miércoles, enero 15, 2020

¿Quien escribirá nuestra historia?

La organización sin fines de lucro Espacio Anna Frank presentará gratuitamente el sábado 25 de enero a partir de las 5:30 de la tarde en la Concha Acústica de Bello Monte, el largometraje Quién escribirá nuestra historia, que narra la organización de un archivo secreto y clandestino en el Gueto de Varsovia desde noviembre de 1940, organizado por el historiador Emanuel Ringelblum, con un grupo de intelectuales de distintos ámbitos políticos, ideológicos, religiosos con el fin de preservar, en forma escrita, la vida en el Gueto de Varsovia y el sufrimiento de sus habitantes. El archivo recoge opiniones de rabinos, periodistas, filósofos, jóvenes, niños, maestros, en fin todas las representaciones de la sociedad, en documentos como monografías, cartas, documentos, periódicos, diarios y dibujos. Emanuel Ringelblum entendió que el destino final de las 450,000 personas hacinadas en el Gueto de Varsovia era la muerte, de ahí la necesidad de escribir la historia de la vida allí, en un importante acto de valentía moral.
Cabe destacar que Quién escribirá nuestra historia también llegará a los cines. El domingo 26 de enero se realizará la proyección de la cinta en 21 salas seleccionadas de los circuitos Cines Unidos y Cinex, ubicadas en 13 estados del país, todas a las 2 pm, también con entrada gratuita para un público adulto..
Quién escribirá nuestra historia responde a la programación “In Memoriam 2020” de Espacio Anna Frank, en el marco de la Resolución 60/7 de la Organización de las Naciones Unidas, que designó el 27 de enero como Día Internacional de la Conmemoración anual en memoria de las víctimas del HolocaustoDe esta forma, la ONG contribuye a que no se olvide lo ocurrido, como un mensaje permanente que se transmite desde hace más de once años. Esta vez participan como patrocinantes las embajadas de Alemania, Italia, Reino de los Países Bajos, Francia, España, Suiza y Polonia y como aliados: el Comité Venezolano de YadVashem,la Alcaldía de Baruta, la Concha Acústica de Bello Monte, la empresa distribuidora de películas Blancica, los circuitos de cine: Cinex, Cines Unidos y Circuito Gran Cine, por medio de su Fundación Hacer Cine, así como el Circuito Unión Radio.
Ringelblum y sus compañeros decidieron derrotar las mentiras y propaganda nazis, no con armas y puños, sino con lápiz y papel. La verdad pudo sobrevivir a la guerra. El archivo fue enterrado en tres partes, sólo 5 personas sabían la ubicación y únicamente 2 de ellas sobrevivieron al Holocausto o la Shoá. Dos partes del archivo fueron rescatadas después de la Guerra. La tercera parte no ha sido encontrada. Su importancia, según los historiadores, es la veracidad de los hechos narrados, la calidad del material enterrado, lo inédito de las historias.
Escrita y dirigida por Roberta Grossman y producida por Nancy Spielberg (hermana menor de Steven Spielberg), Quién escribirá nuestra historia (Who Will Write Our History. Estados Unidos - Polonia, 2018, 95 min.) está basada en el libro del historiador Samuel Kassow y revela impactantes situaciones ocurridas dentro del Gueto de Varsovia, bajo las más extremas condiciones, dejando evidencia de las persecuciones nazis a los judíos polacos desde la perspectiva de las víctimas. En este caso a través de los ojos de Rachela Auerbach, una periodista brillante, quien a petición de Ringelblum trabajó en uno de los muchos comedores populares, narrando el sufrimiento y el hambre que se padecía y fue la única sobreviviente de esa cocina.
“La actividad de Emanuel Ringelblum y sus colaboradores fue una actividad clandestina. Cualquier información que los nazis tuvieran del archivo, las personas serían ejecutadas inmediatamente. Es un acto de solidaridad y valentía moral, valores fundamentales en la sociedad. Valores que son bandera entre los objetivos de Espacio Anna Frank. Es por ello que se escogió esta película, Quién escribirá nuestra historia de Producciones Kathadin, en el día Internacional de la Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto”, señala Anita Figa, miembro de la directiva de Espacio Anna Frank.
La resistencia se expresa en muchas formas
Para mayor comprensión del Holocausto y sus dimensiones, Espacio Anna Frank estrenará justo antes del largometraje, el corto Las voces de ayer, nos hablan hoy, pieza audiovisual que explica, en forma ágil y didáctica, cómo a principios del siglo XX, los partidarios de ideologías y falsas creencias buscaban fundamentarlas en la ciencia para hacerlas pasar por verdades irrefutables.
El corto, realizado con la técnica de animación stop motion, cuenta con una duración de 7 minutos, y muestra que una de las causas del Holocausto fue la creencia de que las diferencias genéticas colocan a un grupo humano por encima de otro, es decir, que existen razas humanas más fuertes e inteligentes que otras.
 En 1930, Adolf Hitler, utilizando la mentira disfrazada de verdad, convenció a una gran parte de la población de que era hora de conquistar el mundo arrinconando a los diferentes instigando a una limpieza racial. Así se ensañó contra las personas con discapacidad , homosexuales, gitanos o cualquier otra raza que no fuera aria, políticos e intelectuales que no pensaban como ellos y sobre todo contra los judíos procediendo a encarcelarlos, a someterlos a trabajos forzosos, hacinándolos en guetos y finalmente enviándolos a campos de concentración y exterminio, donde fueron asesinados en forma industrial.
En el film Quién escribirá nuestra historia, se muestra como con gran riesgo para sus vidas, el historiador Emanuel Ringelblum (1900-1944), y un grupo documentaron la vida diaria en el Gueto de Varsovia y reunieron evidencia de la aterradora experiencia sufrida por la comunidad judía bajo el nombre en clave de "Oneg Shabat", (“La alegría del Shabat”), empeñándose en que tal registro de la vida judía debería sobrevivir a la destrucción causada por los nazis, enterraron el archivo en cajas de hojalata y latas de leche. Este registro sigue siendo un poderoso ejemplo de resistencia y un intento heroico de salvaguardar la historia para no olvidar jamás el terror del Holocausto.
Cines donde se podrá ver el film
Además de la proyección el sábado 25 de enero, a las 5:30 pm en la Concha Acústica de Bello Monte, la cual se llevará a cabo gracias al apoyo del Circuito Gran Cine, por medio de su Fundación Hacer Cine; el domingo 26 de enerolas salas de Cines Unidos ubicadas en los centros comerciales: Millennium Mall (Caracas), Regina, (Puerto La Cruz, Edo. Anzoátegui); Hyper Jumbo (Maracay, Edo. Aragua), Orinokia, (Puerto Ordaz, Edo. Bolívar); Petroriente, (Maturín, Edo. Monagas), y los centros Sambil de Margarita (Edo. Nueva Esparta), Valencia, (Edo. Carabobo),  San Cristóbal (Edo. Táchira), Maracaibo (Edo. Zulia) y Barquisimeto (Edo. Lara), abrirán sus puertas al público para proyectar la cinta gratuitamente. 
También el domingo 26 de eneroCinex dispondrá a tal fin de sus pantallas ubicadas en los centros comerciales caraqueños Sambil, El Recreo, El Hatillo, San Ignacio, Los Próceres y Manzanares. Y en el interior del país estarán disponibles los recintos ubicados en Galerías Plaza (Maracay, Edo. Aragua); Sambil (Paraguaná, Edo. Falcón); Lago Mall (Maracaibo Edo. Zulia) y los centros comerciales Buenaventura de Guatire (Edo. Miranda) y de Araure (Edo. Portuguesa).
Todas las funciones de cine del domingo se llevarán a cabo a las 2 pm. Por la fuerza de las imágenes, esta película está recomendada para un público adulto y para jóvenes a partir de los 13 años de edad. En el caso de Cines Unidos, los asistentes podrán adquirir, de forma gratuita, sus entradas a través de las taquillas de los cines. Por su parte, los asistentes a las funciones de Cinex pueden ingresar a su página web www.cinex.com.ve, ubicar el título en la cartelera y seguir el procedimiento de compra (el cual, en este caso, presentará la opción “acceso gratis”). Ello, les permitirá seleccionar las butacas y obtener un localizador que deberán reservar para mostrarlo al momento de ingresar a la sala. En el caso de Cines Unidos, los asistentes podrán adquirir, de forma gratuita, sus entradas a través de las taquillas de los cines. Por su parte, los asistentes a las funciones de Cinex pueden ingresar a su página web www.cinex.com.ve, ubicar el título en la cartelera y seguir el procedimiento de compra (el cual, en este caso, presentará la opción “acceso gratis”). Ello, les permitirá seleccionar las butacas y obtener un localizador que deberán reservar para mostrarlo al momento de ingresar a la sala.
La Concha Acústica de Bello Monte está localizada al final de la Avenida Caurimare en Colinas de Bello Monte. Hay seguridad para estacionar los vehículos en las zonas aledañas al anfiteatro, por parte de la Policía de Baruta.
Desde su creación en el 2006, Espacio Anna Frank conforme a sus valores y propósitos se suma una vez más a esta conmemoración mundial, con el fin de divulgar el significado y dimensiones de un crimen sin parangón en la historia de la humanidad: el Holocausto. Contribuye así a evitar que hechos similares puedan repetirse en algún lugar del mundo y eleva su voz al rechazo categórico de todo acto de discriminación, violencia e intolerancia. Para esta organizacióncombatir la indiferencia, no olvidar y preservar la coexistencia es punto de honor.

Publicaron libro sobre los Premios de Dramaturgia Apacuana


No es frecuente que en Venezuela se editen este tipo de libros. Es  una publicación, de 366 páginas, posible gracias a la alianza institucional de la fundaciones Compañía Nacional de Teatro (CNT) y El Perro y la Rana, la cual reúne, en orden cronológico, seis textos teatrales de autores venezolanos. Es para nuestro entender y placer todo un acontecimiento cultural y además artístico porque servirá para difundir la creación de esos dramaturgos  y con ello aumentan las posibilidades de que sean leídos o representados.
Aconsejamos, eso sí, que se hace una versión para PDF y se coloca en la página web de la CNT, se incrementarían los lectores y hasta habría más montajes, como es lo lógico. Pero, ¿quién le pone el cascabel al gato?, en este caso con esta joyita del teatro vernáculo.
Las obras ahí presentes, las cuales ganaron el Premio Nacional de Dramaturgia Apacuana, creado en el año 2015 por la CNT, la cual en ese entonces estaba a cargo de Alfredo Caldera), son: Peludas en el cielo  de Gustavo Ott, La furia de Dios de Jesús Benjamín Farías, Oscuro de noche de Pablo García Gámez, Fin de mundo de Rubén Joya.
Y además, quiso el actual director de la CNT (Carlos Arroyo), que se incluyeran las menciones honorificas del Premio de Dramaturgia Apacuana 2017: De por qué Ana Rosa Colmenares casi mato a Greta Pitre por el amor de Egar Padrón, de César Rojas, y Merdocnalsd de Jorge Cogollo.
Peludas en el cielo, Oscuro de noche y Fin de mundo ya fueron exhibidas, respectivamente, durante, las temporadas de la CNT a lo largo de  2016, 2018 y 2018, bajo la producción y dirección general de Carlos Arroyo, con los elencos de la CNT. Mientras que Merdocnalds fue espectáculo con un taller de estudiantes del Laboratorio de Creación Teatral de la CNT, mostrado por la directora Marisol Martínez. 
Todas las reseñas correspondientes a los montajes citados están en mi blog elespectadorvenezolano.blogspot.com.
Los eventuales espectadores de las piezas citadas han podido constatar en las puestas en escena de los textos ganadores del Apacuana, que estas constituyen una práctica que tiene como  objetivo fundamental estimular y visibilizar la dramaturgia nacional de los nuevos tiempos, además de permitir el análisis y la discusión sobre la teatralidad venezolana mediante el reconocimiento de sus planteamientos estéticos y discursivos.


domingo, enero 12, 2020

Sebino Salvato vive y ama en la Umbria

Sebino Salvato.
Hola querido amigo, nos escribe el teatrero Sebino Salvato:
Así que el tiempo pasa. Y pasa veloz, como  en estos últimos diez años, cuando nos hemos encontrado en Bogotá por La Guerra  goldoniana. Desde hace seis años vivo en Terni –Umbria – una ciudad de provincia, donde se vive a medida del hombre. Tuve que dejar Roma porque la ciudad es inhabitable. Y por lo que cuesta, entre apartamento, facturas de luz agua etcétera. No vale la pena vivir ahí. Muchos gastos. 
Además Roma ha perdido su poesía y su espíritu, por la mala administración de la Alcaldía, durante las últimas décadas. A esto hay que sumar la decadencia cultural de Europa y en general del Occidente. Por lo que concierne el teatro, danza, performances en general está igual que España, y otros países europeos: o sea, mediocre. 
En este momento histórico el teatro está muerto  así como lo entendemos nosotros: los de “la generación de los Ochenta”. Esa época se acabó. Con Giménez en Venezuela y con Strehler en Italia. Hace unos años se murió también Ronconi. Bueno, pero eso forma parte de la historia del teatro, una historia  hecha de crisis. Yo me quise escapar del actual contexto porque no me pertenece. He preferido  mantener mi coherencia profesional y mi personalidad y no venderme a desalmados productores sin escrúpulos cuyo objetivo es la cantidad de dinero y no lo estético. Lo que te proponen es pura porquerías comerciales. Yo no tengo nada en contra a lo comercial, con tal que tenga nivel.  Pues, actualmente doy clases de teatro, tengo un proyecto para febrero con la Universidad de Perugia. Voy a montar Comedia sin título de  Lorca para los estudiantes italianos de la cátedra magistral de español.
De resto, terminé una relación de tres años con un amigo pero seguimos en contacto. Acabo de conocer una persona interesante con la que estoy saliendo: un holandés  mayordomo que acude  una mansión en Umbria, de una rica familia de Rotterdam. 
Mi mamá está bien a pesar de sus 80 años. Claro, la tengo siempre bajo control médico considerando que tiene un solo riñón,  después que le quitaron el otro en una clínica de Houston, a principio de los ochenta. Mi papá hace veinte años se fue a Sicilia a vivir en la casa de su familia. Con él vive su hermano. ¿Sería porque quiso recuperar su soltería? No sé. Yo me desentiendo en buscar razones ajenas. No es mi problema.
Mi hermano, Mario, hace cinco años se instaló en Las Palmas, Canarias. Allí, por fin encontró su “Venezuela”. Él es un maquillador. Hizo una brillante carrera en Italia trabajando con Armani, Versace, etcétera. Hizo cine por un tiempo como maquillador personal de Ornella Muti. En las Palmas trabaja como responsable, en una gran tienda de perfume y cosméticos. Rompió con su histórico novio venezolano que había venido a vivir a Italia a comienzo de los Noventa. Mario vive muy bien en las Palmas.
Me encantaría volver a Caracas. Siempre lo he pensado. Y confío que volveré, algún día. Me hace falta, aunque sé que todo ha cambiado por allí, que no hay la misma atmósfera cultural de un tiempo, la que yo guardo en mi mente y corazón. Y, por supuesto, hasta la gente, ha cambiado. 
Te tengo una información que nadie sabe en Caracas, creo. Por lo menos oficialmente. Se murió la vestuarista italiana Adriana Sértoli, a los 90 años, de cáncer. Yo me enteré hace poco. La llamé el 24 de diciembre y nadie me contestaba. En seguida contacté una amiga en común y me dijo que Adriana se marchó la última semana de diciembre del 2018. Adriana y su marido Mario Berselli, escenógrafo de la Televisora Nacional, canal 5, vivieron en Caracas desde mediado de los Setenta hasta 1989. Mario  se murió hace  15 años de otra enfermedad. Adriana ha sido una gran vestuarista de cine sobre todo con un currículo importante puesto que trabajó con cineastas italianos e internacionales de gran calibre. Vistió en varias ocasiones a Sofía Loren, Mónica Vitti, Marcello Mastroianni, entre otros. En Caracas firmó unas cuantas puestas (estaba casi siempre al exterior, entre Italia, Comunidad Económica Europea, Londres etcétera.) como Una viuda para cuatro y El burgués gentilhombre. Su último trabajo fue la ópera  Cavalleria Rusticana. No quise publicar eso en FB, por si acaso te interesaría publicar. Una vez, Adriana me dijo que había preparado un proyecto con Giménez sobre un Hamlet, que no se llevó a cabo. Lamentablemente.
Amigo, ¿cómo estás tú?, ¿Cómo te ha ido? Cuéntame de ti.
Un  gran abrazo amigo siempre. Sebino

sábado, enero 11, 2020

No podemos olvidar al teatro de Cabrujas

Cada día me convenzo más de que la muerte es un asunto del cuerpo y nada más. La personalidad del fallecido permanece y vibra, no desaparecen sino que por el contrario, se avivan y nos acompañan para siempre, escribió  Isaac Chocrón en su novela El Vergel (2005).
Citamos a Chocrón porque el mutis de Carlos Giménez (1993), director, gerente y esteta,  a consecuencia del Sida, y la muerte de José Ignacio Cabrujas, dramaturgo, actor, director y guionista para televisión y cine, son ausencias notables para el teatro venezolano. Fácil es eliminar, difícil sustituir, pero en los casos del legendario argentino y el inconmensurable caraqueño, no queda sino evocar sus pasiones por el arte de Tespis
Recordamos todo esto porque tras la muerte de Cabrujas (Caracas, 7 de julio de 1937-Porlamar, 21 de octubre de 1995) impone un arqueo, el cual hasta ahora nadie ha hecho,  a pesar del gran aporte de Leonardo Azpárren, o una justa valoración a su vasta obra intelectual, en especial la que legó al teatro nacional, su más grande pasión.
Él, junto a Isaac Chocrón (Maracay, 25 de septiembre de 1930-6 de noviembre de 2011), Rodolfo Santana (Caracas, 24 de octubre de 1944-21 de octubre de 2012)  y Román Chalbaud (Mérida, 10 de octubre de 1934) constituyeron  el cuarteto más importante de dramaturgos venezolanos contemporáneos.
Cabrujas salió de Catia porque le tenía pánico a la pobreza, en 1960, con su esposa Democracia López, para procrear a su unigénito Francisco, entregarse de lleno al Teatro Universitario, que dirigía Nicolás Curiel, y hacer realidad  su sueño de hacerse escritor, lo cual lo logró en los restantes 35 años, llegando a pergeñar  y hasta  dejar bocetos de no más de 20 obras de teatro, varios guiones para televisión y cine, además de novelas y cuentos, la mayoría de ellos inéditos.
Cabrujas decía que muy pocos escritores  podían señalar el día y la hora en que decidieron ser escritores. “Yo sí. Fue exactamente, a los 14 años, en el instante  en que terminé de leer Los miserables de Víctor Hugo, cosa que hice  en un mar de llanto. No podía parar de llorar encaramado en la platabanda, de la interminable casa  que construyo mi padre en la calle Argentina, entre la quinta y la sexta avenidas, a tres cuadras de plaza  de Pérez Bonalde. Debo de haber suspirado 86 veces consecutivas. Entonces me dije: esto es lo que quiero hacer  en la vida; que esas letras, esas páginas, me hayan producido toda esa emoción es un milagro; yo quiero  formar parte de esa milagro. Si las muchachas no me querían, yo tenía que ser escritor para que me quisieran…y de alguna manera funcionó después. Si yo iba a ser escritor, tenía que ser  uno grande, famoso. Me la pasaba fabulando con el momento en que yo, ya célebre, regresaba a Catia y las muchachas me iban a ver  pasar desde sus ventanas: allá va José Ignacio, flaco, tartamudo, pero mira donde  llegó, ahora es un potentado. Yo ligaba la idea de la literatura al poder, a la magnificencia. Iba a ser escritor y eso se lo dije, a partir de allí, a todo el mundo, absolutamente a todo el mundo; al bodeguero de la equina de arriba, al bodeguero que se suicidio, a mi amigo, a los padres de mis amigos. Respétenme, respétenme, porque yo voy a ser  su escritor, yo no soy como ustedes, yo exijo un trato especial en esta comunidad, porque yo soy el predestinado y voy a  ser un gran escritor. Desde luego, no lo decía así exactamente, esas cosas presuntuosas no se podían decir en Catia, pero eso era lo que sentía y lo que, de alguna manera, les hacía sentir, sin ser antipático, de una manera directa. No, yo voy a ir a donde las putas ni  a jugar béisbol porque no, porque yo soy un escritor, yo no hago esas cosas”.
Cabrujas nunca más regresó a vivir a Catia. Pasaba por ahí, más nada. Añoraba hacerlo algún día, pero era que sus amigos se habían ido o ya estaban muertos.
Pro la pobreza siempre persiguió a Cabrujas. Su pasión por el teatro, que en Venezuela siempre ha desenvuelto en una atmosfera precaria, hizo que como dramaturgo se viera obligado a desempeñar varias tareas para que su compromiso con el arte resultara más efectivo y fuera de verdad. Fue por eso que además de autor se convirtió en uno de los  actores  más prestigiosos de Venezuela y en guionista de grandes imaginativas y creadoras para la televisión, Cabrujas brillo en todas porque el igual que los grandes teatreros de la historia, encauzó su descomunal talento, su curiosidad  intelectual y su entusiasmo para trabajar en la dirección que se proponía.
Como dramaturgo, Cabrujas explora al hombre venezolano mostrando la soledad y la incomunicación en que vive. Para conseguir su objetivo, se distanció, recurriendo a la historia de acontecimientos pasados, como núcleo de reflexión acerca del presente, al mismo tiempo que presentó un lenguaje operado hasta los límites de sus posibilidades expresivas. De este modo consiguió interpretar la angustia humana y la congoja del artista ante la dificultad de exponer toda su realidad interior.
 Como también lo hizo Chalbaud, Cabrujas se enfrentó con la desvalidez popular por medio  de las creencias religiosas  de un  pueblo que se ha creado un mundo se supercherías, una religiosidad degradada, llena de creencias fantasmagóricas que lo único que logra es alimentar la condición humana. El hombre contemporáneo se tiene que crea fantoches para aliviar el vacío en que vive. Desde diferentes ángulos, Cabrujas  se fue dirigiendo al público venezolano, le presentó  los diferentes problemas que afectan  su vida cotidiana y que no se pueden olvidar  a su causa de trascendencia.
El teatro de Cabrujas  combatía y mientras se le represente tendrá vigencia, porque todo lo que fuera inmovilidad, inacción, todo estatismo es destructivo  y a la larga petrifica,  y esteriliza al ser humano, como sucede con los habitantes de San Rafael de Ejido de su Acto cultural.
Estamos de acuerdo con el crítico Azpárren, que Profundo, Acto cultural y El día que me quieras son sus obras   que mejor  caracterizan la totalidad de su teatro; primero, porque en ellas culminan todos sus esfuerzo que, de una manera u otra, no logro en sus obras anteriores ni posteriores, y segundo, porque ellas rescatan de modo definitivo lo mejor de su teatro.

jueves, enero 09, 2020

Casas muertas en teatro de Chacao

Jan Julie y Javier,
La familia de Javier Vidal y Julie Restifo está activando al teatro caraqueño, pero dejemos que sea el mismo papá quien cuente lo que pasa, porque después buscaremos a Evenlin Nava, quien resulta ser la productora o empresaria,porque sin dólares o bolívares no hay arte.
¿Por qué una adaptación de una novela, como Casas Muertas, para llevarla al teatro?
Porque es un clásico de la narrativa contemporánea venezolana. Una novela muy leída que muchos gustarán de ver, oír y apreciar la encarnación de personajes que nacen en la literatura como querer ver y oír la voz al Quijote o al Fausto o a Doña Bárbara o Aureliano Buendía en carne viva. Porque Evenlin Nava adquirió todos los derechos de MOS, o Miguel Otero Silva,  para teatro y me lo ofreció para dirigir y yo la acepté con la condición de que mi hijo Jan Vidal Restifo realizara la adaptación y versión para teatro. 
¿Qué se busca o qué se pretende?
Busco a ese público nuevo que lee y no va al teatro. Ese público que prefiere ver el teatro y lee poco. Ese público que quiere ver cómo salta la literatura a la escena... y, ante todo, llevar a escena una obra literaria rica en imágenes y poesía cómo la de MOS que tiene más vigencia ahora que cuando la escribió en 1955. Una forma de decir cosas importantes y trascendentes a partir de un clásico. Pretendo entretener, alegrar y confrontar emotiva y reflexivamente al público. Pretendo hacer teatro. 
¿Cuándo se estrena y cuánto tiempo permanecerá en cartelera?
Desde el 23 de enero en Teatro Municipal de Chacao. Dos semanas, nada más.
¿Elenco?
Caridad Canelón (Carmelita) Claudia Rojas (Carmen Rosa) Theylor Plaza (Sebastián) Wilfredo Cisneros (padre Pernía) María Elena González (Berenice) Vito Lonardo (coronel Cubillos) Jan Vidal Restifo (Feliciano) Jessica Arminio (Marta) Sergio Malpica (Juan de Dios/asistencia escénica) y yo, que ,por el infarto de William Goite, tuve que asumir el papel del Sr. Cartaya. 
¿Giras al interior o al exterior?
Sí. Pero eso responde producción.
¿Cómo se han financiado?
Pregunta para producción. Soy director invitado.
¿Y qué preparan para después?
Con Evenlin me gustaría seguir la saga. Jan está realizando la versión de La Muerte de Honorio, también de MOS.
 ¿Creíamos que la familia Otero Castillo nos daría la autorización porque por ahí se habla de otros proyectos de cine?
Desconozco el trayecto de autoría para el cine. Son piezas muy cinematográficas. Fiebre se llevó al cine al igual que Cuando quiero llorar no lloro, la ópera prima de Mauricio Wallerstein en Venezuela. Evenlin tiene los derechos para teatro.
Mi propuesta de dirección es abiertamente brechtiana, épica, más narrativa que aristotélica. Respetando los capítulos en cuadros en la estructura circular que plantea MOS. Rompiendo escenas y secuencias con la mirada y actitud crítica de los actores que salen y entran de sus personajes. La escenografía del maestro Becerra tiene una corpórea fragilidad que transmite la ilusión de la decadencia de un pueblo, de una identidad, de una época que rebota frente al portón del presente. La metáfora de la metáfora. La metáfora que es el teatro en la metáfora donde se transparenta el país de estos días. La iluminación de Juan Carlos Ogando es protagónica porque crea atmósferas y espacios múltiples donde una puerta se semantisa y resemantiza a lo largo del trayecto espacial del pueblo de Ortíz. De esas casas muertas de Ortiz, corazón protagonista del montaje. La música llanera es original de la maestra Gioconda Cabrera quien compuso una "periquera" y un "zumba-que-zumba" que bailamos en escena. Angélica Escalona es la maestra de danza contemporánea y Susana Lorca la del joropo. Me tienen que a ver bailar el joropo. Toda una novedosa experiencia. 
Con este montaje he pensado mucho en mí maestro Ugo Ulive de quién aprendí como se levanta un montaje brechtiano con su efecto "V" (verfremdungseffekt). En parte le rindo un homenaje al maestro Ulive y quiero hacerlo público. 


Todas las luces para el Teatro Humboldt

Federico Pacanins
La cultura teatral caraqueña tiene un gran aliado como es la Asociación Cultural Humboldt, fundada hace 70 años por grupo de ciudadanos alemanes. Ha pasado mucha agua bajo los puentes caraqueños y ahora nos toca reconocer que el mejor espectáculo de la temporada 2019 fue El rey Lear. Pero dejemos que sea precisamente el artífice de tantos logros artísticos, Federico Pacanins, quien responda a nuestras preguntas.
¿Cómo están programadas las actividades de la Asociación Cultural Humboldt para este año 2020?
La Asociación Cultural Humboldt (ACH) ha diseñado una programación presta a dar cabida a eventos de teatro, música académica y popular, danza, exposiciones de artes plásticas, recitales poéticos y conferencias académicas de ciencia y arte, que respondan a la misión de ser un centro cultural binacional de importancia en la ciudad. Es fundamental, para ello, que la programación sea multi-disciplinaria, abierta a todas las manifestaciones, pero que, también ponga acento en una fructífera y bilateral relación con la cultura germánica. De esta forma, por ejemplo, un homenaje a Elizabeth Schon, poeta y dramaturga venezolana de origen alemán, bien puede presentarse en nuestros espacios mediante un par de piezas teatrales intimistas, un recital poético y una exhibición fotográfica.
Otro tanto sucederá con los conciertos en homenaje a los 250 años de Beethoven que ofrecerá la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas, bajo la conducción del maestro Rodolfo Saglimbeni, o la presentación de Egmont, también en homenaje a Beethoven, que conducirá la maestra Elisa Vegas al frente de La Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho, con la dirección escénica de José Tomás Angola y la participación de nuestro primer actor Gerardo Soto en el rol del héroe alemán. Por su parte, la Fundación Schoegass, fundamental aliado de la ACH, ofrecerá una edición especial del piano venezolano.
Una luz para la Humboldt llevará por título esta programación de 2020 que, a finales de este enero anunciaremos con detalles, y que se inicia el 25 y 26 de enero con la versión de teatro musical de Bodas de sangre de Federico García Lorca, concebida y dirigida por Eduardo Viloria, y continúa en los primeros días de febrero iniciando el ciclo de teatro de cámara con Knotche, el doctor que venció la muerte, pieza de la joven dramaturga Isabella García Ramos, dirigida por Vilma Ramia, que da justo lugar al mítico doctor alemán que vivió en Galipan en el siglo pasado.
¿Cuál es el balance del año 2019 en cuanto a la afluencia de público y los logros artísticos?
 El año pasado ofrecimos una programación dedicada a conmemorar los 70 años de la ACH. Más de cien eventos fueron ofrecidos con una afluencia notable de público que pudo disfrutar, por ejemplo, de Las Nueve Sinfonías de Beethoven a cargo de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas, del estreno latinoamericano de la Cantata Humboldt de Mendelssohn ofrecida por la Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho, de los estrenos de piezas teatrales dedicadas a Goethe -Delirio en Marienbad de Elizabeth Irausquin-, a Humboldt... a Kurt Weill, Nat King Cole y Aldemaro Romero en teatro musical... a Thomas Mann y Ezra Pound -Alta Traición pieza premiada por la Fundación Isaac Chocrón -, a un particular héroe de la Primera Guerra Mundial protagonista de El Molino de José Tomás Angola. También se ofrecieron exhibiciones de artistas como Luisa Ritcher, Alexandra Von Fedack o Roberto de la Fuente. Un concurso de fotografía inspirado en Humboldt que incluyó la exhibición de un documental de Solveig Hoogesteijn y de la película Aire Libre de Luis Armando Roche, un festival-concurso de teatro universitario, un encuentro con el Rock y la caída del muro de Berlín a cargo de Félix Allueva... piezas infantiles de teatro, y un largo etcétera que también involucró la presentación de recitales poéticos y conferencias de interés científico.
Merece destacar dentro de las actividades realizadas en el año 2019, una especial publicación impulsada por la Fundación Schnoegass, con el cuido editorial de Karl Krispin, dedicada a destacar figuras venezolanas-germánicas que mucho dejan saber del especial vínculo bilateral que mueve a la ACH. El año aniversario fue culminado por El Mesías de G.F. Handel bajo la dirección de María Guinand y la Schola Santorum, y por una especial y muy concurrida temporada de El rey Lear, parte del ciclo "La experiencia Shakespeare", bajo la dirección de Gerardo blanco, con un estelar elenco encabezado por la luminosa interpretación de Lear a cargo del primer actor Jorge Palacios.

¿La gente de Caracas se pregunta sí el teatro Humboldt es exclusivo para espectáculos producidos por la Asociación  Humboldt?
Los espectáculos y eventos que ofrece la ACH son en su mayoría co-producciones de alto nivel artístico que involucran el esfuerzo económico de instituciones muy diversas. La Fundación Schnoegass, La Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas, la Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho, La Orquesta Filarmónica Nacional, los diversos núcleos del Sistema Nacional de Orquestas Simón Bolívar, la Schola Cantorum, Mozarteum Caracas, Centro Venezolano Americano... el grupo Bagazos, La Máquina Teatro, Escénica, Grupo Asklepión, Matilda Corral, Luigi Sciamanna, Eduardo Viloria, Federico Pacanins, Miguel Issa en cuanto a producciones teatrales... Las Academias y Universidades que tiene actividad en el país.Estos nombres mencionados, y muchos más, constituyen el núcleo productor de muchos eventos donde la ACH tiene una colaboración institucional de facilitar el espacio escénico del teatro y sus facilidades al mayor grupo de creadores posible.
Ahora bien, la ACH , bajo la dirección administrativa de Astrid Pasik en concordancia con la Junta Directiva de la institución, también toma iniciativa en co-producir un limitado número de eventos propios, mediante patrocinios puntuales dedicados a programaciones especiales: este año, digamos, la programación especial de "Una Luz para la Humboldt", que da continuidad a "La experiencia Shakespeare", por decir.
¿Cómo se ha propuesto el montaje de Macbeth desde la puesta en escena hasta la dirección del actor protagonista y el resto elenco?
La Experiencia Shakespeare es una de nuestras más importantes propuestas. Se trata de llevar a escena clásicos del más importante dramaturgo universal en la forma más digna y profesional posible. Medida por medida bajo la dirección de José Tomás Angola, dio inicio al ciclo. La pieza fue escogida para iniciar el ciclo por tener un tono germánico muy apropiado (se desarrolla en la Viena de 1600). Continuó  la serie con El rey Lear, bajo la dirección del maestro Gerardo Blanco, con la impecable interpretación del maestro Jorge Palacios. Otelo bajo la dirección de Javier Moreno, y Coriolano bajo la dirección de Sandra Yajure son otros títulos de esta experiencia, que, por cierto, también cuenta con la asesoría artística del maestro Leonardo Azpárren.
Cada propuesta constituye un reto enorme porque, en nuestro ambiente, los montajes clásicos siempre suponen una "primera vez" en muchos sentidos. Así sucede con la pieza escogida y su particular versión -es increíble que un clásico como El rey Lear haya tenido su estreno nacional en este reciente diciembre de 2019-, o que actores y directores de larga o breve trayectoria sean debutantes en obras de teatro shakespereano. Primeras veces: estrenos para versiones de las obras, para actores, productores, escenógrafos, vestuaristas, para todo... No tenemos en el país compañías especializadas en clásicos y las maravillosas experiencias en esta materia del grupo Rajatabla o de la Compañía Nacional de Teatro, que ahora dirige Carlos Arroyo, por decir, solamente han conseguido en estas últimas décadas secuencias nobles, dignas pero acaso esporádicas -el Otelo de Javier Moreno, el Hamlet de Armando Álvarez, el Macbeth de Orlando Arocha, son válidos ejemplos-. Sin embargo, dar espacio y sentido de "teatro de repertorio" con equipo y sala caraqueña, es parte fundamental de esta Experiencia Shakespeare. Se trata, pues, de ofrecer al Teatro de la ACH como un espacio para teatro clásico en nuestra ciudad.
Otra parte fundamental en la Experiencia está en la selección de la versión que proponemos en cada montaje. Adecuar la versión de Nicanor Parra de El rey Lear, o la de León Felipe de Macbeth es una actividad esencial para dar vida a la puesta en escena que cada director se proponga. En mi caso, se trata de una versión absolutamente poética y dinámica de Macbeth, con la posibilidad de un muy buen decir en nuestra lengua (y, por ende, muy buen "entender'), que acaso da pie a escenificar sucesos escoceses del siglo XI, con una mirada propia del siglo XXI. Para ello con la participación de nuestro grupo habitual de actores, con la actuación especial de nuestros primeros actores José Tomás Angola, en el rol de Macbeth, y de Sandra Yajure en el rol de Lady Macbeth. José Antonio Barrios participará como el Rey Duncan, Gerardo Soto como Banquo, Valentina Garrido como Bruja líder...Carlos Abattemarco será MacDuff, Juan Carlos Grisal en el rol de Lennox, Carlos Manuel González como Malcolm, Edisson Spinetti, el Sargento, Orlando Villalobos, el médico... distinguidos veteranos combinados a jóvenes actores profesionales de nuestra escena: Silvia De Abreu, Anakarina Fajardo, Zahir Mora, Rafael Gorrochotegui, Andrea Mariña, Camila González, Cipriano Castro...También contaremos con Elizabeth Irausquin en la dirección de arte, Fabiola Neri en los vestuarios. Tendremos igualmente el apoyo escenográfico del maestro Freddy Belisario, de Manuel Troconis en el diseño de iluminación, de Yessica Serrano en la asistencia de dirección, de Williams Blanco, en la producción general y un largo e importante etcétera que una producción, en este caso bajo mi dirección general, de esta magnitud supone.
El montaje, pleno de detalles escénicos, contará también con música en escena, a cargo del maestro Albert Hernández, quien conmigo va examinando transiciones, efectos, y música de los montajes más clásicos de Macbeth -"King´s men y su Canción de la bruja o la danza de las brujas, por ejemplo-, para dar así complemento al profundo y meticuloso trabajo actoral y de puesta en escena de los incomparables textos poéticos de esta versión. El 22 y 23 de febrero, por cierto, es el estreno.

¿
Hay posibilidad de más funciones del memorable espectáculo El rey Lear?
La ACH a través de la Experiencia Shakespeare propone un montaje inicial de cuatro o cinco funciones. El Teatro Humboldt tiene aforo de 320 puestos, con muy buenas condiciones para alojar una pieza de teatro clásico. Si cualquiera las piezas ofrecidas en el ciclo llega a tener unos 800 o 1000 espectadores en su temporada inicial, pues la consideramos un éxito en cuanto a la audiencia presente. En todo caso, creemos que estamos formando las bases para ofrecer un teatro de repertorio susceptible de futuras temporadas, porque el esfuerzo inicial de montaje (que implica adecuación de elencos, personal técnico, vestuarios, utilería, escenografía, música, guiones técnicos, etc) queda listo y presto para futuras temporadas. De hecho, ya hemos ofrecido dos temporadas de Medida por medida y, pensamos, que El rey Lear bien merecería nuevas funciones que, por supuesto, estén apuntaladas por un adecuado patrocinio que garantice honorarios decentes a los artistas involucrados en estos cuidados montajes.


miércoles, enero 08, 2020

Gilberto Pinto y su legado teatral

Gilberto y su esposa Francis.
Gilberto Pinto luchó para sobrevivir unos años más y no dejar sola a su última esposa Francis Rueda y además conocer el nieto que les anunciaba Máximo, el hijo de ambos. Pero el 7 de diciembre de 2011 falleció y así ingresó definitivamente en la historia, convulsa pero hermosa, del teatro venezolano como autor, maestro de actores y director de espectáculos. Dejó para estrenar su pieza Mark Crossman regresa a casa, sobre los soldados gringos que pelearon en Vietnam.
Nació el 7 de septiembre de 1929 en una casa de vecindad de la parroquia Santa Rosalía. La obrera Socorro era su madre -ganaba seis bolívares semanales- y la de sus dos hermanos, Lilia y Porfirio Pinto, conocido posteriormente como el teatrero Luis Márquez Páez. Sólo estudió hasta el sexto grado, pero su bachillerato y la universidad fueron los escenarios criollos. Sus únicas diversiones cuando muchacho las realizaba en la YMCA, cuando funcionaba en las inmediaciones del puente La Trinidad.
Unas páginas de El Nacional abandonadas sobre la mesa del billar del YMCA (Young Men's Christian Asociation) atraparon la atención de aquel jovenzuelo. Las hojeó y se detuvo con curiosidad en un reportaje que Carmen Clemente Travieso le hacía al curso de Capacitación Teatral que, bajo los auspicios del Ministerio de Educación, dictaba el profesor mexicano Jesús Gómez Obregón para la juventud caraqueña desde 1947. “Eran las ocho de la mañana, de un día que ya no recuerdo de aquel 1948. Aquello me sorprendió porque no sabía quien había dejado abandonado ese periódico y además lo leído me llamó la atención. No tenía ninguna inclinación hacia el teatro pero mi profesión de vago me llevó a conocer que era aquello. Me encaminé hacia el edificio Casablanca, de Peligro a Puente República, y Carlos Denis, que era una especie de secretario, me inscribió sin mayores requisitos, porque no había más de 25 alumnos. De pronto me encontré en una clase, escuchando al profesor y viendo las improvisaciones de Luisa Mota y Pedro Marthan, quienes ya tenían un año en esos avatares. Todo eso me preocupó y al mismo tiempo me llamó la atención. Y al día siguiente estaba estudiando teatro. Desde entonces no he parado y son algo así como largos 60 años. La vagancia me llevó a la escena”.
Así relató sus inicios en las artes escénicas venezolanas este Gilberto Pinto, Premio Nacional de Teatro de 1999, actor, director, maestro de varias generaciones de comediantes y autor de 19 piezas, una de las cuales, El peligroso encanto de la ociosidad, fue estrenada por la agrupación Rajatabla, bajo la dirección de Germán Mendieta.
Afirmaba, a manera de consejo para los que presentan problemas de salud, que “uno escribe mejor cuando le cuesta hacerlo y no cuando no le cuesta escribir. Este largo tiempo con mis dolencias, me ha permitido serenar mi estilo y acercarme a lo que proponía Ibsen, que era ser económico en las palabras y profundo en el uso de ellas. Eso me ha permitido descubrir que yo escribía de más”.
Abandonó la docencia por razones obvias, pero eso no le impidió reiterar que “la actuación es una sola, todo lo demás son tonterías. La actuación es una, bien sea en teatro, cine o televisión, y en cada una de esas especialidades hay que cumplir las exigencias generales de la profesión: la sensibilidad, la imaginación, la concentración y sobre todo el deseo de jugar a ser otro, lo cual es importantísimo, porque quien no tiene ese deseo no puede ser actor”.
Subrayaba que la investigación es importante, porque ayuda a todo lo demás. “Ayuda a profundizar, pero tiene que partir del juego, porque actuar es como jugar, por eso es que en el mundo sajón actuar se identifica con el término play, porque actuar es como jugar. Cuando se actúa se juega a ser el otro. Es un juego de niños pero emancipados, no es el niño que juega a ser Superman, no, nosotros los adultos jugamos a ser otras cosas porque estamos emancipados. Una de mis mayores satisfacciones es el haber dejado una profunda huella en una gente que hoy está actuando o dirigiendo. Los veo en la televisión, en el cine o el teatro y me llena de satisfacción que algunos de ellos hayan cristalizados sus aspiraciones profesionales y artísticas, porque no hay que olvidar que no todos llegan. Hay un 95 por ciento que se queda en el camino”.
De sus años mozos, durante la compleja década de los 50, recuerda que participó activamente en la lucha popular contra la dictadura perezjimenista. “Hacíamos teatro contestatario en el día y en la noche nos entregábamos a las actividades políticas. Hacíamos graffitis y repartíamos proclamas y propaganda. Y todo ese grupo estaba en una lista negra. Éramos Rafael Briceño, Héctor Myerston, Humberto Orsini y Román Chalbaud, entre otros. La llegada de la democracia no cambió nada: siguieron la torturas, los asesinatos, las represiones y hasta que afortunadamente, vino una pacificación, pero antes mataron a César Trujillo y Oswaldo Orsini entre otros”.
La producción dramatúrgica de Gilberto Pinto está impregnada y cargada de profunda y mordaz crítica social, política e histórica. Dejó leer y representar piezas como El rincón del diabloEl hombre de la rataLa noche moribundaLos fantasmas de TulemónEl confidentePacífico 45La guerrita de RosendoLa muchacha del blue jeansGambito de damaLucrecia, La visita de los generales y El peligroso encanto de la ociosidad, entre otras.
Seguirá vivo siempre que lo recordemos y además veamos en escena sus piezas.


Bodas de sangre en San Bernardino

Federico García Lorca
Luego de ser aclamada por el público asistente en su reciente temporada, llega a la Asociación Cultural Humboldt la versión innovadora de la obra más hermosa del autor español Federico García Lorca. Solo por cuatro funciones (sábado 25, domingo 26 de enero; sábado 1 y domingo 2 de febrero). La propuesta creativa de esta versión de Bodas de sangre traslada la acción del conocido drama, al llano venezolano en la década de 1930 y la convierte en un musical que interpretan un grupo de 25 artistas en escena. 

“La obra de García Lorca se desarrolla en Andalucía... en nuestro país la influencia andaluza está muy presente, fuimos colonizados e influenciados por los duros hombres originarios del sur de España; por ello nuestra Idiosincrasia y forma de vida es enraizada con las de aquellos seres que nos dejaron por herencia manifestaciones claras en nuestra música, nuestra prosa, forma lingüística, las actividades productivas y sobre todo en la manera de sentir…nuestra pieza recoge y expone ese sentir, herencia andaluza de nuestro llano con la poética de la dramaturgia de un autor internacional como lo es García Lorca”, comenta el director y productor de la pieza, Eduardo Viloria y Díaz.

Martha Estrada, Gonzalo Velutini, Valentina Garrido, Marisol Matheus, Asdrúbal Blanco, Nelson Lehmann, Jennifer Flores, Egon Ilka, Iliana Hernández, Vittorino Leal, son algunos nombres de las destacadas figuras del teatro, música y danza que dan vida a estos personajes llenos de pasión, dolor y fuerza. La música juega un papel protagónico en esta propuesta: la tonada, el zumba que zumba, el condolirio, tonadas de ordeño, cantos de arreo y el gaván, entre otros son interpretados por un grupo de músicos en vivo que logran crear la atmósfera deseada para la acción dramática de esta obra.

“Lo curioso de este caso es que la versión es absolutamente la original, parte de mi propuesta es mostrar la obra del autor que en su prosa y verso cobra el carácter de ese origen común que tenemos Andalucía y el Llano”, explica Eduardo Viloria y Díaz. Las piezas musicales son originales y su director musical es Alfredo Gutiérrez, conocido por su trabajo en el Sistema Nacional de Orquestas.

Bodas de sangre es la obra teatral en prosa y verso más cruda de Federico García Lorca. Una reflexión sobre la vida, la muerte y la única fuerza capaz de vencerla: el amor. Escrita en 1932, esta obra se basa en un suceso real, acaecido en Almería en 1928. Todo empezó con una boda a la que la novia no acudió. Poco después se encontró el cadáver de uno de sus primos y muy cerca de ahí apareció ella, con el vestido desgarrado.
 Este proyecto surge  como  propuesta atrevida y con un vigor estético con el cual la agrupación TEATRO DEL BUENPASO espera imprimir a sus montajes. Esta compañía está compuesta por un cúmulo de talentos con una larga experiencia en la escena teatral y que ahora deciden amalgamar sus esfuerzos y presentar al público, principalmente obras de repertorio clásico y con un numeroso elenco. 


lunes, enero 06, 2020

RODOLFO IZAGUIRRE SALVADO POR EL CINE

RODOLFO IZAGUIRRE
El último de los hijos de Pablo y Tula Tosta de Izaguirre no vaciló jamás al trocar la solemnidad de las leyes ni la pesadez de los códigos jurídicos por la liviandad de los sueños y las fantasías posibles que, desde hace más de una centuria, el cine deposita en una alba pantalla. Esa decisión existencial la sopesó y la asumió para siempre, hace ya más de medio siglo, después de convencer a su familia -para ese entonces vivía en una caraqueña casona de Pescador a Cochera- que su destino era estudiar derecho y nada mejor que hacerlo en París, porque el gobernante de turno, el fascista ordinario de Marcos Pérez Jiménez, había cerrado la Universidad Central de Venezuela. Ingresó a la Sorbona y al cabo de un año torció el camino que iba desde su cuarto de estudiante a las adustas aulas, porque se metió en una casa inmensa, al norte de la Ciudad Luz, donde estaba la Cinemateca Francesa. “Ingresé a una cinemateca y nunca más salí de ahí, eso cambió para siempre mi vida. Me convertí en crítico y ensayista sobre esa gran expresión estética que se derivó del experimento de los hermanos Lumière, en aquel París del 28 de diciembre de 1895”.
La cara de Rodolfo Izaguirre se trasforma siempre al relatar, por enésima vez, cómo comenzó su carrera de ensayista y exegeta del cine y además novelista de su amada Venezuela, porque él, a sus largos 80 años no es sino eso: un intelectual con obra propia, además de ser el orgulloso progenitor, junto con la ex bailarina Belén Lobo, compañera de toda una vida, de Rázhil, Boris y Valentina.
Después de participar activamente en la creación de agrupaciones literarias izquierdistas, como Sardio, se dedicó de lleno, entre 1968 y 1988, a la dirección de la Cinemateca Nacional, la cual, tras ser fundada por Margot Benecerraf en 1966, se transformó en el epicentro de un intenso y apasionante proceso de formación de futuros cineastas y de los indispensables espectadores. ”Ella, Margot, se retiró para dedicarse a materializar su sueño de hacer un largometraje sobre esa gran pieza literaria de Gabriel García Márquez que es La cándida Eréndira y su abuela desalmada, utopía que nunca alcanzó”.
No podía ser Rodolfo un burócrata más y así se lo dijo a Simón Alberto Consalvi, presidente el Inciba, cuando le ofreció el cargo y lo puso ahí para que “la Cinemateca marchara bien, cosa que no era fácil ya que el cine nunca había estado en los planes de ningún gobierno, no era asunto de Estado, no figuraba en los planes culturales de ningún gobierno. Hasta ese entonces el cine no interesaba a los gobernantes decimonónicos, más preocupados por las tradicionales bellas artes”.
Pero las pasiones por el cine en el ámbito gubernamental han cambiado y Rodolfo lo advierte con abierta alegría, porque el cine y el desarrollo de una cinematografía nacional sí hacen parte de los planes del Estado y del actual gobierno.
Está asombrado por lo que está haciendo la Villa del Cine, con Lorena Almarza a la cabeza, y espera ver cada uno de los 19 proyectos que ahí se gestan. “El primer cine cubano de la revolución es un buen modelo a seguir”. Recuerda que la primera frase que pronunció Lenín, cuando triunfa la revolución bolchevique: “De todas las artes, el cine es la más importante”. Y como consecuencia de ello es que Stalin ordena rodar películas donde él era un personaje principal, encarnado por diestros actores, mientras que el nefasto Hitler se interesaba más por los documentales. Le parece magnífico que se hagan muchas películas, porque así el actor se foguea y el cineasta aprenda. “Nadie se debe preocupar por la ideología, porque toda la cinematografía del mundo está ideologizada. Bienvenida sea la Villa del Cine”.
Lamenta no tener estadísticas sobre todas las películas que ha visto, “si hubiese sido pelotero quizás tendría esos récords”, pero se ufana de lo que hizo a lo largo de dos décadas en la Cinemateca Nacional, ya que ha escuchado, a viva voz, como es que centenares de personas acudieron a ver tal o cual largometraje y salieron cambiadas para siempre. Muchos pichones de cineastas ahí tomaron sus decisiones y pudieron escoger que hacer de ahí en adelante. “Les pasó lo mismo que a mí, cuando me sumergí en aquella casona parisina y abandoné todo lo que hasta entonces había soñado con el derecho. Me torcí por el cine”.
Tecnología
Rodolfo Izaguirre (Caracas, 9 de enero de 1931) tiene ensayos como Historia sentimental del cine americanoLa belleza de lo imposibleAcechos de la imaginaciónEl cine venezolano y numerosos artículos publicados en varias enciclopedias nacionales e internacionales, además de la novela Alacranes, clave dentro del desarrollo de la ficción urbana. Posee además una obra inconmensurable, sus programas de difusión cinematográfica, durante largas tres décadas en la Radio Nacional de Venezuela: El cine mitología de lo cotidiano. Él, insiste, que el avance del cine no es tanto por el talento de los cineastas, sino una consecuencia del desarrollo de la ciencia cinematográfica. “La tecnología es lo que ha hecho que el cine evolucione. Y los cineastas venezolanos ya están en la capacidad de utilizar esa tecnología, como lo han demostrado y el público se los ha reconocido”. Advierte que la crítica cinematográfica sí ha ido desapareciendo de los periódicos venezolanos, pero el cyber espacio ya está habitado por jóvenes críticos, quienes además utilizan las técnicas que los impresos no les permiten usar


Para no olvidar jamás a César Rengifo


El caraqueño César Rengifo es más que un recuerdo, editorializó la revista Theatron (numero 26 de mayo, 2016), de Unearte, Y sirve esto para recordar que a 105 años de su nacimiento y 40 de su mutis, la ausencia que nos dejó su desaparición física se transforma una y otra vez en distintos lugares de nuestra geografía en una presencia fulgurante que trasciende en el tiempo a través de su pensamiento y del invalorable legado que representa su obra.
En Theatron se reitera que en la historia de nuestra cultura contemporánea son muy pocos los artistas criollos que han logrado ocupar de manera tan amplia los espacios del quehacer creador como César Rengifo: dramaturgo, director, pedagogo, poeta, pintor, periodista, y ensayista. “Con persistente voluntad y capacidad de trabajo volcó su mirada y su esfuerzo en el ánimo de desentrañar, desde la perspectiva del excluido social, los procesos históricos de América Latina, y de Venezuela lo cual plasmó con vuelo poético en imágenes, trascendentes tanto en los escenarios como en la pintura. Su pasión era la libertad. Su cuerpo diminuto como de pájaro albergó un alma de gigante que aún sirve de inspiración a todo aquel que se proponga la transformación de la realidad”.
César Rengifo es considerado con razón “El padre de la dramaturgia moderna venezolana”. Lo demuestra no solo su crecida producción, más de 40 obras, sino la forma como abordó, con crudeza y haciendo gala de un estilo no exento de poesía, la realidad de su país, haciendo énfasis en lo social, porque para él la estética que no reivindique al pueblo, carece de función y contenido. Preocupado por la explotación petrolera y el daño que dejaba la maligna conducta de las empresas transnacionales y las displicentes conductas de los gobiernos nacionales de turno, realizó a lo largo de su vida una “tetralogía del petróleo”, piezas que al lograr verlas puestas en la escena, le permitió reescribirlas incluso, donde analizó y cuestionó la explotación petrolera y sus graves consecuencias sociales.
Para el crítico e investigador Leonardo Azpárren Giménez, Rengifo es un dramaturgo importantísimo, que tiene una amplia obra original, y quien junto a Román Chalbaud, Isaac Chocrón, José Ignacio Cabrujas y Rodolfo Santana, es uno los grandes puntales del teatro moderno venezolano de la segunda mitad del siglo XX.
TETRALOGIA PETROLERA
Para nosotros, lo mejor de Rengifo es su ejemplar tetralogía del petróleo, donde él arremete contra el imperio de las petroleras y su nefanda presencia en Venezuela. Deberían los teatreros venezolanos detener durante un año sus producciones extranjerizantes, por lo menos, y planificar y ejecutar un ciclo de montajes y foros con esos cuatro textos porque es necesario predicar precisamente con el teatro. Ahí advirtió las frustraciones de un amplio sector de la sociedad venezolana por el sinuoso destino de la renta petrolera, además de la muerte lenta de la agricultura y el éxodo de los campesinos a las grandes ciudades para buscar un destino incierto o esquivo, al tiempo que señalaba la incesante sustitución de la cultura nacional por una foránea, “bien servida” por todos los medios de comunicación.
Ahí están, pues,   Las mariposas en la oscuridad (entre 1951 y 1956), basada en el éxodo y el abandono de los campos venezolanos ante la invasión (y nunca esa palabra fue tan patética) de las empresas petroleras. Muestra el dolor del campesinado al dejar atrás sus raíces, lo que le lleva a supercherías tan burdas y grotescas dejando el presente como testigo de un pasado.
Concibió para únicamente tres actos a El vendaval amarillo (1952), que  transcurre en  el estado Zulia, entre los años 1938 y 1939, una zona que sacrificó su explotación agraria y lanzó, sin destino alguno, a los campesinos, al tiempo que sus poblados eran destruidos. Denuncia con sus diez personajes populares cómo los terratenientes fueron vendiendo, sin contemplaciones, sus haciendas para que las compañías petroleras iniciaran y avanzaran en la búsqueda de “el estiércol del diablo”.
Un marxista, como era César, no podía dejar pasar la oportunidad de inmiscuirse en la vida privada de los empleados estadounidenses de las petroleras, desnudarlos de sus supuestos ropajes de dignidad y exhibirlos como unos asesinos desalmados. Eso lo logró con El raudal de los muertos cansados (1969). Muestra cómo se va urdiendo una serie de intrigas entre los petroleros para quedarse con un cargo burocrático que les permitirá ganarse unos cuantos miles de dólares más, aunque para ello tengan que matar o sacrificar al personal que trabaja para ellos, al tiempo que la explotación petrolera avanza y se lleva por delante a los mismos obreros.
Y diez años antes de su muerte, entregó Las torres y el viento, la más poética y la más completa pieza de su tetralogía petrolera, la cual vimos en memorable montaje que hiciera Herman Lejter. Sintetizó en el preámbulo el valor de las torres de petróleo y el viento en los pueblos donde la explotación del mineral ha cesado: “Torres destruidas y viento. He ahí para muchos venezolanos lo que queda del petróleo”. Como frustración de la riqueza fácil o decepción por el inalcanzable Dorado, las torres en abandono y el viento pasando libre entre las viviendas abandonadas, resulta, por la fuerza de sus significaciones, son casi un personaje. Es una de las obras más resaltantes del teatro de Rengifo, la cual fue llevada a la escena por el Teatro Universitario de la UCV, en los tiempos de Herman Lejter, hacia 1975.
PROFETA
¿Sería chavista César Rengifo si hubiese sobrevivido a sus dolencias físicas, que no eran pocas? No sabemos, porque eso que él denunció en sus obras, no era de su exclusividad, sino que ya el resto la inteligencia venezolana, especialmente la de izquierda. Luchaba para detener el proceso desgastador que durante un gran parte del siglo XX significó la explotación de los hidrocarburos.
No hay que ser chavista para execrar los abusos cometidos, no sólo por las empresas sino por los gobiernos títeres. Lo único cierto es que todo lo que él advirtió se cumplió y que al final el petróleo terminó por ser controlado por el Estado venezolano al desencadenarse una serie de cambios en la conducción política del país, pero las secuelas de los malos años no ha podido curarse todavía, ni los muertos inocentes resucitarán jamás.
Él hizo lo suyo al escribir su teatro, pero muy pocos con poder político le hicieron caso y las consecuencias están a la vista, porque ya no somos un país independiente económicamente. Junto con el alud del capital extranjero, explotador, nos llegó también una pseudo civilización estandarizada. Y junto a los ranchos, habitados por gente depauperada y sin ninguna cultura, apareció la pseudocultura del petróleo”.