jueves, enero 18, 2018

Teatro venezolano con hiperinflación

El militar enjuiciado en Terror.

El teatro es uno de los más expresivos y útiles instrumentos para la edificación de un país y el barómetro que marca su grandeza o su descenso. Un teatro sensible y bien orientado en todas sus ramas, desde la tragedia al vodevil, puede cambiar en pocos años la sensibilidad del pueblo; y un teatro destrozado, donde las pezuñas sustituyen a las alas, puede achabacanar y adormecer a una nación entera.
Así lo pensó y así lo dijo Federico García Lorca, hacia 1934, después del estreno de su Yerma en España. Y lo recordamos para advertirle a los lectores sobre los malos momentos económicos que vive toda Venezuela, los cuales podrían dañar seriamente su teatro, entre otras cosas, porque hay una asombrosa hiperinflación, una inflación muy elevada, fuera de control, por la cual los precios aumentan rápidamente al mismo tiempo que los bolívares pierden su valor real y la población tiene, siente y sufre una evidente reducción en su patrimonio monetario. No hay un solo rubro de la economía y de la cotidiana vida criolla que no haya sido afectado hasta ahora.
En el teatro la hiperinflación ha obligado a que las salas y las agrupaciones productoras de sus montajes teatrales incrementen los precios de sus boletos, siendo los más baratos a 30 mil bolívares o 40 mil por unidad, porque, según las explicaciones que promulgan, “hay que pagar nóminas, abonar las facturas de los proveedores y los insoslayables servicios públicos, también afectados por la temible hiperinflación”.
¿Qué puede pasar con el teatro? El público que acude, el cual históricamente ha sido bajo, desde que los cinematógrafos y los televisores atraparon los tiempos de ocio de los habitantes de este pais, acudirá menos a los emporios de los espectáculos más publicitados, como los programados en la Torre BOB y el Trasnocho Cultural, para citar a los más conocidos, además del fastuoso Teatro Municipal de Chacao. Y eso reducirá las temporadas a la mitad, por lo menos. Habrá pues, menos espectadores, por aquello de que “primero está la comida y después la diversión”. Y no hay que olvidar que los actores y los artistas en general quedaran sin empleo hasta una nueva temporada. El teatro de las salas oficiales caraqueñas, por así llamarlas, también tendrá que incrementar el valor de sus boletos, pero no tanto como los otros escenarios, particulares en su mayoría.
Esta tormenta económica pasará más temprano que tarde y arte el no desaparecerá, ya que el teatro criollo, ese que algunos llaman o califican “de arte” o “comercial”, siempre ha estado de bajo perfil, aunque haya tenido grandiosos momentos de esplendor, alcanzando no más de 20 mil espectadores por temporada de un montaje cuando este satisfizo las exigencias o los gustos de la audiencia.
Se espera que el Ministerio del Poder Popular para la Cultura formule próximamente algunas propuestas de impacto para subsidiar selectas agrupaciones, para lo cual el funcionario responsable se reunirá próximamente con los líderes de esos elencos o sectores. Hay una convocatoria precisamente para este jueves 18 de enero. También se espera que la Compañía Nacional de Teatro, dirigida por Carlos Arroyo, colme los espacios del teatro Nacional (esquina de Cipreses) con la comedia dramática Baño de damas, de Rodolfo Santana, en versión escénica comandada por Aníbal Grunn, que haría su temporada a finales del venidero marzo.
Mientras la hiperinflación avanza, algunos teatreros, como es el caso de Hector (Rodriguez) Manrique y su empresa cultural Grupo Actoral 80 (GA-80) ya se alista para mostrar tres montajes durante el primer semestre de 2018: la reposición de Terror, en la sala de Chacao, La foto en el Trasnocho, además de Los hombros de America, de Fausto Verdial, para cerrar así el primer semestre. Es de esperar que la taquilla les funcione positivamente porque son obras que ya han sido exhibidas con anterioridad y recibieron buenas respuestas de la audiencia, la cual pagó menos, por supuesto.
Mientras se conocen los cambios y recambios de la temporada teatral caraqueña, invitamos a los lectores a revisar la sinopsis de dos montajes que se verán próximamente y los cuales recomendamos.
TERROR AÉREO
Y si advertimos a los lectores sobre el pánico o el terror que provoca la hiperinflación al pais entero, es oportuno recordar, teatralmente, como un avión civil alemán, con 164 personas a bordo, vuela entre Berlín y Múnich, pero un terrorista secuestra la nave y amenaza lanzarla contra el estadio de fútbol, donde esa noche juegan las selecciones nacionales de Alemania y el Reino Unido. Las autoridades germanas mandan a contactar visualmente  la aeronave con uno de sus  aviones cazas, tratando así de ganar tiempo para una negociación, pero el piloto  militar opta por destruir la aeronave civil, porque de lo contrario perecerían, por lo menos, 70 mil personas que presencian el encuentro futbolístico.
Se trata del espectáculo Terror, del abogado alemán Ferdinand von Schirach ( Múnich, 1964), el cual estreno, hace casi dos años, el director Héctor Manrique y el Grupo Actoral 80 en el teatro Trasnocho, donde Manrique también actuó junto a Maria Cristina Lozada o Julie Restifo, Sócrates Serrano, Daniel Rodriguez, Martha Estrada y Juan Vicente González. Y ahora se vera de nuevo, desde el 24 de enero en Chacao.
Es una pieza que ha tenido notable éxito de crítica y de público en Europa y la cual se muestra en Venezuela gracias al Instituto Goethe, porque plantea, entre otras cosas,  una serie de interrogantes sobre los roles del Estado y la sociedad civil: ¿qué ocurre cuando un avión es secuestrado por terroristas y amenazan lanzarlo sobre un  estadio de fútbol, ¿qué sucede si el terror domina nuestra vida cotidiana?, ¿qué significados tienen lo legal, lo moral y lo filosófico en nuestra sociedad al ocurrir  una situación tan excepcional?, ¿se puede violar la dignidad humana si supuestamente hay más  personas que se pueden salvar?
Terror es la primera obra de Ferdinand von Schirach, notable escritor y jurista. Ha publicado varios volúmenes de cuentos y la novela El caso Collini, traducidos y publicados al español. Es hijo de un comerciante de Múnich, Robert von Schirach, y de Elke Fähndrich, así como nieto del jefe de las Juventudes Hitlerianas. Su bisabuela estadounidense es descendiente de dos de los signatarios de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América. Creció en Múnich y Trossingen, y estudió en Bonn y su Referendariat en Colonia y en Berlín se graduó como abogado en 1994, con una especialización en derecho penal. El reconocido abogado venezolano, penalista Alberto Arteaga Sánchez celebra el estreno de Terror porque plantea los retos que en ocasiones enfrenta la justicia cuando debe decidir sobre un conflicto tan dramático. “Las exigencias legales, el valor de la vida, los principios, las propias convicciones y las circunstancias concretas del hecho nos interrogan y cuestionan en torno a su decisión”, refiere el también profesor de Derecho Penal. Arteaga destaca además como en estos momentos “de graves desajustes sociales, en el contexto de una sociedad con profundas grietas en su conformación, la justicia debe ocupar el primer plano que le corresponde como instrumento de sanación que nos permite avizorar un mundo mejor… un mundo más justo”.
FOTO DE OTT
Y en los tiempos convulsos que vivimos, el teatro todavía es una íntima y grata lección de esperanza y coraje, de trabajo en equipo, de empeño colectivo. El teatro es un inobjetable modelo de conducta que debería ser copiado por nuestros políticos y comerciantes, porque es una disciplina donde hombres y mujeres hablando a hombres y mujeres, respirando y latiendo juntos en la oscuridad, y anhelando salir de las salas de representación para continuar ese viaje con final que es la vida misma, tras emerger con satisfacción de ese oasis en que se convierte la escena; porque nadie puede negar que “el teatro une, ilumina, calienta y salva” y no podemos dejar que la hiperinflación lo dañe o afecte .
Y como prueba de ello está  la grata sorpresa que recibimos con La foto, la creación artística del Grupo Actoral 80, que  bajo, la dirección  y con la actuación protagónica de Héctor Manrique quien se atrevió a mostrar el tema del uso de las redes sociales; a raíz del manejo indelicado de una fotografía de un mujer semidesnuda, gracias  a un inteligente y atrevido mecanismo dramatúrgico de  Gustavo Ott (Caracas, 1963) para proponer una reflexión profunda sobre los precipicios afectivos de la mediana edad de hombres y mujeres y además logra  enfrentar a dos generaciones dentro de los nada fácil de controlar  que son los  fenómenos virales y el efecto devastador de aquellos escándalos prefabricados y exaltados gracias a las redes sociales, cuando estas son usadas con impericia y envenenadas con esa “salsa maldita” de una nefasta incultura machista o sexista. 

Toda una temática compleja y una inteligente y bien cuidada representación por parte del GA-80 que permitió el valioso y estético espectáculo, además de didáctico, y relativamente corto, que no es más que un viaje íntimo sobre los precipicios afectivos de la mediana edad colocando en juicio la dinámica de dos generaciones enfrentadas dentro del fenómeno viral, y el efecto devastador de los escándalos prefabricados. Una temática de actualidad y una peculiar representación poco frecuente en los escenarios, que termina siendo un orgullo para la institución Trasnocho Cultural y para las sufridas y comprometidas artes escénicas criollas.

miércoles, enero 17, 2018

La novela de una mujer que transforma la realidad

La novela que vino desde España.
El escritor español Jose Acevedo desembarcó pacíficamente en Venezuela gracias a una editorial que le publicó su obra Metamorfosis y otros relatos. Desde la vieja Numancia contestó así nuestro cuestionario para que los “aborígenes” conozcan algo más del autor de tan original literatura.
¿Qué conoce de Venezuela?
Desgraciadamente, lo que nos llega a España de Venezuela es la situación política. Pero la situación política de los países, siempre, viene tergiversada por los medios de comunicación que imperan. Por lo tanto es complicado definirse realmente acerca de la realidad de un país, porque siempre dependerá de quién y cómo se cuente la historia. De Venezuela me preocupa, principalmente, su realidad social. Cómo vive su pueblo, cuáles son sus carencias, qué podría hacer la comunidad internacional para ayudar a que esa realidad pueda ser un día diferente. Pero la comunidad internacional también tiene colores, ideologías, o impone sus contrapartidas a cambio de algo. Lo hemos visto recientemente en muchos países de Hispanoamérica, incluso de Europa. Me gustaría ver una Venezuela que sonríe y es capaz de salir adelante por sí misma.
¿Cómo le editaron un libro y que enseña esa publicación? 
 Metamorfosis y otros relatos se publicó en España en diciembre de 2016, en Venezuela acaba de llegar a las librerías. En este caso, simplemente se le hizo llegar el texto a Lector Cómplice y aceptó gustosamente su publicación. Y me alegró especialmente esta publicación, porque ésta es mi primera edición internacional de alguno de mis libros, por eso tendré que agradecerle especialmente a Lector Cómplice la posibilidad de llegar a otro público distinto del que estaba acostumbrado, y espero, con ello, la buena acogida de los lectores venezolanos.
Metamorfosis y otros relatos es un libro de relatos con un hilo común. Teniendo en cuenta la realidad social actual, es el momento de dejar un hueco a la mujer. La realidad la hemos convertido es algo desnaturalizado y oscuro, algo que debe cambiarse, porque la gente sufre, y solamente es posible a través de la mujer. La Metamorfosis… es convertir a un hombre en mujer para que esa mujer sea capaz de transformar la realidad que la rodea.
¿Cuántos libros hasta ahora?
Como libros completos, Metamorfosis y otros relatos es mi cuarto texto editado. En 2013, Ediciones Carena publicó Relatos para la tortura de un abandonado doméstico, un conjunto de cuentos que había escrito en 2001, y del que había sido editado ya un relato en un libro de relatos colectivos doce años antes. En 2015, la misma editorial publica mi primera novela Carlos y alguien más. En 2016, Planeta Alvi edita mi segunda novela Identidad, o la importancia de ser uno mismo. Una novela de la que suelo hablar poco, porque siempre me ha parecido una pésima edición. A finales de ese mismo año, Ediciones Carena publica Metamorfosis y otros relatos, libro que ha editado Lector Cómplice para Venezuela y, en cuestión de unos días, saldrá en EEUU con La Pereza Ediciones. Además de estos libros, en este mismo 2017, mi relato Metáfora aparece en el libro de relatos colectivo homenaje a Juan Rulfo en el centenario de su nacimiento, publicado por Huso Editorial.
¿Qué literatura hace y como llega a ella?
Me gusta la literatura comprometida socialmente. Como trabajador social, la literatura es una forma de reivindicación de los problemas que acontecen en el devenir diario. Me preocupa especialmente el tema de la igualdad de género, de la violencia contra las mujeres, de la pobreza general, de la forma de vida de muchas personas como única solución a su subsistencia diaria. Intento mostrar esas realidades a través de una visión particular de la literatura, visión que emana, básicamente, de las formas literarias de la novela francesa del siglo XX, también de la narrativa norteamericana del mismo periodo
¿Qué literatura venezolana conoce?
Posiblemente, llegué a la literatura hispanoamericana a través de autores venezolanos. Cuando todos los lectores se hacían eco del boom del realismo mágico, a mí me dio por entrar de lleno en un escritor que me llamó especialmente la atención. Me refiero a Rómulo Gallegos. No solamente su Doña Bárbara, sino también Cantaclaro, Canaima o Reinaldo Solar fueron cayendo en mis manos una detrás de otra. Como siempre me ha ocurrido, cuando la literatura de un país invade mi espacio íntimo, de un autor fui llegando hasta otros. Así, a Rómulo Gallegos le sucedieron Uslar Pietri o Miguel Otero Silva. Fue la literatura venezolana la que me condujo, sucesivamente, a otros autores y a otros países del entorno.
¿Qué espera de la literatura y está satisfecho con ella?
Siempre me han dicho que escribo para mí. No solamente desde que comienzo la época de los libros publicados, sino mucho antes. Soy de las personas que si no me gusta algo, no lo hago. En la literatura me ocurre lo mismo. Me gusta la forma que utilizo para escribir, me gusta ilustrar mis historias, pero también las historias que cuento, y no pienso cambiar ni mi estilo, ni mis contenidos. Solo espero que esta visión particular de la realidad sea conocida pronto. No es una literatura al uso, no es convencional, pero sí lo que escribo son realidades que todos conocemos, directamente porque las hemos vivido en nuestra propia piel, o indirectamente a través de personas cercana. Nadie escapa a los entresijos de la vida y la literatura de Jose Acevedo es eso, una explosión de realidades que te estallan desde la primera página. Puedes llorar, puedes reír, puedes enojarte, pero nunca te dejará indiferente.
¿Vive y es feliz con la literatura que practica?
Como te he dicho antes, me siento feliz con lo que hago. No solo literariamente, sino en todas las facetas de la vida. La felicidad es una forma de vivir, de enfrentarse al día a día, a la rutina. Nuestra actitud marcará hasta qué punto hemos disfrutado de nuestra estancia en ella. Y no pienso cambiar a estas alturas.
¿El teatro y el cine le atraen y ha tenido deseos de abordarlos? 
El teatro no tanto, aunque reconozco su mérito, pero sí me siento un apasionado del cine. Enamorado de la "Nouvelle Vague", mi vida ha ido siempre paralela a innumerables películas. Me hubiese encantado ser director de cine, y eso se refleja en mi obra, que para muchas personas es una literatura cinematográfica. Además pienso sinceramente, que las historias que escribo quedarían muy bien llevadas a la pantalla. Hace unos años sí tuve la oportunidad de llevar uno de mis relatos a la pantalla grande en forma de cortometraje (Flor de otoño), que está incluido en mi primer libro), me apasionaba la idea, pero el proyecto quedó aparcado por falta de dinero.
¿La filosofía le interesa y por qué?
Claro que me interesa la filosofía. Antes de estudiar Trabajo Social, estudié Filosofía. Pero más que las teorías de ciertos autores, la parte de la Filosofía que me interesa es la que se refiere a la propia vida. La forma de mirar la realidad, de acercarnos a la otra persona, de afrontar el día a día, de levantarnos todas las mañanas para seguir adelante, sin sentir el cansancio, sin desvanecernos, entendiendo que todos los días nos enseñan, aunque sean malos, que contribuyen a que seamos mejores personas, a que vivamos con otra intensidad, a que aportemos nuestro grano de arena para que hacer la vida, y los que vivimos en ella, sea más gratificante. Me gusta acostarme todas las noches pensando que la vida es maravillosa, que merece la pena. Son las palabras que intento transmitir a las personas que me rodean. Esa es mi Filosofía de la vida, la Filosofía que actualmente me interesa.
 ¿Satisfecho de lo vivido y del país donde se has creado y formado?
Como habrá adivinado por mis palabras de antes, por supuesto que me siento satisfecho de lo vivido, pero sé que aún queda mucho por vivir y por conseguir. Y creo que esas vivencias no están solamente en los lugares donde naces y te desarrollas como persona. Posiblemente, si hubiera nacido en otro país pensaría igual. No dudo de que las posibilidades sean distintas por el hecho de haber nacido en una ciudad u otra, pero una cosa son las posibilidades que un país te da y otra saber salir adelante a pesar de las circunstancias. Nací en Sevilla, España, pero me siento un poco ciudadano del mundo, y no creo que pensara diferente de haber nacido en otro lugar.


YES es otro germen de El Sistema en Estados Unidos

Este 8 de febrero se cumplen dos años de la fundación de Youth Enlightenment System (YES), proyecto inspirado en el Sistema de Orquestas de Venezuela, y su fundador y director, el músico venezolano César Rangel, anuncia expansión, más servicio y una importante cita en agosto, en la feria internacional Expolit 2018.
A través de esta plataforma, YES hará su lanzamiento de difusión internacional y emprenderá una gran campaña de donación de instrumentos musicales que permita incluir a muchos más niños y jóvenes.
Igualmente, el movimiento musical, con sede en Cutler Bay, Miami, abrirá próximamente el segundo núcleo de formación en el condado de Broward County. “Pronto iniciaremos un gran proyecto de atención a niños con necesidades especiales”, ha dicho Rangel, quien estima tener presencia en las principales ciudades de Estados Unidos, en un lapso no mayor de 10 años.
YES atiende a más de 300 niños y jóvenes, con edades que van desde los 3 hasta los 20 años. Surgió con el objetivo de utilizar la música como mecanismo de formación de ciudadanía e integración social.
César Rangel fue alumno, docente y presidente del Sistema de Orquestas en el Estado Aragua en Venezuela y fue miembro de la Orquesta Sinfónica de Aragua. Su experiencia en distintas etapas de este proyecto lo inspiró a emprender un proyecto similar en EEUU.
El proyecto atiende a niños y jóvenes sin discriminación alguna, de diferentes países y, por supuesto, a público de  la región. Cuenta con el apoyo de la alcaldesa de la ciudad y diferentes autoridades del sistema educativo local. YES es propuesta social que brinda sus servicios de manera gratuita y funciona con patrocinios públicos y privados a través de distintas alianzas.

En 2017, a propósito de la invitación que le extendiera el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Rangel viajó con los niños de la orquesta del YES Movement a Washington DC, para participar en la celebración del Mes de la Herencia Hispana en la Casa Blanca.

martes, enero 16, 2018

Otro idiota para divertir al público del Trasnocho cultural

El equipo del nuevo montaje para inaugura la temporada del Trasnocho Cultural.
Luego del éxito alcanzado durante dos años, la dupla compuesta por Basilio Álvarez como actor y Daniel Dannery en la dirección con la muy reflexiva historia sobre lo que es el arte y las relaciones humanas con Rojo de John Logan, comienzan este año con una comedia de humor negro junto a la actriz Sonia Villamizar en el Trasnocho Cultural de Caracas.
Se trata de  I.D.I.O.T.A., una pieza del español Jordi Casanovas que el Grupo Teatral Skena trae a Venezuela.  Con la dirección de Dannery, la producción y vestuario de Vladimir Sánchez, esta hilarante pero también sorpresiva historia se representa hoy en día en las más importantes ciudades del mundo como Madrid, Barcelona, Ciudad de México y Buenos Aires. 
El secreto de I.D.I.O.T.A. es que comienza como una comedia muy divertida que poco a poco y sin abandonar la ironía y el sarcasmo, se va convirtiendo en un juego lleno de trampas, una vuelta de tuerca que la lleva a convertirse en un “thriller” que conduce al espectador, a través de su protagonista, a tratar de resolver una cantidad de acertijos para poder salvar la vida de sus seres más queridos, y la propia. 


Sonia Villamizar como la doctora Edeltraud y Basilio Álvarez como Carlos Varela mantienen al espectador en vilo entre la risa y el suspenso de una historia donde “Carlos” (El Idiota) debe resolver una cantidad de enigmas que “La doctora” le forzará a responder, para llegar a conseguir una cantidad enorme de dinero, con el detalle que si no contesta correctamente estará poniendo en riesgo la vida de cada uno de los miembros de su familia. 
Los personajes cómicos no le son extraños a Basilio Álvarez, actor multifácetico que ha interpretado varios muy recordados en la escena teatral venezolana durante las dos últimas décadas, en montajes como   La cena de los idiotas ,  Art ,  El Crédito  y  Ay Carmela , entre otras. Igual la siempre activa y hermosa Sonia Villamizar también se ha sumergido en la comedia con la exitosas piezas  Toc Toc , A 2,50 la cuba libre y El método Grönholm, por citar solo tres. 

SOBRE EL AUTOR

Jordi Casanovas (Vilafranca del Penedès, España, 1978) es actor, director teatral y fundador y director de la compañía FlyHard desde 2005 hasta 2013. Ha escrito una treintena de textos teatrales, entre las que destacan Una historia catalana, La Revolución, Lena Woyzeck, La Ruina, City/Simcity y  Wolfenstein, entre otras. 
Los trabajos de este polifacético autor son variados, ya que “hay muchas cosas que contar. Es que creo que se puede hacer teatro de casi todo. Además, me han pasado muchas cosas en mi vida. Todo te da experiencia. Incluso las cosas negativas te enseñan. Además puedes utilizar las obras para responderte a las cosas que te ocurren en la vida”. 
Sobre  I.D.I.O.T.A.,  Casanovas comentó en una entrevista realizada en su natal España: “Había varias preguntas que me quería hacer. La primera es saber por qué somos capaces de ser tan obedientes y aceptar según qué situaciones. ¿Por qué nos doblamos a ciertos poderes cuando podríamos romper esta relación? También me quería preguntar qué puede provocar la evolución en un ser, ya no intelectualmente sino como persona en el camino del auto conocimiento. I.D.I.O.T.A, como cualquier otra obra de teatro, es meta-teatral, y lo que me pregunto es, cuáles son los procesos por los que un personaje acaba descubriendo cómo es él. En este caso el personaje está puesto al límite por un agente externo que lo hace descubrir su personalidad a marchas forzadas”. 
En cuanto al desarrollo de la pieza comentó en otra interviú: “Su motor son los enigmas que hay. El hecho de poner a prueba un personaje de manera constante con enigmas y que vayan progresando con dificultad es muy importante. Además, el público puede jugar al enigma, hay algunos que son muy fáciles y el público encuentra difíciles y viceversa, algunos donde el personaje se atasca y el público ha encontrado la solución fácilmente. Entonces vas alternando, y el público se encuentra en situación de superioridad o de debilidad dependiendo del momento. Este juego sí ha sido deliberado y he ido tensando la cuerda. El público es el tercer personaje. Algunos de estos enigmas les he tenido que buscar y yo no los hubiera sabido resolver. Esta ha sido la parte más pensada”. 
Las funciones serán en el Teatro Trasnocho viernes a las 6:00 pm; sábados y domingos a las 5:00pm.  La temporada comienza el 19 de enero hasta el domingo 1 de abril.





domingo, enero 14, 2018

Edgar Borges,novelista por necesidad

Edgar Borges,escritor venezolano con obra propia.
Salió hace largos diez años de Caracas y es instaló en España para vivir y escribir una original literatura de ficción, tras una serie de sacrificios existenciales. Ahora en ocasión del lanzamiento de su más reciente novela, La niña del salto, revela algunos detalles de su oficio, el cual le ha sido exitoso.
¿Satisfecho por lo hecho?
Escribir para mí es una necesidad, es como leer, lo hago porque lo necesito y lo disfruto. ¿Cómo no estar satisfecho si lo puedo hacer? La literatura es la mejor forma que he encontrado para liberarme de la burocracia.
¿Cree que valió la pena tanto sacrificio?
Literariamente no he tenido que hacer ningún sacrificio. Esto ha sido un gusto que ha ido fluyendo. Como escritor no participo en los canales comerciales de la industria, no me interesa. Con esto no crítico a quien lo hace, cada quien intenta seguir el camino que considera necesario para exponer su trabajo. Me interesa es la obra y la comunicación que, a través de sus lecturas, pueda establecer con los lectores.  Por ello público con editoriales pequeñas o medianas, es un asunto de elección, de actitud ante el fondo de la literatura. La literatura la percibo como un zambullirse en el agua, retener el aire y después salir con un aire diferente ante la vida.
¿Ya tiene algunas metas alcanzadas?
No camino hacia los modelos de éxito que se nos venden como únicos, como la cúspide absoluta, esa no es la vida, eso no es literatura. No me interesan esos modelos. Camino hacia crear mi sentido de la ficción. Imagino que ahí hay metas, pero seguramente son imperceptibles. Quizá las veré más adelante, cuando eche la vista atrás.
¿Se sientes escritor de cuál orilla?
Me siento escritor de la orilla de la ficción.
¿Qué es lo más importante de lo alcanzado?
Recibir de una persona su lectura de alguno de mis libros completamente distinta a la que en su momento yo concebí.
¿Y ahora que viene?
En este momento en España sale mi nueva novela, La niña del salto. Ahora viene la promoción y las presentaciones, en marzo la novela saldrá en Estados Unidos, primero en español y en septiembre en inglés. Esta es una novela que, de algún modo, he vomitado. La llevaba como un volcán que necesitaba salir. Cuenta la historia de una mujer que vive atrapada entre su tristeza actual y sus fantasías del pasado, cuando soñó con ser ella. Pero también es la historia de una niña, la hija de esta mujer, que en lugar de caminar salta. Igual es la historia de un marido, la pareja de la mujer y el padre de la niña, que con su amargura domina la realidad de un pueblo. Un pueblo sumido en el aburrimiento del destino, o de la política. Al mismo tiempo es la historia de un grupo de extranjeros que llegan a ese pueblo para promocionar la poesía. Es la historia de muchas cosas, sin embargo, pienso que esta novela es la historia de la muerte de la infancia. Luego vendrán muchos pasos. En estos momentos dos de mis obras se están traduciendo.  El hombre no mediático que leía a Peter Handke al serbio y El olvido de Bruno al portugués. También tengo en mente una novela distópica, me interesa ese espacio de la ficción. La literatura distópica es el mejor espejo que la ficción le puede mostrar al presente. Un espejo que muestra realidades incómodas y eso me interesa, intentar golpear desde un futuro supuesto.
¿En Venezuela ya lo editaron?  
En Venezuela, Ígneo Editorial publicó Apuntes con Rubén Blades y La ciclista de las soluciones imaginarias; más recientemente, en 2017, Lector Cómplice acaba de lanzar El olvido de Bruno.
Biografía
Edgar Borges nació en Caracas, Venezuela, e| 24 de abril de 1966; desde el año 2007 reside en España. En su obra, la ficción es una fuerza inherente al ser humano que derrumba y construye realidades. Ante las circunstancias, los personajes tienen que decidir si son fichas de un destino o hacedores de una nueva trama. La literatura como confrontación y salida, “la palabra sin estorbos ni malabarismos opera como un hilo invisible que muestra historias y espacios… El arte en lugar de correr tras la realidad, la implosiona y la transforma”, así define el escritor su ideal de trabajo. Ha obtenido diversos premios y reconocimientos internacionales. Es autor de novelas y libros de apuntes como ¿Quién mató a mi madre?, La contemplación, Crónicas de bar, El hombre no mediático que leía a Peter Handke, La ciclista de las soluciones imaginarias y El olvido de Bruno. Parte de su obra ha sido traducida al italiano, inglés, francés y portugués. Escritores como Enrique Vila-Matas y Peter Handke se cuentan entre los lectores que siguen su ficción con interés.




Carlos Arroyo dirige ya la Compañía Nacional de Teatro

Carlos Arroyo llega a la institución fundada por Isaac Chocrón hace 34 años.
Las nuevas riendas de la Compañía Nacional de Teatro (CNT), institución adscrita al Ministerio del Poder Popular de la Cultura,  las asumió el reconocido director Carlos Arroyo, desde el pasado miércoles 10 de enero de este año 2018 con el objetivo de continuar consolidando, unificando y fortaleciendo la labor de los hombres y mujeres de las artes escénicas en el país. 
 Arroyo, quien tiene 35 años dedicado al mundo de las tablas, expresó que los grandes retos a enfrentar en su gestión serán “la visión ideológica y creativa de la teatralidad venezolana”; expandir el abanico de oportunidades para los artistas con la conformación de repertorios y producciones, además de “unificar a estos hombre y mujeres a través de núcleos de elencos estables en cada una de las regiones de Venezuela”. 
 El oriundo del estado Portuguesa, agregó además que en esta nueva etapa de la institución apostará al fortalecimiento de la dramaturgia, actuación, producción e investigación desde la “dimensión conceptual del teatro local, donde podamos vernos reflejados”; la generación de nuevos espacios para abarcar un mayor número de artistas, dramaturgos, productores y técnicos para fomentar la “felicidad a partir del teatro”; la activación de un “plan piloto” de repertorios fijos en los estados Miranda, Sucre y Portuguesa, que luego se extenderá por el territorio nacional, todo ello bajo el lema: “El Teatro Piensa”. 
 “A partir del pensamiento, el fortalecimiento y la unificación del teatro en el país queremos que las artes escénicas sean masivas y que estos proyectos de la compañía se impulsen desde el Plan Reverón 2018 como desarrollo de los procesos de identidad nacional”, enfatizó Arroyo. 
 Asimismo, el director de la reconocida obra Peludas en el Cielo, original de Gustavo Ott, recordó que seguirá trabajando bajo las líneas de la institución en la búsqueda de seguir consolidando los estímulos creativos a través de las premiaciones, estrenos y coproducciones, repertorio, investigaciones, formación y capacitación, el Circuito Nacional de Teatro y los Convenios de Cooperación cultural.
 Más de tres décadas en el teatro 
El reconocido director de teatro, Carlos Arroyo, quien nació en la población Paraíso de Chabasquén en el estado Portuguesa en el año 1964, tiene 35 años de carrera dedicados al teatro nacional, se formó en la escuela de teatro Porfirio Rodríguez, en Caracas, y tiene un doctorado otorgado por la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Unearte) como “Maestro Honorario”, fue el creador de uno de los encuentros culturales más importantes del país, el Festival de Teatro de Occidente (FTO). 
 Arroyo tiene en su haber más de 70 montajes, entre las que destacan:  La Colección del Peregrino, Peludas en el Cielo, Robinson en la casa de Asterión , entre otras importantes piezas que han traspasado nuestras fronteras y se han escenificado en países como Italia, Grecia, España, Chipre, México, República Dominicana, Cuba, Colombia, Argentina, Perú, Ecuador, entre otras latitudes.
Caldera deja un legado 
El presidente saliente Alfredo Caldera, dejó en su paso por la institución un legado de grandes logros que enaltecieron, consolidaron y visibilizaron las artes escénicas en el país entre los que destacan: la activación de la Red Nacional de Teatro en función de fortalecer el trabajo del Estado con el Poder Popular, en ese sentido la organización del 2° Congreso de Teatro y Circo, la reactivación del Circuito Nacional de Teatro, el apoyo a los festivales nacionales e internacionales, así como también a la Red Nacional de Titiriteros, capítulo Unima Venezuela, y la Red Nacional de Arte Circense. 
 Asimismo, durante la gestión que realizó Caldera por más de cinco años al frente del CNT se logró que la acción del teatro trascendiera a nivel nacional producto de las articulaciones y convenios con gobernaciones, entes adscritos, alcaldías e instituciones culturales. 
 Por último, el también sociólogo se destacó como promotor y creador de dos de los principales galardones del teatro venezolano: Premio Nacional de Dramaturgia Apacuana y Concurso de Ensayos sobre Teatro, siendo uno de sus éxitos más resaltantes la nueva conformación del elenco estable y su gran estreno con la obra del maestro Román Chalbaud, El pez que fuma, con más de 12 mil espectadores en el Teatro Teresa Carreño en 2017,dirigida por Ibrahim Guerra.


jueves, enero 11, 2018

Edgar Borges presenta otra novela en Madrid

Otro intelectual venezolano lucha por consagrarse desde allende los mares y en este caso es Edgar Borges, quien presenta en Madrid su nueva novela La niña del salto, la cual es la historia de una mujer que quiere dar un salto hacia un lugar donde ha dejado sus sueños. “Pero también es la historia de una niña, la hija de esa mujer, que en lugar de caminar salta", ha reiterado el escritor en correspondencia enviada por internet, como se acostumbra ahora.
La niña del salto (Ediciones Carena, 2018) es la ficción más ambiciosa que, hasta el momento, ha creado   Borges. Desde un inicio la novela sacude al lector por sus historias hiladas con frases poderosas. “A veces Antonia pasaba horas sentada en el váter; lo hacía para restarle tiempo a la convivencia con su marido” o “Ella hace tiempo para no llegar a casa”, son algunas de las frases que tienen que ver con la vida de Antonia, el personaje inolvidable que se debate entre sus fantasías y la rutina de un pueblo condenado al fastidio.
Un pueblo gris y antiguo; un bosque; una niña que salta en lugar de andar; una mujer con sueños rotos que es presa de sus propias rutinas; un marido saturado de ira que año tras año organiza un torneo de póker para sentir y dejar sentir su poder sobre los demás;  tres simuladores de oficio que se enfundan en la piel de tres promotores de poesía, pero también de escritores. ¿Virginia Woolf?, ¿Boris Vian?, ¿Susan Sontag?, ¿Georges Perec?, ¿Ana María Matute?, ¿Diane di Prima?, ¿César Aira?. Dos fechas trágicas, un romance inusual y abundante misterio, son  algunos de los elementos que el novelista propone y a la vez mueve hábilmente, como fichas de ajedrez, para componer una novela extraña, sugerente, cargada de tensiones y posibilidades.
La historia que nos cuenta La niña del salto es una especie de poema épico que se desarrolla en la villa asturiana de Santa Eulalia de Cabranes —o Santolaya, como oficialmente se la conoce en asturiano—, ¿pero realmente es allí donde acontecen los hechos o se trata quizá de un lugar distinto aunque parecido en un universo paralelo? ¿O acaso lo narrado no es más que la ebullición de uno de los tantos universos que pueden coexistir en la cabeza de un ser humano? Todo es posible en la nueva novela de este autor (con un singular y muy atractivo imaginario) que estamos seguros no decepcionará a sus lectores habituales ni, desde luego, a aquellos que se atrevan a adentrarse por vez primera en su universo literario.
La niña del salto es la tercera novela que Borges publica con el sello catalán Ediciones Carena. En 2014 logró varias ediciones con La ciclista de las soluciones imaginarias, que le mereció numerosas críticas y ampliación de los lectores. Luego, en 2016, repitió un éxito semejante con El olvido de Bruno, un drama que tiene el alzheimer como alegoría de la aniquilación del individuo. Ambas obras fueron publicadas en diversos países. Antes, en 2013 y 2015, el escritor penetró Italia con la traducción de sus novelas La contemplación y El hombre no mediático que leía a Peter Handke, respectivamente.
La imagen de la cubierta de La niña del salto es la actriz Mamen Camacho (célebre por sus participaciones en Anna Karenina y Casa de muñecas) captada por el lente del fotógrafo Roberto Carril Bustamante y bajo el diseño de Rocío Morilla.
En Madrid La niña del salto se presentará en la librería Rafael Alberti el  miércoles 7 de febrero, a las 19:00 horas. Borges participará en una lectura con la actriz andaluza Mamen Camacho en un juego literario entre autor y personaje, para después sostener un diálogo con el escritor madrileño Juan Laborda Barceló. Dirección: Calle Tutor, 57.
Biografía
Edgar Borges nació en Caracas, Venezuela, e| 24 de abril de 1966; desde el año 2007 reside en España. En su obra, la ficción es una fuerza inherente al ser humano que derrumba y construye realidades. Ante las circunstancias, los personajes tienen que decidir si son fichas de un destino o hacedores de una nueva trama. La literatura como confrontación y salida, “la palabra sin estorbos ni malabarismos opera como un hilo invisible que muestra historias y espacios… El arte en lugar de correr tras la realidad, la implosiona y la transforma”, así define el escritor su ideal de trabajo.
Ha obtenido diversos premios y reconocimientos internacionales. Es autor de novelas y libros de apuntes como ¿Quién mató a mi madre?, La contemplación, Crónicas de bar, El hombre no mediático que leía a Peter Handke, La ciclista de las soluciones imaginarias y El olvido de Bruno. Parte de su obra ha sido traducida al italiano, inglés, francés y portugués. Escritores como Enrique Vila-Matas y Peter Handke se cuentan entre los lectores que siguen su ficción con interés.
Agenda de presentaciones.
*Valladolid. Casa del Libro, jueves 25 de enero a las 19:30 horas. El autor conversará con el periodista y escritor Juan Martín Salamanca.
*Madrid. Librería Rafael Alberti, miércoles 7 de febrero a las 19:00 horas. Lectura dramatizada de la actriz Mamen Camacho y diálogo del autor con el escritor Juan Laborda Barceló.
*Madrid. Café librería El dinosaurio todavía estaba allí, jueves 22 de febrero a las 19:30 horas. La niña del salto ensamble. Literatura, teatro y música. El autor participará en una lectura dramatizada junto a las actrices Mamen Camacho y Silvia Campos y la música de Víctor Geyser y Ruth GM, bajo la puesta en escena de Víctor Vegas. Entrada libre hasta completar aforo.
*Gijón. Casa del Libro, viernes 9 de marzo a las 19:30 horas. El autor conversará con el escritor Diego Medrano.
*A Coruña. FNAC, viernes 23 de marzo a las 19:30 horas. El autor contará las claves de su novela con la bloguera Tensy Gesteira.






miércoles, enero 10, 2018

Hemingway finalmente en Caracas

José Tomás Angola encarna a Ernest Hemingway.

El bardo inglés John Donne (1572-1631) enseña con su poema Por quién doblan las campanas que “ningún hombre es una isla entera por sí mismo porque cada hombre es una pieza del continente, una parte del todo. Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia”.
 Y ahora, gracias a la magia del teatro, desde el próximo 27 de enero, el dramaturgo caraqueño José Tomás Angola Heredia (1967) y el legendario escritor estadounidense Ernest Miller Hemingway (Oak Park, 1899/ Ketchum, 1961) lo demuestran suficientemente con el espectáculo Ningún hombre es una isla, que hará temporada en la Sala Alexander Humboldt.
HEMINGWAY
Angola Heredia evoca y materializa a Hemingway porque su figura siempre le cautivó por su vida tan intensa, desafiante y titánica. “Construyó en sí mismo, su mejor personaje. Pero si nos adentramos en sus libros sorprendería la sensibilidad y la delicadeza de su prosa y sus personajes. La cuentística de Hemingway es de lo mejor del siglo XX. Algo entonces parece no cuadrar. ¿Quién era en verdad este hombre más grande que la vida que cazaba leones y pescaba grandes agujas, asistía como corresponsal de prensa a todos los frentes de batalla de su tiempo, boxeaba con quien fuera y bebía centenares de botellas de whisky?, ¿el que reflejaban los periódicos de entonces o el que subyace en sus obras?”
 Puntualiza que cada protagonista de Hemingway es una creación que intenta ser su alter ego. “Él mismo se idealizaba y se volvía Frederick Henry, el soldado iluso de Adiós a las armas, o Jake Barnes, el periodista impotente por una herida de guerra, de Fiesta, o Harry Morgan, el cínico pescador y contrabandista con mala suerte, de Tener y no tener. Y por supuesto Robert Jordan, quizá su alter ego más genuino, el profesor norteamericano que se involucra en la guerra civil española, de Por quién doblan las campanas”.
FRAGIL, DEBIL Y SENSIBLE
Angola Heredia escribió, dirigió y protagonizó Ningún hombre es una isla porque esos conflictos existenciales son profundamente atractivos para cualquier argumento teatral. “Hemingway luchó toda su vida para demostrar que era un tipo duro, viril, cínico, cuando en realidad se sentía frágil, débil y sensible. Ese ruido, esa incongruencia emocional, junto con los impulsos autodestructivos debieron ser muy tormentosos. Él es una metáfora maravillosa sobre la ficción literaria. Una oportunidad estupenda para explorar temas que me interesan mucho: la creación como acto de lucha contra el determinismo de la vida, la muerte como final angustiante e inevitable, el amor como único aliento existencial”.
Advierte Angola Heredia que mucha gente en Venezuela ha oído hablar de Hemingway, pero muy pocos han leído sus obras. “Creo que lo más genuino y poderoso de él, no es su existencia cuasi mítica, sino el legado literario que nos dejó. En sus cuentos, pequeñas joyas, está contenida la tragedia del mundo. Son diminutos fragmentos donde brillan el dolor, la compasión, la solidaridad, el amor, la alegría, la piedad, la culpa, la soledad. Instantes que copan la realidad de todos los seres humanos. Poca gente sabe, por ejemplo, que Hemingway en vida estuvo muy pendiente de las corridas de toros aquí en Venezuela. Era algo que le apasionaba. Escribió sobre las faenas en el Nuevo Circo, en Valencia y Maracaibo. Sabía cuándo empezaba la temporada y llevaba una bitácora de esos meses. No sé si valga de algo esa anécdota, pero me parece simbólico que él haya estado atento de nosotros en ese trance de muerte que es el toreo, y nosotros ahora, en otro trance de muerte histórico como el que padecemos, estemos atentos de él, por eso Hemingway es ahora nuestro contemporáneo”.
FILOSOFÍA VITAL
 ¿Qué enseñanza nos deja este Hemingway teatral? “Para el momento tan tenebroso que vivimos, donde lo único que parece tenernos en pie es la esperanza de salir de esta pesadilla, Hemingway elabora en todas sus obras una serie de ideas que bien podrían ser aplicadas para nuestro tiempo y realidad y que trato de rescatar para la pieza. Él mismo las resumió: El mundo es un hermoso lugar, vale la pena defenderlo y detesto dejarlo, el hombre no está hecho para la derrota; un hombre puede ser destruido pero no derrotado, jamás piensen que una guerra, por necesaria o justificada que parezca, deja de ser un crimen, y el hombre que ha empezado a vivir seriamente por dentro, empieza a vivir más sencillamente por fuera”.
Ningún hombre es una isla no es un espectáculo teatral más, dentro de lo tradicional, porque gracias al mapping audiovisual es toda una novedad en la escena venezolana, ya que Angola Heredia tiene varios años y montajes trabajando con tecnologías asociadas al video, no como una simple proyección, que se usa mucho, sino como elemento discursivo propio. Usarlo como parte del lenguaje teatral, como se hace con la escenografía o el vestuario, no como adorno o efecto.  El mapping le ha permitido explorar ese camino. Poco los están haciendo en Venezuela porque es costoso, requiere de equipos y personal que conozca el medio, pero además porque exige una nueva lectura del director sobre el texto teatral. El puestista debe romper con las clásicas unidades aristotélicas de acción, tiempo y unidad, pues gracias al mapping, la escenografía virtual y la estereoscopía permiten poner en escena todo lo que la imaginación sueñe. A ojos de esta posibilidad la lectura del texto teatral ya no puede ser plana y consecutiva, debe ser dimensional y poética. Entonces lo que hoy todo el mundo usa como artificio, se vuelve discurso. En el mundo de la ópera internacional y la danza es donde más se está trabajando con estas tecnologías, porque es más fácil trabajar la música y la imagen. Con el teatro de texto es mucho más complejo porque prácticamente implica reescribir plásticamente las piezas. “Pero ese es el camino si se quiere proponer nuevas e innovadores visiones sobre el escenario. De todas maneras, algo siempre será sagrado e inamovible. El teatro es un acto artístico en donde lo único que se necesita realmente es un actor, un texto, y un espectador. Todo lo demás sobra”, reitera.
Angola Heredia, profundamente venezolano, no se marcha, sigue aquí con su espacio de lucha, su motivo para permanecer escribiendo, haciendo teatro y buscando la reflexión de todos, la emoción de todos, alimentando el impulso por seguir siendo parte de este enorme sentimiento que llamamos nación y ahora más con este singular  mapping de Hemingway  que toma la figura del escritor durante sus últimos años, en su finca en Cuba, para adentrarnos en un tema que ha sido constante en su escritura: el valor ante la vida y el valor ante la muerte.




lunes, enero 08, 2018

Carlos Marx regresa a Caracas en mayo

José León en su histórica caracterización de Carlos Marx
El bicentenario de Carlos Marx no podía “pasar por debajo de la mesa en Caracas” y por eso que la Compañía Nacional de Teatro y el grupo Los Monigotes presentarán la coproducción Marx en Caracas, durante el próximo 5 de mayo, fecha del natalicio del legendario filósofo alemán, en la sala de Conciertos de la Universidad Nacional Experimental de Artes (UNEARTE).
El director Oscar Acosta y el actor José León exhibirán así el unipersonal Marx en Caracas, adaptación de la pieza Marx in Soho (1999), respetuosa traducción de José Sastre (2002) sobre el original de Howard Zinn, historiador y dramaturgo izquierdista (Nueva York, 1922-2010). 
A partir de una situación imposible, pero que se materializa por la magia del teatro, se logra “el retorno” de  Carlos Marx (Tréveris, 1818-Londres, 1888) para cuestionar la  presunta muerte del pensamiento marxista en el campo teórico-práctico del neoliberalismo contemporáneo y subrayar que todo su bagaje filosófico está vivo y disponible ante una revolución futura. 
Inicialmente Zinn escribió una deliciosa y culta pieza de teatro político, donde su Marx retorna a la Tierra y lo ubica en el Soho de Nueva York, pero que en la versión venezolana ahora es en un escenario caraqueño, y frente a unos espectadores exclamara :"¡Gracias a Dios, un auditorio! Me alegro de que hayáis venido. No habéis hecho caso de esos idiotas que han dicho: ¡Marx está muerto! Bueno, lo estoy... y no lo estoy". 
Su personaje se plasma como pocos lo conocieron, subrayando los principales acontecimientos de su vida y de la saga de su época: su matrimonio con Jenny, su exilio a Londres, la muerte de sus tres hijos y los conflictos políticos de aquellos momentos: la lucha de los irlandeses contra Inglaterra, las revoluciones europeas de 1848 y la Comuna de París; además de su estrecha amistad con el millonario Federico Engels y sus polémicas con el anarquista ruso Mijaíl Bakunin.
Zinn esperaba que los espectadores redescubrieran a Marx, precisamente ahora que el neoliberalismo ha fracasado para proyectar y consolidar una sociedad que le permita a la humanidad ser y vivir mejor, tener una verdadera libertad y auténticas realizaciones individuales. Y al mismo tiempo reivindica al humanismo marxista, mal utilizado por algunos revolucionarios y cuestiona los desatinos cometidos en su nombre.
El director Acosta versionó al original y logró que el excelente actor León materializara a un combativo ideólogo, humano, contradictorio, humorista, carente de dogmatismos e interesado, incluso, en conocer al socialismo del siglo XXI, para la cual expropia un clavel rojo y se la coloca en el ojal de su paltó.
 Es acertado que se muestre Marx en Caracas, especialmente para que las nuevas generaciones ponderen a ese maravilloso judío alemán que cambió la historia del pensamiento universal, entre otras cosas.
Este espectáculo se estrenó durante la temporada 2013 en el Festival de Teatro Internacional de la Colonia Tovar, que coordina José  Gregorio Magdaleno a finales del mes de diciembre de 2013 y fue mostrado también en el Festival de Teatro de Occidente, que comanda Carlos Arroyo, nuevo director de la Compañía Nacional de Teatro.