viernes, agosto 17, 2018

El teatro comunitario caraqueño está en escena

José Luis León

El teatro comunitario caraqueño se tomó las salas tradicionales de Caracas y por eso recién se mostró en la esquina de Cipreses y en La Guaira. Y por lo vientos que soplan ya incluso alistan la programación de fin de año. El teatrero y operador José Luis León cuenta aquí lo que está pasando y para lo cual los espectadores deben irse preparando.
¿Cómo surge este movimiento de teatro de las comunidades caraqueñas?
En el año 2016 desde la Red de Teatro y Circo del Distrito Capital, una instancia organizativa y de planificación en beneficio del teatro en Venezuela, se planteó algo que no es nuevo en nuestro país, pero que considero no se le ha dado el justo valor, el desarrollo de un movimiento teatral comunitario, allí nace el Taller Comunitario Teatral “Las esquinas de Caracas”, de la mano de varias agrupaciones e instituciones, como son: Actividades Alternas,  Laboratorio Teatral Anna Julia Rojas, Igual a uno Teatro, Teatro Tres, Compañía Nacional de Teatro, Escuela nacional César Rengifo y un grupo de jóvenes tesistas de Comunicación Social de la UCAB, estos últimos se sumaron para el registro audiovisual de la experiencia. La idea principal  fue retomar los orígenes del teatro, basándose en la oralidad, las tradiciones, lo religioso en fin, elementos originarios para la conformación de un movimiento teatral de la comunidad para la comunidad.
¿Cuál ha sido la receptividad de estos artistas no académicos?
Ha sido una experiencia gratificante, la respuesta de la comunidad ha sido sumamente importante para el desarrollo de la actividad, ya que, han aportado sus conocimientos de vida y sus experiencias a favor del impulso del proyecto, lo han tomado como suyo y desde allí se ha abierto un mundo de creación, un mundo de reafirmación de la identidad. Uno de los ejemplos más importante de la receptividad es el incremento a más de sesenta participantes, y la solicitud de inclusión de otras parroquias, al momento funcionamos en cuatro parroquias, San Juan, San Agustín, Altagracia y el Recreo
 ¿Usted cree que un movimiento de teatro comunitario apuntalaría el desarrollo del teatro profesional en la medida que aportaría más espectadores?
Indudablemente, el teatro como lugar de encuentro de la sociedad donde se cumple la perfecta comunión entre el público y los artistas para exponer ideas, reflejar la sociedad, espacio de participación, critica y discusión, es allí donde este teatro comunitario abre una puerta inmensa a la participación de nuevos espectadores, que indudablemente enriquece la asistencia de un público que lo aborda como una experiencia novedosa y única.
 ¿Cómo trabajar con ellos y como llevarlos a que ellos mismos escriban sus textos o hagan propuestas escénicas?
Este proceso es abordado en principio como un espacio para el encuentro alrededor del arte teatral, sin imposiciones, de hecho los guías o monitores son profesionales del teatro que van entregando sus conocimientos y herramientas teatrales a medida que los participantes las van necesitando, es decir, se estimula al participante a la creación de cada una de las partes que componen el teatro y la necesidad para la comunicación y el dialogo teatral es el que marca la pauta de trabajo. Uno de los objetivos que siempre está en la rueda del encuentro es la sensibilización a un lenguaje donde lo artístico esté siempre presente, pero esto siempre lo construye el colectivo, el monitor es un facilitador para todo esto, el hallazgo es del grupo  
¿Qué proyecto estarían dispuestos a continuar, sin desechar el trabajo con más esquinas de Caracas?
En los tres años de desarrollo de esta experiencia comunitaria se ha producido resultados gratificantes, las propuestas de los colectivos han sido variadas, pero lo interesante es que todas apuntan a la reafirmación de la identidad como pueblo. Estamos trabajando temas alrededor de nuestros orígenes, las fiestas tradicionales, la gastronomía, la música y abordaje de textos de autores nacionales. El grupo de participantes en este taller comunitario teatral “Las Esquinas de Caracas”, es un colectivo ávido en investigar, crear y comunicarse. Acompañados de un grupo de profesionales que con ética y mística guían el proceso creativo e instituciones como la Compañía Nacional de Teatro que ha apostado a un teatro que surge desde el pueblo y para el pueblo. Todos comprometidos con este proyecto en el que vemos al teatro como una herramienta de conocimiento donde los hombres y mujeres interpretan el mundo, dando soluciones y respuestas en su pensamiento, imaginación y acción. 





miércoles, agosto 15, 2018

El teatro de Gerardo

GERARDO BLANCO LÓPEZ

No siempre los balances artísticos suelen ser gratos, pero algunos teatreros, de esos que jamás se mienten a sí mismos, al final de una temporada se sientan y sacan sus números para ver a cuantos espectadores llegaron o presenciaron sus eventos culturales. Siempre queda muy adentro de los corazones de esos artistas –son escasos-la satisfacción de haber cumplido su “objetivo principal” porque para eso trabajaron: sí fue la gente, a pesar de todos los obstáculos que hay para llegar a una sala teatral, además de los imponderables.
Escribimos esto porque estuvimos pendientes de las 27 funciones programadas de Noche de guardia, extraña obra pieza venezolana, producida por el grupo Bagazos, sobre la vejez, agravada con el deterioro físico de una enfermedad terminal,  y una solución, no muy católica, como diría mi profesor de religión, para salir de este mundo. En síntesis: una comedia patética donde se advierte sobre el inevitable colofón de los humanos, especialmente de los masculinos, que logran pasar el medio cupón, por lo menos, de vida útil.
Noche de guardia, pues, cumplió con su compromiso en El Espacio Alterno del Trasnocho Cultural y contabilizó 1.200 espectadores. Los comentarios, del público y de los exiguos críticos que aún quedan, son muy positivos, pululan, y seguramente continuarán cuando se haga la segunda temporada, posiblemente para el año próximo, además de un foro con la participación de público y especialistas.
Gerardo Blanco López, quien ha escrito y escenificado no menos de 19 obras, comenta que su Noche de guardia es un reclamo a lo injusto y terrible de la vejez, un canto a la amistad, una lucha por el derecho a decidir por nosotros, un recuento de lo vivido y la sorpresa al darnos cuenta que la vida siempre nos da motivos para sorprendernos. "Es mi forma de tratar de alejarme inútilmente de lo inevitable, un abrazo cálido a los viejos que nos ha tocado cuidar y que han sido un espejo, un recordatorio de lo próximo. Esta pieza forma parte de una trilogía sobre la ancianidad, que inicié con La cuadrilla (1996), la vejez en pareja; seguida con Nos vemos el miércoles (2017), la vejez a través de la visión femenina, y ahora Noche de guardia (2018), la ancianidad a través del prisma masculino”.
 Noche de guardia, comenta Blanco López, nace al igual que Nos vemos el miércoles de la experiencia vivida durante la gravedad de su madre, de las horas con ella durante su enfermedad y la necesidad de brindar un homenaje a nuestros viejos amados durante sus años dorados. “Esta reciente pieza, creo que es mucho más reflexiva, ahí la risa se entrelaza con la dura realidad de la vejez y la fatal enfermedad de uno de los cuatro amigos que se reúnen una noche para cuidar al afectado, y resulta sorpresiva y al mismo tiempo plantea una serie de dilemas que nos harán reír y reflexionar, esa por lo menos es mi intención y espero que así lo vea nuestra audiencia”.
Considera Blanco López que escribir es un ejercicio de intimidad fascinante, un descubrir imágenes que reclaman su autonomía, las cuales batallan por tener vida propia y con Noche de Guardia no fue la excepción, mucho de lo que hablan esos cuatro viejos, sus personajes protagonistas, tienen que ver con lo vivido, donde no hay nada que no sea común y cotidiano, pero a veces triste y doloroso como echar una mirada a un álbum de fotos viejas. “¿A quién no se le arruga el corazón al revisar las gráficas o las fotografias que nos atestiguan los tiempos vividos? El montaje resultó fascinante, intenso, con turbulencias y temores, como todos los montajes, pero reconfortante y de mucho crecimiento; trabajar con cuatro excelentes actores de gran experiencia, calidad humana y profesionalismo es muy enriquecedor, me siento honrado, un privilegio. Ahí estaban, dándole vida a mis personajes, comediantes como Alejandro Mata, Pedro Durán, Carlos Abbatemarco y Antonio Cuevas. El público, ese temible critico de las mil cabezas, pronunció su veredicto”. 
 Blanco López, que le da gracias a Dios permanentemente por haberle permitido hacer su carrera artística, “en especial a todos esos amigos; actores, técnicos, productores, patrocinantes, que han creído en mí, me han acompañado durante estos 39 años y me han enseñado a vivir el teatro, a entender que es una pasión, una hermosa locura, siempre desde esa casa cálida, que ha sido el grupo Bagazos. Hay que agradecer, dar gracias a tanta gente, mil y más nombres se vienen a mi mente. El último de los sueños logrados tienen su origen en la complicidad con el maestro Salvador Itriago y en la confianza y apoyo de su hija Trina Itriago, La caja Teatral y nuestra escuela de teatro Escénica en el Centro de Artes Integradas, sueños de años ya tangibles, como no agradecerles a todos ellos”.
DOS SUEÑOS HUMANOS
 Blanco López, con varias décadas en las lides teatrales, reconoce que su profesión es una travesía de aciertos y desaciertos. “Me siento feliz y agradecido por todo lo que he recibido del teatro, pero satisfecho no, siempre podemos hacer más”. Y así lo demuestra, brillantemente, con su decimonovena pieza Noche de guardia, un texto corto que en escena alcanza cómodamente los 60 minutos, donde advierte, en claves características de la llamadas comedias negras o esa comedias sobre aspectos no festivos de la vida, como el inevitable final del camino de los humanos, especialmente de los hombres, que logran pasar el medio cupón, por lo menos.
Noche de guardia es la historia de cuatro viejos quienes deciden que uno de ellos no vivirá más y planifican  ayudarlo a bien morir, porque un cáncer  terminal (de origen prostático) lo ha dejado inútil, tanto que no puede realizar sus taras higiénicas intimas, además de otras complicaciones. Ante un eventual suicidio del enfermo, ellos traman eliminarlo con una sobredosis de morfina. Tarea que hacen. Eutanasia o como se llame es lo que pone fin, por ahora, a uno de ese grupete de ancianos amigos, Alfonzo en este caso, encarnado por ese señor de la actuación que es Antonio Cuevas.
Noche de guardia es otra pulcra producción de su grupo Bagazos, con cuatro actores sobre los 60 años o cercanos a tan concreta barrera, quienes materializan, de gran manera,  sus peculiares personajes y lograr plasmar en la escena sus  reclamos  ante lo injusto y terrible de la vejez, con un especie de canto coral a la amistad, estremecedora y hermosa  invitación para luchar por el derecho a decidir, al tiempo que hacen  un recuento de lo vivido y  entonan un cántico final quizás, al darse cuenta que la vida siempre nos dará motivos para sorprendernos y para desear que no todo termine ahí. Quizás sea la moraleja, nos atrevemos a puntualizar.
El montaje resultó fascinante, intenso, con turbulencias y temores, pero reconfortante y de mucho crecimiento profesional y artístico, porque hay una entrega total de esos excelentes actores, de indudable calidad humana y depurado profesionalismo. Nada fácil es hacer de viejo y convencer y ahí ellos no solo lo demuestran.
Mientras llega la cura para la vejez ,capaz además de detener la muerte de los seres humanos, dos grandes sueños en estos momentos, los teatreros (con los dramaturgos a la cabeza  y entre  ellos Blanco López) hacen espectáculos para advertirles a sus públicos de las vicisitudes de esas nada fáciles etapas de la vida, aunque actualmente la ciencia al tiempo que busca otros mundos y fabrica armas capaces de desaparecer a la vida misma, también persigue la eterna juventud y por ende la perpetuidad de la raza humana.


viernes, agosto 10, 2018

Cuando la razón se blinda para divertir y enseñar

El humor es la clave de este espectáculo.

La razón blindada es sin duda una de las obras del teatro latinoamericano contemporáneo más conmovedoras del argentino Arístides Vargas. Es un poema al poder liberador de la imaginación, como forma de resistencia a la represión. La obra está basada en la vida real del hermano del autor quien fuera víctima durante la dictadura argentina, y en El Quijote de Cervantes, y La verdadera historia de Sancho Panza de Franz Kafka.
Una historia donde nos cuenta la supervivencia de dos presos políticos: De la Mancha y Panza, quienes se encuentran a las tres de la tarde de cada domingo para tratar de representar una historia que les permita “liberarse” a través de la imaginación, del encierro al cual fueron sometidos. Ellos sobreviven en el inframundo que representa la prisión a la cual fueron condenados injustamente. La pieza nos muestra a los personajes girando en el frenesí de la locura real o imaginaria donde la ficción y la realidad deben cohabitar para que la vida sea posible. Ya que la creación de un mundo paralelo al infierno diario hace posible la salvación.
En La razón blindada  veremos a unos seres humanos que fueron sometidos a un castigo brutal e injusto, y con la frágil pero imbatible fuerza de aquellos presos políticos, exiliados, rebeldes que conservan la ternura, la risa, y la pasión por jugar y crear- historias para alcanzar la libertad profunda; esa utopía que todos parecemos perseguir alguna vez.
De La Mancha personaje interpretado magistralmente por el primer actor Salomón Adames quien además celebra sus 40 años de carrera artística representando al hidalgo caballero. Un quijote que confunde cárceles con paraísos y desiertos, y que se exilia en la sinrazón, en ese extraño desorden que no hace mal a nadie pero que ayuda profundamente a vivir.
Panza encarnado por el actor y director Luis Bernal, quien representa a la perfección la dualidad entre el personaje literario y el creador de historias coexistentes en el.
Unos personajes muy expresivos y convincentes con el que ríes, lloras, te deleitas, sufres por ellos y con ellos hasta el final de la obra. Esta extraordinaria puesta en escena de Luis Bernal se caracteriza por su autenticidad en la dirección, las actuaciones y la escenografía. Con un tono, lúdico, algunas veces trágico y otras veces humorístico, que mantiene cautiva la atención del espectador de principio a fin.
Una obra tan importante en estos tiempos que vivimos donde se tocan temas como la libertad, la memoria y los derechos humanos. Temas que son aún materias pendientes de reflexión en nuestro atormentado país.
Producciones Con Los Pies en las Tablas apuesta a esta magistral pieza del teatro contemporánea latinoamericano, que cuenta con un equipo de profesionales del teatro como son: El destacado Primer actor Salomón Adames junto a Luis Bernal quienes interpretan los distintos personajes de la historia. Demis Gutiérrez en la asistencia de dirección, Irvin Coa en la asistencia de producción, Armando Zullo en la escenografía, Víctor Villavicencio en la iluminación, y la dirección general y puesta en escena de Luis Bernal.
La temporada se llevará a cabo desde el 18 hasta el 26 de agosto, los días sábados y domingos a las 4:00 pm. En el Centro Cultural Chacao, ubicado detrás del Centro Comercial Lido. Entradas por Ticketmundo.com y en las taquillas del teatro.


miércoles, agosto 08, 2018

Shakespeare para dos mil habitantes de Caracas

El teatro es vida y por eso no se puede detener.

  Medida por medida,  una de las obras  más personales  de William Shakespeare,  que  denuncia el abuso  sobre las mujeres, en una versión escénica de Federico Pacanins, dirigida por José Tomás Angola Heredia, se presentará  en seis únicas  funciones,  los días  18, 19, 25 y 26 de agosto,  1 y 2 de septiembre, a las 11  am,  en la Sala de Teatro de la Asociación Cultural Humboldt, ubicada en la avenida Los Próceres, cruce con Avenida Juan Germán Roscio de San Bernardino. Se espera que los teatromaníacos caraqueños desafíen todos los obstáculos posibles y acudan a las seis funciones que se presentaran en el exquisito teatro de San Bernardino, gracias al maravilloso equipo humano que ha organizado y dirigido José Tomás Angola Heredia, quien aquí cuenta porque espera que Caracas le responda.
¿Por qué Shakespeare? ¿Qué hizo con la versión en español y acaso la venezolanizó?
Es necesario volver de cuando en cuando la vista hacia los clásicos para entender nuestra esencia. La obra de Shakespeare mantiene una vigencia incuestionable. Sus textos desentrañan la condición humana con tanta poesía y honestidad que nos revelan lo que ha sido constante en nuestro espíritu a través de los tiempos. En Venezuela hoy en día solemos hacer pocos clásicos, y cuando se representan casi siempre son adaptaciones contemporáneas, o versiones muy compactadas. Eso se debe a tres razones: la primera es que el espectador venezolano ha perdido la costumbre de presenciar obras de cinco actos y tres horas. La otra es que nuestras escuelas no están preparando talentos para el teatro clásico, ni en la actuación ni en la dirección. El teatro del siglo de oro, las obras en verso o del teatro isabelino tienen sus demandas, necesidades y exigencias cuando se quieren acometer tal y como fueron escritas. No se trata tampoco de hacer un montaje arqueológico, pero el actor y el director que asumen Shakespeare deben tener una capacidad de lectura, comprensión e interpretación que no se les solicita normalmente para textos modernos. De allí lo difícil de reunir un elenco preparado para hacerlo en su forma original. Finalmente producir las obras de Shakespeare, si se quiere hacer tal como se concibieron, ameritan de una importante inversión económica que no siempre se recuperará. Hablamos de elencos muy grandes, con largos procesos de ensayo (en nuestro caso 4 meses). Diseños y realización de vestuarios, escenografía, iluminación, utilería. Tenemos por ejemplo en esta producción látigos antiguos que debimos mandar a fabricar, espadas y estoques, botas de cuero, todos los guantes, etc. Es de verdad un esfuerzo mayúsculo financiero, y estando Venezuela como lo está, viviendo su peor crisis histórica, muy pocos están dispuestos a lanzarse en esta cruzada por el teatro clásico de arte.
La decisión de hacer Medida por medida fue de nuestro productor ejecutivo y autor de la versión escénica, Federico Pacanins. Federico es un hombre no solo de la música y el teatro, lo es del arte integralmente. Por su formación académica, es abogado, le interesaba sobre manera el tema de la justicia. En Medida por medida el meollo dramático versa sobre la imposibilidad de que la justicia humana pueda alcanzar eso que llamamos la verdad. La hipocresía, la falsedad, en cuanto hablamos de las pasiones y la moral, nos hace muy débiles para juzgar en otros, delitos a los que somos propensos por nuestra esencia carnal. Esta obra le apasionaba desde hacía años, tanto que enfrentó su versión escénica manteniendo un gran rigor. La obra sigue teniendo sus cinco actos, dura 2 horas y media, con un intermedio de 10 minutos. Pero atendiendo muy de cerca la lectura crítica que de ella hizo el poeta W. H. Auden, propone unos afeites menores y de estilo, en donde suprime ciertas reiteraciones de trama, muy de Shakespeare para que los espectadores de su época no se perdieran, y esto agiliza el ritmo sin sacrificar trama. También sirvió de catalizador entre las muchas traducciones de que se valió. Como sabemos las traducciones de Shakespeare son en sí mismas nuevas obras. Es imposible mantener y recrear en español la belleza plástica y la melodía de los versos yámbicos en inglés. Entonces Pacanins, afinando su oído de melómano ensambló las mejores traducciones y las más cercanas al espíritu original de la obra, modulándolas y atemperándolas a nuestro presente.  Esto no significa, sin embargo, que los diálogos se hayan "venezolanizados", simplemente plantea una lectura más casual y comprensible, sin desantender la poesía y la musicalidad. Creo que Federico logró un trabajo muy exacto a lo que Shakespeare originalmente escribió.
 ¿Por qué tan pocas funciones?
Tendremos 6 funciones en el teatro de la Asociación Humboldt en San Bernardino. El público venezolano, al no tener ese tipo de oferta cultural en los últimos años, perdió la costumbre de ver y disfrutar teatro clásico. Así que su cantidad mermó. Eso pasó también con la ópera. Luego de haber sido un país con una estupenda y variada programación lírica, su reducción hizo que el auditorio se constriñera. Para ver teatro clásico (y ópera) hay que disponerse emocional e intelectualmente. Hay que resonar con la palabra y la acción dramática desde un tempo que ya no es el del vértigo actual. Con un aforo para 300 espectadores, esas seis funciones significarían casi 2.000 espectadores. Me llevaría una gratísima sorpresa si esas funciones se abarrotan. Eso hablaría de un público sediento de arte. De paso debo aclarar que aunque el teatro clásico tiene sus convenciones, el espectador no irá a ver una obra de museo. Hay ciertas licencias que nos hemos tomado en aras de darle colorido y fuerza al espectáculo. Por ejemplo, como es común en mis obras, la puesta incluye el manejo del mapping y el video de una manera diegética. Es decir, como parte del discurso. No se verá el video como efecto sino que su uso se mixtura con la luz teatral. A veces no sabremos si lo que vemos es un reflector o una proyección digital. Otro recurso que le da mucha fuerza a la puesta es el manejo de la música, con la presencia intermitente de un guitarrista/cantante, que en la vera tradicional del trovador, nos lleva sonoramente por emociones, espacios y situaciones.
La otra razón por la que tendremos solo 6 funciones es que al ser un espectáculo complejo en su montaje, la Sala de la Asociación Humboldt queda ese tiempo amarrada solo a nuestra producción. Es imposible entre semana levantar la escenografía para permitir otros eventos. Eso era algo muy común en otras épocas cuando agrupaciones como Rajatabla, Theja o el Nuevo Grupo hacían grandes despliegues escenográficos. El teatro, como es lo lógico, quedaba exclusivamente para ese montaje. Hoy por la imposición grosera de la taquilla, se exigen escenografías pret-a-porte, móviles, de poquísimos elemento en casi todas las salas para que ocurran tres y cuatro obras el mismo día. Eso pude funcionar con cierto tipo de teatro, pero no para nosotros. La Humboldt realmente está abogando por un teatro de arte y de calidad, por eso dispone de esas tres semanas para esta aventura. Los otros días ya tienen actividades programadas.
¿Costos de producción?
No manejo la parte ejecutiva de la producción. La cabeza ahí es Federico Pacanins. Pero con él establecí un diálogo de artista a artista, y Federico ha comprendido las necesidades para ciertas inversiones que pueden lucir grandes ahora, pero que sin embargo redundan en calidad. Una de esas inversiones en la que no se escatimó fue en el elenco. Logramos reunir un grupo de actores de primer orden. Artistas talentosos, entrenados en teatro clásico, con recursos técnicos enormes. Me siento muy orgulloso de dirigirlos. Nombres que les serán muy conocidos porque representan lo mejor de nuestro teatro: Antonio Delli, Sandra Yajure, Gerardo Soto, Ignacio Marchena, Salvador Pérez Castro, José Antonio Barrios, Andrea Miartus, Brixio Bell, Zair Mora, Edgar Sibada, Federico Moleiro, Rafael Gorrochotegui, Silvia de Abreu, Andrés Sierra y Juan Carlos Grisal, gran músico en el rol del trovador.
Con ellos un equipo técnico al que solo puedo agradecerles el empeño y la dedicación. El vestuario es obra de la talentosa Fabiola Neri con la gran ayuda de Elizabeth Yrausquín, la iluminación es de un colaborador habitual y estupendo profesional. Manuel Troconis, el diseño y la realización escenográfica de un maestro de maestros, Freddy Belisario, Multimedia y mapping uno de los mejores en su campo en Venezuela, José Martínez. Todos bajo la batuta de un gran productor, un señor del teatro, con 40 años en el medio, Carlos SIlva.
También debo agradecer a la Asociación Humboldt quienes apostando con gran vocación por la cultura en Venezuela, coproducen esta obra, y nos permiten que la entrada tenga un costo muy solidario. Menos que un café servido en barra. Esto para que la entrada no sea un obstáculo para los espectadores que están padeciendo la brutal situación que todos sufrimos.
¿Por qué no monta sus textos?
Este año, dadas las dificultades económicas, en mi grupo, La Máquina Teatro, decidimos enfocarnos en una sola producción que resultó un gran éxito de crítica, "Ningún hombre es una isla". Es una pieza de mi autoría que ya tuvo su estreno y primera temporada a principios de año, y que regresa con un remontaje en septiembre, también en la Sala Humboldt. Es una obra compleja técnicamente, demandante en lo actoral, y extenuante en la producción. Haremos una nueva temporada corta pues allí asumo de actor, director y autor. Es una tarea muy ambiciosa para la que debo prepararme anímica y físicamente. Pero ha sido una experiencia muy reconfortante. Lo que había presentado antes en Venezuela de mi autoría habían sido los monólogos del ciclo "Matria" que hice en el Ateneo de Caracas con un elenco de lujo: Aura Rivas, Catherina Cardozo, Claudia Nieto y Neo Rodríguez. Todo lo demás lo había estrenado en Estados Unidos, de la mano de amigos venezolanos allá como Luis Carreño y Otto Rodríguez. Rebeca Alemán mostró interés en llevar a Chicago Ningún hombre es una isla  en inglés. Estamos aún en el asunto de la traducción. Soy quizá demasiado crítico conmigo mismo. Mis procesos creativos son lentos, muy pensados, y me gusta tener el control y manejar cada detalle. Es posible que no sea la mejor manera de llevar en Venezuela el tema de la creación, donde todo es tan acelerado e inmediato. Pero no tengo apuro. Trabajando así en 27 años de teatro profesional he logrado estrenar 20 obras mías en Venezuela, Estados Unidos, España y México, publicar varios volúmenes de teatro en Venezuela y España, ganar uno que otro premio, y recibir elogiosas y también duras críticas. Andamos, andamos y eso es lo que cuenta.
¿Qué estrategias tienes para la promoción teniendo en cuenta los tiempos y los horarios? 
Obviamente la cartelera teatral en Venezuela es un asunto muy enrevesado y complicado. Las funciones más tarde empiezan a las 7 de la noche. La gente le da miedo, con razón, circular en la calle después de las 8 de la noche. Por ello para una obra con esta duración hemos decidido experimentar una opción novedosa. Entendiendo un poco al público de la música sinfónica, habitual de conciertos de casi dos horas, haremos funciones solo los sábados y domingos a las 11 am. A mí en lo personal el horario me encanta. Tus sentidos están alertas pero no tienes el apuro de la hora por la inseguridad, ni la preocupación de la noche. Es fin de semana, buen momento para dedicarlo al esparcimiento pero también a la reflexión y la emoción. Shakespeare no es teatro solo para distraer. Cumple con esa responsabilidad, pero no es la principal. El arte entretiene sí, pero nos hace pensar y sentir aún después de terminada la función. Y nos debe transformar. Allí quizá esté la única forma de diferenciar lo que es entretenimiento y lo que es arte. Si al salir de una obra de teatro usted es distinto, tiene otra visión o es mejor, acaba de estar frente a una obra de arte.
Con la promoción también estamos viviendo un tiempo de cambio radical. Como el gobierno desnaturalizó a los medios de comunicación masivos, los espacios para la cultura se volvieron las esquinas y sótanos de esos medios. Iremos a los lugares donde aún resisten los valientes creyentes en el arte, pero estamos también desplegando campañas por medios digitales y redes sociales buscando alcanzar y motivar a los espectadores.
Los espacios de la Asociación Cultural Humboldt en San Bernardino, al lado del Ávila, son magníficos. Una de las mejores salas con que cuenta Caracas, obra del genio arquitectónico de Dirk Bornhorst . Estacionamiento, cafetín, vigilancia. No ir es perder una oportunidad de ser feliz.  

lunes, agosto 06, 2018

El juego de Mariela Romero continúa

El teatro copía a la vida,como diría Mariela Romero.
Nunca dejaremos de reseñar que  la hiperkinética y pequeña hija de Rosalía Romero, jamás sospechó como su obra El juego, premiada en un concurso del Ministerio de Justicia, del año 1976, tendría larga y positiva vida en los escenarios venezolanos y del mundo. Nos referimos a Mariela (Ibarra) Romero, nacida en Caracas hacia 1949, quien con experiencia y talento logró crear un estilo que la caracteriza, al reflejar, en buena parte de sus argumentos teatrales, relaciones más que temas y personajes más que situaciones.
Y citamos a Mariela Romero porque ha permitido que el Taller Nacional de Teatro de la Fundación Rajatabla (Carlos Gimenez, 28 de febrero de 1971) como parte de su promoción XXVIII montará El juego, precisamente una de sus piezas más emblemáticas, capaz de llevar al público a una especie de recorrido por una montaña rusa de emociones. Y mostrar así, bajo la dirección general de Jennifer Morales, como Fabiola Ferrer (Ana II) y María Teresa Molina (Ana I) logran encarnar a los personajes de las pequeñas Anas, a quienes un despiadado adulto mayor las tiene encerradas en un asqueroso potrero. Otra vez más: la explotación de los seres humanos por la acción de un desalmado se muestra desde un escenario como para que nadie lo olvide.
Sin reconocerse a sí mismas, Ana 1 y Anna II viven, en cuerpos y almas, inmersas en la indigencia; atormentadas por la miseria, el hambre y la explotación de un malvado hombre, sus mentes precoces luchan para sobrellevar la agonía de la cotidianidad con juegos que reflejan su día a día, especialmente cuando salen a las calles a trabajar para él. Dos esclavas en el mundo de la posmodernidad en una ciudad imaginaria, pero que tiene varios perfiles semejantes a Caracas. Este teatro mantiene su vigencia. Se trata de un melodrama sobre un dueto de indigentes que luchan para sobrevivir en medio de una sociedad que los excluye o persigue. Ahí se materializan a las desposeídas Ana I y Ana II ¡El teatro copia crudas y jamás superadas realidades!
Este montaje, muy cuidado y limitado en su planta de movimientos por el espacio escénico, y apuntalado además en la dirección de actores (Andreina Bustamante), demuestra un intenso y laborioso trabajo de la directora Jennifer hasta obtener un producto de calidad artística, conseguido con mínimos recursos. Es notable la aparición de estas jóvenes comediantes, María y Fabiola, quienes demuestran ya su sólido proceso de capacitación, adelantado en diferentes instituciones caraqueñas y especialmente en Rajatabla, quienes ahora saldrán al mercado de trabajo artístico,porque para ello han estudiado y trabajado.
Hay que recordar que Mariela Romero (su nombre artístico) inició su carrera artística como actriz en el grupo Bohemio, tras egresar de la Escuela de Arte Dramático del Ateneo de Caracas. Hoy por hoy es una dramaturga célebre y además afamada escritora de telenovelas. También ha realizado numerosas adaptaciones y versiones de los clásicos, lo cual le ha permitido escudriñar los secretos de la estructura dramática. Pero es más conocida internacionalmente en estos tiempos por sus telenovelas, unas 50, entre adaptaciones y plausibles creaciones.
El juego, estrenada el 23 de julio de 1976 por el director Armando Gota para el grupo Rajatabla, con la participación de la autora encarnando a una de las protagonistas de esa trama- está nuevamente en la cartelera caraqueña, específicamente en la sala de la Fundación Rajatabla para recontar la historia de dos féminas, y quienes además comparten la miseria y la represión impuesta por una figura masculina que las obliga a trabajar para él. La acción dramática se desarrolla en una habitación arruinada y donde la pareja se entrega a un juego de poderes para matar el tedio en que viven y mientras esperan al cruel amo que vendrá a regañarlas y abusar de ellas, crean situaciones, las actúan, y llegan hasta pensar que son reales. Las Anas hacen una especie de teatro dentro del mismo teatro, recurso que les permite revelar, a través de diferentes caracterizaciones, la intensidad de la relación de dependencia entre ellas. Juzgamos que las actuaciones están en el punto exacto de esa verdad que debe brotar siempre de un escenario donde hay un texto perfecto y correctamente escenificado.
Una vez más, Mariela Romero reitera como la debilidad del oprimido radica en ser opresor de otro tan dominado como él. El juego del poder siempre tiene un perdedor y en El juego  también. Debutó como autora teatral hacia 1967 con Algo alrededor del espejo, pero es durante 1976 cuando irrumpe con El juego. Tiene otros textos como Este mudo circoEl juego de los vampirosEl cáncer es curable no lo malgasteEl vendedor y Esperando al italiano (dos de sus éxitos de taquilla), además de El regreso del Rey Lear. Pero en todas esas piezas reitera las constantes que la caracterizan: el mundo femenino en lucha contra complejos contextos machistas y los conflictos socioeconómicos donde están envueltas sus heroínas o antiheroínas. Tiene esas banderas y no las ha quemado.
La dramaturga Mariela Romero lleva más de dos décadas en Florida, Estados Unidos de América, y nunca ha dejado de escribir telenovelas y comedias exitosas para abrillantar su nombre artístico y estar a tono con la estirpe de su inolvidable tío, el legendario músico Aldemaro Romero, nos contó que su teatro ha revivido en Miami.


jueves, agosto 02, 2018

Cinco esquinas caraqueñas se hacen teatro


El teatro venezolano se reinventa fuera de las salas para hacer vida en las comunidades y es por eso que varios colectivos enteros de nuevos y veteranos artistas han tenido nuevas experiencias gracias la espontaneidad de las calles y las plazas públicas, al mismo tiempo que descubren un semillero de talentos que demuestra que el teatro no es oficio sólo para profesionales. Nace siempre de las entrañas del pueblo ansioso de ser oído y visto por sus comunidades.
En Caracas, como lo ha dicho el artista Alberto Ravara, el fenómeno del teatro comunitario se volvió más frecuente desde 2002, en pleno escenario del golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez, “un momento delicado para el país por el que un gran grupo de artistas decidimos hacer del teatro un mensaje para la paz. Fuimos a las comunidades para hacer funciones y aunque en algunas zonas no nos querían recibir, pronto la gente comenzó a pedirnos más y más obras. En ese momento entendimos que la gente necesitaba del teatro”, declara el artista de nacionalidad argentina, quien tiene no menos de 40 años viviendo en este país. Nace así, sin pretender hacer “historicismo estético”, el teatro comunitario de Caracas, más de este siglo XXI por supuesto.
 “Esas comunidades teatreras se definen por su alegría, por lo expresivas que son, tan ricas en matices y con unas ganas muy grandes de participar. Hemos descubierto que hay mucho potencial en las calles y nosotros como artistas debemos apoyar a la gente, estimularla, brindar las herramientas para que los nuevos grupos aprendan de técnicas teatrales, sin ejercer sobre ellas una enseñanza dominante. Las comunidades deben usar el teatro para retratarse a sí mismas”, apunta Ravara.
El teatro, pues, viene a ser  el instrumento ideal para unir a la gente, para luchar contra la inseguridad, contra el pesimismo, contra cualquier problema que nos quiera afectar, podríamos sinterizar lo que predica y muestran Ravara y otros teatreros como él, creyentes en los poderes mágicos del pueblo., quienes “cuentan historias locales tal como lo hacen las comunidades, con un potencial metodológico, estético y de experimentación que puede competir perfectamente con cualquier grupo profesional”,
Este año, el teatro comunitario se hizo  nuevamente espectáculo público con el montaje de la obra Las esquinas de Caracas, una pieza de creación colectiva dirigida por José Luis León, la cual se presentó para festejar  además los 451 años de la fundación de Caracas (25 de julio) por un selecto grupo de habitantes de las parroquias de Santa Teresa, Catedral, Candelaria, Altagracia, San Agustín y San Juan, con sendas presentaciones del taller comunitario “Las esquinas de Caracas”, los días 28 y 28 de julio y está programado  de nuevo  durante los días 3 y 4 de agosto, a las 4 de la tarde, en la instalaciones del Teatro Nacional, donde participan no menos de 40 personas.
Esta muestra selecta de teatro comunitario, que fue muy aplaudida por numerosos espectadores, se logró gracias a la iniciativa de la agrupación Actividades Alternativas, en coproducción con la Compañía Nacional de Teatro, y además este año fue posible gracias al trabajo en conjunto con la Red de Teatro y Circo, la Escuela Nacional de Artes Escénicas César Rengifo, la Escuela de Arte Escénico Juana Sujo y la organización teatral Igual a Uno.
El director León afirmó que “con este montaje llegamos a crear un espacio para el encuentro, donde se investigaron y exploraron las historias, costumbres y tradiciones de las esquinas de Caracas, donde que lo más admirable de este proyecto es la retroalimentación gracias a la convivencia que se ha creado entre los artista y las comunidades. El resultado de esta actividad teatral es una familia, con todos sus elementos y matices. Las comunidades nos cuentan sus historias y los artistas les brindamos las herramientas para escenificarlas”.
Subrayo León que hacia finales del siglo XVIII, las calles y esquinas de Caracas no poseían nombres, sólo se conocían aquellas que tenían como referencia una iglesia cercana, alguna casa de personas importantes, o que hacían alusión a anécdotas en el cruce de sus calles. Y de ahí nace una singular topografía urbana, que ha sido reseñada por varios escritores, especialmente por Carmen Clemente Travieso, en su libro Las esquinas de Caracas, editado hacia 1956.
SOLO CINCO POR AHORA
Para este espectáculo se eligieron las esquinas de Ánimas, Cristo al revés, la Torre, el Muerto y Miguelacho. Gracias a este montaje, los interpretes revelaron como cuando la oscuridad caía sobre un sitio siniestro y además infundía terror al vecindario, se podía escuchar un coro de voces fúnebres, hasta que unos curiosos salieron a ver de qué se trataba y se llevaron tremenda sorpresa: eran unas sombras con túnicas blancas que llevaban hachas encendidas y que solían identificarse como “Ánimas del Purgatorio”. Y se llamó desde entonces la esquina de Ánimas
Sobre la esquina de Cristo al revés se comenta que en ese sector vivía un zapatero quien cosía tan artísticamente las zapatillas de tacón Luis XV como las botas de los soldados. Luego que un colega se instaló a pocas casas, el primer zapatero colocó de cabeza a un Cristo para presionarlo a que le alejara al competidor, cuenta la leyenda.
La catedral de Caracas (1666) no tuvo una torre para sus campanas sino unos cien años después de su erección, porque las campanas colgaban de unos horcones de madera que servían de campanil. El reloj de la torre fue puesto en su sitio, durante la administración del presidente Juan Pablo Rojas Paúl. Seis relojes le precedieron en la Catedral; mientras más antiguos más modestos e imperfectos. Desde entonces se le conoce como la esquina de Torre.
Con respecto a la esquina El muerto,  cuenta también  la periodista  Travieso  que durante la sórdida Guerra Federal llegaron a la esquina que hoy se conoce como El Muerto, para recoger los cuerpos de algunos combatientes y al ser llevado en camilla  uno se sentó de repente y dijo: “No me lleven a enterrar, porque estoy vivo”. El protagonista de la historia, evidentemente, no había muerto. Había caído desmayado producto de la herida y luego recobró el conocimiento. Así, la historia de esta esquina que no es la de cualquier muerto que salía de noche a asustar, sino la de un vivo que todos creían muerto, o la de un muerto que revivió. Excelente reseña además de la Travieso.
Y la esquina de Miguelacho se llama así porque ahí funcionaba na pulpería de un tal Ño Miguelacho, todo un personaje defensor de los niños y los desamparados, quienes lo salvaron de la cárcel porque la comunidad protestó ante las autoridades de turno.
Los actores relataron, pues, cada una de las historias de esas esquinas y alternaban sus apariciones con danzones, merengues y boleros, más del siglo XX, como Caracas vieja Rayito de luna, Epa Isidoro, El yerbatero y El madrigal, para animar así aquella fiesta que tenía un ritmo aceptable, bien iluminado y con vestuarios de época. Unos gratos 60 minutos de un cuento dignamente echado.
En síntesis, Las esquinas de Caracas merecen seguirse exhibiendo, con más esquinas. Hay que recordar, como dicen los reseñadores del libro de Travieso, que los curiosos nombres de las esquinas del  centro de Caracas  no fue obra de las autoridades  municipales sino del mismo pueblo, quien necesitaba de una orientación en una ciudad  donde casi toda las casas se parecían.

miércoles, agosto 01, 2018

Entregan Premio de Dramaturgia Apacuana a Pablo García Gámez

El merecido galardón para el caraqueño Pablo.
La Compañía Nacional de Teatro, actualmente comanda por el director Carlos Arroyo, hará entrega de un reconocimiento al dramaturgo venezolano Pablo García Gámez, ganador del Premio Apacuana de Dramaturgia Nacional 2017 con la obra Oscuro, de noche. El evento tendrá lugar en la sala expositiva I, de la Galería de Arte Nacional, este viernes 3 de agosto de 2018, a las 3:00 pm.
La obra ganadora de la pasada edición del prestigioso premio de dramaturgia nacional parte de un hecho de violencia, según reseña el autor, con el que una familia es casi destruida y sus miembros tratan de rescatarla. Kenny, hijo de Zenobia y Cristóbal, está involucrado como víctima en un hecho violento con una moto. Hay testigos que con sus versiones y opiniones, traslucen sus prejuicios y su ideología. En la obra mientras la familia trata de reconstruirse a la gente del entorno parece no importarle lo que ocurre con ese grupo, no le interesa lo que ocurrió: “¿Pero qué pasa si nos unimos y comenzamos a tener actitudes cívicas?”, se pregunta el autor. En la actualidad, la Compañía Nacional de Teatro prepara el montaje de este importante texto teatral próximo estrenarse bajo la dirección de Arroyo.
Pablo García Gámez, acual profesor en el City College, Brooklyn College, de la Universidad de la Ciudad de Nueva York –CUNY; comparte su tiempo entre la escritura teatral y la dedicación a la investigación y elaboración de un proyecto de docencia teatral universitaria, sobre el teatro hispano en Nueva York. Arribó al país para llevar a cabo la tercera edición de su taller Dramaturgia del Acuyá que finaliza el día del evento a las 4:00 pm con el unipersonal Taller de actuación Espina, interpretado por la actriz Annie Ferrer, dirigida por Ysrael Serrano.
En su curtida y excelente formación teatral, este autor venezolano cuenta con cursos y talleres de dramaturgia, en Venezuela: con Juan Carlos Gené, Oswaldo Dragún,Abilio Estévez, Rodolfo Santana, Luis Dorrego, Hugo Salcedo; y recientemente con Antonio César Morón, dramaturgo, poeta y ensayista español, creador del concepto de dramaturgia cuántica, de gran aceptación en el ámbito académico y escénico de Nueva York. Sin dejar de mencionar su paso, en los años ochenta, por el Círculo de Críticos de Teatro de Venezuela (Critven), junto a Sonia Murillo, Rubén Monasterios, Leonardo Azpárren Giménez, Eduardo Robles Piquer, (RAS); José Antonio Rial, Helena Sassone, Carlos Herrera y E.A. Antonio Moreno Uribe. Además, en su carrera dramatúrgica cuenta con una cantidad de piezas teatrales premiadas.


martes, julio 31, 2018

Negret monumental en Valencia

Pieza de Negret para admirar.

Una exposición en homenaje al escultor colombiano Edgar Negret (1920-2012) se inauguró recientemente con el título Negret monumental, en el Consulado de Colombia en Valencia, Venezuela, a cargo del cónsul René A. Duarte G., bajo la coordinación de la Fundación Grupo Valdés, con la curaduría de Vanessa Valdés y María Granadillo, y la participación especial de la investigadora y crítico de arte Susana Benko, en el marco de la conmemoración de los 208 años de la independencia de Colombia que se celebra cada 20 de julio.
La muestra ofrece un panorama de la escultura monumental contemporánea a través de la documentación relativa a la obra a escala urbana más grande en la producción de Edgar Negret, Horizonte. Paisaje  Agustiniano, ubicada en la ciudad de Valencia, junto a algunas piezas representativas, maquetas, planos y fotografías de las obras de diez artistas venezolanos que han realizado esculturas a escala urbana en diversas regiones del país, como son Alberto Cavalieri, Nidia Del Moral, Marcastillo, Rafael Martínez, Carlos Medina, Luis Millé, J. J. Moros, Juvenal Ravelo, Sydia Reyes y Fabiola Sequera.
“A todos los une la geometría y la abstracción como solución formal tanto en obras en pequeño y mediano formato como en aquellas realizadas a escala urbana (…) La intención central es ampliar el conocimiento y la reflexión acerca de la relación arte y contexto urbano. De este modo se busca fomentar en el ciudadano –quien finalmente es quien transita y hace suyo su entorno– el valor de nuestro patrimonio y con ello su sentido de pertenencia”, según escribe Susana Benko en el texto que acompaña la muestra.
. Considerado como el Maestro de la Escultura en Colombia y pionero del arte latinoamericano contemporáneo, Edgar Negret desarrolló a lo largo de su trayectoria una importante obra, reconocida a nivel mundial. “Su presencia en Venezuela fue tan constante, tan generosa, que en 1985 el crítico de arte Roberto Guevara lo recordó diciendo: ‘Negret de América también es nuestro’. Tan nuestro que en 1998 fue condecorado en Caracas con la Orden Andrés Bello, precisamente porque este artista quiso que parte de su obra más significativa se quedara en Venezuela”, afirma Benko.
 Además de la obra Horizonte. Paisaje  Agustiniano del maestro Edgar Negret, se incluyen en el proyecto expositivo las obras Fragmento de lluvia para Caracasde Carlos Medina; Estructural en Torsiónde Luis Millé; Apeliotes, de Alberto Cavalieri; Territorio Mineralde Nidia Del Moral; Módulos cromáticos, de Juvenal RaveloParque virtualde J.J. Moros; La hora de la pazde Marcastillo Flor Sideralde Rafael MartínezMultiversos Ide Sydia Reyes; y Guardiana de las aguas, de Fabiola Sequera.
La exposición Negret monumental podrá ser visitada hasta el 7 de septiembre en la sede del Consulado de Colombia en Valencia, Venezuela, ubicada en la Avenida Bolívar Norte, local 108-118, Sector San José. El horario es de lunes a viernes de 9 am a 2 pm. La entrada es libre.
Las visitas guiadas se pueden coordinar a través del correo: fundaciongrupovaldes@gmail.com







viernes, julio 27, 2018

En el CNAC estudian proyectos de 16 películas

Los erncargados del complejo trabajo

Fue instalada la Comisión de Estudio de Proyectos (CEP) del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), encargada de evaluar los distintos trabajos cinematográficos presentados por creadores y realizadores de todo el territorio nacional.
La Comisión dará inicio con la evaluación de 16 distintos proyectos pertenecientes a la 1ª corte del año 2018. Girasol, Crianza Compartida, Gloria, Shanna, Las tres lunas-la leyenda del béisbol, Nos dejaste el caos, La Boda de Clementina Clemente, El Último Año Escolar, Hueso, Cinéfilos, Con María en casa, Ana Teresa, La Otra Isla, Morochito, Ron de Venezuela:¡Esa Melaza que Ríe! Y Periludo-La Ciudad de Papel serán los primeros evaluados.
Es importante destacar que los miembros de la CEP para las distintas modalidades serán: Donald Myerston, Armando Arce, Daniel Baloa, Laureano Frontano, Gustavo Rondón, Mike Medina, Ricardo Lorenzo,  Miguel Curiel, Armando Coll, María del Pilar Arteaga, Isabel Caroto, Rita E. Ávila, Alejandra Laprea, Gerardo Gouverneur, Manuela Blanco, Miguel Guedez y Marisol Sanz.En este sentido, Daniel Baloa, quien por primera vez forma parte de la Comisión, comentó que lo importante es “aprender, aprender a hacer cine en todos los aspectos”, con lo que se notó dispuesto a brindar toda la colaboración que pueda dar. También, Baloa añadió que durante los próximos 45 días se estará realizando el proceso de evaluación. Lo importante será “verlos a todos con los mismos ojos, hay que leerlos y darle la oportunidad a todos”. Además, sugirió a quienes presentarán proyectos ante el ente a llevarlos “lo más elaborado posible, que lo avancen lo máximo posible y, cuando muestren, muestren lo mejor, para que los que estamos de este lado lo vean, a ver qué están soñando y a ver qué están proponiendo”, concluyó.
Igualmente, el sonidista y realizador Gerardo Gouverneur invitó a preparar los proyectos “con mucho cariño y profesionalismo”. También, relató las gratas experiencias en evaluaciones pasadas, donde ha sido notable la alta calidad respecto a las presentaciones realizadas por los distintos creadores del país.
Por último, la evaluación de estos 16 proyectos corresponde solo al primer corte que se realiza en el año, con lo que es importante acotar que sigue abierta la convocatoria para la presentación y el desarrollo de cortometrajes, largometrajes y animados, por lo tanto, se invita a todos los creadores y comunidad del cine en Venezuela a enviar sus propuestas al correo desarrollocinematografico@cnac.gob.veo, dirigirse directamente a las oficinas del ente rector ubicadas en el Centro Monaca, ala norte, piso dos en la urbanización Los Ruices, en Caracas.

miércoles, julio 25, 2018

Las esquinas de Caracas llegan al teatro Nacional

El teatro comunitario tiene sus cultores.


En el marco de la celebración de los 451 años de la fundación de Caracas, la Compañía Nacional de Teatro (CNT) estará presentando el taller comunitario Las esquinas de Caracas, durante los días 27 y 28 de julio, 3 y 4 de agosto en las instalaciones del Teatro Nacional, a las 4:00 de la tarde.
El director general de la pieza, José Luis León, expresó que Las esquinas de Caracas es un espectáculo teatral que nace como resultado de un abordaje comunitario que desde hace tres años la agrupación Actividades Alternativas, en coproducción con la CNT, viene desarrollando en varias parroquias de la ciudad caraqueña. Este año es posible gracias al trabajo en conjunto con la Red de Teatro y Circo del Distrito Capital, la Escuela Nacional de Artes Escénicas César Rengifo y la organización teatral Igual a Uno.
En esta oportunidad el elenco está conformado por 40 intérpretes provenientes de las instituciones y agrupaciones mencionadas anteriormente; así como también habitantes de las parroquias Altagracia, San Agustín y San Juan.
Bajo el eslogan “Lo cotidiano se hace arte”, León afirmó que “con este montaje llegamos a crear una espacio para el encuentro, donde se investigan y exploran las historias, costumbres y tradiciones de las esquinas de Caracas”.
Asimismo, León resaltó que lo más admirable de este proyecto es la retroalimentación gracias a la convivencia que se ha creado entre los artistas y las comunidades. “El resultado de esta actividad teatral es una familia, con todos sus elementos y matices. Las comunidades nos cuentan sus historias y los artistas les brindamos las herramientas para escenificarlas”.
La invitación es para que asistan a disfrutar de Las esquinas de Caracas desde el próximo 27 de julio hasta el 4 de agosto, los días viernes, sábados y domingos en el Teatro Nacional, a partir de las 4:00 de la tarde. Un espectáculo teatral con música en vivo que revive las tradiciones e idiosincrasia de los capitalinos.
Las entradas pueden adquirirse en la taquilla del teatro por medios electrónicos previo a cada función.


La producción teatral

Nuevo productores para el teatro venezolano.

La creación y la producción de teatro en Venezuela no han tenido jamás una delimitación específica. La escasa profesionalización de nuestra actividad teatral ha confundido funciones, superpuesto áreas de acción y, cabe decirlo, disminuido el valor de una en dependencia de otra.
Así pensaba, y con mucha razón y experiencia propia, el director Carlos Giménez, hace ya largos 25 años, tal como lo escribió en su artículo “El director, creación y producción” (1). Decía que la producción teatral en Venezuela ha estado sujeta a un proceso compulsivo, cualitativamente inestable, desprovisto en general de planificación, con evidente ausencia de objetivos que cubran integralmente este espacio fundamental del hecho artístico.
Y preguntaba: ¿Cuál es la función de un productor en Venezuela? ¿Existe alguna definición sobre su campo de acción? ¿Específicamente en el teatro el productor qué es? ¿Un mecenas que pone dinero? ¿Un profesional que busca el dinero? ¿Un auxiliar del director, sin derecho a voz ni voto en el proceso creativo?  ¿Un utiliti que lo mismo consigue un descuento en telas, zapatos gratis, local para ensayar?  ¿Cómo gestiona y gerencia los pocos recursos asignados al proyecto? ¿Existe una clara definición al respecto? ¿Existe la profesión de productor en la escena venezolana?  ¿Qué se intenta delimitar cuando se dice, por ejemplo, productor artístico, productor ejecutivo, jefe de producción, o productor general? Trataremos de encontrar algunas respuestas a estos interrogantes, o, por lo menos, hacer un diagnóstico tentativo de tal situación que vive el sector. No hubo, por supuesto, respuesta alguna para Giménez por parte de sus contemporáneos y rivales. No les interesa teorizar sino “producir”, como fuera, sus montajes a cualquier costo, precisamente cuando muchos de sus recursos provenían de un Estado benefactor.
Y reiteraba que existen en un orden que podemos llamar “universal” en el mundo del espectáculo, más allá de las limitaciones y/o imposiciones de la realidad venezolana, dos tipos de productores que inciden en el campo de la creación, desarrollo y difusión del hecho artístico: el vendedor de espectaculos y el promotor de la creación artística.
Y puntualizaba que “el vendedor” tiene como objetivo esencial “el negocio del espectáculo”. Legitima actividad comercial y por ende orienta sus esfuerzos a la presentación y difusión del trabajo del artista, sin establecer compromisos esenciales o parciales con el artista y/o su obra. Mientras que “el promotor” es un hombre o mujer del sector, íntimamente ligado al conocimiento del hecho creador, un creador en sí mismo, que se une con lazos sensibles e intereses profundos a la causa del artista.
Al paso de los años, la unica respuesta teórica, a tan importantes interrogantes sobre la creación y la producción  del teatro, proviene de una reflexión publica propiciada por el teatrero integral Luis Bernal, quien, durante tres semanas del mes de julio de 2018, en el Laboratorio Teatral Anna Julia Rojas, realizó, gratuitamente y para dieciséis interesados, su Taller Montaje/ Producción de espectaculos teatrales o Como producir un espectáculo sin dinero y no morir en el intento, el  cual contó con el apoyo y respaldo de Carmen Jiménez. Y nosotros estuvimos allí para aprehender esos conocimientos al lado de Valery Pérez, Glorybert Entrena, Oriana Reyes, Mayerling Rodríguez, Kenyer Gudiño, Keily Sionney Lozano, Hernán Rubín, Rosi  Valera, José Ángel Parra, Abraham García, Misael Carpio, Gladys Specier, Angélica Rinaldi, Nefertiti  Ruz y  Javier Messia.
IGUAL QUE ANTES
 Todo lo que Gimenez apuntó en su artículo sigue vigente y lo pudimos comprobar a medida que Luis Bernal, quien no conocía esas formulaciones del texto que hemos citado, dictaba sus amenas charlas, las cuales tuvieron aderezadas con las participaciones en vivo de reconocidos productores como Jorgita Rodríguez, fundadora y directora de Vayaalteatro y Talento Femenino, con más de 25 años en la producción Teatral. Angélica Escalona, productora y fundadora del grupo Theja y con más de 30 años de experiencia. María Brito, gerente del Teatro San Martin, primera actriz e integrante de la Compañía Nacional de Teatro y más de 40 años de experiencia en el medio artístico También estuvieron presentes: Erika García, abogado especialista en Propiedad Intelectual y Derecho de Autor, en representación de  Sacven de Venezuela. Williams Castellano, especialista en Redes Sociales y Armando Zullo con más de 30 años de experiencia como realizador y escenógrafo en el Teatro “Teresa Carreño”. BALANCE TEÓRICO
De lo oído y conversado con Luis Bernal y los talleristas, además de los planteamientos de Carlos Gimenez, nos quedan, como una especie de avío para el camino del productor en Venezuela, estos conceptos:
A) La producción es una plataforma sobre la cual se construye y desarrolla una concepción artística, lo cual implica una serie de compromisos éticos, a saber: comprensión intelectual del productor hacia el proyecto artístico, así como una total integración al mismo y la solidaridad crítica.
B) El productor debe ser, como lo repetía Giménez todo el tiempo, el alter ego del artista con quien trabaja. Debe ser el puente el puente con la realidad, ya que el productor debe ser un generador de proyectos. El productor debe manejar áreas específicas, delegar responsabilidades y generar una autonomía laboral, pero conservando el control general del proyecto a través de una comunicación horizontal entre sus más cercanos auxiliares.
C) Hay tres tipos de productores: el ejecutivo, el artístico y el promotor. El productor ejecutivo administra, planifica, ejecuta el proyecto a nivel gerencial y por ende controla las áreas de diseño y ejecución. El productor artístico ejecuta el diseño artístico del proyecto, es el puente entre el creador y los realizadores, mientras que el productor promotor es el que crea la imagen publica del proyecto y la difunde, es una especie de comunicador.
Para Luis Bernal esta fue una   experiencia inolvidable que “me llenó de mucha satisfacción no sólo por haber alcanzado los objetivos pautados, sino que surgieron de dicho taller: cinco proyectos teatrales donde cada productor pondrá a prueba los conocimientos y herramientas adquiridas, contando con el apoyo y tutoría de mi parte como Productor General. Dichos proyectos pretendemos estrénalos en el transcurso de lo que resta del año 2018”..
Finalmente en memoria de Gimenez, recordamos que un romanticismo maniqueo obnubiló durante muchísimo tiempo el desarrollo del sector artístico por intermedio de unas reglas dogmáticas que hacían del creador un elemento marginal en el desarrollo social. Y así reiteramos ahora: la producción es, dada la variedad de formas y sistemas de comunicación social, un trabajo en equipo, con delegación específica de responsabilidades, donde la promoción y creación de imagen es un elemento fundamental en la concepción, elaboración, desarrollo y ejecución de un proyecto.
1.  E.A.Moreno-Uribe, Carlos Giménez, Tiempo y espacio. Hermanos Vadell Editores, Caracas, 1994.