miércoles, noviembre 29, 2017

Érase una vez un país

Grandes personajes para grandes actores, ademas.
 No se nos ocurre predecir lo que puede ser aquel temido the closing de la historia de Venezuela ni la asombrosa llegada al planeta Tierra de seres inteligentes procedentes de las lejanas galaxias. Sendos epílogos o aperturas que nos quitan el sueño.
Mientras esos sucesos ocurren o son glosados por otros, durante los cuales difícilmente estaremos presentes, solamente podemos dejar o aportar, al menos por ahora, unas cuantas páginas para la historiografía criolla de sus artes escénicas.
Y entre esas crónicas teatrales hay que incluir, por ahora la proporcionada por la gerente cultural Vilma Ramia, la actual directora ejecutiva del Ateneo de Caracas, quien nos ha materializado una gratísima sorpresa, muy positiva además para el teatro venezolano, con su texto y el montaje de  Érase una vez un país
Sí, Vilma Ramia es dramaturga, por ahora con una pieza, y lo demuestra con ese entretenido espectáculo logrado bajo la dirección de Marcos Moreno, que presentan en la sala experimental del Centro Cultura BOD, con la correcta participación actoral de Alberto Alifa, Vilma Ramia, Mario Sudano, Desirée Monasterios, Armando Cabrera, Verónica Arellano, Eduardo Pinto y Violeta Alemán, los sábados y domingos a las 5:00 pm.
INSPIRACIÓN
Se atrevió Vilma Ramia y se lanzó a la escena como dramaturga después de haber exhibido en un festival de teatro breve (aquellos que organizaba Dairo Piñeres en el Urban Cuplé) su mini pieza ¡Y la quiero…! “Aquello fue tan positivo, a nivel de público y de crítica, que me atreví a escribir otros tres textos para completar lo que ahora se presenta como Érase una vez un país”, puntuali la autora.
En resumen, de un experimento de literatura dramática le vino a Vilma Ramia la inspiración para una correcta comedia dramática, en cuatro actos, cada uno relacionado con un periodo de la historia contemporánea de Venezuela. Desde ¡Y la quiero…! sobre las vicisitudes del régimen del general Marcos Pérez Jiménez (entre 1957 y 1958) hasta Nicolás Maduro (2017), con el comandante Hugo Rafael Chávez Frías incluido. Todo un entretenido cuarteto  hilvanado  por  las diferencias políticas de un matrimonio,  donde  el marido es parte de una familia adinerada y simpatizante de la dictadura y la esposa proviene de una familia conservadora, clase media y opuesta discretamente al régimen, durante esa Venezuela de 1957 y 1958; que prosigue con Estación Parque Carabobo, donde dos personajes muy distintos, por sus sexos y sus clases sociales, encuentran satisfacciones en medio del toque de queda implantado tras el Caracazo de 1989, donde  el azar promueve que Rina y Camilo  se amen en la Estación Parque Carabobo del Metro de Caracas y compartan intensas sensaciones en tan solo unos minutos, gracias a la atracción que surge irremediablemente entre ambos, muy a pesar, de asumir de manera tan disímil la realidad de un país; más tarde surge Yo tengo razón, centrado en el marco de la polarización política de una familia caraqueña, donde  Elizabeth,  dueña de una formación política y literaria amplia y sólida; imponente, de carácter fuerte, frontal, decidida, valiente y que suele despreciar a aquellos que no lo son, es una terca, intolerante, desadaptada con un carácter fuerte, que se enamoró de Mario, un líder   de la izquierda de aquella época, con quien se casa y traen a la vida un varón, Ramiro, que  trabajara para una revista digital de noticias de la Resistencia y está en desacuerdo con el régimen de Maduro. Entre madre e hijo persiste una constante tensión, porque ella trabaja para el gobierno.
Y todo concluye con Pa’ Miami, que es el movimiento migratorio durante el desarrollo del gobierno de Chávez Frías, caracterizado por Alberto que despide su última noche en Caracas, antes de iniciar su exilio a Florida, con su hermana Linda, en un encuentro cargado de cariño, de recuerdos de infancia, de diferentes perspectivas del futuro y de choques con respecto a sus vivencias durante el mandato de Chávez.
AMOR CON DIFICULTADES
 Son cuatro sagas sobre el amor a pesar de los matices. El amor posible en medio de la ruindad de la política y las diferencias sociales, el amor materno hacia los hijos y los sentimientos fraternos que no tienen límites ni egoísmos. Vilma Ramia no lo dice pero se transparenta en sus cuatro actos: una hermosa oda al amor que es lo único que nos permite estar juntos a pesar de las diferencias y nos alimenta en la marcha hacia la huida definitiva de la vida misma.
Cuatro historias breves, las cuales oscilan entre la comedia, el humor y el drama, centrados en las vidas íntimas de ocho personajes cercanos entre sí, pero con posiciones opuestas en relación al país. Ahí se materializan cuatro momentos políticos claves de una Venezuela contemporánea que vibra, cuatro momentos muy duros por sus contenidos pero respetuosos con la diferencias de uno y otro lado. Algo difícil pero no imposible de alcanzar al menos en el teatro. Y ahí está la clave de esta ópera prima de Vilma Ramia, que deja al espectador que asuma la posición que mejor le parezca o la que crea la correcta.
Marcos Moreno, un campesino andino que se comió a Caracas hace no menos de 40 años, cambió su ya conocida condición de actor por la de un director de actores en un montaje donde las atmósferas son claves, pues el montaje genera la risa natural  ante este drama nacional que vivimos todos y que afecta o altera a todos.Ya los psicólogos han advertido que siempre nos reímos ante las dificultades que nos impiden ser felices.
Por supuesto que todas las actuaciones son acordes a las exigencias de los textos, pero las mayores satisfacciones se logran con los roles cubiertos por Cabrera y la Arellano, Sudano y Monasterios, por aquello de los amores satisfechos o plenos

martes, noviembre 28, 2017

"Maracaibo" ganó dos premios en Europa

Es una valioso coproducción con Argentina
La cinta  Maracaibo dirigida por Miguel Ángel Roca, actualmente en la cartelera venezolana distribuida por Gran Cine, obtuvo los premios al Mejor actor (Jorge Marrale) y el premio de la Federación Italiana de Circuitos de Cine. Este sábado se dieron a conocer los ganadores de la XXXII edición del Festival del Cine Latinoamericano de Trieste, Italia, uno de los eventos europeos más sobresalientes que premia al cine hecho en nuestro continente.
Maracaibo de acuerdo al dictamen del jurado “ofrece una interpretación en la que la desesperación de un padre que pierde a su hijo está representada por la mirada intensa del actor, cuya inmediatez y presencia escénica dominan toda la película”.
 El Festival de Cine Latino Americano de Trieste, celebró su XXVII edición: del 20 al 28 de octubre, en el Teatro Miela (Piazza Duca degli Abruzzi, 3), se trata de la más amplia reseña de Europa sobre la producción cinematográfica, video y televisiva del continente latino.  Se presentaron más de 180 entre películas y documentales acerca de la realidad cultural, artística y social de América Latina.
Así mismo, Maracaibo recibió el Premio FICC, otorgado por la Federación Italiana de Circuitos Cinematográficos, por ofrecer “un entretejido de la trama bien elaborado, un guion coherente y un montaje para nada trivial”. Además se destaca el desempeño actoral, sobre todo del protagonista así como los temas que se abordan:” la aceptación de uno mismo y del otro, la relación entre padres e hijos, el proceso del duelo, la búsqueda de la proximidad a una naturaleza distinta de la propia, la violencia, la virilidad y la identidad de género”. La película estará en la edición 39 del Festival Internacional de Nuevo Cine Latinoamericano de la Habana, Cuba a celebrarse entre el 8 y el 17 de diciembre de este año.
La película se exhibe en las salas: Paseo del Trasnocho Cultural, Cines Unidos Líder y Galerías Paraíso, en Caracas; Cines Unidos Las Américas (Maracay), Sambil (Valencia, Barquisimeto y Maracaibo) y Supercines Los Aviadores (Palo Negro).
Ficha técnica
MARACAIBO (Argentina – Venezuela, 2016, 95 min.) Drama familiar.Dirección: Miguel Angel Rocca. Guion: Maximiliano González, Miguel Angel Rocca. Producción: Daniel Pensa, Gil Molina - Pensa & Rocca Producciones/ La Movida Films. Fotografía: Sebastián Gallo. Montaje: Alejandro Parysow. Música: Olegario Díaz. Dirección de Arte: María Eugenia Sueiro. Intérpretes: Jorge Marrale (Gustavo), Mercedes Morán (Cristina), Matías Mayer (Facundo), Nicolás Francella (Ricky), Alejandro Paker (Suárez), Luis Machín (Hugo), José Joaquín Araujo (Damián). Distribución: Gran Cine.Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=eYBYpLxKgwA





lunes, noviembre 27, 2017

Melodrama de Román Chalbaud en Festival de Jóvenes Directores del Trasnocho

Luego del plazo para elegir entre las 34 propuestas recibidas, fueron ocho los finalistas escogidos de ésta cuarta edición del Festival de Jóvenes Directores del Trasnocho. En esta etapa final serán premiadas dos obras con una temporada de presentaciones en el Trasnocho Cultural y el Centro Cultural Chacao. 
 Luego de una fase de sorteo en donde se reunieron tanto el comité de evaluación conformado por el actor y director teatral Héctor Manrique; la productora, vestuarista y gerente cultural Eva Ivanyi; la guionista y productora de cine y teatro Pilar Arteaga; la cineasta y promotora cultural Solveig Hoogesteijn y el médico como también comunicador social Luis Parada; conjunto a los jóvenes directores se dieron a conocer los días de presentaciones de cada una de las piezas.
 En la rueda de prensa, pautada para este jueves 30 de noviembre, a las 10 AM; se dará a conocer el jurado encargado de la premiación que evaluará las obras en cada una de sus presentaciones para dar el veredicto final e indicar así los montajes ganadores del festival que empieza desde el viernes 12 de enero hasta el domingo 11 de marzo de 2018.
 En el Espacio Plural cada uno de los directores fue el indicado para elegir al azar unos de los papeles que contenía las fechas de las presentaciones y de esta forma saber qué día le corresponden a su montaje, es así como se obtuvo el siguiente orden.           
1. Saturno, del dramaturgo español Alejandro Butrón, presentado por la directora María José Castro. Entre el 12 hasta el 21 de enero.
2. La edad de la ciruela, del escritor argentino-Ecuatoriano Arístides Vargas, propuesto por el director Jean Helmuth. Entre el 19 hasta el 28 de enero.
3. Caras de fuego, obra original del escritor alemán Marius Von Mayenburg el cual fue presentado por el director Kevin Jorges. Entre el 26 de enero hasta 4 de febrero.
4. Sucede que soy horrible, del venezolano Gustavo Ott, presentado por la directora Sareni Siplenko. Entre el 2 hasta 11 de febrero.
5. Modo aviónoriginal del autor venezolano Luis Andrés Gómez propuesto por el director Aitor Aguirre. Entre el 9 has el 19 de febrero.
6. Un corrío muy mentado, del venezolano Javier Moreno, un proyecto presentado por el director Alexis Márquez. Entre el 16 hasta el 25 de febrero.
7. Los ángeles terribles, obra original del venezolano Román Chalbaud, propuesto por el director Rafael Barazarte. Entre el 23 de febrero hasta 04 de marzo.
8. La empresa perdona un momento de locura, del venezolano Rodolfo Santana, proyecto propuesto por Samuel Medina. Entre el 02 hasta el 11 de marzo.
Los montajes elegidos, son cinco de autores venezolanos dándonos una fuerte presencia de la pluma nacional en expresarse, como también visualizaremos la dramaturgia de países como España, Alemania y Argentina que llegan a las tablas para educar, enseñar y engrandecer nuestro sentido de cultura en nuestra sociedad.
 A partir de ahora, los finalistas tendrán cuatro meses para preparar sus montajes para la segunda etapa de la competición, que será a partir del 12 de enero del 2018. Durante dos meses cada obra preseleccionada será presentada frente al público en el Espacio Plural durante seis funciones, y un jurado especializado evaluará la calidad de la puesta en escena, la creatividad y originalidad junto a la conexión lograda con la audiencia.
 Cada uno ya está en su proceso de montaje y se han reunido con la gerente del Espacio Plural Kimberly Zambrano quien ha suministrado los detalles técnicos a los distintos productores y directores que en el festival se encuentran, también se ha contado con la participación de Erika García, Supervisora de espectáculos públicos y gran derecho de SACVEN Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela, quien ofreció una charla a los participantes sobre derechos de autor y los procedimientos a seguir en el caso de cada uno de los montajes.
Las propuestas fueron seleccionadas partiendo de su excelencia en dramaturgia, creatividad en los personajes, conexión con nuestra actualidad y en un nuevo renglón que se suma en esta temporada, propuesta del director. Las dos obras ganadoras del concurso se presentarán durante tres fines de semana en el Espacio Plural de Trasnocho y luego serán exhibidas por tres semanas en el espacio La Viga del Centro Cultural Chacao.
Diseñado para estimular a las nuevas generaciones de artistas teatrales, el 4º. Festival de Jóvenes Directores Trasnocho está dirigido exclusivamente a directores escénicos de hasta 35 años de edad y premiará a los dos montajes que resulten ganadores con una temporada de presentación en el prestigioso centro cultural caraqueño.


domingo, noviembre 26, 2017

Ningún hombre es una isla

Angola Heredia ya alista  su estreno teatral de enero del 2018.
José Tomás Angola Heredia, teatrero con 26 años trepado en un escenario, ya anuncia algunos de sus proyectos artísticos y docentes para el 2018.
¿Desde cuándo en el teatro?
Debuté profesionalmente en 1991, de la mano de Gerardo Blanco y el grupo Bagazos, con Cupo limitado del mexicano Tomás Urtusástegui. Pero la primera obra que estrené como dramaturgo y director fue en 1992, en la Sala Alberto de Paz y Mateos, también con Bagazos. Se llamaba Los seres sobre las camas. Es decir, 26 años trepados a un escenario como actor y 25 como dramaturgo y director, intentando crear.
¿Qué está haciendo en estos momentos?
Con mi grupo, La Máquina Teatro, nos encontramos ensayando mi más reciente obra, Ningún hombre es una isla, que estrenamos en enero de 2018 en la Asociación Cultural Humboldt. Una pieza que toma la figura de Ernest Hemingway en sus últimos años, en su finca en Cuba, para adentrarnos en un tema que ha sido constante en mí escritura: el valor ante la vida y el valor ante la muerte. También subyacen otros argumentos: la ficción literaria como remedo de Dios y la creación, y el derecho que tenemos a ser felices. Me acompañan en esta aventura mi hermano en el arte José Manuel Vieira y Andrea Miartus. Produce el querido Carlos Silva. Además protagonizo y dirijo. Con piezas tan personales, me gusta tener el control creativo total para presentar un discurso que entre en la definición de teatro de autor. Es un proyecto que se vale en gran medida del video mapping y la escenografía virtual. Tengo varios años explorando el camino de las nuevas tecnologías aplicadas al teatro. Somos pocos los que hacemos eso en Venezuela.  
¿El dramaturgo nace o se hace?
Ambos caminos se complementan y son requeridos para desarrollar una carrera como dramaturgo. Se viene a este mundo con un equipaje, el talento, que mueve la pluma y la fantasía. Pero dejado todo a la intuición, el trabajo se estanca o queda trunco. Con el estudio y la preparación se adquieren las técnicas para explotar ese talento hasta sus últimas consecuencias.
¿El director nace o se hace?
Quizá aquí la pregunta es más difícil de responder. Los talentos originales asociados al director o al puestista son más difusos. Se requiere de sensibilidad, de capacidad reflexiva y sentido de la comunicación. Un director debe ser un gran lector, no un escritor. Su oficio está más cercano al del jardinero, que no crea las flores pero de él depende que surjan y crezcan. Luego en el estudio se aprenden las claves para traducir la palabra en imagen, para inspirar las atmósferas, para acertar los ritmos y engranar los sentimientos. Para ensamblar la sinfonía, aunque a diferencia del director de orquesta, en el teatro el director debe desaparecer humildemente una vez que se alza el telón y comienza la vida en el escenario.
¿Usted participa del proyecto educativo-formativo Escénica que lidera Gerardo Blanco?
Me entusiasma mucho este proyecto. A la cabeza está un hombre que respeto y admiro, Gerardo Blanco. Y como hombre de teatro y educador ha construido un diplomado que viene a llenar una carencia enorme que tenía nuestro medio. En Venezuela se estudia teatro o en carreras convencionales, muy teóricas, ceñidas a doctrinas pedagógicas antiguas y con referencias y criterios superados, o en cursos exprés muy introductorios y con poca hondura. No existía un punto intermedio, el diplomado, en donde se amalgamaran conocimientos teóricos con prácticas efectivas, extraídas de la experiencia constante sobre el escenario y no de la simple imposición del taller-montaje. Los programas han sido desarrollados por creadores con mucha experiencia real en la solución artística de problemas estéticos, dramáticos y psicológicos en los procesos teatrales que han abordado. Es entonces diferente el enfoque pues supe un ejercicio documental de enorme significación para quien asume el teatro como oficio. Yo dictaré la cátedra de dirección que ha confeccionado Costa Palamides, un artista con muchos logros en su carrera. Para prepararme he recurrido a un acto revisionista de mi vida. Entender cómo ha sido mi propio proceso de aprendizaje y cuáles son mis certezas y mis dudas para exponerlas con total honestidad. Provengo de una formación en la dirección con maestros como Gerardo Blanco, Marcos Reyes Andrade o Carlos Angola que se formó como director en España con Pilar Miró. Así que mi escuela tiende a la dirección de actores como germen de todo proceso escénico de puesta.

sábado, noviembre 25, 2017

Diversidad cultural venezolana en La Estancia

Una muestra de las colecciones de videos, fotografías y objetos de la Fundación Centro de la Diversidad Cultural vinculadas a manifestaciones con reconocimiento de la UNESCO se exhiben a partir del domingo 26 de noviembre en las instalaciones del Centro Cultural La Estancia.El acto inaugural esta previsto a las 11:00 am con la participación de representantes de la Parranda de San Pedro de Guarenas y Guatire e intérpretes de cantos de arreo y cantos de ordeño.
 La Fundación Centro de la Diversidad Cultural adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Cultura actúa como núcleo focal ante las más recientes convenciones de la UNESCO y sucesivamente año tras año ha impulsado el ingreso de nuestro país a las Listas del Patrimonio Cultural Inmaterial. “Los Diablos Danzantes de Corpus Christi de Venezuela” (2012), “La Parranda de San Pedro de Guarenas y Guatire” (2013), “La tradición oral mapoyo y sus referentes simbólicos en el territorio ancestral” (2014), “Los conocimientos y tecnologías asociados al cultivo y procesamiento de la Curagua” (2015) y “El Carnaval de El Callao: representación festiva de una memoria e identidad cultural” (2016).
 Las distinciones internacionales del Patrimonio Cultural Inmaterial de Venezuela solo han sido posible tras la valoración de su vitalidad y de los esfuerzos que sus portadores realizan permanentemente para su transmisión a las generaciones futuras. Este legado representa invalorables aportes a la diversidad cultural del mundo, además de fomentar el diálogo y el respeto mutuo, en un escenario que pretende el desarrollo sostenible de los pueblos con base a su riqueza cultural.
 Son estas expresiones las que conforman la exposición que PDVSA La Estancia muestra en sus espacios en la oportunidad de hacerse público el anuncio de un nuevo expediente venezolano que espera por evaluación en la UNESCO y que corresponde a “Los cantos de trabajo de llano colombo-venezolanos".

viernes, noviembre 24, 2017

Venezuela nominada para ingresar a las Listas de la UNESCO 2017.

Cantos de trabajo de llano colombo-venezolanos
La décima segunda sesión de la UNESCO correspondiente al Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, que tendrá lugar en Corea del Sur el próximo mes de diciembre, incluye en su agenda el examen de 45 nominaciones de distintos países que serán analizadas para optar a las Listas del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, Salvaguardia Urgente y Buenas Prácticas. Venezuela participa con el expediente “Cantos de trabajo de llano colombo-venezolanos”, presentado desde el pasado año en París.
 Los “Cantos de trabajo de llano colombo-venezolanos” son una práctica de comunicación vocal que contempla melodías cantadas individualmente, a capella, sobre temas de pastoreo y ordeño. La práctica surgió de la estrecha relación entre las comunidades humanas y el ganado vacuno y equino, y está en armonía con las condiciones ambientales y la dinámica de la naturaleza, formando parte del sistema tradicional de cría de ganado de los llanos. Transmitidas oralmente desde la infancia, las canciones son depósitos de las historias individuales y colectivas de los llaneros.
 El citado expediente fue elaborado de manera conjunta entre la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura de Colombia y la Fundación Centro de la Diversidad Cultural de Ministerio del Poder Popular para la Cultura de Venezuela. Esta primera experiencia binacional cuenta con el consentimiento previo, libre e informado de las comunidades de los llanos orientales de Colombia y los llanos occidentales de Venezuela (Apure, Barinas, Cojedes, Guárico y Portuguesa). De ser favorable el examen del Comité Intergubernamental, sería la sexta vez en que la República Bolivariana de Venezuela obtiene este tipo de reconocimiento universal, después de las decisiones favorables de la UNESCO a: “Los Diablos Danzantes de Corpus Christi de Venezuela” (2012), “La Parranda de San Pedro de Guarenas y Guatire” (2013), “La tradición oral mapoyo y sus referentes simbólicos en el territorio ancestral” (2014), “Los conocimientos y tecnologías asociados al cultivo y procesamiento de la Curagua” (2015) y “El Carnaval de El Callao: representación festiva de una memoria e identidad cultural” (2016).
 La reunión en Corea del Sur se efectuará en la isla de Jejú entre los días 4 al 9 de diciembre de 2017. Otros países de América Latina nominados a las Listas son el Estado Plurinacional de Bolivia con en el expediente “Viajes rituales en La Paz durante Alasita”; Cuba con el “Punto”; Panamá con “Procesos artesanales y técnicas de fibras vegetales para talcos, crinejas y pintas para el tejido de sombreros” y Perú con “El sistema tradicional de jueces de agua de Corongo”

jueves, noviembre 23, 2017

"Oscuro, de noche" o la violencia no tiene matices

Para Pablo su Venezuela esta presente
Oscuro, de noche de Pablo García Gámez conquistó el Premio Apacuana de Dramaturgia Nacional que otorga la Compañía Nacional de Teatro 2017.
¿Qué trata su obra premiada con el Apacuana?
Kenny, hijo de Zenobia y Cristóbal, quiere comprase una moto para trasladarse por la ciudad.  Ocurre un hecho violento con Kenny como víctima.  Hay testigos que dan versiones y opiniones sobre el hecho; está la abuela Mercedes a la que no se le puede decir la verdad.  Aparece una serie de prejuicios colectivos: si es motorizado, no anda en buenos pasos; solo existe una religión como tal y el resto es brujería y así por el estilo; todo ello sugiere una reflexión en conjunto sobre la comunidad y nuestros prejuicios.  El tratamiento espacio-tiempo en Oscuro, de noche es muy particular; la pieza tiene un presentador, suerte de juglar-narrador oral; incluso, en el texto, la lengua reflexiona sobre sí misma. Oscuro, de noche es un acto de violencia sobre un motorizado y alude a la ligereza de algunos medios de comunicación que cambian la vida de una familia.
¿Satisfecho? 
No.  Siempre hay otro proyecto que quiero realizar.
¿Cuántos años en Nueva York?
A Nueva York llegué hace largos 23 años, pero voy a Caracas cuando puedo porque tengo familia.
¿Qué pasó con Venezuela?
Venezuela está ahí.  Siempre.  En los genes.  En el pasado.  En el futuro.  
¿Cuantas obras escritas hasta ahora? 
Hasta ahora llevo unas veinte piezas.
 ¿Cuantas premiadas?
Las premiadas, lo cual es muy bueno porque son reconocimientos, hasta ahora son: Blanco: HOLA (Hispanic Organization of Latin Actors), ACE (Asociación de Cronistas del Espectáculo) y premio Proyecto Asunción.  Noche tan linda: HOLA, ACE y premio Proyecto Asunción.  Las damas de Atenea se llevó un HOLA en 2015.  Yo no soy Lupita: HOLA y ATI, Asociación de Teatro Independiente.  Olvidadas, recibió el premio Abniel Marat en el Festival FuerzaFest 2016.  Por Olvidadas y La vieja herida HOLA me otorgó un reconocimiento especial por los logros en dramaturgia en 2017.  Y ahora el Premio Apacuana de Dramaturgia Nacional 2017 para Oscuro, de noche.
¿Por qué en varias de sus obras están presentes las temáticas de la homofobia y la discriminación?
A pesar de reconocer que la discriminación por preferencia sexual está presente en muchas partes, debo señalar que la homofobia ha estado arraigada en la sociedad venezolana al punto de invisibilizarse.  A todo nivel.  Para muchos, lo primero que les viene a la mente cuando quieren agredir a alguien es gritarle ’marico’ Hay personas que justifican tales actitudes diciendo que es parte de nuestra cultura; otros no reconocen cuán discriminadores son e invocan el lugar común de ‘hasta tengo amigos maricos’. A todo nivel, repito. Lo que empieza a ser verbalizado termina proyectándose a niveles físicos y pasa a ser normal: en mis tiempos, muchos tenían como entretenimiento pasar por la avenida Libertador con el fin de agredir a los travestis; la opinión general era que los travestis eran personas a medias. Cuando la víctima de un hecho de violencia es homosexual o lesbiana, muchos apelan a ‘él/ella se lo buscó’.  
¿Qué ha pasado con el cine?
En este momento pienso en el teatro, tanto en el aspecto de la dramaturgia como en la investigación, en particular la relación performance-audiencia. Cuando no estoy escribiendo un texto, estoy buscando información sobre el teatro hispano y su relación con el público.  Claro, el cine es un reto y, de hecho, varias de mis piezas tienen un tono cinematográfico; si se diera, sería excelente, pero actualmente no lo estoy buscando.  Ojalá y él me encuentre a mí.
¿Cuáles obras suyas se han montado en Caracas?
En Caracas se presentó Oasis Pub, escrita junto con Elio Palencia.  En 2016 se realizó en la Galería de Arte Nacional la lectura dramatizada de Olvidadas con mis admiradas Francis Rueda y Aura Rivas, dirigida por Palencia.  El 26 de junio 2017, Oasis Pub se iba a presentar en el Teatro Principal producido por la Escuela de Teatro Ramón Zapata, de Valencia, pero por motivos “guarimbísticos” no se pudo.  Me queda la satisfacción de que a la gente de Valencia le interesó y produjo ese texto.
¿Repetiría de nuevo ese exilio y esa lucha para alcanzar metas? 
El exilio es una de las situaciones más complejas por las que puede atravesar un ser humano.  Es fuerte cuando debes decidir si salir o quedarte, pero viviendo en la alteridad.  Al formar parte de la diáspora, eres de aquí y de allá y a la vez no lo eres.  Vives en un estado liminal.  Cambia el panorama: por ejemplo, experimentas la xenofobia desde el otro lado, te conviertes en un otro. Tienes que tomar las riendas de tu vida y asumirte: se limitan los grises y si, por ejemplo, quieres que reconozcan la unión entre parejas del mismo sexo, tienes que ser partícipe. Una de las cosas más particulares que me sucedió aquí, en Nueva York, fue introducir una demanda a la Corte Federal para que reconocieran civilmente la unión de 24 años con mí pareja.  
¿Ya es ciudadano estadounidense?
No, soy ciudadano venezolano. Hace poco comencé a hacer las diligencias porque se siente un retroceso en cuanto a logros de las minorías. Hay ansiedad en el ambiente.
-¿Cómo sobrevive?   
La pegaste cuando dices “sobrevive” porque ando corriendo todo el tiempo. Actualmente soy profesor adjunto en City College y Brooklyn College de CUNY. Soy profesor de español.  En este momento estoy organizando lo que será mi tesis doctoral, revisando y seleccionando material sobre piezas contemporáneas del teatro hispano que apuntan a la memoria colectiva: aquí también se sufre de amnesia… es lamentable que se sepa poco de la historia del teatro en español de Nueva York.  También soy voluntario en un proyecto de GED: doy clases a adultos para que obtengan su diploma de secundaria. Pero a comienzos de año me otorgaron dos becas: IUPLR Mellon Fellowship y la Graduate Center Dissertation Fellowship para que realice investigaciones y complete la tesis doctoral en mayo 2018.
¿Qué pasa con los otros venezolanos que hacen teatro y viven en Nueva York?
Los venezolanos que hacen teatro están haciendo teatro. Lo que quiero decir es que los paisanos están entregados de lleno a sus respectivos proyectos lo que limita para compartir experiencias e incluso, diseñar proyectos. Ocasionalmente he tenido la oportunidad de ver trabajos interesantes en los que intervienen venezolanos.



miércoles, noviembre 22, 2017

Recordando a Rafael Guinand

El elenco de Luis Domingo González.
El homenaje oportuno al escritor y artista Rafael Guinand, por parte de la Compañía Nacional de Teatro (CNT), termina. Queda en el repertorio de la institución -fundada y puesta en marcha según los decretos 133 y 134 del 22 de mayo de 1984- su obra El rompimiento, la cual será escenificada, seguramente, en temporadas posteriores, en cualquiera de las tres versiones logradas por Luis Domingo González, Livia Méndez y Arturo Santoyo, quienes hicieron sus primeras presentaciones en el teatro Nacional, en un patio de la casa Natal del Libertador y en la caraqueña plaza Bolívar, con desenfadado talento actoral por parte de Citlaly Godoy, Zair Mora, Randimar Guevara, Rosana Marín, Jhuraní Servellon, Andy Perez, Angel Pelay, Wahari Meléndez, Nitay de la Cruz, Juan Manuel Pérez Livia Méndez, Edilsa Montilla, Juliana Cuervos, Ludwig Pineda, Francisco Aguana, Orlandys Suarez, Dayana Cadenas Varinia Arráiz, Kala Fuenmayor, Maria Tellis, Trino Rojas, Kelvin Zapata, Larry Castellanos, Sandra Moncada, Ana González, Yaimira Martínez, Keudy López, Julio Enrique García y Marcela Lunar.
Este rescate del sainete venezolano no es más que la oportuna y sensata revisión de los estatutos de la CNT, la cual fue creada, precisamente, para apoyar la labor de los profesionales que han contribuido al desarrollo del teatro venezolano, así como propiciar la promoción y capacitación de los nuevos valores, ya que en repertorio debe incluirse la mejores obras del teatro criollo e internacional para el disfrute del público en todo el país. Se impone, pues, una temporada por varias ciudades de la geografía política y cultural de Venezuela.
IMITACIÓN CRÍTICA
No hay que olvidar que, como apunta la ensayista y especialista Mireya M. Vásquez Tortolero, que desde una perspectiva paródica, el sainete –obra corta cómica o burlesca del teatro clásico español-surge como correctivo cómico y crítico porque desmonta la noción directa y el enmascaramiento se devela. El sainete es, pues, una imitación irónica con distancia crítica. Aunque, en definitiva, es posible que el sainete ponga en el escenario las culturas marginales o periféricas y la potenciación del efecto paródico e irónico a través de la hipérbole en la construcción de los personajes caricaturescos.
Por ello, Rafael Guinand (Caracas, 1881-1957) desarrolla El rompimiento en la clase social media baja de una Venezuela de principios del siglo XX, donde plasman personajes de costumbres poco cultas. Sus sainetes llegaron a parodiar situaciones sociales y retratar tipos característicos cuyo perfil fue ironizado e invertido, lo cual lo convirtió en el más importante creador de personajes populares en la Caracas de su época y uno de sus mejores intérpretes en escena.
Sus personajes están arraigados en las zonas marginales o arrabaleras de la capital, precisamente cuando los derechos humanos, especialmente los de las mujeres no eran reconocidos ni tomados en cuenta, lo cual cambia a mediados de los años 40, con la reforma del Código Civil y el desarrollo social, político y económico que exigía mucha mano de obra, para lo que la mujer fue adecuada y utilizada.
En El rompimiento, estrenado en el Teatro Nacional de Caracas el 05 de enero de 1917, se muestra la doble moral expuesta a través del personaje caricaturesco Esparragosa, que es la excusa para representar las costumbres éticas y morales imperantes en la primera década del siglo XX en la capital. Detrás de este sainete se oculta una sátira aguda sobre el tipo de vida que hacían las madres y las niñas casaderas, el lleva y trae de los vecinos, el jovenzuelo que enamoraba a unas cuantas mujeres y a pesar de todo queda airoso de sus enredos.
La pieza de desenvuelve en la sala de una casa de familia de clase media baja, en la parroquia San José del año de 1912. El vestuario de los personajes va con la época. En el curso de la acción, en el seno de la familia Mota, se muestra la trampa de que es objeto Tomasita, sobrina de Ramona e Hilario, por parte de Narciso Esparragosa. Éste le hace creer a la joven que se casará con ella después de dos años de noviazgo, para así evitar los comentarios de la vecindad. Esparragosa es descubierto, por su doble juego amoroso cuando Catalina Mijares, amiga de Ramona, llega a la casa de ésta y en medio de la conversación queda en claro la situación que dicho individuo vive en las dos familias, además de estar engañando también a la hermana de Braulio, quien trabaja en la casa de los Mota. Quien asa dos conejos corre el riesgo de que uno se le queme, dice la moraleja popular.
Guinand fue, pues, uno de los mejores exponentes de las costumbres y características de la Venezuela de la primera mitad del siglo XX, dando así fuerza al costumbrismo criollo. Se reseña que en mayo de 1915 estrenó su obra Amor que mata, donde también actuó y fue un éxito de público. Hacia 1938, El rompimiento se llevó al cine y es una de las primeras películas sonoras venezolanas.
TRIPLETA DE EMOCIONESVimos, pues, como es nuestro trabajo, los tres montajes de El rompimiento de 2017.Abrimos fuegos, por así decirlo, con el montaje encomendado al director y actor Luis Domingo González quien nos había advertido que para “su entendimiento y capacidad”, el sainete bien escrito tiene una estructura teatral universal y mantiene una total vigencia para el público venezolano por la viveza criolla de sus personajes, como lo había detectado especialmente con El rompimiento. Su montaje resultó ser “tradicional” y su elenco cuidó mucho a sus personajes porque debían adecuarse al lenguaje y maneras sociales de la época. Se mostró al público, primero, en el teatro Emma Soler, de Los Teques, y después hizo sus presentaciones en el teatro Nacional, sede artística de la institución productora. “No acostumbro explicar lo que hago en el teatro y dejo al público que lo disfrute”, nos dijo previamente.
Y tiene razón González, pues su trabajo con la pieza de Guinand fue transparente y respetuoso de la esencia del texto, buscando un montaje tradicional, sin mayores alteraciones y cuidando el purismo de los personajes y sus actores, sin caer en exageraciones.
Después de haber visto los dos otros dos montajes posteriores, creo que esta versión de González es la más depurada, la que más exigió a sus intérpretes. Citlaly Godoy, Andy Perez y Nitay de la Cruz son un trío fundamental del espectáculo por sus virtuosismos histriónicos y su capacidades para improvisar, como los vimos en la capital mirandina, en un pre estreno, cuando se rompió el zapato derecho de Esparragosa y fue cubierto el incidente en medio de una habilidad de las manos de sus compañeros y las inteligentes morcillas aplicadas.
Arturo Santoyo, el más joven de los puestistas, quien trabajó con una puesta en escena no tradicional, no dudó en afirmar que el sainete, y en particular El rompimiento, es una pieza teatral de alto contenido critico a la sociedad de su tiempo y que también alude a la época actual venezolana, por su arquetipos, “porque seguimos siendo los mismos, cien años después. Hemos cambiado en el vestuario y en la música, pero las costumbres son las mismas. Mi montaje sale de los espacios escénicos tradicionales y buscar llegar o contactar al público más directamente. Lo debo mostrar en una casa colonial, en su patio central. Mi elenco ya captó la esencia de los personajes y lo que pretendía el autor”
Y lo consiguió. Nada menos que en un patio de la casa natal del Libertador lo mostró, pero cambió el sexo de Braulio y duplicó a Catalina, además, y exacerbó las caracterizaciones de los otros personajes, sin caer en la payasería, lo cual habría sido fatal. Quizás por los apuros típicos de los estrenos se olvidó del público, cosa rara, no estudió la correcta y comoda posición o ubicación de los espectadores, quienes tuvieron que permanecer esos 60 minutos parados y poder captar o conseguir la mejor visual. Es muy significativo que haya llevado el teatro a los lares o aposentos de Simón Bolívar, pero quizás se deba controlar, para otras ocasiones, la cantidad y la ubicación de los espectadores, parados o sentados en el piso, para mayor y mejor disfrute, porque el teatro se hace para la audiencia, al menos eso se espera con los sainetes. Nos satisfizo el trabajo de Keudy López encarnando al borrachito Hilario, y la performance de Varinia Arráiz como la crédula Ramona.
La directora y actriz Livia Méndez, vinculada a la CNT en la temporada de 1986, y quien ahora llevó su montaje musical a la plaza Bolívar, considera que el sainete es un pieza breve jocosa y tradicionalmente popular, “nunca pierde vigencia porque refleja siempre la realidad y retrata los arquetipos sociales”. Su montaje se exhibió en la plaza Bolívar caraqueña, donde sus actores además cantaron sus textos, durante la escenificación de una improvisada retreta con orquesta. Sus actores son “una maravilla” y así lo demostraron al público en la tarde de aquel histórico 19 de noviembre. Fue una función mágica, a pesar del sol y otras incomodidades naturales.
Aquello fue una fiesta popular por la habilidad del elenco convocado, donde los aplausos se los repartieron entre Francisco Aguana, como el desenvuelto Esparragosa, y Ludwid Pineda en un desopilante borrachito Hilario, compitiendo con Juliana Cuervos en su desenfadada Catalina como una cupletera en plan de venganza. Creemos que otras funciones en la plaza Bolívar deben reubicar mejor los actores y al público para la comodidad de ambos componentes básicos del espectáculo, lo cual es fácil de resolver.
El rompimiento está, pues, muy vigente, 100 años después. Y aquí recordamos las palabras que José Simón Escalona dijo en ocasión del montaje que con la CNT presentaron de El rompimiento de Guinand y Salto atrás de Leo, en la temporada de 1986: Los sainetes venezolanos no pudieron evolucionar desde su sencillez humorística hasta convertirse en grandes obras del mejor teatro nacional porque una inmigración extranjera los arrinconó y los suplantó con el teatro que era moda en Europa y Estados Unidos, a mediados de los 40.

Pablo García Gámez ganó Premio Apacuana de teatro venezolano

Pablo el venezolano que ganó el galardón.
El dramaturgo venezolano Pablo García Gámez  ganó el Premio Apacuana de Dramaturgia Nacional 2017, por su texto Oscuro, de noche según el veredicto entregado por las autoridades de la Compañía Nacional de Teatro (CNT), institución adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Cultura.
 El mencionado documento puntualiza que  la  CNT en la búsqueda de estimular la creación de obras que reconozcan los avances del lenguaje de la dramaturgia y nuestra identidad, realizó la tercera edición del Premio Apacuana de Dramaturgia Nacional 2017, dirigido a “la pluma de autoras y autores venezolanos y extranjeros con temáticas relacionadas con el proceso liberador, las acciones de paz y cooperación en la búsqueda de nuevos lenguajes y de profundizar la identidad y lo que hemos logrado durante las dos últimas décadas en el país” cuya convocatoria inició el pasado 28 de agosto y finalizó el 31 de Octubre de 2017, con un total de 15 textos dramatúrgicos postulados.
El jurado encargado de evaluar y elegir las obras ganadoras estuvo integrado por los escritores y directores de teatro Paúl Williams, José Gabriel Núñez y Elio Palencia, quienes el día miercoles 22 de Noviembre de 2017 se dieron cita en las instalaciones del MPPC para evaluar las obras participantes y deliberar la obra ganadora.
El jurado por unanimidad declaró como ganadora a la pieza Oscuro, de noche de la autoría de Pablo García Gámez, por haber concebido una estructura dramática dotada de unos elementos adecuadamente articulados con un interesante manejo de la relación tiempo-espacio, que conforma una propuesta ágil, sugerente y de singular teatralidad. Cabe destacar la pulcritud en el uso del lenguaje, así como también la creación de personajes claramente perfilados, que consolidan el valor de la pieza”.         
Además el Jurado decidió el otorgamiento de dos menciones especiales entre las obras restantes dada su alta calidad dramatúrgica, recomendando su publicación y promoción: De por qué Ana Rosa Colmenares casi mató a Greta Pitres, por el amor de Edgar Padrón (Folletín teatral) de César Rojas y Mercdonalds de la autoría de Jorge Cogollo.
Pablo García Gámez es dramaturgo y profesor venezolano, actualmente se encuentra preparando su disertación doctoral sobre Al margen: Teatro y comunidades hispanas en Nueva York 1997-2011, en CUNY, Nueva York.  Ha recibido reconocidos premios: HOLA, ACE, ATI, Proyecto Asunción y Abniel Marat por sus piezas Blanco, Las damas de Atenea, Noche tan linda, La vieja herida, Olvidadas y Yo no soy Lupita. Su pieza Noche tan linda fue publicada en la revista Conjunto #175.   
 El galardón incluye el montaje de la pieza ganadora Oscuro, de noche para ser estrenada el venidero año 2018, bajo la producción de la Compañía Nacional de Teatro y formará parte del repertorio de montajes de la compañía. Este concurso que se llevó a cabo por primera vez en el año 2015 por parte de la Compañía Nacional de Teatro , de la mano del Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC), es parte de las políticas de fortalecimiento de la dramaturgia nacional y para enaltecer  la capacidad creativa y la producción artística criolla.

Funkatonic en el Teresa Carreño

La agrupación musical caraqueña FunKatonic, llenará de funk, soul, r&b y blues los espacios alternativos del Teatro Teresa Carreño, con una presentación en Utopía  Bohemia Bar este próximo jueves 30 de noviembre, en el marco del Festival Jazz Venezuela.
Después de un año y medio de inactividad y luego de sus exitosos espectáculos Winehouse Back To Soul y Back to Soul: canciones de alma negra (2013-2015) que rinden tributo a grandes exponentes de estos géneros afroamericanos, que revolucionaran la historia de la música contemporánea, la agrupación FunKatonic vuelve a los escenarios de Caracas con una nueva propuesta, nuevos integrantes y estrenando nuevo repertorio, dentro de su estilo habitual.  La banda viene presentándose desde el año 2013 en distintos escenarios de la ciudad capital como: La Fundación Celarg, el Teatro Urban Cuplé, Hard Rock Café Caracas, y Discoteca The Place además de participar como invitados en festivales como Festival Micro Teatro (2014) y Pasa la Hoja (2014 y 2015).Y está integrada por Sinaí (voz principal) Arturo Ramírez (cajón flamenco/batería) Luis Contreras (guitarra y dirección musical) Yosman Albarracín (bajo y coros). 
El espectáculo, entrada libre,  se presentará a partir de las 8:00 de la noche en Utopía Bohemia Bar (Teatro Teresa Carreño, Nivel Corchea, Terraza Sala Ríos Reyna)  como parte de la programación del Festival de Jazz Venezuela a realizarse del 26 de noviembre al 3 de diciembre en los espacios del Teatro Teresa Carreño.
Si desean mayor información sobre los próximos shows de la banda o ponerte en contacto con ellos, escribe a sinaiaproducciones@gmail.com o comunícate por los teléfonos. También puedes seguirlos en sus redes sociales: @Funkatonicmusic


domingo, noviembre 19, 2017

El teatro venezolano se muda a Guanare

Un evento que tiene 35 años de continuidad.
Para este año 2017, el Festival de Teatro de Occidente, en Guanare, organizado por la Compañía Regional de Teatro del Estado Portuguesa y el Teatro Estable de Portuguesa arribará a su trigésima quinta edición y su director general Carlos Arroyo anunció la programación, pero antes resaltó el generoso apoyo de los organismos culturales del Estado venezolano, como el Ministerio del Poder Popular para la Cultura y la Compañía Nacional de Teatro, entre otros entes oficiales.
Además hay una programación infantil a las 3 pm, en las comunidades, todos los días y a las 9 de la noche, mientras que la programación musical y de espectáculos de circo se realizará en el espacio La Perra que llora.
Es muy importante destacar el sentido experimental que siempre ha caracterizado al Festival de Teatro de Occidente, “por eso es un festival en movimiento y que este año lo dedicamos por entero a la dramaturgia venezolana. Ya que todas las obras son escritas por autores nacionales, incluyendo los espectáculos de danza”.
BALANCES Y PROYECTOS
¿Qué balance puede hacer respecto a estos 35 años que alcanza el festival y de cómo ha logrado tener vigencia?
El resultado es positivo. Haber sembrado el Festival y haber conformado una familia centroccidental que año tras año espera encontrarse por medio del evento es realmente positivo. Somos una ventana latinoamericana para el teatro en Venezuela. Un sin número de compañeros espera por esta vitrina. Nos hemos convertido en referencia. Grandes figuras del teatro de América Latina han pasado por los escenarios de Portuguesa, Barinas, Lara, Yaracuy, incluso por Cojedes, cuando trabajamos con ese estado. Si bien, Guanare es una ciudad pequeña, el festival se hizo tradición y gracias a este evento logramos construir un centro teatral con dos salas de teatro, depósito, biblioteca y centro de documentación.
¿Cuál ha sido la clave?
La constancia, el trabajo en equipo, la no desesperanza, el sacarle provecho a las dificultades… no todo ha sido color de rosa, sin embargo, levantamos el telón y en ese momento sentimos una gran felicidad. Al subir el telón aportamos desde nuestra pequeña trinchera a la construcción de un país que tiene que soñar a través del teatro. Detrás del festival se encuentra un gran equipo humano, de hombres y mujeres que han fundado bloque a bloque este espacio.
¿Metas y proyectos?
Seguir siendo una ventana para el mundo y América Latina, esa siempre será nuestra intención… que el mundo pueda observar el teatro que se produce en Venezuela. Hay que reconocer que el teatro venezolano tiene que avanzar en la conquista de escenarios internacionales, eso depende del esfuerzo que despliega el teatro venezolano y del estímulo político-gerencial del Ministerio, Gobernaciones y Alcaldías, en función de posicionar nuestro lenguaje teatral, cómo lo abordamos y cómo es su sonoridad…sin obviar la interacción con el mundo, ya que por más pequeño que sea un lenguaje, siempre es importante observar los fenómenos de esos pueblos que, con voz propia, interpretan su quehacer cultural.
PROGRAMACIÓN
Lunes 20/11/17: Centro Teatral Herman Lejter. Inauguración 7:00 p.m con el espectáculo de danza contemporánea Blanco de orilla, Unidad de creación Artística de Danza- Unearte-Ceca Portuguesa.
Martes 21/11/17 y Miércoles 22/11/17/ Sala Federico Collado/ 6:00 pm. Zamora, por aquí pasó de Aníbal Grunn- CNT, dirección Carlos Arroyo. Sala Alberto Ravara/ 8:00 pm. Criminales de Reinaldo Hidalgo, Teatro de la Ópera de Maracay, dirección Reinaldo Hidalgo.
Jueves 23/11/17/Sala Federico Collado/ 6:00 pm/Cuentos de guerra para dormir en paz de Karin Valecillos, Cía. Regional de Teatro de Portuguesa, dirección Aníbal Grunn.
Jueves 23/11/17 y viernes 24/11/17/Sala Alberto Ravara/ 8:00 pm/El hombre de la rata de Gilberto Pinto, Teatrela, dirección Costa Palamides.
Viernes 24/11/17 y sábado 25/11/17/ Sala Federico Collado/6:00 pm, Estoy aquí, espectáculo de danza teatro del grupo Caracas Roja, dirección Rafael Nieves.
Sábado 25/11/17/Sala Alberto Ravara/8:00 pm, Piano de cola de Manuel Manzanilla-Batahola, dirección Mayeli Delfín.

María Fernanda Lairet ganadora en los Global Art Awards en Dubai

El pasado 11/17/17 fueron anunciados los ganadores de los premios internacionales para las artes visuales  Global Art Awards  en el Burj Khalifa, Armani Hotel Dubai. 
La artista visual y fotógrafa venezolana María Fernanda Lairet resultó ganadora en la categoría Street Art con su collage visual de papel moneda “Dubai-Lairet”. El simbolismo y los valores espirituales de los billetes fueron recreados, superpuestos, derivados y "geometrizados" para lograr una interpretación particular del patrimonio cultural de los Emiratos Árabes Unidos.
El jurado estuvo conformado por respetados profesionales del arte, coleccionistas, galeristas, críticos y emprendedores, así como miembros del Middle East Art Collector Association entre los cuales figuran: Mahmood Bin Karam Al Farsi (UAE), Sophie Neuendorf (USA), José Ignació Ruiz Caparrós (China), Cristoph Noe (Hong Kong), Satoshi Maruhashi (Japan), Daryl Goh (Singapore), Jean Minguet (France), Ghada Kunash (UAE) y Joobin Bekhrad (Toronto).
 Lairet, quien se encuentra residenciada en Georgia - USA cursando estudios en el Savannah College of Art and Design - SCAD, en su afán por innovar y buscar nuevas maneras de acercarse al público, ha recurrido a nuevos formatos, instalaciones y juegos arquitectónicos que interactúan con el espacio, la luz y el color. 
Una de sus series más conocidas, Narrativas Globales, evidencian una transformación hacia la abstracción geométrica mediante la combinación de formas simples y composiciones subjetivas sobre espacios irreales, que buscan expresar el proceso de desaparición del valor del papel moneda.
 Este importante reconocimiento de Lairet coincide con la instalación de una de sus series en el Aeropuerto de Silicon Valley en la ciudad de San José - California, uno de los centros más importantes de innovación tecnológica con casi 11 millones de pasajeros al año.
Además, la artista ha sido seleccionada por la revista Nashville Arts Magazine como una de las fotógrafas del año y cuyo trabajo será publicado en la edición de diciembre 2017.
María Fernanda cuenta con un extenso portafolio que integra obras pictóricas, series fotográficas y collages virtuales de delicada estética donde integra lenguajes que buscan romper barreras entre lo artesanal e industrial y que la han hecho una referencia en el arte latinoamericano. 



sábado, noviembre 18, 2017

El director es el jardinero del teatro

José Tomás Angola Heredia, actor, autor, director y maestro,ademas venezolano.
José Tomás Angola Heredia tiene sendos retos profesionales por delante: estrenar otra de sus obras teatrales y asumir la cátedra de dirección en el diplomado que organiza Escénica. Además tiene criterios propios y no escatima palabras reflexivas para hacerlos conocer, por aquello de que el teatro es el único lugar donde el hombre puede pensar en libertad, como decía Arthur Miller.
¿Desde cuando en estos avatares del teatro?, le preguntamos.
Debuté profesionalmente en 1991, de la mano de Gerardo Blanco y el grupo Bagazos, con la pieza Cupo limitado del mexicano Tomás Urtusástegui. Eso fue en el desaparecido Teatro Cadafe. Pero la primera obra que estrené como dramaturgo y director fue en 1992, en la Sala Alberto de Paz y Mateos, también con Bagazos. Se llamaba Los seres sobre las camas. Es decir, 26 años trepado en un escenario como actor y 25 como dramaturgo y director, intentando crear.
¿Satisfecho de lo logrado?
Los artistas no solemos estar satisfechos con nuestra propia obra. Me siento contento con el trabajo que he hecho, pero no satisfecho. Esa insatisfacción, esas ganas de decir más, de subir un peldaño más en la ruta hacia la excelencia, las ansias por explorar nuevos territorios, herramientas, lenguajes, ese deseo por hacer reflexionar y sentir al espectador es lo que espero me mantenga al menos otros 26 años sobre las tablas. 
¿Qué hace en estos momentos?
Con mi grupo, La Máquina Teatro, nos encontramos ensayando mi más reciente pieza, Ningún hombre es una isla, que estrenamos en enero de 2018 en la Asociación Cultural Humboldt. Es una pieza que toma la figura de Ernest Hemingway en sus últimos años, en su finca en Cuba, para adentrarnos en un tema que ha sido constante en mi escritura: el valor ante la vida y el valor ante la muerte. También subyacen otros argumentos: la ficción literaria como remedo de Dios y la creación, y el derecho que tenemos a ser felices. Me acompañan en este aventura mi hermano en el arte José Manuel Vieira y Andrea Miartus. Produce el querido amigo Carlos Silva. Protagonizo y dirijo. Con piezas tan personales, me gusta tener el control creativo total para presentar un discurso que entre en la definición de teatro de autor. Es un proyecto que se vale en gran medida del video mapping y la escenografía virtual. Tengo varios años explorando el camino de las nuevas tecnologías aplicadas al teatro. Y somos pocos los que hacemos eso en Venezuela.  
¿El dramaturgo nace o se hace?
Ambos caminos se complementan y son requeridos para desarrollar una carrera como dramaturgo. Se viene a este mundo con un equipaje, el talento, que mueve la pluma y la fantasía. Pero dejado todo a la intuición, el trabajo se estanca o queda trunco. Con el estudio y la preparación se adquieren las técnicas para explotar ese talento hasta sus últimas consecuencias.
¿El director nace o se hace?
Quizá aquí la pregunta es más difícil de responder. Los talentos originales asociados al director o al puestista son más difusos. Se requiere de sensibilidad, de capacidad reflexiva y sentido de la comunicación. Un director debe ser un gran lector, no un escritor. Su oficio está más cercano al del jardinero, que no crea las flores pero de él depende que surjan y crezcan. Luego en el estudio se aprenden las claves para traducir la palabra en imagen, para inspirar las atmósferas, para acertar los ritmos y engranar los sentimientos. Para ensamblar la sinfonía, aunque a diferencia del director de orquesta, en el teatro el director debe desaparecer humildemente una vez que se alza el telón y comienza la vida en el escenario
¿Cómo se dispones a dar su cátedra de dirección en Escénica?
Me entusiasma mucho este proyecto. A la cabeza está un hombre que respeto y admiro, Gerardo Blanco. Y como hombre de teatro y educador ha construido un diplomado que viene a llenar una carencia enorme que tenía nuestra medio. En Venezuela se estudia teatro o en carreras convencionales, muy teóricas, ceñidas a doctrinas pedagógicas antiguas y con referencias y criterios superados, o en cursos exprés muy introductorios y con poca hondura. No existía un punto intermedio, el diplomado, en donde se amalgamaran conocimientos teóricos con prácticas efectivas, extraídas de la experiencia constante sobre el escenario y no de la simple imposición del taller-montaje. Los programas han sido desarrollados por creadores con mucha experiencia real en la solución artística de problemas estéticos, dramáticos y psicológicos en los procesos teatrales que han abordado. Es entonces diferente el enfoque pues supe un ejercicio documental de enorme significación para quien asume el teatro como oficio. Yo dictaré la cátedra de dirección que ha confeccionado Costa Palamides, un artista con muchos logros en su carrera. 
¿Cómo se preparó para esa docencia?
Para prepararme he recurrido a un acto revisionista de mi vida. Entender cómo ha sido mi propio proceso de aprendizaje y cuales son mis certezas y mis dudas para exponerlas con total honestidad. Provengo de una formación en la dirección con maestros como Gerardo Blanco, Marcos Reyes Andrade o Carlos Angola que se formó como director en España con Pilar Miró. Así que mi escuela tiende a la dirección de actores como germen de todo proceso escénico de puesta.
¿Está esperanzado en el avance del teatro venezolano?
El teatro en Venezuela está sometido a una profunda crisis a lo interno y a lo estructural. Es decir una crisis sistémica. Después de venir de una etapa en donde el Estado fue la plataforma financiera que permitía la creación y la experimentación, el proceso se revierte y ahora el Estado es el principal obstáculo para el desarrollo artístico libre. No solo es un asunto de subsidios y promoción, que ya no los dan o son usados para penalizar y castigar, hablamos de salas que se programan por criterios políticos, de cierre de grandes iniciativas como los festivales internacionales de teatro o espacios que eran sedes de agrupaciones y ahora están inoperantes, del uso del arte teatral como un simple mecanismo de propaganda y manipulación ideológica. Ante esa realidad el verdadero artista está enfrentado a una dualidad con la que es muy difícil lidiar: trabajar para comer y trabajar para crear. Muchos quisieran hacer Hamlet o Fuenteovejuna, pero deben montar comedias ligeras e intrascendentes en aras de convocar al mayor público posible pues la taquilla es el sustento. 
Toda crisis es una oportunidad. La destrucción del teatro emprendida desde el gobierno debería ser un punto de inflexión para decidir nosotros el "parricidio" artístico. Desprendernos del "papá" Estado y proponer un camino propio, honesto y gestado por y para nosotros y nuestras audiencias. Lejos del chantaje gubernamental y la claudicación moral. Obviamente eso pasa por redefinirse en los alcances de las producciones y las posibilidades reales de la producción ejecutiva. Sustituir con creatividad lo que antes permitía el dinero. Me imagino que es un reto parecido al que se enfrentaron los creadores alemanes cuando ascendió el nazismo al poder. Y de allí emergieron Bertold Brecht o Peter Weiss. Pero esa reinvención solo ocurrirá cuando dejemos atrás egos y envidias, esa noción primitiva de la tribu que nos aísla en grupúsculos que se miran el ombligo en vez de integrar esfuerzos y vernos solidariamente como gremio. Lastimosamente la grotesca lucha por el poder que se observa en la política, se replica en el teatro con ganancias y cuotas bastante risibles, como a quien le dan más temporadas en una determinada sala o lograr más espacio en los pocos medios de comunicación que quedan.
Sin embargo tengo fe en el teatro venezolano porque tengo fe en sus creadores. Los veo día a día sobre las tablas, batallando contra el demonio de mil cabezas que habita fuera de la puerta de la sala. Ellos siguen ahí, a pesar de los muchos que se han ido, ellos siguen ahí y cada noche hacen subir el telón para luego salir victoriosos con el enorme premio, único premio cierto en este oficio: el aplauso del público.