miércoles, febrero 20, 2019
Teatro de la periferia en Unearte
![]() |
| Instalado en Nueva York para escribir teatro. |
Pablo García
Gámez reapareció en los escenarios venezolanos, durante la temporada 2018,
gracias al estreno de su pieza Oscuro, de noche, bajo la dirección de Carlos Arroyo y con la producción del espectáculo
por parte de la Compañía Nacional de Teatro (CNT) en la caraqueña sala Alberto
de Paz y Mateos. Ahora, este caraqueño de 58 años, quien lleva algo más de
medio siglo de residencia en Nueva York, es nuevamente noticia porque dicha
pieza abre la temporada 2019 en la sala
Anna Julia Rojas, de Unearte (Universidad Nacional Experimental de las Artes),
del 14 al 31 de marzo, en funciones de jueves a domingo, a las 4 PM.
Oscuro, de noche tiene una sinopsis que los eventuales espectadores del espectáculo
deben conocer: Kenny Javier Barrios (25 años) es víctima de la violencia
urbana: pierde la vida y la roban su motocicleta recién comprada. Sus padres se
enteran de la noticia y además comienzan a luchar contra las imágenes negativas
de Kenny. Ellos hacen lo posible por cumplir con los rituales funerarios,
pero encuentran una serie de obstáculos: la abuela Mercedes está seriamente
enferma, los medios mencionan que hacía actividades ilegales, el proceso en la
morgue dura más de lo debido, las funerarias se niegan a velar su cuerpo.
Tratan de resolver cada problema en la marcha buscando encontrar una paz que no
llega. Mientras tanto, tres testigos narran sus versiones que se niegan a
compartir con las autoridades. Deja una novia enamorada.
En
este montaje de Oscuro, de noche, texto merecedor del tercer Premio
Nacional de Dramaturgia Apacuana, el director Arroyo juega con elementos de las
estéticas expresionista, realista y circense, hasta lograr crear un
conmovedor e impactante espectáculo, el cual poetiza el miedo que
se ha apoderado de una ciudad, para no más de 90 minutos de exhibición
escénica.
¿Pensó usted en el éxito con este texto?, preguntamos al autor.
Desde que lo escribí, Oscuro, de noche se
convirtió en un texto con el que me identificaba: expresa visiones que siempre
quise abordar. Se integra a un proceso en el que, a través de la
dramaturgia, me reencontraba con la Caracas de mi mente y a la que tenía dos
décadas sin ver. Los otros textos, extremadamente caraqueños, son Noche
tan linda, El Gos, Vendrán tiempos mejores
y La
vieja herida. En ellos está la memoria y también la necesidad
de explicar cómo es el lugar de dónde soy, un espacio que critico y celebro.
En el proceso, mi escritura encuentra la alteración de tiempos -el tiempo
de la memoria que llega en fragmentos- con personajes que luchan por querer
ser, como escribió sobre mi dramaturgia, en Latin American Theatre Review,
Antonio César Morón, catedrático de la Universidad de Granada.
García Gámez advierte que hace todo este preámbulo
porque no sabía si alguna vez Oscuro, de noche podría ser
representado. “De hecho, una vez leí un fragmento en The New School y una
asistente al evento comentó: “¡Eso es inmontable!” Yo estaba seguro que
era montable, pero no sabía si algún teatrero o grupo estaría dispuesto
a correr el riesgo. Igual estaba satisfecho con lo que leía en el
papel. Definiría Oscuro, de noche
como crónica periodística hecha crónica teatral: una crónica con un hecho que
ha sido tan manipulado que se convierte en palimpsesto de verdades, medias
verdades y mentiras: no sabes qué hechos son realmente ciertos -el caso de los
testigos en la obra- algo que ocurre con la información que actualmente nos
hacen digerir, mucha de ella desvirtuada. Era una obra con la que tenía
empatía, pero de ahí a pensar que tendría dos temporadas, confieso que no, no
lo pensé”.
¿Qué lo llevó a concursar en el Apacuana?
Cuando me enteré del Apacuana, no le presté
atención… o se la presté, pero sé de la calidad que hay en la dramaturgia de
Venezuela. A todas estas, mi amigo Hernán Colmenares, me comenta sobre el
concurso y me convence que envíe una pieza.
Desempolvo el texto y lo mando. Recuerdo exactamente dónde estaba cuando
me enteré que había ganado: estaba en una cafetería y los clientes escucharon
un “¡Coño! ¡Me gané el Apacuana!”
“Aprovecho la pregunta
para afirmar que el Apacuana debería ser de nuevo inclusivo a los autores
venezolanos en el extranjero. Creo que el diálogo marcará el futuro del
país. A todo nivel. Hay autores que están fuera del país y lo
llevan encima con propuestas que aportan a ese diálogo. Cuando he tenido
la oportunidad de intercambiar con estudiantes en Caracas he notado la
preocupación por la vanguardia, por inscribirse en la vanguardia tomándola como
el grupo de manifestaciones más recientes que se dan en USA o Europa. A
diferencia de este criterio, Richard Schechner -el creador de la disciplina de
Estudios del performance- dice que la vanguardia es policéntrica: cada espacio
tiene su vanguardia. Creo que la
inclusión de autores venezolanos en el exterior abriría un debate que podría
abordar aspectos como el que te acabo de comentar. Además, las ausencias
no dialogan”.
¿Satisfecho de lo que logró el director Arroyo?
No estoy satisfecho con Carlos Arroyo.
Estoy extremadamente agradecido con Carlos Arroyo por todo lo que ha
logrado con el texto. Encontró inmediatamente su carácter manipulable,
sus elementos lúdicos. Vistió al texto
de circo, lo subió al cerro. Hizo que cada actor, cada actriz, cada
músico, cada técnico diera lo mejor para crear este musical cerrícola,
cerrícola con el orgullo y la humildad de reafirmar de donde emerge la obra.
La práctica que emplea la CNT ofrece la posibilidad de múltiples lecturas
al rotar los personajes entre los actores.
Cada función tiene un sabor diferente a las demás, algo difícil, muy
difícil de ver en cualquier contexto.
¿Cuál es la clave para ganar premios, es que no hay
otros concursantes?
Claro que hay colegas
muy buenos. No sé si será parte de la clave, pero escribo sobre temas que
me apasionan: el desarraigo, el paso del tiempo; sobre la periferia y sus
personajes. Durante el día me lleno de imágenes, vivencias,
conversaciones sueltas, recuerdos, cuestionamientos que exploro con la palabra
y el tiempo. Un factor de mi escritura es que la vida ha transcurrido desde el
margen y que tengo arraigado un sentido de pertenencia a diversas minorías en
diversos espacios. Se dio el hecho afortunado de caer en conciencia de
ello y poder revisar ese proceso. De ahí
el re/sentimiento, doble sentir de esas experiencias. A mis estudiantes les digo que traten de ver
la situación desde la periferia, que escriban sobre lo que quieren ver en
escena, que sus obras pregunten, interpelen al espectador. Que sean
fieles a su trabajo, que no hay que estrenar mañana.
¿Cómo hace? ¿Tiene a otros que escriben por usted?
¿Cómo hago? ¿Qué
hago? Escribir. Es la única
manera. Dedico aunque sea una hora al día porque quiero escribir, porque
necesito escribir, porque tienen que salir esas voces, porque me gustaría
verlas en escena. Hace un par de años estoy desarrollando la tesis
doctoral sobre teatro y comunidades hispanas y no he dejado de escribir teatro. Edgar, ¡llevo 32 años escribiendo!
El montón de obras sale porque estuvieron guardadas todos estos años.
Guardadas no, intenté difundirlas en diversos momentos, pero el canon de
la dramaturgia es un filtro; de hecho, el canon es de naturaleza cogollística.
A Venezuela las mandé a grupos, productores; tuve una única respuesta
sobre una obra: “es interesante”. Aquí
mandé a concursos y así fueron saliendo a la luz. Agradezco a la Compañía
Nacional de Teatro por Oscuro, de noche y a la Escuela
Juana Sujo por presentar ¿…Y qué es Nueva York? (Cariaquito Morao). Fue un
modo de aceptación de mi identidad.
“Volviendo
a las piezas, escribí Cariaquito Morao hace 27 años.
De repente, se da la coyuntura y gana el ACE de dramaturgia y de
actuación en monólogo. Con la pieza que ganó el LATA, Eclipse
Total en G.T.s, es diferente: en 2018 soy invitado por Harlem
9 y Pregones para participar en 48Hours in The Bronx, actividad en la que en
dos días trabajas en equipo para hacer un montaje incluyendo el texto. Me
tocó trabajar sobre un bar gay en los ’80 y escribí un texto para recordar a
los que se nos fueron por el SIDA y celebrar a los que están; el LATA fue el sábado
9 de febrero y no pude ir por la tesis… y porque estoy con el borrador de algo
que creo será una obra.
sábado, febrero 16, 2019
Pablo García Gámez escribe para explicarse y vacilarse la vida
![]() |
| Pablo García Gámez vive ,estudia y trabaja en Nueva York. |
La segunda temporada de la pieza Oscuro,
de noche, ahora en la sala Anna Julia Rojas de Unearte, del 14 al 31 de
marzo, permite que su autor responda a varias preguntas que ayudarán a los
espectadores a interpretar mejor dicho montaje, que ha dirigido Carlos Arroyo y
que es producido por la Compañía Nacional de Teatro.
¿Pensó en el éxito con este texto?
Desde que lo escribí, Oscuro, de noche se convirtió en un texto con el que me
identificaba: expresa visiones que siempre quise abordar. Se integra a un proceso en el que, a través
de la dramaturgia, me reencontraba con la Caracas de mi mente y a la que tenía
dos décadas sin ver. Los otros textos extremadamente
caraqueños son Noche tan linda, El Gos, Vendrán tiempos mejores y La
vieja herida. En ellos está la memoria
y también la necesidad de explicar cómo es el lugar de dónde soy, un espacio
que crítico y celebro. En el proceso, mi
escritura encuentra la alteración de tiempos -el tiempo de la memoria que llega
en fragmentos- con personajes que luchan por querer ser, como escribió sobre mi
dramaturgia, en Latin American Theatre
Review, Antonio César Morón,
catedrático de la Universidad de Granada.
“Todo este preámbulo porque no sabía si
alguna vez Oscuro, de noche podría
ser representado. De hecho, una vez leí
un fragmento en The New School y una asistente al evento comentó: “¡Eso es
inmontable!” Yo estaba seguro que era montable, pero no sabía si algún teatrero
o grupo estaría dispuesto a correr el riesgo.
Igual estaba satisfecho con lo que leía en el papel. Definiría Oscuro, de noche como crónica periodística hecha crónica teatral: una
crónica con un hecho que ha sido tan manipulado que se convierte en palimpsesto
de verdades, medias verdades y mentiras: no sabes qué hechos son realmente
ciertos -el caso de los testigos en la obra- algo que ocurre con la información
que actualmente nos hacen digerir, mucha de ella desvirtuada. Era una obra con la que tenía empatía, pero
de ahí a pensar que tendría dos temporadas, confieso que no, no lo pensé”.
¿Qué
lo llevó a participar en el Concurso de Dramaturgia Nacional Apacuana?
Cuando me enteré del Apacuana, no le
presté atención… o se le presté, pero sé de la calidad que hay en la
dramaturgia de Venezuela. A todas estas,
mi amigo Hernán Colmenares, me comenta sobre el concurso y me convence que
envíe una pieza. Desempolvo el texto y
lo mando. Recuerdo exactamente dónde estaba cuando me enteré que había ganado: estaba
en una cafetería y los clientes escucharon un “¡Coño! ¡Me gané el Apacuana!”
“Aprovecho la pregunta para afirmar que el
Apacuana debería ser de nuevo inclusivo a los autores venezolanos en el
extranjero. Creo que el diálogo teatral marcará
el futuro del país. A todo nivel. Hay autores que están fuera del país y lo
llevan encima con propuestas que aportan a ese diálogo. Cuando he tenido la
oportunidad de intercambiar con estudiantes en Caracas he notado la
preocupación por la vanguardia, por inscribirse en la vanguardia tomándola como
el grupo de manifestaciones más recientes que se dan en USA o Europa. A diferencia de este criterio, Richard
Schechner -el creador de la disciplina de estudios del performance- dice que la
vanguardia es policéntrica: cada espacio tiene su vanguardia. Creo que la inclusión de autores venezolanos
en el exterior abriría un debate que podría abordar aspectos como el que te
acabo de comentar. Además, las ausencias
no dialogan.
¿Satisfecho
de lo que logró Carlos Arroyo?
No estoy satisfecho con Carlos
Arroyo. Estoy extremadamente agradecido
con Carlos Arroyo por todo lo que ha logrado con el texto. Encontró inmediatamente su carácter
manipulable, sus elementos lúdicos. Vistió
al texto de circo, lo subió al cerro.
Hizo que cada actor, cada actriz, cada músico, cada técnico diera lo
mejor para crear este musical cerrícola, cerrícola con el orgullo y la humildad
de reafirmar de donde emerge la obra. La
práctica que emplea la CNT ofrece la posibilidad de múltiples lecturas al rotar
los personajes entre los actores. Cada
función tiene un sabor diferente a las demás, algo difícil, muy difícil de ver
en cualquier contexto.
¿Qué
le cambiaría a su texto ahora que lo ha visto representado?
Moreno Uribe: no le cambio nada. El texto sigue allí para ser jugado, para
invitar a diferentes lecturas, para jugar con la poesía, la dureza y el vacilón
que es la vida.
jueves, febrero 14, 2019
Big el mimo trotamundos
| Víctor Vegas,teatrero y novelista. |
La intolerancia, o sea la falta de tolerancia en los
ámbitos religiosos, sociales y sexuales, fue el tema escogido por el
barquisimetano Víctor Vegas para su debut profesional en el teatro, a una edad
que no es precisamente para dar los primeros pasos en tan exigente y competida
disciplina artística, para ese entonces estaba en los 40.
Lo conocimos, pues,
en el teatro San Martín de Caracas, durante la temporada del 2007, con su pieza
Mientras amanece, dirigida muy
profesionalmente por Gonzalo Cubero y con las precisas de David Villegas y
William Escalante, quienes escenificaron un estrujante drama sobre un asesinato
cometido en un motel y además revelaron las historias íntimas de esos hombres
involucrados en semejante crimen: un macho heterosexual mata a un amadamado gay
porque le cobra “servicios prestados”,
después de amanecer juntos.
Aquel
novel dramaturgo nos declaró, en ese entonces, que “el racismo, la homofobia, la
xenofobia y el genocidio, que es lo tratado en Mientras amanece, no son más que diferentes tipos de
intolerancia. Han servido de excusa para hablar precisamente sobre la
intolerancia, un tema que me preocupa en extremo. Los venezolanos, que tenemos
fama mundial de afables y receptivos con aquellos que son diferentes, para mí
es un cuento que tiene más de mito que de realidad, algo que me ha costado
tragar desde siempre. Hemos estrenado el siglo XXI como una sociedad con niveles
muy bajos de tolerancia, niveles casi alarmantes. Algo que debería llevarnos a
la reflexión a todos”.
Víctor, tras las
normales repercusiones de aquel drama, calcado de la vida real, tomó las de
Villadiego y con su esposa saltó a Madrid, y ahora desde esa urbe nos manifiesta
que ha continuado escribiendo y haciendo literatura. “Desde que en 2003
decidiera abandonar mi profesión de informático y retomar mi vocación literaria
no he dejado de hacerlo. Por ejemplo, sin ir más lejos, hace un par de semanas
se lanzó en el mercado español mi más reciente novela titulada Me llaman Big. La ha publicado Huso
Editorial (una edición cuidada y hermosa) y estimamos presentarla acá durante
la segunda quincena del mes de febrero. En ella se relata la historia de un
mimo que crea sus propios espectáculos para luego representarlos, de forma
exclusiva, a niños en situación de riesgo en países que se encuentran inmersos
en conflictos bélicos. Big, el nombre artístico del protagonista principal de
la novela, es una especie de mimo trotamundos que va saltando de guerra en
guerra con el fin de llevar un poco de alegría a los niños”.
Puntualiza que
durante el año pasado también presentó su texto La naturaleza de las cosas (Ediciones Carena, 2018), un libro de
relatos cuyos textos giran en torno a los objetos y la influencia que dichos
objetos ejercen sobre la cotidianidad de los seres humanos. El libro tuvo muy
buena acogida, tanto en medios, lectores, así como en la crítica especializada.
Y para cerrar mi respuesta a tu pregunta, en estos días me encuentro trabajando
en lo que será mi próxima novela. Estoy apenas en la etapa preliminar, tomando
algunas decisiones importantes antes de sentarme a escribir, pero el tema, el
argumento y gran parte de lo que va a suceder en esta nueva obra los tengo
bastante claros en mi cabeza. Quizá con lo que me encuentro ahora mismo
luchando es con el tono que tendrá la novela. El tono es un elemento esencial y
hasta que no lo tenga definido no puedo iniciar el proceso de escritura. Como
has visto, la literatura continúa siendo parte importante de mi vida”.
¿Satisfecho?
Qué puedo decirte…
Por cuestiones de mi propia naturaleza me cuesta aceptar que estoy satisfecho
al cien por ciento con lo que hago o he hecho. Siempre aspiro más. Así que dejémoslo
en que estoy contento y entusiasmado con los resultados logrados.
¿Qué viene ahora?
Ahora me toca
promocionar a Me llaman Big. Parte
de mi tiempo durante los próximos meses lo dedicaré a esta actividad. Luego
haremos una pequeña gira por varias ciudades de España. Lo que sigue será
intenso y es quizá la parte que menos me agrada del oficio de escribir, pero a
la vez soy consciente de que en esta época el que un autor se involucre con la
promoción de sus libros es esencial para darlos a conocer entre los lectores.
Te confieso que yo preferiría utilizar ese tiempo para seguir creando, pero,
insisto, es algo con lo que los autores debemos involucrarnos y que debemos
comprometernos a hacer para dar a conocer nuestra obra.
¿Dónde dejó al
teatro o el teatro lo abandonó?
No. De ninguna
manera. Ni yo he dejado al teatro ni él me ha abandonado a mí. Me costaría
sacar mi vida adelante sin estar ligado de una u otra forma al teatro. De hecho
la novela que acaban de publicarme tiene un lazo muy fuerte con el teatro. Si
bien la última pieza que subí a mi web está fechada en 2014, no significa que
desde entonces no haya creado nuevas obras. Aunque te confieso que sí hubo un
pequeño parón de un par de años. Pero en 2017 y 2018 he retornado a la
escritura teatral. Ahora mismo mantengo dos piezas reposando en el cajón de
“cuarentena” para, en su momento, darles una revisión exhaustiva y
posteriormente colgarlas en mi web. Además, me rondan en la cabeza nuevas ideas
para crear al menos otras cinco piezas más. Solo necesito organizarme y
encontrar el tiempo para sentarme a escribirlas. Permíteme añadir que el parón
que tuve con la escritura teatral se debió en buena medida a que, en 2015,
estrenamos un espectáculo con el que fuimos invitados a un festival de teatro
en Medellín, después hicimos un par de temporadas en salas de teatro
alternativas de Madrid y a esto siguió una gira por varias ciudades de España.
Tuvimos ocasión de presentamos en lugares emblemáticos para las artes escénicas
españolas como el Teatro Real Carlos III de Aranjuez o el Teatro Guiniguada de
Las Palmas de Gran Canaria. Te estoy hablando del montaje de Babyboom en el Paraíso, pieza de Ana
Istarú que he dirigido, un espectáculo que conservamos en el repertorio de la
compañía y con el que seguimos presentándonos de tanto en tanto en centros
culturales de la Comunidad de Madrid gracias a nuestra alianza con una
productora que ha asumido su distribución. La última función que dimos fue en
octubre pasado y estamos en conversaciones para una posible función en
Lanzarote el próximo mes de mayo. Estela Perdomo (la actriz que interpreta a la
Ariana Morelli de la obra) y yo estamos muy contentos con el trabajo que hemos
conseguido porque es un espectáculo que llega muy bien al espectador que viene
a verlo; se ríe y conmueve a la vez que reflexiona sobre ese maravilloso
misterio que es la maternidad.
¿O sea que el teatro sigue?
Por supuesto que
sí, mis piezas continúan produciéndose y estrenándose alrededor del mundo. Por
estos días dos compañías trabajan en el montaje de dos de ellas: una en Chile y
otra en Ecuador. Y me siento un gran afortunado por todo esto.
¿Y Venezuela?
Se todo lo que
pasa en mi patria. Me preocupa.
miércoles, febrero 13, 2019
Las dos Frida Khalo destacan en Miami
Las dos Fridas, novedoso texto teatral del venezolano José Jesús González,
que es interpretado por la primera actriz Indira Leal, tiene ya casi dos meses en
la cartelera en el Paseo Wynwood de Miami bajo la dirección de Miguel Augusto
Rodríguez.
En ese espectaculo Las dos Fridas se materializan los avatares existenciales de la legendaria
pintora Frida Kahlo (Coyoacán, México, 6 de julio de 1907/ 13 de julio de 1954)
y es así como las dos mujeres conviven
en una sola persona y se debaten en un duelo sobre el arte, la vida y los
amores. Es un reflejo mágico de la vida de la artista Frida, una mujer que se
sentía diferente y lo plasmaba en su arte, en su forma de vestir y en su vida
Indira Leal, destacada
comedianta venezolana con nueve años en Estados Unidos, después de haber vivido
en Nueva York, Boston, Portsmouth y ahora en Miami, subraya que desde hace cuatro
años trabaja y mora en “la popular urbe mayamera, como la llaman los
venezolanos.
¿Cómo llegó ese
texto a sus manos?
Me lo hizo llegar
el mismo director artístico del Paseo Wynwood, Miguel Ferro.
¿Cómo fue el
proceso de montaje?
¡Hermoso!, de la
mano de mi director Miguel Augusto Rodríguez, quien que recreó una galería de
arte dentro de un contenedor y tiene una propuesta estupenda y fuera de lo
común. La obra está escrita para dos actrices y nosotros decidimos que una
de ellas se presentara en video. A partir de esta primera premisa, Miguel
Augusto que es un ser super creativo, decidió que la otra estuviera en persona
pero que hablara a través de sus cuadros, por lo que como actriz, debo estar
dentro de las paredes de la galería y salir por los marcos de los cuadros.
Tanto la escenografía como el video de la otra Frida, fueron diseñados por
el mismo Miguel Augusto, y se realizaron a propósito de un tiempo y espacio determinado
para que todo ajuste una vez comenzada la obra.
Puntualiza
Indira que una es la Frida artista y la otra es la Frida mujer y ambas se
enfrentan en “esta sublime gran obra de arte al servicio del texto maravilloso
de José Jesús González, llevando al público a un pequeño tour de la vida y obra
de esta gran artista mexicana”.
“Como actriz me
tuve que enfrentar con varias cosas novedosas, cosa que para mí es el alimento
del alma y performance: uno el video que está grabado en tiempo real y en el
que debo caer en sincronización perfecta de diálogos, la otra es estar dentro
de la pared de la galería e interactuar con el público desde allí, y como
siempre en este concepto de teatro breve, pues tienes al espectador super
cerca, y como es una galería, pues ellos asisten y observan de pie”.
“En general fue un
proceso tan complicado como enriquecedor. Y por supuesto, involucrarse,
investigar, ver todo lo referente a esta gran artista, es una de las cosas que
más llenan para poder llevarles esa versión de una Frida que ríe, que
llora y canta su vida sin tapujos. La producción de
la obra está a cargo de P.O.V Productions, inc., avalada por Iberoamerican Art
Foundation que es una fundación para promover el arte Iberoamericano en USA.
Patrocinada por DDrepro & Graphics quienes fueron los realizadores de tan
especial escenografía y Kliché Nails quienes son nuestros aliados en varios de
nuestros eventos”.
¿Cómo han sido las temporadas?
Muy buenas, ya
esta es la tercera temporada de Paseo Wynwood, un espacio increíble, donde el
público no solo puede ver teatro breve en siete contenedores, acondicionados
como pequeños teatros para ver las obras cortas que han tenido mucha
variedad en géneros y estilo, sino que también tiene una sala de teatro donde
se disfrutan de obras más largas, conciertos, charlas, encuentros y cine.
Miguel Ferro ha hecho de Paseo un verdadero "oasis de buen teatro" en
estas instalaciones y cada vez va creciendo. Este sitio es un punto obligado de
encuentro para los amantes del arte en esta ciudad tan exigente”.
¿Qué criticas ha recibido?
Estupendas. La
gente de verdad se disfruta al máximo esta obra, se la vive, la ríe, disfruta y
llora con Frida. Miguel Augusto y yo hicimos un match estupendo y mágico y
eso se siente y se ve en el espectáculo y por supuesto como todo lo que se hace
con amor, pues, es recibido de la misma manera. Escuchar los comentarios del
público y recibir sus aplausos cada noche es un gran acto de amor en respuesta
a nuestro trabajo.
¿Qué planes tienes
con esa pieza y con su trabajo teatral en general?
Muchos, ya tenemos
ofertas para mostrarla en otros escenarios, se irán concretando, pero una vez
concluida esta temporada que será el 24 de febrero, sigue una obra que me tiene
muy emocionada, se llama Contracara
y es de José Gregorio Rodríguez; allí produciré y dirigiré a estos dos
estupendos actores como lo son Francisco Porras (mexicano) y Luis Carreño (venezolano).
“En Paseo Wynwood,
soy una de las productoras asociadas, por lo que tengo el gusto de producir una
obra cada cinco semanas que es el tiempo que dura la temporada. Por otro
lado, tengo otros proyectos como actriz, directora y escritora para este año.
Aparte de la muestra de cine venezolano que dirijo y realizo junto a mi equipo,
todos los años en esta ciudad y que tiene planes de extenderse a otros estados
de USA.Mí Cinema Venezuela en este 2019 cumple cinco años.
Las claves para ganar premios de teatro
![]() |
| Pablo García Gámez, dramaturgo exitoso. |
Gracias
al Premio Nacional de Dramaturgia Apacuana 2017 por su texto Oscuro, de noche y al impactante
montaje que le hizo Carlos Arroyo con la Compañía Nacional de Teatro, durante
la temporada 2018, el caraqueño Pablo García Gámez es noticia permanente en
Nueva York (donde reside desde hace más de 25 años), ya que destaca y lo
galardonan además, y aquí en Venezuela. Esto que es muy bueno ha despertado
ciertos resquemores o “verdes envidias”.
Y
aquí tenemos las respuestas de García Gámez a eso y otras cosas más
¿Cuál es la clave para ganar tantos
premios, es que no hay otros concursantes?
Claro
que hay colegas muy buenos. No sé si será parte de la clave, pero escribo sobre
temas que me apasionan: el desarraigo, el paso del tiempo; sobre la periferia y
sus personajes. Durante el día me lleno de imágenes, vivencias, conversaciones
sueltas, recuerdos, cuestionamientos que exploro con la palabra y el tiempo. Un
factor de mi escritura es que la vida ha transcurrido desde el margen y que
tengo arraigado un sentido de pertenencia a diversas minorías en diversos
espacios. Se dio el hecho afortunado de caer en conciencia de ello y poder
revisar ese proceso. De ahí el re/sentimiento, doble sentir de esas
experiencias. A mis estudiantes les digo que traten de ver la situación desde
la periferia, que escriban sobre lo que quieren ver en escena, que sus obras pregunten,
interpelen al espectador. Que sean fieles a su trabajo, que no hay que estrenar
mañana.
¿Cómo hace? ¿Tiene a otros, llamados “negros”,
que escriben por usted?
¿Cómo
hago? ¿Qué hago? Escribir. Es la única manera. Dedico aunque sea una hora al
día porque quiero escribir, porque necesito escribir, porque tienen que salir
esas voces, porque me gustaría verlas en escena. Hace un par de años estoy
desarrollando la tesis doctoral sobre teatro y comunidades hispanas en Nueva
York y no he dejado de escribir teatro. Edgar, ¡llevo 32 años escribiendo! El
montón de obras sale porque estuvieron guardadas todos estos años. Guardadas
no, intenté difundirlas en diversos momentos, pero el canon de la dramaturgia
es un filtro; de hecho, el canon es de naturaleza cogollística. A Venezuela las
mandé a grupos, productores; tuve una única respuesta sobre una obra: “es
interesante”. Aquí mandé a concursos y así fueron saliendo a la luz. Agradezco
a la Compañía Nacional de Teatro por Oscuro,
de noche y a la Escuela Juana Sujo por presentar ¿…Y qué es Nueva York? (Cariaquito
Morao). Fue un modo de aceptación de mi identidad. Por cierto, pienso que
sería productivo abrir de nuevo los concursos de dramaturgia a venezolanos que
no residen en el país: si una de las metas es moldear una identidad nacional,
muchos fuera de las fronteras podemos y tenemos que aportar como aportamos
haciendo lecturas o producciones de colegas que viven allá, cuyas obras
ameritan ser leídas en otros contextos. Volviendo a las piezas, escribí Cariaquito Morao hace 27 años. De
repente, se da la coyuntura y gana el ACE de dramaturgia y de actuación en
monólogo. Con la pieza que ganó el LATA, Eclipse
Total en G.T.s, es diferente: en 2018 fui invitado por Harlem 9 y Pregones
para participar en 48Hours in The Bronx, actividad en la que durante dos días trabajas
en equipo para hacer un montaje incluyendo el texto. Me tocó trabajar un bar
gay en los ’80 y escribí un texto para recordar a los que se nos fueron por el
SIDA y celebrar a los que están; el premio LATA fue el sábado 9 de febrero y no
pude ir por la tesis… y porque estoy con el borrador de algo que creo será una
obra.
¿Cuántos premios hasta ahora y en cuántos
concursos más piensa participar?
Unos
14 o 15 premios. Participaré en los que salgan. No tengo el apoyo de una
infraestructura, hace rato que no soy joven. Tengo un montón de obras que no
han visto luz y que, modestia aparte, me parecen buenas.
¿Qué hará en esta primavera?
Lo
prioritario: defender la tesis para volver a la vida de civil. Por ahí, en
abril participaré en una conferencia de posgrado en Chicago hablando sobre un
performance que relaciona a la mujer con la condición de seropositivo.
¿Se puede hacer millonario con tantos
galardones o sigue en las mismas actividades docentes?
Moriré docente porque si espero por los
millones… La función del premio es el reconocimiento de una comunidad a
un trabajo que a su criterio, destaca por determinados factores. Y eso se
agradece.
martes, febrero 12, 2019
Eduardo Porretti es embajador de Argentina en Venezuela
El escritor y diplomático, Eduardo Porretti, fue designado Embajador de la República Argentina en la República Bolivariana de Venezuela, nombramiento que se conoció a través del decreto 122/2019, publicado este martes 12 de febrero en el Boletín Oficial de la República Argentina, con la firma del presidente Mauricio Macri y del canciller Jorge Marcelo Faurie.
Eduardo Porretti viene de desempeñarse, desde finales del año 2015, como Encargado de Negocios de la delegación diplomática argentina en Venezuela; estudió Ciencia Política en la Universidad Nacional de Rosario; Ciencias Sociales en FLACSO. Master en Global Affairs, New School for Social Research. Desde 1993, se desempeña como miembro del Servicio Exterior de la Nación Argentina. Por sus labores diplomáticas, estuvo en las delegaciones de Argentina en Colombia y Cuba. Antes de llegar a Venezuela, trabajó en la Misión Permanente de la República Argentina ante las Naciones Unidas.
PORRETTI NARRADOR
Eduardo Porretti, (Entre Ríos, Argentina, 1963), es un narrador que se desenvuelve con acierto entre la escritura de ficción y el ensayo, con creaciones como Naturaleza Humana , compuesto por 31 relatos escritos en La Habana, durante su desempeño en el cargo de Consejero Cultural de la Embajada de su país en Cuba, (Ediciones del Dragón, Argentina, 2003). La Nación Elegida , un ensayo sobre el rol de la religión en la política exterior de los Estados Unidos de América, publicado en 2010, por la Editorial UNL, del Centro de Publicaciones de la Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Argentina.
En agosto de 2017, presentó en Caracas, Geografía Anímica , libro de relatos escritos en Venezuela, publicado por la Editorial El Estilete, en un acto realizado en la Librería Lugar Común, ubicada en Las Mercedes, al este de la capital venezolana.
Porretti, creó, en 2009, el sitio web La astucia de la razón, título de la obra, publicada en 1990, del filósofo, periodista, guionista cinematográfico, y prolífico escritor, José Pablo Feinmann, quien tiene en su haber doce novelas publicadas, una docena de ensayos, guiones de cine y obras de teatro; aparte de ser considerado, (valga la reiteración), como uno de los filósofos más influyentes de la sociedad argentina de estos tiempos.
En 2013, a Porretti, la Editorial Fundación Arnoldo Ross le publicó su libro La astucia de la pasión , (juego de palabras sobre el apotegma hegeliano de la astucia de la razón); introducción a la obra de José Pablo Feinmann, un ensayo literario y compilación, presentado el jueves 25 de julio de dicho año, en el Centro Cultural Ross, de la ciudad de Rosario, Provincia de Santa Fe.
A José Pablo Feinmann, la acuciosa indagación de su obra, por parte de Porretti, lo motivó a decir: “Sólo es necesario un momento, un tajo en lo real, [...] Que no significa nada pero lo significa todo [...] decirlo todo sin desbocarse, abrirnos la totalidad de lo real por medio de una hendija. Son pocos los que lo consiguen. En este libro, para júbilo de sus lectores, impecablemente, con un talento fresco, sin alharacas ni exuberancias, lo consigue Eduardo Porretti.” (Tomado de LT10, emisora de radio de la Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Argentina, 25 de julio de 2013).
"Oscuro,de noche" llega a Unearte
Oscuro, de noche, espectáculo de la Compañía Nacional de Teatro (CNT) hará temporada en
la sala Anna Julia Rojas, de Unearte (Universidad Nacional Experimental de las
Artes), del 15 al 24 de marzo, en funciones de viernes a domingo, a las 4 PM.
Este montaje de la CNT, estrenado
durante su temporada 2018 en la sala Alberto de Paz y Mateos, es una versión
escénica lograda por el director Carlos Arroyo a partir del texto original de
Pablo García Gámez, ganador del Premio Nacional de Dramaturgia Apacuana 2017.
Oscuro, de noche tiene una sinopsis que los lectores, eventuales espectadores del
espectáculo deben conocer: Kenny Javier Barrios, de 25 años es víctima de la
violencia urbana: pierde la vida y la roban su motocicleta recién comprada. Sus
padres se enteran de la noticia y además comienzan a luchar contra las imágenes
negativas de Kenny. Ellos hacen lo posible por cumplir con los rituales
funerarios, pero encuentran una serie de obstáculos: la abuela Mercedes está
seriamente enferma, los medios mencionan que hacía actividades ilegales, el
proceso en la morgue dura más de lo debido, las funerarias se niegan a velar su
cuerpo. Tratan de resolver cada problema en la marcha buscando encontrar
una paz que no llega. Mientras tanto, tres testigos narran sus versiones
que se niegan a compartir con las autoridades. Deja una novia enamorada, Lucía,madre soltera de un niño.
En este montaje de Oscuro, de
noche, texto merecedor del tercer Premio Nacional de Dramaturgia Apacuana,
el director Carlos Arroyo juega con elementos de las estéticas
expresionista, realista y circense, hasta lograr crear un conmovedor e
impactante espectáculo, el cual poetiza el miedo que se ha
apoderado de una ciudad, para no más de 90 minutos de exhibición escénica.
Ahí participan los comediantes
Francis Rueda, Adriana Bustamante, Ludwing Pineda, Gustavo Rengel, Ariana León,
Marxlenin Cipriani, Randymar Guevara, Gustavo Meléndez, Trino Rojas, Kala
Fuenmayor, Angélica Rinaldi, Yordano Marquina, María Tellis, María Brito, Dora
Farias, Jean Manuel Perez, Arturo Santoyo, Vito Lonardo y Jorge Canelón,
integrantes del elenco estable de la CNT. La música es un creativo ensamble
además de un especial trabajo de musicalización por parte de Julia Carolina
Ojeda y los percusionistas Miguel Mireles y Jorge Canelón hijo y el
vestuario es de la CNT.
La Compañía Nacional de Teatro, ente
adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, fue fundada en el año
1984, bajo la égida del dramaturgo Isaac Chocrón, y actualmente la comanda
Carlos Arroyo.
domingo, febrero 10, 2019
Cariaquito morao gana premios ACE en Nueva York
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| El dramaturgo y el actor premiados |
Prosigue el talento criollo ocupando lugares destacados allende las fronteras y es por eso que los venezolanos, el dramaturgo Pablo García Gámez, y el actor, César Augusto Cova Burguera, fueron galardonados con el Premio ACE 2019, edición 51, de la Asociación de Cronistas de Espectáculos de Nueva York, en los renglones Dramaturgia Sobresaliente, y Mejor Actor Unipersonal Sobresaliente, por la obra Cariaquito Morao , respectivamente.
La edición 2019 de dichos premios, tendrá lugar el domingo 7 de abril, en la sede del Comisionado Dominicano de Cultura, en la sala teatral Rafael Villalona, ubicada en el 541 West de la calle 145, segundo piso, casi esquina a Broadway, a las 6 pm.
Los Premios ACE de Teatro creados en 1968, comenzaron a otorgarse en 1969, en el escenario del Madison Square Garden, siendo los primeros galardonados Miriam Colón, por su actuación en La Farsa del Amor Compradito, del Teatro Rodante Puertorriqueño, y Oscar García, quien recibió un reconocimiento institucional por su labor al frente de la agrupación ADAL, ya desaparecida. Desde su fundación en 1968, ACE ha realizado sus entregas anuales, sin interrupción.
jueves, febrero 07, 2019
Aquiles Nazoa en la plaza Bolívar de Caracas
| El teatro comunitario es un alternativa para los caraqueños. |
El espectáculo Las Muñoz
Marín van de compras, de Aquiles
Nazoa, puesto en escena por Reinaldo Rivas, se presenta este sábado 09 de
febrero, a las 3 de la tarde, en la plaza Bolívar de Caracas.
Las Muñoz Marín van de
compras es una producción del Taller Comunitario “Las Esquinas de Caracas”
realizada por el Núcleo de la parroquia San Juan, ubicado en las instalaciones
de la CANTV, Artigas. En este montaje se retrata la actitud del
“nuevorriquismo” tan arraigada en la cultura nacional como lo escribió el
humorista Nazoa.
Bajo el eslogan “Lo cotidiano se hace arte”, el taller comunitario “Las Esquinas de Caracas”, es un espacio para el encuentro, donde se investigan
y exploran las historias, costumbres y tradiciones de las parroquias
caraqueñas.
José Luis León, director de este importante proyecto, expresó que: el Taller Comunitario “Las
Esquinas de Caracas”, nace como resultado de un abordaje comunitario que desde
hace tres años la agrupación Actividades Alternas, en coproducción con la
Compañía Nacional de Teatro, el cual se viene desarrollando en varias parroquias
caraqueñas. Cuenta con núcleos en Altagracia, El Recreo, San Agustín y San Juan”.
Asimismo, León resaltó que lo más admirable de este proyecto es la
retroalimentación gracias a la convivencia que se ha creado entre los artistas
y las comunidades.
Sobre Nazoa
El poeta, humorista, periodista y ensayista venezolano Aquiles Nazoa (Caracas
el 17 de mayo de 1920/26 de Abril 1976). Originario de la populosa zona “El
Guarataro” de Caracas, realizó sus primeros estudios en la Parroquia San Juan,
y luego continuó de forma autodidacta, porque a los 12 años decide trabajar para colaborar con el sustento de su
familia. Los hábitos del gentilicio caraqueño marcaron su temperamento y le dieron la agudeza y el humor con el que impregnará toda su obra.
Hacia 1948 Aquiles Nazoa recibió el Premio Nacional de Periodismo en
la especialidad de Escritores, Humoristas y Costumbristas. Entre 1956 y 1958
vivió en el exilio por oponerse al régimen del general Marcos Pérez Jiménez. En 1961
alzó su voz solidaria a favor de la Revolución Cubana, dando conferencias y recitales
de protesta. En 1967 recibió el Premio Municipal de Literatura del Distrito
Federal, y dedicó todos sus esfuerzos intelectuales a la producción del programa Las cosas más sencillas,
para la televisión nacional; experiencia que le reafirmó como el poeta del
pueblo y sus creaciones, bellamente resumido en su Credo. .
domingo, febrero 03, 2019
Última promoción de Levy Rossell Daal
![]() |
| Levy Rossell Daal, artista venezolano. |
El próximo
sábado, 9 de febrero, a las diez de la mañana, en acto privado y por estricta invitación, en la Sala Doris Wells
de la Casa del Artista, en honor a Levy Rossell Daal, se hará la entrega de los
certificados a los alumnos del último Curso de Actuación que iniciara tan distinguido
y apreciado gerente cultural y promotor e inspirador de juventudes.
Son
69 los participantes o graduandos y gracias a la alianza institucional entre la
familia de Levy, el grupo Fontaines y la Fundación Ecológica Libre Arte,
Cultura y Ambiente, fue posible llevar esta misión a buen puerto, respetando la
disciplina metodológica y pedagógica rosselliana para perdurar en el tiempo,
con la coordinación general y producción de Luisa García.
Imposible,
pues, dejar de recordar que conocí a Levy en el foyer o vestíbulo del Teatro
Municipal de Cali, Colombia, durante el año 1968, cuando presentaba su espectáculo
Amoroso. La amistad se hizo humana y
profesional al año siguiente, aquí en Caracas, y concluyó aquel 24 de abril, al
despedirse porque visitaba de urgencia a la Clínica de la Cruz Roja, donde murió,
el 25 de abril de 2018, antes del mediodía, por problemas cardiorrespiratorios.
ESPERANZA BLANCA
Durante
los años 60 y 70 del siglo XX era “la gran esperanza blanca” del teatro
venezolano. Había llegado de Nueva York y tras exhibir su espectáculo
musicoteatral Vimazoluleka, en el Aula Magna
y el Ateneo de Caracas, se le abrieron todos los caminos para convertirse en el
gran director o en el gran pontífice de la escena criolla. Pero no fue así.
Aquel joven Levy no era fácil de manipular o de
comprar, tenía ideas propias y además era cultor de lo criollo, tampoco era de
roscas ni cofradías. Tenía, y mantuvo siempre, conceptos personales que no
negociaba, algo raro en esa compra y venta en que se convirtió no sólo la
cultura venezolana.
Más de 20 piezas escritas y montadas, cuatro mil actores y actrices a quienes ha capacitado y centenares de representaciones teatrales desde 1961, dentro y fuera de Venezuela, son parte de la cédula artística que en esta incierta centuria XXI, ostentaba con orgullo el teatrero Levy Rossell Daal, nacido en Coro, el 23 de abril de 1945.
Más de 20 piezas escritas y montadas, cuatro mil actores y actrices a quienes ha capacitado y centenares de representaciones teatrales desde 1961, dentro y fuera de Venezuela, son parte de la cédula artística que en esta incierta centuria XXI, ostentaba con orgullo el teatrero Levy Rossell Daal, nacido en Coro, el 23 de abril de 1945.
Debutó con su Vimazoluleka - híbrido de
teatro y música, escrito a los 16 años- en el viejo Ateneo, a mediados de 1966.
Y desde entonces no dejó de trabajar profesionalmente con lo que aprendió de
maestros como César Rengifo, Nicolás Curiel, Alberto Castillo Arráez, Eduardo
Fernández Salomón y Joe Chaiquin.
Levy no se quejaba, pero cuando podía exclamaba: "He pasado unos años difíciles, porque se hacen festivales y nunca me invitan, hay proyectos enormes y con buenos prepuestos y nunca me llaman. Lo que he podido hacer ha sido con el apoyo de la gente que siempre ha creído en mí y en mis iniciativas. Pero no ha sido fácil, desde que fui presidente de Fundarte hasta estos momentos. Arte de Venezuela, mi institución cultural, todavía existe, pero no tiene subsidio ni ningún tipo de apoyo oficial, aunque eso viene desde hace mucho tiempo. Yo ni siquiera había podido recibir la pensión del IVSS, hasta que alguien, me ayudó.Mil gracias”.
Levy no se quejaba, pero cuando podía exclamaba: "He pasado unos años difíciles, porque se hacen festivales y nunca me invitan, hay proyectos enormes y con buenos prepuestos y nunca me llaman. Lo que he podido hacer ha sido con el apoyo de la gente que siempre ha creído en mí y en mis iniciativas. Pero no ha sido fácil, desde que fui presidente de Fundarte hasta estos momentos. Arte de Venezuela, mi institución cultural, todavía existe, pero no tiene subsidio ni ningún tipo de apoyo oficial, aunque eso viene desde hace mucho tiempo. Yo ni siquiera había podido recibir la pensión del IVSS, hasta que alguien, me ayudó.Mil gracias”.
Él admitía que su camino artístico había sido
largo y con trampas que incluso lo arrinconaron y hasta lo maltrataron. Aguantó
con dignidad y no le debía nada a nadie y estaba en así en paz con su
conciencia. Él era una gran carta para el desarrollo del teatro criollo, si le hubiesen
dado los apoyos necesarios, porque ganas de trabajar tenía, pero sin trigo o
sin maíz no se pueden hacer ni panes ni arepas. Eso, por supuesto, no fue solo
con él. Las envidias son humanas y hay gente que no perdona al talento ajeno.
Al parecer, las semillas que como autor, actor,
director y docente sembrado en todos los confines de Venezuela durante las últimas
cuatro décadas comenzaban a dar frutos o al menos reconocimientos que aunque no
llenan el estómago si alimentan, y bastante, al espíritu.
PROMOCION
FINAL
El instructor
de actuación Alexander Fontaines, egresado del Pedagógico de Caracas, con
experiencia en docencia y la profesora Maribel González, de gran trayectoria en
cine, radio, televisión y teatro, llevaron hasta el final el trabajo que dejó empezado
Levy. El padrino de la promoción por escogencia de los alumnos es el primer actor
Pedro Durán.
Es
de hacer notar que el Curso de Actuación se realizó gratuitamente, sin cobro de
inscripción y/o matrícula, y en seis meses, tal como fuera concebido por el
profesor Levy Rossell Daal.
He
aquí el listado de participantes que recibirán sus certificados de ese taller
de formación final que comenzó Levy:
Adrián Soto, Aleskath
Ponte, Alfonzo Ramírez, Angelena Castillas, Anny
Paola Vargas, Aracelys Sanvicente, Avril García, Carmen M. Torres Fontalvo, Daylyz García M., Dinaida
Isabel Barrios, Edgar Daniel Guerrero, Elba Molina, Emyly Sosa Taborda, Esteban Alfredo Portales Zapata, Esther
Sánchez, Fabio Anteri, Francisca Mendoza Díaz, Genara Fariñe ,Gisela M. Torres Millán, Gladys Álvarez Lizarazo, Isabel Teresa Garcia Sojo, Isneidy Rojas, Ivonne Omaira Mijares, Jorge Lulo García, José Alberto Mayorca, José Javier Monzón Mena, José Miguel Bastidas Osorio, José Polanco Arcila, Juan Rivas Rodríguez, Julio César Mendoza, Karla Aixa Girón
Peraza , Karla Reyes Alfonzo, Lerris José Vivas Alcalá, Lidicis M. García
de Ventura, Lilia Soto Terán, Luis Armando
Borges Hernández, Marco Antonio Laverde Villamil, María Nilsa Rojas Guerrero, María Angelina Castro Velasco, María Yelitza Becerra Viera, Marlyn Karelis Pacheco Fermín, Mayte Araujo, Nancy Teresa Pérez Martínez, Omaira
Castillo Ferrer, Petra Blanco, Rebeca
Perdomo Rodriguez, Renato Alexander Ovando, Rosalinda
Francia Maita F., Sanmari Amalia Montilla Arabia, Skarlet Maigua Campero, Wylliannys Caldera, Yilmar Noreana Barrera Cardona, Eddy Gastón, Cruz Gilberto Meneses Herrera, Migledys Terán, Yaiset
Blanco,Giomara Linarez, Carmen Naranjo,
Oriana Hernández, Yesenia Nilsa Rojas, Angelo Rella Gressia Liendo Soto, Judith
Figueroa, Libertad Saldaña de Bazán, Luis
Carlos Vargas Rivas, Néstor A. Velastegui
Z., Irina Sophia Rodriguez Veliz y Hilmer Ramírez.
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