lunes, enero 16, 2017

Avanza internacionalización de cine venezolano

"El malquerido" logró su internacionalización.
 Desde el cineasta venezolano más aclamado en el Festival de Cannes (Diego Rízquez) hasta uno de los productores más prolíficos en épocas recientes (Carlos Daniel Malavé), pasando por la película nacional más taquillera de todos los tiempos y el más exitoso aporte criollo al género del terror. Ahora, gracias a Spanglish Movies, estas cintas hechas en casa tendrán alcance mundial.
Spanglish Movies, la distribuidora internacional de películas latinoamericanas más grande del Caribe, aseguró la representación a nivel mundial de todos los títulos de los directores venezolanos Diego Rísquez y Carlos Daniel Malavé; así como las óperas primas de Alfredo Hueck, Luis Carlos Hueck, Alejandro Hidalgo, Héctor Puche, y los próximos estrenos de los debutantes Christian Márquez y Thomas Piedra.
La empresa, radicada en Puerto Rico, en solo dos años se ha convertido en un referente internacional, al especializarse en películas latinoamericanas y llevarlas  a mercados de Estados Unidos, Latinoamérica y Europa, cerrando negociaciones con canales de TV y streaming a ambos lados del continente.
El malquerido, la más reciente realización de Diego Rísquez se convierte en una de las principales apuestas de Spanglish Movies para su presentación formal en Ventana Sur, mercado cinematográfico que se realiza en Buenos aires a fines de noviembre. Junto a ella, la distribuidora presentará películas como Manuela Sáenz, Francisco de Miranda y Reverón, del multipremiado director nacido en Juan Griego.
Por su parte, Solteras indisponibles, la próxima comedia romántica del prolífico director y productor Carlos Daniel Malavé, será uno de los principales ofrecimientos de Spanglish Movies a principio de 2017, coincidiendo con su estreno en salas comerciales criollas. La empresa además ofrecerá a canales de TV de todo el mundo las anteriores producciones de este caraqueño, incluyendo cintas como El último cuerpo, Por un polvo, Las caras del diablo y Azotes de  barrio.
Pero esos no son los únicos cineastas criollos que pasan a engrosar el catálogo de la única distribuidora especializada en cine latinoamericano. Paquete #3 de Alfredo Hueck, Todo Por La Taquilla de Héctor Puche y La casa del fin de los tiempos de Alejandro Hidalgo se unen a Papita, maní, tostón, película que ya Spanglish Movies vendió el año pasado a canales de cable de todo el mundo como HBO Latino, Cinelatino y CaribbeanTV.
Además, Spanglish Movies asume el compromiso de acompañar a los productores criollos en sus comienzos, por lo que desde ya aseguró la distribución internacional de Caribean Drim de Christian Márquez y Los 8-6 de Thomas Piedra, cintas que verán la luz durante el 2017.
El objetivo, señala Gustavo Rodríguez-Aparicio, managing director de Spanglish Movies, es apoyar a los cineastas venezolanos a obtener nuevas rutas de distribución, garantizándoles el mayor retorno posible de la inversión, llevando el cine nacional a nuevas latitudes y creando nuevos públicos para nuestra filmografía. “Estamos interesados en conocer y apoyar nuevas propuestas e historias con nuestro sistema de distribución”, complementa.

Si desea contactar a Spanglish Movies, ingresa en www.spanglishmovies.com

jueves, enero 12, 2017

Venezuela como una arepera

 El elenco del 2017 para "Reina pepeada"
 Este 2017 oferta para su primer mes teatral una obra de Román Chalbaud, ya estrenada hace 21 años en el Ateneo de Caracas. Se trata de Reina pepeada, que hará temporada desde el 18 de enero en el Centro Cultural BOD, con la cual demostró, una vez más, que es el gran dramaturgo de proyección verdaderamente nacional. Logró, como lo escribimos para ese entonces, a través de su argumento y sus personajes, francamente delineados, una visión amplia y objetiva de Venezuela, sin caer en compromisos ideológicos y sociales. Con esta pieza, como lo hizo en su textos anteriores y posteriores, exhibió su mapa personal sobre este país, el cual ahora, más que nunca, muestra su gran vigencia, particularmente, porque plasma la descomposición humana surgida en sus ciudades y su insistencia en desmitificar a la sociedad venezolana a partir de sus personajes marginales y marginados, vistos con compasión e ironía.
Reina pepeada nace de una visita que Chalbaud hizo durante 1995 al centro de Caracas para registrar el guión de su película Pandemónium. Como era de mañana y no habían abierto la oficina del Registro Civil, se metió en una arepera, ubicada al lado del Cine Ayacucho, frente a la sede del Congreso de la República, para comerse un arepa de “Reina pepeada” (mucha mayonesa, pollo y aguacate);estando ahí vio y detalló mucho más  al histórico edificio del Capitolio Federal y se le ocurrió hacer, precisamente, una pieza teatral que trascurriera en un local tan singularmente ubicado, como la arepera de marras; los detalles de los personajes y sus conflictos los creó y pergeñó después.
EL PASADO SE HACE PRESENTE
Todo eso es lo que el público de esta Caracas del 2017 podrá apreciar en este nuevo montaje de Reina pepeada, comedia de un acto único de 100 minutos y un solo ambiente, la cual transcurre en el año 1996, dentro de una arepera caraqueña, ubicada frente al Congreso Nacional. Cuando empieza la obra, se realiza una manifestación en las inmediaciones del Capitolio Federal, que es reprimida con disparos y gases lacrimógenos, por lo que la arepera no puede abrir para recibir a su clientela.
A través de sus dueñas, quienes llegaron del interior del pais a finales de los años 50, el autor plantea una revisión de los acontecimientos políticos de todas esas décadas. Ellas, la hiperadeca Casilda, que funge de cocinera, y su hija Reina (engendrada por un sargento del ejército, enemigo de Rómulo Betancourt) la cajera, han luchado mucho para mejorar económica y socialmente. Reina ha tenido muchos amantes que la chulearon y el último es Benito; algunos congresantes que se acercaron antes a esa arepera quisieron tener relaciones con Reina, las cuales nunca aceptó, pero en el momento que empieza la obra, esta arrepentida, porque su vida habría cambiado si hubiera aceptado convertirse en secretaria de algunos de esos diputados o senadores. Estas dos mujeres tiene como empleado a Juan de Mata, un homosexual que para redondearse la quincena trabaja como travesti en un centro nocturno y quien sueña ser un afamado escritor porque pergeña una novela testimonial sobre todas sus vicisitudes existenciales.
Durante la mañana de un lunes, Reina vuelve a recibir a Benito, el marido del que se había separado después de descubrir que la engañaba, así mismo Juan de Mata le confiesa a Casilda (fanática de Betancourt) que vive un tórrido romance con un agente de policía y sin que lo esperaran aparece Alberto, el hijo malandro de Reina, quien muy a su manera defenderá a su madre de las intenciones nada honestas de Benito y su amigo Jeremías, para despojarla de tres mil dólares que tiene ahorrados.
GRAN SAINETE
Reina pepeada es un gran sainete sobre esa sociedad venezolana de fin de siglo XX donde el amor es la mayor carencia de sus habitantes, al mismo tiempo que compite con el afán de conseguir dinero por parte de su gente, por lo que están dispuestos a todo, incluso a prostituir sentimientos y cuerpos y asumir mascaradas o engaños. El autor para balancear la situación melodramática y/o cursi de la madre Casilda, quien ha visto el derrumbe de sus ideales de una sociedad justa como la predicó Betancourt, y la hija Reina que ha palpado y saboreado como se erigió una democracia que se corrompió y ahora devora a sus  mismos creadores, presenta a un singular  homosexual old fashion o loca, estereotipado ser entre cómico y patético como parodia de lo que pueda llegar a ser  una libertad mal entendida pero que al mismo tiempo es honesto y enamorado  de la vida y del amor, al cual  toca fugazmente a riesgo  de quemarse  con él. Es, quiérase o no, el único personaje masculino digno de la obra, ya que los otros hombres son villanos de poca monta y con diversos niveles de degradación.
Con Reina pepeada, nuevamente, Chalbaud desarrolló sus temas predilectos: la marginalidad social, la relación madre-hija, la prostitución, la homosexualidad, la chulería y la corrupción social y política, todo eso dentro de una poética de búsqueda, y donde se manifiesta su afán de denuncia sobre la confusión de valores y las injusticias que brotan de una división maniquea de nuestra sociedad de buenos y malos, o sagrados y obscenos. Si el pais era el burdel de El pez que fuma, ahora es la arepera de Reina pepeada, donde moradores y visitantes se lastiman a incluso se arriesgan por la falta de amor y el dinero, en este caso los temidos dólares.
Chalbaud ha proseguido con su teatro popular porque siempre le gustó crear personajes que se puedan ver en la calle, tocar y palpar, ya que ellos son un poco la vida del pais, el latido, el entorno de lo que está sucediendo en estos momentos. Lo único que busca es lo que ha perseguido siempre: hacer buen teatro, hacer reír, llorar y reflexionar a la gente que lo pondere. Su teatro lo explica el mismo público, porque escribe para ese crítico de las mil cabezas. Eso debe suceder ahora con Reina pepeada, donde la arepa de la vida es solicitada con un relleno de amor en sus diversas manifestaciones y de dólares.
21 AÑOS DESPUÉS 
Este segundo montaje de Reina pepeada se mostrará desde el proximo18 de enero en el BOD, bajo la dirección de Jorge Souki.El elenco está integrado por Norkys Batista, Caridad Canelón, Aroldo Betancourt, Oswaldo Maccio, Carlos Sánchez Torrealba, Homero Díaz, Djamil Jassir y Eulices Alvarado. La ficha técnica está integrada por Douglas Palumbo en la producción ejecutiva, Carlos Díaz en la producción general, Ignacio Gorrochategui en la producción administrativa, Ricardo Morales en la escenografía, José Jiménez en iluminación. Lo que respecta a la música y diseño sonoro están a cargo de José Andrés Souki, Fernando Bosch y Richard Perciante y el diseño de vestuario es de Angélica Gómez-Castro.




ELLOS VINIERON...POR USTEDES

El filme venezolano El amparo es un punto referencial oportuno para este poema.


 Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.
Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.
Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.
Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.
Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada

por Friedrich Gustav Emil Martin Niemöller (1892-1984)
 La historia de este famoso poema esta atravesada por el error frecuente, la contradicción existencial, el cambio permanente de sus formas, la aprobación post mortem de su versión escrita y la desfachatada falacia de ciertos “demócratas”. No pertenece a quien con frecuencia se le ha atribuido; nunca fue escrito exactamente como lo conocemos por su verdadero creador; sufrió numerosas modificaciones en su construcción; la versión finalmente aprobada es la que dio la segunda esposa del autor, Sibylle Sarah Niemoeller-von Sell, cuando éste ya había fallecido; y, además, fue vaciado de un fragmente de su contenido real por aquellos que se autoproclaman asiduamente los máximos exponentes de la democracia y el pensamiento libre.
Desmenucemos entonces cuál es la historia de un poema sin título pero que suele ser presentado como “Ellos vinieron”. Lo primero que hay que decir es que el error lo ha acompañado por años, ya que ha sido atribuido en reiteradas ocasiones al dramaturgo y poeta alemán Bertold Brecht (1898-1956) sin que el mismo tuviese ninguna responsabilidad al respecto; error que se ha multiplicado hasta el hartazgo desde que existe Internet. Este medio maravilloso que ha revolucionado la historia de las comunicaciones, transmitiendo a gran velocidad y a una enorme cantidad de seres humanos distribuidos en todo el mundo información y conocimientos verdaderos, también es el responsable de amplificar errores y falacias como ninguno.
Ocurre que el verdadero gestor de lo que hoy se conoce como el poema “Ellos vinieron” fue el alemán Friedrich Gustav Emil Martin Niemöller (1892-1984), quien a lo largo de su curiosísima historia de vida recorrió el largo camino que va desde la condición de comandante de un submarino alemán durante la Primera Guerra a pastor, y de su inicial apoyo como pastor al nazismo hasta la lucha contra las guerras desatadas por el imperialismo, al punto de visitar en 1965 Vietnam del Norte para reunirse con Ho Chi Minh.
Niemöller tenía una visión prejuiciosa del movimiento obrero y manifestaba serias simpatías por el antisemitismo, todo lo cual lo condujo casi con naturalidad en la Alemania de los años treinta hacia el apoyo a Hitler. Sin embargo, sus diferencias con el régimen se fueron desarrollando poco a poco, pasando a la indiferencia y luego a oponerse a que su iglesia fuese funcional a las imposiciones nazis, pues consideraba que su único referente sólo podía ser Dios. Esta nueva situación lo condujo, como era de esperar en una coyuntura política dominada por la expresión más bárbara que ha gestado el capitalismo, en un primer momento a prisión y luego a los tenebrosos campos de concentración del nazismo, siendo recluido tanto en Sachsenhausen como en Dachau.
Recién cuando en 1945 termina la Segunda Guerra recuperó la libertad regresando a su actividad como pastor protestante. Y fue precisamente durante sus sermones cuando comenzó a gestar paulatinamente, con modificaciones introducidas en cada uno de ellos, el poema que estoy considerando. Pero la que finalmente se convertiría en la versión escrita aprobada es la que dio su esposa Sibylle Sarah Niemoeller-von Sell, quien había escuchado por primera vez al que muchos años más tarde sería su compañero cuando era apenas una niña. Esta mujer, que provenía de una aristócrata familia prusiana, siendo ya una adolescente llegó a enfrentar a los nazis con un arma en sus manos.
En Argentina uno de los mejores recitados del poema considerado es el de la talentosa actriz Cipe Lincovsky. En 2006, al cumplirse 50 años de la desaparición física de Bertold Brecht ella realizó el unipersonal “Cipe dice a Brecht”.
La historia del poema no es ajena a la propia historia de vida del Martin Niemöller, quien en un giro de 180º pasó de su inicial complicidad con el régimen nazi hacia el compromiso militante por la paz. Su increíble metamorfosis ideológica lo condujo en el final de su vida, cuando ya había alcanzado los 90 años y se autodefinía como un revolucionario, a expresar irónicamente que si viviera hasta los 100 quizás acabaría siendo anarquista. Este hombre pues ha sido el verdadero responsable de un poema famoso que recorrió el mundo rodeado de equívocos.
Como dato nada menor, para culminar el sintético relato de esta apasionante historia, cabe acotar que allí donde el capitalismo occidental intenta definir lo que sería su paradigmático estilo de vida, Estados Unidos de Norteamérica, y en un espacio reservado a la muy necesaria memoria del horror, como es el Museo del Holocausto en Washington, la presentación del poema tiene una curiosa e inquietante particularidad (otra más), se le ha amputado nada menos que su primera frase, aquella con la que Niemöller invariablemente iniciaba su exposición:
"Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.”
Publicado en La Plata , Argentina, julio de 2011
Ver: Cuaderno de la Izquierda Nacional | Cuaderno de la Ciencia Social

Instinto en MicroteatroVzla

Isaac D’Lima. 
Instinto, del psicoanalista y teatrero Johnny Gavlovski, un inesperado camino a la locura y al erotismo llegó a la décima edición del Microteatro Venezuela y se convirtió en el espectáculo más aleccionador. Todavía el evento está en cartelera, hasta el 12 de febrero, y no podemos afirmar que es el mejor, pero sí deja huellas y muchas preguntas para resolver, no solo en lo teatral. No todo es jolgorio ni negocio en ese festival del Teatro Urban Cuplé en el CCT, también hay sucesos que asombran, como este, gracias a sus protagonistas, todos los artistas ahí involucrados, por supuesto.
 Instinto, que se presenta en la Sala 10, protagonizada por Isaac D’Lima y dirigida por su mismo autor, cuenta la historia ficcionada del joven alemán Robert Gurfinkel, un paciente del reconocido psicoanalista Sigmund Freud. Prófugo en su propia tierra, huyendo de la persecución nazi, quien logra un refugio temporal en un cabaret vienés, bajo la única condición de “servirle”, como actor pornográfico, a las esposas de los oficiales alemanes, bailar para ellas y después copular con la elegida, tratando a toda costa de esconder esas señales en su cuerpo que delatan su origen judío, mientras consigue el salvoconducto que le permite llegar a Londres para no perecer en el holocausto que fraguaban los enloquecidos seguidores de Hitler.
 ORIGEN DE ESTA PROPUESTA
Freud escribió dos grandes relatos clínicos, uno que llamó El hombre de las ratas, y otro El hombre de los lobos, y Gavlovski como dramaturgo pensó en un divertimento a partir de esta pregunta: ¿y por qué no uno sobre El hombre de los gatos? Así nació esta propuesta para microteatro, especialmente cuando ha podido contar con un actor versátil como Isaac D’Lima, uno de los mejores de su generación,  y  tuvo además la valentía de adentrarse en ese mundo de  erotismo, suspenso, y locura, donde la realidad de lo ocurrido supera la imaginación del más atrevido dramaturgo, e impactar al espectador especializado, como nos ocurrió a nosotros, por  la simplicidad de su propuesta escénica y la economía de recursos: una cámara negra,  la luz de un farolito y  un banco, además de un crecido comediante.
 En este Instinto, como su nombre lo dice, se aborda el ambiente de los bajos fondos de la Viena de los años 30, se toman elementos de historia real para llevarlos a un mundo de fantasía, vistos y encarnados por un hombre semidesnudo, quien para sobrevivir debe sumergirse en los profundos secretos del deseo femenino.
 Gavlovski considera que Instinto es un experimento que ha podido llevar a las tablas por absoluta sincronicidad. Desde hace unos años adelanta una investigación para sus clases de Psicoanálisis y Arte en la UNIMET, sobre los movimientos estéticos expresionistas y una nueva objetividad y sus vinculaciones con el psicoanálisis entre guerras. El motivo es el hombre y el arte en tiempos de crisis, la nueva visión hacia el hombre y hacia los pueblos oprimidos por los autoritarismos. “Fueron genios que lucharon contra las discriminaciones ideológicas, raciales, sexuales. Fue el momento cuando Sigmund Freud (Príbor, Republica Checa, 6 de mayo de 1856/Londres, Reino Unido, 23 de septiembre de 1939) promueve que debería haber centros de atención gratuita en psicoanálisis para gente de escasos recursos, para apoyar a los estudiantes. Una época fascinante que debería ser inspiradora en nuestros días. Y en ese contexto, se me ocurrió que el teatro debería ser un instrumento para elaborar todo ese material”, puntualiza.
 Empezó a escribir y le salió una obra extensa, fuerte, para dos actores; aún sin título, como lo cuenta. Dairo Piñeres le pide una pieza, de un cuarto de hora, para Microteatro. Hace varios intentos y lo llama Isaac D’Lima, porque necesitaba un texto para micro. Vio a Isaac y reconoció a Robert Gurfinkel, el que terminó siendo el protagonista de su Instinto.  Le dice que espere a que culmine de escribir la obra que está planeando con Jorge Palacios, pero Isaac le urge para el micro. “Fue su insistencia, el compromiso con Dairo y debo reconocer, las críticas del mismo Jorge Palacios al primer esbozo de nuestro proyecto, lo que me motivo a hacer este experimento”.
 Lo retomó, modificó la estructura y se dedicó a un texto de síntesis. “Desnudo, solo lo esencial. Eros y Thanatos. Amor y Muerte. Las pulsiones básicas como diría Freud. Eso es lo que mueve al hombre. De hecho, la obra se debería llamar Pulsión. Así me lo reclamaron en estos días desde Argentina, pero Isaac fue muy certero en subrayarme y proponerme este, porque la palabra Instinto es más cercana a nuestro público de Microteatro, donde el público puede tocar, incluso, a sus comediantes o recibir en la cara las gotas de sus sudores”.
 ESPECTÁCULO
Gavlovski advierte ya había trabajado antes con Isaac D’Lima, como lo hizo durante su puesta en escena de Animales feroces, de Isaac Chocrón, donde descubrió y calibró su versatilidad actoral. La gente lo conoce por su trayectoria en teatro infantil, pero el teatro adulto es otra cosa y él quiso explorarlo. Isaac se entregó completamente. Pura emoción y cuerpo sin pensar, sin racionalizar. Debía pasar de humano a felino. De lo humano a su esencia animal. Fueron ensayos largos, de cuatro, cinco horas. Donde hay un ejemplar proceso con el manejo del cuerpo, del silencio y la relación con el espacio. Y así fue… entrega total. No hay más en el teatro: entrega y pasión, además de un atmosfera de erotismo y represión, de pulsión vitalista aunada a una prueba más de sobrevivencia, de amor  sin querer amar, a sabiendas que puede ser la última vez si te descubren… que eres circunciso.
 Fueron 15 minutos controlando la respiración, suficientes para ponderar al delgado cuerpo del porno actor alemán que debe fingir todo, todo, menos cuando sacia la pasión de su pareja ocasional, una mujer fantasmal, además. Ver aquello es reconocer que en ese mínimo escenario hay todo un intérprete que debe tener otras grandes oportunidades. Pudimos palpar una atmósfera que solo comparamos con una que presenciamos en un espectáculo erótico, Love in Stage, escenificado en un teatrucho de Nueva York, años ha.
 Gavlovski continuará pergeñando una obra en grande. Será una pieza en dos partes. Una, con Jorge Palacios y José Manuel Ascensao y la segunda, el cierre, donde estarán Jorge Palacios e Isaac D’Lima. 

miércoles, enero 11, 2017

MAS VALE TARDE QUE NUNCA Cabrujas se hace cine

¡Más vale que nunca! Es lo primero que nos atrevemos decir tras ver el estreno de Cabrujas en el pais del disimulo, tragicómica película, donde mezclan el fino documental biográfico con la ficción para plasmar así, amorosamente, la saga de ese gran venezolano que fuera José Ignacio Cabrujas Lofiego (Caracas, 17 de julio de 1937/ Porlamar, 21 de octubre de 1995). Uno de los personajes más importantes de nuestra cultura del siglo XX. Se trata de un filme, sui generis, codirigido por Antonio Llerandi y Belén Orsini, actuado y realizado por más 48 venezolanos que se casaron con el protagonista y lo amaron o lo lloraron hasta el final.
Lamentablemente el artístico producto ese gran esfuerzo y la inversión, cubierta en buena parte por el CNAC, solo se podrá ver en dos salas caraqueñas inicialmente, pero es posible que mientras avance la semana se agreguen otros espacios.
Este Cabrujas en el pais del disimulo, que ha terminado por ser un modelo de cómo rescatar a personajes históricos, se inicia con la infancia en Catia de Cabrujas y avanza sincrónicamente por los años 60, 70, 80 y 90, a través de una gama de testimonios y referencias de las personas que rodearon su entorno, donde la mano de Llerandi es vital ya que trabajo muchos años con el homenajeado. Es, pues, una magnifica recuperación  de nuestra historia cultural, ya que la estela biográfica de este intelectual corre paralela con las imágenes y las contundentes palabras de Isaac Chocrón, Román Chalbaud, Jacobo Borges, Leonardo Azpárren, Ibsen Martínez, Rodolfo Izaguirre, Leonardo Padrón, Boris Izaguirre, Margot Benacerraf y Teodoro Petkoff, entre otras  personalidades que aportan, placenteramente, sus vivencias con Cabrujas al filme. A esto se añade la dramatización de su obra teatral La soberbia del generalísimo Pío Fernández, d, interpretada por Elba Escobar, además del actor Eduardo Gil y el emblemático Gustavo Rodríguez.
En este documental ficcionado se utilizan sabiamente muchas secuencias de numerosos programas de televisión, videos y entrevistas que le hicieron a Cabrujas, lo cual, pues, hace más sustancioso el espectáculo.
Para Llerandi, Cabrujas fue el escritor más importante de la segunda mitad del siglo XX en Venezuela, pues no solo escribió 23 obras de teatro, sino 18 guiones para películas filmadas, más de 30 telenovelas y miniseries, más de 400 artículos de prensa, sino que también fue actor, director de teatro, director de ópera, realizador de programas de radio, conferencista y profesor universitario.
No podía faltar la presencia de su última esposa, Isabel Palacios y de su hijo Diego Cabrujas Palacios, quienes aportan datos e imágenes intimas, como es una secuencia de papá Cabrujas con el bebé Diego, creando así una tierna atmósfera, la cual contrasta con el operático final de este   histórico personaje, como fue la traída de su cadáver desde Porlamar  para sepultarlo en Caracas, tras una serie de increíbles peripecias dignas del más absurdo teatro  o cine del absurdo, donde Moisés Guevara tiene una excelente participación.

Llerandi, y su equipo que se la jugaron para hacer esto posible, han reiterado que no se trata de un documental más sino de una película, con lo cual se busca o se pretende rescatar algo de la memoria pérdida de Venezuela. Es una manera de contarnos a partir de lo que Cabrujas hizo, porque no hay que olvidar que toda su obra está profundamente enraizada en la venezolanidad, en lo que somos como país como sociedad. “Pienso que recuperándolo a él estamos adentrarnos en lo que hemos sido y lo que podemos ser”.

martes, enero 10, 2017

García Lorca revive en el Trasnocho Cultural

Theylor Plaza encarna a Federico Garcia Lorca en hiperkinético espectaculo teatral.
Desde octubre de 2015 merodea en la escena caraqueña una notable producción teatral criolla sobre el ya mítico Federico García Lorca. Precisamente escribimos que, en esos días, cuando se evocaban 79 años del fusilamiento y desaparición de Federico García Lorca y se cumplían cuatro décadas de la muerte del general Francisco Franco, ya en España se habla del fin de “la transición legal” y ahora proponen luchar para lograr “la transición ética”. ¿Qué pasará? Imposible una predicción por ahora, pero en Caracas un grupo de artistas montó, a sala llena, en Unearte, Yo, Federico, como para que nadie olvide jamás el epílogo existencial del autor de La casa de Bernarda Alba, Yerma, Mariana Pineda y otros textos teatrales y poéticos, a manos del fascismo franquista.
Yo, Federico, texto de Jan Thomas Mora Rujano, fue  muy bien escenificado por Dairo Piñeres y los coreógrafos Angélica Escalona y Carlos Dimas, apuntalados en las destrezas físicas del actor Theylor Plaza, de punta en blanco,  y en el virtuosismo de diez intérpretes-bailarines, quienes usan botas y faldas semilargas oscuras y llevan los torsos desnudos y las cabezas rapadas. Es un espectáculo impactante y novedoso, perfectamente acompañado con un ejemplar y profesional trio de músicos (Leonardo Maldonado, Ricardo Chacín y Gabriela Sarauz), que puede suscitar enconadas polémicas por lo que se hizo y como se hizo, o incluso exigir que dure 30 minutos más para exacerbar más a la  fascinada audiencia. 
Se trata de un alucinante unipersonal sobre Federico García Lorca, donde el vate se entrega a un delirio dancístico con los personajes básicos de sus obras y donde se materializa al torero Ignacio Sánchez Mejía en una hermosa faena taurina poética.
Yo, Federico está lejano de la estética tradicional lorquiana y por eso busca y obtiene códigos visuales contemporáneos, lo cual no es malo, sino todo lo contrario, ya que actualiza su prédica contra el fascismo, que está más vivo que nunca y capaz de masacrar hasta los desvalidos poetas, como siempre lo ha hecho.
Con este montaje, producido por Héctor Becerra, el Teatro Nacional Juvenil de Venezuela celebró 25 años de vida. El elenco está conformado por Theylor Plaza en el papel de Federico García Lorca, acompañado de Edward King, Carlos Dimas, Anthony Bracamonte, Erick Zarzosa, José Angarita, Javier Peña, Enrique Calderón, José Figueroa, Alejandro Martínez Oviedo y Luis Ernesto Rodríguez. 
La producción ejecutiva es de Luis Rendón, asistencia de dirección de María Eugenia Gutiérrez; Angélica Escalona en la asesoría de expresión corporal y coreografías. El diseño y realización de utilería y máscaras es de Noelia Rojas, la pintura escénica del vestuario de Oriely Brizuela y las clases de flamenco a cargo de Carlos Dimas.
Ahora, este Yo, Federico se podrá ponderar en el Trasnocho Cultural desde el próximo 20 de enero. Se rompe así la fábula urbana que en ese sitio hay listas negras y otras coas que marginan a los artistas. Eso no es cierto, y la prueba está en ese espectáculo.


domingo, enero 08, 2017

Para solución de conflictos en Sucre

El equipo para algunos problemas petareños
El Alcalde Carlos Ocariz, aseguró que todas las parroquias del municipio Sucre contarán con Defensorías del Niño, Niña y Adolescente, para resolver conflictos internos de menor escala.
El alcalde del municipio Sucre, Carlos Ocariz, en compañía del Concejal de la Cámara Municipal, Juan Carlos Vidal y la Presidenta del Consejo de Protección del Niño, Niña y Adolescente de Sucre, Mary Ponte, inauguró dos sedes de la Defensoría del Niño, una en el sector La Ceiba de Barrio Unión, en Petare y otra en la Comisión de Urbanismo del Concejo Municipal de Sucre, ubicada en el piso 5 del Centro Prestigio Giorgio, en Boleíta.
“En nuestra gestión, hemos fortalecido el hecho de buscar resolver los problemas dentro de las mismas comunidades, por eso la justicia de paz aquí en el Municipio ha resuelto más de 1500 casos y por eso a través de las defensorías del menor, como esta que estamos entregando en la Comisión de Urbanismo de la Cámara Municipal, las familias resuelven problemas internos, siempre y cuando no haya un delito de por medio, estos son espacios que buscan conciliar”, señaló Ocariz, desde la recién estrenada oficina en el piso 5 de la Alcaldía de Sucre.
Por su parte el Concejal de la Cámara Municipal, Juan Carlos Vidal, aseguró que el municipio Sucre es pionero en materia de resolución de conflictos.

“Estamos inaugurando este espacio de justicia expedito, gratuito y de fácil acceso. En estos tiempos donde es tan difícil acceder a la justicia ordinaria, brindamos la posibilidad de recibir justicia de forma rápida y sin costo alguno. Sucre, una vez más, se convierte en pionero a nivel nacional en materia de resolución de conflictos y por eso la Comisión que presido abre sus puertas para con su propio personal prestar este novedoso servicio”, finalizó.

sábado, enero 07, 2017

El cine criollo victorioso en el 2016

La venezolana "Desde allá" marcó historia en el cine mundial
EL 2016 culminó para el cine nacional  con un balance positivo, el cual que incluye el rodaje de 13 películas que generaron 3.000 empleos directos e indirectos en distintas geografías del país, la realización de más de 30 eventos a través del Sistema Nacional de Festivales y Muestras de Cine en Venezuela (SNFMCV) a los que acudieron 65.000 espectadores, el estreno de 26 largometrajes en salas de cine comercial y la obtención  de 48 reconocimientos internacionales.
Para la gestión del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC) concluyó este 2016 con indiscutibles victorias para el cine venezolano asegurando el rodaje de los proyectos cinematográficos beneficiados en el 2016, indistintamente de las complejidades en materia económica que afectaron al país.
Este 2016 se rodaron 13 películas: Muerte en Berruecos de Caupolicán Ovalles,  El vampiro del Lago  de Carl Zittelmann,  Bárbara  de John Petrizzelli,  Yo, mi ex y sus secuestradores  de Javiera Fombona,  Más vivos que nunca  de Alfredo Anzola,  La noche de las dos lunas  de Miguel Ferrari, Yo, Imposible  de Patricia Ortega,  Lunes o martes nunca en domingo  de Maruví Leonett Villaquiran,  La mirada revelada de Belimar Román,  El último año del Congo Mirador de Anabel Rodríguez; y los cortometrajes  Salta  de Marianne Amelinckv,  El hombre de cartón de Michael Labarca y  Los de abajo  de Pedro Mercado.
La mayoría de las películas se rodaron en locaciones fuera de Caracas. Los estados Portuguesa, Apure, Falcón, Trujillo, Mérida, Zulia y Guárico acogieron los equipos de producción cinematográfica, generando aproximadamente 3.000 empleos directos e indirectos al incorporar talentos técnicos y artísticos regionales, desconcentrando el desarrollo de la actividad cinematográfica de la Región Capital, al mismo tiempo que se destaca y diversifica la mirada de los cineastas venezolanos en realidades propias, modos de vida y culturas.
El éxito en el cine venezolano también se refleja en sus estrenos comerciales; este año se estrenaron 26 películas venezolanas en salas de cine comercial, de las cuales 20 fueron largometrajes de ficción y 6 documentales.
Casi medio millón de espectadores disfrutaron del cine nacional a pesar de la disminución de la cantidad de funciones semanales en salas de cine, causado por el fenómeno climático de El Niño, que afectó de forma contundente al sistema de generación de energía eléctrica nacional durante más de un semestre.
Otro aspecto a destacar es la exhibición de 14 cortometrajes venezolanos en 450 salas de cine comercial previo a la proyección de largometrajes nacionales y extranjeros, a través del programa Venezuela en Corto cuyo objetivo es promocionar y difundir obras de corta duración, a través del cual las audiencias conocen el conjunto de obras generados por otra generación de productores audiovisuales.
Impulsados por el CNAC, el cine venezolano logró la organización de más de 30 eventos de difusión cinematográfica en todo el territorio nacional a través del Sistema Nacional de Festivales y Muestras de Cine en Venezuela (SNFMCV), con el propósito de garantizar y asegurar el uso y disfrute del obras nacionales y alternativas, en salas de cine y espacios no convencionales, atendiendo la cifra inédita de 65.000 espectadores.
Competencia internacional
Nuestro cine participó en 225 festivales internacionales durante el año 2016, obteniendo 48 premios. La cinematografía venezolana fue reconocida en eventos de primera categoría, como en la 69a edición del Festival Internacional de Cine de Cannes, donde el cortometraje  La culpa, probablemente , de Michael Labarca recibió el tercer lugar en la sección Cinéfondation. Por su parte, el largometraje  El Amparo de Rober Calzadilla se alzó con el Premio al Mejor Guión y Mejor Película en la 40a Mostra Internacional de Cinema de Sao Paulo. A este reconocimiento se une el estreno de la película en el continente europeo en la sección Horizontes Latinos en el 64 Festival Internacional de Cine de San Sebastián, España, y el reciente premio “Caminos” otorgado por el Centro Memorial Martin Luther King en el 38 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de la Habana, en Cubano solo las películas son premiadas, el músico Nascuy Linares y el sonidista Marco Salaverría obtuvieron los reconocimientos a Mejor Música Original y Mejor Sonido en los Premios Platino del Cine Iberoamericano, por su trabajo en la coproducción venezolana  El abrazo de la serpiente  del director colombiano Ciro Guerra. Desde allá , ópera prima de Lorenzo Vigas, galardonada en el 2015 con el León de Oro a la Mejor Película en la 72 edición del Festival de Cine de Venecia, fue una de las películas más premiadas en 2016 en países como Panamá, República Dominicana, EEUU, México, Perú y Chile.  Dauna, lo que lleva el río  de Mario Crespo, por su parte, cuenta con 7 galardones en Brasil, España, Colombia, EEUU, Argentina e Italia.


miércoles, enero 04, 2017

Los intereses de Dairo Piñeres

Dairo Piñeres Chamorro,un artista trabajador.
Las rocambolescas peripecias del campesino Peer Gynt y su idílico regreso al lado de la mujer que amó toda su vida, Solveig, recreadas fantásticamente en la sala Anna Julia Rojas, por Carlos Giménez y su grupo Rajatabla, le cambiaron la brújula existencial a ese liceísta caraqueño, que hasta esa larga noche de ese mayo de 1991 pretendía ser médico o veterinario o químico o quizás hasta sacerdote.  Dairo Piñeres Chamorro (20 de febrero de 1975), pues, se lo contó todo a su mamá Teresita y desde el lunes siguiente no pensó más en ese difícil bachillerato en Ciencias. Se entusiasmó por las Humanidades y todas las actividades del grupo teatral que comandaba Otilia Docaos en el liceo Gustavo Herrera.
El flamante bachiller Piñeres ingresó al Instituto Universitario de Teatro (Iudet) y al mismo tiempo hizo los talleres teóricos y prácticos que le impartieron agrupaciones como el Contrajuego y el GA-80. Además se entusiasmó con los Festivales Liceístas J.A. Porte Acero que organizaba el Ateneo de Caracas. Esas experiencias fueron vitales para él y la ambiciosa muchachada que aceptó su guía, porque se erigió en líder de una generación que se había proclamado “la del relevo”. No sabían nada y tenían que aprender cómo formar un grupo, quién lo dirige, cómo se constituye y quiénes lo integran.
 “Estábamos locos por hacer teatro y no sabíamos lo que era. Poseídos por esas ganas juveniles de estar en un escenario, de esparcir el ego y nuestra diminuta fama. Decidimos hacerlo y así nació mi grupo Séptimo Piso y debutamos hacia 1996 con Credit Bill, versión de Los intereses creados de Jacinto de Benavente. La buena gente de Fundarte –el alcalde era Aristóbulo Istúriz- nos dio 50 mil bolívares para los gastos de la producción y la mostramos en la Sala Carlos Giménez, en el sótano de la Torre Este de Parque Central. Desde entonces aprendí que mejor que crear afectos es crear intereses, en este caso me casé con el teatro”.
Desde 1996 al 2016 con su agrupación Séptimo Piso y con otras incipientes empresas culturales, Dairo ha realizado no menos de un centenar de montajes, además de 11 muestras de Creajoven, unos festivales de aficionados, la mayoría son sus ex alumnos. Y ahora, cuando ya cumplió 41 años y esta tan delgado como cuando tenía 20, se pinta el cabello y la barba de azul, está al frente de la décima entrega del archipopular evento Teatro de1/4 Microteatro Venezuela, con 28 micro piezas en seis funciones diarias de 15 minutos, de miércoles a sábado desde las 7:15 pm y los domingos desde las 6:15 pm., en el teatro Urban Cuplé, que exhibirán desde el 5 de enero hasta el 12 de febrero. Donde hay, pues, una fantástica “panoplia” de espectáculos para elegir, dependiendo, de la tarjeta de crédito/débito o del cash del teatromaníaco, porque sin bolívares no hay acceso a la diversión escénica.
MICROTEATRO VENEZUELA
 Dairo calcula que de realizarse las 168 funciones diarias a lo largo de 29 días de la temporada se alcanzarían 4.872 funciones y si se logra la presencia de 40 espectadores en cada sala, “esos nos daría un aproximado de 194.880 boletos vendidos y si vendemos todo daría un aproximado de 292 millones 320 mil bolívares”.
-Eso es mucho dinero y ¿cómo se lo reparten?
-Aritméticamente es así, pero no siempre hay 40 espectadores en cada función y también se suspenden funciones por detalles técnicos o problemas de salud de los artistas. Pero si todo sale como se calcula es una gran suma. Tras sacarle el 10 por ciento correspondiente a los derechos de autor, nos queda una masa grande de dinero, de la cual se deduce el impuesto a la renta, porque el Municipio Chacao nos  tiene exonerados; hay que pagarle a Ticket Mundo por su servicio de boletería, y lo que resta se reparte en dos porciones: para ser distribuida entre las 28 agrupaciones y la organización Microteatro, integrada por  el dueño del espacio en el Centro Comercial Ciudad Tamanaco, que antes era un casino, y Malala Dubuc, Robert Chacón y yo; además hay que pagarle a los trabadores, no menos de 100 personas. Tenemos también un gasto fijo diario, de no menos de dos millones de bolívares, para cubrir la iluminación y el agua del espacio del Microteatro. Todo eso, puedo decirlo ahora, es consecuencia del interés que he creado por el teatro en esta Caracas y perdona que no sea modesto.
-¿Cuál es la realidad de esas cifras aritméticas?
Nunca hemos tenido más del 40 por ciento del público calculado, pero en una temporada alcanzamos el 50 por ciento. En este enero y febrero esperamos, o apostamos, que tendremos un 50 o un 70 por ciento. Además podemos cambiar los precios y en vez de un boleto por persona ofrecemos dos por el mismo precio, nuestro famoso dos por uno. Tendríamos así más público a menor cantidad de dinero. Y eso se explica por la idiosincrasia criolla, a los venezolanos nos interés siempre una golilla. El Microteatro comenzó en 2014 y desde entonces se han realizado entre dos y tres temporadas anuales. Es una producción costosa: la novena implicó una inversión de 18 millones de bolívares. La directora del teatro Urban Cuplé, Malala Dubuc, ha dicho que la carga más fuerte corresponde a la publicidad. Ya tienen cubierta la locación, las sillas y el sonido. “La edición que se inaugura el jueves 5 supera los 20 millones de bolívares.  La logística es gasto también. Hemos tratado de economizar por todos lados porque los precios se dispararon. Apostamos a agotar las funciones. Tuvimos un diciembre muy gris y ahora la gente va a brillar con sus bombillos internos, su energía. Unos 348.372 espectadores han asistido a las funciones de las nueve temporadas que lleva Microteatro Venezuela desde que comenzó.Unos18 millones de bolívares costó la edición pasada de la fiesta teatral que se ha realizado en el CCCT y en el Sambil”.
-¿Qué pasa con ese teatro de 15 minutos?
-Técnicamente hablando ahí se desarrolla la ecuación dramatúrgica aristotélica. Eso implica realizar una dramaturgia adecuada para ese tiempo escénico. Estos microteatros venezolanos son ejercicios que adiestran autores y   artistas. Y se busca que sea como un entremés clásico pero corto.
PROGRAMACIÓN
 Y Dairo se pule en recordar que Daniela Alvarado estará dirigiendo a Vanessa Senior en  Adiós  en la sala 1. Mientras Josué Gil participa con  Yo soy Prostituta  en la sala 23 bajo la dirección de Michael Vegas.La última parte de la   saga de  Cosas de Niñas para adultos  llega con  Mavi  en la sala 5, escrita y dirigida por Mario Sudano.  Y de los creadores de polémicas piezas  Escena de un crimen,  Spidelman  y  María la historia de un violador  llega a la sala 13  La Necrofílica, escrita por Carlos Castillo y dirigida por Carlos Díaz.
Comedias y dramas relacionados con la actualidad no podían faltar y es el caso de  Se hunde el barco mi querido capitán  en la sala 19, escrita por Oswaldo Maccio y Fernando Azpúrua, quien además la dirige;  Empanada Criminal  en la sala 12 escrita y dirigida por Luis Vicente González;   Mi foto con Cruz Diez  en la sala 16 escrita por Carlos Daniel Alvarado bajo la dirección de Carmen Julia Álvarez; y en la sala 14   La del Penthouse   escrita por Virginia Urdaneta, quien co-dirige,   y Érika Goldberg.
Hay hilarantes comedias como  Las Mardillo  en  la Sala 7, escrita por  Giuliana Rodríguez y Yanosky Muñoz;  Amor Eterno   en la sala 11 escrita y dirigida por Kevin Jorges;  ¡Que ricas son las papas!  en la sala 15 escrita y dirigida por José Gregorio Martínez;   La Boda de mi mejor amiga  en la Sala 20, escrita por Fernando Martínez bajo la dirección de César Sierra;  Devuélveme mi cargador  escrita y dirigida por Reinaldo Navas en la sala 24 ;  Vestier  en la sala 3 escrita por Gioia Arismendi y Roberto Arismendi y dirigida por Gioia Arismendi; y  Desnudos en el baño  escrita por Mario Sudano y dirigida por Dairo Piñeres en la sala 6.
Temáticas como la homosexualidad también dicen presente. En la sala 2  A Destiempo  escrita por Fernanda Godoy y dirigida por Nattalie Cortéz ;Abstinencia  en la sala 8 escrita por Yovanny Durán y dirigida por Dairo Piñeres;   El señor Rosa, escrita por Giuliana Rodríguez y dirigida por Daniela Alvarado estará en la sala 17; Prohibido   escrita y dirigida por Manuel Bastos estará en la sala 18; en la  Sala 25 los espera  Camasutra  escrita y dirigida por Daniel García, y en la sala 26 se presentará  Pronosapiens  escrita por Pinky Páez y Candy E. y dirigida por Jennifer Gásperi.
Ficciones e historias con desenlaces inesperados completan la programación de la temporada. Es el caso de   Último capítulo  escrita por Miren Jalón bajo la dirección de Robert Chacón;  El Aquelarre  en la sala 09, escrita y dirigida por Dairo Piñeres;  en la sala 10  Instinto  escrita y dirigida por Jhonny Gavlovski  y protagonizada por Isaac D´Lima;  La Última Cena  escrita y dirigida por Federico Naranjo Briceño en la sala 21;  y en la Sala 28  2 palabras  escrita por Daniel Revette y dirigida por Grecia Augusta Rodríguez.                                                                                        
EL EJEMPLO DEL BURDEL
Y hay que recordarle a los lectores que el Microteatro Venezuela, que emergió durante la temporada 2014, está inspirado en el Microteatro de Madrid, el cual nació, hacia 2009, del cerebro y las manos de Miguel Alcantud, quien durante dos semanas y con no menos de 50 directores, autores, actores y productores materializaron ese proyecto atípico en un antiguo prostíbulo que iban a derruir, ubicado en la calle Ballesta. En cada una de esas 13 habitaciones del burdel se alojaron 13 grupos con un objetivo: crear una obra teatral de menos de 10 minutos para un público de 10 personas por sala sobre un tema común, la prostitución. Sin inversión en publicidad, el experimento fue un éxito rotundo. Y funcionó tan bien que varios actores, directores y guionistas decidieron asociarse y crearon Microteatro por dinero. Se instalaron con un local cercano a la calle Ballesta y en lo que había sido una antigua carnicería continuaron con esa iniciativa.  Su éxito ejemplar ha inspirado a muchas empresas por toda la península ibérica, saltó a Caracas, Bogotá y llegó a Miami, sin contar que en Lima también ha sido un negocio floreciente