miércoles, enero 22, 2020

¿QUIÉN ESCRIBIRÁ NUESTRA HISTORIA?


Cajas de hojalatas  y latas de leche fueron los contenedores de los archivos Óneg Shabat, parte del sistema de resistencia documental que organizó el historiador polaco Emanuel Ringelblum, junto con un grupo de colaboradores, viviendo en las peores condiciones en el gueto de Varsovia, durante el nazismo. Así esta crónica de militancia a favor de la vida y de valentía moral se convirtió en la película Quién escribirá nuestra historia (Who Will Write Our History), que la organización sin fines de lucro, Espacio Anna Frank, presentará con entrada gratuita, el sábado 25 de enero, a partir de las 5:30 p.m. en la Concha Acústica de Bello Monte, como parte de su conmemoración In Memoriam 2020, que se realiza todos los años, para proyectar un mensaje de recordar algo que es necesario que no se olvide: El Holocausto o la Shoá. 
A lo largo del país, en 13 estados y en 21 salas de Cinex y Cines Unidos, también se proyectará el largometraje, el domingo 26 de enero, con entrada gratuita y a las 2 de la tarde para un público adulto, en un esfuerzo, cómo explica su directora Roberta Grossman,  de que “la gente no aprenda simplemente de este film, sino que se involucren y se conmuevan profundamente”.
Para el embajador Milos Alcalay, presidente de Espacio Anna Frank, la relevancia del film es que “se logró derrotar lo que pudo ser una caricatura distorsionada del pueblo judío por parte del nazismo a través de los testimonios de quienes fueron testigos de la tragedia del Gueto de Varsovia, en lo que representó la búsqueda de la verdad, la lucha por la libertad y la vida. Hoy cuando empiezan a asomarse sombras de mentiras, discriminación y destrucción, es muy importante frente a las tensiones que vivimos, que recordemos que no debemos permitir que se repita el genocidio, la destrucción o el odio contra una nación o grupos que piensen distinto”.
La presentación a nivel nacional de Quién escribirá nuestra historia responde a la programación In Memoriam 2020 de Espacio Anna Frank, en el marco de la Resolución 60/7 de la Organización de las Naciones Unidas, que designó el 27 de enero como Día Internacional de la Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto. Esta vez participan como patrocinantes las embajadas de Alemania, Argentina, Italia, Reino de los Países Bajos, Francia, España, Suiza y Polonia y como aliados: la Alcaldía de Baruta, el Comité Venezolano de Yad Vashem, la Concha Acústica de Bello Monte, la empresa distribuidora de películas Blancica,  los circuitos de cine: Cinex, Cines Unidos y Circuito Gran Cine, por medio de su Fundación Hacer Cine, así como el Circuito Unión Radio. La elección de la fecha no es fortuita: el 27 de enero de 1945, el ejército soviético liberó Auschwitz, el mayor campo de exterminio nazi. 
La historia desconocida más importante del Holocausto
En noviembre de 1940, días después de que los nazis encerraron a 450.000 judíos en el Gueto de Varsovia, una banda secreta de periodistas, intelectuales y líderes vecinales decidieron resistir. Organizado por el historiador Emanuel Ringelblum y conocido bajo el nombre en clave de Óneg Shabat, (“La alegría del Shabat”),  este grupo clandestino luchó  para derrotar las mentiras y propaganda nazi. Estos archivos contenían todo tipo de documentos de la vida cotidiana, así como informes, diarios y testimonios que los propios miembros de Oneg Shabat habían escrito o incitado a escribir a otras personas. Ellos vencieron a su enemigo criminal con la mejor arma  -la verdad- y lo arriesgaron todo para que el archivo sobreviviera a la guerra, incluso si ellos no lo lograrían. Así este film se ha convertido en la historia desconocida más importante del Holocausto
Escrita y dirigida por Roberta Grossman y producida por Nancy Spielberg (hermana menor de Steven Spielberg), Quién escribirá nuestra historia  (Estados Unidos - Polonia, 2018, 95min.), está basada en el libro del historiador Samuel Kassow, sobre la vida en el Gueto de Varsovia desde la perspectiva judía. Se reunieron diarios, ensayos, poemas y canciones. Documentaron las atrocidades nazis con testimonios de testigos. Enviaron reportes de asesinatos masivos a Londres por medio de la resistencia polaca clandestina.  Mientras, los trenes deportaban a miles de judíos a las cámaras de gas de Treblinka y el Gueto era incinerado, se encargaron de enterrar 60.000 páginas de documentación con la esperanza de que el archivo sobreviviría, aún si ellos no, para “gritarle la verdad al mundo”. 
Quién escribirá nuestra historia narra los primeros meses de la guerra en Polonia, el establecimiento del gueto de Varsovia, justificado por la propaganda nazi a la población polaca como una forma de protegerla de la población judía supuestamente enferma; las condiciones horribles en el gueto, las deportaciones masivas a Treblinka en el verano de 1942, la rebelión del gueto de Varsovia y la masacre final de los nazis en 1943.
Espacio Anna Frank estrenará antes de proyectar el film, el corto Las voces de ayer, nos hablan hoy, con el fin de lograr mayor comprensión del Holocausto,  sus dimensiones y de conocer su contexto histórico. Es una pieza audiovisual que explica, en forma ágil y didáctica, cómo a principios del siglo XX, los partidarios de ideologías y falsas creencias buscaban fundamentarlas en la ciencia para hacerlas pasar por verdades irrefutables. El corto, realizado con la técnica de animación stop motion, cuenta con una duración de 7 minutos, y muestra que una de las causas del Holocausto fue la creencia de que las diferencias genéticas colocan a un grupo humano por encima de otro.
Así mismo, Espacio Anna Frank presentará en la entrada de la Concha Acústica de Bello Monte, la exposición Recuerda, Reflexiona, Reacciona, que actualiza el fenómeno de los genocidios y nos recuerda que estos sucesos siguen pasando hoy en el mundo.
Una gran sala de cine para el espectador
Además de la proyección el sábado 25 de enero, a las 5:30 pm en la Concha Acústica de Bello Monte, la cual se llevará a cabo gracias al apoyo del Circuito Gran Cine, por medio de su Fundación Hacer Cine; el domingo 26 de enero, 13 estados del país abrirán sus salas de Cines Unidos y Cinex para proyectar Quién escribirá nuestra historia. Todas las funciones de cine del domingo se llevarán a cabo a las 2 pm y con entrada gratuita. Por la fuerza de las imágenes, esta película está recomendada para un público adulto y para jóvenes a partir de los 13 años de edad. 
Las salas de Cines Unidos ubicadas en centros comerciales que abrirán sus puertas para proyectar la película serán: Millennium Mall (Caracas), Regina, (Puerto La Cruz, Edo. Anzoátegui); Hyper Jumbo (Maracay, Edo. Aragua), Orinokia, (Puerto Ordaz, Edo. Bolívar); Petroriente, (Maturín, Edo. Monagas), y los centros Sambil de Margarita (Edo. Nueva Esparta), Valencia, (Estado Carabobo), San Cristóbal (Edo. Táchira), Maracaibo (Edo. Zulia) y Barquisimeto (Edo. Lara). 
También el domingo 26 de enero, Cinex proyectará el largometraje en sus salas ubicadas en los centros comerciales caraqueños Sambil, El Recreo, El Hatillo, San Ignacio, Los Próceres y Manzanares. En el interior del país estarán disponibles los recintos ubicados en Galerías Plaza (Maracay, Edo. Aragua); Sambil (Paraguaná, Edo. Falcón); Lago Mall (Maracaibo Edo. Zulia) y los centros comerciales Buenaventura de Guatire (Edo. Miranda) y de Araure (Edo. Portuguesa). 
En el caso de Cines Unidos, los asistentes podrán adquirir, de forma gratuita, sus entradas a través de las taquillas de los cines. Por su parte, los asistentes a las funciones de Cinex pueden ingresar a su página web www.cinex.com.ve, ubicar el título en la cartelera y seguir el procedimiento de compra (el cual, en este caso, presentará la opción “acceso gratis”). Ello, les permitirá seleccionar las butacas y obtener un localizador que deberán reservar para mostrarlo al momento de ingresar a la sala. 
La Concha Acústica de Bello Monte está localizada al final de la Avenida Caurimare en Colinas de Bello Monte. Hay seguridad para estacionar los vehículos en las zonas aledañas al anfiteatro, por parte de la Policía de Baruta.
Espacio Anna Frank nace en el 2006. Las diversas iniciativas que ha desarrollado a lo largo de estos años buscan sembrar en las mentes y los corazones el deseo de vivir como una gran familia, y el rechazo categórico de todo acto de discriminación, violencia e intolerancia. Para esta organización, combatir la indiferencia y preservar la coexistencia es un punto de honor. 
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martes, enero 21, 2020

Bodas sangrientas en el llano venezolano

Viloria Díaz es director y productor teatral
¿Desde cuándo en el teatro y por qué lo hace?, preguntamos a  Eduardo Viloria Díaz, productor y director del espectáculo Bodas de sangre, basado en el texto original de Federico García Lorca, pero ambientado en las llanuras venezolanas, el cual hace temporada en la sala Humboldt, durante este fin de semana y otras representaciones posteriores.
 Viloria Díaz reconoce que al teatro llegó por un mero movimiento del destino en 1994, “conté con la fortuna de acercarme a Rajatabla, primero como amigo, luego como colaborador y finalmente formé parte de ellos, fui imbuido por esa magnífica centrifuga que era ese ambiente donde el hecho de la creación colectiva me pareció un descubrimiento equiparable al de la rueda y me dije “¡eureka!”, conseguí de la mano de personas como Daniel López quien me dijo “Viloria, siempre vas a estar donde tú quieras estar”, David Blanco, German Mendieta; Ingrid Muñoz, Andrés Vásquez, Wilfredo Tortosa, José Roberto Díaz, Rufino Dorta, Gerardo Luongo, Wilfredo Torres y un montón de compañeros una auténtica camaradería y de los que recibí valiosas enseñanzas. También debo agradecer a Daniel Uribe con quien trabajé mucho y consolidé una gran amistad. Deseo eso sí, manifestarte que aunque nunca trabajé formalmente con ellos, me sentí, porque así me lo hicieron sentir, un miembro de otra compañía a la que admiro mucho, e a la gente del Grupo Theja, disfruté mucho de verlos y compartir en sus procesos creativos, José Simón Escalona y Angélica eran unas estupendas fuentes de conocimiento y de eso siempre estaré agradecido. Desde hace mucho mis caminos se alejaron del teatro y me dediqué a trabajar en televisión, publicidad y principalmente en el cine, pero justo desde hace un año, me centré en retomar y como el hijo prodigo que retorna a la viña, he sido recibido afectuosamente por ese padre amoroso y comprensivo como lo es el teatro. Hoy te puedo decir que hago teatro porque siento la necesidad de la libertad y la simplicidad con la que se sintetiza la creación, ha sido una vuelta francamente satisfactoria.
¿Qué ambiciona con el teatro?
La ambición que perseguimos no es desde la premisa individual, nada más grandioso que un grupo de personas que juntas pueden producir algo que se encona en la mente y el sentir del público. Es por esto que decidimos formar la compañía Teatro del Buen Paso, buscando a pesar de la casi imposible situación que el espíritu de los grupos teatrales resurja en algún momento. Este proyecto cuenta con Valentina Garrido, Gonzalo Velutini, Nelson Lehmann, Asdrúbal Blanco y Yorkis Díaz.
¿Quién produce este montaje que es caro por lo actores y demás rubros?
Esta producción es absolutamente costeada por nosotros, el Teatro del Buen Paso; tuvo su origen en una causa con la que estamos muy comprometidos, conseguir recursos para luchar contra el retinoblastoma, enfermedad ocular que es el cáncer de más incidencia en la población infantil. Durante años el trabajar en el cine, publicidad y televisión ha permitido contar actualmente con cierta infraestructura que facilita la producción de este y de futuros proyectos con el favor de Dios.
¿Por qué este texto de García Lorca y además ambientado en el llano venezolano?
Primeramente como he expresado antes, mi fascinación por los clásicos es algo que me mueve, me estimula y hace hervidero de ideas en mi mente, creo que las grandes obras merecen seguir estando al alcance el público y que estas piezas siembran pasión en los espectadores, nada más fecundo que la grandeza de los autores que van cruzando el tiempo y se mantienen vigentes. Lo que me mueve es captar la esencia del autor desde mi interpretación y siendo fiel a su texto extrapolarlo a ámbitos distintos, un gran clásico resiste y permite que los directores le recreen buscando vanguardia. García Lorca para mi significa mirar al origen de mucho de lo que me enamora del teatro, sin duda su pasional obra consigue el gusto en mí y me parece que aún existe mucho por descubrir de su legado, cada frase, cada oración es un códice que espera por nosotros. Nuestra propuesta está sustentada en el interés que nos resulta mostrar que el Llano venezolano fuese en época de la colonia un lugar en que se asentaron los andaluces provenientes de España, el origen de la cultura llanera que es sin duda emblemática en Venezuela tiene su génesis en nuestra herencia andaluza y eso está presente en la música, el expresión oral y en la idiosincrasia. No hay nada
más parecido con la imagen que se tiene de España que el llano, esa cultura de “a caballo”, el ganado, las coplas, el octosílabo, el baile; el joropo y el flamenco tienen su origen en el fandango. Esa melancolía tan característica del llanero es también frecuente en el de los vaqueros en las dehesas, esa vinculación con el ambiente y el misticismo con que Lorca impregna Bodas de Sangre, es algo que está en los mitos y cultural de Guárico; Portuguesa; Apure; Cojedes y Barinas.
¿Qué agenda ha planificado para mostrar el montaje después de salir de la Humboldt?
Esta obra conlleva un enorme esfuerzo, mucha coordinación y hasta cuestiones azarosas, al ser un elenco de 25 personas hay que conjugar muchas factores para poder presentarla y más con el criterio y exigencia que nos hemos impuesto. Por fortuna tenemos ya confirmadas cinco presentaciones en el complejo B.O.D. en abril, Semana Santa específicamente. Tenemos una invitación a Lechería en Anzoátegui, Guárico y Maracaibo, estamos aún en conversaciones porque realmente es complejo y costoso hacer en este momento una gira de tres días a cualquier lugar de Venezuela. Por supuesto que es para nosotros un deseo poder mostrar esta propuesta que engloba un gran clásico que ahora se hace tan nuestro.
¿Satisfecho con lo alcanzado hasta ahora?
Jamás se sacia el deseo por lograr un excelente trabajo, es una extenuante persecución que nunca acaba, el dirigir, es estar un poco condenado como Sísifo, subir una y otra vez la cuesta interminable de la creación. Ahora, sí hay un goce en este montaje, el gusto de hacer un espectáculo que a mi gustaría ver y que se me parece a muchos que en el pasado vi y me hacían emocionar y aplaudir afanosamente sentado en ese lugar fantástico como es el del espectador. Lo más importante y lo digo convencido de que es así, es recibir comentarios de muchísimas personas que dicen que esto se asemeja a Rajatabla, esto, lo vale todo; para mí no existe mayor orgullo que ese, que en nuestro modesto trabajo se vislumbran chispas de la genialidad de esa estética forjada con tanta gloria como la que nos dio Carlos Giménez y la cual aún retumba y hace retorcer a ciertas personas que seguirán mirando hasta el fin de los tiempos la estela que el gran maestro dejó. Rajatabla será siempre para mí el norte y me siento honrado de ser parte de esa escuela y que hoy tiene en nosotros una voz que dice presente.
¿Qué tiene proyectado para después?

Actualmente nos encontramos trabajando en un proyecto hasta ahora denominado BRECHT 2020, tenemos la intención de estar en cartelera para agosto o septiembre. Es un montaje con similares características al de Bodas de sangre  como es una de nuestras intenciones en el Teatro del Buen Paso, es decir un elenco numeroso, serán 17 artistas en escena incluyendo a cuatro músicos aunque la ambientación no tiene semejanza con nuestro actual montaje. En este nuevo reto contamos con el talento de casi todos los participantes con los que actualmente estamos trabajando, es un enorme gusto formar un grupo con talentosas personalidades como Valentina Garrido que sin duda para mi es la mejor  actriz joven del país; una joya como Marisol Matheus, Gonzalo Velutini, Nelson Lehmann, Asdrúbal Blanco, Jennifer Flores, Miguel Ángel Treccia o Lady Herrera, Vittorino, Javier González, Egon Ilka entre otr

Ettedgui y Giménez para el teatro criollo


En los años 1981 y 1993 hicieron “mutis por el foro” dos artistas teatrales importantes para las artes escénicas  criollas. El primero era Marco Antonio Ettedgui y el otro fue el “pirata del sur”, como lo apodaron sus rivales, Carlos Giménez, esteta y gerente sin igual, fundador y productor de los  los ocho Festivales Internacionales Teatro de Caracas y del grupo Rajatabla, menguada institución que ahora gerencia una sala ubicada en el patio trasero de Unearte.
Nosotros, sobre Giménez, pudimos "confeccionar" sendos librs con recortes de prensa y una serie de documentos suyos, así como un conjunto de cartas personales y textos para conferencias,  los cuales hemos publicado con los títulos Carlos Giménez: Tiempo y Espacio y Carlos Giménez: Antes y Después.
Pero el nombre de Marco Antonio Ettedgui puede que no sea muy popular en nuestros tiempos. Quienes sí tienen conocimiento sobre él, suelen recordarlo como aquel hombre joven que murió cuando la joven Julie Restifo, por accidente, lo mató durante la representación de Eclipse en la casa grandeobra teatral de Javier Vidal en la Sala Rajatabla (Caracas, 1981), durante un lamentable suceso con la baqueta de un fusil napoleónico que lo atravesó.
Otros conocen a Ettedgui por haber sido un destacado dramaturgo y actor venezolano. “Él tenía una conexión con las artes plásticas, performance, arte corporal, video, y radio; una mezcla muy compleja con un conocimiento del hecho escénico tal, a pesar de ser tan joven”.
Ettedgui nació en Caracas durante 1958. Estudió Comunicación Social, carrera que relacionó con el teatro. Fue columnista del diario El Universal en la sección cultural, desde 1980. También fue columnista de El Carabobeño y de la revista Sunshine.
Así se expresó Carlos Dimeo, un intelectual venezolano-argentino quien tiene, precisamente, un doctorado en Ciencias Sociales Mención Estudios Culturales de la Universidad de Carabobo, sobre Ettedgui. Su amor hacia el teatro lo llevó a realizar una investigación que tardó cuatro años en terminar para plasmarla, tiempo después, en el libro Marco Antonio Ettedgui: Poéticas teatrales Pos (t) modernas: Sacralización y Carnavalización / Dialogismo y Polifonía”.
Sin embargo, Marco Antonio Ettedgui, a pesar de haber comenzado en el teatro cuando tenía 17 años, se codeó con estos dramaturgos a tal punto de “rejuvenecer” al teatro venezolano. “Gracias a Ettedgui se marcó una vanguardia en Venezuela, transformando al país en el frente del movimiento cultural de Latinoamérica”, expresó Dimeo.
El libro de Dimeo, estructurado como cuaderno de bitácora en el contenido de las páginas, se adentra a la teoría y discusión epistemológica que sistematiza la producción de Ettedgui dentro de su trayectoria en eventos, acciones, y piezas teatrales, elementos que expanden un análisis de las poéticas y textos que se convierten en sacralización, ritualización y carnavalización (dos de ellos expuestos en el título de la obra).
Dimeo explica que para Ettedgui el tiempo y espacio como relación dentro de una escena no se refiere a un tiempo y un espacio “que pudiéramos llamar concreto o histórico”, según su visión y posterior definición, sería “mítico y mágico”, tal afirmación le da cabida a lo irreal en el teatro.
Dimeo afirma que  todo esto permite enlazar el teatro de Ettedgui con el simbolismo, las vanguardias históricas y también con la dimensión idealista que representan los rituales ancestrales del teatro latinoamericano puesto que le hacen frente a la visión realista y objetivista del mundo a través de una trinchera suprasensible que se aleja de la realidad circundante.
Dimeo plantea que el teatro venezolano merece ser difundido y más  aún si se trata de Ettedgui debido a que estuvo en la punta de la vanguardia teatral del país y Latinoamérica, tanto así, que en Argentina, Colombia y México, utilizan hoy en día el vídeo, la proyección de imágenes, el doblaje y el uso del cuerpo humano como objeto de representación dentro de las obras, propuestas provenientes de su creatividad, las cuales fueron llevadas por él en su época “a una perfección inusitada”.
Dimeo confesó haber sentido su presencia cuando creyó que la investigación pudo haber fracasado. “No soy místico, quizás fue a través de tus textos y obra, pero tuve una conexión”.
Quedan,pues, tres libros para que las memorias de Ettedgui y Giménez no se las lleve el tiempo.


Subastas de arte en Caracas

Con un mercado del arte constreñido a causa del éxodo de coleccionistas, el Grupo Odalys se propone este año reactivar la actividad de compra y venta de obras de arte con la realización de diez subastas, cuatro de ellas en vivo.
La primera puja tendrá lugar el domingo 26 de enero, a las 11:00 am, en la sede de la galería Odalys, ubicada en el Centro Comercial Concresa, de Caracas. En ella se ofrecerán 167 obras de artistas venezolanos de todas las épocas y tendencias, desde Arturo Michelena, Tito Salas y Tomás Golding, entre otros, hasta Miguel von Dangel, Alirio Rodríguez y Héctor Poleo, por mencionar a algunos contemporáneos.
Una de esas pujas, denominada Subasta de tiempo, será beneficio de la Fundación Cardioamigos, que ayuda a aquellas personas que necesitan cirugías cardiovasculares, pero no cuentan con los recursos para costearlas.
En materia de exposiciones, el Grupo Odalys llevará la muestra Cruz-Diez: un patrimonio a perpetuar a los países donde existen obras del máximo representante del Arte Cinético en el mundo. Esto, con el apoyo de las embajadas de las respectivas naciones.
Para la primera semana de febrero se inaugurará en la galería de Concresa una muestra dedicada a Pedro Centeno Vallenilla, pintor figurativo que centró su trabajo en representaciones alegóricas de indígenas y héroes patrios. Se trata de una de las pocas exhibiciones dedicadas al artista desde hace más de 25 años, cuando se organizó una exposición de sus obras en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas.
El día 22 de ese mismo mes, será abierta en la sede madrileña de la galería Odalys una exposición sobre la obra monumental de Alejandro Otero, de quien a partir del 7 de marzo se celebrará el centenario de su nacimiento. La muestra tendrá simultáneamente una versión en Caracas, integrada por dibujos, maquetas y proyectos que Otero hizo en 1968, durante su permanencia en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).
Cabe mencionar que, al igual que se está haciendo con Carlos Cruz-Diez, parte de las obras públicas de Otero pasará a formar parte del Proyecto de Recuperación de Obas Monumentales, que adelante la oficina de arquitectura In Situ Art Projects, adscrita al Grupo Odalys, que en coordinación con la Fundación Otero Pardo y la Fundación Museos Nacionales (FMN) , realizará una muestra retrospectiva en la institución museística que lleva el nombre del autor del Abra Solar ubicada en Plaza Venezuela, con las más de 270 obras en posesión del Museo Alejandro Otero.
En mayo, Odalys Madrid (Orfila 5, 28010) abrirá sus puestas a una exposición de dibujo internacional que incluye piezas de importantes creadores como Picasso, Léger, Miró, Calder, Kandinsky y Vasarely, entre otros.
Para el segundo semestre del año, el Grupo Odalys ofrecerá al público de Madrid tres muestras: una fotográfica de Carlos Eduardo Hellmund, en el marco de PHotoEspaña, del 3 al 30 de junio; otra del artista cubano, residenciado en España, Waldo Balart, en septiembre, y una más del artista venezolano Jesús Matheus (Caracas, 1957).
En coincidencia con el Día de España, el 12 de octubre, tanto la Embajada de ese país en Venezuela como la Fundación Odalys, organizarán en el Museo de Bellas Artes una muestra dedicada al artista gallego Antón Lamazares, uno de los más representativos de la generación de los 80 en tierras ibéricas.
En el área editorial, el Grupo Odalys presentará este año dos publicaciones. La primera, en proceso de diseño, versará sobre el Taller Libre de Arte, escrito por el artista y curador Francisco Da Antonio, y la segunda, un amplio estudio del cuadro Miranda en La Carraca, a cargo de la propia Odalys Sánchez.


domingo, enero 19, 2020

"Las sillas" de Ionesco en Caracas

Eugene Ionesco

La noticia aún no hemos podido verificarla, pero de ser cierta, es preocupante: la mención Artes Escénicas de la Escuela de Artes de la UCV (creada por Isaac Chocrón Serfati, en 1978) no fue abierta para este lapso del 2020, porque casi no había alumnos  y tampoco se consiguieron  los profesores idóneos.
 Mientras esto ocurre en el complejo sector educativo dependiente del Estado,  el Ministerio del Poder Popular para de Cultura por intermedio de la Fundación Compañía Nacional de Teatro (puesta en marcha por el mismo Chocrón Serfati y el Jefe de Estado Jaime Lusinchi, en 1984) anunció una vigorosa programación con más de 12 espectáculos y otros eventos artísticos, diseñados y coordinados por el director Carlos Arroyo.
Mientras tanto, en el sector privado, ya se anuncia que la Asociación Cultural Humboldt, ambiciosa institución creada por inmigrantes alemanes y apuntalada con una de las mejores salas de Caracas, proseguirá con su ciclo destinando a mostrar los más selectos textos de William Shakespeare, todo eso pensado y coordinado por Federico Pacanins, quien precisamente ahora  afina su versión de Macbeth, con el periodista y actor José Tomás Angola Heredia como protagonista. Será un banquete de buen teatro, consideramos.
Y  mientras tanto, la Fundación Cultural Teatro Trasnocho rompe fuegos con la sexta entrega de su Festival de Jóvenes Directores, la cual comenzó con la pieza Las sillas de Eugene Ionesco, legendario escritor (Slatina, Rumania, el 26 de noviembre de 1909/Paris, 28 de marzo de 1994).
Pero sobre este Festival hay que recalcar que en esta era digital en la cual la pantalla del teléfono inteligente, la computadora, el E-Book, las Tablet nos rodean, nos acosan y nos obligan a inclinar la cabeza ante su poder, pues no integrarnos, sería como condenarnos al ostracismo, sucede un interesante fenómeno: los jóvenes venezolanos aún se apasionan por el teatro. Sí, el mismo teatro que nos viene desde tiempos inmemoriales, el foro en el cual los ciudadanos podrían expresar sus críticas a inconformidades, sigue vivo. El mismo teatro que nos sorprende una y otra vez al presentar sobre el escenario esa mezcla de ingenio, conocimiento, emoción y vitalidad, capaz de representar y proyectar mundos en nuestra imaginación, con la palabra, el gesto, con los silencios, con el juego de la luz y oscuridad, con su texto. El teatro nos hechiza y transporte siempre.
Y como prueba de ello es que la juventud venezolana no solo le gusta, sino que hace teatro y por eso esta lista la sexta entrega del Festival, el cual se realizará entre  el 17 de enero al 15 de marzo de 2020 en los espacios del Trasnocho Cultural, con los apoyos de Fospuca, la Alcaldía de Baruta y la embajada de España. Así lo anunciaron Eva Ivanji, Pilar Arteaga, Solveig Hoogesteijn y Héctor Manrique, a quien apodamos "El zar del teatro" por su múltiple presencia en eventos de artes escénicas  y con espectáculos propios.
Para esta sexta edición del Festival han programado seis obras que son dirigidas por cuatro mujeres y dos hombres. Ellas y ellos  se atrevieron a lanzarse  al ruedo del arte dramático. Tenían que ser venezolanos para no tener miedo.
Verónica Etiene, licenciada en Comunicación Social, eligió Las sillas de Eugene Ionesco y tiene en el elenco a Erick Palacios, Sara Valero Zelwer y Rafael Gorrochotegui. Se presentará del 17 al 26 de enero, a las 7:30 pm. 7:00 pm y 6:00 pm.
 Las sillas,  considerada una "obra maestra" del teatro del absurdo, logra combinar con precisión "la tragedia, con toda su falsedad y todo lo grotesco, y, por otro, la comedia".
Ahí se plasma  la historia de una pareja de ancianos que viven aislados del mundo, quienes ante el final de sus vidas se preguntarán qué han hecho y que les queda por vivir. Ante este hecho, la pareja convoca una recepción en su casa a la que acuden grandes personalidades para comunicarles un mensaje  y con el único problema de que todos ellos sólo existen en sus mentes.
Las sillas, con la participación activa de no menos veintena de sillas y taburetes "hace pensar y reflexionar al espectador". Ahí el autor propone "un viaje desde el vacío existencial hasta una plenitud" de los personajes que "está en su fantasía", ya que sus invitados "sólo existen para ellos".
Este espectáculo caraqueño de Las sillas está en proceso de definición actoral (son muy jóvenes y faltos de experiencia) pero se hace soportable a  pesar de las dos horas de duración.
Algunos teóricos explican  la "importancia" de la simbología y los signos del decorado como es la aparición de las sillas vacías en el escenario que representan a los "invitados invisibles" y que  todo ello significa "la presencia de la ausencia" y que no es más que un "poema visual que se centra en los detalles".
Nosotros pues asistimos a este nuevo experimento juvenil y estamos a  la espera de que los otros montajes superen las deficiencias  de la inexperiencia, que es el denominador común de estos eventos.

Adios para José León

José encarnando a Carlos Marx.
José León (San Fernando de Apure, 2 de noviembre de 1936) es y será  un honorable y simpático artista del teatro y los títeres de Venezuela. Siempre de alegre sonrisa, no soltó sus muñecos durante los últimos 67 años, cuando llevado por la juventud decidió tomar este camino de soltura artística, en el que se entregó en cuerpo y alma.
Desde ese momento, dedicó su vida al teatro infantil por aquellas sonrisas que asomaban los niños al presenciar los tan divertidos actos de este titiritero. Por ello, a sus 38 años, junto al apoyo del conocido dramaturgo venezolano Levy Rossell, creó la agrupación de teatro infantil "Los Monigotes" y desde entonces dedicado su vida entera a llevar distracción de una forma diferente a todas las niñas y niños.
Después de haberse envuelto en el mundo del teatro infantil, León, entendió que ese sería su destino de vida. El trabajo social y la promoción de la cultura eran aspectos que hicieron de este hombre un personaje reconocido y de alta calidad humanitaria, por querer expandir y fomentar este arte principalmente en las comunidades.
Para León, esta actividad no fue solo un trabajo común, sino una ocupación que alimentó el espíritu, de manera que al beneficiar al público el mejor resultado es la plenitud que recibe, porque como decía el amor es lo más importante al momento de trabajar en esta profesión y transmitirlo al público es lo más hermoso de esto”.
Para él, sostener un muñeco o títere, no solo era mover las manos y modular la voz de manera entretenida durante el espectáculo; para este admirable personaje, era hacer sentir al público parte de la obra.
A los 38 años de la creación del grupo “Los Monigotes”, el cariño de José León, se reflejaba una vez más mediante su actuación con la entretenida obra El Cuento del Papagayo, la cual dejó no solo en las niñas y niños, sino también en los adultos, valores de compañerismo y de amor hacia el prójimo, “el lema de esta obra es: la unión es fuerza, y es que todos debemos estarlo si queremos lograr algo”, refería León.
Es inolvidable que  la agrupación teatral “Los Monigotes” presentó el monólogo Marx en Caracas que contaba con su actuación y la dirección del docente e investigador, Oscar Acosta. Esta pieza es una adaptación de la obra Marx in Soho (1990), traducida por José Sastre (2002) sobre la original de Howard Zinn, que aborda al filósofo del siglo XIX, la cual estrenó durante un festival en la Colonia Tovar, donde además lo vimos y disfrutamos de su histrionismo.
Y no podríamos cerrar esta nota sobre el legendario José León sin informar que tuvo ocho hijos, muchos nietos  y estuvo casado tres veces.



miércoles, enero 15, 2020

¿Quien escribirá nuestra historia?

La organización sin fines de lucro Espacio Anna Frank presentará gratuitamente el sábado 25 de enero a partir de las 5:30 de la tarde en la Concha Acústica de Bello Monte, el largometraje Quién escribirá nuestra historia, que narra la organización de un archivo secreto y clandestino en el Gueto de Varsovia desde noviembre de 1940, organizado por el historiador Emanuel Ringelblum, con un grupo de intelectuales de distintos ámbitos políticos, ideológicos, religiosos con el fin de preservar, en forma escrita, la vida en el Gueto de Varsovia y el sufrimiento de sus habitantes. El archivo recoge opiniones de rabinos, periodistas, filósofos, jóvenes, niños, maestros, en fin todas las representaciones de la sociedad, en documentos como monografías, cartas, documentos, periódicos, diarios y dibujos. Emanuel Ringelblum entendió que el destino final de las 450,000 personas hacinadas en el Gueto de Varsovia era la muerte, de ahí la necesidad de escribir la historia de la vida allí, en un importante acto de valentía moral.
Cabe destacar que Quién escribirá nuestra historia también llegará a los cines. El domingo 26 de enero se realizará la proyección de la cinta en 21 salas seleccionadas de los circuitos Cines Unidos y Cinex, ubicadas en 13 estados del país, todas a las 2 pm, también con entrada gratuita para un público adulto..
Quién escribirá nuestra historia responde a la programación “In Memoriam 2020” de Espacio Anna Frank, en el marco de la Resolución 60/7 de la Organización de las Naciones Unidas, que designó el 27 de enero como Día Internacional de la Conmemoración anual en memoria de las víctimas del HolocaustoDe esta forma, la ONG contribuye a que no se olvide lo ocurrido, como un mensaje permanente que se transmite desde hace más de once años. Esta vez participan como patrocinantes las embajadas de Alemania, Italia, Reino de los Países Bajos, Francia, España, Suiza y Polonia y como aliados: el Comité Venezolano de YadVashem,la Alcaldía de Baruta, la Concha Acústica de Bello Monte, la empresa distribuidora de películas Blancica, los circuitos de cine: Cinex, Cines Unidos y Circuito Gran Cine, por medio de su Fundación Hacer Cine, así como el Circuito Unión Radio.
Ringelblum y sus compañeros decidieron derrotar las mentiras y propaganda nazis, no con armas y puños, sino con lápiz y papel. La verdad pudo sobrevivir a la guerra. El archivo fue enterrado en tres partes, sólo 5 personas sabían la ubicación y únicamente 2 de ellas sobrevivieron al Holocausto o la Shoá. Dos partes del archivo fueron rescatadas después de la Guerra. La tercera parte no ha sido encontrada. Su importancia, según los historiadores, es la veracidad de los hechos narrados, la calidad del material enterrado, lo inédito de las historias.
Escrita y dirigida por Roberta Grossman y producida por Nancy Spielberg (hermana menor de Steven Spielberg), Quién escribirá nuestra historia (Who Will Write Our History. Estados Unidos - Polonia, 2018, 95 min.) está basada en el libro del historiador Samuel Kassow y revela impactantes situaciones ocurridas dentro del Gueto de Varsovia, bajo las más extremas condiciones, dejando evidencia de las persecuciones nazis a los judíos polacos desde la perspectiva de las víctimas. En este caso a través de los ojos de Rachela Auerbach, una periodista brillante, quien a petición de Ringelblum trabajó en uno de los muchos comedores populares, narrando el sufrimiento y el hambre que se padecía y fue la única sobreviviente de esa cocina.
“La actividad de Emanuel Ringelblum y sus colaboradores fue una actividad clandestina. Cualquier información que los nazis tuvieran del archivo, las personas serían ejecutadas inmediatamente. Es un acto de solidaridad y valentía moral, valores fundamentales en la sociedad. Valores que son bandera entre los objetivos de Espacio Anna Frank. Es por ello que se escogió esta película, Quién escribirá nuestra historia de Producciones Kathadin, en el día Internacional de la Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto”, señala Anita Figa, miembro de la directiva de Espacio Anna Frank.
La resistencia se expresa en muchas formas
Para mayor comprensión del Holocausto y sus dimensiones, Espacio Anna Frank estrenará justo antes del largometraje, el corto Las voces de ayer, nos hablan hoy, pieza audiovisual que explica, en forma ágil y didáctica, cómo a principios del siglo XX, los partidarios de ideologías y falsas creencias buscaban fundamentarlas en la ciencia para hacerlas pasar por verdades irrefutables.
El corto, realizado con la técnica de animación stop motion, cuenta con una duración de 7 minutos, y muestra que una de las causas del Holocausto fue la creencia de que las diferencias genéticas colocan a un grupo humano por encima de otro, es decir, que existen razas humanas más fuertes e inteligentes que otras.
 En 1930, Adolf Hitler, utilizando la mentira disfrazada de verdad, convenció a una gran parte de la población de que era hora de conquistar el mundo arrinconando a los diferentes instigando a una limpieza racial. Así se ensañó contra las personas con discapacidad , homosexuales, gitanos o cualquier otra raza que no fuera aria, políticos e intelectuales que no pensaban como ellos y sobre todo contra los judíos procediendo a encarcelarlos, a someterlos a trabajos forzosos, hacinándolos en guetos y finalmente enviándolos a campos de concentración y exterminio, donde fueron asesinados en forma industrial.
En el film Quién escribirá nuestra historia, se muestra como con gran riesgo para sus vidas, el historiador Emanuel Ringelblum (1900-1944), y un grupo documentaron la vida diaria en el Gueto de Varsovia y reunieron evidencia de la aterradora experiencia sufrida por la comunidad judía bajo el nombre en clave de "Oneg Shabat", (“La alegría del Shabat”), empeñándose en que tal registro de la vida judía debería sobrevivir a la destrucción causada por los nazis, enterraron el archivo en cajas de hojalata y latas de leche. Este registro sigue siendo un poderoso ejemplo de resistencia y un intento heroico de salvaguardar la historia para no olvidar jamás el terror del Holocausto.
Cines donde se podrá ver el film
Además de la proyección el sábado 25 de enero, a las 5:30 pm en la Concha Acústica de Bello Monte, la cual se llevará a cabo gracias al apoyo del Circuito Gran Cine, por medio de su Fundación Hacer Cine; el domingo 26 de enerolas salas de Cines Unidos ubicadas en los centros comerciales: Millennium Mall (Caracas), Regina, (Puerto La Cruz, Edo. Anzoátegui); Hyper Jumbo (Maracay, Edo. Aragua), Orinokia, (Puerto Ordaz, Edo. Bolívar); Petroriente, (Maturín, Edo. Monagas), y los centros Sambil de Margarita (Edo. Nueva Esparta), Valencia, (Edo. Carabobo),  San Cristóbal (Edo. Táchira), Maracaibo (Edo. Zulia) y Barquisimeto (Edo. Lara), abrirán sus puertas al público para proyectar la cinta gratuitamente. 
También el domingo 26 de eneroCinex dispondrá a tal fin de sus pantallas ubicadas en los centros comerciales caraqueños Sambil, El Recreo, El Hatillo, San Ignacio, Los Próceres y Manzanares. Y en el interior del país estarán disponibles los recintos ubicados en Galerías Plaza (Maracay, Edo. Aragua); Sambil (Paraguaná, Edo. Falcón); Lago Mall (Maracaibo Edo. Zulia) y los centros comerciales Buenaventura de Guatire (Edo. Miranda) y de Araure (Edo. Portuguesa).
Todas las funciones de cine del domingo se llevarán a cabo a las 2 pm. Por la fuerza de las imágenes, esta película está recomendada para un público adulto y para jóvenes a partir de los 13 años de edad. En el caso de Cines Unidos, los asistentes podrán adquirir, de forma gratuita, sus entradas a través de las taquillas de los cines. Por su parte, los asistentes a las funciones de Cinex pueden ingresar a su página web www.cinex.com.ve, ubicar el título en la cartelera y seguir el procedimiento de compra (el cual, en este caso, presentará la opción “acceso gratis”). Ello, les permitirá seleccionar las butacas y obtener un localizador que deberán reservar para mostrarlo al momento de ingresar a la sala. En el caso de Cines Unidos, los asistentes podrán adquirir, de forma gratuita, sus entradas a través de las taquillas de los cines. Por su parte, los asistentes a las funciones de Cinex pueden ingresar a su página web www.cinex.com.ve, ubicar el título en la cartelera y seguir el procedimiento de compra (el cual, en este caso, presentará la opción “acceso gratis”). Ello, les permitirá seleccionar las butacas y obtener un localizador que deberán reservar para mostrarlo al momento de ingresar a la sala.
La Concha Acústica de Bello Monte está localizada al final de la Avenida Caurimare en Colinas de Bello Monte. Hay seguridad para estacionar los vehículos en las zonas aledañas al anfiteatro, por parte de la Policía de Baruta.
Desde su creación en el 2006, Espacio Anna Frank conforme a sus valores y propósitos se suma una vez más a esta conmemoración mundial, con el fin de divulgar el significado y dimensiones de un crimen sin parangón en la historia de la humanidad: el Holocausto. Contribuye así a evitar que hechos similares puedan repetirse en algún lugar del mundo y eleva su voz al rechazo categórico de todo acto de discriminación, violencia e intolerancia. Para esta organizacióncombatir la indiferencia, no olvidar y preservar la coexistencia es punto de honor.

Publicaron libro sobre los Premios de Dramaturgia Apacuana


No es frecuente que en Venezuela se editen este tipo de libros. Es  una publicación, de 366 páginas, posible gracias a la alianza institucional de la fundaciones Compañía Nacional de Teatro (CNT) y El Perro y la Rana, la cual reúne, en orden cronológico, seis textos teatrales de autores venezolanos. Es para nuestro entender y placer todo un acontecimiento cultural y además artístico porque servirá para difundir la creación de esos dramaturgos  y con ello aumentan las posibilidades de que sean leídos o representados.
Aconsejamos, eso sí, que se hace una versión para PDF y se coloca en la página web de la CNT, se incrementarían los lectores y hasta habría más montajes, como es lo lógico. Pero, ¿quién le pone el cascabel al gato?, en este caso con esta joyita del teatro vernáculo.
Las obras ahí presentes, las cuales ganaron el Premio Nacional de Dramaturgia Apacuana, creado en el año 2015 por la CNT, la cual en ese entonces estaba a cargo de Alfredo Caldera), son: Peludas en el cielo  de Gustavo Ott, La furia de Dios de Jesús Benjamín Farías, Oscuro de noche de Pablo García Gámez, Fin de mundo de Rubén Joya.
Y además, quiso el actual director de la CNT (Carlos Arroyo), que se incluyeran las menciones honorificas del Premio de Dramaturgia Apacuana 2017: De por qué Ana Rosa Colmenares casi mato a Greta Pitre por el amor de Egar Padrón, de César Rojas, y Merdocnalsd de Jorge Cogollo.
Peludas en el cielo, Oscuro de noche y Fin de mundo ya fueron exhibidas, respectivamente, durante, las temporadas de la CNT a lo largo de  2016, 2018 y 2018, bajo la producción y dirección general de Carlos Arroyo, con los elencos de la CNT. Mientras que Merdocnalds fue espectáculo con un taller de estudiantes del Laboratorio de Creación Teatral de la CNT, mostrado por la directora Marisol Martínez. 
Todas las reseñas correspondientes a los montajes citados están en mi blog elespectadorvenezolano.blogspot.com.
Los eventuales espectadores de las piezas citadas han podido constatar en las puestas en escena de los textos ganadores del Apacuana, que estas constituyen una práctica que tiene como  objetivo fundamental estimular y visibilizar la dramaturgia nacional de los nuevos tiempos, además de permitir el análisis y la discusión sobre la teatralidad venezolana mediante el reconocimiento de sus planteamientos estéticos y discursivos.


domingo, enero 12, 2020

Sebino Salvato vive y ama en la Umbria

Sebino Salvato.
Hola querido amigo, nos escribe el teatrero Sebino Salvato:
Así que el tiempo pasa. Y pasa veloz, como  en estos últimos diez años, cuando nos hemos encontrado en Bogotá por La Guerra  goldoniana. Desde hace seis años vivo en Terni –Umbria – una ciudad de provincia, donde se vive a medida del hombre. Tuve que dejar Roma porque la ciudad es inhabitable. Y por lo que cuesta, entre apartamento, facturas de luz agua etcétera. No vale la pena vivir ahí. Muchos gastos. 
Además Roma ha perdido su poesía y su espíritu, por la mala administración de la Alcaldía, durante las últimas décadas. A esto hay que sumar la decadencia cultural de Europa y en general del Occidente. Por lo que concierne el teatro, danza, performances en general está igual que España, y otros países europeos: o sea, mediocre. 
En este momento histórico el teatro está muerto  así como lo entendemos nosotros: los de “la generación de los Ochenta”. Esa época se acabó. Con Giménez en Venezuela y con Strehler en Italia. Hace unos años se murió también Ronconi. Bueno, pero eso forma parte de la historia del teatro, una historia  hecha de crisis. Yo me quise escapar del actual contexto porque no me pertenece. He preferido  mantener mi coherencia profesional y mi personalidad y no venderme a desalmados productores sin escrúpulos cuyo objetivo es la cantidad de dinero y no lo estético. Lo que te proponen es pura porquerías comerciales. Yo no tengo nada en contra a lo comercial, con tal que tenga nivel.  Pues, actualmente doy clases de teatro, tengo un proyecto para febrero con la Universidad de Perugia. Voy a montar Comedia sin título de  Lorca para los estudiantes italianos de la cátedra magistral de español.
De resto, terminé una relación de tres años con un amigo pero seguimos en contacto. Acabo de conocer una persona interesante con la que estoy saliendo: un holandés  mayordomo que acude  una mansión en Umbria, de una rica familia de Rotterdam. 
Mi mamá está bien a pesar de sus 80 años. Claro, la tengo siempre bajo control médico considerando que tiene un solo riñón,  después que le quitaron el otro en una clínica de Houston, a principio de los ochenta. Mi papá hace veinte años se fue a Sicilia a vivir en la casa de su familia. Con él vive su hermano. ¿Sería porque quiso recuperar su soltería? No sé. Yo me desentiendo en buscar razones ajenas. No es mi problema.
Mi hermano, Mario, hace cinco años se instaló en Las Palmas, Canarias. Allí, por fin encontró su “Venezuela”. Él es un maquillador. Hizo una brillante carrera en Italia trabajando con Armani, Versace, etcétera. Hizo cine por un tiempo como maquillador personal de Ornella Muti. En las Palmas trabaja como responsable, en una gran tienda de perfume y cosméticos. Rompió con su histórico novio venezolano que había venido a vivir a Italia a comienzo de los Noventa. Mario vive muy bien en las Palmas.
Me encantaría volver a Caracas. Siempre lo he pensado. Y confío que volveré, algún día. Me hace falta, aunque sé que todo ha cambiado por allí, que no hay la misma atmósfera cultural de un tiempo, la que yo guardo en mi mente y corazón. Y, por supuesto, hasta la gente, ha cambiado. 
Te tengo una información que nadie sabe en Caracas, creo. Por lo menos oficialmente. Se murió la vestuarista italiana Adriana Sértoli, a los 90 años, de cáncer. Yo me enteré hace poco. La llamé el 24 de diciembre y nadie me contestaba. En seguida contacté una amiga en común y me dijo que Adriana se marchó la última semana de diciembre del 2018. Adriana y su marido Mario Berselli, escenógrafo de la Televisora Nacional, canal 5, vivieron en Caracas desde mediado de los Setenta hasta 1989. Mario  se murió hace  15 años de otra enfermedad. Adriana ha sido una gran vestuarista de cine sobre todo con un currículo importante puesto que trabajó con cineastas italianos e internacionales de gran calibre. Vistió en varias ocasiones a Sofía Loren, Mónica Vitti, Marcello Mastroianni, entre otros. En Caracas firmó unas cuantas puestas (estaba casi siempre al exterior, entre Italia, Comunidad Económica Europea, Londres etcétera.) como Una viuda para cuatro y El burgués gentilhombre. Su último trabajo fue la ópera  Cavalleria Rusticana. No quise publicar eso en FB, por si acaso te interesaría publicar. Una vez, Adriana me dijo que había preparado un proyecto con Giménez sobre un Hamlet, que no se llevó a cabo. Lamentablemente.
Amigo, ¿cómo estás tú?, ¿Cómo te ha ido? Cuéntame de ti.
Un  gran abrazo amigo siempre. Sebino

sábado, enero 11, 2020

No podemos olvidar al teatro de Cabrujas

Cada día me convenzo más de que la muerte es un asunto del cuerpo y nada más. La personalidad del fallecido permanece y vibra, no desaparecen sino que por el contrario, se avivan y nos acompañan para siempre, escribió  Isaac Chocrón en su novela El Vergel (2005).
Citamos a Chocrón porque el mutis de Carlos Giménez (1993), director, gerente y esteta,  a consecuencia del Sida, y la muerte de José Ignacio Cabrujas, dramaturgo, actor, director y guionista para televisión y cine, son ausencias notables para el teatro venezolano. Fácil es eliminar, difícil sustituir, pero en los casos del legendario argentino y el inconmensurable caraqueño, no queda sino evocar sus pasiones por el arte de Tespis
Recordamos todo esto porque tras la muerte de Cabrujas (Caracas, 7 de julio de 1937-Porlamar, 21 de octubre de 1995) impone un arqueo, el cual hasta ahora nadie ha hecho,  a pesar del gran aporte de Leonardo Azpárren, o una justa valoración a su vasta obra intelectual, en especial la que legó al teatro nacional, su más grande pasión.
Él, junto a Isaac Chocrón (Maracay, 25 de septiembre de 1930-6 de noviembre de 2011), Rodolfo Santana (Caracas, 24 de octubre de 1944-21 de octubre de 2012)  y Román Chalbaud (Mérida, 10 de octubre de 1934) constituyeron  el cuarteto más importante de dramaturgos venezolanos contemporáneos.
Cabrujas salió de Catia porque le tenía pánico a la pobreza, en 1960, con su esposa Democracia López, para procrear a su unigénito Francisco, entregarse de lleno al Teatro Universitario, que dirigía Nicolás Curiel, y hacer realidad  su sueño de hacerse escritor, lo cual lo logró en los restantes 35 años, llegando a pergeñar  y hasta  dejar bocetos de no más de 20 obras de teatro, varios guiones para televisión y cine, además de novelas y cuentos, la mayoría de ellos inéditos.
Cabrujas decía que muy pocos escritores  podían señalar el día y la hora en que decidieron ser escritores. “Yo sí. Fue exactamente, a los 14 años, en el instante  en que terminé de leer Los miserables de Víctor Hugo, cosa que hice  en un mar de llanto. No podía parar de llorar encaramado en la platabanda, de la interminable casa  que construyo mi padre en la calle Argentina, entre la quinta y la sexta avenidas, a tres cuadras de plaza  de Pérez Bonalde. Debo de haber suspirado 86 veces consecutivas. Entonces me dije: esto es lo que quiero hacer  en la vida; que esas letras, esas páginas, me hayan producido toda esa emoción es un milagro; yo quiero  formar parte de esa milagro. Si las muchachas no me querían, yo tenía que ser escritor para que me quisieran…y de alguna manera funcionó después. Si yo iba a ser escritor, tenía que ser  uno grande, famoso. Me la pasaba fabulando con el momento en que yo, ya célebre, regresaba a Catia y las muchachas me iban a ver  pasar desde sus ventanas: allá va José Ignacio, flaco, tartamudo, pero mira donde  llegó, ahora es un potentado. Yo ligaba la idea de la literatura al poder, a la magnificencia. Iba a ser escritor y eso se lo dije, a partir de allí, a todo el mundo, absolutamente a todo el mundo; al bodeguero de la equina de arriba, al bodeguero que se suicidio, a mi amigo, a los padres de mis amigos. Respétenme, respétenme, porque yo voy a ser  su escritor, yo no soy como ustedes, yo exijo un trato especial en esta comunidad, porque yo soy el predestinado y voy a  ser un gran escritor. Desde luego, no lo decía así exactamente, esas cosas presuntuosas no se podían decir en Catia, pero eso era lo que sentía y lo que, de alguna manera, les hacía sentir, sin ser antipático, de una manera directa. No, yo voy a ir a donde las putas ni  a jugar béisbol porque no, porque yo soy un escritor, yo no hago esas cosas”.
Cabrujas nunca más regresó a vivir a Catia. Pasaba por ahí, más nada. Añoraba hacerlo algún día, pero era que sus amigos se habían ido o ya estaban muertos.
Pro la pobreza siempre persiguió a Cabrujas. Su pasión por el teatro, que en Venezuela siempre ha desenvuelto en una atmosfera precaria, hizo que como dramaturgo se viera obligado a desempeñar varias tareas para que su compromiso con el arte resultara más efectivo y fuera de verdad. Fue por eso que además de autor se convirtió en uno de los  actores  más prestigiosos de Venezuela y en guionista de grandes imaginativas y creadoras para la televisión, Cabrujas brillo en todas porque el igual que los grandes teatreros de la historia, encauzó su descomunal talento, su curiosidad  intelectual y su entusiasmo para trabajar en la dirección que se proponía.
Como dramaturgo, Cabrujas explora al hombre venezolano mostrando la soledad y la incomunicación en que vive. Para conseguir su objetivo, se distanció, recurriendo a la historia de acontecimientos pasados, como núcleo de reflexión acerca del presente, al mismo tiempo que presentó un lenguaje operado hasta los límites de sus posibilidades expresivas. De este modo consiguió interpretar la angustia humana y la congoja del artista ante la dificultad de exponer toda su realidad interior.
 Como también lo hizo Chalbaud, Cabrujas se enfrentó con la desvalidez popular por medio  de las creencias religiosas  de un  pueblo que se ha creado un mundo se supercherías, una religiosidad degradada, llena de creencias fantasmagóricas que lo único que logra es alimentar la condición humana. El hombre contemporáneo se tiene que crea fantoches para aliviar el vacío en que vive. Desde diferentes ángulos, Cabrujas  se fue dirigiendo al público venezolano, le presentó  los diferentes problemas que afectan  su vida cotidiana y que no se pueden olvidar  a su causa de trascendencia.
El teatro de Cabrujas  combatía y mientras se le represente tendrá vigencia, porque todo lo que fuera inmovilidad, inacción, todo estatismo es destructivo  y a la larga petrifica,  y esteriliza al ser humano, como sucede con los habitantes de San Rafael de Ejido de su Acto cultural.
Estamos de acuerdo con el crítico Azpárren, que Profundo, Acto cultural y El día que me quieras son sus obras   que mejor  caracterizan la totalidad de su teatro; primero, porque en ellas culminan todos sus esfuerzo que, de una manera u otra, no logro en sus obras anteriores ni posteriores, y segundo, porque ellas rescatan de modo definitivo lo mejor de su teatro.

jueves, enero 09, 2020

Casas muertas en teatro de Chacao

Jan Julie y Javier,
La familia de Javier Vidal y Julie Restifo está activando al teatro caraqueño, pero dejemos que sea el mismo papá quien cuente lo que pasa, porque después buscaremos a Evenlin Nava, quien resulta ser la productora o empresaria,porque sin dólares o bolívares no hay arte.
¿Por qué una adaptación de una novela, como Casas Muertas, para llevarla al teatro?
Porque es un clásico de la narrativa contemporánea venezolana. Una novela muy leída que muchos gustarán de ver, oír y apreciar la encarnación de personajes que nacen en la literatura como querer ver y oír la voz al Quijote o al Fausto o a Doña Bárbara o Aureliano Buendía en carne viva. Porque Evenlin Nava adquirió todos los derechos de MOS, o Miguel Otero Silva,  para teatro y me lo ofreció para dirigir y yo la acepté con la condición de que mi hijo Jan Vidal Restifo realizara la adaptación y versión para teatro. 
¿Qué se busca o qué se pretende?
Busco a ese público nuevo que lee y no va al teatro. Ese público que prefiere ver el teatro y lee poco. Ese público que quiere ver cómo salta la literatura a la escena... y, ante todo, llevar a escena una obra literaria rica en imágenes y poesía cómo la de MOS que tiene más vigencia ahora que cuando la escribió en 1955. Una forma de decir cosas importantes y trascendentes a partir de un clásico. Pretendo entretener, alegrar y confrontar emotiva y reflexivamente al público. Pretendo hacer teatro. 
¿Cuándo se estrena y cuánto tiempo permanecerá en cartelera?
Desde el 23 de enero en Teatro Municipal de Chacao. Dos semanas, nada más.
¿Elenco?
Caridad Canelón (Carmelita) Claudia Rojas (Carmen Rosa) Theylor Plaza (Sebastián) Wilfredo Cisneros (padre Pernía) María Elena González (Berenice) Vito Lonardo (coronel Cubillos) Jan Vidal Restifo (Feliciano) Jessica Arminio (Marta) Sergio Malpica (Juan de Dios/asistencia escénica) y yo, que ,por el infarto de William Goite, tuve que asumir el papel del Sr. Cartaya. 
¿Giras al interior o al exterior?
Sí. Pero eso responde producción.
¿Cómo se han financiado?
Pregunta para producción. Soy director invitado.
¿Y qué preparan para después?
Con Evenlin me gustaría seguir la saga. Jan está realizando la versión de La Muerte de Honorio, también de MOS.
 ¿Creíamos que la familia Otero Castillo nos daría la autorización porque por ahí se habla de otros proyectos de cine?
Desconozco el trayecto de autoría para el cine. Son piezas muy cinematográficas. Fiebre se llevó al cine al igual que Cuando quiero llorar no lloro, la ópera prima de Mauricio Wallerstein en Venezuela. Evenlin tiene los derechos para teatro.
Mi propuesta de dirección es abiertamente brechtiana, épica, más narrativa que aristotélica. Respetando los capítulos en cuadros en la estructura circular que plantea MOS. Rompiendo escenas y secuencias con la mirada y actitud crítica de los actores que salen y entran de sus personajes. La escenografía del maestro Becerra tiene una corpórea fragilidad que transmite la ilusión de la decadencia de un pueblo, de una identidad, de una época que rebota frente al portón del presente. La metáfora de la metáfora. La metáfora que es el teatro en la metáfora donde se transparenta el país de estos días. La iluminación de Juan Carlos Ogando es protagónica porque crea atmósferas y espacios múltiples donde una puerta se semantisa y resemantiza a lo largo del trayecto espacial del pueblo de Ortíz. De esas casas muertas de Ortiz, corazón protagonista del montaje. La música llanera es original de la maestra Gioconda Cabrera quien compuso una "periquera" y un "zumba-que-zumba" que bailamos en escena. Angélica Escalona es la maestra de danza contemporánea y Susana Lorca la del joropo. Me tienen que a ver bailar el joropo. Toda una novedosa experiencia. 
Con este montaje he pensado mucho en mí maestro Ugo Ulive de quién aprendí como se levanta un montaje brechtiano con su efecto "V" (verfremdungseffekt). En parte le rindo un homenaje al maestro Ulive y quiero hacerlo público.