jueves, diciembre 12, 2019
miércoles, diciembre 11, 2019
THEATRON sobre Rodolfo Santana IMPRESCINDIBLE en PDF
Publicamos esta sentida nota de la editora Carlota Martínez y la respectiva dirección para que esta publicación pueda ser disfrutada por todos los teatreros interesados:
Apreciados amigos y colaboradores de nuestra revista THEATRON, reciban ustedes un saludo cordial.En vista de los retrasos que de manera involuntaria se han venido experimentando en el esfuerzo de renovación y actualización de la pagina web de la UNEARTE, en la búsqueda de una alternativa, nos dirijimos a ustedes en la oportunidad de remitirles para su lectura y disfrute en formato PDF el numero 28 de nuestra publicación, la cual como bien saben ha sido dedicado al dramaturgo Rodolfo Santana y presentada públicamente el pasado mes de noviembre en el marco de la FILVEN. Esperando que para el inicio del próximo año los mencionados inconvenientes hayan podido ser solventados con éxito para beneficio de la población universitaria y del sector teatral todo. No me queda más que desearles una feliz navidad y un venturoso año 2020, así como ratificarles mi especial aprecio y consideración.
Esta es la direccion de enlace:
https://mail.google.com/mail/u/0?ui=2&ik=342599e780&attid=0.1&permmsgid=msg-f:1652648110955826027&th=16ef62b3683e0b6b&view=att&disp=inline
domingo, diciembre 08, 2019
Tabataba en Rajatabla
![]() |
| Una pieza del teatro francés contemporáneo . |
Fue Bernard-Marie Koltès
(Metz, 1948/ París, 1989) todo
un prestigioso autor, escritor y director teatral francés, quien murió tempranamente
a consecuencia del Sida. Sus obras, las cuales fueron calificadas por el ministro de Cultura,
Jack Lang, de "voces sin igual" y "ejemplos de un teatro
verdaderamente contemporáneo", han sido representadas en Nueva York, el
Reino Unido, Holanda, Suecia y la República Federal de Alemania.
Aquí en Caracas, durante las temporadas 2018 y 2019 en las salas
San Martín, Luis Peraza y Rajatabla, ha sido mostrada su Tabataba,
gracias al director Eduard Paruh y
los actores Ángel Pelay y María Alejandra Jiménez, con la participación de Jesús Colina, José Manuel Rueda, y Gerónimo
Reyes en los rubros de la producción, asistencia e iluminación, además de Jesús
Núñez y Eliezer Torrealba. Todo un ejemplar equipo de criollos que sí creyó en
ese corrosivo texto.
Tabataba, que podría ubicarse
en una barriada popular en la costa mediterránea, al norte de África, o en las afueras de París, materializa a dos hermanos, Maimouna y Petite Abou y una Harley
Davidson (aquí en Venezuela es de otra marca), entregados al complaciente ritual
erótico de un baño y después a un acto
sexual desesperante, que podría interpretarse como una desesperada búsqueda de
sus identidades y una soledad sin amor
posible, quienes así repiensan sus mandatos casi ancestrales, donde monologan
en voz y cuerpo sus carencias identitarias y durante una noche de un verano se
redescubren en sus desesperadas vidas luchando por “resimbolizar” la alegría de
alguna manera que les permita huir –o quedarse –y ser a su modo mientras más
temprano que tarde les visita la muerte, que siempre está ahí, esperando.
Tabataba, que escénicamente no supera los 45 minutos, es pues una joyita
de ese teatro que pocos se atreven a representar, pero aquí tenemos un grupete
de venezolanos que sí lo hicieron desafiando prejuicios y anatemas, por lo que
merecen de verdad muchas felicitaciones
y deseos de que sigan en los escenarios haciendo todo eso en lo que crean y
además les guste.
A Koltès, que es considerado el autor teatral francés más
importante de la ultimadas década, por el director Patrice Chéreau, que lo
eligió como su autor favorito. Koltès descubrió su vocación teatral cuando era
un adolescente al ver a Mara Casares representar la Medea de
Jorge Lavelli en Estrasburgo. "Quiero escribir una obra como esa para una
actriz como esa", contó posteriormente que fue su reacción al presenciar
la actuación de María Casares. Para ella escribió efectivamente, en 1972, L'Héritage, su primera obra, leída por la actriz española y por
Jean Topart en la emisora France-Culture. Pero, como dicen los biógrafos, fue
cinco años después, en 1977, cuando Koltès irrumpió en el teatro francés con la
presentación en el Festival de Aviñón de La nuit juste avant les forêts, un monólogo
escrito con dureza y lirismo, características presentes en sus textos
entrecortados y violentos. "Él ha sido", escribió ayer Chèreau
en Le Monde, "un
meteorito que ha atravesado nuestro cielo con violencia en una gran soledad de
pensamiento y con una increíble fuerza, a la que era a veces difícil
acceder".
Le retour au désert fue su última obra, montada el otoño del 89 por Chèreau y
por su escenógrafo habitual Richard Peduzzi, e interpretada por Michel Piccoli.
Sus textos incorporaban a veces expresiones de otras culturas, como las frases
en español y en quechua introducidas en Quai ouest, o en árabe
en Le retour au désert. Koltès
entró en 1971 en la escuela del Theâtre National de Estrasburgo como alumno es
la especialidad de regidor, pero pronto se dedicó a escribir para el teatro.
Publicó también en 1984 una novela, La fuite a cheval, y
tradujo varias obras del gran Shakespeare.
Tenemos que cerrar esta crónica recomendando que hasta el próximo
fin de semana hay un espectáculo nada habitual, el cual debe ser visto sin
prejuicios para ponderar mejor a un autor malogrado y calibrar el talento
histriónico de los venezolanos que se atrevieron a tanto. Y nosotros
quedamos con ganas de verlos en otros trabajos
porque son, sin lugar a dudas, ese
necesario y esperado relevo.
Venezuela participó en reunión del Crespial
![]() |
| Representantes del Crespial durante su reunion en Bogotá |
Durante los días 6 y 7 de diciembre se cumplió en el Centro de
Convenciones Tequendama Suites de Bogotá la décima cuarta reunión del Consejo
Administrativo del Centro Regional para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural
Inmaterial de América Latina que reúne a 15 países de la región y de la cual la
República Bolivariana de Venezuela, desde el año 2009 es miembro activo a
partir de las acciones trazadas por el Centro de la Diversidad Cultural en
calidad de Núcleo focal ante este órgano asociado a la UNESCO.
La delegación venezolana presente en Colombia estaba integrada por
Benito Irady y George Amaiz, quienes expusieron parte de la experiencia
venezolana para la salvaguardia del patrimonio cultural y la importancia del
movimiento en redes organizado por las comunidades de practicantes de nuestras
culturas ancestrales.
También se dio a conocer en la reunión los espacios de diálogos
políticos conquistados, más allá de la diferencias de los gobiernos regionales
y locales para avanzar en la consolidación de planes a favor de las
comunidades, como ocurrió recientemente con la firma de resoluciones y acuerdos
por parte del gobernador Héctor Rodríguez en el estado Bolivariano de Miranda,
al darse a conocer la apreciación del expediente “Programa biocultural para la
salvaguardia de la tradición de la Palma Bendita en Venezuela” que debe dar
origen al séptimo ingreso del país a las Listas de la Unesco para distinguir el
patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.
En la reunión estuvo presente el representante de la UNESCO Tim Curtis, secretario
de la citada convención del Patrimonio Cultural Inmaterial, quien destacó la
importancia de este Centro Categoría 2 que reúne a los países latinoamericanos.
Por su parte Adriana Molano, actual Directora del CRESPIAL, destacó los
significativos avances organizativos para favorecer líneas más claras de
actuación que posibiliten una mejor gestión en el continente.
La reunión presidida por Mardonio Carballo representante de México, tuvo
como secretario a Joaquín Moscoso de Uruguay y se discutieron temas como nuevas
metodologías de planificación y medición de resultados, reglamentos internos de
trabajo, estrategias de cooperación. Al finalizar la jornada se dio por
aprobada la solicitud de adhesión de la República Dominicana, que elevará al
Centro a un número de 16 países miembros. También fue aceptada la solicitud de
Venezuela de ser sede de una próxima reunión del Consejo Administrativo de
Crespial durante el año 2021.
Otros países miembros son Brasil, Colombia, Chile, Perú, Paraguay, El
Salvador, Guatemala, Argentina, Ecuador, Costa Rica, Bolivia y Cuba.
En todo momento la delegación venezolana destacó la importancia del
diálogo intercultural y la necesidad de promover un clima de paz en la reunión,
como garantía de que las comunidades enlazadas por el patrimonio cultural
inmaterial no se vean afectadas.
Más allá del bloqueo internacional que sufre Venezuela, la cultura de
tradición de los pueblos se crece en su organización y avanza en nuevos logros.
viernes, diciembre 06, 2019
El rey Lear quiere súbditos en Caracas durante dos fines de semana
Nos hacemos partícipes de la alegría que embarga a la gran familia del teatro venezolano porque por primera vez en su historia, de más de cuatro siglos, se logra actuar, dirigir y producir el texto shakepereano El rey Lear, para demostrar así que se navega con buen rumbo y que sí hay talento verificable.
Es posible que para el próximo año se programen más representaciones,teniendo en cuenta los compromisos profesionales de la veintena de personas ahí involucradas, quienes comulgan los mismos intereses culturales
Basándose en una versión de Nicanor Parra, esta adaptación del Rey Lear está a cargo de Federico Pacanins y Gerardo Blanco López, quien, además, es director general y responsable de la puesta en escena de esta obra que presenta la dualidad entre el bien y el mal, el amor y el interés, reflejando las pasiones y los pormenores del ser humano, y dejando como reflexión la necesidad de rehacerse a partir de los obstáculos.
El director y versionista escénico Gerardo Blanco advierte que El rey Lear, con sus cinco actos maravillosamente realizados en verso y prosa. destaca por su buena trama. Es una historia increíble.
“En esta oportunidad, me dirijo a ustedes para comunicarles que el reino del gran Lear se levantará en el teatro de la Asociación Cultural Humboldt, una de las tragedias más reconocidas del dramaturgo inglés, toda una historia sobre traición, ingratitud, envidia y locura que será encabezada por el primer actor Jorge Palacios, en el personaje del rey.El rey Lear, ya muy viejo, decide dejar la dirección de su reino a sus tres hijas, con el fin de poder vivir tranquilo sus últimos días; para ello, las somete a prueba. Sin embargo, pronto se sentirá amenazado por ellas al verse absolutamente abandonado, y solo algunos fieles a la corona intentarán devolver el reino a su antiguo propietario"
El director y versionista escénico Gerardo Blanco advierte que El rey Lear, con sus cinco actos maravillosamente realizados en verso y prosa. destaca por su buena trama. Es una historia increíble.
“En esta oportunidad, me dirijo a ustedes para comunicarles que el reino del gran Lear se levantará en el teatro de la Asociación Cultural Humboldt, una de las tragedias más reconocidas del dramaturgo inglés, toda una historia sobre traición, ingratitud, envidia y locura que será encabezada por el primer actor Jorge Palacios, en el personaje del rey.El rey Lear, ya muy viejo, decide dejar la dirección de su reino a sus tres hijas, con el fin de poder vivir tranquilo sus últimos días; para ello, las somete a prueba. Sin embargo, pronto se sentirá amenazado por ellas al verse absolutamente abandonado, y solo algunos fieles a la corona intentarán devolver el reino a su antiguo propietario"
La ficha artística del elenco es esta: Lear, Rey de Bretaña – Jorge Palacios; Goneril, hija mayor de Lear – Patty Oliveros; Regan, segunda hija de Lear – Sandra Yajure; Cordelia, hija menor de Lear – Silvia De Abreu; Bufón – Jeizer Ruiz; Duque de Cornwall – Orlando Villalobos; Duque de Albany – Juan Carlos Grisal; Conde de Kent – Gerardo Soto; Conde de Gloucester – Carlos Abbatemarco; Edgar, hijo legítimo de Gloucester – Manuel Villalba; Edmund, hijo bastardo de Gloucester – Ignacio Marchena; Oswald, camarero de Goneril – José Sánchez; Rey de Francia / Soldado – Martin Almonetti; Duque de Borgoña / Soldado – Rafael Gorrochotegui; criados – Anakarina Fajardo, Rosana Mottola y Cipriano Castro Flores; soldados – Daniel Martínez y Alexander Kaas; cantante invitada – Katherine Coll.
El rey Lear forma parte de la Experiencia Shakespeare que la Asociación Cultural Humboldt ha organizado en el marco de su 70º aniversario, con la finalidad de presentar otros clásicos como Medida por medida, Macbeth y Coriolano, por ahora. En ese sentido, la ACH brindará a la audiencia una variada programación de teatro isabelino que inició en septiembre de 2019 y culminará en abril de 2020, reuniendo a diferentes agrupaciones teatrales de gran trayectoria en Venezuela, como lo son los elencos de Grupo Bagazos, La Máquina Teatro, Grupo Asklepión, etcétera.
La obra se estará presentando en el teatro de la Asociación Cultural Humboldt, ubicada en el corazón de San Bernardino, entre el Hotel Ávila y el IESA, Av. Juan Germán Roscio, cruce con Av. Jorge Washington, Caracas. Las entradas pueden ser adquiridas en la taquilla del teatro y a través del correo asohumboldt@gmail.com.Más información en las redes sociales @asohumboldt.
martes, diciembre 03, 2019
La oscuridad sigue y lo advierte el teatro
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| Pablo García Gámez,el feliz dramaturgo venezolano que reside en Nueva York. |
Francis Rueda, Gerardo Luongo, Adriana
Bustamante, Livia Méndez, Jorge Canelón, Gustavo Rengel, Ariana León, Trino
Rojas, Rubén Joya, Michael Pérez, Yurahy Castro, Dora Castro, Dora Farías, Kleiber Rodríguez y
Yordano Marquina fueron los comediantes a quienes vimos el pasado domingo1 de diciembre en el sala 1 del Celarg,
cerrando, por ahora, la temporada de Oscuro,
de noche, el premiado texto de Pablo García Gámez, el cual fue versionado y escenificado por Carlos
Arroyo para una producción general de la
Compañía Nacional de Teatro, estrenada en septiembre de 2018.
Y abrimos este reseña con el elenco que ahí
trabajó en reconocimiento al trabajo general de los comediantes ahí
comprometidos, a quienes en ocasiones se les ignora en las reseñas
periodísticas, siendo vitales para el
espectáculo en sí, más allá de las respectivas evaluaciones. Creemos que es
justicia, especialmente por esa nueva generación que ya asumen los riesgos de
encarnar a seres teatrales.
AUTOR
COMPROMETIDO
¿Cómo nació
esta pieza? ¿Es cierto que se basó en un hecho de la vida real? ¿Cuál fue y
cómo hizo la investigación?, le preguntamos al dramaturgo, quien reside desde
hace 25 años en Nueva York, y quien vino a Caracas para el estreno y varias
funciones posteriores.
-Oscuro, de
noche nace de un hecho real. Una tarde de domingo, llamé a mi
madre, aquí en Guarenas. Ella estaba afectada porque un familiar había
sido víctima de un acto violento de noche y en la calle. Me dio
detalles. La situación de esa familia era compleja por las connotaciones
que tiene un hecho de ese tipo: las funerarias se negaban a velarlo en sus
predios, la abuela estaba enferma del corazón, el padre no se movía de la
morgue, en los medios apareció que el muchacho era un delincuente y todo esto
aunado al papeleo que tenían que completar. Esto se convirtió en imágenes
recurrentes, imágenes que me perseguían. Tal vez al año, quizás dos,
llegó el momento de conjurarlas: me puse a escribir. La investigación sobre los
hechos, más que investigación fue la voz de mi madre, Graciela Margarita,
extraordinaria narradora oral que nunca se reconoció como tal, pero cuando
contaba una historia lo hacía con propiedad y convicción. Nunca hablé
directamente con los padres o hermanos del joven Kenny Javier Barrios, el joven
protagonista; a pesar de los años tuve y tengo temor porque ese tipo de dolor
no se cura; sin embargo, cuando terminé la pieza, ellos la leyeron, no les
pregunté qué les parecía y ellos tampoco me dijeron. Después me enteré, de cosas
que decían los personajes, que llegaron a decir los padres; por ejemplo, supe
que la madre una vez gritó: “¡Dios, no existes!” como dice Cristóbal, el
personaje en el texto; claro, son situaciones límite. Los padres irán a
la obra: espero que tenga un efecto positivo para ellos. También pude
cotejar la parte de los medios y encontré la información. En el respetable
periódico caraqueño EL UNIVERSAL hay información real y
concreta sobre ese suceso. El teatro poetiza nuevamente a la más cruda
realidad.
¿Cómo
diseñó la obra y cómo abordó su escritura?
Esta obra arranca
como imagen recurrente. La imagen está ahí, la ves, piensas en ella,
imaginas qué dice el personaje. Pasa el tiempo y en tu mente escuchas las
respuestas de otros personajes, aparecen otras situaciones. Su escritura
apunta a la médula de la esfera privada de esa familia que ha sido
desequilibrada, herida. El detonante es el hecho que le ocurre a Kenny y
lo que me importaba era ver qué pasaba en el mundo de Zenobia y Cristóbal, y
Lucia; sus padres y la novia. Encontré que necesitaba un narrador, un juglar
contemporáneo para guiar la historia, y me inventé al payaso.
¿Su técnica
dramatúrgica no es convencional y deja al director el trabajo de interpretar la
idea general y además de crear las didascalias?
Agradezco que
llames a mi técnica no convencional. Creo que lo dices por dos
aspectos. El primero es el manejo del tiempo; pienso que esta pieza puede
ser una especie de evocación, de recuerdo, y no recordamos de forma lineal: con
frecuencia recuerdas una imagen y luego te viene otra del mismo hecho pero
anterior cronológicamente y otra que es posterior, una que no vendrá porque la
olvidaste, y así. Interviene en ese proceso la necesidad de no hacer una
línea recta en la narración para atrapar la atención e incorporar al espectador
al mundo de la pieza. El segundo aspecto, que se refiere a la ausencia de
didascalias no es tan novedosa: los textos del Siglo de Oro, por ejemplo, no
tienen mayores acotaciones. Si disfruto leer acotaciones como las de
Valle Inclán que son poesía. El punto es que hay una dramaturgia del
cuerpo; el entrenamiento y la experiencia del actor van formando una
dramaturgia de movimientos, gestos, tensiones. El actor tiene un
repertorio orgánico que el escritor -salvo casos excepcionales- carece.
Quiero que mis textos aprovechen esas experiencias que tienen los intérpretes
de la obra: es otra posibilidad -y en extremo comunal- de una puesta en escena
con una técnica alternativa: el texto con sus posibilidades más las
posibilidades de un elenco, que éste ponga a disposición su experiencia en las
tablas para así tener una real co-autoría. Eso no quiere decir que
sugiera alguna imagen como la del sepelio de Kenny. Está la labor del director
que suma todas esas experiencias y agrega su visión del trabajo. En este
caso, que Carlos Arroyo haya llegado a la imagen de que la pieza se desarrolla
en un circo, que haya percusión que hasta puede sugerir un estado de trance,
son consecuencias de ese diálogo texto-director-actores; pude ver un ensayo que
se convirtió en una experiencia sensorial de sonido, movimiento, de voces que
en realidad decían algo: un trabajo orgánico y de equipo. Además, está lo
que llamo el punto de fuga: una situación ambigua a resolver por el espectador:
en este caso son las versiones tan disimiles que dan los testigos que
presencian el hecho.
¿Cuál sería
tu propuesta final: contar una aciaga historia o proponer al
espectador una reflexión sobre los orígenes o causas de la tragedia y la
expiación de los vivos que sufren por esa muerte?
En Oscuro,
de noche tengo dos propuestas: que el espectador acuda a una obra de
teatro para entretenerse. La propuesta subyacente es que en ese acto colectivo
emerja la reflexión. La pieza habla del miedo que nos ha hecho construir
muros invisibles lo que, si es verdad que estamos con otros millones de almas,
procuramos encerrarnos. Por eso hay varios monólogos: el de los testigos
que presencian, pero no denuncian porque a veces nos sentimos solos,
desvalidos. Una mirada, un gesto, el ruido de una moto, la caída de la tarde,
un frenazo, un modo particular de caminar, la noche nos pone sobre aviso.
La idea es mostrar cómo ese muro nos ha hecho construir estereotipos: un
motorizado es un malandro. La idea es compartir ese miedo y, si no se disuelve
del todo, por lo menos que permita articular nuestros temores que si se
comparten permitirán asumir la ciudadanía, en el ejercicio ciudadano que
permita al colectivo conjurar ese miedo a partir de la práctica.
¿Tiene un método
especial para escribir o cada obra le exige técnicas y trabajos diferentes?
Mis piezas tienen
en común la imagen recurrente de la que hablé arriba. Pocas, muy pocas,
han sido sobre una decisión consciente “voy a escribir tal cosa”. Eso sí,
cada pieza exige su método. De Oscuro, de noche por
ejemplo primero salió el primero y el último cuadro (yo los llamo
fragmentos). La premisa durante su escritura era que no se convirtiera en
un texto lineal; la pieza fue avanzando. Cuando pensé tenerla lista, la
reordené cronológicamente para revisar si necesitaba algún otro cuadro o
fragmento y posteriormente, la volví a su orden original que es con el cual se
representará en la Compañía Nacional de Teatro. En el caso de otra pieza, Olvidadas,
planteaba acciones performánticas como jugar con arroz, dibujar sobre papeles
pegados a las paredes y el tiempo allí se volvió cíclico.
¿Qué le
pide o exige al director que monte sus textos?
Tengo muy buenas
experiencias con la mayoría de los directores que han dirigido mis
piezas. Sí les sugiero que se aproximen a ellas con ingenuidad. Así
como mis textos abren posibilidades de lecturas, un director arriesgado va
conformando su idea a partir de la dramaturgia del cuerpo del actor. Me
provoca suspicacia el director que sin tener un elenco ya sabe cómo resolverá el
montaje. Mi más reciente trabajo en Nueva York, El Gos,
dirigida por Leyma López, fue un proceso de aprendizaje integral para todo el
equipo. Aprendizaje que se vio en la irreverencia y audacia de la puesta
en escena que se centró en el trabajo y potencial de cada intérprete.
¿Qué espera ahora?
Que en Caracas o
en cualquier ciudad venezolana se muestre ese espectáculo final que ha logrado
Carlos Arroyo y su gente valiosa. Gracias a Dios por hacer posible todo esto.
Qué la vean muchísimos venezolanos y haya la necesaria catarsis que exigían los
griegos y que necesitamos los venezolanos, ahora y siempre.
domingo, diciembre 01, 2019
La poesía es uno de los principales valores que tiene Venezuela
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| El "tocayo" Edgar Borges disfruta del éxito profesional. |
¿Cuál es el balance profesional sobre su ya largo periplo en Europa? Le preguntamos al escritor venezolano
Edgar Borges radicado desde hace varios años en España, donde ha tenido notable y contable éxito con
sus textos.
Gracias,
pues, a la Internet, “mi tocayo”, como nos tratamos coloquialmente, dijo:
-Ha sido intenso,
principalmente en España e Italia; representa una etapa importante que valoro
en muchos sentidos y que agradezco a muchas personas que han confiado en mi
obra.
¿Qué ha pasado con su libro de ficción donde alude al Nobel de Literatura
2019?
-La novela, mi obra pues, El hombre no mediático que leía a Peter
Handke fue publicada originalmente en el año 2012, luego de que yo
obtuviera una Beca Residencia del Centre d’Art La Rectoría, en Barcelona. En
2016 se tradujo al italiano y en 2019 al serbio. Ahora, siete años después de
su primera edición, el sello catalán Ediciones Carena acaba de publicar una
nueva edición revisada y ampliada, con prólogo del filósofo vasco Vicente Huici.
Este libro es ante todo una novela, o una aproximación a la novela, que tiene
como personajes, entre otros, a un investigador y a la obra de Peter Handke. Y
digo aproximación a la novela porque es una obra híbrida, aglutina expresiones
como el diario, la entrevista, la investigación.
-Haciendo un
aparte, me parece necesario opinar sobre la enorme estupidez que se ha desatado
en algunos sectores cuestionando el Nobel de Handke, por su posición en la
Guerra de los Balcanes. Asombra que se convalide la estupidez reinante en buena
parte del argumentario literario actual, mientras se pretende ignorar la
dimensión de la obra literaria de un autor como Handke. Lo políticamente
correcto no tiene nada que ver con lo estrictamente literario.
¿En qué nuevos proyectos está trabajando?
-En marzo de
2020, dos años después de mi anterior libro La niña
del salto, saldrá en varios países mi nueva novela titulada Enjambres. Sobre esa obra aún no puedo
hablar mucho, pero adelanto que tendrá que ver con “la guerra del todos contra
todos” que hoy toma fuerza en el mundo. También durante el próximo año sellos
de distintos países preparan reediciones de mis anteriores libros.
¿Y Venezuela sigue en su camino de creador?
-Los lectores
venezolanos siempre se han interesado en mi obra, realidad que se confirma
mediante correos que me llegan y el interés que demuestran buscando los libros
en diversas plataformas. Los que nunca se han interesado son los editores, en
ninguna de las etapas de la realidad venezolana. Pienso que esto obedece a que
ellos están más interesados en narrativas que reflejen la realidad política
nacional, cosa que a mí no me interesa. Yo no escribo para dejar testimonio de
nada, eso es un papel del periodismo. A mí me interesa es subvertir cualquier
lógica desde la imaginación. Considero que todo arte que se impregna al cien
por ciento de la realidad, frena su evolución. Todo pueblo necesita de la
perspectiva del arte que trasciende a la realidad, se crece abriendo ventanas,
nunca encerrados en una visión uniforme de lo social. La literatura venezolana
necesita liberarse un poco de la historia política del país; entiendo que
escribir novelas sobre el chavismo abre puertas comerciales en los grandes
diarios internacionales, pero a mí eso no me interesa como escritor. En
cualquier caso, eso ha sido así siempre, antes las novelas se centraban en el
bendito petróleo y hoy en el chavismo. Mención aparte para la poesía, pues en
Venezuela se ha hecho y se hace una poesía que sobrevuela toda noción informativa.
Pienso que desde la poesía se ha creado lo mejor de la literatura venezolana,
si es que a la literatura se le puede atribuir nacionalidad alguna. La
poesía es uno de los principales valores que tiene Venezuela. Si tuviera
que dar nombres, ocuparía toda la entrevista. No me interesa la realidad como
un valor literario, si tuviera que dedicarme a transcribir la realidad,
preferiría no publicar. Sin embargo, respeto todas las opciones y a todos los
lectores, como no podía ser de otra manera. Kafka es Kafka porque permite
múltiples interpretaciones.
Epifanía con el rey Lear
![]() |
| REINALDO MONTERO |
El teatro como disciplina
artística debería divertir y enseñar y es por eso que dos directores
venezolanos han programado, respectivamente, un canto a la vida y una
tragedia sobre la ingratitud de los
seres humanos, por intermedio de las piezas Epifanía del cangrejo y El
rey Lear, del autor cubano Reinaldo Montero y el legendario británico William Shakespeare, las cuales
inicialmente se exhibirán en las caraqueñas salas Espacio Alterno y Humboldt,
durante esta semana, gracias pues a Virginia Aponte y Gerardo Blanco.
EPIFANÍA
Gracias a la periodista, dramaturga y
directora Virginia Aponte, quien lidera a grupo Agoteatro, muy estrechamente
vinculado a las actividades culturales de la UCAB, se estrena en Caracas,
la pieza Epifanía del cangrejo, del autor cubano Reinado Montero
(Cienfuegos, 15 de abril de 1952), quien obtuvo el Premio Teatro
Jardíel Poncela 2018, el cual es entregado por la fundación española
SGAE.
El montaje caraqueño tendrá a los actores Miguel Abreu, Emily Arias y Carlos Neira. Sus funciones están fijadas para el 4 y el 5 de diciembre, a las 7 PM, en el espacio Alterno del Trasnocho Cultural.
Sobre Virginia Aponte, cubana de nacimiento y venezolana de corazón, hay que subrayar que tiene bien ganado un sitial de honor en la historia del teatro criollo, especialmente por su labor constante y consecuente en la Universidad Católica Andrés Bello durante más de 40 años.
El montaje caraqueño tendrá a los actores Miguel Abreu, Emily Arias y Carlos Neira. Sus funciones están fijadas para el 4 y el 5 de diciembre, a las 7 PM, en el espacio Alterno del Trasnocho Cultural.
Sobre Virginia Aponte, cubana de nacimiento y venezolana de corazón, hay que subrayar que tiene bien ganado un sitial de honor en la historia del teatro criollo, especialmente por su labor constante y consecuente en la Universidad Católica Andrés Bello durante más de 40 años.
Reinaldo Montero, el escritor, quien ganó el Premio
Casa por su libro de cuentos Donjuanes (1986), conquistó el lauro con el
texto El sueño del amor produce monstruos, que será publicada en la
Colección Teatro autor de la institución.
Licenciado en Filología por la Universidad de La
Habana, Reinaldo Montero es reconocido también por su trabajo como narrador,
dramaturgo, guionista de cine y asesor teatral.
Es autor de una treintena de libros y una docena de obras teatrales, que recibieron numerosos reconocimientos entre los que destacan el premio Juan Rulfo (1996), el Fray Luis de León (2007), el Alejo Carpentier (2005) y cuatro premios nacionales de la crítica en Cuba (2009, 2006, 2002 y 1997).
Es autor de una treintena de libros y una docena de obras teatrales, que recibieron numerosos reconocimientos entre los que destacan el premio Juan Rulfo (1996), el Fray Luis de León (2007), el Alejo Carpentier (2005) y cuatro premios nacionales de la crítica en Cuba (2009, 2006, 2002 y 1997).
En Epifanía del cangrejo hay tres personajes que partirán
junto con el público en un viaje lleno de ideas que arden, preguntas sobre la
vida, la muerte, la decadencia, la fe, los objetos, el estado de las cosas,
la casa del hombre… donde las dudas se contraponen a las ideas a
partir de lo que sucede. El texto conjuga de manera poética preguntas y
reflexiones filosóficas que nos llevarán a descubrir la substancia,
especialmente a quienes amamos hacer teatro.
Epifanía del cangrejo es, pues, la nueva apuesta
teatral dirigida por Virginia Aponte, directora de Teatro UCAB por más de
40 años y fundadora de Agoteatro, grupo profesional de egresados de TeatroUCAB,
y de MEDATIA, organización voluntaria integrada por estudiantes
universitarios y profesionales vinculados a la educación y el teatro, que
genera un Modelo Educativo para el Desarrollo de Aprendizajes
a través del Teatro, la Imaginación y el Arte.
INCREIBLE
HISTORIA
Gerardo Blanco advierte que El rey Lear, con sus cinco actos maravillosamente realizados en verso y
prosa. destaca por su buena trama. Es una historia increíble.
“En esta oportunidad, me dirijo a ustedes para
comunicarles que el reino del gran
Lear se levantará en el teatro de la Asociación Cultural Humboldt, los próximos
sábados 7 y 14 y domingos 8 y 15 de diciembre a las 11 A.M. Siendo este el
estreno en las tablas de Venezuela de una de las tragedias más reconocidas
del dramaturgo inglés, toda una historia sobre traición, ingratitud, envidia y
locura que será encabezada por el primer actor Jorge Palacios, en el personaje
del rey.
El rey Lear, ya muy viejo, decide dejar la
dirección de su reino a sus tres hijas, con el fin de poder vivir tranquilo sus
últimos días; para ello, las somete a prueba. Sin embargo, pronto se sentirá
amenazado por ellas al verse absolutamente abandonado, y solo algunos fieles a
la corona intentarán devolver el reino a su antiguo propietario.
Basándose en una versión de Nicanor Parra, esta adaptación del Rey Lear está
a cargo de Federico Pacanins y Gerardo Blanco López, quien, además, es director
general y responsable de la puesta en escena de esta obra que presenta la
dualidad entre el bien y el mal, el amor y el interés, reflejando las
pasiones y los pormenores del ser humano, y dejando como reflexión la
necesidad de rehacerse a partir de los obstáculos.
La ficha artística del
elenco es esta: Lear, Rey de
Bretaña – Jorge Palacios;
Goneril, hija mayor de Lear – Patty
Oliveros; Regan, segunda hija de Lear – Sandra Yajure; Cordelia, hija menor de Lear – Silvia De Abreu; Bufón – Jeizer Ruiz; Duque de Cornwall – Orlando Villalobos; Duque de Albany
– Juan Carlos Grisal; Conde
de Kent – Gerardo Soto;
Conde de Gloucester – Carlos
Abbatemarco; Edgar, hijo legítimo de Gloucester – Manuel Villalba; Edmund, hijo bastardo
de Gloucester – Ignacio Marchena;
Oswald, camarero de Goneril – José
Sánchez; Rey de Francia / Soldado – Martin Almonetti; Duque de Borgoña / Soldado – Rafael Gorrochotegui; criados – Anakarina Fajardo, Rosana Mottola y Cipriano
Castro Flores; soldados – Daniel
Martínez y Alexander Kaas; cantante invitada – Katherine Coll.
El rey Lear forma
parte de la Experiencia
Shakespeare que la Asociación Cultural Humboldt ha organizado
en el marco de su 70º aniversario, con la finalidad de presentar clásicos como Medida por medida, Macbeth y Coriolano, entre otros. En ese
sentido, la ACH brindará a la audiencia una variada programación de teatro
isabelino que inició en septiembre
de 2019 y culminará en abril de 2020, reuniendo a diferentes
agrupaciones teatrales de gran trayectoria en Venezuela, como lo son Grupo Bagazos, La Máquina Teatro, Grupo Asklepión, etcétera.
La
obra se presentará los próximos sábados 7 y 14 y domingos 8 y 15 de diciembre
a las 11 A.M. en el teatro de la Asociación Cultural Humboldt, ubicada en
el corazón de San Bernardino, entre el Hotel Ávila y el IESA, Av. Juan Germán
Roscio, cruce con Av. Jorge Washington, Caracas. Las
entradas pueden ser adquiridas en la taquilla del teatro y a través del
correo asohumboldt@gmail.com.Más
información en las redes sociales @asohumboldt.
sábado, noviembre 23, 2019
Los 80 y los 40 de Johnn Lennon
Paul Salazar
y Aura D’Arthenay son teatreros y
esposos en la vida real y en el trepidante mundo de la ficción escénica. Preparan
los debidos festejos para conmemorar los 80 años del glorioso nacimiento y los luctuosos
40 del inexplicable asesinato del legendario artista John Lennon, ambos sucesos
en el venidero 2020. Por eso lo entrevisto aquí:
¿Puede echar el cuento de cómo fue el proceso
y cómo fue el inicio de su profesionalización?
Mi primer acercamiento al teatro fue
en el bachillerato, siendo yo muy joven, a los 15 años, en enero de 1983. Esa
fue la primera vez que estuve en una obra, en el grupo del Instituto
Experimental de Formación Docente, ahora, Instituto Luis Beltrán Prieto Figueroa,
en la avenida Rómulo Gallegos, con un texto de Aquiles Nazoa, Los seres superiores o al que no le haya
pasado alguna vez que levante la mano, dirigida por el profesor Henry
González. Tuve la suerte que desde mis inicios en el bachillerato en ese grupo
conocí la disciplina teatral, pues la tropa era muy buena y se lo tomaba en
serio. Pero la verdad es que para mí nunca hubo presión con la disciplina, yo
nací con un código que no sé de donde me vino, era muy extraño que a esa edad
uno tenga tanto rigor, pues realmente no los tomábamos muy en serio. Yo entré
al teatro y en mi familia nadie era del medio, ni algo parecido, y siempre me
sentí en casa. Puntualidad, respeto por el público, sacar el proyecto adelante
de todas todas, aprenderse el texto. Sé que mucha gente empieza en el teatro en
bachillerato o en la primaria, eso me ocurrió a mí, solo que tuve la suerte que
aun en ese nivel amateur estuve con gente muy disciplina y entregada, fueron
unas muy buenas bases. Yo, en ese liceo destacaba en deporte, especialmente en
atletismo, pues corría muy rápido, eso me ayudaba para ciertos deportes, por lo
que en algún momento pensé que haría la carrera de docencia en deportes en el
Pedagógico de Caracas, pero el Teatro ya me había mordido la mente y el alma, y
una vez que estaba haciendo una diligencia en la zona educativa, muy cerca del
Ministerio de Educación, por la Esquina del Cuño, vi pasar a Luis Pardi, ese señor
me llamó la atención, pues, él parecía
fuera de contexto, realmente se me parecía a un embajador inglés y veo que
entra a una puerta justo al lado de la oficina en donde esperaba ser atendido
por algo relacionado a unos papeles del Ministerio de Educación, creo que
con el objetivo de entrar a estudiar en el Pedagógico, y vi que esa puerta,
donde ingresó Pardi, era la Escuela Nacional de Artes Escénicas César Rengifo, en
donde él era el director, entré, me encantó el ambiente, pregunté qué era eso,
me explicaron, me inscribí para empezar el año escolar 1987-1988,
audicioné, quedé, y hasta el sol de hoy no he dejado de hacer teatro. Ahí
empezó nuestra profesionalización. La formación que tuvimos en la Escuela fue
muy buena, con profesores de primera, y en lo personal, tuve la suerte que no
solo tuve el aprendizaje académico, sino el práctico, pues estuve involucrado
en muchos montajes oficiales de la Escuela. Con ellos viajamos y aun siendo
estudiantes de teatro, pisamos importantes salas de Caracas: el Aula Magna de
la Universidad Central de Venezuela con El
testamento del perro. Todas las salas del Ateneo de Caracas de entonces,
Teatro Nacional. Viajamos con Luis Pardi a su Boconó natal, a Valera, Trujillo.
Nos presentamos en El teatro de La Ópera de Maracay, Ateneo de Valencia, en
fin, para unos jóvenes de 20 años, era lo mejor que nos podía pasar, por eso es
que esa época nos marcó tanto a los compañeros que tuvimos la suerte de
vivirla, y reitero, con un gran staff de profesores, a los que les agradecemos
inmensamente la formación. Fueron cuatro años maravillosos, en mi caso, de 1987
a 1991, con la lamentable situación de la muerte de Pardi, el 7 mayo de 1990,
es decir, nuestro último año de formación lo hicimos con ese duelo, que todavía
pega. Pero, todo tiene su final –se terminaba la Escuela-, y había que seguir
adelante, por lo que la formación nunca se detuvo. Nos empezamos a involucrar
en distintos proyectos teatrales en diversos grupos. En lo personal, descubrí
que mi lugar en las tablas era en la dirección y en la dramaturgia, descubrí
que aquel joven que quería ser actor por encima de cualquier cosa era en esencia
un director de sus obras. Nos empezamos a preparar para eso, cursos talleres.
Un día nos dimos cuenta, Aura D’Arthenay, Milagro Alvarado y yo, que teníamos
la necesidad de desarrollar una voz propia, y fundamos nuestra agrupación,
Producciones Pequeño Grupo. Pero la preparación nunca termina, al punto que a
mis 50 años, luego de 28 años de egresado de la César Rengifo y un trabajo
continuo en el teatro, ingresé a Unearte donde se nos otorga el título de TSU
en Teatro, haciendo justicia y revalidando lo que tanto Luis Pardi exigía en su
momento, la profesionalización del estudiante de Arte, desde todo punto de
vista, incluso el académico desde la formalidad de su título respectivo. Seguí
estudios en la Universidad de las Artes, y ya egresé de ella también, en la
mención dramaturgia, próximamente lo hará Aura en la mención de Actuación.
Previamente, yo ya había sacado el título de TSU en publicidad y Mercadeo. Como
se ve, un andar continúo de estudio y trabajo. Momentos buenos, momentos malos,
frustraciones, logros, alegrías, siempre intentando ser mejores personas.
¿Cómo ha sido la lucha para
sobrevivir y ser alguien?
Es difícil hablar de eso, pues
la lucha es muy dura para todos los del gremio teatral, y ha sido así siempre.
¿Qué ahora tenga sus particularidades? Seguramente. La situación es muy complicada
y realmente necesitas de mucha mística, voluntad o vaya usted a saber qué para
seguir adelante. Ahora, a Aura y a mí, se nos hace muy difícil hablar de eso,
pues no quiero caer en la posición de víctima. Aura y yo tenemos una
personalidad que lo hace todo más difícil, espero no ser mal interpretado, pues
la personalidad no es de arrogancia, todo lo contrario, somos muy bajo perfil y
eso tiene su precio en este ambiente, ahora lo sabemos, además, nadie nos manda
a ser así, lo cierto es que no podemos ser de otra manera. Aquí hay que tener
agallas para trabajar y sacar un proyecto adelante, pero hay que tener agallas
para darte a respetar, hacerte ver. Nosotros lo intentamos por medio del
trabajo, y acéptenlo o no, eso no basta. Tal vez, resulta que el trabajo
realizado por nosotros en estos 32 años no haya sido suficiente, eso no lo voy
a juzgar yo, le compete a otros. Nosotros no tenemos recursos personales para
financiar nuestros proyectos, los cuales siempre tienen que realizarse en
circunstancias muy difíciles que tal vez atenten contra el proyecto mismo, me
refiero en la producción, pero eso es el caso de todo el mundo. No puedes hacer
la cantidad de proyectos que quisieras, todos los procesos se han venido
complicando, nos hemos tenido que adaptar a una realidad muy particular, que va
desde los nuevos horarios teatrales, hasta las cortas temporadas que puedes
conseguir y lo difícil de conseguir espacios para mostrarnos.
¿Logros?
El todavía estar, el haber
sobrevivido, el estar intentando hacer cosas. Un logro es la fundación de
Producciones Pequeño Grupo, por el empeño de Aura, Milagro y mi persona. El año
que viene cumplimos 20 años de trabajo ininterrumpido, de haber estrenado 13
obras, -ya en diciembre 2019 estrenaremos la catorceava- todas de autor
venezolano, 12 mías, una de Oscar Acosta y otra de Armando Africano. Nuestros
mayores logros oficiales en el marco de algún reconocimiento -por llamarlo de
alguna manera- vienen de la dramaturgia, pues hemos obtenido seis premios en
ese renglón, Don Shakespeare, La última voluntad de Felipe Pirela, Un
duende en navidad y Yo soy John Lennon, son piezas de las estrenadas que han sido
premiadas, tres de ellas publicadas. Muerte
en el cielo (publicada) y Quién se llevó el cumpleaños feliz, son
otras dos premiadas, pero no estrenadas. El haber propuesto obras de autor
venezolano me parece un logro, claro, eso no las hace buenas ni malas -eso lo
juzgarán otros- pero nos enorgullece. Haber propuesto obras inéditas, es decir,
haber puesto en la mesa nuevos textos. Haber intentado una nueva manera de
contar la historia del país, o algunos puntos particulares de nuestra sociedad,
al menos según nuestro parecer. ¿De qué habla Rivales eternos (La historia de una magallanero que fue caraquista
por un día)? ¿De béisbol? Quién piense eso se quedó en la anécdota de la
historia y no vio más allá, pero esa pieza, sin hablar de política directamente
fija la posición muy distinta de dos personas, las cuales si no se ponen de
acuerdo, ponen en riesgo la vida de un ser querido de uno de los dos. Esa pieza
habla de la amistad, no de béisbol. ¿De qué habla Yo soy John Lennon? ¿De la vida de John Lennon? Sería otra vez
quedarse en el caparazón de la historia, pues esa pieza habla sobre la tragedia
de cuatro inmigrantes latinoamericanos –un venezolano, un argentino, un
colombiano y un mexicano- en Nueva York, apunto de ser deportados, cuando se
topan con John Lennon, horas antes de ser asesinado. ¿De qué hablan Zona liberada, Cambur verde no sirve para tostón y El inmortal? Constantemente leo o escucho comentarios de que la
dramaturgia nacional de estos días no refleja la realidad del país, y tal vez
sea cierto, y obviamente mi dramaturgia no habrá tenido la trascendencia
necesaria y no ha sido leída por quienes dicen eso en pleno derecho, y claro
estoy que lo digo desde una posición personal pues yo no representó a ningún
sector de la dramaturgia, pero, en mi opinión, para contar la historia
actual, la que se está desarrollando es difícil hacerla ahora mismo, y además,
si lo hicieras, no veo porque hay que reflejarla de manera literal, ya sabemos
que el asunto es como cuentas la historia. El crecimiento y solidez actoral de
Aura D’Arthenay es otro logro. Para mí, Aura es una dura del teatro, ha
desarrollado un gran talento, y es de las personas más disciplinadas con las
que he trabajado.
¿A qué aspiran?
A seguir mostrando nuestras obras, a
seguir intentando escribir. Actualmente damos clases en varias áreas en La
Escuela Nacional de Artes Escénicas Cesar Rengifo y en el Pedagógico de Caracas
en dramaturgia -de alguna manera si llegué al Pedagógico, ese en donde no
estudié docencia en deportes para ser actor-. Yo, paso por el período de
adaptación. Trato de hacerlo lo mejor posible. No sé hasta cuando lo haré, pero
hasta cuando sea, dejaré el alma tratando de estimular a los jóvenes a la
disciplina teatral, al mejoramiento, a la ética, al trabajo.
¿En cuál rubro del teatro se
desenvuelven mejor?
Realmente nos hemos desarrollado en
varias áreas del quehacer teatral. La actuación, la dirección y la dramaturgia.
Los procesos nos han llevado a realizar trabajo de productor -lo cual yo no
soy-, e involucrarnos en todo lo posible, obviamente esto puede interpretarse
como abarcar mucho. Pienso que nos preparamos para cado uno de estos roles, y
en el fondo todos son complementos de todos. Yo empecé en el teatro como actor,
y aunque ya escribía y dirigía -incluso en el bachillerato- nunca pensé que me
dedicaría a eso, pues mi objetivo principal era ser actor, era lo único para
mí, pero ya ve, es lo que menos me gusta. Pero obviamente, esa formación
actoral me sirvió para intentar comprender al actor desde la dirección e
igualmente desde la escritura. Ahora, la dirección y la dramaturgia las veo muy
ligadas. El que ha salido mejor parado es el dramaturgo, pero ha sido muy
injusto con el director, pues el Paúl director es el que arma las obras al
dramaturgo, es el que tiene la intuición de saber por dónde seguir, donde
desencadenar el clímax, donde introducir una escena de humor -si es que eso se
requiere- es el director. Yo diría que me desempeño en la dirección de mis
obras. Creo que pronto dejaré de dirigir, y me dedicaré -si el destino lo
permite- a solo intentar escribir, y claro que el director seguirá colaborando
con el dramaturgo, pero ya no dirigiré en carne y hueso. Aunque me han montado
otros directores, realmente no soy un dramaturgo muy montado por otros
directores. Es el trabajo hecho en Pequeño Grupo, el trabajo realizado por
Aura, y nuestros colaboradores del momento los que han ayudado a dar a conocer
nuestros textos. No sé qué pasará cuando ya no montemos.
¿Cómo ha sido la llave profesional y
sentimental que tiene con Aura?
Aura es todo en mi vida, y le debo
todo en mi vida. Soy muy afortunado por los padres que tuve, mi madre vive y a
ella le debo muchísimo. Pero hay cosas que solo se pueden levantar desde la
pareja, y eso fue lo que nos ocurrió a nosotros. Jamás en la vida, yo habría
logrado lo poco que he logrado sin el apoyo de Aura, y esto que no sea un lugar
común, es algo tan cierto como nuestro amor. Ella siempre ha trabajado, sacando
nuestro hogar adelante para que el proyecto de Pequeño Grupo pudiera tomar
vuelo, para que mi dramaturgia pudiera realizarse, y encima, ha realizado un
trabajo actoral bárbaro: Don Shakespeare,
La última voluntad de Felipe Pirela,
Un duende en navidad, Una prueba de amor, El ladrón está aquí y Rivales eternos son piezas donde Aura hizo personajes
memorables, esto en Pequeño Grupo, pero Aura trabajó en su momento con grandes
directores, como Orlando Arocha y Xiomara Moreno. Ella ha mostrado un trabajo
desde la producción teatral, fundamental. No solo ha sido mi inspiración, sino
mi ejemplo a seguir, responsable, humilde, trabajadora, una dura del teatro
venezolano. Yo quisiera, que en algún momento, ocurra algo que le dé a Aura el
puesto que se ha ganado en nuestro teatro. Ahora, una gran docente. Yo no puedo
más que aplaudirla, y dejar testimonio de su talento inmenso, su versatilidad,
su carisma y fuerza actoral, todo esto en su cuerpo de contextura normal,
carita hermosa y corazón brutalmente grande. Yo, aprovecho su pregunta para
darle a Aura un aplauso de pie, y el premio a la gran actriz que es. A Aura la
conocí en la Escuela César Rengifo en el año 1988. Son más de 30 años de
amistad. En mayo próximo cumpliremos 29 años de novios y 24 años de casados.
Por alguna extraña razón siento que Aura fue mi novia desde la primaria.
Realmente me emociona hablar de ella, y quiero hacer saber de este amor,
admiración y respeto. Quiero hacer saber, la gran actriz que es. Sé qué quienes
la hayan visto lo saben. Es muy raro que alguien tan talentoso sea tan bajo
perfil, tan humilde, tan tranquila, tan tolerante. Bravo Aura.
¿Qué preparan?
Actualmente estamos ensayando Yo soy John Lennon. Venimos de
presentar cuatro obras en un ciclo de conmemorativo a nuestros 19 años, todo en
el Laboratorio Anna Julia Rojas de le respetada Carmen Jiménez, con dos obras
invitadas, una de ellas ¿Retazos? de
María Castillo y Oriana Matos, ambas talentosas colaboradoras del Pequeño
Grupo. La otra: Baby Bomm de Ana
Istarú bajo la dirección de Haudy Pacheco y con la brutal actuación de Aura
D’Arthenay. Repetimos La última voluntad
de Felipe Pirela y estrenamos La que
te conté de Armando Africano. Para el 12 de diciembre, haremos un ensayo
abierto de Yo soy John Lennon. Esta
pieza se estrenó en el 2010 en la Fundación Rajatabla, bajo la producción del
maestro Paco Alfaro, incluso, tuvo un participación con una voz en off que
realizó, seguramente fue de las última cosas que hizo, ya que lamentablemente
falleció pocos meses después. El año pasado hicimos una lectura dramatizada de
la pieza, pero ya la estrenaremos esta vez con Pequeño Grupo, será nuestro 14
estreno, y la obra 12 de nuestra autoría que Pequeño Grupo intenté hacerle
llegar al público. Esperamos poder presentarnos en el próximo Festival de
Teatro de Caracas, 2020. El año que viene se cumplen 80 años del nacimiento de
Lennon, 40 años de su asesinato, 20 años de la Fundación de Pequeño Grupo y 10
años del estreno de la pieza, es decir, las condiciones están para que hagamos
el más grande esfuerzo y podamos hacer este montaje, que será el cierre de
muchas cosas en nuestro grupo, y obviamente, el inicio de otras. Quisiéramos
presentar la obra en la sala Rajatabla, donde se estrenó y caminar con ella
como hemos hecho con muchos de nuestros montajes. Estamos actualmente
recibiendo la colaboración de un valioso grupo de jóvenes, muchos de ellos
estudiantes de la César Rengifo, quisiéramos consolidar con ellos un equipo.
Así como el de Larissa Colmenares y Charles Ramos, compañeros de la vida
teatral que nos apoyan en Yo soy John
Lennon. Milagro Alvarado, fundadora junto con nosotros del grupo, otra leal
y siempre integrante del nuestras filas. Norma D’Arthenay, siempre
colaboradora. A todos, a los que saben que están en nuestro corazón aunque aquí
no mencione, gracias, a todas las personas que en estos 32 años han colaborado
con nosotros, y los que han sido unos Pequeños Gruperos en algún momento en
estos casi 20 años de trabajo continuo. A usted, amigo Moreno Uribe, que nos ha
seguido y apoyado siempre, así como lo hizo Carlos Herrera, ambos reseñando y
criticando buena parte de nuestro trabajo.
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