miércoles, mayo 08, 2019
viernes, mayo 03, 2019
Una casa para los artistas venezolanos
jueves, mayo 02, 2019
Javier Vidal inconforme
| Hijo,madre y padre. |
A Javier,
el bebé catalán de Jaime y Rocío Prada de Vidal, nacido en Barcelona, el 13 de
abril de 1953, lo trajeron en el “Monte Altuve”, un barco de carga mixta,
durante aquel enero de 1955. En Caracas alumbraron a Silvia, su única hermana.
Ahora, a los 66 años, el venezolano Javier Vidal Prada -desposado con Julie Restifo y felices progenitores de Jan y Josette - es todo un señor primer actor, además dramaturgo con obra propia y articulista temido.
Ahora, a los 66 años, el venezolano Javier Vidal Prada -desposado con Julie Restifo y felices progenitores de Jan y Josette - es todo un señor primer actor, además dramaturgo con obra propia y articulista temido.
Él,
rebobinando su memoria, reconoce que su “vida pública” comenzó escribiendo, en
la revista Suma,
crítica teatral en 1971, cuando lo llamó el negrazo Porfirio Rodríguez para
formar el jurado del Premio Juana Sujo. “Yo era casi un niño y tú ya estabas
ahí. Después el ‘grup escenic’ del Centro Catalán me contrató como director. En
el ‘círculo de críticos’ conocí a Ibrahim Guerra y este me propuso actuar
en Los peces del
acuario. Al principio me negué. No soy actor -le dije - ‘pero estás
en personaje’-me ripostó. Donata Andreutti, mi novia de entonces, me terminó de
convencer -‘a ti te gusta el teatro, acepta y déjate de zoquetadas’-. Acepté y
así empecé mi carrera teatral profesional”.
Ambicioso y respetable
plan de trabajo tiene Javier Vidal Pradas para este 2019, donde, por supuesto,
su esposa, la actriz Julie Restifo, es parte muy importante. Nos cuenta el
periodista y destacado teatrero que espera montar la comedia que escribió sobre
una familia disfuncional, cuyo nudo es el transgénero, donde el actor Sócrates
Serrano encarna a la madre transgenérica.
Sigue como director
artístico en Radio Caracas Televisión Internacional con una atractiva serie
sobre mitos y leyendas latinoamericanas escrita por Martin Hahn y José Simón
Escalona, cuyo título provisional es Almas en pena. Todo eso le
llevará el primer semestre de este peculiar año. “Por supuesto que el 2018 fue
absolutamente satisfactorio para mí y mi familia”.
¿Satisfecho con lo conseguido
hasta ahora o le hace falta algo más, que no sea político, sino personal?
Satisfecho, sí.
Conforme nunca. Satisfecho por estos 46 años de carrera, un centenar de obras
como actor, otras tantas como director, más de 20 obras escritas, mi
participación en estos años en la dirección de T.V., mi compañera y amada
esposa Julie, mis hijos adorados Jan y Josette...mis libros editados... en fin.
Creo que tengo un camino andado y por andar. No hay banquitos en el camino de
la vida, a lo sumo hay encrucijadas donde te detienes a pensar cual escoger.
¿Cómo se siente mejor: periodista, dramaturgo,
actor, director o padre de familia?
Me siento comunicador. Nunca lo he
dejado de ser. En mis estudios estaban la materia de informativo, de teatro y
publicidad. Es decir, aprendí a buscar la verdad, a ficciónarla... a
manipularla... a motivarla con la misma carga deontológica. Así que es cuestión
de no equivocarse de rol. El de padre, por supuesto, el más difícil, ni se
estudia y ni se aprende. El padre siempre se equivoca.
¿Repetiría los errores cometidos o se
enmendaría?
Los errores están para cometerlos y no repetirlos. Están en la memoria y
recurre a ellos como farol, como luz ante lo nuevo o lo desconocido. Dicen que
el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Es posible
y solemos ser, a veces, demasiado humanos repitiéndonos en errores por
descuido, unas, por amnesia, otras. No me arrepiento de mis errores. Es una
necedad arrepentirse. Simplemente los reconozco y cargo con ellos, solo para
eso, para no olvidarme que erré. Enmendar no solo es corregir, sino cambiar
defectos de cosas o personas. Me gusta cambiar. Cambiar es vivir, cambiar es
chocar con tus antítesis. En mis obras los personajes dicen que no cambian, en
el fondo porque son personajes, no personas. Debemos cambiar para poder
entender la vida. Quien dice que no cambia es, o un estúpido o un cínico.
¿Qué ha pasado con
su teatro sobre personajes históricos?
|
miércoles, mayo 01, 2019
Buscan ensayistas y dramaturgos para la CNT
El libro maldito de Malaparte:Técnicas de golpe de Estado
![]() |
| CURZIO MALAPARTE |
Desde su aparición, en 1931, Técnicas
de golpe de Estado de
Curzio Malaparte (Prato, 9 de junio
de 1898/ Roma, 19 de julio de 1957) se convirtió en un “libro
maldito”. Una obra que no ha perdido nunca su actualidad porque alcanzar el
poder, a cualquier costo, ha sido uno de los horizontes de los humanos que lo ambicionan.
Se dice que Ernesto “Che” Guevara era un fanático de esta pieza literaria.
Nunca antes un
autor se había ocupado de analizar y diseccionar los diferentes golpes o
intentos de golpe de Estado habidos en Europa desde el 18 de Brumario de
Napoleón hasta la llamada “Marcha sobre Roma” (entre el 27 y el 29 de mayo de
1922) de Benito Mussolini. Con este texto, Curzio Malaparte intentaba demostrar
que las fuerzas contrarias a los valores de la democracia, tanto de extrema
derecha como de extrema izquierda, pueden ampararse en la legitimidad de un
Estado moderno y coartar sus libertades.
En cualquier país
democrático, apunta Malaparte, es posible dar un golpe de Estado, incluso sin
una situación crítica o sin apoyo popular. Basta un grupo que controle la
maquinaria estatal y tome el poder sin confrontar la fuerza adversaria. La
estrategia pasa por concentrar las fuerzas en el punto más delicado del
adversario, que en un Estado moderno son los servicios públicos y los medios de
comunicación.
Malaparte pagó la
osadía de esta obra con una condena al destierro y con su muerte social durante
los años de efervescencia fascista en Italia.
Este texto ha sido
el manual de estudio para varias generaciones de políticos y militares de los
cinco continentes, interesados en sus teorías, por supuesto, algunas de las
cuales ya ha sido refutadas o han recibido contrapropuestas.
Ya el poeta
Oscar Wilde escribió que cada hombre mata lo que ama: unos lo hacen con
mirada torva, otros con
la palabra halagadora; el cobarde lo hace con un beso,
con la espada el valiente.
con la espada el valiente.
lunes, abril 29, 2019
La película venezolana "Bárbara " ganó importante galardón en Rumania
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| Petrizzelli ganando premios en Europa |
El cineasta venezolano John Petrizzelli
se reporta desde Europa para comunicar que su película Bárbara se ganó el Premio del Festival Seeile Gay Nights de Rumania,
evento dedicado a la temática LGBT y es uno de los pocos en esa nación qué se
dedica a esa temática. “Es un festival de la comunidad gay de Cluj, la capital
de Transilvania, ciudad universitaria muy importante para la
cultura rumana. Competimos contra muchas películas de Corea, Estados Unidos, España,
Italia y otros países Y ganamos el galardón como Mejor Película Largometraje, que
es muy importante por el rango de películas en la competencia".
Subraya Petrizzelli que aunque Bárbara ya tuvo su circuito comercial
en Venezuela y aparte de la Cinemateca o alguna otra institución que la
proyecten “no hay planes para presentarla de todos modos esperamos ver si
podemos en vista de ese premio y ya que me preguntas sobre otros galardones logrados, te recuerdo que también logramos el mejor película en el Festival de New Delhi, en India pues hace que quizá se
pueda reproyectar. Ahora vamos al Festival de Baja California, México y vamos
al Festival de Berna. Hemos participado en más de 15 festivales con la película
incluyendo Chicago Latino, Santo Domingo, Bogotá y el Festival de Quito, aparte
del Festival lLESDGAI de Madrid, el más importante de España para la temática
LGBTI.
Reitera que como el país atraviesa un momento
difícil y que sin recursos no se puede hacer cine por lo tanto hay que esperar
a que la situación mejore o iniciar proyectos independientes de poco
presupuesto. “Yo por mi lado estoy tratando de producir en Europa,
particularmente entre España e Italia, y ahora tengo un corto en preproducción
que se llama El pozo Y espero pronto
culminar la escritura de una serie de televisión para España”.
Se marchó Atanasio Alegre
jueves, abril 25, 2019
Un año sin Levy Rossell
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| Levy Rossell se merece un libro por su odisea teatral venezolana |
Hoy, al cumplirse el
primer año de su mutis, Levy Rossell fue recordado con varias misas a las
cuales asistieron amigos y familiares. El, en los años 60 del siglo XX, era “la
gran esperanza blanca” del teatro venezolano. Había llegado de Nueva York y
tras exhibir su inolvidable espectáculo músico teatral Vimazoluleka, en el Aula Magna y el Ateneo de
Caracas, se le abrieron todos los caminos para convertirse en el gran director
o en el gran pontífice de la escena criolla. Pero no fue así. Fue intensa su
lucha existencial y tenía casi siempre el viento en contra, pero dejó huella.
Aquel joven no era
fácil de manipular o de comprar, tenía ideas propias y además era cultor de lo
criollo, tampoco era de roscas ni cofradías. Tenía, conceptos personales que no
negoció, algo raro en esta compra y venta en que se ha convertido no sólo la
cultura venezolana. Más de 20 piezas escritas y montadas, ocho mil actores y
actrices a quienes capacitó y centenares de representaciones teatrales desde
1961, dentro y fuera de Venezuela, son parte de la cédula artística que ahora,
en esta incierta centuria XXI, ostentaba con orgullo el teatrero Levy Rossell
Daal, nacido en Coro el 23 de abril de 1945 y fallecido en esta Caracas, aquel
25 de abril de 2018.
Debutó con su Vimazoluleka - híbrido de teatro y música,
escrito a los 16 años- en el viejo Ateneo, a mediados de 1966. Y desde entonces
no dejó de trabajar profesionalmente con lo que aprendió de maestros como César
Rengifo, Nicolás Curiel, Alberto Castillo Arráez, Eduardo Fernández Salomón y
Joe Chaiquin.
Explicó que con su Vimazoluleka intentaba ser una
caja de trucos donde hay oculta una idea total y universalista. Llena de
innumerables pequeños momentos que transcurren vertiginosamente y son los que
le dan su propia personalidad. Debe ser entendida como marco de referencias que
permite una rica interpretación. Los personajes líderes de la acción son
máscaras grotescas que esconden el dolor de ser ellos en una existencia
alienada y solitaria, tratando de interceptar a los otros en su incomunicación.
Son uno y mil al mismo tiempo, sumergidos en un aburrimiento agobiante que los
obliga a hacer contacto y divertirse, burlándose de quienes viven tal
situación, con mentiras fabulosas para crear una gran caricatura que escapa de
la realidad para evitar así la confrontación
Levy no se quejaba,
pero cuando podía exclamaba: “He pasado unos años difíciles, porque se hacen festivales
y nunca me invitan, hay proyectos enormes y con buenos prepuestos y nunca me
llaman. Lo que he podido hacer ha sido con el apoyo de la gente que siempre ha
creído en mí y en mis iniciativas. Pero no ha sido fácil, desde que fui
presidente de Fundarte hasta estos momentos. Arte de Venezuela, mi institución
cultural, todavía existe, pero no tiene subsidio ni ningún tipo de apoyo
oficial, aunque eso viene desde hace mucho tiempo. Yo ni siquiera he podido
recibir la pensión del IVSS”.
A raíz de esa entrevista,
y por supuesto yo no revelo quien se le hizo, alguien lo llamó y fue incluido
en la lista de pensionados del IVSS para saldar esa deuda con un creador que no
se hizo rico ni robó. ¡Bonito detalle!
Él admitía que su
camino artístico había sido largo y con trampas que incluso lo arrinconaron y
hasta lo maltrataron. Aguantó con dignidad y no le debe nada a nadie y está en
paz con su conciencia. Él todavía era una gran carta para el desarrollo del
teatro criollo, si le daban los apoyos necesarios, porque ganas de trabajar si
tenía, pero sin trigo o sin maíz no se pueden hacer ni panes ni arepas.
Al parecer, las
semillas que como autor, actor, director y docente ha sembrado en todos los
confines de Venezuela durante las últimas cuatro décadas comenzaron a dar
frutos o al menos reconocimientos que aunque no llenan el estómago si
alimentan, y bastante, al espíritu. Y por eso que, en la sala de conciertos de
Unearte, la agrupación Sentimiento Escénico remontó su pieza Caracas...¡Urgente!, un espectáculo que no superó los
75 minutos, sobre un grupo de jóvenes, entre quienes no ha habido más relación
que una presentación y un hola, se encuentran en el vacío de una matriz, donde
al despertar comenzaran a desenvolverse con mucha ingenuidad, una
exteriorización de sentimientos y motivaciones profundas hacia una realidad implacable
y coincidente con cualquier tiempo y lugar.
Caracas...
¡Urgente! fue estrenada en
1972 con jóvenes como Guillermo y Marielena Dávila, Arístides Aguiar, Perla
Vonasek, Carlos Mata y hasta el mismo Levy. Era un obra premonitoria sobre los
cambios que sufriría la sociedad venezolana, los cuales ahora son correctamente
subrayados por los interpretes Eliécer Mantilla, Andreina Suárez, Saymond
Jonat, Alfonzo Lamus, Julio César Marcado, Yesenia Quintero, Rusbeth Ordóñez y
Yilmar Barrera, contando además con la égida musical de Jomar Daboin Ruiz y
Carlos Cacique, bajo la dirección general de Idelson Sojo. ¡Un homenaje al
maestro con mucho cariño!
Levy inventó el
fonema "Vimazoluleka”, utilizando las dos primeras
palabras de los nombres de sus íntimos compañeros de estudio del Liceo
Aplicación. Quería exaltar esa amistad y bautizar su ópera prima, compuesta de
dos actos o 16 escenas, nueve canciones y tres situaciones de puesta en escena.
Esos amigos desaparecieron cuando hizo 39 funciones en el Ateneo de Caracas
(1966), pasó al auditorio de Ingeniería y finalmente alcanzó seis semanas en
la Aula Magna de la UCV. ¿Por qué? Nunca recibió respuesta.
Viajó a Nueva York y allá también la escenificó durante cinco meses. En 1968
regresó para escribir y montar y además educar con las artes escénicas a miles
de compatriotas, tarea que lo hizo feliz, imbatible e indomable.
No hay que olvidar que a pesar de
muchos contratiempos pudo regentar una sala en el sótano 1 de Parque Central,
construida bajo sus indicaciones por el Centro Simón Bolívar; pero durante el
gobierno del presidente Jaime Lusinchi la entregó porque no pudo cancelar el
condominio. ¡Regresaría de otra manera!
Se refugió en La Guaira para trabajar
con las comunidades más pobres, pero el deslave de 1999 lo sacó y lo aventó
hacia Caracas y otras poblaciones para ganarse al diario yantar. Siete años
después, otra generación de actores y productores, en un acto paradójico que
sólo se da en el mundo de las artes, lo homenajeó y colocó su nombre a ese
mismo espacio donde trabajó intensamente en épocas pretéritas. Aceptó hacer un
intenso taller de lectura dramatizada con sus 17 obras. Fue su segundo debut,
porque todos, hasta sus eternos rivales, le volvieron a mirar y desde entonces
es novedad hasta para los medios de comunicación. ¡La vida te da sorpresas!
Nunca se propuso ser "un niño mimado
de Caracas", como lo llamó Rubén Monasterios, ni tampoco un niño genio, ya
que a los 21 años entró en guerra frontal contra esa gente que suponía que su
ascenso era programado. Sí hubo un momento en que se puso a revisar para qué
servía todo lo que había hecho en los años 60 y 70, porque en los 80 fue
empleado público y lo hizo como para detener su carrera, que arrancó a los 13
años como alfabetizador. Jamás persiguió el éxito y su única cuenta o deuda es
con Dios. ¡Alabado sea!
Larga y compleja ha sido la historia
de la producción, su complejo rodaje y la accidentada posproducción de la
película Vimazoluleka, la ópera prima cinematográfica de Levy
Rossell Daal, cuyo estreno se planificaba en varias salas venezolanas. Y, por
si fuera poco, iniciaba otro proyecto fílmico donde también participará su
hermana Belkys Rossell Daal, la diseñadora. Su vida no fue
estéril. Deja obras y una historia de luchas, su odisea.
Yo lo conocí en Cali
cuando presentó el espectáculo Amoroso en el teatro Municipal de la capital
vallecaucana, a mediados de 1968. Y ni él ni yo sospechábamos lo que nos pasaría
después.
miércoles, abril 24, 2019
La devoradora nonna que vino de Guanare
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| Un espectaculo que dice muchas cosas. |
Ha terminado la octava entrega del
Festival Internacional de Teatro de Caracas con sus 91 funciones realizadas sin
vacilaciones por 12 agrupaciones foráneas y una treintena de elencos criollos,
además de una programación especial con una cuarentena de espectáculos para
niños.
Fue imposible ver todo lo que ahí se
programó, por lo cual hicimos una selección muy peculiar y por eso hoy nos
centramos en el montaje de la comedia grotesca argentina La nonna, una pulcra producción de la Compañía Regional de Teatro
de Portuguesa, institución que lleva casi 30 años de labores útiles para el
desarrollo de las artes escénicas en su región y en toda Venezuela.
Sobre La nonna de Roberto Cossa,
versionada, dirigida y protagonizada por Aníbal Grunn, hay que puntualizar que ya
hizo una temporada de seis semanas en el Complejo Teatral de Occidente Herman
Lejter, en Guanare. Y es posible que durante el venidero mes de julio tenga una
temporada especial en el teatro Alberto de Paz y Mateos, donde además se mostró
dentro de la programación del 8FITC.
La nonna es una tragicomedia del argentino Roberto Cossa, que se
publicó en 1979 aunque se estrenó el 12 de agosto de 1977 en el teatro La Salle
de Buenos Aires. Se trata de una de las obras más trascendentales del teatro
argentino del siglo XX, la cual fue estrenada durante un período caracterizado
por la inestabilidad política y social en ese país. Al contrario de la suerte
que han sufrido otras obras escritas bajo algún tipo de censura, La
nonna supo salvar esa barrera gracias a su estilo simbólico y
reflexivo, en el que subyace su carga crítica, y además consiguió una gran
acogida en las representaciones que se realizaron de ella. Es, pues, una pieza
teatral de gran transcendencia. En Argentina y otros países de Latinoamérica
sigue representándose. Se ha traducido al inglés, el alemán y el francés
Grunn apunta que Roberto Cossa
(Buenos Aires, 30 de noviembre de 1934), líder de una generación de dramaturgos
realistas, tiene en su haber piezas como Nuestro fin de semana, El
viejo criado, Tute cabrero, Ya nadie recuerda a Frederick
Chopin y Yepeto, además de La nonna. Es de los
que predica “que hay que hacer un espectáculo que haga reflexionar pero nunca
aburrir, porque un espectáculo bello, que trate el tema del amor, puede hacer
reflexionar tanto como un teatro político".
La nonna es el mejor ejemplo del teatro que entretiene y al mismo tiempo
enseña lo que no conviene hacer, lo que es nefasto para el colectivo y mucho
más cuando la situación socioeconómica ha llegado al límite. La nonna, que es
un modelo del grotesco argentino, fue un arma contra la dictadura militar de los años 70, por su discurso disfrazado con
un juego escénico centrado en los siete miembros de una familia bonaerense, de
procedencia italiana, quienes luchan desesperadamente para la sobrevivencia en
medio de un contexto deprimido y con severa represión de las autoridades. Era
una parábola obvia, donde la nonna (la abuela) era el Estado devorador que
pretendía digerirse a todo un país, cosa que finalmente no ocurrió porque los
malos también pierden, como diría mi tatarabuela.
Es patético ver a esos siete
inmigrantes que luchan lo indecible para la supervivencia cotidiana en medio de
una sociedad hostil, pero no todos los hacen con dignidad, ni cuentan con
suerte, mientras que unos se prostituyen y los otros practican el
individualismo exacerbado, mientras que a la más vieja de ellos, la nonna sólo
le interesa comer y comer, mientras se van muriendo cada uno de sus parientes,
sin importarle el resto de la familia. Una muestra de que el capitalismo no es
nada humanista y que eso consigue la destrucción del género humano. Y eso
ocurre en cualquier sistema político que use el poder del Estado para abusar de
los ciudadanos y tenerlos únicamente para su beneficio personal.
Grunn para darle mayor verismo
a su espectáculo equiparó a los personajes con cada uno de los siete pecados
capitales y así obtuvo una redonda y alucinante puesta en escena, gracias a que
los comediantes tenían esa conducta o formato para componer su rol. La nonna es
Aníbal Grunn en una conmovedora gula, acompañado por Mercy Mendoza, Evis
Cuellar, Emilger Arroyo, Wilfredo Peraza, Giuseppi Fischetti y Carlos Moreno en
sus roles pertenecientes a la ira, la pereza, la envidia, la soberbia, la
lujuria y la avaricia.
La nonna también fue llevada al cine en 1979
por el director argentino Héctor Olivera. El guión fue escrito por Roberto
Cossa y el papel protagónico fue interpretado por Pepe Soriano. Dicha
cinta ganó el premio Chacabuco en 2003, en Mar del Plata.
La obra, que se
desarrolla en la década de los 70 en Argentina, teniendo como protagonista
a una familia de clase trabajadora y pobre, no es más que una muestra y ejemplo
de la realidad de aquel momento con personajes arquetípicos que representan a
toda una sociedad que lucha por salir adelante. El problema de esa familia es
la nonna, la abuela, cuyo apetito insaciable obliga a todos los miembros a
tener que trabajar más y más, y buscar medidas desesperadas y al límite de la
razón para sobrevivir: desde el desmesurado trabajo del padre y cabeza de
familia, hasta las más disparatadas ideas del hermano de este. Estas
desesperadas soluciones, junto con el personaje de la abuela, crean un ambiente
tragicómico, grotesco y casi surrealista y absurdo, que queda expresado en los
personajes y estilo de la obra. Son estas acciones, también, una búsqueda de
intentar superarse que se contraponen y quedan frustradas por la nona, con una
salud de hierro y un hambre insaciable, que va matando a cada uno de los
miembros de su familia. Para el final de la historia, la nonna acaba con toda la familia de una forma u otra.
La nonna, por supuesto,
tiene varias lecturas posibles, pero lo que no le puede negar es su crítica a
la familia tradicional burguesa y en especial a las inhumanas relaciones
sociales del sistema capitalista, donde los seres humanos son solo máquinas de producción
y no tienen otras posibilidades de cambio o mejora, especialmente si se llega
la temida, pero siempre esperada, edad del retiro. Entre las actuaciones logradas,
a un ritmo escénico vertiginoso, destaca Aníbal Grunn con la centenaria nonna,
acompañada de un diestro elenco, cuyos personajes comen y beben puro aire,
aunque logran convencer por el verismo de sus desesperadas interpretaciones.
Esperamos, pues, que las próximas funciones de La nonna sean
en el teatro Alberto de Paz y Mateos, sede de la Compañía Nacional de Teatro, desde
el jueves al domingo, a las 4 de la tarde, durante las primeras semanas del
venidero julio.
Volvió el Popol Vuh al teatro Municipal de Caracas
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| El nuevo espectáculo de la CNT |
Después de tres funciones en
el Octavo Festival Internacional de Teatro de Caracas, la Compañía Nacional de
Teatro continuará con su espectáculo Popol
Vuh de José Luís León, en temporada regular en el teatro Municipal de
Caracas, del sábado 27 de abril al domingo 19 de mayo. Las funciones serán a las 3:00 pm y a las 11:00 am, respectivamente.
Este Popol Vuh es una producción del Ministerio del Poder Popular para la Cultura el cual, a través de la Compañía Nacional de Teatro, unió esfuerzos con el Ministerio de Poder Popular para los Pueblos Indígenas, la Alcaldía de Caracas, Fundarte y la Compañía Nacional de Música. El montaje lleva a escena las ancestrales enseñanzas de la civilización maya y los pueblos originarios de toda la región latinoamericana.
El público que asista presenciará una propuesta multidisciplinaria en donde la música, la danza, el teatro, la manipulación de títeres y la utilización de tecnologías multimedia serán las herramientas utilizadas para escenificar esta fantástica aventura.
Esta obra teatral Popol Vuh cuenta con las actuaciones del elenco estable de la Compañía Nacional de Teatro, que comanda el director Carlos Arroyo, los audiovisuales diseñados por Daniel Carrillo y Luisana Castillo, muñequería de Noelia Rojas, iluminación de David Blanco, dirección técnica de José Pérez, música original en vivo compuesta por el maestro Federico Ruiz e interpretada por la Orquesta Filarmónica Nacional de la Compañía Nacional de Música bajo la batuta de Daniel Gil, el trabajo corporal y coreográfico de la maestra Carmen Ortíz y la dirección artística de José Luís León
Las entradas tienen un precio de 2.000 soberanos y se pueden adquirir en las taquillas del Teatro Municipal de Caracas, en un horario comprendido entre las 9:00 am y las 4:00 pm. Las taquillas cuentan con punto de venta.
Estampas latinas llevan a Bogotá
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