miércoles, enero 04, 2017

LAS PELICULAS QUE VIENEN PARA EL 2017 El CNAC anunció evaluaciones

El cine nacional no se detiene.

El Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, informa a la comunidad vinculada al cine y el audiovisual nacional que el Comité Ejecutivo, en su Reunión Extraordinaria N° 26-16, declaró el  miércoles 28 de diciembre de 2016, los resultados parciales del Primer Corte de Evaluación de Proyectos Cinematográficos del 2016. La Comisión de Estudio que calificó los proyectos estuvo integrada por 19 expertos: Joe Torres, Luisa Teresa Correa, Joaneska Grössl, Reinaldo De Los Llanos, Carlos Malavé, Diana Lichy, Miguel Hernández, Abdel Güerere, José Pisano, Jean-Pierre García (Francia), Yuruani Rodríguez, Alejandro Saderman (Argentina), Luis Alberto Lamata, Jesús Odreman y Carlos Brito. En Animación, los evaluadores fueron: Nora Marcano, Carolina Dávila, Carlos Caridad Montero y Jesús Márquez.
Un total de 41 propuestas fueron evaluadas, resultando hasta los momentos tres seleccionadas en la modalidad de Desarrollo de Guión Cinematográfico:  Hippocampus  de Anamaría Aguirre;  Madre solo hay… ¡cuatro!  de Manuel Salinas y  Manuel Trujillo Durán  de Emiliano Faría. Además, el Comité Ejecutivo del CNAC declaró como “elegibles” tres proyectos en las categorías: Cortometraje de Ficción  Pleamar  de Marco Salaverría y en Largometraje de Ficción:  A full resolución  de Carmen La Roche y  Blue Label  de Alejandro Bellame. Considerando lo señalado en el artículo 9 del Reglamento Interno de Estímulo y Fomento a la Creación y la Producción Cinematográfica (RIEFCPC), los solicitantes de los proyectos declarados como “elegibles”, tendrán noventa (90) días continuos, a partir de la notificación realizada por el CNAC, para actualizar los recaudos requeridos, asistidos por un Productor Delegado designado por el Comité Ejecutivo de la institución. Son declarados como seleccionados, aquellos que puedan comprobar que dicho proyecto cumple con todo lo necesario para su realización.
Entre los proyectos beneficiados por el CNAC durante el 2016, figuraron propuestas en distintas modalidades que recibieron aportes del presupuesto aprobado para el financiamiento y estímulo de la producción cinematográfica, ubicado en más de 300 millones de bolívares. A este monto se suman, gracias a la recaudación del Fondo de Promoción y Financiamiento del Cine (FONPROCINE), los aportes de los reformulados que logró hacer la institución durante todo el año 2016, elevando el monto para el financiamiento del cine nacional a 593.568.248,72 Bs.
En el 2016, los aportes del CNAC a la producción fueron destinados a 3 Desarrollos de Guión Cinematográfico, con un monto total de Bs. 510.000; 1 Diseño de Producción para Animación con Bs. 1.470.500,00; 1 Desarrollo de Proyecto de Largometraje de Animación con Bs. 5.730.548,00; 4 Cortometrajes de Ficción con Bs. 7.326.740,20; 1 Cortometraje de Animación con Bs. 231.840,00; 1 Largometraje de Animación con Bs. 8.940.400,00; 4 Largometrajes de Documental con Bs. 41.054.077,73; 1 Coproducción Minoritaria de Largometraje de Ficción con Bs. 6.786.078,65; 15 Largometrajes de Ficción con Bs. 336.864.907,91; 1 Terminación de Cortometraje de Animación con Bs. 3.000.000,00; 1 Postproducción de Cortometraje de Ficción con Bs. 527.840,00; 1 Postproducción de Cortometraje de Documental con Bs. 402.800,00; 3 Posproducción de Largometraje de Ficción con Bs. 13.379.540,00; 1 Postproducción de Largometraje de Documental con Bs. 1.867.314,00. Estos proyectos fueron recomendados en los distintos cortes de evaluación y aprobados por el Comité Ejecutivo del CNAC, conformado en varias ocasiones como Comisión de Estudio de Proyectos Cinematográficos.
Varios de los proyectos financiados por el CNAC se rodaron este año 2016 en distintas regiones del país y se encuentran actualmente en pleno proceso de postproducción. Estos proyectos recibieron aportes adicionales y ajustes presupuestarios, que no obstante el complejo entorno económico, permitieron mantener la calidad en la estructura narrativa, guion y propuesta de realización de cada filme.El financiamiento del CNAC en el 2016 también estuvo dirigido a la Convocatoria de la Base Industrial Cinematográfica, cuyo llamado buscaba atender proyectos de innovación que propiciaran la producción, elaboración o manufactura de equipos y partes relevantes a la producción cinematográfica, hechos o realizados en Venezuela con empleo de tecnología alternativa y materia prima nacional. En ese sentido, el proyecto seleccionado fue el de la Casa Productora Video Kariña 2011, C.A. “Plataforma de rodaje nacional: Construcción de una plataforma de equipos para rodajes cinematográficos y audiovisuales”, con un aporte de Bs. 4.000.000,00.
El CNAC convoca a la comunidad cinematográfica nacional a presentar sus proyectos y participar activamente en el proceso de recepción permanente de proyectos cinematográficos de esta institución, siendo que a la fecha no se tienen las propuestas necesarias para declarar un corte de evaluación.En los próximos días serán publicados la totalidad de los resultados del Primer Corte de Evaluación de Proyectos Cinematográficos del 2016.
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NUEVA OBRA DE GUSTAVO OTT La brutalidad es premiada en Chicago

Gustavo Ott, a sus 54 años, sigue ganado premios teatrales 
El abuso del poder y el terror sobre las sociedades es la temática de Brutality, nueva obra de Gustavo Ott (Caracas, 14 de enero de 1963), con la cual recientemente ganó el Concurso de Dramaturgia Hispana de Aguijón Theater Company y el Instituto Cervantes de Chicago. Sobre ese texto y otros aspectos de su trabajo creativo lo hemos entrevistado.
Brutality, ¿qué aborda?
Explora la relación entre la humillación personal o colectiva con el abuso de poder y el terror. Siete personajes actuales se articulan a través de actos de violencia, pero su experiencia va disminuyendo con la rutina de la reacción: la noticia, la respuesta oficial, los expertos y el inevitable fin del ciclo mediático.
 Háblenos sobre esa humillación.
El proyecto investiga sobre la humillación que el más fuerte o privilegiado impone al débil y excluido. ¿No será que este desprecio sistematizado apunta al inicio de una Era de la Radicalización? 
 ¿Lo apunta?
Todo indica que sí. Una era de la Radicalización y del Resentimiento.
 Le llama Proyecto, ¿por qué?
Brutality pertenece a un proyecto que abarca otros dos espectáculos conectados. Se trata de tres piezas continuadas sobre la experiencia de siete personajes del primer capítulo que a su vez se relacionan con otros cinco de la segunda obra y estos cinco con seis de la tercera pieza. Un personaje pequeño de la primera pieza, por ejemplo, pasa a ser el principal en la segunda. Las tres obras podrían representarse en una sola tanda o por separado.
 ¿Y eso está listo?
No, para nada. Sólo la primera, Brutality. Haremos una lectura el 27 de marzo en Chicago, lo que ayudará a pulirla. Mientras tanto sigo trabajando en las otras dos piezas que faltan. Suena sencillo pero no lo es, créeme.
 ¿Cómo lo está realizando?
Entrevistas, investigación y desplazamientos: es decir, periodismo puro, pero llevado al teatro.
 ¿Queda algún tema en el tintero o en la computadora que no haya abordado? 
La realidad siempre genera ideas. Pero lo más complicado para mí es el tratamiento del contexto, que intento ubicarlo en un plano simbólico, buscando una mitología mayor, construyendo además formas con complejidad y contradicciones. Lo más importante son los personajes, claro, sumergidos en ritmos compuestos, que disparan sobre todos los aspectos. A mis alumnos les recuerdo que uno debe intentar entrar en la vida interior de otras personas como si fuera la vida interior de la sociedad, con toda la riqueza de gradaciones; penetrar en la mente de una persona o una familia, y en seis líneas entrar en otra y con todas ahondar también en tu época.
 ¿Cuál es su método de trabajo para materializar una obra?
Disciplina y paciencia. Una obra de 70 páginas leíbles me lleva un año y unas 450 páginas de basura en el Tras de la Mac. Aunque de Picasso aprendí que el rojo que sobra del zapato es el mismo rojo de los labios de las Señoritas de Avignon, al final nada es destruido. Escribo mucho, eso sí, todos los días, de lunes a viernes. Aunque no siempre es escribir; hay mucho de corregir, repasar, releer. Lo que sea, como sea, pero siempre a la misma hora y todos los días. Disciplina y paciencia.
 ¿Y los concursos?
Para mí, el concurso no solo forma parte de la profesión, sino que se ha convertido en parte de la obra también. Brutality, por ejemplo, la terminé casi en la fecha límite de envío al premio de Chicago. Sin esa fecha tope, de entrega, probablemente aún estaría haciéndole correcciones. Los concursos me ayudan a establecer períodos de trabajo. Ganar o perder pasa a ser un beneficio agradecido o una contrariedad periférica, frente a la obra terminada. Porque antes que los reconocimientos, las puestas en escena, las opiniones políticas, declaraciones, escritos teóricos o estallidos de cólera, lo único que nos define es la obra.
¿Hay una velocidad mayor de escritura que de producción escénica? ¿Eso le preocupa?
Claro que sí. Se trata de una de las preocupaciones más peligrosas en el creador: que lo que escriba no tenga salida. Los tiempos de producción son pesados, y esa lentitud afecta al escritor, lo desanima, lo enceguece y a veces lo obliga a tomar decisiones fatales, como acelerar los procesos o desistir de lo complejo, único e importante por lo fácil, repetido y banal. Escribir sin consecuencias te paraliza y puede acabar con la vocación porque hay quien decide escribir porque tiene historias que contar, quiere ser escritor, tiene fe en el poder de la literatura. Pero hay otros que escriben porque no pueden dejar de hacerlo. Me refiero a esos que tienen un deseo incontrolable y que su decisión es más consecuencia de una enfermedad, como si se tratara de una adicción mortal. Si no escribes, no pueden funcionar en la vida diaria, y son dependientes de ese estimulante. A estos, lo que suceda con su obra una vez terminada, no les afecta tanto porque lo que les motiva a vivir es su adicción, su obsesión por las palabras. Y cuando andan por la calle no están interactuado con otros, ni experimentando sensaciones, en las redes no tienen perfil social, más bien van por ahí como zombies, viendo únicamente jeroglíficos vivos en todo. Yo, ahora lo sé, formo parte de estos últimos: los adictos, los enfermos.
¿En qué idioma la escribió? ¿Cuántas obras ?
La escribí en español. Vivo en Washington DC, hacia Alexandria, ¿recuerdas? Y sigo haciendo cosas con EL Teatro Hispano Gala de Washington. No sé cuántas obras llevo, seguramente demasiadas, creo que 45.



"Tamara" es la película más taquillera del 2016

Siempre hemos dicho que al cine venezolano (con más de 100 años de aprendizaje y duras luchas) hay que verlo siempre con ojos patrióticos, porque son productos logrados por nuestros artistas en, casi siempre, difíciles circunstancias, lo cual no excusa la calidad, pero sí se pide el visto bueno de sus compatriotas, quienes muchas veces no se enteran de sus respectivas temporadas o no están en capacidad económica para verlos.
Proponemos a los empresarios, quienes a veces son productores, que organicen unas semanas con puro cine venezolano, además de campañas previas de promoción, y repongan aquellos títulos que lograron aceptables  respuestas en sus taquillas, para darle tiempo al público de enterarse
Aqui  esta la relación del público, contabilizado por las  taquillas, de las 27 películas venezolanas  exhibidas -algunas son coproducciones internacionales-  hasta el pasado 31 de diciembre de 2016. Unas pocas siguen en pantalla, como es el caso de  CAP 2 intentos El show de Willi y El peor hombre del mundo, mientras que otras ya fueron retiradas, mientras que  el incómodo caso de El Inca espera una decisión judicial.
En el caso de CAP 2 intentos, el aplaudido documental de Carlos Oteyza sobre el ex presidente Carlos Andrés Pérez, estrenado el pasado 2 de diciembre, se espera que supere a Tamara, de Elia Schneider, la ficción inspirada en la historia real de  la transexual Tamara Adrian,pero lo deciden los espectadores
Los números de espectadores acumulados, según las taquillas,  de las producciones venezolanas son estos:
Tamara: 26.832. CAP 2 intentos: 18.643. Desde allá: 16.643. El Inca: 14.613. Devuélveme la vida:10.954. La gran pelea:7.365. Travesia:6.906. Luisa: 6.081. El abrazo de la serpiente:6.041. Cara o sello: 5.892. 4 esquinas: 5.159. Allende en su laberinto:4.264.  Arangol: 4.033. Maisanta: 2.587. Un tiro en la espalda: 2.263. Bambi C-4: 2.208. La guerra de Vargas y Morillo: 1.919. El acompañante: 1.856. Azul como el cielo:1.736. El show de Willi: 1.219. El irrigador: 1.072. Bailando con Margot: 569. Juntera: 545. Vivir de imaginar:383: Llanerias:255. Belén, la reina del quitapla:224: El peor hombre del mundo:1.160.

 Estos 27 largos  "recaudaron", pues,151.646 espectadores.

martes, enero 03, 2017

2016, balance positivo para el cine venezolano

"El amparo" ha sido un triunfo indiscutible del cine criollo
EL 2016 culminó para el cine nacional  con un balance positivo que incluye el rodaje de 13 películas que generaron 3.000 empleos directos e indirectos en distintas geografías del país, la realización de más de 30 eventos a través del Sistema Nacional de Festivales y Muestras de Cine en Venezuela (SNFMCV) a los que acudieron 65.000 espectadores, el estreno de 26 largometrajes en salas de cine comercial y la obtención 48 reconocimientos internacionales.
Para la gestión del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC) concluye este 2016 con indiscutibles victorias del cine venezolano asegurando el rodaje de los proyectos cinematográficos beneficiados en el 2016, indistintamente de las complejidades en materia económica que afectan al país.
PELICULAS RODADAS
Este 2016 se rodaron 13 películas: Muerte en Berruecos de Caupolicán Ovalles,  El vampiro del Lago  de Carl Zittelmann,  Bárbara  de John Petrizzelli,  Yo, mi ex y sus secuestradores  de Javiera Fombona,  Más vivos que nunca  de Alfredo Anzola,  La noche de las dos lunas  de Miguel Ferrari, Yo, Imposible  de Patricia Ortega,  Lunes o martes nunca en domingo  de Maruví Leonett Villaquiran,  La mirada revelada de Belimar Román,  El último año del Congo Mirador de Anabel Rodríguez; y los cortometrajes  Salta  de Marianne Amelinckv,  El hombre de cartón de Michael Labarca y  Los de abajo  de Pedro Mercado.
De estas 13 películas filmadas, unas son óperas primas, otras de directores venezolanos con trayectoria y una de ellas producida por estudiantes de la Escuela Nacional de Medios Audiovisuales de la Universidad de Los Andes, en el estado Mérida.
La mayoría de las películas se rodaron en locaciones fuera de Caracas. Los estados Portuguesa, Apure, Falcón, Trujillo, Mérida, Zulia y Guárico acogieron los equipos de producción cinematográfica, generando aproximadamente 3.000 empleos directos e indirectos al incorporar talentos técnicos y artísticos regionales, desconcentrando el desarrollo de la actividad cinematográfica de la Región Capital, al mismo tiempo que se destaca y diversifica la mirada de los cineastas venezolanos en realidades propias, modos de vida y culturas.
En un emprendimiento en conjunto con los productores cinematográficos, el CNAC ha impulsado la realización cinematográfica en Venezuela a pesar de los síntomas de hiperinflación inducida, producto de la guerra económica contra nuestro país.
Ante esto la institución tomó medidas excepcionales en momentos coyunturales, por citar una de ellas, el pago a servicios de postproducción previo o durante los rodajes, con lo cual se aseguró la estabilidad en los costos de los servicios inherentes a la producción cinematográfica. Gracias a este trabajo conjunto pudimos solventar las dificultades a tiempo.
El acompañamiento del CNAC también se materializó con el desarrollo a la base industrial. En el 2016, “Pedroza Films”, empresa venezolana creada por los hermanos Ronald y Alexis Pedroza, obtuvo financiamiento por parte del Estado para la fabricación de equipos para producción de audiovisuales, tales como trípodes, grúas, lámparas, rieles, estabilizadores de cámara, entre otros, propiciando así la creación e innovación tecnológica nacional.
El éxito en el cine venezolano también se refleja en sus estrenos comerciales; este año se estrenaron 26 películas venezolanas en salas de cine comercial, de las cuales 20 fueron largometrajes de ficción y 6 documentales.
Casi medio millón de espectadores disfrutaron del cine nacional a pesar de la disminución de la cantidad de funciones semanales en salas de cine, causado por el fenómeno climático de El Niño, que afectó de forma contundente al sistema de generación de energía eléctrica nacional durante más de un semestre.
Otro aspecto a destacar es la exhibición de 14 cortometrajes venezolanos en 450 salas de cine comercial previo a la proyección de largometrajes nacionales y extranjeros, a través del programa Venezuela en Corto cuyo objetivo es promocionar y difundir obras de corta duración, a través del cual las audiencias conocen el conjunto de obras generados por otra generación de productores audiovisuales.
Impulsados por el CNAC, el cine venezolano logró la organización de más de 30 eventos de difusión cinematográfica en todo el territorio nacional a través del Sistema Nacional de Festivales y Muestras de Cine en Venezuela (SNFMCV), con el propósito de garantizar y asegurar el uso y disfrute del obras nacionales y alternativas, en salas de cine y espacios no convencionales, atendiendo la cifra inédita de 65.000 espectadores.
FESTIVALES
En Venezuela se organizan festivales que llegan hasta las comunidades más remotas del territorio nacional, fascinantes festivales infantiles donde los niños son los protagonistas delante y detrás de las cámaras, así como una multiplicidad de festivales que incluyen temas tan variados como la ecología, el deporte, la sexodiversidad, culturas originarias, entre otros.
De esta forma se evidencia el decidido apoyo del Estado venezolano para el desarrollo de la cultura cinematográfica, a través de la apreciación de su cinematografía, la producción de contenidos que reflejan nuestras culturas locales y regionales.
El Programa de Estímulo al Desarrollo de la Cultura Cinematográfica del CNAC, en el año 2016 aprobó financiamientos para 19 proyectos en las modalidades de investigación y publicación de obras relacionadas al cine y los medios audiovisuales, así como la formación del talento humano, el mejoramiento profesional y difusión de la obra cinematográfica.
FORMACION
En este año 2016, a través de la Convocatoria de Cultura Cinematográfica 2016 se renovaron 10 becas nacionales, se otorgaron 7 más para igual número de beneficiarios, además de otras 12 para estudios internacionales en países como Argentina, España, Estonia, Estados Unidos y Cuba, garantizando la continuidad formativa de nuestros estudiantes dentro y fuera del país.
En materia de formación se realizaron 66 talleres especializados de cine en todo el territorio nacional gestionados a través del Laboratorio del Cine y el Audiovisual de Venezuela “Rodolfo Santana”, para un total de 898 participantes. Además de 14 talleres en espacios comunitarios que beneficiaron a 174 personas, entre ellos niños, niñas y adolescentes, que dieron como resultado tres nuevas UPAC (Unidades de Producción Audiovisual Comunitarias) y 5 títulos de obras audiovisuales comunitarias de corta duración.
GUIONES Y PUBLICACIONES
Por su parte, el Sistema de Apoyo al Guion Cinematográfico recibió 47 guiones para diagnóstico de lecturas cruzadas siendo aprobados 39 para ingresar al programa. Estos guiones recibieron las observaciones y recomendaciones de nuestros especialistas en el área y se distribuyeron en 29 para largometrajes y 10 para cortometrajes. Adicionalmente, se asignaron 4 tutorías en la modalidad de desarrollo de guion y se otorgaron un total 13 certificaciones de guiones terminados.
En lo relativo a su Sello Editorial, el CNAC incorporó tres nuevos títulos impresos y uno en formato digital: El Cine como herramienta para la enseñanza crítica de los medios, de Rita Elena Ávila; ¿Cláves del cine móvil? – Tecnologías vivenciales, de Juan Manuel Hernández Castillo; Vías de Aproximación a una realidad: El cine, de Antonio Llerandi; y I Encuentro Nacional de Documentalistas de varios autores. Estas 4 nuevas publicaciones se unen a la lista de otros 26 títulos editados con anterioridad.
Al mismo tiempo, habilitó en su página web la “Biblioteca Digital CNAC”, en la que se pueden encontrar 11 títulos y cuatro números de la revista digital Cinerocinante, con el propósito de documentar el pensamiento y la reflexión teórica cinematográfica tanto del país como del continente.
En el 2016, el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía ratificó su apoyo al bienestar de los trabajadores de cine independientes, agrupados en la Asociación Civil para el Bienestar Social del Trabajador Cinematográfico (ABICINE), garantizando la seguridad social de quienes se dedican en el ejercicio libre de la profesión al desarrollo de la cinematografía nacional, beneficiando a 800 agremiados aproximadamente.
COMPETENCIA INTERNACIONAL
Nuestro cine participó en 225 festivales internacionales durante el año 2016, obteniendo 48 premios. La cinematografía venezolana fue reconocida en eventos de primera categoría, como en la 69a edición del Festival Internacional de Cine de Cannes, donde el cortometraje  La culpa, probablemente , de Michael Labarca recibió el tercer lugar en la sección Cinéfondation.
Por su parte, el largometraje  El Amparo de Rober Calzadilla se alzó con el Premio al Mejor Guión y Mejor Película en la 40a Mostra Internacional de Cinema de Sao Paulo. A este reconocimiento se une el estreno de la película en el continente europeo en la sección Horizontes Latinos en el 64 Festival Internacional de Cine de San Sebastián, España, y el reciente premio “Caminos” otorgado por el Centro Memorial Martin Luther King en el 38 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de la Habana, en Cuba.
No solo las películas son premiadas, el músico Nascuy Linares y el sonidista Marco Salaverría obtuvieron los reconocimientos a Mejor Música Original y Mejor Sonido en los Premios Platino del Cine Iberoamericano, por su trabajo en la coproducción venezolana  El abrazo de la serpiente  del director colombiano Ciro Guerra.
 Desde allá , ópera prima de Lorenzo Vigas, galardonada en el 2015 con el León de Oro a la Mejor Película en la 72 edición del Festival de Cine de Venecia, fue una de las películas más premiadas en 2016 en países como Panamá, República Dominicana, EEUU, México, Perú y Chile.  Dauna, lo que lleva el río  de Mario Crespo, por su parte, cuenta con 7 galardones en Brasil, España, Colombia, EEUU, Argentina e Italia.
A esto se suman las 183 muestras que organizaron en el 2016 las representaciones culturales de Venezuela en el exterior, en las que resaltan el Festival Venezuela im Film-Qué Chévere en Frankfurt, Alemania, el Festival Le Vénézuélien á Paris, en Francia, así como el Festival de Cine Venezolano en Recife, Brasil; el Festival de Cine Venezolano en Singapur y podemos destacar los “Martes de cine”, una actividad que se organiza todas las semanas en el Centro de la Diversidad Cultural de Venezuela en Madrid, España, sumando un público de 21.705 personas.
Tenemos que destacar que el CNAC sigue propiciando un espacio de reflexión y diálogo permanente en torno a su cinematografía, a través del Foro del Cine Venezolano, el cual agrupa a distintos gremios cinematográficos.
Esto ha sido posible en gran medida gracias al Fondo de Promoción y Financiamiento del Cine, FONPROCINE, cuya recaudación duplicó con creces la cantidad estimada para el 2016.
RETOS POR VENIR
El principal reto para el cine venezolano el próximo año apunta hacia la reformulación de los modos de producción cinematográfica, con el objetivo de seguir avanzando en el uso eficiente de los recursos materiales y el fortalecimiento del talento humano, en función de hacer frente y superar la coyuntura económica actual, en consenso con todos los actores de la comunidad cinematográfica venezolana.
Como ente rector de la cinematografía nacional, el CNAC se propone mantener el impulso de políticas que estimulen el crecimiento continuo del número de espectadores a través de la creación de nuevos espacios y ventanas de exhibición cinematográfica.
Es necesario fortalecer aún más los distintos programas de profesionalización dirigidos a superar la calidad técnica y de realización para consolidar la industria.
Otro propósito es la actualización tecnológica de su parque industrial para mantener los estándares internacionales de producción cinematográfica. De igual forma, se requiere culminar el avanzado proceso de digitalización de las pantallas de cine.
El 2017 también será el año para posicionar el cine venezolano en las nuevas plataformas digitales de difusión y transmisión.


lunes, enero 02, 2017

El último show de Memo Morales

Los seres humanos elegimos el momento para nacer, despues de nadar varios meses, no más de nueve, en unos líquidos vitales del útero de nuestras madres. Pero difícilmente podemos seleccionar el momento final de nuestras existencias, ese cuando se nos detiene el corazón  y emprendemos un viaje hacia lo desconocido. Eso pasó con Moliere, el legendario comediógrafo francés, que el 17 de febrero de 1673, que terminó ahogado en su sangre mientras finalizaba su actuación de su obra El enfermo imaginario, mientras el publico aplaudía y reía sin parar, sin saber que el actor estaba personificando su propia muerte, a los 51 años.
EL GITANO MARACUCHO
Murió Moliere en su reino artístico y no sabia que no se recuperaría jamás de ese ataque de hemoptisis y algo parecido acaba de ocurrir en el club social Hermandad Gallega, de Caracas, hacia la medianoche, del 31 de diciembre, de 2016, donde perece, como consecuencia de un infarto al miocardio, el celebre cantante popular  Luis Guillermo Morales  o  Memo Morales o  El Gitano Maracucho.
 Memo Morales había nacido en Maracaibo, estado Zulia, el 6 de abril de 1937 en una familia de gaiteros y desde pequeño se vinculó con el mundo artístico y se  inició en la canción como especie de “niño prodigio” que cantaba en programas de aficionados. En 1945 llegó a Caracas, donde participó en el programa llamado “Proarte infantil”, en el que interpretó el tango “Princesita rubia” que lo hizo merecedor de su primer premio musical.
Comenzó su carrera musical en 1953 como una sección vocal de la orquesta Garrido y sus Solistas. En 1954 se trasladó a Caracas y trabajó allí hasta 1958 con Juanito Arteta y su orquesta juntos.
En 1958 se unió a Carlos Torres, y de 1959 a 1960 fue el primer cantante de la orquesta de Luis Alfonso Larraín. De 1961 a 1964 fue miembro de la orquesta Los Hermanos Salanis.
Se apropió de las interpretaciones con aire español de la orquesta Billo’s Caracas Boys y temas como “El tunante”, “Rumores” y “Gitana” hicieron que su voz se inmortalizara en América Latina y por eso no es gratuito que su seudónimo de  El Gitano Maracucho  sea mucho más reconocido en la actualidad que su nombre de pila, Guillermo Enrique Morales Portillo.
Billo Frómeta, director y fundador de la agrupación venezolana, supo de la existencia de Memo Morales porque el cantante ya tenía una trayectoria consolidada con la orquesta de Luis Alfonso Larraín, y aunque ya había figurado en otros colectivos, como el de Garrido y sus Solistas, sus cualidades interpretativas a finales de la década del 50 ya eran comentadas en el ámbito nacional.
NI SE COMPRA NI SE VENDE
En 1964, Morales firmó su contrato con la Billo’s Caracas Boys y quedó establecido desde un principio que su fuerte estaría centrado en aquellas canciones ligadas con España. De esta manera, además, el nuevo integrante respetaría las especialidades de sus compañeros de tarima de ese entonces, Cheo García, mejor conocido como  El Guarachero de América ; y José Luis Rodríguez (El Puma), quien antes de dedicarse a la balada cantaba música tropical.
Gracias a la interpretación de Memo Morales se popularizaron temas como “Ni se compra ni se vende”, “Que viva España” y “Se necesitan dos”, el debut en la composición de pasodobles de Billo Frómeta. Con el reconocimiento dentro del bolsillo, el cantante toma la decisión de lanzarse como solista en 1976 y emprende una gira exitosa por las principales plazas de Estados Unidos. Incluso, en Houston (Texas) fue nombrado Ciudadano Honorífico y Embajador de la Buena Voluntad.
Morales, quien lideraba la organización musical que lleva su nombre, cumplió con la realización de un concierto de despedida del año 2016 en la Hermandad Gallega de donde salió ovacionado. Minutos después, ya cuando despuntaba el 2017, sufrió un infarto fulminante en la ambulancia que lo transportaba hasta el centro de salud más cercano. Se apagó la voz de El Gitano Maracucho, un artista que se dedicó a amenizar con sus interpretaciones las vidas de los demás.
SE FUE CANTANDO
Alicia Morales, hija de “Memo” Morales, agradeció a quienes han dedicado palabras de cariño a su padre. "Él se fue como quería irse cantando, haciendo lo que le gustaba. Sus últimas horas fueron fantásticas al lado de su familia. Recibió el año en la Hermandad Gallega, y antes de subirse a la tarima le dio un beso a mi mamá, y ahí estábamos mi hermana y yo. Murió feliz de poder entregar su vida", detalló Alicia desde el Cementerio del Este donde fueron velados sus restos.
Señaló que quiere que Venezuela lo recuerde como El gitano maracucho. "Esa voz inolvidable que llenaba las casas en cualquier fiesta venezolana".
Confesó que era un hombre con "una disposición para trabajar increíble. Él estaba en la casa y decía tengo que trabajar. Tenía 79 años, estaba en perfecto estado de salud”.
Sus parientes aseguraron a los periodistas que la ultima canciòn que interpretó  fue el pasodoble "Se necesitan dos", que le compusiera Billo Frometa.
PRIMERO FUE VICTOR PIÑERO
Otro cantante venezolano que se despidió al terminar una jornada musical fue Vìctor Piñero, quien había nacido en El Guarataro, de Caracas el 10 de mayo de 1923, zona popular habitada en su mayor parte por afrodescendientes. En 1957, el productor de la Sonora Matancera, Rogelio Martínez,   lo escuchó cantar y le ofreció un contrato. Piñero aceptó y un año después se convirtió en el primer y único venezolano que grabó con la Sonora Matancera. En 1961 regresa a Los Melódicos, pero dura poco. Renuncia con la intención de formar su propia orquesta: Los Caribes de Víctor Piñero. Pero no le va bien con esta empresa y poco después la disuelve. Regresa a los Melódicos a fines de los sesenta y allí se queda hasta la fatídica madrugada donde murió.

Puntualiza Wikipedia que  es común escuchar a muchos artistas del espectáculo decir: "Quiero morir como murió Víctor Piñero". Piñero se encontraba amenizando un baile con los Melódicos en el Hotel Intercontinental Tamanaco de Caracas en la noche del 5 de enero de 1975. Ya en horas de la madrugada y al terminar de cantar su tema "Las pilanderas" , tomó unas maracas y las agitó mientras tarareaba una canción. Se sintió mal, se tambaleó y uno de los músicos impidió que cayera al suelo. Lo sentaron en una silla y  llamaron a un médico, quien le dijo a Renato Capriles, director de Los Melódicos, que ya Víctor se había ido.