tratan en sus obras el tema del exilio; en un sentido más amplio, es toda la literatura escrita por los autores desterrados”.
En palabras de Julio Cortázar, según cita IberLibros "el escritor exiliado es alguien que se sabe despojado de todo lo suyo, muchas veces de una familia y en el mejor de los casos de una manera y un ritmo de vivir, un perfume del aire y un color del cielo, una costumbre de casas y de calles y de bibliotecas y de perros y de cafés con amigos y de periódicos y de músicas y de caminatas por la ciudad. El exilio es la cesación del contacto de un follaje y de una raigambre con el aire y la tierra connaturales; es como el brusco final de un amor, es como una muerte inconcebiblemente horrible porque es una muerte que se sigue viviendo conscientemente".
IberLibros se ha centrado en ese ensayo monográfico en la literatura en el exilio de la segunda mitad del siglo XX, de escritores latinoamericanos que emigraron a otros países del continente, Estados Unidos o Europa. En su gran mayoría son argentinos, pero también hay unas cuantas centenas de chilenos, paraguayos, uruguayos, cubanoscolombianos, peruanos... para integrar  una larga lista sin fin.
VENEZOLANOS DESTERRADOS
Ahí están, por supuesto, los desterrados o exiliados venezolanos, quienes conocieron y sufrieron durante los siglos XIX y XX; cuando se escapó Andrés Bello, el más importante intelectual hacia Chile y allá hizo su valiosa vida para el mundo de habla hispana, y las rocambolescas peripecias del cuasi mitológico Rómulo Gallegos, entre otros.
Durante este siglo XXI, el exilio literario y/o artístico se ha nutrido durante la segunda década por innegables razones sociopolíticas -o por ese gen libertario que anida en los criollos- pero ya antes se había fraguado el exilio del periodista Gustavo Ott (Caracas, 14 de enero de 1963), exitoso escritor teatral (tiene, por lo menos, una cuarentena de obras, escenificadas la mayor parte) y líder absoluto de la agrupación escénica (Textoteatro) con su propia sala, el Teatro San Martín de Caracas (TSM), cedido en comodato por el otrora Alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, durante la ultima década de los 90 del siglo XX, el cual se convirtió en única alternativa para las nuevas generaciones.
Ott, casado y padre de una adolescente, vive en Washington D. C. y trabaja con GALA Theater como autor y director, además de laborar como docente en una prestigiosa universidad; pero no ha cesado de escribir teatro y últimamente ha publicados tres novelas. En síntesis, el susodicho exilio le ha dado diversos frutos, algunos premiados, además en Venezuela.
Y precisamente hablamos del exilio desde la óptica de Ott porque reciénteme han montado en TSM su texto, revisado, Quiéreme mucho, bajo la dirección de la actriz Verónica Arellano, con los jóvenes comediantes Angel Pelay (actor de la CNT) y Margareth Aliendres.  
Ott apunta que su Quiéreme mucho plasma a una anciana pareja de inmigrantes españoles, exiliados forzados o voluntarios, un matrimonio que ha tocado el techo bajo y desilusionado de sus esperanzas, tras limpiar y coordinar, a lo largo de tres décadas,  un viejo cine de barriada  en Venezuela. Pero Teresa, sin el consentimiento de su esposo, Alfonso, ha decidido regresar a su país. Mientras, al otro lado del cine, dos jóvenes, María y Rómulo, se conocen y a pesar de ser muy distintos, inician un improbable romance. Un amor en crisis y otro que comienza son las ofertas al espectador como para que piense y sienta sus pulsiones.
El autor Ott ahí subraya el paralelo entre el amor que comienza y otro que termina para definir o revisar el valor de las relaciones, el respeto y el odio, conectando estos cuatro personajes como si fueran solo dos, rodeados de cine, humor, y la búsqueda de lo que significa la vida en pareja.  Quiéreme mucho es una comedia con un par lágrimas que nos traslada con cariño e hilaridad a uno de los dilemas más antiguos del ser humano: el significado y la posibilidad del amor, considera Ott, quien es, precisamente, otro incansable enamorado del amor difícil, o en dificultades.
Este Quiéreme mucho como love story en dificultades puede lucir superado por las circunstancias existenciales del contexto, o simplemente verla como “una pieza vieja y pasada de moda”, pero no es así, porque se puede sufrir y recurrir incluso a la dieta mediterránea para la sobrevivencia, pero nadie deja de amar o al menos soñar en un amor, por más imposible o difícil que parezca, aunque los personajes sean desterrados y quieran regresar al lar familiar, aunque no sepan quien se los marcado. 
No es que Ott esté haciendo con Quiéreme mucho su testamento, no, nada de eso, es que como desterrado no puede dejar de aludir a esa temática, que está bien abajo de lo que escribe o hace, en el subtexto.
El espectáculo es grato. Mucha acción, mucho juego de caramelo amoroso de la parejita joven para contrastar el tedio de los ancianos. Todo dura unos 70 minutos. Nos sorprendió la dirección de la Arellano. Las actuaciones son convincentes, aunque las entonaciones vocales lucen extrañas para ser un espectáculo realista,
 VIENE LA FOTO
Y le advertimos a los lectores, eventuales espectadores, que se preparen porque a principios del próximo octubre, en el teatro Trasnocho Cultural, Gustavo Ott vuelve a escena con La foto, un texto premiado por   "su excelente solidez compositiva y su interesante propuesta formal en el tratamiento de una temática que expone y cuestiona al ser humano contemporáneo sobre la conciencia y la libertad individual, dentro del complejo universo de la comunicación y las redes sociales".
En La foto se aborda la historia de una mujer casada y con hijos que se reencuentra con un viejo amor a través de las redes sociales y termina envuelta en un escándalo a consecuencia de la exposición involuntaria de su intimidad a través del mundo virtual. En su sinopsis, fue definida por su autor como "un viaje íntimo por los precipicios afectivos de la mediana edad, colocando en juicio la dinámica de dos generaciones enfrentadas dentro del fenómeno viral y el efecto devastador de los escándalos prefabricados". ¿Estará también ahí la espinita del exilio?

Sin publico y sin dólares para salvar al cine criollo



Las crisis del cine venezolano no son problemas de ahora. Siempre han ocurrido, especialmente en lo creativo, pero sus artistas se sobrepusieron y avanzaron. Y ahí están sus historias y sus premios nacionales e internacionales. No nos podemos quejar. El cine es cultura y además una importante herramienta para el conocimiento.

Las crisis de ahora son con sus respectivos financiamientos para la producción, ya el Estado no puede cubrir las demandas que esta disciplinas exige y el publico o la audiencia de consumidores tampoco. ¿Que hacer? Hay propuestas y se pueden lanzar otras, pero antes hay que aclarar algunos aspectos del problema, especialmente el consumo del cine en la sociedad venezolana, el cual es muy costoso, teniendo en cuenta sus ingresos.

DIVERSION CARA

Según una ponderada crónica publicada en el portal de la web A todo momento, la familia venezolana cada vez se ve más afectada por la crisis económica y política nacional. Una inflación que promete estar a más del 600% al cierre del año cada vez reduce la posibilidad de entretenerse de manera amena; ver una película y disfrutar de una caja gigante de cotufas y chocolates.

Los paseos familiares cada vez se ven más reducidos. Ya no es tan común para el grupo familiar promedio salir los viernes o el fin de semana al cine. Los precios cada vez suben más y las prioridades en la mayoría de los hogares están centrados en otras necesidades.

Pero sepa usted: debe preparar su bolsillo o revisar las tarjetas de crédito o de debito al momento de ir a ver un film de vaqueros, comedia o animado, sea venezolanas o foráneas. El equipo de A Todo Momento le dice: ¿Cuánto cuesta un paseo familiar al cine? 

En todos los casos varían los precios e las entradas; según el lugar, la calidad o el tipo de película. Las salas de cine en Venezuela ofrecen diversos servicios: Películas digitales; en tercera dimensión (3D), con efectos reales en salas llamadas “4D” y salas VIP; con servicios de restaurant y bebidas.

En primer lugar, si la película es 2D la entrada general oscila entre Bs .800, 5.500 y 9.000; según la locación. Pero si es 3D (en cines con categoría “Premium”) la entrada varía entre Bs 6.400 y 10.000. Las personas adulto mayores y niños en casi todos los casos tienen un descuento del 50%; esto le ayudará a gastar menos. Finalmente una familia de 2 adultos y 2 niños puede gastar sólo en entradas entre Bs 16.500 y 28.000.

La comida o las chucherías también varía en costos. Normalmente las famosas cotufas y el refresco se venden en combos que hoy en día tienen precios que llegan a la estratósfera. El combo casi siempre contiene una caja grande de cotufas y un par de refrescos grandes. El costo oscila entre Bs 23.000 a 32.500 según el lugar. Y si quiere adquirirlo con tequeños tendría un costo de Bs 32.000 a 45.000.En cotufas y refrescos para 4 personas se podrían gastar más o menos entre Bs 65.000 y 90.000, según las preferencias.

Con todos estos costos a cubrir, el publico va con menos frecuencia o no va, porque primero esta el estomago y despues la diversión.

BAJA LA AUDIENCIA

La asistencia a las películas nacionales de enero a agosto ha disminuido 17,5%, en comparación con el mismo período del año pasado, mientras que los estrenos han bajado de 9 a 6. Prosigue así la tendencia que marcó la caída de 60% en la venta de entradas para filmes nacionales en 2016 con respecto a 2015. Fue 25 puntos porcentuales mayor que la baja que tuvo en general el cine en el país.

Pero no solo son afectadas las películas nacionales, también las extranjeras

Si el CNAC podía hacer aportes de 600 mil dólares a las películas venezolanas, la cifra actual es calculada en 12 mil dólares por Carlos Malavé, presidente de la Cámara Venezolana de Productores de Largometrajes (Caveprol). 

El negocio de la publicidad ha estado afectado también por la crisis y por la Ley de Precios Justos, lo que progresivamente reduce la disponibilidad de equipos que también se utilizan para hacer películas. Los está desactualizando, además.

Por estas y otras razones, volvió a reunirse en Caracas , el pasado martes 19 de septiembre, el Foro del Cine Venezolano, en un evento de carácter informativo sobre la situación actual. Es un espacio de encuentro que reúne a 11 organizaciones y que fue creado en 2014, como lo apunta periodista Pablo Gamba, en excelente crónica publicada en el El Universal, del 20 de septiembre, la cual hemos utilizado

El cine nacional llegó a su segunda cifra anual más alta de estrenos en la historia con los 31 de 2015. La de 2016 fue la tercera: 26. Pero para este año estaba previsto el rodaje de cinco películas con participación del CNAC, de las que se ha filmado una y hay otra en preproducción. Lo dijo José Ernesto Martínez, presidente de la Asociación Venezolana de Productores Cinematográficos y Audiovisuales.

DATOS CLAVES

También fueron presentadas otras cifras que pueden ayudar a entender la situación, apunta el periodista Gamba.

El costo de una película en América Latina es de entre 300.000 y 480 mil dólares, según Malavé. En Venezuela es de 600 millones de bolívares, dijo la productora Claudia Lepage. Eso equivale a 170 mil dólares, a la última tasa del Dicom, y el aporte del CNAC no da para cubrir ni la décima parte de eso. En Perú, en cambio, el Estado da 175 mil dólares y 230 mil dólares en Chile, aseguró el presidente de Caveprol.

Por eso Malavé considera que en este momento es tan difícil hacer una película en el país con fondos del CNAC como hacerla de manera independiente. En consecuencia, se decanta por lo segundo: filmes que cuesten 20 mil dólares y que cuenten principalmente con las ventas internacionales. Estas pueden llegar a ser de 30 mil dólares, según sus cálculos.

En cuanto a que empresas y organismos de otros países entren como socios coproductores, también hay problemas. Uno es la deuda que el CNAC tiene con el Programa Ibermedia, que es de 600 mil dólares, a los que se añade una cifra similar con Doctv, según Martínez. El plazo para cancelar está por terminar y en dos semanas se decidirá si Venezuela sigue participando o no en Ibermedia. La salida podría cerrar el acceso a recursos para diversas actividades relacionadas con los proyectos, en las que es posible obtener dinero de otros fondos, explicó Lepage.

Dados los bajos montos de los aportes de los venezolanos, los que en teoría deben entrar a los proyectos en calidad de coproductores minoritarios extranjeros terminan financiando más y aspirando a la mayor parte de los beneficios. Lepage propone, como alternativa, adoptar un sistema de puntos, para ponderar de otra manera las diversas contribuciones.

En cuanto a la posibilidad de que el sector privado se convierta en financista habitual del cine, Venezuela no ha desarrollado los beneficios fiscales que en otros países permiten descontar de los impuestos las inversiones que se hacen en películas. Eso podría incluirse en el Reglamento de la Ley de Cine, pero “tiene tres, cuatro, cinco años engavetado en la Procuraduría”, dijo Lepage.

Podría pedirse a la Asamblea Nacional Constituyente una revisión urgente de la ley de marras y cambiar lo que sea necesario para lograr los financiamientos, consideramos nosotros.

Luego de lo informado en el Foro del Cine Venezolano, deben formarse mesas de trabajo para formular otra serie de propuestas. El CNAC, a su vez, trabaja en la elaboración de un Plan de Cinematografía. 

¿Qué pasará? Las soluciones son urgentes y por ahora deben reunirse los artistas con las autoridades culturales y politicas, porque la diversión del cine ira menguando poco a poco, no solo de películas criollas, sino del mundo.




El Foro del Cine Venezolano informó sobre la crisis

La preocupación es general en todo el sector cinematográfico.
El cine venezolano sigue siendo arrastrado por la crisis del país, a pesar de los premios internacionales. La asistencia a las películas nacionales de enero a agosto ha disminuido 17,5%, en comparación con el mismo período del año pasado, mientras que los estrenos han bajado de 9 a 6. 
Prosigue así la tendencia que marcó la caída de 60% en la venta de entradas para filmes nacionales en 2016 con respecto a 2015. Fue 25 puntos porcentuales mayor que la baja que tuvo en general el cine en el país.
Si el CNAC podía hacer aportes de 600.000 dólares a las películas venezolanas, la cifra actual es calculada en 12.000 dólares por Carlos Malavé, presidente de la Cámara Venezolana de Productores de Largometrajes (Caveprol). 
El negocio de la publicidad ha estado afectado también por la crisis y por la Ley de Precios Justos, lo que progresivamente reduce la disponibilidad de equipos que también se utilizan para hacer películas. Los está desactualizando, además.
Por estas y otras razones, ayer volvió a reunirse en Caracas el Foro del Cine Venezolano, en un evento de carácter informativo sobre la situación actual. Es un espacio de encuentro que reúne a 11 organizaciones y que fue creado en 2014.
Indagando en el bajón
El cine nacional llegó a su segunda cifra anual más alta de estrenos en la historia con los 31 de 2015. La de 2016 fue la tercera: 26. Pero para este año estaba previsto el rodaje de cinco películas con participación del CNAC, de las que se ha filmado una y hay otra en preproducción. Lo dijo en el evento de ayer José Ernesto Martínez, presidente de la Asociación Venezolana de Productores Cinematográficos y Audiovisuales.
También fueron presentadas otras cifras que pueden ayudar a entender la situación.
El costo de una película en América Latina es de entre 300.000 y 480.000 dólares, según Malavé. En Venezuela es de 600 millones de bolívares, dijo la productora Claudia Lepage. Eso equivale a 170.000 dólares, a la última tasa del Dicom, y el aporte del CNAC no da para cubrir ni la décima parte de eso. En Perú, en cambio, el Estado da 175.000 dólares y 230.000 dólares en Chile, aseguró el presidente de Caveprol.
Por eso Malavé considera que en este momento es tan difícil hacer una película en el país con fondos del CNAC como hacerla de manera independiente. En consecuencia, se decanta por lo segundo: filmes que cuesten 20.000 dólares y que cuenten principalmente con las ventas internacionales. Estas pueden llegar a ser de 30.000 dólares, según sus cálculos.
Aportes difíciles
En cuanto a que empresas y organismos de otros países entren como socios coproductores, también hay problemas. Uno es la deuda que el CNAC tiene con el Programa Ibermedia, que es de 600.000 dólares, a los que se añade una cifra similar con Doctv, según Martínez. El plazo para cancelar está por terminar y en dos semanas se decidirá si Venezuela sigue participando o no en Ibermedia. La salida podría cerrar el acceso a recursos para diversas actividades relacionadas con los proyectos, en las que es posible obtener dinero de otros fondos, explicó Lepage.
Dados los bajos montos de los aportes de los venezolanos, los que en teoría deben entrar a los proyectos en calidad de coproductores minoritarios extranjeros terminan financiando más y aspirando a la mayor parte de los beneficios. Lepage propone, como alternativa, adoptar un sistema de puntos, para ponderar de otra manera las diversas contribuciones.
En cuanto a la posibilidad de que el sector privado se convierta en financista habitual del cine, Venezuela no ha desarrollado los beneficios fiscales que en otros países permiten descontar de los impuestos las inversiones que se hacen en películas. Eso podría incluirse en el Reglamento de la Ley de Cine, pero “tiene tres, cuatro, cinco años engavetado en la Procuraduría”, dijo Lepage.
Luego de lo informado ayer en el Foro del Cine Venezolano, deben formarse mesas de trabajo para formular una serie de propuestas. El CNAC, a su vez, trabaja en la elaboración de un Plan de Cinematografía. No hubo respuesta a la solicitud de entrevistar a Aracelis García, presidenta del organismo, para esta nota.
Pablo Gamba,@El Universal


lunes, septiembre 18, 2017

Rómulo Gallegos predica en Miami

Carlos y Eduardo haciendo cultura en Florida.
Difícilmente los artistas venezolanos se mueren de hambre en Florida. Y una muestra, de muchas otras cosas que conocemos, son los teatreros Carlos Roa y Eduardo Haiek que están instalados en Miami  y desde allá informan que al poco tiempo de llegar, Miguel Ferro, el director artístico del Paseo de las Artes, “nos convocó para asignarnos uno de los contenedores en los cuales se hace teatro breve, durante un año”. Hasta ahora han sobrevivido con sus trabajos y tenemos variados planes para continuar la lucha.
¿Proyectos?
Para los efectos y para todo lo que haremos en Estados Unidos, he creado junto a mi esposo Eduardo Haiek, una empresa de nombre ING Productions, dedicada a la producción teatral y audiovisual, así como a servicios de comunicación en general. En este espacio hemos montado hasta la fecha seis espectáculos. Tres fueron comedias originales de mi autoría y las otras tres, adaptaciones de cuentos de Rómulo Gallegos. 
Comenzamos con  Embaraza2, dirigida por Flor Núñez, donde Eduardo y yo asumimos la producción. Contamos con los actores venezolanos Jessica Cerezo -residenciada aquí desde hace muchos años y muy prestigiosa- y Emmanuelle Mendoza, quien es alumno de Flor y resultó una revelación en la comedia.  Luego montamos  Todos los caminos conducen a Doral, un relato sobre los venezolanos inmigrantes en clave de humor. Aquí asumí también la dirección, rol que no cumplía desde hace una década. Eduardo fue el productor. 
 Reitera Carlos que tuve la suerte de contar con el muy solvente comediante venezolano Rafael Carrillo, junto a su compatriota Geisy Rojas, “quien había estado años atrás en el elenco de mi comedia infantil  La fea despierta . Ambos hicieron un dream team sumamente potente y cosechamos muchos aplausos. Para la tercera comedia, conté con la reconocida cantante venezolana Divena, quien traía estudios actorales y había hecho en el pasado alguna incursión en las tablas. Volví a convocar a Emmanuelle Mendoza y la comedia se tituló  ¿Por qué me miras así?, un divertimento sobre una millonaria que intenta seducir a su chofer. Diveana resultó de una disciplina ejemplar, gracias a su estricta formación musical.”
Con motivo del segundo aniversario de Paseo de las Artes, Ferro le solicitó una mayor artillería a Carlos y este le respondió  con una  adaptación de  La hora menguada , de Rómulo Gallegos. “Tengo una larga y entrañable relación con la familia del escritor y ex presidente, así que cuento con los derechos y les remito periódicamente su respectivo porcentaje de taquilla. Para este clásico convoqué a la muy reconocida teatrera venezolana Indira Leal –un verdadero dinamo del teatro en esta ciudad-, junto a ella repitió Geisy Rojas. Obtuvimos los mejores comentarios y nos quedamos por dos temporadas, gracias al recuerdo que tiene la gente de la versión televisiva de esta historia, que protagonizaran en Radio Caracas Televisión las legendarias Doris Wells y Marina Baura”.  
En el ínterin, lo llamó el director de cine y TV Abraham Pulido, para que le escribiera un unipersonal que formó parte del ciclo “Teatro Sorpresa”, en el Microteatro del Centro Cultural Español de Biscayne Boulevard (Downtown Miami), el cual consistía en lecturas dramatizadas a primera vista. “Mi trabajo, titulado  La reina y él , fue leído por Franklin Virgüez, Elba Escobar, Sonya Smith y Beatriz Valdés, entre otros.  Posteriormente escenificamos en Paseo de las Artes  Estrellas sobre el barranco , también de Gallegos, con el chileno Boris Roa y la colombiana Valeria Sandoval, intentando latinoamericanizar a Gallegos y sacarlo del corsé venezolano. Aquí el éxito nos desbordó. Estuvimos también dos temporadas e incluso debimos modificar la escenografía para dar cabida a más espectadores por función, ya que siempre agotábamos. Incluso, el colega Franklin Virgüez, quien hizo el personaje de Boris en TV, vino a vernos y tuvo palabras extremadamente amables con nuestro trabajo. Hace poco estrenamos el tercer cuento de Gallegos:  Marina , con Adela Romero, venezolana residenciada en Miami desde hace doce años, dedicada también a la dirección y la docencia. Obtuvimos un espectáculo emotivo y conmovedor, aunque hemos hecho pocas funciones, por los problemas climáticos de las últimas semanas”. 
“Adicionalmente, he dado clases de escritura y de inglés, he hecho Lyft (ser taxista con tu propio carro a través de una aplicación telefónica) y he repartido flores, aunque ya no me queda tiempo para estas ocupaciones que ayudaban con los gastos”.
 Aclara Carlos que su empresa ING Productions ya tiene clientes en manejo de redes sociales y relaciones públicas. “Trabajo free lance para una compañía canadiense de mercadeo que me remite sus clientes que solicitan redacción en español. También escribí durante un tiempo los guiones para el espacio noticioso de TV Venezuela “Cara a cara”. Y, aunque esto se suspendió temporalmente por la situación en nuestro país, esperamos retomar muy pronto, ya que ambas partes quedamos satisfechos por la experiencia. Finalmente, recibí hace poco un el esperado llamado de una televisora internacional para escribir drama, pero me pidieron la máxima discreción al respecto”. 
 ¿Cómo ha sido la lucha? 
Como bien se dice de estas latitudes, no hay descanso; pero lejos de ser una queja, lo veo como un reto. Ser productor en una ciudad desconocida, me ha ayudado justamente a conocerla y a involucrarme. Aquí absorbe mucho tiempo el entender la economía, el habituarte al marco legal y todo eso debes hacerlo en paralelo con el hecho de ser productivo. Y como buen recién llegado, debes apostar a varios proyectos a la vez, a ver cuál cristaliza. Es como ser malabarista y vivir bajo la presión de mantener todas las pelotas en el aire a la vez. Creo que el tener que hacer otras actividades ajenas a mi profesión no es nada nuevo para mí ni para nadie que ande en esto. Lo he asumido con curiosidad, como la oportunidad de conocer gente y circunstancias que me alimenten en lo creativo. Me ha tocado en Venezuela y me ha tocado aquí. 
¿Y la comunidad como los ha tratado?
Yo sí he sentido mucho apoyo de la comunidad venezolana. De amigos de siempre y de viejos amigos, salvo muy escasas excepciones, que no vale la pena mencionar. Y también de cubanos, de mexicanos. Creo que la multiculturalidad nos ha recibido bien. Tenemos amigos de Colombia, de Argentina, y también estadounidenses. Esto me parece una utopía hecha realidad. 
 ¿Puede hacer un balance?
Totalmente positivo. Relaciones, amistades, crecimiento profesional, restos superados, satisfacciones y sueños materializados. Cuando dijimos que sí a Paseo de las Artes no sabíamos ni por dónde empezar. Incluso, vivíamos al otro lado de la ciudad y no teníamos ni carro. Hoy tenemos allí un pivote creativo y una comunidad de apoyo con otros colegas, mayormente venezolanos, pero también de otras nacionalidades. Nos hemos reencontrado con familiares y amigos a quienes habíamos perdido de vista. Disfrutamos las virtudes de esta ciudad y hemos aprendido a convivir con los defectos que va revelando la cotidianidad. El secreto es saber dónde estás pisando. Investigar e informarte. Y siempre tener la humildad de recordar que quien está llegando eres tú. 
 ¿Planes sobre el papel o en marcha?
En unos días se repondrá el exitoso texto  Memorias de Tere que escribí junto a Eduardo para Flor Núñez. Trata de una venezolana que emigra y le cuenta a su hija sobre el país que dejó atrás. Esta obra ha viajado a Texas y Tenerife, ya ha hecho dos temporadas en Paseo de las Artes y tiene otros planes en agenda. Continuaremos un tiempo más con el muy exitoso ciclo de Gallegos, que ya ha hecho un punto en el mencionado centro cultural. Ya adapté un par de cuentos más y probablemente hagamos la versión larga de  La hora menguada . También me pidieron  Embaraza2  de República Dominicana y aprovecharemos que debo escribir el texto de una hora, para hacerlo también en Paseo de las Artes con el equipo original de la obra de 15 minutos.  Estamos explorando otras plazas, tanto en Miami como en el resto de Florida y de Estados Unidos, para reponer las obras que ya tenemos en repertorio y presentar las que generemos posteriormente. Quiero retomar el estreno de mis obras originales, ya tengo algunas escritas y otras tantas ideas que debo desarrollar. Siento que me he ido rodeando de un equipo de excelentes actores con quienes quiero repetir y que, incluso, me están inspirando a escribir especialmente para ellos. 
 ¿Cómo están los otros venezolanos? 
A los de mi entorno los veo con una capacidad de lucha enorme. Trabajando en lo que sea para salir adelante y con la agudeza necesaria para entender a este país tan distinto y poder salir adelante en él.  De verdad he visto de primera mano testimonios admirables y conmovedores.  Un poco más allá si veo gente que cree que las cosas son más fáciles de lo que realmente son o que miden las situaciones que enfrentan aquí con la vara venezolana. Craso error, porque lo primero es entender la rotación y la traslación del nuevo país, sea cual sea.