jueves, abril 24, 2014

Las amantes de Bolívar y San Martín

El teatro histórico es altamente didáctico y de mucha responsabilidad 
La periodista  Sandra Commisso publicó el pasado 10 de abril,  en el diario Clarín  de Buenos Aires, esta crónica, que republicamos aquí por ser de importancia para Venezuela.
Ellos tuvieron el poder y la gloria. Ellas, tan sólo algunas referencias en algunos libros de historia. Sin embargo, Rosita Campusano y Manuela Sáenz fueron mucho más que las amantes de José de San Martín y Simón Bolívar. El relato oficial les dio ese lugar, pero quienes indagan un poco más allá, se encuentran con dos figuras fuertes, rebeldes y osadas que jugaron roles fundamentales en la independencia de los países latinoamericanos. Así las retrata Guayaquil, una historia de amor, la obra de Mario Diament que dirige Manuel Iedvabni en el Teatro del Pueblo (sábado y domingo a las 20). Georgina Rey y Ana Yovino son quienes le ponen el cuerpo a estas mujeres (Rosita y Manuela, respectivamente), adelantadas y relegadas por el machismo histórico.
Los roles de los próceres en la pieza de Diament están a cargo de Edgardo Moreira (San Martín) y Pablo Razuk (Bolívar). Ambos retratados en el momento previo al encuentro que ambos Libertadores tuvieron en Guayaquil, el 26 y 27 de julio de 1822. En la ficción, se muestra lo que pudo haber sucedido antes y el papel fundamental que tuvieron Campusano y Sáenz en el desenlace posterior. Y todo teñido, claro, de pasiones prohibidas y secretas entre los hombres detrás del bronce.
¿Cómo fue el proceso para rescatar estas figuras femeninas para el escenario con todo lo que no está dicho sobre ellas?
Yovino : Lo primero que hicimos, actores y director, fue buscar el perfil humano de estos héroes, descubrirles sus costados débiles y pasionales. Estas mujeres fueron de avanzada por varios motivos: ejercieron su libertad sexual de una manera impensada para su época y además, tuvieron un rol político muy fuerte. Ellas eran espías y se jugaban la vida constantemente.
Rey : Ellas, junto a otras muchas mujeres, formaban un ejército femenino que se acostaba con los soldados españoles e ingleses para obtener información crucial. Realmente se arriesgaban en cada acción que hacían. Fue una experiencia muy interesante meterse en esta otra dimensión de los personajes que figuran en la Historia.
Yovino : Con estas mujeres (como con los hombres) lo colectivo estaba por sobre sus historias personales. Ellas realmente tenían una fuerte influencia sobre estos hombres y fueron importantes para salvar la causa que ellos emprendieron.
Rey : Estas mujeres y hombres estaban haciendo una Revolución y eso implica sentimientos apasionados. En ese sentido, es natural que aparezca también la pasión sexual. Vivían con cierta adrenalina, sentían admiración mutua, convivían con la muerte en los talones, siempre en armas. Se jugaban en todo: en la guerra y en el amor.
¿Fue difícil rastrear datos concretos de estas mujeres? ¿Eso les dio más libertad para actuarlas?
Yovino: La historia es machista y las hizo casi invisibles. Mientras ellos obtuvieron el bronce, ellas terminaron en la indigencia, como el caso de Manuela Sáenz. A ella se la conoce como la Libertadora del Libertador, porque le salvó dos veces la vida a Bolívar. Sin embargo, en su tiempo, no tuvo ningún tipo de reconocimiento.
Rey: No fue sencillo encontrar material. De estos personajes está llena la Historia en todo el mundo. Ellas fueron las primeras feministas y mostraron doble coraje: para la política y para la sexualidad.
Interpretar personajes reales, históricos, ¿les plantea otra responsabilidad?
Yovino: A mí me interesaba anclarla sobre todo en la historia específica que está contando el autor. Fue una manera de poder abordarla con menos prejuicios. Además, Rosita y Manuela fueron amigas. Ellas eran compinches y compartían el mismo compromiso por la causa y el mismo entusiasmo por la vida. También, como lo marca la obra, estaban preocupadas por el posible enfrentamiento entre San Martín y Bolívar. Les importaba lo que eso podía desencadenar. Y ahí es donde se juntan todas las pasiones: los enojos, los celos, las traiciones y las intrigas.
Rey: El hecho de que hayan sido mujeres de la vida real le dio otro matiz al trabajo, sin dudas. Por eso yo me concentré en entender lo que les podía pasar a estas mujeres en lo cotidiano. Me sirvió saber qué cosas hacían para saber cómo eran. Vivían con cierta urgencia, al límite y eso había que reflejarlo.
La historia plantea cruces amorosos entre personajes y le da a la Historia cierto aire de culebrón que los vuelve más humanos e interesantes.
Rey: Es que era así realmente. Ellas estaban acostumbradas a compartir hombres. Y por otra parte, tenían cierta sed de poder, pero eso está mal visto (y en esa época mucho más) para el mundo femenino.
Yovino: Es que lo más interesante es mostrar cómo estos héroes también se enamoran. Eso, en general pero sobre todo a ellas, las vuelve más vulnerables para la lucha, pero no por eso menos inteligentes.
Eran mujeres fuertes en muchos sentidos y eso se reflejaba en su forma de amar, inevitablemente.
Rey: Claro. Sus vínculos amorosos eran muy importantes. No eran mujeres habituales, hay que recordar que tenían una formación, manejaban el lenguaje y en la intimidad, a estos hombres los trataban como pares. Eran conscientes de su rol y tomaban posición de su lugar más allá de lo que pasaba en la cama.
Yovino: En la cama, también se debatían las ideas. Creo que en ese sentido, ejercieron su libertad auténticamente. Pero no fue fácil, tuvieron que pelearla mucho. Y pagaron su precio también.
Rey: Estas mujeres desplegaron como pocas el desparpajo femenino e hicieron elecciones fuertes. Además, tenían humor porque todo estaba tan a flor de piel y era una manera de aliviar las tensiones constantes, el riesgo de estar siempre al filo. Toda esa energía revolucionaria es lo que quisimos llevar a escena.

Los padres de la Patria

¿Cómo es prestarle el cuerpo a un prócer para subirlo a un escenario y mostrarlo en su faceta más carnal? “Interpretar este personaje no fue como con otros”, dice Pablo Razuk, el Simón Bolívar de la ficción de Guayaquil, una historia de amor. “Además de sentirlo cercano en sus ideas, me gustó el hecho de que fuera una ficción, un momento recortado de su vida. Eso me dio libertad para ponerme en sus botas y jugar. Además, acá son ellas las que están en primer plano”. El Bolívar de Razuk maneja mucho la ironía y tiene un ego enorme. “Jugué con esos rasgos. Él tenía en su escritorio muchos retratos firmados por él que regalaba. Además medía 1,50 metros, era buen bailarín y jinete, un seductor: tenía a todas las mujeres a sus pies. Alguien que vivía entre guerras, pensante e impulsivo a la vez. Traté de buscar cuánto había de él en mí para potenciarlo y después sumarle lo más ajeno”. Para el actor, la reivindicación de lo femenino que plantea esta obra le suma color y realismo. “Bajarlos del bronce para mostrarlos en su humanidad, los acerca”.
Para Edgardo Moreira, hacer de José de San Martín fue un reto similar. “Indagué en su salud: sufría asma, artritis y úlcera. Tomaba medicamentos homeopáticos y láudano cada mañana como analgésico. Todo eso me ayudó a pensar cómo era un día suyo”, dice Moreira. “Y a partir de ahí, empecé a tratar de ver cómo eran sus relaciones amorosas y cómo influía todo eso en su conducta”, cuenta. El San Martín que aparece en escena es un hombre con la barba crecida, un poco desprolijo, cansado y sufriendo dolores. ”Busqué entrar al personaje desde todos los costados menos por el racional. La pasión atraviesa todo lo que uno hace y este hombre era un apasionado. La vinculación entre ellos en esta ficción es casi como un intercambio “swinger”. “Eran personas con una vida complicada, siempre librando batallas y apremiados por el tiempo. Y eso también abarcaba sus relaciones sentimentales y sexuales. Eran como las estrellas de rock de la época. Me parece un hallazgo del autor y del director, enfocar en primer plano el rol de estas mujeres en la vida de estos próceres”, opina Moreira. “El poder verlos así de vulnerables, con todas sus debilidades y partes oscuras expuestas, los vuelva más respetables en su grandeza”.



sábado, abril 19, 2014

El coronel sigue en su lucha a la venezolana

El legado  del montaje original de 1989.
El anciano coronel, inventado y teatralizado por Gabriel García Marquez  y Carlos Giménez,  nunca recibe la carta del Ministerio de Guerra de Colombia sobre su pensión como veterano combatiente  y, por supuesto, la miseria y la soledad   los consume a él y su mujer, dejando a no se sabe quién el gallo por el que mataron a su hijo Agustín en la gallera.
Esa saga -bajo las lluvias de octubre en un poblado colombiano a la rivera del gran rio, durante los años 50 del siglo XX- nuevamente está en los escenarios venezolanos gracias al director Pepe Domínguez quien asumió la reposición del espectáculo El coronel no tiene quien le escriba, estrenado hace 25 años en Maracay, el cual se mostró ahora en el Festival de Teatro de Caracas, con la original escenografía de Rafael Reyeros, la música exquisita de Federico Ruiz  y las  profesionales producciones de Rebeca Ríos y Carlos Scoffio para el  grupo Rajatabla. 
El texto de El coronel no tiene quien le escriba es revisitado e interpretado con imágenes y frases de La hojarascaLos funerales de la mama grande y esa atmósfera penumbrosa y mágica  de Cien años de soledad. El coronel y su esposa, además del médico, no tienen nombres, son símbolos de sectores de la sociedad colombiana  o latinoamericana, pero Agustín, así como otros personajes claves de la anécdota, tiene  nominativos.
No es panfleto. Es una sobria y amarga reflexión sobre la historia de un viejo militar retirado que pudo lucrar con los trofeos económicos de la revolución en la cual participó, pero  quien opto por ser honrado y esperar una pensión. Es una denuncia  sobre la desidia de los gobernantes latinoamericanos empeñados en tener  en condiciones  similares al más salvaje e inhumano esclavismo a sus ciudadanos.
Para el remontaje 2014 de El coronel no tiene le escriba, Domínguez retomó el texto utilizado por Giménez, revisó exhaustivamente los videos de versiones anteriores y armó así un elenco con Aura Rivas, Francisco Salazar, Gonzalo Velutini, Marcos Alcalá, José Sánchez, Loly Sánchez, Rafael Ortiz, Vicente Lezama, Johnny Torres, Vicente Bermúdez, Demis Gutiérrez, Leo Puello y Gustavo Torrealba, entre otros.
El espectáculo es trepidante y centrado en el desempeño actoral de sus histriones. La acción se inicia en un humilde rancho de hojalata y ahí mismo termina, después de plasmar o mostrar  a un pueblo arruinado en las riveras del rio y conocer las miserias de sus habitantes, entregados a sepultar a sus muertos y envidiar  las riquezas de los dirigentes. Y el mayor punto de acción y emoción  se logra con una riña de gallos que da fortuna y muerte a pobres y ricos.
Son 90 minutos que no permiten ni un pestañeo por la virulencia de sus acciones y la veracidad de sus actores, como Aura y Francisco, además de Marcos, Gonzalo  y todo ese puñado de jóvenes, como Bermúdez y Gutiérrez.
El coronel no tiene quien le escriba, más ensayado y depurado de los nervios propios del evento festivalero, seguirá en la escena caraqueña: primero en Chacao y después en el Nacional, hasta ahora.
¡Venezuela, pues, conoce así su coronel del siglo XXI, gracias a los actores rajatablinos y al  talento de Pepe para revivir todo aquello y   Rajatabla vuelve a la cresta de la ola!

Román Chalbaud tiene su Bingo

"Bingo" es la más reciente pieza de Chalbaud que se estrena en el FTC 
Román Chalbaud cierra el Tercer Festival de Teatro de Caracas con su pieza Bingo, donde participan los  comediantes Francis Rueda, Aura Rivas, Gladys Prince, Ludwig Pineda y Vito Lonardo, dirigidos por Costa Palamides y con la escenofrafía de Silvia Inés Vallejo, en la sala Bolivar, los días 26 y 27. Se trata de una coproducción del grupo El Teatro del  Duende y el Centro Nacional de Teatro, que comanda Alfredo Caldera.  
 Él reconoce que cuando la Federación Venezolana de Teatro organizaba sus festivales, años atrás, todas las piezas eran estrenos. “En cada evento, anual, se estrenaban alrededor de 15 obras criollas, como ocurrió en 1959. Este Festival de Teatro de Caracas es distinto. Ignoraba que  Bingo  sea el único estreno”.
-¿Cómo surge Bingo?
-Durante el año 1980 viví en Nueva York. Renuncié por tercera vez a la televisión (¿Pero estás loco?-me decían- ¡Qué manera de perder tus prestaciones!)  Estudié inglés en N.Y.U. e hice un curso de  Direction on Acting  con Lee Strasberg. Allí conocí dos personajes que me inspiraron la obra. El primero fue un venezolano que se había ido a vivir a Nueva York porque era un amante de la ópera. El segundo se llamaba Santiago Polarsky y era un escritor argentino que tenía mucho tiempo viviendo en la gran ciudad y que escribía en las páginas faranduleras sobre temas teatrales y televisivos. Un día el me confesó que su verdadero trabajo era ser director de un pequeño asilo de ancianos y me contó como aquellos ancianos se refocilaban detrás de las cortinas del apartamento. Esa fue la primera inspiración. Escribí unas tres páginas y  a mi regreso, a comienzos de 1981,  me las traje a Caracas. Pronto fueron cinco páginas. Dos meses después ocho páginas. Y un día me olvidé de ellas. Se me cerraron las puertas. Me sentí muy molesto.  No me gusta que me cierren las puertas en mi cara. Pasaron 30 años y un día abrí los archivos de mi computadora donde tengo archivadas diversas escenas para posibles obras teatrales: El garaje ,  Los espíritus animales y  Bingo, entre otras. Y cuando leí las ocho páginas, en noviembre del 2011,  sorpresivamente me abrieron las puertas. Y en dos semanas escribí la pieza. Los personajes me dictaron la obra. Prácticamente mis personajes son los que escriben mis obras. 
- Mesopotamia, de Isaac Chocrón, transcurre en un apartamento de ancianos. ¿Hay alguna similitud?
-  Mesopotamia  es una de las mejores piezas de Isaac. Pero su teatro   y el mío son muy diferentes. Así como Isaac y yo éramos totalmente distintos en nuestra manera de pensar, en nuestros comportamientos sociales, en nuestras relaciones personales, así nuestros estilos y nuestras temáticas teatrales son también muy diferentes. ¿Escribir sobre la vejez? A él le tocó primero porque era mayor que yo. Y él se indignaba cuando se lo recordaba. “¿Por un año-me decía- por sólo un año?” –Si, por un año. Tú naciste en el 30 y yo en el 31. Eres mayor que yo. Terminábamos riendo.
-¿Por qué el pretexto es un bingo?
-Creo que una de las causas por la cual tardé tanto en escribir la obra fue que no sabía porque aquel amante de la ópera iba a parar al asilo de ancianos. Cuando 30 años después me puse a escribir, sin saber cómo iba a terminar todo aquello, fue al propio Andy Ramírez (el personaje) a quien se le ocurrió, no sólo el título de la obra, sino toda la historia de su pasado.
-¿Por qué hay un muerto en una de las habitaciones de ese apartamento que a su vez es un asilo para ancianos?
-Andy Ramírez queda atrapado en ese apartamento. El no sabe que allí hay un muerto. El muerto se va y él ocupa su lugar. ¡Bingo!
-¿Por qué hay una constante erótica en toda la pieza, si se dice que los viejos no piensan en eso o no pueden con eso?
-Los viejos piensan en eso. Es parte de la vida. Gracias a Dios existe la gerontofilia.
-¿Qué es lo importante de Bingo: la vejez personajes o el desarraigo del hombre en la Tierra?
-Lo importante para de mi  Bingo no es ni la vejez de los personajes ni el desarraigo del hombre en la Tierra, sino que haya podido terminarla.
-¿Por qué transcurre durante una nevada en Nueva York, a  finales del siglo XX?
Durante una nevada en Nueva York, alrededor de Washington Square, traté de encontrar un lugar para orinar. Caminé mucho. Varias cuadras. Di vueltas. Subí, bajé, crucé, hasta que decidí, en el primer recodo que encontré, sacar el animalito de la bragueta y orinar plácidamente sobre la nieve. Me oriné en la nieve. Eso merece una obra de teatro. Si se hace la película es posible que la cámara se  asome a una ventana y vea hacia el parque. Allí verá, a lo lejos, a un señor orinando sobre la nieve.
-¿Qué dice Chalbaud a los venezolanos con Bingo?
-Siempre, en todas las piezas, cada espectador digiere una obra diferente. La imaginación de cada uno de ellos atrapa distintos significados ante la misma frase. Lo curioso es que al final todos se ponen de acuerdo, cuando aplauden.
 Asilo de ancianos
 Bingo  es la recreación de la vida en un singular asilo para la tercera edad, donde lo que menos importa es la enfermedad y la muerte, porque los  ancianos  ahí recluidos logran convertir el gélido lugar en un excitante y sensual ritual de recuerdos, emociones y sensaciones. Todo eso en Nueva York.
 OPINIÓN AJENA
El director Ugo Ulive leyó  Bingo  y le escribió esto, el 18 de noviembre de 2011: “Es una obra horrenda, también una pequeña obra maestra; horrenda por ese ambiente que va creando, ambiente de opereta pornográfica, como dice Andy. Es que esa combinación de vejez y sexo resulta bastante explosiva y es lo que le confiere originalidad Me fascinaron mucho los personajes, Andy, sobre todo, que tiene esa maravillosa ingenuidad de los seres más puros y quien será, no me cabe duda, un verdadero premio para el actor que le toque. Se agrega a la lista de tus personajes más memorables. Los demás no se quedan atrás, sobre todo Patty, con esa obceción suya por las palabras, otra capas de complejidad en ese microcosmos, algo que le agrega más virtudes a la obra. Me dejó muy impresionado y veo, con gran placer, que tu estro, no ha aflojado un milímetro. Un abrazo”.
18 OBRAS
Román Chalbaud ha escrito 18 piezas: Los adolescentes (1952), Muros horizontales (1953), Caín adolescente (1955), Réquiem para un eclipse (1957), Cantata para Chirinos (1960), Sagrado y obsceno (1961), Las pinzas: Café y orquídeas (1962), Los ángeles terribles (1967), El pez que fuma (1968), Ratón de ferretería (1972), La cenicienta de la ira (1974), La cigarra y la hormiga/El viejo grupo (1981),  Todo bicho de uña  (1982), Vesícula de nácar  (1992), La magnolia inválida (1993), Reina pepeada (1996), Preguntas (1998) y Bingo (2014). Y tiene en el horno a Oveja negra.



miércoles, abril 16, 2014

Bette Davis en el Festival de Caracas

Luis Fernández travestido como la legendaria Bette Davis
El actor y  director Luis Fernández no sufre de ataques de pánico ni rabietas cuando no alcanza lo ambicionado, aunque tales crisis controladas o dosificadas es lo que recomiendan los terapeutas para evitar infartos y otras dolencias. Logró superar la humana molestia que le sucedió con el unipersonal Todo sobre Bette,  el cual había montado prolijamente para la actriz Carlota Sosa. Ella después de estrenarlo y medirlo ante el público del teatro Trasnocho, decidió no seguir con tan difícil personaje. Lo abandonó y el proyecto culminó. ¡Sobran los comentarios y las opiniones!
Luis Fernández sopesó el hamletiano qué hacer. Y de ahí salió la decisión de remontarlo, llevarlo al Festival Iberoamericano de Bogotá y después mostrarlo en el Festival de Teatro de Caracas. No le fue fácil al actor encarnar el rol femenino pero se lo impuso como reto y ahora dirigido por Mimi Lazo, ha demostrado que si podía y para su satisfacción hará más temporadas. Materializa a Bette, apuntalado por un habilidoso montaje cuya atmosfera siniestra la ubica en el  infierno para contar como vivió y amó, en medio de sus frustraciones existenciales.
 Todo sobre Bette fue escrita por Camilla Carr (Texas, USA, 1942), pero antes en la temporada londinense de 2012 se le estrenó como  All About Bette: An Interlude With Bette Davis durante  la temporada teatral londinense de 2012. Luis y Mimi lo tradujeron para la producción con Carlota Sosa y así lo hicieron conocer como homenaje a Bette Davis (USA, 1908/Francia, 1980), quien cambió la historia del cine con sus luchas por la profesión, por ser de la saga de quienes no se conforman, quienes cambian las reglas y redefinen el futuro de la humanidad.
Bette Davis (Ruth Elizabeth Davis), ahora encarnada por Luis,  irrumpe en un set de filmación desierto. No sabe muy bien qué hace allí, quiénes la observan o qué es lo que se espera de ella. Sin embargo, como a lo largo de toda su vida, ella está dispuesta a darlo todo, por el público, dice ella, pero con la esperanza de que su hija se encuentre entre los presentes. Hace años que no hablan, a raíz del libro de memorias que publicara la joven y en el que la sataniza como madre. Pero si bien Bette guarda y cultiva sus resentimientos contra los hombres y el star system de la MGM, espera sin reproches que su hija perdone lo que deba perdonarle y vuelva a ella. Un lado frágil y desconocido de ella que apenas se atreve a exponer aquí, no sabe ella muy bien por qué.La razón de esta sombría reunión entre la diva y el público anónimo es la clave de todo, pero es algo que ni ella misma sabrá hasta que ya es demasiado tarde. Un recorrido cáustico y deliciosamente cruel por la carrera de una mujer que nunca se doblegó en un negocio regido por hombres desalmados.

Las posteriores funciones permitirán ajustes del ritmo, porque ya tiene a tan complejo personaje, que, por gustos del artista, entra en contacto visual y verbal con la audiencia.

sábado, abril 12, 2014

"Bingo" cierra el festival de teatro

Una riña de gallos es todo el conflicto suprahumano de "el coronel no tiene quien la escriba"
“Nos estamos viendo” es el entusiasta lema del Tercer Festival de Teatro de Caracas (FTC), a realizarse del 11 al 27 de abril con la presencia de más de 152 agrupaciones teatrales del país: 52 del Distrito Capital y 100 del resto de Venezuela.
Todos ellos exhibirán sus espectáculos en 26 salas, además de intervenir algunos elencos en el teatro de calle para aquellos espacios públicos recuperados por la Alcaldía del Municipio Libertador,  el gobierno del Distrito Capital y la Fundación para la Cultura y las Artes de Venezuela (Fundarte).
Esta edición del FTC está dedicada a exaltar la memoria de teatrero Carlos Giménez, fallecido hace 21 años, con una serie de charlas y exposiciones, además del estreno del remontaje de  El coronel no tiene quien le escriba -texto de Gabriel García Márquez que fue versionado por Aníbal Grunn- dirigido ahora por Pepe Domínguez, a partir de la original propuesta escénica del homenajeado, y con la participación de los actores. Francisco Salazar, Aura Rivas, Gonzalo Velutini, Marco Alcalá, José Sánchez, Loly Sánchez, Rafael Ortiz, Vicente Lezama y Johnny Torres, entre otros. Usan el original diseño escenográfico de Rafael Reyeros. 
Este espectáculo, que es una producción del grupo Rajatabla y Carlos Scoffio, abre el FTC e inaugura el Teatro Bolívar, en el centro de Caracas, donde estará hasta hoy domingo y posteriormente se mostrará en el Teatro Municipal de Chacao.
Para una información más pormenorizada, y artísticamente ilustrada de cada uno de los montajes, recomendamos a nuestros lectores visitar la amigable página: www.festivaldeteatrodecaracas.org.ve
Cifras y premios
El FTC de 2014  no pretende competir ni ser comparado con los festivales que organizó Carlos Giménez a lo largo de 20 años con el Ateneo que dirigía María Teresa Castillo. Este evento está aportando al pueblo de Caracas un total de 100 mil butacas o asientos dentro de una programación que contará con 450 funciones para todos los gustos. El Gobierno Bolivariano ha realizado un aporte por más de 450 millones de bolívares destinados a  la recuperación de más de 26 salas de teatro, además el gobierno del Distrito Capital y la Alcaldía de Caracas, han invertido otros 15 millones de bolívares  para que los teatros estén en óptimas condiciones. Se realizarán diferentes homenajes y la inauguración de varios teatros como el Bolívar, Alameda y el de La Vega. Se anunció la creación del fondo Rodolfo Santana, el cual contará con 5 millones de bolívares que permitirán financiar, a través de un comité de selección, diversas propuestas. También se darán premios a las distintas disciplinas del festival, como a la mejor puesta en escena, mejor dirección, actriz, actor, guión, escenografía, vestuario, maquillaje, entre otros.
Bingo o la vejez alegre
La Niña Azul y Leve, piezas del Centro Nacional de Teatro (CNT), tendrán presencia en el FTC. La primera, escrita por José Luís León y bajo la dirección de Yelitza González, es un montaje infantil de títeres que nos habla de la diversidad cultural, así como la lucha por conseguir el respeto, la tolerancia y la autoaceptación; la segunda, original de Karín Valecillos y dirigido por Ariel Bouza, es un delicioso espectáculo donde se demuestra que la adolescencia puede ser conflictiva y plantear situaciones propias de la adultez. La Niña Azul tendrá cuatro funciones en la Plaza de los Museos de Bellas Artes: el 14 de abril a las 3:00 pm y el 15, 19 y 24 de abril a la 1:00 pm y Leve se presentará el 19 y 20 de abril en el Pequeño Teatro de La Vega a las 3:00 pm. Por otro lado, varias coproducciones del CNT de años anteriores también se darán cita en el FTC, empezando el 12 de abril a las 6:00 pm y el 13 a las 5:00 pm en la Sala Juana Sujo de la Casa del Artista, con Josefina la cantora de Jesús Benjamín Farías y dirigida por Yajaira Gangoo, coproducción del 2012 con  la Agrupación La Puerta Laboratorio Teatro de   Anzoátegui. El martes 15 y miércoles 16 de abril a las 7:00 pm en la Sala Rajatabla será el montaje de Íntimamente Zárraga, inspirada en textos del poeta Rafael Zárraga y dirigida por Elsy Loyo y Lesbia Landinez, coproducción del 2012 con la Agrupación Teatral Coordinación del estado Yaracuy. La pieza infantil  Del bicho al hecho hay mucho trecho, coproducción del 2008 de la Agrupación “Títeres Kinimarí” del Táchira, escrita y dirigida por Carlos Tovar, estará en la Sala Experimental del Museo de Bellas Artes el 17 de abril con  funciones a las 11:00 am y   la 1:00 pm y el 18 de abril a las 11:00 am y las 3:00 pm.  Lo que dejó la tempestad , de César Rengifo y dirigida por Críspulo Chávez, coproducción del 2012 de Falcón con la Agrupación Fundación Laboratorio Teatral Latinoamericano César Rengifo, se presentará en el Teatro San Martín el 17 y 18 de abril a las 8:00 pm. El martes 15 y miércoles 16 de abril a las 7:00 pm en la Sala Rajatabla se mostrará  Íntimamente Zárraga , inspirada en textos del poeta Rafael Zárraga y dirigida por Elsy Loyo y Lesbia Landinez, coproducción del 2012 con la Agrupación Teatral Coordinación de  Yaracuy. Seguidamente, el  17 y   18 de abril se montará en el Teatro Nacional a las 6:00 pm  Las Bacantes, coproducción del 2012 con la Agrupación Teatro La Bacante del Distrito Capital, de Eurípides y bajo la adaptación y dirección de Diana Peñalver. Cerrando con broche de oro el festival, está  Bingo, de Román Chalbaud y bajo la dirección de Costa Palamides, coproducción del CNT y la Agrupación Teatro del Duende que se presentará el 26 y 27 de abril en el Teatro Bolívar a las 6:00 pm. Es una representación de la vida en un asilo de ancianos, donde lo que menos importa es la enfermedad y la muerte, ya que  un anciano venezolano logra convertir el gélido lugar en un excitante y sensual ritual de recuerdos, emociones y sensaciones. La pieza contará con las actuaciones de Francis Rueda, Aura Rivas, Gladys Prince, Ludwig Pineda y Vito Lonardo.
5 ejes
La tercera edición del Festival de Teatro de Caracas contará con 5 ejes programáticos: 1.-Teatro de salas (239 funciones). 2.-Comunidades y Calle (40 funciones en bulevares y plazas). 3.-Eventos Especiales (60 actividades varias entre presentaciones musicales, exposiciones y homenajes). 4.-Académico (100 actividades académicas a desarrollarse en los espacios: Museo Boliviano, espacio Arte Nativo, sala Aquiles Nazoa de la Unearte y Plaza Diego Ibarra).  5-Eje Infantil  (Plaza de los Museos/Parque los Caobos): = 171 espectáculos / 84 talleres infantiles. Títeres, teatro infantil, circo, espacio lúdico-recreativo y talleres para los más pequeños. Ciudad Teatro, en la plaza Diego Ibarra, contará con 6 cafés y más de 50 actividades recreativas entre performance teatrales y circenses, malabaristas, acróbatas y agrupaciones musicales