sábado, agosto 30, 2014

Hija de gato o tragicomedia de papá transfuga

La realidad de las familias venezolanas se hace teatro breve.
Alejandra Machado Montañés debutó como dramaturga  con  Hija  de gato, breve texto para actriz y actor, puesto en escena y producido, respectivamente, por Elba Escobar y Mimí Lazo, íntimas amigas de su mamá Mónica Montañés Chalbaud. El cual se presenta en la sala teatral Urban Cuplé del CCCT: sábados a las 6 pm y domingos a las 5 pm
Ahí, la veinteañera Malena cita a Paúl, apodado “Gato”, su progenitor a un bar para decirle un par de cosas que él  nunca se esperaba. La muchacha le arma una discusión ante la vista del público, quien mudo es testigo de un conflicto que poco a poco se revela: es el ácido encuentro entre un padre eventual y una hija que le reclama sus reiteradas ausencias, ese abandono del hogar que nunca será explicado ni aceptado jamás por ella.
“El gato”, con más allá de 40 años, es hábil en la mentira machista  y manipula sus conflictos para utilizar ese breve y fugaz reencuentro para convencerla  de que la necesita porque ella, que es cantante,  podrá acompañarlo con su voz en la grabación de un disco, con el cual es posible que salgan desde abajo de la pirámide donde se encuentran y logren ser estrellas durante no se sabe  cuántos minutos.
Paul y Malena hacen las paces y deciden ensayar las canciones que serán los pasaportes hacia ese futuro siempre soñado .Y dejan al público conmovido por el reencuentro, a sabiendas que no durará mucho tiempo, porque tanto él como ella van con ritmos  diferentes y por calles no paralelas hacia sus destinos en una sociedad donde todo se vale y la mentira es la moneda de cambio, aunque ella se conserva más pura, no se sabe por cuantas lunas.
Con lenguaje suave y sin rebuscamientos, en Hija de gato se ponderan las difíciles  y complejas relaciones  de los hijos con padres separados o divorciados  y se aprecian las heridas sin sangre que dejan las ausencias, los silencios y las sombras sospechosas del no-amor entre una hembra y un varón que traen hijos al mundo sin pensarlo dos veces. 
Es, pues, Hija de gato otra desgarradora comedia agridulce, la cual recuerda como los hogares sin la presencia paterna sobrepasan el 67% de una sociedad  tercermundista, como la venezolana; donde las mujeres no pueden soñar con una mañana sólido y acompañadas, mientras  los varones siempre  andarán a la caza de la hembra o la supuesta compañía ideal,  aunque en el camino dejen hijos; mientras que en la televisión las parejas felices se muestran a borbotones. ¡Hay, por supuesto, excepciones, lamentablemente en bajos porcentajes, como lo subrayan las  crueles estadísticas sociológicas!
Malena es encarnada por Alejandra -quien ya ha demostrado talento histriónico en varias telenovelas- mientras que el tragicómico Paul  es nada menos que el veterano comediante Rafael Romero. Una pareja que demuestran verdad escenica y hacen así que la pieza  sea más patética.
De Malena sabemos que seguirá  peleando por sus derechos, que son los mismos de tod@s l@s hij@s en esa situación,  mientras que Alejandra Machado Montañés también continuará escribiendo teatro -estudia en la Escuela de Artes de la UCV y es alumna de la dramaturga Xiomara Moreno- y actuando, bien asesorada además por sus ángeles protectores,con su mamá a la cabeza.

El teatro sana y si es breve mucho mejor

Nacarid, José  Simón y Angélica Escalona, artífices de La culomántica.
La saga teatral del Grupo Theja comenzó hace 40 años en el Ateneo de Caracas con Fulgor y muerte de Joaquín Murrieta de Pablo Neruda. Ahora, para evocar a los inolvidables ausentes y todo lo hecho, José Simón Escalona reaparece participando en el Festival de Teatro1/4 con el desopilante performance La culomántica y con su nostálgico espectáculo Rumberas que será exhibido en el Trasnocho Cultural en septiembre, donde revisa sus experimentos de los años 80. 
MICROTEATRO A LA CARTA
Escalona (Ciudad Bolívar, 1954) comenta que por segunda vez participa  en el Microteatro Venezuela que realizan en Urban Cuplé, porque lo invitaron Dairo Piñeres, Robert Chacón y Malala Dubuc. “Son emprendedores admirables de nuestro teatro. Me entusiasmó compartir con las nuevas generaciones en un evento trascendente para pulsar el nuevo escenario teatral nacional”.
Asegura que el microteatro, o teatro breve, es una manera de atraer el público, un festival, una fiesta, una celebración a la diversidad, a las distintas generaciones, a todas las voces nacionales de nuestro teatro venezolano. “Convocar al público que llena muchas salas de teatro independientes, dándonos una plataforma de vida con nuestro trabajo, es signo y vanguardia de nuestro quehacer cultural. Microteatro es una iniciativa privada en un país donde lo privado está acorralado. Reunirnos la gente de teatro de diversas estéticas y de distintas visión socio-políticas, es un ejemplo para el país. Es un grito de rebeldía y orientación. Microteatro es la respuesta activa de la gente de teatro, impulsados por la generosidad y gestión de los mencionados productores y artistas que lo conducen. Es al mismo tiempo un mercado popular del arte, es una manera de sobrevivir haciendo lo que deseamos. Una voz y expresión de los que acontece en nuestros días en Venezuela, pues hay ideas, opiniones, visiones comprometidas de nuestra historia cotidiana. Es el arte respondiendo a la presión y violencia, a la censura y el silencio. Microteatro es una manera legítima de continuar con nuestro teatro, el de cada uno, sin ataduras ni hipocresías. Es frontal en su manera de expresar que estamos luchando por nuestro espacio”.
Subraya que el microteatro es un formato que “como tú sabes siempre nos atrajo, no solo por lo que significa para la formación del dramaturgo, sino también porque es un modo de comunicarse con el público en estos tiempos donde la brevedad y la inmediatez están en su apogeo. El actor se hace íntimo del espectador, los artistas involucrados tenemos que responder a las necesidades del público sin que ello signifique renunciar a nuestra propia voz y estética”.
CLAVES DEL TEATRO BREVE
Revela su  gusto porque que las obras de teatro breve  se concentren en una idea, que tengan una expresión directa y fácil pero sin perder el brillo de la inteligencia y la sorpresa. “Me encantaría que cada vez los textos breves puedan ser más profundo sin que estén reñidos con la necesidad de entretenerse que tiene el público. Creo que la gente intuye que el arte, como el teatro, sana, cura, limpia nuestro espíritu y el cuerpo. El contacto con el arte despierta en el ser humano lo mejor de sí mismo, toca su espíritu y mueve sus neuronas, lo lleva a una reflexión. Mientras más profunda sea esa reflexión más trascendentes seremos en el espíritu del público y más sanadores de nuestra sociedad a través de la belleza, el equilibrio, la armonía, el arte”.
LA CULOMÁNTICA Y SU PÚBLICO AUDAZ
La  performance de  una extraña bruja, encarnada magistralmente por la actriz Nacarid  Escalona,  capaz de leer el pasado, el presente y el futuro de los seres humanos al revisarles voluntariamente su ano, es la sensación del Festival de Teatro ¼ e incluso algunos espectadores se han atrevido a pedir que ella también se los revise, quizás en serio, quizás en broma o porque les fascina la farándula, y se han bajado  sus pantalones sin ningún rubor, como lo hemos visto nosotros. Hasta este sábado 30 la estadística arrojaba 18 y se espera que al concluir la temporada llegue, por lo menos a  30, entre hombres y mujeres. José Simón explica que  La culomántica  tiene su origen en un personaje de su obra  Marilyn, la última pasión ,  estrenada en el año 1983 en la  Sala Rajatabla durante el III Festival Internacional de Teatro de Caracas, cuando lo dirigía Carlos Giménez, maestro inolvidable y quien prosigue siendo inspirador de nuevas generaciones. “Aquel personaje era la Seña Conchita, una mujer que aplicaba inyecciones en su pueblo y que era tildada de bruja por todos los parroquianos. Siempre me pareció curioso que aquella misma señora que era necesaria para curar a través de inyecciones, que yo les tenía pánico a la sazón en aquella temprana edad, fuera la misma que predecía acontecimientos terribles que atormentaban a los vecinos. Indudablemente ese pánico ante la enfermedad y angustia por el futuro van de la mano. En esta sociedad actual, donde vivimos en la confusión, en la anarquía y el delirio de no saber que te sucederá en los próximos minutos si pisas la puerta de tu casa, pienso que los desesperados recurrimos a la magia, el esoterismo para darnos valor y continuar. Creo personalmente que los ojos expresan lo que es y siente una persona, cuando miras a alguien muy cerca, a los ojos, puedes descubrir mucho de esa persona, algo que se ha perdido en la comunicación porque las redes sociales nos han convertido en fotos o videos que nos hablamos. Así que nada más tentador que suponer que existe una relación entre nuestras vidas y el culo. No es una idea original, la literatura latinoamericana está llena de esta expresión. Suponer que existe un poder para predecir la vida a través de la observación del culo de las personas es una idea tan desordenada como la sociedad en la que vivimos actualmente. El caos nos asusta y envilece a todos. Hay que mantenerse íntegros, es decir, no dejarse relajar el culo ni por ambiciones ni resentimientos. El culo se convierte en un símbolo de nuestra dignidad. Se puede gozar de la vida pero hay que mantenerlo honrado. Creo que yo mismo me muero de risa con esa loca idea que tanto entretiene a la gente y que todos, al salir, entienden con claridad que hay algo más detrás de la risa, hay un humor algo amargo. Nuestro teatro, el del Theja, sigue siendo transgresor a pesar de nuestros 40 años de trabajo, o quizá por eso mismo. Hacerlo de otro modo nos cuesta y nos desanima”.

martes, agosto 26, 2014

Fernando Azpúrua ganó Premio Isaac Chocrón 2014

Nació en  Caracas hace 24 años y ya descolla como autor teatral
El periodista Fernando Azpúrua ya ha demostrado que es un dramaturgo original y comprometido con lo que piensa y siente. Es por eso que, conjuntamente con el publicista Douglas Palumbo, el periodista Juan Antonio Gonzalez y el crítico Carlos Herrera, hemos suscrito el acta del Premio de Dramaturgia Isaac Chocrón 2014 merecido por su pieza Niños lindos, el cual le será entregado a mediados del venidero mes de septiembre.
OTROS PREMIOS
Ademas de exaltar a la dramaturgia,  el Premio Isaac Chocrón tambien se otorgó a  los actores Francis  Rueda y  Juan Carlos Gardié por sus respectivos trabajos en Bingo de Román Chalbaud y Compadres de Javier Vidal, y a la directora Rossana Hernández por su trabajo con Niños Lindos. Es, sin lugar a dudas, un reconocmiento a ese nuevo y positivo movimiento renovador del  teatro criollo, el cual adelantan Diana Volpe y Orlando Arocha,  y un brioso grupo de artistas jóvenes, desde la Concha Acústica de Bello Monte, con el apoyo de la Alcaldía de Baruta  y todos los vecinos de esa populosa zona. ¡Un modelo a seguir!
PERSONALIDAD DEL PREMIADO
Azpúrua contó que desde el colegio anda escribiendo obras para sus compañeros. “Me parece el regalo más preciado. Escribirle a alguien para regalarle en palabras una parte de ti. La princesa Peleona fue un proyecto que escribí para niños y que montaron por cuatro temporadas, se la dediqué a mi profesora de teatro del colegio Francia, Karen Ruiz. Y espero seguir regalando y dedicando obras mientras intento construir mi carrera. Porque deseo siempre conseguirme en otro y que otro se consiga en mi, a través del teatro”.
-¿Cómo nace Niños lindos?
-De una idea que me rondaba en la cabeza y de unos amigos a quienes les quería escribir para poder hacer algo juntos. Un día hablé con el actor Newman Vera para un proyecto donde pudieramos actuar tres personas, y se me ocurrió esta historia. Me pareció factible que dos primos se enamoraran, y aún más nostálgico y bonito, que uno de ellos fuera a buscar al otro en su nueva vida citadina. Traté de no detenerme y desahogar muchos sentimientos por varias noches en el puff de mi cuarto, frente a mi laptop. Simplemente sucedió, y estoy seguro que salió con secretos que aún yo no he descubierto que han salido. Sin embargo, sé muy bien que cuando me dé cuenta, ya será demasiado tarde.
-¿Aborda sin miedo la temática gay en un pais donde la homofobia no es solo epidérmica?
-Sí, porque estoy harto.Y cuando uno está harto, uno habla, responde, lucha y se equivoca o logra. Yo necesito hablar de eso desde un plano personal, pero también defendiendo a los que no conozco pero sé que son como yo. Esos que deben amar en silencio, o simplemente tienen que ser quienes son, con niveles de volumen. “Delante de él, no seas así, busca bajarle dos…” he escuchado por ahí... Y no hay nada que me parezca más atroz que pedirle a alguien que no sea como es. Esta sociedad ya es muy complicada como para que se tenga que modificar quienes somos por lo que piensen los demás. Si a alguien le molesta ver a dos hombres o dos mujeres besandose en la calle, pues mejor que se vaya acostumbrando. Que en el cine, en el teatro y (Dios mediante) en la television, comiencen a verlo, puesto que mi generación y las que vienen, cada vez estamos exigiendo con más fuerza que se respeten nuestros derechos. Falta poco para el cambio y de eso no me cabe ninguna duda.
-¿Cómo fue el  montaje?
-Rossana Hernández es muy inteligente y  a quien además tuve el gusto de conocer gracias a la obra,  Piso 9, en la cual participamos juntos varios años atrás. A ella y a Orlando les entregué mi texto con los ojos vendados y vi en escena un resultado que me dio mucha felicidad. Confié en ella como confío en mis hermanas. La admiro en todo lo que hace y es modelo tanto profesional como de vida para mi. Ella me invitó a ver varios ensayos, y yo siempré quedé fascinado, como un niñito viendo la misma película mil veces, pero sorprendiendome con cada instante, como si nunca la hubiese visto. Además soy fanatico del trabajo de José Manuel, de Teo, de Hector y de Victor, así como también del de Slavco que hacía el personaje de David para el proceso del Piquete. Cada lunes, me entran ganas inmensas de saltarme el martes, miércoles y el jueves para volver a función y aplaudirlos por lo que hacen.
-¿Sófocles y usted abordan temáticas moralistas, él con Edipo y usted en Niños lindos?
-A veces, escribiendo, me pregunto si no estoy siendo excesivamente moralista. Y entonces me doy cuenta que en ese espacio no puedo negar quien soy. Estudié en una Universidad del Opus Dei en la que, a pesar de todo, he sido muy feliz. Entendiendo lo que tengo que entender sobre la educación que me dan, tomando lo que quiero y renunciando a lo que no. Además pudiendo escapar cada cierto tiempo a los derroches de los artistas de bellas artes, a las lecturas, a los teatreros, a los espacios de intercambio escénico. Si en mi obra se siente que soy moralista, entonces es porque algo muy profundo debe haber sembrado la Universidad, mi familia y mis amigos en mi, que así lo intente, no creo que pueda omitir de mi trabajo. Con respecto a Sófocles y su Edipo, a los grandes siempre hay que volver a leerlos, por lo tanto tengo mucha tarea que hacer.
ALUMNO AGRADECIDO
“Fueron varias personas los que me ayudaron a entender el viaje del héroe en una obra de teatro. A los 15 años decidí inscribirme, gracias a mi madre y al anuncio de una revista, en el Gimnasio de Actores, de Matilda Corral. Ahí pasé cinco años estudiando los dilemas de Tom de El zoológico de cristal, o de Enrique V, entre mucho otros que se trabajaban constantemente en ese espacio. Luego conocí a Orlando Arocha, Ricardo Nortier, Diana Volpe y  César Sierra, quienes me recibieron con los brazos abiertos en las asistencias de dirección durante varios de sus montajes, desde dónde pude observar más de cerca el proceso de estudio de un actor a la hora de tomar entre sus manos un texto. Por último, Karin Valecillos tuvo la generosidad de leer  Niños lindos  y darme el apoyo que necesitaba para revisarla y compartirla con mis tutores teatrales, así como también Elio Palencia, mi maestro durante el proceso de escritura de una telenovela para jóvenes, solicitada  por la Villa del Cine. Oriento mi pasión por la escuela stanivlaskiana, que ha sido, desde el principio, la que mis profesores más queridos han desarrollado en sus salones de clase.
-Acabo de terminar la obra La sin nombre II. Este texto surgió de unas conversaciones que tuve junto a unas amigas muy cercanas mientras participabamos en el montaje del musical  Pippin, Shakti Maal Martinez y Patricia Ramirez. Ahí plasmo el encuentro entre Lucía y Sandra, (la hermana de un hombre encarcelado y la victima que lo hizo encarcelar). Todo sucede en el salon de una universidad católica. Cualquier parecido con la realidad, esta vez sí es pura coincidencia. También estoy trabajando en el texto de otro proyecto para actores jovenes, que se llamará Yo nunca, con el cual pretendo meterme más en el tema de las drogas, pero ese aún es un camino que con las palabras debo recorrer.
CRITICA DE NIÑOS LINDOS
Entre  Edipo y David, o entre Sófocles  y Fernando Azpúrua hay una distancia de más de  cuatro mil años, pero tanto los entes teatrales y sus creadores están unidos por las más antiguas pautas  moralistas  de la cultura occidental, especialmente esas que advierten como se pagará, incluso con la vida,  todo aquello que atente contra la inocencia de la niñez y quienes profanen o irrespeten los sagrados fueros de la hospitalidad, amistad y  pureza.
Fernando Azpúrua (Caracas,1990) no roba escena a Sófocles. No, es que su tragedia Niños Lindos, la cual  hizo  temporada en la Caja de Fósforos, durante el pasado mes de febrero-con los actores José Manuel Suárez, Héctor Zerpa y Teo Gutiérrez, además del cantante Víctor Valdez, dirigidos por Rossana Hernández-es también un espectáculo moralista que incluso culmina derramando la sangre no del victimario sino no de la víctima: un hombre enamorado de su violador, quien lo cambió por otros. Es una saga de homosexualismo en un núcleo familiar, donde el primo mayor seduce al menor, se hace público el abuso y viene la huida, pero más temprano que tarde estallan los reclamos amorosos y se desencadena la tragedia que culmina con el suicido del violentado y a su vez frustrado enamorado.
¿Y qué tiene que ver Edipo con Niños lindos?
Ambas son tragedias que nacen del abuso  y la inmoralidad de personajes con conductas homosexuales. Sin que Sófocles y Fernando pretendan hacer discursos moralistas y antihomofóbicos, sino todo lo contrario: reclaman respeto  y pulcritud en las relaciones básicas de la sociedad, pero no rompen lanzas por el amor. Layo seduce a Crisipo y violenta además la lealtad y la hospitalidad del rey Pélope, y los dioses lo condenan a  morir en manos de Edipo, el hijo desconocido. David persuade a su primo Julio, estalla el escándalo  y se refugia en Caracas, pero el fantasma de tal relación prohibida  y además nunca asumida acaba con su aparente estabilidad -tiene pareja y comparten apartamento- y lo confronta con el suicidio de su enamorado, cual personaje del romanticismo literario.
 Niños lindos es, pues, la audaz y moralista visión de un venezolano que pide respeto hacia la inocencia y exige actitudes racionales en las diversas conductas sexuales para no dañar a los demás. Muestra en su discurso escénico el desenfadado comportamiento gay para resolver sus pulsiones eróticas y advierte además como la Internet es la gran Celestina de este siglo, aunque es también las biblioteca más grande que la humanidad nunca jamás soñó. No da pautas ni propone cartillas, solo que hay cuidarse del amor, pero nunca olvidarse de tal pulsión, para no complicarse la existencia, aunque la pasión romántica es incontrolable y avasalladora.
El apasionado y comprometido terceto actoral hizo de Niños Lindos un espectáculo grato, muy humano por la ingenuidad de las relaciones amorosas nacidas espontáneamente y no por intereses crematísticos, aunque deja ese amargo sabor de sangre en la boca, porque Julio (excelente composición logra Suárez) se mata por el canalla de David (fuerte carácter de Gutiérrez), mientras que Zerpa consigue al erótico gay prototipo.
La dirección de Rossana era maternalmente cuidadosa de sus actores, aunque encontramos problemas con la planta de movimientos en un espacio no convencional, el cual merece una revisión. ¡Éxitos y que vivan Sófocles y Fernando!

sábado, agosto 23, 2014

23 teatros de 1/4 en Urban Cuplé

Nacarid  Escalona revela los secretos de los anos humanos
Hemos disfrutado de una espectacular degustación de teatro breve o microteatro organizada por la empresa Urban Cuplé  y con la entusiasta participación de 23 agrupaciones en igual número de minisalas, las cuales estarán en escena con sus peculiares montajes hasta el 21 de septiembre.
 Acudimos  a la segunda entrega del Teatro ¼ o Microteatro Venezuela, cuyo fin último es mostrar un amplio abanico de propuestas estéticas y darle una valiosa oportunidad a los teatreros para que revelen sus creaciones, precisamente ante la ausencia de espacios que exige una programación planificada y pensada en función de más y nuevos espectadores.
Fuimos, pues, durante  cuatro noches seguidas para ponderar la globalidad de los espectáculos ahí programados. No era difícil asumir como lo que presenciábamos era un teatro reducido a 15 minutos de representación y  creado en función de un espacio mínimo y para no más de 30 espectadores.
 La calidad de los montajes y la entrega de sus comediantes,  nos convenció de que se trataba de un experimento serio o una búsqueda de nuevos lenguajes  y propuestas capaces de atrapar al público y llevarlo deambulando de sala en sala durante cada jornada y dejarle así una serie de interrogantes plasmados de manera lúdica.
Esta segunda muestra de microteatro 1/4, que se adelanta en los espacios del cerrado Bingo Seven Star, en el CCCT, puede superar todas las expectativas, según los organizadores  Robert Chacón, Malala Dubuc y Dairo Piñeres. Son   más de 70 actores que se presentarán seis veces por cada noche con obras de un cuarto de hora cada una, durante seis semanas, de miércoles a domingos. Un gran total de 3.960 funciones se realizarán en esta gran feria teatral, sinónimo de encuentro, de sano entretenimiento, de cultura, de diversión. ¡Marcará la historia cultural!
Destacados
De los 23 montajes vistos destacamos: el unipersonal La culomántica del dramaturgo José Simón Escalona, con la memorable actuación de Nacarid Escalona, está en la Sala 1. Texto farsesco, trasgresor, preñado de buenas intenciones, que impacta y divierte por la jocosa “lectura” de tan fundamental orificio con esfínteres del cuerpo humano. El espectáculo ha contado con vari@s espontáne@s que participan y piden que sus anos sean “leídos” por la culomántica actriz, quien satisface  peticiones y regocija así a la audiencia. Al finalizar la tercera semana de representaciones, 14 hombres y una mujer habían clamado para que les revelaran su destino; en serio o en broma, ahí  mostraron sus blancas desnudeces. Hay, pues, en escena un importante fenómeno sociocultural digno de ser analizado.
En la sala 4 aflora el absurdo y el realismo criollo de En el mar la vida es más sabrosa, sainete bien escrito y dirigido por Gladys Prince, con la impactante actuación de Simona Chirinos, acompañada por Eudimar Ferreira. 
El drama  Vías cruzadas  de Indira Páez, dirigido por Dairo Piñeres y las caracterizaciones de Dayra Lambis y Luis Vicente González, estremece la sala 5. 
 Baño sin rebaño, comedia en versión libre de Marianella Alonzo, con las actuaciones alternadas de Maribel Zambrano (la más patética), Vanessa Senior, o Vanessa Pérez, dirigida atinadamente por Manuel Bastos; todo sucede en un baño, transformado en la sala 6, y  enseña que lo sucede en esos lugares con las damas.  
Corazón delator  de Edgar Allan Poe, impactante drama versionado y conducido por César Sierra, en la sala 8, con caracterizaciones alternadas de Gabriel Agüero y Juan Bautista. 
Destacamos a José Luis Useche, quien dirige y actúa su original y delicioso sainete contemporáneo  Un café para los 2, en la sala 9, con la reposada actuación de Juliet Lima. 
Diana Volpe dirige en la sala 10 la divertida farsa de Fernando Azpúrua: 15 Segundos, cuyos personajes ensayan para filmar una película pornográfica, con interpretaciones, alternadas, de Rossana Hernández, Darwin Barroeta, Paul Gámez y Lismar Hernández. 
En  la sala 11 destaca  Escena de un crimen, farsa bien escrita y precisa dirección de Carlos Castillo y Carlos Díaz, con la compleja caracterización de Andreina Mesa.
 La comedia Madame Pythie de Oswaldo Maccio, saga de realismo mágico, con dirección de Gabriel Agüero  y el brillante duelo actoral de Daifra Blanco y Elvis Chaveintte, en la sala 12. 
Ricardo Nortier escribe, dirige y actúa su sainete absurdo y costumbrista ¿Todo bien? , acompañado de Orlando Paredes, en la sala 14. 
Feroz  está en la sala 17; farsa escrita por Fernando Martínez sobre el cuento desacralizado de  Caperucita y el lobo feroz, dirigida por Marisol Martínez y Arnaldo Maal. 
Juan José Martín participa con el absurdo Sutro  de Ana Melo,  en la sala 18. 
 Marialejandra Martín dirige en la sala 19 la comedia  Psicopatía Jaula  de Julie De Grandy, con las actuaciones de Beatriz Vázquez y Paula Woyzechowsky. 
En la sala 21 destaca el melodrama  Una tarde en Saint Tropez  de César Sierra, reflexión sobre la vejez de una arruinada pareja de gays; dirige Oswaldo Estrada Rondón y tiene las conmovedoras actuaciones de Gonzalo Cubero y Elio Pietrini.
Consuelo Trum dirige  La audición, deliciosa comedia de Indira Páez.
Microteatro
El teatro breve o microteatro no es invento del siglo XXI. Se han mostrado muchísimas obras mínimas en épocas anteriores, lo que sucede es que el teatro se comercializó de tal manera con su exhibición, a lo largo de los dos últimos siglos, en espacios monumentales, dejando de lado todo lo que fuese breve  para justificar así el cobro de los boletos  para ver una comedia de dos horas como mínimo  y obtener por supuesto un lucro para ser repartido  entre empresarios o dueños de los espacios  y los artistas. Con la llegada de la crisis financiera en Europa, la de este siglo XXI, los  españoles buscaron espacios más reducidos o menos costosos. Fue así, como en Madrid, durante la temporada 2009, en un burdel abandonado, se instaló el primero, para mostrar  obras minúsculas. Reseña la prensa madrileña que “los sórdidos espacios que antes ensayaran la estridente declamación de los gemidos propiciaban ahora un novedoso formato escénico: el limítrofe teatro de mínimos: una obra muy corta y buscadora tenaz del clímax, la indecorosa confinidad como único hábitat, y todo hecho 'por dinero', ya que una de las premisas de este proyecto ha sido la del autoempleo. Un hijo teatral de la crisis que ha encontrado nuevos caminos de crecimiento…El público lo recibió como algo fresco, un revulsivo, ¿un orgasmo?, capaz de atraer a los que huyen de la pompa de los rituales escénicos más ortodoxos. A esa pequeña escena la llamaron microteatro”. Un método que han exportado a Buenos Aires, Bogotá y Miami, y que tienen pensado expandir a Berlín y Barcelona. Aquí en Caracas, José Simón Escalona hizo varias muestras de microteatro en la sala Alberto de Paz, antes del año 2006. ¡No hay nada nuevo bajo el sol!

Cuarteto de actrices amantísimas

Valioso cuarteto de actrices
En Venezuela, donde de cada diez personas que acuden al teatro seis son visiblemente del sexo femenino, empresarios y  artistas hacen cálculos, consultan bibliotecas y al final presentan espectáculos donde la mujer es un factor trascendental, esté o no en la escena. Aplican una básica antropología teatral y por supuesto las botijas se llenan con recaudos de la  taquilla. ¿Por qué sucede eso?  ¡Los científicos tienen la palabra!
Mientras tanto los críticos dejamos información para que los doctos investigadores digan algo, si es que la intensidad de la sensibilidad femenina interesa. Y lo subrayamos, porque sería positivo para el teatro un informe científico, ya que el 14 de agosto lo apreciamos, no solo en el populoso patio de butacas sino también en el escenario del auditorio Gastón Parra Luzardo, en el piso 24 del BCV, a donde acudimos para ponderar el delicioso e instructivo espectáculo Amantísimas, cuya depurada produccion y excelente dirección general es del teatrero Antonio Cuevas, apuntalado en las desenfadadas  actuaciones de Daifra Blanco, Nury Prato, Andreína Contreras  y Josseliz Hernández. Un  cuarteto versátil que nos dejó  estupefactos por el despliegue de sus respectivos talentos histriónicos.
Amantísimas es una bien hilvanada sátira sobre las peripecias de unas féminas que son las antagonistas en las clásicas historias de amor,  es decir: las amantes, las antiheroínas.  Buscan sentirse vivas, más allá de conflictos y desencantos y por eso la soledad, la alegría, el atrevimiento, la provocación, la ceguera, el dolor y el humor desfilan por la escena para hacer un llamado a la reflexión sobre las complejas relaciones humanas y el peso de los estereotipos y atavismos sociales, y enseñarnos que ser mujer es un valor en sí mismo, sin necesidad de ir acompañado de nada ni de nadie.
Esta “colcha” de textos teatrales la integran fragmentos de piezas que escribieron Daifra Blanco, Gustavo Ott, Laly Armengol, Joaquín Ortega, Domingo Ortega, Lydia Falcón y Griselda Gambaro. Con ese guión, dividido en siete cuadros, una docena de mujeres, por intermedio de cuatro polifacéticas actrices, enseñan como son o fueron o serán los avatares existenciales con aquellos seres que aman y sufren, con los hombres que se les cruza en sus caminos y se los llevan a la cama o a la mesa o a la silla, esperando que las amen para toda una vida o un rato largo.
El espectáculo ambientado entre numerosas  cajas de cartón,  pintadas de rojo o negro, los colores de la vida y la muerte, del amor y el desamor, y en medio de  un sound track  con piezas de despecho y abandono, tiene el ritmo de “una licuadora” de sentimientos, sensaciones y cuerpos que claman amor y comprensión  a unos machos que no se dan cuenta de que sus roles no son solo sexuales y reproductivos  sino que los necesitan más como compañeros y amantes, porque son humanos incompletos, y siempre necesitados de afectos. Y así lo demuestran esos textos rotulados: Esta y la otra, Aquella, El balcón, Un abandono malicioso, Lo escuche llorar en mi boca,  Las joyas de la Lewinsky y El cafecito. Todo un prolijo trabajo de selección y edición hasta obtener un guión perfecto, que lo firma Antonio  Cuevas más que justificadamente, además director insigne de ese cuarteto de actrices.

¡Un espectáculo recomendable en su totalidad y el cual debe seguir en cartelera !

viernes, agosto 22, 2014

El gran rescate del Teatro Teresa Carreño

Una farsa musical en la sala Ríos Reyna se verá en septiembre.
Los tiempos son difíciles para todos los habitantes de la patria de Simón Bolívar, pero la imaginación  de los artistas venezolanos ahí está para recordarnos que todo es posible y que los mejores momentos están por venir si se trabaja para hacerlos posible.  Decimos esto porque, del 5 al 14 de septiembre,  la sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño  recibe al musical infantil El Gran Rescate, historia escrita y montada  por Basilio Álvarez, al principio de esta década, en donde las canciones infantiles son secuestradas por la “Peor Señora del Mundo”, quien junto a sus secuaces llevó a cabo el plan de extraerlas de la faz del mundo de los humanos.
La Gallina Turuleca, Mambrú se fue a la guerra, Hola Don Pepito, Juguemos en el Bosque, entre otras canciones que marcaron la niñez de millones de niños en Venezuela y Latinoamérica, se escucharán en vivo con la música del Big Band Jazz de las Américas, dirigido por el maestro Ángelo Pagliuca.
Jessica Rodríguez, Arturo Arvelo, Roy Lorenzo, Hiram Aguilera y Willer Frike encarnarán a los personajes principales de esta puesta en escena, que bajo la dirección escénica de Roberto Linares y la dirección coreográfica de María de Los Ángeles Solés, tendrá a más de 100 artistas en escena,  entre actores, bailarines y músicos, cautivando a grandes y chicos con esta historia llena de magia, alegría e ilusión.
La  “Peor Señora del mundo” decide secuestrar las canciones infantiles y las hace prisioneras dentro de grandes esferas. El secuestro de las canciones pone en peligro la existencia de “Maura”, princesa del Mundo Musical, quien va en busca de “Miguelito”, un niño que a pesar de ser un poco asustadizo y cobarde siempre ha defendido y valorado las canciones infantiles. Él junto a “Jazzy”, investigador del Mundo Musical, enfrentarán a la Peor Señora del Mundo y sus secuaces para rescatar las canciones infantiles.
Acompáñalos en la sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño los días 5 de septiembre a las 7:00pm, 6 de septiembre a las 6:00pm, 11 y 12 de septiembre a las 7:00pm y por último los días 13 y 14 de septiembre en doble función a las 11:00am y 5:00pm. Las entradas para disfrutar de este fabuloso espectáculo   pueden adquirirse de martes a sábado de 9:00am a 8:00pm y domingos de 9:00am a 6:00pm en las taquillas del Teatro Teresa Carreño.


sábado, agosto 16, 2014

Dinosaurios con show radial

Un gran montaje de OrlandoArocha
Van dos desopilantes espectáculos y quedan seis montajes más para ser vistos, los cuales están en plena etapa de producción. Es lo que podemos subrayar  y exaltar, por ahora,  del  Primer Festival de Teatro Contemporáneo de Estadounidense, que se estará realizando en las salas La caja de fósforos y El dedal, ubicadas en el backstage de la Concha Acústica de Bello Monte, hasta el próximo 12 de octubre.
Abrió esta ilustrativa temporada cultural, auspiciada toda  por la Embajada de United States of America, con las piezas  Pterodáctilos  y  Talk Radio, de Nick Silver (Filadelfia, 1964) y Eric Bogosian (Wobur, 1953). Puestas en escena por Orlando Arocha y Elvis Chaveinte, respectivamente y con la participación de unas 80 personas, entre comediantes, directores, técnicos y diseñadores. Se  pretende institucionalizar así un nuevo espacio para la produccion escenica auténticamente artística, precisamente en estos tiempos difíciles para el teatro venezolano. Y la paradoja es que se hace con textos de norteamericanos, quienes desnudan descarada y descarnadamente a su  sociedad.
LA FAMILIA
El teatro estadounidense, poderosamente influenciado por autores ingleses y con  las características propias  de  una sociedad  con leyes y normas ceñidas  a los preceptos calvinistas, ha estado orientado  a enfatizar las relaciones del hombre con Dios, la moral y mostrar moderadamente -edulcoradas, dicen algunos- todos los conflictos del individuo exacerbados ante un sistema de explotación capitalista. Sufre una profunda transformación después de la Segunda Guerra Mundial,  como lo demuestran, entre otros, los autores  Arthur Miller, Tennesse Williams, Edward Albee y especialmente Eugene O’Neill, “los padres”  de un teatro auténticamente revolucionario por sus temáticas y sus “descubrimientos” de las minorías (negros, gays y latinos), el cual ha sufrido mucho más cambios desde los años 60, estimulado por los guionistas del cine exitoso y por el lucrativo negocio del  circuito   comercial  de Broadway y sus “hijos bastardos” (el Off y el Off off)  en Nueva York, sin desechar a las agrupaciones de profesionales y aficionados que pululan en todas las regiones   de USA.
Nos es fácil resumir la saga del teatro estadounidense del siglo XX y en especial compendiar a las nuevas generaciones, donde  Silver y Borgosian son importantes, así como los otros seis que serán ponderados aquí en Caracas. Hay que puntualizar como ellos tienen su modelo y lo interesante es su  forma de materializar  a las comunidades  de donde provienen, “de una forma libre y crítica donde la ironía y el humor nos revela la disfunción de esa sociedad, a partir de la cotidianidad, de la familia, de las relaciones más directas. Es admirable que tengan la valentía de hablar de ellos mismos mostrándose con todos sus horrores y miserias”, tal como puntualiza el director Arocha.
PTERODÁCTILOS
 Silver, vinculado a los movimientos gays, es el que más violentamente arremete contra la familia tradicional. Su  Pterodactilos   (estrenada en 1993) presenta a Diana Volpe, Djamil Jassir, Vera Linares, Javier Figuera y Ricardo Nortier, quienes encarnan a Grace y Arthur (matrimonio  de clase media acomodada)  con sus hijos: Emma, muchacha media loca,  y Todd, joven gay y además portador asintomático de Sida, quienes  interactúan con   Tommy, novio-sirviente, que llega al  hogar y desencadena todos los conflictos. Las  relaciones interfamiliares están lastradas  y solo el homosexual es consciente de su azarosa realidad, mientras que los otros personajes viven situaciones absurdas y oscilando entre lo ridículo y lo patético, generando, como lógico, la risa sin control del público, especialmente cuando crean con lenguajes gestuales a los dinosaurios voladores, o sea los pterodáctilos
Más alla de la anécdota de la pieza, creativo tejido de realismo y absurdo teatrales, hay que destacar el brillante trabajo de la puesta en escena que adelanta Arocha y la feliz combinación que hace con el teatro de texto y el teatro musical, buscando lo lúdico de esa temática desacralizadora, aunque preferimos los matices de Miller y Albee. Las actuaciones que más destacan son las de Diana y Ricardo por la versatilidad de las mismas.
SHOW
Por supuesto que con Talk Radio (estrenada hacia 1987 y llegó a Broadway en 2007) nos sentimos más a gusto. Su hiperrealismo y la brevedad del montaje, menos de una hora, ayudan al disfrute  de la crueldad   psicológica del espectáculo, que no es otra cosa que el programa radial de un locutor que se transforma en   especie de psicólogo o de brujo de almas, capaz de opinar y resolverlo  todo, pero lo que más eleva la temperatura y el histrionismo es la participación, en off, de algunos oyentes.  
Paúl Gámez, Vanesa Morr, Rafael Carrillo, José Vicente Pinto y Ricardo Sánchez dan vida, pues, a la historia de Barry Champlain, animador de un programa radial nocturno, con alto rating por los oyentes desesperados porque les escuchen sus problemas. Pero el locutor, un psicólogo improvisado, enferma y termina por arruinar su trabajo como tal.
El montaje que firma Chaveinte lo lanza como director, apuntalado en las buenas caracterizaciones de Gámez y Sánchez. Él ha dicho: “creemos que vivimos bien, y es una falsedad, es una mentira. Todas las obras tocan este asunto con simplicidad a la vez que critica a la sociedad norteamericana, pero también a nosotros con respecto a nuestro modo de vida apegado a la apariencia”.
LO QUE VIENE

Las seis piezas de Festival de Teatro Contemporáneo Estadounidense que faltan para cerrar este ciclo son:  Buena gente  de David Lindsay-Abaire (15 de agosto al 14 de septiembre), dirige Diana Volpe, actúan: Carolina Leandro, Jonathan Mora, Haydée Faverola, Carlos Abbatemarco y Rosalía Blanco.  La casa del sí   (22 de agosto al 7 de septiembre),  dirige Jonell Paz, actúan: Sabrina Rodríguez, José Manuel Suárez, Germán Manrique y Lismar Ramírez.  El truco de la cama   de Matt Moses, (22 de agosto al 14 de septiembre),  dirige Orlando Arocha y Elvis Chaveinte, actúan: María Alejandra Martín, Ignacio Marchena,   Emily Caraballo y Ana Melo.   La cocinera  de Eduardo Machado, (12 de septiembre hasta el 12 de octubre), dirige Rossana Hernández, actúan: Layla Vargas, Rubén León, Josmary González y Ernesto Campos.    Hurly Burly de David Rabe (20 de septiembre al 12 de octubre), dirige Abilio Torres, actúan: Aníbal Coa, Darwin Barroeta, Héctor Carrasco, Evelia Di Genaro, Abel García, Gabriela Sánchez y Emilshen Acevedo.   La casa limpia   de Sarah Ruhl (18 de  septiembre al 12 de octubre), dirige Gabriel Agüero Mariño, actúan: Patricia Pacheco, Nattalie Cortez, Diana Peñalver, Francisco Denis y Carolina Torres.

Perdidos en la noche americana

Jean Carlos Rodriguez  y Ángel Pájaro, en la sala Rajatabla.
Para homenajear al director Carlos Giménez,  huracanado argentino creador de festivales y lider de una agrupación que marcó ruta al teatro venezolano, en gira infinita desde el 27 de marzo de 1993, el comediante Luis “Foreman” Malavé convocó al escritor  Ciro Acevedo para que le versionara la estremecedora obra Perdidos en una noche sucia del brasileño Plinio Marcos de Barros (1935-,1999) la cual ahora ha producido, dirigido y presentado,  con los  actores Jean Carlos Rodriguez y Ángel Pájaro, en la sala Rajatabla.
Gracias, pues, a “Foreman” los caraqueños han podido degustar la saga de Paco y Toño, hombres adultos marginales, supuestos amigos o compañeros de infortunio, quienes en su vidas solo tienen como únicos objetivos: conseguir una flauta para ganarse la vida y ponerse un par de zapatos adecuados para conseguir un mejor trabajo.
Tal es la versión de Acevedo -pletórica de sueños, ingenuidad, humor negro, miedos y equivocadas  soluciones- que a 36 años de su estreno se vio dignamente representada en Caracas para recordarnos, una vez más el insólito desamparo en que vive y perece un amplio segmento de la sociedad americana, cuyos crudos finales o desenlaces son reseñados en las “páginas rojas2 de los medios de comunicación social.
El autor lo hizo a partir de la realidad brasileña, pero ¿cuántos Pacos y Toños deambulan por las calles de las grandes urbes de este balcanizado continente,  tratando de sobrevivir en medio de una sórdida marginalidad sin fondo, en una sociedad que los ignora y que los ve con tranquilidad o como personajes folclóricos? Dejamos esta pregunta a los espectadores. 
El espectáculo-realizado en espacio escénico circular-es crudo con su lenguaje y acciones físicas. Su violencia llega incluso, en mínimos momentos, a causar escozor. Son 70 minutos durante los cuales  Toño y  Paco están en la frontera  de la irracionalidad porque sus mínimas necesidades no los dejan soñar ni avanzar. Arremeten contra todo lo que se les enfrenta y no se tienen piedad ni consigo mismos. Pájaro  es el que más ventajas histriónicas saca de su Toño, mientras que  Rodriguez impacta con su performance.
¿Qué hace “Foreman” ahora en estos avatares teatrales, después  de haber procreado a tres hijos y disfrutado de sus dos nietas y una bisnieta, y estar en recuperación de una delicada operación?  Porque él cree que todavía el teatro es una magnifica plataforma  donde se pueden discutir los  problemas de los seres humanos y porque él y Henry Galué no la pudieron presentar en los años 70, dirigidos por Blanca Sánchez, ya que la televisión los atrapó y los utilizó para otras tareas. Satisfizo, pues, un íntimo anhelo,  y esa ahora que pretende hacer dos montajes más, los cuales tiene estudiados y con actores elegidos.
 “Foreman” además dedicó este montaje a sus compañeros de la pasantía que hizo por el grupo Rajatabla: Paco Alfaro, Pepe Tejera, Oscar Salazar, Cosme Cortázar Omar Pachano, Juan Manuel Montesinos, Alfredo Sandoval, Jorge Luis Morales, Javier Zapata y German Mendieta. Todos de gira con el fundador de Rajatabla.


martes, agosto 12, 2014

Murió el titiritero Eduardo Di Mauro

 Eduardo Di Mauro (Córdoba,Argentina, 1928/Guanare,Venezuela,2014)
“Para el artista, la cultura es un servicio. Para el gobierno, la cultura es una obligación. Para el pueblo, la cultura es un derecho”. Estas son las palabras con las cuales el maestro Eduardo Di Mauro (1928) daba la bienvenida a todos los visitantes del Teatro Tempo en Guanare, donde vivió hasta este martes 12 de agosto,dejando una saga de ejemplar servicio a la comunidad.

Originario de Córdoba, Argentina, aseguró muchas veces que lo que sintió por los títeres fue, sin lugar a dudas, amor a primera vista. Su infancia y adolescencia estuvieron rodeadas de arte, teatro y literatura. Sin embargo, al llegar el momento de escoger carrera, se decide por Medicina, solo para confirmar al poco tiempo que su pasión lo encaminaba a las humanidades. Por tal motivo decide cambiarse a Filosofía y Letras, profesión que estudia en la Universidad Nacional de Córdoba.

En 1952 funda, conjuntamente con su hermano gemelo Héctor, el grupo teatral “La Pajarera”, con el cual realizan más de 14.000 funciones repartidas entre Argentina, Uruguay y Chile. Dos años después crean dos nuevos centros de formación teatral: la Escuela del Títere y la Escuela de Tucumán.

A los 48 años y motivado por el golpe de estado de los militares fascistas, sale exiliado de su país natal y viene a vivir a Venezuela, nación que lo acogió sin reservas y a la cual amó como su segunda patria. Aquí Di Mauro continúa con sus valiosos aportes en materia de formación teatral, fundando el Teatro Barinés de Muñecos en 1978 y el Teatro Estable de Muñecos del Estado Portuguesa (Tempo) en 1980, el cual permanece activo hasta nuestros días y con el que recorrió no solo Venezuela sino gran parte del mundo. Allí también funciona, desde hace aproximadamente 20 años, el Instituto Latinoamericano del Títere.

Eduardo Di Mauro siempre destacó la importancia de la sensibilidad social, la solidaridad y la vocación de servicio. A lo largo de su vida sostuvo que un buen profesional, sin importar su área de acción, solo puede preciarse de serlo cuando tiene el valor y la disposición de ayudar al prójimo. Y vivió en función de esa afirmación, como lo prueban más de 30 años de amor sembrado en el país y más de 60 años de vida dedicados al arte de repartir felicidad.

Hoy nos unimos al dolor de familiares –el titiritero Daniel Di Mauro, es uno de sus hijos, además de   Laura de Rotka y Maritza Peña, mujeres que lo amaron- y sus incontables amigos ante su ausencia física, pero con la certeza de que esa magia que siempre lo acompañó permanecerá viva en los títeres del mundo, en las niñas y niños que sonríen al ver un guiñol y en los hombres y mujeres que comprenden y comparten su deseo de un mundo de sueños e ilusiones, porque, como él bien decía, “¿qué seríamos nosotros sin imaginación?, no seríamos más que animales”.

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sábado, agosto 09, 2014

Desnudos dentro y fuera del escenario

La desnudez es el vestuario de principo a fin de la vida humana
El  Grupo Teatral Emergente de Caracas, desde la temporada 2009, lucha para transformarse en importante alternativa para su público, gracias a los novedosos espectáculos que produce y exhibe, tal como hizo con La cotufa no baila más, La maña, Escándalos personales, Un enemigo del pueblo y ahora muestra, en el Centro Cultural BOB, Vestuario de hombres, sólida versión escenica del director Jesús  Delgado sobre el texto original de Javier Daulte (Buenos Aires,1963), la cual impacta al público por la patética desnudez física y moral de sus 10 personajes, gracias al elenco ahí involucrado.
Ojo, no es un espectáculo de strippers. Está ambientado en el vestuario del estadio de una ciudad turca, donde el equipo de caballeros de un club venezolano de lacrosse se alista para una competencia internacional. Ese  íntimo espacio, con loquers, bancos y ducha incluida, les facilita “vomitar” todas sus frustraciones o debilidades humanas, como son la homofobia, la corrupción, la violencia, el dopaje con cocaína  y el temible bullyng o chalequeo,  todo eso antes de la competencia. Y después escenifican un cruel y canallesco final, donde hasta las notas del himno Gloria al bravo pueblo y la tricolor de las ocho estrellas tienen su participacion, como colofón de esa comedia trágica, según la calificara el autor, la cual consume 100 minutos de tiempo real.  
Daulte, quien predica que “el teatro no es un medio de comunicación, sino una realidad que expone una verdad, su verdad”, logró plasmar las tortuosas intimidades de un equipo de lacrosse, precisamente un juego rápido y violento con dos equipos de diez u ocho jugadores, quienes usan unos palos con redes para recibir una pelota de goma e introducirla en la red  del equipo rival. Antigua versión americana del sofisticado y popular fútbol sajón, aunque ahora se dice que es de origen chino, porque el dramaturgo quería bajar del pedestal al prototipo de deportistas, pero no con futbolistas precisamente.
En la versión venezolana intervienen Slavko Sorman, Mohammed Alkhaldi, Guillermo Londoño, Gabbo Estévez, Jesús Hernández, Daniel Torres, César Augusto Roa, Pedro Cabas, Marcos Chocrón, Alejandro Caballero y John Colmenares. Todos demuestran sus cultivadas condiciones actorales, sazonadas con sus desnudos, porque sus personajes se quitan y se ponen sus corazas de deportistas  y botan las frustraciones que han heredado o cultivado a lo largo de sus existencias. Nada fácil asumir esos personajes, pero gracias a la dirección lo hacen con solvencia y conmueven, ya que todos los seres humanos nacemos desnudos y así permanecemos a largo de nuestras existencias, aunque usemos disfraces o ropajes de acuerdo al rol social y las condiciones económicas.

En síntesis, mas allá de los pro y los contras moralistas  que  este montaje  pueda suscitar, hay una realidad  que exaltamos: son actores que demuestran que no hay  roles difíciles ni infames, sino que deben trabajar “para hacerlo lúdico y comprometido”. Y con respecto al público desinhibido, por supuesto, la podrán pasar bien y difícilmente se aburrirán porque estarán seguramente ante esos espejos que nos negamos a ver, aunque nos persigan.

Teatro y cine de USA en Caracas

Paúl Gámez y Ricardo Sánchez en la obra “Talk Radio”
¿Quiénes, cómo y dónde deciden el consumo de Venezuela en lo referente al cine y el teatro, además cuáles son sus medios de financiamiento? Hay respuestas, interesantes unas o interesadas otras, e incluso son casi “un secreto de Estado”, por aquello de la manipulación que se puede  hacer con tales datos, que sí existen y generarían más de un escándalo, además de aparatosas desgarraduras de camisas, etcétera.
PANTALLAS Y ESCENARIOS
El cine y el teatro, caras disciplinas, son áreas que nos ayudan a definir el gusto o el disgusto de millones de espectadores. Gracias a la planificación y financiamiento, con los aportes del Estado y un magro sector privado, la industria cinematográfica nacional  está en óptimo crecimiento, tanto en lo técnico, lo artístico y sus contenidos, sin dejar por fuera el circuito de exhibición; en muchísima menor escala está el teatro, aunque existe desde 1982 una Compañía Nacional de Teatro que ya no se da abasto para cubrir a toda Venezuela y ejecutar más ambiciosos planes, además de un enjambre de empresas privadas entregadas a la explotación de ese injerto de cucaracha con armadillo que es el teatro comercial, sin olvidar al experimento de una universidad para capacitar a las nuevas  generaciones de artistas y promotores, como es Unearte, desde 2009.
Imposible soslayar la gestión de la Alcaldía del municipio Libertador de Caracas, por intermedio de Fundarte, para reabrir e inagurar 21 salas teatrales y organizar además tres festivales anuales, con los cuales las artes escénicas han tenido un respiro, pero falta mucho más, por ahora. Y, como  Dios aprieta pero no ahoga, hay gente que se sacrifica y muestra sus trabajos, especialmente los jóvenes que siguen a Diana Volpe.
Y mientras se conocen esos datos sinceros y honestos  sobre el consumo cultural de Venezuela, hay que recordar que desde el año 2002 se han realizado once festivales y está en marcha el duodécimo de cine independiente de Estados Unidos de America (USA) con diez películas, el cual, como los anteriores, cuenta con el respaldo de la embajada de USA en Caracas, por lo que el  consejero de prensa y cultura, Gregory M. Adams, dijo, en rueda de prensa, que se trata  de mostrar “otra perspectiva”, distinta a la habitual, sobre la sociedad estadounidense, por medio de historias más complejas y profundas, opinión que también compartieron José Pisano y Douglas Palumbo, responsables de la muestra.
También, contando con el respaldo de la embajada de USA se realiza por primera vez  el Festival de Teatro Contemporáneo Estadounidense con ocho piezas de dramaturgos de ese pais, montadas y actuadas por elencos venezolanos, que se exhiben en las salas Caja de fosforo y El dedal, en el backstage de la Concha Acústica de Bello Monte. Ahí hay 80 personas trabajando, entre actores, directores y diseñadores. Este evento abre un espacio para la producción escénica, para que la gente muestre su arte. Lo más importante es que movilizará la conciencia de la gente, a través, paradójicamente, de obras que son muy críticas. 
Según Orlando Arocha, director y guía de este evento,  lo interesante de todas las piezas teatrales del festival es la capacidad de estos dramaturgos de “hablarnos desnuda y descarnadamente de su sociedad, sin ninguna pátina rosada encima. Como dramaturgia tienen su modelo, los venezolanos tendremos que seguir buscando el nuestro, pero lo que nos aporta es esa forma de mirar a su sociedad de  forma libre y crítica donde la ironía y el humor nos revelan la disfunción de esa sociedad, a partir de la cotidianidad, de la familia, de las relaciones más directas. Es admirable que tengan la valentía de hablar de ellos mismos mostrándose con todos sus horrores y miserias”. 
Nebraska
El  Festival de Cine Independiente de USA 2014 permanecerá al menos tres semanas en las salas del Trasnocho Cultural, La Previsora, Cinemateca Nacional del Celarg y Museo de Bellas Artes; además, podrán disfrutarse en las salas del Centro Plaza, Tolón, Líder, El Marques y San Ignacio. El evento muestra películas que se mantienen al margen de la gran industria y que no tienen ninguna posibilidad de estreno en nuestro país. Son productos independientes o “indie” como se les adjetiva. La mayoría de los 10 títulos seleccionados en esta ocasión, a pesar de ser producciones al margen de la gran industria,  involucran a reconocidos autores. Destaca especialmente  Nebraska , en blanco y negro, de Alexander Payney, que estará en el Trasnocho Cultural; ahí se plasma   la obsesión de un adulto mayor que se embarca en un viaje en busca de un premio acompañado por su hijo y la difícil relación que se entabla entre ambos. La segunda “joya de la corona” es  El Gran Hotel Budapest  de Wes Anderson, ganadora del Gran Premio del Jurado del Festival de Berlín. La comedia está ambientada en una ficticia ciudad-balneario del imaginario país alpino de Zubrowka, donde tienen lugar las aventuras de Gustave H., conserje de un famoso hotel del periodo de entreguerras. También destaca  Oldboy, días de venganza ,  del afroamericano Spike Lee, donde se  cuenta la historia de un personaje que sale en libertad. luego de estar encerrado por 20 años, decidido a buscar al responsable de encierro y recuperar a su familia. Otro remake es  Un loco suelto en Nueva York, dirigida por el realizador  Assi Dayan; en esta historia un paciente recibe  la noticia de que solo le quedan 90 minutos de vida. Otras películas que se podrán disfrutar son  Las vueltas del destino  (August: Osage County), de John Wells;  Atrapados (Deadfall) de Stafan Ruzowitzky;  Sobran las palabras  (Enough Said) de Nicole Holofcener;  Pasión inocente  (Breathe In), de Drake Doremus y finalmente  Jersey Boys: Persiguiendo la música , versión del musical sobre la figura del artista Frankie Valli y su banda The Four Seasons, dirigida por  Clint Eastwood.
Pterodactilos y Talk Radio por ahora

Las 8 piezas de Festival de Teatro Contemporáneo Estadounidense son: Pterodactilos de Nicky Silver (hasta el 10 de agosto), dirige Orlando Arocha y actúan: Javier Figuera, Vera Linares, Ricardo Nortier, Diana Volpe y Djamil Jassir. Talk Radio de Eric Bogosian (hasta el 17 de agosto), dirige Elvis Chaveinte, actúan: Rafael Carrillo, Vanesa Morr, Paul Gámez, José Vicente Pinto y Ricardo Sánchez.  
La casa del sí  (22 de agosto al 7 de septiembre),  dirige Jonell Paz, actúan: Sabrina Rodríguez, José Manuel Suárez, Germán Manrique y Lismar Ramírez. La cocinera de Eduardo Machado, (12 de septiembre hasta el 12 de octubre), dirige Rossana Hernández, actúan: Layla Vargas, Rubén León, Josmary González y Ernesto Campos.  Buena gente  de David Lindsay-Abaire (15 de agosto al 14 de septiembre), dirige Diana Volpe, actúan: Carolina Leandro, Jonathan Mora, Haydée Faverola, Carlos Abbatemarco y Rosalía Blanco.  El truco de la cama  de Matt Moses, (22 de agosto al 14 de septiembre),  dirige Orlando Arocha y Elvis Chaveinte, actúan: María Alejandra Martín, Ignacio Marchena,   Emily Caraballo y Ana Melo.  Hurly Burly  de David Rabe (20 de septiembre al 12 de octubre), dirige Abilio Torres, actúan: Aníbal Coa, Darwin Barroeta, Héctor Carrasco, Evelia Di Genaro, Abel García, Gabriela Sánchez y Emilshen Acevedo.  La casa limpia  de Sarah Ruhl (18 de  septiembre al 12 de octubre), dirige Gabriel Agüero Mariño, actúan: Patricia Pacheco, Nattalie Cortez, Diana Peñalver, Francisco Denis y Carolina Torres.