domingo, septiembre 25, 2016

Reabren el burdel "El pez que fuma"

Román Chalbaud espera el quinto montaje de su pieza emblemática
Desde el pasado lunes 19 de septiembre comenzaron los ensayos de El pez que fuma, obra de Román Chalbaud que, bajo la dirección de Ibrahim Guerra, servirá para el relanzamiento de la Compañía Nacional de Teatro (CNT), empresa del Estado venezolano, que dirige Alfredo Caldera para el Centro Nacional de Teatro.
El director Guerra está trabajando, por ahora, con 28 de los 44 actores que fueron escogidos en severo casting para la CNT. Se ensaya con dos elencos y se espera que durante la última semana de octubre y la primera de noviembre se haga el estreno en el teatro Nacional, con artística escenografía de Armando Zullo y vestuario de Daniel García, música grabada y la presencia de un piano y una monumental rockola.
Este montaje 2016, el quinto que se le hace al texto chalbaudiano, trascurre en un burdel venezolano, del año 1967, y ahí, como dice su autor, están los personajes que el inventó”. Esos entes teatrales me dictan lo que quieren ser y así los presento. No intento explicar mis obras teatrales, ni tampoco mis películas, dejo que el público las vea, las digiera y saque sus propias conclusiones. Los prostíbulos son sitios donde, especialmente los hombres, drenan pasiones y trata de conseguir por horas ese amor que se sale no solo por la boca. Hay muchos sueños o anhelos que ahí se forjan o que naufragan. El poder y el amor son las dos grandes pasiones de los seres humanos y eso ahí está muy bien marcado o definido. Además, a todos nos atrae un burdel, porque en esos antros pasan muchísimas cosas. En estos tiempos hay otros sitios o espacios que han intentado sustituirlos, pero los lupanares siguen existiendo. El teatro es un espectáculo y los venezolanos son muy inteligentes y agarran todo lo que unos les dice y lo reitero yo que tengo más de medio siglo en estos avatares del teatro y el cine, además de la televisión”. 
 COMPLICADOS AMORES
El pez que fuma es un próspero bar de copas y prostíbulo, o burdel o lupanar, administrado por La Garza, quien confía en su amante de turno, Dimas, para que deposite las ganancias en el banco; pero este es un dilapidador del dinero ajeno y además la engaña con otras meretrices. Desde la cárcel, Tobías, ex amante de La Garza, conspira, y le manda un “Judas” (Juan), quien se encarga de emponzoñar todo y enamora a la patrona del burdel. Dimas no se deja sustituir tan fácilmente y mata, sin querer, a la codiciada dama; termina en la cárcel y deberá resolver su conflicto con Tobías. 
CUATRO MONTAJES
El estreno de El pez que fuma se hizo para la temporada de El Nuevo Grupo, en el teatro Alberto de Paz y Mateos, en  1968, contó con un elenco maravilloso: Gloria Mirós sustituyó a Hilda Vera, quien después protagonizó la versión cinematográfica; trabajaron, entre otros, Herman Vallenilla, Rafael Briceño, José Ignacio Cabrujas, Humberto Buonocore,  Maira Chardiet,  José Luis Silva, Hercilia López, Rodolfo Parra, Nirma Prieto, Alexander Milic, Raúl Medina, William Moreno y debutó  José Salas, quien además diseñó el vestuario y la escenografía. “Yo la dirigí”, dijo Chalbaud.
Nunca más montó se montó ese burdel, pero Chalbaud sí dejó que otros lo hicieran: en 1994, Cabrujas lo escenificó en el teatro El Paraíso, y ahí trabajaron, por cierto, Mimí Lazo como La Garza y Luis Fernández (era Juan, quienes hoy son asombrosos esposos y grandes trabajadores del teatro); en la temporada 2009, Dairo Piñeres lo montó, en la sala Rajatabla, para la graduación de los alumnos de Unearte. Y durante la temporada 2013, nada menos que en el teatro Trasnocho, lo mostró Elba Escobar. “Para mí son tres, de verdad, hasta ahora y el que firma Elba Escobar”, puntualiza Chalbaud, próximo a cumplir 85 años.
CATIA Y NO LA GUAIRA
Chalbaud, para que la historia teatral sea clara, comenta que nunca visitó ni tampoco sabía la historia del prostíbulo venezolano “El pez que fuma”. Supo que había existido y hasta tomó notas de algunos detalles sobre sus administradores y el tipo de clientela que tenía, porque un taxista, negro  y anciano, se lo contó durante una noche del año 1953, tras llevarlo a la plaza Sucre para que se reuniera con sus compañeros de trabajo de la Televisora Nacional, en el bar “El canario”. Gobernaba el general Marcos Pérez Jiménez y la Seguridad Nacional, policía política del régimen, hacia honor al nombre, al menos en Caracas. Ese lupanar, que nunca vio, pero que se lo describieron o pintaron con muchos detalles, funcionó en las inmediaciones de la plaza Sucre y fue muy famoso durante la dictadura del general Juan Vicente Gómez. Le gustó su nombre, resultaba absurdo, poético y visto ahora hasta resulta garciamarquiano por ese realismo mágico que evoca: un pez fumador o fumón.
Pero fue 15 años después, de tal revelación en Catia, que terminó y estrenó su obra, a la cual bautizó El pez que fuma, porque además transcurre en un burdel. Comentó que el original burdel “El pez que fuma”  no estaba en La Guaira, existió en Catia, y dejó huellas o secuelas; en las inmediaciones de La Guaira sí existía otra mancebía famosa, “La Pedrera”, “donde rodaron la versión cinematográfica de El pez que fuma, hacia 1976 y 1977. “Nuestro público tiende a confundir la realidad con el cine, eso hasta es bueno a veces. Supe, años después, que en Francia hubo, o todavía existe, un burdel llamado El pez que fuma, en francés por supuesto”, dijo.
ELENCO 2016

Veteranos y nuevos artistas integran este primer elenco de la nueva CNT. Algunos ya entraron en la historia del teatro criollo, mientras que otros se asoman con sumo placer y con muchísimas condiciones. El tiempo dirá, pues, que pasó con las dos cohortes de 14 comediantes donde estarían, pues, Aura Rivas Francis Rueda, Antonio Cuevas, Ludwing Pineda. Francisco Aguana, Varinia Arráiz, Daifra Blanco, Larry Castellanos, Juliana Cuervos, Citlalli Godoy, Belisario Hernández, Keudy López, Rosanna Marín, Livia Méndez, Norma Monasterios, Edilsa Montilla Hernández, Zair Mora Díaz, Margarita Morales, Andy Pérez, Jean Manuel Pérez, Deivi Restrepo Delgado, Trino Rojas, Arturo Santoyo, Maria Alejandra Tellis Vera. Sara Azocar Azpiri, Dayana Cadenas Gutiérrez, Kala Fuenmayor, Fernando Garantón, Julio Enrique García, Ana González De Sousa, Randimar Guevara, Nitay La Cruz Romero, Marcela Lunar, Julio Cesar Marcano, Yaimira Martínez, Oriana Martins, Sandra Yasorhaja, Moncada González, Darling Palma, Angel Pelay, Josua Portal, Jhuraní Servellon Alvarado, Orlandys Suarez González, Meléndez Wahari y Kelvin Zapata.

El estrés colectivo puede incendiar al pais

El psicólogo y actor Sócrates Serrano participa en el espectáculo Terror,
donde defiende a un militar que derribo
  a un avión civil con 164 pasajeros.
La oleada de crímenes escabrosos, esos donde decapitan o despedazan o incineran a las victimas, al tiempo que cunde el pánico entre los habitantes de las comunidades donde se escenifican tales sucesos, no puede  ser analizada ni tampoco explicada fácilmente por los psicólogos ni los criminalistas. Surgen estudios y propuestas para estudiar ese peligroso incendio  de la paz social venezolana.
Sin embargo, el actor y psicólogo Sócrates Serrano, a quien solicitamos sus reflexiones sobre la generalidad de tales casos, se  orienta a recomendar  un mayor estudio de la actual realidad social, política y económica del pais, porque ahí estarían las claves de todas masacres nunca antes vistas en Venezuela.
VIOLENCIA Y REPRESIÓN
¿Qué ocurre en una sociedad organizada y con un orden jurídico, cuando  cunde el desconcierto y los ciudadanos toman la justicia por su propia mano, ajusticiando o masacrando a los delincuentes?
Deberíamos preguntarnos si realmente la percepción de los ciudadanos es que “la sociedad está organizada y posee orden jurídico…” Y este es precisamente uno de los temas claves. La percepción de la justicia o injusticia por parte de los habitantes de nuestras ciudades. En la medida que esta percepción esté asociada a una “mano suave” para el control de las normas, la convivencia, el respeto a la propiedad privada y el respeto a la vida por parte de los organismos responsables del estado, en esa medida, los ciudadanos sienten el impulso y necesidad de responder reactiva y violentamente a cualquier ruptura del orden establecido que no sea controlado por el estado. Opera aquí el instinto de la supervivencia por un lado (me protejo y protejo a los míos ya que nadie lo hace) y una respuesta violenta extrema por otro. Esta última asociada al modelaje de violencia y represión por parte del Estado. Basta con analizar el contenido de los discursos políticos y las reacciones y actitudes de nuestros militares en las manifestaciones de calle.
NIVELES DE ESTRÈS
 ¿El ajusticiamiento por el pueblo sin proceso judicial cónsono, es una tradición milenaria, viene desde la antigüedad, pero por qué en Venezuela se aplica?
Es difícil aislar las variables y entender cuál de ellas explica por si sola este fenómeno, sin embargo, como mencioné anteriormente los patrones de violencia y confrontación modelados desde las altas esferas, particularmente en los discursos y acciones de las personas que tienen poder e influencia social, operan como la plataforma perfecta para estimular la violencia cotidiana. Los altos niveles de estrés que estamos experimentando asociados a la infinidad de limitaciones de la vida diaria (inseguridad, largas colas para conseguir alimentos, ausencia de medicamentos e insumos para tratamientos, inflación, etcétera) condicionan en las personas un estado de alta sensibilidad, frustración e ira que de no ser canalizada de forma adecuada puede implosionar generando enfermedades mentales y físicas o explotar en descargas de violencia catárticas donde los delincuentes se convierten en las víctimas y focos perfectos de estas descargas.
ESTRATEGIAS Y PRIORIDADES
¿Hasta dónde se puede llegar con eso? ¿Qué recomendaría usted?
Los límites son insospechados como en todas las reacciones humanas. Desde el punto de vista personal hay una serie de medidas para canalizar el estrés y la frustración que pueden palear este malestar. Establecer redes de contacto con amigos y familiares, conversar ampliamente sobre el malestar, buscar espacios catárticos sanos como el ejercicio, el arte, la conformación de grupos de apoyo para resolver problemas en las comunidades, etcétera. Más allá de algunas recomendaciones de estrategias más personales para afrontar el estrés como la relajación, respiración, meditación, etcétera. Sin embargo, este problema se escapa del control individual de los ciudadanos. Podemos manejar ciertos elementos en nuestro círculo de influencia inmediato, pero la delincuencia e inseguridad son un problema de Estado que debe ser atendido de manera estratégica y prioritaria. Adicionalmente deben revisarse los patrones educativos y comunicacionales que han sido instaurados en los últimos años de manera expresa consciente y los que se han posicionado espontáneamente producto de la vorágine de confrontación y polarización en la que nos encontramos.
¿CULPABLE O INOCENTE?
¿La obra teatral Terror, que exhibe el Trasnocho Cultural, habrá dejado alguna enseñanza o prédica a los espectadores, teniendo en cuenta que ahí se plantea como puede ser justificable matar a 164 pasajeros de un avión para salvar 70 mil espectadores de un estadio?¿Qué mensaje oculto manda el veredicto del público?
Es un caso completamente diferente. En la obra  Terror  de Ferdinand Von Schirach, el autor nos plantea que el responsable de la muerte de esos 164 pasajeros es un militar destacado y preparado para proteger a los civiles. Es una persona formada para establecer controles y velar por la seguridad. A pesar de que el personaje del mayor Koch rompe los límites desde el punto de vista ético, acabando con la vida de 164 personas, lo hace para salvar a 170.000 espectadores que se encontraban en el estadio. Efectivamente desobedece una orden, rompe la línea de mando y quizá por eso debe ser castigado, pero no con todo el peso de la ley, ya que lo hace para salvar a cientos de miles de ciudadanos. Este personaje escoge “el mal menor”. Sobre lo que si debemos reflexionar es sobre lo acorralados que estamos como sociedad por el terrorismo y su magnífica estrategia de llevarnos al campo de la violencia. Creo que es el mayor mensaje de esta pieza teatral. “Culpable o Inocente” son caminos para resolver el final de la historia, pero lo que hay detrás del texto es lo virginales que podemos ser o dejar de ser ante el terrorismo en cualquiera de sus manifestaciones. Dicho de otra manera, nos educan para hacer el bien pero nos arrojan a una sociedad donde no siempre el bien es el que triunfa. Lidiar con eso y con nuestra propia conciencia parece ser nuestro reto en esta era para irnos a dormir tranquilos cada noche.
Buscan notoriedad
La criminóloga María Melo, citada por el portal web elpitazo.com, asegura que los asesinos no se conforman con solo disparar, sino que también buscan notoriedad entre sus grupos con la mutilación a las víctimas.
“Estamos ante la presencia de una nueva cepa de delincuentes. Los malandros viejos justificaban sus delitos argumentando necesidad o venganza porque no los respetaron. Los de ahora son difíciles de analizar; allí hay una deuda de los investigadores en indagar en este tipo de criminales que disfrutan matar y tener un contacto más de piel con su víctima. No se conforma con disparar, sino que utiliza las manos para mutilar el cuerpo de su víctima”, indicó la críminóloga María Melo.
Para la experta, quienes realizan los macabros actos de asesinato, con decapitación, buscan un reconocimiento. En general son personas con mucho resentimiento que al momento de cometer los crímenes tienen un público que los ve, sean miembros de la misma banda o víctimas.
Para la especialista, el clima influye en este tipo de delitos. Señala que las altas temperaturas son caldo de cultivo para comportamientos más violentos. “No en vano estos casos recientes ocurren justo cuando tenemos mucho calor, sobre todo en zonas como Guatire y Barlovento”, informó Melo.
Estudios, de 2013, difundidos en la revista Science, revelaron gracias a una investigación realizada por las universidades de California y Princeton, ambas de Estados Unidos, que los cambios en el clima están estrechamente vinculados a la violencia humana en todo el mundo. Incluso desviaciones relativamente pequeñas de la temperatura normal o las lluvias han incrementado sustancialmente el riesgo de conflicto en la antigüedad o en la actualidad. Los datos proceden de muestras de Brasil, China, Alemania, Somalia y Estados Unidos.
Entre las decapitaciones ocurridas recientemente destaca la de los dos adolescentes en la población de Guatire, a quienes les dejaron al lado de los cuerpos un mensaje acusándolos de violadores. Para Melo, en este caso el delincuente se erige como un vengador. “En la subcultura de los antisociales hay códigos y entre ellos no se perdonan delitos como la violación, por eso cuando estos sujetos son capturados y entran a las cárceles también son violados y descuartizados”, precisó la criminóloga.
No difundir video
Melo recomienda no difundir por las redes videos o fotos de estos crímenes, porque sirve de argumento para que otros imiten los delitos, porque eso les da “caché”. Señaló que muchos de estos asesinatos también son copiados de otros países y en muchos casos de personajes delictivos que son considerados líderes como el Chapo Guzmán, en México.
En total, las autoridades policiales registran ocho personas decapitadas en los primeros 21 días del mes de septiembre en el eje Guarenas-Barlovento, entre ellos dos mujeres y dos adolescentes.

viernes, septiembre 23, 2016

El cine venezolano que viene

Vuelve Miguel Ferrari con nueva película.
Hay una veintena de películas venezolanas en avanzado proceso de rodaje. Aquí informamos brevemente sobre diez peliculas, entre largos y cortos, que serán culminadas durante este año, gracias al apoyo del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC); ellas son:
 Un milagro para Carmen, ópera prima de Ramiro Mendoza, es la historia de una pareja con una hija diagnosticada con autismo, quienes lucharán por hacer lo posible para que su pequeña sobreviva en condiciones justas en una sociedad marcada por la discriminación y el acoso infantil. La Fundación Cine de Guayana, Otaku Group Producciones y Patteson Films tambien contribuyeron a la realización, que cuenta en su elenco con talento 99% local, sumado a las actuaciones de William Goite y Arnaldo Catanaima, Richard Mercado, Legna Vivas, Gilianny Soto, Neyla Ruíz y los niños Victoria Mayo, Victoria Maita, Carmen Mendoza y Sebastián González. Guión y dirección: Ramiro Mendoza. Producción: José Hernández.
 Muerte en Berruecos, escrito y dirigido por Caupolicán Ovalles, se centra en 1840, 10 años después del homicidio del militar, diplomático y político cumanés Antonio José de Sucre, por un proceso de seguimiento al caso. El reparto está conformado por Luis Gerónimo Abreu, Augusto Nitti, Ignacio Márquez, Gerardo Lugo, José Roberto Díaz y Manuel Salazar y Laureano Olivarez. El filme cuenta con la dirección de arte de Diego Rísquez, Cézary Jaworski en la dirección de fotografía, Julio César Castro “Moñoño” en la cámara, Carlos Bolívar en el sonido y Beatriz Aranguren en la producción.
Bárbara, escrito y dirigido por John Petrizzelli, se filma entre el sur de Guárico y las calles de Caracas. Protagoniza Alberto Alifa interpretando a un travesti y el resto del elenco lo integran Gonzalo Cubero, María Jiménez y el actor americano Glenn Brenning. Adicionalmente, actúan Jesús León, Walter Gamberini, Vito Leonardo, Aura Rivas y Freddy Buitrago. Marco Santaniello está encargado de la dirección de fotografía del proyecto, producido por Javier Beltrán, con música de Roberto Tarzieris y dirección de arte de Adriana Vicentelli.
 El vampiro del lago, ópera prima de Carl Zitelmann, quien hizo el guión a partir de la novela Un vampiro en Maracaibo de Norberto José Olivar. Un enigmático asesino corta la yugular de sus víctimas para beber su sangre. La ciudad suda a la sombra de un homicida asociado con la brujería que hace de sus violentos actos un ritual. Más de 30 almas han caído en su afición mortal, cifra que le basta al escritor Ernesto Navarro (Sócrates Serrano) para iniciar una exhaustiva investigación y detener la 'hemorragia'. Gerard Uzcátegui está a cargo de la dirección de fotografía, junto con la dirección de arte de Matías Tikas, la producción de Rodolfo Cova (Factor RH), sonido de Carlos Bolívar, vestuario de Marisela Marín, música de Alain Gómez y con María Carolina Aguero como jefa de producción. En el elenco están Abilio Torres y Julie Restifo, entre otros.
Yo, mi ex y sus secuestradores, ópera prima de Javiera Fombona, quien además es la guionista. Es una saga de violencia y amor. Participan Graziella Mazzone, Natalia Román, Claudio de la Torre, Alexander Rivera y Sheila Monterola, quien también fungió como directora de casting. La productora ejecutiva es Belén Orsini. La dirección de fotografía y cámara, Mauricio Siso; dirección de arte, Francisco Padrón y Diego Rísquez; sonido: Marco Salaverría; Maquillaje: Juan de Dios y Vestuario Felia Torres, entre otros. El largometraje tiene como casa productora a la Cinematografía Bastet y cuenta con la co-producción de Xenon films y Esmeralda Da Silva.
Más vivos que nunca, largometraje del director Alfredo Anzola, con guión de Laura Romero, es un proyecto sobre cinco adultos mayores que se escapan de un asilo para cumplir un último sueño  y emprender un viaje por las carreteras de Venezuela. El elenco incluye a Rosario Prieto, Pedro Durán, Eduardo Gadea, Ramón Roa y María Cristina Lozada.
La noche de las dos lunas, película intimista de Miguel Ferrari que reabre el debate sobre la familia venezolana. Es un drama protagonizado por Mariaca Semprún, Prakriti Maduro, Luis Gerónimo Abreu y Albi de Abreu, acompañados de los españoles María Barranco y Juan Jesús Valverde. Productora Ejecutiva: Claudia Lepage. Directora de Fotografía y Cámara: Alexandra Henao.Director de Arte: Matías Tikas-Música: Sergio de la Puente-Editor: Miguel Ángel García.Sonido Directo: Frank Rojas.Asistente de Dirección: Miguel Delgado.Dirección de Producción: Guillermo “Churro” Pérez.Jefa de Producción: María Carolina Agüero. Vestuario: Marisela Marín. Maquillaje: Mariela Barrios.
Cortos y documental
Salta, cortometraje de Marianne Amelinck, es la saga de las amigas Julia y Amanda, quienes comparten gustos, ideas y hobbies, entre ellos la natación. En los papeles principales están Iruaní Gómez y Andrea. El equipo técnico está conformado por Camilo Paparoni, en la dirección de fotografía; María Victoria Soler, en la dirección de arte; en la producción ejecutiva María Redondo; Nirvana Guerra, en la dirección de sonido y como jefe de producción, Adriana González.  Los de abajo,  cortometraje  dirigido y escrito por Pedro Mercado y María Ruiz, quienes armaron esa historia a cuatro manos sobre  alguien que se esconde debajo de la cama, para no ser descubierto y se encuentra con otra persona, desnuda y escondida. Este guión fue reconocido este año, en el 6to Festival Internacional de Cine en el Desierto, en Sonora, México, en la mención Mejor Guión Latinoamericano de Cortometraje, lo que impulsó su producción, junto al apoyo brindado por el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), Patanegra Cine Rental y Enjoy Producciones. El último año del Congo Mirador  es un documental de Anabel Rodríguez, quien  regresó al pueblo de El Congo Mirador en el estado Zulia, para contar los últimos días de un pueblo que está desapareciendo por la sedimentación y donde además las niñas son consideradas mujeres a muy corta edad. Director de Fotografía/Cámara: John Márquez. Director de Producción: Marco Mundaraín. Productora Asociada: Claudia Lepage. Editor/Productor Ejecutivo: Reinhard (Sepp) Brudermann (Reino Unido). Diseñador de banda sonora/Música: Helder Aragão DJ Dolores (Brasil). Editor y montador sonoro: Marco Salaverría. Sonidista: Gherman Gil.





Cuarteto de maleteados

Giancarlo Pascualotto en problemas.
José Manuel Ascensao, además de ser un aguerrido productor y creador de espacios para las artes escénicas, ha dirigido la comedia Los maleteados, de Maga González, la cual actualmente hace temporada en la sala Escena 8, donde además actúa al lado de Giancarlo Pascualotto, Germán Anzola y Víctor Hugo Gómes.
Los maleteados no es otra comedia “ligera”, ya que su temática se centra en la complejidad de las relaciones amorosas de cuatro varones que han sido dejados o abandonados o “maleteados” por sus novias o esposas, quienes ahora se reunen, en el apartamento de uno de ellos, para drenar lo que les ha pasado y buscar una solución a sus respectivas soledades, las que sobreviven a borracheras y otras aventurillas sentimentales.
Hay en Los maleteados una intención sana o terapéutica y no solo de entretener al público por intereses crematísticos. Aborda una tarea nada fácil porque exige conocimientos profundos de tales problemas, además del manejo básico de la psicología y mucha sensatez en la exposición de cada una de las situaciones mostradas por sus protogonistas masculinos. Hay respeto por los personajes y sus intérpretes, además de cierta habilidad para construír a los atormentados y simpáticos caballeros, y plasmarlos con cierta comicidad, tarea nada cómoda, para los actores, quienes deben usar serias técnicas interpretativas.
Nos sorprendió la obra como tal, ya que hay una autora conocedora de las conductas  masculinas y habilidosa para componer personajes y  proponerles situaciones donde drenan sus dramas y además entretienen al público, que es en última instancia para quien trabajan. Por supuesto que las féminas maleteadoras no aparecen y se les presiente como cuaimas o vampiras, pero eso sería otra obra.
Las actuaciones son bastante satisfactorias y pueden crecer con el transcurso de la temporada.Todo culmina con la colectiva solución de seguir asediando a sus mujeres y buscar la reconcilación, pero antes beben, cantan y hacen sus respectivos teatros.


jueves, septiembre 22, 2016

Aquellas manos o el teatro trasgresor de Chalbaud


Genio y figura. Solamente a un artista como Román Chalbaud, a punto de festejar sus primeros 85 años y cuando tiene más de  40 peliculas y textos teatrales que soportan cualquier crítica y además son de carácter modélico, se le podía ocurrir y hacer un espectáculo sobre una temática nada frecuente en los escenarios no solo de Venezuela. Pero lo hizo, para demostrar cierto aquello de que solo los experimentados pueden experimentar.
Tomó el argumento de la película inglesa  Irina Palm (2007), dirigida por el germánico  Sam Garbarski y estrenada  el 13 de febrero en el  Festival Internacional de Berlín, lo adaptó primero para una versión de microteatro, o sea 15 minutos de acción dramática,  y lo mostró en improvisado escenario del Sambil de Caracas, apuntalado únicamente en las dotes histriónicas de  Gladys Prince y  Juan Carlos Lira, y como aquello  gustó , durante la temporada 2015,  aceptó el reto de llevarlo a una hora y exhibirlo para este 2016 en la sala 1 del Celarg, bajo el sugestivo título En la palma de tu mano, acentuando el perfil de los personajes  y la complejidad crítica de sus relaciones familiares y sociales, desechando la sordidez del mundo de las drogas sicotrópicas, el alcohol y la prostitución como única salidas para las soledades de los hombres, como lo plasma el filme, pero dándole un toque melodramático y el balsámico e inesperado final feliz. No hay que olvidar como la realidad siempre es más fuerte o más amarga que la ficción teatral.
¿Pero qué fue lo que hizo o ha hecho Chalbaud? Nada que rompa con su saga de artista trasgresor y nada complaciente, nada que borre sus peliculas o teatros como El pez que fuma, Los cuchillos de fuego, Pandemónium, Sagrado y obsceno, Cuchillos de fuego y Caín adolescente, entre otros. Tomó, pues, el guión de Irina Palm – escrito por Sam Garbarski, Philippe Blasband y Martin Herron- y lo hizo suyo, sin negar los créditos naturales, además convocó a un elenco y estrenó ese rocambolesco cuento melodramático de la desesperada abuela Irene que acepta trabajar en un prostíbulo inglés para masturbar a kilómetros de caballeros, solamente a través de un hueco de una cabina, donde esperan sus suaves manos.  
¿Qué, cómo, de qué se trata? Todo aquello transcurre en un sex shop del Soho londinense contemporáneo y es el único trabajo que la abuela consigue para reunir 46 mil dólares y costear así la operación quirúrgica que salvará la vida de su único nieto, de 7 años. Es una crítica a la reina madre del Imperio, a una sociedad clasista donde la medicina está socializada pero tiene sus niveles y el que quiera salvarse debe emigrar y pagar en libras o en dólares.En síntesis: se muestra la posible degradación moral y física de los ciudadanos cuando no tienen capital y no quieren morirse sin luchar.
Ella, la abuela Irene, tiene suerte al conseguir un empleo más adecuado para jovencitas y además atrapa o enamora, sin querer queriendo, al dueño del establecimiento pornográfico o el prostíbulo, quien la invita a ser su compañero de vida, hasta que les llegue la muerte. Un final feliz, como de cualquier telenovela, ese invento derivado del melodrama —hibrido de los talentos franceses, ingleses y cubanos - que lo resuelve todo con unos besos y unas cuantas lágrimas en el trayecto para bajar el telón de la historia.
 Lo notable del guión teatral y la realización del espectáculo, con cuatro actores únicamente, es la simplicidad –telegráfica o tuitesca de la narración escénica- los ritmos y las atmósferas, desarrolladas todas sobre el filo de la comedia en bruto. No hay tiempo sino para compadecer a la aguerrida abuela que hace todo lo impropio para salvar la vida de su nieto y ayudar a su hija y la nuera. Nosotros recordamos las novelas Al filo de la navaja y Servidumbre humana del inglés William Somerset Maugham, por la humanidad y la sordidez de sus personajes, además de la controversial y triunfante vida de aquel escritor.
Hay opiniones moralistas que condenan al argumento y ofrecen flores para el niño condenado a morirse antes de tiempo. Pero la historia fílmica y teatral es otra y arroja su moraleja: el fin justifica los medios, como hace siglos lo predicó Nicolás de Maquiavelo en librito El príncipe.
 Los trabajos actorales más fuertes y dignos de aplausos son los de Gladys Prince y Juan Carlos Lira, especialmente por sus transiciones, y los secundan, con menos intensidad, Andreína Mesa y Joan Manuel Larrad.
TRAGEDIA REAL

La productora de este montaje, Yackeline Salazar -reconocida por su labor en películas venezolanas como El manzano azul, Reverón, El malquerido La casa del fin de los tiempos- fue asesinada el 23 de agosto cuando salía de su casa para realizar unas compras. La maldad tenía que cobrar su cuota en un hogar en un respetable hogar venezolano. El estreno de la pieza, que estaba programado para el sábado 3 de septiembre, fue pospuesto y las funciones venideras servirán de homenaje. Sus asesinos son perseguidos y ya hay hasta uno preso. "Es un homenaje para ella. Por eso insistimos en que la obra se debía realizar, y ella estará acompañándonos en cada función", dijo el actor Juan Carlos Lira.

martes, septiembre 20, 2016

Ibsen Martínez secuestrado por biblioteca de Bogotá

Se mudo voluntariamente a  Colombia, donde vive, trabaja, ama, lee y escribe.
Está nuevamente en la palestra pública porque su obra Panamax se exhibe en el Teatro Municipal Chacao. Y el público la disfruta. Pero no vive por ahora en Venezuela. Lo contactamos en Bogotá y desde allá, Ibsen Martínez (1951) respondió así a nuestro interrogatorio:
¿Exiliado? ¿Amenazado? ¿Prófugo?
Expatriado voluntariamente, sin más adjetivos ni adverbios. Sostengo un ya viejo “love affaire” con Colombia que ha durado más de 30 años. Hasta un pasado muy reciente, hacía semestral vida “bicapitalina” entre Caracas y Bogotá. Hace pocos años decidí mudarme de una buena vez; como quien cambia de vecindario.  Como no soy bibliómano, no me he empeñado nunca en poseer una gran biblioteca, pero necesito vivir cerca de una buena biblioteca pública. He tenido esa dicha: en Madrid, en Oxford, y ahora, en Bogotá. Vivo a tiro de piedra de la sede norte de la Biblioteca “Luis Ángel Arango”, acaso la mejor de Suramérica. De las ciudades en que he vivido, guardo el recuerdo de sus bibliotecas públicas. Y da de Bogotá es una de las mejores.  Por lo demás, creo en eso que llaman “la poética del lugar”. En Bogotá me da por escribir; en Caracas no. En Bogotá he terminado y publicado libros, escrito piezas teatrales, ensayos; en Caracas ello me resultó siempre muy difícil.  Llevo una vida literaria relativamente activa, formo parte del directorio de la revista El Malpensante; en fin, hago vida de escritor en una ciudad que siempre me gustó.
¿Dónde reside actualmente y qué hace para sobrevivir?
En Bogotá.  Soy columnista semanal de El País de Madrid, y mi desempeño me acerca a la corresponsalía suramericana de ese diario español. He vuelto a escribir TV, no para Colombia, sino para casas productoras radicadas mayormente en los EE.UU.  Nada de lo que he escrito ha salido al aire todavía, pero me pagan puntualmente. Ya llegará el momento de volver al aire.
¿Cómo se entera de lo que pasa en Venezuela?
Imposible no enterarse. Ni aún viviendo en Tasmania carecería de Internet. Y con los seres queridos mantengo contacto permanente.
¿Nostalgia o arrepentido?
No siento nostalgia de absolutamente nada; expatriarme para no envejecer bajo un régimen colectivista ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en la vida: ni siquiera echo de menos las vespertinas guacamayas caraqueñas ni los cristofués de la Alta Florida, donde viví hasta dejar Caracas. La Venezuela por la que abrigo alguna nostalgia no es un país concreto ni actual; no está en el mapa: es el país de mi juventud y pervive (¡con excelentes cifras macroeconómicas!) tan solo en mi memoria.
¿Por qué Panamax?
No escojo temas, no soy un autor programático; me dejo asediar por obsesiones.  Ciertas imágenes coagularon tenazmente en mi mente hace pocos años: la de unos venezolanos imbuidos de la pretensión de hacerse “emprendedores” cuando, en realidad, no son más que cazadores de renta petrolera.  Me pareció que allí había una buena historia que contar, Panamá – el país, donde nunca he estado− es solo una concreción que hace verosímil mi pieza teatral. Es un espejismo, como todo paraíso fiscal.
¿Satisfecho con lo logrado?
¿Con Panamax? ¡Absolutamente! ¿Con mi vida? No del todo, pero supongo que a todos nos pasa.
¿Es cierto que por video vio ya el montaje caraqueño?
Solo fragmentos.
¿Dispuesto a escribir Panamax 2?
No; no lo creo. Dedico mi tiempo literario a un libro de eso que llaman “non-fiction”, sobre Venezuela justamente. Es un encargo de una naciente editorial española. Por lo demás, no me visitan con frecuencia las ideas “teatralizables” y Panamax ya quedó atrás.  
¿Qué le augura a Venezuela y a los que seguimos aquí?
No es difícil elucubrar el futuro inmediato de un país sin instituciones ni una economía de mercado digna de tal nombre. Un país sometido, además, a una satrapía. . Viviremos – no me excluyo de ese futuro − el final del petroestado populista que ha durado ya más de un siglo. Contra todo lo queda pensarse, ese final no está todavía a la vista pero será estruendosamente catastrófico.