domingo, abril 10, 2011

La maña caraqueña

Un hombre, o mujer, con mañanas es aquel que tiene destreza, habilidad, artificio, astucia, sagacidad, ardid y hasta un tanto de ingenuidad para hacer alguna tarea u oficio dentro de su colectivo o su entorno íntimo. Y quien carezca de esas habilidades, pues, afronta muchos inconvenientes para su sobrevivencia física, incluso, y mejor ni hablar de quien no sabe enamorar e ignora cómo hacer las otras faenas vinculantes. Por ejemplo, si ese caballero, o dama, que habita en la segunda década del siglo XXI, está solo en territorio aislado y debe obligatoriamente encender una fogata para llamar la atención o prepararse algún alimento, o darse calor o ahuyentar a los animales de la zona. Si no lo hace, si no lo logra, está en auténticos aprietos porque no tiene la habilidad para encender una hoguera como, supuestamente, sí lo hicieron los hombres de las cavernas y de donde habría arrancado la sinuosa historia de todos los seres humanos.

Unipersonal

Pero unas toneladas de mañas aplicó el argentino Damián Dreizik al lograr crear su unipersonal La maña y tenerlo, durante más de tres años, en la escena del intenso y culto Buenos Aires, para mostrar desde ahí una situación, con metáforas incluidas, que puede afrontar cualquier espectador o lector de esta crónica crítica.

Se trata, pues, de un monólogo donde un hombre (encarnado en Caracas por el periodista y actor Manuel Trotta, de 26 años) que obsesionado con las dimensiones, además del color, el sabor y el sonido del mar, naufraga en aguas dudosas. Se encuentra solitario en una isla y tiene que sobrevivir, pero su vital tarea se ve entorpecida por un obstáculo: no tiene mañas, no sabe como resolver algunos problemas y es incapaz de frotar correctamente, o con la habilidad debida, dos ramas secas y sacar de ahí el ansiado fuego prometeico para sobrevivir, ante lo cual se entrega a un denso monologo interior que lanza hacia el público, porque de teatro se trata, y al final enloquece tratando de recibir o darle afecto a una piedra que lo acompaña. Ese hombre sin maña actúa o vive, para decirlo mejor, a través de una situación del mejor teatro del absurdo y gracias a su delirante discurso pendula por entre naufragios amorosos, urbanos, casi todos provocados por la ausencia de “eso” que hay que darse para ser un sobreviviente feliz cuando le corresponda: maña.

La maña fue vista y degustada en Buenos Aires por Manuel Trotta y Joel Novoa Schneider. Se enamoraron de la pieza y lograron los respectivos permisos del autor. Regresaron a Caracas y comenzaron a ensayarla, después de un trabajo conjunto de adaptación, pero el primogénito de los cineastas José Ramón Novoa y Elia Schneider escapó hacia Los Ángeles, donde estudiará cine, y quedó encargado Jesús Delgado, líder del grupo Emergente, para sacar adelante el montaje con el trabajador intérprete Manuel. Vinieron los precisos ensayos y Elia Schneider, que además es teatrera y docente de las buenas, en aquello de la dirección de actores, asumió una asesoría que ahora se aprecia en el montaje, el cual hace temporada en la sala Cabrujas, de Los Palos Grandes.

Metáforas

Vimos en dos oportunidades La maña caraqueña. En el estreno, detectamos las metáforas que propone el autor: la existencia del ser humano en la sociedad moderna donde se desenvuelve esta en peligro por los avances tecnológicos y ante la incapacidad para aprehenderlos, y la otra, más básica, se centra en el hombre contemporáneo, que una vez más, está solo y no tiene quien le ayude hasta que se ve obligado a sobrevivir con lo que tiene o con lo que pueda inventar, como si estuviera en la época cavernícola de nuevo.

En la segunda función, apreciamos como el autor también plantea un juego teatral preñado de notas humorísticas inteligentes, cuyas reglas y significados se los pone el mismo espectador, sin necesidad de complicarse la vida, pero también pululan aquellos interrogantes existenciales, que están de moda en el mundo filosófico desde los años 50 del siglo XX, aunque existen en el mundo de los seres humanos desde que estos descubrieron la muerte y comenzaron a buscar la maña para intentar superarla y hasta dominarla, tarea en la cual llevan una lucha de casi un millón de años.

No es, pues, un juego para público bobo, nada de eso. Es una invitación a reflexionar sobre lo que está pasando con las sociedades actuales y como los seres humanos están acosados por factores mediáticos y hasta de control social que quieren y logran imponerle todo y hay de aquel que pretenda saltárselos o evadirlos.

También, La maña da una diversión sana y elemental sobre un náufrago que perece en una isla solitaria porque no puede prender el fuego prometeico, pero antes cuenta todas sus vicisitudes y reitera su amor ultrapatriótico al terruño. No es por lo tanto un espectáculo que deja indemne al público, porque lo conflictúa y lo hace pensar, y hasta reírse nerviosamente, porque lo de aquel náufrago le puede ocurrir mañana y no precisamente en una isla.

Espectáculo

El director Jesús Delgado logra un equilibrado montaje, cuya duración no supera los 55 minutos, donde muestra en un espacio circular a un hombre joven y barbudo, semivestido con un sucio pantalón kaki, tratando de hacer fuego con los dos palitos. La tensión dramática del personaje, apuntalada en su soliloquio y sus acciones físicas, crea una atmósfera hiperrealista que no deja ni parpadear al angustiado espectador. Lo obtenido, además de conmovedor, merece o cosecha unas cuantas risas nerviosas de la audiencia general, las cuales denotan el impacto del trabajo escénico y en particular la entrega de Manuel Trotta para obtener a su bordeline personaje.

Delgado, que además ha logrado conducir con éxito a su agrupación, con la cual ha mostrado varios espectáculos, asegura que no es fácil trabajar una comedia sobre una dicotomía entre lo que puede ser la supervivencia en el mundo contemporáneo frente a la supervivencia elemental. “Y como en estos tiempos tan vertiginosos lo realmente importante de la esencia del vivir se ha desvalorizado. Es un poco la situación de muchas personas que por la velocidad con que se mueve la dinámica de nuestros tiempos, simplemente se dejan llevar y en vez de vivir la vida, la vida los vive a ellos”.

Humores

Hace ocho años, el autor, actor y director Damián Dreizik (ahora con 45 años), que es todo un personaje importante del mundo teatral sureño, dio unas declaraciones a La Nación, de Buenos Aires, las cuales editamos aquí para que el público venezolano las conozca y pondere.

- ¿Su técnica es poner siempre la punta del compás en el absurdo?

-Trabajo mucho con los lugares comunes. Porque una de las claves del humor está en la identificación. Y justamente en los lugares comunes, que todos repetimos, encuentro cosas muy divertidas. Por ejemplo, ¿qué es tirar la casa por la ventana? Me divierte construir algo desde ahí.

-¿Piensa mucho en una teoría del humor?

-No doy clases de comicidad ni enseño a hacer reír. Uno tiene que descubrir cuál es la gracia que le va. Después a eso se lo puede aceitar, entrenar. Pero sí me gusta reflexionar sobre el humor. Porque hay muchos humores, no uno solo. Hay gente que se ríe de una cosa y gente que se ríe de otra. El tema también es ir más allá del humor, de la risa. Si lo pensás, la situación es fuerte: ¡te pagan para que vos los hagas reír!

sábado, abril 09, 2011

Mujeres en blanco

La periodista Alejandra Otero Ramia decidió profesionalizarse como actriz y escogió el teatro Premium, en Los Naranjos, para mostrar convincentemente el monólogo En blanco, bien escrito y con decantada dirección del cineasta Ignacio Castillo Cottin, el cual presenta a las 5:30 PM de los días sábados.

Mini Monet, personaje de En blanco, plasma en escasos 45 minutos todo su derrotero existencial como soltera de 27 años que se autoatormenta por sus cabellos rizados, que califica de “pelo malo” o “pelo de negra”, y porque no ha conseguido el hombre adecuado para casarse y procrear una familia normal, como se estila entre las féminas de su clase social acomodada, a pesar de ser instruida, políglota y de buen ver.

Inicialmente puede creerse que se trata de otro unipersonal feminista intrascendente, como tantos que pululan en los escenarios caraqueños, pero la realidad es otra, si se tiene consciencia que las mujeres viven, en todo el planeta, una situación social totalmente diferente a la masculina, porque existen normas, pautas o leyes que ejercen feroces discriminaciones hacia el mal llamado “sexo débil”. Las razones o sinrazones de esa exclusiones son de origen religioso y vienen desde las más remotos tiempos, aunque han cambiado por las acciones decididas de muchas mujeres y con el respaldo recibido de grupos progresistas, especialmente desde el siglo XIX, cuando se armó un tremendo escándalo con la pieza Casa de muñeca, de Henrik Ibsen.

Por supuesto que hay millones de mujeres que desafiaron las trabas machistas, pero aún quedan otros millones bloqueadas por unas comunidades, donde hasta otras féminas ponen sus gramitos de odio, porque aunque las leyes apuntalen cambios, los desatinos sociales persisten cual cargas atávicas. El trabajo de Alejandra es memorable, no solo por su valentía al denunciar muchas de las irregularidades que persisten en el comportamiento social, sino porque muestra en escena su talento para componer a unos 15 personajes, que constituyen el entorno donde Mini Monet se desenvuelve, alisa sus cabellos y además deshoja la margarita de su soltería, por supuesto.

Al ver y disfrutar con inmenso placer este En blanco, recordamos dos espectáculos que marcaron pauta libertaria durante las dos últimas décadas caraqueñas: El aplauso va por dentro de Mónica Montañés, con Mimi Lazo,puesto en escena por Gerardo Blanco López y Los monólogos de la vagina de Eve Ensler, con veteranas comediantas,dirigidas por Héctor Manrique.

Ahora a ese tren de mujeres rebeldizadas hay que agregar la colega periodista Alejandra, cuya pasión y tesón reivindicativo -lo lleva en sus genes por sus ancestros- la hacen romper lanzas para cambiar definitivamente la vida femenina en estos tiempos, cuando ya no hay tanta preocupación por “los pelos malos” ni tampoco cunde el pánico ante la decisión de ser madres solteras sino logran desposarse con el caballero de marras, porque bien saben que los matrimonios de compromiso o de amor ya no duran ni una luna de miel.

sábado, abril 02, 2011

Eva Perón en Caracas

Eva Perón nunca pasó por Caracas ni otras ciudades americanas durante el siglo XX. No le hizo falta para que su fama tomara dimensiones colosales entre las agrupaciones políticas del continente y fuera modelo al saltar el gran charco. Ahora, gracias a las artes escénicas venezolanas, podrán ser conocidos algunos aspectos macabros de la historia de esa legendaria actriz y política argentina por intermedio de la comedia musical Momia en el closet, de Gustavo Ott (Caracas, 1963), la cual exhiben en el teatro San Martín, puesta en escena por Costa Palamides, quien además actúa al lado de Verónica Arellano, David Villegas, José Gregorio Martínez, Valeria Castillo y José Luis González.

Esta Momia en el closet es una impactante metáfora sobre el Poder en América y una demostración bastante didáctica de como las castas gobernantes se asocian para maniobrar, manipular y hasta intentar destruir sin misericordia alguna a sus pueblos. Ahí se muestran las vicisitudes de Eva Perón en su intrincada existencia después de la muerte. Su cuerpo perfectamente preservado fue escondido en lugares secretos y de ciudad a ciudad alrededor del mundo, en medio de siniestras intrigas políticas, levantamientos populares, pasiones amorosas y homicidios. Es la sombra tras una serie de Golpes de Estado y al final yace bajo tierra en el cementerio La Recoleta de Buenos Aires, mientras algunos le temen, otros la adoran como santa del pueblo y esperan su resurrección.

Como lo explica el mismo Ott, Momia en el closet es un espectáculo entre el teatro ritual, el didactismo político brechtiano y la comedia musical norteamericana, donde se indaga sobre el macabro latinoamericano a través de la historia real de las agresiones sufridas por el cuerpo embalsamado de Eva Perón, las cuales, según este autor caraqueño, dan inicio al delirio por la muerte, la arbitrariedad y la agresión contra el débil, además de múltiples violaciones de los derechos humanos, fusilamientos sin formulas de juicio y miles de desapariciones, sin contar las aberraciones que durante 14 años se cometieron contra el cuerpo momificado de la que fuera esposa del general Juan Domingo Perón, excesos que luego los sufriría también el continente entero.

Ott recuerda, y lo muestra hábilmente en la escena, como Eva Perón muere de cáncer los 33 años. El gobierno de su esposo Perón ha decidido momificarla, porque según ellos, "volverla momia la hará eterna". Pero la eternidad tiene sus bemoles en Latinoamérica y así, un pueblo fascinado por su momia y la idea de la trascendencia artificial pasa de pronto a ser un continente de cadáveres detenido en la historia. "Las ideas sobre la eternidad muchas veces no son más que una excusa hacia el macabro: venimos del fascismo y hacia el fascismo vamos". apunta Ott.

Para escribir Momia en el closet, Ott pasó una temporada en Buenos Aires donde realizó un intenso trabajo de investigación con las herramientas del periodismo. Estuvo hospedado en el Hotel Cervantes de Corrientes. Y lo que a principio pudo ser una obra irónica se le transformó en una pieza personal. Se enamoró de Eva Perón y cambió todo el estilo de la pieza, porque ahí se subraya el contenido político.”Ella no es una santa ni una princesa, pero si una revolucionara con todas su credenciales, como se detecta en sus últimos discursos podemos observar claramente su formación política, su gramática social, sus ideas de revolucionaria. Cuando los militares amenazan con el golpe de estado, Eva es la única que entiende lo que realmente está sucediendo y arma al pueblo”.

El espectáculo

No vimos el montaje de Estados Unidos y lo lamentamos, porque es seguro que allá la producción fue más perfecta. La caraqueña nos resulto digna, si se tiene en cuenta el material humano que hizo posible el espectáculo.Nuestros actores, salvo Verónica Arellano y el mismo Costa Palamides, no son cantantes diestros ni tampoco bailarines ágiles. Las voces y los movimientos del conjunto no lograron crear esa embriagante fiesta mágica que es casi siempre una comedia musical, pero no se les puede negar sus condiciones como histriones y esa respetable pasión para cumplir y estar a la altura del compromiso. Tampoco nos satisfizo la partitura musical, creada por Pantelis Palamides, ya que esperábamos algo más impactante y de más fácil digestión sonora, quizás un 2x2 del popular tango. El trabajo visto permite una lectura básica del texto, el cual, como es obvio, merece ulteriores producciones, ya que Eva Perón es un símbolo de las luchas reivindicativas en este balcanizado continente.

Momia viajera

Inicialmente, Momia en el closet fue estrenada en el Teatro Tívoli de Washington DC por el Teatro Gala durante su temporada 2009-2010 y nominada al Premio Helen Hayes/The Charles MacArthur Award como Mejor Obra. Aquí se debe subrayar que es la segunda pieza escrita por un venezolano que logra ser propuesta al segundo premio teatral más importante de Estados Unidos, luego de 33 Variaciones del también caraqueño Moisés Kauffman.

Y ahora es una producción del grupo Textoteatro, institución que bajo la egida de Gustavo Ott lleva, desde el 19 de mayo de 1993, con el aval de las respectivas autoridades, puso en marcha, entre las antiguas instalaciones de la Lotería de Caracas, en “la frontera con la barriada de Artigas”, bajo la figura del comodato, la Fundación Cultural Paraíso San Martín. Todo un ambicioso proyecto destinado al desarrollo de la vida artística en esa zona del suroeste caraqueño, con no menos de 4.010 metros cuadrados de infraestructura, el cual además ha servido de cantera para una amplia generación de teatreros, quienes han engrosado las filas de las artes escénicas y ahora brillan dentro y fuera del país.

Líderes políticos

Cuando éramos niños, escuchábamos los delirios de nuestro padrastro Luis ante las arengas radiales de Eva y Juan Domingo Perón que llegaban a la modesta población de Palmira, en aquella Colombia encendida por el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán. Así comenzamos a escuchar las fantásticas historias de los peronistas para rescatar a los obreros argentinos. Con el paso de los años pudimos conocer Buenos Aires y pararnos ante el mausoleo donde reposan los restos de una mujer que hizo historia. Eva Perón nació en Toldos, el 7 de mayo de 1919 y murió en la capital de esa gran nación sureña el 26 de julio de 1952. Sus sagas, personal y pública, asombran gratamente. De ella se dice todo lo humano posible y hasta se le dan condiciones sobrenaturales. Lo único cierto es que aún su irredento fantasma de mujer luchadora recorre las calles y los caminos de un país que es grande en medio de sus miserias. A buena hora, el venezolano Gustavo Ott ha permitido, pues, que sus compatriotas conozcamos el otro lado de esa historia que en ocasiones nos la maquillan o distorsionan con perversas intenciones.

viernes, abril 01, 2011

Venezuela participa en festival gay

Con el monólogo Vamos a imaginar que nos estamos tomando un café 30 años después, escrito por José Luis Pérez y Julio Bouley, Venezuela participa en el International Dublin Gay Theatre Festival 2011, el cual se realizará en la capital de la república irlandesa del 2 al 15 de mayo.
El perfomancista Bouley comentó que con su unipersonal Let's Pretend We're Having Coffee Together Thrirty Years Later (su titulo vertido al inglés) se presentará del 2 al 7 de mayo, para un total de ocho funciones en una sala de Dublin.

-¿Cuántas veces Venezuela ha participado en una competencia así?

-Creo que nunca. Por lo menos en este Festival, nunca.

-¿Su espectáculo, estrenado durante la temporada de 2010 en las instalaciones de Unearte, sufrirá alguna modificación para ese Festival?

-Sí. Hay varias. La primera y más importante es que la haré en inglés. ¡Pequeña modificación que me tiene verde como el clavel gay! Un reto muy importante porque es un monólogo de más de una hora. Ahora acabo de terminar de memorizar y estoy en pleno trabajo con la pronunciación y el fraseo. Trabajo duro. Tampoco me acompañará el pianista Fernando Roa, quien estaba en la versión caraqueña. El acompañamiento musical lo haré yo mismo con un bajo eléctrico, en el que intento aprender algunos sonidos ahora. Habrá también menos canto y cortaré aproximadamente un 10% del texto. Una gran diferencia: ya no estará conmigo José Luis Pérez, quien co-escribió la obra y quien me dibujaba los tatuajes y hacía los peinados y la asistencia de escena. Murió el día de mi cumpleaños, el 13 de noviembre del año pasado. Todas las funciones son en su honor. Me estará acompañando Ricardo Mendoza, quien es el asistente de dirección y quien es co-fundador de Círculo Vertical,la agrupación que produce mi espectáculo.

-¿Por que se hace ese evento de teatro de temática gay en Irlanda?¿Cuales son sus propuestas conceptuales?

-El Festival Internacional de Teatro Gay de Dublín se celebra anualmente en Irlanda desde 2004 con la idea de celebrar la contribución de personas homosexuales al teatro en el pasado y en el presente. No es casual que su primera edición se llevara a cabo ese año en esa ciudad, pues justamente marcó el 150 aniversario del nacimiento en Dublín de Oscar Wilde, uno de los mayores escritores gays que ha dado el mundo. Su figura está incluida en el logo del festival junto a un clavel verde, que era el símbolo secreto del amor gay en París a finales del siglo XIX. Wilde incluso usó este símbolo en varios de sus estrenos repartiendo claveles verdes, artificiales por supuesto, a algunos de sus amigos.

- La idea del Festival es crear nuevas oportunidades de visibilidad y afirmación para el teatro gay, explorar el concepto de "teatro gay" a través de seminarios y lecturas, estimular la creación de textos teatrales sobre la temática, desarrollar contactos internacionales con teatros, dramaturgos, actores y festivales. Hoy en día este Festival es el más importante en el género en el mundo. Tanto que uno de sus principales patrocinantes y apoyos es, nada más y nada menos, que Terrence McNally, uno de los autores contemporáneos estadounidenses más importantes, ganador de varios premios Tony, y autor de varias obras de teatro de temática gay, incluida la súper polémica Corpus Christi, que no es otra cosa que la pasión de un Cristo gay. Su condición de homosexual lo hace un profundo conocedor del tema y, por supuesto, es representado en este Festival con regularidad. Casualmente en 1999 monté Sex and Love con el Teatro del Contrajuego, basada en cinco piezas cortas de este autor.

-Este Festival no es competitivo en el sentido estricto de la palabra, sin embargo, otorga premios simbólicos de mejor texto, actor, actriz, contribución intercultural y mejor obra irlandesa de temática gay. Pero eso creo que más bien es una excusa para tener una celebración general al final del festival.

-¿Cree importante organizar y ejecutar un evento sobre la temática gay?

-Creo que es fundamental para el desarrollo de las "minorías" (y que se vean bien e interpreten esas comillas) organizar festivales temáticos para dar visibilidad, explorar, intercambiar y conocer diferentes puntos de vista. Si hablamos específicamente de teatro y comunidad gay, pues evidentemente me parece importantísimo que se realicen. Sobre todo en Venezuela, donde nos quedamos tan atrasados en el tema de la homosexualidad. En pleno siglo XXI Venezuela ni siquiera tiene leyes para la protección de esta comunidad. No existe matrimonio, ni uniones civiles, ni protección social para las parejas de hecho. Nada de nada. Parece que estuviéramos a finales del siglo XIX en el París de los claveles verdes. ¿Será que nos da pena? ¿Y todo en el contexto de una Revolución? Y no es que no tengamos gente maravillosa y bien preparada que trabaje en pro de esos procesos de transformación social. Sólo basta nombrar a Tamara Adrián para sentirse orgulloso. Lo que pasa es que hay una especie de "no veo, no oigo, no hablo" de las autoridades y la gente que tiene la posibilidad y el poder de hacer algo. Es como si los homosexuales, lesbianas, transexuales, bisexuales, etcétera, ¡¡¡no fueran pueblo, pues!!!

-Entonces, el teatro y un Festival con esta temática creo que son herramientas maravillosas para tocar estos asuntos. No es que yo crea que el teatro puede cambiar sociedades. No. Yo estoy clarito. El teatro puede cambiar unas muy pequeñitas cosas de muy pocas individualidades. Primero que ya su público es realmente ínfimo comparado con la TV, o la radio, o internet. Yo no hago teatro para llegar a las masas ni para cambiar sociedades. Yo hago teatro con el único objetivo de lograr que por lo menos una persona después de toda una temporada haya pensado gracias a la obra: "ayer traté mal a mi pareja, a mi mamá, a mi abuela, etc. Hoy voy a llegar a darle un beso" O se conmueva porque se ve reflejado en alguna experiencia. -Con esta obra me ha pasado mucho. Creo que más que con ninguna otra. Creo que porque es evidente que lo narrado es real y por su construcción de testimonio, es un mensaje directo y diáfano de humanidad. A lo mejor suena cursi o ridículo, pero ese gesto de pequeñísima transformación me parece más honesto que creerse uno tan arrecho como para cambiar sociedades. No, no, no. No somos nada. Somos unos pequeños seres invisibles que nos emocionamos todavía con músicas, o con poemas, o con colores en un lienzo, o con tener veinte personas en platea, en medio de estas sociedades apabullantes de facebook, twitter, rascacielos y cemento. Dura pues.

-¿Qué se puede ganar o qué se puede perder con acudir a un Festival de esa índole?

-Ganar todo lo que se puede ganar con una experiencia teatral internacional. Intercambiar puntos de vista artísticos, societales, etcétera. Perder, creo que nunca se pierde nada con ninguna experiencia. Yo estoy tan convencido hasta el tuétano de que todo pasa porque tiene que pasar. O mejor, que no hay mal que por bien no venga, que realmente no veo qué es lo que se puede perder participando en este tipo de Festival. Bueno, por lo menos yo no tengo nada que esconder. Pero sí mucho que mostrar. Recuerda que la obra es un desnudo permanente.

-¿Cuándo se le volverá a mostrar aquí en Caracas?

-Por ahí pudiera haber algún evento en el que se pudiera mostrar. Esperemos que se dé a finales de este año o a comienzos del próximo. En todo caso, creo que será siempre con la nueva versión para Dublín. Pero en español, por supuesto. Ese 10 por ciento menos de texto ayudó. Y menos canto también. ¡Yo no soy cantante, y quedó claro en enero 2010! Todavía estamos pensando en una versión cinematográfica también.


martes, marzo 29, 2011

Herramienta para la paz

La directora Jessica A. Kaahwa, de Uganda, escribió el Mensaje para el Día Internacional del Teatro, el 27 de marzo, el cual publicamos aquí porque lo compartimos en todas sus letras y con todas las metáforas que de ahí se desprenden.

La reunión de hoy es un reflejo fiel del inmenso potencial que tiene el teatro para movilizar comunidades y tender puentes entre las diferencias. ¿Han imaginado alguna vez que el teatro podría ser una potente herramienta para la paz y la reconciliación?

Mientras las naciones consumen sumas colosales de dinero en misiones para la paz en áreas del mundo en violento conflicto, se le presta poca atención al teatro como alternativa individualizada para la transformación y el manejo de conflictos.

¿Cómo pueden los ciudadanos de la madre Tierra lograr paz universal cuando los instrumentos que se emplean para ello vienen de poderes externos y aparentemente represores?

El teatro permea sutilmente el alma humana atenazada por el miedo y la sospecha, alterando la imagen que tienen de ellos mismos y abriendo un mundo de alternativas para el individuo y por consiguiente para la comunidad. Puede dar significado a realidades diarias mientras previene un futuro incierto. Puede tomar parte de la política en formas simples, directas.

Al ser inclusivo, el teatro puede presentar experiencias capaces de trascender conceptos pre concebidos erróneos. Además, el teatro es un medio probado para abogar e introducir ideas que sostenemos colectivamente, y por las que deseamos luchar cuando son violadas. Anticipando un futuro pacífico, debemos comenzar por usar medios pacíficos que busquen entender, respetar y reconocer las contribuciones de cada ser humano en el proceso de conducir a la paz.

El teatro es ese lenguaje universal por el que podemos enviar mensajes de paz y reconciliación. Involucrando activamente a los participantes, el teatro puede hacer que muchas almas reconstruyan sus conceptos pre establecidos y, de esta manera, da al individuo la oportunidad de renacer para hacer elecciones basadas en conocimientos y realidades redescubiertas. Para que el teatro prospere entre otras formas del arte, debemos dar un enérgico paso adelante para incorporarlo a la vida cotidiana, tratando temas apremiantes de conflicto y paz. Buscando la transformación social y la reforma de comunidades, el teatro ya existe en áreas devastadas por la guerra y entre pueblos que sufren pobreza o enfermedad crónica.

Hay un número creciente de historias de éxito donde el teatro ha logrado movilizar audiencias para construir conciencia y ayudar a víctimas de traumas de post-guerra. Plataformas culturales como el Instituto Internacional del Teatro, que apunta a “consolidar la paz y la amistad entre las gentes” ya tienen existencia. Es entonces una farsa mantenernos callados en tiempos como los nuestros, conociendo el poder del teatro, y dejar que los que empuñan las armas y los que arrojan las bombas sean los guardianes de la paz de nuestro mundo.

¿Cómo pueden las herramientas de alienación ser también instrumentos de paz y reconciliación? Les conmino en este Día Mundial del Teatro a pensar en esta perspectiva y a difundir el teatro como una herramienta universal para el diálogo, la transformación social y la reforma.

Mientras las Naciones Unidas gastan sumas colosales en misiones de paz en todo el mundo con el uso de armas, el teatro es una alternativa espontánea, humana, menos costosa y mucho más poderosa. Puede que no sea la única respuesta para traer la paz, pero el teatro debe seguramente ser incorporado como una herramienta efectiva en las misiones de paz.

sábado, marzo 26, 2011

El cavernícola Carlos Mata

Antes de cumplir 60 años, el valenciano arquitecto Carlos Enrique Mata Iturriza construyó, con paciencia, sacrificios y complejos trabajos, una rutilante carrera profesional como cantante, compositor y actor. Y ahora, cuando no ha festejado los 59, para reverdecer sus laureles y demostrar que aún tiene condiciones y sigue siendo todo un primer actor, ha dado una creativa pelea actoral desde el penthouse de Corpbanca con el monólogo El cavernícola de Rob Becker, dirigido por Basilio Álvarez, con una sencilla producción del Grupo Teatral Skena y Theater Mogul.
Los japoneses
Precisamente, a este tesonero primer actor Carlos Mata, como se lo conoce popularmente, lo vimos durante la temporada 2008, en otra sala de Corpbanca, protagonizando la aleccionadora comedia Los japoneses no esperan del argentino Ricardo Talesnik, al lado de Mimi Lazo y María Antonieta Duque. Ahí, bajo la responsable égida de Luis Fernández, encarnaba a un caballero muy enamoradizo que acepta tener bajo el mismo techo a la esposa y a la amante, a un costo alto y complicado, ante la imposibilidad de desprenderse de ninguna de las dos féminas. ¡El fin justifica los medios, sea como sea!
Mata se lució, en ese entonces, con un gran estilo interpretativo, porque el superprotagonista era su personaje, quien reconoce su sometimiento al amor, su esclavitud por la compañía que le brindan sus dos damas y su incapacidad para vivir en soledad. Encarnaba a un hombre-niño incapaz de sobrevivir solo. Ese “Miguel”, el personaje, no era otra cosa que el desnudo antihéroe machista, personaje del teatro y de la vida real que las mismas mujeres (con las madres a la cabeza) forman y usan como les conviene. Un macho vernáculo que acepta un trío o un miniharen para no quedarse con ese fastidioso fantasma depredador que es la soledad.
Origen del varón domado
Tres años después, nos encontramos al primer actor Mata en “su propia salsa”, la que le conocimos en la pieza del 2008: un varón domado que pretende sustentar “científicamente” las razones de las conductas dominantes de un macho en un hogar con una sola mujer. Es, de nuevo, el protagonista único, del monologo El cavernícola, también conocido como Defendiendo al cavernícola, que, como explica el mismo director Álvarez, “es una obra desternillante e intuitiva sobre el modo en que se relacionan los hombres y las mujeres”.
Procedente de la stand-up comedy, Rob Becker escribió Defendiendo al cavernícola durante un periodo de más de tres años en el cual hizo un estudio informal de antropología, prehistoria, psicología, sociología y mitología. Con hilarantes percepciones sobre el feminismo contemporáneo, la sensibilidad masculina y la zona erógena. El Cavernícola ha encontrado un modo de mirar y hacer espectáculo a partir de los temas comunes de las íntimas relaciones humanas, apuntando de lleno al detonante del humor y la diversión.
En resumidas cuentas, El cavernícola no es una depurada investigación científica que ha sido llevada al teatro. No, nada de eso. Es un texto bien hilvanado teatralmente que tiene como columna vertebral la eterna lucha o pugna de los sexos: el masculino y femenino. Una lucha de dominador y dominada, o de dominadora y dominado, sin muchas complicaciones y sin apoyaturas psicológicas y psiquiátricas, sino netamente humanas a un nivel cuasianimal, porque muestra a un hombre primitivo que lo único que tenia como diversión era procurar la comida y la defensa para su familia, su mujer y sus hijos, y que además exhibía urgencias sexuales para procrear y acrecentar el ejercito particular necesario en esa época de las cavernas. Por supuesto que la historiografía sobre la sociedad de las cavernas es bastante intuitiva y depende de las imaginaciones de los investigadores.
La relaciones entre las hombres y las mujeres son más complejas que como las plantea tan simplonamente el texto de El cavernícola, y están, y estarán, en permanente cambio o evolución porque tanto los machos como las hembras han desarrollado sus cerebros y ahora sus metas van más allá de la caverna o el apartamento, además han descubierto la nausea y otras trampillas existenciales y han querido experimentar con ellas. Lo único que la pareja humana no ha podido superar es la obligatoriedad de las uniones de espermatozoides y óvulos para procrear descendencia, aunque ya en los laboratorios se hacen experimentos muy interesantes, a los cuales las iglesias han vetado de antemano.
Cuando uno ve a Carlos Mata en una performance no mayor de 80 minutos, divirtiendo con mucho estilo al público, además del gozo que él debe experimentar, lamentamos que tan tremendo actor no este enfrentando a un texto de mayor profundidad o de verdades científicas o de depurada prosa dramatúrgica, como un Shakespeare o un Chocrón, para no ir muy lejos. Por ahora, el histrión luce satisfecho de haber regresado ante los auditorios de carne y hueso y se lo agradece, como lo firma en el programa de mano, a sus hijos Carlos Javier, Christian y Santiago, “por haberme devuelto la fe y las ganas para montarme en un escenario de nuevo”.
Fenómeno de público
Defendiendo al Cavernícola
es el unipersonal con más tiempo de permanencia en la cartelera de toda la historia de Broadway. Un suceso mundial que se ha ganado ya los aplausos` de más de ocho millones de personas en 45 países y en 15 idiomas diferentes. Ha sido calificado por la crítica de manera contundente y The New York Times en su oportunidad se refirió a este monólogo como un fenómeno único, una escandalosamente divertida y sorprendentemente dulce exploración de la distancia entre los sexos. Es una comedia escrita por el actor y comediante estadounidense Rob Becker entre 1988 y 1991, donde aborda algunos malentendidos en las relaciones entre hombres y mujeres. El mismo autor interpretó la pieza hasta principios de 2006. Es un texto con un aire de sesión de terapia y clase magistral, donde el intérprete pretende resolver la guerra entre sexos producida por su mutua incomprensión. Planteada desde el punto de vista masculino, al cual trata de apoyar, se muestra asimismo comprensivo con el pensamiento femenino. La obra obtuvo en Inglaterra el Premio Olivier al Mejor espectáculo de entretenimiento en el año 2000. La compañía Theater Mogul es la dueña de los derechos de la obra.


El dolor de la mujer

Pocas son las venezolanas que hacen teatro. Esas, en representación de millones, quieren que sus colectivos sociales se enteren de como sienten y ven al mundo, si lo disfrutan o lo sufren, o como quisieran que fuese ese país donde tienen la inmensa responsabilidad-entre otras tantas que asumen o les asignan- de llevar, conducir o salvar el hogar con sus hijos e hijas. No vamos a profundizar en el por qué o el para qué de las féminas entregadas a rituales teatreros, porque caeríamos en densa área sociológica-teatral, temática obligada en posteriores artículos.
Y para revelar todo eso, el 8 de marzo de 1983, en Maracay, fue creado el grupo Teatro 8 de Marzo, bajo la influencia generada por la declaración del Decenio de la Mujer (1975-1985), por parte de la Unesco. Integrado por diestras teatreras en la actuación, dirección y dramaturgia, la agrupación ha llevado a escena numerosos montajes en salas, plazas, calles y espacios no convencionales en diferentes regiones venezolanas, así como también en España y en países centroamericanos
Ahora, el Teatro 8 de Marzo presentó en la caraqueña Sala Cabrujas su estrujante espectáculo El último credo, escrito y dirigido por Lali Armengol Argemi y con las desgarradas performances de Angie Chourio, Laura Vargas y Lorena Romero. La pieza aborda el tema de la tragedia que viven diariamente las madres con la pérdida de sus hijos a causa de la violencia, como explica la propia autora: La mala hora, el asalto o la bala perdida que los alcanza y cambia tristemente el rumbo de la vida, ante la más inhumana impunidad. A ellas les toca vivir el dolor, el agravio y la amenaza. Desde sus corazones intuyen que la vida no les alcanzará para que se haga justicia.
Las tres actrices, encarnando a sendas féminas del pueblo, pero que teatralmente son una sola, tiran una corta frase que reiteran, espaciadamente, a lo largo de los 45 minutos que dura el montaje: ¿Por que tenemos hijos las mujeres? Una especie de lamento que estremece al público, no solo por la dureza existencial de su interrogante sino por esa respuesta que nunca llega, ya que ni la especie ni la sociedad, con sus taras religiosas, pueden responderla por ahora, y lo único que se capta en el ambiente es el patético dolor de una maternidad que es castigada con el dolor del asesinato del muchacho o el hijo de ellas, pues mataron sin explicación a Milton, de 14 años, en la calle.
El espectáculo, presentado en un espacio circular, muestra a las féminas entregadas a una vertiginosa danza o baile de duelo por la tragedia ocurrida. Ellas increpan a esa comunidad donde sus hijos son sacrificados cotidianamente y asumen un kafkiano proceso para recuperar el cadáver. Sus textos intentan sobreponerse a sus vertiginosos movimientos pero en ocasiones estos aniquilan las palabras y solo quedan sudores y llantos como replicas para la audiencia. Es imposible no estremecerse ante esa realidad escénica que reproduce momentos reales de otras mujeres cuando denuncian los asesinatos de sus vástagos en las calles de cualquier país.
¡El teatro es espejo de la vida a la cual poetiza en la escena, como lo hace El último credo. Un espectáculo que debe venir para más funciones a Caracas y además generar foros con el público y sus creadoras o artífices,.!

Tennessee Williams en Caracas

Hace 18 años pudimos haberlo visto o conocido por primera y última vez, pero no fue así. Pasamos de largo, desde la otra acera del hotel Eliseo, en Manhattan, cuando las autoridades policiales llevaban su cadáver a la morgue. Lo supimos, horas más tarde, desde nuestro apartamento en Jackson Heights, Queens, tras terminar una faena informativa sobre la devaluación del bolívar que había decretado el presidente Luis Herrera Campins, porque eran los tiempos cuando trabajamos para El diario de Caracas, desde Nueva York.
Esa simple anécdota de un periodista que no se detuvo, como es la costumbre, a curiosear lo que ocurría más allá de sus narices, nos impidió conocer mayores detalles sobre las incidencias del fallecimiento del celebre dramaturgo Tennessee Williams, o Thomas Lanier Williams III, nacido el 26 de marzo de 1911 en Estados Unidos, Columbus (Misisipi) y muerto el 25 de febrero de 1983.
Ahora, para festejar los primeros 100 años de su natalicio, las agrupaciones caraqueñas Hebu Teatro y Teatro del Contrajuego han organizado el evento Centenario Tennessee Williams (1911-2011) con una selección de su dramaturgia. Es un festival que contempla no sólo la temporada de las obras más emblemáticas del estadounidense, sino también la presentación de un ciclo de siete textos cortos del autor y tres espectáculos inspirados en sus cuentos.
Así, Hebu Teatro y Teatro del Contrajuego celebran por todo lo alto el centenario de un autor que decidió romper las reglas del teatro de su época y asumir riesgos que todavía se consideran como tal. Hablar de la condición homosexual, el sexo y la condición del hombre negro son los temas que se tratan en las obras de Centenario Tennessee Williams (1911-2011). El festival se llevará a cabo en el Trasnocho Cultural del 8 de abril al 24 de julio.
Adicionalmente habrá diez cine-foros que abarcarán, la dramaturgia de Williams y documentales sobre su vida.
La serie de espectáculos comenzará con la puesta en escena de Un tranvía llamado deseo, ganadora del Pulitzer en 1958 y llevada al cine en 1951, que se estrenará el viernes 8 de abril, en el Espacio Plural. Estará en cartelera por 10 semanas, hasta el 12 de junio, con funciones los viernes y sábados, a las 9:00 PM, y los domingos, a las 7:00 PM.
Un tranvía llamado deseo cuenta la historia de Blance Dubois, una mujer de más de 30 años de edad, con delirios de grandeza, refugiada en un mundo inventado, altanera y desequilibrada. Tras haber rematado una historia de varias generaciones de deudores con la pérdida de la hacienda familiar y haber sufrido en la juventud el trauma del suicidio de su marido, se presenta en la modesta casa de un barrio obrero de Nueva Orleans donde vive su hermana Stella, que se ha adaptado perfectamente a la vida urbana y se ha casado con el polaco Stanley Kowalski, un obrero desconsiderado y grosero, pero que la adora. El temperamento remilgado y los delirios de grandeza de Blanche chocan con el pragmatismo a ultranza de su cuñado, que la acorrala desde el primer momento hasta conseguir dar a conocer a todos que hace tiempo que dejó de ser la remilgada que pretende, que fue expulsada de su trabajo por seducir a menores, que en su pueblo es conocida por su promiscuidad sexual y que no tiene un centavo ni amigos millonarios como pretende.
Sin embargo, la versión dirigida por Orlando Arocha presenta un contexto nacional y actual. No se trata de un barrio de Nueva Orleans, sino uno que está más conectado con lo que es cotidiano para el caraqueño. Hay sonidos de reguetón, una escenografía en la que se utilizan elementos que codifican a la pieza como un todo venezolano, más que atemporal.
Este Centenario Tennessee Williams (1911-2011) contará simultáneamente con la presentación de Háblame como la lluvia: Siete obras cortas de Tennessee Williams. Las presentaciones de esta puesta en escena, dirigida por Diana Volpe, serán por ocho semanas a partir del 16 de abril hasta el 5 de junio, con funciones los días sábados y domingos, a las 4:00 PM, en el Espacio Plural.
Háblame como la lluvia es un compendio de textos: Háblame como la lluvia y déjame escuchar, Auto da fe, El caso de las petunias pisoteadas, No puedo imaginar el mañana, La marquesa de la loción mata ladillas, El largo adiós y Un perfecto análisis hecho por un loro. Todos hablan de la soledad, la decadencia de la sociedad y las trampas del amor. Luego de una rigurosa preparación, el elenco conformado por 19 actores exhibe su talento sobre las tablas. Este ciclo de obras cortas formó parte de la muestra final de un taller de puesta en escena que dictó Volpe en 2010. Esta es la lectura del Williams que presenta un universo de personajes intrínsecamente humanos, dañados, valientes, falibles y esperanzados.
La tercera parte del festival es la presentación de Mala conducta, tres espectáculos basados en los cuentos de Tennessee Williams: Mujeres poseídas (del 17 al 26 de junio), Tenn/Tom (del 1° al 10 de julio) y Q & Q (Queers and Queens), del 15 al 24 de julio) se presentarán en el Espacio Plural. Funciones: viernes y sábados, a las 9:00 PM, y domingos, a las 7:00 pm.
En Mujeres poseídas, Williams explora la sexualidad femenina como pocos autores en su época a través de cuentos cargados y chirriantes. Dirige Ricardo Nortier.Tenn/ Tom es una visión autobiográfica del autor estadounidense, que dirige Juan José Martín, en el que se entrelazan en historias el núcleo familiar como un lugar de armonía y nostalgia, pero también como un lugar de soledad. Q & Q trata el lado homosexual del autor, que se desvela insolentemente en estos cuentos rudos y despiadados. Dirige Julio Bouley.
El festival Centenario Tennessee Williams (1911-2011) contará, además de los espectáculos de artes escénicas, con una serie de diez cine-foros acerca del dramaturgo. Esto se llevará a cabo en los Cines Paseo todos los miércoles, a partir del 4 de mayo al 6 de julio.
Ante una explosión teatral de este tipo, uno solo espera disfrutarlo hasta el máximo, aunque lamentamos que no se haga u organice nada similar con el venezolano César Rengifo, uno de los grandes luchadores por la dramaturgia nacional. Es posible que en otros tiempos, con otros hombres, se le haga no uno sino múltiples homenajes a quien sí ha reivindicado la saga de los personajes populares venezolanos, civiles o militares.
¿Quién le pone al cascabel al gato?
Y la culpa no es de Diana Volpe ni de Orlando Arocha que ya tienen bastante con lo que hacen, y lo hacen siempre bien además, la culpa es de otros, quienes son como la gata Flora,para usar una expresiòn popular.



viernes, marzo 25, 2011

Teatro feminista venezolano

El 8 de marzo de 1983, en Maracay, fue creado el grupo Teatro 8 de Marzo, bajo la influencia generada por la declaración del Decenio de la Mujer (1975-1985), por parte de la Unesco. Desde entonces, integrada, con diestras teatreras para la actuación, dirección y dramaturgia, la agrupación ha llevado a escena numerosos montajes en salas, plazas, calles y espacios no convencionales en diferentes regiones venezolanas, así como también en España y en países centroamericanos.
La agrupación maracayera vino a Caracas para presentar su espectáculo El último credo, con las desgarradas performances de Laura Vargas, Angie Chourio y Lorena Romero, en la sala Cabrujas, de Los Palos Grandes. Tras un corto diálogo con la directora y dramaturga Lali Armengol Argemi, hemos logrado esta entrevista que permite conocer el importante trabajo feminista de esas valiosas teatreras del estado Aragua.
-¿Es el único grupo exclusivo de mujeres, en Venezuela?
-Creo que sí. En otros países es diferente, como en México, Colombia, Inglaterra, España, EEUU y Australia. Los encuentros y festivales de mujeres lo evidencian. Lo exclusivo está referido a las actrices, a la dramaturgia y a la dirección.
-¿Qué las llevo a crear un grupo femenino e iniciar así una tarea en la cual llevan 28 años?
-Dejar de ser habladas. Escenificar una mirada diferente, también opuesta; lo internalizamos progresivamente como grupo. La valoración de nuestra subjetividad, nuestras historias y el camino andado por otras, confrontadas con el lugar asignado a las mujeres en el mundo, nos enfiló en el camino de la investigación y experimentación, la social y la teatral. Le tomamos gusto a la transgresión.
-Nuestro interés inicial era reivindicativo, queríamos divulgar los artículos más relevantes de la Reforma del Código Civil, lo que tenían adentro y cómo afectarían al nuevo estatus jurídico de las mujeres, la cotidianidad de las relaciones familiares y salir del capítulo que nos incluía junto a las y los menores de edad. Representaba un hito importante, era deshacerse de una parte de la carga legal discriminativo, solo una parte. La social es otra cosa, las costumbres, y el imaginario social decimonónico todavía dan vueltas dentro de las casas, en las escuelas, en todas partes… Todavía falta, aunque la legitimidad social del discurso de las mujeres está mucho menos silenciado que cuando empezamos.
-¿Qué reacciones han recibido de la comunidad y de los otros grupos teatrales?
-En el pasado, en los primeros años de teatro de calle recogimos un poco de todo, aplausos, malas palabras y malos gestos; una parte del público –principalmente las mujeres- agradecía que estuviéramos en la calle hablando de nuestros derechos y de los cambios legislativos y, otra, se indignaba con nuestra presencia y discurso. Fue una época apasionante. Estábamos invadiendo el espacio público. en circunstancias especiales nos tiraron hielo, tomates, huevos. Si no fuera por el hielo, hubiéramos podido imaginar que estábamos en un teatro isabelino.
-Como dato, en el escenario maracayero, hace 26 años el grupo de teatro decidió fundar la Casa de la Mujer Juana Ramírez, una ONG que trabaja en función de los derechos humanos de las mujeres y en el área específica de atención y prevención de la violencia contra las mujeres.
-Tenemos un público en Maracay que nos sigue – el que desde 1992 nos va a ver en las salas y antes en la calle- y valora nuestras propuestas escénicas y discursivas. Con los grupos teatrales de la región siempre hemos compartido amistosamente y profesionalmente, alguna que otra descalificación, pero ya ni me acuerdo. Para el sector teatral en general no somos ninguna referencia. Hacer teatro desde una perspectiva feminista, parece que no despierta “curiosidad” fuera de nuestro ámbito.
-¿Están conscientes de que hacen un teatro de género, o sea un teatro femenino?
-Nos ubicarnos en la corriente del teatro feminista. Teatro femenino no nos dice nada, o si dice, no nos identificamos. Me suena algo así como el eterno femenino y cosas de esas. En nuestra realidad venezolana y latinoamericana – tan despiadada para las mujeres - una se pregunta cómo el teatro feminista no ha impregnado la creación teatral, mientras las producciones con estereotipos sexistas, dosificadas con algo que parezca liberador o de “destape”, con la intención de seguir diciendo lo mismo, pueda tener tanto éxito. Bueno, es una manera de ubicarnos socialmente y teatralmente.
-¿Se identifican con el feminismo?
-Si. Es un reto civilizatorio. Un modelo incruento, por cierto.
-¿Y el teatro sobre el travestismo y/o la transexualidad como lo contemplan?
-No hemos hecho obras tocando temas de las comunidades LGBT. Tengo algunas referencias de grupos que abordan esta realidad con la intención de sensibilizar, compartir y hacerla visible y , otros , para provocar reflexiones sobre el concepto que tenemos de la construcción del género. Una manera de retar el sistema binario masculino/femenino y criticar el machismo. Hernán Marcado es autor de una excelente investigación sobre el travestismo teatral.
-¿Qué esperan del teatro y por qué no se entregan al cine?
-Primero que cambien las políticas culturales aniquiladoras. Mientras, continuar haciendo teatro de resistencia. Es impensable renunciar al placer de la creación y del que proporciona el proceso de apropiarse de un discurso propio , el que atraviesa la manera de mirar y estar y que no tiene fin.
-El teatro es uno de nuestros espacios para seguir en el intento de confinar a los “Aristóteles” de antes y de ahora, constructores, apóstoles expertos en misoginia. El cine es una puerta abierta. En este momento no tenemos nada concreto.
-¿Cuál es la posición intelectual ante la condición social de la mujer en Venezuela y en el mundo?
-La diferencia que marca el sexo entre mujeres y hombres se revierte en una desigualdad socialmente construida. La sociedad patriarcal occidental es muy hábil con los modos estratégicos de negar o perder la cuenta de lo que demandan o de lo que les ocurre a las mujeres, es una historieta repetitiva. Cada etapa histórica-política encuentra la manera de intervenir para enmascarar lo que imaginamos ser y lo que realmente somos. En este momento, por ejemplo, la mujer debe ser un espectáculo para otros.
-El desconocimiento de la historia genérica de las mujeres, ésta que las feministas investigadoras, historiadoras, pintoras, escritoras, fotógrafas y dramaturgas están sacando a flote, la falta de poder real, la ausencia en los cargos de poder, el cuerpo confiscado, junto a la costumbre de negar o naturalizar la insatisfacción, o las situaciones brutales y sus consecuencias en la muerte real y simbólica, consolidó la cultura de la negación personal, el ocultamiento del deseo y el silencio. Remontar esta historia es todavía una tarea pendiente para una gran mayoría de mujeres en la época denominada de la liberación de la mujer, y de la revolución tecnológica. La realidad de otras mujeres en culturas patriarcales, no occidentales, aún nos pueden hablar de la naturalización de más violencia y limitaciones.
-¿Cuál es su posición intelectual ante la condición social del hombre en Venezuela y en el mundo?
-La masculinidad tradicional está siendo cuestionada - igual que la feminidad- por hombres que se están repensándose como herederos de patrones impuestos. Están igualmente hartos del modelo patriarcal, que les exige una manera de ser, de pensar, sentir y desear. No me refiero quienes hablan de sus cambios porque lavan platos o cocinan, se trata de algo interno, trascendental.
-¿Qué planes tienen para los años venideros?
-Los planes empiezan con los deseos… queremos mostrar el trabajo que hacemos en el país y fuera sin tantos inconvenientes y limitaciones y, contar con una gruta mágica teatral. Itziar Elizondo, dice que poner palabras y testimonios a los silencios es un deber colectivo y civilizador, tanto en el teatro, en la literatura, en los medios audiovisuales .Yo estoy de acuerdo.
-¿Amigas o rivales de sus colegas teatreros?
-Nada que ver. No nos anotamos en las rivalidades, es una fuga de energía.
-Se ha dicho que la mujeres son actrices por su misma condición social y sexual ¿Ustedes están de acuerdo con eso?
-Qué pregunta tan paradójica… ¿Es bíblica o de los libros de confesiones de la Inquisición?


jueves, marzo 24, 2011

Teatro bilingüe

La periodista y teatrera Aminta de Lara Rojas vive entre sus casas de Nueva York y Caracas. Así lo hace, desde finales de la década de los 70, cuando se fue a estudiar actuación en el American Academy of Dramatic Arts y se quedó hasta finales de los 80. De ahí sus vínculos con personajes como La MaMa (Ellen Stewart) y otras grandes personalidades del teatro neoyorquino. Volvió a instalarse en Manhattan, desde el año 2003, y hasta ahora ha realizado varios espectáculos, en ingles y español, como el más reciente Aviones de papel, de Diana Chery Ramírez, el cual estará exhibiendo hasta mediados del próximo mes de abril, en el teatro Latea, en el downtown.
-¿En que idiomas se presenta esta producción?
-La obra se va a presentar en español e inglés. Considero muy importante que nuestras expresiones artísticas lleguen a la mayor cantidad de gente posible. No hacerlas en inglés, aquí en Estados Unidos, nos limita. Cada idioma tiene su propia dinámica y el hecho teatral se nutre de ambas. Esta producción corre por cuenta de ZerO Compañía. Cada producción es un universo particular. Más que la producción en si lo más complicado es que te brinden la oportunidad y el espacio. Una vez que eso se da, el milagro ocurre y los recursos aparecen. Lo fundamental es encontrar quien te acompañe en las ganas de decir.
-¿Cuántos años en Nueva York?
-He estado yendo y viniendo, pero la última vez comenzó a mediados del 2003
-¿Qué balance intimo puedes hacer de ese exilio?
-No sé si considerarlo un exilio. He tenido el gran privilegio de haber vivido en Nueva York durante diferentes etapas de mi vida. Me siento en mi casa, tengo muchos afectos en esta ciudad y por la cuidad. Voy a Venezuela con mucha frecuencia y además no puedo dejar de mencionar los lazos que me unen a nuestra herida patria. En fin, tal vez se puede estar en ambos espacios y tomar lo mejor de cada uno.
-¿Qué balance artístico puede hacer gracias a sus luchas para mantener una presencia en los escenarios de allá y de acá?
-No me puedo quejar. Cada vez que he tenido la necesidad de expresarme he logrado encontrar los espacios y las personas que me lo permiten en ambos países.
-¿Por qué ha remontado Aviones de papel o que cambios ha logrado?
-Aviones de papel se presentó por primera vez en Nueva York bajo la dirección de Berioska Ipinza y bajo la producción de Latin American Theatre Ansamble, cuando yo era la directora artística de esa agrupación, en el 2006. Posteriormente fue invitada a participar en el Festival Internacional de Barcelona, Venezuela, y en ese momento asumí la dirección del espectáculo. Fue un encuentro entre Diana Chery (actriz y dramaturga) Carlos Valencia (actor) y mi persona, corto pero muy interesante. Ahora la oportunidad nos toca la puerta de nuevo gracias a una invitación de Latea. Es maravilloso poder retomar un trabajo con el mismo equipo años después y seguir creciendo.
-¿Qué proyectos tienen marcha?
-Para noviembre de este año, montaré Fin de siglo con dos extraordinarios actores norteamericanos Christopher Cartmill y Kathleen O'Grady, y estoy trabajando en una obra nueva que sería el cierre de una trilogía.
-¿Cómo anda el teatro hispano en Nueva York?
-Buscando como siempre un espacio más relevante y moviéndose en ese sentido con logros significativos.



martes, marzo 22, 2011

Aviones de papel en Nueva York

La venezolana Aminta de Lara Rojas murió hace algunas semanas en Nueva York. Esa noticia generó malestar entre sus amigos y conocidos caraqueños. Pero las redes sociales la rescataron “vivita y coleando” como para que ella pudiera negar su imprevisto paso a la eternidad y es por eso que ahora anuncia, desde el 31 de marzo y hasta el 10 de abril, la temporada 2011 de su espectáculo Aviones de papel, con Diana Chery Ramírez y Carlos Alberto Valencia, en las instalaciones del Teatro Latea, Centro Cultural Clemente Soto Vélez, segundo piso, 107 de la Calle Suffolk entre Delaney y Rivington, en el propio Manhattan.
Aminta, periodista egresada de la UCAB y toda una verdadera guerrera de las artes escénicas latinas en “La capital del mundo”, cree que esa falsa defunción suya fue una broma de alguna rival o de los bromistas que pululan, pero lo que sí le preocupa ahora es esta nueva temporada de Aviones de papel, pieza de Diana Chery Ramírez, que ella misma estrenó en el 2006.
Para Diana Chery, de origen colombiano, su pieza “trata la soledad en la sociedad urbana, la incomunicación y los desencuentros en los que vivimos. Explora también temas de violencia doméstica y maltrato en el marco de la cotidianidad de estos dos personajes cuyo micro-mundo puede llegar a ser universal”.
“La reposición de Aviones de Papel -apunta Chery- significa la continuación de un proceso. Es otro paso en la exploración estética y el lenguaje verbal y teatral que nos interesa seguir. Quiero avanzar en el proceso y además abrir una nueva ventana para el público anglo parlante”.
Para Aminta, quien funge de directora y autora escénica, su trabajo consiste en “volver imagen la poesía tan recurrente en Aviones de Papel”. Y señala que el texto “plantea el encuentro de dos individuos signados por el desencuentro, consecuencia inevitable de sus silencios más íntimos”.
Nueva York 2006
Cuando vimos ese montaje de Aminta de Lara en la sala neoyorquina de Latea, escribimos que Aviones de papel permite ponderar no sólo el drama de las soledades en las grandes ciudades, sino además asomarnos a los horrores de la violencia domestica sobre las féminas. Ahí esta Beatriz (Diana Chery), que ha huido del lecho del hombre con el cual estuvo unida o casada, tratando de rehacer su existencia en medio de la soledad de un apartamento mínimo que está separado del vecino por un delgada pared—la metáfora es una fila de aviones de papel en el piso- donde a su vez se ha instalado un hombre, Diego (ahora con Carlos Alberto Valencia) empeñado en reencontrarse con su pasado y consigo mismo. Surge una amistad básica y hasta hay síntomas de que esos dos seres humanos pueden ir un poco más allá, pero esas dos soledades urbanas, que se habían reunido volverán, a separarse y seguirán en las búsquedas de sus destinos.
Es, de verdad, una pieza grata, a pesar de la amargura de su mensaje. Es un teatro que estuvo muy de moda en los años 50 y 60, cuando el existencialismo francés era la filosofía que consumían las clases medias de la sociedad capitalista de occidente. Pero la soledad no se fue y se quedó en las almas de todos los que descubrimos que nace con nosotros y que nos acompañará hasta la tumba, por que es como nuestra sombra. No es una pieza vieja o añeja, nada de eso. Es una obra sobre una condición eterna de todos los seres humanos: la soledad, esa que nadie, hasta ahora, ha explicado o curado, porque la misma se hace más patética a medida que se avanza en esa inevitable marcha de los "envejecientes".
No sabemos que pasará con el teatro de Diana Chery, pero de lo que si estamos seguros es que ella crecerá como ser humano y es posible que produzca más y mejores piezas. Tiene un mundo por terminar de hacer y tiene materia en bruto para hacerlo, además de su propia filosofía: hay que aprender a vivir en soledad dentro de una sociedad que no da soluciones jamás; hay que aprender a vivir desde adentro, a vivir consigo mismo, con sus pensamientos y sin los ruidos de los demás solitarios.
El espectáculo resulta placentero porque se juega entre el hiperrealismo y las situaciones mágicas, y es ahí donde Diana Chery demuestra además sus impactantes condiciones histriónicas. Es casi como un sueño lo que pasa en la escena, pero muestra sin dobleces como dos seres humanos pretenden resolver sus dolencias nacidas de la soledad. Es perfectible en las interrelaciones de los personajes y puede suscitar interesantes discusiones si se le exhibe ante una comunidad dispuesta a intervenir y propalar sus opiniones. Ese sería un gran regalo para los neoyorquinos que le tienen miedo a la soledad. Creo que descubrirían el montón de avioncitos de papel que los separa de los demás.
Aviones de papel fue nominada para el premio ACE de dramaturgia y publicada en la antología Se vende, se alquila o se regala (Editorial Campana). También forma de la colección Teatro Colombiano, de la UDFJC. Y durante el 2006, representó al teatro latino de Nueva York en el Festival Internacional de Teatro de Oriente, Barcelona, Venezuela.

domingo, marzo 20, 2011

Chomsky y el control social

Noam Chomsky (Estados Unidos, 1928),lingüista, filósofo y activista izquierdista, ha publicado este artículo sobre “Las diez estrategias de la manipulación mediática”, las cuales son aplicadas, por supuesto, en todo el mundo. Las tomamos de la Web kaosenlared.net porque consideramos pertinente que nuestros lectores las estudien fríamente y saquen sus conclusiones, al tiempo que se preparen para que nos los manipulen y tampoco dejen manipular a los demas.
1. La estrategia de la distracción
El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética.
“Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto 'Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones
Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
3. La estrategia de la gradualidad
Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
4. La estrategia de diferir
Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad
La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.
6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión
Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad
Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad
Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…
9. Reforzar la autoculpabilidad
Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen
En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

sábado, marzo 19, 2011

Blancanieves ha regresado

La perversa reina bruja, celosa de la belleza de su hijastra, ordena su asesinato, pero la muchacha huye y se refugia en el bosque junto a siete enanos. Esa fabula regresa al cine de Estados Unidos y al teatro venezolano para la sana predica moralizante y la diversión de sus espectadores. En Hollywood preparan tres superproducciones a partir del cuento de Blancanieves y los siete enanos. La Meca del Cine apuesta sobre seguro y por eso rebuscaron nuevos ángulos de esa saga de los hermanos alemanes Jacobo y Wilhelm Grimm, quienes en el siglo XIX usaron a su vez el libro de Giambattista Basile. En 1937, la tomó Walt Disney Pictures para su primera película de animación, la legendaria Snow White and Seven Dwarfs.
En esta centuria XXI, las productoras cinematográficas ya contrataron a Julia Robert, Krsiten Stewart, Charlize Theron para dos de las versiones, porque Walt Disney Pictures también prepara su propia adaptación, en imagen real, donde Leonardo Di Caprio funge de productor y director, y hasta hay unos monjes ninjas que sustituirán a los enanitos. Son versiones que al público adolescente, el gran mercado que tienen que conquistar, sin descontar la televisión, y los DVD.
Esa pasión hollywoodense por las fabulas populares infantiles, que no es de ahora, tiene cierta lógica, porque Tim Burton se ganó mil millones de dólares por una versión de Alicia en el país de las maravillas y además así las productoras no abonarán los cuantiosos derechos de autor.
Pero en Venezuela también se usan algunos de esos textos de los hermanos Grimm y por eso están exhibiendo una recreación de la fantástica historia de Blancanieves y los siete enanos, lograda y dirigida por Manuel Bastos para el teatro Chacaíto, en funciones durante los fines de semana para público infantil y adultos acompañantes.
Princesa caraqueña
La versión venezolana de Blancanieves y los siete enanos recuenta la historia de una hermosa y joven princesa que es acosada por su madrastra. Un día, la cruel madrastra le pregunta a su espejo mágico quien es la más bella y al responderle el espejo que era Blancanieves, ella enardecida decide mandarla a matar Comienza la aventura de esa dulce niña que es ayudada a escapar por Croilán, el cazador, perdida en el bosque es salvada por un animalito y llevada a una pequeña cabaña donde habitan siete hombrecitos muy peculiares quienes serán los encargados de cuidar a la princesa. Viven felices hasta que la malvada reina – una bruja que eliminó al soberano padre de la muchacha, su esposo- se entera de lo sucedido y decide ir ella misma a cumplir su maquiavélico plan, que es hacerle comer una manzana envenenada. La heroína queda sumergida en una especie de muerte suspendida, hasta que es salvada por un príncipe al cual había conocido con anterioridad en las afueras del castillo.
Bastos, que además de director general del montaje, es todo un personaje del teatro comercial, asevera que su versión sí deja un mensaje importante para los niños y las niñas, al realzar el valor de la amistad, y que el bien siempre triunfa sobre el mal, con lo cual se da una cátedra didáctica, muy oportuna para estos tiempos. El elenco, que está conformado por Andrea Castro, Gabriel Aliendres, Juan José Dos Santos, Armando Ariza y la participación especial de Begoña La Barrera, merece aplausos entusiastas ante la versatilidad exhibida y por la paciencia para la improvisación permanente, como consecuencia de las características del evento artístico, cuya producción es de Vito Meo.
Lo interesante de este espectáculo venezolano es que fue montado de manera interactiva para que los asistentes, especialmente los niños y las niñas, sean parte importante dentro de la obra, pues se escogen algunos personajes, los simpáticos enanos, dentro de los espectadores, quienes son seleccionados para trabajar con el elenco, viviendo así una parte vital del espectáculo ya que no solo disfrutan del hecho de trabajar, y que sus familiares los vean, sino que también participan en todo lo que ocurre dentro de bastidores, y aseguramos que la impresión y la emoción las llevaran consigo por mucho tiempo.
Vimos una función sabatina y pudimos apreciar el entusiasmo de “los enanos y las enanas” por tener una parte activa en el montaje, lo cual no solo emociona a los padres y representantes, sino que convierte al espectáculo en una performance entretenida y hasta enriquecedora para los mismos artistas profesionales por las exigencias que se presentan con sus respectivas improvisaciones. Termina, pues, por ser un montaje didáctico no solo para los espectadores sino también para la agrupación.
Actuando su historia
El teatro vive en crisis desde que originales seres humanos lo inventaron. Los griegos formularon sus normas y lleva miles de años siempre frente a su indispensable audiencia. Cambia día a día, pero siempre repite sus temáticas humanas y desde hace dos centurias ha entrado en un fantástico proceso de revisión que le permite inventarse y difundirse mucho más, utilizando otras técnicas, pero conservando su esencia: el monólogo, el cual se transforma en diálogo para predicar lo que se quiere o se pretende. En síntesis, el teatro no sale de una crisis y mucho más si se produce en Venezuela, donde sus artistas encargados de la permanencia y el crecimiento de las artes escénicas se las ingenian para no perecer, para no salir de escena antes de tiempo, para no bajar el telón ante un público ansioso de escuchar historias de otros humanos. En nuestro caro teatro se inventa día a día y es por ello que en las instalaciones del Chacaíto hay sangre e ideas nuevas para favorecer a teatreros y espectadores. Su conductor, el abogado Jorge Bulgaris, vástago de un culto comerciante griego, decidió ponerse a tono con los difíciles tiempos de este siglo XXI y llamó al actor, director y autor Manuel Bastos para que lo acompañe en la nada fácil tarea de programar ese espacio, de 300 butacas, en la terraza del Centro Comercial Chacaíto. Ahí donde se han mostrado numerosos espectáculos comerciales, montajes que pagan impuestos y que nunca han sido beneficiados por subsidios o cosas parecidas, esos cuyos intérpretes son populares gracias a sus dotes naturales y por los personajes que encarnan para la televisión local, por lo general. Por ahí desfilaron centenares de eventos que han utilizado hasta la saciedad la temática gay, porque es lo más aplaudido o lo más solicitado por el público, una especialidad que ha proliferado no solo en ese espacio caraqueño. Ahora Bastos, con la anuencia de Bulgaris - lleva más de 40 años de labores con la gestión del Teatro Chacaíto, donde tuvo como socios a Horacio Peterson, Jorge Palacios y Guillermo González- ha organizado un ciclo de “teatro de contenidos” y esperan llevar público a esos nuevos días, por ahora miércoles, y en horarios –siete y nueve de la noche- que antes no se usaban, además de los fines de semana para la familia. ¡El Teatro Chacaíto sigue, pues, actuando su historia!

sábado, marzo 12, 2011

Yago odia en San Martín

El dramaturgo Gustavo Ott (caraqueño de 48 años) pisa fuerte en dos países americanos al mismo tiempo. Con el derecho imprime huella laboral y afectiva en Estados Unidos (Washington D.C. y San Petersburgo, Florida), y con el izquierdo mantiene su legado cultural en Venezuela (Caracas). En uno trabaja como profesor universitario y mora con su familia (esposa, hija adolescente, etcétera) y, en el otro, apuntala y guía para que avance su otra gran pasión: la Fundación Cultural Paraíso San Martín, el Teatro San Martín y la agrupación Textoteatro, la tripleta del Proyecto TSMC. Es muy temprano para pronosticar que ocurrirá con el artista y su tarea sociocultural. Sea lo que sea, ya han escrito sendas sagas y nadie puede negarlas o borrarlas. Y aunque no trabajan para recibir zalemas o denuestos, más juicios de valor conocerán en su momento. ¡En estos momentos… avanzan y les ladran, por supuesto!
18 años de labores
Por ahora, hay que recordar como Ott y un grupo de amigos leales, desde el 19 de mayo de 1993, avalados por las respectivas autoridades culturales y políticas, inauguraron y pusieron en marcha, en las antiguas instalaciones de la Lotería de Caracas en la frontera con Artigas, bajo la figura del comodato. Todo un ambicioso proyecto destinado al desarrollo de la vida cultural en esa zona del suroeste caraqueño, con no menos de 4.010 metros cuadrados de infraestructura, el cual además ha servido de cantera para una generación de teatreros que han engrosado las filas de las artes escénicas y ahora brillan dentro y fuera del país.
No vamos a recordar aquí los éxitos del TSMC ni tampoco sus descalabros o desconciertos ante la apatía de algunos sectores de la comunidad y el peculiar batiburrillo de los teatristas, pero si hay que resaltar que durante este crucial año 2011, cuando festejan sus primeros 18 años, han dispuesto una agenda que tiene un claro acento político. “Las producciones propias abarcarán una docena de obras, pero la temporada puede entenderse en su conjunto como si fuera una sola pieza sobre el tema del Poder. Quisimos este año darle a la programación una personalidad distinta. Afianzar la indagación sobre temas nacionales y regionales, aunque llevemos a escena obras universales. Desde las ideas del macabro latinoamericano a una ambiciosa exploración sobre la justicia, el crimen y la manipulación política, así se puede resumir la programación con la que iniciamos esta segunda década del siglo XXI”, apunta Ott.
El segundo Shakespeare
La temporada 2011 del TSMC abrió con la segunda producción del Proyecto Shakespeare, novedoso programa permanente de audaz propuesta literaria y artística, el cual ofrece una traducción original de algunos textos del bardo inglés para después ser escenificados por cuatro comediantes únicamente. El año pasado mostraron Romeo y Julieta 4x4 y desde el 28 de enero presentaron, a lo largo de seis semanas, Otelo 4x4, con la participación de Ludwig Pineda, David Villegas, José Gregorio Martínez y Mariana Álvarez, bajo la dirección general de Luis Domingo González, estremecedor y además desconcertante montaje de alto contenido político, centrado en la fuerza del odio como instrumento para crear una sociedad paranoica, previa a su destrucción, así como el efecto demoledor y criminal que ejerce el Poder sobre los principios e ideas de aquellos que lo ostentan.
No es Otelo (1604) una obra corta ni fácil de resumir su argumento, pero Ott entrega un texto centrado en las manipulaciones de un militar segundón, Yago, quien urde un enredo de tales proporciones porque se quiere quedar con el cargo de su jefe, el veterano general Otelo, y para ello inventa unos “cuernos” de Desdémona con otro oficial, Cassio, para envenenarle sus sentimientos y al final el supuesto agraviado mata a su mujer y se desencadena una catástrofe sin igual.
Para el crítico e investigador Harold Bloom, en su libro Shakespeare, la invención de lo humano, asevera que el maligno y chismoso Yago (extraordinaria caracterización de David Villegas) es el genio de su tiempo y lugar. “Su pasión por la destrucción es la única pasión creadora en la obra. Semejante juicio es necesariamente muy sombrío, pero es que éste es seguramente el drama más doloroso de William Shakespeare”. Afirma que El rey Lear y Macbeth son más sombrías aún, pero “la suya es la sombra de la sublimidad negativa”. La única sublimidad en Otelo es la de Yago…que era la perfección de la voluntad maligna y el genio para el odio...Yago es dueño de su drama de una manera aun más total, es destruido al final por Emilia, su mujer, a la Shakespeare revisó para hacerla una figura de intrépido desafuero, dispuesta a morir por el buen nombre de la asesinada Desdémona. “Shakespeare tenía una especie de obsesión trágica con la idea del buen nombre que vive después de las muertes de sus protagonistas”.
Y para los que aún creen que Shakespeare (1564-1616) es un afamado escritorzuelo de teatrales telenovelas, Bloom afirma que con Otelo, el autor da una verdadera cátedra sobre lo que son celos sexuales masculinos, que no son otra cosa que una mascara del miedo a ser castrados por la muerte. “Los hombres imaginan que nunca podrá haber suficiente tiempo y espacio para ellos, y encuentran en los cuernos, reales o imaginarios, la imagen de su propio desvanecimiento, la comprensión de que el mundo seguirá sin ellos”.
Cuatro múltiples actores
Lo interesante de la versión que ha usado el TSMC es que la esencia de Otelo está ahí y lo demuestran sus cuatro actores que encarnan a los personajes básicos de esta tragedia romántica. Por supuesto que Otelo con todos los personajes materializados seria una producción no solamente costosa sino densa y extensa en el tiempo, que gracias a la versión “ottiana” no supera los 90 minutos.
El espectáculo se transforma, como lo observamos cuando vimos Romeo y Julieta 4x4 en una dinámica y movidísima lectura dramatizada, pero aquí hay más trabajo actoral, especialmente con la performance de David Villegas y los personajes que compone José Gregorio Martínez, como Cassio y Emilia. Son histriones multifacéticos y muy convincentes, de eso no queda duda alguna.
Ott no lo ha dicho, pero es obvio que este Proyecto Shakespeare es una solución práctica para mostrar, de manera abreviada, las obras fundamentales del legendario dramaturgo inglés, base del teatro moderno y uno de los grandes pensadores occidentales.
Si el teatro venezolano contara con mayores recursos, pues, es seguro que sus espectadores podrían degustar de lo más positivo y cultural de la dramaturgia mundial y criolla, ya que hay talentos actorales y creadores escénicos dispuestos. ¿Quien le pone el cascabel al gato?
Cuatro estrenos
Ott, desde Florida, anuncia que durante este 2011 el TSMC tiene, entre otras cosillas, cuatro estrenos. Esta ya, en el horno, Momia en el closet, dirigida por Costa Palamides y con un numeroso elenco liderizado por Verónica Arellano. Viene Lírica, basada en un hecho real ocurrido en la zona de San Martín, que aborda el tema de la venganza y el odio con la poesía. Alistan Bolívar coronado, pieza de contenido político e iconográfico sobre el Libertador, también dirigida por Palamides. Y cierran con Civilización, obra épica sobre la corrupción política y el descalabro moral, dirigida por David Villegas.

Fernando Gómez festeja sus 95

Muy pocos venezolanos se dan el placer de festejar sus 95 años y además ser primeros actores y pioneros de un arte tan milenario como el teatro. Pero existe Fernando Gómez Castillo y este, con sus amigos y familiares, los celebra este domingo 13 de marzo –a las 10:30 am en la Sala Cabrujas, de Chacao- durante una singular ceremonia que desde hace cuatro años reúne a los más selecto de las artes escénicas para exaltar a los que han destacado con sus creaciones, precisamente, con el Premio Fernando Gómez. Un galardón, único en su estilo, que en esta ocasión es para el dramaturgo Isaac Chocrón y el primer actor Alejo Felipe.
Fernando Gómez Castillo es, pues, el actor activo de más edad en las artes escénicas criollas, pero no está solo, cuenta con un grupo selecto de amigos y familiares. Tiene,además, libros, cuadros, fotografías –“La Tachón”, su mamá está ahí presente- e incalculables recuerdos, además de la familia elegida, que lo acompañan en su quinta en la urbanización El Márquez. Ya se marcharon sus cuatro hermanos y le dejaron alrededor de 15 sobrinos, seis sobrinos nietos y dos sobrinos biznietos. Tiene un sobrino, Juan Carlos Martínez, que hace televisión y lideriza un grupo de teatro. A el le ha dicho que “al teatro hay que dedicarle la vida, desde que se inicia. Hay que estudiar permanentemente, hay que luchar hasta el último aliento”.
Hace cuatros año, Gómez Castillo nos recibió en su residencia y declaro que no se acompañaba con computadoras ni celulares. “Soy de la romana antigua. Tampoco me enchinchorro ni me empantuflo. Debo recordarle a las nuevas generaciones que el 22 de noviembre de 1952, en los tiempos del general Marcos Pérez Jiménez, hice mi primer teleteatro Donde nace el recuerdo para el Canal 5 y desde entonces me vinculé a ese importante medio”.
“En 1987 me otorgaron el Premio Nacional de Teatro por mis largas décadas entregadas a la composición de personajes claves para la escena. Pero debo esta pasión, que todavía me embarga, a mi madre Presentación “La Tachón” Castillo, que con papá Rosendo Gómez Peraza, me hicieron nacer en La Guaira, en aquel 1916. Era actriz y cantante de elogiada trayectoria, trabajó con las compañías de Teófilo Leal, Jesús Izquierdo, Emma Soler y Antonio Saavedra, cabezas de las más importantes compañías del teatro venezolano de las cuatro primeras décadas del siglo XX. Hijo de gata... caza ratones, que en mi caso resultaron teatrales”.
"Hice mi bachillerato en el Liceo Andrés Bello, cuando estaba en la esquina de San Lázaro, y hacia 1937 ya azotaba las calles de Nueva York a donde marché a estudiar medicina, cosa que no pude hacer porque las universidades eran privadas y carísimas, y sólo tenía un aporte de 50 dólares mensuales para sobrevivir. Sin embargo aproveche el tiempo y me entregué a la práctica teatral con unas agrupaciones latinas y además pude ver los mejores espectáculos de la época. Mi primer debut fue pues en Manhattan, en castellano y, por supuesto, con textos de Benavente y otros famosos autores españoles, en el sótano de una iglesia, en el alto Manhattan”.
“La guerra contra los nazis y los japoneses me asustó y regresé a Caracas para estudiar, definitivamente, medicina en la Universidad Central de Venezuela, donde egresó hacia 1945, cuando Leopoldo García Maldonado era su rector. La Revolución de Octubre me afectó porque era medinista y me fui a trabajar con mi profesión a diversas petroleras, la cual fue mi verdadero modo de ganarme la vida durante varias décadas, pero antes hice una especialización en radiología, en Nueva York”.
“Pero “Los amigos del teatro”, una agrupación donde estaban Aquiles Certad, Luis Peraza, Guillermo Feo Calcaño y Andrés Eloy Blanco, entre otros, ya me habían sembrado en la escena venezolana. Mi segundo debut, durante los años 40, fue con la obra Pacto de boda, del criollo Alejo Fuenmayor. Y nunca más abandoné el teatro. Tengo las pruebas de haber actuado en unas 100 piezas, todas en el siglo XX, porque en lo que va de esta centuria no he hecho ni una, pero no pierdo las esperanzas. Aunque tengo un monólogo, El juicio del siglo, basado en el libro de Clarence Darrow, montado por Chalbaud en 1960, del cual he hecho unas mil funciones, pero mi sueño, porque no puedo negarlo, es protagonizar la pieza Rey Lear. Tengo memoria y resistencia física, pero es un personaje que exigiría más de la cuenta. Todavía sueño con encarnarlo en un escenario, porque ya hicimos una lectura dramatizada".
“Trabajé en excelentes espectáculos, pero no puedo olvidarme de El enemigo del pueblo, El príncipe Constante y especialmente Autorretrato de artista con barba y pumpá, una pieza de José Ignacio Cabrujas, que estrené en 1990, bajo la dirección de José Simón Escalona; ahí encarné al gran pintor Armando Reverón. A finales del siglo pasado hice 1,Reyes,1 de Chocrón. He estado acompañado de magníficos actores y actrices y ahora les agradezco a todos porque sin ellos no hubiese hecho nada, salvo monólogos”.