miércoles, julio 20, 2016

Carlos Gorostiza se fue de gira

 Hay duelo en Argentina y en el mundo del teatro de habla hispana.El célebre dramaturgo Carlos Gorostiza se fue de gira y dejó un gran legado humano e intelectual. Aquí en Caracas, donde estuvo vinculado a El Nuevo Grupo, residiò en diferentes ocasiones y ademas dirigió y presentó sus obras. Hoy el diario Clarín, de Buenos Aires, publicó un destacado articulo, el cual reproducimos.
No es paradójico que Distracciones, la última producción de Carlos Gorostiza, gire en torno a la juventud. La escribió el año pasado, a sus 95, y los personajes, y sus intérpretes, son jóvenes de este siglo. De ese modo el autor cerró un círculo sabio por la escritura y la vida. “Distracciones fue como volver al principio, porque mi primera obra, El puente, era para un grupo de jóvenes. Y los personajes lo eran también. ¿Qué es la juventud? Si la sangre anda bien, importa que la cabeza de uno esté ubicada en el hoy. Conozco a directores a los que jamás les daría una obra porque son viejos aunque tengan cuarenta años”, decía hace poco en una entrevista con Clarín. Ayer, a los 96 años, se apagó el cuerpo de Carlos Gorostiza, pero su respiración quedará latente en sus textos. En las formas y tiempos de una obra integral que atravesó narrativa, poesía y brindó piezas fundacionales del teatro argentino contemporáneo.
   La sabiduría no es la acumulación zonza de años. Es un modo de transcurrir el tiempo en acciones que dejan huellas determinadas. Gorostiza lo entendió así y fue protagonista de su época desde muy joven. En De guerras y de amores, hermoso libro que contiene poemas, imágenes y textos inéditos ; reproduce, por ejemplo, su participación como “editorialista”, a los 19 años, en La revista Oral que publicaba con varios amigos de su barrio. Corría el año 1939, el país estaba saliendo de la década infame, y en ese marco se preguntaba sobre el rol de la juventud en una nota titulada, sugestivamente, “Construir destruyendo”.
    Luego vino el teatro. Arrancó como actor y director en 1937 con un espectáculo en apoyo al Patronato Español de Ayuda a las Víctimas Antifascistas: “Eran varios actos matizados con chocolate con churros que cobraban muy caro -recordó- y con ese dinero adquirieron una ambulancia que el padre de un compañero de nuestro grupo llevó a Barcelona”. En ese período también integró el grupo Lilulí, con maestros y poetas, quienes trabajaban obras de títeres para niños. Hay una imagen preciosa del grupo dando funciones en una escuela rural en 1943. De esa experiencia surgió su libro La clave encantada. Esta primera incursión como autor teatral para títeres lo realizó porque, rememoró una vez, “el mundo de los chicos, aunque muchos no lo entienden, es al mismo tiempo el más liberador y el más profundo”.
 La escritura de teatro para un público adulto llegó después. “En realidad empecé dirigiendo, escribía poemas, cuentos -dijo en otra entrevista a este diario-. Me publicaban en algunos lados los poemas, pero entré a la dramaturgia insensiblemente porque era actor del grupo La Máscara (emblemático del teatro independiente). Mis compañeros me pidieron que escribiera una obra, protestaban porque lo que escribían en esa época sucedía en lugares absurdos. Entonces les hice El puente, aunque yo venía dirigiendo. Tenía la necesidad de generar personajes en el papel y en el escenario. De ahí en adelante, siempre dirigí todas mis obras”.
    El puente, estrenada en 1949, cambió las formas de escribir en el país, se dejaba atrás el ámbito del conventillo y surgía la realidad de clase a través de una metáfora potente (los que están de un lado y del otro del puente en cuestión). Buenos Aires entraba en la década del ‘50 y el teatro independiente se preguntaba su rol y alcance popular. Fue un suceso su debut autoral, rápidamente lo tradujeron y lo estrenaron en Estados Unidos. Actualmente forma parte de los manuales de literatura argentina en los colegios. Le siguieron El fabricante de piolín, El pan de la locura; y ya en los ‘60 escribió Vivir aquí, y Los prójimos. Dirigió, a la par, en distintos países latinoamericanos, y en España. De los ‘70 son La gallo y yo, y Los hermanos queridos, otro texto emblemático que todavía se repone.
     En el living de su casa se realizaron las reuniones con Osvaldo Dragún, Tito Cossa, entre otros, que dieron forma a Teatro Abierto. ‘Goro’ -como se lo llamaba en confianza- fue considerado el “padre” de una generación de autores notables que gestó, a principios de los ‘80, la resistencia cultural más intensa que tuvo la última dictadura militar. En Teatro Abierto estrenó dos obras breves, que se han convertido en clásicos: El acompañamiento y Hay que apagar el fuego.
    Por su trayectoria, compromiso y concordancia política con la primera etapa del alfonsinismo, Gorostiza fue nombrado, con el regreso de la democracia, Secretario de Cultura de Nación. Estuvo en el cargo hasta 1986. Y años después continuó su producción con Aeroplanos, A propósito del tiempo y Toque de queda.
    En los últimos años cada encuentro lo citaba en su casa. Ya no salía tanto. Hablar con él se convertía en algo increíble por varias razones: fue protagonista del teatro argentino, era un gran conversador y tenía una memoria prodigiosa. Daba cuenta con lucidez de su mirada política más coyuntural, como de un puñado de anécdotas que incluían a Armando Discépolo, quien le dirigió sus obras, o recuerdos de sus encuentros en Cuba con Fidel Castro.
    ‘Goro’ remarcaba siempre que al cumplir los 30 años es necesario quemar las naves. Decía que a sus primeros textos los escribió a deshoras, después del trabajo. El tiempo para escribir cobraba forma cuando uno lograba condensarlo en deseo. Se trataba, parafraseando a Eugenio Barba, de mantener siempre en llama la vida. Fue un hombre capaz de asistir a la primera obra de un autor joven y llamarlo el otro día para conversar durante cuarenta minutos sobre lo que había visto; y de entregar su más reciente producción al grupo Los distraídos, del circuito alternativo, para que debuten en el Cervantes.
    Su último estreno comercial fue Vuelo a Capistrano, con dirección de Alezzo y el protagónico de María Ibarreta. Se inspiró para escribirla en las golondrinas que admiraba desde la ventana de su departamento, frente al jardín Botánico. Lo inquietaban, tal vez, porque las veía en espejo. “Qué libertad. Nunca me canso de verlas -decía-, tienen una resistencia admirable. Viajan todos los años desde Palermo hasta California en busca del calor. Algunas quedan en el camino, pero saben del coraje de buscar lo que realmente anhelan”. 
Un líder
Por Pepe Soriano
Hablé con Carlos hace poco más de un mes, por su cumpleaños y estuvimos bromeando con la edad. Tuvimos una relación larguísima y muy estrecha, por el teatro y por amistad. El es uno de los hombres a quien le debo mi inserción en el teatro más serio, a la dignidad de estar sobre un escenario. Es alguien que nos deja una enorme riqueza artística y humana, que tuvo un reconocimiento extraordinario por ser un líder en el mundo del arte y las letras. Con su cargo de Secretario de Cultura de Raúl Alfonsín cumplió una gestión impecable. Con él se va una conducta de respeto, del hombre que cumple con sus roles desde la dignidad. Más allá del dolor por la pérdida, nos queda saber que tuvo una buena vida, empezó como actor y derivó en autor y fue, como una de sus obras, un verdadero puente entre generaciones. Es un regalo haberlo tenido en la Argentina. Queda recorrer el camino que marcó.
Un maestro
Por Roberto "Tito" Cossa
Fue un maestro de nuestra generación, el mayor referente, todos queríamos llegar a lo que él llegó. Más tardé forjé con él un vínculo personal, sobre todo a partir de Teatro Abierto. Compartimos la felicidad por el teatro y el dolor por lo que estaba pasando en esa época. Gorostiza fue un hombre de cultura democrática. Se disfrutaba hablar con él, estaba atento a lo político y lo social. Además de dramaturgo, fue novelista, poeta y autor de obras para títeres. Y sobre todo un hombre íntegro, coherente con su vida y su obra, con una lucidez impecable hasta el final, a sus 96 años, con el sentido del humor intacto. Su gran legado es su obra teatral, era un narrador nato de teatro, con un pie en lo popular, con lo que me identifico. Solíamos leer nuestras obras mutuamente. Tuvimos un vínculo entrañable.
Hasta siempre, querido Goro
Por Ricardo Cárcova (Editor fotográfico de Clarín)
Conocí a Carlos Gorostiza por el año 1974, porque era amigo de mi primer suegro, Pedro Krichmar. Eran hombres de la cultura, humanistas, actores y escritores de teatro, pero que también aportaban su creatividad a la publicidad. Progresistas a los que los vientos huracanados de la juventud militante y la feroz dictadura posterior les provocó dolores inmensos entre desaparecidos, exiliados, desarraigos y muerte.
Cuando en el regreso de la democracia Alfonsín lo nombró Secretario de Cultura fue una enorme alegría. Pero como me diría él mismo mucho más tarde, las arideces de la política no eran el terreno en que germinaran sus mejores energías.
Siempre seguí su vida por las novedades públicas que brindaban los medios y porque Pedro y él conservaban la costumbrede reuniones semanales de charla íntima y amistosa de las que estaba al tanto.
Luego de la crisis de Argentina en 2001/2002 hice contacto directo con él como una manera de encontrar en la sabiduría de un hombre grande algunas pistas que me ordenaran un poco: ¿hay que volver a hacer política?, ¿hay que volver a irse del país?, ¿qué consejos puede darnos alguien de tan buena madera y con una vida tan vasta? Una especie de padre substituto a quien consultarle en confianza.
Me sorprendió su inmensa capacidad de vincularse con gente de otra generación, su apertura mental, su memoria impecable, su energía enorme para escribir obras de teatro, novelas, hacer yoga, tener una intensa vida social. También su extraordinario e inteligente humor.
Le propuse hacer una entrevista en video para Clarín a agenda abierta. Con una natural dulzura y amabilidad accedió advirtiéndome que sería abierta hasta que él decidiera lo contrario. Nunca esquivó ningún tema que le propuse.
Cuando cumplió 92, Teresa, su hermosa mujer, me invitó a la fiesta en su casa. Ya existía la grieta famosa y al subir en el ascensor todos los invitados nos encontrábamos con un cartel que daba la bienvenida el festejo y prohibía hablar de política o temas que pudieran complicar la velada. Tito Cossa y Jorge Halperín festejaban animados junto con Mario Sabato o Hipólito Solari Irigoyen. Se sumaban personalidades varias de las artes y la cultura que hicieron un maravilloso silencio cuando los nietos de Carlos ejecutaron una impecable obra en la guitarra o cantaron un maravilloso tango.
Me pidió consejos técnicos cuando escribió una novela sobre el romance de una fotógrafa argentina y un fotógrafo de guerra internacional: La tierra inquieta. No hubo correcciones que hacer.
Hicimos luego varios reportajes en video más y el último que hice fue en otro de sus cumples, en donde sus amigos y Teresa dejaron unas palabras memorables sobre una amistad y una relación que no dejaba nada para después.
Hace una semana suspendieron un homenaje en su honor en el Teatro Cervantes porque su salud no lo permitía. Goro me seguirá inspirando desde donde se encuentre.



lunes, julio 18, 2016

Esso Álvarez revela su estética del poder con 33 años de fotografías

Chávez y otros venezolanos más estarán presentes en los salones de la GAN.
El próximo domingo 24 de julio, pasadas las 10 AM,  la Galería de Arte Nacional (GAN) -en su nuevo edificio de la avenida México -inaugurará una exposición donde la obra fotográfica realística y simbológica de Esso Álvarez se pondrá de manifiesto.Y, por supuesto, la polemica estallará porque nadie más trabaja como "El chiquitín", como le decimos sus colegas periodistas, desde los tiempos de Miguel Ángel Capriles Ayala y su histórica Cadena Capriles, allá en la Torre de la Prensa, al lado del Panteón Nacional.
 Estética del poder. Fotografías 1980-2013 es la propuesta que nos trae el emblemático artista y comunicador de origen zuliano, en un evento que empezará desde las 11 de la mañana, y que nos muestra una selección de 460 imágenes que se articulan como un gran gabinete visual bajo la curaduría del investigador Félix Hernández y el planteamiento museográfico de Daniel Hernández.
 A través de este montaje, Álvarez nos presenta y asume las relaciones del discurso fotográfico con una doble lectura: relacionada en un primer momento con el efecto imagen-realidad y en un segundo alcance con el fenómeno imagen-símbolo, convirtiéndose así en constructor del "efecto verdad" que cada instantánea posee y nos hace patente la eficacia de la fotografía como registro histórico, sociopolítico y cultural.
 Los ejes temáticos en los que se divide la muestra se estructuran en varios períodos que a su vez marcan el desarrollo lingüístico de este artista. Cada obra invita a pensar en dos conceptos definidos por Roland Barthes en su libro La cámara lúcida: el studium, centrado en la cultura y el gusto, y su conexión con el punctum, ese detalle con fuerza expansiva e innombrable que tiene la fotografía.
 La unión de ambos consolida los lazos entre el espectador y lo representado, al tiempo que describe de manera integral el espacio y los lugares de la memoria.
 Esso Álvarez se define a sí mismo como un personaje cauto, ético e indiscreto. “Fui seducido por la poética de la imagen y el compromiso social fotográfico mientras cursaba ingeniería agrónoma. Desde entonces, he sido el cazador y la presa a la vez. He asumido que cuando expreso o exhibo una idea, me someto a la descodificación del otro. Mi ética y mi lealtad están con la materialización del proceso creativo y conmigo mismo”, sentencia Álvarez en una suerte de invitación a conocer sus raíces y cómo estas consagran el nacimiento de su propio discurso.
 Sin lugar a dudas Estética del poder. Fotografías 1980-2013 despertará en el público esas reminiscencias de las formas tan disímiles que adopta el poder en el hecho fotográfico.
 Esso Álvarez nace en Maracaibo, estado Zulia, Venezuela, el 19 de junio de 1960. Su infancia y adolescencia transcurren en la parroquia 23 de enero, Caracas, y la frontera colombo-venezolana. Estudia en la Facultad de Agronomía y en la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela. Le debe a Manuel Álvarez Bravo, Paolo Gasparini, André Kertész y Luigi Scotto su interés por la estética con conciencia sociopolítica. 
 Desde 1983 trabaja como fotoperiodista. En la actualidad se desempeña como docente en la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Unearte), Ceca-Armando Reverón. Vive y materializa su proceso creativo en Caracas. 




viernes, julio 15, 2016

Los inocentes ganan juicio contra piloto homicida de "Terror"

Pocas veces en el teatro venezolano se consulta a la audiencia.
 Lars Koch, un piloto de combate alemán, es juzgado por derribar un avión con 164 pasajeros, secuestrado por un terrorista musulmán para estrellarlo contra un estadio con 70 mil espectadores del encuentro futbolístico entre Alemania y el Reino Unido, en Munich.

Este proceso judicial, como argumento central de la pieza teatral Terror, del abogado Ferdinand von Schirach, tendrá un veredicto absolutorio o condenatorio por decisión del público caraqueño que acuda a la sala Trasnocho, donde se presenta de viernes a sábado, con las  actuaciones de María José Castro, Eduardo Pinto, Martha Estrada, Juan Vicente Pérez, Daniel Rodríguez, María Cristina Lozada, Sócrates Serrano y Héctor Manrique, quien además dirige el montaje, una producción de Carolina  Rincón para el grupo GA80.
El espectáculo, cuya duración no supera los 105 minutos, es una joya del sociodrama; permite reflexionar, gracias a las bien controladas habilidades verbales de los comediantes, sobre aspectos importantes como que sin justicia no hay nación, sin justicia no hay democracia y que la justicia está encarnada por seres humanos que deben decidir las diferencias que se plantean en la sociedad, superando el plano de la venganza y evitando el caos que genera la impunidad.
Es un tipo de teatro poco frecuente en Caracas, el cual llega a buena hora y en medio de los desbarajustes   sociales que vivimos, en el contexto de una sociedad con profundas grietas en su conformación y cuando la justicia debe ocupar el primer plano que le corresponde como indiscutible instrumento de sanación que nos permita avanzar hacia un mundo mejor, un mundo más justo.
El público lo disfrutará, a pesar de su duración,  gracias a las actuaciones ahí logradas y los momentos cumbres del montaje obtenidos con las caracterizaciones perfectas de Lozada y Estrada, además de las patéticas creaciones servidas por Pérez, Rodríguez y Serrano, y por la acidez del juez Manrique, una especie de bálsamo para los densos textos del proceso judicial.
Cuando Terror inicia su segundo mes de presentaciones,las 13 votaciones, del  primer lapso,  dan un récord de 2464 votos absolutorios y 1266 condenatorios, un dato importante que refleja un criterio de la audiencia caraqueña: aprueban el mal menor, matar a unos 164 viajeros para salvar a 70 mil espectadores.
Más adelante resultará culturalmente interesante los análisis o las críticas a este comportamiento del público caraqueño, poco acostumbrado a estas manifestaciones de su criterio, no porque a "el crítico de las mil cabezas" no le gusten estos "excesos", sino porque siempre lo discriminan, terrible tara de los teatreros criollos que no se toman en serio su vinculación con la comunidad para la cual trabajan.
Por ahora Terror ha contabilizado 3.730 espectadores, quienes porcentualmente  se dividen en un 34 % que votaron en contra y un 66% que lo declararon inocente.¿Cambiaràn estos datos estadísticos en los meses venideros?
¿Los espectadores tienen en un especial respeto o consideración por la conducta de los militares ahí representados? Es una pregunta que alguien debe responder,especialmente los psicólogos sociales.

El teatro ganó otra batalla en Guanare

"Robinson en la casa de Asterión" al Festival de Medellín"
Para nadie es un secreto que la agrupación Compañía Regional Teatro de Portuguesa (CRTP) es la que más y mejor se presenta en Caracas y la que más se exhibe en otras ciudades. Por eso entrevistamos a su director, Carlos Arroyo, para que nos informara sobre mayores detalles de su proyecto.
¿Cómo surge la CRTP?
Nace producto de un proyecto de Estado conocido como Sistema Nacional de Compañías Regionales de Teatro de Venezuela, la cual contó con 23 compañías regionales por cada uno de las 23 entidades regionales, un Centro Dramático Nacional para la investigación y un centro para la difusión de los productos artísticos de este sistema de compañías de teatro. Este proyecto se inició en el año 1990 bajo la dirección de Herman Lejter. Al presente quedan muy pocas compañías regionales, lamentablemente, entre esas la Compañía Regional de Teatro de Portuguesa que ha mantenido una producción artística y un elenco estable desde 1991 hasta el presente. Es una visión nacional que debe encararse nuevamente, cada entidad regional debe tener una estructura teatral que dé respuesta de sus procesos, oportunidad a sus actrices y actores, dramaturgos, directores, técnicos. Y que cree ciertamente un circuito nacional. La visión de una Compañía Nacional solamente en Caracas es una respuesta a medias. Debe existir la Nacional de Caracas como de la misma manera se debe mirarse al país y ofrecer las mismas oportunidades.
¿Cómo es la organización y cómo sus relaciones con el Estado?
Somos unos toderos, la CTRP tiene un equipo de hombres y mujeres que comparten sus tiempos entre lo burocrático y la producción artística, posee un personal administrativo, obrero y un elenco artístico. Que vive día a día con la imperiosa necesidad de tener un franco dialogo con sus espectadores a nivel regional, nacional y allende sus fronteras. Las relaciones con el estado regional y nacional son buenas y de larga data,  lo que ha generado distintos escenarios unos buenos y otros no tantos, aun así entendemos claramente que la realidad de los medios de la producción teatral venezolanos y los nuestros están signados por una relación con el Estado (entiéndase gobierno) cultural y también otros entes. Allí podríamos abordar un tema que nos permita reflexionar los limitados espacios que tiene el teatro para desarrollarse. Es un tema para tesis.
Tenemos un teatro débil desde el modelo de producción y muy artesanal. Se ha puesto cuesta arriba llevar a escena un montaje por más simple que su producción parezca. Lo que ha determinado en una dura tarea el tener una agrupación con un elenco. Funciona “el vente tu”, como modelo y nuestros hombres y mujeres del teatro corren de un ensayo a otro, o de una función a otra, sin el debido tiempo, ni las posibilidades de un verdadero proceso de creación. Eso debemos revisarlo en el teatro mismo, no es un problema de culpar solamente, sino de observar cual es nuestra propuesta. Que hacemos con el público, difícil dilema de encarar más allá de los deseos. Así como eso quedan muchas preguntas, que la dinámica de la vida que tenemos, las observamos someramente, nos quejamos como es nuestro deber de humano, pero no sabemos cómo encararlas desde lo proactivo
¿Cuál es la respuesta de la comunidad?
 Treinta años de trabajo ininterrumpidos da respuesta de ello, una cartelera de marzo a octubre dan constancia de ello. Tres   salas con una actividad consecuente durante todo el año en Guanare es el resultado de la respuesta que comunidad y teatro-teatro y comunidad hemos concertado.
¿Han logrado exhibirse en el exterior?
 Si hemos tenido la suerte de trabajar en distintos festivales tanto en América latina como en Europa. Próximamente estaremos en el Festival de Manizales, un festival de reconocida trayectoria donde llevaremos Robinson en la casa de Asterión   del dramaturgo venezolano Tomás Jurado Zabala y con las actuaciones de Aníbal Grunn y Wilfredo Peraza.
¿Qué ha pasado con los festivales?
hay que mirarlo de dos maneras: desde Festival de Teatro de Occidente que realizamos nosotros y desde los festivales de nueva data, reiterando mi tesis del principio de que soy optimista y de que me preocupan más las soluciones que los problemas, debo decir que en el caso del Festival de Teatro de Caracas que organiza Fundarte uno ve allí posibilidades ciertas de que esa plataforma permita la vitrina necesaria, la reflexión del momento que atraviesa el teatro venezolano, esos ejercicios nos llevan una vez más a que el estado y la sociedad puedan reconocer el nivel de inversión necesaria y el impacto que este tiene en lo lúdico y en el desarrollo del imaginario de un pueblo, ahora volvemos a la pregunta que pasa con  los festivales? y me pregunto en voz alta, será que desgastaron su modelo de organización? será que la estructura que acompaña la posibilidad de la muestra artística, entiéndase alojamiento, alimentación, transporte, promoción impresos, honorarios profesionales y alquileres se transformaron en tareas más importantes y más difíciles de  resolver que la muestra artística?.
Yo creo que sí, sus costos son importantes y nuestra realidad económica no coincide con ellos. Eso deja ver lo que ha pasado con los festivales, sin embargo aún en esta realidad y haciendo practica de vida de esa famosa frase atribuida a Ernesto Che Guevara quienes organizamos festivales y que hacemos teatro nos repetimos “seamos realistas, exijamos lo imposible” y año a año por toda la geografía nacional podrás ver cómo se desarrollan muestras encuentros y festivales de teatro.
¿Cuáles son los criterios para la selección de textos?
 En nuestro caso, no hay mucho que discutir, el elemento de análisis social, lo político y lo histórico han signado las mayorías de nuestras propuestas teatrales (no es que estemos descubriendo el agua tibia, ni nos sintamos originales) digamos que sencillamente es nuestra manera de sentir y de entender como nos comunicarnos con el público. A partir de ese objetivo buscamos autores, construimos con nuestros dramaturgos y también nos caen por casualidad textos que nosotros consideramos después de lecturas y discusiones debemos llevar a escena.
No es que sea tan sencillo como lo visualizo, pero ciertamente hay una experiencia y una natural selección de lo que queremos decir. Nos interesa revisar lo nacional, aun utilizando textos de autores internacionales y adaptándolos a nuestras realidades, yo creo que hay una mirada necesaria a lo que nuestros pueblos quieren decir, oír y ver y que es tarea del creador, entre muchas, escuchar ese tañido y concordar con él. Seguramente es una visión temeraria, pensar que lo que ponemos en escena es lo que se quiere, pero ese camino nos gusta y como diría el poeta “ahí se nos va la vida”.
Balance al 2016
 Nuestra posición es entusiasta, en los últimos 25 años hemos construido tanto a nivel nacional como fuera del país una producción con nombre propio que nos identifica, hemos llevado a escena más de 50 espectáculos, contamos con dos salas experimentales,  una unidad administrativa y depósitos, proyectos sostenidos como el Festival de Teatro de Occidente, el Festival de Teatro Estudiantil “Domingo Araujo Jiménez”, el Taller Permanente de Formación Actoral y una cartelera teatral permanente de marzo a octubre. Podíamos haber hecho más cosas, pero no hemos tenido los recursos. Un promedio de 50 espectáculos en los últimos 25 años. Una de las políticas que fortaleció el crecimiento de la CRTP fue el traer directores invitados, que pudieran montar y contaminar con sus procesos artísticos y formación el teatro que acá se realiza, eso realmente funciono, nos dejó una cartelera fortalecida, un importante número de actores y actrices con experiencia y un mapa de conexiones nacionales e internacionales. Creo que esa estrategia debe seguir usándose en el país de manera sostenida. La combinación de ambas realidades deja un teatro fortalecido.


Penelope,noches de bar

Avanza el Festival de Teatro Rosa en el Celarg.
Los dramaturgos Román Chalbaud (El pez que fuma, 1967), Ibrahim Guerra (A 2,50 la cubalibre, 1981) y José Gabriel Núñez (Penelope, noches de bar,1988) han coincidido, sin proponerselo,  en  los escenarios venezolanos, a lo largo de varias decadas, plasmando sendas historias sobre un inagotable puñado de mujeres y hombres en bares, cantinas o lupanares, con peculiares y rocambolescas sagas de damiselas viviendo y sufriendo amores y desamores, en medio de sórdidas atmósferas de despechos y esperanzas.
Esta trilogia teatral revela una cruda y nada almibarada problemática social que ademàs enfrenta al público, gracias a sus escenarios hiperrealistas, y lo cuestionan para que reflexione y se mire en el espejo del otro para que se entienda a si mismo o busque similitudes aleccionadoras. Son tres microcosmos muy definidos que terminan siendo uno solo: una descarnada vision teatral de una Venezuela donde destacan los boleros como mùsica de fondo para la violencia domestica, la  ludica tolerancia en medio del baile  y el necesario anhelo de un nuevo día que puede traer consigo un cambio, una nueva ilusión. ¿Copia la vida al teatro o viceversa? Los espectadores sacan siempre respuestas y algunos hasta cosechan inesperadas catarsis.
Son, en esencia, un fantástico caleidoscopio con sus tres espejos de hombres y mujeres diciéndose verdades y mentiras mientras se roban un beso o una caricia, a la espera de la muerte o una ruptura que sea cambio definitivo. Son textos premonitorios sobre un pais que se niega a morir y se entrega a un nada desenlace teatral. Son, como una  fantástica serpiente que se muerde la cola en un desierto de arena que se lo traga lentamente un mar azul.
 Ni Chalbaud (Merida, 1931) ni Guerra (Caracas, 1944) estan siendo representados en estos momentos, salvo Núñez (Carupano,1937) quien ahora suscita  comentarios elogiosos por la audaz versión que Hernán Marcano ha logrado de Penelope, noches de bar, la cual mostró en el III Festival de Teatro Rosa de Caracas, que se avanza en las instalaciones del Celarg.
Marcano, como el mismo lo ha dicho, tiene la inspiración puesta en el teatro de Federico García Lorca, pletórico de mujeres, amantes, lunas trágicas y risas de duendes. Para materializar la pieza de Núñez convocó a grupo de aprendices y profesionales, dispuestos a iniciar el eterno juego de las máscaras, con el falso reir y llorar de personajes lejanos y cercanos, pero capaces de canalizar sueños y destrezas dormidas.
Y eso lo demuestra  convincentemente con  esta fabula escènica  que transcurre en una Caracas del siglo XXI, en medio de un fin de semana de licores y amores, dentro de un bar con prostitutas -¿alguien recuerda todavía a La Guajirita, en los bloques de El Silencio?- donde se desencadena una tragedia al estilo de los mejores melodramas: un transexual (Penelope) revela que es padre de un jovencia que esa noche se va de su hogar porque está enamorada de un malandro drogadicto, todo eso trancurre en medio de una negociación de cocaína entre un diputado y un extraño jeque que funge de padrino para la delicada operaciòn comercial, lo cual culmina en una masacre a tiros, cual una expiación colectiva para tanta locura.
El espectáculo es abrumador por los bailes, los monólogos y el show musical que no cesa, todo eso dentro de un espacio circular, con mesas y silla para el público, que participa  en los improvisados bailes,  mientra los actores hacen sus asombrosos personajes. Imposible dejar de comparar este monumental show de Marcano con los montajes que Chalbaud y Guerra hicieron de sus obras, los cuales de alguna manera se materializan ahí, gracias al zafarrancho que arman la Penelope y sus mujeres. Todo aquello es de verdad extenuante, a pesar de sus 75 minutos de duración, por la saturación de imágenes, sonidos y música, además de los naturales sudores y humores.


jueves, julio 14, 2016

Teatro de venezolanos en España

Luna tu eres mi Sol.
Entre el 18 y el 23 de julio, el Centro de Ciencias de Benasque Pedro Pascual, en Aragón, de los Pirineos de España, presentará su primera semana de teatro venezolano gracias a la compañía invitada, Ago Teatro, la cual exhibirá cinco piezas de su repertorio, además de organizar talleres para niños y mayores de 65 años.
La programación incluye piezas de los afamados autores europeos August Strindberg (La más fuerte) y Darío Fo (La Madre Pasotta), así como obras del reconocido dramaturgo chileno José Yovane (Luna tu eres mi sol y Los pájaros mojados). También enseñará una pieza escrita por la propia directora de la compañía, Virginia Aponte (¿Por qué murió Juanita?). Las funciones serán en el Palacio de Ribagorza y en el edificio del Centro de Ciencias de Benasque, a las 19:30hs. Tras cada representación, los asistentes podrán debatir sobre el espectáculo con la compañía.
Por su parte, los talleres se desarrollarán en el Palacio de Ribagorza los mismos días, pero a distintas horas. En la mañana, entre las 09:00 y las 12:00hs, se llevará a cabo una clase para niños entre 7 y 14 años. Por la tarde, entre las 16:00hs y las 18:00hs, se ofrecerá una para mayores de 65 años (20 Euros). En ambos se dictarán los principios del trabajo teatral, de creación de personajes, de montaje de una obra y de confección del vestuario con elementos reciclados. Al final de los talleres, se hará una presentación de cada obra.
 La compañía invitada, Ago Teatro, viaja específicamente desde Caracas para el festival. Se trata de una agrupación, dirigida por Virginia Aponte, con 40 años de trayectoria y quien ya ha presentado sus producciones teatrales en otros escenarios internacionales. Nació en el teatro universitario de la Universidad Católica Andrés Bello, y dio lugar, posteriormente, a la compañía profesional y a la Fundación Medatia, dedicada a enseñar expresión artística y teatral a los niños de lugares menos favorecidos. El Centro de Ciencias de Benasque la ha invitado como ejemplo excepcional de la escena teatral de excelencia que, a su vez, es comprometida artística y socialmente, mantiene la fe en la educación y persigue el respeto por el otro.
EL PERSONAJE
Virginia Aponte, teatrera venezolana nacida en La Habana, lleva más de 40 años enseñando y haciendo teatro en la Universidad Católica Andrés Bello. Gracias a unos cuantos ex alumnos que están dispersos en el mundo se le realizará este especial homenaje artístico en la provincia de Huesca en Aragón, en los Pirineos españoles.
Ella, que además es periodista, cuenta que para “el venidero mes de octubre debemos cerrar los 40 años con un mini-festival en Caracas Allí haremos una semana con todas las piezas de José Yovane, además tenemos montadas sus otras obras El Quijote de los Andes, ladrón de orillas y El hombre de los colores, esta última es su pieza infantil que ahora se irá de gira a los Andes con el trabajo de Medatia. En octubre regresa Las brujas de Salem como cierre de los 40 años con el grupo UCAB”.
Lamenta que no podrá mostrar todas las obras que lleva a España. “No es posible con las que complementan el trabajo que llevo yo desde acá porque son ex-miembros del Teatro UCAB que montaron conmigo La más fuerte, y La madre Pasota. Además llevo una adaptación de La Doncella de Rómulo Gallegos que en el programa aparece como ¿Por qué murió Juanita? Esta última la estoy dirigiendo por Skype. Igual ensayo las otras dos piezas por el mismo medio. Estoy recogiendo los frutos de estos 40 años de vida artística. Haremos temporada en Caracas con Luna tú eres mi Sol, pero todavía no tenemos fecha”.
AGENDA

EL Centro de Ciencias de Benasque Pedro Pascual ha organizado el evento en el Palacio de Ribagorza. Luna tú eres mi Sol. Martes 19 de julio, 19:30h.Texto de José Yovane Monetta. Actores Carlos Guillermo Domínguez y Wilfredo García. La madre Pasota. Miércoles 20,19:30h. Texto de Darío Fo y Franca Rame. Actriz Sandra Perrone. ¿Por qué murió Juanita? Jueves 21,19:30h, Centro de Ciencias Texto de Virginia Aponte a partir de una obra de Rómulo Gallegos. Actores María Antonieta Di Palma, Lía Caraballo, Agustín García, Wilfredo García y Carlos Guillermo Domínguez. La más fuerte. Viernes 22,19:30h, Centro de Ciencias. Texto de August Strindberg. Actrices Pilar González (Señora X) y Maite Soto-Sanfiel (Amelia). Los pájaros mojados. Sábado 23 de julio, 19:30h, Centro de Ciencias. Texto de José Yovane Monetta. Actores Agustín García (Ermitaño) y Wilfredo García (Vagabundo).

martes, julio 12, 2016

Volvieron las mariposas peludas a Caracas

El elenco de  "Peludas en el cielo" y su director Carlos Arroyo.
Alfredo Caldera, director del Centro Nacional de Teatro, informó que a partir del 16 de julio, se dará inicio a la primera temporada de la obra Peludas en el cielo, escrita por Gustavo Ott, bajo la dirección de Carlos Arroyo y con las actuaciones de Aura Rivas, Francis Rueda, Vanessa Vásquez y Luis Domingo González, dentro del dispositivo escenográfico del finado Rafael Sequera.
Esta obra, que fue estrenada en el estado Zulia y también participó en el Festival de Teatro de Caracas 2016, estará por tres fines de semanas en el caraqueño teatro Municipal: 16,17, 23, 24, 30 y 31 de julio, a partir de las 5:00 de la tarde con un costo de 250 bs por entrada.
Los temibles vuelos de las mariposas palometas peludas han retornado. Ahora no serán en la región oriental venezolana .ni tampoco, en el Zulia, sino en Caracas. Que no cunda el pánico ante la reaparición del peligroso lepidóptero distrisio o hylesiua metabus y sus pelos que producen enfermedades epidemiológicas entre las que destacan: erosiones, alergias en la piel y conjuntivitis; en algunos casos estas afecciones están acompañadas por fiebre y trastornos respiratorios.
 Cuenta el director Arroyo (Chabasquén, 14 de octubre de 1965, Portuguesa) que la pieza transcurre  en este temible siglo XXI,  en la población de Piacóa, Delta del Orinoco, al noroeste venezolano, en la humilde casa de las Pacheco (Mariana y Yesenia), donde coinciden la maestra Rita y el amigo Luis Domingo González. Estos personajes, amantes de la libertad pero conscientes de las limitaciones que tienen por sus precarios recursos económicos, superan cualquier asomo del aburrimiento cotidiano recordando los tiempos idos, paseándose por las inconmensurables páginas de la poesía universal y la que la ellos mismos pueden componer o armar, y especialmente sueñan con todo lo que podrían hacer, como viajar a París, si se ganan la lotería para lo cual compraron un billete. Pero se les presenta un delicado problema: cómo dominar la invasión de mariposas peludas que les pueden destruir todos sus anhelos si llegan a enfermarse con la plaga que ellas transmiten y mucho más ante las naturales carencias de medicinas adecuadas para curarse.
Por supuesto que las palometas peludas son una metáfora del autor que le propone a sus espectadores venezolanos, porque las incómodas mariposas son algo más de lo que representan físicamente. Y aquí invitamos a los lectores, eventuales espectadores del susodicho montaje, que se paseen por lo que dice o propone Albert Camus en sus piezas La peste y Estado de Sitio.
Para Arroyo, el dramaturgo Ott (Caracas, 1963) es un digno heredero de la escuela teatral de José Ignacio Cabrujas porque toma personajes y situaciones venezolanos y los recrea dentro de un espacio simbólico para desarrollar sus tareas escénicas, que siempre son críticas y que en esta pieza su mayor conflicto son las palometas peludas y todo lo que ellas ocasionan y el peligro que representan, tanto en lo físico como en lo simbólico. No es una pieza con intenciones ecologísticas, sino que utiliza la existencia real de las mariposas para invitar a reflexionar más allá.
Hay que recordar que Peludas en el cielo fue ganadora del Premio Apacuana de Dramaturgia Nacional 2015, creado por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura.
 Peludas en el cielo, que podría calificarse como un sainete venezolano contemporáneo, es una producción de la Compañía Nacional de Teatro, que comanda Alfredo Caldera.



Buscan actores y actrices para la Compañía Nacional de Teatro

Freddy Náñez, el ministro que, a buena hora,  relanza a la CNT.
El relanzamiento de la Compañía Nacional de Teatro no afectará jamás las labores del Centro Nacional de Teatro, sino todo lo contrario, lo apuntalará, reiteró Alfredo Caldera, director de las dos instituciones, las cuales dependen del Ministerio del Poder Popular para la Cultura.
Recordó Caldera  que la Compañía Nacional de Teatro fue creada el 22 de mayo de 1984, por decreto de la Presidencia de la República, y su primer director fue el dramaturgo y novelista Isaac Chocrón Serfati. “Es en la actualidad una institución renovada, comprometida con los procesos de cambio que vive nuestra sociedad y que participa activamente en las manifestaciones de la actividad teatral que se desarrollan en las distintas latitudes del país. La investigación, la capacitación, la documentación, la conservación, el trabajo con las comunidades y el rescate de la memoria del teatro se suman a su repertorio, según lo establecen sus estatutos. Ahora volverá a tener un  elenco estable, el cual estará conformado tanto por actores y actrices de amplia trayectoria como por jóvenes que quieran competir por las distintas plazas, en un casting de carácter nacional, tal y como lo anunciara el 28 de junio pasado, durante el Día Nacional del Teatro, el ministro para la Cultura, Freddy Ñáñez”.
¿No será afectado el trabajo del Centro Nacional de Teatro por el relanzamiento de la Compañía Nacional de Teatro?
Repito que no, el Centro Nacional de Teatro continuará con sus labores y para el relanzamiento de la Compañía Nacional de Teatro se realizarán las audiciones de actores y actrices, todos mayores de edad, para conformar así un elenco estable, con el cual se presentaran montajes y temporadas propias.
¿Cómo esta planteada la selección del elenco de la CNT?
Ya tenemos un jurado, integrado por profesionales idóneos. Ellos estarán en el teatro Nacional, desde las nueve de la mañana, para realizar las audiciones de actores y actrices , durante los días martes 26, miércoles 27 y jueves 28 de julio.  La selección de este elenco además constituye una solicitud de empleo por parte de los actores y actrices seleccionados.
¿Cuántos actores y actrices serán seleccionados?
No puedo dar por ahora un número de actores, porque todo depende de la cantidad y la calidad de los que ahí audicionen. Estamos seguros que seleccionaremos el mejor material humano posible, ya que el jurado es integrado por personas de comprobada calidad profesional. Los artistas aspirantes deben inscribirse en la página web de la Compañía Nacional de Teatro, www.cnt.gob.ve donde será publicado el formulario para optar a la audición, el cual que deberán llenar. En ese proceso de inscripción, se les asignará un número que los va a representar en el momento en que haga la audición. La prueba consistirá en la interpretación de un monólogo mínimo de cinco minutos, máximo 10. Posteriormente, al aspirante se someterá a una evaluación de su vocalización. El llamado es nacional, porque lo que se busca es que todos los actores y actrices del país puedan formar parte de este elenco estable que va tener sus distintas producciones a lo largo del año y seguramente de dramaturgia nacionales y universales”.
¿Cuántas obras montará la Compañía Nacional de Teatro?
 Se ha pensado que sean cuatro textos: tres nacionales y uno foráneo. Una de las obras debe ser la ganadora del concurso Apacuana, que organiza el Centro Nacional de Teatro.
¿Sueldos para el elenco?
El Ministerio de Cultura tiene un tabulador, el cual ya se aplica para la Compañía Nacional de Danza. Pero eso se puede estudiar o reconsiderar. Todo depende de la cantidad de actores y actrices que seleccionemos. Llego la oportunidad para las nuevas generaciones y las adultas también.
¿Y cuál sería su sede artística para este siglo XXI?

Salas teatrales hay muchas, pero eso se puede lograr por disposición el Ejecutivo Nacional, la primera CNT era residente del teatro Nacional, pero eso cambió. De seguro que la tendrá, pero ahora necesitamos los actores y las actrices porque sin ellos no ha agrupación o compañía.

viernes, julio 08, 2016

¿Inocente o culpable?, el dilema de Terror

El elenco de la pieza alemana que llega para problematizar a los venezolanos
Desde 1983 (8 de julio), gracias al montaje Variaciones Wolff, el teatro venezolano cuenta con la importante presencia y los aportes estéticos del Grupo Actoral 80 (GA80), creado por el actor, dramaturgo y director Juan Carlos Gené (5.11.1929, Buenos Aires, 31.01.2012) y actualmente está bajo la acertada conducción gerencial y artística de Héctor Manrique (Caracas, 1963), cuando ya ha presentado 63 espectáculos.
La institución ha sobrevivido a mareas y contramareas y actualmente hace temporada en Caracas con un espectáculo novedoso, especialmente por su colofón, el cual requiere de la voluntaria participación del público. Se trata de Terror, del abogado y escritor alemán Ferdinand von Schirach (Múnich, 1964), donde se enjuicia a un militar, quien decide derribar un avión civil con 164 pasajeros, que vuela entre Berlín y Munich. Bajo la dirección de Héctor Manrique, se presenta este espectáculo que a partir de la difícil decisión de salvar unas vidas a costa de otras explora los rincones oscuros de la conflictiva personalidad humana.
¿CRIMEN DE ESTADO O LOCURA MILITAR?
La aeronave es secuestrada por un terrorista y amenaza lanzarla contra el estadio de fútbol, donde esa noche juegan las selecciones nacionales de Alemania y el Reino Unido. Las autoridades germanas mandan a contactarla visualmente  con uno de sus  aviones cazas, tratando así de ganar tiempo para una negociación, pero el piloto  militar opta por destruir al avión civil, porque de lo contrario perecerían, por lo menos, 70 mil personas que presencian el encuentro futbolístico. ¿El mayor Lars Koch, piloto del avión caza está en la necesidad de responder? ¿Cuáles son sus órdenes? ¿Él debe derribar el avión de pasajeros cuando los terroristas no cedan? El reloj no se detiene y Lars Koch toma una decisión. Unas semanas más tarde se debe justificar ante un tribunal del jurado.
Es una pieza que ha tenido notable éxito de crítica y de público en Europa y la cual se estrena en Caracas gracias al Instituto Goethe, porque plantea, entre otras cosas, una serie de interrogantes sobre los roles del Estado y la sociedad civil. ¿Qué ocurre cuando un avión es secuestrado y amenazan lanzarlo sobre un estadio de fútbol? ¿Qué sucede si el terror domina nuestra vida cotidiana? ¿Qué significados tienen lo legal, lo moral y lo filosófico en nuestra sociedad al ocurrir una situación tan excepcional? ¿Se puede violar la dignidad humana si supuestamente hay más personas que se pueden salvar?
Este dilema ético de condenar o absolver al mayor Lars Koch es el planteamiento de Terror, nueva propuesta del Grupo Actoral 80 que desde el viernes 8 de julio, se exhibe en el Trasnocho Cultural con un elenco de primeras figuras encabezado por María Cristina Lozada, Sócrates Serrano y el propio Héctor Manrique, acompañados por Martha Estrada, Daniel Rodríguez, Juan Vicente Pérez, María José Castro y Eduardo Pinto, en una producción general de Carolina Rincón.
 Terror es una aleccionadora obra, la primera para teatro de von Schirach, que actualmente se exhibe en varias salas de Alemania, Austria, Slovenia, Hungría, Suiza e Israel. Lo interesante de este montaje, además de su complejo tema, es que el público, en funciones de jurado, debe participar en el juicio que se le hace al protagonista, votando y decidiendo sobre su futuro. Se presenta en el Trasnocho Cultural del C.C Paseo Las Mercedes, con funciones los viernes a las 7:00 pm y sábados y domingos a las 6:00 pm.
COMPLEJA DECISIÓN
Terror es la primera obra de Ferdinand von Schirach, notable escritor y jurista. Ha publicado varios volúmenes de cuentos y la novela El caso Collini, traducidos y publicados al español. Es hijo de un comerciante de Múnich, Robert von Schirach, y de Elke Fähndrich, así como nieto del jefe de las Juventudes Hitlerianas. Su bisabuela estadounidense es descendiente de dos de los signatarios de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América. Creció en Múnich y Trossingen, y estudió en Bonn y su Referendariat en Colonia y en Berlín se graduó como abogado en 1994, con una especialización en derecho penal. El reconocido abogado venezolano, penalista Alberto Arteaga Sánchez celebra el estreno de Terror porque plantea los retos que en ocasiones enfrenta la justicia cuando debe decidir sobre un conflicto tan dramático. “Las exigencias legales, el valor de la vida, los principios, las propias convicciones y las circunstancias concretas del hecho nos interrogan y cuestionan en torno a su decisión”, refiere el también profesor de Derecho Penal. Arteaga destaca además como en estos momentos “de graves desajustes sociales, en el contexto de una sociedad con profundas grietas en su conformación, la justicia debe ocupar el primer plano que le corresponde como instrumento de sanación que nos permite avizorar un mundo mejor… un mundo más justo”.



Tres mujeres victoriosas

Una comedia para algo más que reírse.
A escasos 30 años de haber creado a la medieval Melibea, en el memorable montaje de La Celestina, de Fernando de Rojas, que hizo Carlos Gimenez con la Fundación Rajatabla (1987), Mariú Favaro regresó a las tablas para ser dirigida por Julie Restifo en la comedia Hasta el último trago de Javier Vidal, al lado de Mariely Alcalá y Alberta Centeno, quienes dan vida a Minerva, Kore e Isis, primas contemporáneas que no se dejan aplastar por las difíciles circunstancias que atraviesan. ¡Bravo por ese trío tan criollo!
Vidal reescribió Ambas tres (2001) y la retituló Hasta el último trago, para acentuar el drama de esas féminas que viven las crisis al arribar a su primera cuarentena  y un poquito más allá, y además están marcadas como sobrevivientes del deslave de Vargas (1999). Se citan en un bar para drenar frustraciones y afloran intimidades: embarazo no deseado por una relación con un cubanito de 20 años, amores fugaces o fantasías eróticas, complejas peripecias para pagar las tarjetas de crédito y otras trampas de la sociedad de consumo que acorrala a la clase media, además de la quimera de un viaje al Norte en pos del esquivo futuro. Trío inteligente que desafía leyes machistas y sale airoso por los mutuos consejos que se dan, teniendo como telón de fondo a una Venezuela con múltiples trampas existenciales para todos.
No es fácil digerir el enredo existencial de las tres, pero la directora Restifo inventa o retoma los positivos usos del ron y las pone a beber y cantar, en un improvisado karaoke, una serie de temas románticos apropiados para las circunstancias que ellas atraviesan. El ritmo del espectaculo es impactante y atrapa al público que podría terminar hasta bebiendo y cantando a coro esos desenfadados temas de esas tres indómitas.
Este espectáculo, que presenta AENE Producciones Teatrales en la sala Urban Cuplé, no es frívolo, sino todo lo contrario. Tras su falsa alegría está la misoginia en un pais donde las estadísticas son ocultadas o maquilladas, pero se les olvida los récords de la morgue, que es el definitivo y da un perfil macabro, pero la vida sigue y el teatro también.

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