domingo, abril 23, 2017

Nos vemos el miércoles

Un trío respetable de veteranas actrices
Es seguro que el publico caraqueño la aplaudirá y agradecerá, porque para brindarle un tributo a la ancianidad, a los recuerdos y a la esencia de la vida misma, Gerardo Blanco López escribió y produjo la comedia Nos vemos el miércoles, la cual, dirigida por Carolina Rodríguez Gómez, se presenta desde el 22 abril en el Centro Cultural BOD, únicamente sábados y domingos a las 5 de la tarde.
 En Nos vemos el miércoles se plasma, de manera jocosa, la historia de tres mujeres mayores: Dorila (Chelo Rodríguez), Luisa (Marisol Matheus) y Josefa (Aurelia De Freitas). Ellas viven en un ancianato y se reúnen cada miércoles para tomar el té y sumergirse en esos recuerdos que diariamente se repiten.
 El productor, autor de la obra y además director del Grupo Bagazos, Blanco López, asegura que una de sus motivaciones para crear esta pieza fue la preocupación por la vejez. “Ese final terrible y devastador que puede ser la ancianidad. Por eso, quería rendirle homenaje a todas esas mujeres mayores que han tenido una vida intensa y tienen la dicha de encontrarse para recordarla”.
 Explica que su obra también es un llamado a la amistad y ofrece la oportunidad de disfrutar un rato agradable con historias y anécdotas de mujeres que tuvieron una vida llena de retos, dificultades y amores que son contadas en estos encuentros, en donde el espectador podrá reír y reflexionar sobre la vida. "Son tres mujeres hermosas que no tienen más que la compañía de ellas mismas". Dorila es la líder del grupo un tanto "regañona" y como tiene mayor poder adquisitivo paga la estadía de todas en ancianato. Luisa es espontánea, innovadora, humorista y excéntrica, mientras que Josefa es quien brinda equilibrio al grupo por ser tranquila y mediadora”.
 "Muchas veces la ancianidad puede estar ligada al abandono de la misma familia que no sabe qué hacer con ellos. El mismo país puede tender a irrespetarlos e ignorarlos. Sin embargo, es sumamente importante. Los grandes países miden su desarrollo dependiendo del trato que le dan a los ancianos, niños y animales", expresó el productor.
 ¿Cuantas obras escritas y representadas?, preguntamos a Blanco López
Son 19 obras escritas, 18 representadas y siete de ellas publicadas. 
¿Cuáles han tenido más repercusión?
Creo que Un ciudadano llamado maestro, El último juego, El encuentro, La cuadrilla, La dama y el carnicero y Los náufragos.
¿Por que escribir teatro existiendo tan buenos textos?
Por dos razones, el texto dramático es mi forma, mi manera de decir, como veo el mundo y como me veo yo en él y es una manera de mostrar lo que somos, de motivar e inducir a colocar un espejo sobre esa vitrina maravillosa que es el escenario y que nos veamos tal como somos .Eso es excitante. Y tú lo sabes porque has escrito no menos de cinco piezas.
¿Cuál es el origen y el destino de "Nos vemos el miércoles?
Es una recopilación producto de vivencias y observaciones cercanas a mi madre, sus amigas y mi vida, que se materializó durante la enfermedad de ella y que me impulsó a ofrecer un tributo a la amistad y presentar al mismo tiempo un reclamo doloroso a lo que es la vejez y su poder devastador según mi óptica. Tres ancianas que hablan sin tapujos de su vida, de su juventud, sin maquillaje. Ellas, como en casi todos mis textos, están atrapadas, esta vez en un espacio ineludible, la vejez. Es una pieza para reír, reflexionar y recordar que somos finitos 
¿Una invitación a reflexionar sobre los valores y la necesidad de la amistad como compañía hasta que llega la muerte?
Si, definitivamente es un mensaje que valora y reconoce la amistad como uno de los vínculos más hermosos que podemos cultivar, un soporte de vida, y en la vejez cobra una importancia capital. Nadie muere con otro, ese es un trance en soliloquio, pero la compañía del amigo es un bálsamo insustituible y estas tres mujeres que se reúnen todos los miércoles para tomar el té lo saben y hacen de cada encuentro un ritual de evocación que las une y fortalece 
¿El amor sustituye la amistad?
La amistad verdadera es un torrente inmenso de amor. El amor tiene mil caras, es vida en todas sus manifestaciones y para poder construir una hermosa y profunda amistad debe existir amor. No puede haber una sin la otra 
¿Por qué le dio la alternativa a otra persona del grupo?
Nuestro norte en el grupo  Bagazos es abrir ventanas para poder volar, dar oportunidades para crecer  como ha sucedido con muchos de los que han pasado por la agrupación y Carolina Rodríguez Gómez ha transitado en nuestro grupo todos los caminos del teatro con disciplina, ética, responsabilidad, profundo conocimiento de las artes escénicas  y excelente desempeño.  Nadie mejor que ella para abordar este texto que además ha amado e impulsado para que sea montado. Y creo que no hay nada más emocionante que ver otra lectura de tu obra. Es un privilegio, y siempre repito las palabras del recordado y admirado maestro y amigo Rodolfo Santana, quien, cuando puso en mis manos su exitosa obra Baño de damas, me dijo: "Gerardo, irrespétame", refiriéndose a su texto. No me cabe la menor duda que Carolina estará a la altura, y que ella dirija esta obra es un honor y una deuda pendiente 

sábado, abril 22, 2017

"Labio de liebre" en Caracas

La pieza inaugural del VI Festival de Teatro de Caracas 2017 ha sido Labio de liebre, una impactante producción de los grupos colombianos Teatro Colón y Teatro Petra, escrita y dirigida por Fabio Rubiano, exhibida el viernes 21 y el sábado 22 en el teatro Municipal. Está fundamentada en las peripecias de un sangriento jefe paramilitar o líder de sicarios que pudo negocia sus condenas por los crímenes cometidos y pagar sus penas en el extranjero, pero hasta llegan fantasmas de sus víctimas a pedirle explicaciones y así atormentarlo hasta enloquecerlo.
Uno de esos fantasmas, demasiado vivos y expresivos, es un hombre con labio leporino, que popularmente se conoce como "labio de liebre" o "media jeta". Es una pieza, escrita, dirigida y protagonizada por el versátil director del Teatro Petra: Fabio Rubiano. Él autor considera que su montaje propone una reflexión sobre el perdón y la venganza, propias de las tragedias: la que se espera que actúe a través de la conciencia del victimario; la misma que acosa al tío de Hamlet o al rey Macbeth con la presencia fantasmal de sus víctimas.
En Labio de liebre hay una familia de cuatro campesinos a la que el protagonista ordenó masacrar, una familia que no está idealizada, pues la intención de Rubiano no es invitar al público a compadecerse de alguien, sino a que reflexione sobre aquello que se le muestra, algo que revuelve las entrañas del público colombiano o de todo aquel ser humano que rechaza la violencia sin son ni ton.
No está de más recordar que la violencia en Colombia impera desde mucho antes del 9 de abril de 1948, cuando mataron en la carrera séptima de Bogotá al líder popular Jorge Eliecer Gaitán. Esa violencia colombiana no es más que una sangrienta teatralización, sin maquillajes, de la milenaria lucha de clases de los poderosos contra los oprimidos, pero que en el vecino pais ha sido armada y criminal, sin mayores explicaciones culturales y aupada por los terratenientes, aunque los urbanos y cultos partidos políticos, de liberales y de conservadores, la maquillan para poder gobernar alternándose. El pueblo pueblo colombiano generó sus métodos de autodefensa, las guerrillas, y aunque ellas ahora negocien la paz, son muy pocos los que creen en tanta belleza o en ese teatro supuestamente culto cuyo guión es confuso. Otros colombianos cruzaron las fronteras pero miran siempre l retrovisor para ver cómo cambian o se agudizan las cosas de la patria que quedo atrás y que se lleva siempre en las suelas de los zapatos,
Analizar la realidad colombiana desde Venezuela no es fácil ni nada cómoda, especialmente cuando se salió de allá hace 48 años y se ha comido el pan o la arepa del inmigrante. Pero si conmueve ver en escena las peripecias de los que se quedaron  e hicieron frente a su destino, a la espera de una redención que no llega ni llegará jamás si los pueblos no se alzan y toman el poder, por cualquier vía.
Este espectáculo, exhibido con algunos contratiempos por fallas en el sonido, atrapa al público por la magia de su presentación, por ese híbrido de teatro realista con teatro fantástico, y porque sus actores son algo más que profesionales, son colombianos paridos en esa tierra y que han vivido muchos de los hechos ahí mostrados.
Al final esta apuesta teatral, magnífica en su escenografía, su iluminación y en sus metáforas visuales (como la de los fantasmas que vomitan virutas de papel atragantados de injusticia) descubre cómo representar el dolor de Hécuba de una madre que sabe que van a matar a sus hijos, a la injusticia de saber que los hayan asesinado como a los animales, junto con sus animales. Y a aquello que no los deja descansar en paz: que el asesino los reconozca, los llame por sus nombres y recuerde la sevicia con la que terminó con sus vidas.
Para Rubiano, como lo ha declarado, es interesante ver cuál será la reacción del público y estar en Venezuela en este momento coyuntural y tan álgido que vive el país. “Creo que lo que hace la cultura es unir, no desunir, aparentemente hay una tensión ahora entre Colombia y Venezuela, pero uno se pregunta ‘¿qué me han hecho a mí los venezolanos?’ sobre todo en el ámbito cultural, y yo digo ‘nada’, ha habido las peleas de hermanos como se dan en cualquier familia”, dice Rubiano.
Venezuela es un país vecino, con el que compartimos 2.000 kilómetros de frontera, hay muchos colombianos allá. Entonces para nosotros es muy importante ir, por toda la historia común”, asegura Patricia Ariza, ejemplar artista del teatro
.

viernes, abril 21, 2017

"La familia" de Venezuela en Festival de Cannes

El cine venezolano se reencontrará a lo grande con la Costa Azul francesa.  El filme La familia, dirigido por Gustavo Rondón Córdova, tendrá su estreno mundial en la competencia de largometrajes de la 56ta edición de la Semana de la Crítica, un evento paralelo del encuentro cinematográfico más prestigioso del mundo, el Festival de Cine de Cannes, destinado especialmente al hallazgo y reconocimiento de talentos emergentes del séptimo arte. 
Así lo anunció el comité organizador del evento, creado en 1962 por la Unión Francesa de Críticos de Cine, cuya nueva edición se llevará a cabo del 18 al 26 de mayo. Siete largometrajes serán evaluados por el reconocido cineasta brasileño Kleber Mendoça Filho, director del galardonado filme Aquarius, quien presidirá un jurado integrado por la colombiana Diana Bustamante (directora artística del Festival de Cartagena), el crítico estadounidense Eric Kohn (Indiewire), la libanesa Hania Mroué (directora del Metropolis Art Cinema) y el actor francés Niels Schneider (Premio César como Actor Revelación). 
 La familia  presenta la historia de Andrés, de 35 años, y su hijo Pedro, de 12 años, quienes viven en un barrio obrero de Caracas y casi nunca se ven. Andrés es un padre ausente, tiene varios trabajos y llega tarde en la noche. Pedro deambula por las calles jugando con sus amigos y aprendiendo del ambiente agresivo que le rodea. Durante un juego de pelota, Pedro es atacado por un niño y al defenderse lo hiere gravemente. Al descubrir esto, Andrés presiente una venganza inminente y decide que deben escapar del barrio en busca de refugio. Este viaje los unirá como nunca antes.
La Semana de la Crítica de Cannes es reconocida por ser la ventana en la que debutaron directores como Alejandro González Iñárritu, Guillermo del Toro, Gaspar Noé, Bernardo Bertolucci o Jacques Audiard, entre otros.  A la fecha, el cineasta Lorenzo Vigas (Desde Allá) había sido el único venezolano en participar en esta sección en la categoría de cortometrajes con su filme  Los elefantes nunca olvidan , en 2004.
Sólida preparación 
La ópera prima de Gustavo Rondón Córdova, desde su conceptualización como proyecto y escritura de guión, tuvo un extenso recorrido por festivales y fondos de desarrollo internacionales. Destaca su participación en el Talent Project Market del Mercado de Coproducción de la Berlinale (2014), en Alemania, su selección en La Fabrique du Cinema du Monde (2014), en Francia; y su participación en el programa para películas en postproducción Cine en Construcción del Festival de San Sebastián (2016), en España.
Rondón ha dirigido cinco cortometrajes en su carrera profesional que fueron seleccionados en festivales como Biarritz, Toulouse, La Habana, entre otros. Su corto más reciente,  Nostalgia , formó parte de la Selección Oficial del Festival de Cine de Berlín 2012, uno de los encuentros "Clase A" más importantes del mundo, junto con Cannes y Venecia.
 La familia  es protagonizada por el actor Giovanny García (Andrés), reconocido por su trabajo en la película venezolana  El Amparo  de Rober Calzadilla, junto a Reggie Reyes, un joven caraqueño de 14 años, sin experiencia previa en la actuación, que hace su debut en la gran pantalla.   La cinta fue producida por Natalia Machado Fuenmayor, Marianella Illas, Rubén Sierra Salles, Rodolfo Cova y Gustavo Rondón Córdova. Es una producción de La Pandilla Producciones en coproducción con Cine Cercano, Factor RH, Ávila Films (Chile) y Dag Hoel Filmprod (Noruega). Contó con el apoyo financiero del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), el Programa Ibermedia y el fondo noruego Sorfond. El prestigioso equipo de la compañía francesa Celluloid Dreams, en esta nueva etapa, será la encargada de las ventas internacionales. 
 Ficha Técnica
 Director: Gustavo Rondón Córdova.Guion: Gustavo Rondón Córdova.
Producida por Natalia Machado Fuenmayor, Marianella Illas, Rubén Sierra Salles, Rodolfo Cova y Gustavo Rondón Córdova.Coproductores: Álvaro De La Barra (Ávila Films, Chile), Dag Hoel (Dag Hoel Filmprod, Noruega).Dirección de fotografía: Luis Armando Arteaga. Dirección de arte: Matías Tikas.Dirección de casting: Tatiana Mabo, Rober Calzadilla. Elenco principal: Giovanny García, Reggie Reyes.Diseño sonoro: Miguel Hormazábal, Marco Salaverría.Edición: Andrea Chignoli, Cristina Carrasco (EDA), Gustavo Rondón Córdova.Países: Venezuela – Chile – Noruega. Género: Drama. Duración: 82 minutos.
Una producción de La Pandilla Producciones en coproducción con Cine Cercano, Factor RH, Ávila Films, Dag Hoel Filmprod. Con el apoyo de CNAC Venezuela, Programa Ibermedia, Sorfond (Noruega) y Cine en Construcción.



miércoles, abril 19, 2017

Un chamaco bisexual en Caracas

Ocho actores para un evento teatral venezolano.
Alguien preguntó, con sana curiosidad, cómo elaboro mis reseñas teatrales. Y ahora respondo que mediante la lectura del texto tomo contacto con la obra que después veré representada, parafraseando así el método de trabajo de la actriz y directora Bibí Andersson.  Me informo sobre lo que se mostrará. Aplico la imaginación y la experiencia profesional o vital, además analizo las circunstancias espacio-temporales, donde fue escrita la pieza. Ese contexto es fundamental porque marca no solo los personajes sino sus movimientos, además de su léxico y las relaciones interpersonales. Hago, pues, mi “primer montaje” entre mis neuronas para estar alerta y prepararme a disfrutar y evaluar, después, las tareas de los actores y del director, además del autor. Pocas veces lamento los montajes vistos, sin que eso conlleve benevolencia. De lo maltrecho saco enseñanzas.
Eso lo aprehendí hace varias décadas al navegar en los meandros del periodismo, mi oficio principal, pero lo hice alimento de mis entretelas hacia 1986, cuando me impactó un artículo de la mencionada actriz sueca, publicado en el número 216 de la revista española Primer Acto, obsequio de Carlos Giménez  a instancias de José Monleón. Desde entonces, ver un montaje teatral me implica consultar primero el texto y desarrollar todo ese proceso para que nuestro trabajo nos satisfaga, fundamentalmente. No es fácil el apostolado de la reseña o la crítica, la cual en ocasiones satisface o nos hunde en un tedio que supero lentamente. Porque mi trabajo es humano y nunca mecánico. Está sometido a los undívagos vaivenes de la cotidianidad que vivo. El hombre es el único animal crítico que existe, decía Aristóteles, gran padre de todo el teatro occidental.
CUANDO CARACAS ES LA HABANA
Reitero esto, porque cuando supe del estreno de la cubana Chamaco (2005) del dramaturgo Abel González Melo (La Habana, 1980), recordé todo lo leído sobre “tan maravilloso texto”, como nos lo reveló, años ha, el artista Alberto Sarraín.  Salí a devorar y disfrutar, precisamente ese Viernes Santo de 2017, aquel espectáculo ambientado y realizado en una teatral Caracas, entre el lunes 23 y el jueves 26 de diciembre de un año de esta década, protagonizado por el joven Kárel Darín que debe venderse a otros hombres para sobrevivir, pero quien no olvida que deberá superar tan desagradables circunstancias y trabajar de otra manera para casarse o amar sin obstáculos a Silvia Dépaz.
Esperaba ver no solo una montaje sobre unos líos de gays, bisexuales y travestidos (toda la quincalla LGTBI), con un policía corrupto y un transexual que vende flores y otras cosas más, una hermosa vieja que filosofa, un muchacho que no sabe como combinar trabajo, estudio y sus impulsos hormonales, un tío borracho y abiertamente homosexual y un papá acosado por sus instintos. Confié en que la temática de las conductas sexuales fuese solo un pretexto para proponer una reflexión sobre la descomposición moral y ética   de la tradicional familia burguesa, agravada por la crisis económica que agobia a los sectores menos favorecidos de esa urbe que escénicamente era Caracas con una teatralización de la conocida guerra económica. Toda una inteligente descarga sobre la desvalorización de una sociedad, donde el poder, la autoridad y las relaciones familiares son los estratos gravemente afectados por un asesinato. Confié en que no me dormiría ni estaría tranquilo de principio a fin.
Y eso fue lo que pasó. Chamaco es una bofetada más a una comunidad que está de espaldas a los problemas más urgentes de sus habitantes, donde escasea la seguridad y es patética la carencia de comida para cuerpos y almas (o sea el amor y la amistad). Es otro alerta para estas naciones americanas donde las conductas sexuales están normadas por anacrónicos conceptos religiosos, donde se quiere imponer una segunda Edad Media.
Ese texto es tan compacto, como los 64 escaques –negros y blancos -de un tablero de ajedrez, donde todo fue calculado y llevado a una síntesis. Nada sobra, todo es preciso. Parece más bien un guión para un filme contemporáneo. Hay, pues, depurada calidad idiomática y los mecanismos tradicionales del teatro están logrados en su plenitud. Tienen razón los otros espectadores y los críticos al exaltarla y consagrarla como un clásico del buen teatro cubano, o sea americano. ¡Venezuela tenía que verla!
La puesta en escena es austera y sin pretensiones de espectacularidad, ceñida a las acotaciones del autor. Se   inicia en plena celebración de una Nochebuena, momento en el cual dos muchachos se juegan el destino sobre un tablero de ajedrez, materializando la prostitución homosexual, con navajas y  huellas de sangre  hasta desencadenar la rocambolesca trama, cuyo final dejará sin aliento al público, después de 90 minutos de intenso trabajo escénico.
 Y todo ese espacio escénico, con una escenografía minimalista y limitado por un foro con la silueta del Guaraira Repano o monte Ávila y su Cruz de Navidad, para recordarle al público que eso pasa o puede pasar o está ocurriendo en esa Caracas navideña. Casi se podría decir que es un panfleto visual, pero ante la calidad de su texto y los desempeños actorales se le “perdonan” esos excesos al director Mario Crespo, un artista que hasta ahora era más conocido en el cine y la televisión locales. Un respetuoso puestista y preciso conductor. ¡Bravo por todos ellos!
Estructuralmente hablando, Chamaco es comparable con piezas como La muerte de un viajante de Miller, El cuento del zoológico de Albee, Un tranvía llamado deseo de Williams y la trilogía de Edipo. Ahí los seres humanos son marionetas de un gran titiritero que castiga con la muerte a quienes se exceden. Quizás sea una pieza moralmente conservadora, pero propone el amor como única moneda que se puede usar para vivir hasta que llegue el final natural, como lo cantó Shakespeare.
Se ha dicho, con toda razón, que Chamaco retrata a la realidad latinoamericana y por ende caraqueña. Ahí una familia disfuncional está enferma hasta los tuétanos por la corrupción moral y ética, pero aún así sueña con un amor posible. Esa Caracas es espejo de una comunidad acorralada por la violencia y el vacío existencial, que rumia sus días y sus noches a sabiendas que a cada segundo el peligro aplasta proyectos y quita vidas. Una urbe donde tres niños de la calle desafiaron y mataron a dos policías adultos en una noche loca, un tema para otro teatro.
El elenco lo integran cuatro profesionales de primera línea como Caridad Canelón, Antonio Delli, Gonzalo Velutini (quien se la jugó con su sórdido personaje y como productor) y Gerardo Soto, dándoles la alternativa a gente nueva y talentosa como Julián Izquierdo (especie de ángel asesino que se suicida por sus pecados), Greisy Mena, Raul Gutiérrez (el más inocente de todos) y Christopher Hernández. Dos generaciones luchando para que el teatro no sea solo diversión sino cultura cónsona con los duros tiempos que todos los venezolanos desafiamos.
Caracas la que plasma Chamaco, está en el escenario del Teatro Trasnocho, porque son muchos los chamacos o los muchachos que viven o esperan sufrir esos dramas, lamentablemente para ellos y todos los que estaremos presenciándolos, porque la realidad es superior a la ficción teatral.
Sin los técnicos no habría sido posible este montaje de lujo. Y ahí están: Samuel Hurtado en la producción. Vladimir Sánchez en el diseño de espectáculo, Juan Carlos Ogando con la iluminación, Leonardo Maldonado en la música, Gustavo González en los efectos sonoros y Daniel Dannery en la asistencia de dirección. El diseño gráfico está a cargo de Carlos González.





martes, abril 18, 2017

Sexto Festival de Teatro de Caracas

Esta pieza de Elio Palencia,dirigida por Costa Palamides, estará en el festival caraqueño.
El Festival de Teatro de Caracas muestra la diversidad y la pluralidad de los diferentes géneros y tendencias de las artes escénicas, confrontando las diversas expresiones de las culturas. Éste incluye diferentes tipos de obras, en distintos puntos de la ciudad capital, como el teatro callejero, teatro de sala, danza clásica, teatro infantil y juvenil, conciertos internacionales, entre otros. Desde el 2011, la Alcaldía del Municipio Bolivariano Libertador, gracias a la gestión del Alcalde Jorge Rodríguez, y a través de la Fundación para la Cultura y las Artes, Fundarte -con la gerencia activa de Freddy Ñáñez- ha organizado cinco exitosas ediciones y se espera que ahora, durante este 2017, se realice nuevamente este tipo de actividades para el disfrute del público que visita y vive en la capital.
A raíz de continuar impulsando los espacios teatrales del Municipio Bolivariano Libertador, se creó el circuito permanente de teatro, cuyas salas ofrecerán continuamente la mejor programación de piezas nacionales para toda la comunidad a un costo accesible. El Festival de Teatro de Caracas está dirigido a todo el público que desee conocer esta manifestación artística y se realiza en los espacios históricos de la capital: Teatro Municipal, Teatro Principal, Teatro Nacional, Teatro Bolívar, Teatro Catia, Teatro Cristo Rey, Teatro Alí Gómez García, Teatro Alameda, Teatro Simón Rodríguez y Teatro San Martín.
Adicionalmente, en el Festival  se usan otros Teatros que pertenecen al Ministerio del Poder Popular para la Cultura como: Salas Juana Sujo y Doris Wells , pertenecientes a la Casa del Artista, Teatro Teresa Carreño, las salas Ana Julia Rojas y Horacio Peterson perteneciente a la Universidad Nacional Experimental para las Artes (Unearte); Alberto de Paz y Mateos y La Colmenita ubicada en la Avenida Andrés Bello, perteneciente al Movimiento del Teatro César Rengifo y el espacio del bar lounge del Hotel Alba Caracas.
Finalmente, otros espacios independientes son utilizados para llevar a cabo el programa teatral del festival, tales como: Rajatabla, Sala Antonieta Colón del Centro Cultural Parque Central, la Sala de Teatro Cantaclaro ubicada en Capuchinos y el Teatro Luis Peraza (TET).Y, por si fuera poco. Se utilizan las Casas Culturales: Casa de la Juventud Robert Serra y Casa de la Cultura Simón Rodríguez. Además de cinco espacios públicos claves, como la Plaza Diego Ibarra, el Bulevar César Rengifo, la Plaza de Los Museos, el Parque Los Caobos y el Paseo La Nacionalidad.
 La cuenta regresiva comienza y, a tan sólo pocos días para la inauguración de la 6° edición del Festival de Teatro de Caracas 2017 “Vernos el sur”, donde todos los amantes de las artes escénicas podrán continuar adquiriendo sus boletos, mediante las diversas modalidades dispuestas especialmente para ello, a fin de facilitar y hacer de esta una experiencia grata de principio a fin.Así pues, del 21 al 30 de abril, 24 salas de teatro, 120 agrupaciones nacionales junto a 23 compañías internacionales, provenientes de nueve países, se juntarán para ofrecer un total de 180 funciones de sala a toda la comunidad caraqueña.
Como un adelanto de las sorpresas preparadas para la fiesta que conmemora las artes escénicas, las primeras personas que adquieran sus entradas en las taquillas de los teatros, se les estarán obsequiando dos pases, totalmente gratis, para la obra inaugural Labio de liebre (Venganza o perdón) de Colombia, la cual se estará presentando el día viernes 21 de abril en el Teatro Municipal.  Los organizadores del festival han dispuesto la información general y la compra de entradas vía online, a través de la página web: www.festivaldeteatrodecaracas.org.ve. Los usuarios disponen de un apartado que les permite filtrar la búsqueda de las obras, bien sea por el nombre, espacio, categoría o día. De tal forma, no queda más que seleccionar las butacas y elegir el método de pago más conveniente.
Más de 120 espectaculos
En el marco de la celebración del Festival de Teatro de Caracas se tendrá la oportunidad de contar con la participación de agrupaciones teatrales del exterior con el fin de consolidar la unión de las artes escénicas entre Europa y Latinoamérica; pero a su vez Venezuela continua jugando un papel fundamental dentro del mismo y es que diferentes estados del país pisaran las tablas de 24 salas de teatros y locaciones no convencionales  de la capital con el fin de llevar a los amantes del teatro 10 días de escenas de calidad. Agrupaciones teatrales de 24 estados del país hicieron propuestas de 120 obras para el Festival de Teatro de Caracas 2017, funciones de calidad, diversión y hasta de reflexión trae esta sexta edición del festival. Con la participación de grandes obras como: El pez que fuma del dramaturgo Román Chalbaud, dirigida por Ibrahim Guerra, Aquí les va del autor Aquiles Nazoa dirigida por Deiby Fonseca, Tacones seguros de Rubén Darío Rojas interpretada por la agrupación “Asotea”, El motor de Rómulo Gallegos mostrada por la compañía Proyectos de Ebullición, el talento nacional dice presente este año. Además, habrán musicales como Lavoe contra Lavoe “la tragedia del cantante”, espectáculos de circo, funciones infantiles como la de El principito, comedias como 3 balas para 2, Entre picaros y retablos y otras piezas que llenaran de variedad artística las salas, plazas y comunidades de Caracas.





La vejez no es para llorar

Tres veteranas actrices revelan sus secretos.
Para  brindarle un tributo a la ancianidad, a los recuerdos y a la esencia de la vida misma, Gerardo Blanco  López escribió y produjo la comedia Nos vemos el miércoles, la cual, dirigida por Carolina Rodríguez Gómez, se presenta desde el  22 abril en el Centro Cultural BOD, únicamente sábados y domingos, a las 5 de la tarde.
 En Nos vemos el miércoles se plasma, de manera jocosa, la historia de tres mujeres mayores: Dorila (Chelo Rodríguez), Luisa (Marisol Matheus) y Josefa (Aurelia De Freitas). Ellas viven en un ancianato y se reúnen cada miércoles para tomar el té y sumergirse en esos recuerdos que diariamente se repiten.
 El productor,  autor  de la obra y  además director del Grupo Bagazos, Blanco López, asegura que una de sus motivaciones para crear esta pieza fue la preocupación por la vejez. “Ese final terrible y devastador que puede ser la ancianidad. Por eso, quería rendirle homenaje a todas esas mujeres mayores que han tenido una vida intensa y tienen la dicha de encontrarse para recordarla”.
 Explica que su obra también es un llamado a la amistad y ofrece la oportunidad de disfrutar un rato agradable con historias y anécdotas de mujeres que tuvieron una vida llena de retos, dificultades y amores que son contadas en estos encuentros, en donde el espectador podrá reír y reflexionar sobre la vida. "Son tres mujeres hermosas que no tienen más que la compañía de ellas mismas". Dorila es la líder del grupo un tanto "regañona" y como tiene mayor poder adquisitivo paga la estadía de todas en ancianato. Luisa es espontánea, innovadora, humorista y excéntrica, mientras que Josefa es quien brinda equilibrio al grupo por ser tranquila y mediadora”.
 "Muchas veces la ancianidad puede estar ligada al abandono de la misma familia que no sabe qué hacer con ellos. El mismo país puede tender a irrespetarlos e ignorarlos. Sin embargo, es sumamente importante. Los grandes países miden su desarrollo dependiendo del trato que le dan a los ancianos, niños y animales", expresó el productor.
 ¿Cuantas obras escritas y representadas?, preguntamos a Blanco López
Son 19 obras escritas, 18 representadas y  siete de ellas publicadas. 
¿Cuáles han tenido más repercusión?
Creo que Un ciudadano llamado maestro, El último juego, El encuentro, La cuadrilla, La dama y el carnicero  y  Los náufragos.
¿Por que escribir teatro existiendo tan buenos textos?
Por dos razones, el texto dramático es mi forma, mi manera de decir, como veo el mundo y como me veo yo en él y es una manera de mostrar lo que somos, de motivar e inducir  a colocar  un espejo sobre esa vitrina maravillosa que es el escenario y que nos veamos tal como somos .Eso es excitante. Y tú lo sabes porque has escrito no menos de cinco piezas.
¿Cuál es el origen y el destino de "Nos vemos el miércoles ?
Es una recopilación producto de vivencias y observaciones cercanas a mi madre, sus amigas y mi vida, que se materializó durante la enfermedad de ella y que me impulsó a ofrecer un  tributo  a la amistad y presentar al mismo tiempo un reclamo doloroso a lo que es la vejez y su poder devastador según mi óptica. Tres ancianas que hablan sin tapujos de su vida, de su juventud, sin maquillaje. Ellas, como en casi todos mis textos, están atrapadas, esta vez en un espacio ineludible, la vejez. Es una pieza para reír, reflexionar y recordar que somos finitos 
¿Una invitación a reflexionar sobre los valores y la necesidad de la amistad como compañía hasta que llega la muerte?
Si, definitivamente es un mensaje que valora y reconoce la amistad como uno de los vínculos más hermosos que podemos cultivar, un soporte de vida , y en la vejez cobra una importancia capital. Nadie muere con otro, ese es un trance en soliloquio, pero la compañía del amigo es un bálsamo insustituible y estas tres mujeres que se reúnen todos los miércoles para tomar el té lo saben y hacen de cada encuentro un ritual de evocación que las une y fortalece 
¿El amor sustituye la amistad?
La amistad verdadera es un torrente inmenso de amor. El amor tiene mil caras, es vida en todas sus manifestaciones y para poder construir una hermosa y profunda amistad debe existir amor. No puede haber una sin la otra 
¿Por qué le dio la alternativa a otra persona del grupo?
Nuestro norte en el grupo  Bagazos es abrir ventanas para poder volar, dar oportunidades para crecer  como ha sucedido con muchos de los que han pasado por la agrupación y Carolina Rodríguez Gómez ha transitado en nuestro grupo todos los caminos del teatro con disciplina, ética, responsabilidad, profundo conocimiento de las artes escénicas  y excelente desempeño.  Nadie mejor que ella para abordar este texto que además ha amado e impulsado para que sea montado. Y creo que no hay nada más emocionante que ver otra lectura de tu obra. Es un privilegio, y siempre repito las palabras del recordado y admirado maestro y amigo Rodolfo Santana, quien, cuando puso en mis manos su exitosa obra Baño de damas, me dijo: "Gerardo, irrespétame", refiriéndose a su texto. No me cabe la menor duda que Carolina estará a la altura , y que ella dirija esta obra es un honor y una deuda pendiente. 


domingo, abril 16, 2017

¡Lesbianas sin donde caerse vivas!

El elenco y su director.
Una pareja de amantes lesbianas, una colombiana y otra venezolana, después de 15 años de vida en común, les toca sufrir el trágico desenlace de su romántica relación, porque en una sórdida noche caraqueña hieren mortalmente de un disparo a la criolla y su amiga no puede cobrar el seguro de vida ni la pensión y, por si fuera poco, tampoco es dueña del apartamento que han estado pagando. 
En Colombia, los miembros de la comunidad LGTBI pueden adoptar menores, sean o no hijos biológicos de uno de los miembros de la pareja; también están legalizadas las uniones de hecho y tienen derecho de afiliación al sistema de salud; además está autorizada la pensión para los miembros de las parejas y, por si fuera poco, garantizados los derechos patrimoniales. El matrimonio no está legalizado y por ahora depende de las negociaciones de fracciones del Congreso de la República, ya que también la clase política colombiana es variopinta en lo que a conductas sexuales se refiere. Mientras que aquí en Venezuela no existe ley que reconozca las uniones para las parejas homosexuales. Aunque el Tribunal Supremo de Justicia, tan de moda ahora por sus interpretaciones políticas de la CRB99, ha tenido una serie de sentencias sobre la comunidad gay venezolana verdaderamente revolucionarias.
Informamos sobre los actuales estatutos legales de las comunidades LGTBI en Colombia y en Venezuela, porque se presenta en el Centro Cultural BOD el espectáculo teatral Donde caerme viva, producido por la agrupación Teatrela, cuya temática y argumentación son del ámbito LGTBI.
COLOMBIANA Y VENEZOLANA
En un teatral  contexto venezolano, donde obviamente no hay respeto a los derechos humanos, porque coexisten  homofobia y  nefandos crímenes de odio,  irrumpe el montaje Donde caerme viva, con el cual,  el autor Elio Palencia y el director Costa Palamides, revelan la sobrecogedora historia de la criolla  Maigualida (DaifraBlanco-Marisol Matheus) y la colombiana Raquel (Juliana Cuervos), quienes, durante una feliz noche, cuando festejaban sus 15 años de amores y convivencias,  se ven  tronchadas para su siempre sus vidas en común, por los tiros de unos malandros en la madrugada caraqueña y la mefistofélica irrupción de  la sobrina Yariza Josefina (Norma Monasterios) quien, cual bruja maléfica, procedente de Tinaquillo,  aparece para llevárselo todo y dejar en la calle a la sobreviviente, precisamente a la cachaca Raquel.
En dicho montaje, estrenado el año pasado y ahora en segunda temporada, la colombiana se queda sin su pareja, una venezolana, porque se la mataron, después de 15 años de relación; debe seguir viviendo hasta que un Dios o la naturaleza le quite  el peso de tal vida y la lance  a otra dimensión. Mientras tanto debe buscar donde caerse viva y proseguir avanzando y buscando como cambiar o mejorar. No es fácil.
Este el colofón que se nos ocurre después de haber visto y reflexionado sobre la humanísima y actualísima obra teatral Donde caerme viva, precisamente en Venezuela, donde todavía la homofobia es rechazo, aversión, odio, prejuicio o discriminación hacia hombres o mujeres homosexuales, lo cual además involucra a bisexuales, transexuales y travestis.
CRIMENES DE ODIO

Donde caerme viva es la pieza donde Palencia rompe fuegos contra una sociedad que discrimina y suscita crímenes de odio. No es frecuente que los dramaturgos criollos aborden la temática de las lesbianas y logren además que sus textos lleguen a escena. Fue en 1970 cuando Caracas se escandalizó ante la pieza La buhardilla, de Gilberto Pinto, donde dos cachaperas son sometidas y finalmente muertas por unos tramposos caballeros. Bertha Moncayo, Martha Mijares, Giampero Micucci, Martin Lantigua y Blanquita Pereira fueron los solventes intérpretes de ese texto inolvidable, el cual se mostró en el Teatro Triangulo, frente a la plaza Tiuna.  Desde entonces, salvo dos o tres obras más, esos valientes personajes de venezolanas no se lucen ante la audiencia, están invisibilizadas, porque hay una curiosa misoginia – endohomofobia- de los mismos gays con capacidad de mostrarlas en el teatro. Como la agrupación artística Teatrela cumple 31 positivos años teatrales, ahora hacen su segunda temporada Donde caerme viva, espléndido y oportuno espectáculo que vimos en estremecedor y degustar también los talentos de Nirma Prieto, María Alejandra Tellis y Ruth Cabeza, para exhibir su valiente y artística denuncia sobre un sórdido estado de cosas, cuya realidad es superior a lo materializado. El plantel de creadores en Donde caerme viva continúa con un envolvente dispositivo escenográfico creado por Oscar Salomón para un cuadrado espacio central; el diseño de luces es de Darío Perdomo; la música original de Pantelis Palamides y la producción general de Juan Carlos Azuaje, actor fundador, director y productor general de la agrupación cumpleañera. Donde caerme viva se exhibe, de viernes a domingo a las 7.00 pm. a partir del 21 de abril y hasta el 14 de mayo en la Sala Experimental del BOD, incluyendo dos funciones dentro del marco del Festival de Teatro de Caracas: el 25 y el 26 de abril cuando volverá a la Sala Horacio Peterson, donde fue estrenada el año pasado.  

miércoles, abril 12, 2017

El banquero anarquista

El espectáculo teatral deber ser un cuento bien echado. Así lo enseñaron los griegos hace varios miles de años, pero los artistas y los públicos han evolucionado y hoy por hoy lo que se muestra en la escena es algo más que un relato correctamente estructurado y unas actuaciones servidas para hacer digerible lo que quiso contar el autor, quien es la verdadera gran estrella o el poeta. El hecho teatral contemporáneo ya ha desbordado incluso a sus exegetas y está siempre en una revisión en pos de hacerlo más cercano a la audiencia, al tiempo que sus contenidos son mayores. Si el hombre contemporáneo reventó los átomos, también hizo lo mismo con su teatro.
En síntesis, hay una notable evolución, en bien, de todo lo calificable como teatro global o espectáculo teatral, además, gracias al internet y la televisión de alta resolución, se pueden disfrutar montajes europeos en la comodidad del hogar y la oficina, aquí en Caracas, para concretar. Todo esto mejora el gusto, de los artistas y de su auditorio, y por ende los niveles de exigencia son mayores.
Siempre repetimos esta introducción cuando hemos sido testigos de un evento escénico no tradicional ni convencional, eso que, despectivamente, algunos llaman “experimentación”, o sea una honesta búsqueda artística en pos de un nuevo lenguaje escénico, diferente, como es natural. Nos referimos al espectáculo del caraqueño colectivo teatral ART-O:   El banquero anarquista, el cual hizo una temporada en la sala Rajatabla.
Para decirlo, con las palabras de su directora Marisol Martínez, de larga trayectoria en teatro de calle y experimental, es un hibrido escénico con música punk, variopintas proyecciones o videos de guerras y otras tragedias humanas que sirven para generar una puesta en escena la cual, con tono agresivo, confronta los sistemas socioeconómicos establecidos, además de cuestionar su vigencia en la actualidad, todo, por supuesto, dentro de una atmósfera auditiva estridente y visualmente depresiva y sórdida.
Y debo reconocer la audacia para trabajar ese texto y la propuesta que hace la directora dentro del  espacio escénico – de estética futurista-  diseñado por Arnoldo Maal, también director del colectivo, junto a una “asistemática” iluminación, ideada y realizada por Ángel Pájaro.
Tanto Marisol como Arnoldo asumieron este proyecto artístico como “fórmula de cuestionamiento y reconocimiento de lo humano”. Son artistas sumamente convencidos de su trabajo y de lo que pueden transmitir con eso, una confesión pública no muy frecuente en estos tiempos tan acomodaticios. Para decirlo, coloquialmente, son gente seria y nunca un matrimonio de pantalleros .Sí se puede estar de acuerdo con su trabajo, el cual, como es obvio, está en construcción, subiendo la cuesta de la creatividad.
Su lenguaje escénico, sin lugar a dudas, es una correcta propuesta sensorial que busca integrar al espectador en el espectáculo, con intención de involucrarlo en situaciones extremas que lo envuelvan o lo sumerjan en “un territorio poético efervescente”. Nada de “cuarta pared”. Esto, como es obvio, no es medible o contabilizable, por ahora.
Ricardo Nortier y Giovanny García, actores de reconocida trayectoria, sin miedo alguno ante la audacia del proyecto, son los protagonistas, apuntalados en Armando Andrés González, joven comediante que avanza hacia su profesionalización.  
Todo eso conceptualmente es válido, pero otra cosa sería si se hubiese realizado más festivamente, más en la búsqueda de un show de circo, pero uno como crítico evalúa lo logrado y no lo que no se hizo.
EL CUENTO DE PESOA
Inicialmente, el texto de El banquero anarquista es un cuento corto del poeta portugués Fernando Pessoa (Lisboa, 13.06.1888-Lisboa, 30.11.1935) publicado hacia 1922, y el cual ahora ha sido intervenido, para esta teatralización, por el director Daniel Dannery.
Gracias a Wikipedia (moderna biblioteca de Alejandría) pudimos disfrutar esta pieza literaria que roza planteamientos básicos de la anarquía como utopía posible, donde un periodista (Karym, el periodista), irrumpe en la cotidianidad del funcionamiento de una máquina para entrevistar al banquero, y ahí, muy dentro de las técnicas teatrales griegas, deliberaran sobre el trabajo, el esfuerzo humano, la riqueza y la miseria, la felicidad y la libertad. Temas muy contemporáneos, además, que merecen unas preguntas: ¿Acaso son ficciones sociales? ¿El anarquismo a quién ayudó o puede catapultar más   adelante?
Y como esta experimentación del grupo ART-O es densa, pero no por eso carente de importancia y sabiduría, transcribimos este fragmento para que el lector, eventual espectador, si quiere disfrutarlo más ampliamente, lo cual aquí recomendamos:
El grado de inteligencia o de voluntad de un individuo es entre él y la Naturaleza; las mismas ficciones sociales no tienen allí ninguna responsabilidad. Hay cualidades naturales, como ya le dije, que se puede presumir que sean pervertidas por la larga permanencia de la humanidad entre ficciones sociales; pero la perversión no está en el grado de la cualidad, que es absolutamente dado por la Naturaleza, sino en la aplicación de la cualidad. Pero una cuestión de estupidez o de falta de voluntad no tiene que ver con la aplicación de esas cualidades, sino sólo con el grado de ellas. Por eso le digo: ésas son ya absolutamente las desigualdades naturales, y sobre ésas nadie tiene ningún poder, ni hay modificación social que las modifique, como no puede volverme a mí alto o a ud. bajo...
"A no ser... A no ser que, en el caso de esos hombres, la perversión hereditaria de las cualidades naturales llega tan lejos que alcanza el mismo fondo del temperamento... Sí, que un tipo nazca para esclavo, nazca naturalmente esclavo, y por lo tanto incapaz de algún esfuerzo en el sentido de liberarse... Pero en ese caso..., en ese caso... ¿qué tiene él que ver con la sociedad libre o con la libertad?... Si un hombre nació para esclavo, la libertad, siendo contraria a su índole, será para él una tiranía. Hubo una pequeña pausa. De repente me eché a reír.
-Realmente -dije yo- ud. es anarquista. En todo caso, da ganas de reír, incluso después de haberlo oído, comparar lo que ud. es con lo que son los anarquistas que andan por ahí...

-Mi amigo, yo ya se lo dije, ya se lo demostré, y ahora se lo repito... La diferencia es sólo ésta: ellos son anarquistas sólo teóricos, yo soy teórico y práctico; ellos son anarquistas místicos y yo, científico; ellos son anarquistas que se agachan, yo soy un anarquista que combate y libera... En una palabra: ellos son pseudoanarquistas y yo soy anarquista”.