miércoles, febrero 07, 2018

Sólo un instante en la sala Rajatabla

Directora Jennifer Morales. actriz Adriana Bustamante y   Joan Bozo

No dejaremos de reiterar que la inconclusa obra creativa y gerencial del teatrero Carlos Giménez sigue gravitando positivamente, a casi 25 años de su salida hacia el infinito, en esta segunda década del siglo XXI. No todo se ha perdido en este carnaval de estúpidos egoísmos donde todos participamos. Hay artistas que se formaron y ahora por sus propios méritos y sacrificios reclaman su puesto en el desarrollo colectivo de las sufridas artes escénicas venezolanas.
 Es el caso del artista múltiple Jorge Cogollo (Caracas, 1986), a quien el pasado viernes 2 de febrero le estrenaron su texto Sólo un instante en la sala Rajatabla, centrado en la saga de un niño que es expulsado del colegio porque tiene un hogar donde dos mujeres (sus dos Marías) lo crían y lo aman, ya que la directora no entiende ni acepta que un alumno tenga parientes homosexuales, en este caso lesbianas. Es un montaje, al estilo del básico café-concert germano, bien dirigido y excelentemente actuado por Jennifer Morales y Adriana Bustamante, con el perfecto acompañamiento musical del guitarrista Jean Bozo.
Epifanía del autor
Cogollo, a quien conocimos y ponderamos cuando era el actor protagonista de históricos espectaculos infantiles como Oliverio y Simón, en los años 90, vive ahora en la capital mexicana y desde allá cuenta que ingresó al programa social Niños Actores de Venezuela, creado a instancias de Carlos Gimenez y su proyecto Teatro Nacional Juvenil de Venezuela, cuando tenía ocho años, dirigido por Roberto Stopello. Esas fueron sus primeras experiencias teatrales. Ha participado en festivales internacionales en Chile, Argentina y Colombia.  En el 2013 se instaló en Argentina a seguir investigando sobre la escritura teatral.  Ha recibido múltiples  reconocimientos: Botón de oro de la Alcaldía de Caracas(1998), Premio TIN (1998), Mejor dirección Festival Vale Todo (2004), Mejor dirección Festival Unearte (2008), Mejor obra infantil Premio Municipal de Teatro (2012) y Mención especial Premio Compañía Nacional de Teatro  Apacuana (2017). No es, pues, un desconocido, que además tiene méritos reconocidos.
Sobre que lo lleva a escribir Sólo un instante, puntualiza que actualmente vive y mora en Ciudad de México, “estuve en Argentina cuatro años (quizás vuelva a Buenos Aires), de los cuales dos estuve sacando la maestría de Dramaturgia, estoy en esa lucha con la tesis, pero siendo migrante es tan difícil; mi proyecto de tesis tiene que ver con las lecturas de la mitología en la posmodernidad, a paso lento pero se avanza. He sobrevivido, porque siempre se puede leer y escribir algo aunque se tengan los huesos rotos de las largas jornadas que suelen tener los bares porteños. Aquí en México estoy dando clases en una escuela primaria, es otra experiencia y a veces trabajo en un bar de un amigo español. En cuatro años fuera he podido viajar un poco: Mexico, Argentina, España e Italia, siempre visitando amigos, como una especie de oxígeno y recordatorio del país donde pertenezco. Ojo no viajo como burgués, viajo de puyita en puyita, con amigos, trabajando en un bar para pagar el próximo avión. He sido feliz, por supuesto. Este Sólo un instante tal vez es el resultado de un viaje, también de una convivencia, porque las convivencias siempre dejan grandes obras de teatro, igual que los viajes claros. Grandes por lo menos en la experiencia de descubrirlos. Conviví con una chica argentina quien le gustan las chicas, con ella viajé a España y bueno…se dieron un montón de experiencias. Compartí sus luchas, sus frustraciones, sus amores, todo y se convirtió en mi hermana.  Creo que ella, más el testimonio de algunos amigos sobre la maternidad, hizo esto que se llama Sólo un instante. Es el resultado de ese viaje en que ando, y de esa convivencia; ella me pedía que la acompañara a las marchas del orgullo gay, evento que nunca había ido, y pude verlo en España y en Buenos Aires, una fiesta distinta, fuerte, que no se calla: Pude escuchar frente a frente esa pelea....recuerdo verla llorar cuando en el desfile de Barcelona  había una parte que  decía algo así como familias de la diversidad, no lo recuerdo bien pero eran las parejas que habían adoptado, caminaban con orgullo al lado de sus hijos, mi amiga Inés  se puso a llorar, y  en ese momento mi cabeza entendió tantas cosas. Fue como en mitología, descubrir la epifanía, descubrir lo bello, lo hermoso y la verdad en sólo un instante. Cuando la obra empezó a presentarse como imagen Recuerdo que el mapa ruta de la obra, lo anote en una servilleta de algún cliente para no olvidarlo, y   en la mañana se fue armando. Creo que viajar te rompe la cabeza y te hace descubrir un poco más este mundo en que andamos y actuamos”.
Cogollo tiene otras tres piezas breves sobre la migración venezolana, y una de ellas es una pareja gay que tiene Sida; uno de los hombres está fuera del país y tiene los medicamentos, el otro se queda en Venezuela. Y a partir de allí se empieza a tener una dura relación. “Es una obra en construcción pero estando tan lejos, creo que se quedará un tiempo más en el baúl del computador”.
Café-concert
Modesto en su dispositivo, pero inteligentemente resuelto por la primera actriz Adriana Bastamente, la directora Jennifer Morales y el músico Bozo, se muestra Sólo un instante como un impactante ritual lúdico de una ceremonia que combina la comedia y la canción, apuntalada en el excelente interprete de la guitarra; donde las caracterizaciones de Michele, la directora, el profesor comprometido, las dos Marías y la abuela llenan la escena y conmueven con sus conflictos y por la fiesta que organiza y anima esa múltiple actriz que es la Bustamante; alternando además la escena con la interpretación afinada de temas musicales (baladas) como A quién le importa, La duda, Mujer contra mujer, Cuando te beso y Brindis, que originalmente fueron popularizadas por Thalía, Gloria Trevi, el grupo Mecano y Juan Luis Guerra. Esto hace que la dureza del tema, como es el bullying o el acoso escolar por la discriminación sexual, se soporte y se disfrute a lo largo de 65 minutos, y genere así la necesaria catarsis, gracias, por supuesto al acople de la interprete y el músico Bozo. Una deliciosa fiesta para exorcizar el horror de una discriminación hacia un niño, porque su madre es lesbiana.



martes, febrero 06, 2018

El perro y la rana celebra 12 años de libros libres por y para el pueblo

La Fundación Editorial Escuela El perro y la rana (FEEPR) cumple 12 años creciendo como una familia, madurando en el ejercicio editorial y enfocando la mirada más allá de los mares y las fronteras, con el firme propósito de expandir el trabajo que ha venido desarrollando y garantizar el acceso al libro y la lectura desde cualquier parte del mundo.
Con “12 años de libros libres”, El perro y la rana inicia sus actividades aniversarias el próximo 6 de febrero y se extenderán durante todo el mes. Esta frase hace referencia a la democratización del conocimiento y el acceso gratuito a los más de 300 títulos que se pueden descargar a través del portal web de la editorial, en la Biblioteca Más Liviana del Mundo.
El Eje del Buen Vivir es el sitio escogido para iniciar la fiesta de esta casa editorial nacida en revolución. El 6 de febrero, a las 2 de la tarde, se llevará a cabo una sesión de cuentacuentos para los más pequeños de la casa a cargo de Norma Guatarama, promotora de lectura y contadora de historias, que acompañará de música, palabras, sonidos, aromas y sensaciones para un encuentro mágico con el mundo de la palabra.
Seguidamente, Alexis Anteliz, especialista en conocimiento libre de Conatel; Marianícer Figueroa, autora del libro El sentido del conocimiento libre; y Lenin Brea editor de la FEEPR; tendrán un diálogo abierto en el conversatorio “Políticas públicas para la liberación del conocimiento y la cultura”, un espacio donde se disertará en torno a la lucha contra la privatización del conocimiento, así como la importancia de la difusión de contenidos bajo licencias libres para democratizar la cultura.
Durante esta actividad se hará un merecido reconocimiento a las y los trabajadores con 12 años de labores dentro de la institución, miembros fundadores a quienes se homenajeará con un regalo musical del cantautor venezolano José Alejandro Delgado.
También, durante todo el mes de febrero, se realizarán presentaciones de nuestras más recientes novedades como Triamento de Ernesto Cazal, joven pluma de la escritura venezolana. Por otro lado, seguiremos llevando el debate a nuestras comunidades sobre el proceso político liderado por el presidente Chávez a partir de 1998, a través del libro Del rentismo al socialismo comunal bolivariano (2017) de Iraida Vargas y Mario Sanoja. También, realizaremos el conversatorio “El libro en tiempos de guerra”, una reflexión en torno a la importancia del libro y la lectura en la coyuntura política y económica actual, tanto en su función formadora de conciencia como en su cualidad de bien cuya producción y distribución podrían aportar positivamente a la economía del país, con María Alejandra Rendón, poeta y diputada suplente de la Asamblea Nacional por el estado Carabobo, y Carlos Ortiz, docente y editor especialista con más de 20 años de experiencia en el área.

Libros libres en la calle, 12 años de historia
La Fundación Editorial El perro y la rana fue creada el 6 de febrero del 2006 de la mano del presidente Hugo Rafael Chávez Frías, quien siempre fue un promotor por excelencia del libro y la lectura como instrumentos indispensables para forjar la conciencia crítica.
Con centenares de títulos para descarga gratuita en el portal web y más de 4.000 títulos editados, el propósito de esta fundación es ofrecer un espacio editorial incluyente para fomentar la lectura. Son casi 8 millones de ejemplares impresos y distribuidos en todo el territorio nacional en manos del pueblo venezolano.
Otra de las puntas de lanza de esta editorial es la creación de las colecciones dirigidas a jóvenes y niños, como Caminos del Sur, Avíspate, Fantomas y Juventudes Comandantes, pensadas específicamente para abordar los requerimientos de ese target lector. Todas han tenido un gran éxito gracias a la calidad de sus contenidos y a los bajos costos, en comparación con las editoriales privadas.
El trabajo desarrollado por El perro y la rana es una experiencia única en el mundo: una editorial pública cuyo principal objetivo es garantizar el acceso al libro a bajo costo, promoviéndolo como una herramienta liberadora que rompe paradigmas. Lo decía el presidente Chávez: “No hay herramienta como la cultura para lograr esa recuperación de conciencia, resurrección de pueblos, profundización de quienes hemos sido, quienes somos, y quienes podemos ser…” (2004).

Licencias libres Creative Commons
En la FEEPR innovamos con la incorporación en nuestras publicaciones de las licencias libres Creative Commons, que garantizan el acceso al conocimiento libre protegiendo también el derecho de autor. “La mayoría de los autores que publicamos quieren hacer circular sus creaciones, no quieren hacerse ricos, quieren que los lean. De hecho, consideran que sus creaciones generan un aporte muy importante para el desarrollo de la sociedad y que la gente debe tener acceso a ese conocimiento”, explica Melissa Fernández, coordinadora general estratégica de la editorial.
Creative Commons es una organización no gubernamental que desarrolla planes para reducir las barreras legales que privatizan el acceso al conocimiento. Los permisos ofrecidos por esta institución tienen sus bases en la Licencia Pública General (GPL) de la Fundación Software Libre y permiten a los autores elegir la manera en la que su obra será difundida por Internet.
 SER: libros y más libros en todo el país
El perro y la rana siempre ha estado a la orden de las necesidades de un pueblo desbordante de creatividad, que hasta entonces no había tenido la oportunidad de dar a conocer sus creaciones.
Hoy en día está presente en cada rincón del país, gracias al despliegue alcanzado a través del Sistema de Editoriales Regionales (SER), que tiene presencia en cada uno de los 24 estados, con el objetivo de garantizar la publicación de autoras y autores regionales, cuyas obras han sido ignoradas por los grandes monopolios editoriales. De igual manera, acompaña a los autores ofreciendo procesos formativos en el área de la literatura, promoción de lectura y gestión editorial.
Desde 2007, cuando se materializó este proyecto, el SER ha editado 1.559 títulos e impreso 717.900 ejemplares de estos, que se han distribuido en el territorio nacional gracias a las Librerías del Sur.
Este año la meta es internacionalizar el trabajo que lleva adelante el equipo multidisciplinario que hace vida profesional en la institución con el propósito de ofrecerles la opción democratizadora del saber y promotora del hombre y la mujer libres. 
 Más espacios formativos para el pueblo
Durante el último año, la FEEPR ha incentivado la formación con la apertura del Diplomado en Edición y Promoción del Libro y la Lectura, así como la realización de más de 35 talleres, tanto en nuestros espacios como en las comunidades y que han dejado como saldo positivo libros escritos y hechos por sus propios habitantes: Crónicas obrerasEl barrio que soñamosLa escuela que soñamosPor mi bien, trátame bien;Una página para Fidel Entre mujeres nos cuidamos, algunos de ellos enmarcados en la propuesta formativa Libro-Taller Héctor Bello, fundador de este proyecto concebido como “maravilloso país en movimiento”, y dirigida a comunidades que desean visibilizar, rescatar y valorizar los contenidos pertinentes que coadyuven en la construcción de su propia identidad.
Un nuevo año de sueños por alcanzar y grandes logros espera a esta familia editorial y a quienes, año tras año, han venido acompañando con sus lecturas y participación el trabajo que con amor y dedicación se realiza.
Sigue de cerca todas nuestras actividades y novedades, visitando nuestra página web y redes sociales:@perroyranalibro en Twitter y  @Editorialelperroylarana en Facebook.


domingo, febrero 04, 2018

Hemingway entre nosotros

¿Cuáles son la vasos comunicantes culturales y existenciales entre el contemporáneo teatrero venezolano José Tomás Angola Heredia con el bardo místico inglés John Donne (1572/1631) y el novelista estadounidense Ernest Hemingway (Oak Park, 1899/ Ketchum, 1961)?
¿Por qué se suicida el gringo aquel si aparentemente lo poseía todo? ¿Tenía miedo a vivir o a seguir luchando para escribir más obras famosas por su calidad literaria? ¿Vale la pena vivir a pesar de los obstáculos sociales y políticos? ¿Para qué vivir si debes renunciar a tus afectos o tus placeres? ¿Para qué vivir hasta envejecer acosado por las enfermedades o las desilusiones que proporcionan los seres amados?
Las   respuestas las descubrirá o las deducirá el teatromaníaco que en Caracas acuda a la sala Alexander Humboldt, en la calle Juan Germán Roscio, en San Bernandino, donde precisamente hace una breve temporada el excelente espectáculo Ningún hombre es una isla, escrito, dirigido y además protagonizado por Angola Heredia (Caracas, 1967), apuntalado en los correctos actores Andrea Miartus y José Manuel Vieira.
Solamente en un espacio escénico como el de Humboldt podía Angola Heredia hacer y lucir lo logrado. Un estremecedor homenaje al ya legendario Hemingway durante el último año de su vida, por intermedio de un bien caracterizado y exhaustivo monologo existencial del célebre intelectual, con los precisos y convincente soportes de Miartus y Vieira y la magia audiovisual que le proporcionó la correcta utilización de las técnicas del mapping y el videobean para ambientar la larga y exhaustiva, además de patética, despedida del autor de Por quién doblan las campanas y otras novelas.
NINGUN HOMBRE ES UNA ISLA
Angola Heredia revisa con su texto la poesía y la filosofía de Donne, en especial su poema Ningún hombre es una isla, que es una amarga meditacion sobre los seres humanos y circunstancias existenciales en las sociedades que les ha correspondido vivir, concretamente, como lo canta en su poema, ningún hombre es una isla entera por sí mismo. Cada hombre es una pieza del continente, una parte del todo. Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti”.
El aburrimiento y desencanto existencial de Hemingway, agravado por su dependencia alcohólica  se materializa en la escena gracias al encuentro mágico entre el escritor y los protagonistas de su novela Por quién doblan las campanas, lo cual permite ponderar el escritor en charlas con  Robert Jordan y su enamorada Maria, y avanzar hacia su final: el suicidio, utilizando  una de sus famosa escopetas de cazador, después de haber sido obligado a salir de Cuba por la llegada de la revolución de Fidel Castro y sus guerrilleros de la Sierra Maestra.
Es estremecedor presenciar como Hemingway se desencanta de su vida opulenta y triunfadora en medio de esa soledad acompañada en que vivía y se presencia como se inmola sin dar mayores explicaciones, aunque deja interrogantes sobre su vida sentimental, a pesar de que tenía una esposa aparentemente   enamorada.
 Angola Heredia evoca y materializa a Hemingway porque su figura siempre le cautivó por su vida tan intensa, desafiante y titánica. “Construyó en sí mismo, su mejor personaje. Pero si nos adentramos en sus libros sorprendería la sensibilidad y la delicadeza de su prosa y sus personajes. Algo entonces parece no cuadrar. ¿Quién era en verdad este hombre más grande que la vida que cazaba leones y pescaba grandes agujas, asistía como corresponsal de prensa a todos los frentes de batalla de su tiempo, boxeaba con quien fuera y bebía centenares de botellas de whisky?, ¿el que reflejaban los periódicos de entonces o el que subyace en sus obras?  Él mismo se idealizaba y se volvía Frederick Henry, el soldado iluso de Adiós a las armas, o Jake Barnes, el periodista impotente por una herida de guerra, de Fiesta, o Harry Morgan, el cínico pescador y contrabandista con mala suerte, de Tener y no tener. Y por supuesto Robert Jordan, quizá su alter ego más genuino, el profesor norteamericano que se involucra en la guerra civil española, de Por quién doblan las campanas”.
Angola Heredia, como lo ha dicho, escribió, dirigió y protagonizó Ningún hombre es una isla porque esos conflictos existenciales son profundamente atractivos para cualquier argumento teatral. “Hemingway luchó toda su vida para demostrar que era un tipo duro, viril, cínico, cuando en realidad se sentía frágil, débil y sensible. Ese ruido, esa incongruencia emocional, junto con los impulsos autodestructivos debieron ser muy tormentosos. Él es una metáfora maravillosa sobre la ficción literaria. Una oportunidad estupenda para explorar temas que me interesan mucho: la creación como acto de lucha contra el determinismo de la vida, la muerte como final angustiante e inevitable, el amor como único aliento existencial”.
90 minutos
El espectáculo, que no dura más de 90 minutos de duración, permite que el espectador reflexione sobre los momentos que momentos tan tenebrosos que vivió el protagonista, que, como dice Angola Heredia, lo único que parece tenerlo en pie es la esperanza de salir de esta pesadilla, ya que “el mismo Hemingway elabora en todas sus obras una serie de ideas que bien podrían ser aplicadas para nuestro tiempo y realidad y que trato de rescatar para la pieza. Él mismo las resumió: El mundo es un hermoso lugar, vale la pena defenderlo y detesto dejarlo, el hombre no está hecho para la derrota; un hombre puede ser destruido pero no derrotado, jamás piensen que una guerra, por necesaria o justificada que parezca, deja de ser un crimen, y el hombre que ha empezado a vivir seriamente por dentro, empieza a vivir más sencillamente por fuera”.Es, pues, un intenso y serio hecho teatral, artísticamente bien logrado y donde la música es la salsa o el cemento para amalgamar las acciones y los verdades de los diálogos de un texto que solamente un periodista-dramaturgo podía ser capaz de pergeñar.Este montaje, finamente realizado, con tres actores y una tecnología poco utilizada por los demás teatristas criollos, nos recuerda que el teatro todavía es una valiosa   reflexión sobre la razón o la sinrazón de la vida misma, a pesar de las más difíciles circunstancias, porque nunca no se puede dejar de soñar o de amar o al menos anhelar encontrarse con el ser amado, salvo que se quiera huir de la vida por la fácil puerta infinita del suicidio, tras dejarse vencer por el temible desencanto. 


sábado, febrero 03, 2018

Sólo un instante en la vida del venezolano Jorge Cogollo

Jorge Cogollo en una escalera de su largo viaje-
La inconclusa obra creativa y gerencial del teatrero Carlos Giménez sigue gravitando positivamente, a casi 25 años de su salida hacia el infinito, en esta segunda década del siglo XXI. No todo se ha perdido en ese carnaval de estúpidos egoísmos donde todos participamos. Hay artistas que se formaron y ahora por sus propios méritos y sacrificios reclaman su puesto en el desarrollo de las sufridas artes escénicas venezolanas. Es el caso del artista múltiple Jorge Cogollo (Caracas, 1986), a quien el pasado viernes 2 de febrero le estrenaron su texto Sólo un instante en la sala Rajatabla, centrado en un niño que es expulsado del colegio porque tiene un hogar donde dos mujeres, dos Marías lo crían y lo aman, bien dirigido y excelentemente actuado por Jennifer Morales y Adriana Bustamante.
 Cogollo, a quien conocimos y ponderamos cuando era el actor  protagonista de históricos espectaculos infantiles como Oliverio y Simón, vive ahora en Ciudad de Mexico, y desde allá nos cuenta que ingresa al programa social Niños Actores de Venezuela cuando tenía ocho años, dirigido por Roberto Stopello. “Esas fueron mis primeras experiencias teatrales.  Siguiendo con el TNJV y Unearte. He participado en festivales internacionales en Chile, Argentina y Colombia.  En el 2013 me fui Argentina a seguir investigando sobre la escritura teatral.  He recibido múltiples  reconocimientos: Botón de oro de la Alcaldía de Caracas(1998), Premio TIN (1998), Mejor dirección Festival Vale Todo (2004), Mejor dirección Festival Unearte (2008), Mejor obra infantil Premio Municipal de Teatro (2012) y Mención especial Premio Compañía Nacional de Teatro  Apacuana (2017). No soy, pues, un desconocido”.
Sobre que lo lleva a escribir Sólo un instante, donde ahora participa el valioso guitarrista Jean Bozo, puntualiza que actualmente vive y mora en Ciudad de México, “con esto de la crisis sólo queda viajar y aprender cosas nuevas. Comparto   con la venezolana Gennys Perez, otra dramaturgia amiga, e intercambiamos saberes diarios en este breve tiempo que tengo de este lado. Estuve en Argentina cuatro años (quizás vuelva a Buenos Aires), de los cuales dos estuve sacando la maestría de Dramaturgia, estoy en esa lucha con la tesis, pero siendo migrante es tan difícil; mi proyecto de tesis tiene que ver con las lecturas de la mitología en la posmodernidad, a paso lento pero se avanza”.
“He sobrevivido, porque siempre se puede leer y escribir algo aunque se tengan los huesos rotos de las largas jornadas que suelen tener los bares porteños. Aquí en México estoy dando clases en una escuela primaria, es otra experiencia y a veces trabajo en un bar de un amigo español. Con Gennys inventamos una salita chiquitita que llamamos Teatro del bunker, donde entran 15 personas; la estrenamos con su pieza Tequila y ron. La experiencia fue muy linda, por la cercanía con los espectadores. En cuatro años fuera he podido viajar un poco: Mexico, Argentina, España e Italia, siempre visitando amigos, como una especie de oxígeno y recordatorio del país donde pertenezco. Ojo no viajo como burgués, viajo de puyita en puyita, con amigos, trabajando en un bar para pagar el próximo avión ja ja ja. He sido feliz, por supuesto”.
"Sólo un instante tal vez es el resultado de un viaje, también de una convivencia, porque las convivencias siempre dejan grandes obras de teatro, igual que los viajes claros. Grandes por lo menos en la experiencia de descubrirlos.  Conviví con una chica argentina quien le gustaban las chicas, con ella viajé a España y bueno…se dieron un montón de experiencias. Compartí sus luchas, sus frustraciones, sus amores, todo y se convirtió en mi hermana.  Creo que ella, más el testimonio de algunos amigos sobre la maternidad, hizo esto que se llama Sólo un instante.  Es el resultado de ese viaje en que ando, y de esa convivencia; ella me pedía que la acompañara a las marchas del orgullo gay, evento que nunca había ido, y pude verlo en España y en Buenos Aires, una fiesta distinta, fuerte, que no se calla: Pude escuchar frente a frente esa pelea....recuerdo verla llorar cuando en el desfile de Barcelona  había una parte que  decía algo así como familias de la diversidad, no lo recuerdo bien pero eran las parejas que habían adoptado, caminaban con orgullo al lado de sus hijos, mi amiga Inés  se puso a llorar, y  en ese momento mi cabeza entendió tantas cosas. Fue como en mitología, descubrir la epifanía, descubrir lo bello, lo hermoso y la verdad en sólo un instante. Cuando la obra empezó a presentarse como imagen Recuerdo que el mapa ruta de la obra, lo anote en una servilleta de algún cliente para no olvidarlo, y   en la mañana se fue armando. Creo que viajar te rompe la cabeza y te hace descubrir un poco más este mundo en que andamos y actuamos”.
“Amigo Moreno-Uribe, no tengo twitter, pero siempre leo tu blog (elespectadorvenezolano.blogspot.com), porque vos, junto a Carlitos Herrera, que ya no está entre nosotros, son la memoria del teatro venezolano de las ultimas décadas, cada obra, cada lugar, está retratado en sus páginas, y bueno aunque uno esté lejos siempre expía un poco lo que pasa en su teatro, es casi un deber.  De este lado se lloran las pérdidas del teatro, así como también se aplauden sus aciertos, un abrazo”

 Cogollo subraya que tiene otras tres piezas breves sobre la migración venezolana, y “una de ellas es una pareja gay que tiene Sida, uno de los hombres está fuera del país y tiene los medicamentos, el otro se queda en Venezuela. Y a partir de allí se empieza a tener una dura relación. Es una obra en construcción pero estando tan lejos, aun se quedará en el baúl del computador, a medida que el pasa el tiempo afuera, se hace más difícil relacionarse con los grupos, creo que hacen falta esos proyectos como el piquete que le permitía a los dramaturgos no perder contacto directo con los grupos teatrales, porque al fin el pulmón del teatro son los grupos Siempre se le recuerda como la memoria del teatro”.



miércoles, enero 31, 2018

Hemingway hace su arenga existencial en Caracas

El buen teatro tiene sus cultores y Angola lo demuestra fehacientemente.
¿Cuáles son la vasos comunicantes culturales y existenciales entre el contemporáneo teatrero venezolano José Tomás Angola Heredia con el bardo místico inglés John Donne (1572/1631) y el novelista estadounidense Ernest Hemingway (Oak Park, 1899/ Ketchum, 1961)?
¿Por qué se suicida el gringo aquel si aparentemente lo poseía todo? ¿Tenía miedo a vivir o a seguir luchando para escribir más obras famosas por su calidad literaria? ¿Vale la pena vivir a pesar de los obstáculos sociales y políticos? ¿Para qué vivir si debes renunciar a tus afectos o tus placeres? ¿Para qué vivir hasta envejecer acosado por las enfermedades o las desilusiones que proporcionan los seres amados?
Las   respuestas las descubrirá o las deducirá el teatromaníaco que en Caracas acuda a la sala Alexander Humboldt, en la calle Juan Germán Roscio, en San Bernandino, donde precisamente hace una breve temporada el excelente espectáculo Ningún hombre es una isla, escrito, dirigido y además protagonizado por Angola Heredia (Caracas, 1967), apuntalado en los correctos actores Andrea Miartus y José Manuel Vieira.
Solamente en un espacio escénico como el de Humboldt podía Angola Heredia hacer y lucir lo logrado. Un estremecedor homenaje al ya legendario Hemingway durante el último año de su vida, por intermedio de un bien caracterizado y exhaustivo monologo existencial del célebre intelectual, con los precisos y convincente soportes de Miartus y Vieira y la magia audiovisual que le proporcionó la correcta utilización de las técnicas del mapping y el videobean para ambientar la larga y exhaustiva, además de patética, despedida del autor de Por quién doblan las campanas y otras novelas.
Angola Heredia revisa con su texto la poesía y la filosofía de Donne, en especial su poema Ningún hombre es una isla, que es una amarga meditacion sobre los seres humanos y circunstancias existenciales en las sociedades que les ha correspondido vivir, concretamente, como lo canta en su poema, ningún hombre es una isla entera por sí mismo. Cada hombre es una pieza del continente, una parte del todo. Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti”.
El aburrimiento y desencanto existencial de Hemingway, agravado por su dependencia alcohólica  se materializa en la escena gracias al encuentro mágico entre el escritor y los protagonistas de su novela Por quién doblan las campanas, lo cual permite ponderar el escritor en charlas con  Robert Jordan y su enamorada Maria, y avanzar hacia su final: el suicidio, utilizando  una de sus famosa escopetas de cazador, después de haber sido obligado a salir de Cuba por la llegada de la revolución de Fidel Castro y sus guerrilleros de la Sierra Maestra.
Es estremecedor presenciar como Hemingway se desencanta de su vida opulenta y triunfadora en medio de esa soledad acompañada en que vivía y se presencia como se inmola sin dar mayores explicaciones, aunque deja interrogantes sobre su vida sentimental, a pesar de que tenía una esposa aparentemente   enamorada.
 Angola Heredia evoca y materializa a Hemingway porque su figura siempre le cautivó por su vida tan intensa, desafiante y titánica. “Construyó en sí mismo, su mejor personaje. Pero si nos adentramos en sus libros sorprendería la sensibilidad y la delicadeza de su prosa y sus personajes. Algo entonces parece no cuadrar. ¿Quién era en verdad este hombre más grande que la vida que cazaba leones y pescaba grandes agujas, asistía como corresponsal de prensa a todos los frentes de batalla de su tiempo, boxeaba con quien fuera y bebía centenares de botellas de whisky?, ¿el que reflejaban los periódicos de entonces o el que subyace en sus obras?  Él mismo se idealizaba y se volvía Frederick Henry, el soldado iluso de Adiós a las armas, o Jake Barnes, el periodista impotente por una herida de guerra, de Fiesta, o Harry Morgan, el cínico pescador y contrabandista con mala suerte, de Tener y no tener. Y por supuesto Robert Jordan, quizá su alter ego más genuino, el profesor norteamericano que se involucra en la guerra civil española, de Por quién doblan las campanas”.
Angola Heredia, como lo ha dicho, escribió, dirigió y protagonizó Ningún hombre es una isla porque esos conflictos existenciales son profundamente atractivos para cualquier argumento teatral. “Hemingway luchó toda su vida para demostrar que era un tipo duro, viril, cínico, cuando en realidad se sentía frágil, débil y sensible. Ese ruido, esa incongruencia emocional, junto con los impulsos autodestructivos debieron ser muy tormentosos. Él es una metáfora maravillosa sobre la ficción literaria. Una oportunidad estupenda para explorar temas que me interesan mucho: la creación como acto de lucha contra el determinismo de la vida, la muerte como final angustiante e inevitable, el amor como único aliento existencial”.
El espectáculo, que no dura más de 90 minutos de duración, permite que el espectador reflexione sobre los momentos que momentos tan tenebrosos que vivió el protagonista, que, como dice Angola Heredia, lo único que parece tenerlo en pie es la esperanza de salir de esta pesadilla, ya que “el mismo Hemingway elabora en todas sus obras una serie de ideas que bien podrían ser aplicadas para nuestro tiempo y realidad y que trato de rescatar para la pieza. Él mismo las resumió: El mundo es un hermoso lugar, vale la pena defenderlo y detesto dejarlo, el hombre no está hecho para la derrota; un hombre puede ser destruido pero no derrotado, jamás piensen que una guerra, por necesaria o justificada que parezca, deja de ser un crimen, y el hombre que ha empezado a vivir seriamente por dentro, empieza a vivir más sencillamente por fuera”.
Es, pues, un intenso y serio hecho teatral, artísticamente bien logrado y donde la música es la salsa o el cemento para amalgamar las acciones y los verdades de los diálogos de un texto que solamente un periodista-dramaturgo podía ser capaz de pergeñar.
Este montaje, finamente realizado, con tres actores y una tecnología poco utilizada por los demás teatristas criollos, nos recuerda que el teatro todavía es una valiosa   reflexión sobre la razón o la sinrazón de la vida misma, a pesar de las más difíciles circunstancias, porque nunca no se puede dejar de soñar o de amar o al menos anhelar encontrarse con el ser amado, salvo que se quiera huir de la vida por la fácil puerta infinita del suicidio, tras dejarse vencer por el temible desencanto. 


jueves, enero 25, 2018

Ciudad de Dios en Rajatabla

Un valioso cuarteto de actores

Nada mejor para comenzar la temporada teatral caraqueña del 2018 que un espectáculo sobre la cruda y amarga temática carcelaria adecuada, a nivel informativo, para todos los seres humanos, como lo enseña el montaje Los luceros. Amistad, poder y traición. Se trata de un correctísimo texto del venezolano Herbert Silva, bien puesto en escena por Jennifer Morales, en la histórica sala Rajatabla, desde el pasado viernes 19 de enero, donde destaca la participación ejemplar de los actores, Rafael Gil, Jesús León, Vicente Quintero y José Manuel García, con la producción de Raymar Ugencio.
¿Y porque escogimos un montaje centrado en los problemas de la libertad de cuatro seres humanos hacinados en Ciudad  de Dios, el presidio más peligroso de esa Venezuela teatral? Porque, como lo describe Jane Ciabattari, de la agencia BBC, Cervantes, Dostoievski, Solzhenitsyn y Thoreau no podrían haber escrito de manera tan brillante sin haberse inspirado en la cárcel. Y en este caso nuestro dramaturgo Herbert Silva también lo consigue, porque “como estos escritores y muchos otros han demostrado, que la cárcel, junto con la amplia imaginación humana y el sueño de libertad, puede servir de inspiración para crear obras maestras literarias”.
DEL QUIJOTE AL DRAMA VENEZOLANO
Hay que recordar que El ingenioso hidalgo de Don Quijote de la Mancha fue concebido y escrito, por lo menos en parte, en la cárcel. Despojado de la libertad y con la visión sumamente en sintonía con las ironías de sus circunstancias, Cervantes traspasó las convenciones literarias de su tiempo. ¿La cárcel puede ser una musa? No por elección: la libertad es la condición que escogería la mayoría de nosotros, según lo afirma Jane Ciabattari  en  su crónica, publicada hace ya cuatro años.
“La historia demuestra que los horrores y privaciones del encarcelamiento pueden inspirar obras perdurables. Los autores que han tenido la fuerza intelectual para soportarlo han sido recompensados con perspectivas excepcionales sobre la psicología y el comportamiento humano. La tensión entre la libertad y el cautiverio ha provocado avances creativos inesperados. El ingenioso hidalgo de Don Quijote de la Mancha contiene prácticamente todas las técnicas y todos los recursos imaginativos que han utilizado los escritores de ficción posteriores para cautivar a sus lectores y desarrollar sus obras",
El dramaturgo   Herbert Silva tiene su haber tres obras largas, dos de micro teatro; además varios cuentos y guiones. Hizo un taller con Inés Muñoz Aguirre y a raíz de aquello comenzó a pergeñar su texto basado en las crueles y distintas crónicas sobre las cárceles venezolanas. De ahí surgió esta historia de ficción, Los luceros. Amistad, poder y traición, donde pululan elementos de la realidad, que ha sido reseñada en los medios de comunicación y que ahora la directora y los actores la hicieron posible escénicamente. Retoma ese camino de la denuncia que cultivara, hasta su muerte, el ya legendario Rodolfo Santana, todo un maestro en esa temática.
CARCELES VENEZOLANAS
Se trata de una saga que se desarrolla en la  cárcel Ciudad de Dios, donde nace  una particular amistad entre reos y en medio de esa relación y lucha por el poder suceden episodios dramáticos que involucran al pran Benedicto IV, el preso con mayor poder y que mantiene el dominio total del penal; mientras arremete Casiquiare, un reo recién transferido a la cárcel y quien ha decidido iniciar una huelga de hambre en el pabellón de máxima seguridad para asumir su control y asumirse como pran; Malpadre y Antílope, que son sus fieles luceros que protegen y siguen las órdenes de  sus pranes.
Es, pues, un espectáculo con personajes y lenguajes totalmente criollos, pero aquí hay que recordar que mientras algunos funcionarios califican a los “privados de la libertad” como “mafiosos”, “criminales”, “que están consumiendo” estupefacientes,  y hasta los acusan de “esclavizar” a los internos, en realidad se refieren a los “pranes” y sus “luceros”, una siniestra parte de la organización que se ha desarrollado dentro de las cárceles venezolanas, a pesar de las severas normas impuestas por la autoridades para combatirlos.
 Pero, ¿quiénes son ellos, qué significa los nombres, qué hacen y cuál es su negocio? La palabra pran significa: preso, rematado, asesino, nato. Y según investigaciones, la palabra pran viene de Puerto Rico. Allá la usan en los penales y de alguna forma llegó aquí como desde 1995. El poder del pran va más allá del simple control de los centros penitenciarios. Ellos influyen en las decisiones que se toman en los tribunales, aseveran. Todo lo que ocurre en una cárcel (…) tiene que contar con la autorización del pran (…) el pran tiene casi siempre la fuerza para remover a los directores de los penales, siempre tienen los números telefónicos de los Directores Generales de Servicios Penitenciarios del Ministerio de Interior y Justicia. El poder del pran son las armas y la violencia.
Los “luceros” son los que ejecutan las órdenes del pran, son los hombres más cercanos al pran, los de su “confianza” – entre comillas porque nadie en la cárcel confía completamente en quien le rodea. En las cárceles abundan o abundaban los negocios ilegales, como la distribución de drogas, compra de armas, organización de secuestros, protección a reclusos, e inclusive venta de comida.
El espectáculo logrado por la directora Morales tiene buen ritmo y destaca por las actuaciones de sus cuatro intérpretes. No hay tiempo para respirar, para decirlo de alguna manera, ante la tensión que logran y la recreación verista de una desopilante realidad carcelaria. Todos esos comediantes merecen nuestro reconocimiento por la intensidad que logran a lo largo de los 60 minutos utilizados, dentro de una metálica estructura escenográfica y en medio de los ruidos de una música “carcelaria”. Es uno de esos montajes que nos recuerdan que nadie está exento de caer preso o detenido o privado de la libertad por cualquier asunto.
OJO CON LA HIPERINFLACION

 Y ahora, cuando todos los espectaculos teatrales están amenazados por la hiperinflación que ha disparado los precios de los boletos, en Rajatabla hay que pagar 15 mil bolívares y es quizás una de las salas más baratas en toda la Gran Caracas. El día del estreno pagaron 60 espectadores y 60 butacas quedaron sin ocupar.  

miércoles, enero 24, 2018

Análisis de la dramaturgia venezolana actual

Leonardo  y el importante libro editado en España.
Es un libro poco frecuente para ser leído y muy difícil para ser expendido en Caracas, en 20 euros. Se trata de Análisis de la dramaturgia venezolana actual, perteneciente a la serie Análisis Teatral, que  edita, en Madrid, el ministerio de Economía, Industria y Competitividad de España. Es una bien cuidada publicación de 278 páginas, donde, siguiendo un mismo método propuesto por José-Luis García Barrientos, se analizan seis obras de sendos dramaturgos venezolanos contemporáneos, a la par que se esbozan las claves de la dramaturgia de cada uno de ellos.
Se trata de El insólito y verídico caso de la peluca del fraile de Carlos Sánchez Delgado, Ultimo piso en Babilonia de  Xiomara Moreno, Tres esqueletos y medio  de Gustavo Ott, Doña Bárbara, la perfecta ama de  casa de Elio Palencia, Matria de José Tomás Angola y La Luna en tu ventana de José Miguel Vivas. Seis investigadores venezolanos y dos españoles Firman los respetables y enjundiosos estudios.  Este es, pues, el quinto volumen de una serie de nueve que, como resultado de un proyecto de investigación del Plan Nacional de Investigación y Desarrollo del Gobierno, pretende analizar la dramaturgia actual en lengua española.
El crítico e investigador Leonardo Azpárren (Barquisimeto, 1941), coordinador de esta publicación afirma, en el prólogo, que los dramaturgos venezolanos, aquí compilados, nacieron después del 23 de enero de 1958 y crecieron en un pais democrático y sin la experiencia de las crisis que culminaron en esa fecha. “Espectadores de un nuevo teatro en el que el pais ocupó mucho espacio, alcanzaron la razón dramática cuando afloraron las primeras crisis del modelo social democrático a comienzos de la década de los ochenta, modelado por la crisis petrolera como la columna vertebral de su vida económica y social, y referencia universal para exigirle al Estado todo lo necesario para vivir bien. Cuando los nuevos dramaturgos comenzaron a escribir a finales de la década de los setenta y a lo largo de la siguientes, sintieron los golpes de las primeras crisis, principalmente la financiera en 1983 y la política y social en 1989 que desmontaron la ideología de la Gran Venezuela, con la que los venezolanos fuimos entretenidos a partir de 1974”.
Para Azpárren, Carlos Sánchez Delgado (1958), Xiomara Moreno (1959), Gustavo Ott (1963),   Elio Palencia (1963), José Tomas Angola (1967) y José Miguel Vivas (1975) forman parte de una veintena de dramaturgos que debutó en la década de los ochenta, algunos vinculados con nuevas agrupaciones como el Theja de Jose   Simón Escalona y al Sociedad Dramática de Maracaibo, de Enrique León o bajo el patrocinio de El Nuevo Grupo y Rajatabla. “Incorporados a la vida pública y teatral de un pais que comenzaba a padecer una crisis que continuo por varias décadas, pero al mismo en un contexto de florecimiento teatral engalanado por el Festival Internacional de Teatro de Caracas (FITC), en la escritura de estos novísimos autores están patentes el cambio y las contradicciones que implicaron una ruptura con el discurso dominante desde 1958”.
 El texto de Sánchez Delgado es abordado por Azpárren  y sus claves están a cargo de Rennier Piñero; la pieza de Moreno es evaluada por Penélope Hernández Lara, quien también lo hace con sus claves. Ocdilys Rodriguez Velásquez analiza la pieza y las claves de Ott, mientras Juan Martins se dedica a Palencia en sus dos aspectos. Concepción Reverte Bernal toma a  Matria de Angola y las claves de su escritura teatral, mientras que María Carolina García apunta al texto y la obra en general de Vivas.
La lectura y el análisis de esta publicación es un buen ejercicio para la inteligencia de todos nuestros dramaturgos y críticos, además de los meritorios teatromaníacos venezolanos. Y para cerrar esta reseña de tan importante libro, citamos como Ocdilys Rodriguez Velásquez remata su crítica a la dramaturgia de Ott “quien viene a completar un cuadro de desencanto demasiado conocido en Venezuela, donde a la masacre y la insensatez generalizadas se unen esos seres que se bañan en la sangre de los traicionados mientras ríen, con el público, a carcajadas”.
No podemos dejar de exaltar la tarea hercúlea de García Barrientos para dedicarse de lleno a esta noble tarea de impulsar el análisis de la dramaturgia de nueve paises latinoamericanos, una tarea que no la hace nadie más, hasta ahora.

martes, enero 23, 2018

Agilizar revolución cultural pidió el ministro Villegas a intelectuales y artistas

Periodista y ministro de la cultura en la Venezuela actual
La necesidad de motorizar un auténtica revolución cultural y prestarle más atención a las poblaciones vecinas de la Gran Caracas, calificadas cariñosamente como ciudades dormitorios,  son algunas de las preocupaciones  del  periodista y político Ernesto Emilio Villegas Poljak (Caracas, 29 de abril de 1970), el actual ministro de Cultura de Venezuela. En un rápido encuentro periodístico exclusivo para el diario La voz, declaro así:
¿Cómo encontró o cómo encuentra al sector cultural venezolano del cual usted ahora es su ministro?
Debo decir que el mundo cultural venezolano está compuesto por hombres y mujeres que nunca serán suficientemente bien reconocidos, porque cumplen una labor extraordinaria en el seno de la sociedad venezolana. Toda sociedad necesita de esos seres especialmente sensibles y con un talento particular quienes se ganan el privilegio de jugar – y ojo con esta palabra- con las emociones   y la conciencia de la gente. Así son los artistas y creadores de Venezuela.
 Agrego que desde el punto de vista de la gestión cultural y de la organización del mundo cultural, “me ha dado la impresión de que vivimos en una excesiva fragmentación o atomización, tanto dentro de la gestión como de la organización de los artistas como tal. Creo que hay un que dar un salto cualitativo en los dos terrenos o ámbitos, tanto en la gestión para optimizar los esfuerzos que en forma dispersa se vienen realizando, como en el plano organizativo para llevar adelante con éxito una reivindicación de sus roles en la sociedad y de sus avances concretos en la revolución de la cultura, dentro del marco de un proceso que se autodefine como revolucionario. Desde los clásicos hasta los hombres de pie confluyen en el lugar común de que sin revolución de la cultura no hay revolución posible”
¿Cómo es eso de la revolución cultural?
Para esta revolución de la cultura es necesaria una mayor organización del mundo cultural, para que se levanten las fronteras artificiales que se han erigido entre algunos grupos y sectores   y se pueda así visibilizar el verdadero musculo que tienen los artistas y creadores en el seno de la sociedad venezolana. Hay millones de artistas, de cultores y de usuarios dedicados la cultura venezolana.
¿Cómo está avanzando con su gestión ministerial?
 Hemos construido ya una propuesta sobre las bases generales del actual y vigente Plan de la Patria. Nosotros no tenemos el complejo de Adán y Eva, no creemos que con nosotros nace la especie humana y en el caso concreto la nueva cultura venezolana. Formamos parte de un trayecto colectivo donde mujeres y hombres han trabajado por y para la cultura. Estamos reconociendo las políticas existentes  y de hecho existe el Plan de la Patria en curso, hay otro en  otro en construcción, que será el Plan de la Patria 2018-2025 y dentro  de ese contexto el profesor Adán Chávez Frías, durante su tiempo en el ministerio de la Cultura,  ya había delineado  un plan llamado  “Orgullo de ser venezolano” Nosotros ya hemos fijado las líneas de un plan que no ha cubrir este año 2018 y parte del 2019, que   hemos    bautizado  como el Plan Reverón, para llevar un toque de luz y de locura si es  necesario a nuestro devenir.
 “Para este Plan Reverón, que es para todo el territorio nacional y destinado a todos los sectores sociales, vamos a utilizar toda la infraestructura del ministerio y muy especialmente los espacios museísticos, los cuales queremos convertir en vibrantes casa de la cultura o centros de una mayor actividad cultural. Esto puede interpretarse como superfluo o suntuario para aquellos que están dedicados exclusivamente al problema económico o material que existen en la Venezuela contemporánea.  Pero yo estoy convencido de que en la medida de que la situación material nos acose debemos darle mayor presencia a la actividad intelectual y cultural. Nosotros hemos podido sobrevivir como nación gracias precisamente a nuestros logros culturales y deportivos que son una vanguardia de la cultura de la vida. El pueblo venezolano ha podido sobreponerse a las dificultades vividas durante el primer trimestre de 2017 y cauterizar las heridas de esos episodios nefastos de la violencia”.   

 Finalmente, el ministro Villegas Poljak se refirió a las poblaciones de La Guaira, Guarenas, Guatire y los valles del  Tuy, donde viven millones de compatriotas, para quienes se van a organizar una serie  de actividades culturales durante  los próximos meses, teniendo en cuenta la pujanza de sus cultores y artistas, buscando cambiar así esa imagen de que son solo “ciudades dormitorios”, Todo ese conglomerado social podrá disfrutar próximamente de una programación especialmente elaborada para ellos.

lunes, enero 22, 2018

"A full pompis" o Desnudos en Miami

La unica escena al desnudo en la obra y se apagan las luces.
El teatrero Aníbal Grunn festeja sus primeros 70 años con muchos aplausos por su trabajos actorales  y docentes en Guanare y en Caracas, pero ahora en Miami también lo festejan, donde escenifican su comedia A full pompis.
Este indoblegable y versátil teatrero cuenta, que, durante el año 2001, “un común amigo, productor de teatro me pide que le escriba una obra para siete actores, estrellas de televisión. Me entrega además un cuento australiano (Ladys night) y una película (Fullmonty) y me dice: Has algo como esto, pero en venezolano".
“Me entusiasma la idea y luego de leer el cuento y ver varias veces la película, comienzo a escribir.  Unas semanas después nos reunimos con el elenco, leemos todos y se hacen los cambios y las sugerencias que cada uno aportó al texto.  Cuando iban a comenzar los ensayos, abril del 2002, sucede lo que todos conocemos y se desaparece el proyecto. Unos meses después, cuando vuelve la calma, retomamos la idea, pero surge un escándalo con uno de los actores y nuevamente nos vemos obligados a parar todo. Finalizando el año 2002, en pleno paro petrolero, me uno a otros actores y decido encarar personalmente el reto. No fue posible, pelearon entre ellos y me veo obligado nuevamente a posponer la idea. Un amigo, que también formaba parte del proyecto me asegura que él me consigue a los actores y que no desista de la idea. Me convence y al otro día comienzan los ensayos con un nuevo elenco, todos jóvenes no famosos pero con muchas ganas de hacer teatro”. 
“Pero no todos los problemas iban a terminar ahí, no. Una semana antes de estrenar nos quitan la sala. Desesperados comenzamos a buscar a tocar puertas, a rogar un espacio y nos dan la sala Doris Wells de la Casa del Artista. Ahí nos fuimos y en Junio del 2003, por fin estrenamos O todos o ninguno o A full pompis, transformándose en un éxito de público, realizando funciones de jueves a domingo, dos el sábado y dos el domingo. Con preventas de entradas y colas larguísimas. Luego inauguramos temporada en Escena 8 y giramos por varias ciudades de Venezuela”.
“Hace ya unos años uno de los actores se residencia en Miami y me pide el texto. Se lo envío. Me dice que Eduardo Pardo, otro gran amigo, está interesado en dirigirla y que él, Pedro Pablo Porras, la va a producir. Acepto fascinado y el 1 de diciembre del 2017, se estrenó en Miami, en el Paseo de las Artes, con un rotundo éxito. Van para el segundo mes y no paran. Han tenido los mejores comentarios y críticas de gente especializada”.
“Es un elenco de actores latinoamericanos: un chileno, un cubano, un venezolano, un puertorriqueño, un mexicano y un colombiano, lo cual le ha dado a la obra otro carácter, la ha hecho más universal. No me han dicho que planes tienen pero por ahora siguen cosechando el éxito. Algo poco usual en Miami, donde las obras son de cortas temporadas. Ellos, para decirlos con sus nombres de pila, son: Pedro Pablo Porras, Boris Roa, Santi Sierra, Francisco Porras, Joel Rod, Andrés Vargas y Enmanuel Mendoza.; la producción es tarea de Pedro Pablo Porras y John Paul Pérez; la dirige Eduardo Pardo. Las funciones son los viernes, sabados y domingos, en el Paseo de las Artes, de Miami, por supuesto”.
“Yo tengo más de 70 obras escritas y unas 30 versiones y nunca había tenido esta experiencia. Me hace muy feliz. Me siento como pez en el agua en cualquiera de las disciplinas que me imponga el arte escénico. Cuando escribo, cuando actúo, cuando dirijo o cuando doy clases, lo hago con la misma entrega, ninguna es más importante que la otra, todas son apasionantes”.
“Me han invitado a dirigir a Miami y Panamá, pero aún lo estoy pensando. Amo Venezuela, puedo salir unos días, irme gira, asistir algún festival, dar talleres, clases, conferencias. Pero quiero vivir aquí. Mi vida está en Venezuela, en Caracas y Guanare, donde desde hace casi 45 años decidí enterrar el ancla de mis naves y quemar sus velas. Ahora me alisto a dirigir y estrenar la comedia dramática Baño de damas, de Rodolfo Santana, una producción de la Compañía Nacional de Teatro, que comanda Carlos Arroyo. Aquí, pues, sigo y no sé hasta cuándo”.



Otro I.D.I.O.T.A. contra la hiperinflación

Protagonizada por el primer actor Basilio Álvarez y la comedianta Sonia Villamizar, bajo la dirección de Daniel Dannery, llegó al escenario del Trasnocho Cultural de Caracas la polémica comedia I.D.I.O.T.A. del dramaturgo español Jordi Casanovas (Vilafranca del Penedès, 1978)
 Alvarez, productor y además líder del Grupo Skena, reconoce que I.D.I.O.T.A. llegó a sus manos por pura investigación. “Siempre trato de leer sobre lo que se está montando en el mundo y por mis raíces españolas e identificación con los dramaturgos españoles trato de estar en contacto con ellos. Leí sobre la obra de Jordi y busqué la forma de comunicarme con él. Y tuve la suerte que me contestó y me envió su obra para que la conociera. El texto me desconcertó en un primer momento. Ya que comenzó como una comedia muy divertida y a los 15 minutos de lectura comienzan a pasar cosas sorprendentes que sin alejarnos de la comedia nos empiezan a cuestionar, sorprender y fascinar. En la primera lectura no estaba totalmente seguro de querer trabajarla. Pero meses después al leerla una vez más y mandársela a Daniel Dannery para que la leyera, ambos concluimos que era un texto necesario y debíamos montarlo. 
 ¿Qué tiempo duró ese montaje?
El montaje de la obra se hizo en tres meses, sólo que compartido con el re-montaje de Rojo en el que había que adiestrar a otro actor por Gabriel Agüero y Aníbal Cova aceptó el reto (gracias a Dios) y entonces ensayábamos la mitad de la semana Rojo y la otra mitad I.D.I.O.T.A., algo que hacía muchos años que no hacíamos. Algo fantástico y revelador para que el tiempo rindiera es que Sonia Villamizar aceptara el otro personaje, jamás había trabajado con ella como actriz y la verdad, gracias a su entrega, profesionalidad y excelente trabajo se hizo posible.
¿Qué tipo de obra es y en que tendencia del teatro mundial la ubica? ¿Cómo define o resume al I.D.I.O.T.A.?
I.D.I.O.T.A. es una obra que ronda entre la comedia y el thriller. Al mismo tiempo que los dos personajes caminan sobre la delgada línea del humor negro, se va desarrollando paralelamente la historia personal de ambos, en la que es inevitable tener un reflejo de la situación del país y de la tragedia que nos ha tocado vivir en estos últimos años. El autor la escribió cuando la crisis económica en España por lo que termina identificándose con muchos de nuestros problemas. Esta obra no es más que la saga de Carlos Valera, quien se presenta a unas pruebas psicológicas muy bien remuneradas después de leer un aviso de prensa publicado por una extraña “Fundación para la Investigación Neurosicológica”. Lo que él piensa que será una manera fácil y sencilla de conseguir el dinero que necesita para resolver sus problemas económicos se convertirá en una auténtica trampa. Una atractiva psicóloga, o la doctora, le formulará preguntas y enigmas que le pondrán nervioso y que le obligarán a sacar lo mejor de sí para evitar el fatal final. El tercer personaje el público.
¿De donde sacó a este director que es relativamente desconocido? ¿Llenó sus expectativas?  
Me encanta esta pregunta porque envuelve varias cosas... Primero: La definición de "desconocido" es muy interesante. ¿Quién es alguien "desconocido"? ¿Quiénes son los que no lo conocen para ser "desconocido"? En el teatro hay creadores y artistas entregados desde hace muchos años y sin embargo "nadie los conoce". El teatro es un arte silencioso muchas veces, por eso siento que a veces los más conocidos, los que tienen más seguidores, o aquellos que son los más "mediáticos" no necesariamente son los más "creadores" y "cultores" del teatro verdadero. Y por eso con Daniel Dannery, puede que el público general no lo conozca, pero es un joven que lleva ya alrededor de unas siete obras dirigidas dentro de los talleres de Skena  y en el plano profesional dirigió el musical infantil Popeye, luego Rojo y ahora I.D.I.O.T.A. Y para mí es un honor ser dirigido por uno de mis alumnos que entró a Skena hace ya más de 10 años cuando era un jovencito. Con Dannery está pasando algo como lo que sucedió con Armando Álvarez cuando dirigió ¡Ay Carmela!, su primer montaje profesional, cuando ya llevaba más de diez años dirigiendo obras en los talleres de Skena. Ambos Armando y Daniel siempre llenaron mis expectativas mucho antes de que fueran "conocidos".
¿Satisfecho por lo logrado?
Muy satisfecho. El esfuerzo que se hace para traer grandes obras que se están haciendo en las grandes capitales del mundo para que nuestro público también las conozca es muy grande y con Rojo lo logramos junto con la Caja de Fósforos y ahora I.D.I.O.T.A que actualmente se presenta en Buenos Aires, Ciudad de México, Santiago de Chile, Madrid, Barcelona y ahora en Caracas, que a pesar de toda la crisis socioeconómica que estamos viviendo hemos logrado conseguir los derechos y hacer el esfuerzo por lograr una producción de calidad.
¿Está claro o informado que la hiperinflación puede reventar al movimiento de teatro no financiado por el Estado por el incremento de los costos?
Por supuesto que estoy claro.  Pero pasa algo terrible y al mismo tiempo místico entre los "verdaderos" trabajadores de teatro durante todos los tiempos. Que para ellos, el teatro es como respirar. Y no puedes dejar de respirar aunque todo esté en contra. Es triste porque a veces los sacrificios son totales. Pero es así. Dejaremos de tener ganancias, dejaremos de tener el reconocimiento de públicos masivos o específicos, pero la condena es que no podemos dejar de respirar. Así que gracias a Dios para el artista esa "condena" se convierte en "creación" y "revelación" en cada bocanada de aire que aspiramos.
¿Hasta dónde va con esta producción? 
No soy muy ambicioso con los montajes. En Skena tratamos de darles una vida decente y propia a cada obra tratando de descubrir la verdad que hay en ella... y luego que la misma vaya viviendo su propia existencia. Por ahora llegaremos hasta el 1 de abril y en el Teatro Trasnocho, donde hemos tenido la suerte de ser programados en el primer horario: viernes 6pm, sábados y domingos 5pm, cosa que no es sencillo de conseguir, pero ya que nos han brindado esa oportunidad, trataremos de hacerlo lo mejor posible.