domingo, abril 20, 2008

María se hizo América

La vida de María Golajovski no es la vivida sino la que recuerda para contarla, como enseña Gabriel García Márquez. Escribe de a poquito sus memorias, para estar activa y escaparse hacia ese pasado donde siempre estuvo rodeada de gente, aunque ahora no está sola, porque tiene muchos recuerdos. Para ese trabajo cuenta con centenares de recortes de prensa, además de su memoria que esta nítida cuando transita hacia los 72 años. “No será autobiografía, con detalles de meses y días. Son momentos que vivimos en la Segunda Guerra Mundial y otras cosas más, entrelazadas con mis remembranzas de niña. No será un diario, jamás”.
Llegó a Caracas con su mamá Natacha, procedente de Europa, dejando atrás los horrores de una conflagración y las sórdidas pasantías por los campos de concentración, el 18 de septiembre de 1948. Aquí se quedó para hacer una impresionante carrera en todos los rubros de las artes escénicas, por lo cual mereció el Premio Nacional de Teatro de 1991, y sigue vigente. Ni la retiran ni se retira, a pesar que desde 1984 sufre de torticolis cervical severa, dolencia de origen genético que la hace consumir fármacos prescritos con récipes morados y usar un collarín, especie de gorguera de acero, permanente. Sin embargo, sale a la calle, maneja su carro y colabora con el director Daniel Uribe Osío en los interminables ensayos de algunas de sus espectáculos. "El monta y yo atiendo a los actores y actrices. Es una maravilla este trabajo, precisamente cuando el teatro venezolano perdió la guerra o tocó fondo en los años 90 por la muerte de un grupo valioso de teatreros. Ahora empieza a resurgir porque hay una nueva generación con gente como Héctor Manrique, que nos mantiene al día con las obras importantes que se muestran en Europa o el resto de América. Y también hay artistas creativos como Natalia Martínez, nieta de Lily Álvarez Sierra que hace estupendos espectáculos para niños”.
Por ahora no reaparece en escena. No quiere incrementar “la monologuitis”, que ella empezó en 1977 cuando exhibió Adiós, pues, Caracas, recopilación de textos costumbristas que hizo José Gabriel Núñez, y se paseó por Estados Unidos, México y Europa.
Su debut teatral (1952) fue con la pieza Nuestra Natacha, de Alejandro Casona, tras un largo curso con Juana Sujo, su madrina que le enseñó a pronunciar el castellano y le dio las bases para destacar en la actuación. La llamaron de la naciente Televisora Nacional de Venezuela, pero antes trabajó en el Teatro del Pueblo, que dirigía Eduardo Calcaño, y actuó en El árbol que anda, de Juan Pablo Sojo, donde firmó su primer contrato por 800 bolívares mensuales. Participó en el lanzamiento de Radio Caracas Televisión (1953) con la zarzuela Los gavilanes, “era un papelito de extra”.
Ahí le recomendaron trocar su María por América, continente donde renació, y su apellido yugoslavo por el de la bailarina Alicia Alonso. Desde entonces su nombre es marca de calidad en todo lo hizo, desde producciones cómicas hasta publicitarias, pero sin descuidar el teatro y el cine. El asombroso récord de sus trabajos los tiene en su archivo y será un indispensable documento de consulta.
Sólo recuerda lo último que hizo en los años 80, cuando su enfermedad la obligó a disminuir la marcha.”En Bogotá, cuando hacia la comedia Yo me bajo en la próxima y ¿usted? De Adolfo Marsillach, comenzaron mis dolores infernales, pero en Caracas logré actuar en la obra Lo que dejo la tempestad de César Rengifo y me despedí con la ópera prima del cineasta Miguel Curiel, Una noche oriental .En los 90, durante un breve mejoría, pude trabajar en la miniserie Sara, de Venevisión”.
De su vida privada no revela nada que no se conozca. De su primer matrimonio (1959), con Mario Bertoul, procrearon a Roberto y Alejandro. “Hoy en día son profesionales, uno vive en Caracas y el otro en Santiago de Chile. Ya me hicieron cuatro veces abuela y eso me estimula a seguir viviendo porque son unas niñas adorables y entregadas a sus estudios”.
Vino el divorcio y se casó con Daniel Farias, con quien se dedicó a fondo al arte teatral, contando además con el apoyo de Carlos Giménez, “mi gran amigo, en las buenas y en las malas”.
Sin pasaporte
Divorciada dos veces, María Golajovski, venezolana con cédula 1.862.948, confiesa que no es millonaria. “Recibo sendas pensiones del Estado: la del Premio Nacional de Teatro 1991 y la del IVSS, y cuento con el apoyo de mis hijos. Revelo esos ingresos porque no puedo pagar a la mafia de gestores que se dedican a ofrecer los pasaportes bolivarianos. Necesito con urgencia ese documento. Me ha sido imposible ingresar a la página Internet de la Onidex y tampoco he logrado que me atiendan en sus oficinas de El Silencio. Alguien tiene que ayudarme. Ni puedo ni pienso pagar intermediarios. Lo necesito para viajar a Chile, donde están dos de mis nietas y mi hijo Alejandro. ¿Quién se acuerda de America Alonso todavía?, por favor”.

10 comentarios:

jadeDiego dijo...

Aùn me acuerdo de ella, en el programa " Casos y cosas de casa" con un actor que ahora no recuerdo su nombre, desearìa saber que es de la vida de èl. Tambièn en una telenovela dònde America hacia el papel de una coja.

amaya aguirre zarategui dijo...

El actor que trabajaba con ella en Casos y cosas de casa es el señor Jorge Felix, excelente serie. Se veia que antes se conseguian buenos actores, cosa que hoy no existe.

amaya aguirre zarategui dijo...

El actor que trabajó con ella en ese programa, es el señor Jorge Felix, excelente actores, cosa que hoy en día no se consigue.

Mauro Monti dijo...

América Alonso, fue la Dama de la actuación en Venezuela, yo era un niño apenas, cuando de casualidad vi uno minutos de novela, que nunca olvidaré, América interpretando a una novia que si iba a casarse y el novio( Jorge Felix) nunca apareció, ya que fue pagado por su padre (Orangel Delfin)para que se fuera, ella en su desespero cree ver por detrás a alguien del publico, que es su novio y corre por toda la sala, gritando su nombre, cuando el voltea se da cuenta su error. Le hacen un acercamiento a su rostro, de impresión, de desilusión, mientras el publico ríe, nunca olvidaré esa imagen, esa cara...que gran actriz, y así todos sus actuaciones han sido siempre insuperables. DIOS LA BENDIGA.

Mauro Monti dijo...

América Alonso es la Dama de la actuación Venezolana, aun siendo niño, recuerdo una interpretación de ella, donde no asiste su novio a la boda y ella con su vestido, desesperada confunde a otra persona con el hombre esperado, grita, corrriendo hacia el,al ver que no es el novio, retumban las carcajadas de los presentes, le enfocan la cara, y bueno un espectáculo, no he podido olvidar esa imagen, esa excelente actuación de desespero, desilusion, frustración....es una gran actriz y todas sus actuaciones están en nuestros recuerdos. QUE DIOS LA BENDIGA

Arcadia Acevedo dijo...

EL ACTOR SE LLAMABA JORGE FELIX, CUBANO Y ADOPTADO VENEZOLANO, MUY BUENO. LAMENTABLEMENTE FALLECIÓ A FINALES DEL AÑO PASADO. LO PUEDEN BUSCAR EN YTUBE.

Veruschka Peraza dijo...
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Ramón Varela González dijo...
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gog16 dijo...

Que bien recordar ..... a América ....!!

gog16 dijo...

Que bien recordar ..... a América ....!!