lunes, octubre 21, 2019

UN PEQUEÑO GRUPO DE BUEN TEATRO VENEZOLANO

La última voluntad de Felipe Pirela, el montaje de los 19 años.

El dramaturgo, director y actor PaÚl Salazar Rivas, la cabeza de la organización artística teatral Pequeño Grupo, comenzó   hace 19 años y lo cuenta de esta manera:
-Con muchas ganas e ilusión, pero de alguna manera, con temores. La idea de un grupo de teatro siempre estuvo en nosotros. Queríamos un grupo donde pudiéramos hacer las cosas como nosotros pensamos que debían realizarse, para tener una voz propia. Recuerdo que la concientización definitiva de hacer el grupo fue cuando estuvimos con nuestro primer texto “Don Shakespeare” buscando un director que lo llevara a escena, y no logramos hallarlo, decimos hacerlo nosotros mismos. Fue una buena decisión en nuestra opinión. Nosotros sin saber que pasaría a futuro, queríamos escribir nuestras obras, mostrar nuestra dramaturgia, y que Aura pudiera desarrollar su carrera de actriz. Y eso es lo que hemos venido haciendo. Ya son 12 obras estrenadas, todas de autor venezolano, 11 nuestras y una del dramaturgo Oscar Acosta. La historia de Pequeño Grupo está ligada a nuestra dramaturgia y al trabajo actoral de Aura D’Arthenay. Hoy debo mencionar a Aura D’Arhenay y Milagro Alvarado, quienes junto conmigo fueron quienes fundaron a Pequeño Grupo. Milagro, vive fuera del país desde hace ya muchos años, pero siempre ha sido aliada y colaboradora.
¿Quiénes apoyaron?
En nuestros inicios, recuerdo a Gerardo Blanco y el Grupo Bagazos. A Mónica Montañés que me alentó a seguir escribiendo cuando tenía más dudas que certezas. Recuerdo a Oscar Salomón, el primer actor que pasó por Pequeño Grupo, quien junto a Aura estreno  Don Shakespeare. William Goite, un primer actor que se montó junto a nosotros en nuestros primeros montajes, eso fue muy importante. Al maestro Rodolfo Drago, que estuvo con nosotros también. A Carlos Silva, quien nos apoyó en su momento. Germán Mendieta, Gerardo Luongo, Oscar Acosta. Hay gente que ha sido consecuente con nosotros, Jorge De Sousa, Yusmary Parra, Marlex Martínez, Marianella Melo, César Rojas, Roberto Azuaje  Yehilyn Rodríguez, Simón Pestana, el maestro Arnovi Parra, Noemí Escalona, Gladys de Fagúndez. En la última etapa, Carlos Minoves, Indira Figueroa, Carlos Palacios, Luis Ugueto, Larissa Colmenares, Charles Ramos y María Castillo. En este momento nos colaboran en un montaje, otro grupo de jóvenes, Javier González, Miguel Treccia, y el profesor Luis Enrique Torres. Muy especialmente nuestras familias, la familia D’Arthenay Gamboa y la familia Salazar Rivas. Claro. Lo cortés no quita lo valiente, yo debo agradecerle a usted, Moreno Uribe, y a  Carlos Herrera, quienes fueron críticos teatrales que siempre reseñaron nuestro trabajo, desde la primera obra, eso fue un muy importante estímulo. Sé que he cometido el error de citar a algunas personas, cayendo en la omisión de muchas otras que se me van en este momento, son varios los compañeros que han colaborado con nosotros, a todos les agradecemos infinitamente.
¿Quiénes quedan?
Aprovecho la pregunta para explicar que el nombre del Pequeño Grupo, era por qué sentíamos que era un muy pequeño grupo de personas con ganas de hacer realidad un sueño, nunca otra connotación, si es acertado o no el nombre, bien. A nosotros nos gusta. No hubiésemos logrado nada sin el apoyo de todas las personas que participaron en cada proyecto. Algunas van, otros vienen. Hoy, quiero mencionar a Aura, la musa, la gran trabajadora, la talentosa. Le rindo homenaje a ella respondiendo a esta pregunta. Aura es admirable. Milagro Alvarado, Norma D’Arthenay, leales colaboradoras en la distancia. Queda un muy Pequeño Grupo, no digo que eso sea bueno o malo. Es muy difícil mantenerse. Las puertas de Pequeño Grupo están abiertas para aquellas personas que quieran trabajar con amor y rigor.
¿Satisfechos?
Estamos contentos del trabajo realizado, orgullosos de los logros, pero falta mucho. Satisfechos, no. A veces miramos atrás y no sabemos cómo hemos podido estrenar las obras presentadas en condiciones tan complejas, pues siempre es difícil, hay que tener mucha vocación para seguir adelante. A mí me habría gustado hacer más. En este momento que estoy empezando a transitar formalmente la docencia teatral veo que hay mucho por hacer. Uno se está haciendo viejo, uno piensa algunas cosas.
¿Qué planes tienen para los próximos 19 años?
Tratar de seguir montando nuestros textos, y por supuesto, montar los textos de otros autores. Es tan difícil montar, que uno termina siempre tratando de estrenar un texto propio, pero son muchos los autores que me gustaría llevar a escena. Son 22 obras escritas las que tenemos, significa que tenemos muchos textos inéditos, esperando una oportunidad. Queremos estrenar en Pequeño Grupo  Yo soy John Lennon porque el año que viene son los 20 años de nuestra agrupación, Lennon cumpliría 80 de nacido, y 40 de fallecido, y la obra 10 de estrenada, lo cual me obliga a realizar el montaje. Actualmente doy clases en la Escuela Nacional de Artes Escénicas Cesar Rengifo, y voy a dirigir el montaje de egresados del años escolar 2019-2020, gracias a la confianza de Roy Lorenzo –director de la César Rengifo-, eso me tiene muy contento, esos son los planes inmediatos, veremos.  
¿Cómo han sido las relaciones con el Estado?
Directamente, no hemos tenido ninguna. Ahora, han ocurrido cosas de las que estamos agradecidos, me refiero especialmente al concurso de Coproducciones que en el 2014 realizó la Compañía Nacional de Teatro, la compañía era dirigida en aquel momento por Alfredo Caldera. Salimos favorecidos con nuestro texto La última voluntad de Felipe Pirela, ese montaje lo hemos venido presentando desde el 2014 sin parar, incluyendo este 2019, sin duda, es de nuestros montajes más exitosos, y eso fue sin duda gracias a ese espaldarazo  del momento.
¿Cuál es su opinión sobre el estado actual del teatro criollo?
En situaciones muy complejas. Veo a la gente tratando de hacer cosas, de poder presentar sus obras, arañando salas, espacios, pero siempre ha sido así. Al menos, desde la esquina nuestra, siempre ha sido una labor tremenda. Reinventando formulas o inventándolas, pero haciendo cosas. Esto me lleva a una reflexión conocida, que es la de: sea lo que sea que estés haciendo, trata de hacerlo bien, lo mejor posible. Pequeño Grupo cumple 19 años, pero nosotros tenemos 32 años relacionados al teatro, y siento que veo lo mismo pero en condiciones más difíciles, que es un factor determinante, pero veo lucha y lucha, perseverancia. Obviamente la economía lo hace todo más difícil, la creatividad y coraje van de la mano como nunca y eso puede que haya atentado contra el lenguaje y algunos resultados. Los tiempos que corren han venido cambiando las reglas del juego desde todos los puntos de vista, los horarios y días de funciones, la logística para armar un ensayo es una odisea, que decir de un estreno. En lo personal, quiero ser positivo y esperanzador. A mí me preocupan muchas cosas, pero el tema de la mística y la responsabilidad hacia al trabajo siempre me ha mortificado. Aunque egresé de la  Escuela Nacional de Artes Escénicas César Rengifo  hace ya 28 años, donde tuve una formación de cuatro años, del 87 al 91, hoy, sigo estudiando, pues vengo de egresar en Unearte, en mayo 2019. Es decir, me he sentado en un pupitre a estudiar teatro a mis 20 y ahora a mis 52 años, he tenido esa suerte y puedo contar la particular experiencia. Mis compañeros de clases tenían 19, 20 o 21 años, la misma que tuve en su momento. Comparto con mucha gente joven en los montajes que realizo, y con todo respeto, creo que en nuestras escuelas y universidades, en nuestros cursos y talleres, conversatorios y encuentros o sea cual sea la figura usada para impartir saberes, hay que darle importancia no solo al conocimiento intrínseco de lo que se esté dictando, actuación, dramaturgia, lo que sea, sino al tema del compromiso y ética. Hay que dejar el manual de excusas para no hacerlas cosas, o para hacerlas a medias o mal. Hay que respetar el tiempo de los demás, hay que redescubrir el compromiso con el público, darle peso a la maravilla que es hacer teatro, a ese –hoy tengo función y lo voy a dar todo aunque tenga a una persona entre el público.


EN MIAMI EL CORONEL CUMPLE 51 AÑOS

CARLOS GIMÉNEZ (1946-1993)
“Vivir y no quisiera que se acabara nunca… lo digo por aquellos que van contado, hoy es un día menos- porque al fin y al cabo la vida es una caminata hacia la muerte…Ojala pueda  vivir pensando que la madurez  será un anoche maravillosa llena de estrellas y supongo que el amanecer del otro día será la muerte, ojala que la muerte sea así”
Así lo escribió Carlos Giménez  y tal aparece en  mi libro Carlos Giménez /Antes y Después, publicado hacia el año 2003, y lo traemos a cuento precisamente ahora porque en Miami  preparan una festejo artístico con motivo de los 51 años de la publicación de .El coronel no tiene quien le escriba, aquella  novela   del escritor colombiano Gabriel García Márquez, una novela corta  publicada hacia 1961,una de las más célebres de las entregadas por el Nobel de Literatura de 1982, cuyo protagonista es un viejo coronel que espera la pensión que nunca llega, un veterano de la guerra de los mil días que malvive en una casa de una villa en la costa atlántica colombiana junto a su esposa Úrsula la cual sufre de asma; la acción se desarrolla hacia 1956.
García Márquez (Aracata, 6 de marzo de 1927/Ciudad de México, 17 de abril de 2014)  reconoció tras, escribir a El coronel no tiene quien le escriba, que era la más simple de las obras  que había creado, donde  no se detectan muchas de las facetas características de su estilo, como son los frecuentes saltos en la trama, la mezcolanza entre fenómenos fantásticos y situaciones reales, y algunos otros detalles que suelen resaltar en la lectura. Novela  que reflejar el sentimiento de desasosiego ante la espera, tal y como el autor lo expresó.
El mismo García Márquez lo consideró su mejor libro: "yo creo que es mi mejor libro, sin lugar a dudas. Además, y esto no es una boutade, tuve que escribir Cien años de soledad para que leyeran El coronel no tiene quien le escriba".
Este montaje, además uno los más celebres de Carlos Giménez, ha  devenido en una pieza fundamental en el repertorio de la agrupación Rajatabla, que, con gran sensibilidad y contundencia, lleva a escena la historia de héroe militar empobrecido cuya vida languidece cuidando de un gallo que heredara de su fallecido hijo, el cual mantiene con su propio hambre, mientras espera una carta que le confirme la asignación de su pensión por servicios prestados a su país…
De enorme vigencia, la puesta en escena original y adaptación de este espectáculo teatral concebido por el ya desaparecido Giménez, retrata de manera contundente, con rigor teatral y fuerza cinematográfica, el drama del hombre común de américa latina en una superposición de tiempos y modificación de espacios que regulan una puesta en escena que intenta aproximarse a la tragedia. La tragedia de un hombre y unos pueblos sometidos a la expoliación de su riqueza y a la traición de su esperanza.
Recordamos esto porque ahora en Miami alistan el montaje de El coronel no tiene quien le escriba, cuyo  director sería  Aníbal Grunn, con algunos actores venezolanos residentes en  Estados Unidos  y tendría la producción general  de Carlos Scoffio, connotado empresario criollo.
De acuerdo con Carlos Scoffio, productor general y ejecutivo de la obra, es muy emocionante celebrar los 51 años de esta obra, cuyo montaje marcó una gran pauta en el teatro venezolano al mostrar vívidamente el modo de ser latinoamericano reflejado en esta y otras novelas de este legendario escritor colombiano y universal.

martes, octubre 15, 2019

Robinson sigue en la casa de Asterión

Anibal y Wilfredo en su mitico espacio teatral-
El espectáculo Robinson en la casa de Asterión, de Tomás Jurado Zabala, con las actuaciones de Aníbal Grunn y Wilfredo Peraza y la dirección general de Carlos Arroyo, logra hacer vivo el pensamiento del maestro de América, Simón Rodríguez, padre intelectual  de Simón Bolívar.  Sucede, o transcurre en el momento exacto en que Simón Rodríguez muere en Amotape, Perú y se enfrenta, en ese espacio que existe entre el cielo y el infierno, a purgar sus culpas enfrentado a su propio ser, encarnado en la figura del Minotauro. Es una obra que rescata el pensamiento filosófico, educador y político de la figura más controversial en la historia de América. Su pensamiento se hace vivo y se vuelve actual, vigente.
Robinson en la casa de Asterión, producción de la Compañía Regional de Portuguesa, reivindica a Simón Rodríguez y lo exalta como lo que fue: un gran pensador, revolucionario que desafió a toda la naciente sociedad latinoamericana al desarrollar y poner en práctica, arriesgando hasta su vida misma, por su original concepción- bajo la influencia de Jean Jacques Rousseau- lo que deseaba: educar a las nuevas naciones liberadas del yugo español por la espada de Bolívar y sus generales. Educación para derrumbar la herencia colonial y formar auténticos ciudadanos republicanos como seres del conocimiento y expertos en diversos oficios.
Jurado Zavala ficciona y combina al mitológico Asterión, según el cuento de Jorge Luis Borges, con las peripecias existenciales  del brillante intelectual (Caracas, 28 de octubre de 1769/Amotape, Perú, 28 de febrero de 1854), e invita al espectador a revisar sus conocimientos sobre quien “enseñaba divirtiendo”.
El espectáculo, creado en Guanare, durante la temporada de 2016, se desarrolla en un espacio vacío y sobre un piso que reproduce, con líneas blancas, al laberinto del minotauro de Creta, donde irrumpe Robinson para enfrentarse con el Asterión (hombre con cabeza de toro), momentos antes de morir y drenar sus fracasos y las culpas de quienes a lo largo de su vida tuvieron que ver con la ruina de los mismos, con el mariscal Sucre a la cabeza. 
Gracias a la concepción minimalista del montaje y la desenfadada actuación de Aníbal y Wilfredo, lo vemos desafiar a quienes lo acusaron de ladrón, de hereje, de promiscuo, cuando su objetivo era educar y crear hombres libres para formar verdaderas repúblicas en la América española. Al final se da cuenta que su salvación está en sus escritos que leyó tantas veces y que nadie supo comprender. Logra demostrar una vez más que, el hombre es grande y trasciende en la historia y el tiempo por sus pensamientos y   sus saberes.
La saga y el legado de Simón Rodríguez o Samuel Robinson no se perdieron en los largos y angustiosos 200 años de historia de esta república. Es una referencia obligatoria en todo lo referente a la educación de la sociedad y es por eso que en Caracas, hacia octubre de 1971, se fundó la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez y en más reciente fecha se creó la Misión Robinson, un programa social del gobierno nacional durante la presidencia del comandante Hugo Chávez.
 Robinson en la casa de Asterión sucede en el momento exacto en que Simón Rodríguez o Samuel Robinson (nombre que usa tras la ruina de la conspiración de Gual y España, 1797), muere en Amotape, Perú y se enfrenta, en ese espacio que existe entre el cielo y el infierno, a purgar sus culpas enfrentado a su propio ser, encarnado en la figura del Minotauro. Es una obra que rescata el pensamiento filosófico, educador y político de la figura más controversial en la historia de América. Su pensamiento se hace vivo y se vuelve actual, vigente.
Jurado Zavala ficciona y combina al mitológico Asterión, según el cuento de Jorge Luis Borges, con las peripecias del brillante intelectual (Caracas, 28 de octubre de 1769/Amotape, Perú, 28 de febrero de 1854), e invita al espectador a revisar sus conocimientos sobre quien “enseñaba divirtiendo”.
Robinson en la casa de Asterión reivindica a Simón Rodríguez y lo exalta como lo que fue: gran pensador, revolucionario que desafió a toda la naciente sociedad latinoamericana al desarrollar y poner en práctica, arriesgando hasta su vida misma, por su original concepción- bajo la influencia de Jean Jacques Rousseau- lo que deseaba: educar a las nuevas naciones liberadas del yugo español por la espada de Bolívar y sus generales. Educación para derrumbar la herencia colonial y formar auténticos ciudadanos republicanos como seres del conocimiento y expertos en diversos oficios.
El espectáculo, creado en Guanare, se desarrolla en un espacio vacío y sobre un piso que reproduce, con líneas blancas, al laberinto del minotauro de Creta, donde irrumpe Robinson para enfrentarse con el Asterión (hombre con cabeza de toro), momentos antes de morir y drenar sus fracasos y las culpas de quienes a lo largo de su vida tuvieron que ver con la ruina de los mismos, con el mariscal Sucre a la cabeza. 
Gracias a la concepción minimalista del montaje y la desenfadada actuación de Aníbal   y Wilfredo, lo vemos desafiar a quienes lo acusaron de ladrón, de hereje, de promiscuo, cuando su objetivo era educar y crear hombres libres para formar verdaderas repúblicas en la América española. Al final se da cuenta que su salvación está en sus escritos que leyó tantas veces y que nadie supo comprender. Logra demostrar una vez más que, el hombre es grande y trasciende en la historia y el tiempo por sus pensamientos y   sus saberes.
La saga y el legado de Simón Rodríguez o Samuel Robinson no se perdieron en los largos y angustiosos 200 años de historia de esta república. Es una referencia obligatoria en todo lo referente a la educación de la sociedad y es por eso que en Caracas, hacia octubre de 1971, se fundó la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez y en más reciente fecha se creó la Misión Robinson, un programa social del gobierno nacional durante la presidencia del comandante Hugo Chávez.
LABERINTO DEL MINOTAURO
Para algunos críticos, gracias a Jurado Zavala hay en la escena teatral un paralelismo entre Simón Rodríguez o Samuel Robinson y el minotauro Asterión, personajes separados por el tiempo y las culturas, pero amalgamados en el mismo devenir, para relatarnos en una especie de delirum tremens el tránsito de Samuel Robinson, ya liberado y convertido otra vez en Simón Rodríguez.  Ahí el dramaturgo lo recrea en el instante final de la vida de Rodríguez y lo traslada al famoso laberinto de Creta, lugar de destierro del minotauro Asterión y en el cual ambos se encuentran en una especie de ritual simbólico que atraviesa la vida entera del maestro del Libertador y lo lleva al encuentro con sus demonios personales para acabar liberado de culpas. ¿Acaso no es la vida misma el laberinto y el minotauro un reflejo de nuestra propia oscuridad,  grita el maestro y mentor del Genio de América, hablando así de una realidad que después de 200 años sigue  tan vigente  que dan la impresión que el tiempo no ha transcurrido. Este Robinson en la casa de Asterión es una obra concebida no para públicos exigentes, en la forma banal del espectáculo, como tal, sino en un producto teatral de contenido exigente frente a sus espectadores. No es un texto complaciente en ningún sentido y ese quizás sea el argumento mayor peso en estos tiempos oscuros en los cuales requerimos de artistas capaces de provocar reflexiones, de tentarnos al ejercicio del pensamiento crítico.
Este espectáculo,que se está exhibiendo desde la temporada de 2016,en varias ciudades venezolanas y latinoamericanas, tendrá  una presentación el próximo 28 de octubre en la sala de conciertos de Unearte,a las 3PM.
¡Creemos que hay Simón Rodríguez o Samuel Robinson para muchas décadas más!

domingo, octubre 13, 2019

OK HA REGRESADO

Chocrón y Sara, la mujer que lo acompañó toda su vida
El legendario y peculiar inmigrante Romeo Costea (Braila, Rumania,14.01.1922/ Caracas,05.09.2015), quien fue muy importante para la historia y desarrollo del teatro venezolano, nos contó que la afamada pieza OK de Isaac Chocrón, sobre los amores de dos mujeres adultas y un hombre que tenía 15 años menos que ellas, guardaba un “origen oscuro”.
Costea decía que la “verdad verdadera” era que se trataba de un público y notorio  “triángulo sentimental” de dos señores y un joven que exhibía tres lustros menos, pero que el fértil autor Chocrón había escrito su Ok como el drama de  dos mujeres maduras que se comparten un amante 15 años menor que ella: Mina es una costurera venida a menos que desea que algo bueno o algo malo rompa con la rutina de su vida. Franco de lo único que está seguro en la vida, es de ser bello; vive con la costurera hasta el día en que una clienta millonaria) aparece en la horrible terraza para quitarse el luto. Allí comienza la disputa de estas dos mujeres por el chulo simpático que roba el corazón de ambas. Una guerra de mujer a mujer las obliga a llegar a un acuerdo y firmar un contrato con la palabra OKEY.
Sea cual sea la génesis de esta pieza teatral,  OK del dramaturgo venezolano Isaac Chocrón (1930-2011), se estrenó en 1969. Y ahora, 50 años después, hace temporada en el teatro Trasnocho la versión de Martin Hahn concebida como un drama de humor negro. OK cuenta con tres personalidades importantísimas de la actuación en Venezuela, como son  Caridad Canelón, Dora Mazzone y Damián Genovese.
No está de más subrayar que,  la producción 2019 de Alejandra Nali, de este espectáculo muestra un coloquial estilo de vida que se contrapone a la elegancia que alcanzan los personajes a lo largo de la trama. En OK hay tres enamorados de una misma persona, Mina de él, Ángela de él y él de sí mismo. Un matrimonio de tres que no comparte la misma cama, es un matrimonio OK. Todo lo que rodea a OK, es un gran mercado donde el amor tiene un valor material.
Este OK, para la Venezuela del siglo XXI, recuerda que  la vida es un juego donde se dicen tantas cosas que uno no sabe cuál de ellas dice lo que verdaderamente se quiere decir. Un juego donde se vive sin muchos prejuicios y posponiendo los conflictos o problemas de ese “triángulo matrimonial”, que dura escénicamente unos 90 minutos.
Hay, como es obvio, opiniones contrarias, pero de todo hay en la vida del señor. Pero, como reiteramos nosotros, lo importante es que paguen sus impuestos y guarden algo para la vejez, que esa sí no perdona. Y si son creyentes,  pues , que alisten sus explicaciones para  el Supremo Juez.
Nosotros disfrutamos a más no poder por el virtuosismo actoral de las damas y los plausibles  esfuerzos del caballero. Que en estos tiempos no se pueda  hacer  o sea  más difícil esos tríos, sería interesante saberlo o conocerlo  para felicitarlos.

sábado, octubre 12, 2019

UN TRÍO VENEZOLANO MUY TEATRAL

ISACC CHOCRÓN

El legendario y peculiar inmigrante Romeo Costea (Braila, Rumania,14.01.1922/ Caracas,05.09.2015), quien fue muy importante para la historia y desarrollo del teatro venezolano, nos contó que la afamada pieza OK de Isaac Chocrón, sobre los amores de dos mujeres adultas y un hombre que tenía 15 años menos que ellas, guardaba un “origen oscuro”.
Costea decía que la “verdad verdadera” era que se trataba de un público y notorio  “triángulo sentimental” de dos señores y un joven que exhibía tres lustros menos, pero que el fértil autor Chocrón había escrito su Ok como el drama de  dos mujeres maduras que se comparten un amante 15 años menor que ella: Mina es una costurera venida a menos que desea que algo bueno o algo malo rompa con la rutina de su vida. Franco de lo único que está seguro en la vida, es de ser bello; vive con la costurera hasta el día en que una clienta millonaria) aparece en la horrible terraza para quitarse el luto. Allí comienza la disputa de estas dos mujeres por el chulo simpático que roba el corazón de ambas. Una guerra de mujer a mujer las obliga a llegar a un acuerdo y firmar un contrato con la palabra OKEY.
Sea cual sea la génesis de esta pieza teatral,  OK del dramaturgo venezolano Isaac Chocrón (1930-2011), se estrenó en 1969. Y ahora, 50 años después, hace temporada en el teatro Trasnocho la versión de Martin Hahn concebida como un drama de humor negro. OK cuenta con tres personalidades importantísimas de la actuación en Venezuela, como son  Caridad Canelón, Dora Mazzone y Damián Genovese.
No está de más subrayar que,  la producción 2019 de Alejandra Nali, de este espectáculo muestra un coloquial estilo de vida que se contrapone a la elegancia que alcanzan los personajes a lo largo de la trama. En OK hay tres enamorados de una misma persona, Mina de él, Ángela de él y él de sí mismo. Un matrimonio de tres que no comparte la misma cama, es un matrimonio OK. Todo lo que rodea a OK, es un gran mercado donde el amor tiene un valor material.
Este OK, para la Venezuela del siglo XXI, recuerda que  la vida es un juego donde se dicen tantas cosas que uno no sabe cuál de ellas dice lo que verdaderamente se quiere decir. Un juego donde se vive sin muchos prejuicios y posponiendo los conflictos o problemas de ese “triángulo matrimonial”, que dura escénicamente unos 90 minutos.
Hay, como es obvio, opiniones contrarias, pero de todo hay en la vida del señor. Pero, como reiteramos nosotros, lo importante es que paguen sus impuestos y guarden algo para la vejez, que esa sí no perdona. Y si son creyentes,  pues , que alisten sus explicaciones para  el Supremo Juez.
Nosotros disfrutamos a más no poder por el virtuosismo actoral de las damas y los plausibles  esfuerzos del caballero. Que en estos tiempos no se pueda  hacer  o sea  más difícil esos tríos, sería interesante saberlo o conocerlo  para felicitarlos.

miércoles, octubre 09, 2019

Chocrón,Giménez y Arroyo

Rubén Joya
Gracias a los decretos 133 y 134 del 22 de mayo de 1984 se puso en marcha una colosal empresa cultural: la Compañía Nacional de Teatro (CNT), teniendo como director al dramaturgo Isaac Chocrón. Fue el 27 de febrero de 1985 que se estrenó, en el teatro Nacional, en la esquina de Cipreses,  la pieza Asia y lejano oriente, del mismo Chocrón, dirigida por Román Chalbaud, la cual hizo 49 funciones.
Cuando han pasado  ya 34 años, la CNT, ahora comandada por Carlos Arroyo y en el teatro Alberto de Paz y Mateos, sede oficial de la institución, se ha estrenado la pieza Fin de Mundo, de Rubén Joya, cuyo tema, según palabras del susodicho autor, es la opresión frente a un mundo que decide cambiar y vuelve a reincidir tanto en lo que aspira, como en lo que intenta y va dejando a su interés. Presenta una estructura con cuatro obras cortas, concatenadas que llamo cuadríptico, pues, su composición es importante dentro de la relación temática.  Es una obra atemporal, con visos absurdos, con un ambiente de guerra, personajes enigmáticos dentro de un lenguaje particular y realista. Es un ejercicio poético de la desdicha y la esperanza que se desarrolla en un entramado de teatro, música, danza, performance. Hay que vivir el teatro para entender qué nos está pasando y que podemos reflexionar al menos en torno a eso”.
Arroyo, sin pretender equiparse con el legendario  director Carlos Giménez, muestra con su pulcro trabajo con las didascalias y con los severos ajustes que le hizo a la misma estructura original propuesta por Joya, recuerda,  y hasta  podría utilizar sus mismas palabras, de un célebre artículo del fundador de Rajatabla, publicado en mi libro Carlos Giménez/Antes y después del 2003,que ve con tristeza cuando el teatro huye de la poesía, cuando los actores vagan por la escena, falsamente engañados por los directores que  no lo son. Y  donde se reitera que hay que dudar  de aquel que no enamora del escenario, que no se convence el profundo significado de una puerta se abre, una luz que se enciende, un trozo de cielo que se inventa conque solo mires para arriba. 
”Ello es más grave cuando los jóvenes-viejos se declaran oficialmente presos, o muertos. Hablan el mismo lenguaje de los viejos artesanos prescindibles de nuestra historia recuente. Dicen centrarse en el actor y en el texto pero abandonan a ambos, los someten a la más espantosa  soledad: la ausencia de poesía. No hay arte. Gente que se mueve sin saber por qué, recitando u texto con más o menos emoción. Y los espectáculos se suceden unos a otros en un proceso que los devora sin piedad. No hay una sola escena a discutir, una propuesta que emocione, una idea que deslumbre. Se vuelve todo rutina”
Como enseña Giménez, el director Arroyo dice lo que no hacen: mi teatro no tiene efectos, huyo del  efectismo, me centro en el texto y en el actor…Cuanta vejez prematura y provinciana en esos anuncios de lo que se huye y no de lo   que se busca.
Y remata con estas palabras lapidarias de Giménez: "dejen en paz al fantasma, que los obsesiona. Y traten de inventar su propia referencia. Así se crea y se vive más a gusto”.
Hemos querido hoy usar las palabras del inolvidable  Giménez porque eso es lo que ahora ha logrado Arroyo  y quizas hasta materializar en escena toda esa filosofias artística. Toda una revolución total de su estilo teatral y porque queremos invitar a la audiencia para que vayan al Alberto de Paz y Mateos y vean todo que se hizo, gracias al excelente equipo de escenógrafos y técnicos y al grupo actoral donde Jorge Canelón y Francis Rueda brillan.
Ah, se nos olvidaba, ahí está la CNT, como la hubiese querido ver Chocrón o el mismo Giménez, quien dirigio memorables montajes  en coproduccion con su Rajatabla.

sábado, octubre 05, 2019

PULGAS Y GARRAPATAS

Ambar y Cloe, sus perras,

 Lorenzo Batallán, legendario periodista de arte y espectáculos, los bautizó como “La Santísima Trinidad” de la cultura de Venezuela y así se quedaron para la historia. ¿Quiénes eran o quiénes fueron esas personas tan terrenales? Es la primera pregunta que en estos tiempos de viajes planetarios se harán los lectores.
Esa “Santísima Trinidad” la constituían, según Batallán,  Isaac Chocrón, Román Chalbaud y José Ignacio  Cabrujas, quienes escribieron o hicieron el teatro, el cine y hasta la televisión más importantes de la últimas cinco décadas del siglo XX y parte de la centuria siguiente, como lo podrán comprobar cualquier interesado en esos rubros tan específicos de las expresiones artísticas criollas.
Chalbaud (Mérida, 10 de octubre de 1931) es el único sobreviviente de ta peculiar “trinidad” y es quien ahora informa que ha cambiado el título de su más reciente pieza teatral El espíritu animal por el de Pulgas y garrapatas.
¿Qué pasó para ese cambio?, preguntamos el pasado sábado 5 de octubre, durante una matinal e intempestiva visita que hicimos a su penthouse, en las inmediaciones de la Plaza Estrella, en la caraqueña zona residencial  de San Bernardino.
Resultó que El espíritu animal era ya el título de una obra teatral o novela de otra persona y opté por Pulgas y garrapatas, para subrayar o exaltar a los animalitos que acompañan al singular protagonista de mi texto, Adonay. Además, creo yo, es más llamativo y sirve hasta para promover a su espectáculo, que ya tiene como director a Israel Blanco y hasta su productora, mi amiga Maite Galán. Espero que me digan para cuando es su estreno.
¿Cuántas páginas, hasta ahora, tiene Pulgas y garrapatas?
Solamente 34 páginas, en mi computadora, y sus personajes son Adonay, Eneida, Rafael, Igor, Carlos, Gregorio y Doña Helvia, para recordar a quien fue mi abuela, una inquieta andina que se vino con mi madre y mi hermana a Caracas, y fue quien me llevó a ver mi primera película, Tiempos modernos, de Chaplin; pero no es una obra biográfica ni cosa por el estilo.
¿Ya tiene editor para Pulgas y garrapatas?
No, todavía no, pero ya aparecerá. Y también acabo de culminar mi poemario, de 30 páginas, que se titula Asteriscos.
¿Pensó alguna vez que llegaría a cumplir 88 años y otros más?
Eso nunca pasó por mi cabeza y es ahora, por tu pregunta, que me recuerdas que uno nunca sabe cuándo vivirá ni tampoco cuando vamos a morirnos. Esa no es para mí una preocupación más. Eso llegará y atrás quedarán nuestras historias o chismes o leyendas urbanas, u obras de teatro y de cine, como es mi caso, además de mis poemarios.
 ¿Cómo piensa festejar sus 88 años?
 Hoy sábado 5 de octubre me enteré que mis amigos y los pocos familiares que me acompañan, que el jueves 10 me harán un agasajo en el Círculo Militar de Caracas, pero más nada, por ahora. Mientras pasan las horas y sus días veo televisión y navego mucho por internet. Como hasta ahora no tengo un aparato telefónico, porque los anteriores ya no sirven, no recibo, por ahora, llamadas, salvo el timbre de mi casa cuando llegan visitas, como esta tuya. ¡Gracias, esas siete palabras que jamas debemos olvidar en nuestras relaciones humanas!


martes, octubre 01, 2019

Bailarín venezolano triunfa en Europa

Gustavo Adolfo Núñez Palencia, bailando en Europa.

Está triunfando en los escenarios de Europa. Es bailarín y es nada menos que Gustavo Adolfo Núñez Palencia, nacido el 16 de abril de 1993, en Valencia, hijo de Leidys Palencia y Gustavo Núñez. “Me inicié de las manos de Miyoshi Yusti y Eduardo Sanoja en Chamos Producciones, donde empecé a conocerme como artista, al tomar la decisión de querer ser profesional. Comencé mis estudios de ballet en la ESD Cristina Gutiérrez, luego los continué en la escuela de Nina Nikanorova y los culminé en la escuela de María Rita Vella. Complementando mis estudios de danza contemporánea en la escuela de Juan Monzón. Mis estudios de interpretación se acentuaron con Eduardo Sanoja en Histrionis y de canto constantemente con Felipe Forastiere y Mamen Márquez.
¿Por qué el baile y porque su especialización?
Desde pequeño siempre me gustaron las artes escénicas, en el colegio participaba en todas las actividades artísticas y siempre tuve esta inquietud, cantaba y bailaba todo el rato. El baile es un sentimiento que se fue despertando poco a poco en mí y actualmente es parte de mi fundamental de mi carrera artística. Me considero un artista especializado en técnicas clásicas/contemporáneas aunque ahora me considero un bailarín de musicales que canta e interpreta.
 ¿Que hizo aquí en Venezuela antes de partir a Europa?
 Empecé con musicales de pequeño formato en Valencia, como Michael, El musicalAlegría Circus en el Teatro Municipal de Valencia. Más tarde obtengo un contrato en el ensamble principal del musical Chicago Venezuela, producido por Mimi Lazo y Luis Fernández en el Teatro Teresa Carreño durante la temporada de 2013 y ya luego empiezo mi carrera profesional en Europa. 
 ¿Qué lo lleva a Europa y en particular a España?
 La razón principal que se hablaba mi idioma y esto hizo que mi interés en España fuera mayor y tenía algunos conocidos y esto hizo que mis comienzos no fueran tan difíciles.
 ¿Cómo lo han tratado a nivel personal y en lo profesional?
 Me han tratado de maravilla, para nadie es un secreto que el inmigrar es un tema complicado de llevar, en este o en otro país, se requiere un tiempo de adaptación para poder encontrar una estabilidad física y mental. En lo profesional, gracias a Dios siempre he tenido trabajo, artístico o no, siempre lo he tenido, y en personal a pesar de la ausencia de mi familia, he encontrado grandes amigos, los cuales tendré para toda la vida.
 ¿Ya tiene logros o metas conseguidas?
 Sí, totalmente, al tener un año aquí, pertenecí a Mamma Mia, el musical en su versión española, compartiendo escenario con Nina, ex directora de Operación Triunfo, después de una larga gira y temporada en Madrid y Barcelona, me incorporé al cast de Disney´s Musical Tarzan en Alemania, siendo uno de los mayores retos que he tenido en mi vida profesional, teniendo que actuar e interpretar en alemán sin saber una palabra del idioma anteriormente. Actualmente estoy en el ensamble del musical de West Side Story de gira por España, teniendo el papel de Luis/Shark.  
 ¿Cuáles son sus horizontes personales y profesionales?
 Mi sueño siempre ha sido, muy concretamente, trabajar en un musical de Broadway en New York y actualmente estoy construyendo ese camino que me lleve a cumplir esa meta tan ambiciosa. En lo personal, poder darle una estabilidad a mi familia, que continúa en Venezuela luchando por un cambio y una mejor vida.
 ¿Ha contemplado un regreso a la patria?
 Es algo que deseo mucho, desde que inmigre a España, pero desde hace cinco años no he vuelto, pero eso es  un tema complicado. La delincuencia es un punto fundamental por el cual me salí de Venezuela, no obstante, no lo descarto.
 ¿Y en lo Íntimo como se encuentra?
 Que buena pregunta, si te refieres a mi vida personal a pesar de mi ausencia familiar, estoy muy bien, física y mentalmente. Después de cinco años he encontrado un equilibrio y una estabilidad. Y en lo amoroso, pues soltero y sin compromisos.  
 ¿Logró lo que quería o está a la espera?
 Estoy a la espera de ser ciudadano español y seguro que es algo que llegara muy pronto. He trabajado mucho para que ese sueño se haga realidad. Sin duda tengo muchos logros por cumplir aunque el más importante es volver a ver a mi familia. 
Finalmente, para despedirse este bailarín, a quien conocimos por intermedio de la primera actriz venezolana Nacarid Escalona, puntualizó que le hace un llamado a todos esos artistas y jóvenes venezolanos que desean lograr sus sueños.” Decirles que si se puede, con constancia, disciplina y trabajo duro. Mis inicios no fueron fáciles, tuve que trabajar muy duro y no precisamente como artista; pasar por muchos obstáculos hasta llegar a tener una estabilidad; si yo lo logre, tú, todos ustedes,  también podrán”.