Terminó la temporada teatral
caraqueña de 2017.Y hay que hacer un recuento de aquellos espectáculos que
marcaron pautas. Ya reseñamos lo que fueron los montajes Reina pepeada de Román Chalbaud y Acto Cultural de José Ignacio Cabrujas. Y ahora nos detenemos en Cortos
y variados, novedoso y variopinto evento que reunió seis obras cortas, de 20 minutos cada una, el
cual se presentó en una sola función diaria (de jueves a domingo), durante
los meses de mayo, junio y julio, y después
en noviembre y diciembre en el Teatro Escena 8 de Las Mercedes. ¡Ejemplar
persistencia!
A PESAR
DE LAS GUARIMBAS
Por supuesto que la crisis
sociopolítica venezolana de 2017 no tiene puntos de comparación con la que
vivió y sufrió España. Durante esa Guerra Civil (1936-1939) se escenificaron en
la zona republicana diversos tipos de espectáculos claramente diferenciados,
que tenían circunstancias muy distintas de representación. Por un lado, estaba
el teatro producido en el frente de batalla, con una extrema economía de
medios, que se caracterizaba por una relación directa con las necesidades de la
conflagración (donde hubo descarada intervención extranjera) y una función formativa
sobre el público. Y un teatro con mayores aspiraciones estéticas, representado
en las salas de las grandes ciudades y que tenía como objetivo canonizar
momentos fundacionales de la épica del pueblo, presentando una imagen
idealizada de los combatientes. La censura para los contenidos y las básicas
formas de actuación imperaron como es obvio en la zona gubernamental y también
en el sector rebelde o nacionalista.
Recordamos esas características del
teatro que se hizo en la zona republicana española, a manera de información, ya
que en Caracas, el teatro no se detuvo por las famosas “guarimbas” y es por eso
que Cortos y variados se pudo
mostrar durante sus temporadas. Además, y esto hay que reiterarlo, las
otras salas caraqueñas exhibieron sus montajes y hasta hicieron funciones
gratuitas bajo el rotulo de Teatro en Resistencia. Y hubo, como es
natural, un descenso notable en las taquillas porque el público pensó dos veces
antes de salir a la calle, precisamente de noche y con muchos “chicos malos”
sin controles en las calles.
Cortos y variados, “este experimento” según lo denomina su organizador, el productor José
Manuel Ascensao, permitió ponderar montajes como El reto, Las
amantes presidenciales Los trajes del muerto, Quedé loca por
bocona, Afuera y Chicas venganza, escritos y dirigidos por
Johnny Gavlovski, Carmelo Castro Fernando Martínez y Arnoldo Maal, Yanosky
Muñoz, José Simón Escalona y Angélica Escalona y Dairo Piñeres. Estos
espectáculos permitieron conocer argumentos, muy venezolanos además, y detalles
de sus montajes y las respectivas caracterizaciones, según lo reseñamos a
continuación:
EL RETO
Texto denso, una investigación muy
profesional de su autor, el psicólogo Gavlovski, sobre orígenes y
límites del mal y el bien, materializados en un par de
caballeros, vestidos cual alienados oficinistas contemporáneos, que
cuidan un archivo: uno es Gabriel, el bien (cual ángel Gabriel), y el mal, o sea Lucio o Lucifer. Agudo
análisis sobre seres de carne y hueso que al final deciden comerse una manzana,
después de una alucinante tarea física para quedarse con el control de los
archivos. EL contenido de esta mini pieza es de características filosóficas y
suscita rechazos o aceptaciones. Las actuaciones, encomendadas a Gabriel Blanco
y José Manuel Ascensao son impactantes, especialmente el segundo, porque su
personaje luciferino es más humano y creíble. Hay, pues, una tarea muy aguda
por parte del director, el mismo Gavlovski.
LAS AMANTES PRESIDENCIALES
Se dice que al lado de un gran
hombre hay siempre una gran mujer, bien sea esposa o amante o concubina. Es por
eso que la historia íntima de los gobernantes es para novelas, telenovelas y
teleteatros, además de películas. Ahora, bajo el formato de alta comedia, se
presentaron las anécdotas amatorias de cuatro controversiales Presidentes de
Venezuela: José Antonio Páez y Cipriano Castro, de la tercera república; Carlos
Andrés Pérez y Jaime Lusinchi, de la cuarta república. Gracias a la
investigación y al trabajo de Carmelo Castro (sobrino nieto de Cipriano
Castro), se logró mostrar lo que fue el queridaje en la institución familiar, en
cuatro sagas sobre igual número de mujeres que acompañaron a esos machos
poderosos y además significaron su fuerza o su perdición en sus mundos íntimo.
Ahí, pues, desfilan, desde Barbarita, la amante de Páez, hasta Cecilia
Matos, que después Pérez la hizo su esposa legítima, además de “La
Chanito”, la concubina de Castro, y Blanca Ibáñez, también desposada por
Lusinchi.
La intimidad y la fuerza femenina logró
atrapar al espectador en lo que representa "el queridaje como
institución", donde la mujer que acompaña al poderoso puede ser su fuerza
o su perdición; y subraya que la mujer con su sexo puede hacer y deshacer hasta
un país. Es el mejor texto de investigación y el trabajo actoral
más ambicioso, resuelto por Maga González y Carlos Dugarte con
interpretaciones bien diferenciadas.
QUEDÉ LOCA POR BOCONA
Basada en hechos reales y
existenciales de un personaje del mundo LGTBI caraqueño, el escritor y director
Yanosky Muñoz mostró una historia un tanto inverosímil, pero cuyos actores le
dan una gran dimensión escénica, donde el cuento teatral pasa a un segundo
plano y se destacan más sus performances individuales.
Ahí está, por ahora,
Adrián, varón de clase media, que sueña con ser famoso y pertenecer al mundo
del espectáculo, quien cuenta las peores situaciones por las que ha pasado en
su vida a consecuencia de no quedarse callado cuando es oportuno y
dejar que las cosas fluyan por sí solas. "Somos dueños de lo que callamos
y esclavos de lo que decimos", este dicho él jamás lo ha tenido claro y es
entonces cuando se conoce cada uno de los enredos y problemas donde está
envuelto el protagonista. Yanosky Muñoz se inspiró en casos sonados de la
farándula, la política y la vida cotidiana de amigos cercanos para llevar a las
tablas esta comedia, que cuenta con la actuación estelar de Jose Gregorio Martínez
y su Sancho Panza, pero más delgado, Ramphis Sierra.
EL TRAJE DEL MUERTO
Adam, excéntrico millonario coleccionista de objetos del más allá, tiene
una pelea con su hija a causa de su afición por los objetos embrujados.
Adquiere un supuesto fantasma que lo atormenta, y lo persigue hasta llevarlo a
la muerte. Escrito por Fernando Martínez, bajo la dirección
de Arnoldo Maal y Fernando Martínez, es un espectáculo que debe ser depurado,
especialmente su texto sobre temática sobrenatural, y dejar así que los trucos
teatrales sean apreciados y degustados por el público. Tiene un primer actor
como Luis Carlos Boffill, secundado por la bella Marilyn Ascensao, que muy bien
podría contar y actuar lo que sucede con su personaje.
AFUERA
José Simón Escalona rompió esquemas y
se atrevió con el monólogo de Marquito, quien cuenta como salió del closet y lo
hizo de manera didáctica y sin cortapisas. Es una bofetada a la hipocresía
machista, que ha abusado de él. El humor escénico resulta de sus rocambolescas
peripecias para conjurar su inusitado y extraordinario culo y el drama se ve
representado irónicamente, en la misma provocación que emancipa sus
extravagantes nalgas. El personaje revela facetas de su vida en un intento de
auto exorcismo, de desfachatez para equilibrar su soledad y lo que busca es
"liberarse del culo". La obra deja sin aire al espectador pacato
por la performance actoral de Víctor Hugo Gomes. Un trabajo perfecto de este
comediante, conducido por Angélica Escalona.
CHICAS VENGANZA
Interesante y bien escrita “página
negra” sobre la cotidiana violencia nocturna caraqueña, la cual exalta a las víctimas,
tres mujeres asaltadas y violadas por un malandro, y de cómo ellas se vengan y
terminan despedazándolo hasta matarlo. Es una
pieza pergeñada y dirigida
por Dairo Piñeres, que tiene correctas
actuaciones, compartidas, de Andreína Mesa, Patricia Amenta, Bárbara
Mijares y Grecia
Augusta Rodríguez. Es, sin lugar a dudas, el plato fuerte de este Corto y variado.
Más allá de las valoraciones o
evaluaciones de cada uno de los montajes que integran a Cortos y
variados, hay que resaltar el hecho cultural como tal, el que hayan logrado
reunirse y generar un espectáculo que contribuye a drenar los sinsabores de esta
Caracas del 2017. Felicitaciones para todos ellos y que viva el teatro, el
único lugar donde aún el hombre puede pensar o soñar en libertad.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario