jueves, junio 04, 2020

Mimí Lazo se presentó en el teatro Cristo Rey del 23 de enero

Mímí Lzo en escena.
Ana María Lazo, conocida como Mimí Lazo (Caracas, 23-11-54), reputada actriz y exitosa productora de espectáculos, estuvo en el teatro Cristo Rey, del 23 de Enero, durante la temporada del 2011 para predicar la necesaria lucha reivindicativa de las mujeres venezolanas con su monólogo El aplauso va por dentro, escrito y estrenado por Mónica Montañés y Gerardo Blanco, aquel 7 de junio de 1996, en la sala de conciertos del Ateneo de Caracas.
Mimi perdió la cuenta exacta de las funciones realizadas de El aplauso va por dentro desde su estreno, pero su esposo Luis Fernández cree que andan cerca de los 3600 y van a proseguir mostrándolo no saben hasta cuando y ahora con más pasión después de ver la gratísima reacción del público que los aplaudió de pie y estruendosamente el  domingo 14 de noviembre, en la histórica parroquia popular, durante el desarrollo del Festival Nacional de Teatro de Caracas de 2011.
El aplauso va por dentro, disfrutado por más de 500 mil espectadores alrededor del mundo, plasma la historia de Valeria, divorciada y con dos hijos, y una carrera profesional en ascenso, mientras espera la llamada del hombre con el cual ya compartió algo más que una noche. Define presente y futuro de su vida, el mismo día que cumple 40 años. Transcurre su rutinaria clase de aeróbicos, y entre un ejercicio y otro, el espejo le ratifica la pérdida de la juventud, su miedo a la soledad, a darse cuenta que desde hace mucho sólo vive para los demás, y que solo lleva dentro...un silencioso aplauso por todo lo hace, como es luchar denodadamente para sacar adelante a su familia y conquistar un espacio decente dentro de la sociedad competitiva en que se desempeña; al tiempo que duerme sola y rumia frustraciones hasta que consiga que un verdadero hombre se fije en ella y la haga feliz, porque nunca pierde las esperanzas de amar recíprocamente.
No son Mimi y la autora Mónica unas loquitas antimasculinas ni tampoco bobas románticas. Lo que hacen es un llamado de atención a las féminas para que no decaigan en sus luchas particulares porque esten sin la compañía estimulante de un varón. Y por el contrario esperan que los hombres cambien más temprano que nunca y se den cuenta que son necesarios y que ellas los reclaman para si y sus hijos, porque la patria necesita hogares estables, difícil tarea para hacerla bien y solas.
El espectáculo, donde participa Luis Fernández  (@luisfernandez14)como profesor de los aeróbicos, tiene atmósferas intimistas donde no faltan satisfactorios momentos románticos, como cuando Valeria sueña y baila con su novio, pero también se torna ácido y cruel porque la desprecian y la dejan para el día siguiente. Ahí viene la clase práctica de resistencia y lucha que Mimi imparte a sus compañeras de género cuando son abandonadas y están para hundirse.

lunes, junio 01, 2020

EL GRAN RUMANO DEL TEATRO VENEZOLANO

Romeo Costea

Nunca imaginó Romeo Costea que cumpliría largos 93 años en Caracas para terminar su ascenso por la escalera de Jacobo. Llegó a La Guaira el 23 de diciembre de 1953 y se quedó, “creo que para siempre”, como nos lo dijo en una ocasión, para apuntalar el desarrollo del teatro venezolano al formar actores, exhibir autores foráneos, como los indispensables franceses, y estrenar la ópera prima de Isaac Chocrón, además de formar espectadores.
Hace años nos contó que rezó dos veces, junto a su madre Caterina, una novena a San Antonio para rogar aunque fuese un sólo milagro: conseguir enrolarse en la tripulación de un barco y escapar así del naciente comunismo de Rumania, donde había nacido el 14 de enero de 1922, en Braila. Y el santo lo escuchó: fue aceptado para tareas muy específicas en el buque Transilvania, pues hablaba muy bien el francés y el inglés, y logró así salir por el puerto de Constanza; atracó el 11 de julio de 1948 en Marsella. Desertó y el 14 de julio lo festejó en París.
En la Universidad de la Sorbona continuó sus estudios teatrales, iniciados en Bucarest; trabajó con Marcel Marceau y en la Comedia Francesa, para luego emprender, hacia 1950, una serie de giras internacionales. Eso mismo año fundó en “La Ciudad Luz” su propia agrupación y se presentó en el Theatre de Poche (Teatro de Bolsillo) hasta 1952; luego hizo lo mismo, en 1953, en el Theatre de la Huchette.
A raíz de una prolongada huelga obrera que lo dejó sin espacio teatral para exhibirse optó por venir a Caracas de vacaciones, invitado por unos familiares. Compró un boleto en el buque italiano “Auriga” y el 23 de diciembre de 1953 desembarcó en La Guaira para nunca más irse, aunque en septiembre de 1960 hizo una breve incursión por Nueva York y hasta logró montar la pieza, El año del censo (The Year of the Census) de John Hopper, para el Teatro La Mamma.
Costea se adaptó rápidamente a la vida caraqueña, tras aprender el castellano, y es en junio de 1955 cuando presenta, con el invalorable apoyo de la embajada de Francia por intermedio de su instituto cultural, al grupo Compás. Una institución que si ha dado el ejemplo de lo que es un incesante y atinado trabajo artístico, haciendo énfasis en la producción y exhibición, durante continuas temporadas, de los maestros del teatro francés, como Moliere, Marivaux, Cocteau y Musset; además de lo más representativo de su vanguardia: Ionesco, Tardieu, Adamov y Westphal, entre otros. Como es obvio, incluyó una selección del teatro rumano, con Caragiale a la cabeza. También incluyo en su producción escénica otros autores, como Cervantes, Casona, Pirandello, Mihura y por supuesto a lo más destacado de la dramaturgia venezolana, como Arturo Uslar Pietri, Alejandro Lasser, José Gabriel Núñez, Sergei Vintrin y Jean Zune. Lanzó, por así decirlo, a Isaac Chocrón, cuando le montó su ópera prima Mónica y el florentino, en 1959.
Romeo perdió la cuenta de los montajes realizados y de esos largos 50 años de trabajo quedan, como testimonio irrebatible, una pared de su apartamento tapizada, por así decirlo, con una selección de los afiches de sus espectáculos. Creía que ha escenificado algo más de unas 104 piezas, sin contar las reposiciones.
Además de su dilatada actividad como director y maestro, Romeo fue actor para varias películas francesas rodadas aquí en Venezuela, así como también es uno de los intérpretes favoritos del cineasta Román Chalbaud, su amigo. Admitía que uno de sus mejores roles fue en La gata borracha, aunque aparece en buena parte de la cinematografía del maestro merideño.
Eso por todo eso, además de haber sido profesor en la Escuela Nacional de Teatro, además de su inquebrantable amor y fe en Venezuela, que un idóneo jurado le concedió el Premio Nacional de Teatro en 1996.
A Romeo no le gustaba y hasta demostraba su abierto enojo cuando le recordaban su origen europeo. Él insistía en que era un director venezolano y no rumano, pues “aquí llevo más de medio siglo y además ostento su máximo premio para los teatreros; creo que me merezco que no consideren más un director extranjero. De Rumania no tengo sino imborrables recuerdos, pero no poseo ningún documento, como célula ni pasaporte de mi país de origen. Soy un artista venezolano nacido en Europa, que ha realizado más de un centenar de montajes y numerosos programas para la televisión cuando estaba en su etapa inicial. También hay que aclararle a las nuevas generaciones que antes de la llegada de Alberto de Paz y Mateos y otros foráneos a Caracas, aquí sí había teatro de calidad y además los sainetes divertían a los venezolanos. Lo que ellos hicieron fue actualizar la cartelera y formar a nuevos comediantes, como yo también lo hice. Es mi historia, corroborada por otros premios y reconocimientos”.
Nunca se imaginó Romeo Costea lo que sería su vida ni que viajaría al continente americano para dejar una huella cultural en un país petrolero. Ese fue el otro milagro que le hizo San Antonio, quien lo acompaño hasta ese 4 de septiembre de 2015.


sábado, mayo 30, 2020

GRAN FIESTA TEATRAL TIENE LA CNT


EL Ministerio del Poder Popular para la Cultura, a través de la Compañía Nacional de Teatro, comprometida en brindar al país una gestión cultural educativa y de entretenimiento de calidad, realizará audiciones para la conformación del Elenco Estable 2020 dirigido a actores y actrices mayores de edad con experiencia en las Artes Escénicas Teatrales.
El Elenco Estable participará en las producciones de la Compañía Nacional de Teatro durante el año 2020, así como también en los principales festivales de teatro de Venezuela.
La Compañía Nacional de Teatro con 36 años de fundada, busca conformar su elenco con los mejores artistas del país para seguir contribuyendo al desarrollo de la cultura teatral venezolana con la intención de ofrecerle al público espectáculos teatrales con la más alta calidad.
 Para participar en las audiciones es indispensable ingresar a la página web www.cnt.gob.ve/elenco y seguir las instrucciones. Las audiciones serán en el Teatro Alberto de Paz y Mateos en el horario comprendido de 10:00am a 5:00pm los días 28, 29 y 30 de junio.
PREMIOS DE DRAMATURGIA
La Compañía Nacional de Teatro a través del Ministerio del Poder Popular para la Cultura convoca al Premio Apacuana de Dramaturgia Nacional 2020. Dirigido a estimular la creación de obras de teatro cuya temática promueva el análisis y la discusión de la teatralidad venezolana mediante el reconocimiento de nuevos planteamientos discursivos y estéticos de la dramaturgia nacional, la convocatoria se realiza del 01 de mayo al 31 de julio de 2020 a todos los creadores venezolanos dentro y fuera del territorio y extranjeros (con 10 años de residencia en el país) con una obra de teatro inédita y original de cualquier temática, que no haya sido galardonada ni escenificada anteriormente.
 El ganador(a) obtendrá un premio único en metálico de 80.000.000,oo de bolívares soberanos, diploma, publicación y el montaje de la obra por la Compañía Nacional de Teatro. El premio forma parte de las políticas de fortalecimiento de la dramaturgia nacional para el enaltecimiento de la capacidad creativa y de producción artística criolla. 
OTRO APACUANA
El rotundo éxito del montaje de la obra ganadora del año pasado, Fin de mundo, de Rubén Joya (Maracay, estado Aragua), dirigida por Carlos Arroyo, con la producción de la Compañía Nacional de Teatro y su elenco estable y el bautizo del libro Apacuana. Premio de Dramaturgia (2015-2018), editado por la Fundación Editorial El Perro y la Rana que recopila los textos ganadores, permiten reafirmar el compromiso de este esperado evento que se ha convertido en toda una tradición de las tablas venezolanas. En esta su VI edición el premio cuenta con la alianza comunicacional de los Gabinetes Estadales de Cultura para asegurar la difusión de la convocatoria en todo el país.
La planilla de inscripción, las bases del concurso y los requisitos para participar en el prestigioso Premio Apacuana de Dramaturgia Nacional 2020 se pueden descargar en la página web de la Compañía Nacional de Teatro: www.cnt.gob.ve Para mayor información pueden comunicarse a través de los números de teléfono: (0212) 481.2147. Además visita y sigue nuestras redes sociales: Twitter e Instagram: @CnteatroVe y Fan Page Facebook: Compañía Nacional de Teatro.La plantilla de inscripción, la carta de aceptación y las bases del concurso las puedes descargar Aquí.
 BUSCANDO ENSAYISTAS
 La Compañía Nacional de Teatro (CNT) ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC) convoca a creadores, investigadores, docentes y estudiantes universitarios de las artes escénicas y disciplinas afines a participar en el Concurso de Ensayos sobre Teatro 2020, que tiene como objetivo fomentar la reflexión y construcción de conocimientos teatrales.
Podrán participar creadores, investigadores, gestores culturales de instituciones u organizaciones teatrales o afines, docentes y estudiantes universitarios venezolanos dentro y fuera del territorio y extranjeros (con 5 años de residencia en el país) que desarrollen aportes analíticos sobre el teatro desde sus procesos académicos, de gestión cultural y prácticas artísticas, bajo las siguientes grandes líneas temáticas:
  Discursos estéticos y aportes teóricos.Creación teatral, sus prácticas artísticas. El cuerpo como sujeto de la acción teatral. Formación, aprendizajes y diálogos de saberes. Gestión, consumo y economía teatral. Diversidad y acción integrativa. Historia del teatro.Teatro y acción social.El ensayo a concursar deberá ser inédito y original, que no haya sido galardonado anteriormente, no esté compitiendo en otros concursos y cuyos derechos de autor no estén comprometidos con terceros. Su estructura formal será: título en negrita, seudónimo, resumen (abstract), cuatro palabras clave, introducción, desarrollo, conclusiones y bibliografía. El ensayo ganador recibirá un premio único en metálico de 80.000.000,oo de bolívares soberanos, diploma y la publicación del escrito en formato impreso y/o digital de circulación libre. El jurado estará conformado por especialistas de reconocida trayectoria profesional. La convocatoria se abre a partir del 01 de mayo al 31 de julio de 2020. En esta su 5ta., edición, el concurso se realiza en alianza comunicacional con los Gabinetes Estadales de Cultura para asegurar la difusión de la convocatoria en todo el país.La planilla de inscripción, la planilla de aceptación, las bases y los requisitos para participar en el prestigioso Concurso de Ensayos sobre Teatro 2020 se pueden descargar en la página web de la Compañía Nacional de Teatro: www.cnt.gob.ve Para mayor información puede comunicarse a través de los números de teléfono: (0212) 481.2147. Además visita y sigue nuestras redes sociales: Twitter e Instagram :@cnteatrove y Fan Page Facebook: Compañía Nacional de Teatro.
MONOLOGOS
 La Compañía Nacional de Teatro,  en el marco del plan especial #CNTeatroEnCasa convoca a los actrices y actores  profesionales del teatro venezolano a participar en el Concurso Nacional de Monólogos, concebido para el conocimiento y enaltecimiento de la creatividad del teatro nacional.OBJETIVO DEL CONCURSOEstimular la creación de un video con la puesta en escena de un monólogo sobre fragmento de obra de teatro venezolana.PARTICIPANTES Podrán participar profesionales del teatro, venezolanos y extranjeros (ambos residenciados en el país) con un (1) solo video de la puesta en escena de un monólogo sobre fragmento de obra de teatro venezolana, de 20 minutos máximo de duración, que no haya sido seleccionada o galardonada, ni escenificada anteriormente en otros concursos ni dentro ni fuera del país.Audiovisual de la puesta en escena de un monólogo cuyos derechos no estén comprometidos con terceros ni en otros concursos.REQUERIMIENTOS TÉCNICOS Si se graba con cámara, el formato del archivo debe ser HD original en 1080 px además de transmisiones de programas en formato MPEG-2 compatibles con DVD que se hayan guardado con la extensión .MPG. Si no puedes enviar videos en MPEG-2, el formato preferido es MPEG-4.Si no puedes codificar los videos a través de las especificaciones preferidas o programas de edición, puedes enviar tu video en los formatos .WMV, .AVI, .MOV y .FLV.  Youtube aceptará de todos modos tu contenido de video y recodificará tus archivos de video según sea necesario.Si se graba con teléfono celular, la resolución debe ser la más alta y grabar en forma Horizontal y en formato MP4.
Para la música de fondo, no utilizar pistas musicales de cantantes y artistas reconocidos debido a que la plataforma Youtube lo bloqueará por derechos de autor, si necesita musicalizar, se recomienda utilizar pistas de autor libre que puede conseguir en diversos portales. Como por ejemplo Incopetech.Utilizar luz suficiente y acorde con la puesta, sin exagerar para no saturar las imágenes.
Enviar el material audiovisual identificado con el título de la obra y nombre del participante vía correo electrónico a la siguiente dirección oficial del concurso: concursomonologos.cnt@yandex.com 
INSCRIPCIÓN Y DOCUMENTACIÓN
Enviar aparte al correo electrónico oficial: Fotocopia de la cédula de identidad o pasaporte, RIF actualizado, Planilla de Inscripción y Planilla de Declaración Jurada de Aceptación de las Bases del Concurso Nacional de Monólogos. Las dos planillas deben ser llenadas en su totalidad en formatos descargables de la página web CNT: http://cnt.gob.ve/web/
La CNT enviará por el correo electrónico oficial acuse de recibo confirmando la recepción del material audiovisual y documentos solicitados. De no recibir el acuse, la institución no se hará responsable de algún reclamo.PLAZO La convocatoria del concurso se abrirá: en dos etapas:Primera etapa del 01 de mayo al 31 de julio de 2020.Segunda etapa del 01 de septiembre al 31 de octubre de 2020.Los participantes de la primera etapa que no resultaron seleccionados, podrán concursar en la segunda etapa con otro material audiovisual.El material audiovisual enviado deberá tener en el correo electrónico la fecha de la convocatoria registrada como límite.JURADO Los miembros del jurado serán especialistas de las artes escénicas de gran prestigio que conformarán un grupo de profesionales variado, los cuales deberán aportar equilibrio, diversidad de opinión y calidad a la selecciónEl jurado estará facultado para resolver cualquier situación relacionada con el concurso que no esté especificada en estas bases FALLOLa decisión del Jurado se adoptará por mayoría simple y será inapelable.El concurso no podrá ser declarado desierto ni podrá ser compartido.El veredicto será comunicado a los participantes seleccionados en el plazo máximo de  diez (10) días hábiles a contar desde la fecha de otorgamiento de la resolución y se hará pública en diversos medios de comunicación del país y de manera oficial en la página web de la CNT: http://cnt.gob.ve/web/ PREMIO Se seleccionarán los tres (3) mejores monólogos en cada una de las dos etapas del concurso. El premio consiste en un metálico de 10.000.000,oo bolívares para cada monólogo seleccionado y la difusión del audiovisual en las plataformas de la Compañía Nacional de Teatro.El material audiovisual no percibirá pago extra de derechos de autor por las emisiones que de éste se realicen, considerando el premio de este concurso como pago por este concepto.SOBRE DIFUSIÓN DEL AUDIOVISUALSe entiende que los participantes del concurso, por el simple hecho de concursar, autoriza la difusión del material audiovisual y cederán a la Compañía Nacional de Teatro (CNT) gratuitamente los derechos correspondientes, autorizando la reproducción total o parcial del audiovisual seleccionado en cualquier medio de comunicación para dar difusión de este concurso.Carta de aceptación del Autor, o entidad correspondiente que maneje el Derecho de Autor (SACVEN en Venezuela) o las respectivas entidades internacionales, aceptando que su propuesta audiovisual participe en el Concurso Nacional de Monólogos. (En caso que aplique). El premio recibido será considerado como pago de derechos y los seleccionados del concurso estarán obligados a entregar y firmar toda la documentación requerida al caso.Los participantes seleccionados darán su consentimiento para la utilización del material audiovisual a la Compañía Nacional de Teatro y darán su nombre con fines de promoción y de difusión del concurso.BASE FINALLa participación en esta convocatoria implica el conocimiento, entendimiento y aceptación de las presentes bases.Cualquier participante que no cumpla con lo establecido en estas bases será descalificado.Las consultas relativas a este concurso sólo se recibirán a través del correo electrónico oficial del premio indicando como asunto: consulta Monólogos 2020.Descarga aquí, complétalas y envíalas con tu video a la dirección:  concursomonologos.cnt@yandex.com
HUMOR TEATRAL
La Compañía Nacional de Teatro,  en el marco del proyecto especial #CNTeatroEnCasa convoca a participar en el Concurso de Teatro de Humor Breve “Aquiles Nazoa” creado en el año de la conmemoración del Centenario del nacimiento de Aquiles Nazoa (Caracas, 17/05/1920 – Maracay, 25/04/1976) poeta, dramaturgo, ensayista y periodista venezolano que proyectó en su obra los valores de la cultura popular mediante  el tratamiento poético - humorístico.BASES: OBJETIVO DEL CONCURSO Estimular la creación de un vídeo en cuyo planteamiento se aborde el humor en sus diferentes estilos y posibilidades escénicas.PARTICIPANTES Podrán participar creadoras y creadores, venezolanos y extranjeros (ambos residenciados en el país) con un (1) solo vídeo de teatro de humor inédito y original, de 10 minutos máximo de duración, que no haya sido seleccionado o galardonado en otros concursos ni escenificado anteriormente ni dentro ni fuera del país. Vídeo de teatro de humor cuyos derechos de autor no estén comprometidos con terceros ni en otros concursos.TEMÁTICALa temática es libre.
REQUERIMIENTOS TÉCNICOS DEL MATERIAL
Si se graba con cámara, el formato del archivo debe ser HD original en 1080 px además de transmisiones de programas en formato MPEG-2 compatibles con DVD que se hayan guardado con la extensión .MPG. Si no puedes enviar videos en MPEG-2, el formato preferido es MPEG-4.Si no puedes codificar los videos a través de las especificaciones preferidas o programas de edición, puedes enviar tu video en los formatos .WMV, .AVI, .MOV y .FLV.  Youtube aceptará de todos modos tu contenido de video y recodificará tus archivos de video según sea necesario.Si se graba con teléfono celular, la resolución debe ser la más alta y grabar en forma Horizontal y en formato MP4.Para la música de fondo, no utilizar pistas musicales de cantantes y artistas reconocidos debido a que la plataforma Youtube lo bloqueará por derechos de autor, si necesita musicalizar, se recomienda utilizar pistas de autor libre que puede conseguir en diversos portales. Como por ejemplo Incopetech.Utilizar luz suficiente y acorde con la puesta, sin exagerar para no saturar las imágenes.Enviar el material audiovisual identificado con el título y tiempo de duración vía correo electrónico a la siguiente dirección oficial del concurso: concursoaquilesnazoa.cnt@yandex.comINSCRIPCIÓN Y DOCUMENTACIÓN
Enviar aparte al correo electrónico oficial: Fotocopia de la cédula de identidad o pasaporte, RIF actualizado, Planilla de Inscripción y Planilla de Declaración Jurada de Aceptación de las Bases del Concurso de Teatro de Humor Breve “Aquiles Nazoa”. Las dos planillas deben ser llenadas en su totalidad en formatos descargables de la página web CNT: http://cnt.gob.ve/web/La CNT enviará por el correo electrónico oficial acuse de recibo confirmando la recepción del material audiovisual y documentos solicitados. De no recibir el acuse, la institución no se hará responsable de algún reclamo.PLAZO La convocatoria del concurso se abrirá desde el 01 de mayo al 31 de julio de 2020 y tendrá un corte mensual para la selección de tres (3) participantes seleccionados por cada mes.El material audiovisual enviado deberá tener en el correo electrónico la fecha de la convocatoria registrada como límite.JURADOLos miembros del jurado serán especialistas de las artes escénicas de gran prestigio que conformarán un grupo de profesionales variado, los cuales deberán aportar equilibrio, diversidad de opinión y calidad a la selección.El jurado estará facultado para resolver cualquier situación relacionada con el concurso que no esté especificada en estas bases.FALLOLa decisión del Jurado se adoptará por mayoría simple y será inapelable.El concurso no podrá ser declarado desierto ni podrá ser compartido.El veredicto será comunicado a los participantes seleccionados en el plazo máximo de cinco días (5) días hábiles a contar desde la fecha de otorgamiento de la resolución y se hará pública en diversos medios de comunicación del país y de manera oficial en la página web de la CNT: http://cnt.gob.ve/web/PREMIOLa premiación consiste en un metálico único de 2.500.000,oo bolívares para cada seleccionado y la difusión de su vídeo en las plataformas de la Compañía Nacional de Teatro.El material audiovisual no percibirá pago extra de derechos de autor por las emisiones que de éste se realicen, considerando el premio de este concurso como pago por este concepto.SOBRE DIFUSIÓN DEL AUDIOVISUAL Se entiende que los participantes seleccionados del concurso, por el simple hecho de concursar, autoriza la difusión del material audiovisual y cederán a la Compañía Nacional de Teatro (CNT) gratuitamente los derechos de autor correspondientes, autorizando la reproducción total o parcial del material audiovisual seleccionado en cualquier medio de comunicación para dar difusión de este concurso.El premio recibido será considerado como pago de derechos de autor y el autor/a o los autores estarán obligados a entregar y firmar toda la documentación requerida al caso.Los creadores(as) seleccionados darán su consentimiento para la utilización del material audiovisual a la Compañía Nacional de Teatro y darán su nombre con fines de promoción y de difusión del concurso.
BASE FINALLa participación en esta convocatoria implica el conocimiento, entendimiento y aceptación de las presentes bases.Cualquier participante que no cumpla con lo establecido en estas bases será descalificado.Las consultas relativas a este concurso sólo se recibirán a través del correo electrónico oficial del premio indicando como asunto: consulta Nazoa 2020.Descarga aquí, complétalas y envíalas con tu video a la dirección: concursoaquilesnazoa.cnt@yandex.com  
TITERES 
La Compañía Nacional de Teatro, ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, en el marco del plan especial #CNTeatroEnCasa convoca a los profesionales del teatro venezolano a participar en el Concurso Nacional de Teatro de Títeres, concebido con el fin de estimular la creación teatral y contribuir con el conocimiento del teatro de títeres del país.OBJETIVOTiene como objetivo la creación de un video con una obra de teatro de títeres. Podrán participar profesionales del teatro, venezolanos y extranjeros (ambos residenciados en el país) con un (1) solo video de una obra de teatro de títeres, de 20 minutos máximo de duración, que no haya sido seleccionada o galardonada, ni escenificada anteriormente en otros concursos ni dentro ni fuera del país.Audiovisual de una obra de teatro de títeres cuyos derechos no estén comprometidos con terceros ni en otros concursos.REQUERIMIENTOS TÉCNICOS Si se graba con cámara, el formato del archivo debe ser HD original en 1080 px además de transmisiones de programas en formato MPEG-2 compatibles con DVD que se hayan guardado con la extensión .MPG. Si no puedes enviar videos en MPEG-2, el formato preferido es MPEG-4.Si no puedes codificar los videos a través de las especificaciones preferidas o programas de edición, puedes enviar tu video en los formatos .WMV, .AVI, .MOV y .FLV.  Youtube aceptará de todos modos tu contenido de video y recodificará tus archivos de video según sea necesario.Si se graba con teléfono celular, la resolución debe ser la más alta y grabar en forma Horizontal y en formato MP4.Para la música de fondo, no utilizar pistas musicales de cantantes y artistas reconocidos debido a que la plataforma Youtube lo bloqueará por derechos de autor, si necesita musicalizar, se recomienda utilizar pistas de autor libre que puede conseguir en diversos portales. Como por ejemplo Incopetech.Utilizar luz suficiente y acorde con la puesta, sin exagerar para no saturar las imágenes.Enviar el material audiovisual identificado con el título de la obra y duración vía correo electrónico a la siguiente dirección oficial del concurso: concursoteatrodetiteres .cnt@yandex.com  INSCRIPCIÓN Y DOCUMENTACIÓ Enviar aparte al correo electrónico oficial: Fotocopia de la cédula de identidad o pasaporte, RIF actualizado, Planilla de Inscripción y Planilla de Declaración Jurada de Aceptación de las Bases del Concurso Nacional de Teatro de Títeres. Las dos planillas deben ser llenadas en su totalidad en formatos descargables de la página web CNT: http://cnt.gob.ve/web/ La CNT enviará por el correo electrónico oficial acuse de recibo confirmando la recepción del material audiovisual y documentos solicitados. De no recibir el acuse, la institución no se hará responsable de algún reclamo.PLAZO  La convocatoria del concurso se abrirá desde el 01 de mayo al 31 de julio de 2020 y tendrá un corte mensual para la selección de tres (3) participantes seleccionados por cada mes. Los participantes de la primera etapa que no resultaron seleccionados, podrán concursar en la segunda etapa con el mismo material audiovisual u otro original. El material audiovisual enviado deberá tener en el correo electrónico la fecha de la convocatoria registrada como límite.JURADO Los miembros del jurado serán especialistas de las artes escénicas de gran prestigio que conformarán un grupo de profesionales variado, los cuales deberán aportar equilibrio, diversidad de opinión y calidad a la selección.El jurado estará facultado para resolver cualquier situación relacionada con el concurso que no esté especificada en estas bases. FALLOLa decisión del Jurado se adoptará por mayoría simple y será inapelable.El concurso no podrá ser declarado desierto ni podrá ser compartido.El veredicto será comunicado a los participantes seleccionados en el plazo máximo de  diez (10) días hábiles a contar desde la fecha de otorgamiento de la resolución y se hará pública en diversos medios de comunicación del país y de manera oficial en la página web de la CNT: http://cnt.gob.ve/web/ PREMIOEl premio consiste en un metálico de 2.500.000,oo bolívares para cada obra seleccionada y la difusión del audiovisual en las plataformas de la Compañía Nacional de Teatro.El material audiovisual no percibirá pago extra de derechos de autor por las emisiones que de éste se realicen, considerando el premio de este concurso como pago por este concepto.SOBRE LA DIFUSIÓN DEL MATERIAL  Se entiende que los participantes del concurso, por el simple hecho de concursar, autoriza la difusión del material audiovisual y cederán a la Compañía Nacional de Teatro (CNT) gratuitamente los derechos correspondientes, autorizando la reproducción total o parcial del audiovisual seleccionado en cualquier medio de comunicación para dar difusión de este concurso.Carta simple de aceptación del Autor, o entidad correspondiente que maneje el Derecho de Autor (SACVEN en Venezuela) o las respectivas entidades internacionales, aceptando que la propuesta audiovisual participe en el Concurso Nacional de Teatro de Títeres. (En caso de que aplique).El premio recibido será considerado como pago de derechos y los seleccionados del concurso estarán obligados a entregar y firmar toda la documentación requerida.  Los participantes seleccionados darán su consentimiento para la utilización del material audiovisual a la Compañía Nacional de Teatro y darán su nombre con fines de promoción y de difusión del concurso.BASE FINALa participación en esta convocatoria implica el conocimiento, entendimiento y aceptación de las presentes bases.Cualquier participante que no cumpla con lo establecido en estas bases será descalificado.Las consultas relativas a este concurso sólo se recibirán a través del correo electrónico oficial del premio indicando como asunto: consulta Títeres 2020.
Descarga aquí complétalas y envíalas con tu video a la dirección: concursoteatrodetiteres.cnt@yandex.com







viernes, mayo 29, 2020

ELEGÍA PARA CUMANÁ

Barbas y cabellos tanto mecido / por los días de travesía lengua / que ya el mare no recuerda a los idos.
Pero agora los caminos temidos / de astrolabio y arenga / se hacen de golpe caminos perdidos. 
                                                                                                         *    *   *
 Con el sol rabioso del mediodía / asando cabo corchado y chicote / aguas verdinas cuando en felibote  / ancoré en la Nueva Andalucía.
 Menuzas urcas sin altanería / galeotas con el velamen arlote / tan triste parece simple capote / mientras descansa la marinería.
En puerto del paraíso soñado / do los ángeles son aves fermosas / y el mar un manto de azul templado.
 Y es  que lo nunca antes imaginado / a no ser me digan que falseo cosas / aquí se hace delirio de afiebrado.
José Tomás Angola   
Especial para Ideas de Babel. José Tomás Angola Heredia es dramaturgo, poeta, narrador, director teatral, guionista y ahora se nos revela como bucólico ventrílocuo. Los Legajos del Marqués, no son de ningún marqués, en realidad son los suyos; le permiten al escritor concretar una elegía poética a la ciudad de Cumaná —en lengua cumanagota: unión de mar y río—, fundada oficialmente en 1521 por Gonzalo de Ocampo —aunque ya desde circa  1515 utópicos misioneros franciscanos y dominicos crearon un poblado y construyeron un modesto convento— es con justicia considerada la primogénita del continente americano. Mucho nombre tuvo a lo largo de su accidentada y guerrera consolidación como villa: Nueva Toledo, Nueva Córdoba, hasta que finalmente se impone el originario nombre de Cumaná, formando parte de la extensa y muy rica Provincia de Nueva Andalucía.
Desempolvando viejos legajos escritos en castellano antiguo, el poeta realiza un verdadero ejercicio de arqueología lingüística para rescatar las voces y usanzas de la  época de la conquista, utilizadas por la gente del común mucho antes —para nuestro bien o nuestro mal— de que la Real Academia de la Lengua uniformara y regulara el habla, ahora idioma. Recoge Angola en sus legajos la nota inicial escrita de su puño y letra por “D. Cristóbal del Hoyo – Solórzano y Sotomayor, Primer Vizconde de Buen Paso y Segundo Marqués de la Villa de San Andrés, ilustre poeta tinerfeño”, apodado también ‘el aventurero venturoso’, ‘el Quevedo de Canarias’, cuyo revelador texto reza de este tenor:
“Así las encontré. Hojas leonadas escondidas bajo estoque, calabozo, contería de Taguache, boemios raídos, un coselete enmohecido, ruinosa talega, una Chaguala que algún salvaje le obsequió o él apropiose guerreando. Creí que serían sólo hojas sueltas de algún Auto. A lo mejor Probanza de haber asistido de mirada y oída a las maravillas de la Nueva Andalucía. Todo lo supuse, yo que fui vueso hijo. Pero e allí que he descubierto verso clarísimo pergeñado por él. Él que sólo berso había servido. Aunque me tenéis por travieso y díscolo, no se crea que estas hojas mías son. A él pertenecen. Y agora que duerme cual durmiente de sueño cristiano en esperanza de último día, yo le hago justicia y a luz saco, para avío de mi suerte y patronímico, este escrito. Y agora reconozco que salí bardo porque de bardo él hubo ejercido. Y si yo espada como él manejo, agora sé que ambos pluma compartimos. Que la suya fue secreta y la mía con ruido. Ahí les dejo, lectores míos, las letras de un Marqués que soldado ha sido y yo jamás con musa e ingenio le hubiese creído.  Ahora que yo soy, por herencia, el Marqués y él se ha ido. Cristóbal PVCDBP”
Y menuda sorpresa recibimos los lectores contemporáneos de estos vetustos pliegos escritos —ahora lo sabemos con certitud de escribano poético de D. José Tomás—  por ”D. Gaspar del Hoyo – Solórzano y Alzola, quien en vida fuese el Primer Marqués de la Villa de San Andrés según reza en real despacho firmado por D. Felipe V y fechado en Madrid el 2 de enero de 1708”. Leamos el mamotreto inicial del Marqués de Angola:
“Carta de recomendación a quien ose avistar estos versos
Que no se me acuse de poeta sin haber cumplido. Yo, el más bizarro entre los bizarros. Puño de fierro. Alabarda en ristre. El primero que siempre acometió apicar. Que montonería supe desde niño. ¡Ay, cuántas escaramuzas sin peto! Ni falta hizo. Ya con mi alma de soldado tenía. Y yuso de la piel este corazón empeñado al Altísimo porque patrono del Convento de los Recoletos del Espíritu Santo de Icod he sido. Y fue a vuestra Magestad a quien serví con fervor. Serví á ella en las Islas de Thenerife, y la Palma, mas de veinte y un años, los diez primeros de Capitán de Infantería Española de una de las Compañías del Tercio, y Partido del Lugar, y Puerto de Garachico, en virtud de Patente del Governador, y Capitan General de aquellas Islas. Yo no era extraño desas comarcas. En desta villa de Garachico se me oyó llorar por vez primera al alumbrar desde las fuentes de mi madre. Y fue uno de mis grandes abuelos D. Hernando del Hoyo-Solórzano, valiente y bizarro “mozo de espuelas” de D. Fernando el católico. Espuela dorada hubo de ser tenido. Y llegó como conquistador destas tierras en las que  se me vieron pacer y berrear como crío. Passé al empleo de Capitán de Cavallos del Tercio de la Palma, en que serví interpoladamente mas de once años con entera satisfacción de mis Cabos Superiores, y Capitanes Generales de las referidas Islas, considerándome digno de las honras que me hiciessen, como con efecto se me confirió en las Indias el Govierno, y Capitanía General de la Provincia de Cumaná en diez de mayo de mil seiscientos y ochenta y ocho, y exercí este empleo con toda aprobación.  Fui a tierra americana a quedarme con el noble empleo que Don Gaspar Mateo de Acosta acometiera con fortuna que no toca acuento. Ansí exercí de primera jefatura de provincia, yo, un cavallero del hábito de Calatrava, un maestre de campo aburrido de los vientos de isla de mi nacimiento y presto a la aventura. Allí conocí de las calenturientas fiebres que me hicieron soñar lo que acá escribo.  Padecí de sarampión cuando la peste inundó Nueva Andalucía y de Viruela cuando en el año del señor de mil seiscientos y noventa y cinco el castigo asoló la tierra a mí encargada. Ansí le escribí al buen rey Carlos II al Consejo de Indias. Contele que con el sarampión no quedose muger con marido y al llegar la viruela tan sólo cinco poblados quedaron en pie y dellos muy despoblados. Fuese durante esos quebrantos que, calenturiento y malo, di en escribir destos versos. Y sólo sea la fiebre malsana la excusa de mi osadía de facer de poeta cuando soldado he sido. Mas no obviaré lira para cantaros de lo que estos sueños afiebrados diéronme en cantar. Que en dellos la América toda se guarda. Sirva a Dios y a mi buen Rey este discurso y perdónenme poetas y bardos por la osadía pues Nueva Andalucía, Nueva Barcelona, Cumaná toda, quedáronseme en la sangre y sólo escribiéndolas habré de purgármelas. Exegi monumentum aere perennius.”
La sorpresa y estupefacción que experimenta D. Gaspar a su llegada a la Nueva Andalucía, a la Tierra de Gracia, es la misma que plasmaron en sus cartas los conquistadores iniciales, al enfrentarse con un nuevo escenario humano y físico —un Nuevo Mundo— sin precedentes en sus vivencias y realidades, lo que dio origen a las célebres Crónicas de Indias, fuente del Realismo Mágico latinoamericano. El mismo descubridor Cristóbal Colón en carta enviada a su financista el sefardí Luis de Santangel, en febrero de 1493, cuenta:
“La Española es maravilla: las sierras y las montañas y las vegas y las campiñas y las tierras tan hermosas y gruesas para plantar y sembrar, para criar ganados de todas suertes, para edificios de villas y lugares. Los puertos del mar, aquí no habría creencia sin vista, y de los ríos muchos y grandes y buenas aguas, los más de los cuales traen oro. En los árboles y frutos y yerbas hay grandes diferencias de aquella de la Juana: en ésta hay muchas especierías y grandes minas de oro y de otros metales. La gente de esta isla y de todas las otras que he hallado y he habido noticia, andan todos desnudos, hombres y mujeres, así como sus madres los paren, aunque algunas mujeres se cobijan un solo lugar con una hoja de hierba o una cofia de algodón que para ellos hacen. Ellos no tienen hierro, ni acero, ni armas, ni son para ello, no porque no sea gente bien dispuesta y de hermosa estatura, salvo que son muy temeroso a maravilla. No tienen otras armas salvo las armas de las cañas, cuando están con la simiente, a la cual ponen al cabo un palillo agudo; y no osan usar de aquellas; que muchas veces me ha acaecido enviar a tierra dos o tres hombres a alguna villa, para haber habla, y salir a ellos de ellos sin número; y después que los veían llegar huían, a no aguardar padre a hijo; y esto no porque a ninguno se haya hecho mal, antes, a todo cabo adonde yo haya estado y podido haber fabla, les he dado de todo lo que tenía, así paño como otras cosas muchas, sin recibir por ello cosa alguna; mas son así temerosos sin remedio. Verdad es que, después que se aseguran y pierden este miedo, ellos son tanto sin engaño y tan liberales de lo que tienen, que no lo creería sino el que lo viese. Ellos de cosa que tengan, pidiéndosela, jamás dicen de no; antes, convidan la persona con ello, y muestran tanto amor que darían los corazones, y, quieren sea cosa de valor, quien sea de poco precio, luego por cualquiera cosica, de cualquiera manera que sea que se le dé, por ello se van contentos”.
El Marqués, por su parte, no se queda atrás en la descripción de las maravillas que fue encontrando en sus andanzas por Cumaná y sus cercanías, en verso rimado, el poeta venezolano habla por el ancestral poeta español:
“A orillas de Cumaná no hay pecado / mas los sacadores de la nueva era / hunden su notomía en la cantera / do sirenas dejan perlas a nado.
Llegaba el caballero alistado / empleada la aguja capotera / que yesca y pólvora poca no era / con que mucho había disparado.
Piqueros guerreando a indios sin fajina / aves de canto raro y vuelo contrario / y noches zorras y luna cansina.
Que todo era invertido y milenario / pues la beldad desta ciudad marina / es beldad como trinar del canario.
Ya conocía dessas vecindades perdidas / historias de desastrados y luchas fragosas / de chuchear tras animales de tierras montuosas / de pejes de faz extraña y hablas escondidas.
Yo con color pues veía más de mil Ducados / el escondido Dorado y los cayres indianos/ y los Reales de plata y cientos de Castellanos / y Maravedíes y los Vellones ansiados.
Arrobaba el amarillo del deslumbrante oro / mis ansias pecadoras de hidalgo sin decoro / sin saber que no era la gallardía del toro / lo que siempre ha buscado con suerte el noble moro.
Y no sabía del capó de garzo quemado / ni los dientes del yarbé o caimán bautizado / del yaguare de pelaje ambarino rayado / de aquel tupoco salvaje o cangrejo llamado”.
Sin embargo, no puede ocultar el Marqués recién llegado al Paraíso Terrenal, su profunda y genuina nostalgia por el reino dejado atrás, en melancólicos, tristones y mohínos versos, Gaspar se regocija a la vez que se lamenta:
“Calores foscos, hirviente tremedal / descastados céfiros chamuscados / lambisqueando mis carrillos dorados / y venía de Capitán General.
Hincando la bota en la costa de sal / gallardete en mano de adelantados / toda España cargada en mis costados / alcanzando tierra que no ha visto mal.
Cumaná, niña recién parida / era yo padre asombrado y prestado / desta la dicha criatura habida.
Ya vendría la memoria ida / para  recordar el reino dejado / llanto al oír la guitarra tañida”.
Ya más afincado en la Cumaná de sus nuevas querencias, asediado por piratas, corsarios, bucaneros y filibusteros,  aquejado por las fiebres y los delirios, asustado por las inclementes tormentas y los mortales terremotos, y acongojado por el dolor de ver su patria de adopción —ya no sólo su Nueva Andalucía sino toda Venezuela, incluyendo la malhadada del siglo XXI—  a punto de fallecer, el Marqués escribe este desolado y casi postrero poema, que habla de sus angustias y esperanzas, de sus alegrías y tristezas:
“Al borde del desfiladero de una ventana / en este fortín descastado de San Antonio de la Eminencia, / bajo los cabellos de una lluvia, / en las fauces de Cariaco, / con la amargura de Araya la tristísima, / conviven tormentas y chicharras.
Descienden los truenos en carros incendiados / y el martilleo de la luz sobre mares de vapor / acosa a una luna sacra.
Sobre la frontera / que se yergue más allá de esta fortaleza, / se baten las horas en un duelo con las luciérnagas.
Es este abismo de temporal / donde los pretores hechos relámpagos / se ensañan con las vírgenes que fueron estrellas, / y un agujero impúdico penetra la bóveda / por  el que miles de lenguas / gritan naranja.
El péndulo rubio antes virrey, / duerme su magnificencia / entre los senos de una noche desesperada por parir, / y alguien, sabe Dios dónde, / sigue ordeñando las ubres del cielo.
Se cuecen rugidos y rayos en esta olla / y mientras se ahogan los minutos en el patíbulo del véspero, / las vísceras del cosmos se revuelcan / y vomitan bilis.
Bilis que cae en techos de palma y tonsuras de cura, / en despechos indianos y cardonales, / en calzadas pedrosas y perros famélicos, / en bateles mohosos y en Cumaná la olvidada.
Bilis que apacienta locuras / y amasa el detritus de los puertos maléficos.
Bilis que santifica soldados y borrachos, / que bautiza niños y esclavos, / que abraza muros y cañones, / en este castillo cobarde de San Antonio de la Eminencia.
Bilis que reclama redención para una noche fosca, / y espera el sueño de un amanecer, / y desata mareas en el viento antiguo.
Tormenta que azota el ventanal de mi alma / por tu nación de futuro / que está a punto de perecer”.

La mejor cocina según Escannone


Víspera de los 98 —nació el 22 de agosto de 1922—, adelgazado de palabras y ensimismado de parlamento, el reconocido conversador —que con su eterno don de gentes, si era menester, no le rehuiría nunca a la polémica—, apela a la patente de corso que le da su trayectoria y a lo tanto que ya ha dicho, escrito y compartido en tertulias y cenáculos, para justificar su parquedad. Que hable su obra y que él, Armando Escannone lo reitere.
Sus oídos mermados, un óbice para el tejido verbal, demandan cierto discernimiento; buena elección suya dejar en la orilla la cantinela de quejas por lo tanto y lo seguido —que haga o se interese por lo que se le antoje, a estas alturas está exento de toda mirada inquisitiva—; lamentablemente, la incertidumbre más reciente de la lista es un susurro que lo persigue como un zumbido.
“Lo siento, no te escucho”, concede el melómano que hospedó en su casa a Claudio Abbado y lo cubrió de las atenciones culinarias precisas para sus dolencias; el cruzado de la causa de la venezolanidad que compartió tantas veces mesa con José Antonio Abreu y Gustavo Dudamel; el diletante que no se perdía un año el festival de música de Mozart en Salzburgo —y, como quien confiesa un desliz, reconoció sentir gusto por el estilo de los Gipsy King—; el gentil anfitrión en cuya sala han tenido lugar recitales de cámara y ha cantado el Orfeón Universitario al que perteneció cuando el director era Antonio Estévez. Ahora prefiere, como Beethoven, escoger con pinzas lo que interrumpirá su silencio.
No se trata exactamente de una metamorfosis, una que pudo ocurrir de la noche a la mañana. Este ir menos al estudio y más al jardín para contemplar durante horas el malva de la tarde de su montaña favorita, esta suerte de mudanza al olimpo personal al que ha ascendido con esfuerzo y contra viento y marea tiene que ser otro cálculo del ingeniero. Caballero del orden o de la orden de los impecables, así como su habitación, escaleras arriba, contiene en perfectas pilas, filas y secuencias la ropa y sus efectos personales, e igualmente, en los intervalos de la jornada —porque eso sí, no ha perdido ni pizca el apetito y come de todo, hasta caraotas, sus célebres caraotas dulces—, la cocina, igualmente, luce impoluta, cada cacharro en su sitio. Es decir, pues, ha conseguido para sí una exitosa coexistencia, incluso relación colaborativa, alma adentro, entre la razón cartesiana y lo sentimental. Su conmovedora sensibilidad se le descubre no solo en la añoranza por los aleros infinitos que guarecían al caminante caraqueño del chaparrón, por ejemplo, sino en su relación primorosa con los sabores y perfumes con que se crió. Las 742 recetas del Libro Rojo, el primero de la serie que produce a favor de la sazón nuestra, son producto de una decisión apasionada que activo la misma nostalgia.
Y gracias a esa síntesis, tiene lugar esa narración cantarina y novelesca de sus recetarios. Que se siguen cociendo en fogones locales y en los de medio mundo —el que migra no deja por nada ese kilo de peso del manual de la identidad—, cuya compilación y reelaboración a su manera proviene de trastear por su memoria prodigiosa y bien amoblada —Armando Scannone la llama memoria gustativa, concepto por cierto que levantaría roncha en la Academia Venezolana de Gastronomía por quienes creen que tal cosa no existe—, en coyunta con un trabajo de campo y experimentación rigurosamente científicos. Y es de manera paulatina que el profesional de obras y hacedor de andamiajes troca o resulta en gourmand; y no cualquiera sino en el considerado salvador de la sazón criolla, por haber rescatado, hecho acopio, y convertido en suceso y referencia la de Caracas.
No, no hubo un día, que quede claro, sino un siempre. Aunque 1982 es una fecha clave, no fue una epifanía, ni hubo una revelación repentina en el corazón de quien ha mantenido de manera equitativa ambos desempeños, la edificación y la construcción con algunas pasiones, verbigracia la cocina vernácula, asignatura donde encontró gratificación, motivo y raíz. La ingeniería es pinche y compinche de la obsesión culinaria macerada por años en el hombre que por cierto ha tenido el ingenio de inventar platillos, como la sopa de mandarina — “fue una asociación por color, la mezcla con auyamas es maravillosa”— pero ¡no sabe cocinar! Será maestro de ceremonias, pero no quien trinche, pique, remueva, salpimiente o desconche nada. No es chef ni nunca intentaría serlo.
“No, no sé preparar mayor cosa, pero quienes me han acompañado en este viaje han tenido la sensibilidad para interpretar cada plato y el tono y el punto que he querido producir”, diría. Armando Scannone delegó en sus históricos colaboradores, el matrimonio que constituían Elvira Fernández de Varela y José Valera, la fiel pareja de empleados, más bien amigos, en realidad familia —se hacía acompañar por ellos en los teatros de Salzburgo— a quien tanto echa en falta y de un tiempo a esta parte en Magdalena Salavarría, hacedora de las mejores hallacas del planeta, todavía al pie del fogón. A ellos les agradece, con él están.
Como cosquillas, como chispazos evocadores bien definidos, como delicadas tenazas para impelerlo a hacer, los recuerdos de aquellas escenas de mujeres con pañoletas y el inconfundible bramido de las piedras machacando ajos y cebollas se mantendrían vivas en su imaginación desde la infancia, él ahí como observador de primera línea. Y su repaso constante, como anzuelo seductor, sostendrían el anhelo por volver a paladear aquél bocado de dulzor o picor específico, en la enorme mesa compartida, o ver el acto de magia de la masa haciéndose barrigona minuto a minuto bajo el trapito húmedo, circunstancias que una y otra vez buscó en los platos del mismo nombre, pastel de polvorosas, negro en camisa, pero que apenas se le acercaban al ideal, a buen resguardo en la tabla de medidas de su retentiva. Hasta que decidió dar definitiva atención a las señales de alerta —¿este gusto que yo recuerdo se perderá? ¿el concepto de este plato se lo llevarán las fusiones e influencias y sobre todo el desamor y el olvido?— y toma la sartén por el mango.
Fue, eso sí, un punto de inflexión aquel momento cuando decidió trastear entre los álbumes de la familia y los libros de cocina heredados, los papelitos borroneados a mano de la madre —por cierto diabética, debía inhibirse de comer mucho de los que preparaba—, y pone manos a la obra.
Esas ganas de tener de nuevo en sus papilas los sabores con que fuera criado, la pasta hecha en casa, el sofrito para las carnes y sus líquidos derramándose libres en su lengua, aquellos manjares domésticos y sencillos que se hacían en casa, la número 55 de Santa Teresa, cuya preparación comenzaba desde el principio, como sería en El Paraíso: buscas el maíz, lo pilas, lo aliñas y luego haces bolas exactas para la arepa o la hallaca. Es así como con el tesoro de los apuntes conservados como inicia su proyecto de viaje en el tiempo, viaje a la raíz.
La iniciativa devino inevitable pasión. No solo hizo las recetas sino que, una vez revisadas y luego de hacerlas guiso, potajes, pasteles y platos reales, las fotocopió y distribuyó en la familia para que repitieran el procedimiento, sus anotaciones al margen. ¿Podían, al probar los platos olvidados, los 11 hermanos Scannone verse de nuevo correteando por los zaguanes del Centro de Caracas? ¿Los aromas son exactos a los que perfumaban el patio? Luego que la saga se convertiría en cofradía gustativa, las recetas impregnarán como en efecto dominó los estufas de los amigos más cercanos. Armando Scannone da entonces el gran paso: decide imprimir aquel vademécum.
De su bolsillo costea el arriesgado encargo: cinco mil volúmenes con fino papel y tapa dura.  Se quedó corto. En la imprenta española, sin mucha fe, sin embargo, pegan el grito al cielo. ¿Un libro de recetas sin fotografías, solo ilustraciones? ¿Aun cuando sean del dibujante Kees Verkaik? ¡Aquello sería un fracaso! Para aminorar el fiasco, el que desde entonces es el libro más vendido del país, segundo después de las Sagradas Escrituras, el regalo que no hace falta anotar en las listas de bodas, el mismo que lleva una veintena de ediciones posteriores a aquella primera de 1982, Mi cocina a la manera de Caracas se distribuiría en librerías acompañado, por si acaso, con una cacerola como señuelo, llévela gratis con la compra de.
Confirman que rescatar la sazón criolla fue una idea macerada por don Armando los cambios que hace el ingeniero en la casa que compra en los años cincuenta, en el Country; cambios que le arman el escenario al gourmand. La cocina medía la mitad de lo que ahora, cuando parece un estadio, y su ubicación tenía menos protagonismo. Luego de los cambios, el recibidor, la sala y el estudio quedan del lado izquierdo de la entrada, y del otro, la cocina, rectangular y enorme, blanca de piso a techo, impoluta como una sala de terapia intensiva, en realidad la sala de partos donde gemirían los pucheros de la identidad.
La tarea que acometió es ciclópea. Solo la jalea de guayaba consignada en el Libro Rojo la repitió ¡18 veces! hasta dar con el punto justo en la olla, según el grosor de los hilos, y luego de consistencia y dulzura en boca, he ahí al ingeniero. Que estudioso de procesos y sus eficacias, propone al lector las equivalencias en medidas, según las diferentes herramientas de preparación, de manera que tenga todas las opciones para conseguir el objetivo, eso sí desde la precisión. O sea añada 4 cucharadas colmadas o una taza rasa o 250 gramos u ocho onzas o un cuarto de litro. El fin del ojo por ciento. De la ñinguita. De la probadita para ver. Y el triunfo de la matemática.
Y así en el Libro Verde, de recetas ligeras, el Azul, de comida criolla actual, el Amarillo, que ofrece puros menús y sus respectivas recomendaciones de vinos, el Anaranjado para la merienda escolar y el de los clásicos de la cocina criolla, como en el exitoso Libro Rojo, cada vez más objeto de culto, reliquia que no falta en la casa de nadie con cédula venezolana, y fuente de sabiduría e inspiración para chefs. Es un arduo trabajo de investigación y recolección que también es cosecha. Y aun cuando la dulzura de Scannone es proverbial, como concuerdan los chefs Carlos García y Franz Conde, no serían lo mismo las caraotas caraqueñas si a la receta del hombre que siempre ha dicho que la cocina es oficio, no arte, se le resta dulzor. Suerte de delta creativo, a este libro le han seguido reinterpretaciones, homenajes y versiones que han mermado deliberadamente las dosis de azúcar, en adaptación a los nuevos tiempos, menos dulces.
Tenaz defensor de Caracas y su gastronomía —“¡la utopías de Armando!”, como dice Ben Amí Fihman, otro amador de la ciudad desde París: concluye la tercera novela ambientada en el valle—, Scannone, el creador de la sopa Dos tiempos, mitad crema tibia de caraotas negras mitad crema fría de aguacate —un autorretrato— ha entendido, asimismo, que la cocina es identidad y punto de encuentro de culturas. Territorio de invención que así como tiene tanto de precisión en los tiempos y proporciones, también incorpora intuición, subjetividad y sentimientos. La gastronomía nuestra incorporó la aceituna mediterránea antes que otra en la región. Ahora nuestras recetas, expresión de lo que somos, son dignas embajadoras de lo nuestro.
Sus platos favoritos —el mondongo y la hallaca— pueden, en su opinión, ser seductora punta de lanza en cualquier parte del mundo. “Un mondongo bien preparado es exquisito”. Helmut Blumenthal, el chef inglés que conoció el mondongo en su casa, sin poder resistir la tentación de ver qué era aquello que despedía ese aroma inédito destapó la olla donde hervía y suspiró: “Huele a limpio”. “Adivinó”, le respondería don Armando. Y si un plato es un viaje, la suya, la de don Armando, es la maleta de más variedad y magia. Con una gastronomía plural y compleja como la venezolana, ha entendido siempre que la curiosidad es vital (hablan a dúo el ingeniero y el arqueólogo del gusto). “No me encantó probar ni león ni jirafa, una vez basta, en cambio no puedo prescindir de la arepa”, ese sobre en blanco donde cabe el gentilicio, como dice Federico Tischler.
Quien fuera comensal de Joël Robuchon en París, siempre aterriza en los sabores que lo marcaron y son su marca y las de todos: a Scannone entre otras cosas se le atribuye que el sofrito nuestro, el picadillo de ají dulce, cebolla y tomate, no se moliera en la licuadora, sino que se llevara de la tabla de picar al sartén, cosas del buen gusto.
También devoto del cine, ávido lector, enamorado de sus orquídeas, esos seres enigmáticos de extrema belleza que no sabe si llamar flores que se mecen sobre el tapete verde infinito junto los mijaos, va con su andadera por el concierto dilecto de pailas y utensilios, acaso porque es hora de un tentempié, acaso porque recuerda el libro pendiente, el rosado, el de recetas que le recomienda a las embarazadas, que aguarda en las imprentas por su publicación. Armando Scannone, el que dijo que el secreto de la longevidad está en tener un proyecto en marcha que te permita confirmar cada mañana la cita concertada con el futuro, tiene ese proyecto inconcluso entre ceja y ceja. Todos ligamos a que salga cuanto antes a los anaqueles, a la vez, que el tiempo se estire más y más, y renueve una y otra vez la cita. Ay los relojes, ay la merienda. La hora del postre que llegó ya.

Publicado originalmente en https://eldiario.com/2020/05/04/armando-scannone-su-gusto-es-nuestro/  por la periodista Faitha Nahmens en el excelente portal Ideas de Babel.