viernes, noviembre 24, 2017

Venezuela nominada para ingresar a las Listas de la UNESCO 2017.

Cantos de trabajo de llano colombo-venezolanos
La décima segunda sesión de la UNESCO correspondiente al Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, que tendrá lugar en Corea del Sur el próximo mes de diciembre, incluye en su agenda el examen de 45 nominaciones de distintos países que serán analizadas para optar a las Listas del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, Salvaguardia Urgente y Buenas Prácticas. Venezuela participa con el expediente “Cantos de trabajo de llano colombo-venezolanos”, presentado desde el pasado año en París.
 Los “Cantos de trabajo de llano colombo-venezolanos” son una práctica de comunicación vocal que contempla melodías cantadas individualmente, a capella, sobre temas de pastoreo y ordeño. La práctica surgió de la estrecha relación entre las comunidades humanas y el ganado vacuno y equino, y está en armonía con las condiciones ambientales y la dinámica de la naturaleza, formando parte del sistema tradicional de cría de ganado de los llanos. Transmitidas oralmente desde la infancia, las canciones son depósitos de las historias individuales y colectivas de los llaneros.
 El citado expediente fue elaborado de manera conjunta entre la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura de Colombia y la Fundación Centro de la Diversidad Cultural de Ministerio del Poder Popular para la Cultura de Venezuela. Esta primera experiencia binacional cuenta con el consentimiento previo, libre e informado de las comunidades de los llanos orientales de Colombia y los llanos occidentales de Venezuela (Apure, Barinas, Cojedes, Guárico y Portuguesa). De ser favorable el examen del Comité Intergubernamental, sería la sexta vez en que la República Bolivariana de Venezuela obtiene este tipo de reconocimiento universal, después de las decisiones favorables de la UNESCO a: “Los Diablos Danzantes de Corpus Christi de Venezuela” (2012), “La Parranda de San Pedro de Guarenas y Guatire” (2013), “La tradición oral mapoyo y sus referentes simbólicos en el territorio ancestral” (2014), “Los conocimientos y tecnologías asociados al cultivo y procesamiento de la Curagua” (2015) y “El Carnaval de El Callao: representación festiva de una memoria e identidad cultural” (2016).
 La reunión en Corea del Sur se efectuará en la isla de Jejú entre los días 4 al 9 de diciembre de 2017. Otros países de América Latina nominados a las Listas son el Estado Plurinacional de Bolivia con en el expediente “Viajes rituales en La Paz durante Alasita”; Cuba con el “Punto”; Panamá con “Procesos artesanales y técnicas de fibras vegetales para talcos, crinejas y pintas para el tejido de sombreros” y Perú con “El sistema tradicional de jueces de agua de Corongo”

jueves, noviembre 23, 2017

"Oscuro, de noche" o la violencia no tiene matices

Para Pablo su Venezuela esta presente
Oscuro, de noche de Pablo García Gámez conquistó el Premio Apacuana de Dramaturgia Nacional que otorga la Compañía Nacional de Teatro 2017.
¿Qué trata su obra premiada con el Apacuana?
Kenny, hijo de Zenobia y Cristóbal, quiere comprase una moto para trasladarse por la ciudad.  Ocurre un hecho violento con Kenny como víctima.  Hay testigos que dan versiones y opiniones sobre el hecho; está la abuela Mercedes a la que no se le puede decir la verdad.  Aparece una serie de prejuicios colectivos: si es motorizado, no anda en buenos pasos; solo existe una religión como tal y el resto es brujería y así por el estilo; todo ello sugiere una reflexión en conjunto sobre la comunidad y nuestros prejuicios.  El tratamiento espacio-tiempo en Oscuro, de noche es muy particular; la pieza tiene un presentador, suerte de juglar-narrador oral; incluso, en el texto, la lengua reflexiona sobre sí misma. Oscuro, de noche es un acto de violencia sobre un motorizado y alude a la ligereza de algunos medios de comunicación que cambian la vida de una familia.
¿Satisfecho? 
No.  Siempre hay otro proyecto que quiero realizar.
¿Cuántos años en Nueva York?
A Nueva York llegué hace largos 23 años, pero voy a Caracas cuando puedo porque tengo familia.
¿Qué pasó con Venezuela?
Venezuela está ahí.  Siempre.  En los genes.  En el pasado.  En el futuro.  
¿Cuantas obras escritas hasta ahora? 
Hasta ahora llevo unas veinte piezas.
 ¿Cuantas premiadas?
Las premiadas, lo cual es muy bueno porque son reconocimientos, hasta ahora son: Blanco: HOLA (Hispanic Organization of Latin Actors), ACE (Asociación de Cronistas del Espectáculo) y premio Proyecto Asunción.  Noche tan linda: HOLA, ACE y premio Proyecto Asunción.  Las damas de Atenea se llevó un HOLA en 2015.  Yo no soy Lupita: HOLA y ATI, Asociación de Teatro Independiente.  Olvidadas, recibió el premio Abniel Marat en el Festival FuerzaFest 2016.  Por Olvidadas y La vieja herida HOLA me otorgó un reconocimiento especial por los logros en dramaturgia en 2017.  Y ahora el Premio Apacuana de Dramaturgia Nacional 2017 para Oscuro, de noche.
¿Por qué en varias de sus obras están presentes las temáticas de la homofobia y la discriminación?
A pesar de reconocer que la discriminación por preferencia sexual está presente en muchas partes, debo señalar que la homofobia ha estado arraigada en la sociedad venezolana al punto de invisibilizarse.  A todo nivel.  Para muchos, lo primero que les viene a la mente cuando quieren agredir a alguien es gritarle ’marico’ Hay personas que justifican tales actitudes diciendo que es parte de nuestra cultura; otros no reconocen cuán discriminadores son e invocan el lugar común de ‘hasta tengo amigos maricos’. A todo nivel, repito. Lo que empieza a ser verbalizado termina proyectándose a niveles físicos y pasa a ser normal: en mis tiempos, muchos tenían como entretenimiento pasar por la avenida Libertador con el fin de agredir a los travestis; la opinión general era que los travestis eran personas a medias. Cuando la víctima de un hecho de violencia es homosexual o lesbiana, muchos apelan a ‘él/ella se lo buscó’.  
¿Qué ha pasado con el cine?
En este momento pienso en el teatro, tanto en el aspecto de la dramaturgia como en la investigación, en particular la relación performance-audiencia. Cuando no estoy escribiendo un texto, estoy buscando información sobre el teatro hispano y su relación con el público.  Claro, el cine es un reto y, de hecho, varias de mis piezas tienen un tono cinematográfico; si se diera, sería excelente, pero actualmente no lo estoy buscando.  Ojalá y él me encuentre a mí.
¿Cuáles obras suyas se han montado en Caracas?
En Caracas se presentó Oasis Pub, escrita junto con Elio Palencia.  En 2016 se realizó en la Galería de Arte Nacional la lectura dramatizada de Olvidadas con mis admiradas Francis Rueda y Aura Rivas, dirigida por Palencia.  El 26 de junio 2017, Oasis Pub se iba a presentar en el Teatro Principal producido por la Escuela de Teatro Ramón Zapata, de Valencia, pero por motivos “guarimbísticos” no se pudo.  Me queda la satisfacción de que a la gente de Valencia le interesó y produjo ese texto.
¿Repetiría de nuevo ese exilio y esa lucha para alcanzar metas? 
El exilio es una de las situaciones más complejas por las que puede atravesar un ser humano.  Es fuerte cuando debes decidir si salir o quedarte, pero viviendo en la alteridad.  Al formar parte de la diáspora, eres de aquí y de allá y a la vez no lo eres.  Vives en un estado liminal.  Cambia el panorama: por ejemplo, experimentas la xenofobia desde el otro lado, te conviertes en un otro. Tienes que tomar las riendas de tu vida y asumirte: se limitan los grises y si, por ejemplo, quieres que reconozcan la unión entre parejas del mismo sexo, tienes que ser partícipe. Una de las cosas más particulares que me sucedió aquí, en Nueva York, fue introducir una demanda a la Corte Federal para que reconocieran civilmente la unión de 24 años con mí pareja.  
¿Ya es ciudadano estadounidense?
No, soy ciudadano venezolano. Hace poco comencé a hacer las diligencias porque se siente un retroceso en cuanto a logros de las minorías. Hay ansiedad en el ambiente.
-¿Cómo sobrevive?   
La pegaste cuando dices “sobrevive” porque ando corriendo todo el tiempo. Actualmente soy profesor adjunto en City College y Brooklyn College de CUNY. Soy profesor de español.  En este momento estoy organizando lo que será mi tesis doctoral, revisando y seleccionando material sobre piezas contemporáneas del teatro hispano que apuntan a la memoria colectiva: aquí también se sufre de amnesia… es lamentable que se sepa poco de la historia del teatro en español de Nueva York.  También soy voluntario en un proyecto de GED: doy clases a adultos para que obtengan su diploma de secundaria. Pero a comienzos de año me otorgaron dos becas: IUPLR Mellon Fellowship y la Graduate Center Dissertation Fellowship para que realice investigaciones y complete la tesis doctoral en mayo 2018.
¿Qué pasa con los otros venezolanos que hacen teatro y viven en Nueva York?
Los venezolanos que hacen teatro están haciendo teatro. Lo que quiero decir es que los paisanos están entregados de lleno a sus respectivos proyectos lo que limita para compartir experiencias e incluso, diseñar proyectos. Ocasionalmente he tenido la oportunidad de ver trabajos interesantes en los que intervienen venezolanos.



miércoles, noviembre 22, 2017

Recordando a Rafael Guinand

El elenco de Luis Domingo González.
El homenaje oportuno al escritor y artista Rafael Guinand, por parte de la Compañía Nacional de Teatro (CNT), termina. Queda en el repertorio de la institución -fundada y puesta en marcha según los decretos 133 y 134 del 22 de mayo de 1984- su obra El rompimiento, la cual será escenificada, seguramente, en temporadas posteriores, en cualquiera de las tres versiones logradas por Luis Domingo González, Livia Méndez y Arturo Santoyo, quienes hicieron sus primeras presentaciones en el teatro Nacional, en un patio de la casa Natal del Libertador y en la caraqueña plaza Bolívar, con desenfadado talento actoral por parte de Citlaly Godoy, Zair Mora, Randimar Guevara, Rosana Marín, Jhuraní Servellon, Andy Perez, Angel Pelay, Wahari Meléndez, Nitay de la Cruz, Juan Manuel Pérez Livia Méndez, Edilsa Montilla, Juliana Cuervos, Ludwig Pineda, Francisco Aguana, Orlandys Suarez, Dayana Cadenas Varinia Arráiz, Kala Fuenmayor, Maria Tellis, Trino Rojas, Kelvin Zapata, Larry Castellanos, Sandra Moncada, Ana González, Yaimira Martínez, Keudy López, Julio Enrique García y Marcela Lunar.
Este rescate del sainete venezolano no es más que la oportuna y sensata revisión de los estatutos de la CNT, la cual fue creada, precisamente, para apoyar la labor de los profesionales que han contribuido al desarrollo del teatro venezolano, así como propiciar la promoción y capacitación de los nuevos valores, ya que en repertorio debe incluirse la mejores obras del teatro criollo e internacional para el disfrute del público en todo el país. Se impone, pues, una temporada por varias ciudades de la geografía política y cultural de Venezuela.
IMITACIÓN CRÍTICA
No hay que olvidar que, como apunta la ensayista y especialista Mireya M. Vásquez Tortolero, que desde una perspectiva paródica, el sainete –obra corta cómica o burlesca del teatro clásico español-surge como correctivo cómico y crítico porque desmonta la noción directa y el enmascaramiento se devela. El sainete es, pues, una imitación irónica con distancia crítica. Aunque, en definitiva, es posible que el sainete ponga en el escenario las culturas marginales o periféricas y la potenciación del efecto paródico e irónico a través de la hipérbole en la construcción de los personajes caricaturescos.
Por ello, Rafael Guinand (Caracas, 1881-1957) desarrolla El rompimiento en la clase social media baja de una Venezuela de principios del siglo XX, donde plasman personajes de costumbres poco cultas. Sus sainetes llegaron a parodiar situaciones sociales y retratar tipos característicos cuyo perfil fue ironizado e invertido, lo cual lo convirtió en el más importante creador de personajes populares en la Caracas de su época y uno de sus mejores intérpretes en escena.
Sus personajes están arraigados en las zonas marginales o arrabaleras de la capital, precisamente cuando los derechos humanos, especialmente los de las mujeres no eran reconocidos ni tomados en cuenta, lo cual cambia a mediados de los años 40, con la reforma del Código Civil y el desarrollo social, político y económico que exigía mucha mano de obra, para lo que la mujer fue adecuada y utilizada.
En El rompimiento, estrenado en el Teatro Nacional de Caracas el 05 de enero de 1917, se muestra la doble moral expuesta a través del personaje caricaturesco Esparragosa, que es la excusa para representar las costumbres éticas y morales imperantes en la primera década del siglo XX en la capital. Detrás de este sainete se oculta una sátira aguda sobre el tipo de vida que hacían las madres y las niñas casaderas, el lleva y trae de los vecinos, el jovenzuelo que enamoraba a unas cuantas mujeres y a pesar de todo queda airoso de sus enredos.
La pieza de desenvuelve en la sala de una casa de familia de clase media baja, en la parroquia San José del año de 1912. El vestuario de los personajes va con la época. En el curso de la acción, en el seno de la familia Mota, se muestra la trampa de que es objeto Tomasita, sobrina de Ramona e Hilario, por parte de Narciso Esparragosa. Éste le hace creer a la joven que se casará con ella después de dos años de noviazgo, para así evitar los comentarios de la vecindad. Esparragosa es descubierto, por su doble juego amoroso cuando Catalina Mijares, amiga de Ramona, llega a la casa de ésta y en medio de la conversación queda en claro la situación que dicho individuo vive en las dos familias, además de estar engañando también a la hermana de Braulio, quien trabaja en la casa de los Mota. Quien asa dos conejos corre el riesgo de que uno se le queme, dice la moraleja popular.
Guinand fue, pues, uno de los mejores exponentes de las costumbres y características de la Venezuela de la primera mitad del siglo XX, dando así fuerza al costumbrismo criollo. Se reseña que en mayo de 1915 estrenó su obra Amor que mata, donde también actuó y fue un éxito de público. Hacia 1938, El rompimiento se llevó al cine y es una de las primeras películas sonoras venezolanas.
TRIPLETA DE EMOCIONESVimos, pues, como es nuestro trabajo, los tres montajes de El rompimiento de 2017.Abrimos fuegos, por así decirlo, con el montaje encomendado al director y actor Luis Domingo González quien nos había advertido que para “su entendimiento y capacidad”, el sainete bien escrito tiene una estructura teatral universal y mantiene una total vigencia para el público venezolano por la viveza criolla de sus personajes, como lo había detectado especialmente con El rompimiento. Su montaje resultó ser “tradicional” y su elenco cuidó mucho a sus personajes porque debían adecuarse al lenguaje y maneras sociales de la época. Se mostró al público, primero, en el teatro Emma Soler, de Los Teques, y después hizo sus presentaciones en el teatro Nacional, sede artística de la institución productora. “No acostumbro explicar lo que hago en el teatro y dejo al público que lo disfrute”, nos dijo previamente.
Y tiene razón González, pues su trabajo con la pieza de Guinand fue transparente y respetuoso de la esencia del texto, buscando un montaje tradicional, sin mayores alteraciones y cuidando el purismo de los personajes y sus actores, sin caer en exageraciones.
Después de haber visto los dos otros dos montajes posteriores, creo que esta versión de González es la más depurada, la que más exigió a sus intérpretes. Citlaly Godoy, Andy Perez y Nitay de la Cruz son un trío fundamental del espectáculo por sus virtuosismos histriónicos y su capacidades para improvisar, como los vimos en la capital mirandina, en un pre estreno, cuando se rompió el zapato derecho de Esparragosa y fue cubierto el incidente en medio de una habilidad de las manos de sus compañeros y las inteligentes morcillas aplicadas.
Arturo Santoyo, el más joven de los puestistas, quien trabajó con una puesta en escena no tradicional, no dudó en afirmar que el sainete, y en particular El rompimiento, es una pieza teatral de alto contenido critico a la sociedad de su tiempo y que también alude a la época actual venezolana, por su arquetipos, “porque seguimos siendo los mismos, cien años después. Hemos cambiado en el vestuario y en la música, pero las costumbres son las mismas. Mi montaje sale de los espacios escénicos tradicionales y buscar llegar o contactar al público más directamente. Lo debo mostrar en una casa colonial, en su patio central. Mi elenco ya captó la esencia de los personajes y lo que pretendía el autor”
Y lo consiguió. Nada menos que en un patio de la casa natal del Libertador lo mostró, pero cambió el sexo de Braulio y duplicó a Catalina, además, y exacerbó las caracterizaciones de los otros personajes, sin caer en la payasería, lo cual habría sido fatal. Quizás por los apuros típicos de los estrenos se olvidó del público, cosa rara, no estudió la correcta y comoda posición o ubicación de los espectadores, quienes tuvieron que permanecer esos 60 minutos parados y poder captar o conseguir la mejor visual. Es muy significativo que haya llevado el teatro a los lares o aposentos de Simón Bolívar, pero quizás se deba controlar, para otras ocasiones, la cantidad y la ubicación de los espectadores, parados o sentados en el piso, para mayor y mejor disfrute, porque el teatro se hace para la audiencia, al menos eso se espera con los sainetes. Nos satisfizo el trabajo de Keudy López encarnando al borrachito Hilario, y la performance de Varinia Arráiz como la crédula Ramona.
La directora y actriz Livia Méndez, vinculada a la CNT en la temporada de 1986, y quien ahora llevó su montaje musical a la plaza Bolívar, considera que el sainete es un pieza breve jocosa y tradicionalmente popular, “nunca pierde vigencia porque refleja siempre la realidad y retrata los arquetipos sociales”. Su montaje se exhibió en la plaza Bolívar caraqueña, donde sus actores además cantaron sus textos, durante la escenificación de una improvisada retreta con orquesta. Sus actores son “una maravilla” y así lo demostraron al público en la tarde de aquel histórico 19 de noviembre. Fue una función mágica, a pesar del sol y otras incomodidades naturales.
Aquello fue una fiesta popular por la habilidad del elenco convocado, donde los aplausos se los repartieron entre Francisco Aguana, como el desenvuelto Esparragosa, y Ludwid Pineda en un desopilante borrachito Hilario, compitiendo con Juliana Cuervos en su desenfadada Catalina como una cupletera en plan de venganza. Creemos que otras funciones en la plaza Bolívar deben reubicar mejor los actores y al público para la comodidad de ambos componentes básicos del espectáculo, lo cual es fácil de resolver.
El rompimiento está, pues, muy vigente, 100 años después. Y aquí recordamos las palabras que José Simón Escalona dijo en ocasión del montaje que con la CNT presentaron de El rompimiento de Guinand y Salto atrás de Leo, en la temporada de 1986: Los sainetes venezolanos no pudieron evolucionar desde su sencillez humorística hasta convertirse en grandes obras del mejor teatro nacional porque una inmigración extranjera los arrinconó y los suplantó con el teatro que era moda en Europa y Estados Unidos, a mediados de los 40.

Pablo García Gámez ganó Premio Apacuana de teatro venezolano

Pablo el venezolano que ganó el galardón.
El dramaturgo venezolano Pablo García Gámez  ganó el Premio Apacuana de Dramaturgia Nacional 2017, por su texto Oscuro, de noche según el veredicto entregado por las autoridades de la Compañía Nacional de Teatro (CNT), institución adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Cultura.
 El mencionado documento puntualiza que  la  CNT en la búsqueda de estimular la creación de obras que reconozcan los avances del lenguaje de la dramaturgia y nuestra identidad, realizó la tercera edición del Premio Apacuana de Dramaturgia Nacional 2017, dirigido a “la pluma de autoras y autores venezolanos y extranjeros con temáticas relacionadas con el proceso liberador, las acciones de paz y cooperación en la búsqueda de nuevos lenguajes y de profundizar la identidad y lo que hemos logrado durante las dos últimas décadas en el país” cuya convocatoria inició el pasado 28 de agosto y finalizó el 31 de Octubre de 2017, con un total de 15 textos dramatúrgicos postulados.
El jurado encargado de evaluar y elegir las obras ganadoras estuvo integrado por los escritores y directores de teatro Paúl Williams, José Gabriel Núñez y Elio Palencia, quienes el día miercoles 22 de Noviembre de 2017 se dieron cita en las instalaciones del MPPC para evaluar las obras participantes y deliberar la obra ganadora.
El jurado por unanimidad declaró como ganadora a la pieza Oscuro, de noche de la autoría de Pablo García Gámez, por haber concebido una estructura dramática dotada de unos elementos adecuadamente articulados con un interesante manejo de la relación tiempo-espacio, que conforma una propuesta ágil, sugerente y de singular teatralidad. Cabe destacar la pulcritud en el uso del lenguaje, así como también la creación de personajes claramente perfilados, que consolidan el valor de la pieza”.         
Además el Jurado decidió el otorgamiento de dos menciones especiales entre las obras restantes dada su alta calidad dramatúrgica, recomendando su publicación y promoción: De por qué Ana Rosa Colmenares casi mató a Greta Pitres, por el amor de Edgar Padrón (Folletín teatral) de César Rojas y Mercdonalds de la autoría de Jorge Cogollo.
Pablo García Gámez es dramaturgo y profesor venezolano, actualmente se encuentra preparando su disertación doctoral sobre Al margen: Teatro y comunidades hispanas en Nueva York 1997-2011, en CUNY, Nueva York.  Ha recibido reconocidos premios: HOLA, ACE, ATI, Proyecto Asunción y Abniel Marat por sus piezas Blanco, Las damas de Atenea, Noche tan linda, La vieja herida, Olvidadas y Yo no soy Lupita. Su pieza Noche tan linda fue publicada en la revista Conjunto #175.   
 El galardón incluye el montaje de la pieza ganadora Oscuro, de noche para ser estrenada el venidero año 2018, bajo la producción de la Compañía Nacional de Teatro y formará parte del repertorio de montajes de la compañía. Este concurso que se llevó a cabo por primera vez en el año 2015 por parte de la Compañía Nacional de Teatro , de la mano del Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC), es parte de las políticas de fortalecimiento de la dramaturgia nacional y para enaltecer  la capacidad creativa y la producción artística criolla.

Funkatonic en el Teresa Carreño

La agrupación musical caraqueña FunKatonic, llenará de funk, soul, r&b y blues los espacios alternativos del Teatro Teresa Carreño, con una presentación en Utopía  Bohemia Bar este próximo jueves 30 de noviembre, en el marco del Festival Jazz Venezuela.
Después de un año y medio de inactividad y luego de sus exitosos espectáculos Winehouse Back To Soul y Back to Soul: canciones de alma negra (2013-2015) que rinden tributo a grandes exponentes de estos géneros afroamericanos, que revolucionaran la historia de la música contemporánea, la agrupación FunKatonic vuelve a los escenarios de Caracas con una nueva propuesta, nuevos integrantes y estrenando nuevo repertorio, dentro de su estilo habitual.  La banda viene presentándose desde el año 2013 en distintos escenarios de la ciudad capital como: La Fundación Celarg, el Teatro Urban Cuplé, Hard Rock Café Caracas, y Discoteca The Place además de participar como invitados en festivales como Festival Micro Teatro (2014) y Pasa la Hoja (2014 y 2015).Y está integrada por Sinaí (voz principal) Arturo Ramírez (cajón flamenco/batería) Luis Contreras (guitarra y dirección musical) Yosman Albarracín (bajo y coros). 
El espectáculo, entrada libre,  se presentará a partir de las 8:00 de la noche en Utopía Bohemia Bar (Teatro Teresa Carreño, Nivel Corchea, Terraza Sala Ríos Reyna)  como parte de la programación del Festival de Jazz Venezuela a realizarse del 26 de noviembre al 3 de diciembre en los espacios del Teatro Teresa Carreño.
Si desean mayor información sobre los próximos shows de la banda o ponerte en contacto con ellos, escribe a sinaiaproducciones@gmail.com o comunícate por los teléfonos. También puedes seguirlos en sus redes sociales: @Funkatonicmusic


domingo, noviembre 19, 2017

El teatro venezolano se muda a Guanare

Un evento que tiene 35 años de continuidad.
Para este año 2017, el Festival de Teatro de Occidente, en Guanare, organizado por la Compañía Regional de Teatro del Estado Portuguesa y el Teatro Estable de Portuguesa arribará a su trigésima quinta edición y su director general Carlos Arroyo anunció la programación, pero antes resaltó el generoso apoyo de los organismos culturales del Estado venezolano, como el Ministerio del Poder Popular para la Cultura y la Compañía Nacional de Teatro, entre otros entes oficiales.
Además hay una programación infantil a las 3 pm, en las comunidades, todos los días y a las 9 de la noche, mientras que la programación musical y de espectáculos de circo se realizará en el espacio La Perra que llora.
Es muy importante destacar el sentido experimental que siempre ha caracterizado al Festival de Teatro de Occidente, “por eso es un festival en movimiento y que este año lo dedicamos por entero a la dramaturgia venezolana. Ya que todas las obras son escritas por autores nacionales, incluyendo los espectáculos de danza”.
BALANCES Y PROYECTOS
¿Qué balance puede hacer respecto a estos 35 años que alcanza el festival y de cómo ha logrado tener vigencia?
El resultado es positivo. Haber sembrado el Festival y haber conformado una familia centroccidental que año tras año espera encontrarse por medio del evento es realmente positivo. Somos una ventana latinoamericana para el teatro en Venezuela. Un sin número de compañeros espera por esta vitrina. Nos hemos convertido en referencia. Grandes figuras del teatro de América Latina han pasado por los escenarios de Portuguesa, Barinas, Lara, Yaracuy, incluso por Cojedes, cuando trabajamos con ese estado. Si bien, Guanare es una ciudad pequeña, el festival se hizo tradición y gracias a este evento logramos construir un centro teatral con dos salas de teatro, depósito, biblioteca y centro de documentación.
¿Cuál ha sido la clave?
La constancia, el trabajo en equipo, la no desesperanza, el sacarle provecho a las dificultades… no todo ha sido color de rosa, sin embargo, levantamos el telón y en ese momento sentimos una gran felicidad. Al subir el telón aportamos desde nuestra pequeña trinchera a la construcción de un país que tiene que soñar a través del teatro. Detrás del festival se encuentra un gran equipo humano, de hombres y mujeres que han fundado bloque a bloque este espacio.
¿Metas y proyectos?
Seguir siendo una ventana para el mundo y América Latina, esa siempre será nuestra intención… que el mundo pueda observar el teatro que se produce en Venezuela. Hay que reconocer que el teatro venezolano tiene que avanzar en la conquista de escenarios internacionales, eso depende del esfuerzo que despliega el teatro venezolano y del estímulo político-gerencial del Ministerio, Gobernaciones y Alcaldías, en función de posicionar nuestro lenguaje teatral, cómo lo abordamos y cómo es su sonoridad…sin obviar la interacción con el mundo, ya que por más pequeño que sea un lenguaje, siempre es importante observar los fenómenos de esos pueblos que, con voz propia, interpretan su quehacer cultural.
PROGRAMACIÓN
Lunes 20/11/17: Centro Teatral Herman Lejter. Inauguración 7:00 p.m con el espectáculo de danza contemporánea Blanco de orilla, Unidad de creación Artística de Danza- Unearte-Ceca Portuguesa.
Martes 21/11/17 y Miércoles 22/11/17/ Sala Federico Collado/ 6:00 pm. Zamora, por aquí pasó de Aníbal Grunn- CNT, dirección Carlos Arroyo. Sala Alberto Ravara/ 8:00 pm. Criminales de Reinaldo Hidalgo, Teatro de la Ópera de Maracay, dirección Reinaldo Hidalgo.
Jueves 23/11/17/Sala Federico Collado/ 6:00 pm/Cuentos de guerra para dormir en paz de Karin Valecillos, Cía. Regional de Teatro de Portuguesa, dirección Aníbal Grunn.
Jueves 23/11/17 y viernes 24/11/17/Sala Alberto Ravara/ 8:00 pm/El hombre de la rata de Gilberto Pinto, Teatrela, dirección Costa Palamides.
Viernes 24/11/17 y sábado 25/11/17/ Sala Federico Collado/6:00 pm, Estoy aquí, espectáculo de danza teatro del grupo Caracas Roja, dirección Rafael Nieves.
Sábado 25/11/17/Sala Alberto Ravara/8:00 pm, Piano de cola de Manuel Manzanilla-Batahola, dirección Mayeli Delfín.

María Fernanda Lairet ganadora en los Global Art Awards en Dubai

El pasado 11/17/17 fueron anunciados los ganadores de los premios internacionales para las artes visuales  Global Art Awards  en el Burj Khalifa, Armani Hotel Dubai. 
La artista visual y fotógrafa venezolana María Fernanda Lairet resultó ganadora en la categoría Street Art con su collage visual de papel moneda “Dubai-Lairet”. El simbolismo y los valores espirituales de los billetes fueron recreados, superpuestos, derivados y "geometrizados" para lograr una interpretación particular del patrimonio cultural de los Emiratos Árabes Unidos.
El jurado estuvo conformado por respetados profesionales del arte, coleccionistas, galeristas, críticos y emprendedores, así como miembros del Middle East Art Collector Association entre los cuales figuran: Mahmood Bin Karam Al Farsi (UAE), Sophie Neuendorf (USA), José Ignació Ruiz Caparrós (China), Cristoph Noe (Hong Kong), Satoshi Maruhashi (Japan), Daryl Goh (Singapore), Jean Minguet (France), Ghada Kunash (UAE) y Joobin Bekhrad (Toronto).
 Lairet, quien se encuentra residenciada en Georgia - USA cursando estudios en el Savannah College of Art and Design - SCAD, en su afán por innovar y buscar nuevas maneras de acercarse al público, ha recurrido a nuevos formatos, instalaciones y juegos arquitectónicos que interactúan con el espacio, la luz y el color. 
Una de sus series más conocidas, Narrativas Globales, evidencian una transformación hacia la abstracción geométrica mediante la combinación de formas simples y composiciones subjetivas sobre espacios irreales, que buscan expresar el proceso de desaparición del valor del papel moneda.
 Este importante reconocimiento de Lairet coincide con la instalación de una de sus series en el Aeropuerto de Silicon Valley en la ciudad de San José - California, uno de los centros más importantes de innovación tecnológica con casi 11 millones de pasajeros al año.
Además, la artista ha sido seleccionada por la revista Nashville Arts Magazine como una de las fotógrafas del año y cuyo trabajo será publicado en la edición de diciembre 2017.
María Fernanda cuenta con un extenso portafolio que integra obras pictóricas, series fotográficas y collages virtuales de delicada estética donde integra lenguajes que buscan romper barreras entre lo artesanal e industrial y que la han hecho una referencia en el arte latinoamericano. 



sábado, noviembre 18, 2017

El director es el jardinero del teatro

José Tomás Angola Heredia, actor, autor, director y maestro,ademas venezolano.
José Tomás Angola Heredia tiene sendos retos profesionales por delante: estrenar otra de sus obras teatrales y asumir la cátedra de dirección en el diplomado que organiza Escénica. Además tiene criterios propios y no escatima palabras reflexivas para hacerlos conocer, por aquello de que el teatro es el único lugar donde el hombre puede pensar en libertad, como decía Arthur Miller.
¿Desde cuando en estos avatares del teatro?, le preguntamos.
Debuté profesionalmente en 1991, de la mano de Gerardo Blanco y el grupo Bagazos, con la pieza Cupo limitado del mexicano Tomás Urtusástegui. Eso fue en el desaparecido Teatro Cadafe. Pero la primera obra que estrené como dramaturgo y director fue en 1992, en la Sala Alberto de Paz y Mateos, también con Bagazos. Se llamaba Los seres sobre las camas. Es decir, 26 años trepado en un escenario como actor y 25 como dramaturgo y director, intentando crear.
¿Satisfecho de lo logrado?
Los artistas no solemos estar satisfechos con nuestra propia obra. Me siento contento con el trabajo que he hecho, pero no satisfecho. Esa insatisfacción, esas ganas de decir más, de subir un peldaño más en la ruta hacia la excelencia, las ansias por explorar nuevos territorios, herramientas, lenguajes, ese deseo por hacer reflexionar y sentir al espectador es lo que espero me mantenga al menos otros 26 años sobre las tablas. 
¿Qué hace en estos momentos?
Con mi grupo, La Máquina Teatro, nos encontramos ensayando mi más reciente pieza, Ningún hombre es una isla, que estrenamos en enero de 2018 en la Asociación Cultural Humboldt. Es una pieza que toma la figura de Ernest Hemingway en sus últimos años, en su finca en Cuba, para adentrarnos en un tema que ha sido constante en mi escritura: el valor ante la vida y el valor ante la muerte. También subyacen otros argumentos: la ficción literaria como remedo de Dios y la creación, y el derecho que tenemos a ser felices. Me acompañan en este aventura mi hermano en el arte José Manuel Vieira y Andrea Miartus. Produce el querido amigo Carlos Silva. Protagonizo y dirijo. Con piezas tan personales, me gusta tener el control creativo total para presentar un discurso que entre en la definición de teatro de autor. Es un proyecto que se vale en gran medida del video mapping y la escenografía virtual. Tengo varios años explorando el camino de las nuevas tecnologías aplicadas al teatro. Y somos pocos los que hacemos eso en Venezuela.  
¿El dramaturgo nace o se hace?
Ambos caminos se complementan y son requeridos para desarrollar una carrera como dramaturgo. Se viene a este mundo con un equipaje, el talento, que mueve la pluma y la fantasía. Pero dejado todo a la intuición, el trabajo se estanca o queda trunco. Con el estudio y la preparación se adquieren las técnicas para explotar ese talento hasta sus últimas consecuencias.
¿El director nace o se hace?
Quizá aquí la pregunta es más difícil de responder. Los talentos originales asociados al director o al puestista son más difusos. Se requiere de sensibilidad, de capacidad reflexiva y sentido de la comunicación. Un director debe ser un gran lector, no un escritor. Su oficio está más cercano al del jardinero, que no crea las flores pero de él depende que surjan y crezcan. Luego en el estudio se aprenden las claves para traducir la palabra en imagen, para inspirar las atmósferas, para acertar los ritmos y engranar los sentimientos. Para ensamblar la sinfonía, aunque a diferencia del director de orquesta, en el teatro el director debe desaparecer humildemente una vez que se alza el telón y comienza la vida en el escenario
¿Cómo se dispones a dar su cátedra de dirección en Escénica?
Me entusiasma mucho este proyecto. A la cabeza está un hombre que respeto y admiro, Gerardo Blanco. Y como hombre de teatro y educador ha construido un diplomado que viene a llenar una carencia enorme que tenía nuestra medio. En Venezuela se estudia teatro o en carreras convencionales, muy teóricas, ceñidas a doctrinas pedagógicas antiguas y con referencias y criterios superados, o en cursos exprés muy introductorios y con poca hondura. No existía un punto intermedio, el diplomado, en donde se amalgamaran conocimientos teóricos con prácticas efectivas, extraídas de la experiencia constante sobre el escenario y no de la simple imposición del taller-montaje. Los programas han sido desarrollados por creadores con mucha experiencia real en la solución artística de problemas estéticos, dramáticos y psicológicos en los procesos teatrales que han abordado. Es entonces diferente el enfoque pues supe un ejercicio documental de enorme significación para quien asume el teatro como oficio. Yo dictaré la cátedra de dirección que ha confeccionado Costa Palamides, un artista con muchos logros en su carrera. 
¿Cómo se preparó para esa docencia?
Para prepararme he recurrido a un acto revisionista de mi vida. Entender cómo ha sido mi propio proceso de aprendizaje y cuales son mis certezas y mis dudas para exponerlas con total honestidad. Provengo de una formación en la dirección con maestros como Gerardo Blanco, Marcos Reyes Andrade o Carlos Angola que se formó como director en España con Pilar Miró. Así que mi escuela tiende a la dirección de actores como germen de todo proceso escénico de puesta.
¿Está esperanzado en el avance del teatro venezolano?
El teatro en Venezuela está sometido a una profunda crisis a lo interno y a lo estructural. Es decir una crisis sistémica. Después de venir de una etapa en donde el Estado fue la plataforma financiera que permitía la creación y la experimentación, el proceso se revierte y ahora el Estado es el principal obstáculo para el desarrollo artístico libre. No solo es un asunto de subsidios y promoción, que ya no los dan o son usados para penalizar y castigar, hablamos de salas que se programan por criterios políticos, de cierre de grandes iniciativas como los festivales internacionales de teatro o espacios que eran sedes de agrupaciones y ahora están inoperantes, del uso del arte teatral como un simple mecanismo de propaganda y manipulación ideológica. Ante esa realidad el verdadero artista está enfrentado a una dualidad con la que es muy difícil lidiar: trabajar para comer y trabajar para crear. Muchos quisieran hacer Hamlet o Fuenteovejuna, pero deben montar comedias ligeras e intrascendentes en aras de convocar al mayor público posible pues la taquilla es el sustento. 
Toda crisis es una oportunidad. La destrucción del teatro emprendida desde el gobierno debería ser un punto de inflexión para decidir nosotros el "parricidio" artístico. Desprendernos del "papá" Estado y proponer un camino propio, honesto y gestado por y para nosotros y nuestras audiencias. Lejos del chantaje gubernamental y la claudicación moral. Obviamente eso pasa por redefinirse en los alcances de las producciones y las posibilidades reales de la producción ejecutiva. Sustituir con creatividad lo que antes permitía el dinero. Me imagino que es un reto parecido al que se enfrentaron los creadores alemanes cuando ascendió el nazismo al poder. Y de allí emergieron Bertold Brecht o Peter Weiss. Pero esa reinvención solo ocurrirá cuando dejemos atrás egos y envidias, esa noción primitiva de la tribu que nos aísla en grupúsculos que se miran el ombligo en vez de integrar esfuerzos y vernos solidariamente como gremio. Lastimosamente la grotesca lucha por el poder que se observa en la política, se replica en el teatro con ganancias y cuotas bastante risibles, como a quien le dan más temporadas en una determinada sala o lograr más espacio en los pocos medios de comunicación que quedan.
Sin embargo tengo fe en el teatro venezolano porque tengo fe en sus creadores. Los veo día a día sobre las tablas, batallando contra el demonio de mil cabezas que habita fuera de la puerta de la sala. Ellos siguen ahí, a pesar de los muchos que se han ido, ellos siguen ahí y cada noche hacen subir el telón para luego salir victoriosos con el enorme premio, único premio cierto en este oficio: el aplauso del público.



Dulcinea y Aldonza para los caraqueños

Vino de España para mostrar su monólogo
Dulcinea toma la palabra es un monólogo, escrito y actuado por la  actriz, Valle Hidalgo, codirigido junto con Greivin Valverde. Es montaje de Birlibirloque Producciones de España, con una puesta en escena dinámica y ágil, que  muestra a dos personajes inolvidables, donde el amor sigue siendo el denominador común de las dos mujeres de don Quijote, Dulcinea y Aldonza, el cual se presentará, en el marco del 1er Concurso Nacional de Monólogos Uno a la Vez 2017, organizado por el Instituto de las Artes Escénicas y Musicales (IAEM), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC), este sábado 18 de noviembre, a las 5:00 pm,  en el Teatro Alberto de Paz y Mateos, ubicado  en Av. La Colina. Prolongación Los Manolos. Las Palmas.  Entrada tres mil bolívares (Bs 3000) en efectivo.
 Luego de la presentación, Valle Hidalgo, bautizará en nuestro país, su libro Monólogos para estar acompañada, de Birlibirloque ediciones, que contiene   Dulcinea toma la palabra, junto a los monólogos La perfecta maltratada y La maldición de Quirón.
 Valle Hidalgo llega  a Venezuela, desde Colombia, luego  de pasear a Dulcinea y Aldonza, las dos mujeres de Don Quijote, por los escenarios  de España,  Túnez, Tánger-Marruecos, Costa Rica, República Dominicana,  Perú,  Estados Unidos, Argentina y México, país donde la  actriz, escritora y directora, fue galardonada en el concurso de dramaturgia por la Asociación de Periodistas de México, “por su profesionalidad y por la ternura de sus personajes”, y demostrar que ha llegado a una madurez creativa y dramática  digna de  elogiar, porque  conoce  muy bien su  oficio.
 DULCINEA Y ALDONZA, MUJERES DE HOY
   La autora e intérprete, considera un privilegio pasear a Dulcinea y a Aldonza por escenarios hispanoamericanos especialmente donde “he podido comprobar el cariño y el respeto que se siente por Don Miguel de Cervantes y por nuestra tierra manchega”
    Valle Hidalgo confiesa que la idea de escribir surgió en 2004 cuando le propusieron hiciera una obra relacionada con el Quijote, por lo que pensó darle voz a Dulcinea, personaje que no tiene diálogo alguno en la obra.  Don Quijote es el segundo libro más traducido y más difundido, después de la Biblia en el mundo.   Razón principal que la llevó a crear Dulcinea toma la palabra y reflexionar sobre los estereotipos sobre la mujer.
   A Dulcinea toma la palabra, Valle Hidalgo la considera “una obra reivindicativa en la que se da voz a las mujeres a las que se nos imponen modelos, y encajar en un modelo implica tanto sufrimiento, que a la final la mujer llega a dejar de ser ella misma. Me parece muy peligroso que el modelo que tengamos de mujer sea el que se nos imponga. (…).  Dulcinea es una mujer bellísima pero que no dice nada, y Aldonza es una mujer trabajadora, que sala puercos. Me encontré con ese mito de nuestra cultura que es la dualidad y también el mundo de los estereotipos.”
   CONOCER A VALLE HIDALGO
   Actriz, escritora, directora, productora, guionista, es miembro de la Academia de Artes Escénicas de España, y del Grupo de Trabajo Psicología y Artes Audiovisuales/Escénicas del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, donde recientemente presentó la ponencia “Diferencia de géneros y nuevas responsabilidades de la mujer en el hecho escénico.” En la III Jornada de Psicología y Artes Escénicas.   Socia de la Sociedad General de Autores y Editores de España y de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales de España.
Licenciada en Psicología, por la Universidad Complutense de Madrid.  Licenciada en Arte Dramático por la Real Escuela Superior de Arte Dramático y Danza de Madrid.   Master en Guión Cinematográfico por la Universidad Autónoma de Madrid.  Fundación Viridiana. Estudios de Master en Gestión Cultural de la Universidad Complutense.  


miércoles, noviembre 15, 2017

Regresa el sainete para revalorizar las raíces del teatro contemporáneo

Un sainete al estilo 2017.
 La Compañía Nacional de Teatro (CNT) creada el 22 de mayo de 1984, por decreto del Ejecutivo y cuyo primer presidente fue el dramaturgo Isaac Chocrón, es actualmente una institución renovada, adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, comprometida con los cambios que vive nuestra sociedad y participa activamente en las manifestaciones de la actividad teatral que se desarrollan en las distintas latitudes del país. La investigación, la capacitación, la documentación, la conservación, el trabajo con las comunidades y el rescate de la memoria del teatro se suman a su repertorio, como lo atestiguan sus largos 33 años de labores continuas, las cuales han apuntalado el desarrollo del teatro venezolano e incrementado el público con sus largas temporadas en el coso de la esquina de Cipreses, el teatro Nacional, que es su sede artística.
Recordamos esto porque la CNT para cerrar su programación 2017 ha programado y exhibirá hasta fin de año sendas versiones escénicas de tres montajes del conocido sainete El rompimiento de Rafael Guinand (1881-1957), dirigidos, respectivamente por Livia Méndez. Luis Domingo González y Arturo Santoyo, los cuales estarán haciendo temporadas en la Casa Natal del Libertador, en el teatro Nacional y en la plaza Bolívar, con un elenco global de 30 actrices y actores.
A buena hora, la CNT ha mirado por el retrovisor de la historia y mostrado en este siglo XXI a El rompimiento, legendario texto, por cuanto el sainete en Venezuela llega a parodiar situaciones sociales y retrata tipos característicos cuyo perfil fue ironizado e invertido, como lo hizo Rafael Guinand (1881-1957), actor y sobresaliente escritor de sainetes y diálogos cómicos, periodista y, ocasionalmente, poeta festivo. “Fue el más importante creador de personajes populares en la Caracas de su época y uno de sus mejores intérpretes en escena. Sus personajes están arraigados en las zonas marginales o arrabaleras de la capital”, según lo apunta la acuciosa investigadora Mireya M. Vásquez Tortolero.
EL ROMPIMIENTO
Estrenado en el Teatro Nacional de Caracas el 05 de enero de 1917, El rompimiento muestra la doble moral expuesta a través de un venezolano personaje caricaturesco (Esparragosa), que es la excusa perfecta para representar algunas de las costumbres éticas y morales imperantes en la primera década del siglo XX en Caracas. Detrás de este sainete se oculta una sátira aguda sobre el tipo de vida que hacían las madres y las niñas casaderas, el lleva y trae de los vecinos, el jovenzuelo que enamoraba a unas cuantas mujeres y a pesar de todo sale airoso de sus embrollos. Un personaje que ha sobrevivido a través de los años, aunque haya cambiado de atuendos y lenguajes, pero sigue siendo el casanova criollo: Esparragosa.
El rompimiento se materializa en la sala de una casa de familia de clase media baja y su acción escénica se desarrolla durante un día lunes, en una vivienda de la Parroquia San José en el año de 1912. El vestuario de los personajes va acorde con la época. En el curso de la acción se observa cómo en el seno de la familia Mota se desenvuelve el engaño de que es objeto Tomasita, sobrina de Ramona e Hilario, por parte de Narciso Esparragosa. Éste le hace creer a la joven que se casará con ella después de dos años de noviazgo, para así evitar los comentarios de los vecinos. Pero es descubierto, por su doble juego amoroso cuando Catalina Mijares, amiga de Ramona, llega a la casa de ésta y en medio de la conversación queda en claro la situación que dicho individuo vive en las dos familias, además de estar engañando también a la hermana de Braulio, quien trabaja en la casa de los Mota, resume Vásquez Tortolero la argumentación, quizás un poco ingenua para estas tiempos, creemos nosotros.
Hay que advertir que el sainete como técnica literaria ha sido desechada por las nuevas generaciones, pero es útil  y didáctica porque plasma un imaginario específico que afecta y filtra una percepción de la vida, produciendo una imagen nueva en la elaboración de un relato de la cotidianidad, por lo que estos  personajes saineteros , como los de Guinand,  son una verdadera mina donde se pueden encontrar en diversos estereotipos, lo cuales   pueden exagerar sus características y actuaciones para de esa manera producir el impacto deseado en el espectador. Toda una tentación para los escritores, bien sea de teatro o de televisión, subrayaríamos nosotros.
Para Vásquez Tortolero el sainete es una forma de “fictivizar” la historia cotidiana y sus elementos durante las dos primeras décadas del siglo XX. “Cabría hacer la aclaratoria de que el término fictivizar ha sido utilizado por Susana Reinz de Riverola (1979) con la acepción de ficticio. La autora afirma que ficticios son todos aquellos objetos y hechos cuya manera de ser se modificará intencionalmente por alguien durante cierto lapso. El acto de ficcionalizar incide directamente en la construcción de la pieza teatral y en el rol del autor, de los personajes y de la voz narrativa que articula el texto, como sostiene Reinz de Riverola”.
 TRES MONTAJES
Los tres directores que ahora presentan sus versiones escénicas comentan, como es el caso de Livia Méndez, vinculada por primera a la CNT en la temporada de 1986, y quien lleva su musical a la plaza Bolívar, que el sainete es una pieza breve jocosa y tradicionalmente popular, “nunca pierde vigencia porque refleja siempre la realidad y retrata los arquetipos sociales”.
Ella manifiesta que en su montaje, creado para exhibirlo en la plaza Bolívar caraqueña, u otros espacios similares, sus actores además cantaran, durante la escenificación de una retreta con orquesta. “Mis actores son una maravilla y así lo demostrarán al público. Creo que El rompimiento está muy vigente, 100 años después. Y además esto hace parte de un homenaje de la CNT a Rafael Guinand y Rafael Briceño, quien  lo hizo travestido en las temporadas de los años 80 de la Compañía Nacional de Teatro, que para ese época la dirigía Isaac Chocrón, su fundador”.
 El director y actor Luis Domingo González considera que el sainete como estructura teatral es universal y tiene una total vigencia para el público venezolano por la viveza criolla de sus personajes. “Mi montaje es tradicional y mi elenco ha cuidado mucho sus personajes porque deben adecuarse al lenguaje de la época. Se mostrara en el teatro Nacional”
Arturo Santoyo, el más joven de los puestistas y quien trabaja con una puesta en escena no tradicional, no duda en afirmar que el sainete, y en particular El rompimiento, es una pieza teatral de alto contenido critico a la sociedad de su tiempo y también alude a la época actual venezolana, por su arquetipos, "porque seguimos siendo los mismos, cien años después. Hemos cambiado en el vestuario y en la música, pero las costumbres son las mismas. Mi montaje sale de los espacios escénicos tradicionales y buscar llegar o contactar al público más directamente. Lo debo mostrar en una casa colonial, en su patrio central. Mi elenco ya capto la esencia de los personajes y lo que pretendía el autor”.
PREESTRENO EN LOS TEQUES
Fuimos a la sala Emma Soler, en Los Teques, el pasado sábado 11 de noviembre, para ponderar la versión escénica que logra González, que él considera “clásica”. Y hemos quedado más que satisfechos porque es respetuosa del texto y de los caracteres que propone el autor. Es una feliz combinación de talentos y una muestra de cómo las nuevas generaciones ahí presentes se calzan eso personajes que son contemporáneos. Ya el público, el crítico de las mil cabezas, dará su opinión o sus aplausos.
El texto tiene total vigencia porque casanovas pululan en estos tiempos y quizás un poco más atrevidos porque utilizan las tecnologías comunicacionales además.  Sus seis personajes son encarnados, alternamente, por Aura Rivas, Citlaly Godoy, Zair Mora, Randimar Guevara, Rosana Marín, Jhuraní Servellon, Andy Perez, Angel Pelay, Wahari Meléndez, Nitay de la Cruz y Juan Manuel Pérez.
El sainete, pues, es nuestro contemporáneo y El rompimiento recuerda las definiciones que de la feminidad y la masculinidad hizo Carl Gustav Jung (Suiza, 1875/1961): amor por encima de todo y seguridad y estabilidad como normas de vida.

martes, noviembre 14, 2017

El puto inolvidable se conoce en Caracas

El Instituto de las Artes Escénicas y Musicales (IAEM), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, ofrece dos actividades artístico formativas, con la intención de apoyar e impulsar el trabajo, que la comunidad sexo diversa venezolana realiza en el país, para el reconocimiento y respeto de sus derechos en la sociedad.
La jornada comenzará el lunes 20 de noviembre, con la realización del taller Activismo Cinematográfico LGBTIQ+, dirigido a todas las personas interesadas en conocer y aprender sobre el tema; en el que se pretende brindar herramientas básicas para la construcción de discursos y otros elementos que puedan asumir y ejecutar, de forma alternativa y dinámica.
El taller será dictado por José Alirio Peña, líder de la Fundación Famicine y organizador del Festival Venezolano de Cine de la Diversidad- FestDivQ; en la Sala de Lectura José Gabriel Núñez, del Teatro Alberto de Paz y Mateos, de 2:00 a 5:00 de la tarde.
Finalizará la jornada el viernes 24 de noviembre, con el estreno, en Venezuela, del documental El puto inolvidable, original de Lucas Santa Ana, proyección que se hará, a las 5:00 de la tarde, en la sala principal del recinto cultural.
El filme narra la vida del activista por los derechos igualitarios, Carlos Jáuregui, primer gay fuera del clóset en salir en la portada de una revista argentina en los años 80. Amigo, amante, luchador e ícono inspirador de masas, quien con su convicción y valor cambió la vida del colectivo LGBTIQ+ argentino y la historia de un país.
La inscripción para el taller se podrá realizar a través de los siguientes correos electrónicos: teatroapm@gmail.com y fundafamicine@gmail.com o través del número (0212) 899.28.72. Ambas actividades son gratuitas.
De esta manera, el Instituto de las Artes Escénicas y Musicales  reactiva sus espacios con la intención de apoyar procesos que, a través del arte, apunten a la inclusión y a la sana convivencia ciudadana.  


Formarán profesionales del teatro

Gerardo Blanco en el proyecto Escénica
Los actores del teatro y la televisión, además del cine en Venezuela, deben resetearse, o revisarse, o adaptarse a los nuevos tiempos para estar a tono con el desarrollo del espectáculo mundial. Y para eso hay talleres, cursos y hasta diplomados que actualizan los conocimientos y adiestramiento físicos.
Por eso, ahora en Caracas un grupo de teatreros que ya han creado y puesto en marcha a la institución Escénica, donde, precisamente, el director y escritor Gerardo Blanco está al frente de este valioso programa educativo.
 Gerardo anuncia, pues, que el proyecto Escénica es más que un Centro de Formación o Espacio para el Teatro, donde “capacitaremos profesionales en las diversas áreas. Nuestra misión es desarrollar, apoyados en el conocimiento, la técnica, la educación, la disciplina y la promoción de valores, las condiciones, disposición y la creatividad de futuros profesionales en las áreas de mercadeo escénico, dramaturgia, dirección, actuación y diseño escénico”.
¿Cuál es la visión de Escénica?
Formar profesionales comprometidos con un teatro inteligente y de calidad que proyectaran las artes escénicas con la competitividades necesarias, que permitirán un desarrollo estable y productivo de esta área. Ahí hay que diseñar, como es obvio, un programa que permita interiorizar la constancia, la disciplina, el esfuerzo, la ética, la creatividad, compromiso y el aprendizaje a través del suministro de herramientas acordes para potenciar al máximo las condiciones para el desarrollo.
¿Tiempo para realizar ese programa general?
La propuesta está dirigida a promover una carrera de carácter 
técnico, con especializaciones. Conformada en dos niveles: uno básico, de dos años, y una especialización en un año. Esos estudios estarán divididos en trimestres. Los años básicos nos permitirán dotar a los estudiantes de los conocimientos esenciales para desarrollar y además apuntalar su participación en cualquier actividad de las artes 
escénicas. Así como dotarlo de las herramientas necesarias que contribuyan a la toma de una decisión acertada en cuanto a la especialización. Un año de especialización permitirá que el estudiante se adecue al área que más le interesa en su formación, Profundizando en ella cada una de las materias indispensables para su desarrollo. Ese año servirá a su vez para que bajo la guía de expertos en el área puedan llevar adelante los trabajos prácticos necesarios que le permitan involucrarse de manera directa en el quehacer teatral y que les servirán como trabajo de grado. Son tres años de estudios académicos. Por ahora, porque recién estamos empezando,en Escénica tenemos: mercadeo escénico, dramaturgia, dirección, actuación y diseño escénico.
¿Desde cuándo en estos avatares del teatro?
Desde 1979, hace un poco más de 38 años, marqué mis inicios con el grupo de teatro Bagazos, fundado en el colegio El Ángel. Una experiencia única para esa época, con la participación de alumnos profesores, padres, personal administrativo y obrero del colegio. Desde ese momento y hasta hoy mi objetivo principal ha sido abrir espacios para la formación teatral. Ya hace 46 años de mi primer encuentro con un grupo de alumnos. Mi profesión soy docente de profesión y siempre me he dedicado a educar, a formar o, en el sentido más estricto y hermoso de la palabra, a intentar ser maestro. 
¿Cómo será este diplomado que usted comanda?
Esto es un sueño, una idea siempre presente ,poder abrir un espacio de formación académica  para el encuentro y la preparación del hombre y la  mujer de teatro, donde los principios éticos tengan una importancia primordial . Esta idea se materializa gracias al encuentro y coincidencia en la idea de la creación de una escuela de teatro, con un excelente y brillante ser humano:  el maestro y gerente cultural Salvador Itriago, creador del Centro de Artes Integradas  y con su hija Trina Itriago, que toma el testigo del  proyecto. Es así que nace Escénica, Centro de Formación para el Teatro. Nuestra primera tarea fue elaborar los programas de estudio, tarea que realicé con el gran apoyo y participación de Inés Muñoz Aguirre. Juntos convocamos y coordinamos a un grupo de reconocidos profesionales que fueron elaborando los programas sobre los que se fundamentará nuestro centro de formación para el teatro .El pénsum académico de Escénica es moderno e innovador.  Tenemos que agradecer el trabajo y dedicación de los especialistas que participaron en la elaboración del mismo: Matilda Corral diseñó el programa educativo de Actuación I y II; Costa Palamides elaboró el programa de Dirección;  Valentina Sánchez, Aspectos técnicos de la puesta en escena; Felix Humberto Herrera, El cuerpo y la Escena; Pedro Ignacio Muñoz desarrolló el programa de El Arte de Escribir ; Elio Palencia diseñó la cátedra de Ética, Teatro y Texto teatral; mientras que Tito Fuentes fue el encargado del programa  de Historia Universal.  Ignacio Márquez por su parte está al frente al programa de Teatro, Cine y Televisión.  Y Producción a Mariam Krasner. Y perdona que repita que nuestro diplomado tiene una duración de tres años, dos de estudios básicos y uno de especialización. Estos estudios serán abordados trimestralmente. Las especializaciones son: Dramaturgia, Dirección, Actuación, Diseño escénico y Producción.
MONTAÑA CREATIVA
¿Qué se busca con esta actividad académica?
Queremos formar profesionales comprometidos con un teatro de calidad. Buscamos fomentar en nuestros alumnos la constancia, la disciplina, el esfuerzo, la ética, la creatividad, el compromiso el aprendizaje, una formación integral. Sabemos que no es fácil, pero creemos que sobre estos principios se fundamentan los cambios que tanto necesitamos.  Escénica forma parte del Centro de Artes Integradas (CAI) y funcionará en la Montaña Creativa. Cuenta con las instalaciones de la Caja Teatral, sede del Grupo Bagazos, en la Urbanización Terrazas del Ávila, Avenida Universidad Metropolitana, primer cruce a la izquierda, edificio Centro de Artes Integradas. Teléfonos: 0212-24238382421161. El personal directivo lo conforman: Trina Itriago, directora del Centro de Artes Integradas y de la Asociación Venezolana de Conciertos; Gerardo Blanco López, director de la escuela Escénica Centro de Formación para el Teatro y director del Grupo Bagazos; y Pilar Pérez Baldó, coordinadora de las escuelas del CAI. Están incorporados para el inicio del primer trimestre de nuestra escuela el 29 de Enero, los docentes Matilda Corral (Actuación), José Tomás Angola (Dirección), Valentina Sánchez (Aspectos técnicos de la puesta en escena), Ignacio Márquez (Diferencia entre teatro cine y televisión), Carolina Rodríguez (Ética y teatro) y Rebeca Gómez (El arte de escribir).