martes, octubre 11, 2016
domingo, octubre 09, 2016
Chalbaud cumple 85 y no tiene miedo a nada
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| Activo y creando cotidiamente a sus 85. |
A sus 85 años de
edad, Román Chalbaud asegura no tenerle miedo a nada. No sintió miedo a la
crítica cuando estrenó su primera película Caín
adolescente en 1955, aún sin tener conocimientos de dirección, y mucho
menos lo sintió a lo largo de su vida. Ni cuando estuvo preso cuatro meses durante
la dictadura de Marcos Pérez Jiménez ni cuando un hombre en Estados Unidos casi
lo mata mientras intentaba robarlo. Ahora, cuando le faltan 15 años para cumplir
su primer siglo, espera ver el estreno de su más reciente película, La planta insolente, donde plasma
partes de la historia del general Cipriano Castro.
¿Es cierto qué es una encomienda de Chávez?
Si, él me lo pidió,
tras el estreno de mi
filme Zamora, tierra y hombres libres,
en la noche de aquel 18 de septiembre de 2009, en el teatro Teresa Carreño. Faltan unos
detallitos de post producción y se hará la respectiva programación para su
estreno. Es mi gran proyecto. Los efectos digitales los mandamos a hacer en
Buenos Aires, Argentina. Es una película muy cara, muy buena, con un guión
estupendo de Luis Britto García, excelente escritor. También estoy trabajando
en una serie de ocho capítulos para televisión que se llamará En clave de fuga, sobre la fuga del
Cuartel San Carlos, de los años 70, y también en el proyecto Corazón llanero, con la Villa del Cine,
donde trabajo.
NACIO PARA EL CINE
Cuando tiene en su
haber de 23 peliculas y otros tantos textos teatrales, él, nacido el 10 de
octubre de 1931 en Mérida, admite que es un autodidacta. “No
estudié nunca cine. No era viable. Cuando dirigí por primera vez lo hice muy
seguro, sabía dónde iba a poner la cámara porque yo nací para esto. Mi
abuela me llevaba al cine desde los siete años. Ella leía mucha literatura y me
enseñó que los cineastas deben leer mucho. Entonces leí muchos libros sobre
cine pero no estudié nunca. Eran los años 40, cuando no existía la televisión y
mucho menos las escuelas de cine. Después de que me quebraran en física,
química y matemática, mamá me consiguió un trabajo de “office boy” y, cuando se
hacían las cuatro de la tarde, me iba a Bolívar Films a ver las filmaciones. En
los 50 logré ser el asistente de las dos películas que hizo Víctor Urruchúa con
Bolívar Films y allí aprendí muchísimo. “Ese maestro rodó los filmes Seis
meses de vida y Luz en el páramo. Yo aprendí el cine con la práctica, nada
de planteamientos teóricos. Y me quedé en el cine porque era muy malo con las matemáticas,
la química y la física”.
¿Cuál era el mayor obstáculo para el cine de
esa época?
Lo más complicado era conseguir el
presupuesto (incluso lo mínimo) para una película. Cuando Mauricio Walerstein
dirigió Cuando quiero llorar no lloro,
el Estado no daba dinero para hacer cine. Luego me tocó filmar La quema de Judas. Ambas fueron grandes
éxitos en taquilla. Fue desde ese entonces cuando el Estado comenzó a apoyar el
cine. Vino una legislación, que todos los cineasta hemos apoyado, la cual ha
sido revisada y ahí está el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía que
apuntala los proyectos de todos los creadores, gracias a que ha sido muy bien
conducida por sus gerentes.
EL CINE
ACTUAL
Para él el cine criollo va por muy buen
camino y en las regiones hay tanto talento -afirma el maestro merideño- que si
postulan las películas a un concurso es muy difícil decidirse por una.
Apostarle a Venezuela es para él la mejor decisión. “En todo el país hay
jóvenes cineastas que asombran a cualquiera. Los jóvenes son los que tienen el
derecho y el deber de hacer mejor cine que el que hicimos nosotros. Antes no
había quien lo educara a uno y ahora hay clases, hay escuelas. En Mérida,
especialmente, hay mucho talento”.
¿Le apuesta a la creación en tiempos de
guerra económica?
Siempre ha habido crisis y, en Venezuela,
ésta es provocada. Las grandes obras de arte siempre se hacen cuando hay más
problemas, que son los que siempre nos invitan a crear. Uno no le debe tener
miedo a hablar de la realidad. Bien lo señaló Antón Chejov cuando dijo: “habla
de tu parroquia y serás universal”.
Office boy que creció
Chalbaud comenta que el
abecé del teatro lo aprendió en el Liceo Fermín Toro, gracias al inmigrante
español Alberto de Paz y Mateos, durante los años 40. “Yo no quise realizar
ninguna actividad deportiva y elegí al teatro, sin saber lo que pasaría o haría
después, como autor y director.
También, durante varios años, ejercí el periodismo en Últimas Noticias y El
Nacional, como columnista de cine y articulista. Tengo, pues, mi historia
como periodista”.Como Buñuel, dice: "Soy
ateo, gracias a Dios", y agrega, "Yo creo en la vida... No tengo
ningún problema con la muerte. Yo sé que me voy a morir algún día. El otro día
dije: 'Yo creo que me voy a morir a los 87.No le tengo miedo, es una cosa
natural. Mi mamá, Alicia Quintero, murió casi a los 100 años", dice mitad
en broma, mitad en serio.
Su producción teatral pasó la veintena de
textos y la más reciente es Bingo. Está
terminado dos piezas: Los espíritus animales y El garaje. "Yo siempre
he empezado las obras sin saber lo que va a pasar al final, no planifico la
obra y nunca sé cómo va a terminar y para mí es interesante porque yo mismo me
lo pregunto y ellos mismos me van dictando. Mis piezas siempre comienzan por
personajes que yo invento o copio de la realidad, y mezclo unos con
otros", señala.
FILMOGRAFIA
Román Chalbaud comenzó
su carrera como director de cine a los 28 años y ahora, cuando está
culminando La planta insolente,
hay que recordar que antes entregó: Días de poder (2011). Zamora, tierra y hombres libres (2009). El Caracazo (2005). Pandemónium, la capital del infierno (1997). El corazón de las tinieblas (1990). Cuchillos de fuego (1989). La oveja negra (1987). Manon (1986). Ratón de ferretería (1985).
Cangrejo
II (1984).La gata borracha (1983). Cangrejo (1982). Bodas de papel (1979). El rebaño de los ángeles (1979). Carmen, la que contaba 16 años (1978). El pez que fuma (1977).Sagrado y obsceno (1975). La quema de Judas (1974).Cuentos para mayores (1963) y Caín adolescente (1959).
sábado, octubre 08, 2016
Venezuela presente en Mercado de Industrias Culturales de Bogotá
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| El mejor teatro del estado Portuguesa representa a Venezuela en el Micsur |
El Mercado de Industrias Culturales (Micsur) se realizará del 17 al 20
de octubre en Bogotá. Esta será la segunda edición de este evento contra la autarquía
cultural que busca convertirse en una plataforma para el conocimiento, la difusión, la promoción, la circulación y
la comercialización de bienes y servicios generados por las industrias
culturales y creativas de la región.
Micsur se enfoca en seis sectores de estas
industrias: artes escénicas, audiovisual, diseño, editorial, música, animación
y videojuegos, de creadores de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia,
Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.
"El corazón debe ser la rueda de negocios
en una ventana igualitaria para 10 países", señaló Adriana González,
coordinadora de emprendimiento del Ministerio de Cultura de Colombia y
directora de Micsur.
La rueda de negocios se complementará con 30
presentaciones de artistas del continente, además de reuniones, foros,
conferencias y talleres, entre otros. El día de la inauguración se lanzará
Palco, una plataforma impulsada por el Ministerio de Cultura para dar
visibilidad al sector escénico en el país. Ese día se
presentarán seis compañías colombianas de teatro, danza y circo: L'Explose,
Mapa Teatro, Periferia, Teatro El Paso y la Compañía de Danza Residente del
teatro Jorge Eliécer Gaitán. La delegación colombiana que
participará en Micsur la componen 60 propuestas creativas de ciudades como
Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla, Bucaramanga, Pasto, Cartagena, Pereira,
Popayán y el municipio de Jardín, Antioquia.
“Hay sectores más maduros que otros para
presentarse en las ruedas de negocios”, señaló González, quien añadió que
“cuando el producto es bueno, despierta un interés, y el trabajo del mercado es
jalar ese interés”. De otro lado habrá una programación académica, con foros y
paneles organizados por la Universidad El Bosque, la Universidad de los Andes y
la EAN.
ROBINSON EN LA CASA DE
ASTERIÓN
Venezuela participa en el Micsur con la Compañía Regional
de Teatro de Portuguesa, enviada por el Ministerio del Poder Popular para la
Cultura, y su espectáculo Robinson en la
casa de Asterión, un espectáculo de Carlos Arroyo, actuado por Aníbal Grunn
y Wilfredo Peraza.
Robinson
en la casa de Asterión sucede
en el momento exacto en que Simón Rodríguez o Samuel Robinson (nombre que usa
tras la ruina de la conspiración de Gual y España, 1797), muere en Amotape,
Perú, y se enfrenta, en ese espacio que existe entre el cielo y el infierno, a
purgar sus culpas enfrentado a su propio ser, encarnado en la figura del
Minotauro. Es una obra que rescata el pensamiento filosófico, educador y
político de la figura más controversial en la historia de América. Su
pensamiento se hace vivo y se vuelve actual, vigente.
Tomás Jurado Zavala ficciona y combina al mitológico Asterión, según el cuento
de Jorge Luis Borges, con las peripecias del brillante intelectual (Caracas, 28
de octubre de 1769/Amotape, Perú, 28 de febrero de 1854), e invita al
espectador a revisar sus conocimientos sobre quien “enseñaba divirtiendo”.
Robinson en la casa de Asterión reivindica a Simón Rodríguez y lo exalta como lo que fue: gran pensador, revolucionario, que desafió a toda la naciente sociedad latinoamericana al desarrollar y poner en práctica, arriesgando hasta su vida misma, por su original concepción -bajo la influencia de Jean Jacques Rousseau- lo que deseaba: educar a las nuevas naciones liberadas del yugo español por la espada de Bolívar y sus generales. Educación para derrumbar la herencia colonial y formar auténticos ciudadanos republicanos como seres del conocimiento y expertos en diversos oficios.
Robinson en la casa de Asterión reivindica a Simón Rodríguez y lo exalta como lo que fue: gran pensador, revolucionario, que desafió a toda la naciente sociedad latinoamericana al desarrollar y poner en práctica, arriesgando hasta su vida misma, por su original concepción -bajo la influencia de Jean Jacques Rousseau- lo que deseaba: educar a las nuevas naciones liberadas del yugo español por la espada de Bolívar y sus generales. Educación para derrumbar la herencia colonial y formar auténticos ciudadanos republicanos como seres del conocimiento y expertos en diversos oficios.
HISTORIA
La primera edición de Micsur se realizó en Mar del Plata,
Argentina, durante el año 2014, y reunió países, 800 compradores y vendedores
de américa del sur, 80 compradores de España, Japón, Finlandia, Reino Unido, Estados
Unidos de América y China; se realzaron 9.500 citas en ruedas de negocios, 200
actividades entre foros, conferencias, talleres y charlas sectoriales, un desfile
de modas, 30 presentaciones en vivo y ocho reuniones institucionales de
organismos culturales de América Latina
Sigue el terror
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| El teatro se basa en la vida y hace propuestas para pensar y hasta soñar con planes. |
Terminó la
primera temporada de Terror, drama del dramaturgo
Ferdinand von Schirach (Múnich,
1964), exhibida en el Trasnocho Cultural, bajo
la pulcra dirección de Héctor Manrique, quien además actuó al lado de María
Cristina Lozada (sustituida después por Julie Restifo), Sócrates Serrano,
Martha Estrada, Daniel Rodríguez, Juan Vicente Pérez, María José Castro y
Eduardo Pinto, en una perfecta producción de Carolina Rincón para el Grupo
Actoral 80.
Este educativo
y muy bien actuado espectáculo, que comenzó el 8 de julio y culminó el pasado 2 de octubre, es la saga de un avión civil con 164
personas que es derribado por una nave militar para impedir que sus
secuestradores lo estrellen contra un estadio de fútbol con 70 mil
espectadores. Las autoridades alemanas le abren un juicio al piloto, el
mayor Lars Koch, para que sea sentenciado: inocente o culpable, por un jurado
popular. A partir de esa suceso de ficción se desarrolla un proceso el cual
culmina con un veredicto por parte del público que recibe sendas tarjetas para
votar: Inocente o Culpable, para liberar al piloto acusado o mandarlo a la
cárcel. Se transforma así al “crítico de las mil cabezas” en un colectivo que perdona
o condena a los personajes teatrales. Aquí
en Caracas las votaciones fueron: 7280 Inocentes y 4500 Culpables, tras 43
funciones.
Creemos que el mayor mensaje de esta pieza, según el sicólogo y actor
Sócrates Serrano, sobre lo que debemos reflexionar como espectadores, es sobre lo acorralados que
estamos ante el terrorismo y su “magnífica” estrategia para llevarnos al campo
de la violencia. El que Lars Koch sea culpable o inocente, son caminos para resolver
el final de la historia, pero lo que hay detrás del texto de Schirac es lo
virginales que podemos ser o dejar de ser ante el terrorismo en cualquiera de
sus manifestaciones, el cual puede aparecer cuando menos se le espera.
El publico caraqueño ya descubrió lo que ocurre con este espectáculo y
llega a la taquilla preguntando “cuál es la obra donde podemos votar” y tras hacer
sus cálculos acepta someterse a tan singular ceremonia teatral cuya duración supera los 90 minutos, sin contar el proceso
de votación. ¿Cómo votar? ¿Qué pensará después al regresar a sus hogares?¿Estamos preparados para una situación similar?
Terror inicia su segunda temporada, hasta el 11 de diciembre, porque el morbo gusta, sea como sea.
viernes, octubre 07, 2016
Belén, la reina del quitaplá en cines venezolanos
jueves, octubre 06, 2016
EL TEATRO QUE HACE PREGUNTAS Aquellos 875 escalones
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| Verónica Arellano y Luis Domingo González en sus convincentes roles. |
Román Chalbaud, el último de los grandes
autores teatrales, dice que siempre empezó sus obras sin saber lo que va a
pasar al final. “Mis piezas siempre comienzan por personajes que yo invento o
copio de la realidad, y mezclo unos con otros. No planifico y nunca sé cómo va
a terminar y para mí es interesante porque yo mismo me lo pregunto y ellos
mismos me van dictando", puntualiza.
Y lo citamos porque presentan en la sala
Rajatabla el espectáculo Consulta por
expediente, truculenta pieza de Jan Thomas Mora Rujano (1982), puesta en
escena por Luis Vicente González con los convincentes actores Verónica Arellano
y Luis Domingo González. Un texto que rememora la ejemplar sordidez de obras
chalbaudianas, como Los ángeles
terribles y El pez que fuma, aunque hay atisbos de La empresa perdona un momento de locura e Historias
de cerro arriba de Rodolfo
Santana. Eso es muy bueno porque advierte como la juventud lee,
estudia y asimila, por ahora.
Consulta por expediente no es
otra cosa que la saga de la limpiadora de una clínica, la Bermúdez, que furiosa,
por una injusticia, en un momento de locura empuja a la administradora por
unas escaleras. Aunque el incidente no tiene un fin trágico, envía a
la agresora al psiquiatra para que la evalúe. Es entonces cuando entra
en contacto con el doctor López. Ella, fiel seguidora del Hermano Superior, de
rojo vestida y con los ojos de su líder amado tatuados en la
mente, confronta su desesperante piel y visión de la pobreza con aquel
personaje que posee una mejor posición económica.
Mora Rujano, pues, ha tomado una realidad
social ubicable en cualquier barriada caraqueña y la ha ficcionado para plasmar
en la escena, el consultorio del psiquiatra, donde pululan las sillas de estilo
y épocas, la historia de la Bermúdez,
madre soltera que vive en un cerro al final de un escalera de 785
escalones, quien se acompaña en su rancho con unas morochas y un hijo gay que
vive con su pareja (un dealer o vendedor de drogas psicotrópicas); pero ella ahora
pide ayuda al doctor López de la clínica
donde trabaja, porque no quiere perder el único empleo que la ayuda a medio sobrevivir,
aunque espera que todo cambie porque el espíritu del Hermano Mayor la acompaña,
ya que es una ferviente partidaria de su
revolucionaria agrupación política,
Todo
culmina con la mutua complicidad de López y la Bermúdez que se mienten entre si
y ante los demás, para que ella puede seguir cobrando su miserable sueldo y el
profesional de la salud se asome a un enredo policial por las andanzas de su vástago.
La truculencia de esta historia reposa en
que ese psiquiatra a su vez es el padre de un muchacho drogadicto -además gay
promiscuo y metido en un sórdido crimen- que también sube los famosos 785
escalones al rancho de la Bermúdez.
Mucha información para una pieza de dos
personajes que se desarrolla a lo largo de 60 minutos. Pero se le aplaude por
la virulencia del cuento, que es por supuesto superficial porque no acentúa las
personalidades de esos símbolos del colectivo social: una obrera y el médico
profesional, ambos prisioneros de una macro sociedad que los utiliza, porque
los necesita y los tiene como servidumbre, aunque sus hijos sean gays y drogadictos
Esta saga teatral sin un final
convincente, que necesariamente no lo debe tener, estremece porque tiene
aristas de un realismo muy peligroso porque es el reflejo del espejo de un
mundo de delincuentes, narcotraficantes y amores al margen de los convencionalismos sociales. No es, pues, un guión para la televisión ni
para que Walt Disney lo lleve a las pantallas, cosas que el autor no busca, por
ahora.
Tiene Mora Rujano una obra en
construcción, donde podría decir más cosas y hasta proponer salidas, pero con
más personajes. Sería recomendable un poco de humor negro por las
peculiaridades del drama y hasta sería más grata, aunque ya se sabe que esos
personajes están condenados y son la carne que necesita la parrilla campestre
de una sociedad clasista que sabe todo lo que pasa pero que aúpa ese circo para
mantenerse en el poder.
Es una
lástima que las conductas sexuales y los vicios fomentados por las sociedades
controladoras no tengan un tratamiento menos dramático por parte de Jan Thomas
Mora Trujano, para que el público las descubra como herramientas aupadas para
el control social, como se ha dicho en otras ocasiones.
martes, octubre 04, 2016
8 nuevos directores de teatro para el 2017
| José Gabriel Núñez, un veterano autor que insiste con sus piezas y su docencia. |
Mientras hayan manifestaciones artísticas lo más noble de un pueblo estará vivo y en el caso de Venezuela tenemos un teatro que no se rinde y un cine que apuntala al siempre creciento proceso de culturizacion criollo, sin dejar atrás a su valiosa música y sus excelentes artes literarias.
Recordamos esto porque en el marco de la celebración de su XV aniversario, la Fundación
Trasnocho Cultural hizo públicos los nombres de los finalistas de su 3º. Festival de Jóvenes Directores Trasnocho, concurso único en el
país dirigido a creadores escénicos de hasta 30 años de edad y cuyo objetivo es
promover el talento y creatividad de las nuevas generaciones.
Luego de un intenso debate y tras revisar 34 propuestas concursantes, el comité de evaluación
del festival -integrado por el actor y director teatral Héctor Manrique, la
productora, vestuarista y gerente cultural Eva Ivanyi, la guionista y
productora de cine y teatro, Pilar Arteaga, y el promotor cultural Douglas
Palumbo- puso fin a la primera etapa del certamen y seleccionó ocho proyectos con
base en su originalidad, creatividad y potencial escénico.
De los montajes, cuatro son de autores venezolanos -tres de ellos de estreno-. El grupo
restante está conformado por versiones de piezas de dramaturgos de España, Inglaterra y
Canadá. Los directores que resultaron afortunados tienen entre 24 y 28 años de edad.
“Sigue agradando que haya tanta gente joven
intentando armar proyectos teatrales en el país, a pesar de la crisis –comenta
Héctor Manrique. En las tres ediciones no hemos bajado de 30 propuestas y eso
es positivo. Además, los proyectos escogidos están muy bien sustentados. Pero este
año nos pareció significativo que hubiera obras de escritores venezolanos que
no han sido estrenadas, lo que indica que el festival se ha ido posesionando
como una plataforma de difusión para el talento escénico nacional”.
Los proyectos escogidos fueron los
siguientes:
1.- Cría de canguros, original de la venezolana Karin Valecillos, propuesto por el director Jesús Navas. (Estreno)
2.- Casa de sangre y ceniza, del veterano escritor venezolano José Gabriel Núñez, propuesto por Jhonny Romero. (Estreno)
3.- De alta, obra original del venezolano Elio Palencia, la cual es un proyecto del director Juan Bautista. (Estreno)
4.- Comegato, del venezolano Gustavo Ott, un proyecto presentado por el director Rafael
Barazarte.
5.- El triciclo, obra original del español Fernando Arrabal, el cual fue presentado por el director Axel Valdivieso.
6.- Tom en la granja, del dramaturgo
canadiense Michel Marc Bouchard, presentado por
el director Carlos Fabián Medina.
7.- Adiós a todos, del español Luis García-Araus, presentado por el
director Greymar Hernández.
8.- Recordando con ira, del inglés John Osborne, proyecto propuesto por
Pedro Indriago.
El comité de selección celebró la
receptividad de la convocatoria y resaltó que su calidad superó con creces las
expectativas. “Nos sorprendió la diversidad de las propuestas. Nada se parece a
nada. Los montajes tienen distintas exigencias y temática lo que permitió hacer
una selección equilibrada –comenta Pilar Arteaga. Además de los autores
venezolanos contemporáneos de distinta generación, hay escritores españoles de
alta calidad y clásicos como el inglés John Osborne, cuyo trabajo es un
imprescindible de la dramaturgia del siglo XX”.
A partir de ahora, los finalistas tendrán tres meses para preparar sus montajespara la segunda etapa de la competencia, que tendrá lugar entre el 13 de enero y el 12 de marzo de 2017. En ese período cada obra preseleccionada será presentada frente al público en el Espacio Plural durante
seis funciones, y un jurado de premiación especialmente
escogido para este fin evaluará
la calidad de la puesta en escena, la creatividad y originalidad junto a la
conexión lograda con la audiencia.
“Creo que esta temporada promete –agrega
Eva Ivanyi. Que haya tres obras de estreno demuestra la confianza que tienen
esos autores en el talento de esos muchachos jóvenes a los que les entregaron
sus textos. Hemos visto proyectos con diseños de escenografía, vestuario y
producción muy bien desarrollados, lo que quiere decir que el teatro sigue
entusiasmando a las nuevas generaciones de creadores a pesar del momento
económico que vivimos”.
El anuncio de las
dos obras ganadoras del concurso se hará el 12 de marzo de 2017 y los montajes triunfadores tendrán el privilegio de presentarse durante tres fines de semana en el Espacio Plural de
Trasnocho, luego de lo cual se exhibirán por otras tres semanas en el
espacio La Viga del Centro Cultural Chacao.
El Festival de Jóvenes Directores Trasnocho
se inició en el año 2014. En sus dos ediciones anteriores participaron más de
70 concursantes y fueron galardonados jóvenes creadores que hoy están dando de
qué hablar en el medio teatral, como Fernando Azpúrua, Pedro Borgo, Leonardo
van Schermbeek y Jorge Souki.
Fundada en 2001, Trasnocho Cultural es una
asociación civil sin fines de lucro cuya misión es servir como punto de
encuentro de pensadores y creadores del quehacer artístico nacional y difundir,
durante los 365 días del año, cultura y entretenimiento de calidad a través de
una variada y vanguardista programación de cine, teatro, música, danza y artes
plásticas de Venezuela y el mundo.
domingo, octubre 02, 2016
Se ruedan 14 películas venezolanas
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| "Bárbara" durante su proceso de rodaje. |
Hay 14 películas
venezolanas, entre largos y cortos, en proceso de rodaje. Aquí informamos, brevemente,
sobre ellas y se espera que sean culminadas durante este año, gracias al apoyo
del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC); esos aportes artísticos son:
Un milagro para Carmen, ópera
prima de Ramiro Mendoza, es la historia de una pareja con una hija
diagnosticada con autismo, quienes lucharán por hacer lo posible para que su
pequeña sobreviva en condiciones justas en una sociedad marcada por la
discriminación y el acoso infantil. La Fundación Cine de Guayana, Otaku Group
Producciones y Patteson Films también contribuyeron a la realización, que
cuenta en su elenco con talento 99% local, sumado a las actuaciones de William
Goite y Arnaldo Catanaima, Richard Mercado, Legna Vivas, Gilianny Soto, Neyla
Ruíz y los niños Victoria Mayo, Victoria Maita, Carmen Mendoza y Sebastián
González. Guión y dirección: Ramiro Mendoza. Producción: José Hernández.
Muerte en Berruecos,
escrito y dirigido por Caupolicán Ovalles, se centra en 1840, 10 años
después del homicidio del militar, diplomático y político cumanés Antonio José
de Sucre, por un proceso de seguimiento al caso. El reparto está conformado por
Luis Gerónimo Abreu, Augusto Nitti, Ignacio Márquez, Gerardo Lugo, José Roberto
Díaz y Manuel Salazar y Laureano Olivarez. El filme cuenta con la dirección de
arte de Diego Rísquez, Cézary Jaworsky en la dirección de fotografía, Julio
César Castro “Moñoño” en la cámara, Carlos Bolívar en el sonido y Beatriz
Aranguren en la producción.
Bárbara, escrito y dirigido por John Petrizzelli, se
filma entre el sur de Guárico y las calles de Caracas. Protagoniza Alberto
Alifa interpretando a un travesti y el resto del elenco lo integran
Gonzalo Cubero, María Jiménez y el actor americano Glenn Brenning.
Adicionalmente, actúan Jesús León, Walter Gamberini, Vito Leonardo, Aura Rivas
y Freddy Buitrago. Marco Santaniello está encargado de la dirección de
fotografía del proyecto, producido por Javier Beltrán, con música de Roberto Tarzieris
y dirección de arte de Adriana Vicentelli.
El vampiro del lago, ópera
prima de Carl Zitelmann, quien hizo el guión a partir de la novela Un vampiro en Maracaibo de
Norberto José Olivar. Un enigmático asesino corta la yugular de sus víctimas
para beber su sangre. La ciudad suda a la sombra de un homicida asociado con la
brujería que hace de sus violentos actos un ritual. Más de 30 almas han caído
en su afición mortal, cifra que le basta al escritor Ernesto Navarro (Sócrates
Serrano) para iniciar una exhaustiva investigación y detener la 'hemorragia'.
Gerard Uzcátegui está a cargo de la dirección de fotografía, junto con la
dirección de arte de Matías Tikas, la producción de Rodolfo Cova (Factor RH),
sonido de Carlos Bolívar, vestuario de Marisela Marín, música de Alain Gómez y
con María Carolina Agüero como jefa de producción. En el elenco están Abilio
Torres y Julie Restifo, entre otros.
Yo, mi ex y sus secuestradores, ópera
prima de Javiera Fombona, quien además es la guionista. Es una saga de violencia
y amor. Participan Graziella Mazzone, Natalia Román, Claudio de la Torre,
Alexander Rivera y Sheila Monterola, quien también fungió como directora de
casting. La productora ejecutiva es Belén Orsini. La dirección de fotografía y
cámara, Mauricio Siso; dirección de arte, Francisco Padrón y Diego Rísquez;
sonido: Marco Salaverría; Maquillaje: Juan de Dios y Vestuario. Felia Torres,
entre otros. El largometraje tiene como casa productora a la Cinematografía
Bastet y cuenta con la co-producción de Xenon films y Esmeralda Da Silva.
Más vivos que nunca, largometraje del
director Alfredo Anzola, con guión de Laura Romero, es un proyecto sobre
cinco adultos mayores que se escapan de un asilo para cumplir un último sueño y
emprender un viaje por las carreteras de Venezuela. El elenco incluye a Rosario
Prieto, Pedro Durán, Eduardo Gadea, Ramón Roa y María Cristina Lozada.
La noche de las dos lunas, película
intimista de Miguel Ferrari que reabre el debate sobre la familia venezolana.
Es un drama protagonizado por Mariaca Semprún, Prakriti Maduro, Luis Gerónimo
Abreu y Albi de Abreu, acompañados de los españoles María Barranco y Juan Jesús
Valverde. Productora Ejecutiva: Claudia Lepage. Directora de Fotografía y
Cámara: Alexandra Henao. Director de Arte: Matías Tikas-Música: Sergio de la
Puente-Editor: Miguel Ángel García. Sonido Directo: Frank Rojas. Asistente de
Dirección: Miguel Delgado. Dirección de Producción: Guillermo “Churro” Pérez.
Jefa de Producción: María Carolina Agüero. Vestuario: Marisela Marín.
Maquillaje: Mariela Barrios.
Lunes o martes nunca en domingo de Maruví Leonett
Villaquiran .Comenzó su rodaje el 19 de septiembre 2016 en Mérida, después
ira a Trujillo y Falcón.
El
hombre de cartón de Michael Labarca. Inicio de rodaje 26 de septiembre, Maracaibo.
La mirada
revelada de Belimar Román. Inicio de rodaje primera etapa en El Amparo
estado Apure; segunda etapa en San Cristóbal-Edo Táchira y tercera etapa en
Caracas.
Yo,
Imposible de Patricia Ortega (LF). Inicio de rodaje el 07 de noviembre de 2016 (Ciudad de
Mérida y Páramo merideño)
Cortos y documental
Cortos y documental
Salta, cortometraje de Marianne Amelinck, es la saga de
las amigas Julia y Amanda, quienes comparten gustos, ideas y hobbies, entre
ellos la natación. En los papeles principales están Iruaní Gómez y Andrea. El
equipo técnico está conformado por Camilo Paparoni, en la dirección de
fotografía; María Victoria Soler, en la dirección de arte; en la producción
ejecutiva María Redondo; Nirvana Guerra, en la dirección de sonido y como jefe
de producción, Adriana González. Los de abajo, cortometraje dirigido y
escrito por Pedro Mercado y María Ruiz, quienes armaron esa historia a
cuatro manos sobre alguien que se esconde debajo de la cama, para no
ser descubierto y se encuentra con otra persona, desnuda y escondida. Este
guión fue reconocido este año, en el 6to Festival Internacional de Cine en el
Desierto, en Sonora, México, en la mención Mejor Guión Latinoamericano de
Cortometraje, lo que impulsó su producción, junto al apoyo brindado por el
Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), Patanegra Cine Rental y
Enjoy Producciones. El último año
del Congo Mirador es un documental de Anabel Rodríguez,
quien regresó al pueblo de El Congo Mirador en el estado Zulia, para
contar los últimos días de un pueblo que está desapareciendo por la
sedimentación y donde además las niñas son consideradas mujeres a muy
corta edad. Director de Fotografía/Cámara: John Márquez. Director de
Producción: Marco Mundaraín. Productora Asociada: Claudia
Lepage. Editor/Productor Ejecutivo: Reinhard (Sepp) Brudermann (Reino
Unido). Diseñador de banda sonora/Música: Helder Aragão DJ Dolores
(Brasil). Editor y montador sonoro: Marco Salaverría. Sonidista: Gherman
Gil.
sábado, octubre 01, 2016
Crece producción teatral venezolana
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| Aníbal Grunn, Elio Palencia y Luis Parada durante la entrega de los Premios Isaac Chocrón. |
Sigue vivo mientras su familia lo evoque,
adjudique galardones y represente algunas de sus obras. Así ocurrió el pasado
domingo 25 de septiembre, cuando en el
Trasnocho Cultural se hizo entrega del Cuarto Premio de Dramaturgia Isaac
Chocrón.
Así, pues, la Fundación Isaac Chocrón, sus
obras y su espíritu se mantienen latentes entre nosotros y es por eso que Elio Palencia
recibió el Premio de Dramaturgia por Donde caerme viva; Elvis Chaveinte el de Mejor Autoría Escénica por Crema
y nata. María Alejandra Tellis como Mejor Actriz por El largo camino al edén de José Gabriel Núñez. Aníbal Grunn Mejor Actor
por El animador de Rodolfo Santana y
La mejor Producción fue para Héctor Becerra, por Yo, Federico.
El
acto fue inaugurado por Javier Vidal quien recordó que “hace 86 años nació Isaac
Chocrón en Maracay y hace cinco que vivimos sin su presencia física pero sigue
permaneciendo inmortal a través de su obra escrita, de su obra viva sobre las
tablas, de su legado a través del trabajo de sus hijos elegidos y de este Premio
que hoy hacemos entrega en su cuarta edición”.
Recordó
Vidal que durante el lapso septiembre 2015-agosto 2016 se estrenaron en Caracas
25 piezas teatrales de dramaturgos nacionales y se hicieron 11 reposiciones, sin
contar las obras infantiles, todo lo cual sumaron no menos de 36 montajes de
autores venezolanos. “Es decir una media de tres montajes por mes. Dadas las
circunstancias vividas y vivientes de un pais que se hunde en la desgracia,
tener la virtud y coraje de seguir escribiendo teatro, seguir dirigiendo y
seguir actuando y produciendo teatro venezolano es toda una insolente testarudez
propia de los desquiciados artistas que aquí habitamos a tiendas y a ciegas”.
PALABRAS
DE ELIO PALENCIA
Le correspondió a
Elio Palencia, como ganador del Premio de Dramaturgia, leer unas sentidas palabras.
Expresó su “agradecimiento muy especial y
que jamás he hecho público… por primera
vez, se da la feliz coincidencia de ser reconocido al mismo tiempo que quien
fuera mi primer maestro formal dentro de las artes escénicas. Un hombre de
teatro que –como suelo decir- me vio crecer los pelos del pecho… y esa
literalidad se vuelve metáfora, porque con ese crecimiento, él –como gran docente-
supo identificarse con toda esa fuerza vocacional que, en mí, ansiaba ser
guiada. Allí estuvo, como partero socrático, regalándome con paternal rigor y
ternura. Gracias a él, ese terreno virgen y fértil que yo era, halló simientes
de los muchos modos de ver los oficios del teatro y de la capacidad de elección
libre que uno tiene. Con él comencé a ejercitar la disciplina, el respeto y las
posibilidades de autoconocimiento que da el arte dramático…y, por mencionar
sólo pocas cosas, de su mano entré por primera vez a un plató de televisión,
estuve en una locación de cine, viví mis primeros proceso creativos como
profesional de martes a domingo y recibí mi primera remuneración por hacer eso
que me enamoraba. Y para enlazar,
entonces, diré que gracias a Aníbal Grunn también conocí a la primera gente
abiertamente sexodiversa, leí La revolución,
El acompañante y La máxima felicidad…
o sea, él, entre mucha otra gente y obras, me presentó a Isaac Chocrón. Y
Sexodiversidad y Chocrón tienen mucho que ver con este premio”.
Donde caerme viva
Subrayó Elio Palencia que cuando empezó en la profesión, “los
dos grandes centros de producción y referencias teatrales en Caracas eran
Rajatabla y El Nuevo Grupo. Estaban por supuesto otros hacedores maravillosos,
pero indudablemente la mayoría gravitaba cerca de estos dos grandes pilares, a
saber: uno bajo la égida de Carlos Giménez
con la fuerza de un colectivo apertrechado con el discurso del arte de la puesta
en escena y, el otro, conducido por Chocrón, Román Chalbaud y José Ignacio Cabrujas con la
persistencia en la dramaturgia como eje para el desarrollo de un sólido teatro
nacional y una dialéctica entre el actor y la búsqueda del personaje
venezolano, sus conflictos, sus paisajes y sus discursos. Cuando comencé a
interesarme por la escritura y la dirección, me di cuenta de que podía, sin
pudores y con legitimidad, sentirme y llamarme hijo de estas dos casas. De
ambas tradiciones vengo y hermano o primo me siento de aquéllos que en sus
alrededores gravitaban. Es un privilegio ostentar esas referencias. Debo decir
que Isaac, muy dado al tema de la familia –ya sabemos: la heredada y la
elegida- nunca me vio como a un hijo. Creo que llegó a verme a mí más bien como
un sobrino. Sí, es posible… y por eso, de los
recuerdos que tengo de los encuentros con Isaac, que no son tantos pero
sí significativos y que van desde mi entrada como actor joven en la Compañía
Nacional hasta el día que me llamó a casa de Chalbaud para felicitarme por la
estructura de una pieza mía que había leído, quiero traer hoy el que más me
gusta” .Gracias a Isaac, el montaje de mi primer texto Detrás
de la avenida fue al Festival Latino
de Miami y me invitaron a una mesa redonda que moderaría él. La pieza que se presentaba allí, había sido el
último premio del Nuevo Grupo, pero quien la produjo fue la Fundación
Rajatabla. Donde caerme viva tiene entre sus referencias aquellas Amargas lágrimas de Petra Von Kant que
se atreviera a mostrar la homosexualidad femenina en la Caracas de los años 70
y se produjera a instancias de Isaac y el Nuevo Grupo, también en aquel primer
beso que vi entre dos hombres en La
muerte de García Lorca y fue
atrevimiento comprometido de Carlos y Rajatabla. Ellos destapaban, abrían paso,
hacían por un teatro prometeico, revelador… y yo no puedo evitar cazar ratón y
también opto. Procuro ir más allá e incluso, si se tercia, plantear
beligerancia: somos el país más atrasado de la región en cuanto a inclusión
ciudadana de la sexodiversidad. Ser mujer y lesbiana en una sociedad como la
nuestra es doblemente complicado. Se está a merced del abuso y del desamparo.
Destapar eso con el rigor y la belleza que nos es posible, ha salido
espontáneamente, como grito de impotencia ante la impunidad y la injusticia.
Ejercitando la creencia en que el teatro es para la gente y sobre la gente.
Escribir Donde caerme viva no lo
considero un mérito: hace mucho que salvaguardo la escritura teatral como mi
espacio para la expresión libre de necesidades e imaginarios, para el diálogo
con ‘los otros’ y, más que para dar respuestas, para compartir preguntas. Poder
seguir haciéndolo es para mí un lujo, uno de mis mayores privilegios… No quiero darlo por hecho… y doy las gracias”.
Los justos Edgar y Anabel
| Jovenes actores en busca de su profesionalización. |
Las agrupaciones Hebu Teatro
y 4x4 Producciones son responsables de que la dramaturga británica
Sam Holcroft, al promediar sus primeros 33 años, haya sido descubierta por algunos
teatromaníacos venezolanos, gracias al pulcro trabajo de dirección que hizo Diana
Volpe con los intérpretes Maga Díaz, Anthony Castillo, Carolina Leandro,
Sahara Álvarez, Aitor Aguirre, Edward Parú y Cristina Tovar, a quienes han presentado, sin la adecuada promoción
publicitaria, en el Espacio Plural del Trasnocho cultural con la pieza Edgar
y Anabel.
Y
subrayamos lo poca promoción de Edgar y
Anabel porque dicho trabajo artístico merece que sea conocido especialmente
por los jóvenes, quienes difícilmente vieron el montaje de Los justos, desoladora obra de Albert Camus sobre todas las
complejidades para hacer marchar una conspiración dentro de una sociedad
opresiva y totalitaria. Exalto el debut de esa joven autora porque nos recordó
al ácido teatro sobre agrupaciones revolucionarias de la época zarista y sus
luchas para derribar al régimen.
Edgar y
Anabel es un texto centrado en la denuncia de la cosificación
a que pueden ser sometidos los jóvenes que se afilian a una agrupación que
conspira contra un orden establecido, como es en este caso. Edgar y Anabel son
aparentemente una pareja de felices esposos involucrados en un golpe terrorista
y deben fingir todo lo que hacen dentro de su apartamento porque las
autoridades los tienen vigilados. Eso los obliga a ceñirse a libretos para que
sus espías no les descubran sus verdaderas intenciones, conspirativas.
Edgar y
Anabel nos evoca la novelística de George Orwell, especialmente
1984, por su denuncia sobre el control social que aplican algunas
agrupaciones políticas cuando ascienden el poder, disfrazadas de progresistas.
Es un espectáculo que se agradece por su simplicidad
y la dureza de sus contenidos, que no dejan duda sobre el peligro de que los
humanos seamos robotizados para tareas placenteras de unos gobernantes. En estos
tiempos es el teatro es algo más que una catedra didáctica.
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