viernes, septiembre 11, 2015

Ubú 2015

La realidad siempre será superior a la ficción escenica.
El director Francisco Denis, artista con grados universitarios bien ganados y aplicados, rompe reglas tradicionales del espectáculo teatral y lo demuestra, fehacientemente, con su montaje Ubú, el cual exhibe en la Sala Rajatabla.
Este Ubú, cuya versión literaria y escénica suscribe Denis, mantiene el humor grotesco y vitriólico del autor Alfred Jarry (Francia, Laval, 1873/ París, 1907), respeta la esencia del original Ubú rey (1896) y plasma para los venezolanos esa visión grotesca,  descarada y satírica del poder político y de quienes lo ejercen  o conspiran  para poseerlo, como el artista advertía para los tiempos modernos. Es una versión libérrima de la novela 1984 de George Orwell, pero haciendo hincapié en las corruptelas del poder corrupto y corruptor.
 Denis recuerda que el primer Ubú rey fue materializado por colegiales para mofarse de uno de sus profesores, y él ahora logra conservar ese desparpajo y desenfadada burla juveníl, ya que su protagonista  mantiene esa gran explosión anárquica que provocó un caos en la crítica y el público de aquellos tiempos. ¿Será igual ahora?
El Ubú de Denis es más impactante porque el director utiliza coordinados movimientos del solido telón de boca y así parcela  y muestra aquellas imágenes que se lograrían con tomas de cámaras de filmación, como la aproximación, encuadre y alejamiento. Esto, que no es frecuente en el teatro venezolano, permite acentuar el efecto visual de las vulgaridades cotidianas del todopoderoso Ubú; muestra detalle a detalle, con rigor fulminante, todas las insaciables maneras de una grosera marioneta, un magnifico estúpido, un todopoderoso de nuestra historia latinoamericana reciente. 
Es una laudable producción de Sathya Rengifo para la agrupación Río Teatro Caribe y cuenta con acertado elenco integrado con Luis Domingo González,  Jesús Carreño,  Dixon Dacosta,  Francisco Denis,  Wahari Meléndez, Carlos Novella y Julio Saavedra; donde además participan: Joaquín Nandez con el vestuario, Yvo Hernández en la  ambientación y decoración, y la música original de Waharí Meléndez.

Por supuesto que la realidad siempre supera la ficción y que Jarry nunca se imaginó las utilizaciones que los teatreros harían de su Ubú rey.

martes, septiembre 08, 2015

Carlos Azpúrua exalta legislación del cine criollo

Carlos Azpúrua es otro guerrero del cine venezolano
En América Latina somos vanguardia en legislación cinematográfica, pues muchos países se alimentan de ella. Somos un modelo porque logramos juntar a públicos y privados a través de Fonprocine”, expuso el director Carlos Azpúrua, quien trabaja actualmente en una segunda reforma a la Ley de Cine, la cual aspira sea aprobada antes de fin de año, de manera unánime. “En 1994 se aprobó una legislación chucuta porque la aspiración de los gremios era integrar a públicos y privados creando el fondo, el cual fue excluido a última hora por presiones de las empresas exhibidoras”.
Relató que en la primera reforma de 2005 fue que se pudo incluir la creación de Fonprocine, un ente que se alimenta de un impuesto a cada entrada de cine que se vende en el país y que es administrado por el Centro Nacional de Cinematografía (CNAC), que mediante un órgano colegiado analiza y decide el subsidio de los proyectos que recibe, lo que ha cambiado la dinámica de producción en estos años, esto se traduce en que el cineasta ya no tiene que endeudarse para filmar, sino que ahora recibe el presupuesto de su proyecto.
“Desde entonces el cine se ha desarrollado”, acota Azpúrua, quien ahora aspira colarse a la Asamblea Nacional a través de Patria Para Todos (PPT) y con el apoyo del Polo Patriótico, en las elecciones del 6 de diciembre. Sostuvo que esta segunda reforma busca democratizar las pantallas. “Necesitamos mayor protección del cine diverso. No puede ser que estemos mono consumiendo uno fundamentalmente norteamericano”.
Aclaró que no se trata de eliminarlo, pero sí de que exista un equilibrio, “que haya una propuesta variada, como un derecho humano”. Añadió que van a plantear que en cada centro comercial se cuente con una sala “para producciones latinoamericanas, europeas, asiáticas…diversas”.
DISNEY PRESUPUESTA LAS MULTAS
Azpúrua señaló que también es necesario fortalecer las penalidades, pues las dos grandes exhibidoras (Cinex y Cines Unidos) están obligadas por la ley a una cuota de pantallas de dos semanas para el séptimo arte venezolano, pero los creadores afirman que no se exhiben los afiches y los tráileres, además de que alteran los porcentajes al decirle a los usuarios que ya no quedan entradas para determinada película, aunque la sala no esté llena. “La sanción es tan baja que prefieren pagarla, la propia Disney cancela Bs. 20 millones al año”.
“Tenemos un público absolutamente condicionado a la industria audiovisual americana. Una política sana del Estado es ir abriendo la complejidad de lo que significa el espectáculo cinematográfico en función de nuestra soberanía cultural”. Añadió que “tienes que ir poco a poco condicionando al público, gradualmente tomando nuestra salas. Las películas nacionales han demostrado un éxito extraordinario”.
Sobre su trayectoria profesional, explicó que es un militante de su propia experiencia, basada en la indagación social. “Hago un cine político, soy un cineasta político”. Azpúrua, con experiencia en lides parlamentarias e integrante de la dirección nacional y del secretariado del PPT, desea contribuir desde una curul a “afianzar el proceso revolucionario”. “Mi nombre está en la propuesta que lleva el PPT para ser evaluado en el Gran Polo Patriótico”, anunció el director de filmes como Amaneció de golpeDisparen a matar, y Sabino vive, entre otros.
Diario Avance



lunes, septiembre 07, 2015

Cifras del exitoso cine argentino

Según el informe, 2014 fue un año importante para la industria cinematográfica: de los 404 films estrenados, 172 fueron de producción o coproducción argentina, lo que marcó un crecimiento respecto de 2013. La película más vista fue Relatos salvajes.
El año 2014 será recordado como el año de Relatos salvajes: el tercer largometraje de Damián Szifron cosechó 3,5 millones de espectadores –sólo tomando en cuenta los datos de la Argentina, porque en otros países también fue un notable éxito–, cifra que le permite estar en el podio de las películas más vistas en la historia del cine nacional, al menos desde que se registran estadísticas. Pero no sólo por eso 2014 fue un año importante para la industria cinematográfica: de los 404 films estrenados, 172 fueron de producción o coproducción argentina, a diferencia de 2013 que habían sido 167. El año pasado la oferta de producción local fue del 43 por ciento. “Hoy más que nunca las cifras acompañan al cine argentino. Luego de terminar 2014 con un récord histórico de taquilla, donde las películas nacionales acapararon el 18 por ciento del total, arrancamos el nuevo año con cifras inéditas: en el primer bimestre de 2015 se vendió un 13 por ciento más de entradas que en enero y febrero anterior, y la recaudación de esos dos meses creció un 50 por ciento”, señala la presidenta del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), Lucrecia Cardoso, en el Anuario 2014, elaborado por la gerencia de Fiscalización del Instituto. Se trata de un riguroso informe que traza un panorama de todo lo sucedido durante el año pasado en cuanto a exhibición, producción y distribución en el mapa cinematográfico local, teniendo en cuenta los datos de las películas argentinas y extranjeras. La tapa del Anuario 2014 tiene una ilustración de Miguel Rep.
Tomando la cifra total de largometrajes nacionales y extranjeros, el podio lo ocupa Relatos salvajes, seguida por los tanques Frozen: una aventura congelada (1,93 millón de espectadores) y Maléfica (1,88 millón). No es lo ideal que una película de tan bajo nivel ocupe lugares importantes, pero la realidad indica que Bañeros 4: los rompeolas está 9º en el ranking sumando estrenos nacionales y extranjeros con 933.062 butacas ocupadas. Recién hay que ir hasta la posición 21 para toparse con otra película argentina: El misterio de la felicidad, de Daniel Burman, conquistó el gusto de 612.922 espectadores.
Si sólo se tienen en cuenta estrenos nacionales, las tres películas argentinas mencionadas ocupan los tres primeros lugares en el siguiente orden: primera Relatos salvajes, segunda Bañeros 4, y en tercer lugar, El misterio de la felicidad. Le siguen Socios por accidente, la fallida incursión –desde el punto de vista conceptual– de Fabián Forte y Nicanor Loreti en el cine comercial (564.022), y Muerte en Buenos Aires, de Natalia Meta (483.911). Otros datos importantes surgen de las estadísticas sobre recaudación: Relatos salvajes sumó más que cualquier estreno extranjero de 2014: 151.509.885 pesos. Le siguen Maléfica (88.870.628) y Frozen (81.407.131). En el 9º lugar, Bañeros 4 se mantiene también en la recaudación con 41.884.184 pesos. Sólo teniendo en cuenta estrenos nacionales, el film de Szifron y Bañeros 4 ocupan la primera y segunda posición, respectivamente, en las estadísticas de recaudación, mientras que el tercer lugar lo tiene Socios por accidente con 24.768.699 pesos. Llamativamente, la mejor película de Fabián Forte, La corporación –estrenada también en 2014– ocupa el penúltimo lugar de los largometrajes argentinos en la lista de recaudación con tan sólo 132.419 pesos.
En cuanto a los datos de producción, 174 empresas registradas en el Incaa estrenaron películas en 2014: una de ellas lanzó cuatro títulos (Cinemagroup S.R.L.), dos estrenaron tres largometrajes (BD CINE S.R.L. y Rizoma S.R.L.); hubo doce empresas con dos películas, mientras que el resto estrenó una sola a lo largo de 2014. En cuanto a recaudación, el primer lugar lo ocupa Capital Intelectual S.A., la productora argentina de Relatos salvajes, con 151.509.885 pesos. Le siguen Argentina Sono Film S.A. (Bañeros 4, con 41.884.373) y Adart Producciones S.R.L. (Socios por accidente, con 24.768.699).
Los datos de las distribuidoras arrojaron la cifra de 108 empresas registradas en 2014. Sobre la totalidad de las películas, el 77,25 por ciento de los espectadores se distribuyó entre las primeras cuatro empresas: United International Pictures S.R.L., Fox Film de la Argentina S.A., Warner Bros (South) Inc y The Walt Disney Company Argentina S.A. Esta concentración se acentúa en el caso de los estrenos de películas argentinas, donde el 94,27 por ciento se reparte en las cuatro primeras posiciones, quedando el 5,73 por ciento restante para 90 empresas distribuidoras. Dos de las cuatro son las mismas que en el ítem anterior: Warner Bros (Souht) Inc y The Walt Disney Company Argentina S.A., a las que se suman Distribution Company Sudamericana S.A. y Energía Entusiasta S.A.
Finalmente, durante 2014 la exhibición se distribuyó en 867 pantallas, agrupadas en 280 salas, pertenecientes a 194 empresas. El 49,10 por ciento de los espectadores se concentró en tres empresas exhibidoras: Hoyts, Village y Cinemark. Si se analiza la distribución por pantallas, el primer lugar lo ocupa Hoyts, con 97 (representa el 11,19 por ciento de las pantallas disponibles). El Espacio Incaa Km 0 Gaumont encabeza con 82 títulos la lista de salas con mayor cantidad de estrenos de películas argentinas.
http://www.pagina12.com.ar/commons/imgs/go-gris.gif Por Oscar Ranzani/Pagina12, Buenos Aires 7 de septiembre de 2015



domingo, septiembre 06, 2015

La ley que hizo florecer al cine colombiano

En la última década, el cine colombiano ha experimentado una aceleración sin precedentes en su historia. De rodar tres películas por año pasó, a corte del 2012, a proyectar 22 filmes. Y mientras en el 2003 un 3.3% de los colombianos iba a ver películas nacionales, el año pasado la asistencia fue de 7,8%, es decir un poco más de 40 millones de espectadores.
Estas cifras, que llaman poderosamente la atención, las cita el Ministerio de Cultura al cumplirse diez años de la creación de la Ley 814 de 2003, mejor conocida como Ley de Cine. Una norma que ha impulsado la producción audiovisual nacional mediante la creación de estímulos tributarios que permiten a un contribuyente deducir $165 de su renta por cada $100 que invierta o done en un proyecto cinematográfico nacional.
Al mismo tiempo, la Ley creó el Fondo para el Desarrollo Cinematográfico, regido por Proimágenes, que se nutre de un impuesto a las taquillas de cine de tal manera que el 70% de esos recaudos  se entregan a los nuevos proyectos cinematográficos y al sector en forma de estímulos a través de convocatorias a cargo de un jurado internacional.
De acuerdo con las cifras de Ministerio de Cultura, este fondo ha recaudado en esta década cerca de US$41 millones que se han invertido en la realización de más de mil proyectos en sus diferentes fases, “desde escritura de guiones, producción y posproducción, así como para la internacionalización del cine, su preservación y la formación de públicos en el país”.
Estas nuevas condiciones supusieron dejar atrás el drama que significó hacer cine para las primeras generaciones de realizadores colombianos, quienes luego de empeñar hasta la finca de la abuela y de luchar por cinco o más años, lograban, por fin, hacer la película que tanto habían soñado, muchas veces en precarias condiciones técnicas y pérdidas onerosas.
De acuerdo con Mincultura desde la creación de la ley del cine se han entregado un total de 79 premios para la producción de largometrajes, 40 de ellos para películas dirigidas por directores con más de un largometraje y 39 para óperas primas.
Según la entidad, desde el 2010 más de 125 películas y proyectos han participado en festivales, mercados y talleres internacionales. El año pasado, dichas producciones obtuvieron 30 premios alrededor del mundo.
Y de manera complementaria, el año pasado se aprobó una nueva norma, la Ley 1556, que crea el  Fondo Fílmico Colombia con el propósito de incentivar a los productores del mundo para que rueden sus películas en escenarios de nuestro país contratando los servicios del sector.
Entre lo bueno y lo taquillero
Tan buenos resultados han generado gran optimismo en el sector. Sin embargo, al mirar cada aspecto en detalle, lo que queda claro es que el proyecto de establecer una industria cinematográfica en Colombia ha tenido un buen comienzo, pero el camino por recorrer es más extenso que un largometraje.
Por ejemplo, del 4.1 millones de entradas vendidas el año pasado, poco más del 83% correspondió a cinco películas: 'El paseo 2' que recaudó 1.4 millones de boletas, mientras que a producciones como 'Mi gente linda, mi gente bella''La cara oculta''El cartel de los sapos’  y  ‘Sanandresito' ingresaron 1.9 millones de espectadores, es decir el 48.5%.
Las 18 restantes cintas, entre ellas ‘Chocó’'180 segundos', Sirga’, ‘Apaporis, ‘La playa D.C.’ -muchas de ellas premiadas en festivales dentro y fuera del país- obtuvieron solo un 16,4%.
La causa de esta situación proviene de varios factores, relacionados con dificultades en la distribución y exhibición de nuestras películas tanto en el mercado doméstico como en el internacional, a carencias en la formación de públicos, pero también a la falta de propuestas que sin perder su calidad artística calen en el gusto de las audiencias.
Pocas pantallas
El tema de la circulación de las películas en el país es bastante complicado, pero común a los países de América Latina. Basta con tener en cuenta que Colombia hay 690 pantallas ubicadas tan solo en el 4% del país, pero que el 75% de ese índice está ubicado especialmente en Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla y, peor aún, la mitad de ese 75% está en la Capital del país.
La directora de Cinematografía del Ministerio de Cultura, Adelfa Martínez, explicó que la gran mayoría del país no tiene acceso al cine en general y en particular al cine nacional. "Para fomentar los espacios de formación estamos aprovechando las casas de cultura, bibliotecas públicas y cineclubes. A ellos les estamos entregando la Colección Colombia de Película a través de la cual el Ministerio adquirió los derechos de 90 producciones recientes entre largos, cortos documentales y de ficción, con el fin de que, por un lado, nuestras películas circulen a nuevos públicos, pero también que estos públicos tengan la oportunidad de conocer otras formas estéticas más allá del cine de Hollywood".
Los cineastas
Reconocido por sus filmes ‘La gente de la Universal’ y ‘El Colombian Dream’, el director y productor Felipe Aljure fue pieza clave en la construcción de la Ley de Cine en calidad de primer encargado de la dirección de Cinematografía del Ministerio de Cultura.
El director señaló que la  Ley ha permitido avances muy importantes. “Pero hay que entender que venimos de muy lejos y todavía queda mucho camino por andar. En el campo de los espectadores, por ejemplo, este año se aspira a llevar a un colombiano a las salas de cine por año, una cifra muy por debajo de México que con cien millones de habitantes es de 1.6 espectadores o de Estados Unidos que con 300 millones es de 3 espectadores por año”.
Productor de cintas como ‘Todos tus muertos’ y ‘180 segundos’, el caleño Diego Ramírez, es de los que opinan que quienes realizan cine en Colombia deben explorar otros tipos de contenidos, de géneros e historias. “Tenemos la obligación de acercarnos al público y cambiar esa mentalidad de que es el público el que debe acercarse al cine. Con esto no quiero decir que hay que hacer tal o cual forma de cine”.
Esa falta de audiencia, además genera que el mercado sea muy pequeño para la incipiente industria. “Pienso que es una función del Estado el hacer una inversión que equilibre las imperfecciones del sistema, porque hacer cine aquí no es como se piensa, más barato que hacerlo en Estados Unidos o Francia. La diferencia está en el mercado que ellos tienen comparado con el nuestro, además de una menor capacidad adquisitiva, entonces hay una falla estructural en la cual el Estado debe tomar cartas”.
Por su parte, el director caleño Alexander Giraldo reconoce que la Ley de Cine le dio la posibilidad de desarrollar su carrera desde sus inicios, pero señala que la conquista de la audiencia sigue siendo para él un misterio. “Hay que entender que hacemos parte de una cinematografía muy joven. Algunos argumentan que había mucha temática de violencia en las películas, pero en realidad es un cliché, porque si uno se fija cada vez hay más variedad. Si bien muchas plantean conflictos sociales, también hay temas amables”.
Es por ello que para su nuevo proyecto, ‘Tiempo perdido’, ha desarrollado estrategias utilizando las redes. La idea es crear comunidad en torno al proyecto para ir conquistando al público enterándolo a través de blogs y ‘twitcam’ sobre los pormenores del rodaje”.
Giraldo agregó que un camino importante es crear presupuestos acordes al mercado. “No podemos hacer películas pensando que irán millones de personas a verlas cuando ese mercado aún no existe”.
El realizador considera también que hay que explorar alternativas en la comercialización de las películas. “Está la coproducción internacional, la difusión a través de canales de televisión, la comercialización por el sistema pague por ver en internet o de DVD. Todo ello implica que debemos ser más creativos”.
Distribución, el gran reto
Con su ópera prima, 'Chocó', el director y productor Johnny Hendrix Hinestroza, llevó a la gran pantalla un trozo de la vida del Litoral Pacífico y ese proyecto lo pudo realizar en buena parte gracias a la Ley de Cine.
Para Hinestroza, a pesar de que esta ha permitido fortalecer el sector en su profesionalización, faltan muchas cosas, entre ellas mirar el proceso de distribución y promoción de las películas. “Mientras la producción de películas es una puerta amplia, la distribución se convierte en una ventana muy pequeña. Si bien hay la impresión de que los distribuidores son los únicos beneficiados, pienso que más allá de que eso, lo que sucede es que no hemos aprendido a usar esa ventana de la distribución bien”.
El cineasta agregó que se debe trabajar para que desde las leyes y los organismos se posibiliten ese buen diálogo entre exhibidores, distribuidores y productores, en el que se garanticen unos mínimos de participación de nuestras películas en la distribución.
Para el director chocoano esa es una falencia enorme que no logra superar la Ley. “Es un aspecto que requiere ser estudiado en búsqueda de soluciones, porque entendemos que la exhibición y la distribución están en la esfera privada y tal vez las medidas que se tomen desde el Ministerio no tengan poco efecto”.
Desde la crítica
En cuanto al contenido de nuestras películas, el crítico y cineclubista Rodrigo Vidal señaló que la Ley de Cine permitió pensar este arte ya no desde el cine de autor sino como un asunto de industria, dándole importancia al productor. “La estructura de la Ley hace que ya se tenga que pensar en el producto final y a la vez ha permitido la  especialización  de los diferentes roles en la realización cinematográfica lo cual se refleja en que ahora tengamos películas con buenos estándares de calidad”.
Vidal opina que en la parte de guiones, antes el cine miraba su realidad a través de historias costumbristas. “Ahora se mueve sobre diversos ejes, lo político y social, pero también lo cotidiano o los problemas juveniles. Desde luego todavía hay mucho camino por avanzar”.
Henry Laguado, director del Festival Internacional de Cine de Bogotá, dice que la Ley de Cine fomentó la producción audiovisual, pero debe prestarse atención en los criterios de selección de los proyectos respecto a su viabilidad comercial. “Encontramos que hay películas que artísticamente son buenas, pero nefastas en la taquilla. Pienso que la publicidad es un aspecto clave y desafortunadamente en el país los medios de comunicación son en principio apáticos a apoyar estos proyectos”.
Laguado destacó en el sector de la producción el trabajo que realiza Dago García. “Él es nuestro nuevo Jairo Pinilla o Gustavo Nieto Roa, no solo porque consigue con sus películas tocar las fibras del público común. Pero ni siquiera importa el tipo de cine que está haciendo, sino que está permitiendo generar escuela y oportunidades laborales para muchos trabajadores del sector audiovisual”.
En contraste, Germán Ossa, crítico de cine y director de los Encuentros Nacionales de críticos y periodistas de cine que se realiza en Pereira,  se lamentó que el éxito de nuestro cine esté determinado por las producciones de Dago García. “No le aportan nada a la formación de públicos con sus terribles cintas, tienen la capacidad de dañar a directores talentosos”.
Ossa reconoció que hay una notoria evolución en la calidad técnica, si bien en su opinión no es lo más importante. "Hay evolución en la dirección de actores, y debe ser mejor cada vez, pues los actores buenos no abundan en nuestro país, ya que hay mucho “acartonamiento”.
En cuanto a propuestas cinematográficas, es decir, historias diferentes para llevar a la pantalla grande, Ossa opina que no se ha explorado lo suficiente. “Hemos patinado mucho con los temas que fueron moda en un momento como narcotráfico, mulas, violencia, guerrilla, paramilitarismo. En Colombia hay mucha literatura, hay muchas historias y muy bellas, muy diferentes y son pocos los realizadores que las aprovechan".
La tercera base
Felipe Aljure señaló que a la Ley de Cine le  hace falta desarrollar un tercer pilar: la titularización, que consiste en desarrollar la financiación a partir de títulos valores que puedan ser puestos en la bolsa para ser vendidos o adquiridos por inversionistas.
Para poner un ejemplo hipotético, Aljure explica que si una película vale mil millones y consigue vender una acción de un millón de pesos a mil inversionistas, el Estado, vía la Ley de Cine, le otorgaría una deducción del 41.25% de su inversión, lo que quiere decir que sólo estaría arriesgando $580.000 pesos.
Lo que se consigue con esto es tener muchos inversionistas. “En mi opinión, desarrollar ese aspecto de la financiación es una forma de atornillar los riesgos, pero desafortunadamente no ha existido voluntad para sacarlo adelante. La titularización contrarresta la desconfianza y le da más tranquilidad y certeza a quien invierte”.
Al respecto, la directora de cinematografía de Mincultura dijo que la titularización es  una herramienta que ofrece la Ley, pero que no depende de esa cartera su reglamentación y puesta en marcha. “Hay que tener en cuenta que es un tipo de financiamiento que se trabaja en el mercado de valores implica una inversión de unos presupuestos muy grandes, con unos flujos de caja que puedan sustentarlo, y todavía las películas colombianas no logran demostrar esa suma de capitales enormes”.
Adelfa Martínez agregó que en las discusiones sobre este tema se ha concluido que sería necesario ofrecer un catálogo con diez o más títulos, con los cuales se pueda pensar en la titularización. “Mientras tanto consideramos que el sistema de estímulos tributarios que estamos aplicando permite que en grandes o pequeñas cantidades se pueda invertir o donar recursos. Hasta ahora ha funcionado muy bien. De hecho en estos años se han invertido $110.000 millones en beneficio de 116 proyectos cinematográficos".
A esto se suma la Nueva Ley de Cine (Ley 1556) que ofrece beneficios económicos a los productores de películas y ‘tv movies’ que rueden en Colombia del 40% del valor del gasto que realicen en la contratación de servicios nacionales de preproducción, producción y posproducción, y el 20% del gasto que realicen en hoteles, alimentación y transporte.
Según la Ministra de Cultura, Mariana Garcés, esta segunda Ley quiere avanzar en la dirección que viene trazando la primera para trabajar además en la internacionalización de las películas: “Traer recursos frescos al sector para que se fortalezca y siga desarrollando sus propios procesos a partir del aprendizaje”. 
Inicialmente el fondo para las contraprestaciones será de $25 mil millones que saldrán del Presupuesto Nacional, lo que significa que el país estará preparado para responder a una inversión extranjera hasta de US$42 millones en el primer año.
En opinión de Aljure la nueva Ley busca fortalecer el medio cinematográfico pero tiene dos retos importantes. “Uno de ellos es que la norma dura diez años y en ese lapso debemos revertir la mala imagen de país ante los potenciales inversionistas y suplir las carencias tanto en equipos como en cultura cinematográfica. De otro lado la Ley se surte del Presupuesto General de la Nación, pero estos proyectos cinematográficos pueden tomar tiempos de entre dos y tres años para concretarlos y puede ocurrir que cuando los inversionistas decidan hacerlo el Fondo no tenga el dinero que se ha prometido, entonces se va a tener dificultades si no se manejan esos riesgos".
Pese a los retos, el optimismo en el sector cinematográfico es justificable, pues se ha demostrado que mediante políticas públicas sostenidas es posible el desarrollo y que es cuestión de tiempo y de ir ajustando la norma a las exigencias de cada momento, como se podrá llegar al establecimiento de una industria en Colombia. Así las cosas, esta película apenas comienza.
El Pais, Cali, Colombia, Lunes, Julio 15, 2013 | Autor: Ricardo Moncada Esquivel |




Romeo Costea se ha marchado

Romeo Costea, (Braila,Rumanía,1922/Caracas, Venezuela,2015)
Nunca imaginó Romeo Costea que cumpliría largos 93 años en Caracas para terminar su ascenso por la escalera de Jacobo. Llegó a La Guaira el 23 de diciembre de 1953 y se quedó, “creo que para siempre”, como nos lo dijo en una ocasión, para apuntalar el desarrollo del teatro venezolano al formar actores, exhibir autores foráneos, como los indispensables franceses, y estrenar la ópera prima de Isaac Chocrón, además de formar espectadores.
Hace años nos contó que rezó dos veces, junto a su madre Caterina, una novena a San Antonio para rogar aunque fuese un sólo milagro: conseguir enrolarse en la tripulación de un barco y escapar así del naciente comunismo de Rumania, donde había nacido el 14 de enero de 1922, en Braila. Y el santo lo escuchó: fue aceptado para tareas muy específicas en el buque Transilvania, pues hablaba muy bien el francés y el inglés, y logró así salir por el puerto de Constanza; atracó el 11 de julio de 1948 en Marsella. Desertó y el 14 de julio lo festejó en París.
En la Universidad de la Sorbona continuó sus estudios teatrales, iniciados en Bucarest; trabajó con Marcel Marceau y en la Comedia Francesa, para luego emprender, hacia 1950, una serie de giras internacionales. Eso mismo año fundó en “La Ciudad Luz” su propia agrupación y se presentó en el Theatre de Poche (Teatro de Bolsillo) hasta 1952; luego hizo lo mismo, en 1953, en el Theatre de la Huchette.
A raíz de una prolongada huelga obrera que lo dejó sin espacio teatral para exhibirse optó por venir a Caracas de vacaciones, invitado por unos familiares. Compró un boleto en el buque italiano “Auriga” y el 23 de diciembre de 1953 desembarcó en La Guaira para nunca más irse, aunque en septiembre de 1960 hizo una breve incursión por Nueva York y hasta logró montar la pieza, El año del censo (The Year of the Census) de John Hopper, para el Teatro La Mamma.
Costea se adaptó rápidamente a la vida caraqueña, tras aprender el castellano, y es en junio de 1955 cuando presenta, con el invalorable apoyo de la embajada de Francia por intermedio de su instituto cultural, al grupo Compás. Una institución que si ha dado el ejemplo de lo que es un incesante y atinado trabajo artístico, haciendo énfasis en la producción y exhibición, durante continuas temporadas, de los maestros del teatro francés, como Moliere, Marivaux, Cocteau y Musset; además de lo más representativo de su vanguardia: Ionesco, Tardieu, Adamov y Westphal, entre otros. Como es obvio, incluyó una selección del teatro rumano, con Caragiale a la cabeza. También incluyo en su producción escénica otros autores, como Cervantes, Casona, Pirandello, Mihura y por supuesto a lo más destacado de la dramaturgia venezolana, como Arturo Uslar Pietri, Alejandro Lasser, José Gabriel Núñez, Sergei Vintrin y Jean Zune. Lanzó, por así decirlo, a Isaac Chocrón, cuando le montó su ópera prima Mónica y el florentino, en 1959.
Romeo perdió la cuenta de los montajes realizados y de esos largos 50 años de trabajo quedan, como testimonio irrebatible, una pared de su apartamento tapizada, por así decirlo, con una selección de los afiches de sus espectáculos. Creía que ha escenificado algo más de unas 104 piezas, sin contar las reposiciones.
Además de su dilatada actividad como director y maestro, Romeo fue actor para varias películas francesas rodadas aquí en Venezuela, así como también es uno de los intérpretes favoritos del cineasta Román Chalbaud, su amigo. Admitía que uno de sus mejores roles fue en La gata borracha, aunque aparece en buena parte de la cinematografía del maestro merideño.
Eso por todo eso, además de haber sido profesor en la Escuela Nacional de Teatro, además de su inquebrantable amor y fe en Venezuela, que un idóneo jurado le concedió el Premio Nacional de Teatro en 1996.
A Romeo no le gustaba y hasta demostraba su abierto enojo cuando le recordaban su origen europeo. Él insistía en que era un director venezolano y no rumano, pues “aquí llevo más de medio siglo y además ostento su máximo premio para los teatreros; creo que me merezco que no consideren más un director extranjero. De Rumania no tengo sino imborrables recuerdos, pero no poseo ningún documento, como célula ni pasaporte de mi país de origen. Soy un artista venezolano nacido en Europa, que ha realizado más de un centenar de montajes y numerosos programas para la televisión cuando estaba en su etapa inicial. También hay que aclararle a las nuevas generaciones que antes de la llegada de Alberto de Paz y Mateos y otros foráneos a Caracas, aquí sí había teatro de calidad y además los sainetes divertían a los venezolanos. Lo que ellos hicieron fue actualizar la cartelera y formar a nuevos comediantes, como yo también lo hice. Es mi historia, corroborada por otros premios y reconocimientos”.
Nunca se imaginó Romeo Costea lo que sería su vida ni que viajaría al continente americano para dejar una huella cultural en un país petrolero. Ese fue el otro milagro que le hizo San Antonio, pero ambos los ha disfrutado y ha sido feliz, a pesar de los humanos contratiempos con su salud.


sábado, septiembre 05, 2015

De qué hablo cuando hablo de ellas

Nadie puede negar que la parca, por accidentes  o enfermedades, o la temible hampa, se encargaron de acelerar algunos procesos de cambios que en otros países son más lentos y menos traumáticos. Recordamos esto porque el tan esperado relevo dentro del teatro venezolano ya comenzó, por  lo menos con el siglo XXI, y precisamente una de esas nuevas figuras que emergen es el director  Vladimir Vera (Caracas, 1978), quien ahora festeja los diez primeros años de labores de su agrupación Teatro Forte. Un relevo, pues, con evidentes y positivos trabajos artísticos.
 Él admite que su balance de actividades en la primera década de su agrupación lo hace a  partir de las personas, porque ha tenido “el placer de trabajar con gente con grandes características de humanidad, y creo que ha sido algo positivo en mi balance”. Tras recordar que  el teatro ha estado siempre en crisis desde los griegos, “por lo que no pensaba escabullirme de la crisis (económica, creativa, humana), que actualmente transitamos y que he percibido en esta década, mi Teatro Forte, como grupo que se mantiene a flote en medio de esta borrasca, es algo que me hace sentir afortunado. Y poder haber montado obras con Rajatabla y  con la empresa Talento Femenino, han sido momentos de dicha como creador”.
¿Valió la pena tanto esfuerzo?
El arte va más allá que la vida misma. Cualquier esfuerzo que se hace en pro de la búsqueda artística es siempre un placer. Levantar un grupo de teatro con Fedora Freites, haciendo obras en dos continentes, es un privilegio. Así que en resumen diría que sí, ha valido la pena.
¿Aprendizaje, frustración o ganas de seguir peleando?
Aprendizaje siempre. Con cada error y con cada acierto uno se crece como creador. Frustración por hacer teatro en un país que a veces uno siente que ha dejado el teatro de lado. Ganas de seguir... no es una opción. Debemos seguir. Mientras tenga algo que decir, estaré rondando los escenarios.
¿Cómo lo recibió el público, los productores o los empresarios, los colegas, las instituciones oficiales, la prensa y los críticos?
La vida es un constante claroscuro. Me he topado con contrastes muy llamativos. Siempre el público ha tenido interés por nuestros montajes, imagino que por la controversia y la necesidad de confrontar sus tabúes en frente de una escena que tiende a no ser complaciente. He tenido productores que han sido constantes con el hecho creativo, como Gladys Seco, Jorgita Rodriguez y William López; también me ha tocado la otra clase. Los colegas, depende cada persona. Las instituciones oficiales: a veces con censuras, a veces con puertas abiertas, a veces con puertas cerradas. Los críticos: de manera variada; mi nombre nunca aparece en los listados de sus premios, pero sí me hacen críticas con comentarios positivos. Al final, uno se convierte en su propio espectador. Hago el teatro que quiero ver y esa ha sido mi constante.
¿Dónde se quedó el cine?
En el tintero, en la Escuela Nacional de Cine y el Centro de Diseño Digital (donde imparto clases de cine), y en las piezas audiovisuales que dirijo.
¿Planes para los próximos diez años?
Vivir según las pasiones que me mueven y me hacen asumir la escena como la planteo. Y tratar de sobrevivir la crisis que transitamos.
VIOLENCIA
La violencia contra las mujeres es la temática del sorprendente espectáculo  De qué hablo cuando hablo de ella, montaje que agrupa a cuatro dramaturgos bajo la dirección de Vladimir Vera. Son monólogos sobre lo femenino, escritos por   los venezolanos Gennys Pérez y Gustavo Ott, y los españoles Pablo Ley y Carlos Be.  Visiones que exponen la historia de cuatro diferentes mujeres, enmarcadas por la violencia, la guerra, el poder y la sexualidad, desde la perspectiva de dos sociedades occidentales tan disímiles como la    venezolana y la española, con el propósito reivindicar a la mujer, por medio de textos que reconstruyen el proceso gracias al cual las féminas se transforman en un ente voraz por el reconocimiento de su identidad como ser sexual, y por qué no, hasta político.  Si me pegas te pego de   Pérez,  Perra  de  Be,  El eco de las piedras de  Ley y Te juro que te mato de   Ott; conforman  esta tetralogía que plasma la agresión física y el irrespeto psicológico, la represión política como la coerción educativa, la agresión entre la pareja o contra los niños y  la destrucción militar y el desmembramiento familiar. El director Vera se apuntala en cuatro íconos de las artes plásticas  como inspiración para esta puesta en escena: “La Gioconda” de Leonardo Da Vinci, “Judith” de Gustav Klimt, “Autorretrato como Tehuana” de Frida Kahlo y el legendario afiche “Rosie The Riveter (Rosie la remachadora) de J. Howard Miller. Imágenes arquetipales que ayudan a crear un efecto onírico, conceptual e interpretativo  sobre la violencia con la mujer como ariete o pretexto. Esta  producción cuenta con un plausible elenco encabezado por Carla Muller, Graziella Mazzone, Valentina Garrido y Candice Wilcox. Completan el equipo artístico: Gala Garrido en la dirección de arte; Miny Albornett, Lesly Medina, Guadalupe López y John Manzano en el diseño de vestuarios con la colaboración de los estudiantes del Instituto de Modas Brivil; Frinee Saldivia en el maquillaje; Nehi Ascenzi, Lismary Patiño y Elvira Prieto en la producción; producción artística de Valentina Garrido,  co-dirección de Yessica Serrano y dirección general de Vladimir Vera.
SU PRIMERA DECADA
Teatro Forte nace en Caracas, durante el año 2005, con la obra  Escondite  del norteamericano Paul Auster. En 2006, repite en diversas salas teatrales con  El estado de las cosas  de Neil Labute. En el 2007, estrena la pieza infantil  Ajedrez  con dramaturgia de Fedora Freites. Y entre 2008 y 2010 se mudó a Barcelona, España, donde representó las lecturas dramatizadas de  El estado de las cosas  de   Labute y   La Noche Árabe, de Roland Schimmelfenning. En 2009 estrena   Bob (See Bob run) del canadiense Daniel MacIvor, siendo esta la primera vez que tal autor ha sido montado en escenarios hispanos, espectáculo con el cual obtuvo los premios Tespo a la Mejor Actriz y el Premio Tespo al Mejor Vestuario, otorgados por l’Unió de Actors y Directors de Catalunya. A partir de 2010, retorna  a Venezuela, donde ha  representado con éxito de taquilla y crítica las piezas:  Crónicas Palahniuk  (2011);  Amén  (2012);  Goya  (2013),  Ensayo sobre la sumisión  (2014),  Versus  (2014). Su director y fundador, Vladimir Vera, fue director artístico de la Fundación Rajatabla desde el año 2013 hasta finales del 2014, montando espectáculos  como: La piel en llamas, El fantasma de Hiroshima, Madame de Sade y  La casa de Bernarda Alba  Logró la Mención de Honor del Premio Marco Antonio Ettedgui 2013, por su labor como artista y director.




viernes, septiembre 04, 2015

Lo feo en el teatro y en el trabajo

Antonio Delli en otro reto para su carrera actoral 
¿Qué es feo o qué es bello? A tal pregunta el escritor Umberto Eco explica que lo feo de ayer puede ser considerado bello  hoy, porque tales conceptos dependen de las épocas; pero advierte que siempre lo feo ha sido considerado lo opuesto de lo bello, ya que  tales significados están limitados a cánones de belleza de la civilización occidental, debido a que en esta cultura “lo  bello es lo dotado de proporción y armonía”, pero lo que se consideraba proporcionado en un siglo ya no lo es en el otro. 
Pero en el teatro lo feo y lo bello es más claro o visible o inteligible, como ocurre con la obra El feo de Marius von Mayenburg (Múnich, 1972), donde el rostro de un destacado ingeniero es sinónimo de éxito, ya que vive en una sociedad  donde el aspecto físico es más importante que la inteligencia o la calidad humana, “por cuanto predica  que no que no se puede avanzar en la vida o ser feliz sino se adecúa a los cánones de la belleza establecidos”.
El feo, que se presenta en el Trasnocho Cultural, es una comedia que por intermedio de metáforas  sobre lo bello y lo feo terminan por cambiarle la cara al ingeniero Lette, porque para la empresa donde trabaja el éxito comercial, o sea el rango de ventas de un dispositivo electrónico que él ha creado, está íntimamente relacionado con su aspecto físico, o sea con la cara de Lette, el progenitor de tal instrumento.
La estructuración de la pieza, dentro de las técnicas del teatro del absurdo, conducen complacido al espectador  por las situaciones jocosas y dramáticas que vive el “feo” Lette para  no ser despedido, pero cuando se espera que su felicidad sea perfecta y más duradera, porque ahora es “bello”, optan por sustituirlo por otro, y así sucesivamente.

Es una crítica  a los cánones de fealdad y belleza imperantes, y especialmente a los cirujanos que se dedican a mejorar el físico del elegido o  elegida. Más allá de la claridad de la trama, se resalta el gran histrionismo  del elenco ahí convocado: Antonio Delli, Ana Melo, Javier Figuera y Adolfo Nitoli,  bajo la feliz égida de  Juan José Martin.

martes, septiembre 01, 2015

VIII Muestra del mejor cine latinoamericano en Caracas

Un cine que asombra al mundo.
Desde el 04 de septiembre el público venezolano podrá disfrutar de la VIII Muestra de Cine Latinoamericano 2015, organizada por el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), el Circuito Gran Cine y Queiroz Publicidad, con la colaboración de Trasnocho Cultural,  Amazonia Films, Cinematográfica Blancica, Cines Unidos, Cinex, además de Cultura Chacao, la Asociación Cultural Humboldt y Hacienda La Vega.
 Esta VIII Muestra de Cine Latinoamericano 2015 estará conformada por 10 títulos a saber: Conducta  de Ernesto Daranas (Cuba),  Corazón de León  de Emiliano T. Caballero y protagonizada por el reconocido actor colombiano Marlón Moreno (Colombia-Argentina),  El misterio de la felicidad  de Daniel Burman. (Argentina-Brasil),  La jaula de oro  de Diego Quemada-Díez (México-España),  Nuestro hogar  de Wagner de Assis (Brasil),  ¡Pan! Odisea de la música  de Jérôme Guiot y Thierry Teston (Trinidad y Tobago) y el animado  Rodencia y el diente de la princesa  de David Bisbano  (Perú-Argentina).
 La cinematografía venezolana también estará presente en esta VIII Muestra de Cine Latinoamericano 2015 con el preestreno del documental  El silencio de las moscas  del director Eliezer Arias.  También estarán participando las coproducciones  Carga sellada  (Bolivia-Venezuela) y  Radiografía de un crimen  (Argentina-Venezuela).
 A partir del 4 de septiembre el espectador venezolano podrá ver esta selección de películas de la VIII Muestra de Cine Latinoamericano 2015, además tendrá la oportunidad de reconocerse, reflexionar y hasta reír desde el cine que se hace en nuestro continente.
 CARGA SELLADA (Bolivia – México – Venezuela – Francia, 2014, 100 min.) Drama · Thriller.Una carga misteriosa de supuestos minerales tóxicos aparece en la planicie andina alertando a la población. El gobierno encarga a un ambicioso capitán de policía la misión secreta de deshacerse de ellos. A cargo de un grupo de policías y un maquinista anarquista, el recorrido de rutina se convierte en un viaje errante y trágico. Dirección: Julia Vargas-Weise. Guion: Claudio Lechín y Julia Vargas-Weise. Producción: Luis Girón, Ozcar Ramírez González, Julia Vargas-Weise. Fotografía: Milton Guzmán Gironda. Montaje: Miguel Pérez, Daniel Prync. Música: Natalia Fajardo, Diego Fletcher. Dirección de Arte: Serapio Tola. Intérpretes: Gustavo Sánchez Parra, Gonzalo Cubero, Luis Bedrow, Fernando Arze, Prakriti Maduro, Daniela Lema, Marcelo Quina. Distribución: Gran Cine.
 CONDUCTA (Cuba, 2014, 104 min.) Drama.Chala tiene once años, vive solo con su madre drogadicta y entrena perros de pelea para buscar un sustento económico. Carmela es su maestra de sexto grado, por la que el muchacho siente cariño y respeto, pero cuando ella enferma y se ve obligada a abandonar el aula durante varios meses, una nueva profesora, incapaz de manejar el carácter de Chala, lo traslada a una escuela de conducta. Dirección y guion: Ernesto Daranas. Producción: Isabel Prendes, Danilo Leóns, Joel Ortegas, Adriana Moya. Fotografía: Alejandro Pérez. Montaje: Pedro Suárez. Música: Juan Antonio Leyva, Magda Rosa Galbán. Dirección de arte: Erick Grass. Intérpretes: Alina Rodríguez, Armando Valdés Freire, Silvia Águila, Yuliet Cruz, Armando Miguel Gómez, Amaly Junco. Distribución: Cines Unidos
 CORAZÓN DE LEÓN (Colombia – Argentina, 2015, 110 min.) Comedia / Drama / Romance.Juana es una abogada divorciada y un buen día pierde su celular, el cual es encontrado por el simpático León quien desea devolvérselo. En la charla telefónica se establece una gran empatía y ambos sienten un inmediato interés. El problema es que León mide 1,36 metros, por lo cual, a partir de ese encuentro, Juana intentará superar los prejuicios sociales y los propios.Dirección: Emiliano T. Caballero. Guion: Adriana Villamizar Ceballos y Emiliano T. Caballero, adaptación de un guion de Marcos Carnevale. Producción: Mauricio Brunetti. Fotografía: Matías Nicolás. Montaje: Alejandro Brodersohn. Música: Ruy Fulguera y Orquesta La-33. Intérpretes: Marlon Moreno, Maria Nela Sinisterra, Manolo Cardona. Distribución: Cines Unidos.
 EL MISTERIO DE LA FELICIDAD (Argentina – Brasil, 2013, 95 min.) Comedia / Drama / Romance.Santiago y Eugenio son más que amigos, son socios de toda la vida. Pero un día, sin pistas ni huellas, Eugenio desaparece y Laura, su mujer, entre desesperada y herida, convence a Santiago de que su marido les abandonó. Empieza así una búsqueda hacia una felicidad aún no encontrada.Dirección: Daniel Burman. Guion: Daniel Burman y Sergio Dubcovsky. Producción: Walkiria Barbosa, Diego Dubcovsky y Daniel Burman. Fotografía: Daniel Ortega. Montaje: Luis Barros. Música: Nicolás Cota. Dirección artística: Margarita Tamborino. Intérpretes: Guillermo Francella, Inés Estévez, Fabián Arenillas, Alejandro Awada, María Fiorentino, Sergio Boris. Distribución: Cines Unidos.
 LA JAULA DE ORO (México – España, 2013, 110 min.) Drama.  Tres jóvenes de los barrios bajos de Guatemala viajan a los Estados Unidos en busca de una mejor vida. En el camino a través de México conocen a Chauk, un indígena de la sierra de Chiapas que no habla castellano. Viajando juntos en trenes de carga, caminando en las vías del tren, pronto tendrán que enfrentarse a la dura realidad.Dirección: Diego Quemada-Díez. Guion: Diego Quemada-Díez, Gibrán Portela y Lucía Carreras. Producción: Inna Payán, Luis Salinas y Edher Campos. Fotografía: María Secco. Montaje: Paloma López Carrillo y Felipe Gómez. Música: Jacobo Lieberman y Leonardo Heiblum. Dirección de arte: Carlos Jacques. Intérpretes: Brandon López, Rodolfo Domínguez, Karen Martínez, Carlos Chajón. Distribución: Gran Cine.
 NUESTRO HOGAR (Nosso Lar, Brasil, 2010, 103 min.) Drama / Fantasía.
Al abrir los ojos, André Luiz sabe que ya no está vivo, aunque todavía siente sed y hambre. En torno a él sólo ve una planicie oscura y desierta, marcada por los gritos y los seres que viven en la sombra. Después de pasar por esta especie de purgatorio, André es llevado a la ciudad de Nosso Lar. Allí tiene acceso a nuevas lecciones y conocimientos, mientras aprende cómo es la vida en otra dimensión.Dirección: Wagner de Assis. Guion: Wagner de Assis, basado en el libro de Chico Xavier. Producción: Iafa Britz. Fotografía: Ueli Steiger. Montaje: Marcelo Moraes. Música: Philip Glass. Dirección de arte: Lia Renha. Intérpretes: Renato Prieto, Fernando Alves Pinto, Rosanne Mulholland, Inez Viana, Rodrigo dos Santos, Werner Schünemann. Distribución: Amazonia Films.
 ¡PAN! ODISEA DE LA MÚSICA (Pan! Our Music Odyssey, Trinidad y Tobago, 2014, 80 min.) Docu-ficción. El film relata la historia del instrumento nacional de Trinidad y Tobago –conocido en inglés como “steelpan”, “pan” o “steeldrum”- , el único nuevo instrumento musical acústico inventado en el siglo XX.Dirección: Jérôme Guiot y Thierry Teston. Producción: Jean Michel Gibert, Barthelemy Fougea, Kim Johnson. Guion: Kim Johnson. Música: Ray Holman, Laurent Ferlet, Andy Narell. Fotografía: Quentin Devillers, Jérôme Ali Salandy. Montaje: Pascal Oberlin. Intérpretes: Ray Holman, Len "Boogsie" Sharpe, Andy Narell Alfred "Sack" Mayers, Daisy James-Mc Lean, Clifford Alfred Jevanni Clairmont, Eva Goldstein, Ninomiya Chihiro.
 RADIOGRAFÍA DE UN CRIMEN (El patrón, radiografía de un crimen, Argentina – Venezuela, 2014, 98 min.) Drama.Un humilde peón de campo encuentra trabajo de carnicero en la gran ciudad. Su patrón es el siniestro dueño de una cadena de carnicerías que lo obliga a vender carne en mal estado, al mismo tiempo que lo sumerge en la esclavitud.Dirección: Sebastián Schindel. Guion: Sebastián Schindel, Nicolás Batlle y Javier Olivera; basado en el libro homónimo de Elías Neuman. Producción: Nicolás Batlle, Alejandra Szeplaki. Fotografía: Marcelo Iaccarino. Montaje: Andrés Ciambotti y Sebastián Schindel. Música: Lucas Kohan. Dirección de Arte: Augusto Latorraca. Intérpretes: Joaquín Furriel, Luis Ziembrowski, Mónica Lairana, Germán De Silva, Andrea Garrote y Guillermo Pfening. Distribución: Gran Cine.
 TESIS SOBRE UN HOMICIDIO (Argentina – España, 2013, 106 min.) Thriller.
Roberto Bermúdez, abogado y profesor especializado en Derecho Penal, está convencido de que Gonzalo, uno de sus alumnos más brillantes, es el autor del brutal asesinato de una chica cometido frente a la Facultad de Derecho. Decidido a demostrar su versión del crimen, emprende por su cuenta una investigación que acabará obsesionándolo. Dirección: Hernán Goldfrid. Guion: Patricio Vega; basado en la novela de Diego Paszkowski. Producción: Diego Dubcovsky y Gerardo Herrero. Fotografía: Rodrigo Pulpeiro. Montaje: Pablo Barbieri. Música: Sergio Moure de Oteyza. Dirección de arte: Mariela Rípodas. Intérpretes: Ricardo DarínAlberto AmmannCalu Rivero, Arturo Puig.
 EL SILENCIO DE LAS MOSCAS (Venezuela, 93 min.) Documental.Marcelina (48 años) y Mercedes (56 años) viven en pueblos vecinos de comunidades agrícolas en Los Andes venezolanos. Ambas comparten la misma historia trágica: sus hijas adolescentes se suicidaron, al igual que muchas otras personas en esa zona rural.A través del recuerdo de sus pérdidas y de su aflicción, el film refleja un mundo de dolor tangible en donde el silencio se ha convertido en un rasgo muy significativo de este idílico y visualmente poderoso pero violento escenario natural.Dirección y guion: Eliézer Arias. Producción: Raul Bravo, Eliézer Arias, Charles Martínez. Fotografía: Gerard Uzcategui. Sonido: David De Luca. Montaje: Charles Martínez. Música: Leo Blanco. Distribución: Blancica.
 RODENCIA Y EL DIENTE DE LA PRINCESA (Perú – Argentina, 2013, 87 min.) Animación.Cuenta la historia de aventuras y amor del pequeño ratón Edam, torpe aprendiz de mago, y de la bella ratoncita Brie. Juntos deberán enfrentar los más variados peligros para obtener el poder que otorga el diente de una princesa humana. Con ese diente podrán derrotar al ejército del malvado Rotex, quien invadió Rodencia, el pacífico reino de los ratones, para dominarlos y quedarse con su tesoro.DirecciónDavid Bisbano. GuionRaquel Faraoni Marro y David Bisbano. Producción: Milton Guerrero, Casas De Las Peñas Rafael, Álvaro Urtizberea. Fotografía: Patricio Geraghty. Montaje: David Bisbano. Música: Panchi Quesada. Distribución: Amazonia Films.
 VAMOS (Venezuela, 2015, 93 min.) Documental.El film documenta parte de la preparación física a la que estuvieron sometidos el venezolano Maickel Melamed y el keniano Shadrack Maiyo, antes de participar en una de las competencias deportivas más importantes del mundo, el Maratón de Nueva York.Dirección y guion: Braulio Rodríguez. Producción: Alejandra Guerrero-Rocca. Fotografía: John Márquez. Montaje: Dester Linares. Música: Uly Millán. Intérpretes: Maickel Melamed, Shadrack Maiyo. Distribución: Cines Unidos