jueves, junio 07, 2018

DIVERSIÓN Y REFLEXIÓN¿Conspiración contra viejos y viejas?

Teatro y muñecos en escena por una pareja de viejos

La vejez es antesala de la muerte por razones biológicas. Pero por excesos sentimentales o porque no hay suficientes actores mayores no se le utiliza en Caracas con mayor frecuencia temática en sus espectáculos teatrales, pero en esta Tierra de Gracia, donde todo cambia cada 24 horas, y no es un chiste, ya asoman dos o tres montajes, al parecer por el reflejo del espectáculo español o la cartelera de Buenos Aires. ¿O será que nuestros teatreros descubrieron o asumieron que cada día que pasa también marchan hacia la senectud?
Hemos escrito, y lo reiteramos ahora, que la vejez es un inevitable proceso individual que se vive en contextos y en sociabilidades determinadas. No es lo mismo ser anciano que anciana, no es lo mismo tener recursos económicos o no tenerlos, tener o no tener acceso a la cultura. Estas y otras variables conceptuales dibujan una vejez distinta que depende de muchos factores diferentes, tal como  Simone de Beauvoir, lo plantea en su libro La Vejez (1970), donde parte de una visión concreta de la vejez: el problema de la marginación que padecen los ancianos como un elemento de discriminación que hay que superar, porque es injusto que las personas mayores resulten arrinconadas, silenciadas, al imponerse el criterio que rige la vida moderna: el de la productividad, que atrapa y hace infelices tanto a jóvenes como a ancianos.
Simone De Beauvoir al escribir sobre la vejez lo hace para romper “la conspiración del silencio” y criticar a la sociedad de consumo que trata a los ancianos como parias, quienes al no tener fuerza económica, acaban por no tener derechos, y ni siquiera se les reconoce la capacidad de tener sentimientos. En ellos el amor, los celos parecen odiosos o ridículos, la sexualidad repugnante, la violencia irrisoria. Deben dar ejemplo de todas las virtudes. Ante todo se les exige serenidad; se afirma que la poseen lo cual autoriza a desinteresarse de su desventura. Esta percepción es un fracaso de toda la cultura. Que durante los 15 o 20 últimos años de su vida un hombre no sea más que un desecho es prueba del fracaso de nuestra civilización”.  
NOTICIAS DESTACADAS
Y lo reiteramos ahora porque los viejos  y las viejas  de Venezuela han sido noticias destacadas en los medios informativos nacionales e internacionales, no  solo porque salieron a la calle para exigir pacíficamente  el respeto y el cumplimiento de sus derechos y sus beneficios, sino porque el teatrero José Jesús González, como antes lo hizo Gerardo Blanco, han realizado, o preparan, sus artísticos tributos a la ancianidad, que también es para los recuerdos y a la esencia de la vida misma, al escribir y producir la comedia  Par de viejos, estrenada y aplaudida durante el pasado VIIFITCs2018, y Noche de Guardia, a mostrarse desde el 15 de junio en el Espacio Plural del Trasnocho Cultural; pero antes, Blanco  en el mismo escenario plasmó su texto Nos vemos el miércoles, donde de manera jocosa revela  la historia de tres mujeres mayores, quienes viven, o esperan sus mutis, en un ancianato y se reúnen cada miércoles para tomar el té y sumergirse en esos recuerdos que diariamente se les repiten, hasta que no puedan más.
DOS VIEJOS EN ANCIANATO
Par de viejos, que después se presentó en la sala La Viga, del Centro Cultural Chacao, cuenta con los primeros comediantes José Francisco Silva y Magalys Álvarez. Es una estrujante comedia dramática sobre una singular pareja de artistas de avanzada edad, Gabriel, viejo actor retirado especialista en Shakespeare, y Antigua, una titiritera-marionetera. Ambos cómplices en el arte y en la vida, se congregan en el generoso espacio de su dormitorio en un asilo para ancianos,  y usando sus discapacidades, sus pesares y aciertos, sumados a sus amores y miedos, con sus recuerdos y desencuentros; se reúnen para rememorar glorias pasadas y así evadir su cruda realidad. Festejan, como pretexto, durante una noche de Navidad, perdida en las brumas de sus recuerdos, y esperan la llegada del unigénito, un caballero que ahora es el gobernador de la comarca, quien puede llegar o dejarlos esperando, cual si fuesen personajes ionescanos.
González considera que su pulcro y bien escrito espectáculo Par de viejos no es más que un homenaje al adulto mayor, seres olvidados “especiales y queridos que nos dieron tantos en sus años de productividad; es una revisión al pasado, mí homenaje a Shakespeare y a la hermandad en la cual creo y práctico”. 
MICROBIOGRAFIA 
González lleva 25 años en el teatro. Se inició en la Escuela de Arte Dramático de Maracay con maestros como Roció Rovira, Alejando Bastidas y Mariozzy Carmona, entre otros. Decidió venirse a Caracas y aquí avanzó en su formación en la Escuela de Artes de la UCV, con maestros como Isaac Chocrón, Xiomara Moreno, Ugo Ulive, Leonardo Azpárren, Orlando Rodríguez. Simultáneamente egresó de la Escuela Juana Sujo, donde encontró el apoyo de maestros como Gilberto Pinto, José Gabriel Núñez, Esteban Herrera, Orlando Rodríguez entre otros y esa etapa finalizó con el Séptimo Taller de Formación Artística del grupo THEJA de la mano de José Simón Escalona, Rosalio Hinojosa, Javier Vidal y Angélica Escalona. Grandes experiencias que marcaron su formación para llegar a lo que hoy en día es su mayor logro: consolidar su agrupación Teatro del Encuentro, que este año celebrará sus dos décadas en la escena nacional.
 Desde los 17 años me ha cautivado tanto la dirección como la dramaturgia y me siento muy a gusto en ambas posiciones. Me apasiona crear, soy muy inquieto, mi amor eterno es el teatro, aunque me nutro siempre del cine, la música y las artes plásticas. Un director y un dramaturgo deberían ser unos apasionados del conocimiento”. 
González considera que “el teatro no escapa de la realidad de mi país; vivimos en una cuerda tensa y así habitamos en las artes escénicas, muchas veces desprotegidos, sin políticas culturales. Hace muchos años no disfrutamos de unos verdaderos subsidios de cooperación cultural. El precio de las producciones es incalculable y ninguna agrupación actualmente tiene para costear dignamente su realización. Pero seguimos luchando, creando; los que aún apostamos a un mejor país; aquí hay mucho talento, muchos creadores con ganas de mostrar. La dignificación depende de nosotros, de unirnos como gremio y hacer respetar nuestros derechos como creadores  y hacedores de sueños,   deberían de  darle espacio a agrupaciones que honren la creación y la investigación, no solo el teatro ligero, tenemos que ser serios a la hora de asumir nuestra profesión, el teatro es un hecho social, que de uno u otra forma debería transformar al espectador al salir de cada función  y actualmente  en nuestro país es  uno de los pocos medios para decir verdades”.
PIEZAS RARAS
 Después de ver Par de viejos y compararla con Nos vemos el miércoles debemos reconocer son piezas raras para el contexto teatral venezolano, donde esos argumentos centrados en la vejez no se tocan sino como para hacer torpes chiste. Pero que resulta que ahí se propones unas reflexiones sobre el abandono voluntario o involuntario a que se someten  a los ancianos  y además se propone una revisión sobre la esencia misma de la amistad como uno de los vínculos más hermosos que podemos cultivar, un soporte para la  vida, y la cual en la vejez cobra una importancia capital. ¡Ya los griegos lo escribieron y nos legaron sus piezas!
El espectáculo Par de viejos, que no supera los 70 minutos, es una exhibición de técnicas actorales por parte de los dos veteranos comediantes que ahí se presentan. Hay humor de principio a fin, pero también hay un no-sé-qué que obliga a reflexionar o aceptar de inmediato, ya que la unica forma de no llegar a viejo es morirse antes y eso no es precisamente lo que se desea, porque el ser humano  se auto engaña  con una eternidad que no existe ni existirá por ahora. Ver un actor viejo encarnando o a un atormentado personaje viejo es conmovedor a grado extremo, además de que exige de unas técnicas y unos dominios histriónicos respetables, como nos sucedió con José Francisco Silva y Magalys Álvarez. Verlos y aplaudirlos con sumo placer, es preguntarnos: ¿y para dónde vamos? De verdad que la respuesta se rechaza tácitamente…pero se admite al salir a buscar el vehículo y haber perdido, momentáneamente, su ubicación.
Recordamos que “en la gerontología social se afirma que la presencia de los mayores en manifestaciones artísticas, como el teatro, es una manera de remover pensamientos, recuerdos y sentimientos. Revivir a través del teatro, hechos y vivencias cercanas a nosotros y a nuestros ascendentes es equiparable, en muchas ocasiones, a ordena y sacarle el polvo al baúl de nuestros recuerdos”.

No hay comentarios.: