lunes, noviembre 24, 2014

Desde Guanare a Grecia y Chipre

Anibal Grunn lleva sus personajes al viejo  mundo europeo 
El Teatro Estable de Portuguesa y la Compañía Regional de Teatro de Portuguesa, nuevamente se enfrentarán al público de Europa. Respondiendo a una invitación oficial de las embajadas de la República Bolivariana de Venezuela en la República Helénica de Grecia y Chipre, las agrupaciones viajarán con tres espectáculos de su reportorio.
Desde este martes 25 de Noviembre y hasta el 14 de diciembre estarán  Carlos Arroyo (director), Wilfredo Peraza y Aníbal Grunn (actores de las piezas teatrales) viajando por el  viejo continente para enfrentar el reto de la actuación ante un público diferente, un público que habita en la cuna del teatro occidental.
Una excelente oportunidad para mostrar el teatro que se hace en Venezuela y en especial en el estado Portuguesa, es referencia obligada del teatro nacional.
Se trata de la Segunda Muestra Cultural Venezuela en Grecia 2014 , donde presentaran, en primer lugar, a su más reciente producción Robinson en la casa de Asterión,  de Tomás Jurado Zabala. Ahí Simón Rodríguez el ilustre maestro caraqueño se enfrenta en el momento de su muerte a sus culpas, tanto propias como ajenas y es sometido a un careo por parte de Asterión, el minotauro, que resguarda esa especie de laberinto, antes de responder a la salvación o a la condena eterna.
También mostrarán Compañeros de viaje, versión venezolana del  texto de   Carlos Gorostiza . Es la saga de  dos eternos amigos que se encuentran todos los días de su vida a tomar café, comer caramelos y discutir sobre lo cotidiano, el tiempo y sus equipos favoritos de beisbol, grandes rivales. Pero este día será diferente. Sus familias les harán cambiar el rumbo. Un nuevo destino definirá el futuro de ambos.
Tienen funciones programadas en Keratsíni Draptsóna (27/11), Víronas (28/11), Jaidári (29/11), Atenas (3/12),Kallithea (4/12) y Aghia Paraveskeví  (5/12).
Y como complemento tendrán presentaciones en la isla de Chipre con el espectáculo que este año cumple 10 años desde su estreno y que aún sigue en repertorio: A tu memoria,  la historia de “ese” hombrecito que durante cuarenta años de su vida estuvo al servicio de un gran actor y director, que esperó toda la vida un oportunidad para demostrar su talento. Pero el amigo murió y la oportunidad no le llegó nunca. Hoy lo visita en el cementerio y decide reclamarle lo que nunca se atrevió mientras vivía. Un reclamo lleno de dolor, de amor y de recuerdos.
El público griego y chipriota tendrán tradución simultánea al heleno.

sábado, noviembre 22, 2014

Llega Canción de Navidad con la fuerza del querer

Wilfredo Garcia en  rol protagónico
 Vuelve el montaje musico teatral  Canción de Navidad,  gracias al trabajo de AGOTeatro y Fundación Medatia, quienes  invitan a disfrutar el espectáculo de mayor tradición en Venezuela, este  año con banda musical.  
Cuenta su directora general, Virginia Aponte, que  durante la Navidad de 1999,  AGOTeatro presentó por primera vez  Canción de Navidad, basado en la novela de Charles Dickens. Se inició entonces una tradición que lleva ya 15 años de éxito. Adaptada por José Rafael Briceño,  se presentará en el Teatro Escena 8, sábados y domingos a las 3pm, entre el 29 de noviembre y el 21 de diciembre.
“Quienes tienen como tradición ver la obra cada Navidad se llevarán una agradable sorpresa con los cambios y novedades. Y quienes nunca la han visto no deben perder la oportunidad de disfrutar de un gran espectáculo para toda la familia. La música, con una banda conformada por talentosos músicos venezolanos, le añade magia a la puesta en escena”, comenta Wilfredo García, quien interpreta desde hace siete años al avaro Scrooge.
Cada temporada decembrina, actores de AGOTeatro y Teatro UCAB, títeres, canciones y efectos especiales se combinan para ofrecer al público caraqueño la historia del amargado Scrooge, y su sorprendente viaje de redención y solidaridad, que ha conmovido y emocionado a más de 15 mil espectadores en estos tres lustros. Como cada año, todas las funciones son a beneficio de la Fundación Medatia.
 Hacer  Canción de Navidad, cuenta la directora Aponte, fue plantear  un tema que le resultaba una respuesta de vida: Volver a empezar siempre, si somos capaces de comprender que hemos errado el camino. Leer el cuento de Dickens y sentir que el reto valía la pena en todos los sentidos fue una sola motivación. El impulso de tener algo importante que comunicar hizo saltar todos los inconvenientes y llegar al montaje de tales proporciones que hemos conseguido, en donde cada año nos reunimos más de 30 personas empeñadas en seguir batallando con la idea de que volver a empezar es posible y que la esperanza está en hacer el recorrido como compañeros de viaje y no como enemigos. Por otra parte, al tener Agoteatro el apoyo del Teatro de la Universidad Católica Andrés Bello (Tucab) ya sabíamos que hacer esto era posible porque contábamos con las personas dispuestas para acometer el reto. Así ha sido en estos 15 años, y así hemos logrado, no sólo  mantener  el montaje de  Canción de Navidad, sino el proyecto de teatro y educación en las comunidades”.
-¿Cómo hicieron esa producción y  las posteriores?
-Se comenzó en la gratuidad de todos los involucrados, sabiendo que hacer este esfuerzo  año tras año permitiría mantener viva la propuesta educativa tan necesaria para el país, y fue a través del esfuerzo conjunto de Agoteatro y Tucab que se conseguía el milagro de este musical que ha sido no sólo un espacio para decir lo que creemos sino que es un soporte económico para Medatia.
-¿Cuál es la respuesta comunitaria?
-La respuesta de las comunidades ante el trabajo de Medatia ha sido totalmente receptiva y exitosa. Respuesta  que nos llena de alegría y esperanza en un porvenir que deja de ser una utopía para establecerse como un método de trabajo. Además es una forma de crecimiento personal de aquellos que se involucran en el trabajo emprendido.
-¿Ha servido para las nuevas generaciones?
-Así ha sido, porque cada año se reúnen los nóveles actores del teatro universitario con aquellos profesionales que conforman Agoteatro y se foguean en un tú a tú con las exigencias de un trabajo que ha sabido hacer “del aprender haciendo” un método de aprendizaje y crecimiento personal. Esos jóvenes que se incorporan al trabajo de  Canción de Navidad, son también los encargados de llevar a las comunidades de Antímano, La Vega, Las Mayas y el Páramo Merideño, las posibilidades de talleres de teatro y educación los cuales han hecho posible la permanencia de Medatia como proyecto educativo.  Canción de Navidad  permite reunirnos en un sueño de encuentro para trabajar unidos por la esperanza de un mejor país.
-¿Cómo será la celebración de los 15?
-La celebración será ratificar el sueño de Medatia; ya que “Todo se puede con la fuerza del querer”. Y lo demuestran los jóvenes músicos que se incorporan al montaje este año. Gracias a ellos, será posible que la música sea en vivo.  Canción de Navidad en este año 2014 tendrá ese regalo para todos.
-¿Cómo se logra este nuevo reto?
-Volviendo a encontrar en la juventud el mayor recurso que tenemos y es el de la entrega de todo por un sueño de porvenir para una Venezuela que aparentemente se ha quedado sin sueños. Y por eso volver a comenzar a partir de reconocer nuestros errores es la reflexión que año tras año nos deja el personaje central de Canción de Navidad, ya que el avaro de  Scrooge,  recobra al niño perdido en su ancianidad y se abre de nuevo a la vida con un corazón tocado por la esperanza en el encuentro y la reconciliación y sobretodo en el amor escrito en mayúscula, por aquellos que siempre rechazó. Todo es posible en la gratuidad y así empezó  y ha seguido  Canción de Navidad.
-¿Existe mayor celebración que la de seguir creyendo?
-Sí y gracias a los periodistas culturales por creer  en nosotros…y por permitir siempre que este esfuerzo se conozca y se haga parte de otras personas que año tras año han seguido asistiendo a ver nuestro trabajo.     
Medatia  
 En Medatia, con más de 100 miembros activos, se habilitan unos 25 talleres al año que benefician a unas 2.500 personas, entre niños y jóvenes participantes, más espectadores de las obras o cogestores de los programas, gracias al trabajo voluntario de unos 50 facilitadores en procesos de formación constante. Movidos por la fuerza del querer, como reza la enseñanza yekuana. Medatia toma su nombre de la figura de un héroe indígena venezolano que ilustra la necesidad de un colectivo de estudiantes y profesionales por llevar su arte más allá de las paredes de los recintos universitarios y dar respuesta, sin otra justificación que el amor, a las necesidades más inmediatas de su entorno. Con el objetivo de facilitar experiencias de educación no-formal a través de las artes escénicas nace esta iniciativa, en 1995, de la mano de profesores de la Universidad Católica Andrés Bello, Universidad Central de Venezuela, Virginia Aponte y el artista Juan Félix Sánchez, quien donó en San Rafael de Mucuchíes,  el terreno sobre el cual se edificó la sede de la organización, gracias a un esfuerzo grupal de capacitación en albañilería, electricidad, carpintería y plomería ofrecido a jóvenes desertores de la educación formal de dicha comunidad.

Bernarda Alba 2014

Federico García Lorca y su  melodrama La casa de Bernarda Alba (1936)   son entes conspicuos del mejor teatro venezolano antifascista desde hace 60 años. Alberto de Paz y Mateos lo estrena el 23 y 24 de octubre de 1954 en el  Municipal de Caracas,  después que Margarita Xirgú lo hace el 8 de marzo de 1945 en el   Avenida de Buenos Aires. Y ahora Vladimir Vera presenta audaz, respetuosa y minimalista versión para festejar los 43 años de la fundación Rajatabla, a partir del 13 de noviembre de 2014.
Los teatreros Horacio Peterson, Ibrahim Guerra, José Ignacio Cabrujas, Iraida Tapias, Orlando Arocha y hasta Javier Vidal exhibieron versiones de La casa de Bernarda Alba donde se abordan temas que para la sociedad del siglo XXI son cotidianos: represión y   libertad,  abuso de poder,  prejuicios sociales frente a la mujer para negarles el libre albedrío y la violencia frente a la disensión.
Esta obra es la saga de cinco damas condenadas a no conocer varón, quienes obedecen a una madre tirana encerrada en su casona y prisionera del qué dirán. Un hombre, no visible, es el verdugo de las pasiones de esas mujeres que se consumen por la envidia, el deseo, el odio, y las ansias del poder, todo en medio de una atmosfera de agonía y muerte. Es la fábula de Bernarda Alba y sus hijas enamoradas de Pepe el romano. Una madre que no cree si no en lo que ve y dispuesta a sacrificar incluso a sus hijas con tal que se respete el código del honor español, consecuencia de medievales conductas de comportamientos sexuales, normados por la hipócrita moral del catolicismo.
El dramaturgo usa  el realismo escénico y lo utiliza  para plantear  metáforas sobre su España,   espejo de la crispada República Española, amenazada por un golpe de Estado que trata de impedir cualquier cambio, pero donde Adela, una joven lucha contra una sociedad basada en  apariencias y en  superioridad jurídica de los machos sobre las féminas, al tiempo que reivindica  su derecho a la libertad sexual. La pieza denuncia el abuso de poder,  la represión, a  la libertad de ser y/o de expresarse, maltrato a la mujer,  el temor al Eros, de los seres castradores, la autodestrucción de la soberbia,  el fracaso de la desesperanza,  el accionar contra la propia esperanza y la de los otros.
Vera se ciñó al texto y recreó  didascalias  para mostrar a hombres y mujeres con  torsos desnudos en  coros alegres y funerarios que acompañan a todo el espectáculo y crean así una atmósfera viscosa que atrapa a  las  hijas de Bernarda y su servidumbre; este, además del ritmo siempre creciente del espectáculo, son aportes del director, quien logra el montaje  con cinco sillas Thonet y una mesita como únicos elementos escenográficos,  además usa un espacio   en blanco y negro, carcelario, donde se desarrolla el melodrama de cinco mujeres o de un país.
 Imposible dejar de nombrar al valioso elenco actoral integrado por Francis Rueda, Nyrma Prieto y Fedora Freites en los roles básicos de Bernarda Alba, La Poncia y Martirio, además de Myriam Pareja, Adriana Bustamante, Graziella Mazzone, Daniela Leal y Valentina Garrido en las caracterizaciones de la abuela María Josefa, Angustias, Magdalena, Amelia y la enamoradiza y suicida Adela. Un elenco bien apuntalado con Evelia Di Genaro, Mayra Santos,  Katya Ramos y un grupete de alumnos y alumnas de los talleres de la Fundación Rajatabla. Un trabajo global valioso y entregado de lleno a reproducir la atmósfera de lo que legó Federico García Lorca contra el fascismo, ese que lo mató físicamente, más nada, hace 78 años.
Este espectáculo sale de cartelera este domingo y será en enero o febrero de 2015 que volverá a escena.

viernes, noviembre 14, 2014

Otro espíritu burlón

Siete actores para una historia de fantasmas con  final  feliz
El productor es la estrella del teatro. Así lo dice  Carlos Giménez ante las nuevas generaciones de teatreros, en 1991: “el productor debe ser el soporte principal de la acción artística, generador de proyectos, el que más necesita y espera la comunidad del espectáculo, finalmente el alter ego del artista”.
A 23 años de esas palabras, el teatro venezolano ha cambiado en cantidad, calidad y hasta sus financiamientos son diversos, porque se solidificó el teatro comercial y brotaron varios productores, dentro de los cuales destacan los caraqueños Carlos Scoffio (en un año de trabajo lleva siete producciones) y Eduardo Fermín, con ocho años de labores para una quincena de montajes.
Y es precisamente de Fermín (33 años) el espectáculo El espíritu burlón (Blithe Spirit)  que hace temporada en Teatro Trasnocho, dirigido por Basilio Álvarez. El cual muestra al exitoso novelista Carlos (Rafael Romero), aprendiendo ciencias ocultas por una novela que escribe, para lo que  organiza una sesión de espiritismo, en su casa,  con la  Madame Arcanos (Amanda Gutiérrez);ella  inesperadamente convoca al ánima de Elvira (Nohely Arteaga), la primera esposa del escritor, fallecida siete años atrás. La médium abandona la residencia sin saber lo ocurrido, porque solo Carlos puede ver y escuchar a Elvira, y su segunda esposa, Ruth (Catherina Cardozo), sólo cree lo que pasa  cuando comienza a ver eventos extraños en el hogar. Para complicar más las cosas, a la acción se suman  el Dr. Bradman (Alejo Felipe), la Sra. Bradman (Virginia Urdaneta) y la torpe criada Edith (Sandra Yajure), ocasionando disparatados enredos con los espíritus que ahí aparecen, visualizados también por el público.  
Y con respeto a El espíritu burlón, original del británico Nöel Coward (16.12.1899/ 26.03.1973), versión de Julio Quintanilla, debemos afirmar que es una obra teatralmente perfecta y desde que se estrenó en 1941 ha contado con el aplauso del público y la crítica mundial. Su estructura, una muestra de la mejor carpintería teatral, como diría José Monleón, va plasmando sus situaciones en el plano real y en el mágico, hasta que se dan todos los desenlaces deseados. Es, pues, un buen cuento, con fantasmas, bien realizado y con finas actuaciones desopilantes, especialmente Eva Gutiérrez y  Nohely Arteaga por sus rocambolescos personajes. Todo eso ayuda a la buena digestión del montaje que busca entretener con las más añejas tradiciones del mundo mítico religioso.

Fermín asegura  que el teatro tiene futuro y espera que se haga cada día más y mejor teatro, y que más gente se meta en el negocio y se abran más salas. “Para mí todo espectáculo para el cual se venda un boleto es comercial. Lo que distingue uno del otro son las propuestas, el enfoque que se le dé, la promoción y la publicidad, además de un manejo inteligente de las redes sociales”.

Dos escaleras teatrales al cielo

"Abuelo meu"  la obra venezolana  más destacada
Del 11 al 19 del pasado  octubre, no menos de 500 personas hicieron posible la realización y el disfrute XXII de Festival de Teatro Interclubes Bejayad (Unidos) en homenaje a la promotora cultural Dita Cohen. Con optimismo y alegría, los organizadores por la Sociedad Hebraica (Yves Bitton y Morella Biaggini) hicieron posible esa fiesta lúdica y cultural con la vigorosa participación de 11 elencos. Todos planificaron y mostraron sus variopintos espectáculos en varios escenarios caraqueños, empeñados en demostrar que mientras soñemos viviremos y podremos además construir  un futuro.  
Este evento, único en el medio teatral venezolano porque se realiza sin cesar desde hace 22 años, busca estimular el trabajo cultural en los clubes, así como promover los intercambios entre las agrupaciones, fomentar las relaciones con todo el medio teatral y finalmente premiar el trabajo artístico mostrado.
De los 11 espectáculos vistos destacamos dos por su prédica humanista y religiosa. Nos referimos a  La escalera de Jacobo, producción de la Sociedad Hebraica,  y Abuelo meu  del grupo Escénic del Centre Catalán, producciones que merecen ser exhibidas de nuevo en las respectivas sedes de las agrupaciones.
Arturo Rodríguez Millet, autor y actor principal de Abuelo meu  considera que a lo largo de los cuatro últimos años, en los que ha tenido oportunidad de participar en el  Festival de Teatro Interclubes, ha visto “una sostenida tendencia a elevar el nivel de las diversas propuestas estéticas de cada uno de los grupos participantes, en muchos casos –incluso- superiores a más de una propuesta de lo que reconocemos como teatro profesional. Con la intención de proyectar esta hermosa realidad más allá de nuestros escenarios naturales,  nuestro grupo propuso en el marco de la  organización de la XXI edición del Festival el año 2013, la organización de un post-festival con la presentación de las obras ganadoras en salas comerciales. Sin embargo, las limitaciones económicas y cierto infundado pudor por parte de los participantes, amén de la carencia de políticas y espacios comunitarios abiertos para tales iniciativas, hicieron imposible alcanzar esa meta para entonces. No obstante, no cesamos en nuestro empeño y pienso que finalmente lograremos la suma de voluntades suficientes para alcanzar ese objetivo”.
-¿Recomendaciones para nuevas generaciones?
-Estudiar, observar, leer, permanecer con los ojos muy abiertos ante el mundo global y estimular el sentido crítico propio. Por ningún concepto rendirse ante corrientes que pretendan imprimir una línea de pensamiento cerrada y comprometida a ninguna corriente excluyente, ni mucho menos dejarse tentar por las opciones del teatro complaciente que genera el aplauso fácil en vez de la reflexión y el auto cuestionamiento. El teatro es un compromiso que, desde la ficción, nos exige darle luz a la realidad factible. Quién se dedique al teatro debe prepararse para eso.
-¿Abuelo meu es su primera obra?   
-Sí, en efecto, es la primera que escribo para teatro y tanto el director como el resto de los integrantes de nuestro grupo mostraron mucho entusiasmo y compromiso para convertir su montaje en una realidad.
ABUELO MEU
El septuagenario Bartomeu Bofill sobrevivió dos años a su viudez y agoniza rodeado de su descendencia. Reposa en su cama y lo  acompañan sus tres hijas, un joven adoptado por una de ellas y una nieta. Todos analizan lo que fueron sus vidas y resaltan las relaciones que tuvieron con el progenitor, al tiempo que desnudan sus personalidades y rememoran sus frustraciones. Pero hay un personaje fantástico, el fantasma corporizado  de una nieta que murió años atrás, tras vivir como quiso y pudo, se pasea por la escena refutando algunos juicios emitidos por sus familiares y a la espera del desenlace, cuando se llevará el espíritu del abuelo  y lo ayudará a subir la escalera de Jacobo que los aguarda: ella, ha superado unos peldaños y él recién comienza. Ahí el moribundo revive y se marcha con quien lo espera, porque el teatro muestra lo que los ojos normales no ven. Este es el argumento de la aleccionadora pieza  Abuelo meu,  escrita y protagonizada por Arturo  Rodríguez  Milliet, puesta en escena por Eduardo Gulino y exhibida en el XXII Festival Interclubes de Teatro 2014, cuyo jurado le concedió una mención especial por la calidad de su texto y la solidez de su puesta en escena.
INVITACIÓN DE DIOS
 La escalera de Jacobo,  producida por el Nuevo Grupo de  Hebraica, y exhibida bajo la dirección de Johnny Gavlovski, es aleccionadora cátedra con las sagas de la comunidad judía y sus peculiares enseñanzas para continuar la vida y así subir, paso a paso, la bíblica escalera  que Dios le ofreció a Jacob, para ascender al cielo  (Génesis,28,11-19/Juan 1:51). Es una prédica sobre el devenir del hombre y su  inevitable destino final: salvarse o condenarse. Ahí, una vez más, el pueblo de Dios asume su destino y lucha para no dejarse vencer jamás y ascender la escalera. Magnifico teatro didáctico como  varias veces le hemos visto a Gavlovski, infatigable y versátil teatrero que toma textos de Elie Wiesel (Hombres de Dios) sobre la escalera de Jacobo y los cruza con fragmentos de   No puedo imaginar el mañanaHáblame como la lluvia y déjame escuchar   La marquesa de Lankspur Lotion, obras breves de  Tennessee Williams. Ahí, los horrores del Holocausto, como Treblinka, y los valientes del bund recordaron a los venezolanos que la maldad humana persiste, como se materializó con los totalitarismos de la Segunda Guerra Mundial.
MICROBIOGRAFIA

Arturo Rodríguez Milliet  nació en Caracas el 11 de mayo de 1.957. Médico cirujano (UCV Escuela Vargas, 1.983) y psiquiatra (UCV Hospital Vargas, 1.989). Jefe Servicio Médico RCTV (1.986-2.007). Psiquiatra Centro Médico de Caracas y Unidad de Psicoterapia Cognitiva y Sexual. Profesor invitado post grado de Psiquiatría, UCV Hospital psiquiátrico de Caracas. Co-autor junto a Luzmaya Colina del libro Terapia cognitiva para los trastornos de personalidad. Ed. El Nacional. Premio Mejor Actor Principal XIX Festival de Teatro Interclubes 2.011. Premio Mejor Actor Principal XX Festival de Teatro Interclubes 2.012. Segundo lugar en categoría relato en el  I Concurso  Internacional de Poesía y Relato Ramón Ataz. 2.014 del  foro literario “Editorial al aire”. Mención Especial por la obra  Abuelo meu, XXII Festival de Teatro Interclubes 2.014.

sábado, noviembre 08, 2014

La española ciclista patafísica

Portada de la nuev a novela  del venezolano Edgar Borges
Devoramos, o rumiamos, La ciclista de las soluciones imaginarias o, como la rebautizamos,  La ciclista patafísica; la densidad de su narración y lo apasionante su temática así lo exigía. Fue como toparnos con los textos actualizados de Frank Kafka y además tomamos aire releyendo a nuestro Julio Garmendia. Así equiparamos al novelista Edgar Borges (Caracas, 1966), porque ha creado otro mundo fantástico con asideros en la realidad de una metáfora sobre la alienación en el siglo XXI, esa que existe pero que en ocasiones no se deja asir. Ahora en España las bicicletas están más de moda porque todos quieren ser como la protagonista, una reencarnación de la inolvidable patafísica hecha novela, gran desafío a la muerte de la imaginación, de la rutina y la rigidez de la realidad.
Borges, vía Internet, reitera que desde el 2007, al instalarse en España, le han publicado cuatro novelas y dos libros de apuntes; también comenzó la traducción y publicación al italiano de su  relato  La contemplazione.
-¿Cómo nació “La ciclista…”?
-  La ciclista…  nace de mi necesidad de resistencia ante los días repetidos, la rutina como condena. La historia y los personajes son parte de esa condena que parece una rueda de nunca acabar. El señor Silva es un funcionario público condenado a repetir una forma de cotidianidad que tiene mandato de destino.  La ciclista… llega para abrir un espacio hacia otras posibilidades. El señor Silva sufre de “el mal de la mirada trastocada”, esto le hace ver el pasado y escuchar el presente. A este hombre le vienen estas crisis cuando su esposa lo enfrenta, pero en realidad ella, arquitecta de profesión y docente de conveniencia, lo que pretende es dominar la realidad de este sujeto. Laura, la esposa, es aliada del señor Burgos, un contratista que maneja los hilos del ayuntamiento. Estos dos personajes son aliados en esto de manipular la realidad de las personas. En la novela se manejan frases claves que van integrando los por qué de la historia: “el mal de la mirada trastocada”; “el barrio de los días repetidos”; “la realidad de nuestro barrio” y “el sentido ciclístico de la salvación”. Quienes me lean comprenderán esto que aquí explico.
-¿Se nota eso en  La ciclista…”?
- Es posible que algunos autores estemos buscando las piezas rotas de las relaciones familiares. En mi caso,  La ciclista…  tiene varios entramados que van circulando por los bordes de la historia central que cuenta la novela. El señor Silva y ella son los dos extremos de una conexión. Él representa el hastío y ella la imaginación. La novela la narro desde la primera persona para que el lector conozca al señor Silva, este hombre cuenta su paciencia ante el hastío, sus recuerdos en el México de las emociones que dejó atrás, su muerte en vida en la España que no sueña; la forma cómo la esposa le cambia los días y los acontecimientos para adormecerlo en el tiempo y en el espacio. El señor Silva es un desubicado social que sabe que la vida se le cae a pedazos pero no hace nada por evitarlo. Cada día más, los vecinos le marcan la distancia que la sociedad le suele marcar a los desubicados. El señor Silva pretenderá superar su enfermedad cuando descubre los movimientos de  La ciclista…. Esta mujer aparece para cambiarle la vida a este hombre.  La ciclista… es un llamado, es una mujer que desde su bicicleta le dice al señor Silva, ese funcionario público que jamás se acercó ni siquiera a un triciclo: “Súbete, es tu hora, pedalea”.
-¿Qué busca  transmitir?
-La necesidad de un sujeto de huir hacia adelante para cambiar su realidad, esquivando todas las callejuelas que, a modo de laberinto, le construirán los obreros de su barrio al servicio del señor Burgos.
-¿Qué cuantos libros proyecta?
- La creación de mis libros no la proyecto en un conjunto, voy paso a paso, libro a libro, y esto sólo cuando tengo definida una idea a desarrollar. Los planes son muchos, algunos tienen que ver con traducciones, otros con viajes.
-¿Cómo es su proceso?
- El proceso parte de la observación cotidiana, luego necesito trastocar ese acontecimiento observado y convertirlo en otra posibilidad de realidad. Me gusta llenar los espacios vacíos con otras formas de historias, de recuerdos. Casi siempre parto de una realidad que deseo cambiar. Y es ahí cuando la palabra se me asemeja a un hecho científico, a una operación matemática. Pensar en palabras para llenar espacios vacíos es como pensar en números para descifrar un problema.
-¿Cómo van las traducciones?
- Las traducciones van bien, con sus tiempos. El pasado año salió  La contemplazione, en diciembre o enero debe salir la traducción al italiano de El hombre no mediático que leía a Peter Handke. El resto son trabajos de traducción que se adelantan al francés y al inglés. Trabajaba con una agente pero ahora lo hago con una periodista.
Discriminaciones
Edgar considera que la sociedad actual, por los propios intereses generales, debe centrarse en defender los derechos integrales de la humanidad. “Ya no se trata de racismo ni de machismo por mucho que estas expresiones sigan latentes en sectores retrógradas, el gran atentado del poder global en el siglo XXI se practica contra la humanidad en su conjunto. Somos seres humanos y por lo tanto debemos oponernos a toda forma de maltrato que se genere contra el otro. Nos separan en las formas de discriminación como también en las formas de respuestas. Siendo socios de un determinado club de lucha no vamos a poder enfrentar los retos generales del planeta. La humanidad, hoy más que nunca, debe ser la gran causa de cada sujeto como de cada barrio. Mis compatriotas me tratan bien, pero igual me relaciono con personas de todas las nacionalidades. La amistad nace de la actitud y la confianza, no de los nexos ni de las nacionalidades”.
Polillas
No le preocupa ya que no lo editen en Venezuela. Ahora le preocupa más un asunto integral del país cultural. “Lo que poco se dice es que Venezuela desde los gobiernos anteriores a Chávez ya estaba secuestrada culturalmente. Un grupo de polillas asumió el hecho cultural como suyo, tanto en lo público como en lo privado. Y esas mismas polillas invadieron el proyecto de Chávez. Por ello no se ha concretado un cambio radical como se esperaba. Por ello se mantiene una estructura nociva que no soluciona lo cultural de fondo porque lo maquilla todo para proteger a los amigos del “club de todo para ellos”. No quiero generalizar pero si se indaga un poco se descubrirá que los mismos que trabajan en la gerencia cultural del Estado, en los gobiernos anteriores asumían los comités de lectura de las editoriales privadas. Y mucha de esa mafia sigue enquistada en uno y otro bando. Por eso no les interesa publicar a escritores que no somos sus amigos. Por eso se mantiene el ruido y se cubre la solución”.


Javier Vidal revive a Isaac Chocrón

Vidal muestra el vodevil "Asia y el lejano oriente"
A tres años del mutis de Isaac Chocrón, su familia elegida (los amigos) lo recuerdan con su teatro y premian  a los mejores que siguen en la brega por el arte venezolano, tal es el caso del director y actor Javier Vidal quien exhibe -en la sala Trasnocho- su pieza Asia y el lejano oriente, la cual muestra como un pueblo puede ser capaz de vender a su país.
LUCHADOR
Vidal predica que Chocrón es nuestra gran referencia dramatúrgica contemporánea. No hay otro. Ya les tocará a los teatrólogos darle la razón a su axioma tan alejado de esa postmodernidad donde “el todo vale”  triunfa sobre el esfuerzo, el intelecto y la belleza. “Un perfeccionista que jamás se paralizó en un país donde la laxitud se imponía como vergonzante característica. Luchó por conseguir la oración perfecta, sin saber que escribía piezas irreprensibles. Magras, agridulces, sesgadas, jamás directas, de soslayo político e ideológico. Su trayecto fue el espejo de una época que iba transparentando un país y una mirada no exenta de cinismo y compasión. Los navegaos (2006), su última pieza, es el resumen de toda esa vigencia, ese recorrido y ese país al cual siempre le escribió y en donde siempre encontró su caja de resonancias”.
FUNDADOR
Chocrón no sólo triunfó en el teatro sino en todas sus artesanías, enfatiza Vidal, pero  lo que quizá logró con mayor éxito o igualdad a su dramaturgia fue la gerencia.  Como Santa Teresa  -su musa católica- fue un fundador: El Nuevo Grupo; la Asociación Venezolana de Profesionales del Teatro; la colección Teatro de Monte Ávila, La Compañía Nacional de Teatro; las unidades curriculares de “Shakespeare” y “norteamericano” de la Escuela de Arte de la UCV.; las cátedras de Teatro latinoamericano del Post-Grado de Humanidades de la misma Alma Mater.
VODEVIL
Aclara Vidal que Mónica y el florentino (1959) es la pieza teatral que Chocrón escribe después de ver en las librerías su fundacional texto narrativo Pasaje (1956) que firmara por primera y única vez como I.E. Chocrón. “Fue a instancias del director Romeo Costea que este joven Isaac de 29 años de edad revelara a los caraqueños la primera obra de quien con el paso del tiempo se convertiría en el referente de la dramaturgia contemporánea venezolana de trascendencia global”.
Subraya que con Asia y el lejano oriente (1965) se coloca dentro de la dramaturgia más sólida y su respeto como tal lo lleva a fundar El Nuevo Grupo al lado de Chalbaud y Cabrujas. “Teniendo la pieza casi el medio cupón, la sumimos como clásico y sin apenas tocarla, y le dimos ese empujón que buscaba cuando nos advertía en su acotación inicial el deber de ser interpretada como un vodevil. Pieza fragmentada, lúdica y hasta juvenil, va armando un rompecabezas que el espectador va a completar para visualizar el país que dejará de serlo porque sus habitantes deciden venderlo y repartirse la ganancia entre todos. Pero lo hermoso de este texto de Chocrón es que todo esto se hilvana bajo las sábanas, como todos sus conflictos: velados. En esta ocasión la catarsis se da por medio de la catástasis: la purificación en el espectador, por medio del humor, al observar la catástrofe del anti-héroe. Estamos, pues, viendo una comedia que Chocrón, con sus artísticas parabólicas, nos lo anunciaba medio siglo antes de su consumación”.
“Después de Asia y el lejano oriente viene OK  donde ya no se vende un país sino un hombre, cheque en mano. Con esta pieza renuncia a su carrera de economista y se dedicará exclusivamente al teatro hasta el final de sus días. Todo un privilegio. Todo un compromiso”.
LA FICH
Isaac Chocrón jamás entregó testigo en la larga carrera de fondo que trazó como proyecto y trayectoria de vida. Un dramaturgo de fondo, no de springs de 100 metros. Jamás abandonó la pista y siguió jugando el juego que todos jugamos, recorriendo con la rebeldía sensual y sin estridencias, a paso de transeúnte civil, hasta que entró a la inmortalidad con sus obras el 6 de noviembre de 2011. Su legado lo integran casi 30 textos y la Fundación Isaac Chocrón (FICH), que preside Vidal, está para estimular la nueva dramaturgia e incentivar  nuevas lecturas de la obra chocroniana. Al conmemorarse tres años de su partida premia al joven (26 años), Fernando Azpúrua, que, como el autor de  Mónica y el florentino, está presto a ser un chocroniano sin Chocrón.



Regresó Samuel Robinson

El  minotauro Asterión  y Samuel Robinson.
A instancias de José Ignacio Cabrujas, quien la dirigió  y con la complicidad de los actores Flavio Caballero y Fausto Verdial, Isaac Chocrón (Maracay, 25 de septiembre/Caracas, 6 de noviembre de 2011) escribió y estrenó el 3 de marzo de 1983, en la sala Juana Sujo del Nuevo Grupo, la singular elegía al Libertador en su Bicentenario: Simón. Lúdica comedia que muestra al joven Bolívar y su maestro Simón Rodríguez en histórico recorrido entre París y Roma, durante los años 1804  y 1805, entre  la coronación de Napoleón y el juramento en el Monte Sacro.    
Ahora Simón Rodríguez, o Samuel Robinson (nombre que usa tras la ruina de la conspiración de Gual y España, 1797), retorna como hermoso ente teatral gracias al autor Tomás Jurado Zavala, el director Carlos Arroyo y los comediantes Aníbal Grunn y Wilfredo Peraza, quienes mostraron en la sala Antonieta Colon, la asombrosa función 13 del espectáculo Robinson en la casa de Asterión, dentro de la 14 Muestra Internacional de las Comunidades de Caracas, que organiza Alberto Ravara.
Robinson en la casa de Asterión, producción de la Compañía Regional de Portuguesa, reivindica a Simón Rodríguez y lo exalta como lo que fue: gran pensador, revolucionario que desafió a toda la naciente sociedad latinoamericana al desarrollar y poner en práctica, arriesgando  hasta su vida misma, por su original concepción- bajo la influencia de Jean Jacques Rousseau-  lo que deseaba: educar a las nuevas naciones liberadas del yugo español por la espada de Bolívar y sus generales. Educación para derrumbar la herencia colonial y formar auténticos ciudadanos republicanos como seres del conocimiento y expertos en diversos oficios.
Jurado Zavala ficciona y combina al mitológico Asterión, según el cuento de Jorge Luis Borges, con las peripecias del brillante intelectual (Caracas,28 de octubre de 1769/Amotape,Perú,28 de febrero de 1854), e invita al espectador a revisar sus conocimientos sobre quien “enseñaba divirtiendo”.
El espectáculo, creado en Guanare, se desarrolla en un espacio vacío y sobre un piso que reproduce, con líneas blancas, al laberinto del minotauro de Creta, donde irrumpe Robinson para enfrentarse con el Asterión (hombre con cabeza de toro),  momentos antes de morir  y drenar sus fracasos y las culpas de quienes a lo largo de su vida  tuvieron que ver con la ruina de los mismos, con el mariscal Sucre a la cabeza. 
Gracias a la concepción minimalista del montaje y la desenfada  actuación  de Aníbal y Wilfredo, lo vemos  desafiar  a quienes  lo acusaron de ladrón, de hereje, de promiscuo, cuando su objetivo era educar y crear hombres libres para formar verdaderas repúblicas en la América española. Al final se da cuenta que su salvación está en sus escritos que leyó tantas veces y que nadie supo comprender. Logra demostrar una vez más que, el hombre es grande y trasciende en la historia y el tiempo por sus pensamientos y   sus saberes.
La saga y el legado de Simon Rodríguez o Samuel Robinson no se perdieron en los largos y angustiosos 200 años de historia de esta república. Es una referencia obligatoria en todo lo referente a la educación de la sociedad y es por eso que en Caracas, hacia octubre de 1971, se fundó la Universidad Nacional Experimental Simon Rodríguez  y en más reciente fecha  se creó la Misión Robinson, un programa social del gobierno nacional durante la presidencia del comandante Hugo Chávez.

¡Creemos que hay Simón Rodríguez o Samuel Robinson para muchas décadas más!

lunes, noviembre 03, 2014

Fundarte elige grupos para Festival de Teatro de Caracas 2015

En  enero del 2015 se conocerán las agrupaciones venezolanas que intervendrán en  el IV Festival de Teatro de Caracas, además de los elencos internacionales ya invitados. La información  se desprende una entrevista que dio Freddy Ñáñez al diario Ciudad Caracas.
 Fundarte (Fundación para la Cultura y las Artes de la Alcaldía de Caracas) recibió 505 propuestas de montajes para su puesta en escena durante el Festival de Teatro de Caracas 2015, tras una convocatoria que estuvo abierta durante el mes de octubre. Agrupaciones de artes escénicas de 20 estados del país manifestaron su interés de estar presentes en la fiesta cultural.
Así lo informó el presidente de Fundarte, Freddy Ñáñez, quien puntualizo que lo que sigue es una instancia de evaluación que tiene como canon la calidad universal, aunada a criterios que premian el riesgo, la innovación y las singularidades manifiestas en cada propuesta.
“Nuestro Festival, desde su nacimiento, se ha caracterizado por ser la más amplia y grande selección de las artes escénicas nacionales. Cada edición conforma un súper catálogo de entre 100 y 150 compañías, que son en el fondo propuestas estéticas (…) Esperamos contar con la misma cantidad de compañías nacionales que en años anteriores, en esta muestra que suma por vez primera al teatro del mundo. En enero de 2015 tendremos lista la selección”, manifestó.
Sobre las temáticas de las propuestas, Ñáñez apuntó que no existe una tendencia dominante: “Esa es una característica positiva del teatro nacional que lo hace inclasificable por su pluralidad. Quizá tenga que ver con que en nuestro país prevalece la tradición de las compañías, los grupos; que en su permanencia apuestan, buscan, retoman lenguajes escénicos. Acá hay de todo menos esnobismos”.
En el caso de las obras para los consentidos de la casa, expuso: “Recibimos un total de 100 obras pensadas para niñas, niños y adolescentes. Ha crecido la oferta de propuestas, pero debo decir que sigue siendo nuestra debilidad como sector. Creo que las políticas hacia la creación deben privilegiar la producción de espectáculos de calidad pensados para este público”.
El servidor público indicó que Distrito Capital es la región de la que más propuestas se recibieron, con un número que asciende a las 230, seguido de Miranda con 91. “Esto se explica por la densidad poblacional. Después tienes una participación más pareja de las provincias. Particularmente, estoy muy emocionado por la participación de Delta Amacuro con un espectáculo del pueblo Pemón”.
Una suerte de medición
Ñáñez reflexionó sobre la importancia que tiene la apertura de este tipo de convocatorias: “Desde el punto de vista de quienes ejecutamos políticas públicas es de mucho valor esta suerte de medición. En primer lugar, sirve como indicador geo-referencial. No sólo te permite saber cuántas compañías están activas en el país y cuál es la índole del teatro nacional, sino indagar en las razones por las cuales hay más teatro en la zona central que en la andina u oriental, por ejemplo; para pensar y actuar en consecuencia. La convocatoria también cohesiona a ese país teatral que se confronta y encuentra muy pocas veces. Por último, hay un ejercicio implícito de participación que es un carácter muy positivo de este momento cultural”.
“El alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, desde el comienzo le imprimió al rescate de los espacios públicos una vinculación directa con las artes. Para él la creación de una nueva ciudadanía pasa por la renovación de los afectos que nos unen al lugar, su memoria, su porvenir: sus símbolos. No por casualidad las salas y los cines tuvieron un lugar privilegiado en esta primera etapa de reconstrucción de Caracas. Jorge lo dice cotidianamente: ‘el teatro es el arte de la ciudad por excelencia’. Es cierto que el Festival (en sus tres ediciones) ha sido el momento estelar de la escena nacional pero el creciente entusiasmo y compromiso de las compañías no puede entenderse sin esta vinculación originaria”, expresó el presidente de Fundarte.
Agregó: “No olvidemos que la Alcaldía de Caracas, junto al GDC, creó un circuito de salas, no menos de 20, el cual sirve a los ciudadanos y a los creadores como espacio permanente de interacción. Siendo justos, esta programación permanente es el mayor de los logros. Luego están los criterios pluralistas del circuito. Hoy podemos hablar de una escena nacional que ha sabido sortear los difíciles maniqueísmos de la polarización simple y se ha sumado a pensar el país desde disímiles tesis, estéticas e ideologías, sin desbordarse en la intolerancia. Tengamos presentes que en marzo pasado todo el sector teatral apostó al festival y no a la irracionalidad que quiso tentarlo”.
La paz cuenta
Luego de la primera edición del concurso de narrativa La Paz es lo que cuenta, Fundarte decidió abrir una nueva convocatoria que cerró en octubre pasado con 70 textos recibidos.
Así lo indicó el presidente de Fundarte, Freddy Ñáñez, quien acotó que recibieron propuestas de 10 estados del país. “La convocatoria fue cuantiosa, pero la calidad verdadera de estos números reside en que ningún autor está participando por dinero sino por el placer y el compromiso de aportar a la sensibilidad y la razón pacífica”.

Informó que el veredicto de los ganadores se anunciará la segunda semana de diciembre. “Nosotros creemos en una paz concreta: producto de la justicia social. Pero sabemos que ésta no vendrá de forma automática aun cuando se superen las iniquidades materiales que combatimos. Hay que crear referentes simbólicos, teóricos, estéticos para que la paz sea un programa realizable. Una subjetividad nueva sólo puede ser anunciada desde el arte y la filosofía en tanto que proyectos de un mejor vivir. Este concurso, con sus modestas posibilidades, pretende hacer legible estas ideas y estos afectos que entienden la paz como posibilidad de existencia”, refirió Ñáñez.

viernes, octubre 31, 2014

¿Tequila o Ron?

Soto, González  y  Cortez  en  un   melodrama  sobre la inmigración
Los artistas venezolanos Diego y Carlota, acompañados por su hijo Federico, se instalaron en Ciudad de México para construir un futuro al tamaño de sus necesidades y anhelos; se cansaron de trabajar, soñarlo y no lograrlo. A los pocos meses de tal inmigración comienzan a sufrir la penuria preñada de soledades existenciales (tienen más de 20 años de casados), agudizadas porque no atrapan trabajos cónsonos ni medianamente remunerados y día a día merman los dólares  (rasparon las tarjetas de crédito). Entran en crisis y  buscan salidas a sus miserias de inmigrantes pobres y sin amigos (hasta en Facebook los ignoran), en medio de atmósferas recargadas de nostalgia o saudades.
De eso trata la patética saga teatral  ¿Tequila o Ron?, de Gennys Pérez (Barquisimeto, 1969),  encarnada magistralmente por los actores Henry Soto y Verónica Cortez  en el Centro Cultural BOD, con creativa puesta en escena que logra José Jesús González. Excelente y aleccionadora pieza  que -su autora ahora vive en México con su vástago Néstor Luis - muestra a una minifamilia inmigrante que no ha tenido suerte ni suficientes divisas para sobrevivir dentro de una sociedad diferente, aunque coman maíz, mientras encuentran ese indescriptible vellocinio de oro que los proyectaría en la escala social azteca.
Permite conocer las personalidades de èl y ella: criollo cuatrista fascinado por las  tonadas de Simón Díaz y prestigiosa actriz que busca encarnar roles importantes en alguna fábrica de telenovelas.  Las peripecias de ese matrimonio -el hijo no aparece nunca- conmueven al más duro de los espectadores, porque son seres solitarios y totalmente desvalidos, un tanto ingenuos; gente que nunca antes emigró, sino que hicieron turismo de bonanza (ta´barato dame dos) y ahora se comen el pan duro del autodestierro.
¿Tequila o Ron?, que oscila entre la comedia y el melodrama, no es un panfleto sobre razones o sin razones de la inmigración. Nada de eso: muestra situaciones críticas ante las  penurias económicas familiares y carece de las tradicionales persecuciones que desatan las autoridades migratorias contra visitantes al borde de situaciones ilegales. En USA la situación es más difícil, además del idioma. Y rompe una lanza a favor de la histórica hospitalidad mexicana. ¡Todo no se ha perdido en este balcanizado continente!
Al final, Carlota y Federico se quedan solos. Diego, con su cuatro al hombro, retorna a Caracas, con la promesa de seguirlos amando, aunque no los vea; una suave variación del Síndrome de Jasón, ese  que destruye matrimonios a montón. Madre y muchacho, bastante asimilados al medio mexicano, tienen sus recompensas: a ella la contratan para actuar en Televisa y el joven ingresa a la universidad para organizarse un futuro, con esa mamá gallina atrás. El futuro para ellos sí avanza. ¿Por qué las mujeres venezolanas son así, tan echadas para adelante?, como el caso de Indira Páez, para hablar de un ser de carne y hueso, que hasta ahora destaca en Miami.

Cabe exaltar este montaje sin mezquindad alguna, el cual rompe con lo convencional y combina, con acierto, el stand up comedy y la actuación hiperrealista, y además fomenta la participación del público durante los 60 minutos de su relax escénico. ¡O inventamos o erramos!

El "Abuelo meu" del Festival Interclubes

El psiquiatra y dramaturgo Arturo Rodríguez Millet
El abuelo septuagenario Bartomeu Bofill sobrevivió dos años a su viudez y ahora agoniza rodeado de su descendencia. Reposa en su cama y lo  acompañan sus tres hijas, un joven adoptado por una de ellas y una nieta. Todos analizan lo que han sido sus vidas y resaltan las relaciones que tuvieron con el progenitor, al tiempo que desnudan sus personalidades y rememoran sus frustraciones. Pero hay un personaje fantástico, el fantasma corporizado  de una nieta que murió años atrás, tras vivir como quiso y pudo, se pasea por la escena refutando algunos juicios emitidos por sus familiares y a la espera del desenlace, cuando se llevará el espíritu del abuelo  y lo ayudará a subir la escalera de Jacobo que los aguarda: ella, ha superado unos peldaños y él recién comienza. Ahí el moribundo revive y se marcha con quien lo espera, porque el teatro muestra lo que los ojos normales no ven.
Este es el argumento de la aleccionadora pieza Abuelo meu, escrita y protagonizada por Arturo  Rodríguez  Milliet, puesta en escena por Eduardo Gulino y exhibida en el XXII Festival Interclubes de Teatro 2014, cuyo jurado le concedió una mención especial por la calidad de su texto y la solidez de su puesta en escena.
 Rodríguez Milliet, en su rol de autor y actor, admite que no tiene formación académica en artes escénicas. “Mi entrenamiento se ha concentrado en los talleres dictados por Eduardo Gulino –nuestro director en el grupo Escénic del Centre Catalán- y a las lecturas un tanto aleatorias a las cuales nos hemos asomado por la necesidad de asumir, con el mayor respeto posible, el compromiso que supone dar la cara a un público desde las tablas, aún en la condición de aficionado”.
-¿Cómo llega al teatro?
-Por un afortunado accidente. Mi hermana y sobrinos ingresaron al grupo de teatro Escénic y, por supuesto, asistía a todas sus funciones gratamente sorprendido por el talento que mostraban. En una de esas funciones –hace ya cuatro años- me hablaron de una obra que querían montar cuyo personaje principal tenía un perfil físico en el que yo encajaba muy bien, acepte el reto y desde ese momento quedé contagiado por la pasión del teatro.
-¿Abuelo meu es la primera pieza que le montan?
-Sí, en efecto, es la primera pieza que escribo para teatro y tanto el director como el resto de los integrantes de nuestro grupo mostraron mucho entusiasmo y compromiso para convertir su montaje en una realidad.
-¿Qué lo llevó a contar esa historia tan íntima y tan humana?
-Cuando el año pasado iniciamos la tarea de seleccionar la obra que presentaríamos para el Festival del año 2014, revisamos una serie de textos de autores catalanes que por diversas razones no se ajustaban a las características del grupo. En una de esas discusiones de lectura, mostré al grupo un micro relato de menos de 100 palabras que había escrito un par de años antes y que, en esencia, resume la trama de  Abuelo meu;  la historia conmovió a todos y tuvimos una muy interesante tormenta de ideas, todo lo cual  me permitió construir -a partir de un micro relato y de los valiosos aportes de Ilse Rodríguez, Vivian Font y Eduardo Sáez- esta pieza de teatro. Respecto al carácter íntimo y humano que usted menciona, pienso que mi condición profesional me facilita cierta soltura y credibilidad dentro de tales parámetros.
-¿Tiene  proyectado seguirla  exhibiendo?
-Estamos convencidos que esta obra representa un reto para salir más allá de los limitados espacios del teatro de Interclubes. Por ello estamos en la búsqueda de otras opciones para presentarnos en salas de teatro accesibles a un público más amplio, pienso que es hora de dar a conocer parte de la realidad que se viene gestando en el ámbito del teatro amateur en Venezuela.
-¿Tiene más  textos  teatrales para mostrar?
-Sí. Tengo un monólogo escrito para el micro teatro –que tanta receptividad ha mostrado en muchos países y muy recientemente en Caracas- y estoy dando los ajustes finales a otra obra en el mismo formato.
-¿Qué perspectivas ve al teatro comunitario,  de los clubes, y cómo involucrarlo en el movimiento teatral allende esos recintos?
-A lo largo de los cuatro últimos años, en los que he tenido oportunidad de participar en el  Festival de Teatro Interclubes, hemos visto una sostenida tendencia a elevar el nivel de las diversas propuestas estéticas de cada uno de los grupos participantes, en muchos casos –incluso- superiores a más de una propuesta de lo que reconocemos como teatro profesional. Con la intención de proyectar esta hermosa realidad más allá de nuestros escenarios naturales,  nuestro grupo propuso en el marco de la  organización de la XXI edición del Festival el año 2013, la organización de un post-festival con la presentación de las obras ganadoras en salas comerciales. Sin embargo, las limitaciones económicas y cierto infundado pudor por parte de los participantes, amén de la carencia de políticas y espacios comunitarios abiertos para tales iniciativas, hicieron imposible alcanzar esa meta para entonces. No obstante, no cesamos en nuestro empeño y pienso que finalmente lograremos la suma de voluntades suficientes para alcanzar ese objetivo.
-¿Participa en concursos?
-He enviado un par de cuentos para el concurso anual de El Nacional; recientemente mi cuento  La visión de Eloy  obtuvo el segundo lugar en el I Concurso  internacional de poesía y relato Ramón Ataz del foro literario “Editorial al aire”. Igualmente he obtenido reconocimientos por algunos poemas en este y otros foros literarios virtuales.
-¿Qué recomendaciones hace a las nuevas generaciones?
-Estudiar, observar, leer, permanecer con los ojos muy abiertos ante el mundo global y estimular el sentido crítico propio. Por ningún concepto rendirse ante corrientes que pretendan imprimir una línea de pensamiento cerrada y comprometida a ninguna corriente excluyente, ni mucho menos dejarse tentar por las opciones del teatro complaciente que genera el aplauso fácil en vez de la reflexión y el auto cuestionamiento. El teatro es un compromiso que, desde la ficción, nos exige darle luz a la realidad factible. Quién se dedique al teatro debe prepararse para eso.
Microbiografía
Arturo Rodríguez Milliet  nació en Caracas el 11 de mayo de 1.957. Es  médico cirujano (UCV Escuela Vargas, 1.983). Post grado en Psiquiatría (UCV Hospital Vargas, 1.989). Jefe Servicio Médico RCTV (1.986 hasta 2.007). Psiquiatra Centro Médico de Caracas y Unidad de Psicoterapia Cognitiva y Sexual. Profesor invitado Post grado de Psiquiatría, UCV Hospital psiquiátrico de Caracas. Co-autor junto a Luzmaya Colina del libro  Terapia cognitiva para los trastornos de personalidad. Ed. El Nacional. Premio Mejor Actor Principal XIX Festival de Teatro Interclubes 2.011. Premio Mejor Actor Principal XX Festival de Teatro Interclubes 2.012. Segundo lugar en categoría relato en el  I Concurso  Internacional de Poesía y Relato Ramón Ataz. 2.014 del  foro literario “Editorial al aire”. Mención Especial por texto de la obra  Abuelo Meu, XXII Festival de Teatro Interclubes 2.014.

Chocrón vive

Isaac Chocrón (Maracay,1930/Caracas,2011)
 A tres años del mutis de Isaac Chocrón, su familia elegida (los amigos) lo recuerdan con su teatro y premian  a los mejores que siguen en la brega por el arte venezolano, tal es el caso del director y actor Javier Vidal quien exhibe -en la sala Trasnocho- su pieza Asia y el lejano oriente, la cual muestra como un pueblo puede ser capaz de vender a su país.
LUCHADOR
Vidal puntualiza que Chocrón es la gran referencia dramatúrgica nacional contemporánea. “No hay otro. Ni sus cercanas deidades triangulizantes. Ya les tocará a los preceptores teatrólogos darme la razón de este axioma tan alejado de la postmodernidad donde el todo vale  triunfa sobre el esfuerzo, el intelecto y la belleza. Chocrón fue un perfeccionista que jamás se paralizó en un país donde la laxitud se imponía como vergonzante característica. Luchó toda la vida por conseguir la oración perfecta, sin saber que escribía piezas irreprensibles. Magras, agridulces, sesgadas, jamás directas, de soslayo político e ideológico. Su trayecto fue el espejo de una época que iba transparentando un país y una mirada no exenta de cinismo y compasión. Su última pieza Los navegaos (2006) es el resumen de toda esa vigencia, todo ese recorrido y de todo ese país al cual siempre le escribió y en el cual siempre encontró su caja de resonancias”.
Insiste que  Chocrón no sólo triunfó en el drama y la comedia, sino en el teatro en todas sus artesanías. La que quizás logró con mayor éxito o igualdad a su dramaturgia fue en la gerencia. Como Santa Teresa, -su musa católica-, fue un fundador: El Nuevo Grupo; la Asociación Venezolana de Profesionales del Teatro (AVEPROTE); la colección Teatro de Monte Ávila, La Compañía Nacional de Teatro, las unidades curriculares de “Shakespeare” y “norteamericano” de la Escuela de Arte de la U.C.V.; las cátedras de Teatro latinoamericano del Post-Grado de Humanidades de la misma Alma Mater.
VODEVIL
Enfatiza que Mónica y el florentino es la pieza teatral que escribe después de ver en las estanterías de las cultas librerías de la ciudad caraqueña su fundacional relato narrativo Pasaje  (1956) que firmara por primera y única vez como I.E. Chocrón. “Fue a instancias del director franco-venezolano, de origen rumano Romeo Costea, que este joven Isaac de 28 años de edad presentara a  la sociedad venezolana la primera pieza de un autor que con el paso del tiempo se convertiría en el referente de la dramaturgia contemporánea venezolana de trascendencia global”.
En Asia y el lejano oriente (1965) se coloca dentro de la dramaturgia más sólida y su respeto como tal lo lleva a fundar El Nuevo Grupo al lado de Román Chalbaud y tiempo después José Ignacio  Cabrujas. Teniendo la pieza casi el medio cupón, la sumimos como clásico y sin apenas tocarla, y le dimos el empujón que buscaba Isaac cuando nos advertía en su acotación inicial el deber de ser interpretada como un vodevil. Pieza fragmentada, lúdica y hasta juvenil, va armando un rompecabezas que el espectador va a completar para visualizar el país que dejará de serlo porque sus habitantes deciden venderlo y repartirse la ganancia entre todos. Pero lo hermoso de la pieza de Chocrón es que todo esto se hilvana bajo las sábanas, como todos sus conflictos: velados. En esta oportunidad la catarsis se da por medio de la catástasis: la purificación en el espectador, por medio del humor, al observar la catástrofe del anti-héroe. Estamos, pues, leyendo una comedia que Chocrón, con sus artísticas parabólicas, nos lo anunciaba medio siglo antes de su consumación… ¿Fábula? ¿Crónica? ¿Comedia? ¿Tragedia?”
Comenta que  después de Asia y el lejano oriente  de la forma se desprenderá Tric-Trac y del fondo OK, donde ya no se vende un país sino una persona, cheque en mano. “Con esta pieza Chocrón renuncia a sus compromisos de cancillería que le deparó su carrera de economista y se dedicará exclusivamente al teatro hasta el final de sus días. Todo un privilegio. Todo un compromiso”.
Manifiesta que a partir de ese inicio de los años 70 y superando el mayo francés, Chocrón nos sorprende con una incomprendida revolución escénica con  La revolución de dos homosexuales en una sociedad políticamente correcta, servida escénicamente por Rafael Briceño y  José Ignacio Cabrujas, y el director Chalbaud. “Cada dos años una pieza, un festín de la palabra, una obra que indaga en su interiorismo con la reiterada fórmula de la  familia heredada  y la  familia elegida”.
LA FICH
La Fundación Isaac Chocrón (FICH) nace de esa elección que Chocrón escogió como hijos. “Su legado es su obra y la Fundación que presido está para estimular la nueva dramaturgia y para incentivar las nuevas lecturas de la obra chocroniana. Al conmemorarse tres años de su partida recién premiamos a un joven de 26 años, Fernando Azpúrua, que como el Chocrón de Mónica y el florentino  está presto a ser un  chocroniano  sin Chocrón”.
Y remata aseverando que texto y figura de prestigio nacional e internacional, Isaac Chocrón irá pigmentando todas sus piezas hasta Los Navegaos del siglo XXI desde donde se funden unas con otras y todas a su vez con la vida y obra del autor entre espejos paralelos. “Su escritura escénica ya califica el teatro venezolano y la generación de relevo es o no es chocroniana. Empiezan a nacer más obras, más personajes, otros hijos e hijos de sus hijos que se extienden en el nuevo mapa de la teatralidad telúrica y representativamente nacional, identificándose en una poética que va transparentando un país. Pero Chocrón jamás entregó testigo en la larga carrera de fondo que trazó como proyecto y trayectoria de vida. Chocrón es un dramaturgo de fondo, no de springs de cien metros. Jamás abandonó la pista y siguió jugando el juego que todos jugamos. Siguió recorriendo con la rebeldía sensual y sin estridencias, a paso de transeúnte civil, hasta que la muerte le tocó la puerta para entrar a la inmortalidad de su obra y con su obra el 6 de noviembre de 2011”.