martes, julio 31, 2007

Secretos y verdades del Tnjv

El Teatro Nacional Juvenil de Venezuela (Tnjv) nació en un viejo sofá de cuero marrón de mi apartamento en Parque Central. Ahí se sentaron Carlos Giménez y Aníbal Grunn y proyectaron utilizar las artes escénicas como herramientas para formar a necesarios ciudadanos-comediantes, a principios de los años 90. Copiando al Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles, del maestro José Antonio Abreu, pretendían instalar 24 módulos regionales para apuntalar las nuevas generaciones. El proyecto rodó y rodó, pero en el camino se interpuso la muerte del líder (1993) y lo que ocurrió es la triste historia de la comarca: varios aprendices de brujo defenestraron aquello, se esfumaron los dineros conseguidos y en estos momentos la responsabilidad del Tnjv reposa en manos de Héctor Becerra y Luis Rendón.
En todo ese trecho recorrido durante los últimos 17 años ha mostrado aceptables espectáculos y lanzado una cuantificable generación que reclama a gritos su espacio donde exhibirse, pero está clausurado y en el sótano 1 de la misteriosamente incendiada Torre Este de Parque Central.
Recordamos la saga de ese proyecto de ciudadanía y teatro que lucha para no desaparecer definitivamente, porque vimos su espectáculo El secreto de la luna, del dramaturgo Julio César Beltzer, escenificado precisamente por Aníbal Grunn, en la sala Rajatabla, y con las plausibles actuaciones de Marcos Alcalá, Jorge Cogollo, Christian Martínez e Irabé Seguías, entre otros.
Lamentablemente, esta reaparición del Tnjv no resultó exitosa. Hay demasiado “ruido” entre la obra y la puesta en escena. La pieza combina la ficción de los hombres lobos y la dura realidad de las conductas sexuales en una sociedad campesina. Es otra joyita del realismo mágico pero la amputaron y no se explica sola. Necesita una pulcra versión.
Como es obvio, el espectáculo no “cuaja”, deja numerosos interrogantes al espectador y eso es fatal porque el teatro no se transmite con programas de mano ni notas de prensa. Es un “dulce” para directores que usan composiciones escénicas con imágenes, sombras chinescas, juegos físicos y mucho humo, pero no logra transmitir suficiente información sobre lo que pasa con aquel chico-chica de 15 años y su juego con cuchillos para ser lo que es y no lo que los otros quieren que sea.
El decano de los críticos teatrales de Argentina, Ernesto Schoo, escribió en la revista Noticias, del 2000, con respecto al estreno de El secreto de la Luna, de su compatriota Julio César Beltzer, que en todas las familias hay problemas, pero en ésta, la que plasmó en su obra los tiene en grado superlativo. “Nomás comenzar y el padre, irascible, mata a un caballo díscolo y luego se suicida (su fantasma seguirá hostigando a los demás, en una sobrevida muy corpórea, como que le exige al actor deambular completamente desnudo todo el tiempo). La madre, al parecer con varios pasados a cuestas, todavía amamanta a uno de sus hijos adolescentes y amaga tener relaciones sexuales con el mayor. La viejísima abuela anda por ahí, mascullando conjuros y maldiciones. Y el menor ha sido criado, desde que nació, como mujer: lo llaman Thelma, lo visten con polleras y ejerce su encanto andrógino sobre sus contemporáneos de ambos sexos”.
“El eje de esta enigmática -y muy bella- obra de Beltzer (ganadora de varias distinciones, entre ellas, la de ser representada en el Cervantes) es el mito del lobizón, con fuerte subrayado de su componente sexual. Para evitar que el séptimo hijo varón salga en las noches de luna llena a destripar a transeúntes incautos, la familia ha recurrido a ese engaño, con vistas a un desenlace cruento, un sacrificio ritual cuya índole no conviene revelar aquí, pero que opondrá, según la teoría freudiana, a Eros y Thanatos, el impulso vital contra la pulsión de muerte”.
El crítico advierte que no puede deducir que El secreto de la Luna sea una pieza hermética, ni para iniciados. “Al contrario: aunque con zonas de oscuridad, donde reside el misterio poético que envuelve a todos los mitos, en su propuesta hay mucho de costumbrismo y hasta -como lo señala el autor en el programa de mano- de herencia del radioteatro provinciano de 40 años atrás”.
Por supuesto que en el desangelado montaje venezolano no hay desnudos masculinos, ni tampoco se aprecia lo que sí vieron en Argentina, pero en la versión escénica criolla si hay unos cuantos senos al aire, pero ni así aquello comunica y eso es fatal en el teatro que es el primer invento comunicacional del hombre, cuando lo que se dice acompaña al gesto o este apuntala la palabra. Revisarse y pensar mucho más, es lo que debe hacer este director, que tiene talento a borbotones pero carece de tiempo para madurar sus creaciones, especialmente cuando aborda trabajos con la ansiosa muchachada del Tnjv.
El Tnjv sigue en la fila de los proyectos para consolidarse y el teatro necesita resultados positivos.

lunes, julio 30, 2007

Otra trágica historia de amor en América Latina

La teatrera Iraida Tapias exhibe, en su hoja de vida, sendos títulos profesionales otorgados por la Universidad Central de Venezuela: socióloga y antropóloga. Tan complejo tránsito por el claustro la marcó, pero ya antes su ánima se había incendiado con las artes escénicas, pues su mamá, la actriz Ligia Tapias, la terminó de criar en los escenarios donde trabajaba, bien bajo la égida de Juana Sujo, Horacio Peterson o Alberto de Paz. Ahora, mientras sobrevive escribiendo libretos o guiones para Radio Caracas Televisión y además continúa siendo teatrera por vocación y oficio, declara que a partir del próximo viernes, 3 de agosto, presentará en el Teatro Trasnocho su espectáculo Los elegidos, una extraordinaria historia sobre el amor y las vicisitudes del poder, escrito y dirigido por ella, en una pulcra producción donde participan Rebeca Alemán, Rafael Romero, Caridad Canelón, Roberto Moll, William Goite y Ezequiel Stremiz.
Iraida, a quien conocimos precisamente en la UCV, cuenta que la escritura y el montaje de Los elegidos no es más que un pretexto para mostrarle al público que acuda al Centro Cultural Trasnocho, calificado como el Ateneo de Caracas del siglo XXI, una relectura sobre las realidades del poder en América Latina y sus nefastas consecuencias para los habitantes de una nación cuando los arbitrarios gobernantes tambien se dedican a pontificar sobre la moral y la conducta íntima de sus ciudadanos o subordinados.
AMOR Y PODER
Los elegidos
es una historia real que, aunque aconteció hace casi dos siglos, mantiene una inquietante y hasta preocupante vigencia. Iraida, que además es una lectora al día con las auténticas novedades literarias, se leyó el libro Camila O´Gorman, de la escritora y periodista Marta Merkin, y se dedicó a investigar sobre tan trágico personaje hasta que obtuvo un guión teatral capaz de resumir, en no menos de 80 minutos la saga de esa mujer y su amante, el sacerdote Ladislao Gutiérrez, a quienes ejecutaron el 18 de agosto de 1848, durante el régimen del tiránico general Juan Manuel de Rosas (1793-1877), siniestro gobernante argentino.
Puntualiza que el tema trágico de los amores de Camila y el cura Ladislao fue llevado al cine en dos oportunidades: en 1909 se estrenó la película Camila O´Gorman, dirigida por Mario Gallo, con Blanca Podestá en el papel protagónico, y Maria Luisa Bembgerg, hacia 1984, mostró Camila, la cual fue nominada al Oscar como la mejor película extranjera.
Iraida reitera que no ha escrito Los elegidos para mostrar la historia plana de unos amores “prohibidos”, sino que utiliza ese “absurdo cuento” para enseñarle a los venezolanos lo que puede ocurrir en una sociedad dominada por un régimen tiránico, que tras dividir a su pueblo con una absurda guerra llega a convertirse en el paradigma de la crueldad y la incapacidad para gobernar y hacer feliz a una nación. Recuenta que el general Rosas fue el mandatario argentino más contradictorio, el más controvertido y el que más ha registrado polémicas y el que siempre será un personaje muy ambiguo, no muy difícil de definir, pues su lema, era: “El que no está conmigo, está contra mí". Un presidente que suprimió la libertad de prensa y se adueñó de ella.
En ese contexto social donde Rosas era el alfa y la omega de los argentinos, Iraida siendo fiel a la historia, y a su propio trabajo bibliográfico, materializa a la distinguida muchacha de origen irlandés Camila O´Gorman (Buenos Aires, 1828 –18 de agosto de 1848), nieta de la célebre Madame Pericón, quien se enamora del sacerdote de su parroquia, el tucumano Ladislao Gutiérrez, y huyen el 12 de diciembre de 1847 para refugiarse en la provincia de Corrientes, pero son capturados y devueltos a Buenos Aires donde son juzgados y condenados por el propio Rosas por haberse atrevido a irrespetar los votos de castidad de un cura y poner en tela de juicio la moral de la sociedad. Fueron fusilados sumariamente, a pesar que ella estaba encinta de ocho meses.
Había que dar el ejemplo e impedir el desmadre de la moral, pensaron el tirano y sus seguidores. Nunca se imaginaron, porque creyeron que eran capaces de congelar la historia y el desarrollo de las naciones, que Camila O´Gorman y Ladislao Gutiérrez se convertirían en la pareja romántica más emblemática del pasado latinoamericano.
PRECURSORES
Por supuesto que todo el elenco venezolano está conmovido ante la historia de Camila y Ladislao, “la pareja argentina que se atrevió con su ardorosa pasión a transgredir las bases cotidianas de un Buenos Aires sumido en el terror constante por su tiránico gobierno e iniciar el disfrute de un romance clandestino, pues apostaron al amor más valiente y peligrosamente prohibido”, comenta Caridad Canelón.
Iraida explica que su pasión por la historia de Camila y Ladislao fue estimulada por la actriz Rebeca Alemán, quien también se leyó el libro de Marta Merkin, y entre la dos parieron el proyecto de su teatralizaciòn, el cual ha sido financiado por Water People Theater Company y Catherina Cardozo.Los elegidos se exhibirán los viernes y sábados a la 8:00 pm., y los domingos a la 6:00 pm

domingo, julio 29, 2007

Oswaldo Vigas no se jubila

¿Lo suyo es genético? ¿De un médico y una descendiente del pintor Arturo Michelena no podía nacer otro tipo de venezolano? Estudió medicina y se graduó en la UCV (1952), pero tras de un breve ejercicio de la profesión, aquí en Caracas y en París, se entregó de lleno a las artes plásticas, oficio que comenzó, oficialmente, en 1942, al ganar un premio en un salón de ilustraciones para poemas, en el Ateneo, de Valencia, ciudad donde nació el 4 de agosto de 1926.
Por temática y estilo, algunos críticos, hace unos 40 años, lo calificaron como “el Picasso venezolano”, pero ese juicio no perduró y nadie lo repite. Nunca le gustó tal comparación porque pretendían así quitarle valor o interés a su obra. “Yo soy el venezolano Oswaldo Vigas, más nada. Era una forma de crítica destructiva por parte de unos enemigos gratuitos que yo tenía, porque todos se han ido muriendo. Esa es la historia que va limpiando, la gente se va yendo”.
Este artista, en óptimo proceso de recuperación tras una delicada dolencia cardiaca, no se molesta por la crítica y comenta que su lema era y es, porque no piensa jubilarse, “que hablen de mí aunque sea para bien, como lo decía Camilo José Cela, porque cuando hablan mal es mejor. Ningún comentario bueno es bueno para el artista. Si dicen cosas malas es mejor”.
Y sus palabras están apuntaladas en hechos cuantificables: numerosos premios y reconocimientos, además de críticas que lo exaltan dentro y fuera de Venezuela, especialmente en Francia, y una abundante producción dada a conocer a lo largo de 102 exposiciones individuales, la primera fue en su Valencia natal en 1943, y perdió la cuenta de las muestras colectivas. Lamenta no haber catalogado toda su producción de pinturas y esculturas. Hay gran cantidad de cuadros que no sabe dónde están, porque hace 30 años no se preocupa tanto de seguirle la pista a sus obras. Ahora sí sabe a donde va cada cuadro.
Entre lo que pintó en 1942 y lo que hizo durante esta semana existe una inevitable relación, aunque hay momentos en que dio “un pasito al lado, pero siempre me he mantenido en mi línea central y esta ha sido la figuración, ni naturalista ni realista, pero sí fantástica. Además no hago dos obras iguales”.
Admite que logró todo lo que tuvo oportunidad de hacer, pero en ocasiones no pudo hacer todo como quería. Considera que muchos artistas han vivido saltando, buscando estilo, tecnica o tema para ver cual pegan. “Por esa ansiedad de pegar algo, dan muchos saltos y si están haciendo algo lo dejan para hacer otra cosa, para luego volverlo a dejar”.
Nunca tuvo alumnos por su mal carácter. Le ha sido difícil soportar o aceptar la estupidez y la ignorancia. Eso sí, dio conferencias y habló mucho, pero nunca tuvo alumnos, ni se consideró como un pintor que pudiera dar clases, “aunque uno puede enseñar sin una formación académica, además siempre rechacé la academia. Ni aquí ni en Francia hice academia. Nunca mi pintura fue académica, ni siquiera en los comienzos. Siempre fui contra la academia”.
Ha pintado siempre, incluso desde su lecho de enfermo, como también en aviones, en trenes, en autobuses y hasta en restaurantes. Tiene centenares de bocetos sobre manteles, servilletas y hasta en boletos del Metro. No ha despreciado nada ni tampoco perdido el tiempo, pero sí ha sacado decenas de obras de esos primeros dibujos.
Sus obras las produce con la mano derecha y no desde la inteligencia. “Tiene su propia lógica y uno debe aceptarla. Si trato de dirigirla mucho entonces neutralizo la inspiración. Hay que dejar que trabaje sola y después lo que hago es eliminar cosas. Claro que cuando se tiene más de cinco décadas haciendo cosas así, esto es automático. No se necesita pensar y quien piensa en eso es un pintor académico y yo no lo soy. La mano trabaja sola y en compañía del ojo que ve lo que hace la mano y la mente escoge lo que va a quedar. Lo demás se elimina”.
Se casó con Janine Castes y procrearon a Lorenzo (1967), cineasta que destaca por su originalidad.
Víctimas
Reconoce que es uno de los pintores más falsificados y por eso tiene un deposito con docenas de obras “chimbas”. Las ha detectado “porque sus propietarios vienen a mí para ver si los saco de dudas”. Pero lo que hace es “retenerlas” y en ocasiones a los “dueños inocentes” les regala un “grabadito”. Incluso ha utilizado los lienzos de unas falsificaciones para crear cuadros auténticos sobre ellas. “Me da mucha lastima porque es gente seria y malgastan su dinero. Aquí en mi estudio he visto llorar a la gente por el engaño y ante la pena que les brota por toda esa desagradable situación, ante mí”. Cree que los copistas o falsificadores lo hacen por pura codicia y, como se dice, “la codicia rompe el saco. Hay gente que pinta muy mal y de pronto me copian para engañar a la gente que no sabe o cree en las personas que se los ofertan o hacen de intermediarios. Sé que hay muchas personas con cuadros falsos, pero aún no me han visitado. Creen que cuando yo no esté podrán venderlos, pero se equivocan, pues tengo un ayudante, el colombiano Iván Marrugo, que en el futuro podrá autenticar muchas de mis obras, porque ha presenciado mi trabajo, ha estado a mi lado y sabe muy bien como pinto yo”.



sábado, julio 28, 2007

Muriò el antifacista George Tabori

Imposible haberlo conocido personalmente pero en marzo, de este año, vimos en Bogotá su pieza Mi lucha, montada por un entusiasta grupo de teatreros colombianos, encabezados por Hernando Parra Rojas. Nos referimos a George Tabori, a quien, según el diario La Nación, de Buenos Aires, no lo agradaba para nada la denominación de director. "No soy un director. A mí me gusta organizar, organizar juegos", solía decir cuando se le hablaba empleando la palabra "director", recordó la agencia DPA. "Eso suena demasiado a gobernar. Y eso no me gusta", decía.
Este artista, uno de los directores y autores teatrales alemanes más famosos de todos los tiempos, falleciò el pasado lunes 23 de julio , en Berlín, a los 93 años. Había nacido en Budapest el 24 de mayo de 1914 y su nombre húngaro era György. Ya sólo veía imágenes borrosas y tenía problemas motrices. A pesar de todo, irradiaba entusiasmo y vitalidad. En su devenir teatral, vivió y trabajó en los teatros de 17 países, siempre produciendo al tope, a un ritmo endiablado. "Veo el mundo con los ojos de un niño y siempre descubro cosas nuevas", solía decir. Escribió más de 50 obras, a las que se suman cuatro novelas, así como innumerables cuentos y obras para radioteatro. Entre sus piezas teatrales destacan: Mi madre coraje (1979), Whiteman y Cararroja (1980), Jubileo (1983), Los caníbales (1986), Mein Kampf, farsa (1987) y Las variaciones Goldberg (1991).
El padre de Tabori, un periodista, fue asesinado en un campo de concentración nazi, por lo que no fue nada raro que el fascismo fuera uno de los temas dominantes de su quehacer intelectual. Tabori rompió con el tabú del Holocausto en los escenarios teatrales y para él los elementos llanto y risa iban siempre tomados de la mano. Su origen judío le permitía incluso hacer bromas sobre el tema sin que nadie se lo tomara a mal, como lo hizo en su obra Mein Kampf (Mi lucha ), una comedia de humor negro, estrenada en Viena, en 1987,donde denunciaba los confusos orígenes de Adolfo Hitler , el tirano aquel que en nombre de un equivocado nacionalismo alemán incendió a Europa.
Luego de pasar gran parte de su juventud en Budapest, emigró a los 18 años a Alemania, para comenzar como aprendiz de botones en el famoso Hotel Adlon, de Berlín. En 1936, emigró a Londres y fue corresponsal extranjero en los Balcanes. Trabajó para la BBC y para el servicio secreto británico, y en 1945 se hizo ciudadano de ese país. En 1947 viajó a Hollywood, donde trabajó con Alfred Hitchcok como guionista y se dedicó a traducir al inglés obras de Bertolt Brecht.
En la década de los setenta regresa a Europa y funda el Bremer Theaterlabor, donde desarrolla una tarea como hombre de teatro integro. Desde Berlín. donde puso en escena Los caníbales, en el Teatro Schiller, trabajó en toda la región de habla alemana europea, también en el denominado Laboratorio Teatral de Bremen, luego en Munich, Colonia y Bochum.
Luego de décadas en Viena, Bochum, Munich y Bremen, Tabori se instalò en la històrica capital alemana para trabajar como director en el Berliner Ensemble. En mayo de 2004, todo el mundo teatral acudió a Berlín para rendirle homenaje al cumplir 90 años. "No hacía falta todo esto", dijo. Su última puesta en escena fue Bendita comida, en mayo pasado, considerado por muchos una especie de "canto de cisne" del gran Tabori.
Las obras de Tabori están marcadas por un humor fino y amargo, se adentra en el pasado buscando el presente y lo contempla con claridad. En 1992 obtuvo el prestigioso premio Georg Buchner. Tabori combatiente contra el nazismo, fugitivo del maccartismo, espía admirador de Brecht y divulgador de su teatro, amigo de Chaplin, de Hitchcock, de Marilyn Monroe y otras celebridades, era una referencia esencial del teatro europeo.

La Celestina 2007 de José Simón Escalona

José Simón Escalona (Ciudad Bolívar, 14 de mayo de 1954) ha demostrado sobre la escena que La Celestina o La tragicomedia de Calixto y Melibea, tal como la escribió Fernando de Rojas (España, 1470-1541) hace 508 años, sí tiene total vigencia en estos tiempos bolivarianos, especialmente por la adaptación del lenguaje y la reestructuración de su texto, además de la minimalista puesta en escena.
La Celestina originalmente es un retrato impactante de una sociedad en transición, de la Edad Media al Renacimiento, con el oscurantismo y la decadencia que generó esa Edad Media y el inicio de la revolución renacentista. Y eso lo extrapola Escalona para estos tiempos gracias a su versión “social”, donde acentuó la crisis de la burguesía y el feroz enfrentamiento entre pobres y nuevos ricos, mientras el erotismo original es aplastado por el conflicto social, al tiempo que los pobres buscan mañas para burlar a los ricos. El monólogo final de Melibea, antes de morir, lo resume todo: “Yo dejé al mundo sin amor, yo deje al mundo sin juventud”.
Por supuesto que Escalona no sufrió una hernia de sus meninges para darle esa contemporaneidad al texto y a lo que ahí se encierra, pues el mismo Miguel de Cervantes Saavedra acotó que La Celestina es un “libro, en mi entender divino si encubriera más lo humano”. Todo eso lo interpreta el ensayista alemán Ernesto Volkening al insistir en que esa obra cautiva a los modernos de tal manera que deben tener la impresión de estar conversando con sus propios contemporáneos; “tanto así que les parecerá inconcebible que una pieza de acentos tan extrañamente familiares haya sido escrita antes de 1500, poco después de la caída de Granada y del descubrimiento de America. En efecto, nada encubre la tragicomedia de Calixto y Melibea; todo lo contrario, muestra al hombre en la purpúrea magnificencia de sus pecados y de cuanto le es propio: la codicia, la astucia, la servidumbre y la grandeza, el poder, la fragilidad y el abismo del corazón”.
También hay que precisar que tres versiones escénicas de La Celestina fueron presentadas en Caracas durante los últimos 38 años. Las dos primeras las hizo Carlos Giménez 1946-1993) y la última es la adaptación y puesta en escena adelantada por Escalona con su agrupación Theja, la cual hace temporada en el Teatro Alberto de Paz y Mateos.
Giménez hizo énfasis en aquellos montajes —exhibidos en los setenta y ochenta—, en el erotismo de los jóvenes y sus problemas para amarse, por lo cual la puta vieja o Celestina hace de las suyas para unirlos, invocando incluso al diablo; además usó para su segunda puesta en escena al excelente actor Alexander Milic como Celestina. Mientras que Escalona, recurrió también al travestismo del siniestro personaje (encarnado por Juan Carlos Gardié) y remarcó así el confuso ambiente social donde se desenvuelven los amantes, que es el desencadenante del trágico final.
Escalona, en los festejos de sus 40 años de vida artística con esta “celestinada”, logró un estremecedor, minimalista, depurado y creativo espectáculo, apuntalado en una monumental puerta de hierro (su peso está por los mil kilos) la cual funge además de balcón para los enamorados y protege o tapa al burdel de la puta vieja o a la morada de la apasionada Melibea o al palacete de Calixto. Y a esto se agregan las acertadas actuaciones de Juan Carlos Gardié, Nacarid Escalona, Nacho Huett, Emerson Rondón, Maigualida Escalona, Eben Renán, Raquel Yánez, Rafael Ortiz y Kellyns Herrera. ¡Sorpresa!
Esta versión de La Celestina le permite a Escalona el más sencillo y el más creativo de todos los montajes que ha realizado en cuatro décadas. Desechó las maquinas, los desnudos y la parafernalia escénica para mostrar una caja negra donde la puerta de hierro es el ingreso al averno de la lujuria o a los hogares de los amantes o la guarida de la puta vieja que desencadena la tragedia. Todo eso servido por un elenco vestido eclécticamente y muy al estilo siglo XXI.

jueves, julio 26, 2007

Bolívar, Santander y Páez reviven en teatro

Ya las facetas vitales, intelectuales e histórico-políticas de los malogrados poetas José Asunción Silva y Federico García Lorca fueron rescatadas, respectivamente, por el diplomático Enrique Vargas Ramírez en las tragedias teatrales Muerte en la Candelaria y Destino del Unicornio; pero ahora este escritor entrega su reciente obra dramática, Memoria de la Gran Convención, la cual no es otra cosa que el deceso de Colombia, al plasmar los graves aspectos históricos e ideológicos que llevaron al fracaso de esa unión política que a su vez significó “la muerte” de Bolívar en 1828,como él mismo héroe lo dice: ”Todo, Manuela, todo lo grande que intenté quedó reducido a cenizas. ¡Qué amargo es el vino de la gloria que se pudre!” (Pag. 288).
Memoria de la Gran Convención, que lleva como subtitulo “Vivencias de la relación Bolívar-Santander”, es una publicación del Grupo Editorial Norma, con 288 páginas, además de una exquisita selección de fotografías sobre piezas pictóricas sobre el tema independentista, será “bautizada” el martes 31 de julio, a las siete de la noche, en los salones de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), en Altamira.
Enrique Vargas Ramírez (Cúcuta, 21 de diciembre de 1926), quien fuera embajador de Colombia ante Venezuela, entre los años 2004 y 2006, explica que su pieza comprende el periodo trascurrido desde la Convocatoria del Congreso Anfictiónico, en diciembre de 1824, hasta el final de la Convención de Ocaña, en junio de 1826.Su trama se centra en los hechos, los ideales, el pensamiento y el juego y deseos de los protagonistas por excelencia de este drama: Bolívar y Santander, ya que fueron ellos los que influyeron con mayor intensidad –para bien o para mal- en la fundación y la permanencia de la República unitaria que nació en el Congreso de Angostura. También figuran en la pieza: Páez, Sucre, Pedro Briceño Méndez, José Rafael Revenga, Florencio O`Leary, Manuelita Sáenz y algunos próceres y villanos.
Enfatiza el escritor -reconocido ingeniero y político liberal- que en su obra se refleja asimismo la lucha política por la creación de las instituciones republicanas en la América meridional para sustituir al régimen colonial, la iniciación de los partidos políticos y la lucha por el poder, además de la presencia señera de Santander, la propuesta napoleónica y posterior rebelión militar de Páez, y toda una serie de sucesos que lesionaron la unidad de Colombia y la frustración de Bolívar por su fracaso.
Vargas Ramírez explica que no escribió teatro para leer, sino para ser montado. ”Escribí Memoria de la Convención para que ser representado y confío en que más tarde que temprano se pueda llevar a escena. He tenido ofertas para escenificarlo, pero no vale la pena mencionar mayores detalles por ahora, pero indudablemente quiero verlo representado y para eso se editó aquí. Es una especie de regalo para los venezolanos por el momento histórico que viven. Creo que aquí tiene mucho atractivo. Se trata de un drama cuya memoria histórica ha pugnado, desde siempre, por convertirse en expresión verbal para uso y difusión de la sociedad, expresión de la que el teatro es el medio por excelencia”.
-¿Por qué se perdió Colombia?
-Las causas son infinitas, pero la verdad es que hubo una falta de avenencia entre Bolívar y Santander. Santander se opuso a la constitución boliviana de una manera radical. En el fondo tambien se opuso al Congreso Anfictiónico y nunca consideró que era una buena idea el que Bolívar buscara el protectorado de Inglaterra, proyecto en el cual el Libertador se había especializado y había avanzado mucho. Son cosas de tipo ideológico y probablemente de tipo práctico que tenían uno y otro. No hubo manera en que se pudiera convenir en un momento en algunas de esas cosas, una o dos o las que fueran.
-¿Santander era partidario de pedir el apoyo estadounidense?
-Hasta cierto punto sentía más simpatía hacia Estados Unidos que hacia Inglaterra. Inglaterra era y es una monarquía y de alguna manera para él era inconcebible que se pudiera tomar un modelo inglés o que pudieran nuestros países tomar por ese rumbo. De manera ahí hubo un primer encontrón o choque. Y en muchas otras cosas no convinieron ideológicamente.
--¿Qué pasó con Páez?
-Páez tenía un proyecto que se lo planteó al Libertador y que Santander motejó “monarcómano”. Entre Páez y Santander existía una vieja disputa que había comenzado en la guerra de los llanos y que se dio por mucho tiempo; entre los dos había una pelea casada: indudablemente los dos nunca pensaron de la misma manera y eran temperamentos completamente opuestos.
- A menos de 200 años de ese fracaso, estudian en las cancillerías latinoamericanas planes de integración. ¿Qué significa todo eso?
-Es que Bolívar era genial, indudablemente tuvo una concepción grandiosa de toda una unión americana. Él siempre luchó por eso en una u otra forma, a su manera, on su ideología, y dentro de sus circunstancias. Entonces ese ideal bolivariano de la unión entre los países sobrevivió y hoy en dia se afirma y se debe afirmar mucho más. Esa fue una idea genial o fundamental, esa idea pervivió, y esa idea todavía es una de las cosas por las cuales luchamos en nuestros países, por unirnos, por estar en bloques que verdaderamente van más allá de las propias nacionalidades. Y se han dado una serie de proyectos de integración. La que más está cerca del sueño bolivariano es la Comunidad Andina de Naciones, porque era lo que él tenia más a mano y lo que pensó en hacer en un momento dado, que era la unión entre Colombia (Venezuela, Colombia y Ecuador) con Bolivia y Perú. Eso es lo que práctica y geográficamente es la CAN. De manera que esa idea, aunque se perdiera en ese momento, revivió y creo que es fundamental y creo que eso perdurará y se harán más estrechas.
-¿Y el Mercosur y el Alba?
-El Mercosur es una realización de un conjunto de naciones muy importantes. Tienen planes que son muy importantes, tienen recursos, tienen relaciones con el mundo que son realmente fundamentales para salir hacia delante. Yo creo que el Mercosur es una gran realización de América y que con el futuro debe buscarse la integración de los dos bloques que por ahora aparecen visibles, como la Comunidad Andina de Naciones y el Mercorsur. Yo creo que eso se va logrando a medida que se limen las asperezas y a medida que los países comprendan más una ideal total o final. El Alba, que es un proyecto del presidente Hugo Chávez, todavía no ha tomado forma. Pero la verdad es que las tres son interesantes, pero deben buscar una serie de afinidades, una serie de alianzas, una serie de proyectos, una serie de ideas y desarrollos económicos que hagan la grandeza de estos países.




domingo, julio 22, 2007

Lange,diseñador de la cultura venezolana

El diseño gráfico, proveniente de la larga noche del Paleolítico, tiene una característica o peculiaridad que el arte no posee. Debe comunicar contenidos, mientras que el artista pinta por una necesidad interior y porque necesita expresar su punto de vista a través de lo que hace.
Así piensa y lo ha demostrado, durante las últimas cinco décadas, un criollo cuya línea paterna desembarcó de Alemania y aquí se unió a la familia de Arturo Michelena, en el siglo XIX, mientras su abuelo materno vino a caballo desde la región andina con la revolución del general Cipriano Castro. Es el diseñador gráfico John Lange Sayago, nacido el 7 de abril de 1930 en una casona de la esquina de Palmita, en la parroquia Santa Teresa. Se transformó en el diseñador gráfico cultural más importante de Venezuela y eso lo pudieron comprobar los incrédulos, que aún quedan, cuando visitaron su monumental exposición antológica en los espacios de la Sala Trasnocho Arte Contacto (TAC), en el Centro Comercial Paseo Las Mercedes.
Para esa muestra John Lange. Reseña de una estética personal fueron seleccionados 334 objetos o íconos –guardaron otro centenar, porque no había más espacio- que puntualizaron su descollar en tres complejas áreas: la producción editorial (libros, catálogos afiches y otros especimenes brotados de las imprentas), la creación escenográfica (centrada en los espectáculos de El Nuevo Grupo) y la labor museográfica (Centro Cultural Consolidado, Museo de Arte Contemporáneo y TAC).
Cuando comenzó -tras abortar sus estudios de arquitectura y después de una década de dominar las técnicas del grabado y la serigrafía, como lo reveló en varias exposiciones- ya existían los diseñadores Nedo y Gerd Leufert, pero a él lo influyó, definitivamente, el italiano Bruno Munari (Milán, 1907-1998), el mismo que en el ocaso de su vida manifestara su preocupación porque el diseño gráfico comenzara en el principio de las cosas, es decir, en la guardería.
Desechó la posibilidad de convertirse en artista del grabado, porque su labor como diseñador lo absorbía y además se metió en los mundos del teatro y la danza, y la museografía. “A uno lo hacen las circunstancias, como fue conocer a Isaac Chocrón y Román Chalbaud y participar así en la fundación de El Nuevo Grupo”, el más sabio y positivo proyecto teatral venezolano del siglo XX. “Cuando comenzamos teníamos siete personas en el patio de butacas y fue progresivamente subiendo. Y de ahí el éxito que tiene el teatro de hoy en dia”.
Cree que lo más importante cuando se trabaja es sentirse satisfecho con lo que se hace, porque si el trabajo significa un sacrificio es el acabose. Hizo, hasta ahora, unos 180 o más libros de arte, 23 museografías, unas 20 escenografías teatrales teatro, una enorme cantidad de portadas, porque participó en la apertura de Monte Ávila y con Alirio Palacios crearon las portadas de las distintas colecciones.
Todo su trabajo tiene una referencia hacia lo cultural, aunque pudo hacer publicidad comercial y de seguro que le habría ido muy bien, pero eso nunca le interesó, porque le pareció que lo que se hacía era engañar a la gente y eso le molestaba. Renunció a todo lo publicitario y se orientó a lo artístico, teniendo la suerte de haber encontrado personas como Francisco de Juan, Hans Neumann, Simón Alberto Consalvi, etcétera. Tuvo el privilegio de relacionarse con una serie de personajes que de alguna manera lo estimularon, lo animaron. Tiene una serie de notas que tomó y de reflexiones que escribió, porque fue docente durante muchos años. ¿Podrá ser su biblia del diseño?
Esta satisfecho plenamente de lo hecho y no se arrepiente. Descarta por ahora el retiro. Sigue trabajando, aunque no como hace diez años, pero, como decía el maestro Soto: “El impulso va mermando con los años, pero sigo activo”.
La crítica Marta Traba afirmó que el estilo John Lange se caracteriza porque cada diseño es un caso único, donde cada contenido es reducido a una estructura estética.
Sentencia
Es modesto y por eso cree que si no ha dejado una escuela, sí ha formado un grupo de personas cercanas a él, que de alguna manera reflejan su manera de sentir el diseño, o sea que tenga contenido y función social. Hay un grupo, con Pedro Mancilla a la cabeza, Guillermo Salas, Rubén Bresan y otros muchachos y muchachas que han seguido lo que les enseñó. Todos continuaron por ahí y aunque cada uno tiene su propio estilo, conservan algo de esa influencia que el maestro les acentuó.Insiste en que el diseño tiene esencialmente la tarea de transmitir contenidos a través de un afiche, de un catálogo, de un libro, de un empaque; por intermedio de cualquier medio impreso, porque su idea final o su razón de existencia es revelar de la manera más clara posible todos lo que encierra. Debe comunicar y en la medida que lo hace de la manera más diáfana posible, cumple su razón de existencia o para lo cual fue creado. Un afiche de Miro contiene la exposición de Miro, porque el que lo ve y lee el texto se entera de todo. ”Si no lo consigues se ha fracaso en el diseño”, es su sentencia


miércoles, julio 18, 2007

70 años con Cabrujas

José Ignacio, hijo de José Ramón y Matilde Lofiego de Cabrujas, fue feliz. Y lo decimos ahora, tal como lo enseña Sófocles por intermedio del corifeo de su Edipo Rey, ya que no se debe considerar feliz a un humano hasta que éste haya traspasado el umbral de la muerte sin desventura alguna.
José Ignacio, parido en Caracas el 17 de julio de 1937 y fallecido en Porlamar el 21 de octubre de 1995, era un venezolano feliz. Amó intensamente, se casó dos veces y procreó sendos hijos con Democracia López e Isabel Palacios, pero sólo Diego lo sobrevive. Participó en la fundación del mayor invento teatral del siglo XX: El Nuevo Grupo, y en la mágica aventura que convirtió a un rancho sindical en espacio teatral paradisíaco, donde mostró inolvidables espectáculos, además de su última pieza sobre un deportista devorado por el salvaje neocapitalismo. Y, por si fuese poco, escribió 15 textos teatrales, dignos de ser escenificados de nuevo, además de redactar mil y tantos argumentos sobre pasiones insólitas, intrigas y situaciones memorables para alimentar ese maravilloso invento latinoamericano que son las telenovelas, cuando las mismas no son prostituídas por los dueños de los medios audiovisuales. Y se convirtió en el Cicerón caraqueño, gracias a sus columnas periodísticas, donde advertía la buena ruta o el desatino de la patria. Fue, pues, un hombre feliz, a pesar que un brujo le advirtió que por cábala su fecha de nacimiento anunciaba una inesperada falla de su apasionado corazón cualquier día, tal como ocurrió. Hasta el último minuto amó a su país y su gente, como siempre lo había demostrado. ¡Fue un hombre feliz!
Y para estos 70 años de Cabrujas, que habría festejado con mucha ópera y abundantes viandas, además de unas cuantas sátiras sobre los criollos sobrevivientes de ese siglo XXI, sus amigos le inventaron un libro, modesto por sus páginas, únicamente 54, pero grandioso porque ahí seis atrevidos compatriotas, además de la prologuista Yoyiana Ahumada, lo analizaron en todas sus facetas como intelectual, suscitando una sana envidia para que los lectores rebusquen sus obras y textos y los degusten, para así disfrutar muchas cosas que ellos redescubrieron.
Yoyiana explica que la publicación Cabrujas: ese ángel terrible se hizo porque José Ignacio es una de las inteligencias contemporáneas más completas en Venezuela, por su compromiso con el país y “su capacidad de preguntarse qué somos como proyecto y como resultado de una historia; por ser un extraordinario dramaturgo que convierte al teatro en el mejor espejo de las sombras colectivas de la sociedad venezolana”.
Puntualiza que no exagera, “porque en un país con una memoria tan ingrata es una fiesta que nos sigamos acordando y necesitando de una mente que nos dejó huérfanos hace 12 años. Además, sobre él apenas existen los libros Cabrujerías de Francisco Rojas Pozo, Catia tres voces de Milagros Socorro; un par de tesis de grado, y, que yo sepa la de magíster literae que es la mía: Venezuela la obra inconclusa de José Ignacio Cabrujas”, además de los textos críticos del profesor Leonardo Azparren Giménez.
Los análisis compilados en ese libro apuntan a destacar las claves presentes en toda su obra: la historia como lección no aprendida, en un ciclo donde el futuro es resultado de los errores del pasado; el cuento contado desde el personaje de la sombra, no el de la gran historia; un manejo de la compasión frente a sus criaturas (artículos de opinión; teatro y telenovela); un tejido que convirtió a su mirada en una sociología de los sentidos; una articulación operática de sus discursos (arias, tríos, solos) y el manejo de las piezas escriturales como partituras; una presencia del enmascaramiento y la teatralidad como mirada del arte y la vida; y el humor como recurso estético y filosófico para contar su macrorelato que es Venezuela.
Yoyiana recuerda que es imposible copiar a Cabrujas, “era producto de sus circunstancias, pero sí puede ser emulado, como ocurre con los libretistas de televisión que enseñó o con los dramaturgos hijos de su influencia como Elio Palencia y el propio Ibsen Martínez. “Es irrepetible, como lo somos todos, pero es posible que se produzca mayor interés en seguir escudriñando en su obra, para entender las claves de cómo leer este país”.
—¿Podemos sobrevivir sin Cabrujas?
—Hay hombres que luchan un día y son buenos, pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles. Brecht, dijo eso y para mí se equivocó; somos efímeros y prescindibles. Pero hay inteligencias que uno extraña: Uslar Pietri, Cabrujas, Nuño, Elizabeth Schön. Cabrujas, como dijo Pilar Romero, nos acompañaba a entender nuestra cuesta abajo en la rodada.
Obras teatrales
Ahora será un reto para los que mantienen viva la historia de Cabrujas llevar a escena algunos de estos 15 textos:
Los insurgentes (1956). Juan Francisco de León (1959). El extraño viaje de Simón el Malo (1961). Triángulo, junto con Román Chalbaud e Isaac Chocrón (1962). En nombre del rey (1963). Días de poder (1964). Fiésole (1968). Profundo (1971). La soberbia milagrosa del general Pío Fernández, en la obra colectiva Los siete pecados capitales (1974). Acto cultural (1976). El día que me quieras (1978). Una noche oriental (1982). El americano ilustrado (1986). Autorretrato de artista con barba y pumpá (1990). Sony (1995).

martes, julio 17, 2007

Comparseros de César Rengifo y Miguel Issa

Amargo pasado histórico, arrollador presente e incierto futuro de la extracción petrolera fueron temas predilectos para César Rengifo (Caracas, 1915-1980), inolvidable pintor y dramaturgo. Aquel comunista se granjeó enemistades, pero nunca se amilanó y hasta sus últimas horas escribió teatro (dejó no menos de 40 piezas) y vitalizó centenas de lienzos. Siempre hizo gala de estilos plásticos y literarios verdaderamente poéticos que denunciaban la realidad social, porque para él una estética que no reivindicara al pueblo carecía de función y contenido. Preocupado por la irracional explotación del crudo y la maligna conducta de las transnacionales y las displicentes conductas de los gobiernos de turno, realizó a lo largo de su vida una singular “trilogía del petróleo”, piezas que al ser puestas en escena pudo rescribirlas para analizar y cuestionar con precisión la expoliación de esa riqueza y sus graves consecuencias sociales. ¡Nadie le hizo caso y él tenía sobrada razón!
A 27 años de su deceso, el país no ha cambiado como el buen César hubiese querido verlo y es por eso que el artista Miguel Issa (45 años) lo ha redescubierto y además utilizado para crear, con su terceto sobre “la mierda del diablo” y su valiosa obra plástica, el hermoso y estremecedor espectáculo Los comparseros, mágico pretexto destinado a profesionalizar 15 actores y actrices, además de técnicos, del Instituto Universitario de Teatro (Iudet).
¿Qué hizo el director? Superó lo que le habíamos visto anteriormente y otra vez más creó al obtener un montaje híbrido y bien equilibrado entre drama, poesía y danza. Todo un delicado evento de danzateatro donde se palparon buena parte de los sentimientos de los personajes pictóricos y teatrales del ausente ahora presente. Todo un carrusel de policromas estampas o viñetas como sólo César podía haber pergeñado o plasmado en ese negro cajón de la escena, adornado con sillas de madera y telones que reproducían iconos claves de su plástica, mientras los personajes lucían nostálgicos, emotivos o abandonados en función de los textos o los poemas de esa gran fiesta popular, con burriquita incluida. Todo eso en 65 minutos y utilizando fragmentos de El vendaval amarillo (1954), El raudal de los hombre cansados (1965) y Las torres y el viento (1970), y además los poemas La extraña lluvia y Música de un amor, sustancia de un recuerdo (1978).
Ganaron esos teatreros y sus familias, además el público disfrutó con una lectura más contemporánea de esa mínima parte del legado de Rengifo. Esa noche en la sala Anna Julia Rojas, la viuda Ángela Carrillo lucía exultante al degustar lo obtenido con retazos de esa herencia, que cuida con tanto celo, y por eso bendijo a Adriana Devia, Alyeska Gil, Alexander Rivera, César Betancourt, Darío Soto, Guillermo Londoño, Javier De Vita, Katherine Pimentel, Khalil Gómez, Leiry Orozco, Luis Enrique Torres, Mérida Becerra, Moisés Berroterán, Regina González e Ysandra González, actores profesionales con prestigio en ascenso, especialmente los que trabajan con Dairo Piñeres en el grupo Séptimo Piso, además del “técnico y asistente” Carlos Chacón.
Hay, por supuesto, un futuro que ya es presente y eso es gracias a todos los que hacen posible al Iudet, que ahora dirige el economista y dramaturgo José Gabriel Núñez, modélica institución que ha sobrevivido en situaciones difíciles y que por lo tanto merece un local más cónsono con su labor hacedora de patria y para preservar a sus educandos y educadores. ¡Bravo!

El drama familiar del transexual Dayana

Nació en el cuerpo de un hombre y siempre soñó con ser toda una mujer física y legalmente. Ahora, gracias a la habilidad de cirujanos y psicólogos, está apunto de lograrlo. Pero la felicidad de esa dama de quirófano no es completa y requiere del apoyo de su familia sanguínea. Eso y mucho más se podrá ponderar en el espectáculo teatral La quinta de Dayana, el cual será exhibido desde el próximo 19 de julio en la sala de conciertos del Ateneo de Caracas.
TRANSGÉNERO TEATRAL
La quinta de Dayana
, de Elio Palencia (Maracay, 1963) producción del grupo Bagazos, dirigida por Gerardo Blanco López, se atreve a tocar temas serios disfrazados con absurdo, sarcasmo y humor. Una pieza que propone evaluar la idiosincrasia criolla y asumir riesgos, que habla de intolerancia y aceptación, y además confronta con diversas posiciones en la vida, entre otras, la realidad del transgénero dentro del seno familiar. Es protagonizado por Elaiza Gil (que encarna al transexual Dayana) y está acompañada por Marisol Matheus, Francis Romero y Adrián Delgado, Mabe Hernández, José Medina, Cipriano Castro, Natalia Hoyos, Geira González y Lucía Ruiz.
En pleno corazón de la costa venezolana se desarrolla esta saga sobre una disfuncional y numerosa familia criolla, a la cual pertenece Dayana, quien decidió residenciarse en Canadá para hacer realidad su sueño de vida: someterse a un largo y complejo proceso de transgénero y así ser física y legalmente una mujer. Para concretar su ideal, se ve obligada a hacer algo que nunca antes hizo: pedir un favor a su familia que vive en una casa quinta, la cual ella con mucho esfuerzo compró, dando la inicial y pagándola mes a mes durante 15 años.
DRAMATURGUIA
Elia Palencia revela que La quinta de Dayana salió de su recurrente interés por autocuestionarse acerca de nuestros mapas como venezolanos, la memoria, la posibilidad de evolucionar y lo crueles que podemos llegar a ser con el que es diferente. “En lo anecdótico, me inspiró una inmigrante vestida de joropera y banda de Miss Venezuela en la Parada Gay de Montreal, hace unos años. Y lo hice porque, como siempre, quisecompartir preguntas desde el teatro, un espacio posible para lo que no existe y puede ser. Y también para sacar a la luz la diversidad que somos. Las minorías son parte de nuestra sociedad, la enriquecen y deben ser respetadas”.
Y como vivimos en medio de un complejo proceso político, del cual nadie puede estar exento, Palencia aclara que escribió esta pieza porque en todo lo que hacemos subyacen posturas vitales y, dentro de ellas, la política. Pero aclaró que, en este caso, el tema es la injusticia dentro del ámbito familiar. “La condición de transexual de la protagonista es un tema colateral, que detona y complejiza lo que me propuse plantear”.
Insiste en que una sociedad de progreso, que aspira a la felicidad de todos sus habitantes, es tan fundamental la libertad como la justicia. “Los cambios desde el ámbito jurídico que están ocurriendo en México y Colombia, por ejemplo, así como al ver la caraqueña marcha gay de este año, algo que no ocurría hace dos décadas, me hace ser optimista respecto a Venezuela. La conciencia de las minorías, su participación y beligerancia va generando cambios para que el colectivo crezca”.
Elio, con no menos de una docena de textos teatrales, la mayor parte escenificados, defiende los avances sociales y políticos del movimiento GTBL en Europa y parte de América, y comenta que todos han luchado por logros como el matrimonio y, según entienda, continúan con otros pendientes como la adopción, así como con el seguimiento a las reivindicaciones obtenidas. Las leyes son fundamentales, pero luego viene la aplicación en la convivencia, donde aún hay mucho por hacer”.
Reconoce que sigue intentando ser coherente con sus necesidades expresivas más esenciales como dramaturgo y en especial con su imaginario, donde está el modo de ser de los habitantes de este país, de donde suelen brotar sus personajes. Este año, además de ser editado por la editorial El Perro y la Rana, le estrenarán un par de textos y acaba e presentar una pieza breve en el Teatro San Martín dentro de un ambicioso proyecto sobre la figura del padre en el continente.
El autor de La quinta de Dayana, que se gana la vida escribiendo una telenovela de Venevisión, reitera que el tema del dinero suele levantar ronchas hasta en las mejores familias, y la del transexual Dayana no es de las mejores, pero tampoco es la excepción. “El caso es que justo cuando van a arreglar cuentas salen a flote los verdaderos sentimientos e resentimiento, egoísmo, intolerancia, y desprecio, o apoyo y solidaridad eterna de cada miembro. Dayana deberá confrontar a una familia quebrada y elegir entre dos alternativas de vida excluyentes e imperfectas ambas”.
Este es un montaje rebosante de humor y picardía que pretende mostrar al público una historia sobre la tolerancia, la confrontación de diversas posiciones en la vida y la realidad del transgénero, su crítica y ese dejo de machismo que provoca este tema en la sociedad actual.

domingo, julio 15, 2007

Levy Rossell imbatible

Aún no lo puede creer. Constató que su ópera prima tiene total vigencia, al verla dirigida por Marcos Meza Pineda y con la firme actuación del grupo Atea en el Teatro Bellas Artes de Maracaibo, el pasado 25 de junio. Ahora espera que una empresa productora de espectáculos la presente ante los caraqueños, 41 años después de su debut en el Ateneo. Su Vimazoluleka, viento de primavera que azotó a la sociedad de los años 60, retorna con sus viñetas sobre una época convulsa de Venezuela, donde la nada y el porqué de esa nada era la unidad. Pura antropología urbana y no una pieza cualquiera. Fue la primera respuesta criolla al cambio radical del teatro que se dio en el mundo durante las décadas de los 60 y los 70 del pasado siglo.
Levy Rossell Daal (Coro, 23 de abril de 1945) inventó el fonema "vimazoluleka", utilizando las dos primeras palabras de los nombres de sus íntimos compañeros de estudio del Liceo Aplicación. Quería exaltar esa amistad y bautizar su obra, compuesta de dos actos o 16 escenas, nueve canciones y tres situaciones de puesta en escena. Esos amigos desaparecieron cuando hizo 39 funciones en el Ateneo (1966), pasó al auditorio de Ingeniería y finalmente alcanzó seis semanas en la Aula Magna de la UCV. ¿Por qué? Nunca recibió respuesta. Viajó a Nueva York y allá también la escenificó durante cinco meses. En 1968 regresó para escribir y montar -lleva 16 piezas más, desde entonces- y además educar con las artes escénicas a miles de compatriotas, tarea que lo hace feliz, imbatible e indomable.
Durante los años 60 y 70 era algo más que la gran esperanza blanca del teatro. Pero desde entonces no le ha sido fácil la vida. No se dejó manipular ni comprar, rechazó roscas y cofradías y se blindó con sus ideas y su culto exacerbado de lo criollo. Tenía y mantiene conceptos personales que no negocia, algo raro en esta variopinta compraventa en que se ha transformado no sólo la cultura venezolana. No hay que olvidar que a pesar de muchos contratiempos pudo regentar una sala en el sótano 1 de Parque Central, construida bajo sus indicaciones por el Centro Simón Bolívar; pero durante el gobierno del presidente Jaime Lusinchi la entregó porque no pudo cancelar el condominio. ¡Regresaría de otra manera!
Se refugió en La Guaira para trabajar con las comunidades más pobres, pero el deslave de 1999 lo sacó y lo aventó hacia Caracas y otras poblaciones para ganarse al diario yantar. Siete años después, otra generación de actores y productores, en un acto paradójico que sólo se da en el mundo de las artes, lo homenajeó y colocó su nombre a ese mismo espacio donde trabajó intensamente en épocas pretéritas. Aceptó hacer un intenso taller de lectura dramatizada con sus 17 obras. Fue su segundo debut, porque todos, hasta sus eternos rivales, le volvieron a mirar y desde entonces es novedad hasta para los medios de comunicación. ¡La vida te da sorpresas!
A raíz de esa avasalladora experiencia en la ahora sala "Levy Rossell" de Parque Central, el joven Alfredo Corona asumió la tarea de editar las 17 obras leídas, ahora sí corregidas por su autor. Adicionalmente tendrán un compendio o ficha del trabajo del artista y además se les anexará la tesis La cultura es la madre, cosa en la cual él sigue creyendo que es la herramienta fundamental para cualquier transformación social, entendiendo como cultura todo lo productivo, lo positivo, lo que es bueno para el ser humano. ¿No hay otro como él?
Nunca se propuso ser un niño mimado de Caracas, como lo llamó Rubén Monasterios, ni tampoco un niño genio, ya que a los 21 años entró en guerra frontal contra esa gente que suponía que su ascenso era programado. Sí hubo un momento en que se puso a revisar para qué servia todo lo que había hecho en los años 60 y 70, porque en los 80 fue empleado público y lo hizo como para detener su carrera, que arrancó a los 13 años como alfabetizador. Jamás ha perseguido el éxito y su única cuenta o deuda es con Dios. ¡Alabado sea!
CAJA DE TRUCOS
Se considera un actor frustrado porque nunca consiguió quien lo dirigiera, aunque fue alumno de Nicolás Curiel, Alberto Castillo Arráez, César Rengifo, Eduardo Fernández Salomón y Joe Chaiquin, entre otros. Ahora, mientras espera, explica que su Vimazoluleka, híbrido de teatro y música, escrita cuando tenía 16 años, intenta ser una caja de trucos donde hay oculta una idea total y universalista. Llena de innumerables pequeños momentos que transcurren vertiginosamente y son los que le dan su propia personalidad. Debe ser entendida como marco de referencias que permite una rica interpretación. Los personajes líderes de la acción son máscaras grotescas que esconden el dolor de ser ellos en una existencia alienada y solitaria, tratando de interceptar a los otros en su incomunicación. Son uno y mil al mismo tiempo, sumergidos en un aburrimiento agobiante que los obliga a hacer contacto y divertirse, burlándose de quienes viven tal situación, con mentiras fabulosas para crear una gran caricatura que escapa de la realidad para evitar así la confrontación.



jueves, julio 12, 2007

Ofertas cruciales para el teatro criollo

No siempre los artistas comprobados han servido para labores gerenciales, pero Carlos Arroyo (42 años) es una excepción, pues en Guanare es el motor del movimiento teatral y lo ha demostrado así durante las últimas décadas. Es por eso que el Ministerio del Poder Popular para la Cultura lo designó para un cargo que requiere habilidades administrativas y depurados conocimientos estéticos.
Él acepto, no porque necesitara de ese puesto, sino porque las circunstancias así se lo exigen, además consultó con la almohada, sus amigos y allegados y por es que ahora se dedica a "reconstituir y conformar un tejido social que permita el diálogo con todos los sectores del teatro venezolano, desde la secretaria de Teatro y Circo del Instituto de Artes Escénicas y Musicales (IAEM)".
Arroyo, que además de gerente es director y actor, subrayó que “los distintos laboratorios que conforman la plataforma del IAEM han mantenido una intensa actividad, en el área de formación, convenios, eventos, internacionales y de investigación que el sector teatral conoce. Cabe destacar las conversaciones o mesas de diálogos sostenidas con un amplio sector representado por UNETEATRO, sobre temas de interés para el desarrollo y futuro del Teatro Nacional. Indudablemente se han hecho cosas y mucho falta por hacer”.
-¿Qué planes o políticas prepara desde la secretaría?
-Nuestro primer plan quinquenal lleva como nombre Sistema Popular para el Teatro Nacional 2007-2012, entendiendo lo popular, como el máximo de la excelencia y participación ciudadana. El nuevo paradigma cultural necesita nuevas instituciones culturales y por ende artístico-teatrales.
Anota que la política de nuevo tipo es el resultado de la relación dialéctica, práctica-teoría-práctica. “Por lo tanto nuestra praxis nos indica la necesidad de: Sistematizar la promoción y difusión teatral en los 335 municipios de nuestro país. Sumarnos en lo colectivo al desarrollo de una infraestructura teatral posible para que nuestros ciudadanos y ciudadanas puedan en las comunidades acceder y participar del hecho teatral. Sistematizar el intercambio y cooperación de los distintos grupos teatrales y de circo a nivel parroquial, municipal, regional, nacional e internacional. Impulsar acciones sistemáticas de defensa del patrimonio teatral viviente porque ningún ciudadano, ni ebrio ni dormido, puede permitir que en nuestra República Bolivariana, nuestros creadores que han entregado toda su vida al desarrollo socio cultural, no estén asistidos. Apoyar las gestiones que desarrolla el movimiento cultural para la consecución de una Ley Orgánica de Cultura, a la par que facilitaremos al movimiento teatral nacional los recursos posibles para estudiar y elaborar el anteproyecto de Ley de Teatro, en consenso y al servicio de las mayorías nacionales y populares, para ser presentado al poder legislativo. El tema de la formación integral requiere un estudio profundo, ponderado y a la vez enérgico en este nuevo paradigma de cara al siglo XXI. El IAEM, a través de su laboratorio de formación y construcción de saberes, ha emprendido iniciativas. Puedo adelantar que el estudio y el consenso de las políticas sobre este tema son prioritarios para nuestra secretaría y más adelante podemos retomar el tema y hacerlo publico".
Agregó que insistirá con el estimulo, la promoción y el fortalecimiento del desarrollo de una dramaturgia nacional que contribuya a la reflexión sobre las grandes interrogantes del hombre contemporáneo y ocupe espacio merecido dentro de la dramaturgia universal. “Insistiremos en desarrollar y fortalecer a los nuevos espectadores, además de ganar más espacios de reflexión en la vía pública para el teatro y el circo. Se impulsarán los espectáculos de teatro, circo y títeres para niños y jóvenes. Se estimulará del teatro histórico, pues quien conoce su pasado camina en el presente con paso firme, ético y seguro hacia el futuro”.
Precisa que es necesario estimular “la crítica teatral y desde su secretaria se elaborarán políticas específicas para los investigadores y críticos teatrales que mediante su labor fortalecen al movimiento teatral nacional y son fuentes para la historia de nuestro teatro”.
Insistió en que impulsará el desarrollo técnico y artístico del teatro y el Circo. “Seguiremos aportando para que los 27 millones de venezolanos tengan acceso a los bienes y servicio culturales y en tal sentido sería conveniente reflexionar sobre el proyecto Escuela de Espectadores”. Impulsaremos las mesas de diálogo y de participación de los convenios de cooperación 2008 con el sector teatral y de circo venezolano”.
-¿Cómo va a plantear las relaciones con los hacedores?
-Hay que destacar dos tipos de relaciones con los hombres y mujeres del teatro. Una es el impacto global del IAEM, entendiéndolo como una plataforma integral que abarca gran parte de los elementos técnicos que requiere el teatro venezolano para desarrollarse. Y desde esta secretaria nos disponemos a realizar tres líneas programáticas estipuladas para el año 2007. Estas van desde políticas de estimulo a los artistas, creaciones de centros de activación en todo el territorio nacional y de una red nacional de trabajadores del teatro y circo, haciendo hincapié, en la municipalización y democratización para el acceso de las comunidades a los bienes y servicios culturales del país. Es obvio que en lo cotidiano agilizaremos y simplificaremos las muchas solicitudes administrativas. Todo esto es parte del dialogo permanente y la interacción entre la comunidad, los artistas y el Estado.
Reiteró que impulsará jornadas de diálogo con el sector teatral y de circo y con las redes comunitarias para “así fortalecer nuestros vínculos, y hacer un diagnostico-participativo, la enunciación de políticas, su planificación, evaluación y contraloría”.
-¿Que hará con respecto a las agrupaciones artísticas de la comunidad, grupos emergentes y egresados del IUDET?
-De alguna manera, el qué hacer está implícito en las políticas enunciadas anteriormente. El primer vocablo es diagnóstico rápido y eficiente, cualitativo y cuantitativo de las fortalezas y debilidades de nuestras agrupaciones artísticas-comunitarias. Las redes de teatro comunitarias, que funcionan de hecho, tendremos que apoyarlas y de ser posible contribuir, sin chalecos de fuerzas a su sistematización. Los que muchos llaman grupos emergentes y comunitarios es en la mayoría de los casos el teatro que tendremos consolidado en pocos años. Si cuidamos y protegemos lo que crece, el devenir estará asegurado. Estimular y desarrollar a estos grupos, que el pueblo tenga acceso al disfrute del goce estético y a la construcción de la conciencia con espectáculos de optima calidad artística, es la política de la plataforma IAEM.
“Los egresados del IUDET son jóvenes profesionales llenos de esperanzas en quienes el Estado, la sociedad y la familia han hecho una inmensa inversión. Son seres humanos importantes para la construcción de la nueva república. El diseño profesional de nuevo tipo que queremos edificar tendrá a éstas personas contribuyendo en la vanguardia de su organización y propuestas creadoras”.
Este es el desafío que estamos aceptando, nuestra aspiración es que la prudencia, el estudio, la eficiencia y la bondad sirvan de guía en nuestras decisiones, para que “el teatro sea escuela de hombres” y este contribuya a la sociedad, la solidaridad, la sensibilidad, la razón y la vida”.
-¿Qué pasará con el Festival de Teatro de Occidente y la Compañía Regional de Teatro de Portuguesa, los cuales hasta ahora usted comandaba?
-El Festival se realizará del 8 al 18 de noviembre, en un circuito de siete estados, con más de 70 producciones artísticas, en un abanico que abarca los distintos géneros del teatro. En esta edición, Aníbal Grunn se encargará de la dirección artística y la dirección general es de Jesús Plaza. Está bastante armadou organizado y esperemos que estos 25 años que arriba este festival sea motivo de celebración, estimulo, impulso e integración. La Compañía esta disfrutando de ese éxito dirigido por el maestro Alberto Ravara: El circulo de tiza, el cual mostraremos en septiembre en esta ciudad, y continuará con sus planes 2007. La dirección general de la Compañía Regional de Teatro de Portuguesa esta a cargo de Elvis Collado.

Teatro colombiano en Caracas

Si en Venezuela no hay mucha pasión para escenificar a los autores nativos, por razones que obviamos recontar aquí, no se puede pedir que se representen a los dramaturgos colombianos. Sin embargo la escena caraqueña ha dado una sorpresa al mostrar un texto de un destacado escritor del vecino país.
Pero antes hay que destacar, una vez más, que la Casa del Artista prosigue con su positiva política de abrir sus espacios escénicos a las agrupaciones que no tienen acceso a las otras salas, bien sea porque carecen de recursos económicos, figuran en “listas negras” o no practican conspicuos “patrones estéticos”, por lo que les cierran las puertas. Esas trabas imperan en varias instituciones que controlan los espacios teatrales y son perversas rémoras de épocas no superadas; generan frustraciones porque no hay alternativas para que los nuevos grupos o los que carecen de “palancas” puedan exhibir sus creaciones, que pueden ser aportes estéticos o simples experimentos fallidos. Todavía en el país no existe una política teatral destinada a facilitarles el camino hacia la prueba de fuego a todos aquellos que recién comienzan o que no han tenido nunca oportunidad de subirse a un escenario y convocar una mínima audiencia.
En resumen, la Casa del Artista es uno de los espacios alternativos más frecuentados y donde hay posibilidad de ser sorprendido por algún espectáculo, como precisamente nos ocurrió con el grupo Comediantes de Tabla Teatro y su montaje La madriguera, del dramaturgo Jairo Aníbal Niño (Moniquirá, Boyacá, Colombia 1941), con la participación de Ricardo Rodríguez, Miguel E. Rojas y Gladys Peña.
Niño es en la actualidad uno de los escritores más reconocidos y respetados del ámbito lationoamericano. De pequeño se inició con los libros, los aviadores y los gitanos. De ellos aprendió las artes del vuelo y de la imaginación, que es otra de las formas de volar. Viajó de joven por su país y conoció las aldeas y las ciudades, las escuelas, los ríos, la selva y el mar. En su adolescencia ejerció diversos oficios. Fue ayudante de camión, actor de teatro, aprendiz de mago y marinero. En su época de estudiante universitario integró el grupo de pintores La Mancha. Tras su paso por la pintura fundó y dirigió grupos de teatro. En 1966 su obra El monte calvo, una de las mas exhibidas en Caracas, obtuvo el primer premio en el I Festival Nacional de Teatro Universitario. En 1967 la misma obra recibe el premio al Mejor Espectáculo Libre del V Festival Mundial de Teatro de Nancy (Francia). Algunos de sus textos han sido traducidos al inglés, francés, alemán, portugués, finlandés, eslovaco y chino. Como conferencista y director de talleres ha desarrollado su trabajo a lo largo y ancho de Colombia y se ha presentado en diversos espacios de México, Venezuela, España, Costa Rica, Uruguay y Argentina. Ha sido catedrático de varias universidades y director de la Biblioteca Nacional de Colombia.
En La madriguera plasma la historia de un presidente sudamericano que, ante el estallido de una revuelta popular, huye junto a su secretario privado y logra refugiarse en un escondite secreto, a la espera de la respuesta de las tropas leales. La pregunta que se harán los espectadores es: ¿Lo logrará?
El tema y la argumentación de la pieza, dada a conocer hacia 1979, no son novedosos, salvo la peculiar historia de ese mandatario que llegó al poder tras un asesinato y un golpe de Estado. No es la saga de un gobernante elegido democráticamente que se esconde para salvar el pellejo. Abusa de situaciones lúdicas para aumentar las páginas del libreto, cuando podía haber suministrado más información sobre los protagonistas o revelar sus conceptos en torno al poder. En síntesis: ha envejecido notablemente y sólo un buen “dramaturgista” puede salvarla.La puesta en escena, carente de recursos creativos, acentúa la precariedad del texto y hace insoportable los 50 minutos del espectáculo, donde los actores González y Rojas se esfuerzan para darle un mínimo de dignidad a su trabajo, que carece de una mínima dirección

martes, julio 10, 2007

¿Ser o no ser Cabrujas?

¿Si el caraqueño José Ignacio Cabrujas Lofiego estuviese vivo y próximo a cumplir sus primeros 70 años, se habría definido entre ser chavista o escuálido, o vivir exiliado como escritor en Miami o en Ciudad de México, o ser simplemente un flamante y severo crítico de la Quinta República?
Estamos seguros que no hubiese sido indiferente ante lo que ha ocurrido desde 1999. Pero él, que vivió sólo 58 años y unos meses, dejó una vasta obra intelectual, los inolvidables afectos que dio y recibió, además de Diego Cabrujas Palacios, la simiente que le sobrevive.
A quienes les interese auscultar su credo político y deducir de ahí cual sería su comportamiento ciudadano, les recomendamos revisar sus 15 textos teatrales y detenerse precisamente en el melodrama El día que me quieras (1978), leerlo detenidamente y deducir qué proponía al pueblo venezolano dispuesto a luchar por un proceso revolucionario. Y si la lectura resulta aburrida, como suele ocurrir con la literatura dramática, no queda sino presenciar el espectáculo, del cual hasta el pasado domingo se habían realizado 90 funciones, según la puesta en escena que le hizo para la temporada del 2005, el maestro Juan Carlos Gené, donde actúan María Cristina Lozada, Eulalia Siso, Martha Estrada, Marisa Román Héctor Manrique, Basilio Álvarez, Juan Carlos Ogando e Iván Tamayo.
El día que me quieras puede “leerse” como un melodrama de mujeres angustiadas en una Caracas sometida a un poder tiránico -transcurre en 1935 y desde Maracay manda el Benemérito- y cuyas vidas son alteradas para siempre porque las visita de improviso el legendario Carlos Gardel en su casa de La Pastora. Y ellas además descubren que el comunista Pío Miranda no lo es a conciencia, pero si es un chulo, quien sin piedad ha engañado, durante diez años a su enamorada María Luisa Ancizar, y además nunca la tocado más allá de lo permitido, porque la biología no le funciona sino en esa histórica Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
¿Qué quiso predicar Cabrujas? Que un verdadero revolucionario no es mentiroso jamás y lucha siempre por su ideología porque está plenamente convencido de ella y no porque quiere medrar, y además no abusa de la buena fe de quienes lo aman o creen en él. En síntesis: es el deber ser de un revolucionario venezolano, no sólo en el año 1935 sino para siempre.
Hay, por supuesto, otras “lecturas” posibles, pero todas tienen un denominador común: la honestidad de un revolucionario nunca puede ser puesta en tela de juicio. En síntesis: Cabrujas si creía en un proceso de necesarios y profundos cambios sociales, pero los mismos tenían que contar con hombres y mujeres convencidos y no por simple moda.
¿Y por qué Cabrujas metió a Gardel en esa diatriba contra los supuestos revolucionarios? Algunos afirman que lo hizo para respetar el origen del cuento familiar que lo impulso a pergeñar su sainete o su melodrama, otros apuntan que es para derrumbar esos mitos de la farándula que sirven para adormecer a las multitudes y hacerlas soñar en otros mundos supuestamente mejores. Sea lo que sea, la presencia de esa gran estrella latinoamericana es un viento fresco que anima a los personajes encerrados de esa casona de La Pastora, un teatro que prosigue convocando multitudes en esta Tierra de Gracia y donde se le exhiba.
Por supuesto que también es posible una lectura plana, esa que ayuda a la digestión y que no exige mayores complicaciones, pero estamos seguros que ese tipo de espectadores ya no existe en este país, después de largos 400 años de sufrida y constante vida teatral.

La Celestina llega para asombrar a caraqueños

José Simón Escalona, dramaturgo, escritor, actor y director-fundador del grupo Theja, además de ejecutivo de Radio Caracas Televisión, festeja sus 40 años de vida artística con la puesta en escena de La Celestina de Fernando de Rojas. El minimalista, depurado y creativo espectáculo, apuntalado en monumental puerta de hierro, protagonizado por Juan Carlos Gardié, Nacarid Escalona, Nacho Huett, Emerson Rondón, Maigualida Escalona, Eben Renán, Raquel Yánez, Rafael Ortiz y Kellyns Herrera, será estrenado el próximo viernes 20 de julio, a las 8:00 pm, en el Teatro Alberto de Paz y Mateos.
PASION LORQUIANA
Nacido el 14 de mayo de 1954 en Ciudad Bolívar, José Simón debuta en Caracas a los 14 años como actor con la dramatización del poema Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejía, de Federico Garcia Lorca, bajo la conducción de Edgar Mejías. Aquello le gustó tanto que siguió en el teatro y fundó al grupo Theja en 1973, al cual ha conducido hasta convertirlo con trabajo y estudio, además de la madurez de los años, en polo para el desarrollo y en modelo de creación de las artes escénicas criollas. ”La vida y obra del sacrificado poeta granadino es nuestra guía e inspiración en todos estos años. Sin pasión por la vida o el arte no somos nada”, puntualiza este teatrero.
ARGUMENTO Y VERSION
Comenta que el cuento de La Celestina no es más que una trágica historia de amor, donde una pareja de jóvenes se conocen, se aman y al final son víctimas de su locura amorosa, en medio de un asombroso enredo generado por una bruja que ayuda o colabora para que Calixto y Melibea den rienda suelta a sus pasiones, pagando con sus vidas tales arrebatos.
Adaptó el texto de Rojas (España, 1470-1541) -su primera edición está fechada en 1499- porque como artista debe enseñar a las nuevas generaciones de compatriotas que La Celestina es la primera obra dramática en lengua castellana, es principio de nuestro teatro. “El Theja, agrupación que sí investiga en las artes escénicas y ha realizado atrevidos montajes con clásicos y textos modernos, tenía una deuda con el principio teatral de nuestro verbo”.
Afirma que es un guión que despertó la pasión de su grupo y que ha de llegar de manera didáctica al público, pues como “educador y comunicador” considera que tiene una misión insoslayable ante las nuevas generaciones, por lo cual se propuso que fuese “una visión reveladora, una lectura comprometida, arriesgada y particular del clásico”.
Puntualiza que La Celestina es un retrato impactante de la sociedad en transición, de la Edad Media al Renacimiento, con todo el oscurantismo y toda la decadencia que fue generando esa Edad Media y todo el principio de esa nueva luz del Renacimiento y ese volver a lo clásico. “De alguna manera una de las cosas extraordinarias que tiene esa transición, desde el punto de vista literario, es como se pasa del oscurantismo de ese mundo dominado por la falsa moralidad, por el poder tan inmenso y oscuro como el de la Iglesia Católica, a un principio individualista y humano donde el hombre vuelve a pensar en sí mismo y se reencuentra con sus angustias, pasiones e ideales”.
ACTUALIDAD
La Celestina tiene vigencia en estos tiempos que se viven en el mundo,”pues este es un momento coyuntural similar al del siglo XV cuando se conoció esta obra, y la centuria siguiente cuando los españoles emprenden la conquista de América. Ahora estamos dejando el siglo XX y nos adentramos en el convulso XXI, en medio de una espantosa pobreza ética y un irrespeto a los ideales, mientras florece una sociedad donde la burla y la mentira es lo más importante. Donde un ladrón es más importante que un profesional o profesor, donde es más importante quien llega a un puesto porque lo ha logrado a través de la burla y de la mentira que a través del merecimiento. Todo está alterado y no se sabe quien es una señora y quien es una prostituta, donde no se sabe quien es un caballero y quien un delincuente. La Celestina propone una reflexión importantísima para el momento que vivimos. Y eso lo demuestro con mi versión social, donde acentuó este mundo en crisis, una sociedad de terratenientes que se hunde al insurgír una pequeña burguesía y donde hay un feroz enfrentamiento entre pobres y nuevos ricos. La obra, para mí, no es más que un gran conflicto social, donde los pobres buscan maneras para burlar a los ricos porque se sienten engañados también por ellos. Hay un monólogo extraordinario de Melibea, antes de morir, donde dice: yo dejé al mundo sin amor, yo deje al mundo sin juventud”.
ESPECTÁCULO
Esta versión 2007 de La Celestina le permite a Escalona el más sencillo y el más creativo de todos los montajes que ha realizado en cuatro décadas. Desecha los placeres visuales de las maquinas, los desnudos y la parafernalia escénica para mostrar una caja negra donde destaca una monumental puerta de mil kilos de hierro, la cual es entrada al infierno de la lujuria o a los hogares de Calixto, Meliba o la guarida de la diabólica puta vieja que desencadena la tragedia: esa que se escenifica cotidianamente en las ciudades venezolanas donde ser joven y enamorado de la vida se paga con la muerte. Todo servido de manera verista por un elenco vestido eclécticamente y al estilo siglo XXI.

domingo, julio 08, 2007

14 venezolanas abusadas en Nueva York

Tres obras teatrales de autores venezolanos se exhiben en sendos escenarios de Nueva York. Sus personajes -dos hombres, 14 mujeres y un travestí- han impactado al público latino y al estadounidense por sus pulcros tratamientos de las temáticas sobre el poder que sojuzga, avasalla y abusa de las mujeres y las novedosas argumentaciones elaboradas en ritmo de comedia y melodrama, las cuales han plasmado en las salas de Repertorio Español, Theater Spanish Thalia y Theater La MaMa ETC.
¿Qué por que esas piezas criollas llegaron hasta Manhattan y Queens? Por su calidad, fundamentalmente, y porque tras ellas hay intereses venezolanistas de mostrarlas, cierto apasionamiento patriótico dirían algunos o simple coincidencia. Sea por lo que sea, O.K. de Isaac Chocrón, Baño de damas de Rodolfo Santana y Golondrina de Aminta de Lara están ahí dando un testimonio eminentemente cultural de un país más conocido por su petróleo y últimamente por su proceso político o revolución socialista bolivariana que suscita enfrentamientos dentro y fuera de sus fronteras.
Compraventa
Las vicisitudes de un desempleado joven venezolano, quien acepta ser el chulo de dos mujeres cuarentonas, es el meollo argumental de la comedia O.K. que hace temporada en el mínimo espacio escénico de Repertorio, en la calle 27 con Tercera avenida, bajo la dirección del cubano René Buch, y con la participación de Tatiana Vecino, Isabel Moreno y Gil Ron. Es una de las piezas más famosas de Chocrón (Maracay, 1930) y ha sido exhibida en Nueva York durante tres temporadas, desde los años 70. Muestra, una vez más, como la mujer es dominada por el macho, aunque este utilice una conducta pasiva, pero quien decide es él y no ella o ellas. El montaje minimalista permite el lucimiento de las actrices, especialmente de Isabel, quien vivió y trabajo durante varios años en Caracas.
Corrupción
Una pasmosa radiografía sobre la corrupción del poder en Venezuela y por extensión a todo el continente y particularmente en aquellos países donde los mecanismos de control social no funcionan. Eso es lo que muestra Baño de damas, en funciones alternas para público hispano y estadounidense, dentro de las cómicas y hasta melodramáticas situaciones que viven diez mujeres y un travestí (es el símbolo del artista que tiene asumir otros personajes, incluso de diferente conductas sexuales) encerrados en el baño para las mujeres de una discoteca. Santana (Caracas, 1944) la estrenó en el Ateneo de Caracas hacia 1987, dirigida por Ibrahim Guerra. Y ahora se exhibe en el Thalía Spanish, en el multiétnico distrito Queens, puesta en escena por el criollo Pedro De Llano. Actúan las venezolanas María Angélica Ayala, Alma D’ Cruz, Jennifer Díaz y Angélica Guvernez, las mexicanas Laura Patalano y Elka Rodríguez, las colombianas Martha Osorio y Ángela Pérez, las dominicanas Laura Gómez y Lorena Jorge; además intervienen los actores mexicanos Francisco Fuertes y Premier Solís. La puesta en escena saca partido del histrionismo de sus actrices y de las patéticas situaciones que se generan.
Metáfora
Aminta de Lara Rojas (50 años) utiliza como excusa el abuso infantil sufrido por dos hermanas, por parte de su padre, para proponer una metáfora escénica sobre un país dividido pero por sobre todas las cosas herido. Todo eso es lo que muestra en Golondrina, la cual transcurre precisamente el 23 de enero del 2002 en medio de manifestaciones de partidarios y opositores al presidente Hugo Chávez. Dos hermanas, una chavista y la otra no, enfrentan dolorosos recuerdos de su infancia al reunirse en un apartamento con su agónico padre, quien abusó de ambas cuando pequeñas. Ahí se expone el paralelismo entre el abuso del poder político y el paternal a través de la historia de Carmen Elena (interpretada por la colombiana Diana Cherry) y Diana (encarnada por la autora que además dirige el espectáculo).Hace temporada en el histórico Teatro La MaMa, en la calle 4 del East Village de Manhattan.
Reflexión
Sin lugar a dudas la dramaturgia venezolana, la cual pasa más trabajos que ratón en ferretería aquí en su país para que la escenifiquen periódicamente y con dignidad, es la que ha salido beneficiada por este singular terceto escénico, además de los trabajos adelantados por las actrices, los actores, los directos y el personal técnico ahí involucrado Y como adelanto de lo que se pueda cosechar, Aminta de Lara está en negociaciones con una productora de cine que incluso ha pedido el libreto de Golondrina para negociar una producción; pero también la autora-actora-directora espera concretar una temporada en el Teatro Trasnocho de Caracas,pero se mostrará en el Festival de Valencia,Venezuela.

Elvira la abandonada

No se requiere conocer con exactitud los cuatro dígitos de su fecha de nacimiento en El Tocuyo. ¿Para qué? Basta saber que invirtió cinco años en Londres y París aprendiendo lo mejor de las técnicas teatrales y que en 1970 “debutó” en La ópera de tres centavos de Bertold Brecht, memorable montaje de Herman Lejter, y prosiguió con Tío Vania de Antón Chejov, dirigida por su fraternal José Antonio Gutiérrez. Antes había trabajado con Horacio Peterson en Vidas privadas de Noel Coward, y durante los años 60, cuando estudiaba ingeniería en la UCV, fue la actriz favorita para los montajes de Nicolás Curiel y aquel Teatro Universitario que dejó huella. Desde entonces nunca jamás salió de la escena, aunque sí hizo de la televisión su segundo escenario y ahí creó personajes memorables de telenovelas irrepetibles, como Purificación Burgos en La dueña de José Ignacio Cabrujas (Caracas, 17 de julio de 1937/ Porlamar, 21 de octubre de 1995).
Ahora, cuando reconoce que tiene 37 años de matrimonio, “lavando mejor nuestra ropa”, con Iván Garmendia y procreando a Vanesa (33) e Iván (32), “pero aún sin nietos”, María Cristina Lozada disfruta de uno los personajes más hermosos y más difíciles del teatro venezolano: Elvira Ancizar de Galárraga o Elvira la abandonada. Especie de Bernarda Alba tropical que Cabrujas inventó para ese melodrama de mujeres, donde los hombres se destacan por sus partes femeninas, o sea El día que me quieras. Pieza que aún hace temporada en el Celarg, según el montaje del maestro argentino Juan Carlos Gené, donde Eulalia Siso, Héctor Manrique, Martha Estrada, Marisa Román, Basilio Álvarez, Juan Carlos Ogando e Iván Tamayo la acompañan.
Admite que Cabrujas siempre escribió para las mujeres y por eso sus féminas están llenas de una humanidad impresionante, pero ella siempre tuvo la sensación de que eran asexuadas, como lo es su Elvira, además de ser extremadamente inteligente. No les interesaba el sexo, aunque el virgo sí, como eran las mujeres de esa época que él quiso mostrar, lapso que no conoció, pero que él intentó reflejar. No hay felicidad conyugal posible y las mujeres de Cabrujas no son felices en el lecho, o al menos en El dia que me quieras, donde María Luisa Ancizar ve en Pío Miranda su último autobús y no se sabe hasta donde a ella le importa la revolución comunista, sino que ella ve al hombre que le va permitir no quedarse solterona ni para vestir santos. Y a la otra, Matilde Ancizar, o la futura, no tiene ninguna posibilidad dentro de ese claustro donde estas metidas, casi monjil, que es la casa pastoreña de los Ancizar. Ellas idealizan a Carlos Gardel, pero no por lo sexual, sino por ser una luz, una esperanza y como dice su personaje: para respirar un poquito de esperanza.
Cabrujas fue una especie de profeta, asegura María Cristina. Fue el marxista con El capital debajo del brazo, en su época, muchos tambien lo fueron, y cometieron muchos errores y muchas equivocaciones, pero con mucha verdad. Él nunca hubiese escrito El día que me quieras (1979) antes de la invasión a Checoslovaquia, en 1968, porque aquello significó la ruptura con un cúmulo de discursos aprendidos, memorizados, discursos traídos por los cabellos. Pero sino hubiera ocurrido esa invasión, él no hubiese creado a Pío Miranda. Porque la invasión a Checoslovaquia fue la que deslastró a la izquierda venezolana de ese romanticismo mal entendido. Cuando aquí vieron la apertura checa y después la entrada de los tanques rusos se acabó todo. De ahí salieron todos los creadores del MAS, por lo que Pío Miranda es un gran mea culpa, puntualiza la actriz.
La abandonada Elvira insiste en que el socialismo real es la manera perfecta de gobierno para un país y es mejor incluso que la democracia, pero lo que nunca convienen son los híbridos, como aquel nacionalsocialismo que provocó millones de muertos y una guerra mundial. El marxismo de la URSS no se hunde solamente por la entrada de los tanques a Praga, sino por otros muchos desatinos. Y recuerda que la actriz Lozada salió de la nación checoslovaca en la víspera de esa invasión. ¡Salvada por la campana!
Supersticiosa y mandona
Maria Cristina Lozada de Garmendia no es para nada como Elvira la abandonada, salvo que presta su voz y su cuerpo para esa heroína cabrujiana que deberá comandar hasta el final a los Ancizar o hasta que llegue la revolución comunista de 1947,como lo canta el poeta. En una ocasión, reconoció, ante el periodista Aquilino José Mata, que sí era supersticiosa, por lo que toca madera y hasta se persigna. Es equilibrada y reflexiva. Organizada y nada incoherente. Bastante mandona y además autoritaria. Advierte que no sabe guardar secretos, porque es muy cobarde con el dolor físico y apenas la amenazan con torturarla comienza a “cantarlo” todo, aunque no perdona la traición a un compañero o compañera. Garantiza que su vida es con mucho color, aunque le encantan las fotografías en blanco y negro. Reconoce que la violencia genera violencia, pero no sabe perdonar al terrorismo, del cual hay muchos tipos, y sugiere que la población venezolana debe esta atenta para combatirlo. Insiste en que adora la televisión, porque es lo inmediato, pero en el teatro repite y tiene la posibilidad de mejorarlo cada día de función, como lo hace en El dia que me quieras, desde el 2005.

viernes, julio 06, 2007

Baño de damas en Nueva York

Los dramaturgos no lo dicen en público, pero sí les gusta cuando sus piezas cruzan fronteras. Es la prueba de fuego para sus textos y si conquistan esos públicos recibirán comentarios y pagos por sus derechos de autor. Recordamos esto porque mientras en Venezuela la mayoría de autores pasa más trabajos que ratón en ferretería para ver escenificadas sus obras, allende las fronteras, específicamente en Nueva York, los amantes del teatro han disfrutado con tres obras escritas por criollos.
Nos referimos a O.K. de Isaac Chocrón, Golondrina de Aminta de Lara y Baño de damas de Rodolfo Santana. O sea que en "la capital del Imperio", estos escritores han lanzado sus respectivos discursos, los cuales, y no es por coincidencia, son contra el poder omnímodo y no precisamente sometido a las normativas de la democracia. Por algo es que en este país, en el siglo XIX, brotó la libertad sudamericana y desde ese entonces se lucha para que imperen los derechos humanos.
¿Por qué en Venezuela escenifican tan poco a sus dramaturgos? Al foráneo se le prefiere por sus "novedades" o porque da "prestigio" hacerlo en función de las imágenes mediáticas que encarnan a sus personajes. Y eso ocurre también en Madrid, París, Londres o Nueva York. Es necesaria una campaña, liderizada por el Estado o los gremios, para que los textos criollos tengan dignas y permanentes representaciones en escena. No es discriminación ni chauvinismo solapado.¡Es justicia defender al talento vernáculo!
Pero mientras llega ese momento, hay que recordar que Baño de damas fue estrenada en 1987 en el Ateneo de Caracas y dirigida por Ibrahim Guerra. Desde entonces la han montado en Bogotá (1989), República, Dominicana (1999), Puerto Rico (1991), Perú (1993), México (1994 y 2003), Miami (2005) y Milán (2006). Ahora se exhibe con cuidada producción del Thalía Spanish Theater, en Queens, dirigida muy correctamente por el profesional criollo Pedro De Llano. Actúan las venezolanas María Angélica Ayala, Alma D’ Cruz, Jennifer Díaz y Angélica Guvernez, las mexicanas Laura Patalano y Elka Rodríguez, las colombianas Martha Osorio y Ángela Pérez, y las dominicanas Laura Gómez y Lorena Jorge; además, intervienen los actores mexicanos Francisco Fuertes y Premier Solís.
En la puesta en escena se sacó ventaja del histrionismo de sus actrices y las patéticas situaciones que ahí se generan. De ese montaje que vimos, recientemente en Nueva York, hay que reiterar que es una pasmosa radiografía sobre la corrupción del poder en Venezuela y, por extensión, a todo el continente y particularmente en aquellos países donde los mecanismos de control social no funcionan. Eso es lo que se mostró, en funciones alternas para público hispano y estadounidense, con cómicas y hasta melodramáticas situaciones que viven diez mujeres y un travestido (símbolo del artista que asume otros personajes, incluso hasta diferentes conductas sexuales), todos encerrados en el baño de las féminas de una discoteca. ¡Tiene absoluta vigencia!

martes, julio 03, 2007

Quieren materializar sueño de Horacio Peterson

Horacio Peterson vino a trabajar en Venezuela por 6 mil 500 bolívares, además del alquiler de un apartamento, un carro y comida paga, en abril de 1949. “Me sentí entonces como el hombre más feliz del mundo, dueño de una libertad económica que me permitía hacer lo que quisiera. Era indispensable, como otros actores y técnicos, para el proyecto cinematográfico de Bolívar Films que se materializó en varios largometrajes, como La balandra Isabel llegó esta tarde. Pero esa incipiente empresa fracasó y se perdió, la posibilidad de desarrollar una verdadera industria cinematográfica nacional”.
Pero ese joven comediante sí se quedó y al conocer a la presidenta del Ateneo de Caracas, Anna Julia Rojas, ella le propuso impulsar al teatro. Y así lo hizo a sabiendas que nunca le iban a pagar y que él tendría que buscarse el dinero. Perteneció a esa organización hasta el año 1971, cuando se marchó, montó “casa aparte” y prosiguió dirigiendo y formando actores hasta su mutis.
Fue Horacio (Coquimbo, Chile, 22 de abril de 1922/Caracas, 25 de noviembre de 2002) el más importante maestro de actuación que tuvo la escena venezolana durante la segunda parte del siglo XX. Cincuenta largos años de su periplo vital los dedicó a trabajar sin descanso y sin pretender enriquecerse, para apuntalar el desarrollo de las artes escénicas, hasta que la muerte lo detuvo. Dejó una ejemplar huella como docente y sólido artista.
LABORATORIO
Cuando Horacio abandonó al Ateneo, para ese entonces ya presidido por Maria Teresa Castillo (ella está ahí desde el 18 de enero de 1958), fundó el Laboratorio Teatral Anna Julia Rojas, hacia 1971, y comenzó su peregrinar porque no tenía un espacio cónsono para su labor educativa con las nuevas generaciones de actores.
Pero a mediados de 1989, el Centro Simón Bolívar cedió en comodato al Conac lo que había sido “el modulo de ventas de Parque Central” en la acera norte del Hotel Caracas Hilton, en la avenida México, y este a su vez le fue entregado para el programa de Formación Teatral del Laboratorio Teatral Anna Julia Rojas, el cual se ha dedicado a capacitar actores, además de realizar programas de extensión a la comunidad, mantener funcionando la Biblioteca Teatral “Luis Peraza” y realizar temporadas con las agrupaciones teatrales emergentes en su mínima sala de cámara.
AMPLIACIÓN
“Se marchó Horacio y su sueño de ampliar el modulo de ventas de ventas de Parque Central no pudo concretarse a pesar de que está en una zona especial de uso cultural y educativa, situación que nos animó a crear un espacio dotado técnicamente para escenificar los trabajos de grado de los estudiantes de los últimos niveles de formación en artes escénicas y además permitir que se presenten las nuevas agrupaciones emergentes”, apunta Carmen “La negra” Giménez, quien desde hace 25 años ha estado gerenciando los destinos de esa institución.
Ella, con el apoyo de varias profesionales de la arquitectura y la ingeniería, con Valentina Hers a la cabeza, ofrece un novedoso proyecto de ampliación mediante el cual se modificará notablemente el volumen y las áreas de la edificación, se le construirá una tercer piso (la sala Esteban Herrera) y un anillo de puentes lo suficientemente amplios para colocar al publico y tener una perspectiva de espectáculo “tipo foso” con dos cabinas en los extremos, además se creará una terraza para integrar al Laboratorio con los cultivos organopónicos “Bolívar 1” y ubicar además un cafetín y servicios sanitarios para el publico.
Para evitar transmitir las cargas de la nueva sección del edificio, que albergará la nueva sala, se propone diseñar un sistema estructural independiente con columnas adosadas al edificio existente y cerchas en el nivel superior de donde se “cuelga” la nueva sala.
Se estima que el área total a intervenir será aproximadamente de 1.591 metros cuadrados, distribuidos a su vez en cuatro niveles: con la cual se podrá incrementar el número de aulas de clase y además recibir a 100 personas en el nuevo espacio teatral. Surgirá entonces “un elegante cajón rectangular blanco, que además tendría un mural alusivo, posiblemente, a la historia teatral de nuestra nación venezolana”.
Pero una cosa es proyectar sobre el papel y elaborar una didáctica maqueta. Y otra cosa es conseguir el financiamiento. Lo primero está bastante avanzado, pero lo segundo ha sido difícil, hasta ahora, a pesar de la novedad del proyecto, porque los costos están por el orden de los cuatro millardos de bolívares.
“La negra” ha tocado todas las puertas y siempre la envían al mismo sitio: Ministerio para el Poder Popular de la Cultura, organismo del cual depende. Ella sueña, y tambien Horacio, que “Farruco” Sesto, titular del despacho, le meta el pecho, “teniendo en cuenta que él es arquitecto y nuestro proyecto es bonito, práctico y barato, y esta en una zona cultural”.
¿Quién le pone el cascabel al gato?