sábado, noviembre 16, 2013

México aplaude teatro venezolano

El dramaturgo Elio Palencia (Maracay, 1963) sigue cosechando éxitos internacionales. Ahora en Ciudad de México  le representan dos de sus textos más afamados: Penitentes y Arráncame la vida. No se hará rico, pero él cuenta que le da una satisfacción inenarrable y además “es un avance positivo para todo el teatro venezolano poder cruzar las fronteras”.
-¿Que ha pasa con sus obras en México?
-A partir del entusiasmo que por mi texto Arráncame la vida tuvo la primera Actriz Teresa Selma, quien desde los años 60 desarrolla su carrera entre Venezuela y México,  se propició su producción con un Centro Cultural de Teatro Independiente llamado El Foco, pequeña sala del Distrito Federal, con un trabajo sostenido y un público, mayoritariamente joven, en notable aumento. Para mí ha sido una sorpresa que –dentro del modesto perfil de la escena alternativa- el montaje haya sido muy bien valorado tanto por la crítica y acogido por los espectadores, al punto de alcanzar recientemente las cien funciones. Su director, el también actor Wilfrido Momox, se interesó por leer otros materiales escritos por mí y decidió emprender el proyecto de Penitentes, estrenado recientemente. Ya veremos de qué manera es recibido.
-¿Cómo llegaron sus textos a esos teatreros y por qué decidieron montarlas?
-Como he dicho antes, a partir de Teresa Selma, a quien en una estadía aquí, la Fundación Rajatabla había sugerido mi texto para que se lo llevara a México y lo hiciera. Indudablemente, ayudó el hecho de que ambas piezas están publicadas, una por la Fundación El Perro y la Rana y la otra por Ediciones CELCIT, al igual que en el sitio web que mantengo desde hace varios años (www.eliopalenciadramaturgia.com) desde donde bajaron Penitentes tanto Momox, como la gente del Grupo Barón, de Querétaro, que hizo un interesante montaje hace un par de años. En cuanto al por qué decidieron montarlas, supongo que, como suele suceder con colectivos y directores, les han parecido estimulantes para trabajar escénicamente y porque han coincidido, tanto con sus planteamientos éticos y estéticos, como con sus posibilidades y expectativas de producción.
-¿Cómo son sus acuerdos con ellos?
-Básicamente, iguales a los que establezco con los grupos venezolanos que se han interesado tanto en Caracas como en otras ciudades del país. Este año se han montado: La Quinta Dayana en Amazonas, Carabobo y Aragua; Camino a Kabaskén en Táchira, Como Dios manda en Miranda y Portuguesa. Lo único que  pido es el fundamental respeto a la esencia de la propuesta textual, el diálogo para cambios o adaptaciones que pueda generar la dinámica de montaje y, dado que se trata de colectivos independientes, la cesión solidaria de derechos atenida simplemente al mínimo porcentaje establecido de liquidación de taquilla, si hubiere explotación comercial o venta de funciones a instituciones públicas o privadas. Es decir: si hay beneficios se comparten, si no, todos nos arriesgamos y disfrutamos el goce del proceso artístico y de ponerlo al servicio de un público.
- ¿Explicaron las características de los montajes?
-No. En general, no es algo que me preocupe tanto como el entusiasmo y la identificación que les haya producido el texto para llevarlo a escena. Establezco, más bien, una confianza basada sobre todo en la experiencia artística del grupo y sus creadores, pues valoro y respeto mucho la libertad del arte del director. Además, me parece muy enriquecedor ser sorprendido por una lectura o interpretación que, en ciertos casos, puede hacerme descubrir elementos, valores, debilidades o posibilidades que, al momento de escribir, no había contemplado o no había hecho conscientes.
-¿No son las primeras obras suyas que salen de la frontera?
No, Penitentes fue montada por un grupo latino en Nueva York (Fenix-USA), también en Panamá (Teatro La Quadra) y en Puerto Rico (El Corralón de San Juan). También se han hecho lecturas dramatizadas en Miami y de Arráncame la vida en Nueva York. No ha dejado de ser sorpresivo en el sentido de que siempre he pensado que el teatro que he escrito ha surgido de un imaginario donde la venezolanidad o lo local ha sido predominante. Es muy grata la confirmación de que encuentren empatía en creadores de América Latina y el Caribe, eso da cuenta de aspectos comunes en cuanto a miradas, historia, características sociales, personajes, estéticas, público, etc.   
-¿Piensa viajar para verlas?
-¡Pensar, claro que lo pienso! Hasta si me montan en un pueblito perdido en el Amazonas, tengo el deseo y la curiosidad por presenciar cómo otros interpretan lo que he escrito. Pero la cosa no es sencilla, y no por falta de voluntad de quienes  montan o mía, sino porque, entre otras cosas, estos grupos no suelen contar con los recursos para permitirse llevar a un autor. Pasaje y estadía tal vez signifiquen un tercio del costo de una producción, por ejemplo, y entre pagar a actores, escenografía o aviso de prensa y permitirse un tiquete de avión, la decisión está clara. Además, el bajo perfil del teatro no necesariamente comercial en nuestra sociedad, no hace tan accesibles los intercambios publicitarios o los apoyos institucionales. Sucede aquí también, e incluso, en el Teatro Alternativo de España, por ejemplo. En año pasado, estando de vacaciones en Ciudad de México pude ver el montaje de Arráncame la vida y fue todo un regalo disfrutar de su sobriedad y rigor, así como de ver y oír a la gran Teresa Selma encarnando a la maestra de Puerto Cambur. Pero lo hice con mis medios. Aunque, nunca se sabe, no hay que perder la esperanza ni descartar que las excepciones se den, de vez en cuando y, como en los casos del deporte o la música, surja la posibilidad de ir.  Otros textos
 Informa Elio Palencia que están preparando dos montajes de Habitación independiente para hombre solo. Uno de teatro académico, como trabajo de egreso de la Escuela Juana Sujo, bajo la dirección de Arnaldo Mendoza; y otro, con carácter profesional, para el próximo año, con propuesta del joven director Orlando Alfonso. También está previsto un musical para el público infantil Miniña, una yegua de otra tierra, que fue seleccionado entre los ganadores de la III Muestra de dramaturgia Nacional, convocada por la Fundación Rajatabla. Tengo entendido que el próximo año será producida por Williams López con dirección de Vladimir Vera, un creador emergente cuyas propuestas escénicas le han entusiasmado mucho.


Teatro para sacudir a los venezolanos

Otro teatrero es Luis Bernal y sube la dificil escalera del teatro de arte caraqueño
Nació en San Cristóbal y desde aquel año 1972 está sin reposar por los avatares de su existencia y porque busca ser útil a la patria y su familia. En el Taller Nacional de Teatro (TNT) se hizo teatrero hace 14 años. Desde entonces ha seguido formándose con maestros como Héctor Manrique, Javier Dualte, Dimas González, Javier Vidal, Diana Volpe y  Hugo Kogan, entre otros.Escribimos pues de Luis Bernal.
Los inicios
 Cuenta que sus inicios actorales fueron con Rajatabla, en la obra Blasón de Lobos de Valle Inclán. Luego, durante su proceso de formación, llegó a participar en espectáculos como Macbeth, Aquiladas,  La Tierra prometida, Momentum y Bodas de sangre, entre otros. “Después tuve la oportunidad de estar al lado de Héctor Manrique, él me decía que tenía la vena para dirigir y que pensara en asumir esos retos. Y, pues, le tome la palabra. Cuando me gradué en la Universidad Nacional Experimental de las Artes, inmediatamente formé “Con los pies en las tablas”,  empresa productora con la cual realice y dirigí mi primer espectáculo, nada más y nada menos que Zarzuela, en el Colegio Francia, junto a maestros de canto lírico como María Elena Vargas, el ruso Nikolay Nazarov, Xiomara Mistage y la pianista Teresa Cos,  entre muchos otros. Después hicimos un ciclo de teatro musical con cuatro espectáculos en Unearte. Luego de tomar un taller de dirección, con Dairo Piñeres, teníamos que presentar un espectáculo final, y de allí sale mi primer montaje: Pony, nunca te he negado una lágrima de Gustavo Ott. Al mismo tiempo  estaba ya planificando la realización de la obra Nuestra Señora de las Nubes del argentino  Arístides Vargas, sobre la cual he recibido gratas críticas y ahora la presentaré en el Festival Creajoven, en el Celarg”.
Bernal también ha estado recibiendo formación académica para el cine con maestros como Pablo De La Barra, Valentina Saad, César Bolívar y  Carlos Ospino, entre otros. “Me encuentro escribiendo mi primer guión cinematográfico el cual pienso dirigir. Lo mío son las artes escénicas en su totalidad y hacia allá apunto”.
Sus métodos
 Bernal explica que cuando lee una obra y se siente enganchado con la temática, el argumento, los personajes y sobre todo el mensaje, o, como se dice en el lenguaje teatral, el sub texto, “pues uno inmediatamente dice: esto tengo que mostrarlo a través de un discurso escénico y con actores y actrices que le den vida a cada personaje y trasmitan el mensaje no sólo que está implícito en la obra sino lo que yo como director quiero comunicar. Porque los que ejercemos este oficio, al mismo tiempo utilizamos el medio para expresarnos y decir lo que sentimos y pensamos no sólo del país, sino del mundo y la gente que lo habitamos. Me interesan las obras que sacudan al público. Que lo hagan no sólo reflexionar sino también lo lleve a hacerse preguntas. Las dos últimas piezas que he montado, tanto la de Gustavo Ott como la de Arístides Vargas, tienen que ver mucho sobre la realidad de nuestros países, tanto en lo político, como en lo social y cultural. Y eso me gusta reflejarlo en el escenario para que el público de alguna u otra manera sienta y vea lo que estamos haciendo nosotros como sociedad”.
Gran actriz
 Puntualiza, que una vez que se obsesiona con la obra que quiere montar, “empiezo con el trabajo arduo pero satisfactorio de producción. Busco el elenco que quiero y necesito para el montaje. En el caso particular de Nuestra Señora de las Nubes invite a una excelente actriz –Daifra Blanco- para que no sólo llevara la responsabilidad de interpretar más siete personajes dentro del montaje, sino también me facilitara el trabajo tanto de actor como de director al mismo tiempo. Sin duda alguna, fue muy grata la experiencia y sobre todo el resultado final fue más de lo esperado. Porque  sientes la receptividad, las críticas y comentarios por parte del público. Apenas hemos ofrecido varias funciones en el Teatro Principal, y ya la gente nos pide una temporada más larga. Incluso supimos de espectadores que fueron dos veces a ver la obra, y eso es el mayor pago que puede tener uno como director, actor y productor del espectáculo”.
Ayuda para el teatro
El teatro que Luis Bernal y su agrupación “Con los pies en las tablas” presentan cuenta con la ayuda financiera del Estado venezolano, por intermedio de convenios con el IAEN y últimamente con el apoyo de la Compañía Nacional de Teatro, la cual asumió ahora tal responsabilidad. “Además de eso, yo, como productor general de mi agrupación, también busco alianzas y patrocinios como Pdvsa La Estancia  y la CANTV, entre otros”.
El túnel
Luis Bernal y su agrupación están planificando y desarrollando la teatralización de una de las joyas literarias más importantes no sólo de Latino-américa sino del mundo. Se trata de llevar por primera vez al teatro venezolano la novela El túnel de Ernesto Sábato. Su estreno está previsto para el 2014 en el Teatro Nacional. Así como también La vuelta al mundo en 80 días de Julio Verne. Además de otros proyectos que ya anunciará, entre los que se encuentra la culminación de su primer guión cinematográfico. “Soñamos porque esa es la esencia de los seres humanos, especialmente de nosotros los teatreros”.
Grito de libertad
Luis Bernal escenificó Nuestra señora de las nubes porque hace 14 años la vio por primera vez en el TNT  cuando se iniciaba como actor – en Rajatabla- y durante un Festival Internacional de Teatro, escenificada por  el grupo Malayerba, de Ecuador, con el autor Arístides Vargas interpretándola junto a su esposa Charito. “Quedé impactado. Ahora, luego de tener mayor madurez profesional, quise asumir el reto de dirigirla y actuarla. Nuestra Señora de las Nubes es una obra que está más vigente que nunca  y si hay algo que me llama la atención de su dramaturgia es la manera poética de reflejar la realidad de nuestros atormentados países. La pieza es un canto universal, un grito de libertad…una mezcla de tristeza y estímulo a la imaginación. Es un lugar donde se construyen y crecen las utopías. Una metáfora de lo que significa el exilio, que aparece dibujado en múltiples formas. Mostrando aquello que se ha vivido y padecido en silencio. Por lo tanto considero que es una obra importante que mostrar, tanto como necesario es un teatro donde hay tantas cosas que decir, y donde tenemos la capacidad de ser oídos y la osadía de romper con todos los silencios. Una obra que es un gran rompecabezas donde  intentamos reflejar el desarraigo violento del propio país”.


Los 100 de César Rengifo

¿Quién está organizando el centenario de César Rengifo?
No sé si ya organizan los festejos del primer centenario del caraqueño  César Rengifo, el 14 de mayo de 2015. Es de suponer que ese grupo de pensantes y sensibles personas, esté muy interesado en que se le rindan todos los honores al Padre del Teatro Moderno Venezolano, entre los cuales estarían varios importantes eventos, tales como concursos de dramaturgia y ensayística, además de la exhibición de selectos montajes de algunas de sus piezas más importantes, como ya ocurre con el espectáculo Bajo tierra. ¡Hacer popular y cotidiano al teatro de ese gran caraqueño deberia ser la meta!
Conocí de trato y palabra a César Rengifo y de él aprendí que no somos un país independiente económicamente. Junto con el alud del capital foráneo, llegó también una civilización estandarizada. Y junto a los ranchos, habitados por gente depauperada y sin ninguna cultura, brotó la llamada “cultura del petróleo”.¿Cuántos venezolanos han luchado contra eso?
Lo recuerdo ahora al rever y disfrutar el excelente Bajo tierra, que presenta Rio Teatro Caribe, en su sede de San Bernardino,  bajo la dirección de Francisco Denis Boulton  y con el desenfadado apoyo actoral de Verónica Arellano, Gladys Prince, Zair Mora, Luis Domingo González, Jesús Carreño, Antony Castillo y Valentina Garrido, dentro del dispositivo creado por Rafael Sequera.
Bajo tierra es un comprometido y amoroso ensamblaje, logrado por Karin Valecillos (la dramaturga de moda) con cuatro piezas de César sobre la explotación petrolera: Las mariposas de la oscuridad (1951-1956), El vendaval  amarillo (1952),  El raudal de los muertos cansados (1969) y Las torres y el viento (1969).  Ahí resumió los inenarrables avatares de los trabajadores del petróleo y de los campesinos desplazados por tan cruel industria. Escribió para advertir sobre las frustraciones de un amplio sector de la sociedad venezolana por el sinuoso destino de la renta petrolera, además de la muerte lenta de la agricultura y el éxodo de los campesinos a las grandes ciudades para buscar un destino incierto o esquivo, al tiempo que señaló la incesante sustitución de la cultura nacional por una foránea. ¡Qué nadie olvide la novela Casas muertas de Miguel Otero Silva y la versión teatral que hizo Carlos Giménez con su grupo Rajatabla!
Denis Boulton quería montar cada uno de esos textos pero no consiguió los recursos económicos y optó por el “comprimido” que le hizo Vallecilos: la  parodia de un programa de televisión que es visto por una abuela y  su hija, mientras al nieto lo devora la Internet, en cualquier hogar venezolano. Trabajó con tal fusión y los mínimos actores, reelaborando lenguaje y puntualizando acciones escénicas.
El montaje está centrado  en el relato de la desgracia humana como consecuencia de la miserable explotación del recurso natural y el engaño a que se sometió al campesino principalmente. El humor es el otro personaje presente y es bálsamo para digerir todas las desgracias de esos seres arruinados sin saber porque.
El espectáculo se llama Bajo tierra porque el petróleo se extrae del suelo  y para hacer referencia a los hombres que trabajan bajo tierra, a una cultura que queda bajo tierra y un país que quizá, todavía, está bajo tierra en el sentido que depende de este “oro negro”, y esto no solo interviene en lo económico sino en todos los ámbitos sociales y culturales.

¿Invitarán a Bajo tierra a participar en el centenario de César Rengifo?

viernes, noviembre 15, 2013

El hijo de mi marido

Cuarenta años haciéndolo todo y bien en el teatro y no menos de exitosas 100 telenovelas, escritas y dirigidas, constituyen una experiencia y un  bagaje intelectual que pocos teatreros tienen o poseen. Es por eso que José Simón Escalona Acosta (Ciudad Bolívar, 14 de mayo de 1954) decidió hacer su primera película, El hijo de mi marido, apuntalado por la productora venezolana Épica, la cual inicia así el proceloso camino de su exhibición en 16 salas dispersas en la geografía nacional. La cantidad de espectadores, que ojala no sea inferior a los 150 mil,  será un indicador de su aceptación, mientras que la crítica aplaudirá o defenestrará al producto. La recuperación de la inversión permitirá que la audaz empresa, donde además participan Antonio Crimaldi y Juan Pablo Zamora,  prosiga con sus ambiciosos proyectos de otros 11 filmes como éste, los cuales proporcionaran, entre otras cosas, trabajo a los artistas y técnicos. Y si la taquilla llega a ser nefasta, el negocio no mengua porque está la internacionalización, rubro que sí está garantizado, ya que la televisión foránea es una hidra insaciable.
Los actores Claudia La Gatta, Daniel Elbittar y Javier Vidal protagonizan esta ópera prima de Escalona Acosta, donde además participan: Juan Carlos Pabón, Amanda Gutiérrez, Alfonso Medina, Nacarid Escalona,  Rosario Prieto, Dayra Lambis, Raúl Olivo, Raquel Yánez, Héctor Peña, Eben Renán y con la colaboración de Carlos Fraga. También se estrenan en pantalla los jóvenes modelos Eduardo Rodríguez, Michael Cohn y Silvana Continanza. Un conjunto artístico variopinto que demuestra el talento nacido y formado en este país, a pesar de las rémoras  y contradicciones que todos conocemos…pero que son superables.
Este largometraje, que  Escalona Acosta considera  una muestra muy personal del género dramady -rocambolesca combinación de drama, comedia y teatro-,  y al cual ya la crítica pretende peyorizar diciendo que es otro telefilme, es una entretenida historia, muy audiovisual y dentro de la atmósfera del mundo fashion y el modelaje, donde la belleza convencional, casi helénica, y los deseos sin límites desencadenan pasiones ocultas, pero siempre tan humanas; una saga que muestra la inexorable realidad del paso del tiempo y lo complejo de las relaciones humanas, que siempre nos recuerdan la mortalidad que todo lo resuelve o soluciona. Ahí el guionista y director, que es un arquitecto frustrado, no niega su cultura teatral y la usa para tomar el mito de Fedra, que Eurípides y Racine lo trataron a su manera y dentro de sus circunstancias, y crear una trama con sus gotas de intriga, donde además se destaca la historia paralela de un desenfado modista gay (Juan Carlos Pabón), quien vive su romance sin disfraces  y al final es uno de los pocos que sale ganancioso, aunque ahí los únicos perdedores, por así decirlo, son los galanes heterosexuales, porque hasta el maduro protagonista (el primer actor Javier Vidal) acepta unos cuernos para no quedarse solo, temible estadio que él disfraza  como “amor  apasionado” por su bella Fedra.
¿Qué público disfrutara El hijo de mi marido? Las mujeres no solo la gozarán sino que la entenderán de principio a fin, porque la superprotagonista es una hembra,en todo el sentido del término, que se atreve  a jugar con los machos, pero al final logra su epílogo romántico. Muchos teatreros irán a verlo porque  hay profundas razones de lealtad y se darán cuenta del obvio talento que como cineasta tiene Escalona Acosta, quien no será por ahora  un Pedro Almodóvar criollo, pero que sí tiene posibilidades de desarrollarlo y obtener así unos cuantos premios, además de las indispensables taquillas, aunque su felicidad personal va más allá de eso trofeos.
El filme es además un bonito homenaje a lo mejor de la moda en Venezuela, donde se lucen sobre la pasarela los trapos de los diseñadores Giovanni Scutaro, Raenrra, Octavio Vásquez, Luis Perdomo, Gabriela Chacón, Irma Contreras, Rosmary Romero y hasta las prestigiosas marcas de moda Biglidue y de maquillaje Camerino. ¡Hasta en eso nos destacamos los venezolanos…coño…o mejor escrito: los latinoamericanos!
A nosotros nos satisface que Escalona Acosta se haya atrevido a escribir y rodar su  primera película, su audacia que no ha conocido límites de ningún tipo está ahí en la pantalla. Ahorca sus fantasmas y le dice a  Venezuela: “esto es lo que yo pienso y hago”. ¡Exalta la vida total, con sus trampas y hasta con todos sus sabores!

martes, noviembre 12, 2013

España paraíso gay

"Marburg" ahora en Unearte para mostrar el talento de un catalán y la calidad de los actores venezolanos dirigidos por Juan José Martín
El catalán Guillem Clua (1973) es el periodista y dramaturgo de quien más se habla en Caracas durante los últimos meses de este crucial 2013, tras los montajes de sus obras  La piel en llamas y Marburg, por  los directores Vladimir Vera y Juan José Martin, los cuales tienen ahora una segunda temporada en el teatro Principal y en Unearte.
 Vía Internet respondió así a nuestras preguntas:
-¿Cómo está su vena creativa últimamente?
-He tenido un otoño muy movido. He dirigido un nuevo espectáculo en el Teatre Lliure de Barcelona llamado La revolución no será tuiteada y he colaborado con textos para un espectáculo de danza que se presentó en Madrid el mes pasado y en una comedia sobre la televisión que aún está en cartel en Barcelona. Además, cada semana escribo un capítulo para una telenovela catalana. Aparte de eso, esta temporada trabajaré desde Madrid para estrenar la versión en castellano de mi obra Smiley y escribiré un musical. 
 -¿Los éxitos y los fracasos lo estimulan a escribir otros textos o  buscar nuevos temas y formulas escénicas?
-No. La motivación la encuentro en otros lugares. Historias reales que me inspiran, personajes que piden que cuentes sus peripecias, incluso una única frase puede desencadenar un torrente de motivación. Nunca sé cuándo ni dónde aparecerá. Mi padre siempre me dice que la inspiración es esencial, pero que cuando llega te tiene que pillar trabajando, y es cierto. El éxito de una obra no genera más ganas de escribir, al menos en mi caso. Es cierto que me siento más valorado en el caso de estrenar una obra que gusta, y eso puede proporcionar más confianza en mí mismo, pero a la vez también puede generar inseguridad, ya que el público siempre pide un éxito similar al anterior. ¡Y ningún dramaturgo escribe siempre obras geniales! Por otro lado, los fracasos me obligan a replantearme cosas, sí, tics en los que he caído, decisiones equivocadas, y eso siempre es saludable.
 -¿Por qué hay tantos textos, no solo los suyos, sobre la homosexualidad y otras conductas sexuales posibles, temas que eran casi vedados para los autores que buscaban la representación de sus textos?
-En mi país, la homosexualidad ha sido un tema tabú hasta tiempos muy recientes. Recordemos que durante la dictadura de Franco podías ir a la cárcel por el mero hecho de ser gay. Ahora mismo vivimos una situación totalmente opuesta, afortunadamente. España fue uno de los primeros países del mundo en aprobar el matrimonio igualitario, y la aceptación social de gays y lesbianas es muy amplia. Pero no hemos llegado a esta situación por arte de magia. Durante décadas, colectivos LGBT han luchado día a día contra la discriminación. Y con ellos, muchos artistas, dramaturgos, escritores, etcétera, también han puesto su granito de arena, dando visibilidad a un conflicto a menudo ocultado. Las obras de teatro que abordan este tema a menudo han sacado a la luz historias que el público mayoritario no podía ni sospechar. Han sido obras de gran calado, escritas aquí o fuera, que tenían una voluntad de denuncia, en un tiempo en el que eran muy necesarias. Hoy en día, afortunadamente ya no hace falta denunciar tanto, y las obras de temática gay en España suelen tratar el tema con mucha más normalidad, como es el caso de mi comedia Smiley, una historia de amor de dos chicos que ha tenido un gran éxito en el teatro comercial de Barcelona la última temporada.
-¿Qué opiniones, a favor o en contra, ha recibido sobre sus obras donde toca la conducta gay?
-Nunca he tenido una sola mala crítica por el hecho de incluir temas gays en mis obras. Jamás. Más bien todo lo contrario. Smiley, por ejemplo, ha recibido excelentes críticas de manera unánime, y un apoyo del público que ha mantenido la obra en cartel durante un año entero, contando la gira por el país. 
-¿Marburg es la obra más completa de su repertorio, donde hasta se mete con la Iglesia Católica Apostólica y Romana?
-No creo que sea la más completa, pero sí la más ambiciosa. Es cierto que trato muchísimos temas en esa obra, a través de cuatro universos distintos, pero eso no la hace más completa que La piel en llamas o cualquier otra. De hecho, al ampliar tanto el espectro de la reflexión, en tantos frentes, se corre en riesgo de no tratar un tema con la profundidad que merecería si, por ejemplo, en lugar de escribir una obra, hubiera escrito cuatro con todo el material que he metido en Marburg. Alguna crítica he recibido en este sentido. Aun así, creo que fue un acierto apostar por una obra tan poliédrica y que en el fondo trata un único tema: el miedo a desaparecer. Al abordarlo vi claramente que tenía que hablar de la religión (un tema recurrente, por otro lado, en muchas de mis obras, como El sabor de las cenizas o La tierra prometida), ya que la iglesia es la única que promete la cura definitiva a todos los males: la vida eterna. En Marburg no critico tanto la iglesia como el uso que la iglesia puede hacer de la fe, así como la manipulación de la necesidad de creer que tiene el ser humano.  
 -¿Qué dicen los conservadores españoles de ese texto?
-Cuando se representó la obra en el Teatro Nacional, había gente que abandonaba el teatro a media función. Se sentían ofendidos por el contenido de la obra, al hablar de sexo explícito o al comparar a Dios con Kylie Minogue, por ejemplo. Solía ser gente mayor que no esperaba ver una obra así en un teatro público de tanto prestigio como el TNC. No me molestaba que se fueran. De hecho, me alegraba ver que la obra les perturbaba tanto. Espero que de eso sacaran alguna reflexión o que reflexionaran un poco sobre por qué se sentían tan ofendidos. Ese es el poder del teatro.
-¿Qué aconseja a los nuevos y los veteranos autores teatrales para que intenten saborear el éxito de las carteleras?
-No sé si soy nadie para dar consejos... Les diría lo mismo que me repito a mí mismo cada día: que escriban, que no tengan miedo y, sobre todo, que sean honestos con ellos mismos: que no escriban la obra que el mercado espera de ellos, que escriban lo que sienten, lo que realmente piensan, que encuentren su verdadera voz y no una voz más como tantas otras. Que intenten ser únicos.
-¿Lo han traducido al inglés para representarlo?
Sí. Todas mis obras están traducidas al inglés. Marburg y La piel en llamas cuentan además con versiones en otros idiomas europeos. Son mis dos textos más internacionales.


domingo, noviembre 10, 2013

Rubén Blades protagoniza libro venezolano

Ya se vive, especialmente en Europa y una parte de América, la moda de los libros electrónicos. Son  fórmulas prácticas para abaratar los costos de publicación y además son capaces de llegar más allá de las fronteras políticas o geográficas.
 Es por eso que el escritor Edgar Borges (Caracas, 1966) apunta bien lejos en su conquista de los lectores europeos. Ahora apareció con su libro Vínculos. Apuntes con Rubén Blades, para el cual, el  famoso músico y político panameño, escribió en el prólogo:  “Espero, amigo Borges, que estas notas que tú haces ayuden a otros a entender que el verdadero propósito de vivir es tratar de mejorar lo que puede y debe ser corregido, para defender lo que naturalmente nos beneficia. He decidido participar en esta solicitud dando mi opinión, o explicando mi posición, para aclarar a todos lo que siento, pienso, digo y hago, cosa de que en mi ausencia física otros no interpreten erróneamente mis actos, u omisiones. Gracias otra vez, muy seguramente nos encontraremos por ahí”.
Ahora Borges espera, por supuesto, que su publicación por vía electrónica sea exitosa, como lo asegura la editorial Leer-e la  cual distribuye el libro en más de 90 puntos de ventas. Vínculos. Apuntes con Rubén Blades se vende a nivel internacional en las plataformas Amazon, itunes, Apples, Barnes & Noble, etcétera. “Su distribución llega a todos los continentes. Leer-e es ahora mismo la editorial que cuenta con el catálogo más importante de habla hispana en cuanto a e-book; Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosas, Miguel Delibes, Osvaldo Soriano y Ricardo Piglia son algunos de los autores que lo integran”.
-¿Cuántos libros estarían así a la venta?
-En el formato e-book todas las descargas son posibles. El libro puede ser adquirido para todos los dispositivos electrónicos.
-¿Qué precio tienen?
- Algo así como  3, 95 euros.
-¿Cómo es ese sistema de venta?
- A través de la web de la editorial Leer-e, de las librerías y de las cadenas de venta internacional el lector adquiere el libro y lo descarga en el dispositivo deseado. Vínculos. Apuntes con Rubén Blades también saldrá en formato papel el 22 de noviembre publicado por Alvaeno Ediciones de España. Y ese es otro mercado que tiene demanda, porque el e-book no se ha impuesto totalmente
-¿Cuáles son sus contenidos?
- Vínculos es un libro de apuntes que enlaza correos, entrevistas y recorridos. La música de Rubén Blades es un punto de encuentro donde confluyen las relaciones de una serie de personajes que habitan en la memoria de un escritor que recuerda su historia de niño. Literatura y música son dos puertas abiertas por donde entran una serie de historias que tienen que ver con todos. El libro se le abre al lector como un viaje de apuntes por la memoria de un escritor que intercambia testimonios con Rubén Blades. La niñez, la adolescencia, la etapa adulta, la vejez, la literatura, la música, la familia, la calle, la mujer, las influencias, el uno, el todo. En cada voz surgen muchas voces como en cada lugar habitan muchos lugares. Este libro, que se lee como si fuese un recorrido por cualquier calle del mundo, pretende decir que la canción urbana también es literatura. Pensar que todo cuanto se produce en la música popular es banal sería como creer que en la industria editorial no se publican estupideces. El arte no reconoce apellidos. Se hace arte en música, literatura o cine o no se hace arte. El escritor que narra el libro descubre que las canciones de Blades tienen mucho que ver con los relatos de Gabriel García Márquez o las novelas de Julio Cortázar. En las canciones de Rubén Blades hay imágenes y narraciones propias de la literatura. Vínculos es una búsqueda del  nosotros  a través de la observación del yo. Los recorridos del libro pretenden decir que todo lo que nos alegra y nos disgusta en el afuera también habita en cada uno de nosotros.
 Agrega Borges que toda esa temática se cuenta en Vínculos desde el paso a paso, el recorrido, el tránsito. “El niño, como el recuerdo que nos vincula a todos, es el personaje central de los apuntes. El Rubén niño, el escritor niño, un niño ladrón y un cuarto niño verdugo que termina convertido en delincuente. Después, en el desarrollo de los apuntes, se relata lo que las vivencias de cada niño determinan en la vida del adulto. En Vínculos está muy presente la imagen de la ventana. El libro contiene siete ventanas: La poética de la calle; En clave de amor; Nosotros, la familia; Calle inspiración; La patria: el mundo; La justicia social y la coherencia individual y Ciclos y diálogos. Además de estos puntos, el libro ofrece testimonios de Rubén Blades sobre los más diversos temas de interés mundial”.
-¿Y Venezuela está en su agenda?
-Mi patria la llevo en el  corazón, pero ahora estoy subiendo una cuesta muy dura y además me acompañan mis dos niñas. Ya tendré tiempo para recorrer de nuevo las avenidas de Caracas, te lo aseguro.
CODA
“Me interesa escribir libros de apuntes que tengan como punto de coherencia la observación y las distintas posibilidades que giran en un mismo camino. Anteriormente trabajé esta búsqueda literaria en los libros Crónicas de bar y El hombre no mediático que leía a Peter HandkeLuego necesitaba escribir un libro de apuntes sobre lo mucho que tienen en común la literatura y la música como espacios de comunicación entre los seres humanos. Para ello pensé que un creador como Rubén Blades era el hilo ideal para tejer el puente que llevara al lector de la literatura a la música y viceversa. Al final el recorrido del libro nos dice que no hay puentes ni fronteras reales porque todos los vínculos forman parte de un todo que nos convoca. Las canciones de Rubén Blades tienen un valor literario de primer nivel. Varias de sus producciones, especialmente Maestra Vida, Buscando América, Escenas, Agua de luna, Mundo y Tiempos, representan una obra literaria de trascendencia universal”.






"Pelo malo" cosecha dos premios más

Mariana Rondón cosecha galardones por su excelente película
La película Pelo Malo de Mariana Rondón, Concha de Oro en San Sebastián,   acaba de ser ganar el “Alexander de Bronce”, premio especial del jurado y el premio FIPRESCI en el 54° Thessaloniki International Film Festival en  Grecia.

El filme cuenta la historia de Junior, quien tiene nueve años y el “pelo malo.” Él se lo quiere alisar para la foto de la escuela, y así verse como un cantante de moda, lo que crea un enfrentamiento con su madre Marta. Mientras Junior busca verse bello para que su mamá lo quiera, ella lo rechaza cada vez más. Finalmente, él se verá obligado a tomar una dolorosa decisión.

Desde su estreno en el Festival Internacional de Cine de Toronto en septiembre,  la película de Mariana Rondón ya ha participado en más de 10 festivales internacionales de cine. Actualmente también se encuentra en competencia en Stockholm Internacional Film Festival en Estocolmo y en  Lisbon & Estoril Film en Lisboa; luego estará en la Sección Gran Angular del Festival Internacional de Cine de Gijón en España. En Ecuador participará en el  III Festival de Cine La Orquídea Cuenca y luego irá por el “Astor de Oro”, principal premio del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, Argentina.

Pelo Malo ya tiene garantizada su distribución comercial en España a través de Abordar Casa de Películas, en  Francia y Suiza con Pyramide Distribution y  en Brasil por Esfera Filmes; en Venezuela será distribuida por Blancica.  Todos estos estrenos comerciales están previstos para realizarse en el 1er. semestre del 2014.  

 La película Pelo Malo cuenta con el reconocimiento de Fundaciones como: World Cinema Fund- Berlinale (Alemania) - Global Film Initiative (USA); además del apoyo del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía, CNAC (Venezuela) y del Programa IBERMEDIA. La película es una coproducción entre Venezuela, Perú, Alemania y Argentina.

Premios:
  • Concha de Oro en el Festival de San Sebastián 2013
  • Mejor Intérprete para Samantha Castillo en el Festival du nouveau cinéma en Montreal.
  • Mejor película caribeña en el Festival de Cine de Puerto Rico 2013
  • Mención Especial Premio Sebastiano, otorgado por GEHITU, asociación LGTB del país vasco: “porque refleja el rechazo violento y la incomprensión de una madre hacia su hijo por miedo a que no sea heterosexual."
  • Mención Especial Premio Signis, concedido por la Asociación Católica Mundial para la Comunicación: "Por la denuncia de la soledad en una sociedad cerrada, empobrecida y machista."




sábado, noviembre 09, 2013

Homofobia arrecia en Europa

Los peruanos Renato Oviedo y  Roberto Palacios, dirigidos por  Andrés Luque Ruiz de Somocurcio,  mostraron la pieza de Víctor Vegas en Arequipa.
  Desde Madrid llega un email que alerta y por consiguiente preocupa: la homofobia no cede en Europa y se esperan sucesos lamentables, siempre sangrientos, más represión y violencia de todo tipo.
 Así lo cuenta Víctor Vegas (Barquisimeto, 1967), quien con su esposa se instalaron en España hace casi diez años y por los vientos que soplan no han comprado el pasaje de regreso. Ambos son profesionales y él, además, es escritor de teatro y de novelas, con lo cual tiene colmada una de sus tantas ambiciones.
Víctor   también tiene buenas noticias porque su pieza Mientras amanece, una saga trágica sobre un asesinato y un suicidio por temática homofóbica, prosigue en los escenarios americanos. El año pasado se representó en Los Ángeles,  Estados Unidos, y otro espectáculo recién culminó una nutrida temporada en Arequipa, Perú.
-¿Cuántas obras escritas?
- Dieciséis en total. De ellas, cinco pertenecen a mi primera etapa como dramaturgo. Hablo de mis comienzos, allá por la segunda mitad de la década de los 80, cuando, junto con otros adolescentes, me dejé aguijonear por la avispa del teatro. Por supuesto eran más obras, pero sólo cinco han conseguido sobrevivir a la criba de los años y la autocrítica. Las restantes 11 las he ido escribiendo a lo largo de los últimos diez años. Pero, en honor a la verdad, Pieza para dos actores y Mientras amanece son las más representadas, en su tiempo en Venezuela y ahora en Latinoamérica.
- ¿Qué ha pasado con esos dos textos?
- No me puedo quejar, hasta la fecha mis obras más representadas son, pues, Pieza para dos actores y Mientras amanece. La primera ha sido producida en Argentina, Costa Rica, España, México y Uruguay mientras que la segunda ha sido estrenada en Estados Unidos, México, Perú y Venezuela. Todos los montajes han tenido buena acogida de público y crítica. De hecho, en México, a comienzos de este año, Pieza para dos actores (Cuernos de la misma cabra, titularon el montaje allá) fue seleccionada entre los mejores espectáculos de 2012.
-¿Gustó Mientras amanece en Perú?
-Sí, allá cambiaron los nombres y lo adaptaron al contexto peruano, y terminó siendo la historia de Theo, que se debe prostituir para sobrevivir, y Raúl,  otro hombre que no acepta su fugaz relación con el homosexual. Fue actuado por Renato Oviedo y  Roberto Palacios, dirigidos por  Andrés Luque Ruiz de Somocurcio. Era un espectáculo que, como lo reseña la crítica, obligaba  indefectiblemente a esa práctica olvidada de la reflexión planteando la tolerancia como medio de vida. “una realidad de violencia que todos conocemos pero a la que muchos han dado la espalda”.
-¿Cuál es la clave de su éxito?
- Ignoro cuál pueda ser la clave. Son piezas muy distintas entre sí, tanto en estructura y argumentación como en la temática que abordan. Lo único que quizá tengan en común es cierto juego escénico, muy de teatro dentro del teatro. En algún momento ambas rompen la cuarta pared y sus personajes se permiten un guiño con el espectador. A propósito, otra de mis obras en la que utilizo también este tipo recurso, este juego, es El evangelio según Judas. Y confieso que en el último año me han estado solicitando mucho sus derechos. Sospecho que los tiros pudieran ir por allí… Tal vez. No sé. La verdad es que con respecto a este asunto no tengo ninguna certeza. ¡Ojalá la tuviera!
-¿A qué públicos llegan sus piezas?
- No suelo escribir pensando en un espectador concreto. Aunque tampoco soy de los que se encierra a crear sus historias de espaldas al público, enclaustrado en una torre de marfil. Cuando escribo, desde luego, pienso en que habrá un lector o espectador receptor de dicha obra. Sin embargo, siempre se trata de un lector o espectador general, nada específico. Ni siquiera cuando escribí Cuando seamos grandes, que es una pieza infantil, pensé exclusivamente en un público bajito y de pantalones cortos.
-¿Hay en la homofobia una insatisfacción sexual o la frustración de no poder ser el otro?
-Hace poco leí un reportaje en el que se afirmaba que la homofobia estaba creciendo en el mundo. Sin ir más lejos, acá en Europa, cuando se creía que había entrado en un declive imparable, está volviendo con una fuerza inusitada. Allí tenemos las nutridas movilizaciones en Francia contra la ley del matrimonio homosexual de François Hollande y la polémica aprobación de una ley similar en el Reino Unido, propuesta por Cameron, sin hablar de la cruzada que el gobierno de Putin ha emprendido contra los homosexuales rusos. La Agencia Europea de Derechos Fundamentales realizó recientemente un estudio en el que entrevistó a más de 93.000 miembros del colectivo LBGT de los 27 países de la UE. Casi la mitad de ellos (el 47%) ha asegurado que en los últimos 12 meses ha sufrido alguna forma de discriminación por culpa de su orientación sexual. Cerca de uno de cada cuatro ha denunciado haber sido víctima de asaltos o amenazas violentas en los últimos cinco años y el 6% ha afirmado que ha sido atacado físicamente en los últimos 12 meses, en no pocos casos en el seno de sus propias familias. Cifras nada alentadoras para el colectivo LBGT. Así que cualquier aporte que hagamos los autores para luchar contra esta realidad siempre será poco. Yo creo que toda esta actitud homofóbica de una buena parte de la población se explica en el miedo hacia el diferente y en el riesgo de perder, de ver llegar a su fin el statu quo en el que descansa su confort como individuo. Maximizado, claro está, por una crisis mundial que dura ya demasiado. Es sabido que en tiempo de crisis los prejuicios suelen exacerbarse.
Mientras amanece
La saga de “Mientras amanece” es el cuento de Raúl, un vendedor de equipos de computación, casado y con dos hijos, quien despierta en un motel de carretera en compañía de Theo. Esos señores no se conocen y tampoco saben cómo terminaron acostándose, pero Theo revela como hicieron el amor y hasta la pasaron muy bien. Raúl no acepta lo ocurrido y mata a su desconocido compañero de cama…y después se suicida. Dos mundos, dos realidades, dos maneras de vivir se estrellan en este drama poético de Víctor Vegas. Y todo pasa mientras amanece. La obra se mostró por primera vez el 24 de agosto de 2007, en la sala principal del Teatro San Martín de Caracas, con  David Villegas y William Escalante en los roles de Theo y Raúl. La producción corrió por cuenta del TSMC y Texto Teatro. La dirección estuvo a cargo de Gonzalo Cubero.

La venganza no realizada de Mátame

La quinta pieza teatral de Martín Hahn es un trío de  seres desesperados
Por supuesto que los dramaturgos criollos no pueden pagar la producción escénica de una sola de sus obras. Pero Martín Hahn (Barinas, 14 de septiembre de 1964) es la excepción. Ahorró, porque es un exitoso escritor de telenovelas, y ahora disfruta del estrujante espectáculo Mátame que Javier Vidal hizo, con los  diestros actores Gustavo Rodríguez, Julie Restifo y Luis Gerónimo Abreu, al cual presentan en el penthouse del BOD/Centro Cultural, con buen flujo de público.
Vimos y ponderamos el debut de Martin Hahn, aquel 15 de febrero de 1992 en el teatro Chacaíto, con su comedia policial Crimen pasional.  Al cabo de 21 años, completó  con Mátame, su primer quinteto de textos escenificados: Tres reinas, Rey de Oros y Hombre casado busca, donde hay personajes muy sexuales. Y tiene a la espera otras cinco temáticas y argumentaciones variopintas: Ángeles del mismo infierno, Desnudo como un santoAmarillo número cincoA rienda suelta Locos de amor,  el cual es nada menos  que un musical escrito con las   más exitosas canciones de Yordano. Es posible que prosiga ahorrando hasta lograr ver escenificada otra de sus piezas o consiga una empresario dispuesto a invertir en una o varias producciones. Mientras tanto, come mucho dulce de lechosa ante el placer de ver su Mátame en escena.
Mátame es un curioso melodrama de suspenso –la música es original de Adolfo Herrera- donde se  aborda, como tema único, la relación entre un padre, su mujer y el hijo, para conducir  al espectador por el angustioso sendero de la duda hasta descubrir quién es el asesino. Ahí, el alcohólico desahuciado Peter (Gustavo Rodríguez) ha urdido todo un siniestro plan para que su esposa (Julie Restifo)  o su vástago (Luis Gerónimo Abreu) lo asesinen. Él no se puede suicidar porque sus herederos perderían un millón de dólares del seguro de vida. El desenlace no es una novedad, sino lo que siempre ocurre en una familia donde hay mucho dinero por repartir, por lo que los más vivos son quienes siempre ganan.
Pero más allá del suspenso, que está bien hilvanado, la pieza tiene su moraleja: la venganza es un crimen más y ningún cristiano debe tomar justicia por su propia mano, aunque en la religión judía la Ley del Talión propone todo lo contrario.
La obra subraya las consecuencias de un matrimonio fracasado y el desesperado intento de Peter por obtener una compañía para su alcoholizada vejez,  para lo cual  se casa de nuevo  con una inmigrante colombiana, dama con pasado nada transparente, creándole múltiples problemas al hijo de su primera boda, quien a su vez quiere contratar a unos sicarios  que venguen la muerte de su hermana.
Más allá de la temática y la argumentación, el público podrá disfrutar de la pulcra puesta en escena, donde se utilizan dos espacios escénicos para incrementar el dramatismo que envuelve a ese terceto de alucinados personajes, y el juego de las creaciones actorales, especialmente de Gustavo Rodríguez, un  borracho que eriza la piel, la fina colombiana que materializa Julie Restifo y el cuasi paranoico hijo que consigue Luis Gerónimo Abreu.

¿Cuántos Máteme se viven cotidianamente en Venezuela? ¿Cuántos urden venganzas y hasta pagan sicarios? ¿Por qué hay tanto odio entre la población? ¡Son temas y argumentos para los escritores, pero Martin Hahn ya lo hizo y está muy satisfecho, y nosotros también!

sábado, noviembre 02, 2013

Rodolfo Santana Salas vive

Rofolfo Santana Salas se marchó en el mejor momento de su periplo intelectual pero su familia elegida no lo puede olvidar y menos ahora.
Rodolfo Santana Salas (Caracas,25.10.44/Guarenas, 21.10.12) fue un hombre útil que legó positivos aportes culturales. Hace un año hizo mutis por el foro. Dejó una transparente y pública saga de vida, cuyos familiares y amigos conocen; además de una vastísima obra teatral y aportes contundentes para el fenómeno cinematográfico nacional, como director artístico de no menos de 15 filmes y agudo guionista, los cuales fueron y pueden continuar siendo degustados por la comunidad venezolana e internacional. 
Para no olvidarlo y mantenerlo vivo en los escenarios, durante la crispada cotidianidad del pasado octubre, su familia elegida y Fundarte, además de Unearte, la Villa del Cine y el Celarg, organizaron un ciclo de conversatorios y principalmente una breve temporada con cuatro de sus piezas. Tal ciclo teatral, rotulado  Santana: un año en la eternidad, culminó con el drama de Orlando Núñez, obrero que tras 20 años de trabajo alienante en una fábrica comienza a padecer de alucinaciones y termina en las manipuladoras manos de una psicología, fue materializado por La empresa perdona un momento de locura,  en el Teatro Nacional el sábado 26 y domingo 27 de octubre. La crítica venezolana considera que es una obra maestra por su estructura, temática y argumentación, que incluso fue llevada al cine. Pero tan singular muestra comenzó con Mirando al tendido, poética reflexión sobre la vida y la muerte que usa como referencia una corrida de toros, preñada de caústico humor y de alusiones a las circunstancias extremas del hombre contemporáneo; Catarca Producciones la mostró el sábado 5 y el domingo 6 en el Teatro Nacional.  Después  irrumpió el esperpento Nunca entregues tu corazón a una muñeca sueca, la fábula de dos hermanos que sueñan con la felicidad posible en Suecia, en medio de una relación peligrosa y divertida con una muñeca tamaño natural,  y su  reiterado e intenso repudio hacia los bancos e instituciones financieras; la plasmó la Fundación Teatro San Martín el sábado 12 y domingo 13, también en el Teatro Nacional. Las experiencias de tres amigos (Miguel, Javier y Rudi), marginados de la sociedad y burlados por sus compañeros de clases y con hogares disfuncionales, fueron exhibidas por el grupo Séptimo piso en Una tarde poco fastidiosa, una de las últimas creaciones de Santana, en el Teatro Principal, los días 11 y 12. Cuatro visiones estéticas sobre nuestro país correctamente escenificadas.
Por supuesto que durante los años venideros y si la pasión que se lo ha evocado ahora no decae, otras obras de Santana saltaran al escenario y además abrirán cátedras en las universidades para ser analizada  exhaustivamente su literatura dramática, cuyas cifras superan el centenar, teniendo que el mismo autor reconoció que el cometía obricidio un ritual para desaparecer aquellas piezas que  no le satisfacían y volver a escribir otra superior a la liquidada. Él decía que “una obra de teatro es un ser vivo, un mundo probable con leyes específicas, que en oportunidades si no sabemos manejarlo como es ser vivo es capaz de consumirnos”.


Grandiosa Celebración

En La Caja de Fósforos se puede apreciar un notable cambio estético para el teatro venezolano.¿Quién apuesta por toda esa gente?
El teatro occidental vive en crisis desde su invención y con el venezolano también ocurre lo mismo, a pesar de sus  modestos 413 años, pero sus hacedores y el público, que lo hacen posible y lo festejan,  ahí están trabajando y celebrando, día a día, noche a noche, en contra de insensatas voces agoreras de algunos críticos que lo devoran y también de aquellos que lo cuestionan sin conocerlo o ponderarlo.
Y una prueba de ello es la reciente creación de una sala teatral para generaciones artísticas emergentes las cuales no consiguen donde presentarse porque hay escasez de escenarios, además de imperar una forma corrupta de manipulación de las programaciones en los espacios teatrales. Nos  referimos a La Caja de Fósforos, creada en el backstage de la Concha Acústica de Bello Monte, donde a lo largo de este crucial 2013 han presentado variopintos montajes con novedosas tendencias estéticas, como es el caso de Celebración, texto de Thomas Vinterberg, adaptado por David Eldridge y puesto en escena gracias a Diana Volpe, el cual exhiben  los viernes y sábados, 8:00 pm, y los domingos, 6:00 pm, hasta el 10 de noviembre.
Ahí, con un minimalismo que evoca al histórico montaje de Oficina No. 1 de Carlos Giménez (1992),  13 actores y un esquemático dispositivo escénico recrean el espacio y las acciones  que aplica la familia Hansen para la celebración de los 60 años del progenitor, Helge Hansen. Lúdico y ceremonial pretexto de la familia y sus amigos para reunirse en torno a la gran mesa del comedor, donde además todos vuelven a reencontrarse desde la muerte de Linda, una de las hijas de Helge, quien un año antes se suicidó. Confinados dentro de la casa familiar para la celebración del cumpleaños, los invitados quedan mudos y estupefactos, inicialmente,  al oír la revelación de un oscuro  y morboso secreto, que hace Christian, el gemelo de Linda.
La temática y la argumentación de Celebración no son nuevos en el mundo ni menos en el teatro .El abuso sexual en las familias por parte de sus miembros rectores ya fue representado por los  griegos y demás generaciones de autores. Quizás lo novedoso sea la manipulación de los afectos, la aberrante complicidad de los adultos y la inocencia de los  gemelos que fueron violados por su padre, quien  al final pide perdón…pero nadie lo acompaña en su nueva naciente soledad.
No es nada grata esta Celebración porque recuerda hasta donde los seres humanos podemos llegar sino controlamos las pulsiones, a pesar de los anatemas religiosos y legales imperantes. El abuso, de todo tipo, en el mundo familiar es la cuna de miles de enfermedades  mentales y  podría incluso explicar el deterioro de la familia como célula básica de la sociedad occidental, como tal.
Sórdida fabula
Los pulcros actores que dan correctísima y estrujante vida a esta historia son Djamil Jassir, Citllali Godoy, Gabriel Agüero, Elvis Chaveinte, Rossana Hernández, Nakary Bazán, Germán Manrique, Matilda Corral, Giovanny García, Julio Cesar Marcano,  Layla Vargas, Antonio Ruiz y Ángel Pájaro, quienes contaron con la asesoría vocal de Simona Chirinos, además de una   discreta escenografía de Rodolfo Agrella, el correcto vestuario de Edgar Gil, la profesional  iluminación de Gerónimo Reyes y la óptima  producción y dirección de Diana Volpe, quien asume otra vez ese rol, tras sus didácticas experiencias con Háblame como la lluvia y La enfermedad de la juventud.
Pero más allá de la temática y la argumentación, está el valioso hecho de la creativa representación, de la escenificación de tan sórdida fabula, lo cual es lograda de manera contundente por la directora Volpe y su equipo actoral, donde el mayor lucimiento lo tienen  los jóvenes  Gabriel Agüero, Elvis Chaveinte y  Rossana Hernández, además del impactante afrocolombiano Ángel Pájaro, el motivo racial que ayuda a desencadenar toda la melodramática tragedia a la venezolana, sazonada por temas musicales caribeños, cantados a capela,  como La conga de Ricardo Montaner, El juego de la vida  de Daniel  Santos y ¿Quién ha visto a un negro como yo? de Un solo pueblo… y el telón cae con Libiamo de La Traviata de Verdi.  Una deliciosa sopa musical que resume  generosamente las culturas que pululan en este país.
¿Quién copia a quién?
LA CAJA DE FÓSFOROS
Cuenta Diana Volpe que La Caja de Fósforos nace de una iniciativa de Orlando Arocha para buscar un espacio que le permitiera seguir con su trabajo  y a la vez darle oportunidades a los jóvenes creadores, algo que le preocupaba desde que tuvo que salir del Ateneo de Caracas. Junto a Ricardo Nortier  visitaron   varios lugares caraqueños, pero pronto se les hizo evidente que sin al apoyo de alguna institución pública o privada no iba a ser posible crear una sala de teatro no comercial. Orlando siempre pensó en un espacio pequeño, no tradicional, que se convirtiera en un centro de creatividad, experimentación y formación. El nombre La Caja de Fósforos refleja eso: espacio pequeño que enciende la mecha del arte y la creatividad. Desde el comienzo, un gran número de jóvenes y no tan jóvenes actores y teatreros en general se unieron con entusiasmo a esta iniciativa. La sala se montó gracias al trabajo de todos y al apoyo de la Alcaldía de Baruta. Entre todos, construyeron las tarimas, cosieron    telones, pintaron el piso, montaron la parrilla… todos trabajaron muy duro, pero con mucho entusiasmo y alegría. La alcaldía baruteña les confió el espacio que transformaron en sala. La dotación e instalación de los equipos de aire acondicionado y de iluminación y sonido son el resultado del esfuerzo conjunto entre la alcaldía, Hebu Teatro, Teatro del Contrajuego  y  donantes privados. La respuesta entusiasta de tantos teatreros les confirma lo que pensaban: hacen faltas salas que no tengan que verse obligadas a montar obras “comerciales” para sobrevivir, salas que permitan la experimentación y fomenten la creatividad en un ambiente de compañerismo y apoyo colectivo.
 El  público  ha respondido de manera contundente, siguiéndolos de manera fiel desde el primer montaje. Inauguraron con Macbeth que agotó entradas desde el inicio. Siguieron  Saverio el cruel, producción de Deux Ex Machina, y el Piquete, fiesta que reunió a 10 nuevos dramaturgos nacionales y más de 40 actores y directores. Continuaron Agreste (hermoso espectáculo creado por Orlando Arocha) y ahora Celebración. También abrieron un horario infantil con El día que le cambió la vida al Sr. Odio  de La Bacante  y Mi amiguito Frankenstein del Circuito de Arte Cenica. La sala tiene una capacidad de 70 puestos y han agotado casi todas las noches. “Llevo más de 30 años en la escena y no pienso parar. Ahora estoy explorando la dirección, tengo mucho que aprender todavía y eso emociona. Muchos jóvenes actores y actrices han tomado talleres conmigo, aunque no diría que yo los forme…se hace camino al andar…”, reitera la maestra Volpe.