lunes, marzo 18, 2019

Rajatabla festeja sus 48 años con La gata sobre el tejado caliente


Ya han transcurrido no menos de 48 años de la compleja historia teatral venezolana y lo manifestamos porque hemos  visto: entre aquel 27 de febrero de 1971,el espectáculo músico teatral Tu país está feliz, dirección de Carlos  Giménez y su  original guión basado  en el poemario homónimo de Antonio Miranda, con la música  fabricada por Xulio Formoso, y, durante el pasado 16 de marzo de 2019, el melodrama La gata sobre el tejado de zinc caliente, con dirección y versión de  Javier Moreno sobre el texto  original de  Tennessee Williams y producido por Williams López, para la agrupación Rajatabla que él ahora comanda.  Dos formas o maneras de vivir en este balcanizado continente.
Ahí, y hay que subrayarlo para la historiografía teatral que ha de venir, porque Venezuela prosigue a pesar de los tropezones, que esos dos montajes se han mostrado, en distintas épocas, en la misma parcela (al norte del Teatro Teresa Carreño y la plaza Morelos) donde estaban la quinta Ramia  y el soberbio teatro que diseñó Carlos Raúl Villanueva para la primera sede del Ateneo de Caracas, y el galpón que construyó el MOP mientras se erigía la soberbia edificación que terminó siendo la sede de la actual Universidad Experimental de las Artes.
TU PAÍS ESTA FELIZ
Tu país está feliz, que era una crítica futurista para la sociedad venezolana de las décadas posteriores, renovó el gusto del público durante las tres últimas décadas del siglo XX   y ayudó principalmente para crear y acrecentar a la agrupación Rajatabla, la cual verdaderamente revolucionó a las artes escénicas criollas, además de ser el motor de los diez primeros Festivales Internacionales de Teatro, aupados por el Estado venezolano y esa extraordinaria mujer que era Maria Teresa Castillo.
Con los mutis de Giménez (1993) y Francisco Alfaro (2011), la locomotora teatral de Rajatabla disminuyó velocidad y ahora esta reducida a cinco personas que sobreviven en la sede y no han dejado de entregar discretas producciones, esperando quizás que el mítico Godot llegue al valle de Caracas, para decirlo metafóricamente.
La desaparición de Giménez, un artista que dedicó los 46 mejores años de su vida a inventar y reinventar la escena venezolana; un hombre, como lo ha escrito Aníbal Grunn, quien al despertar cada mañana ya estaba generando ideas y proyectos, en los cuales involucraba a todos aquellos que eran capaces de montarse en el loco carrusel que lo hacía girar por el mundo. “Tuvo muchos enemigos durante su vida y aún ahora después de muerto. Pero los principales enemigos son aquellos que no siguen haciendo teatro, los que detienen el proceso creador, los que no luchan, los que sienten que no hay nada que hacer. Los que han desertado y se sienten abatidos por la crisis, por la falta de subsidios. Los más grandes enemigos de Carlos Giménez son aquellos que antes y ahora siguen creyendo que es necesario estar con el gobierno de turno y raspar un poquito de la olla para ver que me toca”.
TENNESSEE WILLIAMS
Pero como la historia de Rajatabla sigue viva es que en la sala de la institución se ha presentado la plausible producción de La gata sobre el tejado de zinc caliente (1955) del legendario Tennessee Williams, (Columbus, 26 de marzo de 1911/Nueva York, 16 de octubre de 1983), un atormentado autor estadounidense que reinterpreta la mitología familiar de su país a través de la envidia y el resentimiento. Un pieza amarga o dura donde  el profundo sufrimiento de los integrantes de una prospera familia convive entre la aceptación y el rechazo de las normas establecidas por la sociedad, donde lo íntimo del odio está permitido y desde lo público las políticas conservadoras y tradicionales regulan el conjunto social de los nativos y los inmigrantes empeñados en alcanzar y mantener  el American Way of Life, una filosofía práctica, como se difunde por Internet, basada en “un estilo de vida despojado, de libertad sin restricciones, de consumo exacerbado, en la dominación económica de los pueblos desfavorecidos”. Un sistema social enemigo de todo lo que irrespeta o violenta las normas religiosas, un sistema anclado en el pasado, pero donde, sus nueva generaciones están luchando para voltearlo todo, desde 1969 con la rebelión o revolución de StoneWall.
Una familia donde tres mujeres luchan por tener sus capitales y para eso procrean o buscan parir, aunque al final de sus vidas tendrán que reconocer que no todo puede ser comprado con oro o dólares y que la naturaleza humana es como un barril sin fondo de sensaciones y sentimientos que al pasar al ámbito familiar liberan ambiciones ocultas, odios familiares, sexualidades reprimidas y posturas conservadoras que orbitan entre la nostalgia y la muerte. No deja de ser paradójico que todos esos elementos son convocados para celebrar el cumpleaños de uno de los personajes protagónicos de la obra, como lo puntualizan las notas de prensa de Rajatabla.
La anécdota teatral permite conocer, veladamente, la homosexualidad del hijo menor de la adinerada familia y la obligación que tiene de engendrar un hijo para no perder la herencia y mantener la tradición familiar. La sociedad norteamericana comenzó un cambio profundo desde 1969 y ahí están, algunas veces con contratiempos y tribunales inquisitoriales. El autor también luchó para que no lo anularan por su conducta sexual no tradicional.
Dirigida puntualmente nuevamente por Javier Moreno, este texto desgarrador de Tennessee Williams reinterpreta la mitología familiar a través del resentimiento. En este sentido, el profundo sufrimiento de los integrantes convive entre la aceptación y el rechazo de las normas establecidas por la sociedad: donde desde lo íntimo impera el odio permitido y desde lo público se manifiestan las políticas conservadoras y tradicionales que regulan el conjunto familiar y el de toda esa sociedad, como es la gringa, pero que es copiada o calcada en el resto del continente americano por la nefasta presencia de la tan cacareada transculturización.
Un grato aplauso se merece el profesional elenco ahí presente para esos 90 minutos de teatro educativo correcto: Luis Carlos Boffill (además de ser un correcto cantante), Mayte Parias, Gabriel Duno, Verónica Arellano, Frank Obando, Marisol Matheus y Omar Lugo.
Carlos Giménez nunca montó este texto de T.W pero seguramente habría probado con una puesta en escena más controversial, pero Javier Moreno salió preciso para apuntalar la producción de lo que aún queda de Rajatabla, una empresa cultural que se fundó para impedir que las mentiras pudiesen ser tomadas o consideradas como verdades.

miércoles, marzo 13, 2019

Teatro de Sergio Urrego en Bogotá

El TEATRO REVIVE SU HISTORIA 

 Cuando fuimos alumnos de Isaac Chocrón, en la Escuela de Artes de la UCV, racionalizamos, según cuenta la leyenda bíblica, que la vida eterna o la inmortalidad la perdimos los humanos por la desobediencia de Adán y Eva, pero, que, gracias a los artistas del espectáculo (teatro, cine y televisión) sus personajes, bien construidos y caracterizados, son inmortales y vivirán cada vez que se les exhiba o escenifiquen.
Recordamos esto porque en Bogotá (la otrora capital del Virreinato de la Nueva Granada) un suicida, de 16 años, y su novio, además de sus amigos, y su madre, están en escena gracias al montaje teatral Sergio Urrego no está muerto, amiga mía, una pieza que salvará vidas, según sus realizadores, quienes la están exhibiendo desde el pasado 8 de marzo, bajo la dirección de Daniel Galeano y con actores en escena, quienes decidieron no deja morir el recuerdo del protagonista.
Su caso estremeció a Colombia, reseñan varias publicaciones, las cuales subrayan que en la tarde del 4 de agosto del 2014 se conoció como un homosexual de 16 años decidió quitarse la vida en Bogotá. Su muerte, según investigaciones policiales y periodísticas, se produjo después de haber sido víctima constante de discriminación por parte de las directivas del colegio en el que estudiaba, lo que vino a ser el epilogo de un siniestro bullying.
Ese suicidio abrió un debate en toda Colombia sobre la forma en que las instituciones educativas deben proteger y fomentar la diversidad sexual, pero, sobre todo, su muerte dejó un legado de respeto y responsabilidad para cientos de personas que toman su caso como ejemplo. 
 “Todos en algún momento nos hemos sentido discriminados por alguna razón, ya sea por la preferencia sexual, por el color de piel, por el pensamiento y nosotros queremos mostrar precisamente eso, que como sociedad debemos acabar con juzgar y juzgar a los demás”, señaló Geraldine Mora, actriz que da vida a dos personajes dentro de la obra: a Tatiana, una de las mejores amigas de Sergio, y a su abuela. 
Un mes y medio en la preparación, ensayos de domingo a domingo, momentos “tensionantes” en medio de la elaboración de las escenas, angustia y un profundo respeto y admiración por Sergio fue lo que vivieron los actores que decidieron darle vida a este joven, desde un punto de vista diferente, puntualizan las reseñas. 
Alejandra Giraldo Romero, quien interpreta a Alba Reyes, madre de Urrego, describe al joven como “una persona muy valiente, que no se quería callar nada y que, desafortunadamente, el entorno en el que estuvo lo obligó a callarse muchas cosas y eso hizo que explotara de la forma en que lo hizo”.
Ninguno de los actores que hace parte de la obra conoció a Urrego, pero todos lo ven como un ejemplo a seguir debido a su tenacidad y valentía. Muchos también se sienten identificados, pues en varios momentos han sido víctimas de discriminación e incluso han llegado a sufrir de enfermedades como depresión y ansiedad. 
Barraca, una pequeña sala de teatro de Bogotáse convirtió en el lugar adecuado para contar esta historia de la vida; una que de acuerdo a sus actores no es la misma que ya han contado otros medios de comunicación o incluso la película Mariposas Verdes (2017), filme colombiano de Gustavo Nieto Roa, basado en el caso del joven Sergio Urrego. Esta es una historia que va más allá y que no quiere caer en dramas ni tristezas sino resaltar la vida y tenacidad de ese adolescente gay. 
“Con la puesta en escena queremos que la gente salga feliz y con una sensación de libertad”, explicó Miyer Andrés Jiménez, encargado de dar vida a Sergio Urrego en la obra. Su papel es quizá el más importante y no por personificar al joven, sino por la responsabilidad que conlleva plasmar su historia de manera diferente.
 Lo más difícil para mí fue ese choque mental de saber que todavía siguen pasando casos así, que no fue lo que le pasó a él sino que a diario hay millones de Sergios Urrego pasando por lo mismo y que no saben cómo defenderse o qué hacer en estos casos”, explicó Jiménez. 
La legendaria banda Queen, su gata, su novio, entre muchos otros elementos también hace parte del montaje. Entre canciones de Freddie Mercury, interpretadas por los mismos actores, hasta parte de los relatos de su madre se pueden ver reflejadas en la obra. 
Cuando se habla de matoneo, probablemente más de uno sienta cómo vuelven a su mente recuerdos no muy gratos si durante los años escolares fue el “gafo”, “la gorda”, “el negro” o “el o la marica” del salón, ante los cuales se respira profundo y se evita hablar de eso, por aquello de la vergüenza.
HISTORIA PARA DIGERIR
Afirman, los analistas colombianos, que sin duda alguna, en esa memoria colectiva que a veces se prefiere olvidar por cobardía o comodidad, ronda el nombre de Sergio Urrego, un joven estudiante cuyo rostro copó todos los medios de comunicación porque tomó la decisión de acabar con su vida.
Sergio se suicidó porque fue víctima del matoneo más cobarde que haya podido alcanzar a la opinión pública. A él lo juzgaban los docentes que se suponía debían formarlo para la vida, todo porque sus preferencias sexuales eran diferentes. Más allá de hablar de ese suceso, de ahora en adelante se hablará de un joven con sueños, con una determinación de hierro y un pensamiento libre que será recordado gracias a la obra de teatro Sergio Urrego no está muerto, amiga mía, que busca reivindicar su existencia.
De acuerdo con el director de la obra, Daniel Galeano, el mensaje que quiere dejar a través de esta pieza que reúne 10 momentos de felicidad en la vida de Sergio, es sencillo: “Salvar vidas, eso es lo que pretendemos con esta obra, que los chicos sepan que tienen una herramienta legal, una ley que los protege para cuando sufren matoneo en el colegio, que sepan que hay algo en la ley que los defiende independientemente de cuál sea su color de piel, credo u orientación sexual”, precisa.
Hace hincapié en el logro de una madre que toma la bandera que su hijo le ha dejado, y se aparta del dolor para emprender una lucha ante la Corte Constitucional de Colombia, en busca de que ningún niño o joven en Colombia piense si quiera en desistir de vivir porque en su institución educativa le hacen matoneo. “La obra nace a partir de todo lo que implicó la muerte de Sergio. Su madre, Alba Reyes, demanda a la Corte Constitucional y gana, en ese momento se empiezan a estudiar los manuales de convivencia y se habla de un tema de discriminación en Colombia que antes se discutía pero no estaba legislado. Por eso creemos que es una historia que hay que sacar del closet”, explica.
Por su parte, el actor que encarna a SergioMiyer Jiménez, le envía un mensaje de amor a aquellas personas que vivieron o viven en la actualidad la discriminación para que sepan que no están solos y lo hace extensivo para quienes tienen la necesidad de ultrajar a otros por ser diferentes. “Quiero dejar un mensaje de vida, amor y respeto, quiero que no se sigan repitiendo situaciones como estas. Con este montaje quiero personalmente pedir que no se repitan estos casos de discriminación…que este sea un mensaje de paz, para decir que el amor es hermoso, no es algo que deba ser dañino”, concluye.
Así que si usted, lector venezolano, realmente entendió el mensaje que el colombianito Sergio quiso difundir al mundo con su temprana partida, anímese a viajar a Bogotá – o espere a que la monten en Caracas- para disfrutar de esa obra porque “más allá de la muerte de un pela’o, van a ver una historia de vida que los va a abrazar en la risa y en el llanto, van a ver en Sergio Urrego un joven que cambió la vida de Colombia y de muchas personas que han sido discriminadas y perseguidas", como explica Galeano.

domingo, marzo 10, 2019

Jonidel Mendoza expone en Madrid

Una de las oueza de lamuestra española
El trabajo del artista plástico venezolano Jonidel Mendoza se mostrará hasta el 1º de abril de 2019 en su más reciente exhibición, que bajo el título “Encuentros/Desencuentros”, se presenta actualmente en la galería In Casa de Madrid en alianza con la venezolana GBG Arts.
Artista de nuevos medios mixtos proveniente del dibujo y la pintura, Jonidel Mendoza ha creado su cuerpo de trabajo a partir del uso de materiales como fibra de vidrio, láminas de aluminio microperforadas, mallas metálicas y seda organza, entre otros.
De acuerdo a la investigadora, crítica y docente de artes visuales, María Elena Ramos, cada instalación de Jonidel Mendoza “está siendo, internamente, una obra-en-proceso: el proceso de convertir telas metálicas o fuertes mallas industriales en figuras ingrávidas. O el proceso de transmutar cables y guayas de acero en líneas de dibujos aéreos que conforman criaturas leves. Va tomando el espacio un dibujo escultórico, un trazado que se hace cuerpo, una línea que se separa del soporte para multiplicarse”.
 A su juicio, el eje de las instalaciones de Mendoza son “entes tangibles y a la vez incorpóreos; apariencias de radiografías que recuerdan, del hombre, la constante convivencia -marcada por la realidad biológica- de lo exterior de su anatomía con la ósea estructura interna (...) Son ambiguos dibujos en el aire en todo caso, croquis mínimos, instalaciones de asomos fantasmáticos de apariencia fluida y comunicante (...) Figuras cambiantes, en las que a veces prevalece el mandato de la línea que las dibuja en el aire, otras veces predomina la fuerza de la estructura instalativa, y en otros momentos es la traslucidez de la materia la que protagoniza, hacia la invención de la obra abierta”.
 Por su parte el curador e investigador Félix Suazo, considera que en la obra de Jonidel Mendoza la mirada se sumerge en un tejido de líneas superpuestas, “trama configurante donde lo visible es una entidad ambigua que busca su plenitud en la ilusoriedad del claroscuro. Allí, el ojo se enreda, pierde el rumbo y lo reencuentra,  salta de un trazo al otro, calibra las distancias y recompone –al fin- la escena que lo convoca. Tal es el recorrido que exige este juego de veladuras ingrávidas”.
 Para Suazo, en sus piezas sólo hay siluetas y rostros inacabados. “Son criaturas de apariencia evanescente, cual retratos de una existencia amenazada que se protege de incursiones indiscretas o perniciosas detrás de cercas, rejas y cortinas.  El  individuo - aislado o diluido en la multitud - es sólo una sugestión cuasi corpórea que lleva la marca del encierro. Todo lo demás  –ventanas, muros, edificios – ha desaparecido, excepto estas figuras imperfectas, hechas con  el detritus de una sociedad insegura, como si aquel blindaje de alambres cruzados se hubiera  instalado en el interior del sujeto”.
 onidel Mendoza (Maturín, estado Monagas) cursó estudios en la Escuela de Artes Plásticas Eloy Palacios en Maturín, y en el Instituto Universitario de Estudios Superiores de Artes Plásticas Armando Reverón en Caracas. Ha participado en exposiciones individuales y colectivas en Venezuela, y otros países como en Estados Unidos, Corea del Sur, Colombia, Chile, Inglaterra, Francia y España. Su obra forma parte de colecciones públicas y privadas de Venezuela, Estados Unidos, Corea del Sur, y ha recibido numerosas distinciones, entre las cuales figuran, Premio Antonio Edmundo Monsanto. Bienal 64 Arturo Michelena. Ateneo de Valencia, Carabobo (2008), Mención de Honor. V Bienal Internacional de Acuarela Ciudad de Viña del Mar. Sala de Exposiciones del Casino de Viña del Mar, Chile (2006), y Mención de Honor. VIII Salón Cantv Jóvenes con FIA. Fundación Corp Group Centro Cultural, Caracas (2005), entre muchas otras.
 Su más reciente exposición Encuentros/Desencuentros se estará presentando hasta el 1º de abril de 2019 en la galería In Casa, ubicada en  la calle de Villanueva 5, 28001, Madrid, España.


miércoles, marzo 06, 2019

Pequeñas infidelidades que salen caras

Nohely y Rafael en comprometida comedia romántica.

Para los teatreros argentinos como Juan Carlos Gené y Mario Diament no hay teatro comercial (por aquello de cobrar taquilla y estar encapsulado en supuestas situaciones banales). Lo que sí hay es teatro bien hecho o mal hecho, teatro vacuo o teatro con contenidos y predicas. Recordamos esto porque una pieza del mejor teatro comercial se exhibe, con éxito, en el santo sanctorum, del teatro caraqueño: Trasnocho Cultural, al cual calificamos nosotros como el Ateneo de Caracas del siglo XXI.
A Mario Diament se le conoce en Caracas gracias el éxito de taquilla y público que generaron los espectáculos Cita a ciegas (2007), Un informe sobre la banalidad del amor (2011) y Franz y Albert (2016), basados en sus obras homónimas, dirigidas por Daniel Uribe y Luigi Sciamanna, respectivamente. Ahora, este destacado intelectual y periodista (Buenos Aires, 17 de abril de 1942), está de nuevo en la cartelera del teatro Trasnocho Cultural gracias a su pieza Pequeñas infidelidades, resuelta convincentemente por los intérpretes Nohely Arteaga y Rafael Romero, y puesta en escena, perfectamente, por Luigi Sciamanna. Plausible espectáculo, cuya duración no supera los 90 minutos, el cual deberá asombrar al público caraqueño, integrado principalmente por mujeres, porque ahí subraya como las deudas que dejan los amores mal clausurados o cerrados,  se suelen pagar con la propia sangre, o desencadenar con un lio judicial metafóricamente hablando.
Pero antes de echar el cuento sobre Pequeña infidelidades, “que tiene que ver con otro costado mío muy importante, como son la pasión y el amor”, según palabras del propio Diament, debemos subrayar que sí es un triunfador en su arte dramatúrgico –sus textos se representan en Europa y en América- aunque no le gusta reconocerlo, pero aquí contamos un poco de esa faceta que ha consumido su vida entera y dado bienes en su tránsito existencial, aristotélicamente hablando.
PERIODISTA Y TEATRERO
El invitado, Guayaquil: una historia de amor, Escenas de un secuestro, Esquirlas, El libro de Ruth, Tango perdido, Equinoccio, Interviú, Por amor a Lou, Moscú y Tierra de fuego, son algunos de los textos más representados de  Diament, a quienes hemos tratado personalmente durante un par de visitas que hizo a Caracas.
Estrenó hacia 1971 su primera pieza Crónica de un secuestro, en Buenos Aires, y desde entonces encontró el modo de desarrollar una carrera dramatúrgica en paralelo con su tarea periodística, hasta que se dedicó de lleno a la docencia, pues lleva más de 10 años en Miami, en la Universidad Internacional de La Florida, y además está vinculado al New Theatre, la compañía que suele estrenar sus textos (escritos en español y luego traducidos al inglés).
Diament escribe y difunde continuamente sus obras que, en muchas oportunidades, recalan en los sitios más diversos. Sus textos los montan talleres de teatro, conjuntos filodramáticos, elencos profesionales y hasta un grupo de indígenas en la Puna de Atacama, las han representado, ha puntualizado el escritor con cierto asombro.
Ante la polémica de lo comercial y lo artístico en el teatro, él afirma que esa división de comercial y artístico no pertenece al teatro. No se plantea hacer teatro comercial o artístico. Lo que se propone “es hacer teatro y punto; después trato de colocarlo en algún lado, pensando en que tiene que tener algunas premisas que ayuden a quien invierte dinero en el montaje y que pueda ser disfrutado por cualquier espectador. El mal teatro puede ser un buen negocio comercial. El buen teatro naturalmente si se hace bien anda bien. Escribo a partir de situaciones que me parecen interesantes. Y mis obras terminan siendo una exploración de este potencial. Desde el comienzo tengo solamente algunas ideas, nunca más que eso”.
Ha declarado que le interesa pensar más en las ideas de la casualidad y el destino. ”Me interesan ambas cosas, porque estos hechos podrían ocurrir en dimensiones diferentes. En muchos de sus cuentos Borges muestra, a partir de su agnosticismo, su fascinación por los mundos paralelos mucho antes de que la mecánica cuántica se difundiera tanto. Pensar en la existencia de otras dimensiones modifica nuestra noción de tiempo y espacio. Leo mucho sobre estas cuestiones por la necesidad de comprender el mundo en el que vivo. Estos planteos –si bien algunos los entiendo mejor que otros–, a veces, me hacen cuestionar la naturaleza de la existencia. Otras, afortunadamente, se convierten en obras de teatro. Porque la noción de vivir en un mundo que no se entiende es muy angustiante”.
Admite que no le fue difícil dejar su Argentina para radicarse en Miami. “No, porque ya había vivido muchos años afuera: siete en Nueva York y otros siete en Israel, como corresponsal en Medio Oriente. A comienzos de los ’90, cuando llegué, viví la transición del Miami geriátrico a la ciudad de las supermodelos, el veloz rediseño de lo que ahora es la Riviera de Estados Unidos. Fue un proyecto deliberado que comenzó con la revalorización de los edificios art déco y que más tarde trajo como consecuencia una mayor actividad artística, teatral, cinematográfica y literaria”.
¿Se puede vivir de los derechos de autor?
No. Pero uno puede morir orgullosamente.
LA CUARTA OBRA
 Con Pequeñas infidelidades, la cuarta pieza que montan a Diament en Caracas y la segunda que le produce Douglas Palumbo, vemos, deliciosamente, como Rafael Romero y Nohely Arteaga asumen los conflictivos personajes de un macho y una hembra viviendo con preocupación no asumida  sus cuartas décadas existenciales. Ellos, como Alejandro y Emma, se encuentran en un apartamento que está siendo redecorado y estalla ahí un diálogo nostálgico porque ambos se amaron a lo largo de siete años, pero se separaron, a pesar del tradicional divorcio, y no de buena manera, hace ya 20 años. A las no fingidas sorpresas siguen las preguntas, y lo que comienza como una inocente conversación, se transforma gradualmente en una inquietante indagación de su fracasada relación, donde la sospecha de la infidelidad estuvo siempre presente. El texto es una entretenida noveleta de suspenso y genera seguramente conmoción, sonrisas y complicidad, hasta que terminan amándose desesperadamente y llega al final inesperado, el cual promete ser discutido, inevitablemente, entre la audiencia. Las actuaciones son más que satisfactorias y la dirección también es convincente. Tanto que el tiempo escénico pasa sin afectar al impaciente espectador, que es atrapado de principio a fin.
Sobre esa pieza se ha dicho que es una enseñanza cruel   porque hay que arrepentirse de lo que se hace y no por lo no hecho. Queda, cual moraleja, que no se puede tratar de relanzar lo que no fue transparente y estaba basado en mentiras o en desesperada necesidad, nunca confesada, para “no estar solos”. ¡Emma se venga, porque después de ese reencuentro y los excesos ocurridos y además saciados, llama a la policía para denunciar que su ex marido la ha violado!
¿Qué puede ocurrir?, Mario Diament no lo escribió, pero el público sí sacará conclusiones y algunas decisiones se adoptaran para esa noche y las posteriores, porque donde hubo fuego… cenizas incendiarias quedan, siempre. ¡Y nadie está exento!

martes, marzo 05, 2019

Tres actrices para un taller de teatro

Francis Rueda en Caracas.
Un acontecimiento único, que pasará a los anales del teatro venezolano y latinoamericano, tendrá lugar el  próximo viernes 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, con el estreno simultáneo, en tres ciudades venezolanas (Caracas, Barcelona, y Ciudad Guayana)  de  la pieza  Taller de Actuación Espina , del dramaturgo, Pablo García Gámez,
 El  reto, por iniciativa  del  investigador, dramaturgo y director Oscar Acosta, lo asumieron las actrices, Francis Rueda, Ivonee Varela  e Yrali López Guevara, quienes encarnan  a la primera actriz Regina Espina  y  materializan así su Taller de Actuación Espina, una primera actriz cuya ascendente carrera comienza con la elección del Miss Pericoco, en su pueblo natal.
Todas las actrices son diferentes y sienten  y expresan  sus papeles de distintas formas,  y eso es lo que más va  a gustar  de la representación  de la obra,  por  la  libertad  de actuar de ellas, en cada una  de las tres ciudades y en disímiles  escenarios.
 El  dramaturgo, Pablo García Gámez,  (afincado en Nueva York,  desde hace 26  años),  asoma en su texto,  una reflexión sobre las vicisitudes  de una mujer madura,   que  nunca  logró  cumplir sus  aspiraciones  de alcanzar la  fama  y  el amor;  pero  también  es   una sátira de las engañosas ofertas de formación escénica  que buscan lucrarse,  gracias a  la ingenuidad de quienes  sueñan  con  ser grandes estrellas de la actuación.
 La  obra  aborda  la  historia  de   Regina  Espina,   actriz,   apegada a sus raíces,  que  desatendió  la propuesta para trabajar con el director de cine español, Pedro Almodóvar, y decidió  quedarse en su país para desarrollar su carrera.   Y como el teatro siempre está en crisis, la actriz se dedicó a dictar talleres de actuación -a veces de modelaje- para generarse el sustento para vivir.
 En sus célebres talleres, la maestra Espina  dice enseñar las técnicas actorales que la han hecho famosa,  mediante la   combinación  de  las técnicas teatrales universales con elementos de la cultura popular,   especie de  pedagogía híbrida, que de manera expedita, rápida, en poco más de una hora muestra  y  alecciona  los  secretos fundamentales para  convertirse  en estrella  del teatro, el  cine  y la televisión.
      CARACAS
 La  primera actriz, Francis Rueda,  bajo la  dirección de Oscar  Acosta, nos  brindará  un espectáculo, con la participación  especial de Aura Rivas y Aura D´Arthenay,   presentado  por la Compañía Nacional de Teatro y la  agrupación Teatro del Duende,  que cuenta  con  la realización de videos  de  Juan Hernández,  y la asistencia como operador  de vídeos y musicalización de Paúl Salazar.   Funciones, los días 8, 9, 10, 14, 15, 16 y 17 de marzo, a las 6:00 pm, en la Sala experimental del Celarg, ubicada en Av. Luis Roche con 3ra transversal de Altamira, Casa Rómulo Gallegos.   Cerca de la Estación de Metro Altamira.    Entrada general. Bs S 4000 (Cuatro mil bolívares soberanos)-
Francis Rueda, (Premio Nacional de Teatro 2017), mostrará su profesionalismo, una vez más,   en la segunda oportunidad de representar un texto de Pablo García Gámez.    Recordemos, que viene de actuar en Oscuro, de noche, que le mereciera a García Gámez, el Premio Apacuana de Teatro 2017, montada por la Compañía Nacional de Teatro, bajo la dirección de Carlos   Arroyo.
Actriz  desde los 16  años de  edad,  en  su repertorio  figuran autores como Albert Camus, Federico García Lorca, Lope de Vega, Gilberto Pinto, Isaac Chocrón, José Ignacio Cabrujas, César  Rengifo, Román Chalbaud, Eugene  O’ Neil, Carlo Goldoni, Moliere, Tennessee Williams, Griselda Gambaro, Emilio Carvallido, Antón Chéjov, Zorrilla, Arthur  Miller, Nelson Rodrigues, y Pablo García Gámez,  entre otros.
 PLAZA BOYACÁ, BARCELONA
Taller  de Actuación Espina   es una pieza  que se  amolda muy  bien a cualquier   espacio público, bien sea  una sala de teatro, un auditorio o  una zona  de una  ciudad, como lo  es la Plaza Boyacá,   del  Centro Histórico de Barcelona,  en las  afueras  de la Casa  Amarilla, de  la calle  Bolívar  de la  capital de Anzoátegui.
Lugar  emblemático,   donde  la  actriz, Ivonee Varela, (la  mismísima de  Doctora  Corazón , obra que representa  desde 2011, y  que  ha llevado por  casi toda Venezuela,  así  como por escenarios de Colombia, Ecuador, Argentina, Chile, Perú y Cuba),  mostrará, una vez  más, sus cualidades artísticas  con el  texto de García Gámez. 
 La cita será a las 4 de la tarde, “cuando –como bien dice la actriz- baje un poquito el sol, al aire libre, con un público cautivo como también el transeúnte y el inesperado. Todo puede pasar…”
 Ivonee Varela, caraqueña, cursante  del doctorado en Cultura  y Arte para América Latina y el Caribe, en la  'Universidad Pedagógica Experimental Libertador, (UPEL, Caracas); residenciada en Barcelona, experimentada actriz desde  su adolescencia, cuando, en 1976, participó  en  el montaje  Metamorfosis  de Kafka,   en el  rol  de  Gratel Sansa, inolvidable  puesta en escena, donde hizo  su entrada al  escenario por el techo, a través de un mecate y una polea manual,  en  pleno centro de Caracas, en el marco  del II Festival de Teatro Popular Venezolano ATPV.  Egresada en la I Promoción del Instituto Universitario de Teatro IUDET  (Hoy, UNEARTE),  en  la licenciatura en Teatro, Mención Gerencia y Producción Teatral, y  en la mención de  Docencia Teatral.
 Su periplo por   el  teatro, la llevó  a  fundar  el grupo teatral “Actoral República” ;  así  como  en los  montajes   La Trampa de los Demonios  de César Rengifo;  su  primer monólogo:  Mara, Ligeros de Equipaje  de Jorge Díaz   Así  como en  El Juego de Mariela Romero. Como actriz Invitada participó en Yo también soy  candidato de Rafael Guinand, dirigida por Lucio Bueno;  Bolívar en su Laberinto  dirigida por Alejandro Palacios;  El Testamento del Perro , de José Ignacio Cabrujas, dirección de Chuce Revilla;  Maria Cristina me quiere gobernar , de José Gabriel Núñez; Cuentos de Navidad, por citar algunos.
   HOMENAJE A CABRUJAS Y RODRÍGUEZ   
   Uno de los  atractivos  de las  tres  puestas en escena de Taller de Actuación Espina, está  en el  reto  y desafío para cada una de las  actrices  que  asumió la interpretación de  “Regina Espina”, el personaje del unipersonal de García Gámez,  al  cual se entregan con todas sus fuerzas y le ponen “alma, corazón y vida”. 
   La  actriz, Yralí López  Guevara,  que  se presentará  en el auditorio  de la Alcaldía  de Caroní, a las  nueve de la mañana  del viernes 8  de marzo, sintió la necesidad  de reencontrarse  con aquellos personajes y  episodios que marcaron  su  vida teatral y  que le  dieron  luz  para  esta  oportunidad , por  lo que  decidió  hacer un  guiño con personajes ya representados por ella,  en varios momentos de su vida actoral,  además de   rendirle  un homenaje a  José  Ignacio  Cabrujas y a otros autores de la dramaturgia venezolana y universal.
  En el  caso  de  José Ignacio Cabrujas, (además, de  intervenir  en telenovelas de su autoría),  participó  en  El Americano Ilustrado :   y por otro lado,  le tocó encarnar  a   la  joven Matilde,  la  sobrina  de los hermanos  Ancízar,   en  el segundo elenco de  la obra  El día que me quieras ,   historia   que  transcurre  el 11 de junio de 1935, día de la llegada de Carlos Gardel a Caracas y de su célebre concierto en el Teatro Principal.
Asimismo, Yralí López Guevara le dedica estas actuaciones al maestro Orlando Rodríguez, recientemente fallecido, en febrero pasado.
De sólida formación teatral, Yralí López Guevara   realizó estudios en la Escuela Funcional de Teatro “Gonzalo J. Camacho”; Taller del Actor Enrique Porte.  Egresada de la Escuela Nacional de Artes Escénicas César Rengifo, como Técnico en Artes Escénicas mención Teatro. Opción: Animación Cultural.  
  En 1987,   en Caracas, fundó y dirigió el grupo de teatro de calle Intirraimy; Colectivo Teatral casa del Arcoiris,   al igual que el grupo de teatro CDARTE.  Además de integrar el grupo de teatro de zancos Maroma, de la Universidad Central de Venezuela.   En 1989, se incorporó al Nuevo Grupo;  y  en  1990, formó parte  del grupo de teatro Ruptura,  al igual  que el  grupo  de teatro La Murga,  ambos  en la UCV. Su labor incluye actividades como facilitadora de teatro penitenciario y difusión cultural.
En  su  biografía artística  abundan las obras de  teatro, en las  que  ha participado  como  actriz   o  ha  dirigido.  En las tablas se montó   de la mano de directores, tanto en Caracas como en Ciudad Guayana,   como Ovidio Jiménez; Gonzalo J. Camacho; Álvaro Dalí; Luis Pardi; Oscar Acosta; José Ignacio Cabrujas; William Pereira; Francisco Pancho Acanto; Rubén Darío Gil; y Luis Silva, entre otros.
  Función de estreno: Auditorio de la Alcaldía del Municipio Autónomo Caroní, a las 9:00 am, ubicada en Calle Bolívar Diagonal Plaza Bolívar. Palacio Municipal - San Félix, estado Bolívar. Próximas funciones en la sede de Fundación La Barraca, Av. Principal El Roble, frente Av. Guayana.
En su biografía artística abundan las obras de teatro, en las que ha participado como actriz   o directora.  En las tablas se montó   de la mano de directores, en Caracas y en Ciudad Guayana,   como Ovidio Jiménez; Gonzalo J. Camacho; Alvaro Daly; Luis Pardi; Oscar Acosta; José Ignacio Cabrujas; William Pereira; Francisco Pancho Ocanto; Rubén Darío Gil; y Luis Silva, entre otros.

jueves, febrero 28, 2019

Tres talleres de actuación para el rebusque existencial

Otra obra de Pablo García Gámez en tres ciudades venezolanas.


Cuando un actor o actriz se quedan sin trabajo en un escenario o en la televisión, de inmediato se ponen a funcionar sus músculos y sus cerebros para inventarse un taller de actuación y así conseguir los mínimos recursos económicos destinados a su sobrevivencia. Algunos de esos inventos o rebusques funcionan por la presencia de aspirantes a ser profesionales de la actuación algún día y así se “les redondean las arepas” al desocupado o desempleado artista.
Esto, que es más frecuente de lo que se puede sospechar en los países azotados por el capitalismo salvaje, inspiró al dramaturgo Pablo García Gámez, quien mora en Nueva York hace más de más de un cuarto de siglo, y de ahí salió o brotó el novedoso texto para el espectáculo Taller de actuación Espina, que ahora se presenta en Caracas y otras dos ciudades venezolanas.
¿Cómo es ese proyecto?, es la pregunta de rigor al laborioso escritor, de quien se exhibe precisamente su obra Oscuro, de noche, en Unearte a partir del 14 de marzo.
 Mi Taller de actuación Espina es el monólogo de una actriz madura,Regina Espina,  que para redondearse dicta clases de arte dramático.  Entre ejercicio y ejercicio cuenta parte de su experiencia profesional y de su vida desde sus inicios en el Miss Pericoco, sus primeros trabajos en televisión su personaje antagónico en una telenovela hasta ser maestra de la actuación.  Habla también de su extracción humilde y hasta te puede enseñar a hacer arepas (en Barcelona enseñan a elaborar empanadas).  A todas estas, MariFab, su asistente, prepara algo que la sorprende.
 ¿Qué características tiene el monologo y cuáles son sus intenciones?
La primera característica de este trabajo es el humor.  Humor neurótico de un personaje que ha batallado duro, pero que, por diversos motivos, sigue en la lucha del día a día esperando un reconocimiento que no llega, que pudo haber llegado antes.  Regina Espina enfrenta los reveses, sigue en la lucha y para seguir, organiza sus talleres.  Actualmente hay muchos y muchas Regina Espina, en Caracas y en Nueva York, que ofrecen talleres con metas insólitas asegurando la transmisión de conocimiento en tiempos increíbles.  ¿La intención?  Pasar un rato chévere, honrar -especie de contra-homenaje- a figuras que han contribuido a la actuación como medio de expresión, que por diversos motivos terminan haciendo papeles secundarios en películas y telenovelas, que son tan singulares que su humanidad se resiste a ser la simple imagen del espectáculo.
 ¿Cómo es eso de que se estrena en tres sitios?
Oscar Acosta, destacado investigador teatral quien dirige la producción caraqueña interpretada por Francis Rueda de Pinto, planteó a otras dos actrices la idea de estrenar simultáneamente, el 8 de marzo, precisamente el Día Internacional de la Mujer, en otras dos ciudades: Ivonee Varela en la plaza Boyacá, frente a la Casa Amarilla del Centro Histórico de Barcelona e Yrali López Guevara en el Auditorio de la Alcaldía de Caroní, Ciudad Guayana; ambas se comprometieron con el proyecto. Según Oscar, “es una circunstancia que no tiene antecedentes en la escena nacional: una obra se estrenará por triplicado en ciudades diferentes”. Ivonee e Yrali, como Francis, son intérpretes que han dedicado su vida al teatro. Aun ando procesando la audacia y la calidad de este hecho artístico en este convulsa patria mía, cuyos teatreros no se rinden ni traicionan jamás a sus audiencias.


miércoles, febrero 27, 2019

Tropical predica su filosofía

Un novedoso espectáculo salió de Parque Central.

En estos días, precisamente cuando los políticos tratan de imitar al teatro y no les funciona la trama ni los actores, porque elaboran mal sus guiones y pretenden burlarse de la inteligencia del pueblo-espectador, conviene recordar, para beneplácito de los habitantes de Caracas, que las verdaderas artes escénicas no han desaparecido de esta Venezuela ni del Complejo Habitacional Parque Central. Y es por eso que, desde el sótano 1 del edificio San Martín, donde está la sala La rampa, salió para presentarse en el teatro Principal (donde cantara Carlos Gardel el 25 de abril de 1935), esquina con la plaza Bolívar, durante los días sábado 23 y domingo 24 de febrero, el extraño montaje dancístico-teatral-circo Tropical. Sorprendente y grata creación de la agrupación Igual a Uno Teatro, bajo la dirección de Gregorio Magdaleno.
En Tropical, montaje que  combina sabiamente las técnicas del baile o la danza con el teatro y el circo, los espectadores pudieron rememorar  y disfrutar como “ser y no ser” identifica al inglés  Shakespeare  o  que “inventamos o erramos” es el reto que el venezolano Simón Rodríguez le hizo a los latinoamericanos hace más de dos siglos, o  aquel “pienso, luego existo” del francés Descartes que generó toda una revolución en las maneras de abordar el análisis  de la realidad,  temida revisión que ya la había iniciado muchísimos siglos antes  ese "solo sé que no sé nada" del griego Sócrates.
Aclaremos las funciones que Tropical no son una densa clase de filosofía reducida a un entretenido recital de sentencias memorables con bailecitos aleatorios, son, eso sí parte, algunos de los textos, bien actuados, que transmiten las actrices-bailarinas protagonistas Osleyda Pérez y Yarumí González, apoyadas por el actor Amílcar García, quienes emprenden, a lo largo de 90 minutos, un singular viaje escénico, con sus bailes y movimientos a través de la búsqueda de su propio nombre y a partir de ello, de la búsqueda del ser.
Es, pues, Tropical una indagación teatral, donde se suda, como ha dicho el director-autor Magdaleno, para descubrir quiénes somos, frente a unas maneras, unas formas impuestas en nuestros propios comportamientos. “Entonces nosotros como espectadores podemos conocer lo que podría ser el cliché, la iconografía de lo tropical, es decir, por ejemplo, los mambos, los bailes, los merengues, las cumbias, que de alguna manera signan una manera de ser y que nos contrastan en nuestra mirada interior”.
 Tropical no es más que  una pieza de teatro arte, ese que muchos teatreros tienen miedo identificar por su nombre y al cual miran peyorativamente porque es, sin lugar a duda, teatro filosófico y  además consideran que el público es ignorante y lo que quiere  o hay que servirles es la banalidad de algunos textos. Este trabajo es consecuencia de dos años de exploración, de continuo entrenamiento, preparación y búsqueda de las verdades de cada intérprete. Ver Tropical reivindica al arte del movimiento escénico dancístico que injustamente algunos críticos habían calificado de banal porque sus artífices no emiten palabras o sentencias de trascendencia y únicamente se desplazan sincrónicamente.
Gracias a Tropical se recuerda al viejo arte del teatro circense y se rompe la cuarta pared y se va hacia el público y lo afronta con sus preguntas que lanza cuales dardos de filosofía o conocimientos generales y glosa sus respuestas, además que lo premia con mandarinas, naranjas mangos o cambures. Hace una fiesta o un happening en la sala teatral, distiende las distancias y todos participan, al tiempo que lo baña con pétalos de flores o pedazos de coloridos papeles. Y toda esa fiesta culmina con esta memorable frase de Goethe: "Mientras no mueras y resucites de nuevo serás un desconocido para la oscura tierra".
En Tropical,  Gregorio Magdaleno,  actor, director y escritor,  con más de 40 años de trayectoria artística, permite conocer su visión sobre el arte y la vida, las cuales ha logrado conjugarse para llevarle al público general una pieza para plantearle la razón sobre el ser, su origen y verdad, buscando  así enfrentarlo con la complejidad y singularidad del ser humano.
Y no podemos cerrar esta reseña sin recordar  que Igual a Uno Teatro es una agrupación nacida en el 2016, la cual hace vida en la sala  La Rampa y tiene como norte la búsqueda de un desarrollo estético fundamentado en la posibilidad creadora de los seres humanos como capacidad única para un desarrollo intelectual y espiritual, armonioso y creciente; esta agrupación se dedica a mostrar historias, eventos y sucesos humanos hilados por la búsqueda del significado del ser, a través de la propia búsqueda expresiva del actor o actriz.
La rampa es el antiguo espacio experimental del Celcit, creado por el filósofo del teatro Juan Carlos De Petre, en las décadas de los 80 y los 90 del siglo XX, el cual se transformó en la Sala Altosf, en el año 1993 y ahora, desde el año 2016, se convirtió en La Rampa, siempre bajo la égida de Magdaleno. Gracias al apoyo de Fundarte y la empresa Corpocapital (que gerencia al Complejo Habitacional Parque Central) fue posible su reacondicionamiento y ahora es un espacio alternativo para las nuevas generaciones de artistas venezolanos.


Las tres Lucías de "Oscuro, de noche" se confiesan

Tres jóvenes para encarnar a Lucía
Del 14 al 24 de marzo, Oscuro, de noche, una de las producciones de la Compañía Nacional de Teatro (CNT) más exitosas del 2018 regresa a escena. En esta oportunidad las presentaciones serán de viernes a domingo, a las 4:00 pm, en la sala Anna Julia Rojas de la Unearte.
 Ariana León, Marxlenin Cipriani y Randimar Guevara son las actrices del elenco estable de la Compañía Nacional de Teatro (CNT) quienes tienen la responsabilidad de interpretar a “Lucía”, uno de los personajes principales de la exitosa producción Oscuro, de noche que a finales del año pasado fue muy bien recibida por el público caraqueño.
A propósito del remontaje de la pieza para el venidero mes de marzo, les realizó sendas entrevistas el periodista Adrián Jiménez para contrastar sus opiniones sobre el personaje que les corresponde encarnar en esta obra escrita por el ganador del Apacuana 2017, Pablo García Gámez dirigida por el maestro Carlos Arroyo,las cuales publicamos aquí:
¿Cuál fue el mayor reto de interpretar a Lucia en “Oscuro, de noche”?
León:
“Creo que en la interpretación de Lucía en Oscuro de noche hubo dos retos muy grandes. El primero representar a un personaje que está teniendo una perdida humana muy importante para ella, eso ya es una situación muy difícil para cualquier ser humano; pero representarlo y que el público logre conectar con eso a través de un dialogo interno con el personaje, que logre ver el duelo que tiene esta persona, es un reto bastante alto, el darle poder a la imagen de esa persona que se fue, que ya no está es un reto bastante difícil. Y en luego sin duda la incorporación de un elemento que no es propio del teatro, o no es normal que este incorporado en esa situación, que es la lira, el elemento de circo, que más allá del aprendizaje y el manejo del elemento como tal, que por supuesto que fue un reto, y que fue difícil. Que ese elemento se lograra unificar junto con lo que el personaje estaba diciendo… Que lograra intensificar lo que Lucía estaba diciendo. Eso fueron los dos mayores retos de interpretar a Lucía”.
Cipriani:
Además, del gran contenido poético que Pablo García Gámez imprimió, no solo a Lucia, sino a cada uno de los personajes de esta obra, lo que particularmente siento que a nivel actoral requiere un mayor compromiso con la imagen, la belleza, la estética y los matices que demanda (en mi opinión) fueron cada uno de sus monólogos (de Lucía). La puesta sugerida por el maestro Carlos Arroyo involucraba propuestas (elementos) de circo… A Lucia en este caso la muestra como una practicante de lira profesional, y para poder cumplir con esta característica tuve que someterme a un riguroso entrenamiento continuo y lograr, al menos, cierta destreza con el instrumento sin descuidar, claro está, las otras técnicas actorales, más bien con el objetivo de que ambas disciplinas se mezclaran en un todo lo más prolijo y honesto posible”.
Guevara:
“Personalmente uno de los temas que aborda Oscuro, de noche que es la pérdida de un ser querido, fue algo que a mi particularmente me toco como ser humano porque recientemente, hace unos poco años yo, Randimar Guevara, perdí un ser querido, y esta obra reavivo muchas emociones en mi… En cuanto a Lucía el mayor reto fue desapegarme de mis emociones pero sin negarlas, para poder entender las emociones de Lucía, cuando logre distanciarme de mis emociones y acercarme a la de ella, logre entender el mundo de esta joven, que además de ser artista, es novia de un chico que muere. Por eso para mí uno de los retos más grande de interpretar a Lucía fue a nivel emocional… El otro reto fue combinar las exigencias físicas que requería el personaje con las interpretativas... Trabajar en una lira, o hacer este tipo de disciplina, implica una fuerza, una resistencia, una concentración y una gran responsabilidad en cuanto al riesgo que representa para ti mismo estar en una lira a tres metros del piso”.
¿Qué opina Lucía sobre la violencia?
León:
“Con respecto a la violencia creo que Lucía y cualquier otro personaje de Oscuro, de noche está totalmente en contra de ella. Está en contra de la violencia sin razón, de la violencia desmedida, de la violencia material, es algo que no puede ser justificado, ni aceptado, de ninguna manera, bajo ningún concepto. Y no solo la violencia como hecho físico; sino también la violencia comunicacional, como la que sufre Kenny después que muere, y como la sufre su familia después de esta pérdida”.  
Cipriani:
Creo que la opinión sobre la violencia en Lucía no esta tan distante a la de la mayoría, o al menos a la de la gente que en su universo la rodea y a lo que la mayoría de los venezolanos pensamos y creemos sobre este tema. Como su intérprete considero, o siento, a Lucia como una muchacha que no desea vincularse con la violencia en ninguna de sus presentaciones. Ella es madre de un niño pequeño, creo que más bien que ella desea que la violencia sea eliminada lo más posible de su entorno, eso sería lo más conveniente. Además, por lo que se descubre en su primer gran monologo, Lucia, como estudiante de letras, tiene un compromiso notable con las palabras y su acción en la sociedad a lo largo del tiempo. Pienso que ella entiende y utiliza las palabras como herramienta de entendimiento y comunicación, entre los seres humanos que la rodean y forman parte de su entorno, de una forma muy moral, apacible, romántica y hasta pacifica, en donde la violencia evidentemente no tiene espacio”.
Guevara:
“Lucía es una joven muy consciente de la realidad social en la que vive, ella además de ser artista, que eso la llena de una sensibilidad especial, también es una chica preparada intelectualmente, estudia letras, reconoce que vive en un sociedad que está siendo dominada por la violencia... En ese sentido creo que diría que a pesar de que la violencia es parte de su vida, ella seria de las que piensa que esto puede cambiar, que puede haber una solución, y que debe haber una solución; pero que parta del mismo ser humano, porque el ser humano no nace violento, se convierte en una persona violencia, y Lucía piensa que a través de las oportunidades que este ser humano tenga para educarse, para no ser violento, con una buena formación, una buena educación, puede convertirse en una mejor persona… Creo que para ella la educación es muy importante”
¿Por qué cree que Oscuro, de noche fue tan bien recibida por él público?
León:
“Bueno yo creo que el teatro, el buen teatro, es aquel que te hace enfrentarte con la realidad y te hace reflexionar sobre ella. Creo que Oscuro, de noche es una de esas piezas que logra conectarte con la que está pasando en este momento en Venezuela y en Latinoamérica entera, que es el tema de la violencia,  y creo que por eso fue tan bien recibida por el público, por ser una obra que te deja un espacio de reflexión…Y sin duda lo más llamativo de esta pieza es el elemento de circo incorporado, un elemento totalmente nuevo, totalmente expresionista, que realza, y que se logró incorporar muy bien a lo que es la pieza, a lo que es su mensaje”.
Cipriani:
Siento que Oscuro, de Noche es una pieza muy honesta e infinitamente conmovedora. A pesar de tratar un tema y un acontecimiento tan fuerte en toda la panorámica de nuestra sociedad actual, lo hace de una manera inteligente y llena de recursos dramatúrgicos muy llamativos, y esto se acentúa mucho más con la propuesta escénica de Carlos Arroyo que, en mi opinión, supo combinar elementos musicales y de circo, con una escenografía, vestuario e iluminación que van en total armonía con el ritmo y el sentido dramático del montaje. Creo que en este punto la pieza cobra vida propia, como es lo normal y mantiene al público muy vinculado y atraído por la propuesta; de lo contrario, en una opinión muy personal, hubiera resultado muy duro enfrentarnos al público con un tema que nos toca tan de cerca y nos a involucra a todos como responsables en mayor o menor medida. Oscuro, de noche logra mantener ese equilibrio”.
Guevara:
Esta pieza de Pablo García Gámez, como pieza dramatúrgica, como pieza literaria aborda temas universales que hacen posible que el público se sienta identificado con la obra… Como bien dice el “Payaso” al inicio de la obra “Es una historia que le puede pasarle a cualquiera”, a cualquiera en nuestro país o a cualquiera en la mundo, es la pérdida de un ser querido… Ahora en cuanto a la propuesta de Carlos Arroyo la obra tiene un gran atractivo artístico y el público a la que la hemos enfrentado, que es el público caraqueño, es un público bastante sensible y no solamente le atrae los temas de la obra, la oralidad, sino la parte visual, el compendio de las disciplinas circenses y teatrales es bastante atractivo para ellos. Entonces, el público que ve la obra se permite disfrutar lo que a través de la propuesta nos están expresando Pablo García Gámez y Carlos Arroyo. La obra toca temas fuertes pero es agradable (atractiva) visualmente en la forma en que los presenta”.
¿Qué diría para convencerme de que debo ir a ver Oscuro, de noche? ¿Porque debo ir a ver la obra?
León:
“Hay muchas razones para ir a ver Oscuro, de noche. Primero, es una obra escrita por un venezolano, Pablo García Gámez, que habla de lo que estamos viviendo, de nuestra realidad en Venezuela, es una obra que como venezolanos tenemos la tarea de ir a ver, de ir a enfrentar y de reflexionar sobre ella. Segundo, es una obra muy interesante a nivel visual y a nivel actoral, es una historia muy interesante. Tercero, es una obra interpretada por los actores del elenco estable de la Compañía Nacional de Teatro por lo tanto tiene un elenco de primera. Tienen que ir a ver a la maestra Francis Rueda, al maestro Ludwig Pineda, a María Alejandra Tellis, a Dora Farías, es una obra que no se pueden perder y es un regalo que se tienen que hacer”.
Cipriani:
Es una oportunidad para ver una obra en donde te sientas en casa, por así decirlo, desde que entras y aquellas piezas de salsa vieja te dan la bienvenida, hasta al final en donde te despiden. Oscuro, de noche nos habla de alguna manera del miedo, es cierto, pero también nos habla del amor como herramienta para contrarrestarlo en estos tiempos tan difíciles. Vale mucho la pena ver obras de este tipo, muy frescas y de un alto nivel y compromiso actoral”.
Guevara:

Para mí las expresiones artísticas son un punto de encuentro para limpiar el alma. Es el lugar donde nos permitimos hacer catarsis… En este sentido “Oscuro, de noche” te enfrenta a una realidad de la que todos queremos escapar pero de la que nadie está a salvo, yo creo que las personas deben ver la obra porque precisamente el enfrentarse a estas situaciones es lo que nos va a convertir, o lo que nos convierte en seres reflexivos ante ellas. Creo que como ciudadanos del mundo debemos reflexionar sobre estos problemas, no para sumergirnos en ellos sino para ver de qué manera se pueden solucionar, como se pueden acabar.  Oscuro, de noche es una pieza que todos deberíamos ver porque invita a la reflexión y de las reflexiones parten las revoluciones, los cambios. Por eso los invito a todos a ver la obra en nuestra temporada de marzo.